Issuu on Google+

Y, ¿TODO ESTO SALE DE LA NADA?

Como ya nos pasó con Platón, podemos decir que la filosofía de Descartes y, en concreto, este apartado de la moral, pese a ser bastante sencilla, se ha nutrido de muchos autores clásicos y, de hecho, cada una de las máximas de la moral, está basada en uno o diversos filósofos anteriores a Descartes. En la primera máxima , nos encontramos con la influencia del francés Michael de Montaigne . Así pues, la obediencia de la primera norma es prácticamente un reflejo de lo propuesto por él: obedecer las leyes y costumbres de su país, conservando con constancia la religión. Esta máxima dice que hay que seguir las costumbres y tradiciones de la sociedad en la que vivimos y con la que nos relacionamos, así como las leyes del Estado en el que uno vive, a fin de evitar cualquier conflicto posible. Además, en lo que respecta a la moderación, la teoría del justo medio de Aristóteles ha sido para el francés una clara referencia a la hora de desarrollar esta máxima: cabe seguir las opiniones más moderadas, no aquellas que sean extremistas. Por otra parte, en la segunda máxima , la influencia predominante es el estoico Séneca. En esta máxima dice que es preferible caer en el error como consecuencia de haber tomado una decisión que estar en sin saber qué hacer, ya que todos podemos aprender del error y también conformarse, aceptar, encajar de la mejor manera posible los sucesos,sean buenos, sean malos. En la tercera máxima , el estoicismo cobra más importancia, pues Descartes sigue el principio de que realmente lo que nos afecta son los juicios que hacemos sobre las cosas y no estos. Entonces, a partir de aquí, no debemos priorizar nuestros deseos antes que el orden global del mundo, ha de ser al revés. Para continuar, la cuarta máxima denota el intelectualismo moral de Sócrates. Este dice que hemos de desarrollar la razón, ya que además de ser la capacidad de distinguir lo verdadero y lo falso, también nos ayudará a distinguir lo bueno o lo malo desde un punto de vista ético. Con esto podemos decir que la moral cartesiana está influida por un amplio número de autores precedentes, ya sean Montaigne, Aristóteles, Séneca, Sócrates. La originalidad aportada por Descartes ha sido la capacidad de unir y adaptar los principios éticos y morales de cada uno de los autores mencionados a su propia moral y por lo tanto, adaptarla a las circunstancias en las que estaba inmerso, es decir, la revisión compleja de sus opiniones y la gestación de un método.


influències descartes