Las habilidades en medicina del sueño requieren comprender una gran
diversidad de trastornos, muchos de los cuales presentan síntomas muy similares
como, por ejemplo, la somnolencia diurna excesiva, que, en ausencia de privación
de sueño voluntaria, "casi inevitablemente es provocada por un trastorno de sueño
que es posible identificar y tratar" como, por ejemplo, la apnea de sueño, la
narcolepsia, el hipersomnio idiopático del sistema nervioso central, el síndrome de
Kleine-Levin, el hipersomnio relacionado con la menstruación, el estupor
recurrente idiopático o los trastornos del ritmo circadiano.12 13 Otro de los
trastornos más comunes es el insomnio, que consta de una serie de síntomas y
tiene muy diversas causas físicas o mentales. Todos los casos se abordan de
distinta manera y no pueden tratarse sin antes llevar a cabo el debido diagnóstico.