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La integridad y el espíritu de un ser humano desde que venimos al mundo tienen a su vez un alhajero espiritual frágil en su interior. No es posible destruirlo. No voy a hacer sensacionalismo. María Ana d´Harcourt Mi madre ya está hace un año en el cielo… Todavía tengo a mi padre vivo física y clínicamente para este mundo, reside en Europa. Soy adoptada… A la vez, de ideas firmes como Alfonsín, con quién no tengo ningún parentesco; sin embargo, Dios me dio las diferentes ocasiones de poder conocerlo de distintas maneras, o de disfrutar de sus convicciones. ¡Les aseguro que no se trata de posición económica, ni social! Me pasó un buen día de levantarme e ir dándome cuenta a cuánta gente fuerte me puso al frente Dios o Jesucristo… A cuánta gente fuerte me hizo conocer Jesús o como prefieran llamarlo. El porque o para que me los puso adelante no lo sé, solo él lo sabe… Por haber estado en contacto con personas emblemáticas que traspasan algo de la fuerza que tienen, aunque es cierto que ya vine al mundo con un poco de fuerza, siento que me la han


seguido dando mientras estuve a su lado, ya que me fueron sucediendo muchas cosas después de conocerlas, sigo diciendo, porque es increíble… Hay personas a quienes no sé por qué Dios elige para que estén cerca de otras mucho más fuertes que ellas, y esto es lo que justamente en el futuro de alguien va formando parte de su identidad… Ejemplo, su Santidad el Papa, presidentes o artistas… dejaron huellas fortísimas. En mi caso, uno de ellos es Raúl Ricardo Alfonsín… Al empezar esta columna, continué pensando que por “h o b” motivos siempre estuve sin querer cerca de él y ahora resulta que como mi madre también partió al infinito… Dos seres que para mi han partido demasiado rápido y encima muy seguido. Tenía 11 años cuando por iniciativa propia le pedí a mamá que viniéramos a vivir a la Argentina, desde París-Francia, con la idea de escaparme del pupilaje en que me encontraba… Sino no hubiera sido por ese motivo me hubiera quedado allá conviviendo con mi mamá y mis afectos de aquel entonces. Ya en Buenos Aires me hicieron una cirugía que mi equipo de especialistas recomendó. Soy


discapacitada, como están viendo aquí en la foto de esta columna estoy en una silla de ruedas… Tengo parálisis cerebral no progresiva, esto no quiere decir insanía mental, una de las células microscópicas de mi cerebro afectó parte del habla y las vías de los cuatro miembros, que no respondan del todo. Puedo hablar, mover el cuerpo y sentirlo, valga la aclaración… Más allá de las explicaciones, que siempre me perseguirán respecto a mi discapacidad… aclaro que esto no tiene nada que ver con el doctor Raúl Ricardo Alfonsín, sino con una de las ocho intervenciones quirúrgicas que he tenido a lo largo de mi vida desde los tres años de edad, en aductores, elongaciones de ambos lados de la cadera y también de mis piernas. Les estaba diciendo que me operaron desde la punta de los dedos hasta debajo de los pechos, porque cuando una tiene 11 años está en pleno desarrollo. Para esta intervención quirúrgica, como dije… me instalo en el Hotel Trianón, en las cercanías de las calles Callao y Santa Fe, justo cerca de la antigua heladería Freddo, al que en aquella época hubiera


querido concurrir luego de la cirugía. Nunca lo dije… Según informaban los medios de comunicación, por los alrededores vivía el presidente electo. Veía caer los papelitos por la ventana, o desvanecerse, diríamos más poéticamente… rumbo a la democracia. Oía desde mi ventana a la gente gritar: -¡Viva Alfonsín… viva Alfonsín… viva Alfonsín! Fue una alegría enorme que no se puede explicar lamentablemente con palabras… Estaba imposibilitada de poder salir a la calle y me dolía todo el cuerpo. De día no podía ver demasiada televisión, me vencía el sueño, no estaba medicada ni sedada, me dormía porque mis noches eran una tortura, me dolía todo y me la pasaba despierta llorando. Lo veía a esas altas horas de la madrugada en su pre-candidatura, entrevistado por distintos periodistas… y a veces jugando de día al tenis para distraerse. Solo pude ver esos papelitos desde mi ventana, como les conté, que tiraba la gente desde sus balcones hasta más no poder. Es lo que deduzco del tema, me


gusta decir “que los papelitos iban hacia la democracia”. ¡El Obelisco, y sus calles más repletas que nunca! Mi mamá y tía Martha estuvieron entre los millares de personas que allí se reunieron para festejar el triunfo democrático, según me contó hace muy poco esa tía… Ya en Córdoba-Villa Allende, empecé a notar que en casa, cuando veíamos los noticieros, la política no era un tema tan central; ni en mi hogar, ni en la escuela… Sí nos decían quien era nuestro presidente y nuestro el vicepresidente, pero no había una materia que tratara sobre la importancia de su labor. Me parece que es un tema que tendría que presentarse en el Congreso, para incorporarlo en los planes de estudios. Es algo fundamental para que nuestros niños vayan sabiendo quien es quien. Hace unos días veía como les explicaban a los chicos sus padres y abuelos quien es Alfonsín. A veces veo como algunos padres llegan cansados del trabajo, o simplemente no saben hablarles o no les interesa la política en sí, en la actualidad la tarea de la presidenta y del vicepresidente. En mi época


estudiantil poco recibí de este tipo de información, sin embargo, como toda adolescente recién llegada a un lugar nuevo, comencé a relojear de a ratos los noticieros, y la verdad que me impactó muchísimo ver los fragmentos en donde un presidente, a la semana de asumir, se dirigía en forma inmediata y sin reparo alguno al poder judicial, a la vez dejando actuar a la justicia; pidiendo explicaciones a los militares, también a la iglesia, haciéndolo con respeto… Ya en ejercicio habló con autoridad. Sus palabras y el tono de su voz me parecieron severas… hasta enérgicas. Lo escuchaba, aparte de escribir a máquina eléctrica mis cosas, y de jugar a las muñecas, que por supuesto eran mis hijos en aquella época… Me quedaba pensando en lo que le había oído decir, en lo que les había dicho a los militares y a la iglesia, también al poder judicial. Siempre fui de quedarme pensando en todos los temas habidos y por haber, y mucho mas en éste, que era serio como pocos… Me seguían retumbando en el alma, en la vista, y en los oídos.


¡Y logró poner muchos sectores “de la casa”, como decía, en orden! Se ve que como hombre, no solo como presidente, deseaba estar en cada rincón de “la casa”: la Argentina. Debo decir también, que después de mi intervención quirúrgica… habló con Víctor Martínez, el vicepresidente de su gobierno, para que me enviara un regalo muy espiritual y personal, porque si bien le daba mucha libertad para actuar, esta vez lo autorizó. Mi madre me había avisado que el vicepresidente lo enviaba de parte de los dos… No voy a relatar en la columna nada más referido al obsequio, sería desviarme de su estilo, no le gusta seguramente que ande contando sobre esto tan preciado para mí… Sucedió a mis 12 años recién cumplidos. Creo que él es así, le gusta hacer las cosas y punto… no es un tipo que va mostrando las cosas que da o hace, como dice la Biblia. Lo digo ya que su mamá es muy católica… (Acostumbro a hablar en presente de los difuntos). Todos los días le leía la Biblia, desde chiquito, lo crió así, por eso deduzco que me estará diciendo desde arriba: -“Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha”.


No quiero faltar a su estilo, a su crianza, a su todo… ¡porque un regalo es un regalo! Aunque se enfade desde arriba, respecto a esto, lo que quisiera es destacar es su grandeza; bueno, no hace falta que lo haga, ya que todos los periodistas se ocupan de ello, sin embargo quiero decir que me toca muy de cerca. En esa época recién llegaba a mi país… iba a comenzar mi trayectoria profesional, era una simple criatura nada más. Acá, aunque no me guste, tengo que hacerles conocer un poco de mi carrera. Empecé a los 14 años en la radio de Córdoba, pero después pedí trasladarme a Buenos Aires-Capital… Le dije a mi madre ¡qué veía que Villa Allende no daba para más! Lo digo en el sentido laboral. La inserción social y laboral me costó tres años. A mis 17 años, Alexia Prat Gay organizó una clase abierta en donde se interpretaron tres de mis canciones. Luego, una de mis primas maternas Lucrecia Agulla, la primera que creyó en mí, me conectó a una entidad sin fines de lucro: Artes Especiales- Argentina, para la cual tuve el honor de hacer, con César Banana Pueyrredón, el himno titulado “Déjame entrar en tu corazón”. En el acto de la presentación realizada en el Centro Cultural Recoleta, se encontraban


representando a la filial, su presidente, Sr. Francisco Elizalde, su vicepresidenta, la Sra. Verónica Rawson Paz, el Sr. Marcos Paz, presidente de la Comisión Nacional de la Integración para las Personas con Discapacidad, y la Sra. Teté Coustarot que fue quien me presentó. Las vueltas de la vida, o de Dios… prefiero decir de Dios. Me incorporé a Artes Especiales Argentina, una de las 46 filiales en todo el mundo de la entidad madre: Very Special Arts, fundada por los Kennedy en Estados Unidos. Hoy no existe más. Recuerdo que a la inauguración no pudo llegar el Sr. Presidente Alfonsín, debido a sus ocupaciones específicas. En la segunda presentación sí tuvimos el honor de contar con su presencia. Al comenzar su improvisado discurso dijo: “Sr. Presidente de la Comisión Nacional, Sr. Presidente de Artes Especiales. Sr. Secretario de Cultura de la Municipalidad, autoridades todas, señoras y señores. Esta mañana, en un acto en nuestra Patagonia, sostuve que en toda oportunidad en que el Presidente de la Nación debía hacer uso de


la palabra, debía dejar un mensaje, modesto, pero en definitiva aprovechar los episodios que protagonizaba con el propósito de perfeccionar el acontecer argentino, y sobre todo del futuro de nuestra nación. Yo quiero hoy, a la par que expresarle mi profundo agradecimiento por lo que hacen, hacer una reflexión sobre la solidaridad de nuestro país, pienso que es un componente que en un futuro podamos decir cada uno de nosotros, en la medida de nuestras posibilidades, de nuestras capacidades, de los roles que tenemos que ejercer, validar, que sencillamente hemos cumplido con nuestro deber. A mi se me ocurre que ya se acerca la fecha de la culminación de mi mandato. Les aseguro que la alegría más grande que podría tener como hombre, como hombre de carne y hueso, es que al contribuir, como bien dice Pancho Elizalde, se trata nada más y nada menos de procurar que florezca encada discapacitado la posibilidad artística que sin duda llevan adentro”. Miren qué mensaje tan sencillo, así fue como lo expresó, éstas fueron sus primeras palabras al arribar del viaje en el que estuvo pensando en lo que nos podía transmitir al usar la expresión “florezca en


cada discapacitado”, haciendo con sus manos el gesto hacía arriba ¡de un ramillete de flores!… Además, con sencillez, acompañó entonando mi canción y moviéndose a ritmo. Al sentarse, no había notado mi presencia sobre el escenario, cuando se dio cuenta se levantó para saludarme atentamente… en ese momento le entregué una carta personal con mi letra y el me dio la mano, sin saber que yo era aquella preadolescente a la cual le había mandado un especie de legado… Volviéndose a sentar, se puso los anteojos, o las gafas como se dice en España, ya que su padre es español voy a decir las gafas… Mientras leía la carta y la letra de mi canción, cruzamos muchas miradas… Luego nos dispusimos a disfrutar, viendo y oyendo a Gustavo Svaco dirigiendo su coro de no videntes. Después escuchamos la interpretación de mi letra, que César Banana Pueyrredón arregló para que fuera el himno de la filial argentina. Al terminar, me volvió a dar la mano, lo aplaudí como pude,


golpeando múltiples veces mi mano izquierda en el apoya brazo de mi silla de ruedas, mientras la gente nos aplaudía de manera convencional… Mi madre estaba entre el público, en primera fila, no quise que estuviera a mi lado porque me hubiera sentido mas nerviosa. Sin embargo ella estaba aplaudiendo orgullosa a su hija, como mi primera fans. Cada vez que podía hacerlo, en silencio me acompañaba, mezclada entre la gente, atrás de cámaras. Si bien nací con un lado artístico y creativo en mí, no fue fomentado por ella, pero siempre me alentó en mi carrera de escritora, hice dos letras de canciones, publiqué dos libros y gané un concurso de poesía… La primera vez, le costó adaptarse, yo era muy chica y mamá es tímida para todo lo que sea exposición personal, a pesar de haber sido modelo de Coco Chanel. Continuamente iba avisando a mi madre sobre las diferentes invitaciones de los medios de comunicación a las que me convocaban con Cesar Banana Pueyrredón. Entusiasmada, si ella estaba en el país me preguntaba en donde saldría el reportaje… Si me llamaban de algún canal o radio, al tener la confirmación de lo que yo arreglaba, me llevaba. En los alrededores de París, en el campo, adonde iba


todos los fines de semana cuando vivía allá, siempre estuve rodeada de artistas, porque mi madre es un ser muy carismático, sobre todo componedora, que atrae justamente a ese tipo de personalidades. Estaba allí, entre otros una cantante israelita. Me fui criando con shows musicales en vivo, y en el atelier de una gran artista plástica, quien aunque no permitía la entrada a mucha gente, sentía predilección porque yo lo hiciera y disfrutase de todas sus obras junto a mi madre, trabajando con un poco de su arcilla que me prestaba muy generosamente. La vida entre artistas me fascinaba, por lo que ya viviendo en Córdoba, a mis 14 años de edad decidí ir sola a LV3 por primera vez con Virtudes, la persona que ayudó a criarme. Únicamente en esa ocasión, por ser muy chica, a mi mamá le costó. Pero después ya le tomó el ritmo… Ésta ha sido una carrera de la que estoy agradecida, también lo estoy a quienes me han dado una mano por cierto, ¡grandísima!: LV3 Radio Córdoba, Daniela Reverte, Mario Pereyra, Ronny Vargas, César Pueyrredón, Jairo, Teté Coustarot, Marcelo Villegas, Raúl Portal, Jorge Romano, Paula Vitelli, Ana Olivé, Danilo Gallay, Juan Cruz Bordeu, Graciela Borges.


Por mi educación y carrera profesional a Silvia Raquel Agulla Granillo Barros (aunque sé que no te gusta llamarte Raquel, pero así te puso mi abuela, ¡qué le vamos a hacer mamá!), a María Virtudes Martínez Gregory. A todas mis amigas y colaboradoras, por su cariño diario, sumo respeto, meticulosa atención, muy especialmente por su colaboración en mi trabajo, Ana María Schvarman, Estela Maciel, Viviana Malizia, Nancy Zelada Jaque y Soledad Zelada Jaque. A todos los profesionales que me atienden, Roberto Ordenes. ¡Hay que ser agradecida en la vida! Como solo tenía 17 años, en el escenario, cuando lo oí hablar de “la culminación de su mandato” disimuladamente hacía pucheros, porque recordé que un año antes, en su discurso expresó “que el final de su presidencia se acercaba”. Fue el 12 de diciembre del 1988, yo sufría… Se estaba retirando y no quería que se fuera de la presidencia. No me permití llorar, me tuve que aguantar… Luego, con Verónica que le explicaba, recorrió la muestra que mi madre y el arquitecto y decorador José Enrique Fortuni habían decorado con una tela


blanca. No solo la recorrió… ¡no!, sino que admiró cada cuadro de los pintores sin manos; es una forma de decir eso de los pintores sin manos, porque hay algunos que pintan con los pies o con la boca. Cuando veía los cuadros y decía: -¡Qué mago!- por lo que hacía uno de los pintores sin manos-¡Qué increíble! Andaba por los pasillos de la muestra y realmente estaba impresionado. Se veía que esas cosas enriquecían su saber. ¡Un ejercicio de cada día! Amaba la vida. Le voy a dar importancia otra vez a esto. Un año después se retiraba. ¡Iban creciendo la hiperinflación y los saqueos! No lo dejaron hacer muchas cosas que deseaba poner en práctica… Cuando no se deja trabajar a un presidente, o no se le da el respaldo necesario para cumplir su tarea, es terriblemente duro para ese ser humano, también para su espíritu. Aún así, hizo bastante, ¡muchísimo diría!, venciendo obstáculos, o por lo menos tratando siempre de sortear las trabas que le ponían. ¡Trabajó!


Me gusta llamarlo por siempre presidente, como a todos los que lo fueron en la Argentina. A ustedes les doy la posibilidad de llamarlo como quieran: ex presidente, o presidente. Estando en su rol hasta consideró las mínimas capacidades de los discapacitados en el arte, por ejemplo, cuando hoy en día hay muchas personas que no las tienen en cuenta, sin embargo hay muchas otras que sí. Era en ese momento presidente de nuestro país, y a pesar de eso consideraba que nosotros éramos capaces de hacer algo con el arte… No voy a decir cual es mi partido, el voto se canta en las urnas que nos devolvió después de la dictadura. Muchas veces mi elección se ha mostrado con repercusiones distorsionadas. Siempre han interpretado otra cosa, por eso no esperen que a partir de ahora salga a decir si soy esto o soy aquello. Estoy hablando de un presidente gigantesco que aún teniendo piedras en el camino hizo cosas, yo no quería que le diera el gusto a nadie… en fin. Me parece muy injusto que haya renunciado. El otro día pasaron un reportaje suyo en Canal 13, en el que decía que con cada acierto de su gobierno se


alegraba, y sobre todo se angustiaba mucho con cada error que cometía. Pido disculpas a los lectores de la columna, por más que esté en juego todo un país… no llamaría error a eso. No soy nadie para contradecir a un presidente, todos somos humanos… tenemos nuestras debilidades, pero cuando hay gente que no lo deja hacer su trabajo es triste. No lo llamaría error, lo llamaría debilidad, lo llamaría humanidad tal vez, mejor humanidad, ¡no todo dependía del presidente tampoco!, para eso tenía un gabinete, para ayudarlo y respaldarlo. Si a uno le quitan el respaldo es difícil, y como dijo en el reportaje, se sufre mucho con los desaciertos, diría más bien con la humanidad que tiene un presidente, se sufre bastante y yo lo comprendo… Creo que la mayoría del pueblo lo comprendió también con el tiempo. Pasa que en esa época la gente se sulfuraba mucho. ¡Les advertí que sucedía que al estar frente a personas fuertes inconcientemente se producía el traspaso de un poco de su luz, entre comillas, claro! Dos años después de haberlo encontrado en la ceremonia de Arte y Vidas Especiales-Argentina, Francisco Elizalde y Verónica Rawson Paz ¡me


eligieron como presidenta de ese Club de jóvenes de chicos discapacitados, también para no discapacitados, que llevo hasta la actualidad! Ese día que me eligieron hubo una gran reunión con 14 chicos. Durante 20 años continúe realizando con los mismos integrantes mil actividades. Un buen día, tras la partida de mi mamá y de Alfonsín al cielo… la cité a Verónica Rawson Paz, quien concurrió con José Enrique, el arquitecto. Los invité para recordar viejos tiempos, y a la vez para comunicarles que tenía otras metas en mi vida, las cuales, quisiera aclarar, sigo pensando alcanzar. Al informarle a Verónica que deseaba renunciar al club por tener otras prioridades, por tener pocos chicos asistiendo y por no contar con colaboradoras, me informa que los Kennedy ya hace 10 años cerraron Very Special Arts en Estados Unidos, y en todo el mundo… Hicieron una biblioteca de su fundación, porque el estado no les daba los fondos necesarios para continuar con esa entidad. Me pareció un poquito fuerte la noticia, atiné a decirles suspirando en voz alta, mirándolos sin poder salir de mi asombro: -¿Qué? ¿Los Kennedy


disolvieron todo hace 10 años, y yo continuando y continuando con el club? Me contestó: -Vos seguías en forma independiente… -¡Sí ya sé, pero los Kennedy son los Kennedy, los fundadores… y ustedes, acá, me hubieran avisado! Si ellos lo hubieran querido, con todo su elevado potencial y reconocimiento mundial, podrían haber seguido haciendo esa obra que beneficiaba a muchos… ¿no? En ese momento así lo pensé, pero en verdad doy gracias a ellos que fundaron Very Special Art. Durante el Festival internacional en el que participé en EE.UU. escuché a la Sra. Rose Kennedy disertando. Y gracias también a Verónica, que se le ocurrió hacer una rama en la Argentina… Por esa situación hoy tengo el club, ahora con cambio de nombre, con los mismos objetivos de entonces, y creo que ya no queda otro en el mundo… Este es el único país en que perdura una filial, pero acá se llama Artes Especiales, únicamente lo tiene la fundación Suzuki, pero es más a nivel médico. Entonces Verónica aclaró que no tenía por qué


solicitarle permiso a ella para dejar el club de jóvenes de Artes y Vidas Especiales… que así se llamaba el club, porque como ya era de mi conocimiento, ella también hacía 10 años que había dejado el cargo para rehacer su vida, igualmente me agradecía la atención. Esa noche, ya en la cama en donde pienso mucho… lo heredé o mimeticé de mi mamá, pensé: -No estoy muy conforme con la reunión de hoy… No quisiera, por haber visto varias instituciones para discapacitados, que los chicos asistan a lugares en los que aíslen de la realidad, de la actualidad, con tal de que no lloren… o que alguien adelante les diga levanten los brazos bajen los brazos… No quiero eso, necesito además de mis búsquedas a nivel personal que ellos la pasen bien, que si desean reír o llorar por algo puedan hacerlo sin tapujos, les hace bien tener un espacio donde poder expresarse libremente… Siempre con orden, ¡y no un sainete, claro! Entonces iba a renunciar al club… En la reunión con Verónica todavía le dije: -No quiero ser irresponsable, como vos fuiste la que me puso al


frente del club, no quise dejarlo sin avisarte antes… Además, como ellos se mimetizan mucho conmigo, ¡realmente no sé cómo darles la noticia! Me respondió que le diera tiempo para ver un lugar donde poder reinstalar a los integrantes del club… y que les fuera diciendo, de a poco, que este invierno no íbamos a tener actividades en el club, pero que les avisaría cuando pudiéramos retomar… Me parece que yo esperaba otra respuesta de mi ex jefa, no me quedé muy conforme. Y llegaron el día 13 de junio de 2.009 los integrantes del club, ya que los cité, ¡se sorprendieron, hacía mucho que no llamaba a reunión! No lo hacía porque no sabía todavía cómo decirles que pensaba renunciar al ex Club de Jóvenes de Artes y vidas Especiales… ¿Por qué digo ex club? Tuvimos una reunión en la que hicimos una votación, los mismos chicos anotaron cada uno un nombre, cortando los papelitos poniéndolos en el sombrero de gaucho de una de las integrantes, Emilce, luego el vicepresidente Gustavo sacó uno, tras mi pedido.


Emilce quería hablar de Soledad, la cantante… Gustavo quería hablar de no sé qué… Les estoy dando el verdadero nombre de los chicos. Silvia quería hablar de no sé cuánto, ¡todos querían hablar esa tarde!, Macarena, que es autista, estaba más conectada que nunca, también quería hablar… y yo parándolos a cada rato: -Miren chicos, vamos a hablar de lo que quieran, pero hoy es una reunión especial, así que lo vamos a dejar para después, así que se sientan y me escuchan… Costó bastante debido a la ansiedad que tenían los chicos, porque cuando ellos quieren hablar, ¡quieren hablar! Sí, les conté: -Emilce, murió Alfonsín, así que andá a buscar la bandera Argentina y la foto en la que estoy con Alfonsín. ¿Podés poner la bandera a media asta? Ella lo intentaba todo lo más que podía, la colocó hasta donde alcanzó… Es que la bandera llegaba hasta cierto límite, no llegaba a media asta, un poco menos: -Pongamos la foto y una velita.


Le dije que las colocara más enfrentadas. Empezamos la reunión, me sentía conmovida desde la cabeza hasta la punta de los pies, mi piel… todo. Teniendo que llevar a cabo una reunión de semejante envergadura siendo la presidentita de un club, que no es para nada lo mismo que ser presidente de la Nación, ni quiero comparación alguna. Entonces traté de informarles de la muerte de Alfonsín poniéndolos al tanto, aunque ellos ya lo estaban a través de los medios de comunicación… La única que estaba más o menos perdida era Macarena, quién como les dije es autista, y lloraba ante la noticia. También porque les informe sobre la reunión con Verónica y mi posible renuncia, después de tantos años… Macarena entre sollozos les decía a los demás: -¡No quiero que María renuncie al club! Costó que entendiera que yo ya no iba a renunciar, pero entre todos lo logramos… A la vez le tuve que explicar que no llorara, porque Alfonsín estaba contento en el cielo… Encima la mayoría de estos chicos ya pasaron por la muerte de padres o


allegados. -Hoy vamos a hablar de Alfonsín, y empecé a hacer una locución, al estilo transmisión en cadena nacional, como esa vez que estuve en el acto de la Recoleta. Allí el locutor oficial dijo las palabras protocolares para la ocasión. Me pronuncié en el Club de Jóvenes de Artes y Vidas Especiales, ofreciendo esta extraordinaria y maravillosa reunión para Raúl Ricardo Alfonsín, su espíritu y cuerpo desde la tierra para el cielo. También le volví a pedir a Macarena, mirándola a los ojos con el fin de conectarnos, que no llorara… Emilce, por ejemplo ya no tiene a sus padres en la tierra. Yo hace poco gané para el cielo y perdí para esta tierra a mi madre. Ricardo y Gustavo tampoco tienen a sus papás. A Silvia también se le fue el papá, y Macarena no tiene en el mundo a su mamá y a su sobrino. Les comenté que Alfonsín estaba con su mamá y con el sobrino de ella en el cielo, a la vez con mi mamá, con todos los papás de los chicos del club. Augusto está con sus padres todavía. Cuando llegan esos momentos… ¡Tengo que ser muy fuerte, aguantarme el sentimiento propio!


El vicepresidente que nombré, entre comillas, hace años, es el mejor compañero… Gustavo es el que más se preocupa por los demás, el más cariñoso con el otro. Pero no deja de ser un nombramiento un poco ficticio debido a su retardo mental, porque si hay alguien que se tiene que hacer responsable por el club soy yo… A pesar de ello, digamos que lo quise nombrar, puso el cassette y largó las trompetas de baja, de duelo… las utilizadas cuando parte alguien de esta tierra, una persona importante, ya sea un policía o un jefe de estado… Pedí un minuto de silencio… ¡Y fue más que un minuto! La verdad, en el momento de cantar el himno… me acordé de la vez a mis 17 en la que estuve con él en la Recoleta también cantando el himno nacional. ¡Pero cantar el himno en el club por su desaparición física… jamás se me hubiese ocurrido! Pasaron imágenes por mi mente de aquella época, seguí sintiendo emociones reprimidas por lo de la mimetización de éstos chicos… Es igual que tener que contenerme en otras exposiciones públicas en las que participo a veces por diversas razones. Ahora no sé cuanto tiempo voy a tardar en nombrar a mamá en público, porque eso me emociona fácilmente y en esos momentos debo estar entera… Únicamente entablo conversaciones


sobre ella entre amistades o familia, escribir sobre ella me resulta más fácil que nombrarla. Decía que en el club, cuando cantamos el himno, ¡tenía sentimientos encontrados! Después los chicos aplaudieron, fue un aplauso extenso e intenso. Luego contaron que ni bien nacieron… sus padres los hicieron socios del partido radical, del partido de la UCR, con sus tarjetitas, y los vestían con los colores del partido… Emilce contó su anécdota: cuando tenía 16 años su mamá fue elegida presidenta de mesa, fue en el momento en el que Alfonsín ganó las elecciones, y ella usaba la boina de los radicales. Juliana, que es una de las más discapacitadas del club, relató a su manera que tomó la noticia pidiéndole a su hermana que la llevase a participar de la llegada a la Recoleta del cortejo fúnebre. Su hermana la acompañó, pero al regresar a su casa tuvo que buscar una pastilla para darle y así poder tranquilizarla. Después los integrantes del club empezaron a pararse y a cantar: “Adelante radicales… adelante, sin cesar…”. Es la marcha radical. Recordé la época de mi operación, del nacimiento de la democracia, de


oírla por televisión… y empecé a cantar la marcha yo también con los chicos. Luego repetían a coro:¡Alfonsín está presente!, ¡Alfonsín está presente!, ¡Alfonsín está presente! y aplaudieron. Después merendamos, y al mismo tiempo hicimos un brindis por el espíritu de Alfonsín, por su nieta, por los padres de los chicos, por mamá, por Juan Pablo II y por todo el mundo que está allá arriba. ¡Fue una reunión muy emocionante que nunca olvidaré!Al relatarle que había estado con él en una ceremonia del club en la Recoleta, Ricardo y Gustavo, que son los más antiguos del club, se acordaron… Ellos estuvieron ese día en la muestra de los discapacitados. Ricardo me dijo: -¡No sabés, cuando anunciaron su muerte por la tele cómo me acordé de vos! -Me imagino, Ricardo… Muchas gracias. Acoté que para mí había sido algo muy fuerte, y ahí les relaté a los chicos, tanto antiguos como nuevos, mi historia con el club. Solo una parte de mi testimonio con respecto al estreno de la canciónhimno del club, que al año siguiente fui propuesta por Verónica para ir a los Estados Unidos a una


reunión internacional del club, y lo hice con mi madre… ¡Que al otro año, el mando de Artes y Vidas Especiales Argentina me nombró presidenta de una rama de esta entidad, que vendría a ser el club! Pensé en él y me dije: - No le va gustar que renuncie al club así nomás, porque me quiera ocupar de esto y de lo otro; ¡si tengo cuero para rato! Eso digo yo… quiero decir “fuerzas para ocuparme de todo”. Si luego tengo esposo y un hijo… eso no me impedirá continuar con el club, ¡me imagino que podré repartirme! Además mi esposo estará enterado del club llamado ahora “Los Busca Vidas”, que es el nuevo nombre que le pusimos. He pensado también modificar algunas cosas… A lo largo de tantos años que estuve de presidenta el club se ha venido un poquito abajo, hay menos chicos, necesitaríamos que haya un poco más… No muchos, pero un poquito más. Más colaboradoras, sobre todo con vocación de servicio, por si queremos salir como antes con los chicos a ver una exposición, a Temaikén, a Tierra Santa, a otros lugares. ¡Antes hacíamos salidas cuando teníamos una colaboradora! Pasa que después se desvinculó, ahora estoy sola y necesito


esa ayuda… ¡A la vez hacer más actividades dentro de casa y algunas fuera si está lindo el día! En fin, pienso arreglar ese tipo de cosas, siempre tuve vocación docente. Además, como lo hacíamos, incluir la actualidad del país y del mundo que es importantísimo para ellos también, pero hay otras partes que quiero recuperar… volver a implementarlas, porque si no se va a venir abajo del todo y no me gustaría. Martes 31 de marzo de 2009, una neumonía broncoaspirativa fue la vía para que Raúl Ricardo Alfonsín partiera al cielo. De más está recalcar que María Lorenza le sostuvo su brazo hasta que se fue al infinito… Él (biológicamente) tenía 82 años. Mientras se iba… cada vez mas la muchedumbre se acercaba con velas encendidas orando a su manera, o manifestándose con cánticos respetuosamente con voz de susurro, agradecidos por lo que él consiguió para el pueblo. Los periodistas hacían su trabajo con sumo respeto y cuidado. Esas velas encendidas me hicieron acordar el momento en que Cristo empezó a evangelizar en el mundo. A cuando partió su Santidad Juan Pablo II,


en esa oportunidad todos unidos en el planeta con mucho respeto, como en esta ocasión. ¡Que bueno es cuando nos unimos, sería lindo hacerlo mas seguido, tratando de entender al otro! También estaba constantemente acompañado de su fiel ama de llaves, Aída, quién estaba hace años al servicio de la familia. Alberto Sadler, su médico de cabecera estaba presente. Dadas las características de Alfonsín, que habla con todo el mundo… me parece que además de ser su médico de cabecera, es realmente su médico personal, porque se puede ser médico de cabecera, sin ser médico personal… El doctor, descendiendo los escalones principales del edificio de la calle Santa Fe donde vivía con María Lorenza y Aída, leyó el parte médico: Todo ocurrió en un marco de suma tranquilidad, en el momento de su muerte se encontraba dormido, esa es la mejor muerte, según mi parecer. Entristecí mucho, no pudiendo pegar los ojos en toda esa noche. Y mientras, lloraba desconsoladamente viendo el noticiero, porque me acababa de enterar además que él tenía cáncer de pulmón, escuchaba su deceso… Viviana me pegó un rodillazo debajo de la mesa, ¡lo lindo que entre


varias de mis asistentes y yo hay mucha confianza!, preguntándome si quería ir al Congreso. Entre llantos le contesté que sí, por supuesto… Que él había hecho mucho por mí, sin saberlo cuando recién llegaba a la Argentina… Después con lo de la canción. Y al día siguiente, coloqué su foto en el santuario que poseo en la puerta de mi casa, con la bandera argentina… La envié a Soledad, una de mis asistentes, a comprar los diarios y revistas. También hice comprar, con mi mesada, flores rojas y blancas; no por un partido, sino para ponerlas junto a su foto. Al mismo tiempo veía un poco de información por Internet sobre el tema, ¡todo para hacer la columna! Lo amerita muchísimo, es un gran ser humano, además de ser un político, claro. Recordé su presente a los 12 años. Posteriormente, recibí otro obsequio que agradezco desde esta columna. Fue para el Festival Cosquín 1985. Mi tía Estela me trajo una tarjetita firmada por el senador Jorge de la Rúa, hermano de Fernando de la Rúa. Con ese pase, apenas llegué a las cercanías del festival, la Policía me abrió paso. Los mismos


organizadores me fueron ubicando en distintos lugares para que me sintiera cómoda, pero yo decía que no veía… hasta que me llevaron por pasillos interminables, pasando una puerta gigantesca, y me subieron al escenario, frente al público. Volviendo a ese día, rápidamente almorcé con Estela, una de mis asistentes y amiga, para luego marchar con ella, con Viviana y Soledad en la camioneta, hacia el Congreso de la Nación. Viviana fue la de la iniciativa, hecho por el que le estaré eternamente agradecida… Y mil cosas más que hizo como amiga, no solo ocupando el lugar en casa de dama de compañía. La rampa del Congreso tiene una arribada importante, debo decir que las chicas se portaron maravillosamente, haciendo el mayor esfuerzo para subirme hasta allí. La policía desde que llegamos se portó muy bien con nosotras, primero nos dejaron pasar de a dos por ser ese el reglamento, luego el oficial se apiadó de nosotras aceptando que pasáramos las cuatro… Un hombre se abrió la camisa delante dé él y protestaba: ¿Porque te vienen a llorar tres mujeres las dejás pasar? ¡Yo tengo 4 cuatro bay pass!


Nosotras pasamos… El oficial poniendo los puños sobre sus caderas empezó a suspirar ante el reclamo del ciudadano. En realidad, como les dije nos debían dejar pasar a dos, pero una sola persona no puede subir la arribada sola… entonces nos dejaron pasar a mí y a las tres chicas. Los policías que estaban dentro dijeron al vernos: -¡Nosotros las ayudamos! -Me agarraban la silla, al igual que las chicas… me iban subiendo las escaleras. Los fotógrafos obviamente tomaban fotos, pero yo quería algo de bajo perfil, por el respeto debido; no anhelé fotos como hacían con la gente como recuerdo de la historia de la Argentina de aquel momento. Le dije a uno de los fotógrafos: -¡Vos que sacás fotos… dejá de sacarme fotos, no me saqués fotos! Esto fue fuera del salón azul, por supuesto, no iba hacer escándalos dentro… respeto las buenas costumbres. Una vez que entramos las chicas suspiraron, estaban casi blancas y traspiradas, yo también lógicamente. En el salón, como entré de frente, alcancé a ver el cuerpo… Sin embargo, no sé


si fue a lo mejor que el espíritu que desde lo alto dijo: -No vale la pena que me vea así… quiero que ella siga con el recuerdo de mí que tenía. ¡Ya vino hasta acá, que eso es lo importante! No sé si fue eso o qué… pero como lógicamente no era la única persona que lo visitaba, la coordinadora que estaba ahí dirigiendo a las personas visitantes nos dijo, a pesar de que acabábamos de llegar agotadas luego de la subida de escaleras, cuando apenas entramos: -¡No se detengan! Tuvimos que seguir de largo… A la salida, alguien muy amable… un hombre, que no sé quien era, nos ofreció el ascensor que queda a la izquierda, así no teníamos que dar marcha atrás. La salida del Congreso fue más fácil… El ascensor era amplio y nos abrían las puertas. Había rampas. Me tiraban hacia atrás. Creo que si hubiera entrado por ahí hubiera sido menos penoso para mis asistentes, pero como soy pueblo no tengo derecho a ese otro acceso, no es una queja… es simplemente para destacar la amabilidad de las chicas y de la policía que me ayudaron. Quiero destacar eso realmente, y agradecerle a la Policía Federal y a la custodia del


Congreso su buena atención, porque es para destacarlo… Después nos fuimos a tomar algo, y como soy una chica ritualista dije, voy a pedir lo mismo que pedí ese día del estreno de la canción “Déjame entrar en tu corazón” que escuchó Alfonsín. Encargué lo que mis tíos esa tarde me invitaron a servirme junto a mi numerosa familia argentina. Todo un acontecimiento, para mí un agasajo es ya de por sí es el hecho de reunirse en familia. De esto sabe muchísimo el Dr. Alfonsín, que el reunirse en familia es todo un tema de los argentinos. Los argentinos nos reunimos en la comida, hablamos todos juntos… así es mi familia. Soy la más pequeña de las mujeres, ¿será por eso que ellos trataron de hacerme mas programas, invitándome a menudo a comer a fuera?… ¿o por mi mama? Pienso, no lo sé. Ese día pedí un tostado y una gaseosa, entonces hice lo mismo en su nombre. Debo contarles como anécdota que la moza nos atendía toda nerviosa, decía que estaba mareada. No presté mucha atención a su comentario, tenía en la mente y en el corazón en él. Luego volvimos a la


calle, pregunté si estábamos muy lejos del Congreso, no sé por qué se me había ocurrido que nos habíamos alejado mucho. ¡Me había dado esa impresión, que estábamos bastante retirada! Como la coordinadora del Salón Azul había hecho todo tan vertiginoso creí estar lejos. Viviana dando vuelta la silla me dijo: -Ahí está el Congreso María- estaba a unos metros… al frente. Las chicas se apartaron un poco, dejándome sola. Mirando hacia el Congreso dije: -Hola Alfonsín, que su cuerpo descanse en paz, yo le digo adiós a su cuerpo… no a su espíritu que va a estar siempre conmigo, igual que mi madre que está con usted ahora en el cielo. Bajé la cabeza, subiéndola luego en señal de reverencia. Eso quería hacer en el Salón Azul, pero no tuve tiempo… Y bueno, lo hice ahí fuera, es lo mismo. Él lo vio desde el cielo. Después Viviana compró para ella un cucurucho de algodón de azúcar rosa. Me pregunto si quería, al principio siempre pongo un poco de reticencia para protegerme de algunas cosas, eso pasa cuando una ha sufrido mucho… Primero le dije que no, ella lo compró igual, y me volvió a insistir, ahí me convidó… Lo acepté, no lo comía desde que era niña en Europa…


Al final terminé comiendo más y más algodón de azúcar que nunca, ¡nunca lo hago, pero ese día comí… y cómo! La camioneta seguía sin llegar para recogernos… fuimos otra vez a tomar algo, pedí lemon pie, todas esas cosas… ¡esas muestritas de cariño! El tostado, el algodón de azúcar, el lemon pie, ver el Congreso de frente… me parecieron atenciones, aparte de las chicas, atenciones o signos… símbolos del espíritu de Alfonsín que me estaría diciendo: -Acá estoy, te estoy viendo, no te sientas tan mal. Pienso que él estaba alegre también, por qué no. Lo que me pareció una maravilla, casi impagable… todo el amor devoto que le dio el pueblo. El jueves de esa semana… cuando lo llevaron a la Recoleta, apagué la tele, la música, no estaba para alegrías, por mas que ya estuviera alegre en el cielo y se haya dibujado a la mañana temprano un arco iris, que para mi fue hecho por toda las almas del cielo como agradeciendo a todos los argentinos por el amor recibido… especialmente por él. El reconocimiento, los pensamientos de la gente y sus testimonios desde que el doctor anunció su muerte hasta que lo llevaron


a la Recoleta. ¡Una maravilla esos Granaderos a Caballo! Estará contentísimo allá arriba porque es algo no soñado. Así como nosotros no soñamos que nos iba a devolver lo que era nuestro por principio y por derecho… nuestra democracia, tal vez no soñó nunca tener un funeral de estado, por ser tan modesto. Vivía en la misma casa desde hacía muchos años… Ponía parte de su sueldo presidencial en el pueblo de Chascomús, el mismo auto, ¡una cosa increíble!; por eso el pueblo lo acompaño tanto. Y el vicepresidente, que ni bien llamó a la Presidenta a Londres, se movió como tenía que moverse, ¡o sea como loco… de aquí para allá, sin cesar! La democracia, que significa según Alfonsín “libertad e igualdad de personas”, la quiero para siempre, hablo como persona. En ese sentido nos hizo un regalo a todos y hay que saberla aprovechar… Ayer 2 de setiembre de 2.009 me enteré que cumplimos solo 25 años de la vuelta a la democracia, espero que no nos quedemos solamente en esto, que no destruyamos, en ese sentido, el trabajo de un hombre y de todos los argentinos que lo votamos. Si hubiera conocido que vivía por la avenida Santa Fe, cerca de donde vivo yo… lo hubiera ido a esperar


alguna vez a la salida, como se dice. No para decirle cosas malas, todo lo contrario, cosas buenas, lo que estoy diciendo en esta columna… que no le pude agradecer en persona todo lo que hizo por el país y por mí, también por los derechos humanos, y un montón de cosas más. Por su ejemplo como persona…Siempre existía la posibilidad de que mamá dijera: -¡Ay María, no vayas a molestar a Alfonsín! Pero como ya era grande podía haberlo hecho, ¿no? Ir a la salida de su casa y esperarlo para saludarlo, ¿no?, para decirle muchas gracias, pero se lo estoy diciendo ahora. Lo ayudó un montón su humildad, humanidad… muchas características más, en general son las características de los grandes, ¡qué importante es saber ser humilde en la vida para todo… para conversar… saludar a todos como él lo hace, también individualmente! Todo le interesaba, en el buen sentido de la palabra… el respetar al otro por más diferencias de opiniones que tuviesen, le gustaba hablar con la oposición, del partido que fuese… Aún siendo silbado en la Rural por las fuertes retenciones al campo que había implementado en esas semanas… reconoció ese


como un acto democrático, aunque agregando que no era de muy buena educación “no escuchar al orador”. ¡No solamente hablaba, ejercía lo que decía…. porque respetaba la democracia! Recorrió dos veces de punta a punta la Argentina, primero en su campaña anterior a la presidencia, luego lo hizo como presidente en funciones; ¡Yo no he recorrido al país en toda su extensión ni siquiera una vez! No conozco a mucha gente que lo haya hecho. Retirado de la presidencia pasó por cada lugar de la Argentina, sacándose fotos con cada persona, que hasta la fecha la siguen atesorando. Ahora el doctor Raúl Ricardo Alfonsín es un ser inolvidable para todos en el país. El recuerdo continuo que se le dará ¡no es poco! Siempre hablando desde mi fe… hoy se ha convertido para miles de personas en un alma multicolor en el cielo, alegre… pintoresca… con más energía de la que se usa en este mundo… más enérgico que nunca, sobre todo con sus seres amados, a la vez con quienes tuvimos la gracia de Dios de poder conocerlo personalmente… vigoroso. Por eso tengo a los difuntos presentes, como dice mi primo Sebastián,


no ausentes. Yo sigo en la presencia espiritual de Alfonsín… Nos acompaña en la lucha diaria, con los frutos que dijo que nos iba a traer esta democracia, que van a costar que salgan los frutos no digo que no, ¡pero van a salir! Si lo dijo es porque tienen que llegar, estamos trabajando para ello… todos desde nuestro lugar... De todas formas a mí en la vida se me han ido muchos familiares, amigos discapacitados y no discapacitados, luego Juan Pablo II también lo hizo, mi mamá, Alfonsín… Ahora Michael Jackson, también el último de los hermanos Kennedy, Ted, uno de los fundadores de Very Special Arts. Muchos referentes o fundadores de mi infancia y juventud. En enero de 1896 Edward Kennedy fue recibido por el presidente Alfonsín debido a su defensa de los derechos humanos, ya que estableció en 1978 una enmienda en su país que prohibió la ayuda económica y la venta de armas a la dictadura argentina. Años después se reencontraron en Chile durante la asunción a la presidencia de Patricio Alwyn. Allí conversaron en spanglish seguramente, se entendieron muy bien. Ted lo invitó a cenar en


Washington con su hija Inés, su marido, su nieta, y cincuenta personas más, contando a las dos hermanas y a los sobrinos del senador. Mi madre siempre me aconsejó que me fijara en la mirada de la gente… ¡Así es como se conoce a las personas! Al tomar contacto personal, descubrí que Alfonsín tiene de naturaleza una mirada transparente… limpia… clara, sobre todo una gran convicción constante, magnetismo… ¡energía en lo que piensa y dice más allá de sus discursos! Es uno de los presidentes de la Argentina de los más sencillos que he visto, ¡lo lleva a flor de piel! Hoy en día, hay poca gente que se anima a decir lo que piensa y siente… Ejerciendo la presidencia… es increíblemente difícil decir u opinar lo que se siente y piensa con tanto ímpetu luego de una dictadura tan larga… En aquellos años era jugarse del todo por el todo, y aquí hago una apreciación personal: ¡La verdad, lo considero un gigante de la democracia, primero naciente, luego en desarrollo! ¡Un gigante! Se postuló como candidato a presidente sintiendo que podía llevar al país adelante. Repito… a mi criterio es honesto, razón por la que creyó


convencido en todo lo que emprendía, creyó “renunciar por el bien del pueblo argentino”… ¿Un estadista? Es interesante como se rotula a todo lo lindo que sucede en la vida de distintas maneras, pienso si lo llaman estadista por tener el don de la curiosidad, por interesarse en las cosas, por querer cada día alimentar más la mente, enriquecer sus conocimientos en el buen sentido de la palabra… Es curioso, no indiscreto, entonces no sé si darle el nombre de estadista, o verlo con otra mirada, como en mi caso… porque él simplemente está bien criado… Es dado con todo el mundo como dije… ¡Simpático, y tenía siempre ganas de conocer y entregar cosas al país! ¿Se proponía saber cómo vive la gente? ¿Probar y enterarse las recetas del dulce de leche u otros? Andaba por cada provincia abriéndose a sus costumbres, le gustaba interiorizarse sobre la flora y fauna, aunque lo hubiera estudiado. Me acuerdo que Teté Coustarot me entrevistó para el Canal de la Mujer al poco tiempo del estreno de “Déjame entrar en tu corazón”. Era notable, cada vez


que venía alguien a casa, ¡mi mamá le mostraba la foto que tengo con él o el video de esa ceremonia! Entonces lo mostraba a todo el mundo, casi cada minuto, después con los años… mamá orgullosa, mostraba la foto que sacó el fotógrafo profesional ese día, diciendo: -Miren, mi hija estuvo con Alfonsín. Perdonen estas anécdotas personales, son parte de mi vida, con las que trato de aportarles, en cada columna, hechos que me tocaron de cerca, historias verídicas, conmovedoras y profundas para mí, con mucho respeto y cariño… ¡Aaahh!, y como católica quisiera recordar las palabras del juramento que deben pronunciarse para asumir al cargo de presidente en este caso… Quisiera reflexionar sobre “que Dios y la Nación me lo demanden”. Debió poner la mano sobre la Biblia y repetir él solo el juramento, no tenía quien le traspasara el mando porque dejábamos atrás aquellos tiempos… Dios va a tener en cuenta las cosas buenas que hizo y los obstáculos que tuvo que sortear como un ser humano más y va a posar su misericordia sobre él… democráticamente también, con dulzura, ya que se


caracterizaba por ser una persona reflexiva, respetuosa. Creo que la amplitud de criterio que él tenía hacia el pueblo argentino la va a recibir de parte del Señor Jesucristo… Jesús va a tener las mismas actitudes, será un Dios reflexivo, paciente, pasivo, amoroso y comprensivo. No lo va a juzgar así nomás, enojado. No creo que Dios le vaya a hacer pagar por haberse retirado antes de la presidencia lo reitero. Porque el hijo de Dios vino aquí dando esperanza a todos. Es su hijo, por lo tanto, eso de que “Dios y la Nación me lo demanden”, está bien como fórmula del protocolo para asumir el cargo para el que había sido elegido por los ciudadanos, ante quien luego debe rendirse cuentas ante la ley del hombre, pero no ante Dios. No creo en un Dios castigador, discúlpenme si estoy diciendo algo indebido… Es lo que opino, ¡así que nada de demandas por parte su parte! Ya está todo aclarado, creo… finiquitado. Todo más que visto, dicho y reconocido. Además ahí le salió su sangre española, porque en vez de decir “que Dios y la Patria me lo demanden”, dijo “la Nación”, como en España… Les hago este comentario al margen.


Al producirse su renuncia antes del término oficial de su mandato todo un país estaba en juego. Imagínense ustedes una cosa, si el pueblo lo comprendió, como no lo va a comprender Dios, que es infinito en su amor. Piensen lo que quieran o lo que crean, pienso que un hombre que ha sido un ejemplo y que nos ha devuelto la democracia a otros millones no puede ser demandado, sino abrazado… amado por Dios. Se habrá reencontrado con sus antepasados, sus padres, con la nieta Amparo, con su hermano Fernando quién se fue hace poco también. ¡Y con todas las generaciones de su familia que están allá arriba! Sabía contestar durante su presidencia con gentileza, si se lo trataba con gentileza, cordialmente si se lo trataba con cordialidad… Una vez, hasta en la iglesia le contestó al sacerdote interrumpiendo su homilía… Fue cuando interpretó que un representante de la Iglesia se estaba quejando de su gobierno. Fue al primer presidente al que vi hacer una cosa así, ahora lo pude recordar por un reportaje de archivo que pasaron en Telefe Noticias. A mi manera de ver las cosas, a mis treinta ocho años de edad, él


defendió todo un principio… ¡el volver a recuperar la democracia! Sus convicciones, que hasta me parece estar escuchando, las repetía siempre: -¡Estoy persuadido! Lo que pasa que cuando uno tiene, hablo por experiencia, cuando una tiene convicciones fuertes, no todos lo pueden comprender… sobrellevar. El país dependía de que nosotros lo escucháramos trasmitiendo sus ideas en nuestra flamante democracia. No tiene una falsa humildad, y tiene humor. Y habiendo sido el presidente de la Nación, muy por lo contrario de lo que otros piensan, no era tieso para nada. Anécdota de la que me enteré hace poco: Su hijo Ricardo… el que este año se postuló como diputado, y quien de una u otra manera accedió al Congreso Nacional, antes de las elecciones, para divertirse un rato, estuvo en el programa TVR. Terminadas las elecciones,


cuando fue entrevistado, comentaba que no tuvo tiempo de hacer el duelo de su padre ya que lo agarró en plena candidatura. Pero sí para la campaña usó algunos de sus trajes y su oficina. Los periodistas como siempre, le preguntaron si no le daba reparo usar la oficina y la ropa de su padre… Inmediatamente contestó que no, que se sentía acompañado, lo único que notaba era de que cuando iba en el auto conduciendo extrañaba sus consejos. A lo que me atrevo a agregar: -Ricardo, con todo respeto y cariño se lo digo, por supuesto que usted sigue siendo su hijo, él está orgulloso de su persona y de sus otros hijos. Lo comprendo, sé lo que es, mi madre padeció de cáncer al esófago, viví todo el proceso, no fue fácil. Fue cuando estaba por estrenar mi último libro cuando mamá estaba mal, yo quería postergar la presentación, pero no hubo poder divino que le hiciera entender a ella eso, seguimos adelante, por lo que al cumplirse un mes justo de su partida estaba presentando mi libro como fue su deseo… Con esto quiero decirle que su duelo en campaña, transcurrió como a él le gustaba, lo cursó trabajando, es duro pero es así. Los padres siempre quieren que seamos


felices, aunque a nosotros nos arranquen todo con su partida, ellos quieren que sigamos adelante, por lo menos en el caso de mi madre, tal vez este sea el deseo su deseo… También yo extraño las palabras de mi madre, y las de él como presidente. Los orígenes de Alfonsín: Antes de seguir adelante quisiera recordar sus orígenes… Su padre, que se llama Serafín Raúl vivía en Galicia en una aldea muy chiquita: “Casaldarnos”, en un valle verde… ¡precioso! que corresponde al municipio de Ribadumia. A los a los 15 años de edad se trasladó a vivir a Chascomús, en donde tenía ya una familia con 60 miembros. Contrajo nupcias, más adelante, con Ana María Foulkes, y pusieron un “almacén de ramos generales”. Así se lo denominaba en esa época… en donde ofrecían desde una caja de fósforos o cerillas, como dicen en España, hasta porcelanas.


Como dije, fundaron su propia familia empezando por Raúl Ricardo Alfonsín, el primero de sus hijos, el mayor de sus hermanos y primero de los nietos, que son de casta, ¡de sangre gallega, galesa y criolla! Sus antepasados, mujeres y hombres duros que solo conocieron del esfuerzo, trabajo y sudor fueron gallegos, pero también los había criollos, hombres de la tierra, sabios y curtidos en la soledad de la llanura. Por parte materna (o sea los Foulkes), arribaban del reino del guerrero del rey Arturo, ¡que sí, era realmente, en el sentido literal de cortar cabezas! Tenía la espada carcomida “de tanto cortar cabezas de enemigos y dragones”… En cambio, el que sería a futuro nuestro presidente, era pacífico, contrario a eso y a las fuerzas armadas, pero con carácter, ¡eso sí! ¡Con ímpetu para tomar las medidas que fueran necesarias! ¡Tanto su antepasado como él tienen una historia atrapante, de fuerzas, poderes y luchas incesantes, tal vez de esa mezcla surgió su enorme valor y ganas de hacer cosas! Alguien que nunca reparó en hacer


cosas nuevas, y sobre todo de subsanar lo necesario… El matrimonio Alfonsín-Foulkes estaba convencido de ser demócrata, sintiendo un gran respeto por el disenso, y mas allá de esa vocación, tenían una muy buena opinión sobre la política. Su padre era gallego republicano. Su niñez: Nació 12 de marzo de 1927. Fue un bebe predestinado a vivir y a luchar contra ocho décadas nacionales de terribles periodos políticos, y de otros episodios del mundo que con los años le irían marcando el paso del rigor. En su niñez padecía de asma, lo que le daba muchos sobresaltos. A través de los años se mejoró, según le contó él mismo al Bahiano en una entrevista televisiva: -“En aquellos años hacía muchísimo frío en Chascomús, ¡con escarchas y demás cosas que mi mente no retuvo! Entonces permanecía en el interior de su casa o en la cama… Dice que cuando iban al colegio, los chicos estaban muy abrigados. A coro con el Bahiano se lo


podía ver y oír diciendo con simpatía: -“En esa época no había apuntes… no era como ahora que se falta por un poco de lluvia”. En general cuando una persona tiene tiempo para pensar y está un poco quieta, por algún motivo u otro suele convertirse “en un ser reflexivo, para no aburrirse mentalmente, en un lector de libros”… Debido a eso comenzó su pasión por la lectura; su libro de cabecera era “El Tesoro de la Juventud” que leía repetidas veces. No había calefacción, usaban estufa a kerosene. Sacaba una mano de la cama para calentarla en la estufa, luego repetía la misma cosa con la otra. Poco a poco se le iban notando los valores que fue mamando de su familia, la coherencia, la integridad. Y ya se podían observar sus gustos: A sus 10 añitos, en una noche de carnaval, conoció al amor de su vida… En aquel entonces un amor inocente entre dos niños se asomó sin querer a su vida, conoció a una niña llamada María Lorenza, de apellido


Barrenechea, la cual más tarde sería su esposa para siempre. Sus primeros pasos en la política: Orgulloso recuerda su primer discurso a los 18 años, de la mano de Ricardo Balbín: -“Me temblaban las piernas, ya me sabía el discurso casi de memoria, pero desde ese día nunca más leí un discurso”. ¡De los estudios al comité, y del comité a los estudios!: La secundaria la hizo en el Liceo Militar Gral. San Martín. Su padre eligió ese liceo, él bromeaba con su mamá al respecto. En aquel reportaje hecho por el Bahiano asegura: “que los profesores que ellos tenían eran muy buenos, formados, y con una buena disciplina; que no fue eso lo que lo llevo a juzgar a los militares”… Mientras cursaba sus estudios secundarios le gustaba mucho leer a Sarmiento y a Unamuno, más que ir a las clases de práctica de tiro al blanco.


Viajaba desde el Liceo General San Martín a Chascomús… vivía en el ómnibus los fines de semana: -“Yo estaba pupilo, salía los sábados al mediodía y tenía que volver los domingos. Todo en el ómnibus 66, San Martín-Constitución y luego a Chascomús”… Egresó en 1945, y como una jugarreta de la vida tuvo de compañeros a quienes serían los futuros dictadores Jorge Rafael Videla y Leopoldo Fortunato Galtieri… Apenas graduado colgó el uniforme, prefiriendo las “pilchas criollas”, la bombacha de campo y el poncho marrón claro; mas tarde los botines de fútbol… Luego empezó a estudiar abogacía en la UBA, ¡con notas pésimas!, explica jocosamente al periodista. Rendía libre… después que sus compañeros, insistiendo convencido de su beta política. A sus 20 años… ¡vivía en el comité de la UCR de la facultad! çYa recibido como abogado, a diferencia de sus notas, que no eran tan pésimas como él dice ¡sus discursos eran brillantes!


Vida en Chascomús: Su sencillez le provenía de su seno familiar, allí jugaba placentero, siempre a las bochas… También se reunía con otros parroquianos, y allá se nutrió del idealismo, que según los periodistas lo convertiría en un estadista. Se casó en 1949, con la misma niña que había conocido en aquel carnaval a sus 10 años de edad, quién ya era toda una dama… Perseverante en casi todas las cosas sus cosas ¡también lo es en el amor! Y llegaron los hijos, que fueron seis: Raúl, Ana María, Ricardo, María Mercedes, María Inés y Javier. Se destacaba como divertido en su juventud seguramente sus piernas eran grandes bailarinas de tangos y milongas, ¿por qué no? con María Lorenza también… Le gustaba la tortilla de papas y otras viandas, por mas que la balanza marcara mas allá del numero 100 no le hacía caso. En el reportaje que le hizo Fonteveccia en el 2007 dice valorizando su mujer y a su familia: “Por la


política he sacrificado y abandonado a mi esposa y a mi familia… Cuando andaba en eso, en mi casa quedaba ella a cargo de nuestros 6 hijos chiquitos. En la Argentina hay que defender la familia grande. Creo en la familia latina, con varios hijos, tíos… Mis nietos son todos muy solidarios, de tiempo completo”. También en el reportaje citado, comenta que a María Lorenza no le gusta la política porque dice que separa a la familia. Solo lo acepta en el caso del hijo, que lleva años ya de testigo de las idas y venidas del padre en la política… y cuando escucha que está en algún medio no se lo pierde, pero no deja de decir “pobre familia”… por la familia de su hijo. Era un patriarca, le gustaba tener a sus hijos, nietos y bisnietos cerca. Luego los hijos siguieron agrandando la descendencia aportándole 24 nietos y 11 biznietos.


María Lorenza devuelve la pelota en otro reportaje también valorizando a su esposo, orgullosa de los valores que transmitieron a sus hijos, nietos y bisnietos, con el hombre con el que transitó casi todos los años de su vida. Su asunción a la presidencia.- Nacimiento de la democracia: Luego de haber asumido, en diciembre de 1983, se trasladó en un automóvil descapotable con la primera dama María Lorenza. A su paso la gente lo aclamaba desde los balcones, y en el obelisco con banderas. Esa misma semana ordenó por decreto juzgar a las juntas militares y cúpulas guerrilleras, testimonios fundamentales para los juicios que concluirían dos años mas tarde con las condenas a los militares. Anécdota sobre el Protocolo Oficial: Al llegar al gobierno, los asesores de imagen le sugirieron que dejase su traje sencillo de confección y el poncho… Se enojó: -“Soy como soy, y nada ni nadie me va a


cambiar”. En cambio, cuando pasó a concretar su debut europeo frente a los otros presidentes, aceptó el protocolo y se embarcó en Aerolíneas Argentinas enfundado en un traje Cristian Dior azul. María Lorenza a su vez se vistió ocupando el lugar de Primera Dama, con sencillez y lealtad a su esposo. Cuando lo entrevistaron, años más tarde, preguntándole sobre lo que sintió al ser presidente de la Nación dijo: -“Ya no recuerdo muchos detalles, para ser sincero. Pero estaba muy sensible, muy emocionado. ¡Los políticos no somos de piedra, tampoco! No podría puntualizar que fue lo que mas me emocionó. Pero sin dudas, lo más maravilloso, tras la toma del poder en el Salón Blanco, fue el acto del Cabildo. Estaba el pueblo. Y era una fiesta”. Alfonsín no solo respetaba a su esposa, sino a la mujer en sí: Le respondió a un periodista que los políticos lo pasan mejor con los varones que con las mujeres. Y aclaró: -“Son distintos tipos de


conversación, en la mesa yo las escucho. Una mujer inteligente aporta, además, sensatez”. La coquetería de Alfonsín: No dudó en pasar por un quirófano para borrar las bolsas de sus ojos, con una cirugía estética, tal como se lo confesó públicamente a Jorge Guinzburg, en su programa de televisión. “No soy viejo, no tengo tantos años. Yo acumulo juventud”, aseguró en otra clara demostración de su simpatía innata. También dormía la siesta: -“Me quedé dormido”. Tenía la costumbre de su siesta, aún en el gobierno, y al demorar la entrevista con un periodista Alfredo Serra, se lo dijo: -“Perdón muchachos, me quedé dormido”. Su hijo Ricardo Alfonsín recuerda con cariño los valores con los que los fue criando: -“Cuando se iba a bañar nos pedía que lo acompañáramos leyéndole poesía… y cuando éramos chicos nos reunía a los seis para leernos los clásicos españoles”.


Su sangre española: Visitó en tres oportunidades la aldea de sus mayores en España. Allí una placa en la calle que lleva su nombre dice: “Nieto de Ribadumia”. Su especial saludo: Siguiendo flashes televisivos por el canal de AméricaTV, recordando a lo que había significado 1983, justamente… alcance a ver un flash donde le preguntaban sobre el tema. Contestó muy sonriente y tranquilo: -“Siempre me preguntan el significado de este saludo” -volviéndolo a hacer agregó, -“simboliza el abrazo entre todos los argentinos, su unión”… Accidente de su nieta de 15 años: Amparo (hija de Ricardo y Cecilia Plorutti). Los periodistas respetuosamente lo esperaban al bajar de su auto, ya con bastón, para preguntarle sobre su nieta. Lo vi en un pantallazo de no recuerdo qué canal. Atento con los periodistas, a pesar que lo invadía un inmenso dolor les dijo:- “Era una gran chica, muy inteligente… ¡Brillante… llena de vida!”. Éstas fueran las declaraciones que mi mente pudo retener en el momento. Un gran dolor perforó su corazón el 7/9/2004. Su nieta tuvo un grave y fatal accidente en


la escuela. No ahorró lágrimas y ninguno de los reveses, sinsabores o traiciones que soportó como presidente se igualaron a ese instante. Comienzo de su carrera política: Para hacer historia, justamente después de aquel primer discurso a sus 18 años, su carrera política siguió como vocal en la Municipalidad de Chascomús en el año 1951. En 1954 ganó los comicios resultando ya concejal. Sufrió prisión en 1955 durante el alzamiento militar de la Resolución Libertadora. En el 1956 fue nombrado Presidente del comité de Chascosmús. Decía que su máximo referente político era Moisés Levenson. Cuando nació la Unión Cívica Radical Intransigente, decidió permanecer junto a Ricardo Balbín. Lideres de las juventudes radicales como Enrique Nosiglia, Luís Cáceres, Fernando Suarez Lastra, Marcelo Dubrú, Federico Storani, Leopoldo Moreau y Sergio Caratiachof se alinearon detrás del carisma que irradiaba, compuesto por un combo de ideas humanistas, propuestas de la internacional socialista, el objetivo


latinoamericano de autodeterminación de los pueblos, y la clara oposición a la lucha armada, al revés que su ancestro. Caminaba la política de arriba-abajo: En 1957, durante las presidencias de Arturo Frondizi y Arturo Humberto Illia, fue electo como diputado provincial. Vivió como diputado durante 4 años en un modesto hotel, que dejaba los fines de semana para desandar la ruta 2, rumbo a Chascomús en su viejo Renault. De 1963 al 1966 ejerció la vicepresidencia en el bloque del congreso de la Nación. Y fue cofundador de la Asamblea de Derecho Humanos, muy importante, y yo diría que gracias a eso los argentinos empezamos a hacer ruido en el mundo. Reabrió el comité Provincial en plena dictadura de Onganía, que nuevamente lo llevó a prisión por poco tiempo. Durante esa dictadura, en su condición de abogado, defendió gratuitamente a los detenidos. Escaloncito por escaloncito, decidió transitarlos sin saltearse ninguno, hasta llegar a la cúspide política.


En 1973 Alfonsín perdió las elecciones internas con Balbín y solo cuando el chino falleció en 1981 pudo liderar la UCR. En 1976, tres meses antes del golpe militar, esa fue la primera organización que denunció la violencia de la Triple A primero, y de la dictadura después, con Alicia Moreau de Justo, el obispo Yames Nevares, Adolfo Pérez Esquivel y Alfredo Bravo, entre otros. Anécdota de Perón: Antes de las elecciones de 1983, en Puerta de Hierro, Madrid, le preguntaron al ex presidente en exilio su opinión sobre Alfonsín diciéndole: -“No se preocupe general, los radicales son todos guitarreros” Perón contestó: -“Sí, es cierto, pero cuidado con ese muchacho de Chascomús, porque él toca la guitarra eléctrica.” EL 30 DE OCTUBRE DE 1983 GANÓ LAS ELECCIONES NACIONALES DE LA MAGISTRATURA DE LA NACIÓN: Los logros más importantes de su gestión: -El plebiscito con Chile. -La creación de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas, CONADEP, que concluyó


en el juicio y condena de la Junta Militar, responsables del gobierno de facto, que luego se plasmó en el libro “Nunca más”, traducido a más de 15 idiomas. -El Plan Nacional de Alfabetización que puso en marcha en todo el país. -La creación del Mercosur: legado para el intercambio comercial entre los países de la región. Anécdota de sus discursos, ya presidente: Cuando le preguntaron como preparaba sus discursos dijo: “Anoto alguna idea, agrego bastante en el momento… Después de tantos años de oficio, más o menos me manejo”. Anécdota en la entrevista siendo presidente: “Siempre estudié, incluso sábados y domingos. Sentía que algún destino importante me esperaba, luego de recorrer dos veces el país, en el acto de Oberá, Misiones, y luego en Santiago del Estero, sentí con seguridad que sería presidente. Y por supuesto, lo comprobé con ese


millón de personas en el obelisco al cierre de campaña”. Se convirtió en el primer mandatario elegido por el pueblo, después de muchos años el flamante presidente anunció frente a la Asamblea Legislativa los ejes de su gobierno: derogación de la ley militar de auto amnistía y el fin de la doctrina de seguridad nacional… Reformas del estado, de la universidad pública y protección a la industria. Durante su campaña electoral además había denunciado un pacto militar sindical para garantizar impunidad a los dictadores… Semana Santa de 1987: Enfrentó uno de los embates más duros durante su gestión, se trató de las tres primeras sublevaciones militares que encabezaron Aldo Rico y Mohamed Alí Seineldín. “La casa está en orden, y no hay sangre en la Argentina, ¡felices Pascuas!”, se transformó en un saludo que quedaría marcado a fuego en la memoria de los argentinos. Se lo dijo, desde los balcones de la Casa Rosada, a las miles de personas que se habían movilizado desde temprano para saber que


pasaba, para defender la democracia y pedirle explicaciones al presidente una vez concluida la sublevación. A esa altura ya había sancionado la Ley de Punto Final que fijaba un límite de sesenta días en las acciones penales contra militares, y alentó la Sanción de Obediencia Debida que exculpaba a los oficiales de menor rango que actuaron obedeciendo ordenes. Aún así, los militares contrarios a su política continuaron amenazando y haciendo de las suyas en su gobierno. Logró vencer la pulseada y pudo continuar el mayor período democrático que recuerde nuestra historia. Objetivos que no pudo llevar a cabo: El traslado de la capital a Viedma, y por supuesto su política económica. Luego del repunte inicial del plan austral y el fracaso del plan primavera en 1989, la Argentina desembocó en una feroz hiperinflación; los saqueos que se produjeron lo obligaron a adelantar el traspaso del poder al por entonces presidente electo Carlos Saúl Menem. Aun así su pulso político no dejó de latir, como siempre se sintió un argentino mas, siendo o no presidente siguió actuando en política, en 1994 firmó con Menem el controvertido Pacto de Olivos que habilitó la reelección


presidencial, permitió modernizar la constitución y favoreció el bipartidismo. En junio de 1999 tuvo un grave accidente automovilístico. Cinco años después, cuando se produjo el final del gobierno de Fernando de la Rúa, se dedicó a reconstruir la alicaída Unión Cívica Radical. En 2007 ideó la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, y en los últimos tiempos promovió el regreso al partido de Julio Cobos y otros ex radicales. Recibió condecoraciones de universidades y gobiernos de todo el mundo. La Argentina también decidió homenajearlo en vida y, en 2008 fue declarado “Ciudadano Ilustre de la provincia de Buenos Aires” en un acto multipartidario en La Plata. Además la Presidenta Cristina Kirchner descubrió un busto con su imagen en la Casa Rosada, ante su presencia. Los representantes de la UCR le hicieron un homenaje en


el Luna Park, por los 25 años de su triunfo electoral. Una enorme contención afectiva. Durante la campaña electoral que lo llevó a ocupar la presidencia de la Nación una calcomanía jugó con las iniciales de su nombre RA. Todos los autos la llevaban, me contaron, para asociarlo con la de República Argentina. Será recordado por las intenciones que proclamaba: -“Tenemos una meta, la vida, la justicia y la libertad. Tenemos un método para conseguirlo, la democracia”. Le dijo la presidenta Cristina Fernández Kirchner en 2008: -“Usted es el símbolo del retorno de la Democracia a la Argentina”, en el homenaje que se le realizó en el Salón de los Bustos de la Casa Rosada, el primero de octubre de 2008, día que volvió allí por última vez, y lo hizo con todos los honores. También fue su última aparición pública. “Este es uno de los honores y privilegios que me dio la vida, jamás hubiera imaginado acceder a presenciar un monumento de mi persona”, confesó emocionado, y sin perder su acostumbrado buen humor, también se atrevió a piropear a la presidenta, como ella misma lo revelaría al periodismo: -“Estaba


muy contento ese día, me acuerdo que me dedicó un piropo como era su costumbre, y esa es la imagen con la que tenemos que recordar a las personas que cumplieron roles importantes en la vida política argentina como fue su caso, él era un hombre de una gran ternura y de mucho humor”, aseguro la presidenta desde Londres, donde se encontraba cuando el ex presidente falleció. Aquel primero de octubre su paso era lento, por eso superando su coquetería aceptó dejarse ayudar por un bastón. Cuentan que no era un hombre afecto a los homenajes. La propia mandataria argentina debió convencerlo de aceptar que hiciera su ingreso al Salón de los Bustos, donde una vez más fue ovacionado por casi seiscientas personas. -“Cuando colocamos su busto en el Salón, a él le pareció demasiado… Recuerdo que cuando lo fui a ver a su departamento para decirle que quería hacer eso, me dijo cómo íbamos hacer en vida una cosa así. ¡Y yo le respondí que por supuesto! Soy de las que cree que a la gente hay que rendirle homenaje en vida. Y aunque él se negaba, no lo quería, finalmente entendió que era un homenaje que le estábamos haciendo y no era una alabanza o personalismo”, informó al periodismo Cristina Kirchner. El busto


fue realizado por el artista plástico Orio Dal Porte, y descubierto en el marco de la conmemoración del 25 aniversario del retorno de la democracia. -“Los hombres pasan o fracasan, las ideas quedan y se transforman en antorchas que mantienen viva la vida democrática”. -Aseguró visiblemente emocionado por semejante acto. En su discurso, la presidenta destacó las cualidades del ex presidente, y también los gestos que lo distinguieron como un hombre con un gran sentido del humor: -“Raúl Ricardo Alfonsín no se sienta en la obligación de tener que dar explicaciones sobre esta estatua. Es un homenaje a estos 25 años de democracia, pero también quiero que quede bien claro que es un homenaje a usted. Fue presidente de la Republica Argentina luego de una larga vida de militante y dirigente político. Y tuvo un valor, el de dedicarse con la vocación, con la pasión con la que usted ha abrazado la vida, ha defendido sus ideas, su fidelidad al partido y fundamentalmente a la Argentina”, -dijo observándolo con gran admiración. Hubo lágrimas, abrazos y una general emoción. También hubo fuertes y sentidos aplausos, muchos


gestos de ternura lo distinguieron en la Casa Rosada que amaba y conocía tanto. El reportaje de Fontevecchia en el 2007: Alfonsín se encontraba en editorial Perfil, con su CEO, Jorge Fontevecchia. Esta vez, a diferencia de los primeros años del `90, en los que el ex presidente fue columnista de la revista “Noticias”, se sentó frente a frente con el director del diario Perfil (grabador de por medio), en una posición que no era de sus favoritas, la de entrevistado. La relación de afecto entre ambos que se remontaba a la época de la dictadura dio paso a un exhaustivo y extenso diálogo. Fontevecchia aclaró que en este caso, el lector no encontraría sus habituales repreguntas al entrevistado, y pedía disculpas por su admiración por el único ex presidente que podía caminar por la calle recibiendo aplausos. El ex mandatario, quien había cumplido 80 años, daba cuenta del paso del tiempo diciendo: -“La mejor edad en el hombre es de los 40 a los 60. Uno quiere tener las mismas fuerzas que antes para seguir haciendo todo lo que hacía, pero se cansa más. Tal vez la locura mía sea la del hiperkinético. Soy muy activo. Esto lleva a ser un poco soñador”. También recordó a Evita, ya que el


periodista le preguntó una opinión sobre ella. La recordó como una primera dama, de una gran personalidad y que cumplía múltiples funciones. El periodista le preguntó: -El look de su hijo, con esa sonrisa enmarcada por un bigote, es muy parecido al suyo hace 25 años, ¿percibe usted ese parecido y qué cree que significa? A lo que responde: -“Los genes no mienten”. La muerte de Alfonsín, su repercusión en el mundo: Padeció un cáncer a los pulmones con metástasis ósea. Buscó con toda su familia y sus profesionales médicos algo para que pudiera sentirse mejor; viajaron a los Estados Unidos para que le hiciesen una intervención quirúrgica, tiempo después regresó al país para realizar una extensa recuperación y el tratamiento oncológico. ¡Si sabré yo de tratamientos oncológicos, ya que mi madre murió de cáncer al esófago! Su propia voluntad, la de su familia que lo contenían en esos momentos, y el equipo médico optaron por su permanencia en su casa hasta sus últimos días…


Dice Monseñor Justo Laguna: “Lo quiero, no lo quise, un toque de eternidad. Desde que tuvo aquel accidente de auto, nos unió una profunda relación espiritual. Cuando cumplí 70 años, me pidió que no empezara la misa sin hablar con él, lo confesé y le di la comunión a él y a su mujer. El año pasado lo vi en el congreso, el día que inauguraron su busto. Me pidió que le llevara el sacramento, y en su final, cuando le di la unción de los enfermos, sentí que mi obra de pastor estaba consumada. No pensé que se iba morir esa noche, pero bendito sea Dios, porque no sufría. Y se fue con una paz y una entrega a la voluntad de Dios que yo la quisiera yo para mi cuando me muera”. Alfonsín tenía la formación en la fe que su madre les dio a sus seis hijos. Era católico más allá de su discusión con la iglesia por el divorcio. En cambio fue un enemigo total del aborto.


El martes 31 de marzo el médico de cabecera anunció, desde su domicilio de la calle Santa Fe, su muerte clínica y física, para este mundo… Otra vez cito a Fontevecchia para destacar a la esposa de Raúl Ricardo Alfonsín: Habla María Lorenza: -“Lo voy a extrañar mucho, pero ahora está en paz”. Agrega el periodista: -“Fue la primera dama de la vuelta de la democracia, una distinción que llevó con bajísimo perfil”. Al día siguiente comenzaron a preparar todos los honores… La noche misma de su partida hacia el firmamento se colocó la bandera a media asta, símbolo de luto nacional y como lo marca el protocolo ante la muerte de un presidente, se iluminó la cúpula del Congreso de la Nación y así debió permanecer toda la noche. Lo ví en el noticiero de Telefé, fue la primera vez que me informé al respecto. Además se especulaba sobre cual sería el salón elegido para el velatorio. Quedó elegido el Salón Azul.


Otra de las tantas propias reacciones de la gente fue comenzar a desfilar como agua, miles y miles de personas decidieron acercarse para rendirle homenaje en el Salón Azul del Congreso de la Nación, en el Palacio Legislativo. Mientras, la Coordinadora dirigía el transito del pueblo al interior del Salón Azul, para que todos pudieran acceder hasta el horario fijado, a pesar de que era bastante extenso, hasta las doce del día siguiente, se prolongó justamente por la cantidad de gente. Frente a un círculo íntimo de familiares y amigos se cerró el ataúd, sobre la explanada del Congreso se anunciaba el comienzo de la misa de cuerpo presente pero con el ataúd cerrado aclaremos, que ofició el Arzobispo de Santa Fe y primo hermano del ex jefe de estado, monseñor José María Arancedo, acompañado por el secretario de la conferencia episcopal Monseñor Enrique Ghía y el obispo emérito monseñor Justo Laguna. La entonación del


Himno Nacional y los aplausos y gritos de ¡Alfonsín, Alfonsín, Alfonsín!, fueron unánimes. Sobre la izquierda del escenario, sus nietos tomaron una rosa roja a la espera del féretro. Trasladado en una cureña y escoltado por la Guardia de Honor presidencial, el cajón, cubierto por una bandera argentina, fue depositada en el centro de la escalinata. Sobre él, el bastón presidencial. Emocionada, al finalizar la misa, la gente arrojaba claveles rojos y blancos. Cerca de las 15:00, comenzó la procesión desde el Congreso hasta el cementerio de la Recoleta. La despedida final tuvo lugar a las 17:40 ante un emocionado auditorio. Los restos del líder radical descansarán en forma provisoria en el panteón de los Caídos en la Revolución de 1890. En el futuro, se lo trasladará a un monumento que se construirá en Recoleta especialmente para su cuerpo.


Mientras a un metro de la puerta de entrada del edificio donde residió hasta sus últimos días, las flores y las cartas de gratitud seguía acumulándose en un altar improvisado. La figura de una mujer, también triste como todos, iba con el paso presuroso, Margarita Ronco de 64 años quien fuera la secretaria del ex presidente argentino y su mano derecha. Fue elegida para ser justamente la secretaria de un mandatario, quien organizó su agenda durante su presidencia… La misma que lo asistía y le leyó los diarios por su expreso pedido hasta su muerte. Mensajes de distintos medios internacionales y nacionales: La Gaceta, el medio de comunicación de Ribadumia de Galicia publicó: “Murió el argentino mas querido de España”. Al enterarse de su muerte todo el pueblo junto a su alcaldesa, entre cantos y flores, se dirigieron a la Iglesia Parroquial: Santa María de Ribadumia. Fue


declarado: “Hijo Predilecto” por la diputación de Pontevedra. Del Diario Las Balerares, de Mallorca: “Fue un moderno político, europeizado, que ganó contra todo lo que indicaba la historia”. De otras publicaciones europeas: “Su honestidad, su valor por las instituciones, y su firmeza para enjuiciar a los dictadores que tomaron el poder por la fuerza desde 1976 hasta 1982, fueron algunas de sus cualidades más destacadas”. La BBC de Londres, los diarios El País y el Mundo de España, y otros medios, mantuvieron en su página la noticia durante horas, “Muere el Presidente del Nüremberg argentino”, tituló “El Mundo”. Y hasta el diario ABC hizo mención a la desaparición, “Del padre de la democracia”. Alfredo Serra de Gente: EL 31 de marzo del 2009 entró en la historia como el título de la novela de su apreciado Unamuno: “Nada menos que todo un hombre”.


El embajador español en la Argentina Rafael Estrella también lo recordó: Relata con emoción como vivió el velatorio y recuerda que en un restaurante de Buenos Aires se encontró con un ex ministro de su presidencia y con Joaquín Sabina, que le dijo:“Somos muchos los españoles que sentimos un gran aprecio y respeto por Don Raúl Alfonsín”. Magdalena Ruiz Guiñazú (en Perfil): “Y el país se conmovió. Aparecieron los jóvenes de distintas generaciones; ¿Porqué las esperas ante el congreso? ¿Porqué caminar bajo la lluvia en un entierro? ¿Porqué honrar hasta las lágrimas? Se esta honrando a una persona de principios, un hombre honesto. Sin duda el que nos abrió las puertas de la libertad y nos devolvió el Estado de derecho. Un hombre que cometió errores y al que le tocó gobernar con infinitas dificultades”. Su Santidad - El Papa Benedicto XVI no quiso dejar sola a la Argentina en esta oportunidad: Envió telegrama calificando a Alfonsín de “Hombre de concordia y altas miras” y pidiendo “que Dios lo acoja en su seno, que conceda consuelo y fortaleza a


sus familiares y a cuantos en esta hora lloran su pérdida”. El presidente de los Estados Unidos Barack Obama: Envió una carta de condolencias que decía que Alfonsín fue una figura señera en la consolidación de la democracia latino americana, por el que sentía aprecio personal por su integridad y su compromiso a los principios democráticos y los derechos humanos”. El ex presidente Jimmy Carter (EE.UU.): Expresó su pésame por la muerte de “su amigo personal”, sintiéndose profundamente conmovido. Sostuvo que Alfonsín fue “un hombre valeroso y de sólidas convicciones, que mantuvo intacto su compromiso con la justicia social”. Recordó que juntos trabajaron para promover la paz y la democracia en todo el hemisferio. Publicado en La Nación (Bartolomé de Vedia): “El liderazgo moral de R. Alfonsín está bastante más allá de las calificaciones que pueda merecer su controvertido gobierno. El siglo XX no registra muchos liderazgos comparables al que supo ejercer


cuando recorría los espacios públicos recitando el Preámbulo de la Constitución Nacional, o cuando alzó su voz cargada de proyectos y de definiciones apasionadas desde el balcón del Cabildo de Buenos Aires. De algún modo Alfonsín se quedó para siempre en ese balcón”. De La Nación – José Claudio Escribano: “Alfonsín transmitía esperanza con verbo vibrante en las tribunas cívicas en la que descollaría como el más grande orador del último cuarto de siglo. Quería lograr comprensión, persuadir. En horas en que el grado de impostura política alarma y sobran hombres veletas que denostan hoy lo que predicaron hasta ayer, la vida de Alfonsín impresiona, en cambio, por la autenticidad, por la dignidad con la cual defendió sus ideas, por el coraje con el que actuó”. De Daniel Lerriqueta -La Nación-Tiempo de valores: “¿Qué hacía Alfonsín en un camino de Río Negro, bajo una tormenta de nieve del invierno patagónico, cuando sufrió el accidente que puso en riesgo su vida? ¿Qué buscaba un ex presidente cargado de prestigio dentro y fuera de la Argentina, retirado ya de candidaturas personales? Construía partido.


Llevaba ideas valores: La libertad y la igualdad no son posibles si no van juntas. No llevaba ni prometía beneficios materiales. Post-mortem… las escuelas lo convierten en prócer y se ocupan del tema: La Plata: En las escuelas, 3.5000.000 alumnos de 16.000 establecimientos educativos de todos los niveles de la Provincia de Buenos Aires realizaron actividades en homenaje al líder radical destacando que era un demócrata que con honestidad nos legó el verdadero valor de la palabra democracia, destacó Fabián, de 13 años, que cursa primer año del secundario en la escuela de Educación Media número 12 de Gonnet, en las afueras de esta ciudad. El chico leyó ante un centenar de alumnos de su escuela, un trabajo especial sobre Alfonsín. En las escuelas de la provincia, se hicieron trabajos especiales sobre el líder. Los estudiantes siguieron con atención la lectura de un documento remitido por la cartera


educativa provincial y una breve reseña biográfica por la Juventud Radical de la zona. “La intención fue hacer un homenaje y reflexionar con los estudiantes y con los docentes porque esto tiene que ver con el tema de la democracia, de la paz y de la libertad”, dijo la directora provincial de Educación Secundaria, Claudia Bracchi. Nora Talone, vicerrectora del Polimodal, que tapizo el inmueble con recortes de diarios que informaban sobre su muerte, comentó que desde el miércoles los estudiantes mostraron mucho interés por la figura del ex presidente. En la escuela Normal Superior de Manuel Almada, de Chascomús, donde cursó la escuela primaria, se hizo un minuto de silencio. La escuela, de la que egreso en 1939, estaba plagada de afiches con la imagen del líder pegados sobre paredes y pizarrones. Hasta allí llegó el director general de Escuelas bonaerenses, Mario Oporto, quien, al inaugurar la jornada consideró que, al morir, “nació un prócer de la democracia argentina”.


El mundo se viste de negro para despedir al cuerpo del presidente. Como dije el martes 31 de marzo del 2009… Aquí transcribo las emociones de distintos funcionarios y personalidades: De Carlos Menem: Alfonsín mostró la capacidad de sostener principios sin transformarlos en intransigencia ciega y de alentar acuerdos sin convertirlos en capitulaciones. Fue un político de raza. De Eduardo Duhalde: Desde su Chascomús natal consiguió instalar una nueva forma de hacer política, enfrentando a la maquinaria radical balbinista y a un peronismo que supo comprender los cambios profundos que la Argentina y el mundo atravesaban. De Fernando de la Rúa: Ante los grandes muertos es fácil hacer el panegírico. Lo importante es desentrañar el sentido profundo de su vida, que constituye su mensaje. Porque siempre queda un mensaje y es preciso saberlo recoger. Éste es el mensaje a recoger: Recobrar el respeto a las instituciones e instalar el diálogo y la convivencia.


De Julio Cobos: (vicepresidente de la Nación): Alfonsín puede ser visto de múltiples perspectivas, y todas ellas son válidas: El universal, el que llevó su prédica de gran estadista al mundo, enalteciendo con su figura al país y ganando el reconocimiento de todas las naciones. El docente, el que nos hizo entender cada día y con cada acto, que la bondad no es una utopía; que el respeto por el otro, por la Constitución Nacional y por las leyes debe ser nuestro norte. Finalmente prefiero detenerme en el hombre, el que derramó valores y no escatimó esfuerzos en defender este sistema; el que nos dijo hace 25 años: “Los pueblos, como los hombres, maduran en el sufrimiento, y no seríamos dignos del nombre de pueblo argentino si no fuéramos capaces de aprender la lección del dolor”. De Horacio Jaunarena: (ex ministro de defensa de Alfonsín): Era un apóstol del diálogo entre las fuerzas políticas, diálogo que reclamó hasta el día de su muerte. De Federico Polar (ex vocero y amigo de Alfonsín): Hubo un Alfonsín cotidiano que ya no tendremos. El


recatado que transitaba por las calles como cualquier otro, o se sentaba a la mesa de un restaurante como un parroquiano más, recibiendo saludos y respeto. De Pacho O´Donnell (historiador): Los argentinos cometemos el error de reconocer a Alfonsín como “el artífice del regreso de la democracia”. Pero la historia lo reconocerá por el papel de fundador de la democracia en Argentina. Esto no es ajeno a que la convicción democrática era molecular en él. Era demócrata en su forma de pensar, actuar, hasta de caminar. De Mauricio Macri (jefe de gobierno de la ciudad de Bs. As.): Ha sido una figura ejemplar por su honestidad y por la fortaleza de sus valores éticos. Fue un hombre que realizó un aporte fundacional para la consolidación del estado de derecho. Fue un presidente que tuvo coraje. Su lucha en defensa de las libertades públicas y de los Derechos Humanos, y su compromiso permanente con la democracia son los legados más valiosos que nos dejó. De Ricardo López Murphy (ex ministro de De la Rúa de Economía): Alfonsín siempre tuvo un profundo


interés en mantener la concordia y la unión nacional, en una etapa de conflictos y fricciones sociales en las que estaba sumergida la Argentina por los avatares de la crisis económica. El mensaje “Felices Pascuas”, durante esa recordada Semana Santa, significó un llamado a la paz interior y a la concordia nacional. El legado. Lecciones para intolerantes, de José Antonio Díaz, (Noticias, ed. Perfil): En nota de tapa: La gran Enseñanza. . Aprender a escuchar y a respetar la opinión ajena. .Tomar el diálogo como forma de crecer y no como signo de debilidad. . Tener convicciones para defender las propias ideas. . Resistir la tentación de tomar el poder como propiedad. .Ejercitar el consenso como práctica política esencial en la democracia. . Acostumbrarse a respetar los mecanismos institucionales. . Limitar los discursos exaltados, agresivos y descalificadores.


. Desterrar el viejo dilema de los dictadores: “yo o el caos”. . Desactivar los cortes de ruta, los aprietes extorsivos, el espionaje y la protesta sin control. . Eso es ejercer la libertad siendo respetuosos de la libertad del otro. Pasado e hipocresía, de J. A. Díaz (Noticias): Graciela Fernández Mejide lo recordaba así en las últimas horas: “Los familiares de los desaparecidos no teníamos alternativas, teníamos la obligación de reclamar ante el gobierno militar, en las cárceles, por nuestros seres queridos. Pero los demás no tenían esa obligación natural. Sin embargo, Alfonsín estaba allí, acompañándonos, arriesgando su vida. Legado (Noticias): Discurso de cierre de campaña de 1983, ante un millón de personas en la 9 de julio. “Hay quienes creen, por tener demasiado metido dentro de sí mismos la prepotencia, o por soñar con soluciones mágicas e inmediatas, que ser tolerantes es ser débiles. Se confunden por completo. Para ser tolerantes y para hacer imperar la tolerancia se requiere más firmeza que para ser prepotentes. En primer lugar, se necesita firmeza consigo mismo


para no caer en la tentación de abusar del propio poder”. Noticias invita a Alfonsín a ser columnista: Alfonsín contó que había recibido una oferta de la agencia de noticias EFE para escribir un artículo por mes a cambio de una cifra nada despreciable de 500 dólares. Y agregó que les preguntó si no cabría la posibilidad de preparar dos notas mensuales que lo ayudarán a engordar sus escasos ingresos de aquel momento en el que habían convertido en un cadáver político responsable de todos los males de la Argentina. Entonces Noticias le propuso escribir una columna por semana por los mismos 500 dólares cada una (es decir cobraría 4 por mes). Aquellas columnas, elaboradas contra la corriente, ahora forman parte de su legado histórico. Alfonsín columnista: En 1991-1992 Raúl Alfonsín fue columnista exclusivo de la revista Noticias. Allí analizó la realidad de ese tiempo, pero sus textos siguen vigentes: Hacia un nuevo proyecto de Nación, que enfatizó la necesidad de una convergencia.


Una iniciativa inaceptable. El destacado de la semana fue: Otra vez la pena de muerte. Le interesaba hacer oír la palabra de la mujer, por eso escribió en su columna: El cupo femenino, y como tema central: La mujer y la política. Posteriormente, acerca del disenso y el debate, focalizando en el título: La verdad revelada. Esta vez lo desvelaba un tema urticante: El narcotráfico en la Argentina, e hizo brillar de título: Demasiada frase. A la otra semana, como él lo sabe perfectamente, acentuó la financiación de la educación: No alcanza. La siguiente entrega se basó en: La crisis de Semana Santa. Continuó diciendo a través de sus escritos, pero como titulares: ¡Felices Pascuas! Después: Lo que oculta el oficialismo. Recalcando: Una campaña antidemocrática. Su próximo proyecto: La banalización de la política, actualizando como siempre en sus titulares: Nosotros


y el Estado. También escribió sobre: El fin del presidencialismo, un sistema mixto. Afirmó marcando reflexivo: Economía y política, centrándose en Estado, mercado y desarrollo. El nuevo encabezamiento semanal fue: Los inicios del MERCOSUR. La unión latinoamericana. ¡Toda una vocación!: Alfonsín explica el desarrollo del partido. Qué es la UCR. Los cien años del radicalismo. Fue el único presidente que se ánimo a llevar un control de su propio gobierno para el pueblo: Y luego dejó lugar a que el pueblo lo debata: Un balance del gobierno de 1983. Discurso de Alfonsín en el Luna Park: Queridas amigas, queridos amigos: Sin duda hay importantes motivos para celebrar estos 25 años de la democracia Argentina. Todo lo que nos ha dado en materia de libertad, de derechos, de lucha contra la impunidad. Todo lo que ha significado el retorno a una sociedad que quería salirse de su comportamiento estanco para volcarse, como corresponde, en una sociedad abierta a la fraternidad que significa encontrarse juntos con el propósito de vivir esa vida común, que es lógico


que se viva en una democracia. Es muy importante lo que se ha logrado, comprendiendo que la democracia no es simplemente el ejercicio de la libertad, es también la búsqueda de la igualdad. Es también la que mejor posibilita la distribución del ingreso. No lo hemos logrado del todo, quién no lo sabe. Por eso nuestro inconformismo. Pero mientras se apunte en esa dirección, mientras sepamos que es imprescindible comprender que la democracia no es solo libertad sino que también es búsqueda de la igualdad iremos conformando una sociedad más libre, una sociedad que, en definitiva, de la respuesta que nosotros y nuestros hijos esperan, para una realidad que es necesario, definitivamente, mejorar. Es absolutamente necesario, les decía, comprender que en esta democracia que buscamos no podemos tampoco quedarnos en la añoranza. No podemos refugiarnos en un pasado que ya fue y que muchas veces nos llenó de frustraciones. Por el contrario, es imprescindible que tengamos la inteligencia suficiente como para entender que es necesario mirar con inteligencia, con el corazón y la mente en el presente, pero con la imaginación puesta en el futuro para encontrar la forma de solucionar problemas que distan mucho de ser resueltos en nuestro país.


Fíjense ustedes, solo unos ejemplos nada más: qué otra forma tienen los argentinos sin distinción de partidos políticos para resolver los problemas generacionales de la pobreza, sino a través de la educación. Fíjense de qué manera tenemos que trabajar también juntos y unidos para hallar la mejor forma de resolver los problemas que hacen a lo social en nuestro país. Es imprescindible, entonces, que nos demos cuenta de que debemos trabajar juntos. Es necesario el diálogo que no es simplemente diálogo entre gobierno y oposición, que es diálogo también dentro de la oposición, pero que se caracteriza fundamentalmente por esa presencia del gobierno en el diálogo que no puede, de ninguna manera, sentirse el realizador definitivo de la Argentina del futuro porque haya ganado una elección. Hay qué entender que tenemos que trabajar para mejorar la sociedad argentina. Se trata no solamente de un problema de los políticos ni del gobierno. Es un problema de la sociedad, de la


sociedad toda, que debe encontrar la forma de receptar los reclamos de cada uno con el propósito de discutirlos, y ver la forma de hallar consensos que superen disensos, que sin embargo necesita, desde luego, la democracia. Porque si todo fuera consensos no podría existir. Y dentro de esa democracia está la juventud, miles y miles de jóvenes que han sido llevados anteriormente a verdaderas catástrofes frente a la imposibilidad de cumplir con objetivos que crían esenciales y que a lo mejor eran esenciales. Pero que de ninguna manera podían concretarse a través de la violencia. Juventud que tendrá que ser empujada por todos los partidos. Hay temas como estos que les he nombrado que superan los lineamientos políticos. Van más allá de cualquier tipo de división que halla en el orden o los criterios que puedan tener sobre determinados puntos. El mundo en el que vivimos nos obliga a ser inteligentes, a encontrar los caminos correctos. América latina está comenzando a dar los pasos fundamentales de una socialdemocracia que solamente podrá concretarse si abandonamos, de una vez por todas, la idea de que es necesario construir esa democracia social sobre la base de la destrucción de todo lo que existe, en el marco de ese


neoanarquismo que se basa en el sabotaje, en la destrucción, para realizar un cambio que se cree necesario sobre la base de no tomar el poder. Que cosas estamos escuchando, que cosas les decimos a nuestros jóvenes. Es imposible que no surjan de los distintos partidos voces claras que definan cual es la precisa realidad. Yo recuerdo que en el acto del Obelisco juntamos un millón de personas. No podrá hacérselo de nuevo porque, gracias a Dios, no tendremos más dictadura. Era el deseo de salirnos de la dictadura lo que movilizó a tanta gente. Recuerdo que sostuve en ese acto, que era imposible pretender afianzar la democracia cuando quien no estaba en el poder quería destruir todo lo que se hacia desde el poder para llegar al mismo, para suplantar al gobierno en su ejercicio. No puede ser más. Tenemos que querernos más entre nosotros los argentinos. Tenemos que comprender que es a través del esfuerzo común como lograremos encontrar la manera de resolver esos problemas, a través de un esfuerzo esperanzado. Por eso quiero que este


mensaje, sea un mensaje de esperanza. Un mensaje de esperanza que le diga, sobre todo a los más jóvenes, que van a encontrar su lugar, que van a conseguir los frutos de una lucha que quieren realizar y que a través de todas las distintas generaciones en el país vamos a superar, a pesar de todo lo que ocurre, a pesar de todas nuestras desgracias, a pesar de todos los peligros que se ciernen sobre el mundo, vamos a encontrar de una vez por todas la forma de concretar el país con que soñamos. Muchas gracias. Raúl Alfonsín.

Noticia Buena - El baúl del respeto.  

Columna periodística escrita por María Ana D´Harcourt. El título del presente trabajo: Alfonsín, el hombre...el Presidente.

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