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El arte es lo sagrado vuelto palpable

ENTREVISTAS 1


Edición general Claudia Lobe Mendoza Diseño y diagramación Rafael Lavado/ Claudia Lobe Corrección de estilo Úrsula León Castillo Fotografías de las obras pictóricas Cedidas especialmente por Fernando de Szyszlo Fotografía Wilbert Lagos Porras Rafael Lavado Guerrero Archivo Fotográfico de Fernando de Szyszlo Noche de Artificio

artificio.editores@gmail.com Derechos Reservados. Lima-Perú 2011

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El Arte es lo Sagrado Vuelto Palpable

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CONTENIDO I.

12 ENTREVISTA

II.

46 ESCULTURAS 58 MURALES

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70 COLLAGE


Han pasado más de 60 años desde su primera

exposición en Lima, y la figura de Fernando de Szyszlo se vuelve más fuerte con el paso del tiempo. Es parte de una generación inolvidable de los años 50, junto a Emilio Adolpho Westphalen, Jorge E. Eielson y Sebastián Salazar Bondy. Muy joven se fue a París y continúo con la fuerza de su vocación para hacer realidad sus sueños. Con octavio paz formó relaciones eternas cuando los surrealistas eran parte de su vida. Estudió el secreto de los maestros, como rembrandt y tiziano, por lo que su obra palpita entre la influencia europea y el origen asombroso de la cultura peruana precolombina.

CAMINO A MENDIETA, 1978. Acrílico sobre tela, 180 x 200 cms.


I. ENTREVISTAS

El artista en su estudio, amplio e iluminado. Una pieza de Bach llenaba el momento. 10

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“Pero creo en eso, que el arte es una suma, es lo sagrado vuelto palpable, vuelto testimonio.”

L

legamos a su morada y nos sentimos fascinados en aquel espacio silencioso, rodeados de su biblioteca fantástica y bellos objetos que acompañan a la galería fotográfica de héroes y amigos entrañables. Todo es parte de aquel universo cálido lleno de formas y misterio.

Las memorias de un joven artista Me llamó la atención, cuando estaba leyendo una parte de los trabajos que se han publicado sobre usted, que a los 17 años leyó un poema de Vallejo en 1942, y quedó muy impresionado. ¿Cuál es el recuerdo de aquel poema y de qué forma lo cambió? Yo siempre tuve interés por la poesía, desde muy joven, porque de un lado mi padre era una persona muy intelectual, escribía libros de viajes, y mi madre era hermana del poeta Abraham Valdelomar. Así que en mi casa siempre hubo libros y siempre leí. Lo que me impresionó de Vallejo absolutamente fue la parte de los poemas a la República Española, porque en esa época estaba muy interesado en lo que pasaba en política en Europa, que era muy importante, así, por un lado, la Guerra Civil Española, y de otro lado, el comienzo de la Guerra Mundial. Sabemos que usted es sobrino de Abraham Valdelomar y que desde muy pequeño ingresó al mundo literario del escritor (aunque él muriera muy joven). ¿Qué le sorprendió de la biblioteca, encontrar a los 12

autores franceses, italianos? (Hace una pequeña exclamación) ¡Cómo decirle! Inicié el proceso que hace todo niño a adolescente a persona mayor leyendo a Alejandro Dumas, Julio Verne, y de ahí pasé a materias más serias como Balzac, Dostoievski y Proust. Su padre era escritor. . Mi padre era polaco y escribía sobre temas de viajes. Lecturas de viajes. . . Viajes científicos, desde el punto de vista de la botánica y la geografía, climatología. ¿Cómo influyó su padre al final a un joven de Szyszlo que decidió de pronto abarcar la literatura y la cultura? ¿Tú sabes cómo es no? Tiene relación y no tiene relación. Es decir, uno se convierte en artista seguramente porque tiene la piel un poco más delgada, entonces le afectan un poco más las cosas, y de otro lado, al mismo tiempo, quiere testimoniarlas. Entonces uno lo testimonia a través del arte, ya sea la literatura, la música y la pintura.

Yo cuando era muy joven intenté, como todo el mundo, escribir literatura. Cuando terminé el colegio creí que tenía vocación porque tenía una facilidad para las matemáticas y una preparación cultural, pensé que podía ser un arquitecto e ingresé a la Universidad Nacional de Ingeniería, pero al año y medio, porque quería mejorar mi dibujo, me matriculé en un curso nocturno en la Católica y entonces, ahí descubrí mi vocación.

En la búsqueda de las culturas precolombinas

el pequeño universo en Chancay, Eielson y el maestro Winternitz. Y conoció a Adolfo Winternitz. Sí, el profesor Winternitz era el director de la Escuela de Arte. Leí un libro que contaba que él llegó a los 33 años a Perú y se sorprendió al encontrar solo un museo y pocas referencias en un país rico en cultura. Sí, claro. ¿Y cómo se dio la conexión con el maestro Winternitz? Bueno, en esa época la Escuela de Arte de la Universidad Católica se llamaba Academia de Arte Católica, y en general, se encontraban a las chicas que hacían pintura mientras se casaban. Entramos juntos tres amigos, uno era el pintor Jorge Piqueras que era hijo del escultor y arquitecto Manuel Piqueras, que hizo el Palacio Arzobispal y la Escuela de Bellas Artes, también un compañero mío que se llamaba Bresciani, que más tarde en París descubrió que su vocación era la biología y se quedó a vivir en Copenhague, y es profesor de la Universidad de Copenhague.

Winternitz estuvo muy contento que nosotros llegáramos, y no solamente puso mucho interés en lo que hacíamos en la Escuela, sino también en ayudarnos a conocer otros mundos. Entonces íbamos a su casa. Él era como todo centroeuropeo, tocaba un instrumento, tocaba violín, y su mujer tocaba piano y hacían conciertos los domingos en su casa. Y así, poco a poco fuimos haciendo una amistad que es la del profesor y sus discípulos. Yo le estoy agradecido, porque en esa época en Lima no se había traducido al español Las Cartas a un joven poeta, de Rainer Maria Rilke, él las tradujo, y nos las dio, y hasta el día de hoy es un libro que me parece básico para la formación de un artista joven. Sabemos que desde muy joven estuvo muy interesado por la cultura peruana precolombina: Chancay, Nazca. . . Sí, sin duda, sin duda. ¿Cómo se logra aquella fusión entre la influencia europea clásica con nuestra cultura, con nuestro origen? No se olvide que en el siglo veinte, ya en esa época, en Europa era aceptado el interés por las culturas primitivas. Desde 1905 y 1906 en que Picasso y Matisse se interesaron en el arte negro, entonces, las culturas primitivas estuvieron siempre desde esa época muy vinculadas al arte contemporáneo. Y para nosotros, digo nosotros, porque éramos una generación (Eielson, Sologuren, Salazar Bondy), eran las únicas obras de arte plástico que estaban al alcance, es decir todo el arte plástico producido en occidente lo conocíamos por libros. Usted veía una reproducción de La Ronda nocturna de Rembrandt del mismo tamaño que un cuadro de Klee, de veinte centímetros por veinte centímetros, entonces, no había una proporción. El único arte original que había a nuestro alcance para contemplar era el arte precolombino. Entonces, desde 13


Pero encontrar la propia voz requiere de un proceso. Exacto, sin duda, y esa propia voz debe tener no solamente todos los elementos y descubrimientos de la cultura contemporánea, sino que, al mismo tiempo, debe tener raíces, ¿no es cierto? Tiene que mostrar el sitio donde se ha producido y entonces esa es otra batalla cultural. Por eso la gente que admiramos como el pintor Tamayo en México, o el pintor Wilfredo Lam en Cuba, o la poesía de Vallejo o Neruda; esa fue siempre una de nuestras grandes preocupaciones. Usted era muy amigo de Emilio Adolfo Westphalen. Mucho, claro.

esa época todos nosotros en particular, Eielson y yo, nos interesamos mucho en el arte precolombino y comenzamos a coleccionar. En esa época no pasaba nada. Y viajaba a Chancay . . . ¡Ah, sí mucho a Chancay! Al kilómetro ochenta de la Panamericana donde había una aldea en que huaqueaban cosas de Chancay que solamente encontrabas ahí.

Las Moradas y la generación del 50 La agrupación Espacio y la fascinante aventura en París. 14

Y esa generación tan especial que vinculó a Eielson Sologuren, Westphalen, se encontraba muy preocupada por modificar y discutir sobre temas culturales reunidos en Pancho Fierro. ¿Cree usted que la situación cultural no ha cambiado desde esa época? Han cambiado los desafíos. Nosotros en esa época tratábamos de poner al día a la cultura peruana que estaba empantanada en el folclore, en el indigenismo, y que había olvidado completamente el desarrollo del arte occidental, entonces fue una batalla muy clara en defensa de la modernidad, de las nuevas maneras de pensar. Ahora es mucho más difícil, porque todo el mundo está enterado, no hay ninguna batalla que dar en ese sentido, es decir, las batallas que seguramente hay que dar es para impedir que los artistas jóvenes solamente se dediquen a copiar lo que se ve afuera, a imitar lo que se hace afuera.

Trabajaron juntos en Las Moradas. Claro. Cuando Emilio hizo Las Moradas en el comité de redacción estaban Blanca Varela, quien era mi esposa, Jorge Eduardo Eielson, Luis Miró Quesada, el arquitecto, quien era también un gran amigo y dio la gran batalla por la arquitectura contemporánea; entonces era un grupo que estaba de acuerdo, con una clara idea de lo que había que hacer. Octavio Paz alguna vez dijo: “Por primera vez fuimos contemporáneos de todos los hombres”. En América Latina eso sucedió inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, a partir del año 1945. Y luego el núcleo fue París junto a Octavio Paz, Breton, Cortázar. . . Sin duda, más tarde llegaría la siguiente generación de Mario Vargas Llosa. Pero para un joven que llega a París, como usted lo hizo, llenarse de toda la energía de esa cultura fue fascinante. Sí, un descubrimiento maravilloso. Claro que todos nosotros éramos pobres y teníamos muy poco dinero. Era realmente una vida muy dura la que

hacíamos. Pero estoy seguro de que todos los que la hemos pasado la recordamos con el mismo entusiasmo y con la misma maravilla que fue vivir en París en esos años. Era una generación valiente. . (Sonríe) ¡Una generación valiente! Sí, y con mucho propósito. Sobre todo con mucha vocación. Claro que todos tenían que ver cómo se las arreglaban para sobrevivir, Javier Sologuren estuvo enseñando varios años en la Universidad de Lund de Suecia, Eielson tenía muchas cosas de arte que de vez en cuando vendía para sobrevivir, y así todos la pasamos. Hay unas palabras que usted dijo en Bogotá en 1991: “Como generación, lo que queríamos unas veces de manera consciente, y otras de manera más bien oscura, era algo que no existía. Teníamos la sensación de que estábamos atrasados y, al mismo tiempo, percibimos la necesidad de expresarnos en un lenguaje contemporáneo. Estábamos bajo la impresión de que los artistas que pertenecían a la vanguardia peruana estaban, aún así, atrasados en términos de pintura y algo menos en poesía.” Sin duda, en poesía mucho menos. Si usted piensa en Emilio Adolfo Westphalen y César Moro en los años treinta con la Abolición de la muerte, de Westphalen del año 1935, pero había un desfase tal entre la poesía que hacía Westphalen y la sociedad que supuestamente la leería, pero no se produjo nada, pasó casi desapercibida. Se necesitó que hubiera la guerra y esa explosión de información para que la nueva generación, que éramos nosotros en el año 45, cuando teníamos 20 años, tomáramos eso y empujáramos. Entonces sin duda obtuvo más eco en Lima.

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¿Y la agrupación Espacio? ¿Siguen viéndose, continúan juntos? Usted sabe que en esa época hacíamos no solamente exposiciones de pintura, conferencias, sino que hacíamos conciertos de música contemporánea, conciertos donde tocábamos piezas de los grandes compositores del siglo veinte, que estaban vivos todavía, y estrenamos una sonata para clarinete y piano de Béla Bártok. Béla Bártok estaba vivo, murió en los años cincuenta. Tratábamos siempre de promover, ¿no es cierto? Después eso se convirtió en el Instituto de Arte Contemporáneo, que pasó muchos avatares, pero que como Institución es la única que ha sobrevivido, penosamente (sonríe). Claro que sí, a veces es difícil que en el país resistan las instituciones culturales. Sí, pues.

la maravilla del mundo y el azar

DOS-CAMINO A MENDIETA, 1998. Acrílico sobre tela, 200 x 200 cm. Colección Privada.

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Cuando Mario Vargas Llosa presentó un trabajo sobre el pintor Gilberto Urday le dedicó unas palabras al artista que me parecieron importantes en un momento: “a la vez que sus cuadros retomaban el marco acostumbrado, sus telas se han poblado de monstruos. El monstruo es uno de los habitantes más frecuentes de la pintura contemporánea, así como en el pasado lo fueron los héroes, las vírgenes, los diablos y los arcángeles. Lo encontramos por doquier en Europa, y en América Latina está en el corazón de nuestros mejores creadores.” ¿Usted tiene monstruos en su obra? Bueno un monstruo pero seguramente muy oculto, porque nunca he hecho una pintura descriptiva, nunca he hecho una pintura figurativa. Pero eso no quiere decir que no tenga significado

y no quiera ser agresiva, violenta, es decir, que la descripción de Mario a pesar de que esos temas no los he tocado siempre han estado inherentes en mi pintura. Monstruos escondidos quizá . . Exacto, exacto. ¿Cómo fue su relación con Octavio Paz, Breton y con Rufino Tamayo? Usted expresó que al principio cuando vio unas pinturas del artista mexicano fue una sorpresa. Una revelación, sin duda. ¿Y el descubrir la obra de Rufino Tamayo, y luego formar lazos de amistad con Breton y Octavio Paz? Descubrí la pintura de Tamayo acá en Lima antes de ir a Europa. Había una revista literaria mexicana muy buena que se llamaba El Hijo Pródigo, y ahí descubrí un artículo con unas reproducciones de Tamayo. Después cuando yo llegué a París en 1949 conocí en esa época a Octavio Paz. Tamayo llegó a París en ese momento y entonces lo conocí, y empezó una relación que sería abusivo de mi parte decir, que era una amistad, porque Tamayo era 27 años mayor que yo. Pero sí, nunca lo dejé de ver hasta que murió. Como yo expongo mucho en México, siempre iba, y siempre estaba con él, además en el Museo Tamayo en México hay cuadros míos, escogidos por él, además fue una relación maravillosa para mí. Claro, Octavio Paz sí fue mi amigo, ¿no es cierto? Lo veía todas las semanas en París, durante 20 años, y después en México cuando él regresó. Iba a México generalmente cada dos años porque hacía exposiciones. Entonces nunca lo dejé de ver. Y cuando Octavio estaba muriendo, ya que le dijeron que estaba con un cáncer muy grave, entonces me fui a México a verlo antes de que muriera, y lo vi un mes antes de que muera. 17


En una fotografía aparece usted junto a Octavio Paz el día que le dieron el Premio Nobel. . . ¡El premio Nobel! Sí, aquí lo tengo (y señala la foto con su gran amigo). De casualidad estaba yo en Nueva York, había una exposición mexicana en el Metropolitan que se llamaba, sino me equivoco, ´Tres mil años años del arte mexicano”, y Octavio estaba invitado por el gobierno mexicano para dar una conferencia, yo estaba porque tenía una exposición en Nueva York, y de pronto oigo en la radio, a las siete de la mañana, que Octavio Paz ha ganado el Premio Nobel y entonces, como sabía que estaba en el hotel, fuimos con mi mujer, compramos una botella de champagne y nos fuimos al hotel a saludar a Octavio. Esa es la foto. Fernando de Szyszlo y José María Arguedas en Puerto Supe. Foto Cortesía.

El pintor con Octavio Paz y Manuel Felguerez, 1967.

En un homenaje que le hicieron a Octavio Paz usted

terminó con una cita de Quevedo: “nada me decepciona el mundo. . Me ha hechizado.” ¿Continúa sintiendo lo mismo? ¡Ah, sí! Sin duda. Yo tengo un gran amor a la vida, y eso no quiere decir que le tenga temor a la muerte, sino que en relación a la muerte la idea que me da pena es dejar de vivir, no morir, no tengo miedo. No va a pasar, no creo en nada. Yo creo que con la muerte termina ese ciclo de nacimiento, muerte, y ahí termina, no hay más allá (sonríe). Como San Juan de la Cruz, la oscuridad ahí perpetua. Él era de esas maravillosas personas que creían en la vida eterna, que iba a volver a ver a Santa Teresa. Yo no creo.

Recuerdos. Con Octavio Paz, el día que el escritor mexicano ganó el Premio Nobel de Literatura, 1991.

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Octavio Paz creía en. . . No, no creía. Yo creo que la gente de este siglo que ha vivido esas circunstancias que nosotros hemos vivido no cree ahora en nada. Ahora se ha puesto de moda, más bien, el volver a tratar de encontrar explicaciones metafísicas a la existencia humana, yo creo que lo tremendo de esto es que no hay explicaciones, todo es azar, no hay destino. ¿Fue una generación desencantada, digamos al mismo tiempo sorprendida de la vida pero desencantada en otros aspectos? Bueno, desencantada, claro sí, es decir como todo el mundo siempre; sencillamente porque todos nosotros queríamos que no hubiera pobres, o que no hubiera miseria. Pero para un artista siempre es más difícil. Pero entonces entra todo, entra la política. Yo creo que la felicidad se da. Freud dice que la felicidad se da por contraste, uno es feliz, y es una situación pasajera, es una situación que si no hubiera infelicidad no podría haber felicidad, se da por contraste. Es como el bien, solo hay bien porque hay mal, ¿no? y la vieja teoría de la herejía cátara.

Paracas, la Noche el misterio y lo sagrado Hay una continua búsqueda en sus pinturas, el hallar el origen del ser en aquellas culturas precolombinas. Qué decirle. Yo sigo buscando. Lo que he dicho antes habla de una persona que no cree en nada, y al mismo tiempo, sí creo que hay un nivel de realidad superior a la realidad cotidiana, a la realidad de todos los días, lo que los surrealistas decían, sobrerreal, lo que está por encima de lo real. Es decir, inexplicablemente creo en lo sagrado, que 20

hay cosas que no tienen explicación. El amor es un misterio la capacidad que pueden tener algunas personas, Bach por ejemplo, expresó el genio de un ser humano en sonidos, es un misterio. Pero creo en eso, que el arte es una suma, es lo sagrado vuelto palpable, vuelto testimonio. Grandes pintores han convertido materia, polvos de color diluidos en una goma ya sea de aceite de linaza o goma acrílica, lo han convertido en cosas sagradas, es decir, cuando usted está en frente de un cuadro de Tiziano, de la capilla Sixtina o de Bach o Dostoievski, se da cuenta que ahí ha habido sentimientos que se han vuelto materia palpable, que es una metamorfosis increíble, ¿no? El poder convertir lo que uno siente en una cosa que usted la puede tocar, como un cuadro de Rembrandt, y sin embargo, al mismo tiempo, eso que usted siente lo pueden sentir otros, eso que Jung llama el inconsciente personal, que tiene lazos denominadores comunes con el inconsciente colectivo. Si yo saco una cosa del fondo de mí, de mi inconsciente, una cosa que escapa a mi explicación, ¡fum! (hace una gesto con sus manos como una pequeña explosión), y la logro poner en mi cuadro, eso lo sienten otras personas también. Pero es un proceso complicado, doloroso. . Es un proceso complicado y doloroso, irracional, inexplicable y difícil, sobre todo difícil, al punto de realizar una obra que comunique es una cosa que no es sencilla, no se da mucho. La generación de Eielson, Westphalen, César Moro, estaba buscando respuestas en las antiguas culturas peruanas. ¿Qué deseaban encontrar? ¿Cómo se podían fusionar? El arte primitivo tiene eso, ¿no es cierto? Es un contacto directo, un contacto sin dogma, sin explicación, un contacto con las fuerzas más oscuras. El intento de controlar el destino, de

PARACAS, 2003. Acrílico sobre tela, 120 x 120 cm.

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controlar el futuro es una cosa que está muy presente en el arte, en todos los artes primitivos, porque ya no se preocupan de la técnica, se preocupan de expresar lo que sienten. Y entonces, eso es lo que hace la riqueza del arte primitivo, y eso es lo que lo hace tan apasionante para una persona del mundo contemporáneo donde estamos dominados por la razón, por la ciencia, por la explicación pensar que esas culturas están vivas, palpitantes. ¿Usted recuerda cada uno de los cuadros que ha pintado? No, me acuerdo de algunos, pero no de muchos. ¿Pero de nombre? Bueno de nombre sí, porque muchos cuadros tienen el mismo nombre, porque en realidad no es que me haya propuesto hacer una serie de cuadros con el mismo nombre. He hecho unos cuadros que se llaman Camino a Mendieta. Tuve una impresión muy fuerte cuando vi ese paisaje al sur de Paracas en una playa que se llama Mendieta, entonces, cuando regresé a mi estudio quise reproducir esa impresión con mi lenguaje, hice un cuadro y cuando lo terminé me di cuenta de que no había logrado sacar lo que tenía adentro, entonces volví a intentarlo de otro color, de otra forma, de otro tamaño, entonces, esa suma de intentos fracasados es lo que hace una serie de cuadros. Siempre he dicho que para un 22

pintor como yo, lo que se llama obra no es sino una suma de derrotas, es la búsqueda de un cuadro que equivalga a lo que yo sentía al soñar. ¿Siempre se queda con esas búsquedas? Siempre, siempre. ¿Y con los últimos cuadros? Es que nunca me parece que es el mejor, para decirlo sencillamente, nunca estoy satisfecho con los resultados. Entonces, por eso es que no me ha preocupado mucho su destino final. Hace muy poco tiempo que mi segunda esposa se ha preocupado de conservar recortes, no sé dónde están muchos de esos cuadros. Una vez he calculado que habían hecho alrededor de 2 500 y 3 000 cuadros, y no tengo la menor idea de dónde pueden estar esos muchachos. ¿Usted guarda en el recuerdo un conjunto de cuadros de manera especial? Hay algunos que por la importancia que les di los recuerdo más, pero no es que diga que hay un cuadro que es el mejor, no. Hay unos cuadros y quizá piense que están mejor que otros, pero no, no tengo recuerdos. El otro día en El Comercio, hace dos o tres días, había una foto del Embajador Flores Araóz dando su primer discurso en la OEA, y al fondo vi un cuadro enorme mío, no se notaba pero todo el fondo era un

CUARTO EN AUVERS, 2001. Acrílico sobre tela, 120 x 150 cm.

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enriquece el espíritu, da mucho aliento a la creación. En aquella violencia entonces hay creación. Hay creación, sí, desgraciadamente es uno de los precios también. Guernica no existiría. . . Sí, exacto.

cuadro enorme, un tríptico que tendrá cuatro metros cincuenta, por dos metros de alto, pero, me acordé, que ese cuadro estaba ahí, ¿cuándo fueron las elecciones de Vargas Llosa? En 1990. 1990, entonces ese cuadro tiene 17 años.

La resistencia frente al poder y el llamado de la creación Usted es un gran amigo de Mario Vargas Llosa. Mucho, claro. Y colaboró en la campaña política en 1990 con Fredemo Sí, la única vez que he colaborado en política en ese frustrado intento de modernizar la política peruana. ¿Fue más por amistad que por política? Es porque ese sueño que tuvo Mario de cambiar el Perú, ese sueño yo lo tenía, todos lo teníamos, ¿no es cierto? Es un sueño que soñamos juntos, por eso la decepción para mí fue muy fuerte. Pocas veces en mi vida he tenido una decepción tan fuerte como ver que mi pueblo, mi país, no entendiera que Mario era una persona honesta, 24

decente, capacitada, preparada, y que eligiera en cambio al señor que ya hemos visto con resultados tan espantosos. A veces es bueno revisar la campaña de 1990 porque se descubren muchas aristas, en primer lugar, la sinceridad de Vargas Llosa. Sí, él nunca miente. Es una persona que no tiene intereses que puedan ir en contra de lo que piensa. Tanto en su vida como en su narrativa. Sí Quizá esa fue una de las causas. . . Sí una de las causas por las que perdió, sin duda. Desgraciadamente. Es que no era un político. Sí, no sabe mentir. En un artículo creo que indicó que las dictaduras influyen demasiado en la cultura, retrasan un cambio. Retrasan un cambio, pero al mismo tiempo producen sentimientos muy fuertes. Entonces son como un abono para la creación, porque uno tiene sentimientos muy fuertes, no es la mediocridad de un gobierno que está en términos medios. Rechazar un gobierno es tan fuerte como apoyarlo, es tan fuerte como una decepción amorosa, uno está muy consciente y eso

¿Luego de esa experiencia no ha querido apoyar a ningún político? No, aunque de vez en cuando escribo artículos políticos en El Comercio, pero completamente sin ninguna bandera, no defendiendo nada, sino mis ideas de democracia y de contribuir a que nuestro pueblo encuentre su destino. Entre los años 40 y 60 hubo generación de cambio, y luego nos quedamos atónitos esperando que el gobierno lo haga todo. ¿Qué nos pasó? ¿Qué nos ha faltado? Se han desinteresado las generaciones más jóvenes, es una cosa bien terrible lo que ha pasado. Han dejado de leer, de tener identidad, es decir todos escuchan la misma música en Lima, Nueva York, Buenos Aires, es la misma música y las mismas letras vagamente de protesta, vagamente sin mayor compromiso. En pintura también pasa, en todo pasa, es decir es una época de crisis sin duda, porque la globalización hasta este momento lo que quiere decir es, igualación, es decir cortar todo lo que sobresale, que todos seamos iguales, que estemos con blue jean, con t-shirts y oyendo música rock con unos audífonos que no nos dejan conversar. Pero el rock es lindo. . ¡Claro que es lindo! pero ha disminuido la profundidad de las relaciones, ¿no es cierto? Antes bailar no era hacer gimnasia dando vueltas frente a una pareja, sino que era un compromiso que era más total. Bailar era una cosa que era el comienzo o fin de

las relaciones. Pero ahora, la música es tan fuerte que bailan separados, es imposible hablar no hay diálogo. Es de una gran soledad, vamos a una gran soledad a ser totalmente espectadores. ¿Cómo cambiamos esto? ¿Cómo cambiamos esto? No lo sé, habría que enseñarles a las jóvenes generaciones a leer. ¿Una revolución cultural? Sí, pero cuidado con la palabra ya da terror, la revolución china. . . No, no. . . Fue terrible. El nivel cultural se ha perdido, vemos a los chicos que no leen, no descubren, no buscan. Son pacientes, son receptores. El amor mismo se ha degradado. Antes el sexo era un misterio, es decir era un misterio que costaba mucho realizarlo. En cambio ahora se ha vuelto una moneda de todo los días, ha perdido su misterio, su oscuridad. Pero creo que es pendular. En los años 20, inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial, los escotes eran enormes, las mujeres estaban medias desnudas enseñando los pechos, y después se volvió a cubrir todo. Imagino que eso volverá, que el misterio de las mujeres va a recuperarse y no va a tener que exhibirse tan fácilmente.

La visita de Malraux a Lima y la visión de Ricardo Grau Veo que tiene una galería fotográfica de héroes: Baudelaire, Proust, Moro, Rembrandt. . . Nietszche, Proust, Moro, André Malraux y Breton. 25


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MAR DE LURIN, 1989. DĂ­ptico. Acrlico sobre tela. 160 x 380 cm.

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¿Conoció a Malraux? A Malraux desgraciadamente no, y seguramente es uno de los hombres que más admiro de los contemporáneos, más o menos contemporáneo. Porque cuando Malraux estuvo aquí en Lima yo estaba en París en esa época, y lo hubiera conocido. Ricardo Grau hablaba muy bien francés, porque había vivido casi toda su vida en París, y la embajada en ese momento no tenía con qué intelectual que hablara francés mandarlo al Cusco, y se fue con Ricardo Grau. Me dio pena no conocerlo.

mucho tiempo optimista de lo que iba a pasar. Entonces, es una responsabilidad enorme que el presidente García tiene, y yo me he quejado que en vez de hablarnos ahora de lo que está haciendo, el tren eléctrico, o la carretera transoceánica, o de las carreteras entre pueblos de Perú y de la electrificación del Perú, nos hable de la pena de muerte, que es una cosa obsoleta, porque no hay persona informada en el mundo entero que defienda la pena de muerte.

¿Cómo modificó la visión de Ricardo Grau en la pintura contemporánea peruana? Mucho, es muy importante, porque él trajo las maneras de pintar que había aprendido en París. Fue muy importante sobre todo en la polémica con el indigenismo, él fue uno de los primeros que dio armas, que dio material, fue una persona muy entrañable, y un pintor estupendo.

El misterio en la noche estrellada

Los artículos periodísticos y la política nacional En sus artículos en el diario El Comercio se puede observar una visión crítica sobre la realidad peruana. ¿Qué opina sobre el momento político que estamos viviendo con el gobierno de Alan García? El domingo pasado escribí un artículo en que decía casualmente que yo creía que nunca un presidente en los años que tengo de vida, nunca había visto a un presidente entrar con tan buenos auspicios, la caja fiscal plena, una oposición manejable, la economía creciente, y la gente en general por primera vez en 28

los surrealistas en la ronda nocturna

Recuerdo que le pregunté sobre las pinturas que había creado, y me contó sobre Camino a Mendieta, pero tengo unos nombres más específicos: ¿Noche Estrellada, de 1978? Sí claro, en realidad muchas veces en mi vida he tomado nombres de cuadros que amo. Hay un cuadro de Van Gogh que se llama Noche Estrellada, y ahora último he hecho un cuadro que se llama Ronda Nocturna, como el cuadro de Rembrandt, pero en realidad, era la sensación del espacio, del cosmos, que hice bastantes cuadros de esos, no recuerdo en qué época. ¿Y Viento Oscuro Paraca, en 1992? ¡Ah, claro! Todo es lo mismo. Yo siempre digo que mi pintura se ajusta a ese refrán francés que dice: “Más cambia, más es lo mismo”. Es decir yo he buscado siempre lo mismo, sacar una cosa dentro de mí que esté viva y comunique, entonces siempre

CAMINO A MENDIETA, 1977. Acrlico sobre tela, 122 x 122 cm. Colección Privada.

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ha sido el mismo problema, lo he aproximado por diferentes vertientes, pero siempre es lo mismo, crear una cosa que hable que tenga misterio, que tenga violencia y que las personas lo puedan sentir. El arte es un oficio que necesita un cómplice, necesita el lector, el auditor, el músico, el que lo ve en pintura, ese cómplice tiene que de alguna manera estar preparado, para poder recibir un mensaje. ¿Esos elementos que se transmiten, por ejemplo, en el cine cuando dirigió una película? ¡Ah! Sí una película hace mil años, en el año 51, sí hice una película. Sí, he tenido mis inquietudes. Después he hecho unos libros en collage que nunca los he enseñado. Pero siempre he estado muy interesado en el pensamiento surrealista, mejor dicho en la manera de pensar el arte de los surrealistas, eso de sacar del fondo, encontrar un camino a lo maravilloso dice Breton, que está ahí dentro de nosotros, y que explota para sacarlo por cualquier camino. Hay mil caminos, cada artista tiene que encontrar un camino para sacarlo.

El país de su infancia y la literatura

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Lima a pesar del cielo gris, lo leí en una entrevista, lo sigue inspirando. Yo creo que cuando uno está muy vinculado al país, al sitio donde ha pasado su infancia, ¿no es cierto? Entonces, están todos los vínculos que se han producido, vínculos con la geografía, con el clima, con los amigos, con las personas, con las mujeres, con los amores y las frustraciones. Entonces uno queda muy marcado, muy marcado para siempre. Rilke decía: “uno es del país de su infancia”, no del país de su padre, ni de su raza, es del país de su infancia, eso es cierto. Usted ve a Mario Vargas Llosa

pasa poco tiempo en Lima al año, sin embargo, toda su obra está vinculada a Miraflores, a la calle Porta. ¿Muchos recuerdos, mucho dolor? Claro. Todos sus libros importantes, salvo La Guerra del fin del mundo, o La Fiesta del Chivo, todos los libros importantes de Mario están vinculados a Lima. Si tuviera que hacer una difícil elección de poetas y autores, ¿con quiénes se quedaría? La poesía española del Siglo de Oro, siempre me ha maravillado. Quevedo, Góngora, San Juan de la Cruz, Vallejo, Neruda ¡hay tantas cosas que me gustan en literatura! Proust sigue siendo mi autor favorito. En este momento estoy leyendo una nueva biografía que se ha publicado sobre Proust, está toda la correspondencia, 24 tomos. ¿24 tomos de la correspondencia de Proust? Claro, no se olvide que no había teléfono, entonces en París la gente se comunicaba así. Hay días en que hay 15 cartas de Proust, pequeñas líneas. Eso forma toda su vida, da una imagen más clara del autor. Claro, sin duda. ¿Finalmente, cómo quisiera permanecer en la memoria de todos? Digamos como múltiples formas y figuras. (Sonríe) No es tan sencillo. Si ya estoy muerto, ya que me importa (ríe). ¿Si tuvieran que hacer una nueva retrospectiva sobre usted, cuál sería la frase que lo definiría? Es muy complicado, además es circunstancial, hay muchas frases. André Breton contaba que una vez en un cementerio de pueblo, en Francia, encontró una lápida que decía el nombre de la persona, y abajo decía: “Sin Dios ni maestro, sin patrón y sin Dios”. Pero, hay muchas frases. 31


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De la serie CEREMONIA III, 2002. Acrílico sobre tela, 100 x 81 cm.

EL INNOMBRABLE , 1982. Acrílico sobre tela, 180 x 200 cm.

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De la serie CEREMONIA, 2002. Acrílico sobre tela, 100 x 100 cm.

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De la serie CEREMONIA, 2009. Acrílico sobre tela, 100 x 81 cm.

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Entrevista de septiembre del 2010. Fernando de Szyszlo presidía la Comisión del Lugar de la Memoria.

“Hay que conservar vivo ese recuerdo: primero, como homenaje a las víctimas, y segundo, y más importante, para que la gente no olvide lo que pasó, y que sirva de impedimento para que nunca se repita semejante barbaridad.” el poder de la memoria y la justicia poética ¿Cómo se siente en este nuevo reto, en la presidencia de la Comisión del Lugar de la Memoria? Bueno, me doy cuenta de que es un presente griego, y que va a ser una cosa bien delicada y bien pesada. Pero es una propuesta a la que no me podía negar, porque si me salía yo, ya se había salido Mario, la Comisión iba a quedar muy desguarnecida, y podría peligrar su misma existencia. Y entonces yo pensé, y hablé con Mario Vargas Llosa, que si la Comisión fracasaba, o si el proyecto fracasaba, los que iban a ganar eran los enemigos del proyecto, y la renuncia de Mario no iba a tener ningún valor, porque iban a ganar los que estaban opuestos a que se hiciera un Lugar de la Memoria. Los otros miembros de la Comisión me propusieron, yo no me pude negar, la verdad.

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En este caso, en el panorama político actual, ¿cómo se puede resistir contra la presión de algunos sectores políticos que ven en el Lugar de la Memoria un peligro para sus intereses? Creo que la renuncia de Mario ha sido muy buena, en el sentido que ha fortalecido a La Comisión, primero que todo, porque se tiró abajo el Decreto, y entonces

la Comisión está fortalecida. El problema económico desapareció, la Unión Europea nos ha prometido un millón y medio de euros más, el gobierno nos ha prometido colaborar con por lo menos un millón de dólares, y entonces el problema presupuestal está resuelto. Ahora lo que ha demorado todo el movimiento de la construcción misma, es la traba burocrática, la licencia. Hay que sacar un permiso permiso de la autoridad de la Costa Verde, un permiso de la Municipalidad de Miraflores, permiso de la electricidad, en eso estamos empeñados. Pero ya todo ha salido y el 4 de noviembre se pone la primera piedra del edificio, va a venir el Ministro de Construcción de Alemania para inaugurar y estar presente en la primera piedra, el presidente, y el alcalde de Miraflores, todo se está moviendo finalmente. Y Alemania fue uno de los primeros países que se interesó en el proyecto. Claro, a Alemania hay que darle el crédito de la iniciativa, porque fue una funcionaria del gobierno alemán la que vio la exposición de fotografías y dijo: “si ustedes quisieran un local para albergar esta exposición (la exposición que se llamaba Yuyanapaq, tan linda), Alemania les daría dos millones de euros para construir el museo”, y entonces ahí comenzó todo a moverse. Y ahí se lanzaron los enemigos, los fujimoristas infiltrados en el gobierno que no querían por nada que se hiciera.

TRES AÑOS DESPUÉS Fernando de Szyszlo continúa con su incansable proceso creativo.

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¿Cree que los peruanos estamos dispuestos asumir la verdad o la responsabilidad de la violencia social que hemos vivido durante más de 20 años al vernos reflejados en el Lugar de la Memoria? Yo creo que es muy importante, porque si usted piensa que la violencia comenzó el año 90, hace 20 años, un chico que hubiera nacido el año 90, el día de hoy tendría 20 años y no sabría nada de lo que pasó. Hay que conservar vivo ese recuerdo: primero, como homenaje a las víctimas, y segundo, y más importante, para que la gente no olvide lo que pasó, y que sirva de impedimento para que nunca se repita semejante barbaridad.

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¿Cree que estaremos en la encrucijada de elegir entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala? Yo en eso pienso como Mario, que no va a suceder, esta disyuntiva siniestra no va a pasar (sonríe), y que no vamos a estar obligados a escoger entre el cáncer terminal y el sida. Mejor dicho, tengo la esperanza que va a salir bien. El hecho de que todavía esté tan turbio aún con la victoria de Susana Villarán, que es una persona respetable, honesta y seria, pero que está muy mal acompañada, hay gente ahí que no cree en la democracia, que no cree en la modernidad, que no cree que la gente pueda progresar. Uno se da cuenta de que los partidos de izquierda, de extrema izquierda peruana, para subsistir, para seguir existiendo, necesitan que haya miserables,sino hubiera miserables, no habría partido. Ese pensamiento del SUTEP o de Nueva Izquierda o de Patria Roja necesita que haya gente que esté insatisfecha, pobre, miserable, y que no puede mandar a sus hijos al colegio; entonces, eso va ir desapareciendo. Yo le decía el otro día a una persona que me entrevistaba: cuando yo llegué a Francia, el partido político más grande que había, de lejos, era el Partido Comunista y en Italia, el Partido Comunista Italiano era el partido más grande de Europa, ¿qué ha hecho que está situación cambie y que ya prácticamente

no haya representantes al Congreso comunistas en Francia ni en Italia? Hay socialistas, pero no comunistas, es el bienestar. La sociedad se ha desarrollado y el plan Marshall, inicialmente, puso en movimiento toda una recuperación de Europa, y la capacidad de los europeos para recuperarse de la catástrofe de la guerra. ¿No será acaso porque la clase media en Europa se fortaleció hace 40 o 50 años y originó ese equilibrio de poderes? Eso no pasó acá, Fujimori destruyó a la clase media. Sin duda, y además la corrupción y la violencia. Entonces, qué pasa 20 años después, Fujimori está en la cárcel y Mario Vargas Llosa ha ganado el premio Nobel (sonríe). Es una increíble respuesta de la vida. Sí pues, hay una justicia poética, una cosa que es incontenible. ¿Tiene fe que las nuevas generaciones vean a este lugar como un referente de la historia del Perú? Sin duda es un referente. Lo que pasó cuando llegó al punto más bajo es que estalla esta violencia, y esa violencia asesina de Sendero suscitó una violencia irracional de la represión del terrorismo. El Lugar de la Memoria es un sitio para recordar y también para defender a las víctimas, la mayoría de ellos inocentes, hay víctimas también de la barbarie que incluso han reprimido. Los que estamos ahí en la Comisión de la Memoria, lo que queremos es que sea un lugar completamente objetivo, es decir, que se mire sin ningún prejuicio político lo que pasó, y que se exalte lo bueno y que se condene lo malo. Y no todo está en un lado ni en el otro, sino que hay inocentes en ambos lados y la mayor parte de estos inocentes son víctimas, que no tenían nada que ver con el problema.

DOS/CAMINO A MENDIETA, 1999. Acrílico sobre tela. 200 x 180 cm.

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¿Cómo lograrlo? Normalmente, uno quiere tomar partido, digamos por un lado de la historia. ¿Se puede lograr ese equilibrio para dirigir todo este proyecto? Claro, es un esfuerzo. Reclama un esfuerzo de conciencia, y un esfuerzo de voluntad de hacer el bien y de hacerlo bien, es decir que no haya intereses oscuros detrás, sino que realmente se ponga el acento en el sitio que debe estar, y primero que todo debe ser totalmente objetivo y desapasionado. Yo creo que va a ser así. El proyecto del edificio es lindo, y la museografía del proyecto que ya se ha hecho, con un anteproyecto que también es muy bueno y muy objetivo, y ahora vamos a comenzar a recibir museógrafos franceses, alemanes y españoles que van a ayudar en esto. El Lugar de la Memoria en sus instalaciones exhibirá fotografías, videos.. Claro, fotografías, videos y habrá un archivo y una biblioteca que usted puede ir a consultar y puede preparar una tesis sobre ese pedazo de la historia del Perú. Con un archivo de todo lo que pasó, es decir, videos, fotos, artículos, textos y va a ser una cosa bastante completa. Y será un lugar que va a invitar a la participación del público, quiero decir, el público va a poder opinar, y dejar sus opiniones escritas. Para recrear la historia, o como una historia viva. . Cómo piensa usted de tal cosa, o dar sus opiniones. Los espectadores van a poder dar sus opiniones. Y el arte que se ha suscitado después en las artesanías de esas zonas, un arte popular vinculado al terrorismo, cosas muy interesantes, ingenuas pero llenas de sentido. Ahora tenemos esperanzas de que antes que termine este gobierno vamos a poder inaugurar, por lo menos la Sala Mayor porque claro toma tiempo. Ahora tenemos en realidad seis meses del año 2011 y dos meses de 2010, tenemos ocho meses para hacer eso. Pero está avanzando. 40

los viajes del celta y el premio Nobel ¿Por qué la Academia Sueca se demoró tanto en otorgarle el Nobel a Mario Vargas Llosa? Por las opiniones políticas de Mario y había un prejuicio político contra él. Como Borges que se ha muerto sin recibir el premio Nobel, y Borges es uno de los grandes escritores de todos los tiempos en español. Lo que pasa es que, uno de los jurados, el poeta sueco Artur Lundkvist, era muy de izquierda, y entonces siempre se empeñó en darle el premio a gente vinculada a la izquierda. Sobre todo, él era informante sobre español, y entonces usted ve la gente que ha recibido el premio Nobel. A Mario Vargas Llosa se le ha retrasado el premio veinte años por lo menos, y a Octavio Paz cuarenta años. Octavio Paz ha obtenido el Nobel a los 76 y Mario a los 74, y en cambio Miguel Ángel Asturias lo recibió cuando era un hombre a la mitad de su vida. Han privilegiado el acercamiento político sobre el arte. Sin duda, sin duda, y han retrasado los premios. En el Wall Street Journal había una crítica sobre el premio de Vargas Llosa que decía: “La Academia Sueca nos tenía acostumbrados a los malos escritores, rara vez acertaba, acertó en el caso de Solzhenitsyn, Octavio Paz, y ahora finalmente acertó en el caso de Vargas Llosa”. Y esta mañana me pasaron un artículo de España que decía: “Vargas Llosa ha premiado a la Academia del Nobel”, porque en realidad la injusticia era tan flagrante que todo el mundo era consciente de que Mario hace años merecía el premio. Y yo creo que el premio se lo han debido dar cuando escribió La Guerra del Fin del Mundo, que cierra el capítulo el período de las grandes novelas de Mario, y esta tan linda que publicó hace poco.

Travesuras de la niña mala. (Sonríe) Sí, las Travesuras de la niña mala. Pero ahora lo maravilloso es que esto coincide con que Mario va a presentar en Madrid, ahora en noviembre, su novela sobre Casement, El sueño del Celta, y a un amigo el crítico literario, José Miguel Oviedo, la Editorial Alfaguara le ha mandado el machote de la novela, y me dice para mi gusto: “es la mejor novela que ha escrito Mario”, y es formidable porque coincide el Nobel con una novela, ¡y es una novela de 600 páginas! Una novela muy ambiciosa. Nunca limitó su capacidad creativa por esperar el Nobel. Claro, porque es un escritor, o un artista también, piensa en premios ¿no? Pero tiene que hacer las cosas porque no puede no hacerlas, siente la compulsión. Pero para un escritor de la fama de Mario todos los meses de octubre eran una pesadilla (sonríe), todos los periodistas y toda la gente le decía: “¡este año tiene chance, usted lo va a ganar!” Y sino le decían: “¡por qué no lo ha ganado!”. Por eso cuando recibió la llamada pensó que era una broma. (Sonríe) Sí pues, esperó que lo volvieran a llamar. Y lo había llamado el Secretario de la Academia. . Sí, pues. Es que a Alberto Moravia le hicieron esa broma. A Alberto Moravia lo llamaron un día y le dijeron: “habla con la Academia Sueca y ha ganado usted el premio Nobel”. Y él se entusiasmó, llamó a sus amigos, llamó a los periódicos, hizo una fiesta en su casa con champagne y todo. Y al día siguiente se entera de que no era premio Nobel. Qué broma tan sangrienta.

el eterno retorno al sueño de Paracas Siempre en cada período crea una serie de cuadros con diferentes nombres. ¿Está haciendo una nueva serie? Sí, estoy haciendo una nueva serie de cuadros que se llama Paracas, la Noche, (sonríe). Pero volvió a Paracas. . (Sonríe) Siempre le he dado vueltas a esa idea. Paracas, la Noche, es un tema recurrente. Siempre he aceptado, he dicho, que soy un pintor de un solo cuadro. Lo que persigo es siempre lo mismo, no he cambiado nunca lo que quiero, lo que pasa es que nunca he podido hacerlo. Y sigo tratando. ¿Está buscando el cuadro perfecto? No el cuadro perfecto, sino el cuadro en el que sienta que no hay diferencias en lo que yo quería hacer y lo que he hecho, lo que he logrado hacer. Por eso siempre decía que la pintura, para mí, es el homicidio de un sueño, pero el sueño de hacer una cosa y al hacerlo se va escapando.

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“Crear una cosa que hable, que tenga misterio, que tenga violencia y que las personas lo puedan sentir. El arte es un oficio que necesita un cómplice, necesita el lector, el músico, el que lo ve en pintura, ese cómplice tiene que de alguna manera estar preparado, para poder recibir un mensaje.”

De la serie PARACAS: LA NOCHE, 2010. Acrílico sobre tela, 100 x 100 cm.

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De la serie PARACAS; LA NOCHE, 2010. Acrílico sobre tela, 100 x 100 cm.

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De la serie PARACAS:LA NOCHE, 2010. Acrílico sobre tela, 158 x 216 cm.

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II. ESCULTURAS 1965-2009

“Es decir, uno se convierte en artista seguramente porque tiene la piel un poco más delgada, entonces le afectan un poco más las cosas, y de otro lado, al mismo tiempo, quiere testimoniarlas. Entonces uno lo testimonia a través del arte, ya sea la literatura, la música y la pintura.”

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“Para el mundo quechua es el lugar en donde el sol se amarra. Lima con su cielo tan gris necesita también un Intihuatana con el propósito mágico de sujetar el sol”. Palabras de Fernando de Szyszlo, en el año 2000, el día de la inauguración de la escultura “Plaza de la Escultura Intihuatana”, ubicada en el Parque Mariano Necochea. Malecón Cisneros, Miraflores.

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TRASHUMANTES, 2005. Parque Leoncio Prado, San Isidro

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TRASHUMANTE Escultura en bronce, 2009. Anverso y reverso. Colecci贸n privada.

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IMAGEN ANCESTRAL III Escultura en bronce Colecci贸n privada

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“El cuerpo es de madera y la cabeza de bronce, es una cosa que se hacía mucho en Oceanía, creaban el cuerpo todo mágico de madera y tela pintada y le colocaban la cabeza del muerto. Tenía separada la cabeza de bronce porque estaba muy enclenque la madera; el cuerpo se ha reforzado porque la cabeza es lo que más pesa. La escultura es de la época del gobierno de Velasco, de 1969.”

AUTORRETRATO Escultura de madera. 1970. La cabeza de bronce fue colocada varios años después.

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LA EJECUCIÓN DE TUPAC AMARU II, 1965. Caja-Objeto, (cerrada y abierta), 160x 60 x 30 cm. Colección privada.

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MURALES 1950-1997 “Nos regalaban el mármol de la fábrica de Danilo Balarín, que es muy amigo mío, ahí en la avenida Argentina. Entonces, con los desperdicios del mármol hacíamos el mural. Escogíamos el color, por eso solo están los colores de los mármoles que habían en existencia”.

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SOL NEGRO, 1997. Exteriores del Auditorio de la Universidad Lima.

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Mural en el edificio San Carlos, Miraflores, 1957.

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Mural en edificio Tortuga, 1950. Malec贸n de Anc贸n.

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Mural con esculturas del artista Joaquín Roca Rey. Entrada del cementerio El Àngel, 1957.

“La Beneficencia de Lima lo sacó a concurso, y el arquitecto Miró Quesada ganó el proyecto, y en el proyecto de la portada había un espacio para un mural con esculturas delante. Entonces nos presentamos los tres, y lo ganamos.” 66

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Mural en exteriores del Auditorio del Hospital VĂ­ctor Larco Herrera.

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Collage INTOLERANCIA DE LEONARDO 1951

“Pero siempre he estado muy interesado en el pensamiento surrealista, mejor dicho en la manera de pensar el arte de los surrealistas, eso de sacar del fondo, encontrar un camino a lo maravilloso dice Breton, que está ahí dentro de nosotros, y que explota para sacarlo por cualquier camino.”

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¿PODEMOS DAR SIEMPRE CRÉDITO A NUESTROS OJOS?

el espejo de leonardo ¿Es la vida de Leonardo da Vinci? Sí (sonríe). ¿Estaba en Lima? Estaba en Lima por unos meses, vine de París. Me quedé unos meses para hacer una exposición.

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agradecimiento especial Nuestro agradecimiento especial a Fernando de Szyszlo, por su paciencia al haber compartido parte de su maravilloso tiempo e historia en las entrevistas. Siempre recordaremos aquellas tardes donde despejó nuestras dudas sobre su vasta colección, por los cuadros que de forma generosa nos cedió para el proyecto, y por los libros que nos mostró en su hermosa biblioteca. La primera vez que lo conocimos se encontraba en pleno proceso de creación, y a pesar de ello, nos permitió ingresar a su taller donde preparaba una de sus poderosas obras. Consideramos que sus palabras pueden cruzar el límite del tiempo, para inspirar a todos los que deseen emprender un camino en búsqueda de sus sueños y el llamado de su vocación. Desde el inicio Fernando de Szyszlo, siguió ese camino y construyó un nuevo lenguaje que siempre tuvo como núcleo al Perú. Sobre Szyszlo se han publicado varios libros y entrevistas que son imprescindibles para conocer la vida y obra del autor. Este pequeño libro es nuestra visión personal sobre el misterio y lo sagrado.

Las entrevistas fueron realizadas en el 2007, y en septiembre del 2010 en plenas elecciones municipales en el Perú. En junio del 2011 nuestro país ingresa a una segunda vuelta presidencial, entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori.

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Recuerdos

Nos encantaría agradecer finalmente a las siguientes Instituciones y personas porque con su apoyo hicieron realidad nuestro proyecto independiente. A la Universidad de Lima, al Hospital Víctor Larco Herrera por permitirnos el ingreso a sus instalaciones para tomar las fotos de los murales del artista. A la Municipalidad de Miraflores, y a la Beneficencia de Lima, (Cementerio El Ángel), a la Revista “Sideral” de la Mutua-FAP. A Úrsula León por sus comentarios desde que tuvo en sus manos el primer borrador. A Jenny Bobadilla del CIDE de la Pontificia Universidad Católica del Perú, por el interés y ánimo que mostró cuando le presentamos el proyecto. A Karen Lobe por ser desde siempre una constante inspiración. Y un profundo agradecimiento para Araceli Mendoza Bodero y Otto Lobe por haber creído en este sueño desde que nació.

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Noche de Artificio Proyectos

Lima-PerĂş 2011 92


Noche de Artificio. Proyectos. Libro sobre Fernando de Szyszlo.