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P O E M A S

C U E N T O S

Y M A S


LAGRIMA Hoy he pensado mucho en ti soñé que estaba entre tus brazos que me besabas muy feliz y susurrabas: “no puedo vivir sin ti". Pero muy pronto desperté había una lágrima en mi rostro que me decía: “olvídate" que ya he llorado mucho por esa mujer. Pero esa lágrima no entiende que sin ti ella nunca existiría para mi pues a tu lado yo he llorado siendo feliz y ahora lo hago porque no estas junto a mi. Luego me dice así es mejor que si una lágrima se escapa es porque ya en el corazón no cabe ni una gota más en su interior Y así en mis labios término como un suspiro oí tu nombre que de esa lágrima salió y de repente tu recuerdo me tranquilizó. Y solo espero que algún día tu vuelvas a mi que la vida es solitaria ya sin ti pues a tu lado yo he llorado siendo feliz y ahora lo hago porque no estás junto a mi.


SOLEDAD Quien te invito a pasar llegas justo a tiempo para mi mundo acabar Eres mala compañía para mi pobre alma partida A mi alma te aferras como la hiedra a la roca No te quiero a mi lado tu presencia me hastía Déjame ser feliz aunque sea una vez en la vida...

LA DISTANCIA Fue tan poco el tiempo que te traté que a veces pienso que bien no te conocí pero aunque ese tiempo tan corto fue fueron momentos muy lindos los que viví. Muchas veces la gente dice: la distancia aleja, pero no creo en todo lo que la gente dice pues a veces la distancia acerca. La distancia... puede no acercar para físicamente juntos estar, sino en una forma especial... con el corazón, y en forma espiritual. Mas aun cuando es mucha la distancia que nos impide juntos estar, es la distancia la que me ayuda a tener paciencia para el momento anhelado esperar.


MI CORAZON Hoy amanecí pensando en forma diferente y me da miedo ser así, siento que mi corazón se ha vuelto de hielo y ya no siento nada... Tal vez es mejor así, ya que lo han dañado y roto demasiado, era tan frágil y se enamoraba y sentía de verdad, pero hoy decidí guardarlo en una jaula de hierro y no de cristal muy dentro de mi para que no vuelva a sufrir nunca más y no se rompa completamente... SOBREVIVIR Sobrevivir? Cuando un amor te ha dejado cuando ya no palpas su sentir cuando de morir tanto has llorado. Sobrevivir? Cuando en cada paso que das tu mente vuelve a sentir que de tanto... ya no hay mas. Sobrevivir? Para que te sirve eso si tu corazón pierde sentir si te falta el calor de un beso. Sobrevivir? eso ya no es importante si vas extrañando el reír y su amor a cada instante. Sobrevivir? Cuando un amor ya te olvida? cuantos me pueden decir ¿Para qué... sirve la vida?


NO LE BUSQUES RUIDO AL CHICARRON

AL MAL PASO DARLE PRISA

AL QUE MADRUGA DIOS LO AYUDA

MUERTO EL PERRO SE ACABO LA RABIA

LO QUE NO HAS DE TENER DEJALO CORRER


EL AMOR ENTIENDE TODOS LOS IDIOMAS

CUIDA AL AMIGO COMO A TI MISMO

EL AMOR EMPIEZA CON LOS OJOS Y TERMINA CON LA COSTUMBRE

LA FLOR CAÍDA NO VUELVE A LA PLANTA

SE GOZA MÁS AMANDO QUE SIENDO AMADO


BOMBA!! En esa boquita en flor que te ha regalado Dios, no hay ningún labio inferior son superiores los dos. BOMBA!!! BOMBA!!! Quisiera ser zapatito que calza tu lindo pie, para ver de vez en cuando lo que el zapatito ve. BOMBA!!! BOMBA!!! Del cielo cayó un pañuelo bordado con seda negra aunque tu padre no quiera, tu madre será mi suegra Bomba!!! BOMBA!!! Al pasar por un panteón me gritó una calavera si no me lo vas a dar, enséñamelo siquiera. BOMBA!!! BOMBA!!! Te quiero linda mestiza Como el barco al vendaval Aunque rónques por las noches Y perfumes mi jacal BOMBA!!!


EL SAPO Y LA MARIPOSA Un estanque. En él, un sapo. Tiene hambre. No obstante, desenrolla su lengua y empuja hacia la orilla a la mariposa, que estaba a punto de ahogarse. Conversan. Ella le cuenta las maravillas del inmenso mundo que se extiende más allá del estanque. Él quiere volar y no se eleva. Siguen conversando. Él le cuenta las maravillas del inmenso mundo que se extiende más allá de la superficie. Ella quiere bucear y, nuevamente, lo intenta. Esta vez, la certeza la empuja con mayor vehemencia. Con la ayuda del sapo, desciende hacia las profundidades en el interior de una burbuja, que se hace cada vez más pequeña. Ilusionada, le implora al sapo continuar. Apenas muere, la engulle. Mientras la digiere, recuerda la angustia de la mariposa cuando estuvo a punto de ahogarse en la superficie. El sapo hace el amago de volar


MARIA Y EL CARACOL

María salía por las noches para conversar con su amiga. Aunque más que conversar, María la escuchaba mientras ella le contaba cosas del pasado, cosas del presente, cosas del futuro. Su amiga sabía tanto! -Es una de las ventajas de ser eterna; desde tu punto de vista, claro -Se burlaba un poco de María mientras la miraba con dulzura. Pero María no rechistaba y solo podía mirarla embobada. Era tan bonita, era tan perfecta. María encontró a su amiga en una de las muchas noches en que salía de expedición por los campos que rodeaban la casa. Esa noche, María estaba en cuclillas mirando como un caracol cruzaba el camino. Pensaba en lo valiente que era el caracol y lo esforzado que se le veia arrastrando su casita. Le daban ganas de cojerlo y dejarlo al otro lado. -Tal vez así te ayude un poco a llegar a tu destino -Pensaba toda seria. Estaba muy concentrada pensando si era lícito o no ayudar al caracol. Si debía prestarle un poco de ayuda llevándole al otro lado del camino. -Para mi no es ningún esfuerzo –Se decía- Pero… ¿Debes ser tu el único merecedor de todo el esfuerzo? Entonces no debería ayudarte –Se replicaba María a si misma. Y mientras se debatía ante el dilema oyó una voz sobre su cabeza que le dijo: -¿Por que no le preguntas al caracol? María ni siquiera se giró, la sentencia era tan evidente. Esa era la respuesta. Simplemente genial: “Preguntarle al caracol”. María se levantó, rodeo al caracol y volvio a ponerse en cuclillas; esta vez frente a él. -Caracol –le dijo- ¿Quieres que te lleve al otro lado del camino? El caracol detuvo su lenta marcha y apuntando a María con sus dos ojos levantó y bajó un par de veces su cabeza en un gesto claramente afirmativo. María entonces cogió al caracol por la concha, lo puso sobre la palma de su mano y con mucho cuidado lo llevo al otro lado del camino para que, tan valiente y esforzado como antes, retomase su camino.


COA LA GRAN ESTRELLA Había una vez una estrella llamada COA, vivía en la tierra en una casita en la montaña Soñaba con brillar en el cielo y ser muy especial para los humanos. -¿Por qué estas triste COA? -pregunto un hada. -¡Como sabes mi nombre hada! –respondió asombrado COA. -Yo sé lo que sueñas y deseas – le contesto el hada. -¡ah con que tú eres el hada de los deseos!-dijo feliz COA. -¿Por qué no te gusta estar en la tierra COA?- le pregunto el hada. -Es que yo quiero ser especial y ayudar a los anhelos de los humanos- contesto COA con cara de soñador. -¡Pero ese trabajo no es fácil!-le dijo preocupada el hada. -¡Para mí no!, viviendo en la Tierra ahora entiendo a los humanos –respondió COA muy seguro. -Se que necesitan creer en alguien especial que los apoye- dijo COA. -Está bien estoy de acuerdo- dijo el hada sonriendo. -Si eso deseas te lo concederé COA- le dijo el hada levantando su varita. -¡Sí, eso es lo que quiero! – afirmo COA y serró los ojos entusiasmado. - serás la estrella más brillante en el cielo y escucharas y apoyaras a los humanos con corazón bueno cuando pidan tu ayuda- dijo el hada desapareciendo. Y cada vez que mires al cielo y veas a la estrella más brillante pídele con el corazón lo que más anheles y te ayudara trabajando duro.

SOL Y ESTRELLA Hubo una vez una estrella que una noche no volvio a casa cuando llego el amanecer. Deslumbrada por luz del dia, Estrella se fue acerco cada vez mas al sol sin darse cuenta. - Qué haces aquí de día? No ves que he salido? le dijo el Sol - Es muy peligroso estar en mi presencia, porque te puedes quemar. - Ya, pero es que me he despistado y no encuentro el camino a casa - respondió Estrella. Sol indicó a Estrella como llegar hasta la noche para encontrara su casa. Estrella se despidió de Sol y le permitió no volver a perderse más. Desde entonces todos los días, Estrella y Sol se saludan desde lejos cuando se cruzan, al anochecer y al amanecer.


LA VACA DORIS En un establo de un señor llamado José, vivían cinco vacas de las cuales una de ellas iba a ser mamá. A esa vaca no le parecía bien que su primer bebé naciera en ese lugar, pues ese señor no las alimentaba bien y aparte solo quería a las vacas porque daban mucha leche. Un día por la noche, ésta vaca a quien llamaban Doris, se escapó del corral de Don José y regresó a la granja de su antigua dueña, la que por motivos urgentes la había vendido a ese señor. A la mañana siguiente Sara, la dueña anterior exclamó: - ¡Doris! ¿Qué haces aquí? - Tú debes estar con tu dueño, seguro vendrá en tu busca. Doris se quedó ahí por varias horas mas hasta que su propietario Don José tocó a la puerta enfadado y un poco preocupado. Al ver este que su vaca estaba con Sara empezó a gritarle para que saliera y regresara a su establo, Sara se dio cuenta de que a aquel señor trataba mal a las vacas y le dijo: - Don José, le compro las vacas, acabo de vender la cosecha y tengo suficiente dinero, seguro llegamos a un arreglo si usted está dispuesto a venderlas. Don José desconcertado dijo que no, pues con la leche que vendía de las vacas se mantenían él y su familia. Sara siguió insistiendo y pudo lograr que Doris se quedara ahí hasta que tuviera a su bebé. Albergaba la esperanza de quedarse al menos con Doris y su hijo. Cuando nació el bebé, regresó Don José por su vaca. La señora Sara volvió a pedirle que se la vendiera, ofreciéndole una cantidad mayor de dinero y ya Don José dudaba en llevársela; quedó de platicar con su mujer el asunto y darle respuesta al día siguiente. Doris estaba muy preocupada porque no quería regresar con aquel hombre y menos ahora que era madre. Había visto como ese hombre maltrataba a los animales y no quería arriesgar a su bebé. Al otro día Don José pasó a la granja de Sara a darle su respuesta. - Buenos días Sara. - Buenos días Don José, ¿qué ha decidido? - Pues mi esposa está de acuerdo en vendértela. - Así que ya es mía. - Pues yo no estoy muy convencido porque había pensado que ahora que tiene el hijo me va a dar bastante leche, y eso será por muy buen tiempo y ganaré mucho dinero - Anímese Don José, la vaca no está dando mucha leche, a mi me parece que no salió buena para eso, no creo que le convenga, ni a mí tampoco, pero me he encariñado con el becerro. - Es verdad eso que me estas diciendo Sara - Claro que sí, si quiere pregúntele a Don Nico, ya sabe que él me ayuda a ordeñar desde hace mucho tiempo, él fue quien me lo advirtió cuando se dio cuenta. - Me estas convenciendo Sara, yo para que quiero una vaca así, mejor me compro otra, además ya se aprendió el camino a tu rancho y en cualquier momento se vuelve a escapar, hagamos el trato. Ese mismo día Sara le pagó lo acordado y se quedó con Doris. Cuando Doris lo supo no paraba de dar lengüeteadas de felicidad a su hijo, aunque eso le costó su buena reputación, ya que Don José se fue pensando que era una vaca que no sabía dar leche, pero eso no importaba, todos en ese rancho sabían la verdad, que ella era una vaca que daba más leche que ninguna otra. Esa mentira la salvo a ella y a su pequeño de volver con Don José.



piolin