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Alex de la Fuente Ha muerto George Habash. El día 26/1/2008 será recordado en la memoria de los tiempos como un día triste. Palestina, en concreto su intelectualidad, su proletariado y sus masas; el movimiento nacionalista panárabe; la descolonización y las causas honestas, justas y revolucionarias están de duelo. (...) Ha muerto George Habash. Con él, nos quedará en el imaginario de una vida ejemplar dedicada a la liberación nacional y social de las clases obreras y populares palestinas del yugo del Estado más terrible del planeta, cimentado en el colonialismo genocida sionista, el cuál poco (o demasiado, quizás) aprendió de la Historia reciente. Este Estado sionista, infinitamente más tenebroso que Arabia Saudí, Irán o EEUU, el aliado número uno de Washington en la zona, es heredero además del colonialismo inglés, que le cedió la carta blanca de su fundación a la ONU en el fin de la Segunda Guerra Mundial, cosa que el mal llamado socialismo (de corte occidental) pro sionista declaró en 1948, pasándose por las narices la ocupación judía sobre Palestina, y esclavizando a las masas árabes que allá se encontraron. Ha muerto George Habash. Hakim no pudo más. Su corazón ha dejado de latir. Un hombre ilustrado. Un hombre culto. Como tantos otros que nos dio el mundo árabe, que no es como lo vende Occidente. No son terroristas. Son libertarios. Como dijo Fanon, "cuando no te queda otra salida, la violencia revolucionaria es inevitable". En el orgullo occidental herido, gente como Habash son terroristas; para nosotros, libertadores. Para el mundo colonizado, héroes y mártires, cuyas bombas son poesía y explosiones de que aún están ahí. Nos queda su vida, sus actos, sus tesis; al lado de Násser, de Ben Bella, de Fanon, de Aflac, de Ben Barka, de Cesáire, de Shariati. Cerca del Che, Lumumba o Sartre o Camilo Torres. Era doctor pediatra, curaba niños. No se los comía. Tuvo que huir cuando se proclamó la aberración sionista en manos del supuesto socialismo de los kibuttz. Ese socialismo que se apoderó de las pertenencias de los exiliados árabes, justos dueños de sus tierras, cuando Israel y/o EEUU ganaron la primera guerra árabo-israelí, dejando en la ruina y exilio a toda una generación de obreros y clases medias ilustradas. ¿Les suena? Ha muerto George Habash. Fundó el Movimiento Nacionalista Árabe (MNA) en 1953. De inspiración nasserita, el panarabismo laico y socialista. De la basura sionista e imperialista occidental, surgieron en esta época las rosas más bellas y con mejores fragancias; se pueden recoger las flores más bonitas en la basura: unidad internacionalista árabe bajo la bandera de lo secular y no de la

iglesia; de la fraternidad y de la cultura y no de la esclavitud; del rojo del socialismo y no de la explotación humana y territorial; de la reapropiación de las naciones árabes por sus masas populares y no de la subyugación. La época dorada del movimiento libertador árabe, con Násser en Egipto, Qasim en Iraq y el Baaz en Siria como abanderados de la Revolución. (...) Ha muerto George Habash, pero no le pudisteis asesinar. La activa militancia del FPLP y de su Secretario General en tierras jordanas era insoportable para el rey Hussein, gran aliado de EUU y Gran Bretaña. Los imperialistas genocidas provocaron la salvaje represión que la Historia conoce como el Septiembre Negro, donde el asesinato y la persecución llevaron a los refugiados palestinos y las organizaciones revolucionarias a una nueva diáspora al Líbano. El FPLP y Al Fatah, la organización de Arafat, fueron los principales objetivos. Ha muerto George Habash. Septiembre Negro vengó al otro Septiembre en Munich, en los Juegos de 1972, con la colaboración del FPLP. Aquí no se rinde nadie. De nuevo el laborismo sionista preparó la venganza llamada Cólera de Dios, cuyo objetivo prioritario fue el FPLP. Cuando la OLP en 1974 aprobó el programa de los 10 puntos para negociar con Israel, el FPLP se desmarcó, creando un frente opositor que abogaba por la lucha armada para la liberación de Palestina, con el apoyo sirio. A

pesar que el FPLP negaba a Israel, en un alarde de coherencia, combatía junto a la OLP y Hamás en la Primera Intifada (1987-1991). En Madrid y Oslo, el FPLP defendía la posición crítica compartida con otro gran intelectual, Edward Said, recientemente fallecido. Decían, al contrario que Arafat, que ese acuerdo era reconocer aún más a Israel y que ese futuro Estado era inviable política, social, cultural y económicamente. La postura debía ser la negación de Israel y la idea del Derecho a la vuelta. Ha muerto George Habash. Coherencia ideológica hasta el final, que al final le dio la razón. Participó en gobiernos con Al Fatah, pero sin renunciar a sus postulados. Habash no volvió a la Palestina ocupada. Cedió en el 2000 el liderazgo a Abú Alí Mustafá, que fue asesinado por Israel en el 2001, dando nombre a la rama militar del Frente. En un terreno hostil, donde impera el nepotismo sionista con la resistencia islámica y el pragmatismo inútil y suicida de Al Fatah, el FPLP de Habash se hizo el hueco del marxismo, que no socialdemocracia, secular y panárabe, que no panislámico. En estos tiempos difíciles para Palestina, troceada, asfixiada en su bantustán más rebelde, la figura de Habash debe insuflar la resistencia. La resistencia del héroe que no volvió a pisar Palestina porque decía que eso era reconocer que Israel tenía razón. Que la tierra te sea leve.

Nou Treball 82  
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Portaveu del PSUC viu - Febrer/Març 2008

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