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EDITORIAL (A) NORMAL:  

   ¿Quién lo es en realidad? ¿Quién puede juzgarme? ¿Cuánto le pagan señor por ponerme un embudo en el hocico y vaciarme en el millones de pastas? ¿Quién mierdas dice que yo estoy alucinando y no eres tu? Alucinas que esta presente un mundo bello, alucinas que el capitalismo te dará una buena vida, tu realmente crees que dios existe. Pobre de ti, tu me miras con lastima cuando la hermosa espuma del mar brota por las comisuras de mis labios y yo te miro con vergüenza cuando ilusionadx vas a votar a las casillas, llevas el corazón en la palma de la mano y ellxs el puñal en ambas manos, derecha e izquierda. ¿Cuántas veces se ahogo mi grito en el silencio? ¿Y cuantas mas me has prohibido luchar? Nosotrxs somos lxs que no se atreven a nombrar en la cena de navidad, nosotrxs somos “lxs que se fueron de vacaciones”, nosotrxs somos “lxs discapacitadxs para luchar”. Esxs somos pero ahora hemos vuelto con mas fuerza que con la que se nos arrojo a la calle, con mas coraje que con el que se nos encerró bajo llave y con mas rabia saliendo de nuestras entrañas que con la que se nos podría mirar sobre el hombro. Y ahora, utilizamos esta forma de revista para sacar de nuestros adentros lo que nos hace rabiar, somos los (A) normales y nunca nos sentimos tan orgullosxs de lo que habita en nuestras cabezas. Hemos visto la posibilidad de expresarnos y dar nuestro punto de vista desde unas líneas y no vacilaremos en aprovecharlas. Hemos decidido llevar acabo lo antes dicho ya que observamos en el movimiento anarquista cierta falta de apoyo e interés, por lo cual nos parece justo y necesario hacer las criticas necesarias, si bien muchxs de nosotrxs nos interesamos en toda la lucha, también nos parece justo que se nos tome en cuenta como una lucha mas a su lista. Nosotrxs no creemos que tal o cual cosa están mal sino que todo y absolutamente todo esta mal, de pies a cabeza y si una cosa no esta bien la otra no lo puede estar también. Somos anarquistas por lo cual nos cuestionamos todo, pero tu que lees o escuchas esto ¿te has puesto a pensar que los enfermos mentales sufren tanto o mas que en una cárcel o en un matadero? Para nosotxs no existe tanta diferencia o no la existe. ¿Tu sabes la agonía que es estar en un hospital psiquiátrico? A muchxs quizá con solo escuchar las palabras hospital psiquiátrico se les pone la piel de gallina, ahora imagina, si puedes, lo que es estar ahí. El sufrimiento es indescriptible, pero como siempre esta en tus manos hacer algo o simplemente ignorarlo… Quizá la información que tienes en tus manos no valla a cambiar mucho o nada la situación de lxs pacientes en este campo de exterminio, pero si dará denuncia lo horrible que es vivir en estos lugares o en esta situación y a veces que hasta tus mismxs compañerxs te discriminen… No se promete que esta revista saldrá muy seguido a falta de medios, pero si saldrá hasta que deje de haber un grito desesperado en un pasillo largo y obscuro que a veces también quiere decir: “no me voy a rendir en este maldito agujero” Desde algún pasillo, cuarto obscuro o alarido de desesperación… seguimos luchando!


HISTORIA DE LA ANTIPSIQUIATRIA El siguiente texto es una de tantas “historias de la antipsiquiatria”, pero hemos retomado esta debido a que es muy completa y a su contenido mas político que otras que hemos encontrado.   INTRODUCCIÓN:" El terror actúa poderosamente sobre el cuerpo a través de la mente, y ha de emplearse en la cura de la locura" Doctor Benjamín Rush, padre de lapsiquiatría norteamericana, 1818.  Aunque el término antipsiquatría lo acuñó el terapeuta y filósofo David Cooper en su conocida obra "Psiquiatría y antipsiquiatría" (1967), el comienzo de este movimiento podemos situarlo en 1957 cuando el psiquiatra norteamericano T.Szasz pone en duda la realidad de la enfermedad mental en su obra "Dolor y placer". A modo introductorio podemos definir la antipsiquiatría como "un movimiento crítico que se cuestiona las Prácticas psiquiátricas tradicionales y la noción de enfermedad mental sobre la cualse apoya desde mediados del siglo XIX"  Tras esta definición a la contra, es decir, caracterizando a la antipsiquiatría como crítica y oposición frontal frente a muchas de lasprácticas psiquiátricas de la época, Cooper extiende la definición, proponiendo que "… la Antipsiquiatría es política y subversiva, por su misma naturaleza, con respecto al represivo orden social burgués (…)antipsiquiatra es quien esta dispuesto a correr los riesgos involucradosen alterar progresivamente y radicalmente la forma en la que vive. El o la antipsiquiatra debe estar dispuesto a abandonar los mecanismos deseguridad de la propiedad (más allá del mínimo necesario), los juegosmonetarios explotadores y las relaciones estáticas, confortables, de tipofamiliar, oponiéndoles la solidaridad y la camaradería (…) Debe estardispuesto a ingresar en su propia locura, quizás hasta el punto de serinvalidado socialmente, ya que si así no lo hace, no estará capacitado. LaAntipsiquiatría es una parte necesaria y urgente de la revoluciónpermanente, de lo contrario no es nada”  Según Vallejo, podemos sintetizar las ideas básicas del movimientoantipsiquiátrico en los siguientes puntos:  1. La enfermedad mental tiene una génesis fundamentalmente social. 2. La psiquiatría tradicional ha sido la culpable, a través de su doctrina y de sus actuaciones prácticas, de la perpetuación de un estado derepresión ante el paciente psíquico .3. Consecuentemente, rechazo hacia toda la estructura que sustenta y se deriva de la psiquiatría tradicional: clasificaciones psiquiátricas, terapéuticas ortodoxas ( biologistas, conductistas, psicoanalíticas),fenomenología clínica, hospitales psiquiátricos, etc.… 4. La solución se enfoca a través del compromiso y praxis política quecorre en paralelo al desmantelamiento de la psiquiatría tradicional.  Junto a los trabajos de T. Szasz y de otros autores como Cooper y Laing, quefueron los que establecieron las bases teóricas del movimiento antipsiquiátrico, otro de los factores determinantes, que confluyen en esaépoca, y que será una pieza clave en el ulterior desarrollo de este movimiento es la publicación en 1961 de Historia de la locura en la épocaclásica de M.Foucault. El autor sostiene que son las presiones que lasociedad ejerce sobre el sujeto las que producen la alienación, condenándole posteriormente a la reclusión y al abandono. Para Foucault,"los gestos de Pinel en Francia y de Tuke en Inglaterra rompendefinitivamente el diálogo entre la razón y la sinrazón, recluyendo estaúltima en un estéril silencio" (Vallejo). El análisis que realiza Foucaultde la evolución del concepto de locura a lo largo de la historia y de lasrelaciones entre este concepto y el pensamiento de cada época, ayudó a la construcción de las teorías antipsiquiátricas. Todo el pensamiento de Foucault está presente en este movimiento, desde su análisis de las instituciones psiquiátricas, el modelo de la lepra y de la peste, el Panóptico (como concepto tanto psiquiátrico como social ) …etc. (He intentado estructurar por zonas las distintas vertientes de este movimiento para facilitar el análisis de su desarrollo histórico , pero no debemos olvidar la estrecha interrelación que había entre los miembros de este heterogéneo colectivo)


LA ANTIPSIQUIATRÍA INGLESA  D. Cooper, A. Esterson, R.D. Laing, fueron los iniciadores y máximosrepresentantes de esta corriente en su país. La locura es ponderada comouna forma natural y positiva de enfrentarse a la patología social (lafamilia aparece como una estructura portadora y continuadora de lascontradicciones sociales) .   Cooper nació en 1931 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Allí se graduó demédico en 1955 y después se trasladó a Londres para hacer su formaciónpsiquiátrica. Influenciado por el pensamiento de Sartre, H. Marcuse y conunas inclinaciones políticas cercanas al anarquismo, comienza adesarrollar una teoría y praxis propias, manteniendo una concepciónexistencial y fenomenológica de la locura.  Cooper distinguía tres tipos de locura:   1.- La primera, que el denominaba "demencia" es la locura social que nosenvuelve (explotación, guerras, desastres ecológicos, masacre del deseo,relaciones de competencia…) fruto del capitalismo y de la sociedadespectacular- mercantil en la que vivimos.2.- La segunda locura que distinguía era la locura de "viaje interior",defendiéndola como un medio de desestructuración de la experienciaalienada y de construcción del propio proyecto existencial .3.- La tercera locura que señalaba era la producida por la "demenciasocial", la creada por los entornos esquizofrénicos, (generalmente apartir de la estructura familiar patriarcal pero también en el trabajo,escuela…) que sitúan a la persona en una posición sin otra salida que lalocura.  Ronald Laing nació en el seno de una familia humilde de Glasgow, siguióestudios primarios y secundarios en una escuela estatal, de allí pasó acursar estudios de medicina en la universidad de Glasgow. Se graduó en1951. Adquirió sus primeras experiencias psiquiátricas en el ejércitoinglés entre 1951 y 1953 ( mientras hizo el servicio militar obligatorio).Trabajó en Glasgow como especialista en psiquiatría desde 1953 a 1956 enun hospital psiquiátrico y en tareas universitarias de enseñanza. Vaacumulando experiencias y observaciones sobre el comportamiento de losesquizofrénicos crónicos, que posteriormente utilizaría para su libro " ElYo dividido".   En 1957, Laing pasó a desempeñar un puesto en clínica Tavistock deLondres, ese año completa el borrador de " El Yo dividido". Comenzó aestudiar en profundidad la literatura freudiana y neo freudiana y aescritores de corte existencialista ( tanto psiquiátrico como literario)  La patogenia familiar y social  Esterson y Laing pusieron el acento sobre la causalidad esencialmentesocial y familiar de la enfermedad mental y dirigían sus investigacioneshacia el proceso dialéctico e histórico que se ha desarrollado a travésdel complejo juego de las relaciones interpersonales. La familia esconsiderada por ellos como una textura relacional, un campo deinteracciones concretas donde los enfrentamientos y las influenciasrecíprocas se encuentran agrandadas. Esterson y Laing llevaron a cabo unainvestigación sobre una serie de familias, en cuyo seno se encontraba un"esquizofrénico", y demostraron que el comportamiento clínicamentesintomático de la esquizofrenia no era más que el resultado interaccionessocio familiares.   El estudio de las familias permite entender la sintomatología del enfermomental como la adaptación dramática de un individuo al que las condicionesfamiliares fuerzan, en alguna medida, a una verdadera situación desupervivencia. Dos sectores totalmente separados convergen en elpensamiento de Laing: París y Palo Alto (California), es decir, por unlado incluye una serie de términos y conceptos utilizados por Sartre, ypor otro lado, aprovecha las investigaciones del grupo de Palo Alto(J. Aeakland y D. Jackson) en torno al "doble vínculo" (término introducidopor el etnosociólogo G. Bateson que puede definirse como una distorsión dela comunicación intrafamiliar) que constituye uno de los factoresdeterminante de la en la aparición y desarrollo de la esquizofrenia La metanoia:   El movimiento antipsiquiátrico inglés ponía en duda el diagnóstico depsicosis crónicas (creían que en el desarrollo de esta categoríadesempeñaba un papel fundamental la institucionalización del paciente),pero sin embargo aceptaban la existencia de las "psicosis agudas", en lasque había que respetar su evolución normal que debía ir hacia la curación.


Era suficiente, por tanto, acompañar al enfermo en su "viaje". Laingdenominó a este viaje metanoia, palabra griega que aparecía en losEvangelios y que venía a significar "conversión" o transformaciónespiritual". En estos viajes metanoicos de las psicosis (que podían serproducidos también por sustancias psicomiméticas como el L.S.D.) seproducía una transformación del espíritu, y son "buenos" o "malos" enfunción de un medio beneficioso o negativo para tales viajes.   La psiquiatría tradicional, que consideraba estos viajes como enfermedadesy los trataba como tales, producía la cronificación del cuadro y laaparición de la esquizofrenia. Sin embargo, cuando el medio es favorable,este viaje es un descubrimiento más profundo de uno mismo, con undinamismo revolucionario beneficioso, es (en palabras de Laing) "un vuelcofavorable en la evolución de la personalidad". Estos viajes nospermitirían conseguir la aparición del "Inner Self" (si mismo verdadero yauténtico) que existe detrás del "False Self" (si mismo artificial).  El "antihospital": "Más que teorías lo que necesitamos son experiencias,porque la experiencia es la fuente de la teoría" ( R.D. Laing)   El movimiento antipsiquiátrico tiene la necesidad de presentar unaalternativa terapéutica al conjunto de prácticas clínicas que ferozmenteatacaban y frente al hospital psiquiátrico clásico, surge la figura del"antihospital".En las instituciones psiquiátricas clásicas, el sujeto internado esconcebido siempre como "objeto" y no como "sujeto activo" de lacomunicación. El enfermo vive en un "panóptico" donde es visto, pero nove. Este análisis de la institución psiquiátrica (formulado como unaconcretización capilar del poder dentro de una "sociedad panóptica")realizado por Foucault y otros autores ( Goffman…) aplica el conceptoarquitectónico inventado por Bentham en 1791 (que permitía " hacerse dueñode todo lo que pudiese suceder a un cierto número de hombres" y conseguirel control de todas sus acciones) a la sociedad en general y a la prácticapsiquiátrica en particular.  A pesar de que podemos hablar de la existencia de un "movimientoantipsiquiátrico" como tal, no deja de ser una corriente muy heterogéneatanto en la teoría como en la práctica, por lo que no podemos exponer elmodelo del "antihospital" como un concepto invariable que se repite conlas mismas características en todas las experiencias antipsiquiátricas.  VILLA 21  En Psiquiatría y antipsiquiatría Cooper analiza su experiencia al frentede "Villa 21", un pabellón para jóvenes esquizofrénicos que creó en ungran hospital del noroeste de Londres, y que fue inaugurado en 1962. Eneste pabellón, los pacientes gozaban de una total libertad, sin normas niimposiciones, y existía una participación activa de los pacientes en lascuestiones del centro, organizándose asamblearia mente junto a los miembrosdel personal. Se intentó superar "la frontera particularmente amenazanteque separa personal y paciente, salud y locura". La selección del personalque trabajó en este pabellón se realizó buscando a aquellos "enfermeros ycabos más jóvenes cuya actitud hacia el trabajo era menos probable quehubiera sido deformada por la institucionalización". Había un encuentrodiario de toda la comunidad, y varios encuentros grupales con distintosfines (terapias, grupos de trabajo, encuentros grupales del personal…) endonde se intentaba mantener una relación más abierta y participativa conlos jóvenes ingresados. Esta relación tan especial entre personal ypacientes producía, en muchos casos, un alto grado de ansiedad en lostrabajadores del pabellón, ya que continuamente veían caer los "muros" queles separaban de la locura .   Cooper pensaba que en la institución psiquiátrica tradicional, el personalpresentaba una "irracionalidad institucional" (es decir, un conjunto dedefensas erigidas contra peligros que son más ilusorios que reales), y quela conducta violenta de muchos pacientes mentales "es directamentereactiva a la restricción física" que se les imponía en talesinstituciones.  "Villa21" fue una experiencia pionera en la que fueron cayendo una seriede prejuicios mantenidos por las prácticas psiquiátricas tradicionales(imposiciones horarias, sexuales, terapéuticas…) pero donde aparecieronotra serie de contingencias, fruto de el nuevo tipo de relacionesestablecidas (una gran ansiedad en los trabajadores del pabellón, que seveían incapaces de manejar a los pacientes, desorden, falta de apoyoinstitucional....) .


En lo que se refiere el balance final de la experiencia, Cooper expone quesin la aplicación de shocks, con un uso muy reducido de tranquilizantes ycon una terapia conjunta de familia y medio, se consiguieron iguales omejores resultados terapéuticos que con cualquier otro medio.  KINGSLEY HALL  En Junio de 1965, en pleno apogeo contracultural, varios pacientesmentales ingleses organizaron junto a R.D. Laing y otros psiquiatras, unacomunidad para ellos y para las personas que se encontraban en un estadode psicosis. Kingsley Hall era una antigua casa londinense situada en elEste, que había servido con anterioridad para otros servicios sociales. Lacasa podía albergar a unas 15 personas y contaba con unas 20 habitaciones,cocinas salones…etc.   Los fundadores de la experiencia " Kingsley Hall", entre ellos RonaldLaing, Joe Berke, Jerome Liss y Leon Redler, creían en el ambiente deprotección y ayuda y favorecían el " viaje" interior de las personasetiquetadas de esquizofrenia .  La experiencia duró desde junio 1965 hasta agosto de 1969 y en la casavivieron más de cien personas, la mayoría jóvenes esquizofrénicos conestancias variables. El estilo de vida era totalmente comunal, con unaestructura de autogobierno, de tal modo que los que estaban mejor ayudabany cuidaban a los que estaban mal. No existía personal ni se daban medicamentos y eran el ambiente y la atmósfera los que favorecían el viajeinterior y la exploración de las contradicciones de la comunicación humana. En la comunidad cada uno pagaba según de sus posibilidades, de acuerdo con las necesidades de todos.  Uno de los casos más famosos del Kingsley Hall es el de Mary Barnes, quellegó a convertirse en una auténtico "paradigma" del movimientoantipsiquiátrico. Mary Barnes realizó, ayudada por el psiquiatra J. Berkeuna larga regresión-renacimiento a lo largo de su estancia: "Eso fue parami Kingsley Hall, un salto mortal hacia atrás, una ruptura, unapurificación, una renovación (…) El yo enterrado, embrollado en la culpa yahogado en cólera, creció de nuevo, libre de los nudos de mi pasado."(Mary Barnes).  En 1964, R.D. Laing funda la asociación " Philadelphia" que intentaba"proveer y promocionar lugares para que puedan alojarse las personas quesufren o hayan sufrido enfermedades mentales y proveer asistenciaeconómica a los pacientes pobres" En 1970, tras el fin de Kingsley Hall ,algunos de los antiguos residentes de esta comunidad deciden formar otrascomunidades con semejantes planteamientos (Proyecto Archway) y desarrollan7 comunidades en el área de Londres . Antipsiquiatría y política   " La salud mental, tal y como yo la concibo, es la posibilidad para todoser humano de comprometerse no solamente hasta el corazón de la locura,sino también en el corazón de toda revolución, encontrando en esta vía unasolución a la preservación del Yo" ( Cooper)   La antipsiquiatría nació como una lucha dentro de las instituciones,frente a la represión y la violencia que existía dentro de los manicomios.Pero los antipsiquiatras vieron la necesidad de dar un paso más y "salirde las instituciones y de politizar la locura (…) hay que evitar que lalocura sea recuperada por el sistema y que sea asesinada como posibilidadsubversiva." (Cooper)   Podemos ver el total compromiso político que existía entre losantipsiquiatras ingleses, que veían en el cambio social un factordeterminante de su lucha antipsiquiátrica, y que entendían al "loco" nosólo como un posible beneficiario de los cambios sociales, sino comoparticipante activo de las insurrecciones.  En el Congress on Dialectics of Liberation , que tuvo lugar en Londres en1967, se encontraron Laing, Cooper, H. Marcuse y S.Carmichael, buscaba"crear una verdadera conciencia revolucionaria uniendo la idealogía a laacción, en los individuos y en las masas, sin rechazar la violencia sifuera necesaria".


La etapa de máximo desarrollo de las ideas y prácticas antipsiquiátricas(años 60-70) coincide con el último gran periodo revolucionario, en losque los cimientos de todo un sistema se tambalearon. Mayo del 68 y lossituacionistas, los movimientos antimilitaristas, los autónomos italianosde los 70 y en general, todos los movimientos sociales que eclosionaron enesa época, influyeron y fueron influenciados por la antipsiquiatría. En1975 se funda en Bruselas la llamada Red (Réseau) Internacional deAlternativa a la Psiquiatría (Elkaïm, Guattari, Jervis, Castell, Cooper,Basaglia, Bellini…) cuyos principios básicos ilustran perfectamente laconciencia política de los antipsiquiatras: "… Las luchas concernientes ala salud mental deben insertarse en el conjunto de las luchas de lostrabajadores por la defensa de la salud y en forma coordinada con todaslas luchas de las fuerzas sociales y políticas por la transformación de lasociedad. No se trata para nosotros de obtener tolerancia para la locura,sino de hacer comprender que la locura es la expresión de lascontradicciones sociales contra las que debemos luchar como tales. Sintransformación de la sociedad no hay posibilidad de una psiquiatría mejor,sino sólo de una psiquiatría opresora."  LA ANTIPSIQUIATRÍA ITALIANA  ”El problema de la rehabilitación del enfermo mental se convierte en elproblema del desenmascaramiento de las ideologías" ( F. Basaglia)   En Italia el movimiento antipsiquiátrico, personificado en la figura deFranco Basaglia, iba a conseguir una reforma radical de la atenciónpsiquiátrica: se aprueba en 1978 la ley 180 en el Parlamento italiano.Esta ley preveía el progresivo desmantelamiento de los manicomios y lacreación de una serie de servicios descentralizados de acogida y apoyo enestricta colaboración con la comunidad. Esta Ley pretendía bloquearcualquier nuevo ingreso en los manicomios, la creación de unidadesterritoriales, la gradual reinserción de los ingresados en la comunidad yel cierre total de los manicomios antes de 1996: más de 100.000 personasfueron liberadas gracias a esta Ley.    En 1962 Basaglia comienza en Gorizia la transformación del viejo hospitalPsiquiátrico, bajo su dirección. Basaglia había trabajado anteriormentecon M. Jones en Londres, donde había aprendido el funcionamiento de unacomunidad terapéutica, e intentó desarrollar estos principios en esteestablecimiento psiquiátrico.La experiencia de Basaglia le hizo llegar a la conclusión de que elinternamiento psiquiátrico únicamente agravaba la enfermedad mental. En LaNegación de la institución (1968), Basaglia expone que el manicomio es uninstrumento de rechazo y de encierro que debe ser destruido y propone quehay que "liberar a los enfermos" (indicaciones que acabarían cristalizandoen la controvertida Ley 180). Para Basaglia "la ciencia está siempre alservicio de la clase dominante" y el hospital psiquiátrico es una de las"instituciones de violencia" por medio de la cual dirige y oprime a las masas.  En palabras de Basaglia "… el objetivo de nuestra acción no debe ser lalucha contra la enfermedad mental, ni tampoco la esquemática afirmaciónsegún la cual la enfermedad mental no existe sino como producto social (locual no haría más que diferir el problema a un momento organizativo en elque todas las necesidades se vieran satisfechas). La verdadera luchadebería ahora dirigirse contra la ideología que tiende a cubrir todacontradicción natural convirtiéndola en una modalidad adaptada a losinstrumentos de gestión y de control, de que progresivamente disponemos.Es decir, adaptada para ser instrumentalizada según los fines deseados"Mientras Basaglia intentó mediar con la política institucional, otrosantipsiquiatras prefirieron tomar otros caminos y crear directamentealternarivas reales al internamiento. Entre ellos podríamos incluir aAntonucci, cuya crítica no sólo rechazaba los internamientos, sino queidentificaba la psiquiatrización como una forma de estigmatización social. Crea en 1968 un "Centro de relaciones humanas" en el pabellónneuropsiquiátrico del Hospital Civil de Cividale. En 1969 Antonucci empezóuna nueva experiencia de trabajo en Gorizia, ciudad donde habían surgido yse habían difundido las ideas de Basaglia. Antonucci criticaba a los otrosantipsiquiatras que trabajaban en esa ciudad, pues no se daban cuenta que"el manicomio era sólo una consecuencia; la verdadera trampa era el mismojuicio psiquiátrico".


La lucha que se desarrolló en Gorizia, abriendo las puertas del hospital psiquiátrico, fue ampliándose poco a poco, intentando implicar a otras instituciones sociales. Estas experiencias fueron agrupando a un conjunto de trabajadores de la salud mental que se planteaban el problema de latransformación del manicomio. De este germen surge en 1973 PsiquiatríaDemocrática, que se definió a si misma como un movimiento de trabajadores en salud mental (enfermeros, psicólogos, médicos, asistentes sociales…etc.) dispuestos a actuar en la transformación de la institución represivadel manicomio y a la lucha contra la marginación, tanto dentro como fuerade la institución.  El hospital de Trieste   En 1971, Basaglia y parte de sus colaboradores abandonaron el hospital deGorizia por discrepancias con la administración local y se trasladaron alHospital de Trieste (Ospedale Psichiatrico Provinciale de Trieste), donderealmente si que llegó a cristalizar la experiencia de negación delmanicomio que perseguían. Según J.L. Fábregas y E. Mora podemos señalar dosgrandes fases en este proceso:  Primera fase: Franco Basaglia y su equipo comienzan a trabajar en el Ospedale Psichiatrico Provinciale en el año 1971 ya que la administraciónProvincial estaba dispuesta a aceptar los riesgos de la reestructuraciónde los servicios psiquiátricos. El objetivo prioritario en los primeros pasos de la transformacióninstitucional era la reconstrucción de la persona y de su identidad socialy jurídica. Se procede a la apertura interna de los distintos pabellones,eliminándose las medidas de contención existentes (celdas de aislamiento,rejas de separación…), se suprimen las terapias de shock, se creanespacios internos de relación social (encuentros, asambleas, expresiónartística…), desaparecen las separaciones entre hombres y mujeres, sesustituyen los vestidos manicomiales por vestidos personales, y se estimulaba la comunicación y exposición de las críticas hacia lainstitución, por medio de asambleas.  En 1973 comienza a funcionar como hospital de día y se empieza adesarrollar un trabajo de prevención y detección de prácticas de exclusiónsocial. A su vez, se lleva a cabo una tarea de sensibilización públicaante los problemas "psiquiátricos", mediante debates, fiestas (tanto en elhospital como fuera de él), con participación en las actividadesculturales de la ciudad.  El siguiente paso que se dio fue el de crear apartamentos autogestionadosen el interior del hospital, y el establecimiento de trabajo organizadocon posibilidad de derechos y deberes contractuales.  Segunda fase: Parte del equipo de franco Basaglia se reparte pordiferentes instituciones asilares italianas (Parma, Arezzo…) con el fin deiniciar experiencias similares. Se comienza a salir del manicomio, uniendoal trabajo realizado por los Centros de Salud Mental (que acogen a laspersonas en crisis y a las que quieren participar en las actividades queen ellos se desarrollan), la creación de los "comités para la casa", cuyafunción es buscar a alojamiento para los pacientes que van saliendo delhospital. Para que los pacientes puedan alcanzar un nivel de autonomíacompatible con la vida social normal , se buscaron puestos de trabajoacordes a los posibilidades de los pacientes.  Las jornadas de Trieste     En 1977 ( del 13 al 18 de septiembre) se celebró en Trieste el III RéseauInternacional de Alternativa a la Psiquiatría. La principal finalidad delRéseau era mantener el contacto entre todos los participantes y poderintercambiar experiencias de trabajo e integrar las luchas de lostrabajadores por la defensa de su salud. El clima político en el que secelebra el III Réseau era muy tenso, debido a los abiertos enfrentamientosque existían entre la izquierda revolucionaria (sobre todo AutonomíaOperaria) y el PCI (Partido Comunista Italiano). Los autónomos acusaban alPCI de reformista y colaborador con la represión que estaban sufriendo los revolucionarios en Italia.  A pesar del cruce mutuo de acusaciones, el éxito de estas jornadas (conmás de 3500 asistentes) marcó un punto históricoen el desarrollo del movimiento antipsiquiátrico italiano.


LA ANTIPSIQUIATRÍA EN FRANCIA  Las ideas antipsiquiátricas tuvieron gran difusión entre los intelectualesfranceses en el ambiente de 1968, pero no consiguió cristalizar enproyectos concretos. Se abrieron en esa época algunos lugares de acogida yde libertad, sobre todo en el ámbito de la psiquiatría infantil y juvenil.   Se organizó en París, el 21 y 22 de octubre de 1967, un coloquio sobrepsicosis , en el que Laing y Cooper tomaron la palabra y expusieron susconceptos, Laing sobre la "metanoia" y Cooper sobre los grandes principiosde una antipsiquiatría que "renunciaba a todo fin de readaptación" y quetiene como fin "la liberación de aquel que viene a encontrarnos". A pesarde que estas intervenciones levantaron bastante expectación, el entusiasmono fue general, y H. Ey, junto a otros psiquiatras críticos con las tesisantipsiquiátricas, veía en estas teorías una peligrosa "tendenciapsiquiatricida", que no beneficiaba en absoluto a la lucha frente a laenfermedad mental.   Otros autores que debemos destacar son Deleuze y Guattari que en su obra"El Antiedipo". Capitalismo y esquizofrenia" (1973) analizan laesquizofrenia como "el universo de las máquinas deseantes, productoras yreproductoras" donde los delirios tienen un contenido histórico, mundial,político y racial y son la "matriz general de toda catexis socialinconsciente". Propugnan que el esquizoanálisis ( Psicoanálisis político ysocial) como alternativa al psicoanálisis tradicional, al que atacanferozmente, acusándole de estar al servicio de la ideología burguesarepresiva, ya que trata la enfermedad como algo individual que se sustraede los social y de los poderes políticos y económicos.  LA ANTIPSIQUIATRÍA EN ESPAÑA   Las teorías antipsiquiátricas llegaron con cierto retraso a España y apesar de no adquirir la relevancia que tuvieron estas ideas en otrospaíses, si que fueron de capital importancia en el desarrollo de laasistencia psiquiátrica, ejerciendo una determinante influencia en laReforma Psiquiátrica, que recogió (sólo en teoría, como siempre) muchas delas reivindicaciones planteadas por los antipsiquiatras.  La reforma psiquiátrica Hasta comienzos de los años setenta, la Seguridad Social, o el Insalud,sólo cubría precariamente la asistencia ambulatoria de los enfermosmentales y se resistía asumir la hospitalización psiquiátrica como uno de sus servicios. Esta función era llevada a cabo por las instituciones manicomiales.   En 1985 se intenta cambiar esta situación mediante las bases que fueronsentadas en el Documento para la Reforma Psiquiátrica y la Atención a laSalud mental. Este documento indicaba que la Administración Pública debíapromover la integración de la salud mental en la asistencia sanitariageneral y proponían los siguientes criterios :  · Ordenación de los servicios asistenciales en base a su delimitaciónterritorial.· La protección de la salud mental en atención primaria.· La hospitalización psiquiátrica debe evitarse en lo posible, serabreviada y efectuarse progresivamente en unidades psiquiátricas de loshospitales generales de la red pública .· Los hospitales psiquiátricos deben disminuir progresivamente sus camas,facilitando la externalización de la mayoría de los pacientes y sureintegración al medio sociofamiliar. En la elaboración de la Reforma se recogieron, como puede verse, puntosbásicos de las ideas antipsiquiátricas, e incluso algunos"antipsiquiatras" participaron activamente en su realización (¿se pasaronal lado oscuro?)   Sin embargo, la Reforma ha recibido duras críticas, ya que se ha orientadohacia un asistencialismo pragm��tico, dejando de lado la prevencióncomunitaria y la rehabilitación de los enfermos crónicos.  Desde la óptica antipsiquiátrica una de las experiencias más relevantesque se llevaron a cabo en España fue la del "Hospital de Día" en la que elpsiquiatra Enrique González Duro junto a sus colaboradores, llevó a caboun trabajo con una línea paralela a la de otras experiencias comunitarias(Kingsley Hall) . Era un centro de día al que los pacientes ibanvoluntariamente, con unas treinta personas ingresadas, de ambos sexos, conun promedio de edad muy bajo (alrededor de la veintena) que iban allí denueve y media de la mañana hasta las seis de la tarde.


Las decisiones se tomaban comunitariamente (incluyendo tanto al personalcomo a los pacientes) en una asamblea general, se hacían sesiones deterapia de grupo (repartidos los pacientes en 3 ó 4 pequeños grupos), sellevaban a cabo sesiones de psicopintura, psicodrama, relajación ypsicoterapias individuales y familiares. Se proponía que el hospital deDía fuera un lugar de encuentro, un espacio de verificación de la locura.  BIBLIOGRAFÍA.   Libros:-J. Vallejo Ruiloba "Introducción a la psicopatología y al paiquiatría "Ed. Masson-D. Cooper "Psiquiatría y Antipsiquiatría" Ed. Paidos (1967) -T.S. Szasz "El mito de la enfermedad mental" Ed. Amorrortu (1961) -J. Berke, Mary Barnes …y otros "Laing; Antipsiquiatría y contracultura". Ed. Fundamentos. (1973) -R.D. Laing "El yo dividido: un estudio sobre la salud y la enfermedad "Fondo Cultura Económico. (1960)-R.D. Laing "La política de la experiencia" Paidos. (1967) -R.D. Laing " Las cosas de la vida" (1976) Grijalbo-M. Foucault " Historia de la locura" FCE (1961) -M. Foucault "Enfermedad mental y personalidad" Paidos-H. Heyward "Antipsiquiatría" Ed. Fundamentos (1971)-Samuel Shem " Monte Miseria" Anagrama (1991) -F. Basaglia " Psiquiatría, Antipsiquiatría y orden manicomial" [con Castelly otros] Barral (1975) -H. Bloch " El gran diccionario de la psiquiatría" Pardo- E. González Duro "Distancia a la Locura”  Publicaciones: · Revista "Ajoblanco" ( Extra marzo 1978, nº 17 Dic.1976, nº18 Enero1977,nº20 Marzo1977, nº24 Julio 1977) · Boletín de Contrapsicología y Antipsiquiatría " El Rayo que no Cesa"Números: 1 (1998), 2 (1999) y 3 (2000) · Publicación "Enajenados" Números del 1 al 5  Correlación de citas:   Cita extraída de la novela de Samuel Shem " Monte Miseria" Anagrama. 1991  J. Vallejo; "Introducción a la psicopatología y la psiquiatría" Henriette Bloch; "El gran diccionario de la psiquiatría” . Pardo D. Cooper "La gramática de la vida: estudio de los actos políticos". 1974,párrafo copiado vilmente de" El rayo que no cesa" revista de antipsiquiatría y contrapsicología.  M. Foucault "Historia de la locura en la Época Clásica" FCE,1991 Madrid  "Double bind" , doble vínculo: En palabras de Peter Sedwick hablando sobrelos trabajos de Laing en el libro "Laing; Antipsiquiatría y contracultura"es una expresión que se refiere a un patrón especial de comunicación alterada que se detecta en las familias patológicas, mediante el cual unode sus miembros se encuentra sometido a un par de vínculos conflictivos,ambos altamente significativos.  R.D. Laing " El Yo dividido”  D. Cooper " Psiquiatría y antipsiquiatría”  Mary Barnes, J. Berke, R. Cole… etc. " Laing; Antipsiquiatría ycontracultura"1975, Ed. Fundamentos  Revista "Ajoblanco: extra antipsiquiatría, Marzo 1978"  Se puede encontrar el texto completo de esta Ley enhttp://www.ecn.org/telviola/L180.htm? Extraído de la publicación " Enajenados" número 1  Según Antonucci " hasta que no acabe el lenguaje psiquiátrico no habrádiálogo entre los hombres que tenga posibilidad de ser comunicativo" (Boletín de Contrapsicología y Antipsiquiatría " El rayo que No Cesa"Número 1 , 1998" .)


J.L. Fábregas - A. Calafat. Política de la Psiquiatría. Ed ZYX, Barcelona,1975 Autonomía Operaria ( Autonomía obrera)  Como ejemplo ilustrativo de la situación que se vivía: Ante el incrementode la represión en Italia, una serie de intelectuales franceses (J.S. Sartre, Guattari, Deleuze, Macchioqui ) hacen público un documento de condena contra la represión en Italia que es contestado duramente por elPCI, que veía en estos actos policiales una salvaguarda de lasinstituciones democráticas. Es fácil imaginar el cruce mutuo deacusaciones que hubo en las jornadas de Trieste entre los autónomos y losmiembrosdel movimiento antipsiquiátrico vinculados al PCI ( como era el caso deBasaglia) . Extraído del artículo "La crisis de la salud mental" de E. González Duro (Psiquiatra), Boletín de Contrapsicología y Antipsiquiatría " El Rayo QueNo Cesa" número 3 , año 2000.  La experiencia del Hospital de Día podemos verla recogida en el libro deE. González Duro " Distancia a la Locura".

“Ahora os sorprende vernos locos, echando baba por la comisura de los labios y temblando de la cabeza a los pies, ahora clamáis al cielo y mantenéis conversaciones con vuestro dios sobre lo injusta que es la vida. La vida es una mierda y vosotros ayudáis de manera decisiva a que no sea de otra manera”-Enajenadxs XI


FICHA BIOGRAFICA DE DAVID COOPER (1931-1986) El Dr. David G Cooper (1931-1986 ) es una figura conocida del movimiento de la contra-psiquiatría, junto con R.D. Laing, Thomas Szasz y Michel Foucault. El fabricante de vinos se graduó en la universidad de Ciudad del Cabo en 1955. Se trasladó a Londres, en donde trabajó en varios hospitales y dirigió un experimento para los esquizofrenicos jóvenes llamados Villa 21. En 1965, estuvo implicado con Laing y otros en establecer la asociación de Philadelphia. Sus ensayos importantes incluyen: * Razón y violencia: una década de la filosofía de Sartre, Tavistock (1964) coautor con R.D. Laing * Psiquiatría y Contra-Psiquiatría (Ed.), Paladin (1967) * La dialéctica de la liberación (Ed.), introducción del fabricante de vinos de Penguin (1968) – se puede leer en el Web site de Herberto Marcuse. * La muerte de la familia, Penguin (1971) * Gramática de vivir, Penguin (1974) * La lengua de la locura, Penguin (1978) .Coordinó el congreso sobre la dialéctica de la liberación, llevada a cabo en Londres en la granja del 15 de julio al 30 de julio de 1967 R. incluido los participantes D. Laing ,Goodman de Paul, Allen Ginsberg, Herberto Marcuse y el Stokely Carmichael de las panteras negras. Jean-Paul Sartre pero fue cancelado. El término “contrapsiquiatría” fue utilizado por primera por David Cooper en 1967. Fue miembro fundador de la asociación en Londres, y director en Filadelfia del instituto de estudios fenomenológicos. Creador de la palabra antipsiquiatría y principal representante de esa corriente, junto con Ronald Laing, David Cooper nació en Cap en una familia que él calificó de “común”. Después de estudiar música, se orientó hacia la medicina, y obtuvo su diploma en 1955. Ejerció entonces en un centro médico reservado a los negros, adhiriendo por otra parte al Partido Comunista clandestino. Instalado después en Londres, se casó con una francesa, con la que tuvo tres hijos; más tarde, durante cierto tiempo, fue el compañero de Juliet Mitchell, mascarón de proa del movimiento feminista anglosajón y especialista en el pensamiento lacaniano. En 1962 creó el célebre Pabellón 21, en el interior de un vasto hospital psiquiátrico de la periferia de Londres. Basándose en las tesis sartreanas, y más en general en la fenomenología existencial, en ese lugar inaugural puso en obra una práctica de impugnación de la nosografía psiquiátrica que iba a llevarlo a rechazar radicalmente la tradición occidental heredada de Eugen Bleuter. Como todos los artífices de la antipsiquiatría, él veía en la locura, y sobre todo en la esquizofrenia, no una enfermedad mental, sino una “experiencia”, un “viaje”, un “pasaje”. También comenzó de manera muy pragmática a pedirle al personal tratante que “ya no hiciera nada”. En una oportunidad le dijo a un paciente internado: “Le doy este truco llamado Largactil para que podamos ocuparnos de cosas más urgentes”. Finalmente, decidió permitir que en los corredores y habitaciones del establecimiento se acumularan los desperdicios. Gracias a ese pasaje al acto, los enfermos podían descender al infierno, hacer una regresión, manosear sus excrementos, volver a encontrar una especie de estado arcaico, y después ascender hacia el mundo de los vivos. Cooper propuso que ex enfermos se convirtieran en enfermeros y que los internados tuvieran derecho a la sexualidad. A pesar de los fracasos y conflictos, la experiencia fue concluyente. En todo caso, demostró que en ciertas condiciones particulares, la esquizofrenia, considerada incurable, se podía curar. En 1965, convertido en el jefe del movimiento antipsiquiátrico internacional, Cooper creó con Laing y Aaron Esterson la Philadelphia Association and Mental Health Charity, así como el Hospital de Kingsley Hall, donde se recibía a esquizofrénicos. Dos años màs tarde, con Gregory Bateson, Stokeley Carmichaël y Herbert Marcuse, participó en Londres en el gran congreso mundial denominado “de dialéctica y liberación”, y destinado a poner de manifiesto el “progreso del infierno en el mundo”. El coloquio duró dieciséis horas, e inscribió a la antipsiquiatría en la sensibilidad libertaria. Reunió a negros norteamericanos, feministas, estudiantes rebeldes de Berlín occidental y representantes de todos los movimientos tercermundistas. De tal modo, la utopía cooperiana de una locura destrabada encontró una nueva bandera: la de los oprimidos del mundo, en lucha por su reconocimiento. Muy pronto Cooper asumió la defensa de los disidentes soviéticos, víctimas de internaciones abusivas, y propuso la creación de un gran movimiento de “disidencia intelectual- basado en una nueva definición de la actividad creadora. A partir de 1972 se instaló en París, donde numerosos psicoanalistas de la corriente lacaniana y del movimiento de psicoterapia institucional habían acogido favorablemente sus tesis: entre ellos Maud Mannoni, Octave Mannoni y Félix Guattari.


Negándose a practicar la psiquiatría o a integrarse en cualquier institución normativa, vivió de recursos circunstanciales y participó en todos los combates de la izquierda intelectual francesa en favor de los homosexuales, los locos, los disidentes y los presos, junto a Michel Foucault (1926-1984), Robert Castel o Gilles Deleuze (1925-1995). Pero, identificado con los marginales y los excluidos de todas partes, experimentó sobre sí mismo las formas de errancia propias de esa gran época contestataria. Alcohólico y glotón, durante los últimos años de su corta vida no vaciló en pasear su silueta de gigante barbudo y obeso donde existiera la posibilidad de dar batalla al orden establecido. Murió de una crisis cardíaca después de haber afirmado en voz alta: Romper de manera suficientemente clara con el sistema equivale a arriesgar todas las estructuras de seguridad de la propia vida, así como el cuerpo, el espíritu, los bienes y el piano”. BIOGRAFIA EN WIKIPEDIA David G. Cooper  (Ciudad del Cabo,  1931  -  París,  1986) fue un  psiquiatra  sudafricano teórico y líder de la antipsiquiatría junto con R. D. Laing, Thomas Szasz y Michel Foucault. Acuñó el término "antipsiquiatría", situándose en contra de los métodos ortodoxos de la psiquiatría de su tiempo. [editar]Biografía Se graduó en la  Universidad de Ciudad del Cabo  en  1955. Se trasladó a  Londres, donde trabajó en varios hospitales, dirigió una unidad especial para jóvenes  esquizofrénicos  llamadaVilla 21. Con Laing y otros colaboradores, fundó la Asociación Filadelfia basada en un  marxismo  existencialista. Dejó la asociación en los setenta cuando sus inquietudes espirituales empezaron a desplazar las políticas. Fue director del Instituto de Estudios Fenomenológicos, y coordinador del congreso de la  Dialéctica de la Liberación, celebrado en Londres, en el Roundhouse de Chalk Farm desde el 15 al 30 de julio de 1967. Cooper exponía que la locura y la psicosis eran un producto de la sociedad, y que su verdadera solución pasaba por una  revolución. Con este fin viajó a  Argentina, país que él veía como potencialmente revolucionario. Más tarde volvió a Inglaterra por un tiempo, y después se afincó en Francia, donde pasó el resto de su vida. [editar]Obras Sus ensayos más importantes son: Razón y violencia (1964), junto con R.D. Laing. Psiquiatría y antipsiquiatría (1967) La muerte de la familia (1971) El lenguaje de la locura (1978)  


DEL CRIMEN, EL CINISMO Y LA BURLA Cubamatinal/ A mediados de enero de 2010 la noticia conmovió a la opinión publica nacional e internacional: alrededor de tres docenas de enfermos mentales -según fuentes cercanas a los hechos- recluidos en el Hospital Psiquiátrico de La Habana (Mazorra) murieron victimas de frío e inanición en la noche más fría de la temporada invernal. Por Leonardo Calvo Cárdenas La Habana, 12 de febrero/ PD/ Las fotografías dantescas e increíbles que muestran las condiciones deplorables que sufrían los pacientes de esta vitrina del sistema de salud cubano recorrieron el país y el mundo vía electrónica para dejar al descubierto la inhumana indolencia de las autoridades cubanas, siempre dispuestas a presumir de la supuesta excelencia de esas garantías sociales que dice proveer. El escándalo provocado por el hecho obligó al gobierno cubano a emitir una declaración sobre el particular. El comunicado reconocía solo veintiséis fallecidos, atribuidos a problemas respiratorios provocados por las bajas temperaturas de aquella infausta noche. Sin embargo, a renglón siguiente la nota promete una investigación y el castigo a los supuestos responsables del hecho. Así una escueta y contradictoria información saldó la primera referencia oficial a la tragedia. El ministro de salud pública, dirigente histórico de la revolución para más señas, conservó su cartera por varios meses como si nada hubiese ocurrido y sin siquiera molestarse en hacer una declaración sobre el hecho. Ni una autocrítica, ni la democión de un funcionario provincial y nacional, ni una palabra de condolencias para victimas y familiares. Pasó el tiempo y el mismo gobierno que necesitó solo un mes - del 13 de junio al 13 de julio de 1989- para detener, investigar, juzgar, condenar, ratificar y ejecutar a sus más grandes y legendarios héroes, el general Arnaldo Ochoa y el coronel Antonio de la Guardia, el mismo gobierno que necesitó apenas unos días en marzo del año 2003 para condenar y ejecutar, ante la atónita y estremecida mirada de todo el planeta, a tres jóvenes negros que intentaron secuestrar una embarcación sin causar la mínima lesión a nadie, tardó exactamente un año para presentar a juicio a los supuestos culpables del genocidio. Pero ¡oh, sorpresa!, la información oficial emitida sobre la vista oral del proceso nos revela como encartados solo a varios funcionarios y especialistas de la instalación hospitalaria. Con escalofriante impavidez, el periodista que informa nos dice que a pesar de existir en la institución las condiciones y disponibilidades materiales requeridas, los enfermos quedaron desprotegidos ante las inclemencias del tiempo, además de comprobarse “signos positivos de desnutrición” y “diagnósticos de anemia y niveles deficientes de vitaminas”. Sin embargo, asombra sobremanera que el terrible genocidio de personas tan vulnerables se salde judicialmente con acusaciones de “abandono de menores, incapacitados y desvalidos” y “malversación”. Finalmente esos funcionarios menores -directivos del hospital, especialistas, y trabajadores de servivios- fueron declarados

..

culpables y sancionados a penas que no rebasan los quince años. Así quedó cerrado el caso para las autoridades cubanas

El tratamiento dado al lamentable asunto retrata de cuerpo entero al gobierno cubano, cuyo comportamiento hiere todas las sensibilidades y ofende la inteligencia aún del menos informado. En primer lugar llama la atención ver como esa inflada burocracia que goza de toda clase de privilegios no cumple su función ni asume responsabilidad alguna por un crimen que a todas luces ellos debían haber evitado. Cómo es posible que el Comandante sea capaz de preparar en dos días una brigada de setecientos médicos con el objetivo de inmiscuirse en un problema donde nadie lo ha llamado, de conocer al momento el dolor de oído que sufre el último damnificado en las heladas montañas de Pakistán o de dar cuenta de los grados de fiebre que padece el más ignoto enfermo de cólera en Haití y no existiera un funcionario partidista, sectorial, provincial o ministerial en capacidad de ocuparse de las deplorables condiciones en que malviven los enfermos de “Mazorra”.


La evidencia grafica de la tragedia, que parcialmente se reproduce junto a estas valoraciones, demuestran que para llegar a ese nivel de depauperación física se necesitan muchos meses de hambruna total. No es parcial desnutrición y alguna deficiencia vitamínica los que muestran esas imágenes dantescas, que además dan cuenta del carácter consuetudinario del maltrato físico en la instalación hospitalaria. Resulta lacerante y bochornoso que en un país donde emitir libremente una opinión o sacrificar una res puede implicar largas penas de cárcel, un asesinato alevoso y evitable como este ocurra y se ventile con encartados, penas y explicaciones que constituyen una burla a todos los cubanos, quienes, por cierto, podemos ser mañana víctimas o dolientes de nuevas desidias y nuevos crímenes. Esta entrada ha sido enviada el 13. Febrero 2011 a 22:54 y ha sido registrada en Cuba, Derechos Humanos. A través del RSS 2.0 feed podrá acceder a las respuestas. Puede dejar una respuesta o realizar el trackback desde su sitio web.


CARTA A LXS FUTURXS TRABAJADORXS DEL SISTEMA DE SALUD MENTAL A continuacion reproduciremos un texto del zine enajenadxs #1. Tambien esperamos seguir reproduciendo mas textos de este zine a futuro, para de igual manera dar otro punto de vista a la salud mental. Carta a l@s futur@s trabajadores/as del sistema de salud mental. Antes de nada, hay que indicar que esta carta quiere tener como destinatari@s a tod@s aquellas personas que actualmente se encuentran en periodos de formación que supuestamente desembocarán en un ejercicio profesional enmarcado en el área de la salud mental (psicólog@s, psiquiatras, trabajadores-as y educadores-as sociales etc); respecto de aquellas personas que se encuentran estudiando estos temas con un interés meramente económico, morboso o que buscan algún tipo de reconocimiento social, tan sólo diremos que I@s declaramos nuestr@s enemig@s de antemano. A quien realmente queremos dirigirnos es a tod@s aquell@s que dicen querer dedicarse a estas cuestiones con la intención de ayudar a otras personas cuyos desequilibrios o patologías (o lo que sea) les han conducido a una situación de sufrimiento. La intención de este texto es la de tratar de provocar una reflexión que creemos indispensable en todas aquellas personas que vayan a formar parte de las instituciones que configuran el entramado del Sistema de Salud Mental (SSM). Reflexión esta, que creemos que casi nunca se llega a dar, gracias entre otras razones a la complicidad de las autoridades académicas. La cuestión que planteamos, es que a I@s estudiantes de estos campos les falta un punto de vista fundamental a la hora de querer afrontar la problemática de la enfermedad mental, a saber: el del propio enfermo o enajenado. Realmente, éste es presentado a I@s alumn@s como un sujeto escindido cuyas consideraciones, palabras o sentimientos carecen de valor, excepto el que puedan tener para elaborar un diagnóstico de esos a los que la mayoría de psicólog@s y de psiquiatras son tan aficionad@s. Pues bien, aquí estamos para tratar de enseñaros, desde la condición de enajenad@s con la que algún simpático profesional nos etiquetó en su día, algunas cositas que jamás os dirán en vuestras aulas. Para poder ser capaz de ejercer una actividad realmente terapeútica, hay que abandonar todo tipo posicionamiento que implique superioridad; se debe destruir el rol existente según el cual el terapeuta es un individuo lúcido y "entero" frente al pobre, descarriado y equivocado enfermo. Esa ayuda que pretendéis prestar (y que de todo corazón esperamos que lleguéis a prestar) supone una relación de confianza que obviamente no puede ser impositiva ni jerárquica. Esta relación de confianza es precisamente todo lo contrario a lo que se está practicando en las instituciones vigentes, ésta es una de las deficiencias que nos sirven como base para criticar dichas instituciones, y de paso hacer lo suyo también con los poderes académicos que prefiguran los valores que más tarde serán vigentes en los despachos, consultas y hospitales. Por tanto, lo que en primer lugar queremos pediros es que comenzeis por no asumir lo que sale de boca de expert@s, catedrátic@s y profesores-as como algo incuestionable y correcto; si así fuera, las patologías irían remitiendo progresivamente, en vez de desarrollarse de manera espectacular a la par de sus supuestos progresos científicos (tanto en el campo teórico como en el práctico).. Si vosotr@s que sois I@s terapeutas del futuro no afrontáis con algo de capacidad crítica los conocimientos que se os presentan en vuestras facultades, ni os preocupáis por ahondar en las contradicciones sociales, en buscar en nuestra cotidianidad los orígenes de la enfermedad (en las formas de producción, en la configuración del trabajo, en el estado de las relaciones sociales, en las actuación de las diferentes instituciones que rigen nuestras vidas -desde la familia, al SSM o el sistema legal- etc.) entonces por un lado nosotr@s lo tendremos igual de jodido que ahora, y por otro vosotr@s estaréis lejos de aportar esa ayuda que pretendisteis. En todo caso dispondréis de una serie de conocimientos y capacidades que servirán para mejorar alguna de las situaciones en las que podemos encontrarnos, pero jamás constituirán una herramienta eficaz con la que hacer frente a la enfermedad en cuanto tal, pues mientras que no se ataque a la situación que desencadena los

.

síntomas, los terapeutas tendrán como principal función la de poner "parches" y poco más Posiblemente ya estéis adivinando a donde queremos llegar


Creemos que cuando una persona toma la decisión de estudiar unas materias concretas con la finalidad de ejercer en el ámbito de la salud mental, debe plantearlo teniendo en cuenta un conjunto de factores que a menudo (desgraciadamente) son tomados a la ligera, parece ser que con las "ganas de ayudar" es suficiente ... ejercer como terapeuta es una decisión política, supone intervenir de forma directa en la realidad en la que se vive, supone en definitiva un riesgo que nos tememos no todo el mundo está dispuesto a aceptar. De otra manera seréis lindos surtidores de medicamentos o aplicaréis perfectamente las terapias estipuladas en vuestros manuales, os convertiréis en un engranaje más de la absurda máquina nos discrimina, nos encierra, nos droga ... contribuiréis más a la perpetuación de la enfermedad que a su erradicación. No necesitamos que nadie nos juzgue, que nadie nos eduque, ni mida nuestras inadaptaciones basándose en los parámetros que su maravilloso mundo "normal" le ha proporcionado. Necesitamos vuestra fascinación por las cabecitas humanas, vuestro saber ... necesitamos que nos enseñeis a ver lo que no podemos, a hacer frente a nuestras dolencias. Hace falta gente en el sistema de salud mental público que no nos llene la boca de pastillas nada más aparecemos por la puerta, nos gustaría poder solicitar ayuda libremente sin el miedo a ser despreciad@, o encerrad@, o a ser drogad@ sin más. Sabemos que algunas terapias pueden ayudar en casos concretos, sin embargo nos están negadas ya que lo más normal es que sólo se pueda acceder a ellas por medio de terapeutas privados ... y ya se sabe, su saber tiene un precio que sólo unos poc@s pueden pagar (como anécdota sin importancia podemos comentar que un apreciado catedrático de la Complutense aplica terapias cognitivas-conductuales al módico precio de 50.000 pesetillas la hora; seguro que el muy cabroncete está orgulloso de la ayuda que ofrece). Si queréis ayudarnos venid con nosotr@s, luchad de nuestra mano, rechazad el mandato social de domesticación que habéis recibido, combatid junto a nosotr@s la violencia segregada por este "mundo normal", actuad como agentes de transformación que desenmascaren la represión que nos hunde en la mierda, asumid el riesgo. Si no queréis complicaciones siempre podréis seguir yendo a la facultad, copiar apuntes, preparar exámenes y pensar en la fiesta del fin de semana ... EI problema" es que vuestra decisión tiene consecuencias reales muy dolorosas, y si seguís en el redil, algún día tenéis que responder a un millón de porqués y contestar que sois un@s mandad@s, que sólo cumplís con vuestro trabajo no eliminará vuestras responsabilidades. Decidid qué es lo que en verdad os importa, cuales son vuestras aspiraciones, elegir el bando en el que queréis estar ... con I@s enferm@s o con I@s dominadores, perpetuando las condiciones existentes o destruyéndolas e inventando unas que no ahoguen nuestra existencia. A día de hoy ya hay una cuestión que es fundamental para el futuro de I@s estudiantes de psicología y de psiquiatría principalmente. Dentro de muy poquito se pondrán en marcha reformas universitarias que afectarán de lleno a los estudios que hasta ahora se han venido cursando. Estas reformas giran en torno al controvertido Informe Bricall, en esencia se potenciará la participación de capital privado en las facultades y los planes de estudios de las mismas vendrán determinados por "las exigencias del mercado". Esta mercantilización de la universidad pública tiene unas consecuencias especialmente peligrosas en los ámbitos de la salud mental que no son demasiado difíciles de entrever: se fomentará la medicación salvaje (más si cabe de lo que ya se practica ...), que es realmente la gallina de los huevos de oro, la industria farmacológica introducirá aún más sus tentáculos en las facultades, afectando a los programas de estudios y ofreciendo becas de investigación con la finalidad de generar más dividendos y nuevos adict@s. Como podréis adivinar, al mercado poco le importan las terapias que no generen dinero, es decir aquellas que no contengan una medicación por la que haya que pagar, el estudio e investigación de las mismas podría en un futuro inmediato verse seriamente afectado; poniéndonos en el peor de los casos, parece ser que todo apunta a que el lnsalud seguirá una política de medicación masiva (lo cual se traduce en menos profesionales en el campo de la salud mental, puesto que es más barato medicar en serie que tener especialistas y tratar a l@s afectad@s de una manera continuada y seria) y el resto de alternativas quedarán cada vez más en manos privadas. Quién haya tenido alguna experiencia con el SSM sabrá que estamos lejos de estar tan sólo imaginándonos supuestos, lo que amenaza tan solamente es una radicalización de lo que ya está ahí: diagnóstico y medicación en 30 minutos, 3 semanas para obtener una cita en un centro de salud mental, sesiones de 15-20 minutos una vez a la semana etc. La única manera de alterar el futuro es cambiando el presente, y eso nadie lo va a hacer por nosotr@s. Tenedlo en cuenta en la próxima huelga, en la próxima manifestación, cuando penséis que realmente esa historia no tiene que ver con vosotr@s. Desde luego que en los tiempos de apatía que corren tenemos todas las de perder y todo lo comentado anteriormente parece destinado a caer en saco roto, pedir a la gente que se haga este tipo de reflexiones puede parecer desperdiciar el tiempo. La rebelión no está de moda, eso ya lo sabemos, pero entended que a nosotr@s nos va la vida en ello.


HOMBRE MIRANDO AL SUDESTE

“Soy mas racional que ustedes, respondo racionalmente a los estímulos si alguien sufre lo consuelo, alguien me pide ayuda se la doy, ¿Por qué entonces usted cree que estoy loco?...si alguien me mira lo miro, si alguien me habla lo escucho; ustedes se han ido volviendo locxs de apoco por no reconocer sus estímulos, simplemente por haber ido ignorándolos. Alguien se muere y ustedes lo dejan morir, alguien pide ayuda y ustedes miran para otro lado,.., alguien se muere de hambre y ustedes se guardan lo que tienen, alguien se muere de tristeza y ustedes lo encierran para no verlo. Alguien que sistemáticamente adopta esas conductas, que camina entre las victimas como si no estuvieran, podrá vestirse bien, podrá pagar sus impuestos, ir a misa pero no me va a negar que esta enfermo. ¡su realidad es espantosa doctor!…¿porque no dejan de una buena vez la hipocresía y buscan la locura de este lado? y se dejan de perseguir a lxs tristes, a lxs pobres de espíritu, a lxs que no compran porque no quieren o porque no pueden toda esa mierda que usted me vendería de muy buena gana, si pudiera…claro!” -Rantes . Dialogo-“hombre que mira al sudeste”


En seguida dejamos un texto breve sobre el , ya llamado, “mito de la enfermedad mental”. Y nos referimos al ya llamado porque, al parecer ,a partir de que Thomas Szasz publico en 1961,su opinion; cada quien se hizo de una historia propia. Y dio espacio para la discucion y reflexion sobre este tema.

EL MITO DE LA ENFERMEDAD MENTAL Fernando Gómez Bustamante M.D.

  La psiquiatría sigue siendo definida como la especialidad médica que se ocupa del diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades mentales. Esta definición es actualmente inaceptable. Estamos en 1981. Por lo tanto, han transcurrido veinte años desde que Thomas Szasz -psiquiatra, psicoanalista y Profesor de Psiquiatría de la Universidad del Estado de Nueva York-, publicó EL MITO DE LA ENFERMEDAD MENTAL, libro que ha contribuido a revolucionar la psiquiatría. Tras ése aparecieron los sucesivos libros de Szasz, los que tienen el mérito de ser una devastadora autocrítica de la psiquiatría. En LA LEY, LA LIBERTAD Y LA PSIOUIATRIA (1963), muestra cómo muchos de los usos sociales y prácticas legales de las ideas e intervenciones psiquiátricas son inmorales y enemigos de la libertad y la responsabilidad individuales. En LA MANUFACTURA DE LA LOCURA: ESTUDIO COMPARADO DEL MOVIMIENTO DE LA SALUD MENTAL Y LA INQUISICION (1970), demuestra históricamente cómo las creencias morales y las prácticas sociales basadas en el concepto de la enfermedad mental constituyen una ideología de la intolerancia, en la cual la creencia en la enfermedad mental y la persecución de los pacientes psiquiátricos han venido a reemplazar la creencia en la brujería y la persecución de las brujas. En IDEOLOGIA Y ENFERMEDAD MENTAL: ENSAYOS SOBRE LA DESHUMANIZACION PSIOUIATRICA DEL HOMBRE (1970), señala cómo la psiquiatría, combatiendo en el falso frente de la enfermedad mental, sirve a menudo para evitar una confrontación con ciertos conflictos morales y problemas sociales. En LA ERA DE LA LOCURA: HISTORIA DE LA HOSPITALIZACION MENTAL INVOLUNTARIA PRESENTADA EN TEXTOS SELECTOS (1973), proporciona una antología de escritos que describen la hospitalización psiquiátrica involuntaria, desde el punto de vista de las víctimas mismas. En ESQUIZOFRENIA EL SIMBOLO SAGRADO DE LA PSIQUIATRIA (1976), ataca el concepto de esquizofrenia, considerada como una de las más comunes y más temibles de las enfermedades mentales, relata el desarrollo de las modernas psiquiatría y antipsiquiatría, y expone su tesis central de que la esquizofrenia, más que una enfermedad mental, es un escándalo científico y el símbolo sagrado de la psiquiatría, una de las ideologías contemporáneas más poderosas.   A pesar de la creciente influencia de la obra de Szasz, de la cual he hecho sólo una selección, la psiquiatría continúa siendo estudiada en las facultades de medicina, y prácticamente todo el mundo -médicos, psicólogos, escritores, políticos y público en general-, continúa creyendo en la existencia de las enfermedades mentales y de los “pacientes psiquiátricos”. Al negar la existencia de los “enfermos mentales”, no estoy negando la existencia de los individuos con comportamiento socialmente perturbador o con sufrimientos personales. De hecho, tales individuos son reales y sus sufrimientos son intensos, pero esto no quiere decir que estén enfermos, en el sentido estrictamente médico de la palabra.   ¿ES LA ENFERMEDAD MENTAL UNA ENFERMEDAD?   Para lograr una mayor claridad en el tema, una discusión sobre la enfermedad mental debe ir precedida de una indagación sobre dos conceptos: enfermedad y mente. Veamos lo primero.   ¿Qué es una enfermedad? Se han dado muchas definiciones pero, para ser breve, diré que una enfermedad es, en el sentido estrictamente médico de la palabra, una anormalidad biológica del cuerpo, por ejemplo: un trastorno metabólico, una infección bacteriana, un crecimiento tumoral. La practica de la profesión médica se basa entonces en estas dos premisas tácitas:  


El médico diagnostica y trata las enfermedades del cuerpo.     El médico puede llevar a cabo su trabajo cuando el individuo que está enfermo asume el papel de enfermo. Esta distinción entre estar enfermo y asumir el papel de enfermo dista mucho de ser clara para algunos, y es importante para una elucidación del quehacer psiquiátrico. ¿Qué diferencia hay entre estar enfermo y asumir el papel de enfermo? Lo ilustraré con algunos ejemplos:   Un individuo se siente enfermo y acude al médico, quien diagnostica y trata una enfermedad. Este individuo está realmente enfermo y es lo que puede llamarse un verdadero o legitimo paciente.   b) Un individuo se siente enfermo, cree estar enfermo y acude al médico, o más bien inicia una peregrinación médica, durante la cual es visto por varios médicos y especialistas, quienes no encuentran una “Base orgánica” que explique sus quejas. Tales personas son el pan nuestro de cada día en clínicas, hospitales y consultorios, y frecuentemente son motivo de irritación para los médicos, quienes suelen despacharlos con recetas que incluyen los más variados medicamentos, desde ansiolíticos y antidepresivos, hasta “reconstituyentes” y multivitamínicos, llamados placebos en la jerga médica, los que no sirven para nada, excepto para complacer o engañar al “paciente”. Algunos son enviados al psiquiatra o al psicólogo pues se trata de “los nervios”, o algo “emocional” o “psicológico”. Estos individuos que asumen el papel de enfermos, son usualmente clasificados dentro de las categorías de “neurosis” o “psicosis”, “trastornos de la personalidad”, “caracteropatías” y demás seudodiagnósticos médicos, condenados a desaparecer a medida que vaya desapareciendo la ideología que los mantiene: la ideología de la enfermedad mental. En contraposición al verdadero o legítimo paciente de la medicina, a este “paciente” de la psiquiatría, y de su hermana de oficio, la psicología clínica, se le puede llamar falso o legítimo paciente. El paciente de la medicina verbaliza sus quejas médicas legítimas, las que, en los oídos del médico, se convierten en los síntomas de las enfermedades orgánicas o literales. El “paciente” de la psiquiatría verbaliza su infelicidad o su incompetencia social, o su problema personal, mediante las quejas médicas ilegítimas, las que, en los oídos del psiquiatra, se convierte en los “síntomas” de las enfermedades mentales o metafóricas.   Así por ejemplo, el “ansioso” no dice que está angustiado, una compleja situación existencial, sino que va al médico a quejarse de “opresión, palpitaciones”, “dificultad para respirar”, etc. El “deprimido” no afirma que está disgustado con su vida, sino que acude al médico para quejarse de “pérdida del apetito”, “agotamiento” , “lloradera”, etc. El “histérico” no expresa su infelicidad, sino que llega al centro médico simulando una convulsión epiléptica o una ceguera. El “fóbico” no dice que es un cobarde, sino que se queja de “miedo a los lugares encerrados”. El “hipocondríaco” no acepta que está aburrido con su vida, sino que va de consultorio en consultorio, quejándose de múltiples molestias de enfermedades imaginarias. El “psicótico” no confiesa su maldad o su incompetencia social, sino que sostiene tercamente que es un enviado de Dios, o que tiene el hígado podrido, etc.   c) Una tercera variante es la del individuo que presenta un comportamiento socialmente perturbador o inaceptable por lo que es llevado al hospital psiquiátrico, frecuentemente mediante el uso de la fuerza o del fraude. Este individuo no suele asumir el papel de enfermo, sino que es condenado psiquiátricamente a padecerlo, iniciando lo que Erving Goffman (1959) llama la carrera moral del paciente mental, la que usualmente conlleva la degradación moral, social y política del individuo vituperado como “paciente psiquiátrico” . Una minoría de estos individuos sí están realmente enfermos, pues tienen enfermedades cerebrales -tales como la sífilis cerebral, los tumores del lóbulo frontal, de la región hipocámpicoamigdalina y del tercer ventrículo, la epilepsia del lóbulo temporal, la encefalitis crónica y la corea de Huntington-, las que pueden manifestarse mediante cambios importantes en el comportamiento. Estos pacientes constituyen sólo el 5% de los pacientes admitidos en los hospitales mentales, en Estados Unidos, de acuerdo con E. FulIer Torrey, psiquiatra del Instituto Nacional de la Salud Mental, quien con su libro LA MUERTE DE LA PSIQUIATRIA (1974) le ha asestado un golpe mortal a esta anticuada ciencia. Estos pacientes deben ser vistos por internistas, neurólogos o neurocirujanos, pues tienen verdaderas enfermedades médicas.


Por otra parte, el 20% de los ingresos de primera vez, está constituido por los llamados “psicóticos”, individuos que exhiben un comportamiento perturbador o indeseable. Algunos sufren de las llamadas psicosis esquizofrénica y psicosis maníaco-depresiva, sobre las que se han publicado numerosos trabajos, con hipótesis y nomenclaturas que van siendo sucesivamente descartadas. Lo que sí parece estar cada vez más claro es que la esquizofrenia clásica- ese cuadro caracterizado por un comienzo insidioso en la juventud, emociones embotadas, delusiones, alucinaciones, y múltiples entradas al hospital-, es una enfermedad cerebral. Por otro lado, otros investigadores están tratando de demostrar el origen genético y orgánico de la enfermedad maníaco-depresiva, otra de las clásicas enfermedades mentales y que, como es sabido, se caracteriza por períodos de euforia e hiperactividad alternando con períodos de depresión severa. Es muy probable que el futuro traiga nuevas y mejores investigaciones que harán que las clásicas enfermedades mentales pasen a formar parte de las enfermedades cerebrales, siendo tratadas obviamente, por la neurología. Muchos psiquiatras decidirán seguir siendo médicos y se convertirán eh neurólogos. Otros preferirán convertirse en tutores (una profesión del futuro propuesta por Torroy), y trabajarán con individuos que tienen problemas en la vida, las que constituyen la mayoría de las personas vistas por los psiquiatras y los psicólogos el clínicos.   ¿Qué es la mente? La mente no es un órgano anatómico, como el hígado o el riñón, por lo cual no puede enfermarse médica y literalmente. La mente es una metáfora, mediante la cual queremos expresar la compleja actividad neuroquímica del cerebro. Cuando hablamos de la enfermedad mental estamos hablando metafóricamente, como cuando decimos que la economía “está enferma” o que el fútbol nacional “está enfermo”. Este uso metafórico del concepto de enfermedad ha invadido el lenguaje cotidiano y es usado ampliamente por lo medios masivos de comunicación. Incluso una figura tan brillante como Erich Fromm continúa aplicando esta Iiteralización de una metáfora en un libro tan reciente como ANATOMIA DE LA DESTRUCTIVIDAD HUMANA (1975), donde afirma que Hitler era una persona “muy enferma”, describiéndolo como un “caso clínico” de necrofilia.   ¿QUE PROBLEMAS TIENEN LAS PERSONAS VISTAS POR LOS PSIQUIATRAS?   Hace unos instantes afirmé que la inmensa mayoría de las personas vistas por los psiquiatras (y por los psicólogos clínicos) no tienen ninguna enfermedad mental, sino lo que se ha llamado sencillamente problemas en la vida. Estas personas no tienen alteraciones anatomo-fisiológicas que expliquen causalmente sus sufrimientos (serían más bien, si las hay, una consecuencia del sufrimiento espiritual, y no una causa), sino problemas con sus pensamientos, emociones, sentimientos, impulsos, pasiones y comportamientos. Muchas de ellas tienen los mismos problemas que otras personas tienen, y por los que nunca consultan a un psiquiatra. Tales individuos sufren las consecuencias de los dramas y conflictos inherentes a la condición humana y necesitan ayuda, no médica sino moral y educacional, de parte de un sacerdote, o de un guía espiritual, o de un tutor, o de un psicoterapeuta, o de quien ustedes quieran, pero no de un doctor en medicina.   ¿Qué problemas tienen esas personas? Siguiendo a Torrey, he clasificado los problemas vistos por la psiquiatría en siete grupos, a saber: 1. Problemas Generales: Está formado por las personas con angustias, depresiones, fobias, obsesiones, infelicidades conyugales, ineptitudes sociales y discordias familiares, las que siguen siendo “diagnosticadas” con los términos pseudomédicos de “neurosis”, “trastornos de la personalidad”, “reacciones de ajuste”, “disfunciones maritales”; etc.   2. Problemas Sexuales: Aquí cabe la distinción entre aquellos con problemas más sexuales han sido definidas como aberraciones o perversiones. Descontando los casos de dificultades sexuales por enfermedades médicas (impotencia por diabetes o por esclerosis múltiple, afecciones ginecológicas, etc.), los individuos con problemas sexuales no están enfermos, sino que tienen conflictos, usualmente inconscientes, con su propia sexualidad. No hay tal “diagnóstico y tratamiento” de los problemas sexuales, sino, sencillamente, educación sexual. Aquellos con desviaciones


4. Las adicciones: En contra de la boga contemporánea de definir al alcoholismo y la drogadicción como enfermedades médicas, debo expresar la herejía médica de que ni el alcoholismo ni el consumo de drogas ilícitas son enfermedades Tales actividades son hábitos personales, buenos o malos dependiendo del punto de vista con que se miren Naturalmente, tales hábitos pueden tener consecuencias médicas, a menudo funestas, e incluso mortales, pero son, ante todo, hábitos que los individuos han escogido libremente. Las consecuencias médicas de estos hábitos -una cirrosis hepática, un síndrome de abstinencia de alcohol, una intoxicación por una dosis excesiva de marihuana o de cocaína, etc.-, pertenecen a la medicina interna, la neuróloga y la toxicología, y no a la psiquiatría.   5. Gente poco inteligente: Son los llamados retardados mentales, o sea individuos que nacieron, o se volvieron, menos inteligentes, debido a enfermedades o traumas cerebrales previos, o como consecuencia de la desnutrición y la falta de educación durante la infancia y la niñez. Muchos tienen serios problemas en la vida, dependiendo del grado de inteligencia.   6. Los viejos: Como parte natural del envejecimiento, hay un déficit, en el riego sanguíneo cerebral, lo que trae como consecuencia un deterioro progresivo de ciertas funciones cerebrales, tales como la memoria y la orientación temporo-espacial. Decir que estas personas están enfermas es inexacto, ya que se ven afectadas por los cambios naturales del envejecimiento, los que aparecen -tarde o temprano, más en unos que en otros-, en todos.   7. Gente desadaptada: Usualmente son individuos sin oficio definido o estable sin familia, sin un lugar donde vivir, los que terminan por tener al hospital como lugar periódico o permanente de residencia. Regularmente son vistos por los psiquiatras durante un momento lo suficientemente breve como para firmar los papeles de readmisión. En contraposición a la mayoría de los individuos en los seis grupos anteriores, estos desadaptados sociales sí desean estar en los hospitales psiquiátricos. Los “diagnósticos” suelen ser los de “personalidad esquizoide” o “personalidad inadecuada”, o cualquier otro término denigratorio de clasificación pseudocientífica de la miseria humana.  


Manifiesto humanista contra la psiquiatría como medio de control social Por: Thomas Szasz La enfermedad mental como metáfora La enfermedad mental es una enfermedad metafórica. La palabra "enfermedad" denota un proceso biológico demostrable que afecta los cuerpos de los organismos vivientes (plantas, animales, y humanos). Pero el término "enfermedad mental" se refiere a pensamientos, sentimientos o comportamientos indeseables de las personas. Clasificar los pensamientos, sentimientos y comportamientos como enfermedades es un error lógico y semántico, como clasificar a una ballena como un pez. Si la ballena no es un pez, la enfermedad mental no es una enfermedad. Los individuos con enfermedades del cerebro (cerebros malos) o enfermedades de los riñones (riñones malos) están literalmente enfermos. Los individuos con enfermedades mentales (malos comportamientos), como las sociedades con enfermedades económicas (malas prácticas fiscales, por ejemplo), están solo metafóricamente enfermos. La clasificación del (mal) comportamiento como enfermedad provee una justificación ideológica como tratamiento médico al control social auspiciado por el Estado.

Separación de la psiquiatría y el Estado Si reconocemos que "enfermedad mental" es una metáfora por pensamientos, sentimientos y comportamientos desaprobados, nos vemos compelidos a reconocer también que la función primaria de la psiquiatría es controlar el pensamiento, el estado de ánimo y la conducta. Así pues, como la Iglesia y el Estado, la psiquiatría y el Estado deben estar separados por una muralla. Al mismo tiempo, el Estado no debe interferir con las prácticas de salud mental entre adultos que dan su consentimiento. El rol de los psiquiatras y de los expertos en salud mental con relación a la ley, el sistema escolar y otras organizaciones debe ser similar al rol de los clérigos en esas situaciones.

Presunción de competencia Por cuanto ser acusado de enfermedad mental es similar a ser acusado de un delito, debemos presumir que los "acusados" son mentalmente competentes, exactamente como presumimos a los acusados de delitos de ser legalmente inocentes. Los individuos acusados de ofensas penales, civiles o interpersonales nunca deben ser tratados como incompetentes solo sobre la base de la opinión de expertos en salud mental. La incompetencia debe ser una determinación judicial y el "acusado" debe tener acceso a representación legal y derecho a ser juzgado por un jurado.

Abolición de la hospitalización mental involuntaria La hospitalización mental involuntaria es prisión bajo el disfraz de tratamiento; es una forma encubierta de control que subvierte la regulación legal. Nadie debe ser despojado de la libertad excepto por una ofensa criminal, después de ser juzgado por un jurado guiado por las reglas de prueba legales. Nadie puede ser detenido contra su voluntad en un edificio llamado "hospital" o en ninguna otra institución médica o sobre la base de la opinión de un experto. La medicina debe ser claramente distinguida de la penología, el tratamiento del castigo, el hospital de la prisión. Ninguna persona debe ser detenida involuntariamente por un propósito distinto que el castigo o en una institución distinta que la que se ha definido formalmente como parte del sistema estatal de justicia penal.

Abolición de la defensa por locura La locura es un concepto legal que envuelve la determinación por un tribunal de que una persona no es capaz de intenciones conscientes y, por lo tanto, no puede ser responsable por un acto que por lo demás se considera delictivo. Las opiniones de los expertos sobre el "estado mental" de los acusados no deben ser admitidas en las cortes, exactamente como las opiniones de los expertos sobre el "estado religioso" de los acusados es inadmisible. Nadie debiera ser excusado del rompimiento de la ley o de otra ofensa sobre la base de la así


llamada opinión experta rendida por expertos psiquiátricos o de salud mental. Excusar a una persona de responsabilidad por algo que de otra manera es un acto delictivo sobre la base de su inhabilidad para formar intenciones conscientes es un acto de misericordia legal que finge ser un acto de ciencia médica. Ser misericordioso o inmisericorde hacia los que infringen la ley es materia moral y legal, sin relación con la pretendida o efectiva experticia de profesionales médicos o de salud mental.

La psiquiatría involuntaria: un nuevo tipo de esclavitud En 1798 los americanos fueron confrontados con la tarea de abolir la esclavitud, pacíficamente y sin violar los derechos de otros. Rechazaron esa imponente tarea y todavía estamos pagando el precio de su rechazo. En 1998, nosotros los americanos nos enfrentamos con la tarea de abolir la esclavitud psiquiátrica, pacíficamente y sin violar los derechos de otros. Aceptamos la tarea y nos comprometemos a trabajar por su resolución exitosa. Así como los americanos anteriores a nosotros eventualmente remplazaron la servidumbre involuntaria (esclavitud) con las relaciones contractuales entre empleadores y empleados, buscamos nosotros reemplazar la servidumbre psiquiátrica involuntaria (esclavitud psiquiátrica) con las relaciones contractuales entre los que proporcionan sus cuidados y sus clientes. Thomas Szasz, marzo de 1998


LOS HOSPITALES PSIQUIATRICOS TAMBIEN SON CARCELES (otrx-locx) ¿Que porque la comparación? Para muchxs esto puede sonar algo raro o fuerte pero no es más que la verdad. Estas no son más que otras jaulas impuestas e innecesarias. Son sitios terribles donde también se encierra, se reduce, se somete, golpea, se viola, abusa, secuestra, extermina, se aniquila el pensamiento y el alma de las personas que la tocan. No se necesita ser un sabio o un experto en la materia para saber que se está haciendo daño, para saber y ver que en esos sitios se tortura. Basta ver los resultados, como en las cárceles, unx puede entrar ahí por cosas muy simples como en este caso una depresión, y salir con delirio de persecución, esquizofrenia y demás manías impuestas a través de fuertes golpizas y grandes dosis de drogas, la mayoría de las veces innecesarias y obsoletas. Con tal de mantenerlx tranquilx y “fuera de peligro”, también las correas, las camisas de fuerza y los electrodos son muy útiles en estos casos, ya que estxs locxs agresivos tienen que estar quietxs . La vida en los psiquiátricos es igual o más solitaria que en las cárceles, se encierra el espíritu, se cortan las alas, se trata como un parasito, como basura, no se ve la luz del sol, o por lo menos no sin custodia, se encadena, no se puede andar libremente por las calles. Los pasillos son largos, obscuros, vigilancia por todos lados, hablas si te dicen, callas cuando lo ordenan. Quizá la única diferencia es que en las cárceles puedes tener amigxs, en los psiquiátricos no puedes confiar en nadie. Ahora quizá la cuestión es, ¿crees que merece la pena o es necesario luchar por esta causa también? La respuesta necesaria es ¡por supuesto! No son hechos aislados, son cosas que suceden a diario, que pueden pasarle a cualquiera de nosotrxs, cualquiera puede ser encerradx el día que sea acusadx de ser locx , a causa de una pequeña crisis , una confusión o porqué simplemente es más fácil meterlx que estar teniendo dificultades cada vez con esta persona. Las cárceles donde se meten a lxs supuestxs asesinxs, violadorxs, secuestradorxs, ladronxs no son las únicas cárceles, también están estas donde se encierran las mentes y en las cuales no solo te niegan a la sociedad también hacen que te niegues a ti mismx. Asi que si presumes de luchar en contra de las cárceles, quizá sería adecuado agregar estas a tu lista… Aun en estos dias resulta increible ver que muchxs compañerxs no se deciden a luchar en contra de estos sitios, no lo consideran necesario, o no se sabe que diablos esperan para hacerlo… No esta dentro de sus planes de “un mundo nuevo” o quiza para otrxs esta lucha tambien sea “izquierdista” y no valga la pena. ¿Se esta sufriendo?, si… ¿se esta asesinando?, por supuesto. Entonces ¿qué esperamos para darle batalla tambien? Sabemos que es una lucha compleja, pero ¿que no es complejo en este mundo?, la lucha por la anarquia tambien lo es, es por esto mismo lo que la hace tan bella y la llevamos acabo. Los hospitales psiquiatricos tambien son consecuencia de este asqueroso sistema de dominacion. La dominacion nos a llevado a donde estamos, ¡detruyamosla!


Bien aquí les hemos dejado el primer numero de nuestra revista, y cuando decimos nuestra revista, no solo nos referimos a nuestro grupo, sino también a cualquiera que pueda aportar algo, sentirse identificadx, por lo tanto les dejamos nuestro contacto para cualquier aclaración, duda, critica o simplemente expresar lo que quieran al respecto : anormales@riseup.net   Que estén bien! Y que nadie les diga lo que es “normal” o no. Cortarles las alucinaciones o encerrarlxs bajo llave. Ya que como anarquistas debemos de recordar que solo nosotrxs mismxs somos dueñxs de nuestro propio destino…  


LA BELLEZA DE LA DESOBEDIENCIA (Karoshi)

Belleza no es un fajo de billetes, No es un cuerpo perfecto, No es el brillo falso de estos tiempos. Belleza no es una carrera magistral, Ni una mente eficiente al servicio del capital. Belleza no es consumo, tu eres consumido. Belleza no son posesiones, son tus acciones. Belleza no es tu inteligencia, ni tu competencia, Belleza es voluntad de morir por tus ideas, Eso es belleza, una mente en claridad, sufriendo por el hecho, No venderse por la muerte del triunfo personal, Estar dispuestx a todo no te van a parar. Belleza es la lucha por tus ideas y una mujer tirando una piedra, mi reina. No os confundáis, pudimos ser como el resto de la gente, belleza es una decisión absolutamente consiente. Belleza no es una modelo perfecta, belleza es Una mujer con heridas de guerra, belleza no es Tu casa ni tu coche ni tu cuenta, sino aquello A lo que puedes renunciar por tus ideas. Belleza en una acción de alguien que no entiende a lxs demás porque pertenece a una lógica de elevada claridad. Belleza no es una hipoteca, ni salir a drogarse, ni porros ni alcohol, ni un trabajo estable. Eso es ser un cobarde! Belleza es revolución, disciplina estricta y la fuerza del ciclón. Belleza no es un sistema de vida perfecto, Si oxidas cada día algún día estarás muertx Belleza es cuando mueras saber que as nacido No haber sido solo una pieza de este mecanismo. Belleza es desobediencia, por que tienes cierta visión. Belleza es el amor   En el mundo de los mudos, de lxs ciegxs De los duelos por el ego donde todxs van al saco Por el sexo y los talegos identidades ya prefabricadas, espectadores en las gradas, tragos, gramos y caladas. Un mundo donde nada sabe a nada,

donde el agua y la comida mismas están ya envenenadas y marcan el estilo en fotocopias. Pero aun quedan las personas que brillan con luz propia. Por decir NO cuando decirlo esta prohibido, Por decir que SI cuando se los marcan los latidos. Por tener la valentía de enfrentarse El interés, el tesón y las ganas de superarse. Por currarse con esfuerzo, su propio camino, por creer en si mismxs y no en el destino. Bajándose de la cinta transportadora. Queriendo ser lxs dueñxs de sus mentes y sus horas. Brillando fuerte en el reino de lo inerte. Porque ay un sentimiento y por ello van a muerte. Cansadxs ya de ser pisadxs como alfombras dejaron la cortesía y viven entre las sombras. La vida es vida cuando, como vida actúa, y lo natural es enfrentarse con quien te hace la púa. No veo belleza en un tibio con modales. El brillo esta con LXS REBELDES Y ANORMALES. Lxs que tienen miedo, pero no hacen caso y se juegan a cada paso el triunfo o el fracaso. Al rojo vivo van por una cuerda floja. Intentan la pirueta aunque ninguna red las coja. Viviendo enamoradxs por gestos infrecuentes. Para unxs delincuentes, para mi diferentes. Lo digo con una sonrisa, porque ellxs tienen sangre y lxs demás, solo tienen prisa.   A muerte la vida, despierto en la ruina, en filo suicida, profunda mi herida, mirando a los ojos, jodiendo con miedos, amor y odio. En nuestro trayecto.   A muerte la vida, despierto en la ruina, en filo suicida, profunda mi Herida, mirando a los ojos, jodiendo Con miedos, amor y odio. A veces me pierdo.  

DESOBEDECE… NADIE TIENE DUEÑX!!!


zine anti234