Necromance Magazine 75

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SELENSEAS (RUS) THE OUTER LIMITS ROCKSHOTS RECORDS, 2020

De aquellas primeras veces que el ser humano miró hacia el cielo nocturno debe venir esa impresión sincera y anhelante al descubrir, sobre el horizonte, una esfera de luz lechosa, suspendida como una perla sobre el oscuro del cielo nocturno. Desde entonces, la mitología sobre nuestro satélite ha desarrollado distintas historias, a cual más hermosa, mistérica o triste. Máni para los nórdicos era hermano de Sól y recorrían el cielo perseguidos por los lobos Hati y Sköll, respectivamente. Tsukuyomi, para los japoneses, nació del ojo derecho del dios Izanagi cuando se bañó para limpiar sus pecados. Para los griegos, Selene era hija de los titanes Hiperión y Tea, y su etimología viene de selas, luz. ¡Colorea y aprende con Teo! Es indudable que nuestro satélite nos influye y nos atrae de muchas maneras aparte de la mera curiosidad. Y tal debe ser el anhelo y la inspiración del bajista Vladislav Tyushin, que desde 2010 está al mando de la banda que nos ocupa, SELENSEAS (los mares de Selene). Y con este álbum han ido más, mucho más allá; no por nada, el título le viene que ni pintado: “The Outer limits”. La intro es magnífica, orquestal, ese anticipo sinfónico que nos introduce en un “Hope” cuajado de buenos momentos que nos brinda el sonido Power Metal que anticipaba la intro; todos los instrumentos brillando como las estrellas de Ursa Maior sobre el cielo nocturno: magníficas armonías de teclados sonando a veces como un clavecín, guitarras potentes que comienzan a dibujar melodías complejas y solos melodiosos, líneas de batería clavadas al milímetro y barroquismo por doquier. “Frigate” tiene otro de esos comienzos épicos que desarrolla el leitmotiv del tema. Todo es preciso y preciosista. Debemos aplaudir el esfuerzo de los rusos. Este álbum es una grabación en plan internacional de su álbum de 2017, “За гранью возможного”, regrabado completamente en inglés, con la colaboración de un montón de músicos. Y he dicho que es preciso y preciosista, y lo he dicho con toda la intención, pues notas que en cada momento hay unos músicos brutales al mando de sus instrumentos, que no se van ni una fusa del tempo, preciso como un reloj suizo. Pero no es algo robótico y sin alma, hay vibraciones, hay emociones, hay amor por la música, una pasión que se transmite en cada surco de este “The Outer limits”. “Time” es otro tema grande y tiene su propia historia, su propio ambiente, su propia animosidad, pero siempre notas que son SELENSEAS , haciendo que suene fácil, eficiente y orgánico. ¿Y cómo suena un tema cuyo título es “Asgard”? Pues como tiene que sonar: poderoso como el trueno, orquestal, sinfónico, con esos coros hiperpotentes en el estribillo. ¿Sabéis lo que es un ifrit? Pues en cuanto empecéis a escuchar las notas y el desarrollo del siguiente tema, enseguida vais a pillar a que mitología pertenecen estas criaturas. ¿Y “Dante” a quién se puede referir si no al inmortal bardo italiano y a su increíble viaje por los círculos del Infierno, pero aquí estructurado en un tema que sube y sube en espirales, en vez de bajar? Tema potente el siguiente, “The Mirror”, con dobles armonías e intercambios guitarreros entre los dos hachas, con una vena muy maidenesca que ya se desata de verdad en los siguientes temas, “The Flame of Dawn” y “The Milky Way”. Y para cerrar el disco, la banda nos regala un tema instrumental homónimo que es el excelente colofón a este álbum. Aparte la versión que hemos escuchado aquí, trae dos remezclas de “The Mirror” (Radio Edit) y “The Milky Way” (Alternative Version). Gran carta de presentación al mercado internacional por parte de los soviets de SELENSEAS . Indudable calidad, un trabajo realmente reseñable; como ya he dicho antes, preciso y preciosista; es indudable que a Vladislav Tyushin el influjo de Selene le hace trabajar a estos niveles y buscar esa perfección de una manera… lunática. CESAR LUIS MORALES 8.9/10

SELF HYPNOSIS (GBR) CONTAGION OF DESPAIR SVART RECORDS, 2020

Mucho se ha hablado (y se seguirá hablando) sobre la hipnosis. Sobre su validez científica o sobre si es un grupo de patrañas pseudo-hippiosas; el asunto es que, en ese estado, la persona entra en un estado de consciencia con un foco de atención centrado, mientras que se reduce la consciencia periférica. ¡Colorea y aprende con Teo! Aparte de los típicos jueguecitos de mirar el péndulo y notar cómo te pesan los párpados, si parece demostrado que mediante esa alteración de estados, la atención se focaliza y se pueden grabar determinadas estructuras de pensamientos o de acciones en la psique humana. Y focalizado, lo que se dice pero que muy focalizado se encuentra Kris Clayton, anteriormente en CAMEL OF DOOM y que ahora ha unido fuerzas con Greg Chandler (ESOTERIC y veinte mil aventuras musicales más). ¿El resultado? SELF HYPNOSIS, cuyo primer trabajo “Contagion of Despair” tendréis disponible a partir del 21 de agosto, vía Svart Records. Pero como aquí queremos ponerte los dientes largos o, si los quieres ver de otro modo, meterte una idea fija en la cabeza y grabarte determinados comportamientos/ideas… pues ya lo hemos escuchado. “Contagion” abre el disco con sus catorce minutazos de desarrollo agónico. La primera impresión según entra el tema es acordarnos de GODFLESH y todo aquel rollo que traía unas guitarras ultra-potentes traídas directamente del Doom y envuelto en capas y capas de industrial, para conseguir un sonido en plan muro. Eso sería la definición sencilla. Lo cierto es que tanto “Contagion” como el resto del disco de SELF HYPNOSIS van más allá de la mera etiqueta del insdustrial. Acompañados por el excelente baterista Tom Vallely, los tres genios se han dedicado a grabar y mezclar (cortesía de Greg Chandler) este disco. Al parecer han cableado todo el edificio de los estudios Priory Studios de Greg para crear espacios abiertos de grabación, digitalizando las señales de las baterías grabadas en directo para meterle sonidos en plan sub-bass. Un delirio tecnológico que hay que escuchar. “Empowered (restricted)” es buena prueba de ello, las voces desgañitadas, todas las oleadas de sonidos electrónicos, la potencia sónica del groove, que no sabes si es guitarra o sinte, la línea de batería con esas notas de caja desplazadas en los tempos… sónidos cósmicos mezclados con PRONG. Aquí no hay límites o etiquetas. Y si ya para dar la primera hostia empezaban el álbum con catorce minutos de tema, “Omission” son otros diecisiete minutazos, que en su parte metálica llevan un sonido de guitarras Doom hiper-saturado, para luego trasportarnos a un interludio donde las cosas se ponen más etéreas, más cósmicas y más Post… (para el minuto diez y siguientes, pero merece la pena tanto una parte como la otra). Cuando un compositor o una banda pergeñan una cosa así hay que escuchar, hay que saborear y disfrutar cada minuto. “Scandal”, por el contrario, apenas llega a los tres minutos y es un estallido industrial con una línea estructural muy a lo MINISTRY. Y seguimos, “Divided” son otros dieciséis minutos y pico. La verdad es que si hay algo que reprocharle al disco es que si quieres escucharlo de una sentada se puede hacer un poco largo por la extensión de estos temas, aunque luego, una vez que estás metido en materia, ni te das cuenta. Este tema cuenta con una intro de piano que deriva en un orgiástico desparrame sónico, con desarrollos más progresivos (la definen como si THE PRODIGY hiciese un mash-up entre YES y MESHUGGAH). Ahí queda eso como declaración de intenciones; así que ya sabes, si te encuentras con ánimos de auto-desafiarte y tienes un cuarto de hora… “Divided” es tu tema. Para “respirar” un poco, tienes “Leeches” (¡sanguijuelas, hmmmm?!?!) con un sonido de guitarra plenamente enraizado en el Doom más MY DYING BRIDE, aunque luego el desarrollo sigue por ese sonido tan SELF HYPNOSIS. Y para