Noir, Revista Cultural. Número 24, Enero 2017

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JOANA KRUSE

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una fotógrafa al servicio de la literatura Deborah P. Gómez

E

l amor a primera vista existe y quien diga que la apariencia no siempre es importante, miente. La decoración es lo primero que vemos cuando entramos por primera vez en un local; el físico, la vestimenta o los gestos nos llaman la atención cuando conocemos a alguien; la caratula de una película nos ayuda a elegir si queremos pagar lo que cuesta verla en el cine y las portadas literarias nos guían a la hora de comprar el nuevo libro que ocupará un espacio en nuestro corazón y nuestras estanterías durante las próximas semanas. Lo que hace que un libro sea bueno o malo es su historia, su narrativa y sus personajes, pero lo que realmente hace que le demos una oportunidad a ese y no a otro que estaba justo a su lado, es su apariencia. Joana Kruse es una de esas fotógrafas que se encargan de diseñar las caratulas de las novelas que nos han hecho vibrar durante generaciones; historias de amor, odio, celos y reencuentros, salidas de la mente de autores como Jane Austen, Kate Ellison, Kenneth McLeod o Mary Jo Putney. Cubiertas que, al igual que las letras que ilustran, han atrave-

sado las fronteras idiomáticas y geográficas para hacernos soñar por unas horas.

Joana ha vivido toda su vida en la parte italiana de Suiza, cerca del Lago Maggiore, y en 2014 se mudó al Sur de Ingla-