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Rejoneo El rejoneador le dice al caballo lo que tiene que hacer, prácticamente, con un gesto. Y llegar a esto, solo es posible con el tiempo y la repetición de tantas veces. El caballo es un animal grande, fuerte, herbívoro, naturalmente constituido para correr, que es su forma de defenderse. Para huir por derecho, con su velocidad, no esquivando una acometida o utilizando su movilidad como arma defensiva. El caballo es eminente mente cobarde y lo hace todo por miedo y por eso, conseguir que el caballo toree, resulta mucho mas notable y meritorio. Desde fuera el público no ve esto, pero es así. El caballo de torear esta sometido a su caballista, de tal forma, que acepta las órdenes que recibe de este y las cumple ciegamente.


Por eso empleo el termino sometido y no el de asustado. El caballo confía en el que lo monta. Es decir, el caballo hace lo que piensa su caballista y no lo hace por miedo en ese momento, Lo hace por convencimiento, de forma que el caballo se enfrenta a una situación, siguiendo las ordenes del caballista, que se las comunica con gestos sutiles, con eso que se llaman ayudas y que el caballo "entiende" y obedece ciegamente, porque, además, el caballo siente a través de sus instintos que es lo que le conviene... Si el caballo se le deja suelto en una plaza con un toro, no sabría que hacer. Es así, por eso la doma es: Repetir, repetir, y repetir. Y para esto, hace falta: Constancia, insistencia, entrenamiento y tiempo. Además el caballo es un elemento vivo, con un organismo que tiene unos condicionantes físicos, por eso para poder hacer con seguridad ciertos ejercicios, requiere una gran perfección y conseguir que el caballo está musculado y seguro y esto en cada caso, solo se conseguirá con la insistencia en la forma de hacer y la gimnasia repetitiva que fortalecerá al caballo. Todo lo que se hace en la plaza, si sale bien en el rejoneo. Supone muchos cientos de ensayos y horas dedicadas a la preparación y entrenamiento del caballo. Lo demás es suerte. Y todo esto el público no lo sabe, pero "lo siente" y cuando el rejoneador no trae todo ese bagaje de preparación. Se da cuenta. El rejoneador que es consciente y tiene afición y se prepara bien, siempre en la plaza hace algo positivo y del agrado del público.


Los caballos bien domados, son por si mismos un bonito espectáculo. Cuando además se les ha enseñado algún movimiento de Alta Escuela aunque no se llegue a la perfección, el hecho de estar en una plaza y con ese peligro latente de un toro. Es una enorme impresión que se añade y se ve con mucha mas emoción. Y de esta forma, siempre gusta y siempre el público se divierte. Cuando todo sale bien el espectáculo es brillante y tiene esos valores anímicos que solo los producen las grandes obras de arte. Ahora, en la época que estamos viviendo, el rejoneo ha alcanzado un grado de perfección que cala en los espectadores, que van entendiendo mas y hay que darles cada vez algo mejor. Ahora las cosas no se pueden hacer mal, ni regular, ni confiando solo en la suerte. Hay que hacerlas ¡Muy bien!. Ahora el rejoneo, es una sinfonía de Arte Grande. El que quiera ser rejoneador, deberá mirarse en una conciencia muy exigente y si tiene afición, voluntad y ganas; como en el dominó, repetir, repetir y repetir. Hay que buscar la perfección, aspirar a montar caballo como: Tocando la guitarra lo hacia, Narciso Yepes o lo hace, Paco de Lucía. Pintar como Velázquez. Cantar como Placido Domingo. Escribir como Cervantes. Y torear en la realidad, como tu puedas imaginar en tus sueños. Pero sabiendo que: Rejonear es clavar a un toro bravo en movimiento, un rejón, aprovechando el cruce con el caballo, burlando la embestida, que habrá que llevar dominada y dejarlo en el morrillo. La lidia de un toro a caballo, se compone como a pie, de tres tercios: El primero, para ahormar al toro quitándole violencia pero sin causarle un daño excesivo. A juicio del rejoneador, se le colocaran uno o dos rejones de castigo. El segundo. Es el tercio de banderillas, El Reglamento estipula que se pondrán, no mas de tres pares de banderillas. Como se trata de un tiempo donde se busca el mayor lucimiento posible, para conseguirlo había que conseguir que los caballos pudiesen ir al toro las mas veces


que se pueda. Para ello ahora, se colocan las banderillas de una en una y esto ha permitido doblar el numero de entradas. De hecho en el tiempo que se emplea en banderillear es cuando se procura exhibir los caballos mas vistosos, los que hacen mas cosas que gusten al publico bien, sea toreando para colocar al toro, o citándole para provocar sus embestidas o realizando las suertes de las formas mas vistosas y arriesgadas. El tercero. Es el de muerte. Aquí es donde se le coloca al toro el rejón mas largo, que es el equivalente a la espada, para acabar con el toro. La efectividad es fundamental. Hay que conseguir que el toro "doble" a la primera, de este acierto dependen los resultados, un fallo se suele llevar los trofeos aun habiendo realizado una buena labor. Es difícil, ¡muy difícil! En el GRAFICO DEL ENCUENTRO se señala el punto P donde tienen que coincidir todos los planos de desplazamiento, para acertar en el momento de clavar. LA SUERTE DE MATAR Cuando se trata del rejón de muerte, como tiene 60 cm. de longitud aproximadamente, necesita un tiempo para penetrar y mientras tanto, el toro y el caballo recorren unos espacios, que con sus masas impulsadas en estos movimientos, crean fuerzas que se oponen a que el rejón entre, y a veces lo consiguen. En cualquier caso es una gran dificultad que se debe disminuir haciendo todas las cosas muy bien. Para conseguirlo, el rejoneador deberá: Colocar el caballo, lo mas cerca posible del toro, para evitar que al arrancarse, varíe mucho la trayectoria en su recorrido y de esta forma el rejoneador pueda " medirse " mejor con el rejón de muerte. Es


decir, una distancia de seis a diez metros. Lo ideal, es hacer la suerte de frente o al cuarteo. Será mejor la primera, si la doma del caballo lo admite en esta distancia. Llevar el rejón en alto, no moverlo hasta el momento de clavar, apuntando siempre al sitio por donde tiene que penetrar. Al llegar al toro, apretar con energía para disminuir al máximo, el tiempo de penetración. Al apuntar, hay que hacerlo al sitio donde acaba el cerviguillo y comienza la espalda del toro, ese punto que dicen que es "todo lo alto". Si el toro en el cruce viene humillado, enseña "el sitio" y es mas fácil acertar con el hueco blando, por donde el rejón entrará fácilmente. La ejecución de esta suerte debe hacerse lo mas despacio que sea posible, habrá que tener un caballo que se mida muy bien con el toro, que no haga movimientos bruscos, que temple su galope y este puesto para realizarlo. Repetimos que del acierto dependen la mayor parte de los éxitos y el fallo siempre conduce a un resultado menor y perder los trofeos

TOREAR ACABALLO Hemos tratado de explicar lo que es el rejonear, es decir como se le ponen cosas al toro desde el caballo que es el rejoneo, pero no como se consigue.


En los gráficos siempre se presente el caballo frene al toro , parados, que es la posición en que se inician todas las suertes del rejoneo. A este punto de partida, donde el caballo ante el toro tendrá una "distancia" que el rejoneador ha elegido considerándola la mejor para realizar la suerte, se establece con el movimiento del caballo, toreando. El caballo funciona como un engaño vivo, como lo hace el banderillero, toreando a cuerpo limpio. El rejoneador piensa los movimientos que debe hacer su caballo, para que siguiéndole el toro , "mandarlo" a1 sitio que mas le convenga para que quede a la distancia que interesa y poder realizar la suerte. Torear, es hacer que "el toro se desplace por donde quiere el que lo torea", que en este caso es el rejoneador utilizando como engaño al caballo. El caballo es un ser vivo que actúa porque entiende a su caballista y hace instantáneamente lo que este piensa, si su doma es suficiente para ello.


Cuando un caballo está bien domado, tira del toro, lo lleva, lo templa y manda su embestida al sitio donde quiere el rejoneador y según sienta este el toreo. El caballo realiza para esto una serie de movimientos, gira la grupa, galopa en dos pistas, cambiando de dirección y haciéndolo sobre el costado izquierdo o el derecho, para desplazar al toro a donde interese al rejonead or, que es quien decide lo que tiene que hacer, porque es el quien torea. Hay que hacer que el toro se acerque al caballo y lo siga , lo mas cerca posible, pero "sin tocarlo". Así se templa su embestida, forzando los giros se le corta el camino y se consigue que pare donde interesa. Luego se le pueden realizar las suertes de las formas que se representan gráficamente. En el momento de citar, el toro está emplazado y quieto y siempre hay tiempo para realizar movimientos de lucimiento con el caballo: piafe, pasage, tierra- tierra, posada, piruetas, batir una mano solo o cualquier otro que el caballo haga con seguridad, y que pueda cortar en el momento que interese, y reunirse para iniciar la suerte o seguir toreando. Seguramente el que lea esto, pensará que faltan muchas cosas que explicar, será así posiblemente Pero las cosas del toro , del torero y del caballo son para los que se interesan por ellas tan complejas, tan


llenas de matices y permiten tantas formas de ser consideradas que se convierten en un tema inagotable de opiniones y vivencias. Hay tanta vida , tanta ilusión , tanto sueño y tanto sentimiento en esto del toreo, que si en algún sitio estuviese todo dicho, se acabaría. Por eso si alguien llega hasta aquí, tendrá la puerta abierta para seguir disfrutando de su deseo de saber mas cosas, para satisfacción de sus ilusiones.


Las principales suertes del rejoneo moderno son: *Al estribo, que consiste en clavar el rejรณn en el momento en que el toro mete la cabeza para derrotar en el estribo de la silla. *A silla pasada, cuando se clava el rejรณn en el momento en que el toro tira la cabezada en la regiรณn de la nalga de la cabalgadura. *A la grupa, en que se clava el hierro al tirar la cabezada el toro a la grupa del caballo. *De cara al rostro, o de frente, cuando el rejoneador cita de frente y parte hacia el toro al mismo tiempo que este se arranca, ladeando el caballo y clavando al estribo. *Al sesgo: suerte que se usa con los toros quedados y que consiste en ir el rejoneador paralelo a las tablas, encontrรกndose el toro perpendicular a ellas y mirando hacia el terreno de fuera y, cuando llega a jurisd icciรณ n, clava r gene ralm ente a silla pasa da.


*De poder a poder, es igual que la suerte de banderillas de este nombre en el toreo de a pie, clavando al estribo. *De cara recibiendo, espera el rejhoneador de frente al toro, y cuando llega a jurisdicci贸n, quiebra el caballo el vieja y se clava el rej贸n a la grupa. *A la mediavuelta: lo mismo que en la suerte de banderillas del toreo a pie que lleva este nombre.


*De tira: es una variante de la suerte de cara al rostro, en que el caballero marcha abriendo el caballo hacia su izquierda, volviéndose hacia su derecha al llegar a jurisdicción, para quedar frente al toro y clavar al estribo. *A porta gaiola, que ejecutaba Cañero situándose a la puerta del toril, y cuando salía el toro, lo citaba y lo llevaba hasta el centro del redondel y allí clavaba el rejón en el toro.


Referencias:


mi pasion por el rejoneo