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La Boda.

Tonta Bruja Demรกs Personajes:

DooDoo

Mr. Malo

Yonh

Lila

Mr. Malo

Gato Chiflado


Lucas

Genio

Sapo

Juan

Sapita

Teléfono

Tonta Bruja es una bruja que vive en Quién Sabe Dónde, un lugar extraño y lleno de magia que no pertenece a ningún estado. Suele ir a la ciudad más


cercana pero no tiene relación con muchos de los humanos que viven allí. Sin embargo, dos de sus mejores amigos son humanos y viven en la Gran Ciudad. Sus nombres son Yonh, un detective y ex mayor domo de Jock Virlle, y Lila, una policía que es compradora compulsiva. Ellos dos eran pareja desde hace unos años y a pesar de los problemas de ella, él le tenía mucha paciencia incluso cuando se gastaba el sueldo de los dos. Un día muy aburrido, la bruja decidió tomar su escoba e ir a visitarlos. Como todas las veces que salía por la ventana y se chocaba con la parte superior, ella perdió su sombrero y tuvo que regresar por él. Apenas llegó vio que Yonh estaba tomando un café muy caliente y resolviendo una aburrida sopa de letras. Lila estaba completamente despeinada y llevaba puesto un horrible pijama con dibujos de conejitos saltando mientras leía una revista de ofertas. -Vaya… Uno piensa que las compradoras compulsivas siempre van bien vestidas y luego se encuentra con esto. -Es sólo un pijama. Aquí dentro no tengo que demostrar lo fashion que soy a nadie ¿para qué vestirme bien? -¿Y ese peinado? -Tuve una pelea de almohadas con mi novio. -¡Oh! ¡Qué romántico! -¡No es cierto!- gritó Yonh-. No quise darle dinero y comenzó a arrojarme libros. No tuve más opción que dárselo. -Pero sé que me amas- dijo Lila. -Por supuesto que sí, conejita despeinada- dijo él. Tonta Bruja se sentó con Lila y comenzaron a leer juntas las ofertas tan interesantes que había en la revista. Cuando llegaron a la parte de los pantalones la humana se emocionó demasiado:


-Mira lo que dice: “Generalmente vendemos pantalones a $60. Pero en esta oportunidad puedes llevarte dos pantalones a $130.” ¡Es una oferta súper-genial! Necesito comprar… Necesito… A pesar de que la oferta era una farsa, ella no se dio cuenta y se emocionó tanto que sufrió un ataque. Tonta Bruja miró como su amiga presionó fuertemente su pecho con su mano y luego cayó al piso totalmente inconsciente. Su novio y la bruja fueron rápidamente hacia ella e intentaron despertarla pero fue en vano. -¡Llama a una ambulancia, Tonta Bruja! -¡No! ¡No puedo todavía! -¿Qué? ¡¿Por qué no?! -Lo que Lila querría es que la vistamos mejor y la peinemos antes de llamar a una ambulancia. -¡No es tiempo de bromear, Tonta Bruja! -¡No estoy bromeando, Yonh! -¡Olvídalo! ¡Yo llamaré! Yonh corrió a llamar a una ambulancia mientras Tonta Bruja buscaba un peine en el baño de sus amigos. Cuando por fin lo encontró ya era demasiado tarde porque los enfermeros estaban llevando a Lila hacia el vehículo ya listo para llevarla al hospital. -¿Cómo pudiste, Yonh? -Lila lo entenderá. Su vida importa más que su aparienciadijo mientras subía a la ambulancia-. Nos vemos luego. Tonta Bruja corrió a buscar su escoba y comenzó a volar persiguiendo a la furgoneta hasta que llegó al hospital, estacionó su escoba cerca de un árbol y siguió a Yonh y a los enfermeros que llevaban a Lila en una camilla. -Lila no te lo perdonará. -¿De qué hablas? ¿Sigues pensando en eso todavía?


-Ya lo verás. Lila ya estaba siendo atendida en una sala y luego de unos minutos se acercó un médico diciendo que estaba estable, que despertaría en cualquier momento y que podían entrar a verla. Los dos entraron a la sala y vieron a Lila roncando con la boca abierta mientras le caía una considerable cantidad de baba. Tonta Bruja empezó a cantar “Ni Una Sola Palabra” porque era la canción favorita de su amiga y en unos minutos por fin despertó. Lo primero que hizo fue ver cómo esta vestida y pedirle un espejo a la bruja, quien ya lo tenía a mano. -¿Qué diablos estaban pensando?- preguntó Lila. -¿De qué hablas, amor?- preguntó su novio. -¿Es que no ves cómo estoy vestida y despeinada? ¿Por qué me trajeron al hospital así? -Pero, Lila…- dijo Yonh. -Fue toda su culpa- interrumpió Tonta Bruja-. Yo quería ponerte un hermoso vestido rosa y peinarte como Angelina Jolie, pero tu novio empezó a decir estupideces sobre la importancia de la vida. -¿Cómo pudiste, Yonh?- preguntó ella. -Pero… Yo… No… ¿Estás hablando enserio? -No sé si podré perdonarte esto. Apenas dijo eso se levantó de la cama, salió de la sala y comenzó a caminar rápidamente hacia la salida del hospital con su amiga y su novio detrás de ella. -¡Espera!- gritó Yonh-. ¡No te han dado el alta aún! -¡No me importa! Quiero irme a casa. Y me iré caminando… Sola… -Pero puedo pedirte un taxi. -¿Sabes la cantidad de personas que me deben haber visto como una maldita indigente desquiciada?


-No puedes ser tan superficial. Para mí siempre fuiste hermosa. -Puedes meterte tus halagos en el medio de tu… -¡Lila…!- gritó Tonta Bruja-. La gente fashion no dice malas palabras. -¿Puedes decirme fashion vestida con este pijama y con este peinado que parece un nido de pájaros? -Para mí lo eres- dijo su novio. -¡Tú te callas! Lila salió por la salida de emergencia, comenzó a correr en dirección a un kiosco que estaba enfrente para comprar chicles y luego corrió nuevamente hasta que llegó a la esquina, dobló y los otros dos ya no pudieron verla desde donde estaban. -No puedo creer que esto haya pasado. Le he perdonado miles de veces que se gaste todo mi dinero ¿y ella me deja porque me preocupé por su vida? -Se nota que no entiendes a las chicas. -¿Qué debo hacer, Tonta Bruja? -Pues, tengo hambre. Creo que deberías comprarme algo para comer. -De acuerdo, podemos hablar en aquel bar de la esquina. -Creo que oí hablar de ese bar. -¿Enserio? -No, sólo quería comentar algo. Ustedes dos están tomando demasiado protagonismo en mi cuento. ¿Sabías que la historia se llama “Tonta Bruja” y no “Yonh y Lila”? -No sé de qué hablas. Vamos, te pediré una taza de chocolate caliente. -Espera… ¿Estás diciendo que existe el chocolate líquido? -Pues, sí. Se han hecho muchos productos con chocolate. -Es una genial genialidad. -Por supuesto.


Cuando ya entraron en el bar, se sientan en una mesa para dos y Tonta Bruja siente que algo le molestaba en su sombrero entonces sacude su cabeza y Gato Chiflado cae al suelo. -¿Qué hacías en mi sombrero? -Hace cien años que vivo contigo y nunca quieres llevarme a pasear. -Eso no te da derecho a meterte en mi sombrero mágico. ¿Hace cuánto qué estás ahí? -Perdí la cuenta luego de una semana. -Eso quiere decir que debo pedirle disculpas a Sapo por atarlo a un árbol cuando me dijo que tenía olor a gato. -No es necesario, fue muy divertido. -Sí, es verdad. -Tonta Bruja…- interrumpió Yonh-. ¿Podemos hablar de lo que acaba de pasar con Lila? -Sí, claro, pero antes debo llamar al camarero. ¡Camarero! ¡¡Camarero!! ¡¡¡CAMARERO!!!- dijo gritando tan fuerte que rompió el vaso de una mujer que estaba sentada cerca de ella. -Señora… Estoy aquí parado hace dos minutos esperando que deje de hablar con su gato negro parlante. -De acuerdo, no se ponga de mal humor y no me llame señora. Tráigame un chocolate caliente con galletas dulces y un vaso de agua para el hombre. -Pero yo…- dijo Yonh. -Shhh… Yo sé lo que hago- interrumpió la bruja. -Estará todo listo en un minuto- dijo el camarero alejándose. -Oye, bruja- dijo Gato Chiflado-. Hay muchas señoras con carteras en este bar. Iré a robar un poco.


-Me parece adecuado. Consigue un celular si puedes. Quiero ver qué tienen esas cosas por dentro ¿qué clase de magia negra usan? -De acuerdo. -En cuanto a tu problema, Yonh- dijo mientras su mascota se acercaba sigilosamente a la cartera de la mujer a la cual Tonta Bruja le rompió el vaso-. Creo que deberías recuperar el amor de Lila con un regalo tan fabuloso que no pueda resistirse. -Pero vivo regalándole cosas. Eso no funcionará. -Esta vez tiene que ser algo más grande. ¿No tienes nada en mente? -Pues, quiero mostrarte algo que tenía planeado hace unos meses pero nunca me atreví a dárselo. -¿Qué es? ¿Qué es? ¿Un auto azul con forma de tiburón? -No, no es eso. -Bueno… Eso sería grandioso. -Mira esto…- dijo sacando una cajita azul de su bolsillo. -¿Qué hay dentro? Yonh abrió la cajita y la bruja pudo ver que adentro había un hermoso anillo de oro con un pequeño pero llamativo diamante rojo. Ella tomó la cajita con sus manos para verlo de cerca y luego miró muy asombrada a su amigo para decirle: -¿Esto es lo que creo que es? -Así es, Tonta Bruja. -¡Genial! ¡Nunca había visto chocolate dorado!- dijo mientras tomaba el anillo con sus dedos y lo acercaba a su boca. -¡No, Tonta Bruja!- dijo quitándoselo y poniéndolo nuevamente en la cajita-. Es un anillo de compromiso. -¿Qué? ¿Qué? ¡¿Qué?! -Voy a pedirle que se case conmigo.


-Tendré una seria charla con Sapo cuando llegue al castillo. Él no me dio ningún anillo. -¿Qué opinas al respecto? -Me parece una gran idea. Lila se emocionará. -Genial. Tomaron tranquilamente lo que habían pedido, Gato Chiflado volvió con un teléfono celular en su cola y un collar extraño con una joya roja en su boca, se metió en el sombrero de la bruja y luego de pagar partieron cada uno a sus respectivos hogares. Esa noche en el escondite no tan secreto del Grupo de Terror1, Yonh y Lila miraban televisión sentados en el sofá pero ella no le dirigía ni una sola palabra. Él respiró profundamente, sacó la cajita de su bolsillo y le dijo mirándola a los ojos. -Lila… -¡¿Qué quieres?!- gritó furiosa. -Yo te amo. -Pues, yo no. -Quiero que pases el resto de mi vida conmigo. -Preferiría comer las arañas fritas que hace Tonta Bruja. -Quiero que te cases conmigo- dijo abriendo la cajita y enseñando el anillo. -Yo quisiera matar… ¿Qué? -¿Te casarías conmigo, Lila? -Pero… Es que yo… ¡Ay! ¿A quién quiero engañar? ¡Sí! ¡Por Dios! ¡Mira como brilla esa cosa! ¡Te amo, anillo…! -Ehh… -¡Ah, claro! ¡A ti también, cariño!- dijo besándolo dulcemente en la mejilla-. Seremos la pareja más fashion de este jodido barrio. 1

Grupo integrado por Yonh, Lila, Juan, Lucas y su perro DooDoo. Son una parodia de “Scooby Doo”, se encargan de descubrir misterios que tengan que ver con fantasmas o cosas raras.


-¿No lo éramos ya? -No, la desgraciada de nuestra vecina tiene un anillo de compromiso genial. ¡Pero el nuestro es mejor! Mañana iré a refregárselo en su arrugada cara. Llamaré a Tonta Brujadijo marcando el número del castillo y esperando que atendiera su amiga. -¿Haló?- dijo la bruja. -¡¡Aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!!- gritó desesperada Lila. -¿Lila? ¿Qué pasa? -¡¡Aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!!- volvió a hacerlo. -¡Lila! ¡O me dices qué pasa o te mato! -¡Yonh y yo nos casaremos! -¡¡Aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!! -¡¡Aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!! -¡¡Aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!! -¡Ok! Ya basta. -Sí, es verdad. Mañana ven al castillo. Tengo un regalo para ti. -¡¡Aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh!! -¡Hey! Basta de gritar así, acabo de darme cuenta que todos los habitantes del castillo están mirándome asustados. -Aquí está sonando la patrulla, habrán pensado que entró un asesino o algo así- dijo riendo. -Te quiero, amiga. -Y yo a ti. La boda sería en dos semanas, pues, Tonta Bruja les prestaba el castillo, no tenían muchos amigos y realmente estaban muy ansiosos. Al día siguiente Lila apareció en el castillo saltando de alegría y saludando a todos los monstruos.


-¡Tonta Bruja! Por fin la vida me da lo que merezco- dijo entrando en la cocina donde la bruja comía un pastel de chocolate. -Sapo también obtuvo lo que merece. Volví a atarlo a un árbol. Mira- dijo asomándose a la ventana. -¡Esposa mía! ¡Desátame! -¡No hasta que me des mi anillo! -¿Cómo quieres que te lo dé si estoy atado? -Suena lógico- le dijo a Lila-. Luego veré qué hago. -¿Qué querías darme? -Tengo el regalo perfecto para ti, sígueme a mi cuarto. Las dos salieron de la cocina saltando como tontas y comenzaron a subir rápidamente las escaleras. -¡Hey! ¡No pisen tan fuerte!- gritó la escalera. -Estamos apuradas. Lo siento- dijo la bruja. Cuando entraron en la habitación, Tonta Bruja se dirigió a su armario, sacó la llave que llevaba escondida dentro del sombrero, abrió la puerta y su amiga quedó completamente alucinada al ver lo enorme y hermoso que era. -¿Por qué tienes tanta ropa si siempre usas el mismo vestido violeta? -En Navidad uso uno verde. -Sí, lo sé. Bueno, sólo esos dos. -Cuando salgo contigo al Shopping compro cosas que ni siquiera sé para qué sirven o cómo se usan. Así que las guardo aquí sólo para no tener que prestárselas a nadie. -Me parece adecuado. -Como sea. Lo que quería darte está al final del armario. Tonta Bruja le pidió a Lila que la siguiera y luego de caminar varios minutos por fin llegaron hasta el final del armario donde había otra puerta. Lila seguía sorprendida por la cantidad de ropa, vestidos y zapatos que había allí


así que no prestó atención a lo incoherentemente largo que era el lugar. La dueña del castillo levantó un tapete que había junto a la puerta, sacó de allí debajo una llave y abrió la oxidada abertura. Ambas entraron, Tonta Bruja aplaudió dos veces y cuando se encendieron las luces pudieron ver en el centro del pequeño cuarto un hermoso vestido de novia puesto sobre un maniquí de madera. -¡Dios mío! ¡Es hermoso, Tonta Bruja! -Lo sé, sufro de buen gusto. Es mi regalo para ti. -¡Oh, muchas gracias! Eres mi mejor amiga- dijo abrazándola. -Esto tiene un precio… Yo seré el hada madrina… -Querrás decir la madrina de boda…- dijo riendo. -¡Quiero ser el hada madrina! -¡Está bien! ¡Serás la maldita hada madrina! -Así me gusta- dijo sonriendo y abrazando a su amiga-. También tengo este precioso collar para ti- comentó entregándole el collar que Gato Chiflado había robado en el bar. -Tonta Bruja… Esto es demasiado… -Te lo mereces, amiga. A ti te quedará mejor que a cualquier humana que yo conozca. -¿Cuántas humanas conoces…? -Pues, a ti… Y… ¡Eso qué importa! -Creo que eso me pertenece- dijo la mascota de la bruja entrando sigilosamente en el pequeño cuarto. -¿Y tú para qué lo quieres?- dijo la bruja. -Podría hacer muchas cosas con él. Lo quiero de vuelta. -No lo tendrás jamás. ¡Jamás! -Ya verás, Tonta Bruja. Lamentarás haberme robado. Ahora sé lo que siente que te roben, pero seguiré haciéndolo.


Apenas dijo eso salió de la habitación de la bruja, bajó las escaleras y marcó silenciosamente un número en el teléfono del castillo. -Hola. No importa quién soy. ¡No! ¡No soy de la pizzería! Pero tengo un dato que quizás te interese mucho. El día de la boda por fin había llegado, todos los monstruos del castillo estaban vestidos elegantemente a excepción de Tonta Bruja ya que nadie pudo convencerla de quitarse el vestido violeta que tanto ama. La fiesta sería en el patio delantero del castillo porque en el trasero había un cementerio y la ocasión no era adecuada para un lugar como ése. Una gran cantidad de sillas de madera cubiertas con una blanca tela y adornadas con moños rosados formaban en el medio un pasillo de unos diez metros de largo que llegaba hasta un hermoso altar de madera pintado de color salmón claro y adornado con muchísimas flores. Lila estaba en la habitación de su mejor amiga frente a un enorme espejo admirando su belleza, el maquillaje en el que había gastado una fortuna y el peinado que le sorprendía que haya durado tanto. -Cómo me gustaría un vaso de agua, mi garganta está tan seca como las costillas de cerdo que cocina Yonh. -Aquí tienes- dijo alguien con voz masculinas y con aguantes negros, asomando un vaso con agua por encima del hombro de Lila. -Oh, muchas gracias- dijo Lila sin mirar quién era-. Realmente me hacía mucha falta…- dijo sin terminar la frase ya que cayó desmayada. Cuando comenzó a recobrar el conocimiento escuchó la misma voz de antes hablando por teléfono. Abrió los


ojos y vio que estaba atada con una gruesa soga a una silla un tanto sucia y descuidada y también vio a un hombre vestido completamente de negro que cubría su cabeza con una media. El lugar donde se encontraban era una habitación pequeña donde nunca había estado, sin ventanas y sólo una puerta de madera vieja. -¡¿Quién diablos eres tú y por qué me secuestras el día de mi boda?! ¡¿Por qué no mañana?! -¡Cállate, loca! -Esa voz se me hace conocida ¿Mr. Malo? -¡Diablos! No nos hemos visto tantas veces ¿cómo recuerdas mi voz? -Siempre recuerdo las voces de mis enemigos, soy policía. Ya puedes sacarte esa media de la cabeza, realmente no te favorece. Mr. Malo obedeció y se quitó esa prenda dando a conocer por fin su rostro. Sacó de su bolsillo el collar que aparentemente le había quitado a Lila y se acercó a ella para preguntarle. -¿Cómo funciona esto? -Pues, si tienes la cabeza pequeña puedes ponértelo sin desabrocharlo. Pero tú tienes una cabezota enorme. -¡No estoy de humor para bromas! ¡Dime por qué no puedo controlar el poder de este maldito collar! -¿De qué diablos estás hablando? Sólo es un collar común y corriente. -Recibí una llamada anónima diciéndome que el cristal que lo adorna es un poderoso y antiguo cristal Trinití. -¡Sólo es un jodido diamante! ¡Suéltame, inútil! -¡No te soltaré hasta que me digas cómo funciona! -¡Sólo sé que no sé nada! ¿Quién te dijo esa estupidez? -Ya te dije que era una llamada anónima.


-Mira, Mr. Malo… Lamento que te hayan engañado pero estoy a minutos de casarme y ser la mujer más fashion de todo mi jodido barrio. -No te soltaré hasta que me des la información que necesito. ¿Qué debo usar para activarlo? ¿Un hechizo o algo por el estilo? -¡Te digo que no sé nada! -Ok, regresaré en un momento a ver si ya te decidiste a hablar. Mr. Malo salió de la habitación y cerró exageradamente la puerta haciendo que Lila se sobresaltara. Ella comenzó a entrar en desesperación a intentó desatar la soga pero fue en vano porque era muy gruesa y el nudo estaba muy bien hecho. -De acuerdo… Me rindo ¿y ahora qué? ¡Debo casarme! ¡No hay nada en esta jodida habitación con lo que pueda desatarme! Y ahora que me doy cuenta debería dejar de gritar… Es más… ¿Por qué estoy hablando sola? ¿Tan poco tiempo encerrada y ya me vuelvo loca? Lila empezó a sentir que alguien se acercaba a la habitación así que logró ponerse de pie con la silla aún atada a su cuerpo, se colocó al lado de la puerta y cuando Mr. Malo intentó entrar ella lo empujó con todas sus fuerzas haciendo que su enemigo se golpee la cabeza contra la pared y cayera inconsciente al suelo. La policía salió corriendo de la habitación, encontró una ventana y sin dudarlo saltó y se lanzó al vacío. Tuvo la suerte de estar sólo en la planta baja y además cayó en un arbusto. -Guau… Podría haber muerto… ¡Sigo hablando sola como una loca! Se puso de pie y miró su reflejo en la ventana de un auto: completamente despeinada y llena de hojas y ramas, con el vestido blanco ya destrozado y con una silla sucia


atada a su cuerpo con una soga. Por primera vez en su vida se preocupó más por su novio que por su apariencia y comenzó a correr hasta la parada de ómnibus más cercana. Cuando llegó se sentó en la silla a la que estaba atada hasta que vio que a unas cuadras se asomaba el bus que la dejaba más cerca de Quién Sabe Dónde. -¿Quiere que corte esa soga, señorita?- dijo un anciano que estaba sentado en la parada-. Siempre llevo una navaja por las dudas. -¡Pervertido! ¡Córtele la soga a su anciana esposa! -Pero ella murió hace años. -¡Ése no es mi problema! ¡Hoy me caso! -Qué tenga mucha suerte, está realmente hermosa. -¡Gracias, anciano pervertido! Lila subió al colectivo, le pidió a un niño que sacara unas monedas que llevaba escondidas en sus calcetines para pagar el pasaje y luego se sentó en su silla. -¿Quiere que desate la soga, señora?- preguntó el niño. -¡¿Por qué todos quieren desatar mi jodida soga?! El niño se alejó y ella se quedó sentada en el pasillo en silencio hasta que el recorrido del ómnibus terminó. Se bajó, comenzó a correr, se adentró en un bosque que había cerca de allí hasta que se encontró con un pequeño y adorable conejo blanco. Por alguna extraña razón lo siguió hasta que el animal se metió debajo de la enorme raíz de un árbol. Lila lo dudó, pero decidió entrar también y comenzó a caer hasta que cayó en el suelo del cementerio del castillo de Tonta Bruja. -Las formas de llegar a Quién Sabe Dónde son cada vez más raras. Comenzó a correr con todas sus fuerzas hacia el patio delantero cuando la marcha nupcial estaba empezando a sonar. Su padre, un viejo policía ya retirado, lo esperaba al


principio del pasillo y se acercó a él con una sonrisa en su rostro a pesar de su apariencia. -¿Quieres que te desa…?- comenzó a decir su padre. -¡No, papá! ¡Tú no! -Está bien, no estoy acostumbrado a estas bodas modernas. Tu madre estaría orgullosa. -Papá… Por última vez ¡mamá no está muerta! Sólo te divorciaste. -Da lo mismo. Creo que alguien está esperándote en el altar- dijo poniendo su brazo para que su hija lo tomara. Lila lo hizo y comenzaron a caminar lentamente hacia el final del pasillo donde Yonh la esperaba un poco sorprendido. -¿Amor? ¿Qué te ha pasado? -Nada importante, cielo. -¿Quieres que te desate esa soga? -Nada me gustaría más que tú y sólo tú desates mi soga. -Con mucho gusto. Ella se puso de espaldas a su novio para que él pudiera desatar el aparentemente no tan buen nudo ya que pudo deshacerlo en unos segundos. -Muchas gracias, Yonh. -De nada, Lila. -Bueno, ¿les parece bien si comenzamos?- dijo el sacerdote. -¡Adelante, padre!- dijo Tonta Bruja. -Yonh y Lila ¿vienen a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?- comenzó. -Sí, venimos libremente- dijeron ambos a la vez. -¿Están decididos a amarse y respetarse mutuamente durante toda la vida? -Sí, estamos decididos.


-¿Están dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia? -Sí, estamos dispuestos. -La unión de manos que precede al consentimiento es un gesto venerable y antiguo, que significa la posesión mutua de los esposos, su deseo de querer vivir juntos y la unión de sus vidas en un mismo destino. -¡Ya saben qué hacer!- gritó Tonta Bruja. -Yo Yonh, te quiero a ti, Lila, como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida. -Yo Lila, te quiero a ti, Yonh, como esposa… Digo esposo… Y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida. Sapita se acercó saltando al altar y le entregó a Yonh una pequeña cajita con dos anillos de oro. Primero Yonh le puso el anillo a Lila y luego ella a él. -¡Puede besar a la novia!- gritó Tonta Bruja. -¡Usted no debe decir eso!- gritó el Sacerdote. -¡Cállese, viejo oloroso!- le dijo la bruja-. ¡Yonh! ¡Besa a tu maldita novia antes de que me enoje! Yonh obedeció sin quejas a la bruja y besó a su esposa mientras todos aplaudían y Tonta Bruja lloraba de emoción. -¡Estoy llorando de felicidad! Luego de la boda Yonh y Lila subieron al ómnibus violeta de Genio con un cartel enorme que decía “Recién casados” y muchas latas atadas a la parte trasera y se


marcharon mientras todos los monstruos y amigos humanos saludaban.


Tonta Bruja - La Boda - Tercera Temporada