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Tiz

z Camilo

6 de agosto de 2011


z Tejidos sois de primavera, amantes, de tierra y agua y viento y sol tejidos.


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z BIENVENIDA A CASABLANCA por Ángela Gómez

Estamos muy emocionados con la celebración del matrimonio de Tiz y Cami en el día de hoy, acompañados por nuestras familias y amigos. Quiero empezar por contarles un poco sobre la historia de esta casa. El primer propietario de la finca – y quien construyó la casa hacia el año 1750 – fue Don Antonio Vergara Azcárate. Más de 100 años estuvo Casablanca en manos de la familia Vergara. Su último propietario, Don Jose María Vergara y Vergara, hombre ilustre de letras colombianas, recuerda los años felices de su infancia en Casablanca en un poema dedicado a esta casa donde dice que “siete generaciones de hombres buenos han dormido en tu alcoba hospitalaria.” Después de 1866, la hacienda tuvo varios dueños hasta que la compró mi bisabuelo Pepe Sierra en el año 1900. Fue María Sierra de Gómez, mi abuela que llamábamos Mamá Mía, quien volvió esta casa su residencia permanente después del 9 de abril de 1948. Con la ayuda de Cuellar, Serrano, Gómez, la restauró y la vistió con su legendario buen gusto y pasión por las antigüedades. Desde entonces, la casa no ha cambiado mucho. Tanto mi abuela como mi padre, Guillermo Gómez, vivieron aquí unos 20 años cada uno. Estoy casi segura que ésta es la primera vez que se hace un evento de este tamaño y naturaleza. Mi abuela atendía unos almuerzos sentados muy elegantes como el que hizo para el príncipe Bernardo de Holanda, o para Mario Moreno, Cantinflas. A mi padre, mientras tanto, le gustaba invitar a unas jornadas de campo para sus colegas de la Holstein. Creo que ambos estarían dichosos de ver que la casa se está aprovechando para una ocasión tan especial como la de hoy. Desde 1990, mis hermanos Alejandro, Milena y Diana y yo hemos gozado a Casablanca y hemos tratado de mantenerla con el esplendor que la conocimos. En 111 años, Tiz, sus hermanos y primos hermanos son la quinta generación de los Gómez Sierra que han dormido aquí. En este tiempo, ninguno – que yo sepa – se ha tropezado con el notable espanto de Casablanca que está tan bien relatado por Camilo Pardo Umaña en su libro Haciendas de la Sabana. Los tiempos vienen cambiando mucho en el Occidente de la Sabana. No es sino venir de Bogotá – como nos tocó a todos hoy – para ver la transformación del campo en un corredor de bodegas. Sin embargo, aquí en la Quinta – como llamamos a la casa – con Tiz nos hemos aficionadas a las matas desde que una vaca se metió hace 4 años a comerse el jardín. Nuestra pasión por la jardinería seguramente fue heredada de mi abuela Mamá Mía que se la pasaba vegetalizando estas rocas escarpadas con sus 16 jardineros. Ella dirigía el jardín con un gran sombrero, una bata larga y guantes. Además, en sus viajes con mi padre, escondían cuanto conífero y semillas podían en sus maletas y entre las medias. Tiz ha descubierto la felicidad (que yo comparto) de germinar, sembrar y podar. Y tiene suerte ahora de estar acompañada por Cami – que es ejemplarmente naturalista - y su suegra Mónica que es famosa por su mano verde. A Tiz y a Cami los hemos visto crecer como pareja hace años - y los hemos visto cada vez más felices juntos. Nos llena de alegría poder festejar el matrimonio de esta nueva pareja aquí en el campo y en ésta, nuestra casa. Por último, Jose y yo celebramos de manera especial la unión de nuestra familia Mogollón Gómez con los Escallón Herkrath. A la familia de Cami los admiramos por sus valores, su integridad, su espíritu de trabajo, su pasión por la vela, la jardinería, y su buen humor. ¡Mil gracias a todos por acompañarnos hoy!

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z Por José Luis Mahecha “Yiyi”

Breve introducción de cómo fue que llegaron a concretarse estas palabras que trataban de resumir 29 años de amistad en 5 minutos de discurso: No fue nada fácil, sin embargo después de haber escrito durante la semana anterior diferentes párrafos, Isa me ayudo a compilar ese mundo de ideas en este texto en una panadería de Madrid.

Hace 7 años aproximadamente, estaba con Rodris y Andro sentado en la plazoleta de las monas en la universidad tratando de resolver un problema muy difícil. Estábamos planeando un paseo a “La Pionía” en la semana de receso pero teníamos una ecuación sin resolver. ¡Había más niños que niñas! En este momento Rodris nos comentó que había acabado de conocer una niña muy simpática y con mucha iniciativa en una de sus clases. Obviamente así no la conociéramos era perfecta para el paseo y Rodris no dudó en invitarla. La probabilidad de que viniera para nosotros no era alta, pues quién se iba a atrever a ir a un paseo dónde sólo conocía una persona y el resto eran desconocidos. Pues sí, Tiz nos ayudo a equilibrar cargas y arrancó con nosotros. Yo por mí lado no ayude mucho a resolver la ecuación y lleve a Camilo.¿Quién iba a pensar que está era en realidad la ecuación perfecta? Fue así como apareció en nuestras vidas una persona que nos ha hecho la vida alegre, llena de planes y emoción.Tiz, ¡qué hubiera sido de la vida de Cama si no hubieras decidido venir! Yo ni lo quiero imaginar. Tiz ha llegado a nosotros porque es una mujer excepcional. Desde el comienzo nos ha mostrado que la vida es para gozarla y aprovecharla. Siempre la he visto con entusiasmo y entrega total en todas sus actividades. Además no es secreto de nadie que Tiz es una amiga extraordinaria. A mí me ha escuchado siempre las constantes preguntas sin respuesta que tiene la vida, y he encontrado en ella un apoyo incondicional. Cama, estoy seguro que encontró a la mujer de sus sueños. Cama es un amigo único e irremplazable en mi vida, desde pequeños hemos compartido vivencias que son más que gratos recuerdos. Él es una persona que no para de querer descubrir el mundo. He tratado de acompañarlo en sus múltiples deseos de conocer lo infinito y hacer lo imposible. Con una fortuna inmensa, Cama ha encontrado en Tiz una mujer dispuesta a acompañarlo y a conocer estos secretos aún desconocidos...aunque después te doy unos tips. Cama y Tiz, para mí es muy emocionante estar aquí celebrando uno de los momentos más importantes de ustedes. Es emocionante porque está sucediendo lo que un mejor amigo le puede desear a su mejor amigo, uno de esos sueños que nos imaginamos. Ahora lo único que puede rodearlos es alegría, sabiduría, equilibrio y cariño. Cama, el combo se está creciendo, sin embargo le reitero que sigo llevándole la espada de repuesto que usted bien conoce. Además, ya conseguí la de Tiz. Indio y Corazón, les deseo lo mejor.

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z Por Bernardo Escallón Muy queridos amigos, Mi experiencia en estos discursos es mucho menor, por no decir ninguna, comparada con la de Jose Vicente y Ángela, quienes este año se encuentran dedicados de tiempo completo a la ardua labor de los matrimonios de sus hijas, por lo que todos ustedes y yo estamos muy agradecidos. Camilo y Tiz, no ha sido fácil la tarea que ustedes me pidieron de hablar ante tantos amigos reunidos en su fiesta de matrimonio. Mucho he pensado en lo que debería decirles a ustedes y a quienes hoy nos acompañan sin caer en la reiteración de enumerar una serie de consejos para su matrimonio. No creo que exista la fórmula única, igual o mágica para todos los matrimonios, son más o menos los mismos ingredientes, de cuidado, paciencia, ternura, perdón, aventura, compartir y en fin, de amor, pero mezclados en diferentes proporciones, porque cada pareja necesita un poquito más de uno o menos de otro.Ustedes son quienes deciden como mezclarlos, ya que día a día la vida les pedirá que ajusten todos esos ingredientes para lograr lo que debe ser su propósito de vida conyugal, SER FELICES. Esto es lo que hoy todos deseamos para ustedes y quienes hemos vivido de cerca todos los años y esfuerzos que hicieron para llegar a formar su matrimonio, estamos seguros de que han logrado ese propósito y lo seguirán manteniendo toda su vida. Quiero darles las gracias a ustedes dos, Camilo y Tiz por permitirnos a quienes los rodeamos, compartir también esa felicidad que han construido; nos llena la vida verlos como son y como van logrando alcanzar sus metas juntos. Tiz, hoy es el día de festejar el cariño que te has ganado en la familia Escallon Herkrath, nos sentimos felices de que hayas escogido a Camilo para compartir toda tu vida. Camilo, creo que has hecho la mejor escogencia de quien compartirá la vida contigo y a quien podrás admirar y amar día a día. De todo corazón les deseamos que sean muy felices. Gracias.

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z Por Tiz Querido Cami, Ante nuestras familias y amigos, quiero contarte algunas cosas que he aprendido desde que te conocí y qué me llevaron a querer formar un futuro común contigo. De todas las cosas que me has enseñado, quiero compartir dos: Me abriste los ojos al mundo natural: Antes, las ranas cantando era sólo un ruido más pero, a través de los años, me has hecho oír los cantos de las diferentes especies. Me has empujado a preguntarme cada vez que entro a un lugar natural, por el tamaño de las hojas, sus estrategias de ser peludas o ser lisas, grandes o pequeñas. Entender sus adaptaciones al clima seco o mojado, entender sus ciclos en diferentes estaciones, pensar quien las poliniza. Sin importar si nos traen o no algún beneficio, me has hecho apreciar esa complejidad que nos rodea, una complejidad de la que todavía nos falta mucho por entender, y nos llena de alegría irlas entendiendo poco a poco. Siempre me estás sorprendiendo: Cuando estuve estudiando en la Organización de Estudios Tropicales en Costa Rica, en cada una de las dos estaciones biológicas que visitamos, teníamos que hacer un proyecto de investigación de cinco días: los primeros tres días recolectando los datos en campo, el cuarto día exponíamos resultados, y el quinto entregábamos un artículo escrito con la estadística analizada, gráficos y bibliografía. Era toda una hazaña, donde poco dormíamos. En ese momento estábamos en la Estación La Selva, era nuestra primera vez haciendo un proyecto de este tipo y, con todos mis compañeros, andábamos en la búsqueda de una pregunta que nos pudiéramos contestar con tres días de campo. Cami había estado en esa misma estación unos dos meses antes de que yo llegara. Sumergida en mi formulación de una pregunta – que variaba entre estudiar las hormigas arrieras hasta las raíces apogeotrópicas del bosque húmedo tropical – Cami me recomendó un libro en la biblioteca: referencia XVL 549; página 340. Me dijo que el artículo en ese libro me iba a poder ayudar con mi investigación. En realidad me parecía raro que se recordara la referencia y la página del libro, pero no del título del libro ni del autor. No le paré bolas hasta que abro el libro, y me encuentro una carta de Cami con el esqueleto de una hoja seca. ¡Qué sorpresa! En medio de qué teníamos muy poco acceso a internet para hablarnos, me sentí cómo una guerrera leyendo la carta de su amado que no iba a ver en mucho tiempo. Hay algo mágico de las cartas a mano que vuelven más presente a la otra persona. Sobra decir, que después de esta carta, había otra media docena de cartas escondidas por toda la Estación. Muchas veces nos hemos preguntado sobre el propósito de la vida, en parte concluyendo que de pronto el propósito recae sobre ser feliz. Encontrar la felicidad es la razón por la cual vivimos. Sin embargo, la felicidad la podemos encontrar solos, no es un pre-requisito estar con alguien. Además, la felicidad puede amanecer y no anochecer, es corto-placista. Para otras personas, el propósito de la vida está en tener hijos. No sólo consiste en pasar nuestros genes a la siguiente generación, pero también en tener alguien que lo cuide a mayor edad. Sin embargo, cómo miembro de la Asamblea de Profamilia y como investigadora en temas medio ambientales, esta razón todavía no me convence.

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En la búsqueda de poder racionalizar nuestra manera de pensar, me tropecé con un pequeño documental de una trabajadora social que buscaba, indirectamente, la respuesta a esta pregunta: ¿cuál es el propósito de la vida? La trabajadora social musitó que el propósito es conectar. Lograr conectar con alguien hace que uno se sienta valorado. Sin embargo, para poder sentirse conectado, tenemos que estar vulnerables. Esto me sorprendió, porque usualmente la vulnerabilidad la percibimos cómo negativa; es estar débil o fuera de control en una situación. En el mundo de hoy, tememos cuando no controlamos todo. Nuestra primera reacción a la vulnerabilidad es cerrarle la puerta para que no nos afecte. Sin embargo, es la pre-condición para poder conectar, porque ésta hace que estemos expuestos y dispuestos a sentir y a vivir. Las relaciones se construyen todo el tiempo. Es un trabajo de tiempo completo y la remuneración es esa conexión que nos da el propósito de vivir. Como me escribió una amiga: Lo más bonito de tomar la decisión de casarse e irse juntos es que sale naturalmente, como una necesidad de ambos. Esa es la mayor alegría y eso muestra que van a ser muy felices. De pronto uno sólo puede tomar rumbos que nadie creería pero en pareja, y con amor, cada logro individual se multiplicará por dos o crecerá exponencialmente. Cada uno es el trampolín del otro. Comparándonos con tus abuelos Escallón Mainwaring que alcanzaron a cumplir los 60 años de casados este año, estamos de principiantes. Celebro la vida de tu abuelo Bernardo porque nos dejó un legado no solo de humorista y poeta, pero ante todo de caballero y buena persona. Él será un ejemplo para creer en el amor y sobre todo en mantener esa conexión, no sólo con su pareja, Nora, sino también con el resto de la familia. Me considero afortunada de haberlo conocido y hoy está muy presente. En nuestra vida que emprendemos juntos y frente a nuestros testigos de familiares y amigos, te propongo trabajarle activamente a mantenernos conectados.

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z Por Camilo Escallón Aquel día amaneció nevando y era el día de cruzar el paso del Cusirí en el Cocuy. Les cuento que no era cualquier cosa aguantar el peso del morral y el frío. En esas andaba cuando me faltaron las fuerzas y tuve que resguardarme contra una piedra a descansar, no sin el gélido desespero de saber que aún faltaba mucho camino. Mas sin embargo, de entre la neblina salió Tiz, no alcanzándome, ¡sino devolviéndose! ¡Sí, ella camina más rápido que yo! Y me regaló, con ternura, un glorioso bocadillo. Gracias Tiz, no sólo por las calorías de la glucosa, sino por esas calorías de tu amor que siempre me dan fuerzas para cruzar cualquier montaña. Tiz, tu sensibilidad sin límites a la relación entre el hombre y la naturaleza me ha llevado a ver la vida de otra manera. A percibir la cálida personalidad del campesino o la escandalosa magnificencia de un atardecer. Siendo realista, contigo ya no veo el vaso medio lleno ni medio vacío. Lo veo totalmente lleno, la mitad con agua y la otra mitad con aire. Me siento feliz de hacer parte de tan especial familia, con valores humanos y ambientales tan claros. Jose, gracias por mostrarme el mar. Sí, el mar mar y sus manglares y sus corales, comprendidos sólo por alguien que bombea agua salada por su corazón. Ángela, gracias por contribuir a darnos hoy en día 46 millones de colombianos y no unos apiñuscados 70 millones. Comparto tu bandera por mejorar la calidad de vida mediante la innegable reproducción, pero planeada. Tiz, como te lo dije ya hace algún tiempo: nuestros sueños más preciados se harán realidad. Hoy juntos cumplimos este sueño y unimos nuestros caminos para siempre. Aquellos caminos que ahora son uno y éste nos llevará por verdes paisajes en dirección a la felicidad.

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z ROSA DE FUEGO de Antonio Machado    

Tejidos sois de primavera, amantes, de tierra y agua y viento y sol tejidos. La sierra en vuestros pechos jadeantes, en los ojos los campos florecidos,                pasead vuestra mutua primavera, y aun bebed sin temor la dulce leche que os brinda hoy la lúbrica pantera, antes que, torva, en el camino aceche.                Caminad, cuando el eje del planeta se vence hacia el solsticio del verano, verde el almendro y mustia la violeta,                cerca la sed y el hontanar cercano, hacia la tarde del amor, completa, con la rosa de fuego en vuestra mano.

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z AL RUISEテ前R de Quevedo

Flor con voz, volante flor, silbo alado, voz pintada, lira de pluma animada y ramillete cantor, di, テ。tomo volador, florido acento de pluma, bella organizada suma de lo hermoso y de los suave, ツソcテウmo cabe en sola un ave cuanto el contrapunto suma?

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z AL AMOR

de CristĂłbal de Castillejo Dame, Amor, besos sin cuento, asido de mis cabellos, y mil y ciento tras ellos, y tras ellos mil y ciento, y despuĂŠs de muchos millares, tres; y porque nadie lo sienta desbaratemos la cuenta y contemos al revĂŠs.

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