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EncontrARTEdeModé sábado 8 de octubre de 2011

Una vida dedicada a hacer magia con las metáforas

Imagen de Messina Park en concierto/ al frente José Gallardo

A fines de 1997 nacía en Málaga otro proyecto del cantante, guitarrista y compositor José Gallardo; hasta entonces había formado parte de bandas como Noventa Grados o Rover Dilei. El nombre de esa nueva aventura, Messina Park, junto con otros músicos más o menos estables. La banda empieza a ofrecer conciertos por salas de la provincia de Málaga, hasta que a finales de 1998 la banda termina su primer CD en estudio, "Mándanos Flores". En 2001, nos sorprenderían con "Cinco Minutos", en 2002 nos trajeron "A este lado de la metáfora" y en 2007, "Navajo". Si bien Messina Park ha sufrido varios cambios en la formación, el sonido siempre ha conservado la calidad. En la actualidad, la banda la componen Jose Gallardo, voz, guitarras. Diego Gámez, bajo. Antonio Bernal, teclados. Nena Garreta, voces. Gonzalo Caffarena, teclados y Daniel Manzano, batería. Manteniendo siempre los instrumentos calientes gracias


a sus actuaciones en directo y principalmente al arduo trabajo que desarrollan preparando su quinto disco que está a punto de salir del horno. EncontrArtedeModé habló con José Gallardo, quien amablemente nos reveló detalles de Messina Park y también de su vida; sin duda, José es un músico que vale la pena descubrir por su complejidad y su forma honesta de enfrentar la vida y la música. Eres el fundador de Messina Park y venías de otras bandas como Noventa Grados o Rover Dilei. ¿Qué te ha dado Messina Park en estos casi catorce años que no te hayan dado las otras bandas? Messina Park me permitió seguir mi propio camino. En Noventa Grados, y posteriormente en Rover Dilei, tuve la suerte de trabajar con músicos muy talentosos e inteligentes. Evolucionamos juntos y llegamos hasta la grabación de una demo en 1995 ya como Rover Dilei que, para mí, fue la primera vez que sentí que había creado algo genuino. Lo malo fue que aquella inspirada combinación de hard rock, punk, psicodelia y gothic rock me causó una enorme sensación de vacío. Había escrito aquellas canciones, pero sentí que habían dejado de pertenecerme, no me identificaba con el resultado. No era lo que yo buscaba. Lo irónico del caso es que esa demo sigue funcionando muy bien, aún hay gente que me comenta que la escucha con cierta regularidad, lo cual no deja de sorprenderme.. Sentí que todo lo que podíamos hacer como Rover Dilei estaba hecho. Habíamos pasado de ser un grupo a ser sólo músicos que coincidían en un local de ensayo. Así que lo dejé. A la larga ha sido lo mejor, cada uno siguió su camino y dio rienda a su talento y personalidad, algunos con mucha más fortuna que yo, de lo cual me alegro. En Messina Park puedo seguir mi impulso creativo sin restricciones. A los músicos les ofrezco un proyecto definido y les propongo subirse al carro. Pero es mi impulso el que nos dirige. No he tenido demasiados problemas, y cuando sí he tenido claro que mi necesidad de expresión artística está por encima de todo, aunque puedo presumir de haber contado durante todo este tiempo con la ayuda de grandes músicos con los que he podido explorar mi capacidad como autor al máximo, con respeto y sin ataduras. ¿Cómo ha sido el camino en estos 14 años? ¿La música te esta dando lo que esperabas de ella o ha habido decepciones? Sabes, soy de esa clase de personas que tiende a mirar hacia delante y nunca hacia atrás, así que lo cierto es que nunca me hago esa clase de preguntas, y a la vez, aún soy joven como para que me llame la atención hacer esa clase de balances. He aprendido a las malas que decidir ser artista no es algo que se pueda hacer a la ligera. Quiero decir que nadie te prepara para saber encajar los golpes de un mundo tan duro y desagradecido como el de la música. Te enfrentas a tantas contrariedades que muchas veces te paras y te preguntas por qué sigues haciendo esto; otras veces te hartas y dices “lo dejo”. Pero al día siguiente te descubres con la guitarra en las manos o sentado frente al piano o ambas cosas. No puedes dejarlo como no puedes dejar de respirar. Y nadie se pregunta nunca si respirar es o no decepcionante. Respiras, y ya está. Al final, sólo eres responsable ante ti mismo. Si un concierto es bueno, es bueno para ti, según tus estándares. Si una canción es o no buena, sólo respondes ante ti. Sin esa esencia, ser artista no te convierte en un buen artista. Igual que un artista no es un buen artista porque viva de su arte. Al final, sólo si estás a la altura de tus objetivos puedes aspirar a serlo. Si dependes del criterio ajeno, puedes volverte loco y


quemarte. Visto de ese modo, la música me ha permitido llevar una vida plena y satisfactoria, he escrito sobre los temas que me interesan y he vivido experiencias únicas. Qué más puedo pedir. ¿Cuáles son tus principales referentes musicales en los cuales te inspiras? ¿Hay algún disco que sientas que cambió tu vida y sin el que no serías el José Gallardo que eres ahora? Mis referentes son muy amplios, no sólo en lo musical. pero podemos acotarlos diciendo que me interesa todo aquél que tiene algo que decir. Bob Dylan, Paul Simon, John Fogerty, Springsteen, Leonard Cohen... Autores excelsos tanto en lo musical como en lo literario. También me interesa mucho el pop español de los 80, ya que aprendí a escribir letras escuchando a Radio Futura, Los Secretos, Nacha Pop, Danza Invisible,.... Mantengo siempre la antena puesta en la actualidad de la música pop: Bon Iver, Fleet Foxes, Arcade Fire, East River Pipe... Si hay un disco que cambió mi vida, que es mucho decir, sería “Bridge over troubled water” de Simon y Garfunkel: lo tiene todo, esencia folk-rock, músicos country y Blues, estética wall of sound, letras bellísimas...; lo estoy escuchando de nuevo ahora, me compré la reedición que se ha hecho este año por su 40 aniversario y encuentro fascinante cómo un dúo folk evolucionó hasta convertirse en un trasunto de banda pop... Esa clase de inconformismo, esa obstinación en encontrar nuevas vías de expresión sin renunciar a tu identidad... Es a lo que aspiro. Me recuerda las razones por las que decidí, hace mucho, dedicarme a esto. Eres escritor, y tuve el placer de seleccionar tu relato “Esperando el apocalipsis” para la sección Te Cuento de La Opinión de Málaga y además se que has escrito poesía y algunas antologías, incluso rechazaste publicar una novela por ser muy personal ¿ te da más pudor escribir para el ámbito de literatura pura y dura que el escribir canciones? Te lo pregunto porque con las canciones también expones partes muy intimas o personales. Es diferente. En música, y en la poética de las canciones, la magia de la metáfora me permite jugar al gato y al ratón con el “lector” de mis temas. Puede que hable de mí, y puede que no. A veces una nube es sólo una nube y a veces es otra cosa. En cualquier caso, cada escritor utiliza el formato en el que se siente cómodo e identificado. Hay quien escribe novelas, poesía, guiones de cine, cómic... yo escribo canciones. La canción es mi habitat, por así decirlo. Me gusta la economía de palabras que exige la estructura de una canción pop. Es un desafío. Me preocupa ser sutil. Sí que escribí una novela hace tiempo. Me ofrecieron publicarla, pero al final lo rechacé. El contenido era demasiado personal y me sentí incómodo. Había gente que podía identificarse con los personajes, así que lo dejé pasar. Me gusta escribir relatos cortos, pero más como ejercicios de estilo que otra cosa. Me lo pasé muy bien escribiendo el relato para La Opinión, y la acogida por parte de la gente que lo ha leído ha sido estimulante. Podría pasar por un argumento para un episodio de Doctor Who, serie de la que soy muy fan. Una historia del Doctor ambientada en Málaga. How cool is that!! Pero una novela... Mucha tela eso. Y escribir canciones me exige mucho. Zapatero a tus zapatos, que se suele decir. Aunque quizás algún día... ¿Qué papel juega Málaga en tu proceso de creación? No lo sé. No soy una persona muy extrovertida, así que suelo escribir sobre temas más


relacionados con las relaciones entre personas, los sentimientos... Tal vez no soy muy consciente del entorno en el que me desenvuelvo, porque tiendo a vivir en mi mundo. Aún así, todos somos productos de nuestro tiempo, y, por qué no decirlo, de nuestro espacio. Y toda historia necesita un argumento, un personaje, un escenario. Desde esa perspectiva, pues sí, Málaga es el escenario de mis historias.

¿Cómo ves la evolución de Málaga en estos años messinos? Artística y culturalmente hablando, más que de evolución cabría hablar de involución. Cuando era un niño, a primeros de los ochenta, había en el aire una inquietud intelectual que se ha ido evaporando con el tiempo. La ciudad se ha atrincherado en sus tradiciones casi como única expresión cultural relevante. Y no es que las tradiciones me parezcan mal, desde luego. Pero hay un inmovilismo implícito en la misma idea de la tradición que rechaza toda innovación. Si no hay voluntad de aportar a nuestro día a día propuestas más novedosas o se fracasa al intentar que la gente participe de ellas, mal asunto. La cultura se atrofia. ¿Crees que el público malagueño es fiel a las bandas locales? Pues no sabría decirte, vivo desconectado de todo eso, no sé si hay una escena musical funcionando, pero mucho me temo que no. Cada banda se busca la vida como puede y sobrevive, si lo hace, a base de fuerza de voluntad y fe en sí misma. Apoyo cero. A veces en los conciertos hay más gente sobre el escenario que público escuchando. Hay mucho talento, es verdad, pero al final se disuelve en la apatía y se pierde mientras el discurso oficial se llena la boca alabando a supuestas vacas sagradas. Eso sí, hay que agradecer y elogiar la actitud de determinados bares y pequeñas salas, que con su iniciativa y riesgo económico permiten a los grupos dar vida a su repertorio. Es esa iniciativa privada lo único que nos permite seguir adelante y mantenernos activos, por así decirlo. Sobre todo en los pueblos, que es donde más ambiente hay. En Málaga capital la cosa está muy de capa caída.

Eres abogado de lunes a viernes, además tienes familia, hijos. ¿Cómo logras compatibilizar todas estas actividades sin desatender ninguna? ¿Crees que esas facetas de abogado y padre influyen en tu música y hacen que vivas la música de una forma diferente? Bueno, hace ya mucho que dejé la abogacía para dedicarme a otras cosas. Ahora tengo más tiempo para dedicarlo, sobre todo, a mis hijos, que son mi máxima prioridad hoy día. Lo cierto es que jamás he podido dedicarme a la música a tiempo completo, así que no sé si eso haría que mi trabajo fuera mejor o no. Y, como me dijo una vez el excelso batería Antonio Sierra, “si quieres ser músico, búscate un buen trabajo”. Tengo un compromiso conmigo mismo desde que nació mi hija; no desatender nada, ni a ellos, ni a mi actividad creativa. Eso me obliga a focalizar a la hora de escribir. Cuando surge una idea, si mi instinto me dice que no está convencido, la descarto enseguida. Dedico todo mi atención a aquellas ideas o momentos de inspiración que de verdad me resultan relevantes. Antes, hacía demos de absolutamente todo lo que se me ocurría. Ese lujo ya no puedo permitírmelo. Una ventaja es que la inspiración me llega siempre de forma muy lateral, las ideas surgen cuando estoy haciendo cualquier cosa casi siempre no relacionada con la música. Rara vez me siento con un


instrumento a componer una canción, no funciona así. La inspiración es una chispa caprichosa, de manera que intentar forzarla no tiene sentido. Visto desde esa óptica, mis hijos, mi trabajo, mi día a día, no son un obstáculo para mi música, sino todo lo contrario. La vida es más inspiradora que un acorde de guitarra.

¿Cuál es la relación de tu mujer e hijos con la música en general y con Messina Park en particular? Bueno, María es cantante y compositora también. Hace tiempo que decidió dejar de ser una “frontwoman” pero al menos logré convencerla de que formara parte de Messina Park. Es una excelente vocalista con una sólida formación académica, con una sensibilidad única. Mis hijos, inevitablemente, viven un ambiente muy musical, pero no forzado. En realidad somos una familia normal, no tenemos esas excentricidades que se nos presuponen a los artistas. Mis hijos son mis mayores fans, les encanta escuchar mis canciones, cantarlas en el coche y eso. Para ellos un instrumento musical es tan cotidiano como un televisor y les resulta raro que en las casas de sus amiguitos no haya ninguno. Mi hija Montse, que tiene seis añitos, incluso ha colaborado conmigo en el nuevo disco haciendo algunas voces. Nos dejó alucinados porque clavó sus voces a la primera, afinando sin problemas, sin dejarse intimidad por el estudio de grabación. Además es solista en el coro infantil del conservatorio. Me asusta ser conductivista, la verdad, pero peor sería no compartir con mis hijos aquello que me motiva. Ojalá pueda ayudarles a encontrar su camino en la vida. Si ese camino incluye la música, bien. Y si no, igual de bien. Sí me gustaría inculcarles mi pasión a la hora de luchar por alcanzar mis objetivos, ese romanticismo. Me conformaría con eso.

¿Qué te ha enseñado la música (escucharla, componerla y tocarla) a nivel personal, aplicable a la vida cotidiana? Es al revés. Reflejo mis experiencias, descubrimientos, momentos, en mis canciones. El arte es un reflejo de la vida, y no a la inversa. Soy un observador profesional, escribo sobre aquello que conozco. Cierto es que de alguna manera la música es mi armadura social, me blindo tras ella para que lo cotidiano sea más llevadero. Siempre he pensado que la música me ha hecho mejor persona, y no hablo en términos de bondad. Más bien a una persona más eficaz, más consciente de sí mismo, más elaborada. Gracias a ella vivo una vida plena e intensa. Me ha ayudado a madurar y a superar los desafíos que la vida plantea.

Messina Park ya lleva cuatro álbumes en su haber y el quinto ya está en el horno ¿Nos podrías adelantar algo de este nuevo trabajo? ¿Con qué nos encontraremos y para cuándo será el lanzamiento? El disco está grabado ya. Ocurre que hemos tenido problemas con la mezcla, y hemos tenido que llevarnos las pistas del estudio donde se han grabado. Ahora mismo estamos buscando opciones, pero no es fácil. Espero que pronto esté todo resuelto. Mientras tanto, lo que sí te puedo contar es que el nuevo disco se titula “Escritura automática”, e incluye 10 temas escritos por mí, a caballo entre el folk rock, el retro pop y el pop de cámara. He grabado todas las guitarras y alguos teclados, Antonio Bernal se ha encargado de los teclados,. Diego Gámez del bajo y Carmelo Franco de la batería. Gonzalo Caffarena ha ayudado con todo. He


podido contar con las voces de María, por supuesto, de Chana y Jorge de la Beat Family y de Antonio Sierra a la batería en un tema. Hemos invertido más de tres años en sacar adelante el proyecto, tanto desde el aspecto artístico como financiero, y es desde luego nuestra apuesta creativa más ambiciosa. La gente que ha tenido acceso al material sólo tiene buenas palabras y elogios, lo que me permite albergar buenas expectativas, pensar que hemos hecho un buen trabajo. Espero poder compartir pronto el resultado con todos.

Con respecto a Messina Park, ¿tenéis algún otro proyecto entre manos aparte del disco, más conciertos tanto dentro como fuera de Málaga, alguna gira? Lo cierto es que ahora mismo estamos centrados en terminar los procesos del disco. Tenemos un nuevo batería, y estamos trabajando para que se integre en el grupo y pille el estilo lo antes posible. En lo referente al directo, estamos en modo pausa ahora mismo. Necesito tomarme un tiempo para decidir cuál es el camino a tomar en el futuro. Siempre que termino un disco, pienso que he tocado techo, me asalta una enorme sensación de vacío creativo y pienso que nunca más voy a ser capaz de escribir algo decente. Pero con el tiempo, las canciones vuelven a aparecer, y en eso estoy. En realidad, bien pensado, es como una maldición, como la marca del Hombre Lobo. Y si miro hacia atrás, resulta increíble haber llegado hasta aquí y seguir teniendo la capacidad de sorpresa y el hambre creativa. Pero eventualmente, en algún momento, volveremos al directo. Es esencial para la supervivencia del grupo. Nos gustaría hacer una presentación del disco, algo no demasiado grande, donde podamos enseñar las canciones a la gente más cercana y a aquellos a los que de verdad les interese.

¿Por qué la gente debería conocer a Messina Park? Humildemente, pienso que tenemos cosas que contar. Vivimos una época muy superficial en lo artístico y en todo lo demás. Messina park intenta ofrecer un trabajo artísticamente sólido, profundo, elaborado, y a la vez accesible. Si estás cansado de encogerte de hombros después de escuchar un disco, leer un libro o ver una película, tal vez Messina Park sea lo que buscas. Eso espero, al menos.

Una vida dedicada a hacer magia con las metáforas