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Ana Analisis cr铆tico sobre la adecuaci贸n adecuaci贸n de la Plaza de de la Corredera de C贸rdoba autor: Habib Nogueroles Junio de 2005

Proyecto de Juan Cuenca Montilla (arquitecto)


INTRODUCCIÓN: « Se trata en principio de enfatizar el vacío,…»1 Las ciudades contemporáneas, caracterizadas en parte por la congestión de sus sistemas, no han sabido abordar con el acertado entendimiento -con el que la historia lo ha hechohecho- la resolución de los grandes vacíos urbanos. Se podría decir que la consolidación consolidación de estos espacios, grandes receptáculos para las actividades ciudadanas, sigue siendo la asignatura pendiente frente a un urbanismo capitalista –más preocupado en rentabilizar al máximo cada metro cuadrado de suelo, que en otorgar espacio público a la ciudadaníaciudadanía-. Para desarrollar esta monografía, mi búsqueda de una intervención urbanística sobre el tejido de la ciudad consolidada, me llevó a esta gran plaza andaluza que es una representación interesante de los grandes vacíos urbanos, tan importantes dentro del contexto de la vida de una ciudad. Esta plaza mayor cordobesa ha sido sin duda una de las áreas de alta intensidad urbana de mayor importancia en la estructura de la ciudad. Precisamente es esa la intención con que se realizaban estos espacios de fácil legibilidad. La Corredera combinaba históricamente actividades aglutinantes (públicas, comerciales y lúdicas) con una posición de centralidad que la convertían en un espacio de compleja concentración. Con todas estas características parece increíble la escasa bibliografía que existe sobre la plaza que ha sufrido un dilatado proceso de reforma en la historia más reciente. La recopilación de los documentos que se plasman en la bibliografía representa el fruto de una intensa labor de documentación recorriendo bibliotecas de la ciudad y visitando el Colegio de Arquitectos de Córdoba. La gran cantidad de modificaciones en la Corredera, me han llevado a centrar el estudio de esta monografía sobre el último proyecto urbano realizado en el espacio vacío de la plaza por el arquitecto Juan Cuenca Montilla. Acerca de esta intervención no existe ninguna documentación, excluyendo la pertinente del proyecto, a la cual me ha facilitado el acceso el propio arquitecto con quien me entrevisté en su gabinete y pude conversar sobre los principales aspectos de esta obra. El trabajo que aquí se desarrolla, pretende realizar un análisis crítico de la actual configuración de la plaza y de las posibles realizaciones que hubieran podido tener lugar: - atendiendo a los antecedentes históricos y al proceso de renovación y - teniendo en cuenta la importancia de un Plan Especial de Protección así como los objetivos que planteaba el concurso de anteproyectos para la renovación del espacio vacío.

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EVOLUCIÓN HISTÓRICA: Con la pretensión de señalar los momentos claves de la historia en los que la plaza vive sus transformaciones más importantes, se comentan brevemente las épocas y las actuaciones más notables que han sido documentadas, pasando por alto algunos intervalos históricos por no conocerse modificaciones sustanciales de la estructura de la Corredera. • CORDUBA ROMANA: El sector donde se localiza la plaza se encontraba fuera del recinto amurallado de la urbis cuadrata romana. La zona era eminentemente residencial de villas a las afueras de la ciudad con una Necrópolis cercana2. En 1959 durante la construcción del mercado subterráneo se encontraron 12 mosaicos romanos datados en el siglo II a.C. • QURTUVA ISLÁMICA: La zona de la plaza forma parte del Arrabal de la Ajerquía3. Es común a todas las ciudades hispanomusulmanas, la creación de una plaza de arrabal, que en el caso de Córdoba se situó en la Ajerquía. La función de estas plazas de arrabal era sobre todo de tipo comercial, cualidad de la que se impregna toda la zona. Estos espacios comerciales se sitúan fuera del recinto amurallado debido a la falta de espacios libres dentro de la medina. •

CÓRDOBA BAJO-MEDIEVAL: Con la reconquista cristiana y la toma de la ciudad por Fernando III en 1236 la estructura urbana musulmana se conservó. El sector de la corredera reforzó su carácter comercial con la implantación de diversos gremios que dan nombre a las calles adyacentes y la plaza se configuró con una forma irregular -más alargada que la actual- presidida por la iglesia de Santa María, hoy Ermita del Socorro.

Según Samuel de los Santos, BIB.01 «La estructuración de un arrabal se realiza por la concentración de núcleos de viviendas a lo largo de los caminos que comunican la medina con las zonas circundantes.» BIB.01

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• CÓRDOBA RENACENTISTA: En 1520 se inicia la compra de una serie de casas por parte del Cabildo con la intención de regular el trazado y conformar un marco para los espectáculos públicos. Ya a finales de siglo se sitúa en la plaza el edificio de la Cárcel y casa del Corregidor (1583) hoy Mercado Sánchez Peña, el Pósito4 y la casa del Resello de la Moneda, este último es el único que ha desaparecido. Con estos edificios se había alineado la mitad del testero sur y se había plasmado el simbolismo del poder público. • CÓRDOBA BARROCA: En 1683, siendo Corregidor de la ciudad Ronquillo Briceño, se inicia la construcción de la actual Plaza por motivos de higiene y salud pública, teniendo como base la Plaza Mayor castellana5. Se plantea a partir del testero sur, donde está situada la casa del Corregidor y regulariza los demás testeros. La plaza se ejecuta tan sólo en su primera crujía de cuatro plantas, con soportal y cerrando todo el espacio. En la historia de la construcción de las plazas mayores en España, la Corredera es la primera que se presenta como un espacio totalmente cerrado; a diferencia de la de Madrid6, aquí las bocacalles entran bajo los arcos7. Las obras que lleva a cabo el arquitecto D. Antonio Ramos y Valdés, salmantino de procedencia, terminan a finales de 1684 en su aspecto externo y comienzan entonces las obras de unión de las casas con esta nueva crujía, que finalizarán en Agosto de 1686.

El proyecto que racionaliza8 y da uniformidad al recinto no se llevó a cabo en el testero sur por encontrarse allí los edificios de la Cárcel y las casas de doña Ana Jacinta de Angulo, estas últimas se respetaron por ganar en juicio no entrar en la actuación de Ronquillo Briceño.

«pósito pósito: pósito (Del lat. posĭtus, depósito, establecimiento). 1. m. Instituto de carácter municipal y de muy antiguo origen, destinado a mantener acopio de granos, principalmente de trigo, y prestarlos en condiciones módicas a los labradores y vecinos durante los meses de menos abundancia. 2. m. Casa en que se guarda el grano de dicho instituto.» BIB. DRALE. 5 Córdoba – Madrid – Salamanca. 6 En su proyecto inicial de Gómez de Mora. 7 «Como dicen Bonet y Torres Balbás podemos ver en estos espacios cerrados una pervivencia de los sahn de las mezquitas islámicas y una similitud con lo que son los patios de las casas andaluzas.» BIB.01 8 «Es hija de escuadras, cartabones y compases: es matemática, orden absolutismo.» R. Molina: BIB.04 4


Es el barroco con su adjetivo de escenográfico el que le da a la plaza ese aspecto de teatro, de espacio de carácter centrípeto, que nos atrae hacia lo que ocurre en su interior. En este sentido es muy significativo que la Corredera sea el único espacio regular en todo el sector, rodeada por una trama urbanística de calles estrechas y tortuosas; hace surgir un efecto sorpresivo al aparecer la plaza. El hecho de que sólo se construyera la crujía de la fachada reafirma su carácter escenográfico; de ahí también, la existencia de ese gran número de balcones y el carecer de importancia el diseño del interior. En los siglos XVII Y XVIII la plaza vive su gran época, cuando refuerza su función lúdica ligada a las festividades taurinas para las cuales la plaza se transforma y de donde recibe su topónimo9. • CÓRDOBA MODERNISTA: En 1855 el edificio de la cárcel es comprado por Sánchez Peña para convertirlo en fábrica de sombreros, pasando en 1880 a ser mercado, y el edificio del pósito se transforma en viviendas. En 1896 se inaugura, en el centro de la plaza, el Mercado de Abastos, de estilo modernista, cuya propiedad era de una sociedad hispano-francesa, al frente de la cual estaba Sánchez Muñoz, hijo de Sánchez Peña. Concertaron una cláusula con el Ayuntamiento por la que el edificio pasaría a propiedad de éste al cabo de 50 años. Este mercado estaba en conexión con el existente en la antigua cárcel.

s. XIII Pza. de la Corredera; 1812 Pza. de la Constitución; Fernando VII Plaza Real… Hoy Pza. de la Corredera. BIB.01 9


• CÓRDOBA CONTEMPORÁNEA: Al finalizar la concesión en 1946, el edificio pasa a propiedad municipal que lo derriba en 1956, llevándose los puestos al sótano del antiguo mercado central que se amplia en 1959 y aparecen los restos arqueológicos romanos. Se crea entonces una meseta horizontal en la plaza que produce en el caso más desfavorable (Arco Bajo) un desnivel de un metro con la calzada. A continuación de esta actuación se pica la fachada de la plaza, dejándola de ladrillo visto. El autor de este proyecto es Víctor Escribano Ucelay. Las obras de 1959 no llegaron a terminarse nunca, de manera que hasta 1996 se encontraba, un mercado en el sótano sin ventilación y la plaza realzada sin haber hecho ni siquiera las escaleras para salvar la diferencia de nivel (aunque existían las del mercado modernista que resultaban insuficientes).


Declaración de Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional por el Real Decreto 3.551/1981 de 18 de diciembre, publicado en el B.O.E. el 24 de marzo de 1982. El 20 de Agosto de 1984 se aprueba el Plan Especial de Protección y Mejora de la Plaza de la Corredera, pasando a formar parte del PGOU. En Mayo de 1985 se firma un convenio entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Córdoba para llevar a cabo dicho Plan Especial. En Enero de 1988 empieza a funcionar la Oficina Técnica de Gestión, contratada por VIMCORSA10 y subvencionada a partes iguales por el Ayuntamiento y la Consejería de Obras Públicas. A partir de esta fecha esta oficina ha ido realizando las diferentes fases de rehabilitación de la Plaza de la Corredera y su entorno (1991 – 2001).

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Viviendas Municipales de Córdoba Sociedad Anónima.


El 25 de Julio de 1996 se convoca el concurso para la adecuaci贸n de la plaza, obra clave en el marco de su rehabilitaci贸n y objeto de esta monograf铆a, y el 7 de Noviembre del mismo a帽o el jurado otorga el premio al anteproyecto presentado por el equipo de D. Juan Cuenca Montilla. Que termina por realizarse entre 1999 y 2001 con un presupuesto total de unos 2,9 millones de euros11.

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PROCESO DE RENOVACIÓN: La Plaza de la Corredera había tenido tres actividades claras dentro de la ciudad, que eran la comercial, la residencial y la tercera de uso lúdico y festivo. Tanto la comercial como la residencial sufrieron un declive progresivo entre los 60 y los 80, sobre todo la residencial pasando de convivir 214 familias a sólo 29 como respuesta al abandono, ruina o solar en que se convirtieron muchas edificaciones para las que no resultaba rentable su conservación. Esta degradación fue paralela a la que sufrieron los cascos históricos en la misma época. La Plaza como espacio público albergaba distintas actividades según las horas, así por la mañana se colocaba un mercadillo anárquico de mayor concentración durante los sábados. Por las tardes sólo estaba utilizada por los pocos vecinos que vivían en la plaza y sus alrededores. También era utilizada como sitio de aparcamiento y al ser una importante vía de comunicación con el centro tenía un tránsito peatonal. Por último, en época de carnavales, mítines y fiestas al ser la mayor plaza de la ciudad se convertía en el recinto central de estos acontecimientos. Estudio del Plan Especial de Protección: En el estudio12 que realiza en 1981 el equipo de Mª Dolores Catalán Burón se plasman, a modo de conclusiones, una serie de objetivos para las intervenciones que tengan lugar en la zona. Me ha parecido de gran interés presentar aquí un resumen, ya que estos van a ser los antecedentes de los que después se recojan en el Plan Especial de Protección (P.E.P.). 1. «Se necesita una mejora y reconstrucción de las viviendas, considerando que los problemas de distribución en cuanto a habitabilidad no son imposibles.» 2. «Fomentar las actividades de la plaza, sobre todo las de tipo cultural, que están muy aceptadas por los vecinos.» 3. «Potenciar el mercado y el comercio que ha sido la principal actividad de la plaza y ya que en la política actual es difícil que el mercado tenga la vida de cuando se creo. Potenciar el mercadillo en superficie tal vez buscando su especialización.» 4. «Estudiar la posible ubicación de los servicios necesarios para el barrio o la ciudad en los edificios o solares que estén vacíos. Y en este caso no se puede olvidar la necesidad de un dispensario que hemos detectado entre los vecinos.» 5. «Arreglar formalmente la plaza, deseo compartido por los vecinos y en general por los cordobeses.» Como puntos esenciales del P.E.P. y claves de entendimiento de la Corredera señalaría:

En 1980 el Colegio de Arquitectos de Córdoba concede una Beca de Investigación para la realización de un trabajo sobre la Pza. de la Corredera, dicho estudio se publicará con posterioridad en BIB.01

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La consideración del plan como una «aproximación a un proyecto arquitectónico»13 y la intención de abordar la rehabilitación con un tratamiento unitario por la conformación y delimitación de la plaza. Así como entender la Corredera como un edificio con una división vertical de distintos propietarios estableciendo un paralelismo con la división horizontal de una casa de pisos, de esta forma la actuación no debería ser casa por casa. Proteger y regular la actividad comercial de la plaza, regulando los usos y fomentando el comercio, tratando de que guarde un equilibrio con el residencial, señalando su ubicación y dimensionándolo. Dotar de equipamiento público: cultural en el Pósito y comercial en el Mercado Municipal Sánchez Peña. Fomentar la actividad cultural y de reunión en el espacio libre, con la recuperación del mismo, devolviendo a la plaza su configuración primitiva (supresión de la meseta central). Garantizar la ejecución de V.P.O. y promover las subvenciones para rehabilitar viviendas con la intención de realojar a los actuales habitantes.


El plan catalogó edificaciones, estableció grados de protección, clasificó las intervenciones y los proyectos unitarios -creando una nueva parcelación, fundamentalmente por agregación de parcelas, en aquellos casos en que se consideró necesario- reguló los usos principales así como los permitidos, proyectó propuestas para los edificios singulares e incluso diseñó un aparcamiento en el antiguo mercado subterráneo, considerándose inviable finalmente por la dificultad de acceso al mismo que se realizaba desde la calle Pedro López y la aparición de más restos arqueológicos en las excavaciones del sótano.

Concurso de Anteproyectos de Adecuación de la Plaza de la Corredera de Córdoba. Desde la aparición del P.E.P. hasta la realización del concurso de adecuación de la plaza se van a llevar a cabo paralelamente las rehabilitaciones del entorno urbano. Pero es a partir de la convocatoria del concurso cuando empiezan los trabajos sobre los que trata esta monografía. En Julio de 1996 la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Córdoba convocan el concurso cuyo objeto consiste en la «renovación de la infraestructura y servicios urbanísticos de alcantarillado, abastecimiento de agua, alumbrado público, pavimentación y mobiliario urbano de la plaza»14. Y planteaba como objetivos la consecución de: «calidad y diseño arquitectónico, adecuación funcional, viabilidad económica y racionalidad constructiva»13.

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En las Determinaciones de la Propuesta15 se valoraba: «la respuesta formal, el diseño adecuado al espacio público representativo, la racionalidad de la solución adoptada en los pavimentos, su color en relación con la restauración de la fachada del Monumento de Ronquillo Briceño de primera crujía, su durabilidad, su reposición y mantenimiento, su adecuación y la versatilidad de soluciones en contacto con las distintas infraestructuras (imbornales, arquetas, cajas de registro… etc), su compatibilidad con los usos comerciales existentes en la Plaza, su carácter predominantemente peatonal compatible con la eventualidad del tráfico rodado y estacionamiento de carga y descarga, etc. El alumbrado de la plaza considerará sus dos vertientes: público y monumental.»

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De los cinco anteproyectos que se presentaron al concurso -invitados por los promotores- el jurado valoró positivamente en la propuesta ganadora del equipo de Juan Cuenca Montilla: el reconocimiento de las características arquitectónicas del espacio, la definición del plano de la plaza, la recogida de aguas, la iluminación y el mobiliario urbano, así como la adecuada posición de los elementos al identificar el carácter asimétrico de este espacio16. Sobre la propuesta de José Miguel Asensio Peña y Jorge Benítez Castro cabe comentar la desafortunada geometría que introducen en el pavimento de la plaza dotándolo de dinamismo con un recorrido diagonal entre los accesos principales; lo que destruye la concepción de estancia primitiva configurada por la edificación cerrada circundante. Además, la inserción del escaso arbolado aleatorio parece un basto intento por rellenar un espacio que históricamente se ha valorado como vacío urbano sin llegar a cumplir la proposición que tenían de «refrescar la dureza de un ámbito que sin ellos resultaría agobiante en los meses más cálidos» -y con ellos también-.

En la propuesta de Antonio Cabrera Ponce de León y Oscar Rodríguez López volvemos a encontrar marcado en el pavimento un eje diagonal entre los arcos de acceso que representa la absurda necesidad del hombre occidental de atravesar el espacio en el menor tiempo posible sin atender a las cualidades y calidades del espacio que lo acoge. 16

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Para colmo esta impaciente dirección se reafirma en el pavimento que se dispone perpendicular a la diagonal confirmando una disposición estresante que desarmoniza con el diseño de las fachadas. Las pequeñas estancias arboladas en las esquinas ejemplifican un entendimiento a medias entre la verdadera vocación de estancia del recinto y la desafortunada concepción del recorrido diagonal.

Francisco Daroca Bruño y Felipe de la Fuente Darder plantean una absurda gometría en planta que parece estar pensada bajo la visión del conductor que atraviesa el recinto facilitándole el giro frente a la Casa de Dª. Ana Jacinta de Angulo. Por el contrario diseña una acertada pieza de mobiliario urbano que recoge al mismo tiempo bancos, farolas y toldos para el verano aunque en una posición diagonal discutible, sin demasiado reparo a la geometría existente. De especial belleza es el diseño de la fuente en el que proponen la reincorporación de los mosaicos romanos hallados durante las excavaciones como memoria arqueológica de fondo.


El anteproyecto de Pedro J. García del Barrio y Francisco Gómez Díaz es a todas luces la única alternativa de peso frente a la propuesta ganadora –ambas comparten una representación de gran calidad que no se encuentra en las vistas anteriormente-. El proyecto está cargado de una sensibilidad contextual histórica que resulta cercana a las propuestas de D. Libeskind para Berlín, al rescatar «lo qué hay oculto en la experiencia común diaria»17. La planta de pavimentación se convierte en una pantalla de la historia en la que se proyectan las plantas de los restos arqueológicos, los límites del mercado modernista y otras veladuras del pasado. Todo ello limitado por las trazas de la antigua plaza medieval. Vemos una semejanza con el proyecto ganador en la trama reticular que superpone a las señales históricas. Resulta de gran agudeza el pavimento elegido de “canto y hierba” pues, a parte de pertenecer a la tradición cordobesa –más concretamente a la de los patios y cómo menciona Juan Cuenca: la corredera es «un patio de la ciudad»18-, la aparición del elemento vegetal suaviza la dureza de tan gran pavimentación, facilita su drenaje y proporciona sensación de frescor.

Así proclamo, Martin Heidegger al describir la “estructura de la cotidianidad” en “El ser y el tiempo” (1927), lo que la fenomenología debe poner de manifiesto. 18 BIB.08 17


DESCRIPCIÓN CRÍTICA DE LA INTERVENCIÓN: Se va a exponer la memoria del anteproyecto19 que se presentó a concurso para acercarse mejor a la visión propia del arquitecto. A lo largo de esta exposición se comentarán los aspectos principales dando una visión crítica. Para empezar, el arquitecto enumera las reflexiones y valoraciones fundamentales que le permiten reconocer tan singular conjunto: A. Ante todo entendemos con, que la Plaza Mayor española es un vacío urbano, un receptáculo que acoge distintas actividades públicas, lúdicas ó comerciales, un patio de la ciudad (casualmente la nuestra es de semejantes proporciones a las del Patio de los Naranjos) que se conforma mediante un contorno edificado modular y repetitivo, entendido como un solo edificio unitario y uniforme, “concebido como un ente único y abstracto” (Bonet Correa). La arquitectura aquí es, antes que nada, límite del espacio que contiene. En Córdoba esta función de la arquitectura como contenedor y límite del espacio urbano, se hace más relevante por el hecho de estar construida “ex novo” solo la primera crujía, como si de dotarla de palcos se tratara. Consecuente con esta reflexión, las fachadas debieran moderar su excesiva presencia y vibración óptica, cediendo protagonismo en favor de la valoración del vacío (la escena), esto dicho con independencia de la polémica “verdad histórica”. B. El lado Sur de la plaza, inacabada por sabidas circunstancias históricas, se valora como tal y distinto respecto a los otros tres. La asimetría del conjunto es un hecho histórico que deberá tener su respuesta en el diseño que ahora se acomete. Aunque no es el objeto de este trabajo no hemos podido sustraemos al intento de plasmar la restitución y completación de la casa de doña Ana Jacinto para devolverle su primitivo carácter, que presumimos en galería de escasa altura (solo 2,20 m.), a modo de corral de comedias, con la función exclusiva de presenciar los espectáculos, como supone Maria Yllescas C. El edificio representativo, la casa del corregidor y cárcel, aunque ligeramente desplazado, se toma corno referencia central y origen de las trazas y disposición de los elementos de la plaza. Así será valorado como el edificio representativo y singular aunque aquí no tenga atribución municipal como ocurre en otras plazas españolas.

La traza que se toma como línea de referencia, paralela al edificio del actual mercado, llamada “línea de gravedad”20 por el propio arquitecto, reafirma con fuerza el flanco sur monumental y resuelve magistralmente el complicado problema de la evacuación de aguas pluviales para un plano de tanta superficie -como veremos más adelante-. Además posibilita la situación sobre ella de la iluminación monumental que se requería en las bases del concurso. D. El plano de la plaza ha de quedar libre de obstáculos como en otro tiempo en que se requería para los distintos actos y actividades que allí tenían lugar. En nuestro tiempo la ciudad dispondrá de un espacio polivalente necesario y adecuado a distintas funciones actuales, alguna de las cuales se perpetua desde entonces, el mercado. 19 20

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E. Frente al gran espacio vacío, diríamos árido, las calles y plazas por las que se accede, son entendidas aquí como antesalas de la plaza, espacios secuenciales sombreados de escala menor que contrastan sorpresivamente con el insólito vacío.

Seguidamente, se expone la descripción de los elementos que componen la nueva plaza: El plano de la plaza es continuo y se inclina en la dirección N-S y E-O sin alabeos, haciendo confluir las aguas en una línea próxima a la fachada Sur (sumidero lineal). La hilera de elementos de mobiliario urbano a lo largo de ella singulariza el carácter asimétrico de la plaza, dejando libre el espacio entre las otras tres fachadas que sí son totalmente regulares. Próximo al arco alto se sitúa el acceso al sótano (casi incorpóreo) en un lugar donde podría estar el repeso o el pilón en el que reparará Felipe II en su viaje a Córdoba. Este elemento aislado y la hilera de farolas y mobiliario serán los únicos hitos que emergen en el plano de la plaza.

Ambos elementos han sido muy discutidos por los ciudadanos, que en numerosas ocasiones han demostrado una actitud exageradamente historicista y crítica sobre el diseño y los materiales con los que se han conformado el acceso al sótano, las farolas y el mobiliario. Los soportales, casi un interior por el efecto escorzado de los gruesos pilares, se tratan con diseños de escala menor; lámparas colgadas y pavimento con despiece menudo y pautado. El tráfico rodado selectivo recorre los lados Sur y Oeste enlazando las tres entradas a la plaza, aunque su itinerario no tiene carácter de calzada, por lo que la plaza sin vehículos se lee en la totalidad del ámbito entre fachadas. Trazado. Se establece una retícula de 12x12 m (3 intercolumnios) que regula todos los elementos de la plaza (pavimento, mobiliario, luminarias, mercadillo, acceso al sótano, zona de tráfico etc...)

El principal interés que se puede observar en la Plaza de la Corredera, respecto al conjunto de las plazas mayores españolas, es la asimetría que la caracteriza particularmente y la falta de perpendicularidad entre las fachadas que la limitan. Es esta la razón por la que la trama ortogonal que impone Juan Cuenca en su trazado no se ajusta exactamente al módulo de tres intercolumnios que pretende -exceptuando en el borde Norte, que toma como referencia-. Aunque falseado con elegancia este discreto desajuste geométrico, recuperar una visión clásica ortogonal niega la peculiar esencia del enigmático recinto. Por el contrario una respuesta que fuera capaz de acentuar no sólo la asimetría imperante, sino también la no ortogonalidad del recinto y su vocación -sin embargo- de serlo, refinaría el entendimiento del conjunto notablemente21.

Obsérvense sobre este tipo de reflexiones formales, las soluciones que adopta Peter Eisenman con sus superposiciones de tramas ortogonales giradas, que terminan por conformar un tejido con mayor complejidad de entendimiento. 21


En relación con la altimetría, trazamos un plano teórico rectangular y paralelo al lienzo Sur, con pendiente de 1,5 % según el eje transversal y de 0,5% el longitudinal. Las cotas en los arcos alto y bajo resultan de similar nivel que las actuales. El pavimento. A la manera renacentista, el volumen interno, el espacio, el vacío, se trama modularmente a partir de la retícula del pavimento y los pilares del edificio porticado y con referencia al edificio de la cárcel. Una retícula principal se extiende hasta el límite edificado, en coincidencia con los pilares de los paños Norte y Este. Esta retícula se superpone a otra que se “traslada” al centro de la anterior dividiendo los vanos en 6x6 m, distancia apropiada a la disposición de juntas de dilatación. Próximo al lienzo Norte y siguiendo su descuadre, el más ostensible de la plaza, la retícula se inflexiona en el sentido paralelo a aquel. Próximo a las fachadas Sur y Oeste la retícula se acorta en el límite del itinerario rodado. La superposición de las tramas produce un suave efecto óptico de superposición (colores próximos) que se enmarca en las experiencias plásticas a partir de la pintura cubista (Constructivismo, Mondrian, Op art, Eisenman) El fondo de la composición sería de granito gris claro al corte y de gran formato, (preferentemente con tono dorado); la retícula superior de piedra de Cabra (alternativamente granito rosa) y la inferior de piedra negra de Córdoba (alternativamente de granito gris oscuro).

En esta superposición de tramas también se puede reconocer el espíritu del Equipo 57 del que Juan Cuenca formaba parte, ya que se ejecuta «el análisis de la interacción entre el espacio plástico bidimensional y tridimensional» que proponían, en 1957, como principio de su manifiesto y «las relaciones espaciales que se generan a partir de los contrastes cromáticos»22. Para los soportales pensamos en un modulo menor girado con tratamiento superficial de grano fino, todo ello en consonancia con el carácter de “interior” y pequeña escala a que antes hemos aludido.

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El lado Sur, en su mayor parte sin soportales, ha de llevar un acerado de grandes losas de granito gris (igual al del fondo) que obliga, para dar continuidad, a la elevación del pavimento en el soportal Oeste y el paño Sur próximo al arco bajo, sirviendo de límite del tráfico rodado. Iluminación de la plaza. Siguiendo nuestro discurso, pretendemos valorar el espacio urbano, el vacío, para lo que la luz se proyecta sobre el pavimento y al reflejarse sobre el granito gris claro iluminaría levemente los paños de fachada. Se trata de conseguir una “atmósfera” que valore el espacio contenido por la edificación. El centro de la plaza queda libre y se disponen las lámparas en el perímetro. Paralelo al paño Sur, en su mayor parte sin soportales, una hilera de seis farolas iluminan este flanco y opcionalmente “bañan” el centro de la plaza mediante focos de reflector parabólico. Las lámparas de los soportales y coincidiendo con los centros de los arcos alternos, proyectan además luz sobre el pavimento próximo. Hemos optado por su disposición de las lámparas en el centro del soportal y no en el intradós de los arcos, modelo que se sigue en la de Salamanca, Madrid (reforma de Villanueva), Barcelona etc., de épocas posteriores a la nuestra (siglos XVIII y XIX). Pensamos que la Plaza de la Corredera, más primitiva, la primera cerrada, debe prescindir de cualquier otro adictamente en sus planos de fachada, de forma que en la contemplación escorzada de las arcadas no se perciban las lámparas, pero también aquí debe mantenerse, más que en otro lugar, la distinción espacial, climática y costumbrista entre los soportales, (los portales como dicen los cordobeses) y el espacio central descubierto.

La interesante visión de la iluminación que se planteaba tomaba en cuenta la posible contaminación lumínica que se pretendía evitar, con la estudiada posición de las luminarias. El arquitecto había acertado en su disposición, pero no fue entendido así por los vecinos de la plaza, y tras sus reiterativas quejas hacia el ayuntamiento en las que consideraban escasa la iluminación, finalmente se optó por desplazar las lámparas desde el centro de los soportales hasta el intradós de los arcos, duplicando su presencia en número. El diseño de la lámpara que presentamos quiere superar la reciente controversia entre el centro histórico y nuevas formas. Proponemos unos objetos de sencilla geometría que sigue las trazas y materiales de aquellas primeras y bellas lámparas de los precursores del movimiento moderno, que aportaron soluciones formales alternativas a la simple “electrificación” de las viejas luminarias de aceite o gas. Un único tema, la tulipa de vidrio engastada al modo de los trabajos de joyería, resuelve la lámpara de los soportales; la de los arcos de acceso a la plaza, ya más singular (doble tulipa); y la farola (tres tulipas y un foco superior) con un “pie” de tubo de acero que quiere asimilarse a la traza dintelada y repetitiva de las arquitecturas de la plaza.


Los elementos complementarios. Aquí el diseño se simplifica al máximo, entendiéndose como objetos de geometría elemental y contundente, como hitos necesarios, resistentes y descargados de atributos decorativos. El banco es un paralelepípedo de granito gris con la cara superior pulida; la papelera, también prismática, es de chapa gruesa de acero. Para las defensas de trafico, (los bancos y las papeleras son en si defensas) se opta por la disposición de cadenas con soportes distanciados tres metros, como alternativa a la hilera de bolardos, en boga, que requiere un mayor numero de elementos.


El mercadillo. Se ordena en base a un módulo de tres metros, múltiplo de la retícula del pavimento, con calles paralelas y perpendiculares al paño Sur de la plaza. La hilera del Norte se inflexiona para conformar una calle con tiendas a ambos lados los puestos y las de los soportales. Como consecuencia del descuadre del paño Norte aparecen dos espacios próximos a los arcos alto y bajo que servirán de terraza de bar, lugar de relación, cita y encuentro. Asimismo la primera hilera en el lado Sur conforma una calle con la serie de farolas y mobiliario. La deseada uniformidad y buen aspecto de este establecimiento temporal, exige que tanto la ordenación para el montaje de los puestos, su mantenimiento y guardería estén regulados por el Ayuntamiento. En este supuesto proponemos un diseño de puesto que permite conformar un carrito con ruedas, utilizando para ello los elementos de soporte y de esta forma trasladarlo al sótano, donde se disponen taquillas para su almacenamiento.

Sobre este punto se debería valorar positivamente la disposición del mercadillo en la trama del pavimento y la ingeniosa idea de montar los puestos sobre carritos con ruedas que permitieran desplazar los puestos hasta el sótano para guardarlos cuando no estén en funcionamiento. Sin embargo el mercadillo en superficie nunca se autorizó por parte del ayuntamiento. El sótano. Nuestra propuesta prevé el aprovechamiento del actual sótano ocupando solo la galería perimetral del antiguo mercado y el espacio ya excavado en sus proximidades. Se trataría de prescindir de la bóveda por razones de altura y construir una losa armada (plano de la plaza) apoyada en los muros de contención existentes.

La galería se divide longitudinalmente; un ámbito de 2,00 m se reserva para galería de instalaciones y el resto de 3,00 m. para circulación.


Los accesos se disponen en el lado Oeste mediante una escalera y un elevador hidráulico de tijera. El elevador plegado no altera el plano de la plaza (techo con acabado igual al pavimento) y solo será necesario disponer una reja protectora desmontable en los días de mercado.

La escalera es un cubo de vidrio, forma neutra y etérea que se aísla en el gran espacio de la plaza En el ojo de la escalera se incrusta un prisma que emerge sobre la cubierta y que servirá de conducto de ventilación del sótano. Se completa el programa con la instalación de aseos de personal que podrían, en su caso, tener el carácter de públicos. Las instalaciones de la plaza. De la información que hemos obtenido se desprende que tanto el alcantarillado como la red de abastecimiento de agua han de renovarse en su totalidad por tratarse de trazados antiguos, desordenados, algunos dispuestos en los soportales y probablemente con filtraciones peligrosas. La red de electricidad y telefonía, presumiblemente superficial, igualmente ha de ser objeto de nuevo establecimiento. Nuestra propuesta en relación con esta problemática consiste en establecer una galería subterránea perimetral que contenga los distintos sistemas. Aunque seria deseable que esta galería estuviera más próxima a la edificación, hemos optado, por razones de economía, por aprovechar el sótano existente como antes se ha explicado. En todo caso esta solución permite una eficaz evacuación de las pluviales de la plaza, la renovación de las instalaciones sin interferencia con las actuales y un eficaz mantenimiento. Fundamental es la consideración respecto a los registros, que en nuestro caso se eliminan y con ello su presencia en el pavimento. El entorno. En contraste con este soberbio espacio urbano, las calles y plazas próximas se entienden como preámbulos de la Plaza con marcado carácter peatonal. Si la plaza a la que acceden ha de tener trafico selectivo y lento parece adecuado un tratamiento similar de estos espacios con pavimento a igual nivel (probablemente el adoquín actual reutilizado) y arbolado que denote el contraste con el vacío de la plaza. Este concepto no estaría reñido con la disposición de aparcamiento regulado.


CONCLUSIONES: La Corredera hoy día ha recuperado una alta calidad estética que procura una mejor legibilidad dentro del paisaje urbano, legibilidad que históricamente siempre la había caracterizado, pero que desde la demolición del mercado modernista, se había visto mermada por la ostensible degradación de su arquitectura. La intervención de Juan Cuenca junto con la rehabilitación de la primera crujía han sido los mayores artífices de esta recuperación estética favorecida con la potenciación del vacío que el arquitecto ha querido plasmar en el recinto. Además ha dotado de calidad infraestructural al sector con la renovación de las instalaciones, lo que en muchas ocasiones se pasa por alto y que es clave para el correcto funcionamiento del conjunto urbanístico. Uno de los retos principales a los que se enfrentaba la plaza era la recuperación de la intensidad urbana que la había caracterizado históricamente23. Para entender esta pérdida de intensidad, emparejada al abandono y la degradación urbana, merece la pena centrar la atención sobre dos aspectos esenciales de las áreas de alta intensidad urbana: la accesibilidad y la concentración de actividades aglutinantes.

«La especificidad del caso reside en la necesidad de compatibilizar esta preservación de la integridad física del monumento y de la imagen del conjunto, con el mantenimiento e incluso potenciación de la intensa actividad ciudadana que se encuentra en el origen mismo de la existencia de la plaza, y que debe ser garantía no sólo de su propio futuro sino además, de la existencia de un elemento de centralidad de una amplia zona del Conjunto Histórico de Córdoba.» BIB.10

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La Corredera con su comercio -principal actividad histórica- nunca fue diseñada para albergar el tráfico motorizado que requieren las actividades comerciales hoy en día. Así podemos observar cómo hasta mediados del siglo pasado, todavía se transportaban las mercancías en animales de carga. Este hecho implica que el acceso que se ofertaba al tránsito de mercancías en tiempos pasados, que resultaba adecuado para las formas de mercado que se desarrollaban, resulte completamente insuficiente para el desarrollo de un mercado en superficie como el que se pretendía continuar planificando en el P.E.P. y P.G.O.U.

Finalmente la adecuación del mercadillo resulto ser irreal, al apoyarse sobre la vida que la plaza había tenido desde siglos anteriores, sin tener en cuenta la limitada accesibilidad con la que hoy cuenta el espacio y los consiguientes problemas de tráfico y aparcamiento característicos de todo el tejido histórico. La visión de un mercadillo en la Corredera, por tanto, resulta anacrónica y conservadora y muestra una clara desorientación en las estrategias para recuperar la intensidad urbana del espacio. Como era de esperar, finalmente este error de planificación llevo al abandono de la idea del mercadillo, con la consiguiente decepción para la comunidad de comerciantes de la Corredera que, engañados por parte de las autoridades de planeamiento, acataron la decisión. Por otra parte, la intensidad del área se ve actualmente reducida en exclusiva a la vida nocturna asociada con los bares y terrazas que se han autorizado en el perímetro de la planta baja. La visión de este “botellón light” que tiene lugar especialmente las noches de verano, es una oferta pobre respecto a las posibilidades del espacio: no se ha tomado una nueva perspectiva para crear vida urbana multifuncional en todas las


franjas horarias y respetando el encanto de los pequeños comercios especializados de la zona (tienda de antigüedades, venta de libros usados, zapatería artesanal, alfarería, venta de forja, tienda de cachivaches, juguetería, tienda de mimbre y mueble artesanal, cesterías, salazones, churrerías…).

Todos estos comercios no requieren del mismo tránsito de mercancías que un mercadillo itinerante y no existían obstáculos de accesibilidad para estos negocios. La escasa iluminación de la que se quejaron los vecinos, confirma la falta de actividad, pues es característica de todas las áreas de alta intensidad urbana una correcta iluminación acorde a los usos que se desarrollan. El diseño de la iluminación que pensó el arquitecto, evidenció la falta de usos y actividad que se planeó para la zona. Lo que hubiera sido resuelto por la iluminación de las tiendas que se echan en falta. A parte de los dos aspectos anteriores, existe otro problema que no se ha conseguido resolver para esta zona: la escasez de equipamiento. No se cumplen los estándares de aparcamiento ni tampoco la demanda de centros de salud de la población. Cabe destacar la acertada conversión de la planta superior del mercado de abastos en centro cívico que recoge una concentración de actividades que demandaban la necesidad de este espacio… mientras la lenta espera de transformación del Pósito en equipamiento cultural pasa desapercibida entre las callejuelas traseras. La significación de este tipo de lugares tiene que considerar un alto prestigio, que potencie más la intensidad, teniendo en cuenta las características de la vida moderna y respetando las condiciones que impone la plaza. Cada renovación dentro del casco antiguo debe plantearse potenciando la calidad y el prestigio de la zona, aumentando así la calidad de vida de sus vecinos y de la ciudad en general. En el caso de una


plaza de alta intensidad urbana como ha sido y tiene que ser la Corredera, la importancia de estas calidades hubiese merecido más atención por parte de la planificación de usos. En algún punto entre la gerencia de urbanismo y la Plaza de la Corredera se quedaron las buenas intenciones que se habían recogido en el Plan Especial de Protección para el monumento. Como dice la canción «las historias de amor, acaban mal… en general»24

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«les histoires d’amour finissent mal… en general» Les Rita Mitsuko.


BIBLIOGRAFÍA: BIB.01 estudio para beca de investigación 125 Págs. "La Plaza de la Corredera." Diputación Provincial de Córdoba. María Dolores Catalán Buron, Emilio Garcia Fernandez, José Mª. García Ruiz, Luis Giménez Soldevilla, Francisco Quesada Rios, Mª. Yllescas Ortiz. Septiembre, 1986. ISBN: 84-505-4070-4

BIB.02 avance del plan 55 Págs. "Plaza de la Corredera, Plan Especial de Protección, Avance." Ayto. de Córdoba, Delegación de Urbanismo. María Dolores Catalán Buron, Juan Jiménez Povedano, Juan Ruesga Navarro. Dpto. legal: CO-645-1982

BIB.03 folleto de presentación 35 Págs. "Plan Especial de Protección de la Plaza de la Corredera de Córdoba. Gestión 1988" VIMCORSA. Oficina Técnica de Gestión: María Dolores Catalán Burón, Juan Jiménez Povedano, Fco. Rojas Folgado. Dpto. legal: CO-899-1989

BIB.04 capítulo dedicado a la Corredera Págs. 15-18 "Córdoba en sus plazas" Ayto. de Córdoba Ricardo Molina 1962

BIB.05 tríptico con imágenes y Ficha Técnica "Rehabilitación de la Pza. de la Corredera" Junta de Andalucía Consejería de Obras Públicas y Transportes Octubre, 2000

BIB.06 bases de concurso 5 Págs. "Bases del Concurso de Anteproyecto de Adecuación de la Pza. de la Corredera" Junta de Andalucía, Ayto. de Córdoba. Consejería de Obras Públicas y Transportes 25 de Julio de 1996

BIB.07 folleto de la exposición del concurso, contiene imágenes y memorias de los anteproyectos 20 Págs.

"Concurso de Anteproyectos, Pza. de la Corredera" Junta de Andalucía, Ayto. de Córdoba. Rafael Valverde Abril, Jose Mª Baez. Dpto. legal: CO-475-1999

BIB.08 artículo de revista Págs. 17-19 "La Pza. de la Corredera, Reflexiones para el proyecto de urbanización" edita: AA.VV. La Axerquía. Juan Cuenca Montilla. Octubre, 2000


BIB.09 enciclopedia multimedia “Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2005“ Microsoft Corporation. 1993-2004

BIB.10 documento de planeamiento 9 Págs. "Plaza de la Corredera, plan de usos y actividades" Ayuntamiento de Córdoba Gerencia de Urbanismo. Julio 2002

BIB.11 memoria del proyecto 16 Págs. "Proyecto De Adecuación De La Plaza De La Corredera. Memoria" Juan Cuenca Montilla. Enero de 1998.

BIB.12 libro de fotografías monocromo 168 Págs. "Corredera: una plaza y sus gentes." Ediciones de La Posada (Colección Albors) Antonio Jesús González Pérez. Dpto. legal: CO-1127-2002


Analisis crítico sobre la adecuación de la Plaza de la Corredera de Córdoba