Issuu on Google+

/.

A ngeles y dem onios combaten no por el cielo sino por la posesión del in fiern o , que es más estratégico.

2. Responder se querría, no con palabras, sino con el cuchillo a tanta bestialidad. \N T E


Es necesario pulsar una guitarra y alejarse de las bibliotecas. G eneralm ente se ingresa a sitios parecidos cuando es urgente la gana de orinar. Pero escuchemos todavía por un tiempo m ás a la cólera —muchachos de pelo largo iluminando el cielo con fogatas de lluvia / cara jos / geranios y la mercancía (esa m anera de Ubu Rey) cebándose como una ladilla en el ombligo. Yo el Tauro más joven locamente participo de los hechos y prorrum po en gritos y digo que luchar es de hecho el triunfo m ás hermoso. Sobre estos años los jóvenes de m i pueblo abandonaron moradas y tristezas dejaron en las calles humoradas y vergeles haciendo del m im eògrafo un arma y de la clandestinidad el territorio liberado de la patria.

Fue entonces cuando con rabia vigorosa mordimos esta verdad. Es necesario pulsar una guitarra y alejarse de las bibliotecas. Pulsar la guitarra y quem ar carros desafiando una ficha en los archivos de Seguridad del Estado. Es necesario quem ar un rochabús, enfrentarse y m eterle fuego al patrullero estacionado en una esquina. 9


Quem ar las tiendas de la Philips o Hiraoka, poner petardos en todas las tiendas de los interm ediarios. Y sólo así obramos los antiguos amigos de los columpios y los trompos, los más tiernos, los aún cachorros. Nuestro canto fue de azufre y anatem a. Un puño incontenible de azufre y anatem a liquidando la impostura. Es necesario cantar quiero comer fornicar y cagar y dicho ahora y sin otro verbo menos parco que el gusto por la única frescura de lo que ahora somos capaces al prom ediar el siglo. Quiero una m ujer de muslos espléndidos como el sabor de la cebolla. Una m ujer en cuyo vientre estalle furiosam ente la alegría. Y no te quiero a ti —burgués de m ierda. Y no te quiero a tí —cerda y grasa de burgués. Por la Av. Argentina se va engrosando la manifestación que avanza y e n tre los arenales del sur los mineros paso a paso van cercando Lima. Es necesario pulsar una guitarra y alejarse de las bibliotecas o incendiarlas para que iluminen nuestros conocimientos maldecidos. Y en la UNI: claustro pleno. Y en la Agraria: consulta con las bases. San Marcos convoca a la marcha y por la Av. Venezuela ya se siente un rum or que va elevándose en tre unidades vecinales y fábricas. Más libros menos cuarteles. Más libros menos cuarteles. Diez de la mañana. Me siento capaz de todo ahora. Y en el campo la gente le está haciendo frente al gobierno. Huanta se ha rebelado por tierras y pan. En la cal destrozada por el musgo de las paredes amanecieron consignas: [MUERAN LOS GAMONALES! ¡VIVA LA LUCHA ARMADA! ¡VIVA EL COMUNISMO! 10


¡Diez de la m añana y aquí vamos llegando los muchachos, lampiños todavía, los más jóvenes, los aún cachorros. EL DEBER DE TODO REVOLUCIONARIO ES HACER LA REVOLUCION (II Declaración de La Habana) Sobre estos años los jóvenes de m i pueblo abandonaron estudios y trabajo los recuerdo a todos reunidos gozosam ente saboreando higos y dialéctica en casa de D avid Lucho César S ig frid o Chuqui C heche en el duro tiempo de la clandestinidad los jóvenes de m i tiem po fueron honestos y heroicos sobre estos años de violencia y m uerte se fueron a las montañas y a las urbes cargando su s fu siles y su joven alegría.

Más libros menos cuarteles. Más libros menos cuarteles. La ignorancia de mi tiempo es la tecnocracia y los inventos es decir un dulce opio m astica mis angustias — y los muchachos — los tipógrafos, flores de rabia en las palancas de sus m áquinas — o jóvenes obreros que me dicen no sé qué es poesía, leo esto: Mniiifioüto del Partido Comunista — los muchachos - los que tienen un puesto de em oliente en plena noche y no tienen un bocado en el estómago — los que en m adrugada leen a hurtadillas, lam parines y velas, tienen que ah o rrar su luz — los que tienen su m uchacha em barazada y no tienen una cama de hospital — las muchachas — las que obreras en el día y en la noche salen, polvos m aquillaje, hoteles de Paruro — las que con sus pequeños tienen que ab rir un puesto de comida, ir a clase, no ir al cine— las 11


que se han tenido que |H*lear para |>oder tro ta r en estas calles — las que van en busca de un trabajo, un algo, una caricia entre los muslos / to ­ dos / y yo y tú y los muchachos ahora han caminado toda la nianana arrojando piedras gritando y tomados del brazo como una hoguera / la tecno­ cracia en el museo la sala de torturas y estamos en lo mismo: el César reparte» panetones circo TV etc. / Más libros menos cuarteles. Más libros menos cuarteles. Y cantam os “Guerra, guerra a m uerte al t i r a n o ...” Y cantam os “Que la tortilla se v u e lv a ...” Era el m itin de Mayo en el parque U niversitario y esta m ilitancia me exije yo me exijo seguir atrapando a la realidad y forzándola a desnudarse a copular conmigo y o tra vez mi g u itarra afinada por estas correrías como M arx cuando muy joven leyó a Shakespeare y a K ant y a Ilegel y a Feuerbach y escribía cosas poemas a escondidas del viejo y sin em bargo todavía el pasto brota en nuestros pechos como un canto aquí limpiando este verso de la mala yerba de los tropos de la retórica o preparándonos para el combate, es lo mismo: —la vida se mide no con cucharaditas de café, amigo Eliot. Poesía es la forma prim aria del conocimiento una síntesis: el darse una inmersión e n tre los tuyos. Y esto es más jodido que cam inar |x>r el infierno sin ninguna compañía sin Virgilio y ayer nomás tuve una muchacha de ojos tristes y la vida para mi estudiante o lumpen cazando m ariposas —yo no participo de la producción pero sí mis ojos vieron el desenlace de todo y voy caminando por el parque Neptuno “El rem olino de los am antes" trozos de Picasso sobre la 12


yerba el testimonio de estos días de espanto furia pelos señales condones con el semen todavía fresco gritos luces atolondram iento — aquí funcionó el Comité Huelga por las 8 horas y aquí donde C u tarra habló de socialismo a los obreros unos enamorados se acarician, palabras del futuro, cuerpos que ruedan donde otras palabras anunciaron su victoria. Incendiar L im a el Támesis o Wall S treet totalm ente quem ar la economía de los Keynes P. de Gobierno. La tecnocracia y los inventos son una flor ardiendo sobre las m atem áticas: oh, cuídate del número, de su gran fuerza centrípeta pero rompe sus ataduras desbarráncalo en el borde de la realidad: "La m adre luna transida, con el rostro enfermo, / empe­ queñece" y la cuestión de los navegantes espaciales como un pavo real Caronte en las aguas de la impostura: demonios de la cosificación. Cuídate del número, muchacho, cuídate del número: las m atem áticas son a las cosas lo que estas al suplicio de no tenerlas —el infinito no está fuera de ti sino en ti mismo, el infinito parte a caballo contigo. Lo que te agrede no es lo que tú agredes y lo que no agredes puede devorarte y tu sudor ser un núm ero más en la contabilidad de las empresas. Así estamos siendo alienados persistentem ente —esto es el pan de cada día. CUANTO MAS HAGO LA REVOLUCION MAS GANAS TENGO DE HACER EL AMOR, CUANTO MAS HAGO EL AMOR MAS GANAS TENGO DE HACER LA REVOLUCION ¡Fornicad! ¡Fornicad! Nuestro tiempo es furia y es amor: el tiempo más duro de la rebelión 13


¡Id a los parques! ¡A rrojad flores y bombas! ¡Imponed vuestro cielo, muchachos! ¡imponed vuestro amor! ¡Invadid el infierno, muchachos! ¡Saquead, arrasar todo el infierno! Tu pecho en mis labios, mi corazón en tus muslos. Chiquilla, mi corazón en tus muslos. Mi pelo mis ojos que son brújula para tu vida. Mis garras mi piel que es tierra donde floreces. Tomad el cielo muchachos, tomad y quem ad el infierno. Asaltar esos bancos, asaltar esos grandes super-mercados. Bombardear TODOS SEARS MONTERREY TIA SANTA CATALINA. Sabotaje a la producción. Sabotaje al capitalismo. Sabotaje a todas las m edidas de este gobierno. Sabotaje al terror. G uerra a los gran burgueses. Porque ha llegado la hora del asalto a Palacio de Gobierno. Porque está llegando la hora de la insurrección popular. Los soldados preparan motín, los soldados están con su pueblo. Y el pueblo se hartó de seguir explotado. Y el pueblo está ya por tom ar el poder. Centauro de fuego taladrando los cielos. EL MUNDO NO SATISFACE A L HOMBRE Y EL HOMBRE DECIDE CAMBIARLO POR SU ACCION Lenin. P atria; tú no existes para mi sino en el culo de los que se sirvieron de nosotros arrojándonos ahora contra la noche, traicionándonos. Tú eres el enemigo y tam bién aquellos platinudos que hablan ¡qué cosas! y jam ás cam inaron como nosotros, erguidos, rugiendo sobre la yerba y comiéndonos la m ierda, sufriendo los varazos de la policía. P atria: tú eres la m ierda (tú, dueño de la patria) que hay que destruir. Porque tú significas comediados y traías y grandes sueldos a granel. Patria: yo quiero otra patria y no niebla. Potranca al pelo trotando como un clavel abierto en combate. 14


y no nos interesa ya nada de todo esto: la amistad, el fuego, el enemigo, la patria, la bondad, los inventos o cornucopia del escudo —todo esto debe ser destruido. La única lucidez de la que soy responsable m e impulsa a liquidar sin ninguna piedad cualquier brote de bondad en mi corazón. Yo no tengo bondad: nadie fue bondadoso conmigo Mi bondad no es de este mundo, mi bondad portrnoci» a un m undo por hacer por plasmar. Estoy sellado para siempre. Soy un m arginado / am argado / pendejo / alucinado / inusitado ladrón de cadáveres en los mercados Fornico a las ocho de la m añana y durante toda la m añana y en toda la noche y durante todo un espacio que brúscam ente ha crecido como mi falo intenso y hermoso y no tiene otro sueño sino hacerle sentir todo su furor al culo del Escrivá y al culo del Nixon y al culo de todos los poseedores del mundo. Me cago en las formas alienantes del sistema. ¡A fornicar! ¡A fornicar los jóvenes! ¡Y a luchar! Yo provengo del útero de estos dias. De la peste. De la enajenación de todos nuestros sueños. Yo salí de la noche. Yo he nacido en tierra am arga y pura. Decidme m ataperro vándalo salvaje matalascallando. Decidme rocanrolero / en patota / vago. El lam parín de mi casa latía oscuro v electricidad era no más extraña que Proust en un estante Mañana era duro, m añana había que trabajar. Ni un m inuto más en la cama y el despertador no sonaba tan hermoso como u n gorrión picoteando granos de uva. Flores azules y toscas se abrían como granos de mote en el lienzo de nuestra mesa y la madera en el piso olía a petróleo, trabajo, cucharadas que el estómago recibía en el momento IR


en que el sudor corría todnvia agrio penetrante en las axilas despierta*, músculos briosos y bien torneados, molieron tan gruesos como un caldero que yo no pude ya tener on mi piel menos áspera que este íerrojinoso trajín de unos hom bres para quienes 100 Kg. pesaban tanto como un terrón con flores sobre sus hombros que ignoraban que eso es m etáfora luz saber caldero donde se impulsa la vida economía de un pueblo. T ras las mam paras, antiquísim as circulares costumbres aún se acum ulan como fotos recuerdos sin naftalina en los viejos baúles repletos de amores buenamozas gente cuya niñez fue trab ajar trabajar. De llanto en llanto mi luz. De llanto en llanto mi furia. Poesía que surge como un volcán de mi sangre. Mi ropa era del que estaba antes que mí y del que estaba después de mí era la ropa que yo dejaba. De quien estaba después del que estaba después de mí no era su chompa sino de los que a continuación le seguían. Y el que hablaba tenía que hacerlo por orden de aparición en el mundo. Quien no hablaba era porque otro estaba hablando. Cada año otro nuevo en la casa, cada año la casa se fue reduciendo más y más ¡Reconocedme! ¡Miradme! Acequias y sauces, fortalezas de Cancharí. Porque no tenía pinta de intelectual no pude en trar a un recital del INC una vez. Porque no tenía con qué lim piarm e olió mi culo vómitos y moho de algún jard ín más bien desvaido y se desprendieron por el excusado y los perdí para siempre. Estoy indignado, indignadísimo. Estado mental: desesperado. Estado civil: saboteador. Vocación: la conspiración. Deseo: destrucción de este mundo. Filosofía: no engendrar 16


sino cam biar la realidad. Arm as: su herm osura. Base de apoyo: fuerza de su pueblo. Procedencia: todas las sangres. Y no, no esperen bondad. Mi bondad no es de este mundo, mi bondad pertenece a un m undo futuro. El culo de Dios es tan ancho como el universo pero el universo es menos am plio que lo que nace con uno. Estoy indignado, indignadísimo. Oh estoy caliente amargo am arguísim o dulce dulcísimo brusco brusquísimo. ¡Cuidado! E l mundo gira pero tú no giras como el mundo. El mundo gira y uno gira contra el -mundo. La vida se m ide por la cantidad y el peso de rupturas que hayamos realizado. ¿Cuántos vidrios rom piste y cuántos culos? ¿Cuántos bombas hiciste? ¿Adm iras a los guerrilleros? ¿Cuántos carros quem aste? Fusiles y m andarinas, senderos de Hon D at —he allí nuestro ejemplo. .¿Eres m aterialista? ¿Qué es el m aterialism o? ¿Eres idealista? ¿Qué es para tí idealismo? ¿No eres m aterialista? ¿Por qué eres idealista? ¿No eres idealista? ¿Por qué eres m aterialista? Lo que se discute no es lo que se discute porque lo que se discute es lo que no se discute. ¿Cuál es la diferencia entonces entre un buen verso extraído del mundo y esta corola de fuego que raspa tu alma? ¿No hay diferencia? ¿Qué significa entonces el verso en relación con el mundo? ¿Acaso tu corola de fuego no constituye una parte del mundo? ¿O es que no has reconocido aún que tu alm a creó su disputa con el mundo? ¿Adm ite el señor que el infierno no está en la teología sino en la tierra que pisa? ¿Adm ite el señor que la teología no queda en el cielo sino en las pesadillas que pasan por su cabeza? ¿Qué pasa entonces con los 17


problemas estomacales? ¿No pasa nada? ¿Entonces cuál es su posición en la sociedad? ¿Prom ete estudiar más? ¿Lo promete? ¿O no sabe que el estudio es una función de la lucha? ¿Que el trabajo la lucha enriquecen el estudio? P artiero n de Letras de Química de Ciencias de Derecho de Económicas —golondrina em igrando hacia el este en busca de lilas y de frutas / Más escuelas menos cu arteles... Más escuelas menos cuarteles. A eso de las 12 m. estuvieron llegando al centro de Lima en grupos de cientos de miles /m icros, buses, cláxones/ —pásame la F (efeee!) FER y Medicina combate ya en Grau /p iern as corriendo, piernas que lentam entos avanzan/ —pásame la E (¡eee!) y tú, m uchacha, puño en alto /aceras repletas, manos repartiendo volantes/ —pásame la R (¡erreee!) FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO llegando al centro de Lima y en Castilla FER y en Manco Cápac FER y FER en el U niversitario traían cartelones con lem as y fotos y era San Miguel quem ando los pastos del imperio los automóviles Ford. Incendiar Lima el Tám esis o Wall S treet totalm ente quem ar la economía de los Keynes Palacio de Gobierno. Fui procreado por los m arginados de la tierra y en nom bre de ellos he venido a destruir todo rasgo de bondad sobre ella. Por ahora voy cam inando oscuram ente como un estudiante y junto con todos contra la raza de los poseedores. A nadie conozco y nadie me conoce todavía —he venido hasta aquí solitario pálido y turbado detrás de la ceniza: sólo besé a mi m uchacha 18


y grité fuerte y me perdí entre el gentío con mi pancarta cubriéndom e do los insultos. La única bondad que reconozco consiste en no entregar ninguna tregua ni ninguna otra m ejilla al enemigo sino devolverle con un golpe y con otro la amistad. En la universidad todo es un chajuaco —m aldita enredo donde cada uno jala para sí y alguien dice: “ la universidad no cumple ninguna función” pero Pepito se levanta y grita: “la universidad es crítica: saldrem os a las calles” y en las calles los obrero« delegados campesinos decenas de miles de maestros estudiantes con sus libros bajo el brazo paso a paso van —corolas de fuego en el otoño esparciéndose en esta noche del asfalto y a golpes de m atraca a golpes de garganta enronquecida se dirigen a lo hermoso y difícil del futuro y se dirigen (verdadero m arem oto) doblando por Unión a la misma plaza de Arm as a imponer su plataform a de pedidos: Más escuelas menos cuarteles. . . Más escuelas menos cuarteles. T arde de lucha en todo Lima —pedradas y bombas lacrim ógenas disparos carrera« y el im perdible de una brusca llam arada que desde entonces permanece prendido en nuestros cornzoneM Y en los alrededores del Edificio Kennedy 49 piso Rectoría de la UNMSM estudiantes y GC Servicios Especiales se agarran a cachiporrazo-■; y trom padas: Afuera Martlia Ilildcbrandt . . . Af uera Martha Ilildcbrandt. Y hay en San M artín de Porres barricadas —escaram uzas en el Rímac Comas Villa El Salvador 10


m ientras los mineros (piel broncínea aceitunada gestos pétreos) respaldan con su huelga de ham bre su pliego de reclamos. El Paraninfo está agitado y Lima convulsionada empieza a despertar. Yo estoy entre los que a punta de volantes y a punta de coraje y de razón histórica harán con Lima lo que las abejas con sus flores, obreros al poder. Comuna y para todos pan y para todos luz. LA REVOLUCION ES LA GESTACION DOLOROSA, EL PARTO SANGRIENTO DEL PRESENTE. José Carlos Mariátegui. Y Diana tam bién lejos de Santa Ee camina besando las aguas del Pacífico (años 70): Raim unda Orfi según los poemas que leí — “de Raimundo para Enrique, etc.” dejó sus senos como una flor ardiendo entre mis dedos pero aún estas palabras están conservándose limpias / llegaron con sus gritos y su cabellera larga al centro de la m ierda —a la conciencia del que esto va leyendo /"v amo el poder que nos confieren: lo que queremos decir \ y lo que somos a través de cada palabra. Y cantam os “Que la tortilla se v u e lv a ...” Y cantam os “Una m añana —de sol radiante —oh bella chiao bella chiao bela chiao c h ia o ...” Y yo vi enloquecer a muchos y H endrix se m urió de tristeza y alguna vez en la universidad y todo esto (a pesar de todo) cuando encendemos la radio y la radio y la Chica de Ipanema o la 9* Sinfonía nos devuelven sobre la yerba y entonces deseamos saber 20


quién es o dónde en qué página viven Pasolini Lucrecio Laborare Stanca Brecht Essetiin —poetas en colección a mimeògrafo: todo contribuye a la destrucción de esta realidad que cae como la manzana de N ew ton —y el negro era triste H endrix m urió como m ueren los gallinazos en mi patria Pero el circo aquí —cesta de podredum bre y pánico colgando del brazo de Alfred Hichtcock— desbarranca nuestra hermosísima posibilidad y la vida es la vida de la m uerte: “no existe noche más oscura que el vuelo de la vida’* y la tecnocracia esa bestia inm unda de la que José Mario en noches y días enteros delirando rugiendo por calles de Lima depotrica como Nietzche con la m irada fija enrojecida para lim piarse y lim piarnos de la soledad porque cada quien de nosotros (los más tiernos los dulcísimos) persistimos todavía en el fragor de la cólera. Y “Una m añana —de sol radiante —oh bella chiao bella chiao bella chiao chiao c h i a o ...’* El ángel de trom peta victoriosa y las legiones como fuego acechando dragones y otros enemigos según leimos en el Apocalipsis y las puertas de este tiempo han sido abiertas en el dia del juicio final. Acérquense oh aniquiladores —cojan cada burgués por el pescuezo v destrózenlo como alim aña como peste en mis graneros. Oh incendiar Lima el Tám esis o Wall Street totalm ente quem ar la economía de os Kevnes Paacio de G. “Una m añana —de sol radiante —oh bella chiao bella chiao chiao c h ia o ...” Y nos llegan oh muchacha somos la m ás oscura potencia de la tierra: magma / sol / carajos. 21


A niquilar la explotación. A niquilar la oscuridad. Hasta la última alim aña aniquilar. Fuego sobre fuego E xterm inar con toda esta peste burguesa en esta tierra. El poeta es ave rapaz —celebremos todavía a estos seres ham brientos de luz: poeta que haces la luz. Afinemos la guitarra y nuestra gana de seguir luchando desollando podredum bre: desollar la podredum bre V la m entira —¡¿qué hacer para decir tal como es la realidad: la exacta palabra (cobijado entre tus senos) pálida vida descarnada, jardín de torturas y m ás hambre, vida de mierda.) Obreros y explotados son el ángel tocando su trom peta de fu ria / de dolor / de rabia y con qué furia con cuánta fuerza estás destruyéndolo todo —-muchacha pálida como el orgasmo. ) ¡Aleluya! ¡Aleluya! Este es el día de la paz. El del asalto al poder. ¡Aleluya! ¡Aleluya! En tus manos el fusil y la guitarra florecieron —en tus manos que son una m ata de verdades y relámpagos y una fiereza donde trinan gloriosamente los cocteles incendiarios. Con qué furia con cuánta fuerza estás destruyéndolo todo. Y es sencillam ente luminoso tu rastro de pólvora y venganza y lo que tocas es decir donde destruyes brota con más furia tu belleza. La decisión de llegar a la victoria es dura pero hermosa.


Y en medio de la lucha aún te amo m uchacha y (u cabellos son m ás misteriosos ahora. Con el fusil tam bién henos cantando sobre la» Intuir ni.i. —con el fusil como guitarra durante esta noche oscura y en medio de la harneada aún puedo desnudarm e junto a ti para acariciai tus m-iiih P ara acariciarte delicadam ente como las lluvias para lam erte vientre tus alegrías y tus muslos que se abren ahora en m ares de lumbre. fE n medio del camino a la victoria hemos resuelto» «»I problem a del am or es cómo seguir acariclAiulorui’i cómo cap tu rar lo inaprehensible.\ En otro poema habría dicho cómo seguir hundiéndom e en tu vientrn cómo fornicar hasta el desmayo. Pero en medio de la lucha brotan los prim eros fruto» y el convencimiento de que este poema no sirve para nada si no se canta vigorosamente en la lucha final I.A HISTORIA NO HACE NADA, NO TIEN E NINGUNA RIQUEZA ENORME. NO LIBRA LUCHA AUSUNA. ES EL HOMBRE. EL HOMBRE VIVO, REAL. EL QIJK LO HACE TODO, EL QUE POSEE Y LUCHA; NO ES LA HISTORIA LA QUE UTILIZA AL HOMBRE COMO MEDIO PARA ALCANZAR SUS FIN ES -COMO SI LA HISTORIA FUERA UNA PERSONA ; LA HISTORIA NO ES NADA MAS QUE LA ACTIVIDAD DEL HOMBRE EN PERSECUSION DE SUS FINES. Carlos Marx Es necesario pulsar una guitarra y alejarse «Ir las bibliotecas o incendiarlas. Incendiar los museos que son el cagadero de los tiempos y no d ejar ni un sólo ojo del ídolo en TV. 'P e ro qué hacer para decir tal como es la realidad / más exactam ente cómo cogerla golpe por golpe 23


como el vuelo de los cóndores —qué hacer para destruirla aniquilarla. ) Soy un joven Tauro testarudo y esta noche sobre el jardín de to rtu ras escuché a las sirenas. Ah, las sirenas navegaron sobre este papel: una a UTia despafciosamehte vienen como un tropo simbolista m uriendo entrfe las lanzas de mi rabia y me digo qué poema es la posibilidad de mi ángel i'uál poema jugará su ronda m ás cierta: del papel a la furia y bajo este invierno retorcíanse atacándom e los demonios del ojo por ojo poique es conveniente saber dejar establecido tjue por cada golpe opongo mi propia violencia —los m ares nacían o agotábanse'entre m is venas: de la furia a la espada / espada furiosa. Incendiar Lim a el Tám esis o W all S rect la economía de los Keynes incendiar totalm ente Palacio de Gobierno. Y esta noche en lo m ás hondo de mi rabia mi corazón te abiMó sUs puertas Cheche: mi corazón mi verso mi cabaña de letras con su puño amargo y su bandera roja en las cornisas de una noche que como a las m urallas que cercaban nuestro pueblo hubimos de rom per entre dinam itazos y trabajo sindical. Pueblo de Cañete, oh C añete pobre y olvidado y sin sus hijos que nacen crecen y se van. César Sigfrido Chuqui David que partieron a la siem bra y corazones que no duerm en y se abren. Y ahora en las m archas en los m ítines en los sem inarios clandestinos me topé conmigo y la cosecha —m áuser de Maiakovski desplegado como m archas de ira en el verano. Y cantam os “Cuando querrá el Dios del ciclo que la tortilla se vuelva —que la tortilla se vuelva —que los pobres coman pan —y los ricos m ierda m ie rd a .. . . " 24


Nuestros ojos son los cam panarios de la furia y testim onian los estilos de vida m iserable y lo por qué en esta segunda m itad del siglo XX. Mi poema no se evade y canta a las estrellas: este poema perm anece en el centro del horno —araña escupe patea sobrevive en la hecatom be fornica permanece furiosamente desatando la cólera y entonces helo aquí que es el ángel combatiendo en las alturas de Yanahuaruna y Camus en El hombre rebelde dice: “Lucho, luego existo”. Este poema es una espada combatiendo en el centro del horno —mi generación (la experiencia de un joven de pocos años —una vez fui al teatro —me gustó Stravinsky Tchaicovski Shostakovich — tengo una huena lista do cantantes preferidos v. gr.: Ray Charles Mouskouri Pablito Milanés Silvio Rodríguez Ju lietta Greco etc. etc). y camino con mi Librito rojo oculto en el bolsillo —silvando cantando voy al Cine A rte discuto sobre películas desnudas >y sin perder mi exquisitez digo que no es lo platónico sino lo carnal lo quo me interesa del amor y por lo tanto no es el am or sino la relación surgida en el amor lo que vale para m í y entonces y luego y por lo tanto muslos frescos en m is labios) y entonces y luego Essenin se orinó en la luna y luego y por lo tanto dijimos en los chanchos que viven y no m iran su fangal y sueño oh sueño con pasear por Budapest Varsovia Rum ania entre m uchachas que me discutan y me hagan el am or o recitar mi m ejor poema en los parques de La Habana Pekín Argelia —m uchachas desnudándose en los cielos de Cuzco o Cajam arca y labios como cerezos en Maritza France todo. 2f>


Y yo este muchacho el m ás tierno quizá me friegue como todos por iluso por inexperto en estas vainas de la vida pero el gusto de las cosas que lúcida y furiosam ente hoy hacemos —sobre todo lúcidamente —ese gustito que ilumina nuestros ojos después de hacer el am or es mi alegría mi destino la satisfacción de las cosas muy bien realizadas y otra vez debo interrum pir mi soledad estos versos y cantar quiero comer fornicar y cagar situarm e en el presente y ver qué florece y no florece dsde mi. De alguna u otra m anera el papel es tam bién un campo de batalla —tierra donde jam ás brotará una yerba como dicen que decía Atila pero muchos fueron cegados por la Metro Goldwyn Mayer: 2 horas hueveando en el templo de la actriz y Fu M anchú el pavo real de la imaginación de las manos celebra por un lado por el lado que más le convenía (delante del biombo) sus más célebres fugas —m andarín como Góngora en estos recovecos y cantares de Tacora —Confucio buscándole 3 pies al gato —el equilibrio en toda forma de vida y sin em bargo la Revolución Cultural llegó a estas tierras como un viento fresco: la necesidad del combate aún dentro de la misma camisa de fuerza y ahora San Miguel arro ja textos piedras bombas incendarias —claro, el criterio de lucidez es el criterio de violencia. Finalm ente he podido hallarte Giotto. Caminé muchos kilóm etros bordeando los parques de J.M. — recitando: "acaso no es la vida como el gusto del azufre un lucero inmóvil sobre mis m ejillas tr is te s ...” 2fi


versos que ya nadie recuerda ni son las aguas que hubrfan de lavarnos de las ocurrencias de estos días de las im posturas de la m araña mental y sin em bargo aún puedo sentirm e con un algo de alivio por recordar a Marx y tenerlo aquí presente como el eterno flujo y reflujo de las olas una visión de setiem bre y la sal despedazándose en mía labios. Yo era triste y ahora no. Aquello fue como el fruto que nunca soñamos pensando imaginando una vida ¡k m delante: m ateria sanguinolenta prim ero tendrá cartílagos movimientos dientes / le crecerán uñas cabellos m irada tierna y será mi sangre mi arm a mi alegría tendrá uñas garras —la m ejor herencia que dejo: no destru ir es posibilitar nuestra propia destrucción y m añana cuando todo no sea más esto que ayer nos tenía en inferioridad o superioridad de condiciones silenciosos y tristes frente al m ar de B arranco y en lo que no pudimos ser ni alcanzamos a gustar a pesar del gran esfuerzo desplegado (no estamos tratando de justificarnos) es el recuento necesario de tantos errores el destino lo quiso o no — la vida la hicimos nosotros. Me acariciabas y bajé tu calzón yo diciéndote palabras como estas tristes suavísim as todo lo que se le dice a una m ujer cuando el amoi colma nuestros ojos: al final de cuentas el recuento de todo esto es más valioso que todos lo» estilos de arena donde hemos habitado. El verano del 66 me encuentra aquella madrugmla en Cañete iniciándome como un condenado en el secreto de la poesía —Marco Polo aferrado a Ion panfletos de Chopin y ningún atisbo de hermosura más acá de las montañas. 27


E ran los días de mis cam inatas por el campo llorando gritando deshaciéndome en gritos. Las aguas bajaban turbias y ninguna embarcación podía atravesar las dudas los tormentos. Trozos de mí colgaban como Andrómaca en las lomas y los tractores pisoteaban mis flores delicadas. No tenía m ás que estos pliegos abiertos de la noche en mis rodillas y tú doblem ente parada allí que me m irabas con tus ojos tiernísim os y esa naturaleza de tu ser (Sofía, el comunismo eras tú) que en mí era como todo lo que no había conocido —como todo lo que no había y debía realizar. Mi papel (escuela de filosofía en un algodonal) estaba decidido: a las arm as cuando fuera necesario y cuando no con estas letras como armas. Había que p artir y lo hicimos. Cada quien tenía su función, cada quien tendría que perfeccionar su trabajo. Y mi largo poema partió contigo. Y aquel gran poema de am or se diseminó por sobre todo el territorio del Perú. Violencia no es indiferencia y poesía es diferencia. Y porque conocí a Blake H eraud Salomón y de los poetas últim os —jóvenes que no tuvieron un vw y aún persisten sacando literatura a mimeògrafo. Lo real es lo que brota en uno y la utilidad no es lo real. No lo que me roba la dulzura. No lo que me fuerza a la pelea. La actualidad está siem pre en el pasado. Y el futuro no cesará nunca de llegar estar aquí palpable como un durazno e n tre mis dientes. Oh, nací en tre violencia y violencia es todo lo que doy. No tuve amigos pero sí muchos sobrenom bres y algo alcancé a com prender de todo esto. 28


Marco Polo retornó del oriente y con él la sabiduría de China se escabulló por Nueva York por los puertos de Europa Marsella Liverpool Ham burgo Rolling Stones & Beatles, dispersos. Michel Polnareff, endorm ie. Ahora ya no nos interesa la am arga bondad de las ciudades. Millares de estudiantes de m aestros y de obreros van por las calles desafiando al ordenam iento y exigiendo pan y aum ento de salarios. Santana, apedreado. Marcuse. principio del placer. Y estamos desbrozando las malezas de un viejo libro om nipotente: cojo una Biblia y se observa que llegas oh gran Isaías / te ven llegar m ajestuosam ente como un joven tauro testarudo rugiendo sobre automóviles quemados en el m itin del parque U niversitario donde hablaron científicam ente los más santos profetas de mi tiempo. Karl Marx y Lobatón furiosam ente iban sem brando otras flores y otra m anera de segarlas y entonces navegaron esa noche batiendo los cam panarios de la furia y sin em bargo es recomendable para este fresco campo de conceptos y de frutas —es decir m ientras se lee concisamente sacando apuntes. Crítica de la economía política o El Capital abandonar la tibia forma de recostarse con los pies desnudos apenas acariciados por la brisa como por un verso lírico. En el siglo XV se alabó las buenas costum bres del Sr. feudal y aquel otro el del Opio y aún así ni Garcilaso el Inca o san Ju a n de la Cruz descendiendo drogado a los infiernos de la moneda entregaron sus versos para alegría de los mercados. Pero cántanos algo (o escucha por un momento esta canción): “ . . . a mi pueblo llegaron gamonales y milicos como llegan la peste y la a m arg u ra. . . ” 29


Esto es una verdad más que Pastorita o Cumanana entonarán para todos como mucho antes lo hicieron los esclavos negros de Alabama. Bob üy lan —anda grita cántanos también. Hoy no hay esclavos pero si no te vendes te m ueres de hambre. El capitalismo es barbarie toque de queda trabajo a destajo —relación humana bajo la forma inhum ana de la contabilidad (ghetto, cárcel, manicomio). El capitalismo aquí ha eliminado las patentes —exporta sólo mercancías. Abro la Biblia: “ ...h a m e enviado a predicar buenas nuevas a los oprimidos” y a exigir am nistía para todos. El futuro sólo es concebible como objeto de combate. Y el hombre, sujeto de los cambios. Los muchachos de pelo largo ilum inando el cielo con fogatas de furia / carajos / geranios ahora han caminado toda la m añana arrojando piedras gritando y tomados del brazo como un pene erecto en el culo del sistema. Cierro la Biblia y otra vez el problema del poder. En el día de la paz L uther King pudo decir la paz es paz — y lo m ataron. Fue o pretendió ser bondadoso. P ero aquello no es verdaderam ente el problema. S ervir puede llegar a ser bueno —pero servir a quién. Este poema no diría nada y de nada serviría si no habla sobre cómo se organizan sindicatos y explotados y a mí tierna flor em bravecida —ángel volando solitario todas las noches entre luces de neón con mis apuntes con mis versos — vida oscura de poeta que nadie recuerda que a nadie interesa —ya haré otro poema para Angela Davis —Leilah atracando un avión. 30


CUANDO LA LUCHA POLITICA SE EXT.IKNDIfi SE CLARIFICA Y SE INTENSIFICA, LA LUCHA REVINDICATIVA NO SOLO NO DESAPARECE SINO QUE SE EXTIENDE, ORGANIZA E INTENSIFICA PARALELAMENTE. EXISTE INTERACCION COMPLETA ENTRE AMBAS. Rosa Luxem burgo El día de la paz es el día mismo de la lucha, Contra las balas respondemos con balas. Contra las balas con cocteles molotov —es decir lietrind llenado una botella con ron o gasolina y así luego pusimos com pañera el pañuelo que ataba Iiih cabellos como mecha y vigorosam ente henio* lanzádola contra recintos de burgueses y alimaña. Quien busque la verdad no la hallará si no hoce « l e mu vida una violencia. Sobre el papel donde escribo este poema también se m ueve otro mundo real de letras como espadas y todo se reduce a situarnos entre la intem poralidad de nuestro acto de la creación y la tem poralidad del otro mundo donde diariam ente renacemos porque en el parque m ientras sea todavía el reino de la noche continuarem os celebrando a nuestro propio estilo el tiempo más duro de la rebellín

!ll


123109076 praxis enrique verastegui