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Año XXVI Nº 198 Septiembre de 2013 ISSN 1900-592X

Árbol de Tinta Septiembre de 2013

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De paros campesinos y diálogos de paz

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¿Sirve investigar sobre la risa?

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Egresado

Diego Fernando Guzmán

Investigación Especial


Sumario Pág9

La formación para la indagación científica en el aula de clase

Expertos internacionales hablan de investigación

Pág14

Pág11

¿Hacia dónde va la investigación en la Universidad?

En busca de Luz

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egresado se vincula Pág22 Recién a la docencia

La ecología se practica

Pág26 A un giro

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Presidente del Consejo Superior

Luis Enrique Orozco

Rector

Alfonso Reyes Alvarado

Comité Editorial

Nidia Chaparro Cuervo Martha Myriam Páez Morales Amparo Celis Triana Fadhia Sánchez Marroquín Margareth Bonilla Morales Franciny Espinosa Osorio

Comité de Redacción Marien Alexandra Gil Alexa Bajaire Lamus

Directora

Fadhia Sánchez Marroquín

Redactora

Franciny Espinosa Osorio

Publicidad

Amparo Celis Triana

Diagramadora

Diana Forero Meneses

Foto portada

Científico Manuel Elkin Patarroyo Tomada por: Mónica Leguizamón Celemín

Impresión

León Gráficas Contacto Carrera 22 calle 67 Barrio Ambalá Teléfono 2709432 ext. 419 www.unibague.edu.co

La investigación en la Universidad

Las instituciones de educación superior están llamadas a desarrollar actividades de investigación como una de sus funciones sustantivas en el cumplimiento de su misión en la sociedad. Independiente de si se trata de una universidad pública o privada, grande o pequeña, con orientación alta o baja hacia la investigación o hacia la docencia, lo cierto es que tanto en el ámbito internacional como nacional, esta se constituye, cada vez más, en un aspecto clave para el reconocimiento de su calidad. De igual forma, es un medio efectivo para alcanzar prestigio social por su contribución a la sociedad, en el marco de programas de responsabilidad integral. Por estas razones, el tema central de esta edición se concentra en la investigación en la Universidad. Los artículos incluyen un acercamiento a la apuesta regional de ciencia y tecnología -recientemente consignada en el documento PECTIT 2020- así como también, una mirada general a los progresos que en esta materia ha venido obteniendo la Universidad de Ibagué, sobre la base de una perspectiva integral. En particular, los avances se reflejan en la apuesta por trabajar de manera estratégica en proyectos fundamentales, en el fortalecimiento de las capacidades investigativas de los docentes que conforman los grupos de investigación y en la nueva reforma curricular, que ha de motivar a sus egresados en competencias para la indagación y el pensamiento científico. En esta entrega, también se incluyen entrevistas a personas relacionadas con la investigación: dialogamos con el reconocido científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo -quien estuvo de visita en nuestra Institución- y con cinco investigadores provenientes de España, Estados Unidos, México, Inglaterra y Brasil, quienes participaron como docentes en la Escuela Internacional de Verano; así como también, con la profesora Luz Patricia Naranjo, investigadora de la Universidad de Ibagué. Todos ellos nos presentan una visión sobre el panorama y las tendencias en investigación, desde su propia experiencia. Igualmente, presentamos otros artículos de opinión y de reflexión sobre el acontecer académico, desde diversos campos del conocimiento, e incluso abordamos el acontecer nacional, como el reciente paro agrario. Todos los artículos son colaboraciones de docentes, funcionarios y estudiantes de la Universidad de Ibagué, quienes con sus textos e imágenes nos ofrecen una publicación heterogénea que esperamos sea del interés de nuestros lectores.


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De paros campesinos y diálogos de paz

Por: Andrés Felipe Giraldo López*

Foto: Juan Santacruz. www.hemisferiozero.com

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n Colombia se viven dos procesos paralelos pero no coincidentes. Por un lado, y desde hace más de un año, representantes del Gobierno y de las FARC adelantan un proceso de negociación cuyo objetivo principal es darle fin al conflicto armado con esa guerrilla. Por el otro, algunos gremios de campesinos hace algunos días se lanzaron a las carreteras y las bloquearon para manifestar su descontento por las difíciles condiciones a las que se han visto sometidos por las consecuencias que para el agro han traído los tratados de libre comercio. En el primero, el proceso de paz de La Habana, se ha logrado tan solo un acuerdo después de un año. Paradójicamente, un acuerdo que de concretarse en normas aplicables y tangibles podría conjurar toda la crisis que se presenta a raíz de los paros campesinos. El alma de dicho acuerdo reza lo siguiente: “Lo que hemos convenido en este acuerdo será el inicio de trasformaciones radicales de la realidad rural

y agraria de Colombia con equidad y democracia. Está centrado en la gente, el pequeño productor, el a­cceso y distribución de tierras, la lucha contra la pobreza, el estímulo a la producción agropecuaria y la reactivación de la economía del campo”. Mientras el Gobierno y la gue­ rrilla anunciaban con vítores este avance, la prensa se encargaba de destapar el acaparamiento de tie­ rras en Vichada por parte de empresas como Riopaila, entre otras nacionales y extranjeras, que se había apropiado de 42 mil hectá­ reas que corresponden a Unidades Agrícolas Familiares (UAF), destinadas para campesinos y que no podrían superar por ley las 1.900 hectáreas. Las argucias jurídicas que se hicieron para lograr esta concentración de tierra, según los entendidos del tema, hablan de un alto nivel de sofisticación para dar visos de legalidad a algo evidentemente antiético. No es casual que uno de los dueños de la firma de abogados que asesoró a Riopaila fuera hasta hace poco el Embajador

de Colombia en los Estados Unidos, y que haya debido renunciar al cargo justo por este escándalo. El Gobierno, por su parte, lejos de revertir la situación para hacer respetar la esencia de la Ley, orientada a una distribución más equitativa de la tierra para los más necesitados, prepara un proyecto de Ley que desvanezca los mantos de duda sobre la legalidad de estas operaciones y de este modo, ratificar, de una vez por todas, estas maniobras que favorecen a los grandes empresarios del campo. Así, el ciclo continúa y se vuelven de nuevo des­ poseídos y errantes a los pequeños y medianos agricultores. Las FARC no se han pronunciado al respecto. El acuerdo de La Habana sigue allí en el papel como letra muerta. Como también está el artículo 64 de la Constitución Nacional que establece: “Es deber del Estado promover el acceso progresivo a la propiedad de la tierra de los trabajadores agrarios, en forma individual o asociativa, y a los servicios de educación, salud, vivienda, seguridad social, recreación,

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Foto: Eugenio Opitz. www.nuestramirada.org

crédito, comunicaciones, comercialización de los productos, asis­ tencia técnica y empresarial, con el fin de mejorar el ingreso y calidad de vida de los campesinos”. Entonces, el Gobierno acordó algo que ya está establecido por la Cons­ titución Nacional, que además es deber del Estado y frente a un actor que no es legítimo ni representa a los campesinos porque los cam­ pesinos han sido una de sus principales víctimas. Pues, sin negar que los orígenes de las guerrillas encuentra justificación en el contexto del Frente Nacional (1958-1974) como consecuencia de un régimen opresivo, excluyente y manipulado que cerró las vías democráticas a la izquierda para llegar al poder, esa realidad adversa cambió y la gue­ rrilla se ha corrompido; ha perdido su norte ideológico, empleando métodos sanguinarios y terroristas para imponerse en sus zonas de dominio e influencia. Se ha convertido en una empresa criminal de delincuencia organizada y traficantes de droga, afectando principalmente a su razón de ser: El pueblo. Ahora, frente a los campesinos, con quienes se deberían concretar estos acuerdos de manera tangible, pragmática, viable y que de verdad representan los intereses del pue­blo, porque son el pueblo, el Gobier­no decidió subestimarlos, repri­mirlos, atacarlos y someterlos. El paro agrario empezó el 19 de agosto y hasta el 4 de septiembre se iniciaron los primeros acuerdos. La primera expresión del Presidente Juan Manuel Santos el primer día de paro fue: “El paro no es de la dimensión que se esperaba”. Después de una semana, el Presidente sólo

atinó a decir “el tal paro nacional agrario, no existe”. Los videos de cámaras particulares registrando la acción de las unidades del Escua­ drón Móvil Antidisturbios (ESMAD) son grotescos en la mayoría de los casos. Atacan a población civil indefensa, incluso, en sus propias casas, saquean tiendas y rompen bienes públicos y privados como si los facinerosos fueran ellos. La dimensión del paro es su­ bestimada. El campesinado es su­ bestimado. Su lucha es subestimada por el Gobierno. En contraste, la opinión pública se ha plegado ma­ yoritariamente a la lucha campesina y la ve con simpatía, genera sentimientos de solidaridad y las redes sociales se inundan de manifestaciones de apoyo al paro y de críticas al Gobierno. Por el contrario, la atención que se le brinda a las FARC por parte de este mismo Gobierno es desmedida. El 23 de agosto los represen­ tantes de este grupo guerrillero en La Habana anunciaron que harían una pausa en los diálogos porque deberían estudiar la propuesta de Referendo que hacía el Gobierno para refrendar lo que se acordara en la mesa. El Presidente ordenó el regreso del equipo negociador al país para evidenciar que quien pone las condiciones es el Gobier­ no. Sin embargo, al otro día las FARC anunciaron que continuarían con las conversaciones y el Presidente le ordenó al equipo negociador regresar de inmediato a Cuba. Mientras esto sucedía, 14 soldados eran asesinados en Arauca en una operación conjunta entre las FARC y el ELN en esa región. En este contexto, el mensaje que

subyace y que envía el Gobierno es perverso. Desmotiva la protesta pacífica e incentiva la violencia. Tácitamente, el Gobierno acepta que la representación de las demandas populares sea asumida por las FARC y se tratan asuntos trascendentales para la construcción de país con sus delegados como si fuesen representantes de la sociedad civil. Entre tanto, desprecia y soslaya las demandas legítimas de los agricultores de un país que ha sido tradicionalmente agrícola. Parece como si el Gobierno viera en la capacidad de generar violencia el rasero de la atención que le presta al interlocutor con el que va a dialogar. Por eso, ante tanto desprecio, los campesinos se han radicalizado, han empezado a atacar a la fuerza pública, a incendiar vehículos y a exacerbar los bloqueos a la vía pública. Si la violencia es el único medio para que el Gobierno le ponga atención a las demandas campesinas, si el Gobierno sigue equivocando la auténtica interlocución de los actores sociales y le da esa voz a un actor ilegítimo como la gue­ rrilla, los distintos actores sociales se seguirán levantando, cada vez con más violencia, para que el Estado responda a sus demandas, atienda a sus necesidades y cumpla con sus deberes constitucionales. Porque mientras Gobierno y guerrilla dia­ logan, las empresas siguen acaparando las tierras que deberían ser para implementar los proyectos agrícolas de los campesinos y la locomotora minera les sigue pasando por encima a las comunidades que se resisten a dejar el uso agrícola de su suelo. El municipio de Piedras, en el Tolima, es una muestra de ello. La historia ha demostrado que sofocar la violencia coyuntural ignorando las causas estructurales de la misma, es lo que ha perpetua­do el conflicto armado en el país, porque la paz se ha convertido en un discurso que deja réditos políticos pero no sociales.

*Docente y escritor andrefelgiraldo@gmail.com


PECTIT 2020: una oportunidad

para fortalecer la investigación Por: Rafael Cabrera Pedraza*

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xiste consenso en que el modelo en el cual se ha sustentado la economía del Tolima, lo ha llevado a mantenerse en niveles de competitividad de escala media de crecimiento económico1. La necesidad de agregar valor en los productos ofrecidos, principalmente en agroindustria y turismo, es el clamor que se escucha en los diferentes escenarios. Para lograr este propósito se requiere cualificar los factores productivos asociándolos a la capacidad para generar y aplicar nuevos conocimientos. En este contexto, el conocimiento y la innovación se consolidan como dos elementos consustanciales al desarrollo de la región, por lo que se requiere que se potencien los aportes de la ciencia, la tecnología y la innovación y, para ello, se ha elaborado el Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e innovación del Tolima PECTIT 2020. Este Plan debe constituirse, conjuntamente con otros instrumentos, en elemento para dar un salto cualitativo en la competitividad regional, adicionalmente que invita la creación de espacios de colaboración entre los principales actores: administración pública, empresas del sector privado, academia, organizaciones de interface, organizaciones no gubernamentales, sociedad civil y demás. Para los investigadores de las universidades e ins­ tituciones que trabajan alrededor de la ciencia, tecnología e innovación, el PECTIT se convierte en el instrumento guía para aportar en la mejora de la capacidad competitiva de la región, mediante la formulación de proyectos que impacten favorablemente el desarrollo de los diferentes sectores económico, social y ambiental. Dado que históricamente la ciencia, la tecnología y la innovación han sido más anhelos de “soñadores cons­ cientes” que realidades -en razón a las dificultades para lograr la financiación de los proyectos- creemos que para los investigadores este es un momento coyuntural, a partir del Acto Legislativo 05 de 2011 “por el cual se constituye el Sistema General de Regalías, se modifican los artículos 360/361 de la Constitución Política y se dictan disposiciones sobre el régimen de regalías y compensaciones”, y se crea el Fondo de ciencia, tecnología e innovación. Por su parte, el Decreto 4923/2011 indica que este Fondo “tendrá como objeto incrementar la capacidad científica, tecnológica, de innovación y de competitividad de las regiones, mediante proyectos que contribuyan a la producción, uso, integración y apropia­ ción del conocimiento en el aparato productivo y en la

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sociedad en general, incluidos proyectos relacionados con biotecnología y tecnologías de la información y las comunicaciones, contribuyendo al progreso social, al dinamismo económico, al crecimiento sostenible y una mayor prosperidad para toda la población”. Estimados compañeros investigadores, las excusas son menos, las oportunidades y necesidades son mucho más, el Tolima reclama un movimiento de gene­ ración de conocimiento que permita el salto hacia la prosperidad, es tu responsabilidad ser parte de este movimiento. La historia te da la oportunidad. * Gerente de Innovación Centro de Productividad del Tolima rafael.cabrera@unibague.edu.co

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Ver diferentes escalafones de competitividad de los Departamentos (Comisión Económica para América Latina y el Caribe-CEPAL, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo).

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Entrevista a Manuel Elkin Patarroyo

Científico incansable

Fotos: Mónica Leguizamón Celemín

Por: Fadhia Sánchez y Franciny Espinosa*


Nació en Ataco, Tolima. Se graduó como doctor en medicina y cirugía de la Universidad Nacional de Colombia. Posteriormente se especializó en Inmunología, median­te estudios de postgrado en la Fundación Rockefeller de Bogotá, Universidad de Yale, Rockefeller University, Hershey Medical Center Penn, de Estados Unidos y en el Karolinska Institute de Estocolmo (Suecia). En la Rockefeller University de Nueva York trabajó con el prestigioso profesor Kunkel, dándose a conocer en 1977 por el hallazgo de marcadores genéticos asociados con el desarrollo de la artritis y del lupus eritematoso. En 1986 , el equipo dirigido por Patarroyo descubrió una vacuna sintética contra la malaria, enfermedad que causa tres millones de muertes al año. Es fundador y actual director de la Fundación Instituto de Inmunología de Colombia asociado a la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá; director de la línea de investigación en Relación Estructura-Función en la búsqueda de vacunas sintéticas en el doctorado en Ciencias biomédicas de la Universidad del Rosario; profesor de la misma universidad así como centro colaborador de la Organización Mundial de la Salud, para el desarrollo de vacunas sintéticas contra la malaria, la tuberculosis y la lepra. Su admiración por el científico Luis Pasteur lo encaminaría hacia la misma dire­cción que su ídolo: la investigación científica.

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epan cuál es su sueño y todos los días trabajen Ibagué titulada Las nuevas vacunas y la nueva vacuna para alcanzarlo. Desde los diez años, yo he contra la malaria, en el desarrollo de la cátedra inaugutenido muy claro cuál es mi proyecto de vida, ral de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas. mis objetivos, mi sueño. Así he alcanzado mis metas. Árbol de Tinta dialogó con él sobre la investigación Mi padre mi regaló un historieta sobre Luis Pasteur, en nuestro país y el papel de la universidad en ella. titulada ´Descubridor de vacunas, benefactor de la humanidad´, a mí me inspiró tanto esta lectura que ¿En qué nivel se encuentran la ciencia y la investidecidí ser como él, y nunca cambié de opinión. gación en Colombia? Hoy, siento que no me falta prácticamente nada, Muy regular. No por incapacidades de la gente, que e incluso cuando me preguntan por el premio Nola hay muy talentosa, sino porque no existe una polítibel contesto que no me interesa ca de Estado coherente. Fíjense obtener­lo, porque mi interés está en que en los últimos años ha habido la solución a los problemas que me cuatro directores de Colciencias y Soy de Ataco, Tolihe trazado, es decir, las vacunas. Rela locomotora del presidente Santos ma, ¿quién se ima­ cibir el reconocimiento como beneterminó convertida en vagoneta, ginó que las respuesfactor de la humanidad me ha traído porque no ha despegado siquiera. tas de las vacunas el cariño de la gente, todo lo demás Esto refleja la incongruencia en la iban a salir de Ataco? política de Estado. Con el presiha venido por añadidura. Por eso les Nadie. Entonces, es dente Uribe la situación fue peor. La digo, sueñen y luchen por ello todos necesario sembrar asignación de presupuesto al tema los días, sin perder la alegría de vivir en muchas partes. de ciencia, tecnología e innovación ni la solidaridad. solo pasó de 0.17% a 0.24% del PIB, Pero no teman al fracaso, yo lo mientras que en Europa este rubro vivo a diario. Y no es por falta de representa el 2.5% y en Japón, el 3.5%. conocimiento ni indisciplina, es natural del ser humano fracasar. Pero como decía mi mamá, una vieja ¿Ante este panorama de déficit de recursos para sabia del Tolima: ´Hijo, que la velocidad con la cual te la ciencia, qué hacer en Colombia para investigar y levantes, sea más rápida que con la que te caíste´. No olviden eso”. obtener apoyo financiero? Con este mensaje, dirigido a los estudiantes univerEs muy difícil. Yo no soy negativo, siempre he sido sitarios y de bachillerato de diferentes colegios del un optimista nato, pero también ello implica que soy un realista. Recalco: mientras no haya políticas de EsDepartamento, el científico tolimense Manuel Elkin tado -no de este gobierno sino de muchos gobiernos Patarroyo, inició su conferencia en la Universidad de

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presentes y futuros- el desarrollo va a ser muy pobre. Por más esfuerzo que haga la gente y por más talentosos que sean muchos, los resultados van a ser muy limitados. ¿Cuál considera debe ser el papel de la universidad colombiana en la formación del pensamiento científico y tecnológico? La función de la universidad es ser el germen y el lugar donde se produzcan y generen desarrollos en las diferentes disciplinas. Desafortunadamente, tengo que criticar aquí también, nuestras universidades se han reducido a ser transmisoras y no productoras y generadoras de conocimiento, esto es algo que definitivamente está incidiendo negativamente en el desa­rrollo del país. En este sentido, ¿qué papel pueden desempeñar los semilleros de in­vestigación? Esto me parece loable. Son indispensables y necesarios. Pero no deberían circunscribirse exclusivamente a las universidades, me parece muy bien lo que está sucediendo en los colegios porque las vocaciones tardías nunca resultan y hay que incentivar a los niños. Una de las maneras, como bien lo pueden hacer las universidades, es volcándose desde muy temprano hacia los colegios con los semilleros de investigadores. Siempre digo que hay que sembrar en todas partes porque nunca se sabe dónde va a caer el grano apropiadamente para que sea fértil. Un ejemplo claro, y discúlpenme si hablo de lo personal: soy de Ataco, Tolima, ¿quién se imaginó que las respuestas de las vacunas iban a salir de Ataco? Nadie. Entonces, es necesario sembrar en muchas partes. Desde su experiencia ¿qué motivación debe tener un niño para que despierte su espíritu científico? Se necesita de un ambiente familiar apropiado. La familia debe ser el espacio donde se inculquen principios, valores, actitudes y sueños. Es fundamental que la familia y la sociedad se articulen. Este es un trabajo de política -recalco- de Estado, no significa de gobierno ni de la dirigencia, sino del país entero. Usted donó la patente de la vacuna sintética contra la malaria a la Organización Mundial de la Salud. ¿Por qué lo hizo? Lo que es de la humanidad debe ir a la humanidad. Yo no entiendo por qué la

vacuna tiene que ir a abultarme los bolsillos. Por ejemplo, a mí me gusta el arte y soy buen coleccionista, entonces cuando voy donde Darío Ortiz y le digo: “Me gusta ese cuadro”, y él generosamente me lo regala; cuando voy donde Botero hago lo mismo. Aunque ellos tienen derecho a cobrar y es legítimo porque son grandes artistas, la sociedad me retribuye. ¿Para qué quiero dinero? ¿Cuántas horas del día debería dedicar una persona interesada en la investigación? Esta es una actitud de vida. No debe ser un modus vivendi ni operandi sino un proyecto de vida. En sus intervenciones usted siempre hace un reconocimiento a sus colaboradores. ¿Cuál es la importancia del trabajo en equipo, especialmente en el ámbito académico? Es fundamental. Como dice la frase: “Aprendí de mis maestros, pero mucho más aprendí de mis alumnos”. Las personas que colaboran conmigo me enseñan más de lo que yo les enseño a ellos. Puede que yo los dirija, eso es otra cosa, porque tengo múltiples posibilidades y asequibilidades, pero e­llos me educan. ¿Y el papel del maestro? Es muy importante. Si yo no hubiera tenido a los 19 años la posibilidad de estudiar en la Universidad de Rockefeller y contar con el acompañamiento de grandes maestros no existirían vacunas y menos, sintéticas, pero tuve la fortuna de ser formado por ellos. ¿Qué consejos le daría a los tolimenses que quieran dedicarse a la investigación? El tolimense es un individuo estoico, eso es algo de lo cual me enorgullezco. Somos trabajadores y por encima de todo, muy honestos; puede que haya corruptos en la dirigencia, pero eso es otra cosa. Mi consejo es impulsar en los niños el ánimo de querer ser útil a sus semejantes. El tolimense es generoso pero no sabe cómo dirigirlo.

*Comunicadoras sociales y periodistas


La formación para la indagación científica en el aula de clase Por: Nora Cristina Osorio Gutiérrez*

Foto: www.undp.org

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n el marco de la sociedad actual, así como en función del compromiso de forma­ ción de los futuros profesionales, las Instituciones de Educación Superior requieren contextualizar la formación al entorno, fomentar nuevos modelos de enseñanza y de aprendizaje, e implementar estrategias de flexibilidad curricular que permitan diversas rutas de acceso al conocimiento para responder a las particularidades e intereses de los estudiantes. De igual manera, ofertar programas de alta calidad que aseguren la inclusión social y educativa, que atiendan los intereses y necesidades de los estudiantes en condiciones de equidad y pertinencia. El contexto actual requiere espacios que propicien relaciones basadas en el reconocimiento recíproco y el apoyo mutuo como criterios

para afianzar comportamientos autónomos y productivos, de tal ma­ nera que los estudiantes sean los protagonistas de su desarrollo. Frente a este escenario, una de las estrategias que se vislumbra con mayor efectividad es la investigación, que a su vez se encuentra en un proceso de redirecciona­miento en las Instituciones de Educación Superior, como parte de su res­ ponsabilidad social para liderar la producción y transferencia del conocimiento a la comprensión de los fenómenos complejos en las rea­ lidades sociales de la región. Por ello, alinea su orientación estratégica al progreso de la región y a las necesidades socio-comunita­ rias, al desarrollo social, económico y cultural a nivel local, regional y nacional. Para ello, es necesario fortalecer la comunidad académica articulando

dentro de este enfoque la perspectiva de los estudiantes, los docentes, los procesos de formación y las prácticas investigativas, me­ diante su participación como actores principales en la escena educativa y en la construcción de una apuesta para conocer, comprender y contribuir a la transformación positiva de los fenómenos sociales de la región. En este mismo sentido, se necesita crear escenarios para el ejercicio de la crítica, el debate abierto y la argumentación, al igual que propiciar la interacción para el avance de la ciencia, el desarrollo social y el progreso científico. ¿Cómo formar para la indagación científica? La indagación se constituye en una oportunidad para el desa­ rrollo de competencias para los actores del contexto universitario,

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Foto: google images

el estudiante, el investigador y la disciplina. Es así que adelantar propuestas de formación para la indagación científica exige de los docentes adelantar propuestas pedagógicas que contribuyan al desarrollo en los estudiantes, de un pensamiento crítico y de la capacidad para resolver problemas, de forma que sean parte activa de sus propios procesos de apro­ piación y eventual generación del conocimiento. Es de precisar que la indagación científica posibilita el desarrollo de habilidades para la observación, el razonamiento, los procesos de comprensión y la capacidad para argumentar o refutar el conocimiento. La indagación representa una oportunidad para que los docentes, los estudiantes y la comunidad académica reflexionen y desarrollen procesos de conocimiento, com­ prensión y generen alternativas de solución a pro­blemáticas de su entorno inmediato. En este mismo sentido, desde cada una de las asignaturas que confor­ man los currículos académicos, los docentes cuentan con la oportunidad de generar rutas de acceso y permanencia de los estudiantes en los procesos de indagación científica para la generación de proyectos y acciones que contribuyan en la solución de pro­ blemáticas. De hecho, la guía didáctica de las sesiones de clase es un documento orientador, dinámico, que se actualiza en función de los desarrollos de la disciplina, de los intereses de los estudiantes, de las dinámicas de la clase y del contexto en el momento socio-histórico, de tal manera que comprenda una propuesta donde se incluyan estrategias que aseguren el pensamiento crítico frente a su cotidia­nidad y las posibilidades de participación e incidencia activa en los contextos inmediatos y mediatos. Desde esta misma perspectiva, tanto los docentes como estudian­ tes en un espacio de trabajo cola­ borativo, logran generar preguntas, inquietudes e interrogantes que dan inicio a procesos que demandan prácticas propias de la investigación científica.

Las opciones y actividades académicas planificadas en los proyectos de investigación y proyectos sociales están estrechamente relacionadas con el enfoque de indagación científica y la aplicación de los conocimientos que los estu­ diantes han acumulado a lo largo del proceso formativo. Bajo el nuevo enfoque trazado para la investigación en la Universidad de Ibagué, el grupo de investigación socio-jurídica HORUS adelanta su quehacer, motivado por el estudio de problemáticas sociales tales como: convivencia, participación ciudadana, acceso a la justicia y solución de conflictos. Para el estudio de estos problemas, en el Grupo se vinculan profesores y estudiantes de diferentes programas académicos, en busca de: • La integración y el fortalecimiento de elementos teóricos. • La confrontación de la teoría con la práctica. • La apropiación de métodos y técnicas para la formulación y ejecución de proyectos de investigación o sociales, a partir de las áreas de formación del pregrado. • El desarrollo de competencias cognitivas, de conocimiento, procedimentales y actitudinales que consoliden los perfiles profesiona­les propuestos por los programas. • La participación activa en la solución de las problemáticas que afectan el desarrollo de la región y el bienestar de sus poblaciones. A partir de estos lineamientos, de la experiencia alcanzada y las proyecciones del grupo Horus, en este se adelantan acciones para estandarizar y protocolizar los procesos, configurar un banco de he­ rramientas para fortalecer las competencias de los estudiantes para la indagación científica, formular las rutas, planes, actividades, técnicas y estrategias para alcanzar los propósitos formativos, de desarro­ llo y de aporte a la realidad social. *Profesora de la Facultad de Derecho y CienciasPolíticas. nora.osorio@unibague.edu.co


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Expertos internacionales hablan de investigación Texto y fotos: Franciny Espinosa Osorio* Cinco docentes e investigadores provenientes de los países de España, Estados Unidos, México, Inglaterra y Brasil, le respondieron a Árbol de Tinta tres preguntas relacionadas con el tema de investigación, región y universidad.

1. ¿Cuáles son las tendencias de investigación en su campo de especialidad? 2. ¿Cómo considera que la universidad puede aportar desde estos campos de estudio

a la solución de problemas de la región?

de colaboración científica con usted o con la universidad de donde proviene?

3. ¿Cómo puede fortalecerse nuestro quehacer investigativo a través de procesos

Brasil

Bárbara Janet Teruel Mederos

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La agricultura de precisión. Trabajar el concepto de la variabilidad desde el campo, incluyendo toda la cadena de los productos agroindustriales, con el fin de mejorar la relación de costos, disminución de pérdidas de alimentos e insumos o cualquier otra necesidad existente y el monitoreo y el rastreo de los productos en función de la disminución de pérdidas.

2 Doctora y magíster en Ingeniería Mecánica de la Universidad Estatal de Campinas (Brasil). Con experiencia en ingeniería agroindustrial, con énfasis en proyectos de energía, refrigeración, empaques y agricultura de precisión. Su experiencia profesional se ha centrado en el desarrollo de proyectos de investigación, sobre estrategias de control en los procesos térmicos y de conservación de productos agrícolas. Actualmente es docente de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad Estatal de Campinas.

Haciendo que los resultados de las investigaciones lleguen a los agricultores y a las empresas para que se conviertan en tecnología. Buscar, de alguna forma, caminos de aproximación del sector de aplicación y productivo, a la universidad. Hacer que los recursos humanos, financieros y demás, que se dedican a investigación, se conviertan en herramientas tecnológicas que mejoren las condiciones actuales de la agroindustria.

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Es muy positivo el acercamiento con los alumnos, a través de la Escuela Internacional de Verano de la Universidad de Ibagué, en la cual se pueden compartir conocimientos y la experiencia que tenemos en la región de São Paulo, de donde provengo.

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España

Francisco Javier Labrador

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Las adicciones a las nuevas tecnologías. Este es un aspecto que ha creado bastante alarma social porque los chavales hacen cosas que nosotros no hacíamos cuando éramos jóvenes. Lo primero es establecer qué conductas son normales y cuáles no, con el fin de instaurar programas preventivos que medien en este tipo de condiciones y terapéuticos para aquellos que ya han desarrollado algún problema.

2 Doctor en Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Catedrático del Departamento de Persona­ lidad, evaluación y tratamientos psicológicos y director del Departamento de Psicología clínica de la Universidad Complutense de Madrid. Experto en temas del ámbito clínico tales como estrés y trastornos psicofisio­ lógicos, adicción, maltrato, intervención psicológica en el deporte de competición, entre otros.

Dado que este problema es universal, sería muy interesante que la universidad estableciera algún tipo de normativas de acción, cursos de preparación o programas preventivos, dirigidos, especialmente, a las poblaciones de más riesgo, como son los niños y los adolescentes.

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Ahora mismo estoy colaborando con el programa de Psicología en una investigación que inició hace un par de años para el tratamiento a mujeres víctimas de violencia de pareja. La idea es desarrollar un programa que hemos validado en España y en otras zonas como Guerrero (México) y en Bucaramanga (Colombia), que les brinde tratamiento a estas mujeres.

México

Dora Luz González Bañalez

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Mi campo específico de investigación es la integración de tecnologías de información en las organizaciones, y aunque las gamas de incorporación de tecnología son muy amplias, estoy enfocada en las soluciones de negocio basadas en Internet. Las tendencias son en tres áreas: Internet móvil, las aplicaciones de cómputo en la nube y el internet de las cosas.

2 Doctora en Integración de tecnologías de información en las organizaciones, mención cum laude con modalidad doctorado europeo–España, magíster en Administración de sistemas de información del  Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.   Profesora investigadora del Departamento de Sistemas y computación del  Instituto Tecnológico de Durango. Cuenta con experiencia en asesoría content curator en el área de gestión de servicios de tecnologías de información (TI), dirección de proyectos b-learning vinculados con la incorporación de herramientas web 2.0 y dirección de proyectos de investigación vinculados con el monitoreo de incorporación y uso de TI en las Pymes.  

Veo tres áreas donde la universidad, a través de estas tecnologías, puede aportar desde las ingenierías Industrial y de Sistemas: En primer lugar se encuentran el sector agroalimentario y el de logística. Otro sector con bastante potencial en la región es el turismo, que requiere de un apoyo importante de la incorporación de todas estas aplicaciones para que la gente conozca que la región existe y lo que ofrece, es entrar en el entorno del turista 2.0., que ya no carga una guía en la mano porque espera recibir toda la información en su celular.

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Aunque los entornos turísticos de Durango e Ibagué son distintos, el desarrollo de aplicaciones es el que proveen soluciones al sector y precisamente el sistema académico al cual pertenezco es el de sistemas y computación, donde hay un área de desarrollo de aplicaciones móviles y otra de desarrollo de modelos de negocio soportados en tecnología.


Estados Unidos Germán Zárate

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Mi campo de especialidad es el desarrollo económico y, en contraste con otras líneas, este es bastante amplio. Teóricamente, en especial los brasileños están trabajando en rescatar ideas de los años 60 y 70 sobre cómo lograr el desarrollo económico, cuáles son las variables importantes y qué políticas se pueden seguir. En cuanto a cuestiones empíricas, los economistas de desarrollo están viendo qué proyectos de abatimiento de la pobreza son más efectivos.

Doctor y magíster en Economía de la Universidad de California. Actualmente es profesor en el departamento de Economía en State University of New York– SUNY Cortland. Ha sido profesor invitado en Izmir University of Economics (Turquía). Fue investigador asociado en la Universidad Nacional de Costa Rica. Sus intereses en investigación son la migración internacional, el desarrollo en Centroamérica, la relación entre pobreza y medio ambiente, y las zonas francas industriales y el desarrollo.

Inglaterra

Zoraida Mendiwelso-Bendek

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En cuanto a desarrollo económico hay diferentes niveles. Inicialmente, entender los procesos de la globalización y cómo están afectando a los países de Latinoamérica, África y sureste de Asia, para luego aplicar algunas de estas ideas al entorno regional.

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Se está trabajando bastante la idea de vincular a las universidades con la empresa privada para generar empleo. Por ejemplo, nuestro departamento de Empresas y Economía está ayudando a las empresas pequeñas de la región, por medio de consultorías apoyadas por nuestros mejores estudiantes. Este proceso no tiene ningún costo para los microempresarios.

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La asociación entre la universidad y la comunidad en el fortalecimiento de la sociedad civil. Este proceso está orientado a apoyar el conocimiento local y fortalecer el trabajo de la universidad con la comunidad y no para la comunidad. Se trata de trabajar en investigación y procesos de aprendizaje con la comunidad a partir de su conocimiento donde la institución ayuda a articular los procesos de fortalecimiento de la sociedad civil.

2 Es Senior Research Fellow en Ciudadanía y Justicia Social en la Universidad de  Lincoln  (Inglaterra), investigadora principal del Centro de investigación para el fortalecimiento de la sociedad civil y presidenta de Take Part National Network en Inglaterra. Su área de investigación incluye procesos de empoderamiento comunitario, auto-organización de la sociedad civil, asociación entre la universidad y la comunidad en el fortalecimiento de la sociedad civil y la transformación de la democracia.

Apoyando directamente la producción de conocimiento en el fortalecimiento de la sociedad civil y con las bases, ello repercutirá en la región. La participación ciudadana es un laboratorio social de trabajo en cada localidad y el trabajo que se puede hacer desde la universidad en las áreas locales va a repercutir en lo que la región puede producir como un todo. Es importante ir donde están las decisiones y el conocimiento base de la comunidad, acudir directamente a las localidades, a las juntas de acción comunal tratando de evitar los intermediarios.

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La Universidad de Lincoln en Inglaterra apoya procesos de asociación con universidades en el Reino Unido y otros países. Estamos abiertos a posibles programas de trabajo conjunto en el fortalecimiento del trabajo con la sociedad civil.

*Comunicación institucional franciny.espinosa@unibague.edu.co

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¿Hacia dónde va la investigación en la Universidad?

Foto: Archivo Comunicación institucional

Por: Helga Patricia Bermeo Andrade*

U

no de los propósitos misionales de la Universidad de Ibagué es el desarrollo de la actividad científico-investigativa. Desde los primeros años de fundación y hasta la fecha, la investigación ha evolucionado desde sus políticas de orientación, las formas de organización y las estructuras de acción. A continuación, presentamos una mirada retrospectiva y prospectiva de esta temática.

Lo que ha pasado En la década de los ochenta, la investigación surgió en la Universidad como parte de una política centralizada que se consolidó con la creación el Centro de investigaciones, consultoría y extensión a la comunidad-CICEC, una dependencia especializada que ofrecía servicios hacia la región. En su momento, desarrolló tres líneas de trabajo: a) desarrollo municipal, descentralización política, administrativa y fiscal; b) agroindustria; c) estudios especiales, problemática estudiantil y calidad de la educación. Igualmente, ofreció y coordinó acciones de consultoría a los sectores público y privado; impartió capacitación a docentes y estudiantes; y propició el acercamiento con otras universidades e instituciones para adelantar estudios conjuntos. A partir de los años 90, se formalizaron más las estructuras de apoyo a la investigación y se creó el Co­ mité de Investigaciones, como organismo colegiado orientador; se organizó el Sistema Universitario de Investigaciones, se creó el Fondo de Desarrollo Científico; se trazaron las políticas y estrategias de desarrollo y una normatividad general de investigaciones. Esta estructura permitió realizar una labor extensiva y de construcción de grupos y centros, que en diferentes temas asumieron labores de producción académica. En este periodo, la Universidad adquirió una ma­ yor dinámica en la realización de labores científicas,

y surgieron los primeros grupos de investigación, entendidos estos como la principal unidad de composición y los verdaderos artífices de la producción científica y tecnológica en la Universidad. A partir del año 2000, la actividad de investigación se orientó básicamente al desarrollo de grupos, líneas y proyectos de investigación, hasta dar lugar al Sistema Universitario de Investigaciones que en el año 2007, llegó a conformarse por 37 grupos vinculados a las cinco facultades de la Universidad, y que en su conjunto convocaban el trabajo de más de 100 integrantes, entre profesores, invitados externos, y estudiantes de pregrado y postgrado. Posteriormente, en el Plan de Desarrollo Institucional PDI 2007-2013, se estableció el fortalecimiento de la investigación como una de las estrategias para el mejoramiento de la calidad. Como resultado de la puesta en marcha de este Plan, la Universidad inició un proceso de reestructuración del área para lograr que sus acciones y resultados fueran aún más coherentes con el compromiso misional. Lo que está pasando A partir del año 2009, la Universidad avanza en un proceso de mejoramiento de los sistemas de información y gestión, de tal forma que los cambios hoy en día se reflejan en términos de nuevas políticas para orien­tar el enfoque, la administración y la organización de la investigación. En términos de política, se avanza en la autodeterminación de que el desarrollo de la investigación, la difusión y el uso social de sus resultados en beneficio de la sociedad, particularmente la tolimense, constituyen una prioridad para la Universidad. En consecuencia, se pretende que esta actividad sea reconocida en todos los ámbitos por la capacidad científica y tecnológica de sus grupos de investigación y sus integrantes; por la calidad de sus productos; por el impacto y contribución al desarrollo regional; por


su alta incidencia en la calidad de la docencia; por su contribución a la formación de jóvenes profesionales (semilleros de indagación); y por su capacidad para participar activamente en redes de conocimiento y en los sistemas de ciencia y tecnología. Este cambio en la orientación de la investigación también ha demandado ajustes en el ámbito de a­cción de lo que la Universidad interpreta como investigación. Como lo sugiere la Figura 1, la investigación se entiende en la Universidad en un sentido amplio e integral, desde dos campos complementarios: la formación en el aula de clase (entorno académico) y en el trabajo científico propio de los grupos de investigación (entorno científico-tecnológico).

propiamente dichas de investigación, desarrollo tecnológico e invención dentro de los grupos de investigación, mediante proyectos avalados por pares académicos externos que facilitan la generación de resultados y constituyen nuevo conocimiento. Con relación a la gestión, la Universidad se propone la conformación de una estructura propia donde se focalicen algunos campos de interés de estudio, que han de articularse desde sus unidades básicas de generación -grupos de investigación- en los programas de investigación y transferencia (PRIT). La Universidad ha hecho la apuesta por una priorización en la dedicación de sus recursos para investigación, y desea ser reconocida por sus resultados de investigaciones en temas como

Investigación (…una de las funciones sustantivas de la Universidad) Entorno para la investigación

Actividades y Resultados de I+D+i

(Grupos de Investigación)

Entorno para la formación Formación para la investigación

Formación para la indagación

Postgrados

Pregrados Tecnologías

-Maestrías, Doctorados-

Figura 1. Ámbitos de acción de la investigación en la Universidad Fuente: Dirección de Investigaciones, marzo 2013

En el entorno académico se vinculan las actividades de formación para la investigación y la indagación que tienen lugar en el aula de clase. A nivel de postgrado, en particular en los programas de maestría, se pro­mueve la formación en competencias para la investigación y estudio de problemas científicos, que permiten a través del trabajo de tesis, entender, explicar o predecir la realidad, o proponer nuevos plantea­ mientos teóricos o metodológicos. En cuanto a pregrado y tecnología, la formación para la indagación del conocimiento empírico y teórico, se promueve desde entornos como las aulas de clase, los semilleros de indagación o las modalidades de fin de carrera. De esta forma, y siguiendo las prácticas ele­ mentales de la comunidad científica, los graduados han de desarrollar una cultura científica que atienda y estudie las problemáticas cercanas a la realidad. En el entorno científico se vinculan las actividades

agroindustria, medio ambiente, logística, patrimonio, educación y ciudadanía. Esta propuesta para los próximos cinco años se articula con los planes estratégicos, tanto del sector público como privado, tales como la Visión Tolima 2025, el Plan de desarrollo departamental 20122015, el Plan estratégico de ciencia y tecnología para el Tolima-PECTIT. Los trece grupos de investigación de la Universidad se han de integrar entre sí para contribuir, desde sus respectivas líneas de estudio, al desarrollo y fortalecimiento de los planes mencionados y a través de ellos, al desarrollo socio-económico sostenible del Tolima.

*Directora de Investigaciones helga.bermeo@unibague.edu.co

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En busca de Luz

Por: Fadhia Sánchez Marroquín*

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uando Luz Patricia Naranjo tenía once años de edad y cursaba quinto grado de primaria en la escuela pública Carlos Blanco (ubicada en el barrio Ricaurte de Ibagué) obtuvo su primera beca. Se la concedió el Icetex por sus excelentes calificaciones y con ella quedaba exonerada de pagar pensión mensual en el colegio Liceo Nacional, donde cursaría su bachillerato. Sin duda, este significativo hecho le transformó su vida y le despejó un panorama de oportunidades que ella, muy juiciosamente, ha sabido aprovechar: “Gracias a esa beca pude continuar mis estudios, porque provengo de una familia muy pobre en cuanto a recursos materiales, porque espiri­ tualmente somos muy alegres y unidos”, afirma. Así, Luz Patricia, empezó a reco­ rrer un camino lleno de estímulos y de satisfacciones académicas. En 1982 ocupó el tercer puesto en el

Icfes en su promoción y obtuvo un cupo en la Universidad del Valle para estudiar Física. En Cali estuvo acompañada de Anita -su mamáquien se había radicado en esa ciudad, algunos años atrás, para trabajar y poder respaldarla en su anhelo de ser profesional. Recién había terminado su carrera y ya contaba con una beca para realizar una maestría en Física en la Universidade Federal de Minas Gerais, en Brasil. Cuando concluyó sus estudios de posgrado regresó a Colombia para ejercer la docencia en la Universidad del Cauca y, posteriormente, en la Universidad Industrial de Santander (UIS). Tras ocho años de permanecer en el país, sintió la imperiosa necesidad de avanzar en su formación académica. Por eso retornó a Brasil, esta vez a la Universidade de Pernambuco, para iniciar su doctorado en Ciencia de Materiales, nuevamente mediante una beca. Su director de tesis fue Cid de Araujo, un reconocido investigador

en el área de la óptica y galardonado como el mejor físico iberoame­ ricano. Luz Patricia tenía, entonces, oportunidades muy interesantes para ejercer en un instituto de investigación de la ciudad de Recife. Sin embargo, una situación personal cambiaría el rumbo de su vida. A su mamá, su gran aliada, su contrafuerte, le diagnosticaron un tumor cerebral y debía someterse a una delicada intervención quirúrgica. Sin pensarlo dos veces, armó maletas y regresó a Ibagué para acompañar a su mamá en todo el proceso de recuperación. Su labor en Ibagué Corría el año 2007 cuando Luz Patricia llegó a la Universidad de Ibagué. Le impactaron, como a la mayoría de personas que la visitan, sus jardines y las zonas verdes; se sintió como en una gran casa campestre y de inmediato se acopló al ambiente de la Institución. Llegó a la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas, donde además de sentirse bien


acogida por sus compañeros y de empezar a dictar clases de Física y de Materiales, comenzó a desarrollar una de las actividades que más le apasiona: investigar. Inicialmente estuvo trabajando en recubrimiento de vidrios en el grupo D+TEC. Sin embargo, las exigencias en infraestructura para adelantar sus investigaciones experimentales se constituyeron en una limitante para obtener resultados. Entonces, encontró un nuevo objeto de estudio en el grupo de investigación NATURATU, que en ese entonces dirigía Mauricio Hernández. Se trata de un proyecto interdisciplinario que busca encontrar una técnica óptica para caracterizar el agua residual y potable, mediante espectroscopía de absorción y donde ella puede aportar desde su experiencia con materiales ópticos. El espectrofotómetro es un instrumento utilizado en el análisis químico que sirve para medir la absorción. Cundo la luz incide en la materia parte de ella es absorbida y otra es reflejada, por lo tanto, con este equipo se puede medir qué tanta luz absorbe el material en estudio. Por su parte, el agua es un líquido vital para la supervivencia humana pero se contamina fácilmente con la materia orgánica que proviene de desechos urbanos o vertidos rurales, entre otras causas. La cantidad de materia orgánica que hay en el agua se puede detectar midiendo el consumo de oxigeno. El aporte de Luz Patricia en esta investigación consiste en hallar un dispositivo óptico que permita detectar la materia orgánica en el agua. Inicialmente, las pruebas se han realizado en la planta de agua de la Universidad. El proceso consiste en tomar muestras y analizarlas en el espectrofotómetro. Para esta labor, cuenta con el apoyo de una asistente y una joven investigadora in­ geniera electrónica, vinculadas al proyecto. De encontrar solución a esta situación se resolvería una de las grandes dificultades que padece nuestra ciudad. Para un investigador el reto está en remediar problemas reales, por lo tanto, crear este dispositivo es un verdadero desafío. Pero para lograrlo, se requiere de disciplina, dedicación, persistencia y compromiso. Para Luz Patricia, estas son las principales cualidades que deben reforzar los maestros que deseen inculcar el pensamiento científico en sus alumnos. También es importante compartir los resultados obtenidos. Por eso, tras realizar una pasantía hace dos años en la Escuela técnica de São Paulo y la Universidade Federal de Pernambuco, donde realizó investigaciones sobre nanoestructuras metálicas y de silicio en vidrios, publicó un artículo en la revista indexada A­pplied Physics Letters. Otros intereses Sin embargo, a Luz Patricia también la motivan otros aspectos más allá de los académicos. Le atrae la lite­ ratura, en especial las obras de Benedetti y Whitman, aunque su obra favorita es El amor en los tiempos del cólera, de García Márquez. Otra de sus grandes pasiones es viajar. Su único hijo, Camilo Eduardo, ha sido su gran compañero de excursiones. Juntos han visitado algunos

de los lugares naturales y exóticos más emblemáticos de Suramérica como Machu Picchu, las cataratas de Iguazú y el río Amazonas. Camilo también sigue sus pasos: fue el mejor bachiller del colegio Tolimense y, actualmente, estudia Física en la Universidad del Valle. Luz Patricia es una mujer sencilla, afable, auténtica y sensible. Su mayor dolor se evidencia en la genuina preo­cupación por los perros callejeros. Es frecuente verla salvando a canes abandonados e incluso ha adoptado a algunos de ellos. Junto con su compañero Mauricio Vargas apadrinaron a Mono, una asiduo visitante de la Universidad, a quien recuperaron con un tratamiento veterinario.

Fotos: César Núñez Torres

Luego apareció Niña, que llegó preñada, dio a luz en las instalaciones de la Institución y cuyos cachorros fueron acogidos por varios benefactores. Incluso, es tan serio su compromiso con esta problemática que hace poco compró un lote en la zona rural de Villarres­ trepo, donde actualmente realiza adecuaciones para instalar una guardería canina y con cuyos ingresos pien­sa realizar una campaña de esterilización para perros vagabundos. Para concluir, recuerda con una gran sonrisa y sus ojos se iluminan con un gran destello de luz -como su nombre- cómo desde niña se asombraba con los fenómenos naturales y soñaba con ser científica. Ahora que ha alcanzado un alto grado de formación académica comprueba que todas las metas se pueden alcanzar, el único límite está en la mente y con perseverancia sí es posible hacer realidad las supuestas fantasías de la infancia. *Directora Árbol de Tinta fadhia.sanchez@unibague.edu.co

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¿Sirve de algo investigar sobre la risa? John Jairo Uribe Sarmiento*

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Court jester Stockholm, autor anónimo. Siglo XV

na manera de entender la investigación en ciencias sociales es definirla como el proceso que cuestiona las preguntas que acostumbramos formular y desconfía de las respuestas que repetitivamente nos ofrecemos. Se trata de una estrategia que apela al sentido del humor: nos interrogamos sobre las bases que sustentan nuestros supuestos, nuestras perspectivas y nuestros hallazgos. En pocas palabras, interrogar las preguntas y controvertir las respuestas. Se trata de un proceso paradójico: se espera que las ciencias ofrez­ can certezas, anclajes sobre los cuales construir las tecnologías sociales (como espectáculos, políticas públicas, sistemas de comunicación e interacción, etc.) que nos permitan gozar del tiempo, del espacio y de nuestro cuer­ po, y sin embargo, los investigadores se esfuerzan por hacer trizas los anhelados cimientos: ¿Cuál es la utilidad de una ciencia social que de-construye en vez de cons­ truir? Será útil solo en la medida en que esta sea capaz de revelar las nuevas posibilidades, o mejor aún, la de plantear la posibilidad de otros mundos que superen la actual condición de exclusión, des­ trucción y miseria. Pero permitámonos un breve rodeo. En la novela El Nombre de la Rosa, Umberto Eco nos narra lo que ocurre en una abadía del medioevo cuando varios frailes descubren que algunos libros canónicos sugieren la idea de que Dios ríe: el pánico es tal para algunos de los frailes, que se desatan varios


asesinatos y la valiosa biblioteca termina reducida a cenizas. A nosotros nos quedan las sigui­ entes preguntas: ¿Qué sería de este mundo si esa idea de un Dios que ríe se hubiera extendido y a partir de allí se hubiesen reconstruido las instituciones religiosas? ¿Habría existido esta inquisición que conocimos, tan capaz de la tortura y del miedo como estrategia de administración de justicia? ¿La “conquista” de América se hubiera desarro­ llado con la misma brutalidad? Tal vez, una cultura fundada en la idea de un Dios que ríe, hubiese sido menos cruel. Ahora bien, la cuestión no es tan sencilla. En una clase, presenté esta historia y planteé ese tipo de preguntas: ¿cómo sería el mundo si creyéramos en un Dios que se ríe? Sorprendentemente, algunos estudiantes expresaron sus temores, pues para ellos el mundo sería un lugar mucho más terrible ya que, desde su perspectiva, indudablemente Dios jugaría con nosotros para divertirse. Curiosa concepción de la risa, nos reímos de las desgracias y de los defectos ajenos, nos reímos para hacer sentir mal al otro: la risa tiene poder, con ella es posible someter a los demás. Ese es, a mi modo de ver, uno de los dramas de Bart Simpson: ante la necesidad de ser reconocido, los compañeros (en primer lugar Milhouse) y sus docentes (Seymour Skinner a la cabeza), se convierten en objetos de un espectáculo que él organiza, de modo que se concentra en ponerlos en ridículo, al punto que las lágrimas y desgracias que sufren, se constituyen en un ingrediente que sazona su amor propio. Pero es aquí donde la in­ vestigación puede desplegar su sentido del humor: ¿De qué nos reímos? ¿Existen relaciones de poder que dan forma a ese modo de reírse? ¿Existirían otras formas de reír que ayuden a superar la crueldad de ciertas prácticas? ¿Existen formas de reír que transgreden las relaciones de poder dominantes? No hay que ir muy lejos para dilucidar la utilidad de este tipo de investigaciones, pues podríamos

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La Mona Lisa, Leonardo Da Vinci. Siglo XVI

construir una nueva imagen de nosotros, a partir de este esfuerzo por desnudar los aspectos más oscuros de nuestra vida cotidiana y, a partir de allí, reconstruir el tejido social, es decir, fortalecer las dinámicas de cuidado mutuo y la solución colectiva de problemas. En otras palabras, vale la pena responder a la pregunta: ¿Es cierto que esa risa cruel (que nos permite burlarnos de las desgracias ajenas) nos sirve de trinchera, de lugar de escondite para soportar esta cotidianidad violenta que nos rodea (como sugieren los estudiantes del ejercicio mencionado)? Lo que nos ofrecen las ciencias sociales que cuestionan las preguntas y las respuestas que usualmente nos formulamos, son precisamente nuevos caminos para abordar lo que somos y para replantearnos la cuestión de lo que podemos ser. En este sentido, vale la pena recordar (tal y como muchos autores lo han planteado) que nos encontramos en una época en la que las viejas formas

de organización social se vienen desquebrajando (la familia, los partidos políticos, la nación, etc.), de modo que nos encontramos ante una encrucijada: o bien emergen nuevas instituciones democratizadoras, o por el contrario, veremos aparecer las peores formas de explotación y de dominación. En nuestra vida cotidiana la esperanza y la amenaza conviven, de ahí que se requiera de propuestas de investigación que no sólo nos permitan confirmar nuestros logros académicos, sino que se atrevan a transgredir los abordajes corrientes. Así que desde esta pers­ pectiva, el desarrollo de propuestas novedosas de investigación, demanda de cierta desconfianza sobre lo que usualmente producimos y para ello, la actitud lúdica puede ser útil. *Director Programa de Ciencia Política john.uribe@unibague.edu.co

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“La Universidad nos da las herramientas para ser exitosos”

Texto y foto: Alexa Bajaire Lamus*

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ara Diego Fernando Guzmán García, actual Secretario de Educación Municipal, ser egresado de la Universidad de Ibagué representa tener prestigio a nivel regional y nacional. Su carrera como Contador Público ha estado marcada por importantes logros, como revisor fiscal y asesor externo financiero de empresas públicas y privadas. “Hace 22 años era difícil proyectarse como profesional, pero las bases recibidas en esta institución y la exigencia en la calidad académica, me ayudaron a surgir y a tomar decisiones trascendentales en el campo laboral”. Con orgullo confiesa que aprendió muy bien los fundamentos de la contaduría pero, sin lugar a dudas, la ética profesional universitaria ha sido su bastión y le ha servido para toda la vida. “Creo en la Universidad y en su seriedad y compromiso frente a la sociedad”. Diego recuerda con especial satisfacción su primer trabajo en la empresa privada como profesional universitario de la multinacional Bavaria, donde fue contador especializado cuatro años, después de difíciles exámenes de ingreso. Así mismo, su trabajo como auditor externo en la cooperativa Velotax. Pero ha sido su trabajo en el sector público, un eslabón importante para considerarse un comprometido con el desarrollo de Tolima. El reto más importante fue ser Secretario de Hacienda en el gobierno de Fernando Osorio; era la primera vez que ocupaba un cargo público de alto nivel. Fueron años muy productivos, afirma, y de

importantes noticias, una de e­llas, haber sacado al Departamento de la Ley 550 y consolidar el Plan Departamental de Aguas que aún sigue vigente. Su buena imagen en el sector público lo llevó a ser parte del gobierno de Jesús María Botero, para ser Director Administrativo y Financiero de la Secretaria de Educación; allí se encontró con su profesora Cecilia Correa Valdés, quien fuera Secretaria de Educación por dos años y medio. Con el mismo cargo, recibió la alcaldía de Luis H. Rodríguez, “Camino a la seguridad Humana” hasta convertirse, desde hace dos meses, en el Secretario de Educación Municipal.

¿Qué recuerdos tiene de esa época de trabajo junto a su profesora? Trabajar con Cecilia fue una experiencia enriquecedora. Me alegré que se acordara del estu­ diante, porque siempre le he tenido aprecio y admiración por su capacidad de trabajo. Todos sabemos que es una mujer de armas tomar y defiende al trabajador desde que sea bueno, y al que no, lo regaña de una forma muy pe­ dagógica, de tal forma que la persona sienta que si se ha equivocado, ella está para enseñarle a hacer mejor las cosas. Trabajamos armónicamente y tuvimos un excelente grupo de trabajo.


¿Cómo encontró la Secretaría de Educación? Certificados en calidad en la división de cobertura, en la de calidad y en el sistema humano que tiene que ver con la planta de personal. Seguimos el Plan de Desarrollo del Alcalde y avanzamos en las políticas de seguridad educativa y de la salud, denominado Eje 2. Contamos con programas de capacitación a los docentes y cobertura total para la educación de niños desde 0 a 11 años. Estamos concentrados en mejorar la calidad de las Pruebas Saber y empezamos con el programa de gratuidad educativa a jóvenes universitarios, denominada “Universidad Humana”. Este histórico proyecto para el futuro de la educación, está apalancado con mil 500 salarios mínimos vigentes (900 millones de pesos al año). Gestionamos, además, acuerdos con Colciencias e Icetex para soportar mejor el programa, que sale del superávit de cada año, lo que nos asegura toda la carrera técnica y tecnológica que escojan los estudiantes favorecidos. ¿Cómo ha sido el proceso para escoger los jóvenes que harán parte de la Universidad Humana? Ha sido un proceso transparente, dirigido a los más necesitados. De los 4.153 jóvenes que cumplían los requi­ sitos, se escogieron 700 de instituciones educativas públicas, con nivel de Sisbén bajo y mejores Pruebas Saber. Con esta base, se realizó un convenio con siete universidades de acuerdo a la pertinencia de la región, para que aportaran los programas tecnológicos que pedían los estudiantes. Finalmente, los jóvenes ibaguereños tendrán la oportunidad de educarse con los programas ofrecidos por la Universidad de Ibagué, Universidad del Tolima, UNAD, IFIT, CUN, Uniminuto y la Corporación Universitaria Remington, para asegurar la calidad educativa. ¿Cuál es la necesidad más sentida en la Secretaría de Educación? Esta se encuentra en la calidad y en la cobertura. Trabajamos para que los docentes estén motivados y tengan oportunidades de crecer profesionalmente como maestros de instituciones educativas oficiales. Y en cuanto a cobertura, debemos conseguir más recursos para buscar los niños que no están estudiando. El DANE nos da la cifra de 4.152 niños sin escuela: no los hemos encontrado, pero vamos a hacer la gestión publicitaria para que vayan a la escuela. ¡Mejores y más comprometidos docentes y estudiantes debe redundar en la calidad! ¿Su reto como Secretario de Educación? Soy consciente que falta mucho por hacer, pero estamos uniendo esfuerzos para avanzar en programas como la gratuidad, el transporte escolar, los desayunos escolares (la secretaría entrega 44 mil diarios), la Universidad Humana y, especialmente, el plan de infraes­ tructura que cuesta 16 mil 500 millones de pesos. Es primordial trabajar en la calidad educativa, y estamos tomando consciencia para que dé frutos en la educación de los niños.

Universidad con ventajas competitivas Diego Guzmán está convencido que el trabajo mancomunado entre Estado y sociedad permitirá que los programas educativos sean transparentes, y cumplan los objetivos propuestos en la formación de los niños y jóvenes. Durante el Foro educativo obligatorio, espacio donde los entes territoriales se reúnen para analizar la educación, y el tránsito y la modernización de la educación media a la educación terciaria, hoy llamada Educación Superior, se hizo énfasis en la necesidad de seguir trabajando para depurar las matrículas, mantener las auditorías y así evitar la deserción en las escuelas. “Cada vez los estudiantes disminuyen, pero vamos a decirles a los padres que no dejen a los niños en sus casas. Ningún niño ni joven debe pagar; el municipio y la Nación deben seguir entregando los recursos a las escuelas para mantener los gastos, y continuar con los beneficios de la gratuidad en la matrícula hasta el grado 10 y 11”. ¿Por qué creer en la Universidad de Ibagué para la educación de sus hijos? Es una satisfacción única que mi hijo se esté preparando como Ingeniero Civil en la Universidad de Ibagué. Es una educación con ventajas competitivas frente a otras universidades de ámbito regional. Aquí en nuestra tie­ rra tenemos todas las facilidades para que un joven salga bien preparado y sea útil para el país, con principios y valores y, que sea feliz mientras se educa. ¿Cuál cree es el elemento diferenciador que tiene la universidad? Tiene opciones para que el joven salga a estudiar al exterior, la doble titulación y las oportunidades para conseguir trabajo; opciones de volverse emprendedor o investigador para intervenir en proyectos sociales y medio ambientales y, sin lugar a dudas, cuenta con un campus privilegiado. Como estudiante, Diego Guzmán recuerda las épocas de noviazgo, de rumbas, de estudio continuo y de trasnochadas haciendo talleres de contabilidad. Para él, la Universidad ha cambiado en las instalaciones físicas, en la oferta académica y en que es más asequible a todos los que quieran hacer una carrera profesional en una universidad privada de región. Eso sí, no ha cambiado el buen ambiente para ser estudiante, ni el énfasis para que el joven sea empresario y se desenvuelva en la vida laboral con herramientas que les permitan ser exitoso. Así lo demuestran miles de egresados de esta institución. Después de años de experiencia, confiesa que no hubie­ ra sido posible ser competitivo, sin los fundamentos académicos recibidos en la Universidad de Ibagué.

*Editora periódico digital Ávaco News alexa.bajaire@unibague.edu.co

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Luis Felipe Mendivelso Osorio

Recién egresado se vincula a la docencia Texto y fotos: Franciny Espinosa Osorio*

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on una madurez que no todos los jóvenes tienen a su edad, Luis Felipe Mendivelso Osorio, ha conseguido lo que se ha propuesto. Fue representante estudiantil del programa de Ingeniería de Sistemas, matrícula de honor en el semestre A de 2013 y recibió exaltación al compromiso académico en el año 2010 en su carrera. Este año se graduó y recibió mención especial por su trabajo de grado en asistencia de investigación. Su destacado desempeño académico le abrió las puertas a la docencia y a partir de este semestre se “estrenó” como catedrático de la Tecnología en Redes. Felipe recuerda que desde muy niño le llamó la atención trabajar. Su primera labor remunerada fue a los siete

años, cuando se le ocurrió aprovechar lo aprendido en unas vacaciones recreativas y se puso a vender pesebres que él mismo elaboró con piedras y plastilina. Los compradores: todos sus familiares, recuerda entre risas y nostalgia. Luego, cuando cursaba sus estudios universitarios sintió la necesidad de aplicar los conocimientos que iba adquiriendo, fue así como en tercer semestre retomó su idea de trabajar y se vinculó a un proyecto en el cual debía hacer el levantamiento de una línea de base de diez colegios y analizar el comportamiento de los jóvenes, a partir de entonces y a lo largo de sus estudios superiores laboró con diferentes proyectos. “Trabajé por iniciativa propia, para disciplinarme y


entender que un profesional no es aquel que tiene un título sino aquella persona que es capaz de usar sus conocimientos y buscar más, para servirle a la sociedad, a la empresa donde trabaja y a sí mismo. Un profesional se hace a pulso”.

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Mesas de estudio Hasta este año, cuando se graduó, fue el represen­ tante estudiantil de su programa, instancia desde la cual evidenció la necesidad de brindar a los estudiantes de primeros semestres refuerzos académicos. Fue así como surgieron las mesas de trabajo de Ingeniería de Sistemas. Esta idea nació por iniciativa de Felipe y de sus compañeros Juan David Canal y Sergio Daniel Lozano. “Citamos a todos los estudiantes para que participaran y comenzamos a ver que los alumnos que recibían las tutorías, de los alumnos de últimos semestres, ya no perdían los exámenes, por el contrario, cada vez sacaban mejores notas”. Los resultados no solo fueron positivos en la parte académica sino que estas mesas lograron integrar a los estudiantes de todos los semestres de esta carrera. Ante los resultados positivos, oficializaron la idea con el director del programa quien avaló la propuesta y se comenzó a desarrollar como política del programa.

Felipe ha representado a la Universidad en varias maratones regionales y nacionales de programación, las cuales le permitieron desarrollar competencias en el área de informática. Asistente de investigación Al finalizar materias decidió vincularse como asistente de investigación en la modalidad de grado. Participó en el proyecto Monitoreo de corrientes de agua y emisión de alertas tempranas por inundación o sequía, liderado por el ingeniero Luis Eduardo Peña, de Ingeniería Civil. Su labor inició en la segunda fase del proyecto y consistía en crear, con el apoyo de un estudiante de Inge­ niería Electrónica, un sistema que mediante red wi-fi enviara información en tiempo real, del monitoreo del caudal de corrientes de agua. La información de los dispositivos ubicados en las fuentes hídricas llega a un servidor, donde se calcula el nivel de los caudales y si estos presentan alguna anomalía por sequía o inundación, el sistema se encarga de emitir una alerta bien sea amarilla, naranja o roja, al correo o al celular de los habitantes del sector y autoridades, previo registro de las personas vía internet o en la plataforma. Para el joven ingeniero, este es un proyecto favorable no sólo en términos de costos, sino de eficiencia y compromiso social, toda vez que el país cuenta con

alrededor de 700 estaciones de medición de caudales, de las cuales solo 50 de ellas son automáticas, las demás son mecánicas y requieren de una persona que tome la medición dos veces al día. Su trabajo de investigación, el cual recibió mención especial, le dejó enormes satisfacciones, en lo personal, saber que ayudó a construir algo que le servirá a la sociedad y en lo profesional, el enriquecimiento intelectual, aprender sobre temáticas que antes eran desco­ nocidas como el desarrollo de metodologías á­giles y arquitecturas empresariales, “ello me abrió los ojos frente a todo lo que podemos hacer los ingenieros de sistemas y las múltiples cosas que podemos solucionar de manera sencilla”. Al referirse a su profesión indicó que desafortu­ nadamente muchas personas confunden al ingeniero de sistema con el técnico de mantenimiento. El ingeniero, a veces, ni siquiera necesita de una computadora para solucionar un problema. “Lo que buscamos son soluciones que optimicen procesos en cualquier área del conocimiento”.

*Comunicación institucional franciny.espinosa@unibague.edu.co

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La ecología se practica

Texto y fotos: César Augusto Núñez Torres*

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l currículo del programa de Administración del medio ambiente y de los recursos naturales concibe la articulación de los conceptos teóricos con la praxis como una etapa fundamental en la construcción del conocimiento. En este sentido, las prácticas o salidas académicas se constituyen en un referente válido para comprender y analizar la organización del entorno natural. Dentro de este contexto, desde las asignaturas de Ecología I y Ecología II -desde hace varios semestres- venimos desarrollando este tipo de experiencias con nuestros estudiantes, para vivir la interacción que se da entre las comunidades y los ecosistemas, observar los fenómenos de conservación de la base natural de nuestro país y analizar las dinámicas que hacen posible la subsistencia de estos recursos, entre otros aspectos. Los objetivos de las prácticas deben ser integrales, han de motivar la curiosidad e incentivar para redes­­­ cubrir el mundo y de esta manera, contrastar la abs­ tracción de la ciencia con la experimentación en el mundo físico. Una salida académica -como en un acto de magia- siempre debe tener tres componentes: presentación, actuación y prestigio; es decir, informar a los estudiantes a dónde vamos a ir, qué vamos a hacer y qué hay que llevar; luego viene el viaje (la actuación), donde hay que lograr que mente y cuerpo se sincronicen. Finalmente, surge la alegría cuando una persona empieza a cambiar su forma de percibir el mundo.

Desierto de la Tatacoa.

Hay que dejar a los estudiantes que calmen su curio­ sidad cuando conocen algo nuevo. Cada práctica para los estudiantes debe ser inolvidable y estar asociada a sus mecanismos de percepción, como el sonido, el olor, la luz o el tacto -acostumbro preguntar a mis alumnos a qué huele el desierto o el páramo- pero también, para tener la sensibilidad mental de relacionar y asociar la teoría con la experiencia de apreciar la riqueza de los recursos naturales de nuestro país. Este debe ser un ejercicio para vivir la situación, percibir el entorno, valorar los sucesos, aprender de esta vivencia y crecer como persona. La magia de los lugares Las prácticas en el programa de Administración del medio ambiente son diversas, además porque la particularidad de la carrera permite conocer sistemas natu­rales y -aunque cada programa tiene su campo de acción- estas generan necesariamente grandes intere­ ses. Aunque también debería haber prácticas que permitan (re)conocer a otros seres humanos, su cultura y el medio natural en que viven para tratar de hacernos más humanos. En nuestro caso, uno de los primeros lugares que visitamos fue la hacienda El Chaco, un predio ubicado en la juridicción de Piedras (Tolima), que ofrece una interesante propuesta de sistemas agrosilvopastoriles en Colombia y un lugar que es frecuentado por estu­ diantes universitarios de todo el país. En el Santuario de flora y fauna Otún-Quimbaya, ubicado en el departamento de Risaralda, hemos tenido la oportunidad de recorrer uno de los mejores sitios de América para observar una gran variedad de aves, mariposas y de monos aulladores, y ver las famosas palmas de cera, cuya especie está


considerada como de la más altas del mundo. Allí se volvió normal hacer caminatas nocturnas para dejar atrás el miedo de la ciudad y reencontrar, en la tranquilidad de las noches y las estrellas, las sensaciones que nos brinda el campo, dejar de lado los temores que afloran a la lluvia, los insectos, las serpientes o a la oscuridad. Una vez, por ejemplo, encontramos en una caminata y tras apagar las linternas, larvas de un insecto luminiscente que se parecían mucho a las del mundo imaginario de Pandora en Avatar. Hemos caminado por nuestra tierra caliente hasta llegar al desierto de la Tatacoa o “El valle de las tristezas”, para recorrer una de las zonas áridas más extensas del país y un escenario muy atractivo por el color ocre y gris de su tierra. Igualmente, realizamos experimentaciones sobre la temperatura del agua en la represa de Betania (Huila) o en el embalse de Neusa -a 3.100 metros sobre el nivel del mar- un lugar rodeado de bosque, de plantas de pino y eucalipto. En el parque Nacional Natural Chingaza hemos cono­cido el páramo, las nubes que aman la montaña y hemos observado su riqueza hidrográfica, su vege­ tación y fauna. La idea es que nuestros estudiantes reconozcan, observen, huelan y sientan cada uno de nuestros paisajes o ecosistemas. El método Generalmente, los estudiantes piensan en cómo organizar la rumba en la práctica, en cómo comprar licor y “encaletarlo” e incluso muchas veces me preguntaban: “Profe, ¿cuándo es el paseo?”. Aunque al comienzo me molestaba esta actitud poco académica, aprendí que la clave para darle una verdadero sentido a la actividad es comenzar las jornadas muy temprano, tener programadas diversas actividades de manera permanente, de modo que al final de la tarde todos estamos muy cansados y allí se les olvida la idea errónea de práctica igual a excursión. Además, toda práctica debe tener un componente evaluativo. Por ello, tras terminar el ejercicio los estudiantes deben entregar dos trabajos: uno de ellos, un informe de práctica y el otro, un trabajo de práctica; este último es una acción puntual de aplicación como, por ejemplo, diseñar la interpretación de un mismo sendero para niños, jóvenes, ancianos e invidentes; la idea es hacer trabajos creativos o que generen interés de investigación. Pero también, está la ganancia de los aprendizajes que deja subir a una pequeña montaña en Villa Vieja (Huila), donde el viento sopla fuerte y jugamos a ser aves; apreciar el atardecer en Tatacoa, con esas largas sombras; oír el aullar de los monos en las mañanas del Otún, el vuelo de las pavas, o la belleza del Barranquero; sentir los ensordecedores truenos cuando hay tormenta eléctrica en Neusa y, en la mañana siguiente, ver la bandada de patos que nadan en agua helada; sentirse un poco oso entre los frailejones de Chingaza o cóndor entre la bruma, y contemplar por un momento el Guardián de la Laguna, una montaña que se levanta al costado de la Laguna de Buitrago.

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Parque Nacional Natural Chingaza.

Cada sitio es una nueva experiencia. Generalmente, cuando entramos por primera vez a un bosque, los estudiantes suelen ver una gran “mancha” verde, pero luego de un tiempo de reco­rrido aparecen ante sus ojos otros colores, nuevos matices de verdes, otros sonidos y olores, y nuevos sentimientos, los cuales deseamos que los hagan personas diferentes: más sensibles y más responsables con el ambiente. Recuerdo que cuando estaba terminando mi bachi­ llerato -y ante la imposibilidad de estudiar astronomíaelegí matri­cularme en ingeniería agronómica, motivado tras escuchar los relatos de mi hermana mayor sobre las prácticas de campo que se realizaban en esta carrera. Mucho tiempo después y siendo ya profesor, leía a Morris Bermang en su libro El reencantamiento del mundo y me impactó cuando afirma que los seres humanos aprendemos con la Mente (escrito así con mayúscula) para poder integrar la mente pero también el cuerpo. Él sostiene que el conocimiento se da cuando hay una disposición mental y corporal; tal vez, allí ra­ dica el poder las prácticas de campo: conjugar estos dos elementos por necesidad.

*Profesor de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas. cesar.nunez@unibague.edu.co

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A un giro Por: Germán Gómez Carvajal*

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l ingresar por el portal principal de nuestra Uni­ versidad, un camino de asfalto nos marca la ruta hacia las aulas, oficinas y laboratorios. A menudo, el personal administrativo, docente y estudiantil transita el sendero con la común costumbre de proyectar el día; se recuerdan los trabajos pendientes, las llamadas por hacer y lo que no se hizo en casa. Para este año, a tan solo un giro de cabeza, tenemos uno de los escenarios más envidiados por las universidades regionales, el muro de escalada. A la izquierda de la entrada del portal, y mientras se camina por el tramo hablado, una estructura azul con chispitas de varios colores se observa a lo lejos. Ostentosa se posa en la zona verde del campus. Definir su forma es complicado pues posee muchas alteraciones, precisamente ello es lo que la hace especial al dificultar el ascenso de los deportistas que intentan treparla.

Fotos: Valentina Herrera

Todo parece de maravilla, pero como todo buen proyecto, este escenario tiene su historia y, por ende, su protagonista. Acompáñenme al año 2007, y miremos a un estudiante de 20 años, enamorado de un deporte poco concurrido. Este joven es Mauricio López, quien luego de ahorrar con mucho esfuerzo, tocar innumerables puertas y recibir múltiples “no”, decidió comprar sus primeros módulos con el firme propósito de tener, algún día, un gran muro. Su primera pared la tuvo en la casa pero pronto su mamá se molestaría al ver convertida su vivienda en completo caos. “Mi mamá se aburrió del talco y el polvo. En últimas, se cansó de mi desorden“, señaló Mauricio con sus manos llenas de polvo blanco aún. El magnesio es como los guayos en un jugador de fútbol, ayudan a te­ ner un mejor agarre. Él y sus nuevos compañeros de

travesía deportiva intentaron seguir escalando. Los fines de semana buscaban rocas para trepar, pero la no existencia de un muro en la zona urbana hacía que la gente se dispersara y se desanimara. No se entrenaba con frecuencia y la necesidad de un muro de dificultad para hacer escalada deportiva era inminente; los módulos estaban pero faltaba un lugar para ubicarlos. Con la astucia que solo se ve en aquellos que viven la vida con pasión, Mauricio organizó un recursivo pero no improvisado certamen en la Universidad, que dio apertura al primer campeonato nacional de escalada deportiva en Ibagué. Recuerda cómo se levantó el muro y sonríe con algo de nostalgia: “El muro estaba recostado sobre unos andamios y el campeonato se efectuó durante una semana; al año siguiente, la copa Universidad de Ibagué demandaba más colaboración y pronto apareció el primer adulto cómplice”.


Gustavo Zambrano, director en aquel entonces de Bienestar Universitario, no puso trabas al asunto. Para la segunda edición de la copa, alquiló un muro, y luego, de manera pragmática, solucionó el problema haciendo que se trajera dicha estructura a la Institución. Así nació este sueño de pocos, en un escenario disfrutado por muchos. Actualmente es un espacio deportivo con reconocimiento a nivel nacional, dirigido por su pionero y precursor Mauricio López, ingeniero mecánico de la Universidad de Ibagué y ahora catedrático de la misma. Mauro divide sus días entre las clases convencionales y su labor como instructor de escalada. Resulta curioso ver cómo el joven instructor se mimetiza entre los estudiante, es uno más entre ellos, brinca e imita voces. Su corta edad le ayuda a tener gran aceptación en cualquier ámbito estudiantil. En los entrenamientos no priman los gritos ni un lenguaje imperativo, todo lo contrario, se escuchan risas estrepitosas, chascarrillos y, sobre todo, admiración. Unos veintidós jóvenes se ejercitan y, entre ellos, dos mujeres; unos hacen flexiones de pecho, otros penden de las chispitas de colores (que para este entonces sé que se llaman presas), se sostienen, suben y bajan, con la intención de fortalecer sus músculos y mejorar el agarre. Todos andan focalizados en su entrenamiento individual pero de repente Mauricio contacta al muro, y todas las miradas quedan expectantes. Sin duda, un escalador espléndido, su familiaridad con el deporte lo hace ver sencillo, incluso, me animé a intentarlo. Mauricio y el muro me recuerdan la escena de dos imanes que se atraen; en su magistral intervención, él se adhiere a cualquier elemento, flexiona sus brazos y emprende su ascenso, alentado por sus pupilos que no tienen intención alguna en menguar su admiración. ¡Vamos Mauro, vamos. Duro! Las mujeres en el muro Dentro del grupo de escalada me sorprende ver mujeres. Ahí están ellas, no han perdido su aspecto femenino y no tienen por qué hacerlo. Mauricio y una de las jóvenes me hablan de los imaginarios respecto al tema: “Las niñas casi no entrenan porque creen que se van a volver grandes y musculosas, pero en realidad eso es un mito, este deporte es aeróbico y por ende, solo tonifica el cuerpo. Las manos sí se maltaran y tener las uñas largas es complicado”. Mientras efectúa su proceso de calentamiento, Mayra Guzmán me hace saber de su gran amor. “Yo me enamoré del deporte, lo entreno hace bastante tiempo y todas las noches sin falta estoy aquí, esto me apasiona demasiado”, y lo ratifica con una sonrisa enorme. Ahora mismo todos los escaladores andan mentalizados con triunfar en Gran Pared, el epicentro deportivo de escalada en la ciudad de Bogotá. El instructor tiene su propia pedagogía: “Yo trabajo con los muchachos con disciplina pero prima el método de la motivación. Escúchelos; todos andan pensando en el campeonato de Bogotá. Allá los cupos de participación

son limitados y de no entrenar con juicio, solo serán espectadores” La Universidad apoya a los escaladores que clasifican con los viáticos necesarios y uniformes “este fue un proceso largo, pero hoy estamos consolidados, hemos tenido muy buenas participaciones, a nivel nacional contamos con buenos deportistas y el campeonato copa Universidad de Ibagué cada vez tiene más adeptos en el ámbito nacional”. Volviendo al muro, el joven docente me cuenta que este, su sueño, estará terminado en su totalidad a finales de este año, pues se espera una lona general, sin divisiones. En la actualidad, el suelo de protección está conformado por muchas colchonetas compactas en excelente estado, pero en busca de perfeccionar el esce­nario, estrenaremos muy pronto. Para practicar el deporte solo se necesita ropa cómoda, unos zapatos delgaditos y encontrar el muro. “Ahora, con nuestra nueva posición del muro todo el que entre por el portal principal, podrá ubicarlo”. En realidad, la posición es perfecta. La estructura azul con chispitas de colores está a un giro de cabeza. *Estudiante de Comunicación Social y Periodismo german_2110@hotmail.com

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La educación como discurso

Por: Oscar Iván Londoño Zapata*

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omprender la educación escolar como un conjunto de prácticas de formación mediadas por el lenguaje, implica (re)conocer los entramados discursivos que la constituyen. Aunque el solo reconocimiento de tales textos no es suficiente. La mirada -el horizonte analítico- debe extender su alcance. Implica, por tanto, estudiar las formas en las que dicha educación se configura a través de diferentes usos del lenguaje (pedagógicos, académicos, políticos, sociales, religiosos, escolares, disciplinarios, cotidianos) y, además, las maneras como estas enunciaciones moldean las acciones educativas. Por ello, al responder ¿qué discursos configuran, controlan, transforman y subvierten la educación escolar?, contribuimos a tal reflexión. La revisión de los discursos que estructuran el proceso formativo permite identificar un conjunto heterogéneo de manifestaciones lingüísticas y multimodales: Políticas educativas, leyes (como la Ley General de Educación, 1994), decretos, lineamientos y estándares curriculares. De igual manera, los libros escolares, los manuales de convivencia, el discurso disciplinario, los observadores de disciplina, las interacciones comunicativas en el aula, los himnos oficiales de las ins­ tituciones, las enunciaciones de los estudiantes, los Proyectos Educativos Institucionales (PEI), los planes de asignaturas, el discurso pedagógico, hacen parte de tal universo de significaciones. Los anteriores son algunos de los textos (re)producidos y diseminados en el campo educativo que requie­ ren ser investigados de manera sistemática desde perspectivas inter/multi y transdisciplinarias para comprender cómo se configura la formación escolar en diversos sistemas de significación. Es por ello que los Estudios del Discurso (ED) -y específicamente los Estudios Críticos del Discurso (ECD)-, como perspectivas de abordaje del lenguaje en sociedad, permiten analizar y criticar estas enunciaciones al develar los mecanismos de abuso de poder que se (re)producen en la sociedad a través del habla, la escritura y la imagen. Educación, discurso y poder El conjunto de leyes, decretos, resoluciones, reglamentos, estándares y lineamientos derivados de políticas educativas son textos susceptibles de ser investigados mediante los Estudios Críticos del Discurso: ¿Qué representación se construye sobre la educación en estos escritos? ¿De qué manera se abordan conceptos como calidad, cobertura, acceso…? ¿Cómo establecen la relación multiculturalidad-educación? ¿Qué idea­ les de educación, enseñanza, maestro, aprendizaje

y estudiante configuran? ¿Cómo se aborda el pensa­ miento crítico? ¿Qué posición tiene la reflexión sobre la identidad de género? Otros discursos importantes para investigar son los manuales de convivencia, definidos como herramientas que regulan las relaciones de los estudiantes entre sí y con los demás integrantes de la comunidad educativa. No obstante, ¿en qué medida garantiza este reglamento el cumplimiento efectivo de los Derechos Humanos? ¿Puede ser un dispositivo de abuso de poder? ¿Participan todos los sujetos educativos (estudiantes, docentes, docentes directivos, padres de familia (acudientes) y egresados) en su elaboración? ¿Cómo se construye discursivamente? ¿Cuáles son sus tópicos? ¿Qué temas se silencian? Estos manuales se asocian con los textos empleados en las instituciones educativas -sobre todo del nivel básico y secundario- para disciplinar. Los llamados discursos disciplinarios, entre ellos las enunciaciones orales de los docentes y/o docentes directivos ante una “falta disciplinaria” del estudiante y las escrituras de los profesores en los observadores, evidencian las formas como se disciplina al estudiante: ¿Qué aspectos se sancionan? ¿Son abusivos estos discursos? ¿Qué estrategias lingüísticas y discursivas orales y escritas se emplean para sancionar al estudiante? Por su parte, la investigación de los textos escolares que usan los alumnos en sus clases posee una gran tradición en el campo de los Estudios del Discurso. Lo anterior debido a que en muchos contextos son estos escritos documentos obligatorios con los que aprenden los estudiantes y, además, conforman la principal guía para los profesores. Igualmente, representan la legitimación de los saberes seleccionados como válidos para la educación de la población. En esta área destacan los trabajos pioneros del lingüista holandés Teun A. van Dijk, quien desde los años ochenta del siglo pasado ha orientado su trabajo en Estudios del Discurso desde una mirada crítica (Estudios Críticos del Discurso), enfocada hacia la compresión de las formas como los discursos de las élites simbólicas (políticos, profesores y periodistas) contribuyen en la (re)producción del abuso de poder, el control y la dominación a través de sus propias enunciaciones. Para van Dijk, los textos escolares constituyen una fuente de estereotipos y prejuicios étnicos que legitiman y naturalizan ideologías racistas dominantes. Por su parte, en América Latina destacan los trabajos de la chilena Teresa Oteíza Silva (2006), quien investiga la construcción ideológica de la historia chilena reciente en los libros de Historia, a través de análisis


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Foto: http://alebarcelona2008.blogspot.com

lingüísticos. Para la autora, “el discurso pedagógico de la historia reproduce o desafía las ideologías dominantes de la sociedad y va construyendo una memoria histórica del país” (Oteíza, 2006, p. 9). Esta “memoria histórica” que se constituye en los grupos tiene que ver con las interpretaciones ideológicas y políticas -o politizadas- de la historia chilena contemporánea que en ocasiones generan silencios y miradas parciales de los acontecimientos y de los actores sociales implicados en ellos. En Colombia, Sandra Soler Castillo ha contribuido al estudio de los libros de texto de ciencias sociales que más circulan en el país, especialmente los del Grupo Editorial Norma y los de Editorial Santillana. Soler plantea que estos escritos excluyen de manera dominante los grupos minoritarios (indígenas y afrodes­ cendientes), por lo que se da una tendencia a resaltar la homogeneización y el etnocentrismo blanco (Soler, 2009). Un aspecto resaltante es que en los textos escolares de básica primaria se ubica la mayor información sobre los otros grupos étnicos (indígenas y afrodescendientes), cuando los niños no poseen una conciencia crítica para abordar estos temas. Ya en la secundaria, cuando podría darse una mayor comprensión crítica de las lecturas, los tópicos giran en torno a la economía y al desarrollo de las ciudades, por lo que prácticamente no se vuelven a mencionar a los indígenas y, en el caso de los afrodescendientes, los relacionan con la esclavitud. De tal forma, al terminar el bachillerato los jóvenes desconocen muchos elementos actuales importantes de estos grupos. Del mismo modo, mediante los Estudios Críticos del Discurso se analizan las interacciones discursivas entre profesores y estudiantes en el aula de clase. Al respecto, las investigaciones de Beatriz Gabbiani (2005) en Uruguay constituyen un punto de referencia

relevante. De tal forma, se abordan las lógicas discursivas de la interacción, la organización de los turnos de habla, así como sus regulaciones, las estrategias lingüísticas empleadas para (re)producir asimetrías y distancias sociales y cognitivas polarizadas, los posibles abusos del poder, entre otros aspectos. Para finalizar, los Estudios del Discurso -y los Estudios Críticos del Discurso- han aportado en la com­ prensión de las manifestaciones lingüísticas y semióticas de la educación, pues profundizan en los complejos entramados políticos e ideológicos que, desde el lenguaje en uso, tejen un ideal formativo. Esta otra mirada analítica del fenómeno ubica el interés en la manera como el discurso abusa del poder, segrega y controla a través de acciones sociales dominantes legitimadas y naturalizadas. De ahí que la investigación de la educación como discurso haga (re)pensar la formación escolar como un ejercicio libertario y emancipatorio. *Docente de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales oscar.londono@unibague.edu.co

Referencias Gabbiani, B. (2005). Escuela, lenguaje y poder. Uruguay: Universidad de la República. Oteíza Silva, T. (2006). El discurso pedagógico de la historia. Un análisis lingüístico sobre la construcción ideológica de la historia de Chile (1970-2001). Chile: Editorial Frasis. Soler Castillo, S. (2009). La escuela y sus discursos. Los textos escolares como instrumentos de exclusión y segregación. Sociedad y Discurso (15), pp. 107-124.

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Publicaciones Obras selectas

Folclor tolimense

Néstor Hernando Parra Escobar

Misael Devia Morales

La Universidad de Ibagué recopila en una edición especial de Obras Selectas, el pensa­ miento del tolimense Néstor Hernando Parra Escobar. Son cinco tomos editados bajo los siguien­tes títulos: Las tesis; Política y Derecho; Educación y desarrollo humano; Economía y desarrollo; Asuntos internacio­ nales, globalización y crisis. Los textos seleccionados -para ser publicados en este compendio- conservan una vigencia permanente, dada la claridad y profundidad del análisis de las temáticas desarrolladas por este destacado analista de

temas contemporáneos colombianos, latinoamericanos y europeos. En su obra se refleja el insistente llamado a retomar los principios de igualdad, solidaridad y libertad, como eje de su producción intelectual.

Fue noticia

Un nuevo foro, como parte del proceso de actua­ lización de la Visión Tolima 2025, se realizó en la Universidad. Turismo y desarrollo regional fue el título del evento el cual contó con la presencia del director de Tourism Consulting, Gustavo Adolfo Toro y del presidente de la cadena de hoteles Estelar, Miguel Diez Trujillo.

La Universidad de Ibagué, a través de la Dirección de Responsabilidad Social Integral, con el apoyo de la Fundación Bolívar Davivienda, inició la segunda fase del proyecto “Nátaga, Recuperación del patrimonio musical para niños, niñas, jóvenes y adultos del Cañón del Combeima, Comuna Uno de la ciudad de Ibagué, capital musical de Colombia”.


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La obra de Misael Devia Morales, publicada inicialmente en la Revista Colombiana del Folclor entre los años 1962 y 1965, pertenece no sólo a su familia, hermanos, hijos y nietos, sino a todos los colombianos que buscan, en su pasado histórico, elementos de identidad cultural hacia la defensa del pa­ trimonio, como eje fundamental para el desarrollo regional. Agradecemos al Patronato Colombiano de Artes y Ciencias la autorización para publicar esta obra del folclor tolimense, pues el patrimonio cultural, según la Unesco, no se limita a monumentos y colecciones de objetos, sino que comprende también tradiciones o expresiones vivas heredadas del pasado y transmitidas a nuestros descendientes.

La Universidad conmemoró sus 33 años de fundación, con un acto de agradecimiento a los funcionarios pensionados en el último año, y de reconocimiento a los empleados que de acuerdo con el nuevo sistema de evaluación de gestión fueron destacados como los mejores.

Andrés Francel

Cuatro décadas de arquitectura ibaguereña (1904-1940)

La arquitectura de Ibagué contiene relatos únicos. Sus diseños cuentan historias de personajes y situaciones que han modelado nuestra ciudad a través de símbolos didácticos. Con el paso del tiempo, aquellos relatos han quedado difusos o se han perdido; por eso, este libro aborda parte de esta historia a través de sus construcciones, y explica la importancia que en su momento tuvieron las obras civiles, administrativas y religiosas que dieron forma a Ibagué a comienzos del siglo XX.

Una reflexión sobre la pre­ sencia de la cultura en nuestro departamento hizo el escritor tolimense William Ospina en su visita a la Universidad de Ibagué. Esta charla hizo parte de los eventos que desde el año anterior se desarrollan en el proceso de actualización de la Visión Tolima 2025.

Ochenta y cuatro líderes per­ tenecientes a organizaciones de productores rurales de Chapa­rral y Purificación, y profesio­nales de Ibagué que hacen parte de organizaciones que promueven el desarrollo local o entidades que prestan asistencia técnica a productores rurales, culminaron su proceso de formación en el diplomado en “Fortalecimiento de organizaciones de pequeños productores rurales con los principios del movimiento OVOP”.

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Revista arbol de tinta septiembre 2013  

Revista especial investigación, entrevista al Dr. Manuel Elkin Patarroyo. Universidad de Ibagué