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EDUCANDO ADOLESCENTES En las aulas de los Centros de Secundaria, repletas de estudiantes adolescentes, se mezclan la ilusión de unos docentes, a veces incapaces de controlar los impulsos de sus alumnos, con la desidia o el interés de unos jóvenes por un aprendizaje necesario para las etapas posteriores. La clase es un lugar de aprendizaje o debería serlo. El profesor dirige un grupo de jóvenes, lo instruye, lo alecciona, lo entrena, practica con él los diversos aspectos de su materia. A cambio, los alumnos aleccionan al profesor día a día. De sus comportamientos, de su motivación o falta de interés, el profesor aprenderá a lo largo de toda su vida laboral. Pero cuando uno empieza en la enseñanza, te faltan instrumentos para manejar ciertas situaciones. Tener una clase de más de veinte alumnos controlada es harto difícil. Querer manter el silencio es una utopía. Los profesores nos obsesionamos a menudo con la indisciplina, cuando debemos estar concentrados en impartir una docencia. Pero si hay indisciplina, la enseñanza de nuestra materia se hace imposible. ¿Cómo salir airosos de estas situaciones? ¿Qué podemos hacer los padres y profesores para hacer de nuestra labor educativa una tarea más llevadera? Dificil es la respuesta. Desde este blog, os animamos a que vuestra ilusión no decaiga, y os aconsejamos que consultéis alguno de los cientos de libros editados sobre la educación de los adolescentes. El que os proponemos es uno que nos cuenta las vivencias, anécdotas, sugerencias, consejos…de un profesor que lleva enseñando en Institutos de Educación Secundaria durante más de 30 años. Esperamos que os sirva, como a nosotros lo ha hecho. Libro: “Simplemente, un profesor de Secundaria” Pablo Pascual López Fuente del artículo http://www.articulo.org/6266/tartugo


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