Noir, Revista Cultural. Número 6 - Julio 2015

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eso. Un experimento. Aunque la crítica la haya encumbrado como una de las mejores películas, no ya del año, sino de la historia del cine (Metacritic, -una web que alberga todas las críticas y puntuaciones de una película hechas por los mediosla compara con El Padrino), como entretenimiento, deja mucho que desear. Cualquier película o documental de Kiarostami puede enganchar más al espectador que Boyhood.

Una experiencia que durante tres horas le tendrá pensando “ahora pasará algo...”. Pero no. La cámara vuelve lentamente a la escena del café. Usted se aleja de la ventana, abre un periódico (de papel, de los que suenan al pasar la página) y se olvida de observar cómo sería una vida tan anodina como la suya, en la piel de otros.

Si su deseo es la evocación, encuentre usted su abandonado vídeo VHS, límpielo con brío, y recupere esas viejas cintas que descansan en lo alto de los armarios. Después de tres horas ojeándolas, verá como el desasosiego, la añoranza por los años perdidos, o quizá incluso un poco de morriña, vienen solos.as. Sin embargo, la crítica del públi