Energia Positiva Año 2, #7 JUNIO 2018

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ACTUALIDAD OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

EL PODER TRANSFORMADOR DE

LA INCLUSIÓN

FINANCIERA Por Diana Schvarztein* LinkedIn

e Ignacio Carballo* @IECarballo

S

egún informa la Agencia Internacional de la Energía, más de 1000 millones de personas carecen de acceso a electricidad, incluidas dos terceras partes de toda la población del África subsahariana, y se espera que 674 millones continúen sin ella en 2030. Sin acceso a la energía moderna, la población de menores recursos se ve obligada a depender de fuentes de energías peligrosas, contaminantes e ineficientes (como la leña y el carbón vegetal) para satisfacer sus necesidades básicas de cocina y calefacción. En el trabajo Achieving the Sustainable Development Goals: The Role of Financial Inclusion publicado en 2016, la Secretaría General para la Inclusión Financiera y el Desarrollo de las Naciones Unidas (Unsgsa, por sus siglas en inglés) y el Consultative Group Against the Poor (CGAP, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial sostienen que

la inclusión financiera ayuda a promover distintos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Específicamente, señala que existe evidencia robusta para afirmar el fomento de los primeros cinco ODS de la Agenda 2030 mediante la inclusión financiera. No obstante, añade, el acceso a servicios financieros promovería solo indirectamente el ODS número 7 que declara “garantizar el acceso universal a servicios de energía asequibles, segura, sostenible y moderna para todos”. Esto es, aunque la literatura todavía no documenta empíricamente este impacto, existen casos e iniciativas concretas que animan a pensar un vínculo positivo pero poco explorado entre la inclusión financiera y el acceso a energía sostenible. ¿De qué manera las finanzas inclusivas y las microfinanzas pueden ayudar a revertir esta problemática de un modo sostenible? A continuación analizamos algunos ejemplos que invitan a pensar esta relación virtuosa pero poco impulsada por gobiernos locales.

numerosas instituciones de microfinanzas a nivel mundial otorgan préstamos de muy pequeña escala para resolver problemas de energía de manera sostenible. Un ejemplo de ello lo constituye Solar Sister, institución que otorga microcréditos a mujeres para la compra de kits solares completos a 200 dólares, que sirven para que alumbren sus casas o inicien sus emprendimientos relacionados con la carga de móviles. Por su parte, algunas compañías están apalancándose en la lógica del “pago por uso” (pay as you go o PayGo) para aumentar el acceso al agua y a otros servicios esenciales entre los pobres. Más de 30 países tienen modelos PayGo que proporcionan servicio de energía fuera de la red a cambio de micropagos continuos. Angaza Design (Kenia, Tanzania) y Divi Power (Namibia, Kenia, Ghana, Somalilandia, Perú) son dos compañías que han desarrollado luces solares portátiles que los consumidores fuera de la red pueden pagar en 3 a 12 meses a través de una combinación de financiamiento en puntos de venta, pagos móviles y precios PayGo Algunos otros modelos transfieren la propiedad de los activos a los usuarios después de un período de pago limitado. Estos modelos reducen el costo y el tamaño de los préstamos para financiar los pagos de servicios energéticos entre los usuarios. M-KOPA, en Kenia, y Angaza Design, en Tanzania, son ejemplos de vendedores de equipos solares que están utilizando con éxito el modelo PayGo en África.

Casos Globales

El caso argentino

Según distintos relevamientos,

El caso argentino ilustra pocas

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