Page 1

Chilpancingo, Gro. Semana del 6 al 12 de agosto de 2013 Segunda Época No. 713

$ 7.00

www.trinchera-politicaycultura.com

Desplazados por la violencia:

[Foto: Emiliano Barrera]

Acosados y sin tierra

Bruno Plácido, el influyente cultura En el ancho mar federico.vite

Taller de narrativa con modelo

jacinto.adano

la

mas morra ¿Quién es Bruno?

olumnas Ruta Centro-Mercado Carlos F. Ortiz

15


2

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

¿Quién es Bruno? Los analistas sociales de la maSmorra se dieron a la tarea de descubrir la verdadera identidad del popular dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones de Guerrero, la no menos famosa UPOEG, Bruno Plácido Valerio. Después de todo este año de arduo trabajo, presentamos el resultados de las exhaustivas invetigaciones.

Director General: Ulises Domínguez Mariano Director Fundador: Manuel Domínguez Jaimes

Directorio

Coordinador de edición: David Espino Vázquez

Noé Domínguez M. Sergio Ferrer

Información Zacarías Cervantes Jesús Guerrero Kau Sirenio Pioquinto Arturo de Dios Palma Margena de la O Vania Pigeonutt Eduardo Añorve Zapata

Opinión: Apolinar Palacios Guarneros Noé Mondragón Norato Cultura: Carlos Ortiz Paul Medrano

Fotografia: Eduardo Guerrero Emiliano Barrera Caricatura: Carrasco Rubén Iglesias Diseño: Irving Ulises

Publicación semanal editada en Chilpancingo, Gro. Priv. Electricistas No. 9 Fracc. Anexo, Col. Guerrero 200 C. P. 39097, Tel 747-107-95-25 sem_trinchera@yahoo.com.mx Licitud de Título y de Contenido, en trámite / Reserva al uso exclusivo del título, en trámite.


Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

L

os habitantes que están aquí, en Huautla, comunidad de Heliodoro Castillo (Tlacotepec), huyeron de sus pueblos, unos 11 de este municipio y otros de Apaxtla y San Miguel Totolapan. Se salieron por la irrupción de grupos armados. Dejaron sus animales, sus tierras, sus casas. Sus historias quedaron atrás, lo mismo que sus esperanzas. Y no saben a dónde irán. Las cifras oficiales manejan poco más de mil personas refugiadas por la violencia, pero ellos, las víctimas, tienen sus propios recuentos. En la cabecera municipal, Tlacotepec, hay 113 personas de las tres edades que viven temporalmente en dos lugares: la Comisaría de Bienes Comunales, y la Capilla de la Virgen de Guadalupe. En Huautla, que está a unas tres horas de Tlacotepec, se ve el trabajo en equipo. En la capilla de San Francisco de Asís hay niños dormidos, familias enteras que acondicionaron las bancas donde normalmente se escucha la misa, como sus nuevas camas, mientras, esperan que el gobierno resuelva el asunto de la violencia generada por grupos armados y les devuelva sus hogares. En este lugar son unas 500 personas. Éste es el segundo desplazamiento de más de mil personas acurrido en Guerrero. El primero, a principios de julio, ocurrió en San Miguel Totolapan, donde la delincuencia organizada se apoderó de cientos de casas y las quemó. Las familias se refugiaron donde pudieron y el gobierno dijo que los ayudó.

Desplazados por la violencia, abandonados y sin tierra Vania Pigeonutt

***

¿Qué grupo delictivo? ¿Por qué? ¿Qué hace el gobierno? ¿Qué es lo que quiere que ocurra? ¿Por qué manejan cifras menores? No se puede explicar con precisión, porque ni la gente ni el gobierno lo explicarán, pero la gente dice que no porque no lo quieran decir, sino por miedo. El desglose, explicó Marcos López, de Protección Civil estatal, es que en los dos refugios temporales de la cabecera hay 113 personas, de 204 se desconoce su paradero, pero ya se percataron de que se fueron de sus casas, mientras que 170 se refugiaron con algún familiar. Son 12 bebés, 181 niños, 183 adultos, 70 ancianos y 71 no registraron su edad. Laguna de Comunitlali, Casatlahui, Ixtayotla, Rodeo, Capire, El Órgano, Buenavista de los Hurtado, Tetela del Río, Amacahuite,

3

Desplazados. Éxodo sin esperanza. [Foto: Emiliano Barrera]


4

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

Niños. Los más afectados. [Foto: Emiliano Barrera]

Pericotepec, del municipio de Herliodoro Castillo; El Caracol, municipio de Apaxtla; San Pedro Pezuapa, y El Pescado, municipio de San Miguel Totolapan, estas últimas tres de Tierra Caliente, son los lugares semidesiertos que hay en el estado. El director del DIF municipal, Alexis Reyna Adame, dio como dato que las personas llegaron desde el jueves. Unas 550 denunciaron que los sacaron de sus casas y se las quemaron en El Caracol, Tetela del Río, Amacahuite, y Pericotepec. La realidad de los niños, adultos y ancianos contrasta con las declaraciones alegres de Enrique Peña Nieto, el presidente que dice que en Guerrero ha bajado la crminalidad y por ende la violencia. ***

Durante el camino se observan dos retenes militares, uno a la salida de Xochipala, comunidad de Zumpango, por donde se llega a Tlacotepec, y otro hasta Huahuatla, donde también hace rondines la Policía Estatal. Gerardo Martínez, subcomandante de la Policía estatal comenta que hay unos 80 elementos en las comunidades, 50 en el municipio serrano y 30 en las comunidades de la Tierra Caliente. Advierte que siguen los desplazamientos. ***

Elvia Torres García de 39 años es de Ixtayotla, aunque representa más edad por el frío de la sierra. Ella contó en la capilla de Huautla, donde

está refugiada, que en su pueblo, contrario a lo que ocurrió en Tetela del Río donde se llevaron a seis personas, no se llevaron a ninguna. Pero la gente decía: “¡Hay vienen, hay vienen! ¡Vámonos, vámonos! ¿Para qué esperarnos?”. Decidió salirse con su familia. Sacó a sus hijos de 4, 6 y 9 años y cargó al pequeño Luis de un año seis meses; así, junto a otras 15 familias de su comunidad emprendió su viaje de tres horas a pie hacia Huautla, dice, no le quedaba de otra y temió por los suyos. Sandra también es de Ixtayotla, tiene 10 años. Con sus ojos negros y pestañas largas dirige la mirada hacia su hermana mayor que carga a Laurita de un año, que es la menor. La niña va en quinto grado, pero no va a diario a la escuela, porque faltan muchos maestros y se tienen que repartir los grupos. –Vae, yo me vine con mi mami vae, con mis siete hermanos y estamos bien. ¿Ya viste esa güera que carga a la guachita chiquita? es mi hermana mayor; la guachita es la chiquita y tiene mala su barriga, vae. –¿Has dormido bien, qué comes? –Huevo en chile, frijolitos. Dormimos bien sí, apretados allá donde mi tía Teodora. –¿Está lejos tu pueblo? –Ixtayotla, está pasando el Órgano. Se hace una hora en carro. Pero muchos se vinieron caminando y se han de’ber hecho más. Sandra tiene el acento cantadito de la sierra. Se agarra la trenza cuando hablamos, me ve y me toca

la pulsera de bolitas que luego le regalo, dice que no está triste y no sabe qué quiere ser de grande. Quiere regresar a su tierra, porque es bonita y allá jugaba a las agarradas. No sabe porque está en Huautla, pero se adapta y colabora haciendo mandados. Como Sandra, hay más niños, Lorenzo, Marcos, Rafael, Manuel, que vienen de varias comunidades y ahora son amigos. Se juntan en bolita en la explanada de la capilla y desnudan cada movimiento del comisario, de sus mamás, de los de Protección Civil que llevaron víveres, hasta de los reporteros, con quienes hacen bromas. En Huautla no hay amenazas y la gente que aquí vive ayuda a sus paisanos necesitados. Los huahuatlecos saben de tragedias y de enfrentamientos, porque justo en 1993 fueron asesinados 24 hombres cuando ocurría una boda. Eran hombres que peleaban por “algunas cosas, ya sabe, eran contras los que se atacaron”, dice don Manuel Miranda. Las historias llegan como losas de cemento. Como cuando alguien quiere confesarse se acercó a los reporteros una señora de edad avanzada. Relató que el lunes 29 de julio pasado llegaron los pistoleros a las 10:00 de la mañana. Secuestraron a ocho personas, y cuando dieron las 3:00 de la tarde, ya venía toda la gente para Tlacotepec. En su relato describió que en “Amacahuite llegaron 150 pobladores, ocho a El Rodeo, 50 a El Capire,

de Tetela del Río salieron más de mil gentes; 100 de Buena Vista; del Organo son 30; no sabemos cuantos vienen de Ixtayotla, El Pescado, y Rancho Viejo. En Tetela del Río, se quedaron cuatro familias, todos ancianos, que dijeron que ya no tenían nada que perder, porque ya no tienen hijos pequeños”. Un señor contó que en San Pedro Pezuapa, San Miguel Totolapan, y El Pescado, Heliodoro Castillo “la gente armada ya se adueñaron de esos pueblos, y son los mismos que hicieron huir a la gente de las comunidades de San Miguel Totolapan. “Desde mayo denunciamos que había violencia, y que se habían suspendido las clases porque los maestros ya no subieron a los pueblos, no hubo clausuras. Nos sentíamos protegidos por el río (Balsas), pensamos que nunca lo iban a atravesar porque decíamos que la violencia era del otro lado nada más. Pero el gobierno nunca nos hizo caso”. Una pareja platicó que dejó todas las cositas que tienen, su maíz, sus marranos. “Nos dicen que iba a venir una gente y dejamos todo lo que teníamos”, cuenta y se lleva la mano a la cara Irene Rojas de 68 años. Su esposo Ricardo Castrejón, tiene 72 y recuerda su pueblito, Ixta. –¿Cómo se siente don Ricardo? –Pues oiga, cómo se va uno a sentir. Re’mal, re’mal! –¿Pero qué piensa? –Aqui nomás sentado, pensando, recordándome de mi casa. Llevaba 40 años allá. No nací allá es Ixta, yo vengo de un lugar llamado La Palma, tengo 72 años. Con sus historias los desplazados retratan la realidad de sus pueblos, el contraste de las declaraciones de funcionarios, como el gobernador Ángel Aguirre Rivero quien ha declarado que está resguardado el estado, y no hay mayores problemas de seguridad. No hay suficientes maestros en las comunidades con problemas de desplazados, y los pocos que hay van sólo dos días por la misma violencia, incluso antes del periodo vacacional, contó la gente. Los servicios de salud son limitados y la escolaridad máxima que puede alcanzar la gente de la mayoría de las comunidades de la sierra es la secundaria. Dos niños juegan en el albergue de la cabecera municipal de Tlacotepec, soldaditos contra muñecos bélicos, están regados en el piso, mientras doña Josefina Hernández descalza y sentada en una silla de plástico verde organiza actas de naciento, curps, certificados de primaria. “Para ver ora qué va pasar. Les voy a dar sus papeles a mis hijos; ora verá. No sé ni pa’dónde”.


Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

5

El frustrado ataque del viernes 21 de julio en La Palma II, Ayutla, evidenció la vulnerabilidad en que se encuentran las aproximadamente 15 familias que salieron huyendo de la violencia y que hasta el lugar donde llegaron a refugiarse fueron perseguidos.

L

as voces que escuchó el joven venían de un montículo ubicado a unos 200 metros de su casa. Caminó hacia allá procurando no hacer ruido y cuando estaba a unos seis metros descubrió al grupo de hombres ocultos entre la maleza. “¿Qué buscan?, ¿qué se les ofrece?” –preguntó– pero uno de los desconocidos volteó ya con el fusil preparado en la mano y le disparó en ráfaga. Eran las 10:00 de la mañana del domingo 21 de julio. El joven agredido forma parte de las familias desplazadas por la violencia de la Laguna y de Hacienda de Dolores, municipio de Coyuca de Catalán y que ahora están radicadas en La Palma II, anexo de La Unión, municipio de Ayutla. Mientras tanto, los agresores llegaron desde la Sierra de la Costa Grande siguiendo a las familias desplazadas para atacarlas. Su intención era atacarlas. El joven, por instinto, se tiró al suelo. “Me pelaste la verga”, alcanzó a gritarle a su agresor, mientras rodaba sobre la maleza escuchando la detonación de metralla. Llegó dando vueltas sobre la tierra cubierta de yerba hasta a unos cuantos metros de su casa y entró corriendo, descolgó un rifle 22 y volvió a salir, para entonces ya su hermano mayor, pistola en mano, corría hacia donde se habían escuchado las detonaciones. Corrió tras él. Los dos alcanzaron a ver a los integrantes del grupo agresor cuando intentaba cruzar la carretera Ayutla-Cruz Grande. Eran cinco. Los dos hermanos iban tras ellos, mientras que Policías Ciudadanos de La Unión, que también habían

Marinos en pueblos con desplazados. Ni con ellos. [Foto: Emiliano Barrera]

Los asesinos acechan a deplazados en sus refugios Zacarías Cervantes

escuchado las ráfagas del AK-47, se movilizaron también hasta ese punto y llegaron casi al mismo momento. Comenzó la balacera. Los dos hermanos desplazados y los elementos de la Policía Ciudadana fueron certeros en sus disparos y abatieron a tiros a dos de los cinco desconocidos, un tercero fue detenido por los policías ciudadanos y dos más lograron darse a la fuga. Uno de los dos muertos a quien se le encontró una credencial de elector se llamaba Rodrigo Valdovinos Palacios, de 31 años y era originario de la comunidad de La Barrita, municipio de Petatlán. Mientras que el que está detenido se llama Emmanuel Visoso Manzanares, vecino de la ciudad de Tixtla. Minutos después corrieron los rumores de que uno de los abatidos era guarura del presidente municipal de Ayutla, Severo Castro Godines, pero al día siguiente lo desmintió el dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Bruno Plácido Valerio y adelantó que la autodefensa investigará

a las familias que salieron de la sierra de Coyuca de Catalán por la violencia de grupos paramilitares y talamontes luego del asesinato de su lideresa, Juventina Villa Mojica el 28 de noviembre pasado. El frustrado ataque evidenció la vulnerabilidad en que se encuentran las aproximadamente 15 familias que salieron huyendo de la violencia y que hasta el lugar donde llegaron a refugiarse fueron perseguidos. Pero con ello no sólo se puso en evidencia el alto riesgo que corre su integridad física por la falta de seguridad de las autoridades, sino también que el gobierno estatal no les cumplió la promesa de dotarles de vivienda, terrenos para sembrar, proyectos productivos y créditos para comenzar su nueva vida. Además, tras el episodio de violencia del domingo 21 de julio, se vislumbra nuevamente la impunidad, pues del detenido por el Sistema de Seguridad Ciudadano, que ya fue entregado a la Procuraduría de Justicia del estado, se desconoce todo; lo que declaró, su situación legal el grupo al que

pertenece y, sobre todo, el autor intelectual del ataque a las familias desplazadas. El hermetismo con que se trata el caso del detenido adelanta no otra cosa sino el manto de protección que volverá a caer sobre quienes han venido agrediendo a las familias de La Laguna y Hacienda de Dolores. La protección del grupo delincuencial que provocó la salida de las familias de la Sierra de Coyuca de Catalán, viene de las altas esferas gubernamentales, sólo así se explica que de 30 denuncias por homicidios que han denunciado las familias desplazadas, ninguna de los casos haya sido consignado y los responsables procesados. Peor aún, según el abogado del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón de Chilapa, Alejandro Ramos Gallegos quien lleva el caso, de las 30 denuncias solamente en siete de ellas se ha llegado a la integración de las averiguaciones previas. En el resto los familiares de las víctimas siguen esperando la actuación de la Procuraduría.


6

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

b

runo Plácido Valerio sube a la camioneta Denali GMC e instruye a su chofer: –A Casa Guerrero. Había pasado a saludar a un compadre de Ometepec que vive atrás de la residencia oficial. Fue una visita rápida, casi de cortesía. En la camioneta iban, además de Bruno y yo, su hermano Cirino, Guadalupe, su secretaria; el chofer; un chico al que le gusta que le llamen sólo Zarco y un escolta al que le dicen Negro. Bajamos. Bruno tocó la puerta equivocada de una casa muy parecida a la que íbamos. En este lado todas las casas son muy parecidas: paredes altas rodeadas de alambrados electrificados, portones eléctricos y puertas con interfon y cámara de video. –Perdón –se disculpó Bruno con quien abrió la primera puerta–, la casa que buscamos es la siguiente. En la siguiente le abrió luego luego su comadre, una mujer joven, de unos 30 y menos, y también salió su compadre a recibirlo, un hombre joven también. Todos nos quedamos en el patio de concreto. Al fondo un asador llamó la atención de Bruno y fue directo a él. –¿Y esto para qué es? –pregunta. –Pues para el venado, compadre –le responde el compadre. –No, la cadenita... –Para levantar, pues la parrilla, compadre. –Tengo uno igual en mi casa, pero no tiene esto. Para entonces la señora ya había sacado sillas suficientes para que todos nos sentáramos y había servido agua en vasos de vidrio ondulados. –Oiga, compadre, y ¿cuánto le metió a la casita? –pregunta Bruno. –¿Cuánto cree? –Como setecientos. –No’mbre, compadre. Más de uno. –Yo siempre he querido una casa así, pero pues no creo que me alcance. Rieron los dos. –Compadre, mire, entre, quiero platicar algo con usted. Bruno y su compadre entraron a la sala. Fue por corto tiempo, unos cinco minutos a lo sumo. Cuando Bruno salió ya venía despidiéndose de sus anfitriones. La señora se dio oportunidad de preguntar por su comadre. –Está en la casa, pues, con los chamacos –dijo Bruno. De allí salimos. –A Casa Guerrero –instruyó entonces Bruno una vez que todos estábamos en camioneta. Bajó de la Denali, ordenó quien lo iba a esperar y caminó hacia la

Bruno,el que palmea a funcionarios y come con empresarios David Espino

* “El peor enemigo que tenemos se llama gobierno”. * “El problema es que el poder político del Estado no tiene autoridad moral”. * “Los empresarios se dieron cuenta que la violencia nos puso en el mismo nivel a todos: ahora todos somos víctimas”.

Bruno Plácido. Con la plana mayor del gobierno. [Foto: Trinchera]

puerta 3. Casi en cuclillas se asomó a la torre. Un guardia le dijo algo y él marcó desde su celular. –Compa –dijo–, soy Bruno Plácido, ya estoy afuera. “El compa”, que después supe era Ernesto Aguirre, dio instrucciones para que lo dejaran entrar. Con él, entramos Cirino y yo; más tarde Crisóforo García Rodríguez, promotor estatal de la UPOEG “y el segundo de Bruno”, como se presentó ante mí horas antes en una reunión con el presidente de la Coparmex, Jaime Nava Romero, a la que llegó después el rector de la UAG, Javier Saldaña Almazán, en un restaurante al sur de la ciudad. –¿Usted viene con él? –me preguntó el guardia del acceso a Casa Guerrero. Bruno no esperó a que respondiera, sólo asintió con la ca-

beza. Entramos. El vestíbulo estaba lleno. Funcionarios de distintos niveles en espera a ser recibidos. En el aire flotaba un olor a puro, el puro que afuera chupaba el director de Transportes, Juan Larequi Radilla, en espera de su turno para pasar con el secretario de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, que este día viernes 26 de julio, El Sur dio como renunciado. Bruno no tuvo que esperar. De inmediato fue cruzado a la oficina de Ernesto, pero sólo a él pasó el guardia que vigilaba la puerta. Como Cirino no fue invitado aprovechó para dormirtar en los sillones confortables del recibidor. Tres secretarias en escritorios bastantes separados hacían algo en sus computadoras. Los sillones son tan blandos que el trasero se sume y

parece que el sueño se lleva en las pestañas. Para mitigar la fatiga no hay como caminar, más si lo que se quiere es fisgonear. Desde donde estoy se mira una puerta de cristal corrediza, entreabierta, y se ve a Ernesto alegar con Bruno. Sentado a un lado está otro hombre al que no logro identificar, pero no debe ser importante dado a que sólo asienta lo que dice Ernesto. Bruno se para, amenaza con salir. Se oye la voz alta de Ernesto, camina, toca la mesa varias veces para reafirmar sus dichos... pero uno de los guardias se apresura a cerrar la puerta. Al final Bruno sale; lo sigue Ernesto. Larequi y los hombres que esperaban, al fin pasaron. Esperaban al secretario de Gobierno para ser recibidos. Con ellos iba también el subsecretario Demetrio Saldívar


Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

Gómez. Ernesto y Bruno siguen lo lleva a una estancia más amplia, con paredes llenas de motivos guerrerenses y espejos redondos de muchos tamaños en una esquina. Allí está Jesús Martínez Garnelo y otros funcionarios. Ernesto interrumpe la reunión y mete a Bruno. Bruno habla. –Debemos de reunirnos todos, todos los secretarios y la UPOEG para destrabar algunas cosas y caminar en los acuerdos –dice. –Sí, nos sentamos –le confirma Ernesto. –Pero antes reúnanse ustedes, que se reúnan los secretarios para que crucen la información y cuando lleguen con nosotros ya no haya problemas. –Eso déjanoslo a nosotros. –¿El lunes, a las 9:00, entonces? –pregunta Bruno. –El lunes –responde Ernesto. Jesús Martínez y los otros funcionarios apenas y atinaron a decir que sí, o a asentar con la cabeza. Luego vinieron las despedidas y la instrucción de Ernesto. –A ver, todos los de la reunión con el secretario de Gobierno por acá, por favor. –¿Ya no acá? –preguntó Larequi. –No, acá. Bruno se quedó con trabajadores de Adquisiciones, esperando los papeles para que le entregaran una camioneta con dos mil gorras, dos mil playeras, radios de telecomunicación y repetidoras para los efectivos que forman parte del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana que opera bajo la coordinación de la UPOEG y el mando de Bruno en 10 municipios del estado. Hasta esa hora llegó Crisóforo, corriendo, pidiendo en la torre de la puerta 3 de Casa Guerrero que lo dejaran entrar porque venía con el señor Bruno Plácido Valerio. Los guardias confirmaron la información por radio. Adentro Bruno lo reconvino. “No, compa, ¿qué es eso que se desaparece y tarda en llegar?”. A la salida Bruno volvió a instruir a su chofer. –Llévame a mi casa. Y, Crisóforo, lleva la camioneta a la oficina de la OPUEG para descargar los artículos y el lunes que inicien a repartirlos. Durante los seis días siguientes Bruno mantuvo reuniones en Acapulco, Tierra Colorada, Ayutla, Xaltianguis, a donde fue el gobernador y al final de cuyo discurso sólo saludó a él. Se reunió otra vez con el rector en Rectoría para ver casos de los jóvenes rechazados; con el delegado de la Cdi; con el gerente de la CFE; con el comisario de la Policía Federal en Guerrero; con empresarios para analizar la

7

El dirigente de la UPOEG. Muy solicitado. [Foto: Trinchera]

conformación el Consejo para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero, que aglutinará a la Cemic, la Comparmex, textileros, UTD, UPOEG y sociedad civil y que sería anunciado este lunes o martes. El sexto día estuvo en Las Mesas donde la asamblea rechazó convertirse en Policía Rural como lo sugiere el gobierno del estado y quedar como Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana - Policía Ciudadana, bajo la coordinación de la UPOEG y el mando de Bruno, como su comandante. Al final de todos estos días es que se se dio la oportunidad de entrevistarlo. –Oiga, usted ha cobrado una relevancia que tal vez ni sospechó. –Nosotros no pensamos en la popularidad, ni la buscamos, simplemente buscamos restablecer el estado de Derecho. Con mucha autoridad. Eso sí. La finalidad es de principios, de valores: la lealtad, la disciplina, el respeto, la coordinación, que son instrumentos fundamentales que tenemos que recuperar. Por eso no hemos entrado a Chilpancingo, porque nos lo han pedido los empresarios, pero no lo hemos hecho porque necesitamos llevar a cabo un proceso. Me están pudiendo que apoyemos a El Ocotito. Les dijimos que sí, pero que sea un proceso. Porque si nosotros anunciáramos la creación a donde quiera al rato se convierte en llamarada de petate. Y no queremos eso. Donde llegamos, llegamos para quedarnos y no convertirnos en un movimiento

espontáneo y al rato ya no estamos. –Si no planeó, si no se imaginó la relevancia que iba a cobrar el movimiento ¿cómo está lidiando con esto. Porque no podrá negar la condición de figura pública que tiene ahora? –Yo tengo una escuela permanente que es la asamblea, que es la comunidad, porque yo no tengo título. Me han criticado: “oye, tú quieres ser diputado”. De querer ser diputado, desde cuando lo hubiera dicho, porque todo el tiempo he tenido el respaldo de la gente. He vivido crisis, es cierto. Pero desde que nosotros nos metimos, dos cosas han pasado: perdimos a la familia, perdimos la vida cotidiana y todo el tiempo nos hemos dedicado a fortalecer a la gente. O sea, nuestra escuela es la gente, nuestros maestros se llaman asambleas. Y nosotros nos llamamos promotores, y somos la única organización que evitamos el liderazgo y nos llamamos promotores de desarrollo comunitario. (A) los demás les gusta que les digan líderes; nosotros lo toleramos. –¿Pero no puede negar que hay liderazgo en su persona? –Sí, pero somos una coordinación. –Pero no es lo mismo Cirino Plácido Valerio, su hermano, o Crisóforo que Bruno. –El liderazgo es otro concepto. Nosotros desde que surgimos en 1995 nos han gustado los retos, donde resolvamos cosas. Hay personas que dicen diez kilómetros de discurso y hacen un centímetro de acción. Nosotros, caminando y haciendo y

si nos equivocamos lo volvemos a hacer. Y creo que ese concepto nos ha llevado a lograr muchas cosas. –A estar firme en el piso, por ejemplo. –Lo más importante es entender que no eres tú; son muchas vidas las que están detrás de ti. La gente que está confiando en nosotros, que no son diez; son miles. Eso es lo que más preocupa. Sabemos que nos equivocamos, pero por eso reculamos. Si fuéramos autoritarios, ¿para qué hago la próxima asamblea? ¿Para qué si no es para regularnos? La gente si ve que estamos mal nos van a decir: “Oye, no estamos de acuerdo en esto contigo”, e inmediatamente cambio la forma de conducirme, porque si no cambio entonces estaría yendo diferente a donde la comunidad quiere caminar. –Este movimiento de autodefensa, ¿no es la gestación, no es el germen del paramilitarismo? ¿No hay ese riesgo? –No. Aquí no es Bruno. Puede pasar eso cuando lo hace un grupo, pero cuando la asamblea retoma su poder, y en este caso así es, la máxima autoridad es la asamblea de las comunidades. De ese modo yo digo que las cosas difícilmente pueden salirse de las manos. Porque tenemos clarito los objetivos desde que iniciamos. Y es regresarle el poder al ciudadano. Es fortalecer la comunidad. Y no surgimos para confrontar, surgimos para resolver problemas. Cuando se surge de un grupo, puede haber ese riesgo. Pero en este caso no es un grupo,


8

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

aunque el sistema de seguridad es un grupo; pero es un grupo al que la comunidad le delegó la responsabilidad para que lo cuide. Pero no se manda solo, sino que hay una autoridad que lo regula de manera permanente. –El Ejército también le entró a la confrontación y ustedes no se han quedado callados. De ellos salió la frase de que atrás de ustedes había “una mano que mece la cuna”. –Cuando el Ejército me ha presionado lo he retado a que prueben lo que ellos dice, porque estoy preparado a presentarme ante los tribunales. Estoy preparado a pasar en revista a todos mis elementos; además de que las armas que traemos no son de uso exclusivo. No somos nadie para arriesgar la vida de nuestros compañeros; si en algún momento hay peligro, nosotros estaremos preparados para entregarnos y ser sancionados, para no meter a toda la gente. –Las declaraciones del Ejército son de algún modo advertencias, amenazas. –Repito: la amenaza del gobierno, del gobierno que sea, no nos espanta, porque lo que dice no somos; segundo, ni la delincuencia nos puede amenazar. –¿Por qué no lo han hecho? ­–Lo han hecho; pero sabemos lo que hacemos, sabemos el riesgo que corremos; pero tampoco vamos a morirnos de puro miedo. –¿Y no han dado muestras de querer acercarse? Porque el gobierno lo hizo. –Nos ha buscado todo tipo de gente; yo escucho a todos y ni pregunto de dónde vienen. Pero a nosotros nos toca observar si me dicen la verdad o me están mintiendo. Aunque ahora la presión que más preocupa es la del gobierno. Hemos recibido cinco amenazas de la delincuencia; pero del gobierno recibimos todos los días. El peor enemigo que tenemos se llama gobierno; no en todo su contexto, si no muchos que usan el gobierno para delinquir y beneficiarse. Sabemos que andamos al filo de la navaja, pero no nos queda otra: o contribuimos a liberar a la sociedad o nosotros mismos contribuimos para que siga de rodillas. –Usted dice que cuando entra a los pueblos es porque la gente lo pidió ¿lo mismo pasó en Tierra Colorada? –Nosotros tenemos una clave: “en el momento en que maten a un compañero, no pidan permiso, actúen”. Cuando mataron al compañero me hablaron: “Bruno, ¿qué hacemos?”. Yo les dije: “Ya acordamos, y no hay reversa”. –¿Cómo se llama el compañero que le mataron?

–No recuerdo su nombre... y no hay reversa. El delincuente te estudia por dos cosas: en que haces cumplir lo que dices o retrocedes y al rato se te impone. Por eso cuando mataron al compañero la orden fue “actúen. Concéntrense y actúen”. A las 12:00 de la noche me estaba reuniendo con los compañeros y les dije: “Quiero orden y quiero que agarren al que mató al compañero, al costo de lo que sea”. –¿No fue un exceso lo que sucedió con la alcaldesa de Tierra Colorada, que denunció que detuvieron su coche y que la catearon y la revisaron? –No fue un exceso, fue solamente el hartazgo que hay allí, de todos los abusos. Mira, no quisimos detener a la presidenta porque tiene poder (fuero), por eso sólo detuvimos a su jefe policiaco, porque él sabía todas las acciones que estaban pasando, incluso ella, su marido. –Pero, mire, en Tlapa un alcalde fue acusado por la Procuraduría de Justicia de ser sospechoso del asesinato de un diputado federal, y no pasó lo que en Tierra Colorada... –El problema es que el poder político del Estado no tiene autoridad moral. Llegan al poder comprando votos. Nosotros no somos una autoridad legalmente constituida, pero tenemos una autoridad moral. –Digamos que es su capital, pero todo capital tiende a agotarse... –Cuando se agote ya no estaré aquí. Nos tocará otro compañero para agotarlo o fortalecerlo. Nosotros estamos preparados a retirarnos en el momento en que dejemos de ser útil. Tenemos bien claro que esto no es el porfiriato, estamos preparando los roles. –¿Y cuál es la evaluación? –Hemos tenido enfrentamientos, el del Refugio, donde los delincuentes creyeron someternos y van los compañeros y los someten a ellos. Les encontraron cuernos, mariguana y todo. El enfrentamiento de Xaltianguis, también. La delincuencia se dio cuenta de que veníamos con todo. Claro, respetando conforme íbamos avanzando. Y creo que es la parte donde la UPOEG ha crecido; y hoy hasta los empresarios han buscando aliarse con nosotros. –¿Y el papel del gobierno del estado, porque es evidente el apoyo que están recibiendo? –Nosotros hemos puesto por delante el diálogo, no la sumisión. Me he sentado con Mario Moreno para decirle que hay secuestro en la zona y que nosotros queremos coadyuvar; me he sentado con Luis Walton. Pero eso no significa entreguismo, sino que nosotros como organización debemos de tener la capacidad de sentarnos y de decirle

a las autoridades: “estás mal aquí. Cambia”. –¿No ha pasado por su cabeza que esté siendo utilizado por el gobierno? –Yo creo que no. –Pero el gobernador le tiene mucha consideración, eso es muy claro... –No es a Bruno. Este movimiento se ha ganado respeto por la gente que hemos ayudado a levantarse y a quienes les hemos dicho: “caminen”. A nosotros nos queda claro ese papel. Hay gente que puede hablar mejor que yo y más bonito que yo, nomás que a quién defiende. Hay gente en Guerrero que tiene doctorado, pero ¿dónde están?. Si el gobernador nos respeta, aunque no en todos los aspectos, es que sabe que el sentir que traemos con la gente es un sentir generalizado. Él dice: “Si no camino con ellos, entonces me dejan a un lado y me veo mal”. De una u otra forma se ve obligado a caminar con nosotros. “Si los políticos no entienden los problemas y no aprenden a caminar con nosotros, se ven mal; si así se ven mal, entonces al menos tienen que simular que caminan con nosotros, y nosotros aprovechar esa simulación para avanzar, porque lo más fácil es que yo me pelee con él: ‘tú, aléjate porque eres gobierno’. ¿Pero mientras? Si a la gente que representamos le dan obras, está bien, porque la gente eso quiere: beneficios. Lo que sí nos queda claro es que es una relación de respeto, no de sumisión. El día que él quiera que nosotros empecemos a ser sumisos, ese día perderemos la autonomía y perderemos la representación; la sumisión es de gusanos. Una cosa es el diálogo de tú a tú: tú gobierno, tú pueblo. Y construyamos juntos un punto intermedio, a que nos peleemos y estemos trompudos los dos y al último ni uno ni otro gana”. –¿Midió el riesgo del acercamiento con el gobierno, con el gobernador Ángel Aguirre?, porque hay sectores que han criticado eso, incluida la CRAC. –Desde 1995, nosotros todo el tiempo buscamos acuerdos con los presidentes municipales. Los primeros años, los presidentes municipales daban credenciales a la comunitaria. Cuando nos quisieron someter para depender de ellos, rompimos y después de que se aprobó la ley 701 en Guerrero, la CRAC extendió las credenciales a la Policía Comunitaria. Pero todo el tiempo buscamos diálogo; los municipios han aportado dinero para la operación de la CRAC. –¿Independiente del partido al que pertenezca el alcalde? –Así es. Nosotros siempre he-

mos buscado respeto. La experiencia que traemos es que una cosa es buscar el diálogo y otra ser entreguista. Los que nos ven mal quieren seguir con el viejo esquema de la confrontación. –¿Concede entonces que tiene apoyo del gobierno del estado? –Apoyo no, apoyo no. Estamos en una etapa de diálogo. Apoyo significa cuando tenemos todo de él. –Pero sí le ha dado recursos... –!Ah bueno!... se nos ha apoyado con algunas camionetas, porque estamos contribuyendo con la seguridad. Porque la gente aporta las armas, aporta la comida, y todo lo demás. Podemos decir que de todas las necesidades, el gobierno nos aporta un uno por ciento, a lo que se merece la UPOEG por la grandeza de su movimiento, por la agenda que trae. Hace un año, por ejemplo, logramos negociar una deuda de 200 millones de pesos con la CFE. Lo logramos junto con el gobierno, junto con el Congreso de la Unión; hemos aprendido a apretar donde está mal, pero si está bien lo reconocemos. Debemos tener esa capacidad. –El uno por ciento, dice usted, de los recursos para operar lo pone el gobierno ¿y el otro 99 por ciento? –Lo demás lo pone la gente. Si este movimiento ha crecido es por la gente. Es una etapa en que se ha pasado del objeto al sujeto. –¿Qué llamado le hacen a los otros movimientos que también surgieron para erradicar la inseguridad? –Quitarse de celos y ponernos de acuerdo en lo común, como el tema de la inseguridad de la que estamos hartos todos y que las diferencias nos las respetemos. –¿Para aquellos que tienen sólo el tema de la seguridad en sus agendas los invita a sumarse? –No a sumarse con nosotros, sino a hacer un frente común. Es el momento para avanzar en lo común y no precisamente para que pertenezcan a la UPOEG. No queremos controlar, pero debe haber una coordinación para erradicar la delincuencia en Guerrero. –¿Cómo fue el acercamiento con la clase empresarial? –Mucha gente empieza a entender los problemas hasta que les pasa a ellos. Ese fue el caso de la Coparmex. Pero ahora no hay clase empresarial ni hay clase media, hoy el sistema y la inseguridad nos puso en un nivel de víctimas a todos. La alianza con los empresarios indica que el narcotráfico nos hizo víctimas a todos. Hoy todos somos sobrevivientes y lo más importante ahora es entender que no hay negros, no hay indígenas, no hay mestizos, ni ricos ni pobres, sino que todos somos víctimas.


Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

9

Piden en Congreso local mayores recursos para infraestructura educativa Chilpancingo, Gro., 2 de agosto.- El Gobierno de la República debe incluir en el Presupuesto de Egresos de 2014 recursos económicos para invertirlos en la infraestructura y equipamiento de los centros escolares que se encuentren en zonas de alta marginación especialmente aquellos que se denominan multigrado, dijo el diputado Daniel Esteban González. Agregó que es importante unir esfuerzos con la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Un-

ión y el Gobernador Ángel Aguirre Rivero, para que trabajen un proyecto de presupuesto a favor de la educación de los guerrerenses, principalmente en aquellas zonas donde hay mayores carencias. En entrevista, el diputado perredista refirió que existe un panorama muy triste de las condiciones de las escuelas indígenas porque no son agradables ni dignas para ejercer a cabalidad el derecho a la educación. Refirió que la situación de po-

Presenta Mario Ramos del Carmen iniciativa de Ley de Justicia Alternativa Chilpancingo, Gro., 4 de agosto.- Para establecer nuevos mecanismos y garantizar la formación democrática de una sociedad que necesita construir diálogos y consensos para el desarrollo social se presentó la iniciativa de Ley de Justicia Alternativa del Estado de Guerrero en el Congreso Local. El diputado Mario Ramos del Carmen dijo que la propuesta presentada destaca la necesidad de actualizar la normatividad de la Reforma al Poder Judicial para que se incluyan áreas de métodos alternativos, oficinas, centros estatales y regionales de justicia. Así como el desarrollo de la cultura colaborativa desde los ayuntamientos, estos son educación cívica y reorientación del gasto social y público para realizar trabajos de capacitación y certificación internacional del recurso humano que participa. “Estos cambios lograrán que la sociedad disponga de un camino alterno para construir un mejor desarrollo social en el Estado y para ello se deben actualizar las leyes alternativas”, argumentó Ramos del Carmen. Dijo que actualmente no existe una clara regulación de las leyes, lo que da lugar a que los procedimientos que se aplican carezcan de elementos suficientes para dar mayor claridad y transparencia en los procesos legales. También significará la oportunidad de reducir la carga de trabajo a las instancias jurisdiccionales, puesto que es de conocimiento público el rezago de ex-

pedientes que no se resuelven de forma inmediata. Agregó que debe ser el propio Tribunal Superior de Justicia del Estado, quien vigile y lleve a cabo su aplicación, mediante el establecimiento de un centro especial con una zonificación que permita la cobertura en todos los distritos judiciales de la entidad. Y que en los centros institucionales no sólo se debe centrar los derechos, sino también obligaciones con la sociedad para fomentar la tolerancia y transparencia de los procesos legales. Además, esos cambios coadyuvarán a restablecer el tejido social y la credibilidad para armonizar las relaciones futuras, puesto que es de conocimiento público el rezago de expedientes con los que cuentan y la imposibilidad de resolverlos de forma inmediata. Por ello, el legislador del Partido Movimiento Ciudadano manifestó que es fundamental dotar a la administración pública de las estrategias acorde a la modernización en su marco jurídico institucional para que la ley de justicia alternativa del Estado sea con nuevos procedimientos y se precisen las instancias facultadas para aplicarlo. Dijo que los legisladores están en la obligación de vigilar que se lleve a cabo la estructura, organización y funcionamiento del Centro Estatal de Justicia Alternativa y que cumpla con el objetivo para el cual fue diseñado de acuerdo a las exigencias legales y requerimientos de la sociedad.

breza en el estado obliga a emprender acciones en los diferentes niveles de gobierno a fin de atender y erradicar esta problemática. El acceso a la educación es un derecho fundamental para todos los mexicanos, porque eso garantizará un mejor futuro para los guerrerenses y, por consecuencia, ayudara a combatir los altos índices de pobreza, refirió el legislador perredista. En las escuelas de nivel básico se encuentran las llamadas multigrados, en las cuales, en ocasiones, un profesor atiende más de un grupo, y aparte es director de la misma, lo que sin duda puede

provocar serios estragos educativos en Guerrero. Daniel Esteban González, refirió que se ha constatado que en las zonas indígenas, prevalecen malos edificios escolares, malas aulas, cero bibliotecas, además de que en muchas escuelas no existen baños, butacas, escritorios, ni pizarrones. Por ello, consideró que se debe trabajar arduamente en el tema de la educación porque no se puede continuar con una metodología rezagada y mala infraestructura en las instituciones donde se carece de todos los medios para una educación de calidad.

Reconoce Tribunal Contencioso Administrativo trabajo del Congreso Chilpancingo, Gro., 5 de agosto.- El Tribunal Contencioso Administrativo reconoció los esfuerzos de los poderes Legislativo y Ejecutivo de Guerrero para lograr que haya un mejor marco jurídico que permita superar los tiempos complejos que enfrenta la entidad. La magistrada supernumeraria Virginia López Valencia destacó que sólo la fuerza moral y coercitiva del Derecho permitirá enfrentar la crisis que en algunos puntos del estado afecta la paz y la tranquilidad de los ciudadanos. Por ello, resaltó el hecho de que el gobernador del estado haya enviado al Congreso local una iniciativa de reforma integral de la Constitución estatal, en la que se consideran propuestas de avanzada como la de homologar los periodos para todos los jueces del estado. Pero asume mayor relevancia, dijo la magistrada, que en el Congreso local se esté realizando un análisis responsable y profesional de las propuestas ciudadanas que se han recabado en torno al proyecto de reforma constitucional. Lo anterior lo expreso López Valencia durante la ceremonia cívica de inicio de mes realizada en las instalaciones del Tribunal Contencioso Administrativo y a la que asistieron como invitados los presidentes de las Comisiones de Gobierno y de Transportes, Bernardo Ortega Jiménez y Evencio Romero Sotelo, respectivamente. Sobre el tema de la reforma constitucional, el diputado Bernardo Ortega refirió que se está realizando el trabajo de procesamiento y análisis de todas las propuestas para integrar el dictamen que será presentado ante el pleno.


a 10

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

ntonio López Velázquez, ex funcionario de la administración mun i c i p a l   q u e   e ncabezaba el entonces alcalde y actual diputado local Héctor Astudillo, podría quedar en libertad luego de que la Juez Tercero del Ramo Penal de esta ciudad le reclasificó un nuevo delito; es decir, de tentativa de homicidio en agravio del líder perredista, Guillermo Sánchez Nava, ahora enfrenta lesiones calificadas. Lo que le valió a López Velázquez fue un amparo otorgado por el Segundo Tribunal Colegiado, en enero de este año. Pero ahora López Velázquez quien en las declaraciones ministeriales que hicieron sus dos cómplices, Eduardo Sánchez y Celso Manzano lo señalan de que era él quien golpeaba con “más intensidad” a Sánchez Nava, interpuso un nuevo amparo para que se deje sin efecto el auto de formal prisión que le dictó el Juzgado Tercero Penal por el delito de lesiones calificadas y de esa manera salir en libertad bajo caución pagando las curaciones que sufrió el líder perredista la noche del 10 de enero del 2010, apenas 21 días antes de las elecciones a gobernador. Días antes de que la Juez Tercero Penal resolviera la reclasificación del delito al ex funcionario del ayuntamiento de Chilpancingo, familiares y amigos de Sánchez Nava –cuyo estado de salud cada día se deteriora más– platicaron con el entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia(TSJ) Jesús Martínez Garnelo para expresarle el temor de que con esta resolución, el principal agresor del líder perredista saliera en libertad. En esa plática, el actual Secretario General de Gobierno, se comprometió a que no habría reclasificación del delito en contra del brigadista. Sin embargo, días después la Juez, dictó nuevo auto de formal prisión a Antonio López, misma que posteriormente ratificó la Sala Penal del TSJ. O sea Martínez Garnelo, les mintió a los familiares y amigos de Sánchez Nava. Ahora, los abogados del López Velázquez, buscan que mediante un amparo ante la justicia federal, el Juez Penal de esta ciudad lo deje en libertad bajo fianza. Esta solicitud ya fue admitida por la Juez, pero al inculpado le fijó una fianza de 3 millones 900 mil pesos en efectivo como pago de las curaciones que se le han hecho al líder perredista Guillermo Sánchez Nava.

Agresores de Sam con un pie fuera de la cárcel Jesús Guerrero

Guillermo Sánchez Nava. Lenta recuperación. [Foto: Trinchera]

Uno de los argumentos que esgrime el priísta para no pagar esa cantidad de dinero que le fijó como fianza la Jueza es de que muchas de las facturas de los gastos por las curaciones que se le han hecho a Sánchez Nava están a nombre del gobierno del estado y otras no están a su nombre. El pasado 10 de junio de este año, el Juez Primero de Distrito, resolvió un amparo a favor del inculpado y le señala a la Juez Tercero Penal de esta ciudad que omitió fundar y motivar el porqué se consideran válidas las facturas que no están a nombre de la víctima y que dichos documentos no fueron ratificados por sus suscriptores, es decir, de las autoridades del gobierno de Guerrero que desde un principio se hizo cargo de los gastos médicos de Sánchez Nava. Este 29 de junio, la defensa de López Velázquez, interpuso un nuevo amparo ante la justicia federal en contra del auto de formal prisión por el delito de lesiones calificadas. El amparo fue admitido y se fijó una audiencia constitucional

para el próximo viernes 9 de agosto en la que participará como coadyuvante del caso Eleuteria Cabrera Alonso, esposa de Sánchez Nava. En tanto, los otros dos indiciados, Eduardo Sánchez y Celso Manzano, interpusieron un amparo en contra del auto de formal prisión que se les dictó por el delito de tentativa de homicidio. Sin embargo, su caso no ha avanzado debido a que no tienen recursos económicos para pagar a un buen abogado. Y es que ambos, según las investigaciones que realizó la Procuraduría de Justicia del Estado, recibían 200 pesos diarios para destruir la propaganda política del entonces candidato a gobernador Ángel Aguirre Rivero. Era López Velázquez, quien se encargaba de pagarles a todos los brigadistas. En la administración de Astudillo Flores, López Velázquez, era encargado de la distribución de pipas en las colonias populares y además jefe de las brigadas de la campaña de Manuel Añorve. Uno de los principales coordi-

nadores de las brigadas también era el entonces síndico procurador del ayuntamiento, Antonio Gaspar Beltrán, actual diputado local del PRD. En esa campaña electoral por la gubernatura de Guerrero, Gaspar Beltrán y Astudillo Flores fueron denunciados por la coalición PRD-PT-MC, de utilizar recursos públicos para las actividades de proselitismo de Añorve. Incluso, en la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade), hay una denuncia de hechos contra Astudillo Flores a quien se le sorprendió entregando regalos a ciudadanos de la comunidad de Mohoneras. El día 11 de enero a las 12:00 del día, Sánchez Nava, en su calidad de representante de la coalición Guerrero Nos Une ante el IEEG, acudiría ante la Fepade para ratificar la denuncia contra Astudillo Flores. Sánchez, nunca llegó. Ese día en el hospital privado Los Ángeles en la ciudad de México, el líder perredista se debatía entre la vida y la muerte por la golpiza que le propinaron los bri-


e

ra un amanecer frío de diciembre de 1989 cuando un viejo Volkswaven blanco entró por la polvorienta calle principal de la comunidad de El Durazno, municipio de Tixtla. Al volante iba el entonces diputado local perredista Guillermo Sánchez Nava. De pronto, justo en la tranca de la entrada del pueblo, un grupo de campesinos, algunos de ellos armados con escopetas, pidió que detuviera el vehículo. –¡Identifíquense! –gritó uno de los labriegos. –Ah, es el diputado, ¡es el diputado! –gritó otro al ver la figura menudita de Sánchez Nava, enfundado en una camisa blanca y pantalón de mezclilla. Uno de los lugareños se acercó para informarle al diputado perredista de la situación que prevalecía en la comunidad. Cuando escuchó que esa madrugada un grupo de priístas había asesinado a balazos a tres jóvenes, Sánchez abrió los ojos en señal de sorpresa. –¿Cómo? Y ¿dónde están los asesinos para ir a agarrarlos? –preguntó. Uno de los campesinos informó que varios de los agresores estaban escondidos en una casa abandonada. –Pues qué esperamos, ¡vamos por ellos! –ordenó Guillermo. Luego se metió a su vehículo y sacó de la guantera una mochilita donde guardaba una pistola de bajo calibre. Con la mochilita en la mano, Sánchez Nava encabezó al contingente rumbo al escondite de los asesinos. Al llegar, Sánchez Nava ordenó que la casa fuera rodeada. –A ver, esos que se encuentran ahí escondidos, les exigimos que salgan con las manos en alto porque de no hacerlo iremos por ustedes a como dé lugar –gritó enérgico Sánchez.

gadistas del PRI. Y a 30 meses de haber sufrido este atentado, la salud de Sánchez Nava, es muy delicada, casi en estado vegetativo. Además, sus más cercanos amigos y de lucha, lo han abandonado. La dirigencia estatal del PRD, se niega a pagar los gastos del abogado que lleva el caso. “Nosotros no tenemos dinero

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

11

Siempre expuso su vida para defender el voto Jesús Guerrero

Un campesino que estaba en el costado derecho de la casa de bajareque y techo de tabla, gritó: –Allá van los asesinos, van corriendo por la falda del cerro. Sánchez Nava corrió al lugar, y atrás de él, otro grupo lo sigue. Y sí, hacia abajo de la falda de un cerro corrieron tres individuos que pese a la distancia se vía que llevaban armas largas. Uno de los lugareños levantó su escopeta y apuntó hacia uno de los asesinos. –No creo que la bala llegue hasta allá –dijo uno de los campesinos. A lo lejos uno de los pistoleros priistas se detuvo y hizo una seña obsena a los lugareños. Días después se supo que los tres asesinos huyeron de Guerrero y se fueron a vivir a Estados Unidos. Ese día domingo en la madrugada de diciembre de 1989, los tres jóvenes, dos de ellos militantes del PRD, fueron asesinados a balazos por los priístas. Los fallecidos participaban en la toma del palacio municipal de Tixtla para impedir que el 1º de enero de 1990, el priísta desaparecido Hugo Cesáreo Astudillo (tío del tres veces alcalde de Chilpancingo y actual diputado local, Héctor Astudillo Flores,) asumiera el cargo. Acusaban a éste, al PRI y al extinto gobernador José Francisco Ruiz Massieu de haber cometido un fraude electoral. Los perredistas que en ese entonces eran dirigidos por el extinto Rosalío Wences Reza exigían que se reconociera el triunfo electoral de su candidata, la pro-

para pagar el abogado”, ha dicho varias veces el líder estatal del Sol Azteca, Carlos Reyes Torres. La agresión La noche del 10 de enero, Sánchez Nava quien era representante de la coalición Guerrero Nos Une del PRD, PT y MC ante el Instituto Electoral del Estado de Guerrero (IEEG) recibió una llamada te-

Sam. Otros tiempos. [Foto: Trinchera]

fesora María Rodríguez Mera. Derivado de las elecciones a alcaldes y a diputados locales del 3 de diciembre de 1989, militantes de este recién fundado partido tenían tomadas 30 alcaldías, entre ellas, la de Tixtla. En marzo de 1990, el gobierno de Ruiz Massieu realizó una sangrienta represión contra los opositores al régimen priista. La represión dejó un saldo de desaparecidos y un número indeterminado de asesinados, entre ellos, los tres de El Durazno. Tras la represión del seis de marzo, Sánchez Nava, anunció que iba a interpelar la lectura del informe de labores de Ruiz Massieu, el 1º de abril. Sin embargo, un día antes de la ceremonia oficial de Ruiz Massieu, un grupo de individuos ar-

lefónica del entonces líder de su partido, Misael Medrano de que en la avenida Alejandro Cervantes Delgado a dos cuadras del Palacio de Gobierno, un grupo de brigadistas priistas del candidato a gobernador Manuel Añorve Baños estaban destruyendo la propaganda del candidato de las izquierdas, Ángel Aguirre Rivero. A bordo de su automóvil Sen-

mados secuestró a Sánchez Nava y a Saúl López Sollano. Ambos caminaban por la avenida Nicolás Catalán, en el centro de la ciudad, y fueron llevados por la fuerza por el grupo que se transportaba en varios vehículos. La estrategia del gobierno, era que Guillermo, no estuviera en el informe de Ruiz Massieu. Después se supo que quien dirigió el secuestro de ambos perredistas fue el entonces director de los Reclusorios de Guerrero, Agustín Montiel López, ahora preso en un penal de alta seguridad acusado por narcotráfico. Los hombres armados enborracharon con bebidas alcohólicas a los dos perredistas y después los fueron a dejar en una playa de Acapulco.

tra, Sánchez llegó al lugar y comprobó que efectivamente una turba de 30 brigadistas estaban destruyendo la propaganda de Aguirre. Sacó de la guantera una pequeña cámara digital y cuando empezaba a tomar las gráficas, la turba llegó hasta donde estaba y lo sacaron del vehículo. Lo golpearon a patadas y a puñetazos dejándolo inconsciente.


12

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

Tu hermana mayor, Josefina, murió igual que tú, por una hemorragia, en 2001. Y también tu mamá, María Francisca Martínez de Jesús, y tu hermano Margarito. Todos con los mismos síntomas, por las mismas causas: una enfermedad que bien pudieron contraer en los campos agrícolas del Norte a donde cada año iban a buscar la vida.

L

a única vez que te vi estabas tendido sobre un petate, en el piso de tierra de un cuarto con paredes de otate y techo de lámina. Estabas rodeado de flores silvestres, alumbrado por veladoras, cubierto con una sabana blanca. Sí, estabas muerto. Un día antes te habías rendido a una hemorragia nasal que no pudiste atender. No había centro de salud o médicos en tu comunidad, San Marquitos, Chilapa. Moriste, luchando sin armas contra la enfermedad, como muchos otros jóvenes indígenas, en ese pedazo duro que puede ser La Montaña de Guerrero. Pasaste peleando seis meses contra la anemia aplásica que te detectaron. Habías cumplido 14 años de vida. Apenas 14, Felipe Vivanero Martínez. En vida eras un muchacho de rostro redondo, de piel morena y con un cuerpo lleno de vida. Después de que comenzaste a sufrir desmayos, y un sangrado constante por la nariz y las encías,

Carta a un jornalero que murió de un mal que nunca comprendió Arturo de Dios Palma

Felipe. Despedida. [Foto: Debate / especial]

anduviste de un hospital a otro por toda la región: te internaron en el hospital General de Chilapa, donde no pudieron detectar lo que tenías. De ahí te mandaron al Instituto de Cancerología de Acapulco, donde te hablaron de eso de la anemia aplásica: las células de tu médula ósea estaban defectuosas y no permitían el buen desarrollo de tus glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Estabas condenado, Felipe. Y tu cuerpo te lo decía: antes de morir estabas flácido, pálido y tu cara delgada, escurrida. Tu hermana mayor, Josefina, murió igual que tú, por una hemorragia, en 2001. Y también tu mamá, María Francisca Martínez de Jesús, y tu hermano Margarito. Todos con los mismos síntomas, por las mismas causas.

Tu madre y tus hermanos comenzaron a morir después de que regresaron de Culiacán, donde trabajaron en el campo Bella Vista, en el corte de chile. Tú lo recordarías: en el año 2000, allá en Culiacán, Josefina tuvo una hemorragia nasal que obligó a tus padres a regresar a Chilapa para internarla en el hospital. Ahí le dieron unos medicamentos que sólo pudo tomar un tiempo. Justo un año después, cierto día, murió por un sangrado. En cuestión de horas. Tenía 12 años. Y un año después falleció tu madre, por una hemorragia vaginal. Y Margarito, tu otro hermano, anduvo igual que tú, de un hospital a otro. Al final, por la falta de dinero para el pasaje, tu papá no lo pudo llevar a Acapulco y se quedó en San Marquitos, para esperar la muerte. Tenía 15 años. Vivió un año más que tú. Lo que no supiste, a fin de cuentas, fue que la anemia pudo haber sido provocada. Alguna sustancia tóxica que quizá ingeriste. Tampoco, de seguro, supiste que el 2012, a través de un boletín, el número 116, el IMSS alertó que tener contacto frecuente con ciertos productos químicos de uso cotidiano en el campo, como los insecticidas, está vinculado con ese tipo de anemia. Si tú y tu familia la mayor parte de tu tiempo la pasaron ayudando en el campo, en la siembra, a tu

papá, Tomás Vivanero Barrera, ¿quién puede saber cómo se enfermaron? Tus últimos seis meses de vida fueron intensos, Felipe, como pueden ser el tiempo que se acompaña fielmente con dolor, marginación y pobreza. Todo lo sabrías mejor. No habría forma de no ver cómo tu padre, quien sigue viviendo en San Marquitos, se resistía a perder la esperanza de que los cinco hermanos que te quedan no mueran de la misma manera. Hoy que te escribo, pienso que pese a que tu casi década y media de vida en medio de la pobreza, tal vez nunca te sentiste condenado por una mala suerte. Apenas hace unos cuantos años conociste la luz eléctrica, aunque no lograste ver cómo caía el agua por una llave. Ni viste los caminos vestidos de asfalto, ni a tus cuatro hermanos pequeños metidos en una escuela amplia, con salones limpios, con pizarrón y, sobre todo, con profesores todos los días. Tampoco pudiste ver una clínica o una casa de salud. De seguro te moriste sin ganas de verlos. ¿Quién puede añorar lo que nunca ha conocido? Fue tu vida, Felipe, como la vida de tantos miles de mexicanos: desde antes de que nacieras, unos cuantos hombres, los que mandan en este país, ya te habían condenado a la miseria.


c

irino Arellanes, criollo de Corralero, Oaxaca, se adjudica la creación del primer bolero de la Costa Chica: Creíste, un bolero criollo que tuvo y tiene una gran relevancia social en la región. Como muchos jóvenes, él viajó a la ciudad, el puerto de Acapulco, durante la década de los años 70, después de inaugurada la carretera federal 200 AcapulcoPinotepa Nacional. En muchos sentidos, esta vía acentuó la “modernización” de la Costa Chica y sus pobladores, los criollos. Siendo joven, menor de 20 años, Cirino Arellanes estudió en Acapulco la secundaria y tomó clases ligeras de canto y música. Regresaría a su pueblo con el propósito de formar un grupo que se convirtió en un monstruo musical: Corralero Navy, añidiendo (sic) un anglicismo al nombre de su patriecita; eso, en 1973, según dice. Cirino compuso también otro bolero entrañable para los criollos: Mientes tú. De las filas de Corralero Navy, dice, salieron músicos que fueron a integrarse o a formar otros, como en el caso del mítico Mar Azul, a donde llegaron los hermanos Abraham y Uvaldo Bernal después de aprender y trabajar con Cirino. Llevado por los éxitos de su música, Cirino Arellanes tuvo que cambiar a Cirino Arellano, a convertirse en un mestizo y dejar de lado la cultura criolla; ganó dinero, tuvo mujeres, casas, carros; viajó por todos lados y finalmente, ahora que frisa los 70 años, regresó a su natal Corralero, a residir. Por algún accidente, la primera parte de esta larga conversación se perdió, pero se transcribe su continuación, donde él habla de este proceso de cambio para acomodarse a la exigencias de la empresa disquera que lo manejaba y de algunas de sus implicaciones. En su charla, Cirino ensarta palabras y expresiones criollas. “…entonces, tiene uno que ir cambiando, obligatoriamente. ¿Por qué? Porque la misma circunstancia te obliga, y tienes, forzosamente, que entrar a ese medio. Si no, ¿cómo? “A veces pasa... por ejemplo, todas estas palabras de las que estamos hablando y que se usaban, y la gente deja de usar... Joaquín Álvarez Añorve hizo un poema: Soy negro chiriquicuando,/ patitas de zanatilla... y empiezan a meter esas palabras allí, o sea, buscan darle... el realce, todavía, de lo perdido. Pues sí, yo pienso que, por una parte, tienes razón. El compositor que quiera componer cosas del pasado, raíces del pasado, ¡qué bien, ¿no?,

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

13

Cirino. Rescate. [Foto: Eduardo Añorve]

Cirino Arellano: en pos del realce de lo perdido Eduardo Añorve / Primera parte

que hay que rescatarlas!” –¿Y Cirino Arellano tiene nostalgia? –Claro. Sí, nada más que a veces, pues se va uno enfocando en lo más moderno, dice uno: Bueno, pu’s... tiene uno que entrarle, tal como en los ritmos, por decir, en las cosas de las banditas, de esos de pasito duranguense y todo eso. Ahora todos los grupos han grabado ese pasito duranguense, que tiene que meterse, pues, a la modernización de la música. –Pero, ¿no pasa que esos ritmos llegan, están un rato y se van... –Y se van... –...y tienen que regresar? –Precisamente, uno no olvida eso, desde luego tiene uno que pensar que esas son cosas pasajeras, ¿eh?, pero como quiera tiene uno que entrarle: aunque sea unas dos, tres melodías, las tienes que meter en un disco porque dicen: ‘No, también éste toca variado’. Entonces, las tienes que meterse un poquito, ¿no?, no descuidando su origen. Por cierto, uno costeño de por sí habla mocho. A la palabra que tiene la “s” se la quita uno, y

a la que no, se la pone, así es que habla uno mal. Cuando yo grabé Creíste, ‘taba yo en el micrófono: Creístes... Dice mi director artístico: ‘Calma Cirino. Es nada más “creíste”, “creíste”, quítale la “s”’. Ya le había yo puesto “creístes”. Entonces, digo: ¡Ah, caray! Y otra vez para atrás. “Creíste”, ésa es la palabra correcta. Entonces, pues, va entrándole uno a lo moderno… –Hay una canción de Bertín Gómez… ahora que están de moda sus hijos, escuchándolos, me decía alguien: ‘Oye, Bertín…’ y yo le decía: ‘No, es el papá. Escucha como dicen ellos’: “Te fuiste y me dejaste, y la canción original dice: Te fuistes y me dejastes, así como se habla, como habla el criollo… hay una diferencia, y se nota”… –Exacto. Mira, te voy a decir esto. Por decirlo, en una grabación, si la empresa es una empresa de prestigio va a cuidar esos detalles del cantante, y si no, ¡que cante como quiera, pues! –Bueno, pero la gente… lo que quiere es eso, lo de aquí. ¿No le pasa a usté? –Sí, está bien, como te digo,

está bien. Pero, ¿qué es lo que pasa? Que la sociedad ya, más pulida, la sociedad que está en otro nivel, está criticando. –¿Y para quién toca Cirino Arellanes?, ¿para qué grupo?, ¿a qué gente le gusta que le guste la música de Cirino Arellano? –A la gente. Okay. También hay que pensar que la gente de mi pueblo está poco a poco preparándose, sobresaliendo de lo que ya no es muy común. Entonces, siempre tiene uno que… posiblemente, si tú quieres, yo no cuide esos detalles, pero la empresa lo cuida, hay muchas empresas que cuidan esos detalles, porque yo, por cierto, te digo, cuando yo grabé Creíste… yo estuve cuatro años en una empresa de Televisa, una empresa disquera que era de Televisa… –¿Cuál fue, perdón? –Orfeón, fue Orfeón. Entonces, fue allí donde yo me di cuenta cómo esas empresas hacen al artista, porque cuidan los detalles de su empresa, de sus artistas. –Por ejemplo Los Donny’s, cuando comenzaron, cada quien empezaba como quería y acaba-


14

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

ba… –Sí, sí, sí… cuando ellos… ja-ja-ja… –…cuando quería: Cha-chanchan… –…y cantaban: la pista por un lado y ellos cantaban por otro lado. O sea: mal, mal… –Pero a la gente le gustaba eso, la gente los llevó, a Los Donny’s arriba. –Sí, sí, sí. Con eso, precisamente, pero, entonces, ¿qué fue después? Que corrigieron ese detalle… –Y entonces fue cuando se cayeron… –No sé si fue la empresa o quién sabe qué pasó, pero corri-

gieron ese detalle, como dices, y eso fue lo que los llevó… –…porque el Donny andaba sin huarache y todo, qué bien vestido… pero se refinaron y se acabaron Los Donny’s. Sí, allí andan, pero ya no están arriba, donde los tenían. –Sí, fíjate… exacto. Yo siento que, a veces… pues no sé qué pasa en la cosa de las empresas. Por decirlo, en mi caso, mi apellido, desde mis padres, mi apellido: mi papá “Arellanes”, como en todo, en Cuaji, en todos los lugares de la Costa, y el apellido es Arellanes. ¿Pero qué es lo que pasó? Que cuando yo llegué a esa empresa me dijeron: “No, el apellido co-

rrecto es Arellano”. Yo dije: “En mi acta de nacimiento así está”. “Pero el apellido correcto es Arellano”. “Bueno, le digo, si es así, correcto”. –¿Le dio buen trato Orfeón? –Cómo no… –Bueno, yo conozco algunos músicos que se quejan de que los empresarios los explotan y cosas así. –Te voy a decir una cosa: dime tú qué empresario no explota a los artistas, o qué patrón no explota a los trabajadores. ¡Todo mundo! Ahora, a mí… yo recibí un buen trato. ¿Por qué? Posiblemente mi director artístico era un tipo de buenos sentimientos, si tú

quieres… porque allí, cada tres meses… –O veía que era buen negocio… –Posiblemente. Porque a mí me decía: Tú eres un artista que tiene estilo, un estilo, no importa, aunque sencillo, pero gusta, y la empresa vende… –¿Y qué quería decir con “estilo”?, ¿a qué se refería? –Porque tenía yo un estilo, según él, un estilo propio, con la canción Creíste, y todo eso… –La voz… –La voz, y la composición y todo eso. Entonces: Tú eres un compositor, un cantante neto, original, que no andas imitando a nadie, y todo eso, ¿no? Entonces, eso es lo que quiere la empresa. –¿Y de verdá Cirino Arellanes nunca imitó a nadie? –Pues, no, no, que yo cante otras canciones… –A veces uno escucha a otros cantantes… –Bueno, que me guste es una cosa, pero para imitarlo no. Porque yo siempre, desde que me inicié en el ambiente artístico quise ser yo, ser yo, porque el que ya está montado en su burrito, está montado y es difícil tumbarlo. Ahora, yo voy a buscar otra forma, que yo también quiero ser, ¿no? Como una canción que estoy componiendo, Quiero ser, y dice: El motivo de tu sueño/ quiero ser,/ y despertarte con un nuevo amanecer./ Quisiera ser la lluvia que te moja/ para bañarte y besar toda tu piel./ Quiero ser la luz que te ilumina,/ el perfume que te frotas, quiero ser./ Quisiera ser el lápiz de tus labios/ para besarte y saciarte de placer./ Así como eres te quiero/ y siempre serás mi amada./ Quiero tenerte en mi lecho/ alegre, feliz, enamorada./ La sonrisa de tus labios quiero ver/ cuando estés en mi pecho recostada./ La sonrisa de tus labios quiero ver/ cuando estés en mi pecho recostada. –Es una canción de amor; a veces se escuchan canciones muy crueles, que a la gente le gustan, como aquella que dice sigue creyéndote la flor de la hermosura;/ tal vez temprano serás la peor basura… ¿Ha hecho canciones de desprecio, que las sienta y no porque la pida el empresario? –Ira, yo, aunque sienta una canción así, de desprecio, pues, siempre tengo que ser un poco moderado, ¿no?, porque siempre una dama tiene que tener… o enviarle una melodía de lo mejor y no así, tan basura, ¿no?, porque no es mi idea ofender de esa manera. Porque ya, una basura es una basura, un desprecio muy cruel, y está muy mal. Entonces, no puede ser.


Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

Ruta Centro-Mercado Carlos F. Ortiz

Lobo, el irlandés, y su perro Ojos

Lobo es un irlandés que llegó hace cuatro años a México y que tienen radicando en Chilpancingo tres. Es un nómada que ha recorrido diversos países de Europa y América. En su espalda trae tatuado una espina dorsal, su cuerpo es un lienzo, cada tatuaje una marca que lo define y le da cierta identidad. Todos los días recorre las calles de la ciudad descalzo, con una bermuda y sus grabados en la piel que lo cubren; lo acompaña un perro café, callejero, llamado Ojos. Lobo llega todas las mañanas a las 10:00 a la calle Eucaria Apreza esquina con Vicente Guerrero, al lado del Oxxo, y espera a que el semáforo se ponga en rojo para plantarse frente a los carros e iniciar su acto de malabarismo. Lanza sus tres picas azules al cielo y las va cachando y lanzando, la evolución de las picas van formando un círculo, un acto que sorprende a algunos, otros sólo observan. Al terminar pasa y extiende su mano para recibir algunas monedas. Así se gana la vida Lobo, el irlandés en las calles de Chilpancingo. Un niño de cinco o seis años se asoma de la ventana de un Seat blanco, observa como Lobo lanza las picas y da inició así su acto. Hay inocencia en la sonrisa del pequeño. Ese tipo de inocencia que brota del asombro, pura y sana. Cuando Lobo se acerca para recibir sus monedas el pequeño sonríe, el padre del pequeño le dice a señas, con un movimiento de manos, que no hay monedas, qué ahí para la otra. Lobo pasa a otro auto esperando contar con un poco más de suerte. Al ver al irlandés, a algunas mujeres se les alborota la hormona. "Con una bañada, yo sí me acuesto con él", malician unas. "Pues bañadito, yo hasta me caso con él", sueñan otras. A Lobo no le importa, él ha decidido vivir así: errante, sin grandes pertenencias, sin lujos, a pesar de que algunas mujeres castas lo vean como un mugroso. Eligió andar por la calles, solitario y descalzo, viviendo del arte del malabarismo y en algunas ocasiones vendiendo artesanía que él mismo fabrica. En silencio, Lobo toma sus picas, frente a los autos las avienta una por una al cielo; gravitan en armonía. La mano derecha atrapa una, mientras que la mano izquierda lanza otra, en el aire la otra gira, se detiene por un instante en su mundo, sus manos son un mecanismo mágico y sorprendente de ritmo y coordinación. Para algunos es un artista callejero, otros lo observan como un vago, alguien que no tiene rumbo ni dedicación, un bueno para nada, dirán las buenas conciencias. Sin importar, Lobo cada día de la semana llega a la misma

esquina y con paciencia espera que la luz del semáforo se ponga de color rojo, mientras Ojos se queda recostado en la banqueta observando a su amigo. Esto es lo que le gusta hacer, no aspira a otra cosa. No por el momento. Las picas, por un leve instante, se detienen, giran, y caen en su mano. Lobo observa que el tiempo termina, que es el momento de pasar por sus monedas. Al terminar se acerca a la sombra que da un pequeño árbol. Allí lo espera Ojos, adormilado y aburrido en su vida de perro, y una mochila vieja. Toma un bote de agua y bebe un largo trago. Así pasan los días de Lobo, el irlandés, con la tranquilidad de la ciudad, que es lo que le gusta de Chilpancingo. No sabe cuánto tiempo estará aquí, lo que sabe es que disfruta esta vida. Las picas vuelven a tomar el cielo, los autos esperan la luz verde para arrancar, algunos observan con entusiasmo, otros sólo esperan.

15


16

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

En el

e

ancho mar federico.vite

l ancho mar de los sargazos, novela de la singular escritora Jean Rhys (cuyo verdadero nombre era Ella Gwendolen Rees Williams) es un estupendo ejercicio de metaliteratura. En este libro de 192 páginas (Anagrama) narra la vida de Antoinette Cosway, personaje al que Charlotte Brontë dio vida en Jane Eyre. Es la esposa loca que vivió encerrada en la buhardilla de Thornfield Hall y se suicidó en el incendio que ella misma provocó. Se le conoce como la primera señora de Eduardo de Rochester. Quienes hayan leído Jane Eyre recordarán a la mujer fantasmal que vive encerrada bajo llave en Thornfield Hall, la mansión del reconcentrado y atormentado Rochester, esa mujer que una noche prende fuego a sus habitaciones en un ataque de locura. Poco sabíamos de ella: era una criolla antillana con quien Rochester, obligado a un exilio en las colonias por su padre y su hermano, contrajo matrimonio por interés. El padre y el hermano mueren y Rochester hereda la fortuna y propiedades familiares, vuelve a Inglaterra, acompañado de su esposa, quien sufre periódicos ataques de locura y a la que se ve obligado a enclaustrar. Con estos datos trabaja Rhys, da vida al personaje más sórdido de la obra Jane Eyre y lo hace bastante bien. Jean es una escritora oscura; durante la segunda década del siglo XX vivió en Europa. Trabajó como artista bohemia (cabaret, tabaco, alcohol y poco dinero) en París. Vivió pobremente. Era alcohólica, problema con el que lidió muchos años. Siempre se sintió en exilio, odiada tanto por los criollos como por los europeos nacidos en su isla natal Roseau, parte de las Antillas británicas. Los personajes femeninos de Jean son mujeres desplazadas de sus ambientes naturales. Habitan sociedades con valores en decadencia. Parece la autora ideal para contar la tragedia de Antoinette Cosway. El ancho mar de los sargazos se divide en tres partes; la primera narra la infancia de Cosway en Jamaica; la segunda, la luna de miel del matrimonio con Rochester y es aquí donde se muestra la incipiente locura de la protagonista. La tercera parte, la que más me atrae, es la más intensa. Cosway es completamente vulnerable. No sabe por qué está en la torre de Thornfield Hall. La mujer refiere constantemente a las brujas negras que practican vudú en Jamaica y cree que ese mal se la ha contagiado. Grita, exige que la liberen, que le den tiempo para explicar su tristeza y odio, pero el desenlace es la muerte por fuego. Cosway es blanca, pero pobre y por ser pobre prácticamente se le considera prisionera. Dice la protagonista de El ancho mar de los sargazos en la primera parte de esta novela: “Había en Jamaica mucha gente blanca. Gente blanca de veras, que tenía dinero de oro. Y esa gente blanca ni nos miraba y nadie nos había visto con ella. Los blancos de los viejos tiempos no son más que negros blancos, ahora, los negros negros valen más que los blancos negros”. Rhys tenía muy clara su condición de paria, quizá por eso retrata a la perfección la fragilidad, el desamparo y la soledad de Cosway. En cuanto a los recursos estilísticos, Rhys trabaja a la perfección los cambios de narradores, el punto de vista de cada uno de ellos, las elipsis, las descripciones de una naturaleza voluptuosa y sofocante de Jamaica. La atmósfera que la autora crea es ominosa. Se presiente la irrupción del mal. El fraseo breve y conciso de la primera y segunda partes de la novela densifican la locura que el lector presencia al cierre de la novela en un monólogo desquiciante. El ritmo que impone la prosa de Rhys se sublima en la aparente inconexión de la tercera parte del volumen. Es un cierre que corona el sino trágico de uno de los personajes femeninos más enigmáticos de la literatura anglosajona. La también autora de Viaje a la oscuridad poesía una sentido del humor maravilloso. Cuentan sus biógrafos que a la edad de 70 años le fue concedido el galardón W.H. Smith y lo primero que dijo al recibir su cheque son estas palabras: “Llega demasiado tarde el dinero, queridos”. Se había cansado de vivir con dificultades económicas y se obligaba a terminar novelas, pero el ansia de la perfección comenzó a desgastarla. Necesitaba publicar para recibir sus pagos, pero no lograba acabar de la mejor manera sus libros. Este hecho la lleva a escribir en sus diarios, en un apartado que tituló El juicio de Jean Rhys, esta confesión: “Tengo que escribir. Si dejo de escribir mi vida será un rotundo fracaso. Para otros ya lo es. Pero para mí sería un rotundo fracaso. No me habría ganado la muerte”. Jean fue una de las escritoras que el diplomático Carlos Fuentes recomendó ampliamente. De veras que tenía muchas razones para hacerlo.

Tropieza el gigante jacinto.adano

Ese día, su larga y prolongada agonía se tornó en una caída. Su cuerpo, su memoria e imagen besaron el polvo y éste lentamente se depositó entre sus rendijas, cubriendo todo con la marca del olvido. El gigante cae, retorciéndose, desbaratado entre las olas que golpean sin cesar sus pies, antes poderosos, hoy oxidados y cansados por el paso del tiempo. Su cuerpo grita en profundo quejido, mientras su piel cae en jirones; su pelo convertido en cenizas, su aliento en humo negro y espeso. Su caída no es tanto eso sino una especie de espasmo. Una disolución de su forma entre los amasijos de la materia que lo rodea y de la cual es diferente por apenas unos mínimos detalles. Su intransigencia, su soberbia y su embelesado carisma lo hicieron brillar glorioso en la cima del Planeta. Su inmediato y desprotegido fulgor alimentó el calor que creció dentro de todos los demás, mientras lo miramos (sólo eso: mirar) paseando su elocuente y desenfadada altivez frente a nuestros ojos. Se disuelve su materia; su sangre, huesos y carne se vuelven aire, y la ceniza es como el aroma suave del café y el perfume que se pierde en una tarde de invierno, entre el frío y la tormenta.

Sin salida eduardo.galeano

Soy un montón de músculos retorcidos y quemados… Tenía todos los nervios al aire. Le dolían los cabellos, uno por uno. Le dolían las uñas. Sentía una aguja clavada en cada poro. Sentía el dolor crujiendo en la caja de huesos del cráneo. ¿Hasta dónde? Van a volver. ¿Hasta dónde se puede aguantar? Van a volver ahora. Una brasa en la oscuridad; dos; muchas. Estás solo, cantaron todos, sabemos que vos sabés, sabemos todo, estás solo como un perro, hijo de puta, cantá. Las palabras volaban; pegaban contra el banco; estallaban. No tenés salida, reconocé, cantá, quiénes son, cuantos nombres, queremos nombres, escuchá, decí no te hagás matar, rezá, hijo de puta, andá rezando. El cerebro había volado en pedazos. Una náusea como una ola con sabor a sangre y olor a podrido. Volverán. Ahora. Vendrán desde los cuatro puntos cardinales, como las palabras y los golpes. El frío de la hoja del cuchillo en el escroto. El caño del revólver hundido en el agujero del culo. Te levantarán nuevamente la capucha: nuevamente verás el chisperío arrasándote el pellejo, mordiéndote la carne, arrancándote la carne de a pedazos. Te revolverás como un pez atrapado. La desesperación resbalosa del pez. Ahora. Volverán. ¿Hasta dónde se puede aguantar? La victoria nos necesita a todos. ¿Nos necesita? ¿Me necesita? Van a volver. Pronto. Ahora. Había querido gritar. La lengua inflada le llenaba toda la cabeza. Los testículos hinchados como globos. El pus chorreando; había sentido, sentía, los minúsculos y repugnantes ríos de pus y sangre deslizándose desde las heridas. Morir. Sí: recordaba. Estas solo, nadie sabe que estás aquí, nadie te vio cuando te llevamos, nadie te conoce, nadie. Te vamos a matar.


Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

El juguete

17

anda rabioso

José Germán Solórzano Hidalgo nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el 24 de noviembre de 1976. Es miembro del Taller Literario Sian Ka´an de Bacalar. Sus poemas se han publicado en la Antología Poética En la puerta del Cielo, en la desaparecida revista Resumen de Olas y Resquicios de la Imagen, del Taller literario; en la Revista Literaria (electrónica) Salvo el Crepúsculo, de Cancún, Quintana Roo; en la actual antología poética Voces del Agua, del taller literario; en la antología cartonera Dispersión, del grupo literario Colectivo Colectivo, de Cancún.

Amaneciendo en silencio Despierto en silencio, el rencor agrio me envenena el sueño y en medio de la mañana los días sutiles abortan groserías. Después del tiempo de la luna, sin ganas de cargar al sol con mi rostro, el eufórico vacío de los nervios se bebe el dolor, a sorbos dormidos.

Casualidad

s

ricardo.del.carmen.gallardoa

ólo hasta que se aborda el colectivo se es consciente de que, siendo desconocidos, compartimos algo en común: el destino. Cuando ella subió, la miré con detenimiento, no porque me pareciera exageradamente hermosa sino porque, cuando salí de mi casa horas antes, ella también iba ahí, jugando con su cabellera negra azabache acomodada sobre su blusa rosa. Ahora venía igual, pero no de copiloto sino a mi lado. Cuando me miró, retiré mi mirada con pena, como cuando nuestras travesuras son descubiertas. Cada que había oportunidad, la veía, discreto, suponía, pero en cada intento me encontraba, aunque sea por reojo, con sus grandes faros negros. Mientras me hacía el disimulado, me miraba, lo sentía como el viento, que tiene la capacidad de apretar el cuerpo y sacudir el alma sin que lo podamos ver. Así era: sacudía mi alma, apretaba mi cuerpo. «Le gusté», pensé. Mi habilidad social de ser un atrevido se atascó, porque no pude, ni por tres segundos, sostenerle la mirada. En esta mala jugada de mis emociones, traté de obviar al borracho que planeaba, al altavoz del celular, la continuidad de su fiesta por acercarse más a la longevidad, pero todo se acabó cuando su compañero se asumió responsable y le dijo de tajo, que no podía seguir celebrando con él porque a las 5:00 de la mañana comenzaría su jornada laboral; generando en el cumpleañero una molestia que pagó la botella de 'skyy' que se hizo añicos al salir volando por la ventana. No nos distrajo lo suficiente y seguimos en los nuestro. A la altura de Las Cruces, los anónimos bajaron. Nos quedamos solos, ella quería escuchar mi voz, la complací. «A la izquierda por favor», dije al chofer. Ella sonrió. En ese momento sentí el brío. Un escalofrío de fuego se metió en mi cuerpo y terminó en un palpitar explosivo por mi aorta que, al extenderse, volcó de furor mis venas: me aventó un cerrillo encendido a mi sangre vuelta combustible. «Le gusto», ahora estoy seguro, me lo dijo con su mano deslizándose traviesa por mi muslo.

No sólo es silencio. Es todo un complot que vierte ansiedad sobre la taza embriagada y soborna la negra gota que derrama el cigarro. A pesar de toda aberración en el estrecho de los parpados, el castigo insaciable hiere el fluido instante de un minuto. Tallo en mis lágrimas una palabra que acaba con este insomnio.

El poeta muere en la poesía Se necesita morir en la poesía, derramar la tinta del cuerpo en la pureza del papel. Se necesita ahogar la punta del lápiz en lágrimas de letras para escribir versos cálidos y que el corazón estalle en palabras del poeta extinto. Pero no muere el poeta, se transcribe así mismo en el invierno de la hoja, se clava el pecho con una espina. Tinta roja como el atardecer que muere. Poesía derramada.


18

Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

LAesquina A la salud de hugo.césar.moreno.hernández

las atmósferas

Mi fetiche palabra Hay palabras bellas. Palabras con el poder de convocar un afecto estético o un estrépito ascético. La palabra con la cual me masturbo es una consecuencia de estupideces prácticas durante el día. Mi palabra preferida. Mi gran palabra. Hay una diferencia entre las palabras, eso es indudable. Con las palabras, más o menos bien unificadas, consecuentemente enlazadas, te puedo hacer un cuento o inventar un relato sobre una vida, mía o tuya, de él o ella o de nadie. El cuento de mi palabra es la historia de un dios o un amuleto, es la historia de un tótem, es la verdad que me hace feliz. Es algo que le pasa a todos. Todos tenemos nuestra palabra, algunos la guardamos bajo la almohada otros la ponen en una bóveda o en un banco o en la cima de su montaña soñada. Los patos, por ejemplo, tienen su palabra mágica y la esconden presentándola al mundo con cada cuac y cada cuac esconde su palabra al pronunciarla y nadie se da cuenta y ahí van con su cuaccuaccuac y nadie se detiene a maravillarse con su palabra mágica. En mi caso, tengo mi palabra debajo del colchón y siempre, antes de dormir la saco y la pronuncio y me divierte, me da placer y eyaculo complacido y duermo abrazándola. Mi palabra es en sí una historia y cuando ando desorientado mi palabra me brinda información, siempre está lista, dispuesta para mostrarme que hay una inclusión en el mundo, que existo y soy parte del mundo, que por lo menos la tengo y me hace feliz, me convierte en el protagonista de este cuento. Eso es lo que a uno le queda cuando se acaba el mundo. Y cuando el mundo se acaba no hay mejor salvavidas, una palabra. Pues el mundo sucumbe de mil maneras o de seis mil millones de maneras o según vaya el contador poblacional de este planeta que gira y gira alrededor de una estrella de mediana estatura, pues sí, ni siquiera nos quedamos con una estrellota, apenas una a medias después de ser el centro del universo. Mi palabra me salva del hundimiento. Me tomo firmemente de sus bordes y casi siente la ternura de unos sueños infantiles justo antes del momento en que se le introduce la mierda en el alma. Mi palabra, mi palabra, mi salvamento, un nombre, una forma estilística, cinco letras encadenadas convirtiendo el silencio de mi cueva en el barullo de un carnaval infestado de pecado. Mi palabra, mi palabra, cinco letras impronunciables cuando están solas, juntas invierten la oscuridad y llega el día a las tres de la mañana. Me seca las lágrimas con su calor. A veces la grito, en esos momentos desesperados. Otras las susurro, en esos momentos desesperados. A veces la saboreo, en esos momentos desesperados. Siempre me conforta, es como un abrazo del tiempo perdido y no necesito ir a buscarlo pues siempre reaparece cuando mi palabra se me escapa, por descuido o como mantra. Ay mi palabra, se me cae por la quijada, resbala por los labios, se abalanza al mundo destruido y le recompone con la prontitud de un justiciero con poderes divinos. Cuando el mundo surge gris, mi palabra le colorea e insulta a las sombras, las espanta. Mi palabra, cómo no, es un nombre de mujer.

s

DELplagio

jorge.juan.garcía

í, hay amistades transparentes, sin ambivalencia (para emplear tus términos), pero no muchas, según mi experiencia. Eso quizá tenga algo que ver con otra de las palabras que utilizas: taciturno. Estás en lo cierto al decir que los amigos (al menos en Occidente) “no suelen hablar de sus sentimientos mutuos”. Yo daría un paso más allá, añadiendo lo siguiente: los hombres no suelen hablar de sus sentimientos, y punto. Y si no sabes cómo se siente tu amigo, ni qué es lo que siente ni por qué, ¿puedes decir en serio que es tu amigo? Y sin embargo la amistad perdura, a menudo durante muchas décadas, en esa ambigua zona del no saber. Un ejemplo de la vida real. Durante los últimos veinticinco años, uno de mis amigos íntimos –quizá el más cercano que he tenido en mi vida adulta– es una de las personas menos charlatanas que he conocido nunca. Es mayor que yo (me lleva once años), pero tenemos mucho en común: ambos somos escritores, estamos estúpidamente obsesionados con los deportes, los dos casados desde hace mucho con mujeres excepcionales, y, lo que es más importante y difícil de definir, albergamos cierta sensación inexpresada pero compartida de cómo hay que vivir: una ética de la madurez. Y sin embargo, por mucho cariño que le tenga a esa persona, por dispuesto que esté a partirme el pecho por él en momentos difíciles, nuestras conversaciones son casi sin excepción insulsas y anodinas, enteramente triviales. Nos comunicamos emitiendo breves gruñidos, volviendo a una especie de lenguaje taquigráfico que a un extraño resultaría incomprensible. En cuanto a nuestro trabajo (la fuerza motriz de nuestras respectivas vidas), rara vez lo mencionamos. Para demostrar lo reservado que es este hombre, ahí va una pequeña anécdota. Hace unos años, estaban a punto de aparecer las galeradas de una nueva novela suya. Le dije que tenía muchas ganas de leerlas (unas veces nos enviamos los manuscritos acabados, y otras esperamos a las pruebas de imprenta), y me contestó que muy pronto recibiría un ejemplar. Las galeradas llegaron por correo a la semana siguiente, abrí el paquete, hojeé el libro, y descubrí que me lo había dedicado a mí. Me emocioné, desde luego, y profundamente, además; pero el caso es que mi amigo nunca me había dicho una palabra de ello. Ni la más mínima insinuación, ni el más leve guiño premonitorio, nada. ¿Qué es lo que intento decir? Que conozco a ese hombre y no lo conozco. Que es mi amigo, mi amigo más querido, a pesar de ese no saber. Si mañana va y atraca un banco, me quedaría horrorizado. Por otro lado, si me enterase de que engaña a su mujer, de que tiene una joven amante guardadita por ahí en un apartamento, me llevaría una decepción, pero no me horrorizaría. Todo es posible, y los hombres ocultan secretos, incluso a sus íntimos amigos. En el caso de la infidelidad conyugal de mi amigo, me sentiría decepcionado (porque habría defraudado a su mujer, alguien a quien tengo mucho cariño), pero también dolido (porque no habría confiado en mí, lo que significaría que su amistad no es tan íntima como yo pensaba). (Una súbita y luminosa idea. Las mejores amistades, las más duraderas, se basan en la admiración. Ése es el sentimiento fundamental que relaciona a dos personas durante un prolongado período de tiempo. Se admira a alguien por lo que hace, por lo que es, por cómo se las arregla para andar por el mundo. Esa admiración lo ennoblece, lo realza ante tus ojos, lo eleva a una posición que, a tu juicio, es superior a la tuya. Y si esa persona también te admira a ti –y por tanto te ennoblece, te realza, te eleva a una posición que considera superior a la suya–, entonces os encontráis en condiciones de absoluta igualdad. Ambos dais más de lo que recibís, los dos recibís más de lo que dais, y en la reciprocidad de ese intercambio, florece la amistad. Niños. La infancia es el período más intenso de nuestra vida porque lo que solemos hacer entonces, lo hacemos por primera vez. Poco tengo que aportar a esto salvo un recuerdo, pero ese recuerdo parece poner de relieve el infinito valor que atribuimos a la amistad cuando somos jóvenes, e incluso muy jóvenes. Yo tenía cinco años. Andrés, mi primer amigo, apareció en mi vida de una forma que ya no alcanzo a recordar. En mi memoria es un extraño y alborozado personaje de opiniones firmes y un talento bastante desarrollado para las travesuras (cosa que a mí me faltaba en grado sumo). Tenía un grave defecto del habla, y pronunciaba las palabras de manera tan confusa, se le atascaban tanto en la saliva que se le acumulaba en la boca, que nadie llegaba a entender lo que decía; salvo el pequeño Jorge Juan, que le servía de intérprete. Gran parte del tiempo que pasábamos juntos lo dedicábamos a deambular por nuestro barrio en busca de animalitos muertos –pájaros, sobre todo, pero también alguna rana o ardilla listada– para enterrarlos en el parterre que bordeaba mi casa. Ritos solemnes, cruces de madera hechas a mano, prohibido reírse. Andrés aborrecía a las chicas, se negaba a rellenar las páginas de los cuadernos para colorear que mostraran representaciones de figuras femeninas, y como su color favorito era el verde, estaba convencido de que la sangre que corría por las venas de su oso de peluche era verde. Entonces, cuando teníamos seis años y medio o siete, se mudó con su familia a otra ciudad. Congoja, seguida de semanas, si no meses, de añoranza de mi amigo ausente. Por fin, mi madre cedió y me dio permiso para hacer la costosa llamada de teléfono a la nueva casa de Andrés.


Chilpancingo, Gro., 6 de agosto de 2013

Novedades Hendaya

Marcos Eymar Editorial: Oceano Páginas: 184 Precio: $195.00

"De un momento a otro, entrarán por esa puerta y comenzarán a hacer preguntas."Así empieza Hendaya, un thriller transfonterizo que involucra a Jacques Munoz, un ciudadano francés de origen español, que anda en búsqueda de su identidad en la oscura memoria de su infancia y viaja con frecuencia a Madrid, transportando material sensible y gabardina de investigador. Pero sus secretos inconfesables se esconden bajo las lentejuelas de la bailarina erótica María José. La historia, construida sobre las pautas de la novela negra, ofrece una reflexión sobre las nociones de identidad y sobre la condición del emigrante y del exiliado El título del libro refiere a una localidad francesa ubicada en el límite entre Francia y España, lo cual, conforme avanza la trama, adquiere un gran valor simbólico. El posible relato empieza en la Gare d'Austerlitz, donde Jacques Munoz debe coger el tren-hotel Francisco de Goya para transportar una maleta de contenido desconocido desde París a Madrid. ¿Cómo se embarcó Jacques en esa misión? Anticipando la pregunta de sus interrogadores, el narrador recuerda el funeral de la madre del protagonista. Ésta, una emigrante española de los años 60, nunca quiso enseñarle español a su hijo con el pretexto de que tenía que ser un francés puro. Durante la ceremonia, la llegada de sus tías desde España despierta en Jacques el recuerdo de la lengua materna prohibida. A partir de ese momento, Jacques deja su trabajo en correos y se entrega al alcohol y a un aprendizaje obsesivo del español, ayudado por un viejo método del año 75.

Concierto barroco Alejo Carpentier Editorial: Alianza Páginas: 112 Precio: $156.00

Novela que gira en torno a la concepción de la ópera Montezuma de Antonio Vivaldi, la primera que adopta como tema el nuevo mundo y en la que, además, los hombres de américa desempeñan un papel lleno de nobleza, concierto barroco tiene como telón de fondo el encuentro entre dos continentes. Omnipresente a lo largo de la obra, la música, una de las disciplinas más queridas y dominadas por Alejo Carpentier (1904-1980), no sólo articula el relato y le sirve de vehículo, sino que al cabo adquiere en la obra un papel casi demiúrgico, como lenguaje que funde en una misma realidad –realidad maravillosa– tiempos y espacios, y hace confluir en ella a maestros antiguos y modernos de uno y otro lado del atlántico.

Librería de la

USEC

Teatro completo

Federico García Lorca Editorial: Losada Páginas: 425 Precio: $560.00

Federico García Lorca es, fue, el artista provocativo de granada, de España, de la generación del 27. Activo, prolífico, sociable, íntimo y apasionado, sus escritos, dibujos y canciones no se desentienden de sus actitudes y de sus cualidades. Por el contrario, el acercamiento a su escritura permite intuir su ardiente observación. La finura de los trazos de sus dibujos muestran la imaginación y sutileza con las que podía traducir la vida. Su cancionero revela la inocencia infantil que logró hurtarle al tiempo. El espacio de Lorca revive y reposa en su obra; a la que generosamente se brindó para testimoniar sobre el enamoramiento, la guerra, la muerte, la bravura gitana y la dulzura del niño, el dolor, la exaltación. Su evolución artística estuvo destinada a concretarse por el volumen y la fuerza de su producción; por el sentido y la entrega que le dedicó. Así, también, percibió todos los matices cotidianos y logró su reflejo en la escena. La ironía y el ridículo, la farsa y el drama se resaltan en sus clásicos teatrales, cincelados de poética. De aquellas primeras ediciones de su obra -que aparecieron desde 1938 a 1946 en ocho tomos y fueron recopilados por Guillermo de torre- losada presenta ahora el teatro completo del escritor español en un volumen. Durante los más de setenta años de vida de losada, Lorca acompañó así su desarrollo y prestigio, otorgando su cuota de importancia.

19


C hilpancingo , G ro . Semana del 6 al 12 de agosto de 2013

Taller de

narrativa con

modelo rené.rueda

Nota aclaratoria: los escritores también se hacen llamar los borrachos.

Participantes: Los escritores: el gran maestro Coliflor; maese Luika; el Abejorro; el Moscardón o Pingüino del sexo; el Ratoncito imbécil; el profesor Gordon; Yo. La Modelo, también conocida como ella. Mi Amiga.

1 Al interior de una alcoba forrada de libros, crece el aroma de un cuerpo al descubierto. Pelo. Los borrachos jadean y escriben. Cláusula: Un pecho de perfil para la mano izquierda; el Abejorro es un profesional de los umbrales. Tú es una gata y aquél, un poste aferrado, y él un policía que piensa: “Hoy vi a una mujer desnuda, la vi y la reví, amada mía”, y la amada lo azotará contra su llanto, porque aún cree en el amor y el poste sigue. La piel ronda, va de un lugar a otro, de inmediato; hoy tus pies serán como sacos de arena en la playa. Magré tout, un chupetón es una rosa, la idea viaja: un muslo es acariciable y cercenable; la sangre está presente de cualquier modo. El Pingüino del sexo hace su aparición por la izquierda, donde un pezón con nalga patea su hipotálamo haciéndolo caer sobre un jardín de vulvas florecientes.

desnudarnos. Haré un buen dibujo o mejor, tomaré un sorbo de café y escribiré: el moscardón regresó por la izquierda, acompañado por su Ratón imbécil que infectaba cada una de sus hojas con su locura rebajada en poemas.

2 En la marquetería hay dos pasadores. Gustavo Flávio dijo: “Yo odio a todas las mujeres que no puedo poseer”. El arte es un castrado. Si yo fuera dibujante, regaría mis colores en el piso y haría de ti un cuerpo con mordidas. Haré un buen cuento: todos deberíamos

4 Cuento: una mano amaba tu mata. Era una mano que enmarañaba y lamía de la mata al ombligo y del ombligo a las tetas. Hasta que un día no pudo más y te asfixió. Aunque la tierra era fría, te enclaustraste en un sepulcro negro. A tu alrededor crecieron

3 Un cangrejo de mar hurga la arena desde una roca; los que lo miran no hablan, quieren. Las intenciones del gran maestro Coliflor son despreciables; piensa hablar de su falo como se habla de Joseph Conrad. En el segundo en que el cangrejo castañetea los dientes, un fleco marrón parte su cara; más de un espectador alza la mano. La forma destruye al cangrejo. Soy un imbécil, quisiera escribir una historia perversa, pero el maese Luika piensa en su hembra; el profesor Gordon, en su puñeta; el Moscardón, en todas, y yo pienso que mi Amiga también se vería bien desnuda.

flores que abrieron sus ojos y te desearon con paciencia, hasta emitir un canto lujurioso que te invocó. Brotaste de la tumba, como una rana, trepada en el sepulcro, atisbabas a la busca de alguien a quien devorar en la tijera de tus piernas. Las flores comenzaron a inquietarse. El profesor Gordon viajo al baño, llamó a su novia por teléfono: “Perdóname”, le dijo, después colgó. Regresó a la habitación donde la Modelo posaba; los rojos tenis de Gordon pisaron firme cuando se aproximó a ella, y sin mediar palabras, porque ya todo estaba dicho, le aplicó una rotunda nalgada. Ella pensó: “¿Así serán todos los mexicanos?”, y luego se sentó sobre el baúl que había sido una roca y un sepulcro, y se cubrió la cara con un cojín. 5 Cuando me quiera echar un pedo sin que se note, me sentaré desnudo sobre un baúl, me moveré cada tres segundos produciendo sonidos que se mezclen con las flatulencias y pensaré que todo aquello que no se quiere entender se tilda de surrealista, y que los cuerpos no pertenecen a nadie, y que si quieres ganar dinero sin ser prostitut@, dedícate al modelaje “artístico”, aunque al final, todo el mundo acaba por prostituirse, de algún modo.

Trinchera 713_(3)  

Revista Trinchera de Chilpancingo, Guerrero

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you