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UNIVERSIDAD YACAMBÚ VICERRECTORADO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO DOCTORADO EN GERENCIA SEMINARIO AVANZADO DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN SECCIÓN A

ANÁLISIS DEL POSITIVISMO Y EL RACIONALISMO

Profesor:

Participantes:

Dr. Mauricio Villabona

Guilarte, Nolwin

Barquisimeto, Junio 2013

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UNIVERSIDAD YACAMBÚ VICERRECTORADO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO DOCTORADO EN GERENCIA SEMINARIO AVANZADO DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN SECCIÓN A

ANALISIS DEL POSITIVISMO Y EL RACIONALISMO Ensayo, primer parcial de Diseño de la Investigación

Profesor:

Participantes:

Dr. Mauricio Villabona

Guilarte, Nolwin

Barquisimeto, Junio 2013

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INTRODUCCIÓN

Cuando se busca el origen etimológico del término positivismo hallaremos que el mismo se encuentra en el latín y que está formado por la unión de varias partes, en concreto de tres: la palabra positus que equivale a “puesto”, el sufijo –tivus que puede traducirse como “relación activa” y el sufijo –ismo que es sinónimo de “teoría o doctrina”. En este sentido se le conoce con el nombre de positivismo a una estructura o sistema de carácter filosófico que está basado en el método experimental y que se caracteriza por rechazar las creencias universales y las nociones a priori. Desde la perspectiva de los positivistas, la única clase de conocimientos que resulta válida es el de carácter científico, el cual surge de respaldar las teorías tras la aplicación del método científico. De tal forma se puede mencionar que en

actualidad el

positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las teorías a través del método científico. Al investigar el surgimiento del positivismo notamos que se deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Saint-Simón primero, de Augusto Comte segundo, y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad de dicho siglo. De tal forma que al observar su expansión así como las influencias europeas del positivismo en Venezuela, como en otros países latinoamericanos, este mismo se inspiró en el pensamiento filosófico que reinaba en Europa para el siglo XIX. Entre los principios que predominaban en los seguidores de esta corriente, estaban la ruptura definitiva de la realidad cultural impuesta por España en épocas coloniales, pretendiendo restablecer el carácter nacionalista del país. Así, dos ejes fundamentales movían los preceptos positivistas de la Venezuela de finales del siglo XIX y comienzos del XX: el evolucionismo y las ideas sobre la inmigración y la educación. El evolucionismo, inspirado en las ideas de los positivistas extranjeros John Stuart Mill y Herbert Spencer, consideraba a la sociedad como un

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organismo vivo y dinámico. Es por ello que podemos decir que según esta escuela, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia. En cuanto al tema de racionalismo se puede mencionar que el término “racionalismo” tiene un significado muy amplio: en general, se llama racionalista a toda posición filosófica que prima el uso de la razón frente a otras instancias como la fe, la autoridad, la vida, lo irracional, la experiencia empírica, ... Es racionalista todo aquél que cree que el fundamento, el principio supremo, es la razón. Junto con ello, cabe ser racionalista en relación con un género de cuestiones y no serlo en relación con otro: por ejemplo se puede reivindicar la necesidad del ejercicio de la razón en política y rechazarlo en religión. Es importante destacar que el término “racionalismo” se usa comúnmente en la historia de la filosofía para designar una cierta forma de fundamentar el conocimiento: cabe pensar que el conocimiento descansa en la razón, o que descansa en la experiencia sensible; así, puesto que valoraron más la razón que los sentidos, podemos llamar a Parménides, Platón y Descartes racionalistas; y podemos decir que Aristóteles, Santo Tomás y, por supuesto, Hume, tienden al empirismo, dado el valor que dieron a la experiencia sensible o percepción. Sin embargo, a pesar de que pueda recibir distintas acepciones y aplicarse en esferas distintas, el término “Racionalismo” se utiliza primordialmente para referirse a la corriente filosófica de la Edad Moderna que se inicia con Descartes, desarrolla en la Europa continental con Spinoza, Malebranche y Leibniz, y se opone al empirismo que en esta misma época tiene éxito en las Islas Británicas. En este sentido observamos que las primeras manifestaciones del racionalismo occidental se advierten ya en la filosofía griega, en los presocráticos. Sin embargo, el racionalismo clásico no comienza a desarrollarse hasta Sócrates, que distingue rigurosamente entre saber auténtico, mera opinión y creencia. El conocimiento auténtico se distingue de la mera opinión porque está motivado. Su verdad está asegurada con pruebas. Según Aristóteles, se da auténtico conocimiento cuando se conocen las causas por las que algo es como es.

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EL POSITIVISMO

Este se destaca como una corriente que tiene como características diferenciadoras la defensa de un monismo metodológico ósea se centra en la teoría que afirma que hay un solo método aplicable en todas las ciencias. Por lo tanto explicación científica ha de tener la misma forma en cualquier ciencia si se aspira a ser ciencia, específicamente el método de estudio de las ciencias físico-naturales. Es por ello que el objetivo del conocimiento para el positivismo es explicar causalmente los fenómenos por medio de leyes generales y universales, lo que le lleva a considerar a la razón como medio para otros fines (razón instrumental). La forma que tiene de conocer es inductiva, despreciando la creación de teorías a partir de principios que no han sido percibidos objetivamente. Es importante reconocer que en la metodología histórica, el positivismo prima fundamentalmente las pruebas documentadas, minusvalorando las interpretaciones generales, por lo que los trabajos de esta naturaleza suelen tener excesiva acumulación documental y escasa síntesis interpretativa. Es importante mencionar que el científico Auguste Comte formuló a mediados del siglo XIX la idea de la creación de la sociología como ciencia que tiene a la sociedad como su objeto de estudio. Por tal motivo la sociología sería un conocimiento libre de todas las relaciones con la filosofía y basada en datos empíricos en igual medida que las ciencias naturales Una de sus propuestas más destacadas es la de la investigación empírica para la comprensión de los fenómenos sociales, de la estructura y el cambio social (razón por la que se le considera padre de la sociología como disciplina científica). Comte presenta a la historia humana en tres fases o estadios: 1.

Estadio teológico o mágico: corresponde a la infancia de la humanidad; en esta

época las personas dan explicaciones mágicas de los fenómenos naturales, utilizan categorías antropológicas para comprender el mundo y técnicas mágicas para dominarlo.

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2.

Estadio metafísico o filosófico: las explicaciones son racionales, se busca el

porqué de las cosas, y se sustituye a los dioses por entidades abstractas y términos metafísicos. 3.

Estadio científico o positivo: es la definitiva. El conocimiento se basa en la

observación y la experiencia, y se expresa con el recurso de la matemática. Se busca el conocimiento de las Leyes de la Naturaleza para su dominio técnico. Además afirma que no es posible alcanzar un conocimiento de realidades que estén más allá de lo dado, de lo positivo, y niega que la filosofía pueda dar información acerca del mundo: esta tarea corresponde exclusivamente a las ciencias. Existen varias corrientes positivistas entre las cuales podemos destacar al positivismo ideológico, al empiriocriticismo, al positivismo metodológico o conceptual al positivismo analítico, al positivismo sociológico, al positivismo realista y al neopositivismo (empirismo lógico o neopositivismo lógico). Es de suma importancia reconocer que los enfoques sociologistas en filosofía de la ciencia y epistemología han sido tradicionalmente los principales críticos del positivismo, aunque ambas posturas no son necesariamente contradictorias. También en el campo del Derecho el denominado positivismo jurídico o iuspositivismo, no tiene una relación directa con el positivismo filosófico, sino con el concepto de Derecho positivo (la consideración del Derecho como creación del ser humano). Así como en el campo de la psicología se puede mencionar al Conductismo o Psicología conductista, como pioneros en la aplicación de la metodología científica al estudio de la conducta humana. Actualmente en la Psicología conviven múltiples escuelas, muchas de las cuales se basan en el positivismo para el estudio del ser humano. Entre dichas escuelas o enfoques destacan el Cognitivo-Conductual, el enfoque Sistémico, o la recientemente llamada Psicoterapia de Tercera Generación (enfoque que sin abandonar el positivismo, incorpora variables más ideográficas al estudio del ser humano). Es importante mencionar que el positivismo forma parte de la base epistemológica de las características del paradigma cuantitativo dentro de la investigación tal como lo

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expone Briones (1996) en su trabajo “Metodología para la investigación cuantitativa en las ciencias sociales”. Basados en la inducción probabilística del positivismo lógico representa una de las principales características del método cuantitativo. En este sentido los fundamentos de la metodología cuantitativa podemos encontrarlos en el positivismo que surge en el primer tercio del siglo XIX como una reacción ante el empirismo que se dedicaba a recoger datos sin introducir los conocimientos más allá del campo de la observación. Debemos mencionar que a principios del siglo XX surge el neopositivismo o positivismo lógico siendo una de las aportaciones más importantes a la inducción probabilística. En este sentido la clave del positivismo lógico consiste en constratar hipótesis probabilísticamente

y en caso de ser aceptadas y demostradas en

circunstancias distintas elaborar teorías generales a partir de ellas. Podemos observar que a modo de resumen vemos como la investigación cuantitativa parte de un paradigma positivista cuyo objetivos es describir y explicar casualmente sometidos a leyes y patrones generales. Es resaltante notar que el enfoque positivista asume que es posible establecer las causas de los hechos. Y En la concepción dialéctica del conocimiento se parte de que los fenómenos tienen múltiples factores asociados y no unas pocas causas, por esta razón, no interesa enfocar el estudio en la óptica causa-efecto. Interesa en este enfoque más bien el abordaje de los procesos y sus propias particularidades, estudiando los esquemas de relaciones complejas y no tanto la búsqueda de relaciones determinadas de causa y efecto. Se puede mencionar que la investigación científica comienza con la observación parcial o experiencia personal. Las observaciones son formuladas mediante hipótesis primarias o enunciados singulares, totalmente libres de prejuicios mentales, describiendo un determinado acontecimiento o estado de las cosas en un lugar y un momento prefijados. Los enunciados singulares (particulares) derivan en enunciados universales (generales). Mediante el procedimiento se llega a la elaboración de teorías generales que se someten a contrastación por medio de un método adecuado de observación o

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experimentación para verificar sus implicaciones. Si la contrastación tiene éxito se acepta la teoría; de otro modo se rechaza. El empirismo o positivismo lógico construyó una doctrina sobre la estructura lógica del conocimiento científico. De esta manera, se distinguió, o al menos se propuso distinguir, la ciencia de la metafísica, basándose en un criterio epistemológico de significatividad cognoscitiva. Los principios originales del positivismo lógico, son los siguientes: 1.

El principio del Empirismo; según el cual todo conocimiento (no analítico)

depende de la experiencia, y 2.

El principio del significado cognoscitivo; de acuerdo con el cual la

significación cognitiva de un enunciado es tal, solo si es (a) analítico o auto contradictorio (como en el caso de las ciencias formales como la lógica y las matemáticas) o (b) puede ser verificado experimentalmente. El positivismo lógico estableció como meta alcanzar los siguientes objetivos fundamentales: (1) Dar a la ciencia una base positiva y (2) adoptar el análisis lógico del lenguaje, de los conceptos de la ciencia empírica (y mediante estos recursos demostrar la inutilidad de la metafísica). El positivismo lógico pretendía alcanzar sus objetivos mediante su particular método científico que constaba de dos factores: la verificación empírica y el análisis lógico del lenguaje.

EL RACIONALISMO

En cuanto a la definición del racionalismo este se identifica ante todo con la tradición que proviene del filósofo y científico francés del siglo XVII René Descartes, quien creía que la geometría representaba el ideal de todas las ciencias y también de la filosofía. De este modo mantenía que sólo por medio de la razón se podían descubrir ciertas verdades universales, evidentes en sí, de las que es posible deducir el resto de

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contenidos de la filosofía y de las ciencias. En cierta forma manifestaba que estas verdades evidentes en sí eran innatas, no derivadas de la experiencia. Vale la pena resaltar que este tipo de racionalismo fue desarrollado por otros filósofos europeos, como el holandés Baruch Spinoza y el pensador y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz. Se opusieron a ella los empiristas británicos, como John Locke y David Hume, que creían que todas las ideas procedían de los sentidos. Se debe mencionar que el racionalismo sostiene que la fuente de conocimiento es la razón y rechaza la idea de los sentidos, ya que nos pueden engañar; defiende las ciencias exactas, en concreto las matemáticas y dice que posee contenidos innatos, es decir, ya nacemos con conocimientos, solo tenemos que "acordarnos" de ellos. Usa el método deductivo como principal herramienta para llegar al verdadero conocimiento. Otro aspecto importante es que el racionalismo epistemológico ha sido aplicado a otros campos de la investigación filosófica. En tal sentido que el racionalismo en ética es la afirmación de que ciertas ideas morales primarias son innatas en la especie humana y que tales principios morales son evidentes en sí a la facultad racional. Así como el racionalismo en la filosofía de la religión afirma que los principios fundamentales de la religión son innatos o evidentes en sí y que la revelación no es necesaria, como en el deísmo. Desde finales del siglo XIX, el racionalismo ha jugado un papel antirreligioso en la teología. Es importante destacar que el problema básico es y sigue siendo el conocimiento inmediato de las verdades primeras. A lo cual el racionalismo de la Edad Moderna intenta encontrar una respuesta. De acuerdo con esto, presenta dos formas: como intelectualismo (Descartes, Pascal, Spinoza) y empirismo (Bacon, Locke, Berkeley). El intelectualismo se designa comúnmente también racionalismo. Para él intelectualismo, la fuente del conocimiento inmediato es la intuición intelectual; en cambio, para el empirismo lo es la experiencia. Kant intenta una síntesis de intelectualismo y empirismo, sustituyendo el realismo anterior por el idealismo trascendental, que se basa en la interpelación trascendental: la cuestión de las condiciones de posibilidad del conocimiento.

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La importancia de que la certeza del conocimiento dice relación, según Kant, no a una realidad exterior, sino a las formas de la experiencia, que están determinadas por las estructuras de la facultad de conocer. Sin embargo, la solución kantiana ha tropezado con la crítica de la ciencia moderna, motivada por idos "descubrimientos": primero, el descubrimiento de geometrías no euclidianas y, segundo, por la formulación de una física no newtoniana (Einstein). Debemos resaltar que el racionalismo crítico es la base principal de la filosofía de Karl Popper, consiste en hacer una crítica a las teorías establecidas por la ciencia y se opone expresamente al positivismo lógico. Igualmente muestra la oposición de Popper al empirismo basado en el de la naturaleza y la experiencia de los sentidos. También la formación del conocimiento pasa a ser parte fundamental como un proceso evolutivo que parte de problemas y tiene intentos de solución y exclusión de intentos fallidos. En este punto la investigación científica se utiliza el método de ensayo y de eliminación del error y poner a prueba las hipótesis. De tal forma que todo ensayo, aun con intuición tiene la naturaleza de una conjetura o de una hipótesis; en el nivel científico, los descubrimientos son revolucionarios, creadores y deben ser objetos abiertos a investigación en consecuencia a la ciencia, el progreso o el descubrimiento científico dependen de la instrucción y la selección de un elemento conservador o histórico y del uso revolucionario del ensayo y la eliminación del error mediante la crítica buscando refutar las teorías. La objetividad descansa en la crítica, en la discusión crítica y en el examen crítico de los experimentos. En este sentido los principales obstáculos en el progreso de la ciencia son de naturaleza social y se dividen en los económicos y los ideológicos, pero el mayor peligro en teoría científica es que se pueda convertir en una moda intelectual. Para Popper el observacionismo de Bacon, de referirse a la naturaleza como el comienzo y fin de las cosas, del método de deducción como la observación pura, libre de malas teorías y del error (Popper,1997, p. 89), la idea de depurar la mente de prejuicios es una idea ingenua y equivocada, de una mente pura pero vacía, para el

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racionalismo critico el conocimiento científico consiste en aprender de nuestros errores y examinarlos. La ciencia se podría decir comienza con teorías, prejuicios, supersticiones y mitos o más bien, comienza cuando el mito es objeto de desafío. Su tesis sostiene que no se empieza por observaciones sino, siempre a partir de problemas o a partir de una teoría que ha pasado por serias dificultades, es decir, una teoría que ha creado y decepcionado determinadas expectativas. El mayor problema de la política pública es evitar la guerra que a fin de cuentas es una degradación de moral que también va ligada a la violencia que se nos ha inducido de diferentes formas, podemos decir que ésta se debe también a los delirios de grandeza de muchos y también al darse la guerra, los científicos intervienen en este punto o más bien se ven involucrados ya que cuando su país está amenazado, se presenta una situación que involucra a la moral. Entonces, las obligaciones morales del científico social es que si descubre instrumentos de poder, especialmente instrumentos que puedan poner en peligro la libertad debe advertir a la gente y buscar una solución efectiva al problema que se pueda presentar. Con respecto a la historia los teístas se involucran ya que creen en un Dios personal, pero luego la revolución naturalista cambió el nombre de Dios por Historia de acuerdo a Hegel y Marx, al final Karl Popper lo llama Historicismo. A pesar de ello hace duras críticas al historicismo como lo plantea David Miller sobre sus escritos de Popper. Para regresar al campo de la historia debemos tener en cuenta el desarrollo del conocimiento el cual tiene un gran espacio en la historia, el conocimiento va ligado a la evolución de la vida.

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POSTURA CRÍTICA

De acuerdo al estudio y análisis realizado se puede expresar que el enfoque positivista asume que es posible desarrollar una investigación libre de valores. Por cuanto en la concepción dialéctica del conocimiento tenemos que aceptar que los valores del investigador, del contexto particular en la que se realiza y de las teorías que la fundamentan, etc., tienen importancia y determinan los resultados. Otro aspecto importante es que la investigación positivista tiene un enfoque metodológico predominantemente cuantitativo, mientras que la investigación que se deriva de la concepción dialéctica del conocimiento debe privilegiar los enfoques cualitativos. En este sentido en el enfoque positivista se parte de teorías previamente seleccionadas de la cual se extraen, por un enfoque hipotético-deductivo, hipótesis que se desea contrastar en la investigación para confirmarlas o desecharlas. Así que en la concepción dialéctica del conocimiento la teoría que se acepta en el marco de la investigación es la que tiene relación más directa con el tema investigado o la que se desprende de ello. Por consiguiente la investigación en el enfoque positivista se realiza en laboratorios especialmente diseñados o ajustándose a condiciones previamente establecidas, como la selección de muestras estadísticas. Y en la investigación que se orienta por la concepción dialéctica del conocimiento se debe desarrollar directamente en el sitio en el que se da ordinariamente el fenómeno. Por otra parte, no comparto la posición positivista rígida que establece que tanto las ciencias naturales como las sociales pueden hacer uso de la misma metodología de investigación. Creo que los argumentos expuestos por pensadores como Dilthey, en el sentido de que en los estudios de las ciencias sociales es imposible separar el pensamiento de las emociones, la subjetividad y los valores, son válidos y deben reflejarse en la forma en la que abordamos la investigación en estos campos. La complejidad del mundo social presenta cambios constantemente y es imposible establecer leyes similares a las existentes en las ciencias naturales.

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Es cuanto al racionalismo evidentemente, como ya se mencionó anteriormente, es importante que esos lineamientos de fondo tengan referencias claras dentro de la historia de la ciencia, es decir, que se encuentren apoyados por otras investigaciones de reconocido éxito en el plano mundial, que también se hayan fundamentado en los mismos lineamientos. Uno de estos lineamientos es el que se fundamenta en mecanismos de razonamiento, que parte de cuadros teóricos más que de la observación de regularidades y frecuencias y que, por encima de las vías inductiva e introspectiva, prefiere la vía de la deducción y la argumentación rigurosa. "Racionalismo" ha sido una de las expresiones clásicas con las que se ha designado este abordaje investigativo. Tiene sus máximos exponentes y defensores en autores como Popper, Bunge, Bachelard, Lakatos y muchos otros, cuyos postulados sirvieron de base a numerosas investigaciones exitosas en la historia de la Ciencia: Einstein, Mendeleiev, y, en el caso de las Ciencias Sociales, Chomsky, Fodor, Austin, Vigotski y muchos otros casos más. De tal manera que se debe reseñarán algunos de los rasgos elementales que conforman este marco de convicciones epistemológicas, tal como se puede ver en la historia de las investigaciones y en las declaraciones de los filósofos de la ciencia adscritos a esta posición. Por razones de claridad práctica, se formularán estos rasgos en términos de convicciones no discutidas, confrontando lo que no es, con lo que es investigar: En los últimos años se ha mantenido una larga controversia acerca de la interpretación de la forma de construcción del conocimiento científico y de los principios metodológicos que determinan lo qué es y lo qué no es ciencia. Dentro de esta discusión la concepción racionalista ha desempeñado un papel protagónico, manteniéndose vigentes muchos de sus planteamientos hoy en día.

El análisis evolutivo de esta corriente de pensamiento ha permitido constatar que el ámbito de discusión se ha trasladado del campo de los fenómenos físicos y naturales al

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de los sociales, en cuyo seno destaca el énfasis puesto recientemente por el carácter socio-histórico. El racionalismo crítico presenta una visión del conocimiento científico en función de la cual es necesario presuponer ciertas condiciones en el mundo y en nuestro acceso cognitivo a él. En otras palabras, consiste en adquirir una actitud más crítica frente a las teorías plenamente establecidas en la ciencia. De acuerdo a este esquema, el conocimiento científico se adquiere por medio de la captura mental de una serie de principios generales, a partir de los cuales se deducen sus instancias particulares. El desarrollo del racionalismo hizo posible la validación de algunas disciplinas de ámbitos tradicionalmente humanísticos como la economía y la lingüística que bajo esta concepción se convierten en ciencias teóricas y explicativas. Es importante resaltar que en la corriente racionalista existe un gran número de filósofos que contribuyeron al desarrollo de sus tesis fundamentales. No obstante, el estudio realizado sólo se centra en los más relevantes: Popper, Kuhn, Lakatos y Feyerabend. Considerando que Popper constituye la figura más influyente y respetada dentro de esta corriente es importante mencionar que su tesis fundamental descansó en proponer un modelo de formación del conocimiento opuesto al positivista. Para lo cual plantea el falsacionismo como criterio de demarcación entre ciencia y no ciencia. La objeción a sus principios es de carácter histórico, pues si los científicos se hubieran ceñido rigurosamente al falsacionismo, muchas de las teorías más sólidas de la ciencia nunca hubieran alcanzado su desarrollo actual; dado que una vez que éstas enfrentaran hechos que los contradijeran serían rechazados. Es en este punto donde adquiere importancia el pensamiento de Kuhn, el cual realiza un viraje en la metodología de la ciencia al tomar gran relevancia el papel de los estudios históricos. Asimismo, rechaza la idea de Popper de que la ciencia crece por acumulación, afirmando que ésta lo hace en base a saltos, que provocan rupturas con el paradigma vigente al producirse una revolución científica.

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REFERENCIAS Brigones, G. (1996) “Metodología de la Investigación Cuantitativa en las Ciencias Sociales” www.monografias.com (Recuperado el 04 de junio de 2013). Cea, M. A. (2001) “Metodología cuantitativa. Madrid. Síntesis. Sociología Greene, J. y M. D Oliveira.1984 Pruebas estadísticas para psicología y ciencias Sociales. Bogotá. Norma. Dankhe, G L (1986), Investigación y comunicación, McGraw Hill. Facso.uchile.cl/publicaciones/moebio/23/hernandez.htm. (Recuperado el 08 de junio de 2013). Monografias.com/trabajos34/racionalismo-critico/racionalismo- critico.shtml c . (Recuperado el 05 de junio de 2013). Universitariosdaea.bitacoras.com/archivos/2006/10/02/investigacion-conenfoque-positivista. (Recuperado el 09 de junio de 2013). Padrón, J. 2007. Tendencias Epistemológicas de la Investigación Científica en el Siglo XXI Cinta de Moebio 28: 1-28 www.moebio.uchile. cl/28/padron.html Seiffert, H. (1977). Introducción a la Teoría de la Ciencia. Barcelona: Herder. Wikipedia.org/wiki/Positivismo (Recuperado el 09 de junio de 2013). Wikipedia.org/wiki/Racionalismo (Recuperado el 09 de junio de 2013).

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Ensayo n° 1 di positivismo racionalismo