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Un viaje a Mérida Este verano fui a Mérida con mis padres y mi hermano. Salimos de Segovia a las 11 de la mañana y estuvimos 6 horas metidos en el coche de mi padre. El viaje fue divertido y paramos en McDonald’s a comer. Yo como siempre me pedí dos CBOs y patatas con Nestea . A las 17 de la tarde llegamos al hotel de los Álamos estaba a las a fueras de Mérida. Lo primero que hice fue cogerme un bañador y meterme en la piscina. Conocía una chica del hotel que era de Cataluña A las 8 nos fuimos a ver el anfiteatro romano con un helado de menta y chocolate. Luego dimos un viaje turístico por Mérida en tren pasamos por el puente romano, el acueducto romano, el museo romano, la estatua de Octavio Augusto .La estatua estaba hecho de bronce y estaba en un buen estado. A la noche fuimos a cenar en un restaurante llamado Naia. Era de color azul por dentro y tenía un porche de refrigeración en la terraza. El camarero nos pregunto: -¿Que deseáis?- pregunto - desearíamos un plato de migas extremeñas, con filetes y champiñones- respondió mi madre con confianza. El camarero nos dio los platos y estuvo riquísimo lo que más me gusto fue las migas extremeñas. -¿La cuenta por favor?-

Después nos fuimos a dar una vuelta a Mérida. Es la ciudad más limpia que he visto en mi vida. Luego fuimos de vuelta al hotel de Los Álamos

Después fuimos a cenar a un restaurante llamado Nahaia estaba al lado del museo. Comimos los platos típicos de Extremadura a mí lo que más me gusto fue las migas de pan extremeñas. Tenía chorizo. Nos fuimos


Un viaje a merida (even)