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C ORAL GABLES

M IAMI BEACH

BAL H ARBOUR SHOPS

GRAND CAYMAN

265 ARAGON AVENUE CORAL GABLES, FL 305.442.4408

927 LINCOLN ROAD MIAMI BEACH, FL 305.532.3222

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Staff Fundadoras Lidia Elena Caraballo Alejandra Ferrazza Directora Alejandra Ferrazza

alejandraferrazza@nagarimagazine.com

Editor de contenidos Eduard Reboll

eduardreboll@nagarimagazine.com

Directora de Marketing y Publicidad Gloria MiládelaRoca gloriamiladelaroca@nagarimagazine.com

Director de Publicaciones Digitales Omar Villasana omarvillasana@nagarimagazine.com

Director de Impresión Gráfica Roger Silverio

Sumario 6 / 25. PÉNDULO

Roberto Savino. Germán Guerra. Anna Sotelo. Frank Dimas. Teresa Cifuentes Plá. Héctor Manuel Gutiérrez. Omar Benel. José Alfredo Aruaz Espinoza. Rubí Arana. Yosie Crespo. Francisco Larios. Heriberto Hernández Medina. Esteban Luis Cárdenas. Nestor Díaz de Villegas.

68/ 80. TEXTO Y ENSA(Ñ)O

26 / 41. HOLARASCA

82/ 89. RESEÑAS

42 / 53. ANFIBIOS

91/ 89. VISUALES

Santiago Juan Navarro. Carla Klingenberger. Roger Silverio. Amparo González. Francisco Enríquez Muñoz.

rogersilverio@nagarimagazine.com

Diseño Gráfico y Diagramación Virginia Aguilera vikiaguilera@gmail.com

Fotografía de Cubierta

Ana Juan Gómez, de la serie Stadium from Hell!!! or Graffiti À gogo

Impreso en China, en la ciudad de ZhuHai ©Todos los derechos reservados sobre la presente edición: Editorial SETRA, 2012. Dirección PO BOX 430332, South Miami, FL, 33243. Email: proyectosetra@ gmail.com La revista Nagari es propiedad de la organización sin fines de lucro Proyecto Setra, Inc. Queda prohibida la reproducción del contenido de esta publicación. Los editores no son responsables por las opiniones vertidas por los autores, colaboradores, entrevistados, las notas firmadas y el contenido de los mensajes publicitarios. ISSN 2153-1803



Pedro Medina. Grettel J. Singer. Raquel Castro Maldonado. Sandra Hernández. Susana Della Latta. Héctor Manuel Gutiérrez. Beatriz Mendoza.

Judith Ghashghaie. Frank Dimas Fuentes. Mael Aglaia. Anna Sotelo.

52/ 67. ENTREVISTAS Alfredo Triff. Rubí Arana. Grafiteros Ilegales. Joaquín Gálvez. Mario Diament.

Ángels Martínez. Omar Villasana. Baltasar Santiago Martín.

Gustavo Acosta. Silvia Martínez Rivas (Kuti). Francis Ferrazza. Willy Castellanos. Marta Estrems. María Juliana Vázquez. María Octavia Russo Pons. Luis Castañeda. Joseantono Sánchez Pulido. Arturo Cuenca. Raúl Pedroso. Williams McCall Gallery (Joan Cobb Marsh, John Dowd, Madeliene Abling).




Editorial Miami: arte en construcción Desde su nacimiento Nagari ha buscado dar respuesta a estas preguntas que surgen de un mundo globalizado donde aparentemente el lugar de residencia ha visto menoscabada su relevancia. Sin embargo la geografía donde se mueven las comunidades dan lugar a estereotipos que el extranjero se apresura a emplear para establecer el referente del horizonte que contempla y el suelo que pisa. En una sociedad volátil que se antoja (y es) desarraigada ¿cómo y quiénes establecen los puentes que le puedan dar cohesión a una ciudad como lo es Miami? Apostamos a las letras y artes visuales para establecer lazos de unión. Esta entrega de nuestra revista hace una crítica-homenaje a la ciudad que la vió nacer. Los textos que la habitan no buscan la mirada autocomplaciente de un bañista que se admira al espejo antes de lucir su cuerpo en público. Hacemos un recorrido en estas páginas del otro Miami, el que no aparece en las postales de turistas. Aún cuando no eliminamos la presencia de sus atardeceres rosados, la luz que ésta refleja realiza un mapeo de la actividad creadora de nuestra ciudad desde la poesía marginal del desaparecido escritor cubano Esteban Luis Cárdenas, la labor dramatúrgica de Mario Diament (cuyo trabajo se favorece por la ausencia de obligaciones que Miami le impone), hasta la ironía de los textos de Judith Ghashgahie. En el imaginario colectivo la frivolidad miamiense no deja ver esta labor creativa. En una ciudad donde las condiciones climáticas nos previenen de tomar las plazas públicas para la convivencia, el intercambio de ideas y las expresiones artísticas como quizás Gustavo Acosta nos muestra en su obra visual, este número de Nagari exhibe a Miami, citando nuestra editorial de Nagari #0: “como ficción por/para la ciudad que quisiéramos habitar.” Esperando que no se cumpla la profecía de Santiago Juan-Navarro en su ensayo el arte de las ruinas circulares: “ya no serán las ruinas acaso las que evoquen nostálgicamente un pasado esplendoroso, sino el vacuo esplendor del presente el que nos haga evocar nostálgicamente sus ruinas.” Nagari busca que en Miami las artes y las letras no pasen a ser la promesa de un lecho que tenga domicilio en otra parte.

Nagari #2

¿Cómo se construye una ciudad?: ¿por caprichos de una élite? ¿por una comunidad que se alimenta del exilio? ¿por todos aquellos que se han desplazado bajo la ilusión de un mayor bienestar económico? ¿a punta de machete, bajo los hombros de un bahamense?


Péndulo

“Debe sentirse solo el horizonte” Ilustración de Vicente Forte


Roberto Savino Asprino.



Es ingeniero y escritor. Reside en la ciudad de Seattle. Es autor del blog www.Palabrista.com / palabrista@ gmail.com

en una ciudad a veces mansa, otras despiadada

Llegaste a Miami cuando el amor ya no cabía en los libros. Palabras te empalagaban la boca y te abrazaba una extraña comezón, zarzas invisibles que delataban rincones vivos y olvidados, la extensión completa de ese cuerpo que comenzaba su deriva hacia el arrecife del deseo y el escozor de la insalvable sal del desengaño. En aquella ciudad que nunca consta y que rara vez existe sumaste roces, conjuraste en tu ropa perfumes y modas, juntaste nombres y números de teléfono, amigos más virtuales que verdaderos, citas en bares y terrazas, besos sordos bajo la música de aquellas fiestas torrenciales, calurosas idas a la playa sobre la arena mareada de cuerpos. Te adivinaste somnolienta en espejos de ascensores, siempre buscando enmendar aquel silencio que al principio acallabas con una vergüenza importada y exquisita, bajo la disfrazada caricia de una luz casi tierna, blanda y amaestrada, mordiéndote los labios turbios y caminando marcialmente con los dedos, en una batalla de yema contra piel, de uñas y sangre inevitable contra la espera y la esperanza. Aguardaste hasta que las noches se transformaron en fuego y las nubes en rudas aves sin forma, esperando una complicidad indescifrable, buscando en las calles y autopistas el aviso de curva del amor, su nicho hospitalario donde borrar del cuerpo las manchas de un infeliz bronceado y la piel que se muda entre sombras, cómplice de aquella soledad larga de aledaños, bilingüe pero intraducible. No sospechabas que sería suficiente una mirada sostenida, quizás, la invitación justa en el momento exacto, o la perfecta improvisación bien calculada. Tal vez sería un encuentro, igual de fortuito que de inevitable, pillándote mordaz y vulnerable tras el amarillo tardío de un semáforo y de tantas tachaduras en tu agenda. En Miami el amor suele ser el rescoldo que aún late tras el desgaste de las frivolidades y la erosión de la rutina calcinante.

Roberto Savino

Prólogo de un amor moderno


Germán Guerra.

Germán Guerra

Cubano, de 1966. Poeta, ensayista, fotógrafo y editor. Estudió Informática y Bibliotecología en la Universidad M. V. Lomonosov de Moscú y en la Universidad de La Habana. Reside en Estados Unidos. Trabaja como diseñador gráfico en el periódico El Nuevo Herald

de Miami. Ha publicado Dos Poemas (Colección Strumento, Miami, 1998), Metal (Dylemma, Miami, 1998) y Libro de silencio (Ediciones EntreRíos, Los Ángeles–Miami, 2007). Prologó y fueron incluidos sus poemas en Reunión de ausentes: Antología de poetas cubanos (Término, Ohio,

Ciudades un país de estatuas que andan a tientas Raúl Hernández Novás Macedónico silencio de monjes organistas y un coro de barítonos ciegos entonando el ángelus que omite fundidos a las cruces del incendio y devorando el corazón de Bach en mi ventana. Una mano, entre la sangre y el silencio, escribe partituras en el aire y este manojo de máscaras de música y tendones que es el hombre, esta ciudad mojada y su música de cámara. Rota parábola del sol, los soles rotos rompiendo una ventana. Música invisible de la tarde abriendo sus gargantas ante las puertas de Numancia, Berlín, Bagdad, Alejandría, Belgrado, Madrid, Jerusalén, La Habana, Londres, Nueva York incesantes —incesantes ciudades, gargantas de la música—, incesantes bajo su lluvia y su metralla, protegidas entre los senos tibios de muchachas tercas y las podridas tetas de la historia. El ojo roto frente al ojo de Dios, cíclope dictando la imagen de su sangre: órdenes noticias ventajas utopías. Una paloma con las alas rotas rompiendo mi ventana.

de Libro de silencio, 2007

Un circo,

un universo una lágrima honda tatuada en la cara del payaso, el salto, la hemorragia el hambre de las bestias las espadas, la garganta y el silencio. La memoria de un circo se pierde cuando llega otro circo. Entre abril y noviembre y el invierno, cuando el tiempo es un eclipse largo, tenemos otro circo de campanas enormes y colores bien hondos poniendo palomas y esperanzas en la calle principal de la ciudad y a la ciudad se le rompe el silencio y se rompen los sueños y los sordos aplauden y los ciegos ya perdieron su llanto y al país lo habitan las estatuas. La sed que se repite y el mismo río siempre, el cauce de las aguas es lodo entre las piedras donde un hombre sin rostro se calma la garganta.



Música de sangre y pan fantasma y polvo en el lugar de la memoria y los sudores del insomnio y palabras y gargantas y el silencio.


1998), en Las caras del amor: 200 poetas de 100 ciudades del mundo (Versal Editorial Group, Massachusetts, 1999) y en Island of My Hunger: Cuban Poetry Today (City Lights, San Francisco, 2007). Mención de honor en el IX Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén, Mexico. Con el

poemario Libro de silencio ganó el Florida Book Award en la categoría de Lengua Española, en el año 2007, en la Florida. Miembro del consejo editorial de la revista digital de poesía Decir del Agua, y fundador y codirector de Ediciones EntreRíos.

La ciudad

y el borde de la isla Ya no hay ciudad que te repita las canas y el olvido, irte, ser, estar o acostumbrarte ya nada significan, ya no hay ciudad ni muro que detenga tus pasos ni abiertas calles con fuegos de artificio a tu regreso. Ya no hay ciudad ni mar ni barcos en los puertos, no busques más, tu sombra no te sigue. Tú mismo en la ciudad te has convertido: Eres tú el muro que te detendrá. Ya no hay ciudad ni hombres hundidos en el sueño. Aquí estamos, diciendo para que nadie entienda, fingiendo ya ser mudos, ya ser ciegos y sabios, rehaciendo nuestras casas para espantar el tiempo con las hojas ruinosas de este otoño tan largo. Y aquí estamos, sentados sobre la luz y el tedio, colgando nuestras piernas al borde de la isla. Aquí estamos, y estamos tan cansados.

Untitled

de Youri Luis Mendoza Silverio

A Félix Lizárraga




Anna Sotelo.

Anna Sotelo

(La Habana, 1959) Poesía y Prosa. Cursó estudios de Arquitectura en Cuba. Reside en Miami, USA. Pertenece al taller literario “Proyecto Setra” de Books and Books, asiste al curso y taller de “Creación Literaria” del MDCC. anna.sotelo@gmail.com.

Sándalo

…tan noble que perfuma hasta el hacha que lo hiere. Refrán chino de mi abuelo

Desventura en lápiz, carne de vértebras. Tríada de dioses menudos, el decapitado se arranca un latido y lo encaja en tu tercer desvelo, ahí donde tus hojas no tocan ni crujen, donde se anudan tus cordones en madrugada… peatón de avenidas persiguiendo el aroma del hacha.

Lemon

de Youri Luis Mendoza Silverio

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11 Frank Dimas Fuentes. Poeta, narrador, crí-

tico y ensayista cubano, nacido en Marcané (1966) en la provincia de Holguín. Casi toda su vida vivió en Santiago de Cuba. Actualmente reside en Miami. frankfuentes5@yahoo.com

Santiago de Cuba, enero 2002 Hay quien ve toda clase de monstruos cuando el objeto deseado se vuelve un símbolo de justicia. Hay quien desnaturalizó sus miedos personales a lo desconocido por el miedo general de lo vivido. Hay quien habla con extraño sólo de costumbres o de folklore aunque la realidad sea su amenaza, siempre arriba, apuntándole, como la espada del ilustre griego. Hay quien es rayado, estigmatizado como una cebra, pero queda solo como un potro esclavo en el círculo de su redil. Hay quien vive con Dios y con el Diablo, y espera más del Diablo que de Dios. Hay quien dice un día la verdad para hacer creer que jamás mintió, pero todo lo que ha mentido sigue siendo su verdad. Hay quien roba lo que es de César, y le da al César lo que el César necesita: el tributo de la mitificación. Pero yo, yo siempre tuve un símbolo de justicia, y no desnaturalicé mis miedos personales, y no sólo hablé con extraños de costumbres o de folklore, y fui rayado, estigmatizado como una cebra, y sólo de Dios esperaba en el círculo de mi redil, y no dije la verdad para hacer creer que no mentía, y nunca robé lo que era del César, y he sido un monstruo por todo eso.

En el género de poesía: Mención en el concurso nacional Regino Botti (1996) Premio en decima del Encuentro Nacional de Talleres Literarios (1997). Premio de los Juegos Florales de Santiago de Cuba (1998). Premio de la ciudad de Santiago de Cuba (1999) y (2004). Primer premio en el Encuentro de las Siete Villas, Baracoa (2000). Premio en el concurso nacional Espuela de Plata (2001). Primer accésit en el Premio Nacional José María Heredia (2006). En el género de ensayo: Primer premio en el concurso nacional Arrecife (2003). Tiene publicados los libros de poesía: Bajo Mundo (2001). Rosa Insular (2002). El Vuelo de los Buitres (2002). Vivir la Isla (2006). Los poemas del cuerpo (2011).

Frank Dimas Fuentes

Mi maldita confesión


Teresa Cifuentes Plá.

Teresa Cifuentes Plá

Nació a mediados del siglo veinte un cinco de Noviembre en La Habana, Cuba. Cursó sus primeros estudios en la provincia de Camagüey donde se graduó en la Escuela Normal para maestros. Poemas de su autoría aparecieron publicados en la edición impresa del Concurso de Poetas y Narradores del 2007

organizado por el Instituto de Cultura Peruana. También colaboró en la Revista Literaria Virtual “Oriflama” en España. En el 2009 fue seleccionada para participar en la actividad Tinta Fresca de la 26 Feria Internacional del libro, con su poemario: “Una hoja en el tiempo”.

I

Retrato

Para cuando los muertos me hablen de su cruzada al destierro. Para cuando los males se escapen por el nogal. Cruz de hierro, cruz de sal, labios que mojan de saliva mis puños.   Para cuando los muertos descansen en las orillas, sin horas, sin lazos, hojas de invierno que caen sobre la nada.   Y un traje como sombrilla para tapar el Sol, cubrir el frígido reposo lugar donde se lleva al cuerpo vacío.

Hay un morbo en tus ojos, despliegas el poder, clavas en mi pecho la daga. …Si fueras beduino peces y algas verías rompiendo las aguas.   Yo, tan atrevida…   Cuando escuches el cañón escupiendo su lava, es que abrieron los murciélagos sus manos con las cabezas caídas.   Si me preguntas, digo no oír no hay explicación que dar.   Allá en tu lejana tierra desconocen mi retrato y mis vicios de mujer.

El parque Hoy me fui al parque con el último beso de tu mirada en la mía, de tu cuerpo desnudo floreciendo en el mío.   Hoy me fui al parque y un  Sol enfadado se  agazapaba entre los árboles, con manos de guitarra y corazón de rayos.     El Sol es un diablo que arde y quema las entrañas yo soy casi un muerto que vaga por los parques de tu Miami.


Héctor Manuel Gutiérrez.

Ha realizado trabajos de investigación periodística y por más de dos décadas se ha dedicado a la enseñanza del castellano en Miami. Es autor del libro Cuarentenas (marzo del 2011) una colección de extraños relatos y poemas. Prepara su segunda entrega, La utopía interior, a publicarse en el 2013.

Me acosan Impulsos que marean por intensos. Premisas de roedores; escozores que rumian: cogitar, cogitar, me hacen vestir de enemigo; me sumergen en la memoria e imponen tatuajes en la corteza del silencio. Enderezando enigmas, me abandono en nimias empresas, aunque apenas toquen la periferia de alguna ontología. Un acento ortográfico me martilla la frente. Puedo enderezar un recodo, chotear un hemistiquio, camuflar una rima y parirme en un verso.

Crucigrama de infinitivos

Vivir… ganar una propina o una apuesta. Lidiar con horarios y jefes. Pagar impuestos, gobiernos, parientes. Preocuparse en suma y resta. Trabajar. Confrontar el examen de conciencia. Masticar refriegas. Abrazar resignado la rutina. Sobrevivir no es suficiente. Hay que ayunar. Comparar aquel rumbo al de los sueños, desvaríos de poeta. Volar a recónditos mundos; acercarse, con tientos, a la esencia; abismarse en rectangulares sepulcros; dimensionarse en conceptos absurdos. Volver… Descifrar, en códigos, la experiencia.

Héctor Manuel Gutiérrez

Vericuentos

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Omar Benel.

Omar Benel

Es un periodista peruano afincado en Miami. Ha trabajado para medios internacionales como ELMUNDO.es y EXPRESSnews. Ha publicado sus textos literarios en diversas revistas y antologías de su país y también en México. En el año 2002 publicó el libro de relatos urbanos ‘El Goce de la locura’ el cual fue aplaudido por la crítica literaria de su país. omar.benel@yahoo.com

I No tengo tiempo para conversar ¡¿Te vas a quitar la ropa o no?! Te la quito yo…si quieres Arrodíllate y prueba sonido. Este micro es muy bueno Tómalo, anda, canta tu melodía más dulce El tambor suena y el sucio canta Te lo dije: no vengas porque voy a romperte en dos Y aquí estás, diciendo no a las doce de la noche Vamos gente Vengan que tengo ganas de compartir pero que quede algo claro: no los quiero El teclado de la iglesia está desafinado y suena en la escena Ella ya accedió, pero solo si Dios está presente, dice ¡Pero si él está en todos lados! Tú no crees en EL, me dice Lo haré si me conviene Ven HIJO DE PUTA

Fountain

de Youri Luis Mendoza Silverio

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15 II “Córtate el pelo. Ponte terno. Busca trabajo, chupapingas”, son los consejos de mi padre “No toques la guitarra, escribir no da plata, no me gustan tus amigos”, son las frases de mi madre “No quieres entender, no has crecido. Sigues igual a cuando tenías quince años, das pena. Me da vergüenza andar contigo, ¿no te importa lo que diga la gente de ti?”, así me reciben cuando vengo de soñar En mi cocina hay cuchillos muy filudos, pero no los voy a usar Voy a dejar a que se mueran solos Porque soy un chico bueno

III Mamá, ¿qué hay de comer? Hoy no quiero bañarme y no me digas rebelde Mamá, el mundo espera por mí ¿Te puedes apurar? Esta mañana casi me muero ahogado limpiando el water La vez pasada tus correazos me dejaron heridas en la espalda En mi colegio todos las tienen El Alvarado las tiene peor Su papá es más fuerte que tú Mamá… ¿cuándo vamos a conseguir empleada?

She

de Youri Luis Mendoza Silverio


Ares.

Jose Alfredo Arauz Espinoza

Es Músico, reside en la ciudad de Miami. Ganador de la categoria jóvenes creadores para la sección Péndulo. Email: al3.jose@gmail.com.

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I

Apacible, a la sombra de mis dilemas, descansa la certeza de ser tan efímero como la luz que llega, nos toca y muere hacia otra vida... Apacible, al resguardo de mis ideas, agito el frágil momento que nos mira, y le arrebato la calma, para armarme una estampida de sombras... Los colores se disputan mis ojos, pero acaba seduciendolos la duda... Y el ruido que llega a duras penas, como un vano argumento de quien se deleita en la ciénaga, es una herida abierta que duele en el alma, y que sangra en la risa...

Nacimiento del alma de Alicia de Urita


II

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hoy anduve sitios descoloridos como ya tantas veces... y conocí la misma sed.... hoy clavé mis pasos en el olvido y vi mis huellas perderse tras el humo del placer... hoy comulgué con el delito de ser una excepción, poblando calles muertas... y fui de la ciudad un grito sordo que fue a parar, a la piel de las aceras....

IV

III

ágilmente me detengo: dejo pasar el eco de las campanas que llaman... dejo nacer el ruido de la ciudad que gime... esquivo miradas fantasmas que engañan... anulo el sabor de la rutina que oprime... y de pronto...se me hace tarde...

pasa.... que no pasa nada, me engancho de una palabra y me voy... hay mundos más sutiles en los rincones que en las avenidas atestadas... soy una extraña sensación bicéfala...

V A veces asoman los delfines, ahora mismo vi uno, su aleta hizo una herida leve en el agua... pero el que sangra soy yo. A veces también pasan ángeles por la acera en donde vivo, esos hieren con la mirada... esos si que matan. Allá, las gaviotas siguen jugando a quedarse colgadas del aire, cerca de otros ángeles, los que jamas pasan por aqui. Son poca cosa desde las alturas Las cosas que acá pasan: un hombre tirado en la calle, un alma tirada en el vicio, luces que no apagan la noche, piedras que no amansan al viento, ruidos que no tocan el misterio. Dos que se cogen de la mano, y no dejan de ser dos, tres que se cogen de la risa y no dejan de ser llanto. Una ciudad de historias mutiladas, que se dobla sobre si misma, en cada esquina, para mirarse las llagas....


Rubí Arana.

Rubí Arana

Poeta nicaragüense, exuberante y sensual; su poesía ha sido calificada de esotérica por la crítica. Es activista y promotora de las artes nicaragüenses en Miami, donde reside desde 1972. Tiene tres poemarios: Emmanuel, In nomine filii y Príncipe Rosacruz. RI

Ciudad Miami es una joya pulida y perfecta luces en la bahía duerme sueño desde el avión filigrana memoria a madreselva a rosas de una ciudad trinchada en el humo en las calles se venden rosas dalias gladiolos orquídeas ninfómanas claveles de todos los colores chicles cocaína maní caliente girasoles marihuana cebollas atroz perfume de jazmines agudas gardenias metiendo muy dentro de la memoria la elegía alegre del jardín a la luz parda de la memoria entonces decidí ser el baile entrar ataviada con la danza cruzaba veloces escenarios en punta perfectamente no sé que pedía todo era un vértigo una marea en el aire las vueltas los saltos pero esa energía trágica de bailar sin deber hacerlo soñé mirando nubes mi color favorito muchacho azul le nombraba al cielo miedo a la noche entonces era negro el muchacho de luces torero azabache y plata un circulo amarillo la belleza constante el disco pálido intenso las cuatro fases de esa mujer que es la muerte la entrada de la luna por los poros la faz de una ira radiante

La Decisión

de Alicia de Urita

¿y el mar? furioso el mar la razón del mar su memoria ¡ah ciudad!

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Descendiente de Eneas de Alicia de Urita


19 Yosi Crespo.

(Cuba, 1979) Poetisa y escritora. Primer Premio “Nuevos Valores de la Poesía Hispana” (2011) de la IV Convocatoria de Ediciones Baquianas y el CCE (Centro Cultural Español) por su poemario Solárium, publicado en Abril 2012. Primer Premio del IV Concurso Juvenil de Poesía Fe-

DE LA DESPEDIDA

WHISKY I. Dos cubos de hielo hablan entre sí. Se dicen cosas.   Quieren llorar, pero sus párpados temen perecer tras el rapto de cada alma oprobiosa.   Dos cubos de hielo con una frase entrecortada se equivocan como cualquier gente.   Miran entre sí la clara soledad de sus bocas y arden sin ver jamás el fuego que los separa.   De noche cuando piensan que el agua nos sale por los ojos escapan de sus manos y vuelan hacia el viento como si fueran voces.   La verdad que juzga el camino de cada muerte, vive

Voy a lanzar mi cuerpo sobre cuatro olas salvajes y esperar a que algún cielo lo rescate. No es justo que yo aquí muera con ambos pies en el aire.   Es culpa del amor que es una rama oscura (ya lo sabrás algún día).   Tantas ganas tengo de nutrir mi llanto sobre un monte y sembrarme así de ramas enteras sobre la tierra llena de ti.   Los dos juntos los dos juntos y yo muerta.   Tú querrás no vivir sin mí acompañarme conocer mi tierra.   Vendrás en un caballo hermoso y me abrazarás cientos de noches seguidas parecerás el Sol que se mete cada momento en mi pecho y me harás falta.   Tú querrás comprometerte yo ya me habré comprometido. 1er Concurso Hispano-Frances/Antonio Machado   2011 entre otros varios premiados en el último año. Entonces te dejaré dormir Trabajos presentados en varias revistas literarias tales como “La Peregrina”, ARIQUE Revista de Cuba, pasar tus días terribles Sinalefa de New York, Destiempos de México D.F., las noches en desasosiego. AEDA de Casa Lamm México, ARIADNA de España,   Peregrinos y sus letras, Heliconia Poemia de ArUn día señalado gentina, Latinos Digest SA Texas, Gaceta Literaria, tus lágrimas cesarán La Trastienda (Buenos Aires, Argentina), Periódico Azul, Caracol de Espumas de Barinas, Venezuela y y se irán a casa Revista Cultural Babad de Madrid España, entre otras. con los dos juntos.   Para leer su poesía visitar: A partir de ese momento http://yosiecrespo.blogspot.com/ nunca volverá a ser justa, la despedida. Correo Electrónico: YosieC15@aol.com

Yosie Crespo

ÚLTIMA PARADOJA

derico García Lorca 2011, Finalista del Premio Poesía Atiniense 2010 Argentina, Premio Internacional de Cuento 2010 Feria del Libro, Buenos Aires, Argentina, Finalista del Premio de Poesía 2011 Gertrudis Goméz de Avellaneda, España, Premio Luis Felipe de Cuento Corto 2011, Miami Fl, Finalista del


Francisco José Larios Blanco. Nica-

Francisco José Larios Blanco

ragüense. Ha publicado un poemario, “Cada Sol Repetido”, anamá Ediciones, Managua, Nicaragua, 2010. Tiene varios poemarios inéditos. Es Doctor en Economía; ha ejercido como consultor de economía internacional en Estados Unidos, Canadá, Mexico, Nicaragua

Los poetas

en el Café Demetrio

Del poemario “Oficio de Tinieblas”

Van la caterva de ilusos, impagos, intonsos llegando como hormigas sedientas con su gorra y sus planes de escape sus memorias de tiempos distintos a la esquina del Café Demetrio. Han sido largos sus días sin noche. Ha sido insobornable su dispendio; Ha sido la dulce maldición en la antesala harta de violencia de santuarios arrasados por diluvios en primordial Uruk hundiendo su corazón en sesenta doble-leguas de terrores. Emergen al fin, y uno a uno en clave antigua en Píndaro respira, y la dulcísima música renace. Y a coro: al hombre encanta fábula que de bella se gloria, más que verdad cuya crudeza espanta Luego uno afirma--en su duda--su fe: ¡de algo ha de servir esta belleza! Otro invoca a Pablo, a Manuel Gutiérrez Nájera, a Eliseo Diego, a Carlos Martínez Rivas insurrecto viejo preguntando dónde se emborrachan los poetas. Y Borges ciego Lazarillo cortés paternal gentil les lleva al profundo momento del reverso. Y no hay estrellas, y nadie las extraña. Y Catulo no falta, Catulo que ha besado libérrimo en sus sueños no podía perderse esta tertulia, ni Propercio engañado por Amor, ni Baudelaire maudit. Tejen su red final, su abrazo, su ojo regresado del abismo, su cercana versión de la distancia. Quizá por eso nadie recuerde al rey-poeta de Tezcoco: ¡Instante brevísimo, oh amigos! ¡Aún así tan breve, que se viva! Para qué, si hoy no hay estrellas, y nadie las extraña.

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y varios países Europeos y Latinoamericanos. Además, catedrático universitario en Nicaragua, Costa Rica y Estados Unidos. Actualmente Profesor Adjunto en Nova Southeastern University en Davie, Florida. Reside en Miami, Florida. Príncipe Rosacruz. RI

Milonga

de la joven noche Aunque una joven noche se desborde, callan sus ojos tristes desde el fondo; y en deshecho sarcasmo, el viento por más que quiera, calla. Algunas cosas no las cambia el tiempo. El sol posa en derretido fuego su occidente; lenta serena cresta inclina quien volver conoce. Y el aire, oblicuo, preso en la atmósfera o muerto, en su ritual destino, enhebrado, fluye, aunque la joven noche se entristezca.


Heriberto Hernandez Medina.

(Cuba, 1964-2012) Poeta y Crítico de arte. En 1987 se gradúa de Arquitectura. Ha publicado los libros de poesía: “Poemas “ Ediciones Matanzas, 1991, “Discurso en la Montaña de los Muertos” Ediciones Unión, 1994, “La Patria del Espejo” Ediciones Unión, 1994, “Los Frutos del Vacío” Ediciones Matanzas, 1997, “Los

Frutos del Vacío” Linkgua Ediciones, 2006, “Verdades como templos” Iduna Ediciones, 2008, “Los Frutos del Vacío” Bluebird Editions, 2008 y “Las sucesivas puertas, el frágil aire eterno” Bluebird Editions, 2009. Ha recibido el Premio “DAVID” de la UNEAC, 1989 y el Premio Internacional de Poesía “Nicolás Guillén” 2006.

¿TEMOR DE DIOS? I

Por tan pequeño mal dolor tan fuerte. Lope de Vega

Los poetas no le hablan, le recriminan la frágil materia de que hizo a los hombres. Tienen ganado el cielo, su vida ha sido baldía, eterno páramo en que sólo florecen palabras ajadas, pétalos de papel de indeleble tristeza. Miran al cielo sin miedo, Dios no puede sostener sus miradas; las llamas del infierno que les sembró en el pecho aterran en sus ojos. No le adorarán, no tenderán su sombra siquiera, le negaran sus sábanas y su plato: no tienen temor de Dios, del tiempo futuro o eterno, con que puede premiarles o de ese espacio oscuro que puede ser la muerte. Les ofrecieron una vida, un corazón de seda cubierto, que ha sido una forma continuada, eterna, de morir. Dios es la fuente de su pesar; a quién, a quién pedir: detén este dolor que late donde comienza el cuerpo y el alma se despeña. Un desgraciado, que ha puesto su dedo etéreo sobre tanta cabeza condenada, sobre tanta miserable existencia, podrá premiar, tener siquiera bondad, misericordia o algo noble que pueda invocarse con alguna de estas palabras huecas.

Heriberto Hernandez Medina

Selección del Poemario Otros Filos del Fuego.

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Esteban Luis Cárdenas. (Ciego de Ávila, 1945-

Esteban Luis Cárdenas

Miami 2010). Fue expulsado de la Universidad de La Habana en 1966 por “diversionismo ideológico”. En 1978 es condenado a 15 años de prisión por intentar asilarse en la embajada argentina en La Habana; es indultado al año siguiente. Salió de Cuba en 1980 y reside en Miami. Ha publicado los poemarios Cantos del centinela (1993), Ciudad mágica (1997), Transfiguraciones (2007) y el libro de cuentos Un café exquisito (2001).

CANTOS DEL CENTINELA (fragmentos)

Canto tercero La ciudad es una solitaria vibración junto al mar o el ala de un pájaro, urdidos por la perversidad de los demonios; en las pupilas del vigía, el poeta –estallido y relámpago en los veloces corredores del caos–, también reluce las infinitas transparencias de lo oscuro; el ojo es un espejo en el umbral de todas las esperas. Los hombres se han instalado en la cólera de las aguas, en su color de púrpura y cenizas, en la tersura de las islas, con tanto sol y viento de hojas secas; con los ojos entornados miran el alto sueño de luces y cirios temblorosos grabados en la sombra de una música, en las negras agujas de las catedrales, cuando nacen del imán, del subterráneo, cuando estalla la perfección del número y la copa sagrada. (…) La luz –la más antigua alucinación del diamante y las auroras– consagrará, sobre el lomo y los costados de las islas, los últimos estigmas de la noche y su estirpe y con certera agudeza, iluminará el temblor de sus vestigios; todo el esplendor y el polvo derramados sobre la inútil coronación de la quimera.

Imagen Un niño gigantesco, sin madre. Panorama de insinuaciones desprovistas; suenos, eclip desolado; areas grises, desfiguraciones de los vendavales y el aullido imaginario de los perros. Otra simetría celestial sin término o piedad, las prevaricaciones sostienen la tristeza; universo de sierpes y quejidos penetran en la mente, sin ahogos; es misterioso. Territorio de la existencia, las limitaciones dependen de una divina mezquindad. Avalancha de recuerdos, dibujos insólitos. Un enfant asustado, aferrado a la desconocida esperanza, gimotea; no posee siquiera, una madre ordinaria; está repleto de tristeza, este niño grandioso.

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De Vicente Heca

Lobo antiguo

Para A. G. B.

Has clavado tus emblemas en la noche -- diamante irreversible --, como un furor que se dilata, arde. Sientes el aroma de las bestias asesinadas; el viento sopla de la orilla difusa. Tus manos se estremecen, tus ojos han visto las estrellas, su lumbre suspensa sobre los campos apacibles. Se fugan siluetas hacia un pozo. Voces. Voces. ¿Qué ojo implacable se vierte sobre los enigmas de tu espera? ¿Quién tiembla cuando aprietas el puñal que brilla en tus dedos húmedos?

Sus padres no le enseñaron

el lenguaje de las flores Sus padres no le enseñaron el lenguaje de las flores, ni los misterios de la curva del ojo en los grabados de antiguas teogonías. No supo los secretos de la aurora o la noche, el vuelo aflechado de la garza, ni el sueño vibrante de los complotados en los refugios de la muerte o la demencia. Nunca aprendió tampoco sobre la rebelión de la Belleza, el dolor que anida en los muros de las catedrales, o del amor inexplicable de las caracolas. Só1o tuvo la oscura visión de los laberintos y las cuevas donde la múltiple pupila de la mosca sucumbe a la pericia de la araña. Sus padres no le enseñaron el lenguaje de las flores; desnudo lo abandonaron para siempre en este círculo aterrado, donde no existe opción para los rumbos.

Las profecías tienen olor a sótano, se pudren entre los viejos cadáveres que hieden a orina de caballo. Pero tus colmillos no están afilados, aún sueñas. El viento te agranda la mirada y te detienes a las puertas de los templos, en las villas derruidas donde se cruzan, sin verse, los torpes, los solitarios. Voces. Voces. Todo sueño está poblado de mañas, nadie regresa de uno por su astucia, só1o la muerte; acaricia, pues, su aliento, sé su cómplice. ¿No amas, acaso, su simetría de tigre perfecto, la tremenda hermosura de sus signos? La belleza te rompe el vientre con la celeridad de un cuchillo de vidrio; los sueños estallan, ¡hunde los dientes en el estremecimiento de los sueños! Has clavado tus emblemas en la noche, pero no son ya el brillo alucinado del diamante. Sobre tu cabeza de viejo animal, en la vasta revelación de la negrura, se desvanecen los signos de tu estirpe.

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Cuba, 1956.Poet, essayist, performer and editor. Has published several book of poetry, among them: Vida Nueva (Miami, 1984), Vicio de Miami (Schwarz, Miami, 1997), Confesiones del Estrangulador de Flagler Street (Deleatur, France, 1998), Por el camino de Sade/Sade’s Way (Pureplay Press, San Francisco, 2003), Cuna del pintor desconocido (Aduana Vieja, Valencia, 2011). His poetry has been translated into English, German, Check and French, and has appeared in Lichtungen (Viena), Sugar Mule Literary Magazine #15 (USA), Letras

Nestor Díaz de Villegas

Néstor Díaz de Villegas.

Libres (Mexico City, Madrid). Díaz de Villegas’ work as performer has been featured lately in Andrea O’Reilly Herrera’s Cuban Artists Across the Diaspora (University of Texas Press, 2011). For more than two decades Díaz de Villegas has been a columnist for the following publications: El Nuevo Herald, Encuentro de la Cultura, Diario de Cuba (Madrid), Quimera and Lateral (Barcelona). He was the editor of Cubista Magazine http://cubistamagazine.com/ (Los Angeles-Viena-Barcelona, 2004-2006). Of Díaz de Villegas, Cuban novelist Reinaldo Arenas

Selección de Poemas del Poemario Vicio de Miami de Néstor Díaz de Villegas para Nagari #2 De Vicente Heca

LA CIUDAD,

LA PUTA Y EL PAYASO Susurrante ciudad, ciudad querida, ahórrame tus muslos de concreto, aparte de mi faz tu virgo escueto, reposa en esta noche compartida. No quiero que descubras el secreto de este pobre infeliz de malavida, si es que a la mala muerte se le olvida que he encontrado en tus muros parapeto. Mira el molde de yeso de tu sombra desmoronarse al grito del ocaso: no le cierres la puerta al que te nombra. Tú le exiges un reino a cada paso, él se ríe de lo que a ti te asombra: confesión que una puta hace a un payaso.

De Vicente Heca

DOWNTOWN Rezo para que el Congress se esté quieto y no se derrumbe encima de la vía; salto a la cúspide de los rascacielos y bendigo a mi paso la avenida. Recortada sobre un muro rojo hay una torre -alfil de granadina-, un minarete de oro, una cortina de espejos que me miran de reojo. Compro un hot-dog en el puesto del Cojo, robo una arepa a la india Josefina: al Hare Krishna le doy una propina. Y veo a un grupo de elefantes flojos atravesar la calle en la neblina y a una palabra azul doblar la esquina.

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have said: “You have created something new in poetry”. The latest issue of the webzine La Habana Elegante devotes a dossier to Díaz de Villegas’ work: http://www.habanaelegante.com/ Díaz de Villegas will read from his latest book at the University of Florida, Gainesville, on February 2, 2012, presented by Gerardo Muñoz. Cuna del pintor desconocido (Cradle of the unknown artist), a review by Andrés Reynaldo, of El Nuevo Herald: http://www.elnuevoherald. com/2011/11/13/1063319/la-poetica-de-diazde-villegas.html

Cuna del pintor desconocido is a book on exile, written from the perspective of a failed artist reborn into his accidental circumstances. A first glimpse shows the poet as art critic, in a series of sonnets that mix the modern and the classical, the postmodern and the baroque. A long autobiographical passage follows, in which the poet invents himself as Father, Mother, Son and Arbiter. Finally, in the closing segment, the artist –as ventriloquist– speaks in tongues, adopting a very lose form of broken English to express his all-American angst.

GRANT

De Vicente Heca

en North Miami Avenue Columnas borradas con acrílico, eran seis sobre blanco; una fachada con la frente de abrojos coronada lleva un nombre en rápido cirílico. ¿O es que su identidad descascarada se pronuncia en un lamento etílico? ¿Careta o tintura de hemofílico? ¿Un birriajo o una túnica manchada? Se sostiene sobre los fundamentos de un mercado de haitianos traficantes en vestigios de tul y condimentos. ¡Quién descubriera lo que fuiste antes! Antes que la ciudad sin aspavientos confundiera edificios con gigantes.

LA PLAZA McCRORY

DE LA BIBLIOTECA

Para Benigno Dou

Cae una lluvia que moja los talones y me refugio dentro de McCrory´s entre una colección de pantalones y empleadas con nombres como Dorys.

¡Mira a una atleta rubia en la piazzetta! Parado de perfil en la cornisa un negro se ha quitado la camisa: héroe que un cielo antiguo azul decreta.

Hay cocodrilos húmedos en venta, toallas con el mapa de Florida, bañistas en los tintes de la felpa, y letreros que indican las salidas.

Ayuntamiento-mall-torre de Pisa, reflejada en los vidrios la silueta de estructuras de índole discreta que, indolentes, se amparan de la brisa.

Ceniceros de concha y lapiceros con flamencos rosados que alzan vuelo y calzoncillos y sayas y pañuelos.

El negro borra el paso de laos días y desecha sus últimos despojos en espejos de extraños todavías.

(Nada cuesta pasar el aguacero entre el vulgo que busca una esperanza y las desilusiones del obrero).

La atleta lleva pantalones rojos: muslos de cobre en ánforas vacías rompiéndose en el pozo de mis ojos.

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Holarasca

“La flor” Ilustración de Vicente Forte


Pedro Medina.

Nací en el Perú. Un vuelo con escala de nueve horas en Venezuela me trajo a Estados Unidos en al año 2002. A pesar de que poco tiempo después regresé a Lima, y siempre será grato volver a ella, la estancia fue pasajera. Hace ocho años que estoy en Miami. Por ahora vivo en Miami Beach, rodeado de mar y perros. En mi país estudié derecho y ciencias

políticas; en este, español —literatura, en otros términos—. He formado parte de diversos talleres de narrativa y escritura creativa. He sido columnista del diario de circulación local Latina Noticias y soy Editor General de la revista cultural Sub-Urbano –www.sub-urbano.com- donde además escribo una columna de crítica literaria. Sígueme en Twitter: @pedromedina5

Yaneira espera el tren que la llevará a Manhattan. A las nueve se encontrará con Mr. Hinton, su VIP customer como ella lo llama, en la estación Grand Central Terminal. Tiene a su lado un carry on en el que guarda un par de tacones rojos, una muda de ropa interior color violeta —la preferida de Mr. Hinton, su lápiz de labios, esmalte de uñas, delineador de cejas, enjuage bucal, polvos para la cara, un New York Times y una estampilla de San Lázaro que la acompaña siempre. Yaneira recuerda que esa tarde remota en que recibió la estampilla, su tía Belinda le dijo que se fuera, que ya no podía seguir haciéndose cargo de ella, que ya estaba mujercita. En esos días, por las noches, su tía se encerraba en su cuarto con una botella de ron. Al rato ya estaba gritando ¡ya te irás a trabajar a la calle, guajirita, ya te irás a trabajar la calle! Y Yaneira pensaba que su pobre tía estaba desesperada y que gritaba esas locuras por tomar tanto ron. Poco antes, en su pecho habían empezado a asomar dos bultitos como dos botones de rosa, y además, había despertado no pocas veces con manchas de sangre en la ropa interior y en las sábanas. Horas después de recibir la estampilla, Yaneira estaba acostada con las piernas dobladas en una de las bancas del Paseo del Prado, bajo un cielo que dejaba asomar pocas estrellas, recordando a su papá, Román, y aquella vez en que caminaban por el malecón de La Habana, y Román, mirando hacia el mar, hacia el horizonte rojizo, le dijo que se iría para allá. Allá hay un futuro para los dos, mi niña, así dijo, y rozó con las yemas de los dedos la cara de Yaneira. ¿Y ella también iría?, Sí, sí, mi niña, también vendrás. Mientras tanto, se quedaría bajo el cuidado de la tía Belinda, que la quería como a una hija. A los dos días, sin embargo, llegó la noticia a La Habana de que en el Estrecho de la Florida habían encontrado el cuerpo de Román flotando, amoratado, los ojos abiertos y ciegos, la boca un

agujero negro. Al día siguiente, Yaneira entró en bodegas, fondas y bares del El Vedado y La Habana Vieja, barriendo el suelo con los ojos, preguntando si necesitaban a algún ayudante. Esa noche, sentada sobre una caja, en un rincón de un bar de La Habana Vieja, calmando la sed con sorbos de cerveza tibia, esperó a que se retiraran todos los clientes para voltear las sillas sobre las mesas, barrer las colillas de cigarro y limpiar los vómitos de los baños. El dueño del bar, a los pocos días le dijo que algunos clientes querían conocerla más. Unos señores muy generosos que siempre la veían sentadita en un rincón. Querían ayudarla, darle una platica extra o algo de ropa. Tan solo debía acompañarlos un ratico. ¿Señores generosos?, pensó Yaneira, y dejó escapar una sonrisa. Recuerda bien al primer hombre que acompañó en el bar. Tenía la cara redonda como una pelota, las manos callosas, uñas mordisqueadas y sucias, y al alzar el vaso lleno de cerveza le temblaba el brazo. Yaneira  miraba el humo del cigarrillo que se consumía en el borde del cenicero cuando sintió la mano áspera  frotando sus piernas. Son ya más de veinte años de esa tarde remota, piensa Yaneira, casi trece que llegó  a Miami en una balsa de madera, como hubiera querido llegar Román,  sobreviviendo a los tiburones, al hambre, a la sed. Seis o siete que dejó Miami, su esquina de South Beach, en la intersección de Washington Avenue con la 12th Street, donde cada noche, con su melena dorada, las piernas enfundadas en cuero negro hasta las rodillas, un escote generoso y los labios colorados, se confundía entre cabezas engominadas, traseros king size y cuerpos tatuados. Un reloj gigante cuelga de una de las paredes blancas maquilladas de hollín. Faltan doce minutos para las ocho.  Yaneira toma su carry on y se pierde en el hormiguero de viajantes que arrastran sus maletas en dirección al andén.

Pedro Medina

Habana-Miami-Manhattan

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Cuando el tren se aleja, ve por la ventanilla a un viejo hombre uniformado que barre los restos dejados por los viajantes. Entonces abre su New York Times. No puede llegar a su encuentro con Mr. Hinton sin estar al tanto de las noticias. Ya sabe cómo es Mr. Hinton: a la hora de la cena habla y habla, no le gusta que lo interrumpan. Habla de cuando fue combatiente en Vietnam,  como jefe de la brigada Estrella 24, y que casi pierde la vida en una emboscada del ejército chino en la que bombardearon las trincheras y murió casi la mitad de la brigada. Cuando no está nostálgico, habla de política, de los senadores, de los republicanos y de los demócratas, y es ahí cuando a veces hace preguntas. Qué piensa de esto o lo otro Yaneira, que si está de acuerdo con los republicanos o con los demócratas en lo de la guerra de Irak. Dónde la llevará Mr. Hinton esta noche a cenar, piensa Yainera mientras hojea el diario: quizás al bistro de la 44 street , o quizás al sitio ese del hotel tan elegante si es que está antojado de carne. Y después, después por qué avenida caminarán hacia el departamento de Mr. Hinton: por la Madison, por la Park o por la Quinta, y entonces pasarán por esa tienda  en la que Mr. Hinton le dijo que eligiera una de las maletas de la vidriera, que no quería que siguiese arrastrando esa vejez de maletín. Así eran los gringos, brutos para hablar, pensó Yaneira, mientras contemplaba las vidrieras iluminadas por chorros de luz y dispuestas de maletas, bolsos, zapatos. Y al llegar al edificio, en el ascensor, ¿Mr. Hinton la atrapará por la cintura y le besará la boca, el cuello, la espalda, o acaso le quitará la ropa interior y sus dedos o su lengua se perderán entre sus piernas? En el departamento, deberá acostarse boca abajo sobre la cama en ropa interior, la de color violeta, mientras él se sirve un Jack Daniel’s con un cubo de hielo, se quita la ropa lentamente y la va doblando y acomodando en su armario, luego se sienta en el piano marrón  frente a su cama y toca piezas que a ella le parecen lindas, unas de un tal chaicosqui o un nombre así que ella nunca pronuncia bien. Y se quedará por el resto de la noche, boca abajo, así le gusta a Mr. Hinton, porque siente como si estuviera tocando el piano frente a un altar de carne. A las nueve, el tren se detiene en la estacion Grand Central Terminal, Yaneira guarda el periódico en su carry on y abandona su asiento.

Swing Star

de Akrim Lirsart


29 Grettel J. Sinjer.

Nació el 26 de julio de 1973 en La Habana, Cuba. A los 12 años abandonó la isla con su familia y luego de dos años en Caracas, Venezuela, se instaló en Miami donde ha vivido gran parte de su vida. Estudió Filosofía y Literatura en FIU. Es

la editora en jefe del blog Muejrongas y actualmente está editando un libro que reúne algunos de esos cuentos y relatos publicados en el blog. Colabora con diferentes revistas digitales. Reside en la ciudad de Nueva York.

Una semana con Else era justo lo que necesitaba. Su cuerpo ligeramente amputado y tatuado de códigos requería que la manejara con delicadeza, y según RW sus necesidades exigían el mínimo: una forma de apoyo y un pensamiento en su nombre cada día. Pero Else no es un maniquí cualquiera, y desde que se instaló en mi casa lo único que hago es pensar en ella, hablarle, contemplar su postura fiel y altanera. ¿Será acaso este plan de conquista una especie de demencia que se ha aferrado a mí? En efecto, Else es una excelente compañía. Escucha y observa, con esos ojos de rasgos asiáticos y algo bizcos que cautivan toda la atención, y a veces me sorprendo a mí misma deseosa de tocarla y con la mirada clavada en sus curvas o en ese cuello; ay, ese cuello tan largo y fino que me quiero comer a besos. Y esas tetas; Else tiene unas tetas fantásticas que me tienen hechizada. Le preparo un té. Sí, RW, a Else le gusta el té con galletas, por si no lo sabías. Mis hijas, presas de una estupefacción crónica, beben el té mientras reparan con cautela en los dotes esculturales y el sofisticado porte de la invitada. Sé que fingen no ver lo que están viendo. La regañan y la acusan de haber andando en puntillas de una lado al otro de la casa desorganizando a sus anchas las dos últimas madrugadas. Yo que la hacía tumbada a mi lado como sólo ella pude ser y estar, bien tiesa. Es así, mientras más ternura esperes de ella más rígida se pone, inerte a decir verdad. Con esa cojera que es tan atractiva, con ese extraño rictus que acicala su rostro y a veces hasta quiero comerme esos labios que parecen de carne. Esto podría ser amor, pienso, y le transmito la idea telepáticamente. No sería la primera vez que me ilusiono con lo imposible y menos a estas alturas que ya he perdido toda noción de lo que significa ese conjunto de feelings, y pueda que Else sepa tanto o más que yo. Su mejor cualidad es su perenne condición de mudez. Eso no quiere decir que no sea exigente, y que cada noche no tenga que arrastrar hasta mi cama ese cacho de dimensiones amazónicas que me dobla en peso y altura porque no soporta

estar sola. Antes de dormir debo primero hipnotizarla mediante extensas explicaciones sobre la más insignificante hazaña en mi jornada, desmintiendo para mis adentros una y mil veces que se conforma con un simple pensamiento como sugirió RW. A Else le desagrada que la vistan, que es en definitiva el motivo por el cuál está aquí en casa. Intento en vano colocarle un traje cargado de flores que debo acabar esta misma noche. No, no y no, replica con su lenguaje corporal terco e iracundo, a su manera diabólica. Ya eso qué importa, pienso al mismo tiempo que modelo el vestuario frente a Else, porque para ella yo debo ser un maniquí también, como mismo veo yo maniquíes hasta en la sopa. Else podría permanecer escudriñando mi librero la tarde entera mientras llueve y ni siquiera se inmuta con el relámpago que casi estalló contra la ventana. Luego la sorprende mi hija menor y la acusa de haber girado la cabeza como mismo gira la Tierra, a lo Regan MacNeil de El exorcista. ¿Qué quieres, Else? Pregunto obcecada, y ella se vuelve a quedar quieta, en su lugar, silenciosa. La niña pícara que se ha convertido en su agente responde por ella —dice que le gustaría escuchar una canción. —¿Qué canción? Me viene a la mente la música de Blossom Dearie y hago sonar su versión de Someone to Watch Over Me, y Else parece complacida. Advierto como el rictus se va convirtiendo en una amplia sonrisa. Else posee una generosa gama de conocimientos y una comprensión redonda y certera de la vida tan fascinante que me dejo adoctrinar como una colegiala. Si percibe que estoy llorando se solidariza y juntas lloramos. Supongo que sabe de dónde viene ese llanto aún cuando yo misma lo ignoro. Si me encuentra risueña me descuida temporalmente y se ocupa de otros asuntos. Y cuando estoy malhumorada me desafía, como para dejar claro quién es la más necia de las dos. Pronto partirá, regresará a su esquinita habitual que le tienen reservada en su casa, aunque ya me ha confesado que le apetece quedarse conmigo, pero eso no se lo voy a decir a RW.

Grettel J. Singer

Una semana con Else


The children are the flowers of the universe de Akrim Lirsart

india sunrise

de Akrim Lirsart


31 Raquel Castro Maldonado.

Nació y vive en la ciudad de México; es guionista y narradora. Su cuento “Rosas de la infancia” aparece en la antología de historias de horror La culpa la tiene la noche, de próxima aparición. cuentaseria@gmail.com

Cinco, veintiséis, treintaitrés, veintiséis. Me lo aprendí cuando era muy pequeña, junto con la dirección (Perú, cientotreintaiséis, interiorcuatro) y mi nombre completo –nombre artístico, en aquella época– “Caquel Cato Miau”, que era más fácil de pronunciar y más interesante que Raquel Castro Maldonado. Mi mamá invirtió mucho tiempo en asegurarse de que me aprendiera esos datos. Insistía en que debía sabérmelos por si me perdía. Eran, claro, tiempos más amables que los que ahora corren: no se pensaba que una niñita perdida pudiera acabar destazada, violada, vendida o eviscerada. Se pensaba, en cambio, que si conocía bien su teléfono y su dirección, algún alma caritativa la llevaría de regreso a su casa. Así que, gracias a la terquedad materna, me los aprendí a conciencia: “Me llamo Caquel Cato Miau, vivo en Perú 136 interior 4, mi teléfono es 5-26-33-26″. Tanto así, que aún me acuerdo, a pesar de que hace casi veinte años que no vivo ahí. Cuando tenía quince años murió mi madre; poco después murió también mi abuela y los demás nos mudamos muy lejos del centro, tanto, que el número de teléfono empezaba con seis. Siguió pasando el tiempo, cambió la marcación de números de teléfono en la ciudad (agregaron un cinco al principio de todos los números) y las vueltas que da a vida me llevaron a trabajar a pocas cuadras de Perú 136, interior 4. A los pocos días de empezar en el nuevo trabajo sentí la curiosidad enorme de ver qué había sido de mi antiguo hogar. ¡Y qué sorpresa me llevé! La fachada seguía siendo la misma, el balcón estaba en su sitio, pero detrás de éste no había nada: el edificio entero estaba derrumbado, y sólo habían dejado el frontispicio, como en set de película del oeste. Lo lógico habría sido no volver a pararme por ahí y olvidar el asunto. Pero, en cambio, lo que conseguí fue que regresara a mi memoria el número: cinco, veintiséis, treintaitrés, veintiséis.Entonces adquirí el hábito de salirme de la oficina por cualquier cosa, sólo para ir a ver la fachada de la que fue mi casa, por puro ocio. También por ocio, cuando no tenía nada que hacer y había un teléfono a la mano, me dio por marcar el número tan bien aprendido, con su cinco extra al principio, a pesar de que jamás me tocó marcarlo así cuando viví en esa casa. No sé qué esperaba yo: quizá que alguien igual de ocioso me respondiera, para decirle “oiga, ése era mi número cuando niña” y platicar-

Raquel Castro Maldonado

El número que usted marcó…


heart coffee

de Akrim Lirsart

le de los guisos de mi abuela, de los hábitos de lectura de mi mamá, de los inventos anti-asaltos de mi tío Jorge o de los regalos de mi tía Amparo... Así de patética puedo ser cuando tengo tiempo libre. Por suerte para mi hipotético interlocutor, cada vez que marcaba el número (55-26-33-26), una voz plaguienta me informaba: “el número que usted marcó no existe”. En diciembre –culpemos al frío, a las navidades, a la disminución en la carga de trabajo– el ocio se combinó con una nostalgia perniciosa. Una mañana estaba, además de melancólica, sola y aburrida, esperando la hora de salida del trabajo. Además tenía hambre, y soñaba con un buen plato de ropavieja con harto chícharo, de ésa que nadie sabe hacer como la hacía mi abuela. Casi sin darme cuenta, tomé el auricular del teléfono y marqué como se me estaba haciendo costumbre: 55-26-33-26. No tardó la grabación: “Lo sentimos. El número que usted marcó no existe”. Entonces, no sé por qué, lo marqué como me lo había aprendido, como se marcaba antes: 5-26-33-26. Para mi sorpresa, me dio tono de estar llamando. Mayor sorpresa: alguien contestó. —¿Bueno? —la voz se me hizo muy conocida. Pensé en colgar, pero me ganó la curiosidad. —Bueno… —respondí casi en un susurro, sintiéndome aterrada y ridícula a la vez. —Mijita, ¿ya vienes? Te estamos esperando. —¿Mamá Lupita? —pregunté, al no quedarme dudas: era la voz de mi abuela. —¿Qué pasó, doña Caquel Cato Miau? ¿Ya vienes? Hice ropavieja. Se escucharon ruidos, murmullos y volvió al auricular la voz de mi abuela. Era clara, nítida, como si estuviera a mi lado, como si sus labios estuvieran a pocos centímetros de mi oído: —Dice tu madre que le traigas algún libro y que no te tardes. No me da demasiada pena confesar que un temblor incontrolable me hizo tirar el teléfono. Cuando lo recogí, lo único que se escuchaba en el auricular era el tono de dar línea. Y mi curiosidad tiene un límite: no me atreví a marcar de nuevo, ni a pasar por mi ex-casa a la salida del trabajo. Pero sé que un día voy a llamar. Y que si me contesta mi abuela, y vuelve a invitarme, no podré decir que no. Iré con ella y con mi madre, lo sé, a comer ropavieja.

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Venecia

de Akrim Lirsart


33 Sandra Hernández. Es arquitecta y reside

en la ciudad de Quebec. Trabaja como diseñadora principal en la firma Régis Côté et Associés, architectes. En la búsqueda contínua de expresiones creativas que estimulen y complementen su quehacer cotidiano. @Vita_Flumen

Sonrío a manera de saludo. Mi vecino de asiento me devuelve el gesto mientras se acomoda una corbata morada con rombos negros diminutos. Pienso que debe ser un tipo tranquilo y que me dejará dormir. Tras sacar mi libro, pongo el bolso de mano debajo del asiento de enfrente y doblo mi suéter para usarlo de almohada. Bostezo, me siento relajada, supongo que el dramamine empieza a surtir efecto. Abro el libro y después de leer tres veces el mismo párrafo, decido dejar la lectura para más tarde. La sobrecargo me ofrece gentilmente un vaso de agua mientras se escucha al piloto dar la bienvenida con un acento que no logro reconocer (¿dominicano, boricua?). Tomo el vaso de plástico y me bebo el agua de un jalón. Cierro los ojos y descanso mi cabeza en el respaldo del asiento. Qué bien se siente. Poco a poco el barullo se atenúa y con él se va esfumando la tensión de esta última semana. Un codazo sutil me regresa a la bulla y me incorporo de golpe. Me doy cuenta de que invado el espacio de mi vecino por lo que balbuceo una disculpa torpe, primero en español y luego en inglés. El hombre sonríe incómodo y responde « no hay problema » sin siquiera voltear. Me acomodo de nuevo disponiéndome a dormir. Se repite el codazo pero ya no pido perdón, solo cambio de posición. Finalmente el cansancio me vence y en un instante todo desaparece. De la negrura emerge una imagen. Soy yo cruzando una calle que desconozco. Intento desactivar la alarma de un auto que está a unos diez metros de mí pero el control remoto parece no funcionar. Mientras me acerco, presiono una y otra vez el botón del llavero sin éxito. Al llegar al auto, inserto la llave y abro la puerta. La alarma se dispara y no encuentro cómo hacerla callar. Salgo del coche cerrando la puerta con fastidio y empiezo a caminar sin rumbo. Volteo hacia el auto, la alarma sigue sonando. En ese momento me doy cuenta de que me siguen. Son dos hombres que me señalan y vienen hacia mí. Acelero el paso y enseguida me echo a correr. Al doblar

para Claudia la esquina, resbalo y caigo. Los hombres están cerca, no me levanto. Me arrastro por el piso lográndome esconder debajo de un auto. Ellos pasan trotando cerca de mí, me encojo y cierro los ojos. Los tipos siguen de largo sin percatarse de que estoy a solo unos metros, tirada en el suelo, paralizada de miedo. Me quedo ahí, con los ojos apretados, controlando la respiración. Aguardo unos minutos, abro los ojos cautelosamente y algo no hace sentido. El piso donde yazco es morado con rombos, rombos negros diminutos. No me muevo, ni siquiera parpadeo, solo hago un escaneo visual. Estoy tendida en la corbata de mi vecino y puedo escuchar claramente los latidos de su corazón. Su cinturón de seguridad se encuentra a unos treinta centímetros de mi cara. Él está inmóvil, tieso, creo que no ha notado que estoy despierta. Imagino al menos tres maneras diferentes de disculparme pero ninguna me convence. Vuelvo a cerrar los ojos y decido permanecer así mientras encuentro una manera elocuente de zafarme de esta situación. En ese momento, el avión se sacude y la advertencia de abrochar el cinturón de seguridad se enciende emitiendo una alarma: la suerte está de mi lado. Aprovecho la turbulencia para fingir un sobresalto y con un gemido me lanzo hacia el lado opuesto, dejándome caer en el borde de la ventanilla. Simulo dormir por un buen rato hasta que el piloto habla de nuevo por el altavoz, esta vez pidiendo que llenemos los formularios de aduana. Entonces aprovecho la ocasión para abrir los ojos mientras estiro los brazos lentamente procurando hacer evidente mi despertar. Me acomodo en el asiento y recojo mi suéter del piso. Minutos después, un sobrecargo pasa repartiendo los formularios. Con una seña mi vecino le pide una pluma y yo le ofrezco la mía. Él me mira de reojo, titubea. Yo insisto y pongo la pluma sobre su mesa. En la espera, me acomodo de nuevo en el asiento. Los ojos se me cierran y pienso « cinco minutos, nada más ». El barullo se disipa y en un instante todo desaparece.

Sandra Hernández

EN EL AIRE


TARDE El reloj del tablero me recuerda que voy tarde. Las cuentas no me salen por más que intento hacerlas cuadrar: ¿qué demonios he hecho con los minutos esta mañana? Otra luz roja, ahora es oficial: la única manera de que llegue a tiempo es teletransportándome. Con un suspiro decido calmarme. Me quito los guantes y el gorro y miro de reojo en el espejo solo para comprobar que mi cabellera también es un caos. Enciendo la radio pensando que debí hacerme un chignon. Nieva del otro lado del parabrisas y me sorprende descubrir que hoy la nieve me parece chocante, casi anormal. El semáforo se pone verde pero yo permanezco inmóvil, paralizada. El bocinazo del auto de atrás me obliga a reaccionar. Piso insegura el acelerador, avanzo lentamente. De golpe, el paisaje cotidiano me es completamente ajeno: todo es monocromo, nada que ver con jacarandas y buganvilias. El termómetro indica -16ºC y entonces me pregunto qué hago aquí mientras de fondo Lady Gaga canta I want your love, love-love-love, I want your love... Un semáforo más, rojo otra vez. Sé que voy tarde, pero ahora no sé a dónde voy.

Solos

de Begoña González Comella

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35 Susana Della Latta.

(Buenos Aires). Escritora y artista plástica. Con un libro de relatos publicado Ojo de Pez, (Editorial Silueta, 2010). Tiene inéditos Sin alquimia (poesía, 2006-2007) y Drupa y otros textos (2007-2010). Radica en los Estados Unidos desde 1986.

Tus labios temblaron, hablando de sueños. Lo sé, pedías perdón a tu madre. Gu Cheng

Ho Hsiang-Ku señalaba el cielo y luego dirigía su mano al corazón. Cada milenio con idéntico ritual. De los 8 inmortales el único que continuaba prestándole atención era el juglar Lan Ts’ Ai-Ho. Los demás se divertían luchando con la espada mágica que le robaron a Lu-Tung-Pin. Hasta que en el último encuentro la emperatriz Wang, cansada de tal desobediencia decidió no volver a convocarlos y guardó los melocotones del árbol de la inmortalidad para que comieran las serpientes. -“Ay de mi, -exclamó uno de los reptiles escondido debajo de las piedras de siete colores- nunca me gustó la fruta” -“Prefiero ser cola de los dioses, esclava de dragones, rayo de luz para las epidemias, que pedirle los melocotones a Wang” Cientos de jóvenes serpientes salieron a la plaza en desaprobación, pero en ese momento, quien abrió la boca rechazando el fruto, cambió de piel y regresó al trasero de la gran diosa Nüwa, como si nada hubiera sucedido. Después que las demás se empacharon de tanto y tanto comer, la rebelde serpiente asqueada del conformismo de su especie, se arrastró por las montañas de Jiangsu hasta encontrar un árbol de manzanas. -“Ay de mi… ¿Por qué será que no puedo comer carne?” Enroscó varias manzanas en su cola, las hizo volar hasta donde Pangu separó el cielo de la tierra y volvió cansada a los pies de Siddhartha cientos de años más tarde. Pero uno de los frutos se desvió a otro paraíso. Lo que viene después de tal manzana, aún lo están investigando.

Susana Della Latta

En los Jardines del Emperador de Jade


DINA Nadie podía olvidar que a Dina se le cayeron los párpados cuando tenía 40 años. Para mantenerlos abiertos usaba dos cintas adhesivas que colgaban de sus cejas. El mismo inconveniente aquejó a Aristóteles Onassis, pero él se valió de otros métodos. De la unión de Dina con Herminio nació un hijo varón, Atilio. Mismo nombre que su abuelo, ex sacerdote de una iglesia en Génova. Dina fue tan temerosa a nuevos partos que prefirió quedarse solamente con Atilio, descargando así su sofocante tibieza maternal. Atilio no cesaba de llorar. Cuando era un bebé lloraba de noche; cuando era un niño lloraba por las golpeaduras de otros niños; adolescente lloraba ante el espejo al verse crecer vertiginoso; y lloraba adulto cuando el patrón no le daba el salario del mes. Dina escondía los centavos en lugares secretos de la casa para completar ahorros sin fin del primogénito. Dina no aprendió a escribir, pero sacaba cuentas impecablemente. En la cocina se podían encontrar largas sumas en tiras de papel. Sus párpados decidieron no hacer más esfuerzos por abrirse cuando Atilio se casó con una mujer nacida en Zaragoza. Filia da puta, dijo, y besó aquel gastado mapa genovés, con la aflicción de un personaje de Puccini. Hubo que usar cintas más resistentes e incoloras para que los muchachos del vecindario no la observaran con morbosidad. Un día fue a cobrar su jubilación. Caminó 10 cuadras al sol para no gastar su dinero en transporte y llegó al edificio agotada. Las cintas empezaron a despegarse por el sudor aquella tarde de primavera en Buenos Aires. La encontraron unos vecinos sentadita en un banco. Estaba dura y apretaba una larga tira de papel con 28 cifras antecedidas por el signo de pesos…

What´s up

de Begoña González Comella

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De terra Brasilis

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Tristeza não tem fim felicidade, sim Vinicius de Moraes-Antonio Carlos Jobim

I

Recuerdo las ocasiones en que veía sin mirar, me sentaba estático, en silencio, sin ocurrírseme un sema o una idea siquiera. Mi lira no exprimía sino gotas discordantes. Se devuelven, por asociación, las imágenes de otras ciudades, mis caminatas por avenidas calurosas y solitarias que se movían hacia atrás con desgano, mientras la tierra me empujaba, me machacaba las plantas de los pies, o me los apretujaba, como combatiendo las toneladas que las suelas de mis zapatos depositaban con paso de gigante aburrido. No se olvidan los acerbos comentarios de sobremesa, ya cotidianos… tampoco los soles opacos de Seattle, la nieve-lodo de Nueva York… la impuesta planicie de Miami y en ella el paso de conductores y pasajeros que en cada luz roja con negros anulares extraen una polvoreada solidez de las narices… el carro en su circular instinto siguiendo su memorizada rutina, desde y hacia, planchando perros calientes y gatos ahumados que se fríen en el asfalto. ¿Cuántas veces no me tragué un deseo, o me asfixió una frase? ¡Cuántas veces no amanecí con un obituario en la frente, o me asaltaron en una inesperada esquina, las “trovas fascinantes” de Donato Poveda, Alberto Tosca, Santiago Feliú, Carlos Varela! Símiles vigentes dentro y fuera de la isla. Estrofas que tocan salidas, evocan inasibles puertas y ventanas. No aluden precisamente a deudas o contratos, pero sí hablan en términos ridículamente primarios, con recursos sur-realísticamente primitivos. ¿Quién dijo que faltan acosos? Pero de pronto algo me golpea. Se me abre el verso y siento que un poema es, en la pre-génesis, una inquietud, un escozor. Es algo que corre o navega por un extraño océano, cuyas corrientes no son más que metáforas en reverso, morfemas

invertidos que esperan un recodo, un giro o un cobijo. ¿Se puede llamar flujo poético? Reinicio entonces la búsqueda del sabio. Aquella que empecé a temprana edad y que perdí o no me importó en la pubertad “sé que debo incesantemente reciprocar lo que recibo, que no es poco”. Me sobreviene entonces un chaleco de mimesis, me regodeo en otros poetas, creo creerme uno del grupo y me entra una sensación de no regreso. Como un Pierrot, se me antoja a la vez estar plácida y angustiosamente incursionando al otro lado de la realidad. Me veo empapado por una intensa lluvia de estímulos, hirviéndome en un extraño conocimiento de percepciones que me urge transmitir “no pido nada a cambio. Me conformo con lo mínimo. Me conforta la libertad escondida tras las cosas. Me alimenta su accesibilidad a mi afán, para así hacerme a la vez partícipe y vehículo. No soy más que un testimonio del cosmos”. Se manifiesta, sin esfuerzo, una eliminación de trabas, un desanclar de almas, un alud de quisquillosas moléculas. Veo las cosas de detrás, de dentro, de acá. Lo que parecía remoto se acerca, lo lejano se aleja. La transmutación es ya inevitable. Y así me da por recordar la pesadilla del hotel, en donde yo era el vestíbulo por el que pasaban despiadadas las gentes. No falta la del “piso 18” que, de acuerdo con el conserje, nunca existió. Ni la del que era yo el vacuno dueño del ojo de Buñuel. Se impone también la del ascensor, donde varado, me convertí en celda sartriana, mi cerebro cansado ya de tantos intentos de escape. Noto que en raros casos los sueños son menos reales que la cotidianidad. Y me empiezan a nacer preguntas locas en la médula, en la cutícula y en los poros ahora abiertos: ¿por qué la atracción de lo prohibido, que como cola de escorpión, simultáneamente te llama y te amedrenta? ¿Por qué se puede decir “mi vida” y no “mi muerte”? En fin, ¿qué más puedo hacer? ¿Enfrascarme en un texto erótico, aquel que, según Cabrera Infante, se lee con una sola mano? No; el producto tendría que estar exento de nimiedades existenciales, tendría que cumplir una función de mayor trascendencia: “me llega la inmensidad del firmamento, la caricia de los elementos, la

Héctor Manuel Gutierrez

Porque hay veces en que ya no hay ganas, se deja de tocar las estrellas, nadie se hace eco de tus liviandades. Por el contrario, se reproducen los críticos, aquellos cuya mayor preocupación es encontrar defectos. Se hunde uno en las nubes, se eleva en los ríos, sin saber qué hacer: si estrenar un pasado o tragarse un cilicio, convertirse en molusco y acomodarse en mis propias consecuencias acompañado de enjutos suspiros.


aparente simplicidad de la naturaleza. Muchos se quedarán en la comodidad de la nada, en el finito momento del placer, la liviandad de la existencia, el no agradecer. En mi sucesivo despertar, renuevo y pulo mi voz, mi canto y mi sentimiento. Aceito los medios disponibles en mi tarea”. ¡A celebrar las pequeñeces, a desmitificar las grandezas, a cotizar! ¡A iniciar un choteo de presentes, pretéritos perfectos e imperfectos, de singulares plurales, de esdrújulos monosílabos que sonaron bien y caen simpáticos! Lejos, frente a la cáscara de las cosas, más acá de su dermis engañadora, quedaban la rigidez de la gramática, los maestros que odian la prosa, los colegas que no me creen poeta, y los amigos enemigos de mis preferencias sintácticas. Allá quedaba una mujer que, llena de celos horizontales, me acusa de miope, ladrón de cronos semánticos y creador de etimológicas infidelidades. Se empecinan en buscar al yo que escondo o se esconde. Cuestionan obsequios de albergue y pociones de alimento a mis personajes, resienten el cohabitar con mi afición. No importa. Reales o irreales, a cada uno escuché. De todos aprendí.

Descolgando

de Begoña González Comella

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IV

Encuentro a Jorge Amado caminando las empinadas aceras de Cidade Alta. Es el alcalde que conoce los sudores del puerto, los amores de sus balcones, las orgías febrerinas, las viejas casas de Pelourihno cromadas de comestibles: mantecado napolitano, almendra, menta, lima, leche de coco. Va deliberadamente desnudo de noticias, ávido de voces, eludiendo comités de fallidas éticas… a sus obligaciones. Se mueve como una esponja, con la majestuosidad del Ova, Gran Maestro de candomblé, protegido de los Orixás, cazando figuras, vaciando lunas, absorbiendo causalidades que luego se convertirán en descriptibles y sensuales fórmulas que funcionan: La guerra de los santos; Gabriela, clavo y canela, Doña Flor y sus dos maridos, Tiesta. Como él, me aúno en entidades mágicas en busca de un tropo. Afortunadamente para él y para mí, no sólo abundaban, sino que se ofrecían, con la exclusividad de las orquídeas, como adivinando que tarde o temprano los usaría a mi antojo: yo beneficiándome con la regalía, ellos contentándose con la liberación. La tarjeta postal que había recibido anunciaba ya otro inminente período, que es como decir un punto acorralado entre dos sentencias, rico en creatividad, largo silencio de cementerio, un aporte a mis frecuentes cuarentenas. Allí se respiraba el legado de expediciones lusitanas. Se engullían melodías sazonadas por siglos de especias. Se complacía una comunidad otrora europea y dominante, esclava o africana, republicana o monárquica, capitalina o provincial, ahora mestizamente bahiana, donde la negritud es ideología y lo criollo canto. Llamaba inmediatamente la atención un perenne bronceado de irresistibles olivos y bermejos que se repetía en instancias cada vez más hermosas: circonios y topacios fundidos. Parecía respirarse constantemente una declaración metafísica de sagrado hedonismo, de sutil perversidad: Eu falo o Eu sinto, logo existo. Los ingredientes estaban ante mí: una excitante tranquilidad, una melancolía en euforia, un éxtasis en calma, en fin, una saudade inefable y necesaria. ¡Cuánta lozanía! Las antinomias son mi postre. Al fondo, la voz de Dorival Caymmi inyectaba un cromatismo descendiente que, sumergido en

Se eu pedir vocé me da O seu coração de Bayana também tem Sedução, cangerê, ilusão, candonblé Para vocé Dorival Caimmy

acordes menores, chapoteaba intimismos. La melodía endulzaba las ventanas como una cortina lograda en fino algodón playero, confabulándose con un sol en gestación que pronto bañaría las fachadas coloniales de una ciudad que canta y encanta. La brisa que se colaba y armonizaba con la música, como el simbiótico mar, me transmitía sus ondulados movimientos, con olas haraganas y espesas. Se toman su tiempo, coquetean, antes de acariciar los granos morenos que dibujan la playa. Emiten señales mezcladas con una meliflua brisa que me peina los vellos y almidona mis sábanas. En mi retorno también me despierta, suave y paulatinamente, el susurro de las duchas mañaneras de los que se preparan para el diario quehacer. Me imagino entonces otros trajines, diferentes horarios y extraños ambientes laborales, bajas compensaciones. Quizás los mismos aseos diurnos y nocturnos. Pero me niego a concentrarme en detalles tan prosaicos. El concierto tenía un toque distintivo, no el de la ciudad en que resido, donde siempre acechan alambres y móviles, autopistas de información y malas noticias. Al contrario: palpo un diálogo de tradiciones, un continuo compra y venta de gestos relajados, pueblerinos si se quiere, pero cómodos, como un baile que no necesita ensayo. Vienen de otras habitaciones, amplificadas por las antiguas tuberías que alimentan el centenario edificio donde pernoctaba, como venas metálicas, cual pipas de órgano barroco portugués empatadas con flautas de bambú del Dahomey. Todavía en cama, me convido pensativo. Mejor o peor, pero ya todo me parecerá distinto. Pasó la sequedad. Quedó la sal respirable en el espontáneo coito de húmedos oxígenos e hidrógenos. Ya no seré el mismo. Ni lo querré ser. La falda compartida de las montañas moría armoniosamente en los linderos de la mulata ciudad, con su peculiar redondez equilibrada y con olor a timbre de tambores que preñan con melaza el zumo del café recién liberado. En Pelourihno las angostas calles huelen a batido de marañón, dulce de jengibre y quimbombó que resbala en aceite de dendê. Más abajo, como en milenios anteriores, la bahía, sonriente, se deja penetrar.


Beatriz E. Mendoza. Es escritora y periodista. Traba-

Beatriz E. Mendoza

ja en Telemundo.com como editora y productora web. Nació en Barranquilla, Colombia y vive en Miami desde hace 16 años. Es autora del libro de poesía “Esa parte que se esconde”. bmendozac@gmail.com. Libro: Esa parte que se esconde Blog: www.paramatareltiempo.blogspot.com Facebook: http://www.facebook.com/butis Twitter: @butis73

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Una noche de juerga

Dio cinco vueltas a la manzana antes de poder encontrar estacionamiento. Al bajarse del carro, un choque térmico entre la delicia del aire acondicionado y el ambiente caluroso y húmedo de ese verano infernal hizo que se estremeciera. Sus piernas desnudas enmarcadas en una cortísima minifalda y sus zapatos a lo Ivanka Trump, recibieron el aire como una bofetada. Ya en la calle y después de haber vaciado el monedero en el parquímietro, echó a andar hacia el club, no sin antes acomodarse los senos dentro de la pequeñísima blusa. Parecía una de las bailarinas de Ricky Martin. Ella lo sabía, había escogido el atuendo con esmero. Después de todo sabía de buena fuente que Ricky iba a aparecer por Nikki Beach esa noche. A medida que avanzaba por las calles oscuras enmarcadas en tristes condominios de dos pisos escuchaba el barullo. Domingo al atardecer, verano, nueve de la noche. Al salir a Ocean Drive vio los carros en larga cola de espera. Grupos de chicos enfundados en guayaberas de seda, avanzaban hacia la disco.            Llegar sola la hacía sentir insegura, pero miraba hacia adelante con orgullo, como si nada pasara. Al llegar frente al bouncer dijo que era amiga de Andrea y la dejaron pasar sin cobrarle la entrada, tan solo le dieron una mirada lasciva a sus largas piernas brillantes y doradas de sol.             Dentro, el lugar hervía de gente. Subió al segundo piso para escapar un poco del barullo. Detrás de la barra vio a su amiga Beatriz. La española era una experta con los tragos e increíblemente su inmensa melena esponjada y risa no le estorbaba para trabajar. Se sentó frente a ella esperando que la reconociera. Con su dulzura de siempre, Bea se alegró de verla y le ofreció un trago de cuba libre cargadito cortesía de la casa mientras vigilaba que el “manager” no anduviese por ahí. “Me falta una hora


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para terminar el ‘shift’, guapa, así que date una vuelta por el sitio, Ricky todavía no llega”, dijo. Tomó un buen sorbo con la pajilla para no dañar el labial y se fue para el balcón a fumarse un cigarrillo. Atravesó el ‘restaurant’ provocando miradas, pero ya estaba acostumbrada a su belleza y no le incomodó el escrutinio. Sacó de la cartera tipo sobre un cigarro y ya iba a encenderlo cuando un chico le ofreció fuego. Era mucho menor que ella, parecía apenas de edad suficiente para estar en el lugar. Tal vez ni siquiera tenía la edad para tomarse un trago. El chico era desparpajado y conversador y aunque eran de la misma estatura, los tacones de Ivanka Trump la hacía lucir escultórica. Esto al parecer no le importaba al chico. Ella lo observaba desde su perspectiva y asentía a sus palabras mientras trataba de disfrutar del cigarrillo. De repente sintió una mano que la cogía por la cintura y al voltearse descubrió la cara de ese ex Marine buen mozo que alguna vez se había tirado y estaba tan bien equipado que la sangre no le alcanzaba para irrigar el cerebro. Estaba tomado, como casi siempre que lo veía, y quería propasarse con ella.  Este macho pensaba que cada mujer con la que se había acostado le pertenecía y así se lo dejó saber una tarde que se encontraron en la playa y le dio una nalgada en el culo enfrente de todos los que disfrutaban del sol en la 8  y Collins. Ahora parecía tener las mismas intenciones y ella trataba de evadirlo. El chico del cigarrillo intervino. Hubo un cruce de miradas de fuego, pero el grandulón desistió de la trifulca en medio de su borrachera y disuadido por la imagen atenta del ‘security’ negro vestido de negro que observa la escena con cara de malos perros. Bea llegó hasta donde ellos. Ya había terminado su jornada, ahora quería cambiarse en el baño e ir a la playa. El chico se les endosó como un cheque en blanco. Cruzaron el comedor con su decoración a lo na-

ranja mecánica y bajaron hasta el baño del primer piso. Bea se quito la blusa y se echó agua y jabón en los sobacos dejando sus pechos descubiertos y operados apuntando a diferentes lugares del espejo. Sacó desodorante de la cartera y entró al baño para hacer pis. La invitó a entrar con ella y le tocó observar con algo de pudor el chorro que caía al piso desde la inverosímil altura de sus tacones siete y medio. Se puso un vestido plateado muy muy corto, se pinto los labios desafiando a su imagen y salieron al ruedo. Lo primero que vió fue la muchedumbre que rodeaba al cantante, después los guardias de seguridad y al fondo su cabecita alta con su peinado de púas. Ricky volteó a mirarlas y les sonrió. Fue entonces cuando Bea empezó a gritar y hablar con su marcado acento castizo que su amiga quería entrevistarlo. Ella estuvo a punto de salir corriendo, regresarse al baño o abrir un hueco para que se la tragara la tierra pero en cambio se acercó al tumulto mientras sacaba la libretita de periodista de la cartera y se acomodaba la cámara de fotos.  Al primer ‘flash’ apareció brincando el relacionista público haciendo preguntas: cuál es el medio, cuál es tu nombre, cuando se publica, quien te dio permiso… Pero Bea lo interrumpió con una perorata de que Ricky estaba en un lugar público y era una figura pública y por lo tanto no estaban invadiendo su intimidad. Hasta ahí la entrevista y Ricky se fue como llegó. Bea y ella se fueron para la playa y se tiraron sobre una de las camas. Estaba cansada dijo Bea, y le sugirió irse para la casa y hacer el amor. Ella le respondió que ya sabía cual era su respuesta. Bea se le acercó y la besó en la boca. Al principio la rechazó pero luego le devolvió el beso al ver al chico del cigarrillo. Esa noche no dormirían ninguno de los tres.


Anfibios

“La casa del creer” Ilustración de Vicente Forte


Judith H. Ghashghaie. Nació en Caracas;

reside en Miami. Se graduó en Literatura en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, y de Artes Plásticas en el Instituto Universitario Pedagógico de Caracas. En 1992 finalizó un Postgrado en Educación para niños Superdotados en Oklahoma City University. Se desempeñó como docente en varias universidades y como artista plástica en residencia para

“Arts City Council” en Oklahoma. Ha obtenido varios reconocimientos y premios. Ha colaborado con reseñas, artículos, poemas, ensayos, dibujos y fotos en libros y publicaciones periódicas. Asimismo, ha mostrado su obra plástica en museos y galerías en diferentes países. Actualmente realiza libros de artistas y participa en proyectos internacionales, entre otros: la Vida desatenta en España.

Al parecer la abuela hace tiempo que metía al Lobo en su cama, encontraron sólo su dentadura postiza. La madre había enviado a la hija sola al bosque y por eso la acusaron de negligencia y la pusieron tras las rejas. La maestra prohibió a la niña ir a la escuela con el trajecito rojo por ser un color políticamente incorrecto. Caperucita no tiene más ropa.

La tienda de juguetes La exigua herencia que dejó su padre la invirtió en un negocio en Nueva York; en pocos días, los parroquianos que querían entrar al estrecho local superaba a la multitud de los desempleados de la nación. La BBC y CNN reseñó el acontecimiento. En una reciente entrevista exclusiva para la revista Forbes el primogénito declaró tener más dinero que el mafioso Carlos Slim. Ahora Pinocho es filántropo y obsequia millones a los artistas, su éxito y popularidad supera cualquier expectativa, quiere ser presidente el próximo año; antes de que llegue el momento, en su tienda de juguetes eróticos habla sobre el amor a sus clientes y reparte pedazos de nariz como si de panes y peces se tratara.

Mocos Cuando Pinocho finalizó su campaña presidencial las termitas se dieron banquete con su nariz.

Contratos Los enanos demandaron a Blanca Nieves porque no paga prestaciones laborales. El juez que llevará el caso es el padre del príncipe.

Inmigración Náufrago a Miami llegó Gulliver, la Migra lo deportó por ilegal. La cámara de comercio local protestó porque perdió una gran fuerza de trabajo.

Judith H. Gashghaie

Desgracias

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Tombos En la ciudad de Miami casi no hay crímenes y cuando los hay, son muy bonitos. El gobernador estipuló emplear ladrones para que la policía tuviera en que ocuparse. Ayer los polizontes firmaron su contrato.

Miedo

Plumífero

Hansel y Gretel no probaron ni un solo bocado de la casita de jengibre; la bruja cambió la receta de azúcar morena por sacarina. Pero eso sí, llevaron un pedazo de pared a la madrastra a ver si moría de cáncer.

Al patito feo nadie lo quería, cuando se convirtió en cisne un poeta vanguardista le torció el cuello. El cisne ya es anciano, quedó afónico y maltrecho.

Reality Show Un rayo destruyó la pequeña cabaña que se encontraba en lo alto del árbol; se comieron todo lo que era vegetal. Los participantes del programa tienen sangre, uñas y pelos en sus bocas, se están comiendo vivo a Godfrey, conductor del programa, y quien recientemente había explicado a los telespectadores que todo estaba planificado, que los nuevos concursantes eran vegetarianos y nadie corría peligro en la desértica isla.

Ricitos de Oro Devolvimos el apartamento a los prestamistas bancarios, nos mudamos a la pequeña Haití. En la Universidad de Gainesville se dieron cuenta que nuestros impecables documentos legales eran chuecos, no nos dieron más laburo en eso de los experimentos humanos; entonces, cortamos la cabeza a nuestra hija Ricitos de Oro; la  pusimos en una caja de Fedex, la enviamos por correo a la casa de empeños que anuncian en televisión.

De paquidermos

Florcitas

El poeta vivía en su torre de marfil con sus muebles y ornamentos de marfil y, naturalmente, con su musa. En la mañana los  elefantes llegaron y volvieron todo astillas. El poeta ahora sufre de claustrofobia y su musa no tiene dietes.

La joven quería que le hicieran el amor mientras le recitaban versos. Elí  Hierro era pesado y callado. Salvador, amanerado. Afrodisio Rojas tenía una voz chillona y una mirada nebulosa. Rodrigo era drogo. El resto de los poetas eran impertinentes borrachos tartamudos. La chica se fue a su casa con La Palabra entre las piernas. El rabo le creció  largo, largo; no sabía qué hacer. Entonces, se sentó frente a su computadora, comenzó a escribir esta historia de un cocodrilo de Everglades quien habla en metáforas y come florcitas. 

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45 Querida nieta; Sabes que siempre fuimos unos ofuscados irremediables. Elena y yo, todos los días, a ciertas  horas, peleábamos por las mismas cosas. Hoy fue diferente, discutimos sobre “El futuro de la humanidad”. Además, era ya tiempo de poner punto final a nuestras desavenencias. Tal vez pude haberme suicidado clavándome la  yugular con mi pluma de edición  limitada Mont Blanc; pero, me disgusté tanto con la risa bolchevique de tu abuela, que me  abalancé  para estrangularla. Su silla rodó por las escaleras, chocó contra la pared, se volvió chatarra. En la trayectoria, la maldita silla de ruedas Everest aplastó la pluma que había caído al suelo. Es por esto que el único objeto de valor que sobrevivió a nuestros ataques es el piano Steinways, el cual espero no sufra daños irreparables cuando meta mi cabeza en su caja de resonancia y me tire los 256 cm  de su acharolada cola sobre la nuca. Este es tu regalo, disfrútalo. ¡Qué tengas un feliz cumpleaños! Disfruta tu herencia. Tu abuelo Ignacio.

Conceptual En la exposición de arte efímero los espectadores no ven las obras.

Escena El recorrido visual se detiene en cada detalle de  la persa geometría de la alfombra, del crimen no quedó ni una sola gota de sangre. Una sonrisa de mercader ilumina la cara de la reciente viuda.

Mi Dino Cuando desperté, mi dinosaurio estaba allí, apestaba a borracho.

Valiente Era tan pobre que no tenía donde caer muerto. Murió de pie.

Dialéctica Alucio se la pasaba matando el tiempo en las esquinas; Hoy el noticiero dice que el tiempo mató a Alucio.

Narciso Narciso también es precavido, antes de mirar su reflejo en el lago, se acicaló el bigote y se puso salvavidas.

Mentiroso Gritó que el lobo venia; entonces, le disparamos.

Judith H. Gashghaie

Militancia


Macondo Las hermanastras de Cenicienta se casaron con dos enanos de Blanca Nieves. También tienen hijos con colas de cochinitos.

Zapato Cuando Cenicienta vio que el zapato había sido comprado en Payless le clavó un taconazo al príncipe en la cabeza.

Música Tañó su instrumento para desaparecer a los cagones gatos que tanto ensuciaban la playa de Miami. Cuando le dieron a firmar el amañado contrato El Flautista de Hamelin dio otro concierto con el cual borró de la faz de la tierra a los políticos del condado.

El Aristocrático Guisante -¿Cómo habéis dormido? - ¡Terriblemente mal!. No sé qué mágica pócima usasteis, ni qué cosa agregasteis al vino: tengo el cuerpo lleno de cardenales, un chichón en el cogote y duéleme la espalda. -¿ No habéis disfrutado joven y hermosa mía ? - Darly, no he mencionado lo contrario. Díjole la doncella mientras acariciaba un lugar que no vale el pene mencionarse. - ¡Sois una verdadera princesa! A través de veinte colchones, edredones y cobijas eléctricas, habéis sentido un guisante. Sólo una auténtica y perversa princesa podía pasarse la noche sin dormir por tener una piel tan delicada y ganas tan intensas.

Alimaña Otra vez se me cayó un diente; el ratoncito, en vez de mondas, puso debajo de la almohada una dentadura postiza y una cajita de Viagra.

Santa Claus Escribí a Santa una carta pidiéndole paz y armonía en el mundo, dentro de la bota de la chimenea dejó un vibrador.

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47 Las sirenas solamente lo hacen oral.

Especies II En el Miami Herald reseñaron a una Sirena masculina cuyas tres tetas de silicona están conectadas a una cola de cemento. La fotografiaron de pie.

Especies III El Minotauro dio a luz un Unicornio; una sirena lo amamantó.

Especies V La Sirena y el Minotauro se casaron, les cuesta decidir si vivir en mar o tierra. Se la pasan volando.

Especies VI Tanto la Sirena como el Minotauro poseen trastorno de personalidad múltiple.

La viuda de Pérez Cucaracha Martina es ahorrativa, avara, ninfómana; era tiempo de casarse e inventó que había encontrado una monedita de oro para atrapar marido. Propuso matrimonio al pobretón del Ratón Pérez. Proporcionó auto, casa, muebles, fiesta de boda y hasta una póliza de seguro de vida. Pasado un tiempo se dio cuenta que Pérez era holgazán, dormía tanto que jamás hacia el amor y nunca tenía nada que hablar. Sacó cuentas y pensó en el costo de un divorcio. Una cebolla en un caldo aparenta ser inofensiva. Dejó al consorte entendiéndose con la ebullición del agua a sabiendas que también era bruto y tragón, caería en la olla. La viuda ya no sufre ni llora por su mala inversión: sus segunda nupcias fue con el cocuyo, ahorra en gastos de electricidad.

Sortilegio Para mitigar la crisis Miembros del Club de Reciclaje salen después de clases a buscar entre  arbustos del parque  todo lo que se pueda reciclar. Según expresaron en la “La Voz Estudiantil” utilizaran hasta condones para derretirlos y elaborar cubiertos para la fiesta de graduación.

Judith H. Gashghaie

Especies


El secreto de Lucia Espejo, primer plano: Largas pestañas dificultan maniobra para ajustar lente de contacto verde sobre retina negra. Luego, protagonista peina melena postiza para luego colocarla sobre sus escasos cabellos. Espejo, close up: boca abierta muestra bola metálica, lingüístico pierce. Mujer se lame comisura. Tipografía del Arco de Cupido evidencia abultado tratamiento de Botox pronto a vencerse; dientes brillantes y blanquísimos.   Espejo, plano medio:  par de  explosivas tetas obviamente de siliconas, cada una tatuada con  Milagrosa Virgen de los Caminos. Mujer, con uñas muy largas, bambolea pierce de pezones. Espejo, full medio shot, acercamiento: Vientre. Aspira, expira aire: siete anillos con diamantes colgados alrededor de ombligo continúan también se mueven. Espejo, full shot: Protagonista sentada en silla, abre y cierra piernas. Primer plano: Monte del Amor rasurado: línea horizontal de vulva sustituye  incisión vertical original. Plano detalle: movimiento de vulva, labios inferiores y superiores parecieran sonreír. Suena teléfono. Cámara sigue a protagonista quien inquieta se dirige a abrir ventana de habitación, se asoma y mira hacia afuera. Paneo de cámara: abajo Boulevard Lincoln Road. Habla por celular; ruido de ambulancia proveniente de calle impide escuchar conversación; cierra ventana, regresa a sentarse de nuevo frente al espejo: Espejo, close up: Lucia desprende cuidadosamente pestañas postizas, continúa hablando por auricular: -Avances de la ciencia es galopante - Cirujano instalará  reloj cucú digital. - ¿Dónde?... no te lo puedo decir… -Shii, es un secreto.

Edicto El Presidente probó el traje delante del espejo, Ensayó algunos pasos frente a sus Ministros y Senadores quienes ya habían votado a favor : Luego, salió y desfiló por las calles de la ciudad, Hasta que un niño chilló:- ¡El Presidente va desnudo! - ¡Pero si no lleva nada!, indicó un anciano -¡Es un pelotudo! Exclamó un extranjero -¡Pareche un chichonchito”, dijo alguien no identificado. -¡ La tiene chica! Aseguró una mujer !Qué pelotas! gritó el pueblo entero riendo a carcajadas. El Dignatario siguió caminando más altivo que antes; sonrió y hasta hizo la habitual señal de puñeta . Ministros y Senadores continuaron el desfile sosteniendo la invisible cola de su frac. Al día siguiente apareció publicado un edicto en el cual se reducían horas laborales tanto a empleados públicos como privados. Mujeres, niños y ancianos tienen ahora que pagar impuestos, los extranjeros fueron deportados.

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Bastó un solo pedo del lobo para volar la casita de los cochinitos. Los tres hermanos se fueron corriendo y se inscribieron en Harvard; decidieron estudiar arquitectura, diseño de armas nucleares e ingeniería. Luego, construyeron un edificio que no lo derribaría ni la guerra de las galaxias pero ya el lobo se había enterado que la carne de chanchitos tiene muchas hormonas y toxinas; entonces, se dirigió a la nueva vivienda, se puso de espaldas, a unos metros de distancia, apuntó con el rabo la inamovible construcción y la cagó de verde.

La tortuga Para que continuara siendo un “Role Model” el gerente de la empresa Nike quiso obsequiar una docena de zapatos a la tortuga por haber ganado la carrera contra la liebre . La conchuda despreció el premio, se sentía más cómoda con los calzados marca europea Puma . Además, ella le espetó al gerentucho en su cara que lo que realmente necesitaba era una moto para no esforzarse tanto y tener más tiempo para pasear.

La gallina Después que el granjero y su esposa mataron a la gallina que ponía los huevos de oro hicieron una rica sopa que alimentó a varias generaciones del pueblo.

La cigarra y la hormiga Cuando golpeó, la puerta se abrió y es que: la workholica hormiga había cocinado toda suerte de bocadillos y esperaba a la irresponsable cigarra para que animara con su música la fiesta. Ambas pasaron ese cruento invierno muy borrachas, haciendo cosas indescriptibles por que son privadas y, sobre todo, muy contentas.

Justicia narrativa a una triste puta novela Sobre sábanas amanece carbonizado anciano y adolescente. Combustión ha sido ocasionada por erótica gramática. Chica es nieta del Nobel novelista que inventó esta historia.

Judith H. Gashghaie

Los tres cochinitos


Frank DimasFuentes

EL ASCENSO

Atravesando el pasillo rumbo a su oficina, escucha la palabra reptil y comprende que se refieren a su persona. Que angustia, que desazón la impiedad de esta palabra; sabe que por su contenido genérico, puede ser cualquier tipo de reptil, porque se arrastra simplemente. Siente que tal descubrimiento más bien lo nutre para mayores empresas de oficinas ministeriales y de embajadas. Tanto lo conmueve el orgullo, que puede hasta disimular los resquicios de venganza contra sus burladores. Ahora que tiene mostrar algún talento, el ascenso se le hace tan difícil como el de los alpinistas, se aferra por aquí, resbala por allá. Otro tanto se arrastra.

LOS CERDOS ANDAN VOLANDO

1.

Los vendedores le decían “no hay carne de cerdo, los cerdos andan volando”. En los

pocos sitios que le quedaban por preguntar, también se lo decían, y la respuesta sonaba atronadora en su cabeza, para dejarle al fin la bellísima imagen de cerdos que volaban. De regreso a casa, tratando de disipar su perturbación, él mismo se lo decía:“los cerdos andan volando”: las palabras ahora las sentía coherentes y visibles, tendían a concretarse delante de sus ojos, pero quedaban sólo en la forma de bocetos que desaparecían, hasta que las arrojó en un entonado rumor y las impuso sobre el aire, y vio cientos de cerdos volando de verdad. El hambre y los cerdos son dos cosas espiritualmente compatibles.

3.

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Mael Aglaia.Economista

ambiental mexicano viviendo en Alemania. Ha publicado en la revista literaria Perro y en la antología palindrómica Sorberé Cerebros. Escribe en su par de blogs y en Twitter: @MaelAglaia.

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Mael Aglaia

I. Serena Miami, calle, rúa, laurel, la cima, imán eres.

II.

Anula la seda de noche; la sedan, ella es a su manera ala; a ti Miami tira marítima; imita a la arena, musa sea llena de sal, eh, con edades a la luna.


Anna Sotelo.

Ana Sotelo

(La Habana, 1959) Poesía y Prosa. Cursó estudios de Arquitectura en Cuba. Reside en Miami, USA. Pertenece al taller literario “Proyecto Setra” de Books and Books, asiste al curso y taller de “Creación Literaria” del MDCC. anna.sotelo@gmail.com.

En el pasillo de atrás Él disfruta escuchando sobre religión, también acerca de esoterismo y metafísica. Cuando se percata de que en algún lugar hablan del tema, el interés aguza su oído ávido y despliega una actitud pasiva, dejándolo relegado en el grupo de los simpatizantes iletrados. Jamás ha leído un libro de teología ni teosofía. Nunca ha tocado una Biblia o un Korán. En su búsqueda se le ha visto desandar en silencio, iluminando los pasillos. Él no pregunta, no está en su naturaleza. Por respeto, nadie se ofrece para ayudarle. Entonces, se le van las horas, con la cabeza volteada, revisando cada lomo, cada título y acariciando las aristas de los anaqueles… allá atrás, en la sección de Humorismo.

Vedette 1

deTonia Pérez

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Torero Azul 1 deTonia PĂŠrez


Entrevistas

“A ojos abiertos” Ilustración de Vicente Forte


55 Alfredo Triff

“Miami es una tierra prometida y ha pasado a ser una tierra franca”.

La primera vez que vi a Alfredo Triff fue junto a su mujer, Rossy Inguanzo, fue un domingo por la mañana recién instalado ya en la ciudad de Coral Gables hacia el año 97. Hojeaban a vuelapluma la sección de arte contemporáneo en Barnes and Noble de Coral Gables. Recuerdo que entre sus manos hubo un momento que sostuvo una edición de Francis Bacon, que a principios de los noventa había muerto en Madrid. Hoy este profesor de universidad en UM y MDC, violinista y compositor musical, filósofo, ensayista, crítico de arte, gourmet y amante de la buena cocina, creador y fundador junto a su esposa de tumiamiblog -tiene en la foto de presentación uno de los retratos desfigurados que Bacon se hacía a sí mismo- nos habla de otra ardor creciente en su vida: nuestra ciudad.


Nagari. ¿Piensas que Miami como urbe tiene la potencia emergente como para poder ser una ciudad líder en el campo de la cultura y el arte en un futuro en EE.UU? Alfredo Triff. Miami no es una ciudad histórica como Nueva York. Nueva York, con un pasado irlandés, holandés y de tradición burguesa, lleva la ciudad a un distintivo propio a lo largo de su historia. Miami es una ciudad de vacaciones con poco más de 100 años; una ciudad ressort. Después de la Segunda Guerra Mundial empieza el apogeo como lugar vacacional, y de retiro para la comunidad judía. El entertainment se apodera en todo el litoral de Miami Beach vienen Frank Sinatra con su Rat Pack, Jackie Gleason. A partir de los 60 empieza la emigración cubana y en los 70 se incorporan otras de cariz latinoamericano como la nicaragüense, la colombiana, la brasileña, la haitiana, la marielita de los 80 otra vez de la Isla, la argentina en los noventa como consecuencia del corralito, la venezolana a raíz de la crisis de Chávez. Y tanto al norte como al sur, una emigración agrícola mexicana. Por descontando, nombrar la colonia afroamericana nativa, la bahamense de principios del XX o la propia puertorriqueña en el barrio de Wynnwood. Pero esta urbe no tiene un núcleo central, es como un... quilt Nagari... como un pachtword. Alfredo Triff. Miami es una tierra prometida y ha pasado a ser una tierra franca. Lo que conecta a la ciudad como un núcleo común son muchas superestructuras; son como pequeñas montañas. Por ejemplo, el arte une mucho a la ciudad, en cambio, la música aunque parezca una contradicción, menos... Voy a decirte porqué: hay muchas músicas en este espacio. Nagari. Háblame precisamente de estas músicas, no sólo desde la investigación, sino ya como actor y explorador de este relato. Alfredo Triff. Aquí hay festivales de música jamaiquina, nicaragüense, de jazz, clásica de ballet,... Uno de los festivales de música electrónica más importantes, El Winter Conference, con un repertorio de tecno que se difunde desde los almacenes, los raves, la música house. Pero en cambio, dentro de este mosaico el público acude según sus orígenes. Por ejemplo, si vas a Hoy como Ayer, es el público cubano quien mayormente acude. Si vas al festival de Coconut Grove, el Goombay, es la comunidad afrocaribeña quien danza en la calle. Yo diría que hay una segmentación, a diferencia de Nueva York, que es más cosmopolita y donde se percibe más osmosis que aquí. Nagari. ¿Me das a entender que la estructura ur-

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bana de la ciudad no permite esta mezcla fluida entre las distintas culturas musicales que cohabitan? Alfredo Triff. Exacto. La causa de que no exista el concepto de barrio en esta ciudad es por culpa del automóbil. Vamos de cubículo en cubículo para desplazarnos y llegar. No nos vemos en la calle. Es una ciudad muy extensa. Nueva York es una ciudad compacta. Pero fíjate que Miami ya no puede crecer más por los lados... sólo le queda hacerlo hacia arriba. En el futuro, cuando finalice los efectos de la burbuja inmobiliaria, vamos a ver más brickells, más coral ways, o más north miami avenues. Nagari. Regresemos a la música afro caribeña que ocupa un lugar especial en nuestra metrópoli y que al cambio de siglo ha permitido la internacionalización de la ciudad con su difusión. Alfredo Triff. Desde que Jerry Massucci en los setenta creó como productor el concepto de salsa, la música afro caribeña ha evolucionado indiscutiblemente a lo largo del último tercio de siglo y principios de éste. A partir de los años 90 la música cubana se abre al exterior con nuevos ritmos y sale de su estancamiento. A principios de siglo, se produce el fenómeno de la globalización y por tanto aparece lo sincrético de las distintas músicas. Un ejemplo de ello es el grupo Yerbabuena. Hay que hablar también del fenómeno de la cumbia colombiana que arrasa en el continente del sur, incluso en la propia Argentina, y aterriza lleno de éxito en Miami en los 90. Entonces, este género, con el calipso, el reggae, la timba o la palabra que aporta el rap desde la música negra que ofrece la cultura del hip hop, toman el relevo. Más adelante se añade el reggaetón que nace en Puerto Rico pero que es en nuestra ciudad donde se afinca y entra en crisis a la misma vez. Todo y que es en Hialeah donde hoy se oye este género incluso más que en San Juan o Ponce. Pero para concluir este tema habría que decir que aún hoy,Miami, no ha logrado elevar su nivel en música propia, al nivel que lo ha hecho el arte en esta ciudad. Nagari. Entonces abramos un nuevo tema. ¿Cuándo empieza en sí a considerarse la ciudad inicio y peregrinación en las artes visuales? Alfredo Triff. Cuando yo empecé a cubrir en 1998 en el NewTimes la sección de arte, se iniciaba un movimiento de arte contemporáneo autóctono que empezaba a exponer sus obras en el Downtown. Eran muchachos salidos de la escuela de New World Arts School y también graduados de FIU. En aquella época, sólo Frederic Snitzer y Ambrosino, entre otros, recogían las propuestas de estos jóvenes artistas y el único gallery walk


57 de la ciudad era el de Coral Gables. Previamente, Miami venía de la década de los 80 de una imagen entre maldita y bendita al mismo tiempo sobre los hechos de sobra conocidos que dieron a la ciudad la fama que tuvo Chicago en los años 20. La serie televisiva de Miami Vice es una prueba documental inspirada en lo sucedido. A partir de estos hechos y la venida del Mariel la ciudad se internacionaliza, independientemente del mensaje negativo que difunde. Yo me atrevería a decir que, en aquella época, le añade un cierto glamour el crimen que aquí se sucedía día sí y día también. Nagari. En el 2001, si bien fue fallida por los acontecimientos del 11S, se inaugura la feria de Basel. Entonces la ciudad... Alfredo Triff. Miami da un giro radical en aquel momento. Después de once basels hemos llegado a más de veinte ferias y eventos de arte paralelos. Ferias como las de Diseño, del brazo de escuelas como la que existe en Design District para jóvenes promesas. Grandes coleccionistas que ubican sus obras aquí como los Rubell, Marguiles o Craig Robbins. Concentración de arquitectos internacionales para competir en obra realizada como la local Arquitectónica, Herzog y De Meuron, Zara Hadid, César Pelli… Y podríamos poner como ejemplo de esta compilación el proyecto Acqua. Un nuevo concepto a la hora de percibir un barrio en pleno siglo XXI. Nagari. Hablar del mundo del arte nos lleva necesariamente a citar nuestro particular Soho de los años sesenta en Nueva York, me refiero por supuesto al área de Wynnwood. Pero sería hipócrita si no pensara que el espíritu innovador de sus orígenes ha desfallecido al final de esta primera década. ¿Piensas tú lo mismo al respecto? Alfredo Triff. Desde que Bernice Steinbaum, Locust Project, o Dorsch Gallery empezaron en esta área a finales del siglo pasado, Wynnwood pasa a ser un barrio de pequeños talleres y población mayoritariamente boricua, a lo que es hoy: un lugar de peregrinación sobre el mundo del arte local, nacional e internacional. Ir al gallery walk el segundo sábado de cada mes es exponerse a ser visto y contemplar el “espectáculo” del arte, que es tal como hoy se concibe este universo de la creación visual. El arte hoy es una excusa para la cultura. El arte se ha democratizado con la paradoja que esto implica con respecto a la calidad. Podríamos hablar incluso de un arte franquiciado. Y hoy nuestra ciudad está en este circuito en un barrio que ha aflorado la gentrificación por toda el área. Nagari. Hace ahora aproximadamente ocho años que Tumiamiblog sale al aire a poblar un espacio

en la red que sirve de trampolín para hablar de la metrópoli, de sus habitantes y de los temas e inquietudes que éstos planteen. Después de un tiempo espectacular de arranque, ¿qué función sigue aportando el blog a nuestra vida cotidiana aquí en Miami? Alfredo Triff. La dura realidad es que ser bloguero requiere un cierto idealismo, no por el dinero o la fama, sino por una causa cualquiera. Tuamiamiblog nació para ser un barrio, el barrio nuestro. Y llevar este barrio al mundo… y que supieran lo que aquí se cuece. En nuestro lema de principio había dos ideas base: la apertura libre pero respetuosa hacia el articulista,lector y opinador y la divulgación de la ciudad por el mundo. Al principio los temas eran principalmente Miami, pero también la realidad de Cuba. La temática fue variando y la naturaleza del blog se abrió para no ser monotemática. Hemos dado voz al movimiento gay y al feminismo, al evento cultural del momento, a la crítica de arte, al ensayo, a la lírica, a recordar las piezas que han marcado historia en la música y también a las nuevos talentos, al cine, a la denuncia política, a la arquitectura, al puro entretenimiento vano y divertido, al cómic, o incluso a la filosofía y al pensamiento. Hemos tenido buenas lecturas de fuera del país. Tumiami ha sido como una escuela para todos y abierto a todos. Hemos crecido con la ciudad y hemos dado a la ciudad lo que creo que se merecía. Tumiami es un blog progresista y hoy por hoy más ligado a la información actual como la primavera árabe, los movimientos como occupy wall street, la crisis financiera, los recovecos que guarda la dictadura del “susodicho” pero sin olvidar los orígenes por lo cual fue creado. Nagari. Concluyamos pues… ¿cómo te defines ante esta ciudad? Alfredo Triff. Yo vine de Nueva York acá; elegí esta ciudad para vivir aquí. Mi Miami es una tierra prometida y ha pasado a ser una tierra franca patria actual es Miami. Soy miamense y me siento como en mi casa. Te diré más, creo que con mis acciones ayudo a desarrollarla a la vez que lo hago conmigo mismo. Yo soy un militante, como tú, de Miami. Nosotros desde Tumiami y vosotros desde Nagari vamos navegando juntos en la misma dirección… Yo no sé si la historia “nos absolverá” pero indiscutiblemente, como otros más, seguro que nos cita aunque sea a pie de página… ja ja ja. E.R.


Baltazar Santiago Martín

Baltasar Santiago Martín Garrote. Nació en Matanzas, Cuba, el 15 de julio de 1955. Ingeniero estructural desde abril de 1980, en 1987 fundó en La Habana el GRUPO “ARAR” (Arte y Arquitectura) para incrementar la presencia de la plástica en la arquitectura cubana, y en 1993 pasó a integrar el consejo de redacción de la revista Ingeniería Civil. Tras seis años en la ciudad de Querétaro, México, donde estudió una maestría en Educación, en mayo del 2000 arribó a Miami y primero trabajó como profesor de Computación y de Pintura al fresco en el centro comunitario “Abriendo Puertas”, para luego retomar la ingeniería estructural por casi diez años como proyectista e inspector de obras. Tiene cinco libros publicados: Amaos

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los unos a los otros, EDITORIAL BETANIA, Madrid, 2006; Esperando el velorio, EDITORIAL Alexandria Library, Miami, 2007, Calentando el bate, EDITORIAL ZV Lunáticas, París 2008; Una vida, un tren, EDITORIAL Alexandria Library, Miami, 2010 (presentado en la Feria del Libro de Miami del 2010), y Visión 21/21, EDITORIAL LINDEN LANE PRESS, Miami 2011. Su primer libro fue re-editado por la Editorial Eriginal de Miami en el 2011. En marzo del 2008 creó la Fundación APOGEO para el arte público. Actualmente se encuentra acopiando información y escribiendo una novela biográfica, titulada Bailando al borde, sobre Alicia Alonso, la prima ballerina assoluta cubana.

Fotografía: Alone

de Youri Luis Mendoza Silverio

Rubí Sibila Arana,

una voz que resalta en el gran coro polifónico que es Miami. Si Estados Unidos es un país de inmigrantes, la ciudad de Miami y el condado del cual es su corazón lo son aún más, cual casa de espejos de feria de pueblo de provincia, donde rostros de casi todos los confines del planeta se contemplan, azorados de su propia distorsión, y donde hasta la faz de la mujer barbuda puede verse completamente depilada. Esta gran casa de espejos, cosmopolita y provinciana a la vez, donde todos respiramos el mismo aire pero lo exhalamos cada quien con nuestro aliento nacional, tiene, por suerte, un coro de poetas lunáticos –valga la redundancia– que la exorcisan de ser solo una selva de malls y condominios estancos, pero no exentos de naufragios. Si Matanzas, ciudad de mar, ríos y poetas, ha tenido en Carilda Oliver su voz acuática, y en Milanés su mudo loco y elocuente, Miami tiene hoy por hoy un coro polifónico de múltiples acentos, que conjuran en total libertad mental la tiranía de lo neutro, donde Rubí Sibila Arana entona su voz nicaragüense y panamericana contra los molinos de viento que pululan en esta ciudad de la Mancha Hipotecaria. La Fundación APOGEO, multicultural y multimedia, acoge esta mujer intensa y dulce, para escuchar su canto de vida y esperanza.


59 –Rubí, ¿ya desde niña escribías poesía? –Desde mis tres años estaba atenta al sonido de las palabras. Escribía composiciones en la escuela, tal vez poesía sin saberlo. –¿Cómo fue tu adolescencia?; ¿cuáles o quiénes tus héroes y/o modelos? –Mi adolescencia e infancia fueron casi felices, pero ahogadas de angustia existencial por las noches… Jesús de Nazaret, ése fue un modelo o un príncipe azul; a nadie amé tanto. Otros: Giordano Bruno, Einstein. Pero Neruda mostró a mi alma la libertad del cielo poético. –¿Con qué adjetivo te definirías, como persona y como poeta? –Me definiría con el nombre que mi madre me adjudicó en la infancia, como para burlarse de mí: pensadora. –¿Cuándo y cómo llegas a Miami? –Vine huyendo. Motivos personales poderosos me impulsaron a esta aventura que no termina. Llegué en el año 1974, y vi de nuevo a Nicaragua hasta el año 2005, cuando fui invitada al festival internacional de poesía en Granada. –¿Cuál es tu rutina de un día normal? –No existe rutina normal para mí: nací cronopia y perdida. Sólo sé que mis despertares se aferran a un bolígrafo y debo escribir un verbo o una oración, o un nombre; algo que vaya en busca de “esa cosa liviana, alada y sagrada” para poder caminar el día, y la noche. –¿Quiénes son tus escritores preferidos? –Desde siempre, Platón; de hace unos años, Jorge Luis Borges. El boom completo nacido de América aún sometida; nuestro premio Nobel que conversa en las catedrales, y una lista de nombres infinitos. Otra de nombres amaestrados en la ironía de las más agudos intelectuales. –¿Concuerdas con Belkis Cuza Malé en que un poeta debe también “limpiar la casa, cocinar, atender a la familia, y hacer las compras del mercado”? –Bueno, si tiene familia, porque para un poeta orgánico la familia es la soledad. La familia es un regalo del cielo y no veo disminuirse al esteta entre el remolino doméstico, más bien él se hace ofrenda. Eso es hermoso. –¿Te ha sido muy difícil publicar tu poesía? –A los artistas, en Miami, nos es difícil. Mucho y más a los poetas. Yo no soy la excepción. –¿Cuántos libros has publicado, y cuál de ellos consideras el más logrado? –Cuatro poemarios y una antología personal: Príncipe Rosacruz. Emmanuel: Un mandala hecho libro. Alcanza nivel profético. La poeta María Ángeles Méndez, por ejemplo, como otros lectores, se aferran a su lectura, sus varias lecturas.

In Nomine Filli (En el nombre del hijo): Debo decir que es el poemario más pequeño del mundo, el más doloroso. Trece textos escritos con sangre. A él se refiere Adriana Herrera cuando dice que uso “las palabras como un rito de resurrección”. Yo digo que es un sello. Y que su ars dolorosa es circular. Homenaje a la tierra: Toca los puntos externos que más me conmueven. Acahualinca, uno de mis génesis concebido con ese nombre bello para dar a nuestra madre tierra un nombre nuevo, el nombre de música que surge como una plegaria del barrio más miserable de Nicaragua, la tierra de Augusto Calderón Sandino. Yo me acojo al nombre sagrado de Acahualinca como a un analgésico, y sé que son cosas que sólo un ser absurdo como yo hace para amansar su propia rabia ante tanta desolación y tanta impotencia. Digamos que es mi grito en el tiempo que me toca vivir. Agua sagrada: Hoy no hablaré de este libro  porque siempre se tiene mimos para el último amante. El oráculo de Olga Connor, la sibila cubana, dice: “Poesía que ahora viene en cuerpos de agua, desde la lluvia hasta la catarata, toda fluida, buscando la pureza esotérica del bautismo en el espíritu, pero también el ánima del erotismo que simbolizan las aguas”… –¿Cuáles son tus mayores anhelos? –Partir del planeta sin deudas kármicas, alcanzar la paz profunda. Todavía no la tengo. –Rubén Darío y José Martí, ¿qué significan para ti? –José Martí es la voz de mi conciencia francmasónica y cósmica; Rubén Darío, el pastor que apacienta los símbolos y los ritos. –¿En qué proyecto estás trabajando actualmente? –En otras ocasiones he contestado tal pregunta y luego no sucedió como dije. Ahora siento que esta pregunta se debe hacer a personas normales. Yo no lo soy. –Para poner una pausa por ahora en nuestra conversación, ¿Rubí Sibila Arana cree en la reencarnación y en las vidas pasadas, y en el esoterismo y la metafísica? –Creo que el agua del bautismo es el líquido amniótico del vientre materno. Creo que la resurrección de la carne y la vida perpetua están contempladas hasta en el credo de Nicea. Creo en el Cristo, Pitágoras, Eliphas Leví. Creo en Hermes Trismegistus. P.S. Y que tú eres Baltasar, y me has dirigido 12 preguntas: una por cada pétalo del chakra de tu corazón. Más una, que no tiene número. Gracias por el oro, gracias.


Grafiteros ilegales

o y l e d s a r u t a n ig s Las i m ia M e d d a d en la ciu

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Cuando Kevin Donovan se presentó a un concurso de ensayo en su instituto de Nueva York, lo ganó. Fue premiado con un viaje a África y su enfoque del mundo hizo un giro. Fue al cine y vió Zulú y le impresionó tanto la solidaridad mostraba con este pueblo que pensó hacer lo mismo con sus aledaños. En su viaje al continente africano, las comunidades que visitó le inspiraron para dejar la violencia y crear una comunidad en su propio barrio, Bronx River. Cambió su nombre a Afrika Bambaataa Aasim, apodo procedente de un jefe zulú, que lideró una rebelión armada en Sudáfrica y fue precursor del movimiento anti-apartheid. Así comenzó de joven a pensar en la forma de adaptar sus habilidades para orientar la lucha entre gangas hacia una labor de construcción para la paz. Fundó la “Bronx River Organization” como una alternativa a los Black Spades, su antigua pandilla en la isla de Manhattan, e instauró las cuatro bases de lo que después se denominó el movmiento del hip-hop: MC (el maestro de ceremonias) DJ (el pinchadiscos), el hip-hop dance y su expresión gráfica: el grafiti. En los 70, en la Gran Manzana, los transportes públicos y las paredes de las áreas más abandonadas e industriales empezaron a popularizarse los acrónimos característicos de este género. Los autores ponían su apodo y algunos añadían el número de la calle. Por ejemplo: Taki 183, Tree 127, Julio 204, Cay 161, Junior 161, Eddie 181; eran todos los grafiteros del lado superior del oeste de Manhattan, en la mayor parte de historias del temprano grafiti en Nueva York. Otros, con más fortuna, pasaron al campo del arte contemporáneo como Basquiart -que firmaba como SAMO- o el ya fallecido Keith Haring. Y otros como ZUN y ÁNIMO, en nuestra ciudad, idealizaban a sus maestros del norte mientras daban vida a este movimiento en los muros de Westchester u Overtwon. Esta entrevista es el testimonio de dos grafiteros ya entrados en años, 40 y 38 respectivamente, que junto a unos pocos más, se consideran los pioneros del boom del grafiti en nuestra metrópoli.


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Nagari. En los años 80 empieza la popularización del grafiti en Miami ¿que memorias podéis contar de aquellos años? Zun. En 1985 yo bailaba breakdance y admiraba mis maestros Ade Abc, Ata, Vo5, and VIP. No dejaba de acudir a las citas donde se reunía los que querían rapear y writear. Y no paraba de fijarme en el espejo de N.Y. Aquí lo hacía con los Globe, los Frosty Ice, Scam, Pat 82, Eeze, que murió. Está gente llevaban poco tiempo, con la pega que no habían muchos documentos de aquella época que atestiguaran sus obras. Ánimo. Yo admiraba a los mayores en el 87. Estaba escribiendo en Westchester, mi barrio. Y como ha dicho Zun, si bien en Pennsilvanya Combread fue uno de los pioneros, el gran precursor del grafiti, ha sido la propia ciudad de Nueva York que siempre divulgó al mundo, la cultura del hip-hop. Nagari. Hay un documental que marca el inicio del movimiento grafiti en general… Ánimo. Se llamaba Styles Wars un documental sobre Nueva York donde la gente pintaba los trenes del MTA de arriba a bajo. Style Wars fue la primera vez que uno podía ver en realidad que se hacía allí. Nagari. ¿Qué importancia tiene y cómo evoluciona la tipografía? Zun. Simple style es una manera de escribir propia de lo inicios donde la letra se amplifica y se engorda En el Wild Style se acerca más al garabato y es más difícil de grafiar. La fuerza está en adivinar qué se lee en aquella escritura tan serpenteada. Pero siempre hay un estilo. Por ejemplo, en este momento los destellos blanquecinos en los bordes están muy de moda. Nagari. Ustedes hacen su propio acrónimo pero… ¿Por qué vienen otros y garabatean encima? Ánimo. Si un grafitero pisa el nombre de otro es una señal de guerra. No se debería hacer. Es diferente de si uno lo escribe al lado. No puede ser que mate tu dibujo. Hay que respetar el espacio. Si alguien escribe encima, es un insulto y hay que respetar la ley de todos.


Nagari. Si esta ley no se respeta… ¿puede haber violencia? Zun. Esto pasa por ejemplo si alguien de la crew está celoso. Si tiene una novia y el otro se la ha cogido. O si uno mira al otro mal por un comentario inapropiado. O si uno escribe encima… u otro estaba muy cerca de tu tag. O también, si alguien que no es de tu neighborhood, viene a pintar en el tuyo. Puede ocurrir en alguna ocasión que sea un desafío de “a ver quién es el que hace mejor las pieces”. Entonces se incia un battle; se busca una pared donde puedan trabajar lo dos y unos jueces, que acostumbran a ser lo grafiteros de más edad llamados pioneers, son los que se ponen a valorar quién lo ha hecho mejor. Nagari. La fama, lo ilegal, la visibilidad de la obra, sin duda, forman parte de este mundo en el cual os movéis. ¿Qué se siente cuando uno ha acabado de poner su nickname? Zun. Todo el mundo que hace grafiti tiene el animal a dentro. Cuando acabo un trabajito, me siento como si llevara la capa de Superman. Hay el riesgo de que te vayan a detener la policía. Pero a mí nunca me han cogido con ningún spray can en la mano. Una vez me escapé en Sunny Island y me escondí en un hotel. Vino un amiguito mío y me recogió después de perseguirme largo tiempo. A Fran, un colega mío, lo agarraron siete veces. Ha hecho muchas horas comunitarias. Los propios compañeros del high school que estudiaron con él y que ahora son policias, son quienes lo detuvieron. Ánimo. Uno trata de hacer las pieces bien hechas, en los mejores lugares y que sean bien visibles. Es como una droga y sientes la misma satisfacción que cuando vas al gimnasio. Estás bien contigo mismo. Te da ánimo. Por eso, ahora, yo me llamo así Ánimo… anteriormente me hacía llamar SER. E.R.

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Miami: La Otra Esquina de las Palabras Un espacio cultural que se consolida en una ciudad cada vez más cosmopolita. Joaquín Gálvez nació en La Habana en 1965. Ha cursado estudios de periodismo en la Universidad de Miami y obtuvo una Licenciatura en Humanidades en Barry University. Ha publicado los poemarios: Alguien canta en la resaca (Término Editorial, Cincinnati, 2000), El viaje de los elegidos (Betania, Madrid, 2005) y Trilogía del Paria (Editorial Silueta, Miami, 2007). Por otro lado, textos suyos aparecen recogidos en numerosas antologías y publicaciones en Estados Unidos, Europa y América Latina. Reside como exiliado en los Estados Unidos desde 1989.

Joaquín Gálvez habló para MartiNoticias, con motivo de su exitoso quehacer en la conducción de la tertulia La otra esquina de las palabras, un espacio mapeado ya como punto ineludible en el desempeño cultural de la ciudad de Miami.

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Armando Armas entrevista a Joaquín Gálvez *

MN. ¿Qué le motivó a fundar la ya exitosa tertulia La otra esquina de las palabras? JG. Creo que, fundamentalmente, el incremento en Miami de un público que se interesa por la cultura y que desde hace tiempo reclamaba la existencia de este tipo de espacio cultural. Por eso comprendí que era importante tomar la iniciativa, pues la gestión independiente puede contribuir a fomentar la vida cultural en esta ciudad. Cada espacio aporta algo diferente, diversifica las opciones y, de esta forma,  nos libra de las tendencias monolíticas, es decir, del consabido centralismo que ha lastrado a nuestra tradición latinoamericana. MN. ¿Por qué en el Café Demetrio?

tildar de páramo cultural. El hecho de que exista una gran cantidad de artistas y escritores, que se las arreglan para conseguir un modesto espacio donde presentarse, echa por tierra ese estigma. Miami todavía está evolucionando como verdadera ciudad que aspira a ser, y el desarrollo de su vida cultural contribuirá a consolidarla como tal. La existencia y permanencia de los espacios alternativos,  junto a esos que ya  forman parte su cartelera habitual, como la feria internacional del libro, el festival de cine y Art Basel, determinaran que esta ciudad se convierta en una plaza cultural. MN. ¿Qué elementos tiene en cuenta a la hora de invitar un autor o artista a su tertulia?

JG. Un día, mientras conversaba con unos amigos en el Café Demetrio, me asalto la idea de hacer una tertulia en un lugar como éste, un café estilo europeo, y que rescatara esa tradición tertuliana del café, tal como lo hizo Gómez de la Serna en el Café Pombo de Madrid, por citarte un ejemplo. Dije: “este es el lugar idóneo  para hacer un evento cultural en esta ciudad, pero con un matiz diferente”.

JG. La calidad de su obra, el talento, independientemente de diferencias estéticas y de otra índole. Creo en la otredad, en la pluralidad. Aunque coordino esta tertulia, no la considero mi tertulia, por eso opino que no debo imponer exclusivamente mi criterio. Escucho también el criterio ajeno, las voces de los otros, por los que también se realiza esta tertulia.

MN. Usted conduce un blog con el mismo nombre de la tertulia: ¿Qué fue primero en el tiempo el blog o la tertulia?

MN. ¿Qué tipo de público asiste a su tertulia?

JG. Diría que son hermanos gemelos. Ambos nacieron juntos y apoyándose mutuamente. El blog, además de publicar textos de arte y literatura y de promover los eventos de la tertulia en el Café Demetrio, se ocupa también de divulgar los demás  eventos culturales que se efectúan en Miami. El compromiso del blog no es sólo con la tertulia en el Café Demetrio, sino además con la cultura y, en particular, con la de Miami. MN. ¿Miami finalmente se está consolidando como una plaza cultural? JG. Miami está pasando por un momento de efervescencia cultural, con un aumento considerable de eventos literarios y artísticos nunca antes vistos en su vida cultural. Es cierto que en Miami, ciudad joven y sin la tradición de otras metrópolis establecidas de los Estados Unidos, no abundan prestigiosos museos, teatros, galerías, salas de conciertos, etc., pero no por ello se le puede

JG. Contamos con un público tan heterogéneo como los invitados. En el transcurso de este año de existencia, han asistido personas de diferentes generaciones y nacionalidades. Me place ver a cubanos del llamado exilio histórico cubano compartir durante un evento junto a jóvenes recién llegados de Cuba. También asisten personas que reflejan el multiculturalismo de Miami: venezolanos, colombianos, nicaragüenses, argentinos, etc.; algo que me parece importante, pues esta tertulia aspira a reflejar el rostro cultural de esta ciudad, que no lo componen solamente los cubanos. MN. La tertulia: ¿no le roba mucho tiempo a su escritura poética? JG. Todo lo que se haga por la cultura, en este caso la poesía, es tiempo ganado. Y ese es el tiempo de la tertulia y el blog.

*Publicado originalmente en MartiNoticas

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Perfiles de Miami Mario Diament,

“ Miami es una ciudad donde nadie te pregunta…” Es puntual y conciso en el saludo. Seductor y extenso en sus réplicas. Viste con el eterno azul que le acompaña siempre. Pide un croissant y se toma un cappuccino bien acendrado de canela en la espuma. Como si estuviera en cualquier café de Buenos Aires, deja su paraguas en la silla contigua y sus gafas de lectura en la mesa. Detrás están los retratos de la flor y nata de la literatura actual americana e hispana desde Margaret Atwood, hasta Vargas Llosa que pasaron a presentar sus libros en este lugar. Estamos en Books and Books de Coral Gables, ante uno de los dramaturgos más importantes de la escena hispana del momento y con varios galardones y premios internacionales en su haber. Llueve y el patio mediterráneo de la librería es hoy nuestra ventana. Antes de que iniciemos la entrevista empieza con lo mejor de su yo… su ironía.

Mario Diament. Hoy en el New York Times viene un artículo sobre un niño de 2 años que le muerde el pie a su hermanito pequeño: 413 millones de visitas en Youtube. (Uno intuye que esta introducción no es gratuita y que alguna “bomba“ va a caer). ¿No sería mejor que Nagari fuera publicada directamente en Internet y abandonarais el papel? Pide otro croissant. Nagari. Tu sigues leyendo libros en papel y viniendo a esta librería a buscar títulos. Y en tus obras teatrales la tecnología no es precisamente parte del contenido en tus guiones ni de la escenografía. Mario Diament. El teatro, a diferencia de las series televisivas, necesita de la presencia en vivo de los actores. Por eso los movimientos en escena son tan importantes. Pero déjame decirte que mi obra Por amor a Lou, en su estreno en el Teatro Cervantes de Buenos Aires, las cartas que la asistenta de Lou Andrea Salomé descubre, se

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proyectaban en una pantalla de video. Nagari. Un paso que me gustaría que me contaras es cómo el ex-director de un diario, el articulista, o el profesor de comunicación actual, siempre pendiente de lo que sucede a cada momento en el mundo, cuando llega al hogar, se dedica a concebir diálogos que hablan sobre la intimidad de unos personajes que nada tienen que ver con tu vida cotidiana. Mario Diament. El teatro y el periodismo son como dos vasos comunicantes. Precisamente al estar en perpétuo estrés en la redacción y pendiente del minuto de los acontecimientos que pasas, uno busca en la intimidad -y valga la redundancia-, la intimidad que sugiere el diálogo. El teatro te da una visión provocativa de la realidad y ésta se encuentra, lo creas o no, en muchas notas que diariamente se publican. Nagari. Parece que la pasión por el oficio se da en ambos campos. ¿Es así? Mario Diament. No recuerdo en que año de la


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década de los 70 hacía guiones para TV, estaba produciendo una obra teatral, regentaba un periódico y escribía una obra dramática. El periodismo y el teatro son como dos mujeres hermosas en tu vida que tienes que repartir con equivalencia. Nagari. El tema de la mujer, está más que presente en tus obras, parece un elemento obligado. Pero nada tiene que ver la figura de Hannah Arendt con su enamoramiento total con Heidegger, Lou Andreas Salomé con sus pretendientes o incluso el valor existencial de la protagonista de Tierra de Fuego: Yael. Mario Diament. Vayamos por partes. En Un informe sobre la banalidad del amor. Hannah descubre que el amor es amoral. Heidegger es un ser muy despreciable. Nunca perteneció al partido nazi pero en cambio para defender su intereses se alió con él y con lo que construyeron: El Holocausto. Hannah está locamente enamorada de él por la erótica que engendra su saber y su disposición… quizás paternal, siendo su alumna. Nagari. ¿Podríamos decir que tu pasado familiar y tu herencia cultural influye para que temas como los hechos históricos que relatas estén presente en varias de tus obras? Mario Diament. La condición de judío no implica una ideología. El nazismo no sólo deber ser repugnante a los judíos. También pasaron por sus garras, los comunistas, los gitanos, o los homosexuales. Nagari. Hay un detalle que me atrae particularmente en la obra. En la primera parte cuando aparece el cuadro “La barca de los tontos” - o “La nave de los locos” según otras traducciones- de Hieronymous Bosch, Hannah le cuestiona a Heidegger la razón por la cual cuelga en su despacho esta obra, y él le contesta: “Porqué recuerda a la estupidez humana y me advierte sobre sus consecuencias”. ¿Hay aquí la síntesis de lo que significó aquella ideología totalitaria? Mario Diament. Lo que aparece ahí es el sinsentido de la vida. La vida carece de propósito y lo único que le da significado a la vida es el amor. En la barca, todos los estamentos sociales están descritos así como todos sus pecados e ignominias. Es un elemento que acentúa el territorio donde Heidegger se mueve como filósofo. Nagari. Seguimos con el tema de la mujer en tus obras… Mario Diament. En Por amor a Lou, Andrea Salo-

mé aparece como una mujer libre y liberada. Una mujer que en su tiempo tuvo a sus pies hombres tan importantes como Nietzsche, Freud o Rainer Maria Rilke y fue en contra de una posición femenina-pasiva propia de la época. Ella coquetea con su inteligencia y le atrae la de los hombres eminentes que la rodea. Pero ella consideraba el sexo una forma de sumisión. En la primera escena Sarah, su asistenta, le hace una batería de preguntas sobre la relación con sus hombres y ella le contesta: “Voy a hacerte una confesión: siempre me sedujo más en un hombre su inteligencia que sus atributos físicos. Tal vez por eso fui virgen hasta pasados los treinta… el sexo es una forma de sometimiento, en especial , si una se enamora de sus maestros”. Nagari. Avancemos hacia otras mujeres en tus guiones. En Tierra del Fuego Yael, su protagonista, no se enamora de su frustrado asesino Hassan en cambio, la razón por la cual acude a verlo a la cárcel podríamos decir que en este acto ella esconde un deseo perverso no declarado. Mario Diament. Recuerda que aquí la mujer es israelí y él un terrorista palestino arrepentido. Y que a través del diálogo de la obra, los dos intentan dilucidar sus contradicciones como sujetos y sus razones pertenecientes a culturas y religiones distintas. Esta curiosidad que le provoca a Yael sirve para poner en el tablero a dos contrincantes políticos que, hoy por hoy, aún están dirimiendo su futuro en busca de la paz. Nagari. Va a ser un obra polémica si llega a estrenarse en esta ciudad Mario Diament. Yo no lo dudo, pero este es el testimonio de lo que yo pienso y además está basado en un caso que ocurrió y sintetizado en un documental, el cual, yo abordo lo que en él no se relata. Nagari. Por cierto, y para terminar, ¿Para un dramaturgo que se refugia en el despacho de su casa en Coral Gables tratando de abordar temas que suceden mayormente al otro lado del Atlántico, ¿qué significa Miami como territorio para la creación? Mario Diament. Miami es un archipiélago; una ciudad donde el culto a lo individual te permite elaborar un trabajo recogido y sin cuestionamientos. Una ciudad donde nadie te pregunta y con pocas obligaciones, más que las que te corresponden por ser ciudadano americano. E.R.


Texto y ensa(ñ)o

“Solo temo la ingenuidad” Ilustración de Vicente Forte


69 Santiago Juan-Navarro.

El arte de la ruinas (circulares) Dicen que las ruinas revelan el legado histórico “incómodo” de una ciudad. Nada más cierto que en el caso del Miami Marine Stadium. En una de las orillas de Virgina Key y en medio de la maleza se alzan los restos de lo que fue un moderno estadio para deportes acuáticos. Obra del joven arquitecto cubanoamericano Hilario Candela, el recinto, con capacidad para más de 7.000 espectadores, fue construido en 1964. En él se sucedieron los espectáculos náuticos, los conciertos musicales y hasta los combates de boxeo. Por allí pasaron Mitch Miller, Jimmy Buffett, Sammy Davis Jr. y hasta el mismísimo Richard Nixon, cuando tenía su residencia de verano en Key Biscayne. El estadio terminó por convertirse en uno de los iconos glamurosos de una ciudad que cada vez se parecía más al simulacro que de ella diseminaban las series de TV y los operadores turísticos. Pero tras dos décadas de esplendor comenzó su declive. Ante la competencia imposible con locales mejor equipados, como el Miami Arena y el James L. Knight Center, el lugar dejó de ser atractivo y, sobre todo, rentable. El golpe de gracia vendría de la mano del huracán Andrew. Tras sufrir daños sustanciales en su estructura, el recinto fue clausurado en 1992. Desde entonces ha permanecido en un estado de semi-abandono. Una nueva especie puebla ahora las instalaciones maltrechas del Miami Marine Stadium: la de los artistas callejeros que imprimen sobre cada centímetro la marca de millares de grafitis. ¿Qué hubiera fabulado Piranesi bajo los efectos del ácido lisérgico? Acaso algo parecido a lo que encontramos hoy día en estas extravagantes ruinas. Como en las cárceles imaginarias del grabador veneciano, aquí la arquitectura parece haber perdido toda lógica y sentido. Su funcionalidad no es ya dudosa, sino flagrantemente absurda. Pero, a diferencia de las oscuras cárceles imaginarias de Piranesi, el efecto perturbador de este nuevo espacio laberíntico viene dado por la acumulación impune de coloridos grafitis que se superponen como en un palimpsesto infinito; grafitis que recubren no sólo paredes, sino también te-

Santiago Juan Navarro

Es catedrático de estudios hispánicos en Florida International University. Es autor Archival Reflections: Postmodern Fiction of the Americas (Self-Reflexivity, Historical Revisionism, Utopia, además de otros 9 libros y más de 50 artículos sobre literatura y cine hispánicos. navarros@fiu.edu.


chos, suelos, asientos, lavabos, maquinarias abandonadas…, cualquier superficie visible. El horror vacui del barroco más delirante es puesto aquí al servicio del caos. Esta nueva recreación mágica de un universo que parece extenderse ilimitadamente en el desequilibrio de los espacios oníricos no parece tener otro objetivo que el de generar perplejidad en quien lo contempla y desahogar la rabia de quien cada noche lo (re)crea. Y es que el grafiti (ya sea la pintada, el tagging o los throw ups) es un arte de la transgresión. Vulnera las nociones de la estética académica, el concepto de la obra como bien de consumo, y, por supuesto, los más elementales principios de la propiedad privada. No sorprende que sea la forma de expresión favorita de aquéllos a quienes se les ha negado el acceso a las redes de producción y distribución culturales (o que simplemente no tienen el menor interés en formar parte de ellas). Pero, como todo, las ruinas también están condenadas a desaparecer y éstas probablemente lo harán pronto. Uno de los proyectos que el actual alcalde de Miami, Tomás Regalado, propuso en su campaña electoral fue la “restauración” del edificio. Todo hace pensar que el estadio, tras una limpieza a fondo, retomará sus tareas originales y volverá a una “normalidad” de la que escapó durante los últimos diez años. Algunos quizá echen entonces en falta la explosión de color de sus aerosoles, la magia espectral de su grada vacía, el silencio ensordecedor de sus rincones. Ya no serán las ruinas acaso las que evoquen nostálgicamente un pasado esplendoroso, sino el vacuo esplendor del presente el que nos haga evocar nostálgicamente sus ruinas.

Ana Juan-Gomez.

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Es estudiante de diseño gráfico y fotografía en University of Central Florida. Fue ganadora del Premio Ruta Quetzal (2009) y miembro de la Greater Miami Youth Symphony Orchestra. Sus fotografías han aparecido en Elysium (2011) anajuangomez@ gmail.com.


71 Todas las fotos son de la serie

Stadium from Hell!!! or Grafitti À gogo

Ana Juan-Gomez


“LAS PANDILLAS DE BARRIO” UN LADO OSCURO DE LA CIUDAD

Roberto, 17 años, origen nicaragüense, alto, flaco, grandes ojos negros. Lleva puestos unos jeans viejos y una camiseta con un mensaje en ingles que no comprendo. “Es la letra de una canción”, me dice. Para saludarme extiende la mano y puedo notar el numero 305 y una pistola tatuados en su brazo derecho. Le extiendo la mía. Él y su madre han sido referidos a terapia de familia debido a que Roberto vuelve a casa después de haber estado arrestado por 6 meses. Robo a mano armada. Durante la primera sesión su madre me cuenta que llegaron a Miami hace 5 años en busca de un futuro mejor. Roberto la escucha en silencio, mira al suelo y sonríe. Más tarde, él mismo me cuenta que cuando llegó a Miami no hablaba bien el idioma y que le costó mucho adaptarse a la escuela. Durante ese tiempo su madre trabajaba largas horas y casi no la veía. Él se sentía molesto y deprimido. A los pocos meses, coordinadores de la escuela lo colocaron en clases para alumnos con necesidades especiales y entonces dejó de asistir. Comenzó a usar drogas con un grupo de muchachos de su barrio y terminó como miembro de una pandilla. Ha visto morir a muchos de sus amigos, y dice ya no temerle a nada. Antes de terminar la sesión su madre confesó: “prefiero que esté en la cárcel, ahí al menos sé que está seguro.” Me dejó pensando. Las pandillas de barrio continúan multiplicándose y se han convertido en una parte indeleble de las culturas juveniles. Los reportes del FBI indican que Miami se encuentra entre las 7 ciudades estadounidenses con más alto nivel de crimen y mayor numero de pandillas. Al buscar información sobre este tema uno descubre con asombro que la mayor parte de las investigaciones tienden a enfocarse solo en el aspecto delincuencial, dejando de lado otros aspectos importantes, como sería la práctica cultural. La perspectiva de estas investigaciones ha sido orientada principalmente a la pregunta de cómo se puede controlar y reducir el problema de las pandillas, y como los miembros de estas pandillas podrían ser reintegrados a una sociedad “normal”. Existen muy pocos estudios que analicen las pandillas desde la perspectiva de los jóvenes implicados, y que dejen que ellos mismos se expresen sobre el tema. En el discurso de las pandillas se reproduce, claramente, la discriminación a la que se ven expuestas las personas que crecen en familias en desventaja social y en barrios marginales. La mayor parte de las pandillas en Miami están conformadas por jóvenes afroamericanos o de origen latinoamericano. Sin embargo, si bien la homogeneidad étnica al interior de estas sigue siendo un patrón común, el territorio del barrio ha pasado a ser un factor aun más importante. Los estudios sostienen que los “latino gangs” son “territorially based” y que mantienen una estrecha relación con su bario. Investigadores como Joan Moore y Martin Sanchez-Jankowski de la Universidad de California han recalcado la importancia fundamental de la cultura chicana para el concepto de sí mismos que tienen los jóvenes de origen mexicano. En las latino gangs estudiadas por ellos el territorio posee una fuerte función tanto para la creación de identidad como para la determinación de comportamientos. Otro elemento importante que parece unir a las pandillas con los barrios es un cierto interés de protección. En muchas zonas marginales de Miami los habitantes suelen sentir desconfianza de la policía y consideran que la protección de las pandillas es más efectiva. La experiencia de ayudarse mutuamente en situaciones de dificultad refuerza la cohesión entre los jóvenes de la pandilla y crea una red ficticia de parentesco. En una sociedad individualista como la nuestra las pandillas han creado una cultura en la que los valores colectivos tienen una importancia fundamental. Estas son las palabras de un joven pandillero: “Solos no somos nada. Pueden hacer con nosotros lo que se les dé la gana… Este no es un juego que lo puedes ganar solo. Si quieres ganar, necesitas un equipo. Si quieres perder

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73 Carla Klingenberger. es psicóloga y

trabaja en el Instituto para la Salud de niños y familia brindando servicios de psicoterapia a adolescentes con historia criminal. Reside en Miami. carlaklingenberger@hotmail.com.

Carla Klingerberger

entonces juega solo “(Padilla, 2001: 149) En Miami, las pandillas “de latinos” han desarrollado una subcultura propia, con una estructura social y un sistema cultural de valores, con subgrupos conformados de acuerdo con las edades de los miembros, practicas de iniciación, normas, objetivos y patrones de roles. Así, se han convertido en un importante medio de socialización y enculturación de los jóvenes en los barrios. La subcultura de estos jóvenes se manifiesta de manera visible en un determinado estilo de vestir, en el modo de hablar, en los gestos, tatuajes y grafitis, y –en parte- también en la música y en la poesía. Las pandillas van estableciendo su reputación de acuerdo al tipo de crímenes que cometen, mientras más violento es el crimen más respetable la reputación de la pandilla. Cuando estas pandillas evolucionan por lo general se unen a pandillas nacionales de más alto vuelo como serian “Los Bloods” o “Los Crips”. Los miembros de las pandillas son por lo general recluidos en los vecindarios y en las escuelas. Estos niños pertenecientes a un nivel socio económico bajo se unen a las pandillas con la idea que el grupo les permitirá obtener un nivel de status que les sería imposible obtener de otra manera. Lo que estos jóvenes buscan es por lo general prestigio o poder, amistad, protección contra la violencia de otras “gangs”, dinero, o lograr un estilo de vida que ha sido glorificado por los medios de comunicación. Algunos investigadores se han basado en el concepto de “la marginalidad múltiple” para explicar el fenómeno de las pandillas. Según este concepto, las pandillas son consecuencia de la vida en los barrios de bajo estatuto socioeconómico, de la socialización y enculturación en la calle, y de un de un problemático desarrollo de la identidad propia. Dicho de otro modo, la marginación económica y social vivida en diferentes contextos en combinación con los conflictos de identificación típicos de la adolescencia lleva a una identidad propia débil, y los jóvenes van a tratar de compensarla por medio de la demostración de fortaleza y la práctica de la violencia. La tendencia de estos adolescentes hacia un comportamiento no conforme es fortalecida aun más por las tensiones familiares dentro de un contexto de inmigración y adaptación. He querido dejar para el final la discusión acerca de lo que considero la institución social de mayor responsabilidad en la formación de este fenómeno: la familia. Que tienen entonces en común las familias de estos jóvenes? Uno de los factores más notorios en el trabajo con estas familias es la ausencia de una figura paterna positiva. Por lo general se observa que un padre agresivo ha tenido impacto en la historia familiar y en el desarrollo emocional del joven y cuando este padre ya no está en la casa su presencia sobrevive en forma de fantasía o mitología familiar. A lo largo del tiempo esta figura paternal es percibida como la figura más poderosa en el sistema familiar, alguien que gratifica sus necesidades y deseos con el uso de la intimidación y la agresión. Los jóvenes victimizados terminan identificándose con su agresor. Los pandilleros aprenden desde una temprana edad que la agresividad genera poder, control y ayuda a prevenir el abuso. En otras palabras, sin un modelo masculino positivo estos jóvenes desvinculados crecen en las calles con ideas hipermasculinas, sintiéndose inducidos a actuar como un “hombre”. En esta situación la pandilla surge como una como una alternativa atractiva tanto para muchachos como para muchachas porque ofrece muchas funciones parecidas a las de una familia. La pandilla empieza como un sistema de control alternativo, pero con el tiempo echa raíces como una institución socializadora, competitiva y a veces dominante.


Mariel-Miami Era el 20 de Mayo de 1980 en el puerto del Mariel. Mis cuatro hijos, mi esposa y yo fuimos hacinados en un pequeño bote con capacidad tal vez para 15, máximo 25 personas. El capitán, o dueño, protestaba, pero las autoridades cubanas hacían caso omiso y ciento veinte desdichados buscábamos donde sentarnos, queríamos escapar de un régimen que nos había prometido “el paraíso” y nos había hecho vivir en el infierno.   Cuando nos estábamos alejando del puerto nos hicieron regresar y 30 desafortunados fueron sacados como “medida de protección” para evitar un posible naufragio.    Las olas en el golfo alcanzaban 20 metros o más. ¿Cómo no naufragamos? Habría que tener acceso a las órdenes dadas por Dios ese día, cosa improbable a nosotros, los pecadores que felizmente arribamos a Cayo Hueso trece horas más tarde.   Después de un breve descanso y recibir alimentos, nos subieron a un avión con “destino a Miami”. En lo alto, a 32,000 pies de altura, veinte minutos después del despegue, los oficiales de Inmigración nos informaron que nos dirigíamos a Fort Indiantown Gap en el Estado de Pennsylvania.   Una vez dentro de la base militar, fuimos separados  por categorías. A nosotros nos tocó en una barraca familiar, lo cual fue una ventaja pues en la embarcación había enfermos mentales y delincuentes de alta peligrosidad que causaron todo tipo de inseguridad a las familias que componían el grupo.   El cuatro de Julio de 1980, cuarenta y cuatro días después, salíamos de aquel encierro y llegábamos a Miami, tan sólo con la ropa que vestíamos, pues aunque al fuerte llegaban muchas donaciones, éstas eran acaparadas por esta ralea que se apoderaba por la fuerza de todo lo que entraba.

Black Horse

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de Youri Luis Mendoza Silverio


75 Roger Silverio.

Nació en Las Villas, Cuba. Estudió los primeros años de economía en ULH, y tiene un Asociado en Arte y Periodismo en MDC. Siempre ha disfrutado escribir poesía y cuentos. Reside en Miami desde el año 1980. Actualmente forma parte del equipo editorial de la revista Nagari.

Roger Silverio

El cuatro de Julio golpeó nuestras retinas con sus fuegos artificiales, un júbilo desconocido por nosotros nos hacia temblar a pesar del calor. Después de la medianoche junto con el ruido de los cohetes y la fanfarria se marchó  el sueño y  una rara sensación de alegría y pesar se discutían espacio en mi cansado pecho.   Comenzar a trabajar no fue fácil, pero una vez que conseguí trabajo, la prosperidad empezó a mostrar su blanca dentadura en una sonrisa llena de sudores y largas faenas, pero con logros y sueños hechos realidad.   Miami prosperaba contrario a las predicciones. El Mariel trajo muchas personas con deseos positivos, aunque junto a ellas, delincuentes de las cárceles que había limpiado el gobierno de Cuba, trajo también inseguridad y crimen. La droga corría por las calles y el lujo y la abundancia fácil contribuyó a crear una fama que dio origen a muchas películas sobre los cubanos mafiosos. Scarface creó un estereotipo que afectaba a los miles que habían venido buscando un futuro y la tan ansiada libertad.     Poco a poco el agua tomó su nivel, pero en años posteriores, oleada tras oleada de cubanos llegaban a Miami estimulados por las riquezas que se decía en Cuba, esperaba a los listos que se “arriesgaran un poquito”. Florecían empresas médicas, agencias de viajes y toda una sarta de negocios de dudosa reputación. Los robos al Medicaid estaban a la orden del día. Matrimonios llegaban alegando divorcio y miles de “madres solteras” drenaban las escasas arcas del “Children and Family Departament” (Departamento de Niños y Familia) seguidas  muy de cerca por quienes trabajaban por “la izquierda” es decir sin reportar al Departamento de Rentas Internas; o quienes vivían una vida disoluta como parásitos de una sociedad que no sabe como quitárselos de encima.   Finalmente apareció todo un engranaje delictivo en que los departamentos encargados de distribuir ayuda contribuían  a asegurar las ayudas a los recién llegados, (a veces no tan recién llegados) y que se convirtieron en una carga insostenible pero ineludible para quienes de “buena fe” preferían dar a comprobar derechos asegurando así un empleo con muchos beneficios.   Miami sigue siendo La Meca de millones de personas en todos los países latinoamericanos. Miami sigue rodando con gomas moralmente ponchadas, pero a pesar de su corrupta adversidad, en Miami hay miles y miles pedaleando con ahínco y trayendo cambios positivos.    Miami es ejemplo de tesón y logros de miles, esos, que llegaron con manos vacías y han convertido un área desolada y pantanosa hace cincuenta años atrás, en una ciudad mundialmente reconocida y admirada.   Miami, ciudad con sabor latino y corazón indescifrable.


¿Quién practica el vudú?

Ingrid Llera de 49 años ejerce como sacerdotisa vudú desde hace una década. Afincada en Miami desde los 16 años defiende esta práctica, compartida por toda su familia, con la que creció en Haití. Para ella, el vudú es una forma de vida y achaca sus connotaciones negativas a la influencia comercial de Hollywood. Y, piensa que si la gente realmente se enterase se inclinarían hacia él “como locos”. No necesitarían de la iglesia o de un cura porque aprenderían a vivir en armonía con la naturaleza y con Dios. Ingrid asegura que el vudú podría cambiar el mundo y que hay que luchar para combatir las preconcepciones negativas sobre el vudú. “¿Qué pasa cuando tienes un diamante en la tierra? Aunque esté sucio, sabes que con un poco de agua y una buena pulida, alguien va a descubrirlo. Esto es el vudú”. Ingrid quiere bien reabrir el templo “Haluba” en Little Haití en la segunda avenida y la calle 54 del NE, que se clausuró hace cuatro meses por falta de fondos o alquilar otro local. Recauda donaciones en las reuniones que organizan, algunas de ellas en la librería Mapou que le abre sus puertas como centro cultural. También tiene un programa de radio donde anuncia sus planes y utiliza las redes sociales como Facebook para difundir su proyecto. El aspecto más interesante sobre el vudú para Ingrid, más que la religión, es la filosofía, su propuesta de vida. “Es como si coges a los africanos que vivían en la vieja Guinea en África. Esa es la única forma que conocían de vivir,” dice Ingrid. “No sabían nada sobre religión. Es más que una religión, es una forma de vida.” Hay una clara reticencia entre los haitianos de Little Haití a hablar sobre el vudú e incluso existe un cierto temor. Para Ingrid, el temor haitiano a reconocer su práctica se debe a una falta de educación y también a una carencia del lenguaje para hablar de ello: “aunque saben lo que es y lo viven”. El artista haitiano Edouard Duval Carrié, residente de Miami desde el 92, está de acuerdo: “Todos los haitianos practican el catolicismo y el vudú en el barrio, pero no lo admiten. No entienden que en Miami viven en una democracia y que tienen el permiso de hacer lo que les dé la gana”. Para Duval Carrié, el vudú no es una cuestión de creencia sino de educación: “de culturizar un poco a la gente para que sepan su historia y de dónde sale cada uno”. Por lo tanto considera que es normal que él sepa sobre el vudú como cualquier otro haitiano. Debería dejar de presentarse como que no saben nada, que es algo malo y por la noche “salir todos a brincar”. “Mi familia se cree que estoy loco porque hablo tanto del vudú”, explica Duval Carrié. “Me interesa porque es un fenómeno cultural muy importante e interesante que da vida a Haití. Que yo crea en eso o no es irrelevante. Si los haitianos lo vieran como parte de nuestra herencia; nuestro país no estaría como está”. Jan Mapou, propietario de la librería Mapou y promotor cultural haitiano se considera interesado en el vudú por ser una religión practicada por muchos haitianos, tanto en Haití como en Miami. Mapou estima que quizás el 30 o 40% de los 75.000 habitantes de

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77 Amparo González. Es diplomada en ciencias económicas y empresariales y periodista y reside en Miami. La creación de una pagina web sobre Little Haití, Miami es su último trabajo periodístico. Cuatroms12@yahoo.com.

Amparo González

Little Haití, practican el vudú. “Es la religión de sus mayores y ha pasado de generación en generación”. Además “puedo tener alguien en mi familia que lo practicó en el pasado: mi madre o mi abuela o mi padre o mi abuelo”. “La gente está unida a las raíces y esas raíces están teñidas de vudú haitiano. Y aunque no lo practiquen abiertamente, en las habitaciones de sus casas, antes de irse a la cama, tienen sus pequeñas oraciones o rituales”. “La religión vudú no crea violencia sino amor y actividades sociales para ayudar a la gente”, asegura Mapou. Justina, vive en Little Haití desde hace año y medio, asegura que hay celebraciones en su barrio todo el tiempo, con tambores, música y gente gritando en criollo. Cuando va a trabajar como camarera al pub Churchill a las 5 de la tarde: “la fiesta ya ha comenzado”. Desde que se cerró el templo Haluba, un edificio de 6.000 metros cuadrados, la comunidad se ha visto forzada a practicar el vudú en las casas, asegura Ingrid: “Donde hay una comunidad haitiana debería haber un templo”. Duval Carrié piensa igual; los haitianos creen en el vudú, “es una parte integral de su persona, de su historia y es una historia muy linda, de represión y de lucha contra la opresión”. Es importante para una gente y un país muy mal comprendido. “Yo soy el apóstol del vudú sin ser nadie”; asegura el artista haitiano. Lo cierto es que en la calle principal de Little Haití hay tres comercios religiosos o botánicas y muchos otros en los alrededores. Constantemente entra y sale gente buscando aplacar sus preocupaciones o solucionar sus problemas. Ingrid señala que los dueños de estas botánicas usan parte de sus ganancias para ayudar al templo. Frente a los detractores, la sacerdotisa asegura: “No son los santos católicos o espíritus del vudú los que hacen una religión mala, es la gente dentro de la religión que está usando la cruz de una manera equivocada. Yo sé la verdad y sé que solamente hay un Dios, que sólo hay una energía”. Para Ingrid todo el mundo practica el vudú, aunque le den otro nombre y no lo sepan, es la misma cosa: un espíritu de la energía. Mapou considera que un templo vudú beneficiará a la comunidad haitiana al proporcionar actividades sociales a “especialmente los jóvenes” y un lugar donde asentarse. Además se convertiría en un centro informativo y educativo para que el resto de la población no practicante pueda ir y comprobar, que los creyentes muestran un legado cultural con canciones, vestidos típicos y mucha melodía. Además “siempre hay comida porque tienen que alimentar a los espíritus y al mismo tiempo, mientras estás allí puedes comer y beber gratis”. A pesar de los supuestos apoyos de las botánicas, de los 10.000 dólares necesarios, Ingrid hasta el momento solo ha conseguido reunir mil. Su próximo paso es llamar al Canal 7 y a “New Times” para dar a conocer su proyecto y pedir apoyo de la población anglo en Miami.


Nada hay de malo en ver cómo un pene erecto se inserta en un lubricado orificio vagínico La palabra erótico proviene del dios griego “Eros”, quien era el responsable de la atracción sexual, del amor y del coito. Según Platón, fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza), lo cual explicaría satisfactoriamente las diferentes caras del amor. Eros era, principalmente, el patrón del amor entre hombres, mientras Afrodita presidía sobre el amor de los hombres por las mujeres. El equivalente romano de Eros era Cupido (el deseo), también conocido como Amor. La Real Academia Española define al erotismo como «pasión de amor» o «amor exacerbado». David Foster Wallace escribió en uno de sus relatos: «Besar a alguien es como chupar una tubería cuyo otro extremo está lleno de excrementos». Es cierto. Pero la palabra “erótico”, que siempre ha estado tan unida a la palabra “amor”, nos ha devuelto una imagen ambigua de nosotros mismos. Una imagen que de tan atractiva parece linda. Y dado que para estar cómodo sólo hay que elegir lo que nos acomoda, lo que nos sitúa, en el arte el desnudo humano, sobre todo el femenino, se ha convertido en erotismo, que es el desnudo total que inspira una impresión de salud, de belleza, y que no muestra explícitamente la función sexual de los genitales. Sin duda, la pornografía genera conflicto porque sí aborda la función sexual de los genitales. Lo explícito entonces ya no es arte sino pornografía. La crítica es una reacción. La crítica es necesaria. Hay que tragarla. Significa que te prestan atención. La crítica indica que la pornografía es de mal gusto y el erotismo de buen gusto. El buen gusto es lo light, lo ligero, lo diluido, lo sin complicaciones, sin vueltas de tuerca aparentes ni calorías de más. No lo que Calvino llama levedad, que es doblemente complicado que lo compuesto, la búsqueda del punto cero por me-

dio de la abstracción de las formas sencillas. La gravedad sin peso que se eleva sobre la muerte o la negación de los sentidos, para describir lo que a ojos comunes parece fútil: imágenes ópticas, rayos luminosos, sensaciones inclasificables como en los poetas Novalis o Cavalcanti. No. El buen gusto es la idea de que se puede vivir sin consecuencias. Supone que al negar lo complejo se gana en simplicidad (exactamente lo opuesto a la levedad descrita por Calvino). Si se eliminan los genitales, tenemos erotismo: arte inofensivo. En el universo del buen gusto, el arte inofensivo todavía existe. Y las buenas intenciones. Y las promesas que se cumplen. Y la alegría. Es la respuesta institucionalizada (o por lo menos de las instituciones que realmente importan hoy en día) a la cruda realidad. La ecuación del buen gusto es simple (verdad religiosa, argumento de venta, axioma filosófico): desnudo sin genitales igual a arte erótico igual a material digno de exhibirse. En un gran número de ocasiones, no es la obra artística lo que provoca el rechazo y el obligado descenso al infierno del mal gusto, sino el lugar donde esa obra es expuesta. Por poner un ejemplo, la fotografía de una felación publicada por la revista Hustler será considerada por los iluminados con vocación censuradora (críticos, editores, gente de cine, políticos, sacerdotes, ociosos profesionales y demás fauna) como un trabajo execrable, destinado al consumo de pervertidos, mientras que si la misma fotografía es incluida en un lujoso (y carísimo) libro de la Editorial Taschen, la apreciación será diferente. Aunque parezca increíble, en estos tiempos de Twitter y Facebook, aún prevalece la timorata idea de que el erotismo es elegante y sublime, y la pornografía posee una naturaleza sórdida e injustificable. Esto destapa no sólo muchos rasgos de hipocresía (pues la mayoría de los iluminados con vocación censuradora no hacen sino


Francisco Enríquez Muñoz.

(México, D.F., 1975). Escritor, dibujante, fotógrafo, pornólogo, cinéfago, pervertidor de mayores, ejemplo vivo del refrán «a la prima se le arrima», cazador del oso que se mata a puñaladas, lesbiano, trotatianguis, europeo nacido en México, arquitecto de teorías conspirativas, esquizoide, obsesivo-compulsivo, sadista de medio tiempo, coleccionista de ceniceros de hoteles

apropiarse en su vida privada de los productos que en lo público reprueban con indignación vehemente) sino también de férrea estupidez. Ésta se halla en el hecho de considerar al coito una cuestión vergonzante. Es decir, lo erótico (donde no hay indicios del coito) sería lo bueno, lo que no avergüenza, por contraste con lo pornográfico (donde hay claras manifestaciones del coito), que sería lo malo, lo vergonzante. Los iluminados con vocación censuradora dividen todo en bueno y en malo. Y atribuirle a una obra artística (ya sea una película, un cuadro, un libro) alguno de esos dos adjetivos es retornar a una época oscura donde el criterio se base en prejuicios de orden moral. Y esa moral, fácil, es en la que ya ningún iluminado con vocación censuradora cree ni practica, pero que todos ellos declaran defender, por aquello de mantener la ilusión de que existe una. La moral cívica, la moral común, la moral del Pueblo. Todos la traicionan a diario, en la calle, en las oficinas, en tu casa. Charles Baudelaire escribió: «Todos esos papanatas (…), de cuya boca sólo salen palabras como deshonesto, deshonestidad, honestidad en el arte y otras sandeces por el estilo, me recuerdan a Louise Villadieu, una putilla de cinco francos que me acompañó un día al Louvre, donde nunca había estado. Cuando pasábamos por delante de las estatuas y cuadros inmortales, se ponía colorada, se tapaba el rostro y me tiraba de la manga, preguntándome como se podían exponer al público semejantes obscenidades». Es un hecho que el éxito de una obra artística depende del grado de shock que pueda provocar. El shock es mayor cuando el espectador se enfrenta a un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico. ¿Por qué? Porque son impresionantes esos contrastes, esas texturas lisas y a veces muy rugosas, esas hebras de líquido transparente, esas durezas blandas. Un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico es a un tiempo locura, pasión, anzuelo, pesadilla y licencia. Imaginen, amigos míos, ver esa imagen en una hermosa vasija de la antigua Grecia, ¿pensaríamos que eso es pornografía? ¿Y si viera esa vasija una mujer musulmana, para quien está prohibido mirar y mostrar cualquier sector de piel? ¿Y si quien la viera fuese un hombre perteneciente al clero de la Edad Media? El tacto, el olfato y el gusto dan testimonio de la animalidad que subsiste en el hombre. La inserción de un pene erecto en un lubricado orificio vagínico es milagrosa en sí misma, materialista en principio, escatológica al final, ya que al final es un intercambio de humores, de secreciones,

de paso, enemigo del futbol soccer, antireggaetonista, perro teibolero, concubino de una belleza poblana. Última obra literaria o creativa que considera importante: Haber sido finalista en la categoría de ensayo del “Premio Andrómeda de Ficción Especulativa 2011” (España). pornocochinon@yahoo.com.mx

de aliento, de olores, de mierda, de microbios, de bacterias. Resultaría simplemente lógico que ese intercambio estuviera circunscrito al más estricto ámbito privado y que, por otra parte, fuera un tema tan ordinario como cualquier otro. No es así. De hecho, el acto de insertar un pene erecto en un lubricado orificio vagínico es el acto más público que existe, pues es contemplado en las esferas de la moral, la educación, la salud, la seguridad e incluso del crecimiento económico. El hipócrita es aquél que se queja de la basura que se encuentra en su propio cerebro. La hipocresía genera la idea de que la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico no sólo es una imagen que se debe ocultar, sino es una imagen que únicamente quisieran ver las personas perversas y depravadas. Luego viene la sempiterna excusa censora: «Es que eso no es para niños». ¿Tan difícil es explicarles a los niños esa imagen? Que nada hay de malo en ver cómo un pene erecto se inserta en un lubricado orificio vagínico. Que todos venimos de ahí. Que el amor es un término que puede quedar reducido a la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico. Que hacer eso se siente rico. Que hacer eso es necesario. Que eso se debe hacer con seguridad y con responsabilidad, sin miedo. Que eso pasa todos los días, a todas horas y en todos los países. Que el hombre y la mujer se necesitan y se complementan el uno al otro. Que hay tiempo y lugar para todo. Para mí, sería mucho más fácil explicarle a un niño la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico que intentar explicarle por qué crucificaron a Jesucristo. O por qué se inicia una guerra. O por qué hay gente que se muere de hambre. O por qué los ricos no ayudan a los pobres. Pero, bueno, ya sabemos que no importa qué vea un niño en la tele, en el periódico, en los videojuegos, en las películas, en los cómics; sí, no importa, siempre y cuando no vea la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico. Si la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico es la exhibición explícita de lo carnal (animal) del humano, entonces la pornografía no es exclusiva del entretenimiento para adultos y su producción para la fantasía, sino que está presente en los imaginarios (conjuntos de imágenes congruentes entre sí) de la resignación y de la frustración. No hay imagen más pornográfica que la del cadáver de Cristo crucificado. Más valdría verlo fornicando con María Magdalena que con tantas heridas sangrantes. Así son ahora las imágenes de los

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Todas las fotos son de Francisco Enríquez Muñoz

Serie Miami

noticieros: los hechos son heridas sangrantes; las imágenes explícitas de heridos y muertos dan cuenta de ello. La Pasión de Mel Gibson es más pornográfica (por hiperreal) que cualquier película triple equis (XXX), y está más cerca del gore. No hay la menor representación del sufrimiento, es explícito, se exhibe con toda crudeza y lo único más porno que el Cristo crucificado puede que sea el Lenin momificado exhibido en Moscú, porque no es la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico, es porno puro sin grafía. La pornografía para el entretenimiento y la fantasía sexual es, en general, estéticamente mejor. En ella los cuerpos experimentan placer, no sufrimiento; se presentan en plenitud, no en degradación. Psicológicamente debe ser más sano fantasear con un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico que con un mesías crucificado o con un dictador embalsamado. Todavía no comprendo por qué nos ofende tanto la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico, la crudeza y exposición del placentero y necesario enchufe genital cuando el terrorífico concepto de la obviedad se apodera de todo. Como si en nuestra naturaleza no estuviera presente la lujuria. A los humanos nos gusta sugerir que no cagamos, que no sudamos, que no nos pedorreamos, que no eructamos, que no fornicamos, y tantas cosas más. ¿Por qué negamos lo que somos? ¿Y por qué al revelarlo con obviedad (pornografía) lo condenamos?

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¿No hay pornografía en las religiones? ¿La violencia y la guerra no son otras formas de la pornografía? ¿Fornicar está mal y matar está bien? ¿La Naturaleza es pornográfica? ¿Ocultar los genitales es de buen gusto? ¿Negar la lujuria es de buen gusto? ¿Por qué nos ruborizamos tanto por la imagen de un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico? Nacemos de un pene erecto; pero mostrarlo es de mal gusto. Nacemos de un lubricado orificio vagínico; pero mostrarlo es de mal gusto. El amor de una pareja es sexualmente explícito; pero mostrarlo es de mal gusto. ¿Por qué la exposición explícita del placer sexual es de mal gusto? ¿Un mundo de buen gusto un mundo que no es sexualmente explícito? ¿Mostrar el placer sexual es ofender? Y

nuestra libertad sexual, que siempre es explícita, ¿es ofensiva? Si las obras artísticas que aceptan la exhibición de actividades libidinales/carnales son pornográficas, ¿qué es erótico? ¿El futbol soccer? ¿Las peleas de perros? ¿Las telenovelas? ¿La Cajita Feliz de Mc Donald’s? Mal puede hablarse de la pornografía cuando muchos ni siquiera aceptan el erotismo en el arte. No se puede (ni se debe) fijar la frontera donde termina lo supuestamente erótico (que sería lo bueno, lo de buen gusto) y empieza lo supuestamente pornográfico (que sería lo malo, lo de mal gusto). Hay que entender que el erotismo no es más sublime, culto, de buen gusto o de más clase que lo pornográfico. Charles Bukowski dijo una vez que erótico es cuando lo hacen los ricos y pornografía cuando lo hacen los pobres. Jack Keroac consideraba que la pornografía es el erotismo sobre un montón de paja. O quizá, como expresa un amigo fotógrafo, la única diferencia realmente significativa entre erótico y pornográfico no sea más que el encuadre y la iluminación. En cualquier caso hay que aceptar que, por delicadamente que se les presente, el desnudo y el coito constituyen siempre objetos sexuales. El coito es una necesidad y, a la vez, un privilegio personal para compartir. Puede decirse que la única razón práctica para no realizar el coito es no tener genitales; entonces, ¿por qué nos hemos restringido tanto, al punto de ver pornográfico a un pene erecto insertándose en un lubricado orificio vagínico? La línea entre erotismo y pornografía es sólo una diferencia terminológica que no tiene que ver con la cantidad de centímetros de carne expuesta. La pornografía es lo que una clase dirigente, en un momento determinado, considera que no debe ser visto por el resto de la comunidad. Esto se ejemplifica con el uso que se le dio a los frescos rescatados de las ruinas de Pompeya a finales del siglo XVIII. Originalmente públicos en la ciudad romana destruida por la erupción del Vesubio, fueron a parar a un museo secreto de Nápoles al que sólo tuvo acceso la élite masculina local.


Artistas que ilustran este número de Nagari

Born in the City of Palma Soriano in Santiago, Cuba 1969. Graduated from the Superior Pedagogic Institute in the city of Santa Clara, Villa Clara, Cuba. In 1999 graduated from the Academia de Artes Plasticas “Oscar Fernandez Morera”in the city of Trinidad, Sancti Spiritus Cuba. Adriana currently resides in the city of Miami, Florida. XVII Exhibition Oscar Fernandez Morera. Location: Art Gallery Oscar Fernandez Morera de Sancti Spiritus Cuba, October 2000.Exhibition “Salón Internacional de Artes Plásticas” for the XXI edition of the “Festival del Caribe”. Location: Galeria Oriente de Santiago de Cuba, July 3, 2001. Exhibition “Women in the Arts”. Location: Museum of the Americas, Miami, Florida USA, March 2008. PERSONAL EXHIBITION “Algo pueril pero al natural”. August 2001. Location: Art Gallery Benito Ortiz Borrell, Trinidad S. Spiritus Cuba.“Antojos del alma”. July 2002. Location: Art Gallery Benito Ortiz Borrell, Trinidad S. Spíritus Cuba.“Los viajes de Guillever y Ariadna”. Location: Art Gallery of Trinidad Sancti Spiritus Cuba, Febrero del 2003.

Adriana Campo.

Begoña González Camella.

Es pintora. Se inicia en el mundo del arte después de 15 anos en el de la publicidad, Nació en Barcelona y vive en Miami. bego_gon62@ hotmail.com PROPUESTA CREATIVA: En su obra, Begoña González explora la soledad del individuo. Partiendo de fotografías de personas anónimas, tomadas en lugares públicos, la calle o en la playa, la artista entra en el personaje y profundiza en la idea de aislamiento. Esta ciudad, tan multicultural y dada al intercambio y a las relaciones, tiene, como todas las grandes ciudades, su vertiente cruel de soledad. Para lo bueno y para lo malo, al final, solo nos tenemos a nosotros mismos, dice la artista. Muchos de nuestros problemas están dentro de nosotros, y las soluciones probablemente también. Nacemos solos y morimos solos. Los personajes, dibujados en lápiz de colores sobre un fondo blanco indefinido, caminan, están sentados, a veces saltan… Están solos con su sombra, la cual se proyecta de forma indiscriminada. La obra refleja este estado de uno con uno mismo. De soledad y aislamiento pero no siempre es una soledad dolorosa. También es la soledad del silencio, de la búsqueda y del estar bien. La soledad compañera que nos sigue a todas partes y a veces nos reconforta.

Akim Lirisart. Es muralista e ilustrador. Nacido en la

ciudad de Barcelona. Emerge pintando graffiti por Europa (España, Holanda, Francia, etc...), Seleccionado en 2 ocasiones en el Festival de Assilah como muralista. Su tendencia es realista con impresiones de diseño.

Alicia de Urieta.

Nació en Buenos Aires, Argentina. Estudió en la “Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón”, recibiendo los títulos de Profesora de Dibujo, Pintura, Grabado; más tarde recibió el título de Profesora Superior de Grabado otorgado por la “Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación Ernesto de la Corcova”. Actualmente reside en Miami, Florida, donde desarrolla su carrera como artista plástica. aliciadeurieta@yahoo.com

Francisco Enríquez Muñoz. (México, D.F., 1975). Es-

critor, dibujante, fotógrafo, pornólogo, cinéfago, pervertidor de mayores, ejemplo vivo del refrán «a la prima se le arrima», cazador del oso que se mata a puñaladas, lesbiano, trotatianguis, europeo nacido en México, arquitecto de teorías conspirativas, esquizoide, obsesivo-compulsivo, sadista de medio tiempo, coleccionista de ceniceros de hoteles de paso, enemigo del futbol soccer, antireggaetonista, perro teibolero, concubino de una belleza poblana. Última obra literaria o creativa que considera importante: Haber sido finalista en la categoría de ensayo del “Premio Andrómeda de Ficción Especulativa 2011” (España). Ciudad de origen y la que habita: México, D.F.; Ecatepec, Estado de México.pornocochinon@ yahoo.com.mx

Youri Luis Mendoza Silverio. La habana 1977. Artista

Tonia Perez.

Vicente Heca.

visual. Vive y trabaja en la habana. En su trabajo no es posible definir un estilo o una tendencia determinada, se apropia de todo tipo de soportes y materiales, incluyendo el sonido, el video,la fotografía, la pintura y la instalación, para hablar del condicionamiento del individuo, de sus miedos, sus deseos y de su libertad. Su obra se encuentra en colecciones nacionales e internacionales. yourilms@gmail.com


Reseñas

“La puerta” Ilustración de Vicente Forte


Lecturas narcóticas desde Miami Dos reseñas y dos mujeres: Müller y Lispector

Clarice Lispector

Adriana Hidalgo editora S.A. 2004.

Inicié la lectura Revelación de un mundo en plena tormenta tropical. El agua caía inmisericorde sobre la ciudad de Coral Gables. Cerré mi libro y permanecí en silencio contemplando la lluvia desde la ventana. Fui a ver a mi marido en la habitación. Yacía en el lecho conyugal bajo el efecto de un narcótico. La colcha de flores azules protegía su cuerpo maltrecho, tras la operación. En la mesita, una manzanilla completamente helada anunciaba que la tarde no iba a ser benévola con nosotros. Así que regresé a la lectura de Clarice con la convicción de que, ella, me rescataría del mal presagio. No hubo ninguna duda: había acertado.

ajena”. A continuación, un poema sobre Miguel Ángel y, al final, nos describe el regalo que recibe de una lectora: un suéter. No intenten descubrir las misteriosas razones de Lispector para redactar una crónica como si se tratase de una muñeca rusa; quizás heredó el pensar concéntrico de sus patriotas cariocas sin habérselo propuesto. Su lectura, me remite a un mural gigantesco pintado en tonos azules. Esta fue la primera imagen que vino a mi cerebro, tras finalizar aquella lectura.

Clarice Lispector escribió este libro para El Jornal do Brasil. Durante siete años (1967-1973), acepta el encargo por necesidad económica, mientras goza de una independencia absoluta para elaborarlo. Elegí al azar la crónica del sábado 3 de agosto de 1968. Allí narra cinco historias dispares: “Cómo tratar lo qué se tiene”, “Desafío para los analistas”, “Palabras de una amiga”, “Miguel Ángel y “El suéter”.

Con cautela, regresé a la habitación para ver si seguía dormido. Estaba lánguidamente despierto. Le miré. Me senté a su lado y balbuceó, “No te vayas… quédate aquí… léeme algo de la Lispector”. Abrí el libro y empecé con la crónica, “Un hombre”. Con su mirada fija en mí, respeté los silencios y pronuncié aquellas palabras con un tono cálido en mis labios. Al poco rato, sus párpados se cerraron antes de escuchar la frase final del relato “no tiene conciencia que lo miro tanto; no tantas veces… sino tanto”.

Cada texto de este libro, es un artículo en sí mismo sin hilo conductor aparente. Inicia la crónica con un caballo que vive dentro de ella y continua con una frase que puede desafiar a cualquier psicoanalista: “Soñé que un pez se quitaba la ropa y me quedaba desnuda”. Más adelante, sigue con la recomendación que le sugiere una amiga: “Fortifica lo mejor de ti, no prestes atención a la opinión

De repente me estremecí porque la frase era mía. “Me pertenece”, me dije a mi misma. Yo la había pensado gracias a sus relatos. En la vida, existen escritoras que consiguen hacernos creer que son nuestro alter ego y sus lecturas siempre las dirigimos hacia nuestro interior. Introspección literaria, por cierto, difícil de explicar porque penetra en tus entrañas: mi mundo… se revelaba a través del suyo.

Ángels Martínez

Revelación de un mundo.


Tierras bajas. Herta Müller

Santillana Ediciones Generales, S.L.2009.

El anochecer me sorprendió dormida. Preparé la cena. Comimos sin hablar y el dolor volvió a hacer acto de presencia. Percibir el sufrimiento del hombre al que amas, duele. Y la impotencia, anula tu autoestima. La píldora que tomó provocaba confusión mental y mareo. Decidió arriesgarse, y cambió la pastilla de la “felicidad” por otra menos dañina. La nueva adquisición farmacéutica surtió efecto y se quedó más relajado. Deseaba estar sólo. Entonces, abandoné la habitación con un mutismo sepulcral y me dirigí a su biblioteca. Ordené sus libros y descubrí Tierras bajas, de Herta Müller, en edición de bolsillo. Fue la primera obra que publicó en 1984. En 2009, la Academia sueca le concedía el Premio Nobel a esta escritora de origen rumano. La primera obra que había leído de su cosecha fue La piel del zorro y me enamoré al instante de ella. Los críticos discrepan a la hora de clasificar sus obras como novelas, y todos coinciden en destacar su prosa poética como un rasgo característico en toda su producción literaria. En Tierras bajas, Herta Müller describe, a través de los ojos de una niña, la vida en una aldea durante la dictadura de Ceaucescu. Denunciar la opresión de aquél régimen, tuvo un efecto inmediato en su carrera: le prohibieron viajar y publicar; no tuvo más remedio, entonces, que exiliarse en el país contiguo, Alemania. En la portada del libro hay una fotografía de una muchacha con los ojos vendados envuelta de animales y muñecas de trapo. La observé detenidamente, y una sensación extraña se apoderó de mí. La infancia regresó a mi memoria como una navaja afilada. ¡Benditos los niños felices! pensé; yo nunca lo fui. Müller tampoco. Ahora compartíamos algo en común. Me preparé un café y salí a caminar. La calle Ponce de León estaba desierta: ni un alma. Coral Gables en la oscuridad pierde la inocencia diurna y se convierte en una ciudad sonámbula. Anduve ensimismada hasta llegar a la esquina de Miracle Mille. Un milagro artificial por el que he transitado infinidad de ocasiones. La medianoche era perfecta para, entrada la madrugada, leer Tierra Bajas y empecé con la historia final, “Día laborable”:

“Las cinco y media de la mañana. Suena el despertador. Me levanto, me quito el vestido, lo pongo sobre la almohada, me pongo el pijama, voy a la cocina, me meto en la bañera, cojo la toalla, me lavo la cara con ella, cojo el peine, me seco con él, cojo la esponja del baño, me cepillo los dientes con ella. Luego voy al cuarto de baño, me como una rebanada de té y me bebo una taza de pan”.

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“Un coche me atropella los ojos con sus faros”. Sentí el deseo de compartir la oración con el hombre convaleciente pero estaba profundamente dormido; contemplé su tez macilenta y pensé en la muerte. Un escalofrío sacudió mi cuerpo. Apagué el aire acondicionado, y percibí el silencio inquietante de la medianoche.

“El pueblo es negro. Las nubes son de damasco negro. La abuela desgrana su rosario de cuentas blancas. Mamá me aprieta los dedos en su mano.Papa es nuestra alma muerta. Papá tiene hoy su día de fiesta y pasa bailando a la orilla del pueblo. El liguero de mamá le deja marcas profundas en la cintura. Papá pega sus muslos contra una nube de damasco negro, mientras baila un tango opresivo “ La certidumbre de la muerte se apoderó de mí y mis muertos se hicieron presentes como el final de la historia, “un tango opresivo”. La historia de “Los barrenderos” limpió mi tristeza. En Miami no barren las calles los barrenderos, y tampoco podría suceder que, “las lechuzas se comieran los besos que han quedado en los bancos”, porque los amantes no se sientan en los parques. Leer a Clarice Lispector y Herta Müller en la ciudad de los rascacielos de colores mientras cuidaba a un hombre irascible, condicionó la lectura hasta el punto de pervertir el estilo de las escritoras. Los comentarios hirientes de él, hacían palidecer la dureza de Müller, y las exquisitas descripciones de la vida cotidiana de Lispector se desvanecían en los frascos de vitaminas de Navarro Discount. Ignoro si este texto provocará en ustedes un deseo incontrolable de leer alguna de las obras comentadas. Si lo hacen, no examinen ninguna crítica, ni tampoco el prólogo: vayan directamente al primer capítulo sin hacer una lectura comprensiva. No hay que entender nada, solamente ser permeables a las historias como si no tuviesen vida propia. Comprobaran que las palabras de Clarice y Herta acarician/golpean sus entrañas, causándoles un placer sereno que despertará su pasiones más bajas, como las del título que da nombre a esta obra.

Ángels Martínez

El absurdo invade la rutina cambiando los usos de los objetos domésticos sin perder un ápice de cotidianidad. Lo asombroso de esta mujer, es la manera de pervertir el significado de las palabras para crear frases de una contundencia brutal:


Miami. Turistas, colonos y aventureros en la última frontera de América Latina. Hernán Iglesias Illa

(versión Kindle para iPad)

Un libro puede ser un espejo, pero no necesariamente el reflejo narcisista, sino acaso la imagen que descubre. Esto es lo que me ha sucedido leyendo el libro de Hernán Iglesias Illa sobre Miami. La imagen que devuelve el espejo de Miami no es el que otorga la autocomplacencia de quien se cree hermoso, es más bien reconocer  las arrugas o las imperfecciones del rostro cuando uno se observa detenidamente. Si bien es cierto que el grupo al que pertenezco (el de los mexicanos que representa el 2 % de la población miamense) apenas se encuentra bosquejado, mi reflejo se manifiesta de manera más intensa cuando me reconozco en los prejuicios de Hernán Iglesias sobre sus primeros contactos con Miami. En México existe un dicho: “Fuera del Distrito Federal todo lo demás es Cuautitlan” el cual se traduce a que no existe nada pasando las fronteras de las megalópolis. Iglesias Illa hace ese recorrido a través del libro como el neohippie que ve con desprecio la frivolidad miamense representada por los destinos de la playa mientras va conduciendo un suzuki que es una ruina, pasando por el ford focus gris anodino que se aventura en la suburbia de Miami-Dade hasta finalizar el viaje en un jeep donde reconciliado con su visión de Miami recapitula su visión sobre la ciudad que busca retratar. Este libro  bien documentado, con interesantes y esmeradas entrevistas de diferentes representantes del mosaico cultural miamense encuentra puntos claves al oponer la cultura cubana tradicional vs. los nuevos grupos latinoamericanos o cubanos recién llegados que más allá de pretender asimilarse tienen un pie puesto en Miami y otro en el terruño que han dejado, como dice Jesús Rosado en su ensayo Miami del concepto a la Metáfora en nuestra revista Nagari 1: “Pensemos en cuanto habitante de este pantano hormigoneado no ha experimentado que hacerse maimense es una trayectoria mortificada por el continuo deshacer de valijas para retornos que se consideraban inminentes.” Como atinadamente señala Iglesias Illa esta cualidad migratoria que define a Miami ha sido parte de su éxito y sus limitaciones. El título de este libro como frontera no es gratuito,  Miami es una ciudad que se reinventa de forma constante con el ir y venir de comunidades que se ven arrasadas por crisis económicas, políticas o criminales, tal como lo han sido los flujos de colombianos, argentinos, peruanos y venezolanos, es más “un punto de encuentro, un territorio neutral donde los latinos pueden establecer una conversación más que la capital de América Latina.”  Miami será acaso, como dice Iglesias Illa sumándose a Frank Soler, el futuro que la globalización otorgará a las ciudades de los Estados Unidos de América (¿y al mundo?), “será una sociedad multiétnica, multilingüe y tolerante… Miami tiene la energía el tamaño y la flexibilidad para convertirse en todo lo que quiera ser. Quizá no Nueva York, la capital del Siglo XX, pero sí parte de una red de nuevas ciudades híbridas capaces de combinar lo mejor da la vida urbana tradicional con lo mejor  de la vida global y  posmoderna …” A estas fechas la imagen que Yo mismo me he formado de Miami ha sufrido una metamorfosis similar a la que experimenta el propio Hernán Iglesias Illa a lo largo de su libro donde busca pasar de esa capa externa de consumismo frívolo y materialista y encontrarse con el verdadero Miami. Miami. Turistas, colonos y aventureros en la última frontera de América Latina es una aproximación necesaria para quien desea encontrar una coherencia de lo que representa el fenómeno miamense. Es curiosa la coincidencia que encuentro con este poema que escribí hace algunos años, cuando tenía poco tiempo de vivir en Miami con una de las frases finales del libro.

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Omar Villasana Cardoza. Nacido en La Paz, Baja Ca-

lifornia Sur, México el 7 de enero de 1972. Ing. Biomédico de profesión, Escritor por vocación. Actualmente reside en Sunrise, FL. Escribe Poesía, Cuento y Ensayo. Intereses Poesía Japonesa, Náhuatl y las nuevas tecnologías digitales aplicadas a la Literatura. Forma parte del equipo editorial de la revista Nagari que se publica en Miami. Ha sido publicado en Roja Turbación México 2009, Nagari #0 Miami 2010, colabora en el blog de Proyecto Setra proyectosetra.blogspot.com y escribe en su blog personal arboldetuolvido.tumblr.com twitter @arboldetuolvido.

Omar Villasana Cardoza

Miami Ancha de caderas me provocas con tu displicente andar. ¿Que encanto afrocaribeño me otorgan tus plañideros (torrenciales) cantos veraniegos?   A media brazada te quedas de nuestra Latinoamérica y del americano sueño.   Perpetuando la añeja tradición de postergarlo todo.   Roma no se construyo en un día   ¿Porqué Miami sería la excepción?   ¿Escuchas?   ¡Vámonos!   ¡Es noche de rumba! “Miami no es real -es una promesa, un espejismo- porque está esperando: Miami no está terminada. Ese día será su juicio final, el comienzo de la vida adulta, la sedimentación verdadera. Su transformación, si el apocalipsis es generoso, en hogar.”

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Baltasar Santiago Martín Garrote.

Nació en Matanzas, Cuba, el 15 de julio de 1955. Ingeniero estructural desde abril de 1980, en 1987 fundó en La Habana el GRUPO “ARAR” (Arte y Arquitectura) para incrementar la presencia de la plástica en la arquitectura cubana, y en 1993 pasó a integrar el consejo de redacción de la revista Ingeniería Civil. Tras seis años en la ciudad de Querétaro, México, donde estudió una maestría en Educación, en mayo del 2000 arribó a Mia-

Tres actores y un director

con la cabeza repleta de teatro Algo grande está pasando en Miami, algo hermoso y tremendo: la ciudad se está poblando de sueños realizados, de puentes hacia el infinito –no solo de túneles en el puerto vive el hombre– y de POESÍA, porque de la mano de Yoshvani Medina, hechicero postmoderno de ese “arte hablado” que es el teatro, la Generación Y también está haciendo historia de este lado del Estrecho de la Florida, no solo en Cuba, porque aquí también hay mucho que hacer, aunque los molinos de viento sean otros; y menciono POESÍA, así con mayúsculas, porque, como afirmó el actor y director español José Luis Gómez en una entrevista reciente en el blog Artefactus Teatro: “El teatro es tanto más potente cuanto más se acerca a la poesía”, y esa es la definición más exacta que puedo encontrar para calificar el teatro que, Quijote de sí mismo y de todos, el hidalgo Medina está imponiendo por las buenas en estos predios de la Mancha Hipotecaria, donde la excelencia del texto lo hace más cercano a la poesía que a la narrativa, y donde su acertada dirección lo potencia a niveles estéticos superiores, con la gustosa complicidad de actores de primera línea como los que protagonizaron el viernes 10 de febrero el estreno de Una muchacha con la cabeza llena de pájaros. Parafraseando el título, Ulises Cala, el talentoso y prolífico autor del texto, es “un hombre con la cabeza llena de criaturas aladas”, pues en la obra que nos ocupa tenemos a un “ave del paraíso… perdido”, que encontró en Rosalinda Rodríguez a la intéprete perfecta –aunque la bella y talentosa actriz sea una Eva sin pecado original en la vida real–; a “un temible halcón” (para sus víctimas y subordinados), que gracias a la ductilidad del imponente actor Gabriel Porras nos vuelve a convencer cuando muta a “sumiso pollo de granja” ante su superior; y a una “tórtola en fuga”, como la del poema del bardo matancero José Jacinto Milanés (…Oye mi ruego, que el miedo exhala/ ¿De qué te sirve batir el ala,/ si te amenazan con muerte igual/ la astuta

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Baltasar Santiago Martín

Fundación APOGEO para el arte público Miami, 12 de febrero del 2012


mi y primero trabajó como profesor de Computación y de Pintura al fresco en el centro comunitario “Abriendo Puertas”, para luego retomar la ingeniería estructural por casi diez años como proyectista e inspector de obras. Tiene cinco libros publicados: Amaos los unos a los otros, EDITORIAL BETANIA, Madrid, 2006; Esperando el velorio, EDITORIAL Alexandria Library, Miami, 2007, Calentando el bate, EDITORIAL ZV Lunáticas, París 2008; Una vida, un tren, EDITORIAL Alexandria Library, Miami,

2010 (presentado en la Feria del Libro de Miami del 2010), y Visión 21/21, EDITORIAL LINDEN LANE PRESS, Miami 2011. Su primer libro fue re-editado por la Editorial Eriginal de Miami en el 2011. En marzo del 2008 creó la Fundación APOGEO para el arte público. Actualmente se encuentra acopiando información y escribiendo una novela biográfica, titulada Bailando al borde, sobre Alicia Alonso, la prima ballerina assoluta cubana.

Baltasar Santiago Martín Garrote

liga, la ardiente bala, /y el cauto jubo del manigual?...), que es a la vez un ángel inocente y virgen –a pesar de sus pesares– con quien Estrella intenta recobrar el paraíso a toda costa, y al que la actriz Natalia Ramírez le prestó sus alas, su piel y su alma para transmutarse en ella. Rosalinda Rodríguez, Natalia Ramírez y Gabriel Porras, tres actores en toda la extensión de la palabra, decididos a ir más allá de la cómoda y bien redituada participación en telenovelas para aventurarse en las inseguras selvas del teatro, sin apuntador –el salvador “chícharo” en el oído–, sin contratos bien remunerados, y sin ese público garantizado que los venera “porque salen en la televisión”, han confiado en Yoshvani Medina para “apretar en el corazón del espectador un botón que le hace ponerse en movimiento y cuestionarse, no permanecer receptor pasivo”, como tan bien dijera José Luis Gómez sobre la poesía en el teatro en la ya citada entrevista, y lo han conseguido con creces, porque no solo han logrado apretar dicho botón, sino nuestro corazón completo, que ahora palpita con mayor júbilo y gozo gracias a su talento. No puedo dejar de mencionar, ya que de poesía estamos hablando, el trabajo de George Riverón, uno de los mejores poetas de Miami, como diseñador del cartel de la obra, que ya solo de verlo da deseos de ver la puesta; y la maravillosa música incidental de Toni Mir, que sonó como de cine, y del mejor ( primera vez que uso ese adjetivo en una reseña, yo, que siempre aconsejo a los demás que sean parcos con los adjetivos). En fin, que el teatro sigue de fiesta en Miami, gracias a producciones de alta calidad, como esta de ArtSpoken, y a las de muchos otros grupos teatrales de la ciudad, donde se está celebrando en estos días el XI Festival del Monólogo en Havanafama Teatro Estudio, y se avecina Teatro por dinero, en el Centro Cultural Español, así que nos toca ahora como espectadores no dejar vacíos esos puentes hacia el infinito que están construyendo nuestros teatristas con tanto esfuerzo y tesón.

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Doral, Ciudad Multifacética

A principios del siglo XXI se hace realidad un sueño que había comenzado aproximadamente en el año 1962 con el nacimiento de Doral Golf Resort and Spa. Una vez constituida como ciudad en el año 2003, el gobierno de la Ciudad de Doral dio énfasis al crecimiento comercial y residencial, para luego dar espacio al arte y la cultura como uno de sus objetivos de desarrollo y atracción. Como fruto de excelentes condiciones y con el respaldo del gobierno y liderazgo de su Alcalde Juan Carlos Bermúdez, se creó un comité dirigido por Melissa Tapanes. El comité ha logrado llevar a cabo la fundación y formación del nuevo Doral Design District (DDD), haciendo que Doral renueve sus votos de progreso. La Ciudad, reforzando todo lo referente al arte, la cultura y mejoramiento del Doral, ha logrado atraer en este campo, cantidad de inversionistas y un aumento en el interés en estas áreas, ofreciendo a la Asociación de Propietarios y Comerciantes el apoyo necesario, la instrucción y la gestión para llevar adelante estos incentivos. Hoy día están activos los mecanismos de ayuda y orientación destinados a colaborar con los interesados en lograr subvenciones y préstamos monetarios para invertir en el DDD. Así mismo están en funcionamiento varios de los incentivos en esta materia, como el programa para el “Brownfield Area”, programa de avanzada que comenzará por las zonas involucradas en el DDD y que incluye tanto a propietarios como empresas interesadas en inversiones o mejoramientos de inversiones privadas en el área. También están los incentivos económicos destinados a embellecer las fachadas de las construcciones existentes, dando así inicio a una interesante propuesta que incluiría piezas de arte y trabajos de artistas, tanto locales como extranjeros, con el fin de remozar lo existente. Otro de los atractivos de Doral son los puntos de encuentro entre artistas en las diferentes galerías

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de la ciudad y las actividades culturales que se ofrecen cada semana. En esta área, el nuevo edificio sede del gobierno local ofrece sus instalaciones como centro de arte y exposición de obras, contando ya con el respaldo de un equipo integrado por artistas y curadores expertos en esta materia e iniciándose con la primera feria de arte promovida por el gobierno del Doral, justo en el mes de Noviembre, bautizada como “International Taste of the Arts.” La entusiasta colaboración del departamento de Desarrollo Económico en el campo de la cultura, está atrayendo la participación de talentos no solo locales sino de reconocidos artistas como pintores españoles que están considerando abrir una exposición en un futuro cercano en esta ciudad. Otro énfasis de la ciudad son los festivales gastronómicos, encuentros musicales y reuniones literarias que a la vez fortalecen las inversiones dirigidas al distrito artístico de la Ciudad. A estos grandes proyectos que ya están en marcha y que se suman a los beneficios que ofrecen las autoridades locales a corto, mediano y largo plazo, se deben agregar las mejoras en la conectividad vial que se empiezan a vislumbrar para que el “Doral Design District” culmine su desarrollo. El Trolley del Doral comunica no solo la zona residencial y comercial de la ciudad sino también con el Metrorail que conecta hasta el Aeropuerto y el Downtown de Miami. Tan solo nueve años después de fundada, la ciudad del Doral se proyecta como Meca para quienes aspiran alcanzar un desarrollo económico y a la vez disfrutar de un ambiente donde el arte y los negocios se dan la mano.


Visuales

“Niño interior” Ilustración de Vicente Forte


Gustavo Acosta.

Born in Havana, Cuba 1958. Studies: School of Visual Arts San Alejandro, Havana. Superior Institute of Art (ISA), Havana.

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Interior48x66 Dentro del itinerario de la imaginería simbólica finamente representada por Gustavo Acosta, el paisaje urbano emerge como la personificación de muchos de los conceptos e ideas que constantemente se ven reflejados en sus laberínticos panoramas …refuerza la noción de que la ciudad, con su paisaje circundante, la esencia de la existencia urbana, sirve no sólo como inspiración, sino como camino de reflexión. Las destilaciones del plan urbano, cada vez más abstractas al cabo de los años, presentan un código íntimo que sirve para expresar los recuerdos, la nostalgia y las emociones inherentes en su obra: el aislamiento, la añoranza, la enajenación, el miedo, la esperanza y la fantasía. Los espacios por él creados están cuidadosamente delineados, son totalmente creíbles, pero de alguna manera no son del todo correctos. Los dibuja y los pinta con exactitud de modo que, casi de una manera voyerista, podemos observar desde lo alto las calles y los litorales, como si tuviéramos el poder como espectadores de manipular lo que está sucediendo. Pero no vemos gente. No tenemos ninguna pista. No estamos seguros si es de noche o de día, ni dónde estamos. ¿Nos observamos a nosotros mismos, nuestras vidas y la historia de nuestra existencia? …

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Director and Chief Curator The Patricia and Phillip frost Art Museum, Florida International University, Miami Texto de catálogo. Museo de Arte Contemporáneo. Panamá. República de Panamá. Junio 2009.

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Gustavo Acosta

Preguntas al Espejo Carol Damián


Silvia Martínez Rivas (Kuti).

Silvia Martínez Rivas (Kuti)

Se inicia en el mundo de la fotografía hace varios años. Su obra muestra la sencillez de personajes, paisajes y rincones recogidos a lo largo de su incansable búsqueda de lo recóndito y lo distinto. Residió en ciudad de La Habana, Cuba, durante 10 años (19982008) de allí nos trae su amor por la profesión y los relatos de tierra adentro. En the Flea Market Kuti, el apodo de su infancia, se introduce frente a frente con sus protagonistas. Los aborda con discreción y respeto y mantiene un silencio cómplice ante ellos. Sus herramientas se reúnen en una mochila donde lleva su Canon con sus respectivos lentes en la espalda y su inteligencia emocional ante cada disparo. Esta serie sobre este rastrillo miamense dibuja la humanidad y el difícil equilibrio que respiran sus imágenes: la rutina frente a la caña de azúcar del vendedor de guarapo, la serenidad del cantante antes de subirse al podio, el colorido afrocaribeño de dos mujeres de las islas Vírgenes, la elegancia sobria de la mujer asiática, la alegría corporal de una centroamericana que regenta su propio negocio, la soledad de una balanza sin género…los ocres de la harina de maíz, el rojo solitario en los manteles de una cafetería sin público, los precios, las cabezas cortadas del pargo, una “santa cena” presidiendo un puesto de verduras…Toda la trama de los sentidos en un mismo plano fotográfico. E.R.

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Opa Locka: The Flea Market Frente a un portalón de cúpulas moriscas que imita a una ciudad amurallada, una caravana de automóviles se agolpa frente al recinto del mercado. Con el paisaje de los pinos bordeando sus orillas y una torre central parecida a un minarete, este pulguero goza de casi todos las prefijos posibles para la raíz de un solo verbo: con-vivir. En el área del hogar, los tejidos de algunas tiendas se apilan sin razón ni concierto. Felpas, paños de canalé, poliéster, nylon, estampados en orquídeas…se venden por yardas. Al lado, tiendas interminables de zapatos con los modelos de los pies pintados en esmalte rojo. Un señor con unas gafas de sol, más cercano a la invidencia que a la protección, vende vestiditos de niña de varias medidas y colores brillantes. En Pérez Linen, las bragas, armadas por unos aros metálicos, extienden sin pudor el tamaño de cualquier pubis imaginario. Son cerca de la una, y en medio de la court-room, un señor de Santo Domingo nos comenta … “La gente, aquí, se siente como en su tierra. Come sus sancochos, y después compra pa la semana. Saluda a la vecina y, a veces, hasta incluso a la que nunca se iba a imaginar que encontraría…”. La fritura de bacalao y la yuca se están peleando en las freidoras de dos cafeterías. El humo alegra una barbacoa repleta de mazorcas. En la cola, gente de casi todas las razas de América, con sus bolsos de la compra aún sin rellenar, esperan el codiciado maíz. En frente: guarapo fresco, o churros calientes a veinticinco centavos la pieza. Colgado en una de las paredes de este comedor al aire libre se lee“ En este mercado están prohibidos los artículos de Louis Vuitton y los falsificados, bajo multa y penas de cárcel”. En una de las cafeterías, los manteles rojos de las mesas acompañan la

soledad de una rubia camarera que aún no ha empezado su servicio dominical. En espera, Nicanor, un cantante de música caribeña, protegido con sus guantes blancos, acomoda los altavoces y su equipo de música antes de empezar su función. Flanqueada por una montaña de naranjas y varias filas de mercancías, no faltan ni el quimbombó, ni el chayote, ni la malanga “a un precio bastante asequible”, dice un viandante que acaba de comprar unas zanahorias diminutas. Junto a la balanza, apilados como un juego de toallas: las “lenguas” de bacalao en salazón marcan tres pesos la libra. Matilda, una mujer de Porto Prince, distribuye en el centro de su puesto de venta las bolsas de plástico p de diri, los pwa y el maizé –el arroz, los frijoles y el maíz respectivamente en lengua creole. En su mostrador delantero, por contra, el color jaspeado de las legumbres, el verde de los gandules, y los ocres del mayí moulen –harina de maíz-, parecen primar en su oferta del día. Al fondo, en un desorden bastante evidente, se almacenan las cajas de jabón de lavar, artesanía turística en madera negra y alguna parafernalia para la práctica del vudú . Esta ciudad de nombre acrónimo –Opatishawokalocka es el sustantivo original en el lenguaje tequesta, la tribu que habitó estas tierras antes de la colonización- fue diseñada en su conjunto en 1926 por Gleen Curtis. Bajo el signo del estilo oriental, nunca pensó en sus orígenes que la atmósfera de un zoco nacería de una forma natural. Sesenta años más tarde, en l980, el éxodo del Mariel y la crisis de Haití provoca, en el área, un aumento de la población de bajo recursos. Hoy, frente a las aceras vacías que los miamenses están acostumbrados a vivir, es de los pocos lugares del condado donde la cercanía natural con el prójimo es posible y necesaria. E.R.


Composici贸n fotografica KUTI Nagari_Flea Market Opa Locka Miami


Francis Ferraza. Nació en Miami, Florida. Después de graduarse de la Escue-

la Secundaria fue aceptado en el programa de Honor para Artes Visuales de Miami Dade, donde estudió por un año Bellas Artes. En el 2005 estudió en el Instituto Miami Ad donde se graduó dos años más tarde como Diseñador Gráfico. Actualmente trabaja como Senior Designer en la empresa Sapient Nitro en Miami y trabaja con clientes como: Coca –Cola, Burger King y X Games. A pesar de que su pasión lo llevó al diseño gráfico, todavía disfruta de otros proyectos usando una variedad de medios para expresarse de manera creativa.

Miami: Downtwon Un cielo con perfil acristalado en los bordes de una nube abre, bajo el sonido del viento, varios apuntes en un tono extraño sobre una ciudad. El siguiente plano, como una premonición, un paloma negra picotea lo poco que le queda de alimento. El downtown de Miami aparece en blanco y negro –color que se mantiene en todo el video- y muestra lo más cotidiano y sucio de su entorno. Los desahuciados se sientan a la espera de cualquier “esperanza”. El movimiento de la cámara se precipita sin foco preciso: el viento sigue silbando. Llega un convoy del metrover en una estación. Cuando los viajeros descienden, un sonido de fondo entre balas y tiros se aproxima a tu oído. La gente corre despavorida. El cámara se dirige a ningún lugar. De repente, bombea el corazón de un individuo. La estación se vacía. Una explosión nuclear aparece en el siguiente plano afectando a varias casas y edificios... el cielo vuelve a su posición inicial de brillo... un fundido en negro cierra este relato.

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Con la frescura que da la grabación digital en una Qasar Palmcorder,Francis Ferraza (Miami,1983), con los pocos medios que posee, crea una documento entre subjetivo y real sobre la vida en el downtown de Miami. La lírica se mantiene a partir de los personajes que faltan, es decir, la poética, se encuentra en la ausencia de ningún protagonista que no sea la propia miseria y soledad de lo filmado entre las aceras y las calles del centro. Los individuos descienden y se van del vagón y llegan a ningún lugar porqué es, en este “ningúnlugar”, donde habita la inmundicia, el desasosiego, y hasta la propia muerte. Rodado en 2003, en pleno conflicto en Irak y Afganistán, este video de tres minutos no hace falta extenderse para captar, en una doble lectura, la denuncia de la guerra y el estado anímico del creador en la ciudad donde nació. E.R.


Rumbo norte,

mรกs allรก del Muro Azul por Willy Castellanos

Despedida en Miramar


99 Willy Castellanos Simons.

Combina su carrera de historiador del arte con la fotografía y el diseño gráfico. Co-fundador de Aluna Art Foundation, también organiza y reseña exhibiciones de arte en Miami, ciudad en la que reside. Email: alunartfoundation@gmail.com.

Ante todo está El Mar. Una inmensa y compacta masa de limbo azul. Primero claro, después celeste, turquesa a veces, o si no azul, tremendamente azul. Dentro de él, el frescor y la levedad. Fuera de éste, el sol hiriente, la brisa y la incómoda sensación del salitre en la piel. Para los que nacimos en la portuaria ciudad de La Habana y tal vez para muchos cubanos, el mar es una constante obsesiva. Cada día solemos caminar “hacia” o en “dirección contraria” al mar; paralelo a la costa, en camino hacia la desembocadura o simplemente, cruzando la bahía, ese otro mar, diminuto océano y bosque de grúas, oportuno refugio de viejos lanchones y enjambres de transeúntes y turistas. El mar nos rodea, nos define, su contagiosa aroma penetra poros y sentidos. El mar nos limita, nos envuelve; el mar nos encierra…, es el Muro Azul. Después están los barcos que llegan y se van, navíos de toda clase, a través del tiempo. Cuba es La llave del Caribe, una parada -una partida- necesaria, una encrucijada abierta a todo destino. Norte, sur, este, todos, incluso Roma. Gente que viene y que va, rostros de todas partes. Carabelas españolas, mástiles y cañones ingleses, barcos negreros y naves filibusteras. Vapores repletos de europeos, insalubres bodegas atestadas de asiáticos. Cruceros americanos, cargueros soviéticos, lanchas torpederas, botes guarda-fronteras; y luego están las balsas. Gentiles y frágiles, balsas de viejos maderos y velas de harapos, infladas de ilusiones, tejidas de esperanzas. Músculos y mareas, vírgenes y estampitas. Balsas que cruzan el muro azul sobre la blanca espuma de las crestas. Algunas arriba, bajo el sol hiriente, la brisa y la incómoda sensación del salitre en la piel. Otras abajo, en el frescor y la levedad, en el limbo azul. Balsas que viajan sin boletos de regreso, poca isla para tanta búsqueda, muchos sueños para tanto mar. Por último, el Artefacto –la cámara- y el individuo. El primero, engulle como tragante de bañadera los diferentes instantes de la realidad. Éstos penetran en fila india por el embudo del lente, uno tras otro. Detrás del artefacto, del escudo metálico, se refugia el individuo, el operador. Sus postales no prueban nada, tan solo que estuvo ahí en el lugar de los hechos, intentando establecer un dialogo afectivo con la realidad. Todo se confunde en el tiempo. Fuera del olvido, solo han quedado algunas huellas: aquel persistente aroma de mar, mezcla de caracoles, estrellas y otros matices que los peces han dejado escapar. Voces de gente que se despide, ruidos de tablas que crujen, risas y lagrimas, canciones que se alejan, el recuerdo de la brisa costera y sus caricias; pero sobre todo, el omnipresente color de aquella masa compacta e infinita, el limbo azul.


El Visitante

La CaĂ­da VI

La Regata

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Salida en Cojimar VI

La Partida


Regreso Inesperado Estas fotografías tomadas en las costas de La Habana y Cojímar, Cuba, en el verano de 1994, son un testimonio único del éxodo de un pueblo. Durante semanas Willy Castellanos retrató algunos de los casi 35,000 hombres, mujeres y niños que salieron de la isla en artefactos construidos con cualquier cosa que flotara. Una selección de este ensayo fotográfico que documenta el fin de la última utopía del siglo XX fue presentada por Aluna Art Foundation en la sección Foto Américas de Arte Américas 2012.

La exhibición Exodus: una página extraviada de la historia, curada por Adriana Herrera, conmueve por la magnitud y la precariedad de las condiciones de quienes entonces se embarcaban rumbo norte, pero también porque cada imagen contiene la incesante historia del éxodo, el rastro de quienes tanto en  la isla como en muchas orillas del mundo, desafían el destino dispuestos a cualquier cosa con tal de atravesar lo que Castellanos llama “el muro azul”.

Rumbo Norte I


Salida Nocturna III

La batalla de los polizontes

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Salida Nocturna II


103 Marta Estrems:

Las nebulosas del “estar” “Si las piezas no tienen título...título tendrán” decía un crítico amigo mío. Y es que las obra de Marta Estrems habla sin palabras de lo etéreo, lo nebuloso, lo deconstruido, es decir, del universo. Todos sabemos lo mucho que Vassily Kandinsky estaba de cercano a la sociedad Teosófica de su tiempo . La comprensión del “Todo” en las distintas religiones y lo común que todas ellas ofrecen, fue una de sus obsesiones en busca de lo espiritual en el arte. De hecho , el arte abstracto no significa más que la esencia cognoscitiva de la realidad: el reflejo emocional de lo vivido a través del color, la línea y las formas. Y como buena discípula de un movimiento que tiene sus primeros pasos en el maestro ruso, Marta Estrems (Rosario, Argentina), sigue su camino bajo la línea del homenaje a sus antepasados. Sus composiciones, principalmente realizadas en óleo y pastel, juegan en ocasiones, como si lo hiciera el propio viento en un parvulario de niños que acaban de recortar sus pedacitos de papel de colores para representar sus fantasías. Las formas geométricas se deslizan en una cascada de agua como si se pasearan unas notas musicales por el cauce. Hay momentos que ciertos signos sostenidos en esta atmósfera nos recuerdan al Joan Miró más experimental . Otras, la luz se consagra en el centro con varios focos donde el blanco luminoso permite un soporte a un haz de lineas y sombras. En los trazos arrastrados se observan círculos y grafías en hélice. Algunas telas recuerdan, por su sencillez, a la travesura - no sé si intencionada o no- de ver en cualquier rincón, el esbozo de un rostro . Aquel pasatiempo que desde cualquier terraza de una ciudad, de pequeños , mirando hacia el cielo, descubríamos a Dios con sus barbas o el cuerpo de una serpiente entre los cirros que pululaban en el cénit. El entorno universal que ofrece las creaciones de Marta permiten el descubrimiento de pequeños mundos salpicados de sentidos donde el espectador hojea su propio diccionario. Galaxias cuya luz emanan sencillez, profundidad y una lírica propia. En una ciudad como El Doral, (Miami) lugar de residencia del artista, es una suerte tener a esta argentina como huésped. E.R.


Marta Estrems.

Nació en Rosario, Argentina, Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano en Buenos Aires, donde recibió su diploma como Maestra de Artes Visuales y más tarde recibio sus titulos de Profesona Nacional de Pintura, Dibujo y Escultura de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredon. Actualmente reside en Miami Florida .

Universidad Autonoma de Mexico, ”Earth & Water Environmental Cubism” San Antonio,Texas. Botanical Garden, Piag Museum, ”Earth & Water Environmental Cubism “Miami Beach, Florida. New Professions Technical Institute, ”5 Visions“, Miami, Florida Instituto Cultural de Mexico, “5 Naciones 1 Bicentenario”, Miami, Florida. Latino Art Museum, ”California Award”, Ontario, California. Ana. G. Mendez University, “Dialogue on Diversity”, Miramar, Florida. Consulado Argentino, “2010 Año del Bicentenario”, Miami, Florida. Crisolart Galleries, “Premio Barcelona”, Barcelona, Spain. PIAG Museum, “Hispanic Heritage“, Coral Gables, Florida. FYR Gallery, “International Artists“, Florence, Italy. Armory Art Center ”Hispanic Heritage”, West Palm Beach, Florida. Doral Cultural Art & Gallery Doral, Florida. Miami Dade College West Campus, ”Doral Uncovered“, Doral, Florida. Doral Cultural Art & Gallery, “Arte America“, Doral, Florida. The Tower Theater, “Sixth Sister Cities“, Miami, Florida. Zu Galeria Fine Arts, “Amalgam of Colors”, Miami, Florida. Museum of The Americas, “Women in the Arts“, Doral, Florida. Miami Beach Botanical Garden,”Individual Exhibition“, Miami Beach, Florida. Art Fest @ Doral, ”Rotarians on a Path Towards The Art”, Doral, Florida. Miami Heart Research Institute, “Heroes of the Heart Gala”, Miami, Florida. Galeria Premier, “Poems/ Drawings”, Buenos Aires, Argentina. Mercado De Arte, Sponsorship of the Secretary of Culture of the City of Buenos Aires, Argentina. Intergra Centro de Arte, “Award winning“ Buenos Aires, Argentina. Alianza Francesa, “Central Hall“ Buenos Aires, Argentina. Organization of American States, Buenos Aires, Argentina. Galleria del Altillo, “Expresion 66“ Buenos Aires, Argentina. Algunas de sus obras se encuentran en colecciones privadas y en diversas instituciones en Argentina, Estados Unidos y España.

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La liturgia del metal Desde las obsidianas en la Edad de Piedra hasta la simbología de hoy, la joyas han experimentado un cambio profundo y a la vez liviano en su transición. De mujer a mujer o de hombre a hombre, los abalorios y alhajas se suceden a sí mismos según el tiempo histórico, la moda, o el impacto de quien las exhibe en su piel. Residente en Miami y arquitecta de profesión, las piezas de María Juliana Vásquez poseen en su base la sencillez y la cortesía de formas. Su línea es un trazo deliberadamente rústico que le da una imagen de naturalidad y primitivismo excepcionales. Un memorial casi único a la cultura asiria, etrusca. o ibérica de los pueblos del mediterráneo y medio oriente. El metal se articula como si de una manera cándida fuera manipulado, creando un dibujo en el aire que adquiere el color de fondo del vestido, o el de la propia carne en los collares. Los aretes se sostienen con una tonalidad aérea y frágil. La serpiente en su recogimiento, el “cuadrado imperfecto”, la llave, o una iconografía ligada al mundo espiritual, conforman sus temas. Los anillos y las sortijas, en cambio, adquieren la potencia en bruto de la plata cincelada por diminutos cuchillos a modo de poliedro. El peso imaginario del metal en la pieza, está unido a la pertenencia de quien lo posee; su volumen, le otorga una mirada difícil de eludir. Como si las casas fueran piezas únicas en sí mismas, sus joyas son los esbozos de una manera de ver la arquitectura de las formas. Ya no en el plácido hábitat del hogar, sino descansando en la piel de cualquier mujer que muestre sus creaciones personales. E.R.

María Juliana Vásquez

María Juliana Vásquez:


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107 María Octavia Russo Pons:

Caracas julio de 2012

“Desde que los rostros de los hombres se volvieron hacia fuera, éstos se tornaron incapaces de verse a sí mismos. Y esa es nuestra gran debilidad. Al no poder vernos, nos imaginamos. Y cada uno, al soñarse a sí mismo y ante los demás, queda solo detrás de su rostro.” René Daumal*

Nos reconocemos seres finitos, posiblemente incapaces de engendrar lo infinito. Lo que es creado por nosotros, lo imaginado y todos nuestros actos están destinados a tener una terminación; así como acabamiento inevitable de las obras de arte y nuestra carne. Mi trabajo reciente gira en torno a estas cosas: lo informal, lo abyecto, acendrado, la ciudad desencajada y sus rostros, utilizando casi como único referente y símbolo la figura del animal. El perro es recurrente imagen en los dibujos y pinturas que realizo; éste, algunas veces presenta el cuerpo amputado, desmembrado -observo en estas pinturas de mis inicios la mutilación, y la negación de la identidad del sujeto-. El soporte - papel Kraft, sin preparar -, más repetidamente empleado por mí en estos trabajos, generalmente se encuentra maltratado con la aparición de huellas, de pisadas, marcas de manos, polvo y mugre que se suman para suministrar atmosferas, crear ambientes o circunstancias para el desenvolvimiento de las figuras que emergen en el espacio de la pintura; tal vez debido a la forma como me desenvuelvo en el espacio taller que utilizo para producir. Los trazos se muestran violentos y fuertes, con pentimentos**, o negaciones que realizo con el blanco u otros colores, veladuras y manchas sobrepuestos sobre el soporte, algunas veces desgarrado, roto. Los colores predominantes utilizados -diría casi exclusivos- en éstos trabajos actuales, son algunos matices de ocres y el negro. La herramienta del

pincel no es primordial para la resolución de estas pinturas, pues el trabajo es ejecutado mayormente con la participación actuante del cuerpo, de tal manera, que el intermediario fundamental entre el soporte y los medios materiales empleados es el cuerpo total; las manos y pies, -calzados o no-, y la acción agitada de los brazos. No propongo la belleza como tema para éstas pinturas y dibujos; sino la misma animalidad, la desproporción y deformidad, pues es en estas condiciones donde siento que puedo revelar, localizar y exteriorizar una mayor correspondencia, un vínculo o nexo del relato sobre el medio urbano que a diario transito y que reflejan parte del drama frecuente de la ciudad. Permitiéndome a su vez ésta temática, un conjuro y una mayor liberación a mi temperamento y condición sensible. Las influencias, o referentes son muchas; podría citar las más presentes en mis lecturas, entre otros comenzaría por citar a Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), “Cy” Twombly, (1928- 2011), Algunos pintores expresionistas: Georg Baselitz, (pintor alemán,1938), Markus Lüpertz- República Checa, 1941), así también el pintor estadounidense Robert Ryman (1930). La pintora inglesa Jenny Saville con sus monumentales cuadros de desnudos femeninos y al pintor venezolano Octavio Russo ( Venezuela,1949). *René Daumal. Boulzicourt, Ardennes. 16 de marzo de 1908. **Se dice pentimento cuando en un cuadro el pintor que lo realizó tuvo una idea distinta de la que luego se ve. Es decir, pensó primero una cosa y luego resultó otra.

María Octavia Russo Pons

El espacio de mis pinturas


Collages

Perro

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Gato


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María Octavia Russo Pons. Es

estudiante de Filosofia y Artes Plásticas. Estudia en la UNEARTE y en la Universidad Central de Venezuela; reside en la ciudad de caracas. moruponskc@gmail.com

Mutilado

Mutilado 2 Collages pintados

Perro rojo


Jaula

Perro sin cabeza

Puerco

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Perros serie


Luis Castañeda. Was born in Lima, Peru and came to Miami, Florida when he was 12 years old. Since he started his photography career at Miami Dade College, he has had exhibitions for his artwork at the student gallery shows at Miami Dade Wolfson campus, in the Freedom Tower with the Smart Art exhibition, at Books & Books in Coral Gables, and at the Mad Hatter Arts Festival. He won third place in the League for Innovation—a Community College Student National Art Competition, and won first place in photography from the Florida College System Activities Association division B in 2011. He is currently working on a photography project for the Miami Culinary Institute and studying at both Miami Dade College Wolfson campus, and Miami International University of Art and Design; majoring in Visual Effects and Motion Graphics.

As a photographer I am interested in creating images that are intriguing and unique. I work towards redefining the color palette of flowers into black and white with delicacy. By manipulating them through shadows and contrast, I strive to extract surreal qualities of ordinary models, forcing us to look twice at the sight in front of us.

Luis Castañeda

Artist Statement

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Joséantonio Sánchez Pulido. Es artis-

Joseantonio Sanchez Pulido

ta multidisciplinar y reside en San Cristóbal, Venezuela. A Partir De La Nada, galería la III, Boca Grande, Cartagena de Indias, Colombia: poesía visual, caligramas –libros, objetos de arte- Poética Visual Sonora- performance. http://www.youtube.com/HechoArte - hechoarte@hotmail.com

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Joséantonio Sánchez Pulido Artista multidisciplinar: artes plásticas, poesía visual, videasta, escultor. Paisajista, cocina de autor y poeta. Entre 1979-1983 Asiste al Taller Libre de Dibujo y Pintura con elMaestro Guzmán. Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, Caracas y obtiene el titulo de Diseñador Ambiental en el CENTRO ARTÍSTICO VILLASMIL DE LEÓN, Altamira, Caracas. En 1993 Conoce y trabaja vinculado al taller del artista Diego Sarmiento, formado en París en el Taller del Maestro Venezolano Asdrúbal Colmenares y la Legendaria Curadora Denise Rene. Una gran influencia, apoyo, proyectos y amistad que aún comparten. En Valencia de España -2004- Taller de POESÍA VISUAL, organizado por la Asociació Tertúlia Literari La Buhardilla, a cargo de los profesores Bartolomé Ferrando y José Ricart. Igualmente culmina los seminarios -2006- CAOS GLOBAL RESISTENCIAS CULTURALES MAPAS Y ENSAYOS VISUALES, de Brian Holmes. Y el taller NUEVAS Y VIEJAS VIOLENCIAS. DISCURSOS CULTURALES SOBRE GÉNERO Y GLOBALIZACIÓN. Coco Fusco. Ambos en el Museu de Belles Arts de Valencia, c/ San Pio V. Valencia, España. Sus obras se encuentran en colecciones públicas y privadas en Venezuela, Suramérica, Canadá, Estados Unidos y Europa. Entre las colecciones Públicas podemos citar: - Museo Sacro de Caracas. Caracas. - Museo de Arte Popular de Petare. Caracas. - Ateneo de Lagunillas. Edo. Mérida. - Sociedad Salón de Lectura- Ateneo del Táchira. Edo. Táchira. - Galería Pro Arte Kasper. Morgues, Suiza. Cuenta en su haber con más de 35 exposiciones individuales –de las cuales ocho realizadas en España- y unas cincuenta o más colectivas en Venezuela, España, Portugal, Francia, Italia, Suiza, Ecuador, Argentina, Estados Unidos y otros países. Ha sido distinguido con -1995- Mención Especial en el XXIV SALÓN INTERNACIONAL DE PINTURA PRIMITIVA MODERNA. Galería Pro Arte Kasper, Morgues, Suiza. Y -1997- PREMIO FERIMAR. XVII Salón Municipal de Pintura del Municipio Girardot. Maracay. Edo. Aragua. Es fundamental hacer notar el trabajo de Jardinería realizado desde su infancia. Trabajo que comienza a ser público a partir de su primera muestra, junto a su madre y maestra Yolanda Pulido de Sánchez - dedicada al cultivo del Bonsái y la jardinería en miniatura desde 1960- en la Feria Internacional de San Sebastián en 1984. Desde entonces han participado en diferentes Ferias, el Garden Club, tiendas especializadas, galerías de arte y otros. Desde 1994 a 1997 colaboró vivamente en los diarios del estado Táchira: Diario la Nación- Espacio Siete y Quinto Cuerpo con la columna Sobrecubierta. Diario Los Andes con la columna Lobo de lo Templos. Por último vale destacar su trabajo como gestor cultural a través de espacios como la Quinta Lis- galería de arte- y Yellow- restaurante galería. Así como el trabajo voluntario en casas de cultura, ateneos y otros espacios públicos. Ha publicado los poemarios CANTO PRIMARIO, 1996. DOLCE FAR NIENTE, 2002, éste último bajo el sello editorial, en carácter Experimental, VERDEAZUL - EDITOR. POCETICA DE CRISTAL -2012- T.I.PO: Taller Iconoplasta de Poesía Y ha sido publicado en tres antologías españolas.

Vista general –portada- del libro de arte EINSTEIN UNCOVERED –caligramas- de la serie Libros de Arte Caligramas Visualizados en Barras –Poesía Visual- COLLAGES libros y/o catálogos de arte intervenidos. Caligramas hechos sobre el catálogo de arte de la exposición colectiva del Miami Dade College –artistas latinoamericanos- a quienes pido disculpas por la intervención y extiendo mi sincero agradecimiento por motivar y expandir mi acción creativa. Hecho en el taller de Joséantonio Sánchez Pulido en la ciudad de San Cristóbal, Edo. Táchira, Venezuela. Terminado el 04 de noviembre de 2011 Bajo el sello editorial –experimentalVerdeAzul editor.


Arturo Cuenca

ShipCity-that’s my race transparent.1999

Estética Práctica El Arte, como un aspecto de mi estética es un medio. El objeto de mi trabajo es el conocimiento. Pienso que el objetivo del ser es su auto-conocimiento, es ser verdadero. Todas las estrategias de mi trabajo han sido un medio para alcanzar un enriquecimiento espiritual personal, y a través de mí, del espectador, que represente la cultura a la cual pertenezco. Para mí la fotografía (del griego photo = luz) funde esta visión cognitiva del arte con el medio que produce el conocimiento (luz) que une el objeto con el sujeto, lo cual es la relación seminal de toda la filosofía. Fotografía es la concienca de la cultura imitando la conciencia natural para ayudar a conocerse uno mismo: es una para-conciencia, como todos los instrumentos externos del conocimiento desde el telescopio hasta la computadora. Por lo tanto la forma de mi trabajo siempre es fotográfica, y mi fotografía siempre es imaginaria, ya sea hecha a mano, en el cuarto obscuro o digitalmente. Esto es porque al final, todas las imágenes son fotografía: un intercambio luminoso entre objetos algunos de los cuales se transforman en sujetos.

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Mi trabajo exterioriza mi estética, la cual no sólo trata del arte pero también del estudio generalizado de fenómenos externos (fotogenia) en relación con lo que es interno e invisible, como la esencia interna es transformada en una apariencia que se relacione con lo externo, donde la luz y el sujeto aguardan. Estos fenómenos (tal como existe el mimetismo y camuflaje en plantas y animales) son ya una estética. Esta posición filosófica rompe con la tradición de la estética como una generalización a posteriori de las consecuencias del arte, produciendo una estética que crea un nuevo campo ontológico de investigación que incluye todas las manifestaciones de los fenómenos naturales y culturales y que en suma es el cimiento para una nueva ética que no sólo es humana, sino también ecológica. Esta teoría está expresada en múltiples formas fotográficas de forma específica en mi trabajo artístico como ejemplos de esta estética en la práctica, y es por ello que me refiero a mi trabajo como una Estética Práctica. Así por ejemplo, veo la ideología como una apariencia (estética) del poder en relación con la esencia económica (ciencia) que produce el poder. Esto queda incorporado en un trabajo artístico concreto llamado “Ciencia e Ideología” (Che) como medio de un posible paradigma visual.


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Snowiami

Practical Aesthetic

Art, as an aspect of my aesthetic, is a medium. The object of my work is knowledge. I think that the goal of being is self-awareness, is being truth. All of the strategies in my work have been a means of arriving at a spiritual enrichment of myself, and through me, of the spectator, who represents the culture to which I belong. For me photography (from the Greek photo = light) fuses this cognitive vision of art with the medium that produces knowledge (light) which joints the object to the subject, this being the seminal relationship in all philosophy. Photography is the consciousness of culture imitating the natural consciousness in order to help it to know itself: is a para-consciousness, like all external instruments of knowledge from telescope to computer. Thus the form of my work is always photographic, and my photograph are always imaginary, be they done by hand, in a darkroom or digitally. This is because ultimately all images are photography: a luminous interchange between objects some of them becoming subjects. My work exteriorize my aesthetic, which is not only about art but is also the generalized study

of external phenomena (photogenic) in relation which is internal and invisible, how the internal essence is transformed into an appearance which relates to the external, where light and subject await. These phenomena (as well as are mimicry and camouflage in plans and animals) are already aesthetics. This philosophical position breaks with the tradition of aesthetic as an a posteriori generalization of the consequences of art, producing an aesthetic that creates a new field of ontological investigation which include all natural and cultural phenomenal manifestations in addition to being the foundation of a new ethic which is not only human, but also an ecological one. This theory is expressed in multiple photographic forms in my concrete artistic work by means of examples of this aesthetic in the practice, and this is why I refer to my work as a practical aesthetic. And so, for example, I see ideology as an appearence (aesthetic) of power in relation to the economic essence (science) which produces that power. This is embodied in an concrete artistic work called “Science and Idelogy� (Che) by means of a possible visual paradigm.


Andrew into his shadow.2012

ManShadowTree. Coming. In the Light.2010

Image (manlight) coming-car.2012

On one level, Arturo Cuenca resembles a conventional photographer walking the street of a city, taking photographs of incidents that strike his eye. He has developed a keen sensibility to the cold beauties and ragged edges of the urban environment; first in Havana and more recently, in New York City. But Cuenca is not following in the steps of Cartier-Bresson or Robert Frank. The east 40s and 50s of Manhattan (or wherever else he is taking pictures) are not the ultimate subject of his work, which is a visual investigation not of social conditions but their underlying philosophical structures. In his series titled “Homeless: Subjective and Objective Images,” Cuenca has created a brilliant and moving discourse on the politics of seeing, the relationship of viewer (and artist) to their subject. By taking the unprecedented step of incorporating the subject’s point-of-view into the work, he upsets the traditional hierarchy of viewer and viewed. If this were not enough, Cuenca’s easy migration among different mediums (photography, painting, photographic installations) signal his distance from conventional photography. Each of Cuenca’s complex works, where one image dissolves into several, reminds us that experience is multi-layered, overdetermined, opaque. He employs an array of technical devices, from camera focus to computer manipulation to inventive light- boxes, to establish a new ethics - esthetic of the image. Cuenca uses the critical awareness of conceptual art to break down simplistic versions of the world. But he also goes beyond the didactic limitation of much conceptual art by offering the viewer a rich visual experience. His compressed narratives elegantly reinvent the history of painting, photography and cinema; Cuenca has rejected nothing except the easy solution.

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Raphael Rubinstein, 1995.

Proust. Portrait as landscape.2000


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KuenKabuki

Central Park Mistery Island.(ReallyMade).2002

Flag,Mother and Daughter Subjective-Objective Images.1983-2000


Miami Vision

R A U L


RAÚLPEDROSO/SOLO©2009FOTOGRAFIADEMIAMISKYLINE01 PRINT-12X96IN.-31X244CM.


VISIÓN DE MIAMI: LA CIUDAD MÁGICA EN EL SIGLO XXI POR RAFAEL FORNÉS

VISIÓN DE MIAMI DE RAÚL PEDROSO- RECONOCIDO FOTÓGRAFO DE ARQUITECTURA CUBANOAMERICANO- CONSTA DE UNA EXTENSA SERIE DE ‘VISTAS PANORÁMICAS’ DE LA CIUDAD DE MIAMI INICIADAS EN EL AÑO 2008. LAS VISIONES DE RAÚL RECUERDAN AQUELLA DEL PALACIO Y JARDINES DE VERSALLES QUE JOHN VANDERLYN A PRINCIPIOS DEL SIGLO XIX EXHIBÍA ITINERANTE EN SALONES DONDE COBRABA LA ENTRADA PARA SU CONTEMPLACIÓN. PEDROSO REITERA LA OBSESIÓN POR LO EDILICIO DE LAS PINTURAS VENECIANAS DEL CANALETO Y LAS VISTAS DE FALDA Y VASI DE LA CIUDAD DE ROMA. PEDROSO ES UN FOTÓGRAFO DE ARQUITECTURAS Y CIUDADES QUE CAPTA CON SENSIBILIDAD RENACENTISTA LA BRILLANTE LUMINOSIDAD CARIBEÑA Y TROPICAL. SUTIL ARTISTA DE LA LUZ, OFRECE INVARIABLEMENTE SU “VISIÓN MIAMENSE”. INCLUSO CUANDO RETRATA SEVILLA, LISBOA, O LAS DUNAS DEL DESIERTO SUDAFRICANO, LAS MATIZA CON LA LUZ DE MIAMI.


PEDROSO ES ORIUNDO DE SANTA CRUZ DEL NORTE, UN POBLADO DE PESCADORES ALEDAÑO A LA DESTILERIA DE RON HABANA CLUB. LA MEMORIA DE SUS TRANSPARENTES AGUAS CRISTALINAS, EL REFLEJO DE LOS MÁGICOS COLORES DE PECES Y CORALES, EL JUEGO ALUCINANTE DE LA LUZ DEL TRÓPICO SON RECUERDOS QUE AFLORAN INSISTENTES EN SU TRABAJO. ES LA LUZ DE LAS PESQUERÍAS INFANTILES CON SU PADRE EN LAS COSTAS DEL LITORAL NORTE DE CUBA, ENTRE LA HABANA Y MATANZAS. AL CONOCER LOS PANORAMAS DE PEDROSO, TU VISIÓN DE LA CIUDAD CAMBIARÁ AL INSTANTE, DE PRONTO VIAJARÁS AL MEDITERRÁNEO, AL VÉNETO, DESCUBRIRÁS MANGOS DE LA INDIA, UN BARRIO DE TOKIO O ESCENAS DEL DOWNTOWN DE HONG KONG. PEDROSO IGUALMENTE DOCUMENTA MONUMENTOS HISTÓRICOS, MANSIONES MILLONARIAS, EDIFICIOS DE BAJO COSTO, TERMINALES, FERIAS MUNDIALES, PARQUEOS Y PUENTES. DESCUBRIRÁS SU SILUETA SILENCIOSA Y SOLITARIA MAS TRÍPODE, CÁMARA Y SOMBRERO- CAMINANDO POR LINCOLN ROAD O ENCARAMADO EN CUALQUIER AZOTEA O PUENTE DEL GRAN MIAMI, BIEN TEMPRANITO O AL OSCURECER.


RAÚL PEDROSO ES UN FOTÓGRAFO DE TWILIGHTS. SIEMPRE TRABAJA DURANTE ESE ESTADO ALFA, TRANSICIONAL Y MEDITATIVO CUANDO LAS VIBRACIONES DEL PLANETA TRANSMITEN EL CICLO DE CAMBIO ENTRE EL DÍA Y LA NOCHE QUE ACONTECEN AL AMANECER Y AL ATARDECER. SUS ESTÁTICAS VISTAS PANORÁMICAS NOS PERMITEN DELEITARNOS CON LOS DETALLES E IMAGINAR ANALOGÍAS Y METÁFORAS QUE DESPERDICIAMOS A DIARIO POR LAS ALTAS VELOCIDADES CON QUE NOS DESPLAZAMOS POR LAS AUTOPISTAS. AQUEL SECRETO QUE DESCUBR IERA CON LOS PESCADORES DE SANTA CRUZ DEL NORTE AL EMIGRAR, LO REINVENTA PARA OFRECERNOS LA LUZ PARADISÍACA DE LA CIUDAD MÁGICA, ÁUREA, MAGENTA Y ROSA, REFLEJO DE LOS EVERGLADES SOBRE LA BÓVEDA CELESTE QUE A SU VEZ IRRADIA SOBRE LA CIUDAD DEL SOL. N.D.A. EN 1994, ANDRÉS DUANY ME PRESENTA A RAÚL PEDROSO EN SU OFICINA DE LA PEQUEÑA HABANA Y DESDE ESE DÍA SOMOS BUENOS AMIGOS. JUNTOS TRABAJAMOS EN EL PROYECTO QUE CONSTA DE UNA EXPOSICIÓN DE SUS PANORAMAS EN LA HABANA Y VARIAS VISITAS PARA DOCUMENTAR DE DIVERSAS MANERAS LA ARQUITECTURA DE NUESTRO PAÍS DE ORIGEN. SOBE MARZO 2012.


Magic City

PEDROSO


FIRST FINE ART GALLERY COMES TO SOUTH OF FIFTH AREA


MIAMI BEACH, FL (January 26, 2012) – The Williams McCall Gallery, the first fine art gallery located South of Fifth, had its grand opening on Saturday, February 11th at 12 pm.

The opening exhibit highlights the works of ten contemporary artists including Madeliene Abling whose bold colored canvases depict playful images of sailboats and musical instruments; National Geographic photographer David Evans who finds hidden beauty in otherworldly landscapes; portrait and landscape painter Enrique Flores-Galbis who has been on the faculty of the New Jersey Center for Visual Arts, the Parsons School of Design and the Morris and Montclair Museums; and Ernie Bynum whose pictures are inspired by images of nature found in the US, the Caribbean and West Africa. The exhibit also includes works by John Dowd who paints the structural elements of landscapes devoid of people; Marty Ittner who creates collages using layers of wax and paper with fragments of ephemera; sports artist and illustrator Larry Johnson; representational oil painter Joan Cobb Marsh who is known for capturing fleeting images of beauty; printmaker Takahiro Maruno whose abstract etchings reflect his early years in suburban Tokyo; and Mike Wright who constructs non-objective assemblages from found objects. Madeliene Abling, Joan Cobb Marsh, John Dowd, Ernie Bynum, David Evans, and Takahiro Maruno were present to discuss their work. The exhibition is curated by Christine McCarthy, executive director of the Provincetown Art Association and Museum of Provincetown. “I know amazing artists and, over the years, many of them have asked me to help them promote their work. It has always been my dream to open an art gallery, and when we found this great space, I knew the time was right,” says Gail Williams, owner of the gallery. “Our goal is to place our artists’ work in a wide range of public and private collections.” For more information, call 786-359-4321 or visit williamsmccallgallery.com.

The Williams McCall Gallery is the newest addition to the trendy South of Fifth neighborhood of South Beach, and the first fine art gallery in the area. The stylishly minimalist gallery exhibits emerging, mid-career and established artists creating contemporary works on paper, paintings, fine art photography, encaustic and assemblage. The mission of the Williams McCall Gallery is to bridge various artist communities and provide its artists greater exposure to new markets.

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Williams McCall Gallery an art bridge lays its foundations in South Beach The Williams McCall Gallery is the newest addition to the trendy South of Fifth neighborhood of South Beach, and the first fine art gallery in the area. The stylishly minimalist gallery exhibits emerging, mid-career and established artists creating contemporary works on paper, paintings, fine art photography, encaustic and assemblage. The mission of the Williams McCall Gallery is to bridge various artist communities and provide its artists greater exposure to new markets.

Williams McCall Gallery brings Nagari three artists: Joan Cobb Marsh, John Dowd and Madeleine Abling.

Willams McCall Gallery un puente artístico que pone sus cimientos en South Beach La Galería Williams McCall es la nueva adquisición del moderno vecindario de South Beach, y la primera galería de arte fino del área. Esta galería de estilo minimalista expone artistas de todas las categorías, desde los nuevos valores hasta los ya establecidos de diversos géneros, como grabado, pintura al óleo, fotografía e instalaciones. La misión de la Galería Williams McCall es tender puentes entre las diferentes comunidades artísticas y proporcionar a sus artistas una mayor exposición a nuevos mercados.

La Galería Williams McCall comparte con Nagari tres de sus artistas: Joan Cobb Marsh, John Dowd y Madeleine Abling.


South Pointe Park Series

Walkers

Miami Condos

Cruise Ship

Beach Grass

Florida View

One City, two Perspectives South Pointe Park and Port of Miami Series by Joan Cobb Marsh

In the best of an impressionistic tradition whereas “in a glimpse resides an eternity” Joan Cobb Marsh successfully captures “the fleeting visual beauty of our surroundings.” That has been “her constant quest” and we are able to testify it on her South Pointe Park and Port of Miami series. On the South Pointe Park Series what originally is man’s creation is transformed into wilderness as we get a glance from the sawgrass which becomes the main character on all the paintings, maybe Everglades nostalgia at South Beach which is known, not for its vegetation, but for the artificial glamour given by the urban landscape. At the distance and minimized by nature people walk along the park, buildings barely dare to appear and a cruise ship reminds us that this is a touristic destination. We travel from the small, magnified to epic proportions, on the South Pointe Series and move to the Miami Port Series where we meet containers, cranes and the Port of Miami from an aerial view, as if the artist’s is trying to show us man’s feeble work, and yet we feel overwhelmed as the sun comes down with its shades of pink. It can be argued that there is nothing romantic on this scene but as the sun fades and the night is taken by the city lights we see how the artist as a demigod brings us beauty where you least expected it.

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Miami Container Ship

Night Lights

Miami Port Sundown

Una ciudad, dos perspectivas South Pointe Park and Port of Miami Series por Joan Cobb Marsh

En lo mejor de la tradición impresionista en la cual “en un vistazo reside la eternidad” Joan Cobb Marsh captura con éxito “la belleza elusiva de nuestros alrededores”. Ésta ha sido su “misión constante” de la cual somos testigos en sus series South Pointe Park y Port of Miami. En la serie South Pointe Park, lo que originalmente es una creación humana se ve transformada en “terreno virgen” acaso como una evocación nostálgica de los Everglades en South Beach, la cual no se caracteriza por su vegetación sino por el glamour artificial de su paisaje urbano. A la distancia y minimizada por la naturaleza podemos apreciar gente caminando, rascacielos que apenas atreven a mostrar su fachada y un barco crucero que nos recuerda que éste es un destino turístico. Es entonces que viajamos de lo pequeño amplificado a proporciones épicas, en la serie de South Pointe Park y llegamos a la serie Port Of Miami. En esta última, nos topamos con contenedores, grúas y el Puerto de Miami desde una vista aérea, como si el artista tratase de mostrarnos lo pequeña que es la creación humana, y sin embargo nos sentimos sobrecogidos ante las tonalidades rosadas de la puesta del sol. Puede argumentarse que no hay nada romántico en esta escena, pero mientras la luz del sol palidece y la ciudad es tomada por las luces nocturnas de la ciudad vemos el trabajo del artista que como un semidios nos entrega la belleza donde menos la esperabamos.


Welcome to Miami In Florida Series by Joan Dowd For most visitors Miami and Miami Beach are the same, they feel that they have arrived at destination when they read the sign in art deco style “Welcome to Miami Beach” but John Dowd’s in Florida Series moves further from the beach and into another area where people dwell, where they have transformed a house to a home and given it an extension of their own personality. These houses might be at Coral Gables, North Miami or they might not even exist, but by the mood that they emanate you can swear that you have seen them or it could be somebody’s neighbors house. Either if the scene is a pink house with an overcast sky or a small place where day is coming to an end, someone inside might been having lunch or getting ready to go to bed after a long days work. There is a certain playfulness in these houses whether is “a flamingo pink”, “casa blanca”, “pistachio” or “candy stripe”. Homes so full of life you are about to come in, but decide to wait outside for a while. Not because you do not dare to enter, but because in any given moment Mama will come out the door with open arms yelling “Welcome to Miami!”

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Bienvenido a Miami Series in Florida por Joan Dowd Para la mayoría de los visitantes, Miami y Miami Beach son una misma cosa, sienten que han arribado a destino al leer el letrero en estilo art deco “Welcome to Miami Beach” pero las series in Florida de John Dowd se alejan de los destinos de la playa hacia otra área donde habita la gente, donde han transformado las casas en hogares y las han convertido en una extensión de su personalidad. Estas casas pueden encontrarse en Coral Gables, North Miami o bien pueden no existir, pero por el ambiente que emana de ellas uno podría jurar que ya las ha visto en alguna parte o es la casa del vecino de algún conocido. Ya sea una casa rosada con un cielo nublado o un lugarcito donde el día está llegando a su fin, podemos imaginar que alguien adentro esta almorzando o bien preparándose para dormir después de una larga jornada de trabajo. Existe un elemento lúdico en estas construcciones, ya sea la flamingo rosada (flamingo pink), casa blanca, o caramelo (candy stripe). Hogares tan llenos de vida a los cuales estamos tentados a entrar, pero decidimos esperar afuera un momento más, no porque nos sintamos fuera de lugar, sin porque en cualquier instante Mami abrirá la puerta de par en par, extenderá sus brazos y gritará “¡Bienvenido a Miami!”


Objects of Desire by Madeleine Abling

The eyes crave for color, Madeleine’s eyes are no exception, her canvas surrenders to the knife that bleeds on thick layers of blue, yellow, orange and red. Although you will not see Miami sky with golden shades the images of sailboats bring one of the most elusive objects of desire: freedom. “Liquid assets” “Seize the bay” as you enter a “Miami State of Mind” Colors sail through the canvas swiftly and for a moment boats morhped into kites where there is no visible distinction between open sea and the horizon. Something has to anchor you back to earth, as a guest of Madeleine she does not hesitate to share with you a drink (or two) where cocktails become libations for modern art rituals.

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Objetos de Deseo obra de Madeleine Abling

La ojos añoran el color, y los ojos de Madeleine no son la excepción, sus lienzos se rinden a los designios de la espatula y sangran en espesas tonalidades de azul, amarillo, naranja y rojo. Aunque no veremos cielos con tonos dorados en Miami, las imágenes de veleros evocan uno de los objetos de deseo más intangibles: la libertad. Los elementos líquidos (“Liquid assets”) toman la bahía (“Seize the bay”) mientras entramos a un estado mental miamense (“Miami State of Mind”). Los colores navegan con rapidez sobre el lienzo y por un momento los veleros se ven transformados en papalotes en un horizonte donde no se aprecia una diferencia entre el cielo y el mar. Algo debe anclarnos de vuelta a tierra, como invitados de Madeleine ella no duda en compartir un trago (o dos) donde las bebidas se convierten en libaciones de los rituales del arte moderno.


Joan Cobb Marsh.

Is a known and globally collected artist who specializes in oil paintings. Although oil is her first love, she has worked in collage, watercolor and drawing. Known for her interiors, recent paintings show scenes of Provincetown life, colors and lanes of San Miguel de Allende, Mexico and the shorelines of New England, California and Miami’s South Beach area. Marsh perfected her sensitivity to color under Henry Henche, a student of Charles Hawthorne. After receiving an AAS and BFA from Rochester Institute of Technology, she was Graphics Supervisor in the Department of Instructional Development’s Media Center. As Adjunct Professor, Marsh taught graphics and developed a course in Advanced Collage. In 2000, Marsh was granted a residency sponsored by the Lower Manhattan Cultural Council for the Arts, New York City. In her studio on the 108th floor of the Twin Towers, she painted many works depicting the spectacular views, three of which were lost in the 9/11 tragedy. A Residency at a historic dune shack at the Cape Cod National Seashore enabled Marsh to produce paintings of a landscape that was a part of her family’s heritage. Recent one person shows were at Kiley Court Gallery, Provincetown and Chacur Gallery, New York City. Marsh’s work is in many private collections in England, the Netherlands, Mexico, Hawaii, and the United States. A resident of Provincetown Massachusetts, she currently paints from a studio overlooking the town’s harbor.  “It is an artist’s responsibility to combine her intuition, intelligence, and skill of craft and observation, to try to immediately engage a viewer. I try to optimize all the elements in a painting in an honest attempt to capture the fleeting visual beauty of our surroundings. In a glimpse resides an eternity and to capture that is a constant quest.” SELECTED EXHIBITS & SHOWS Twin Towers Residency, New York City Appearances Green Arts Festival, Provincetown Dune Shack Residency, Cape Cod National Seashore & Dune Shack Trust Solo Show, Chacur Gallery, New York City Members Open “White Show” (and others), Provincetown Art Association and Museum Waterworks Event, Providence, RI All New England Exhibit, Juried Show, Honorable Mention, Cape Cod Museum of Fine Arts Solo Show, Eclipse Salon Gallery, Boston Fine Arts Work Center in Provincetown Secret Garden Tour Exhibit, Cape Cod Museum of Fine Arts 110 Washington Avenue, CU-3, Miami Beach, FL 33139 | Tel 786359-4321 | www. williamsmccallgallery.com

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John Dowd. This new body of work by John Dowd entitled “In Florida” explores the landscape

away from the iconic deco district and new condo towers...their focus is on Florida’s ubiquitous mid-century one-story structures with their own unique characteristics and charm...these new paintings while all employing a cunning “straight -on” compositional device reminiscent of real estate listings are distinguished by their variety. Dowd’s work is a synthesis of his interest in light, place, and mood. Dowd received a degree in architecture at Notre Dame and further advanced his studies in Rome.  His work has been exhibited throughout the country with numerous works held in private, corporate and museum collections. He was awarded the Altman Prize “Grand Prize for Landscape“ from the National Academy of Design.  Dowd currently resides in Provincetown and New York City. Exhibitions New Britain Museum of American Art Provincetown Art Association and Museum National Gallery of Design Cape Cod Museum of Art  Westmoreland Museum of American Art  Witchita Art Museum Smith Art Museum Hell’s Kitchen Gallery Wisteriahurst Museum Thronja Art Gallery George Walter Vincent Smith Museum Hamilton Gallery, Detroit, MI American Artist at Stage West, Springfield MA Hudson River Museum, Yonkers, NY  Z.O.N.E., Springfield, MA Isis Gallery, Notre Dame, IN  Campbell Gallery, Provincetown, MA  Young Artists Silvermine, New Canaan, CT  Education: BA, University of Notre Dame Awards: Altman Prize, National Academy of Design 110 Washington Avenue, CU-3, Miami Beach, FL 33139 | Tel 786-359-4321 | www.williamsmccallgallery.com

Madeliene Abling. “In the studio, I su-

rround myself with canvases of all sizes. I put mounds of paint on my big glass palette, pick up a painting knife and create seemingly random, textured surfaces on the canvas. The layers and layers of paint become the foundation for the painting’s background. Next comes opaque color; under layers of paint “peek through”, suggesting something hidden and offering depth and visual interest. The shapes inspire the subject; they always become the painting that they are supposed to become. I paint what I love: adult beverages, the musical instruments of jazz, strong coffee. I paint in a bold impressionistic style. I love thick, juicy paint, loose shapes, the smell of the studio. I paint because it fills me with a sense of wellbeing, of belonging, of total “be in the moment” consciousness. I am never closer to myself than at those moments.” Shows/Exhibitions Provincetown Invitational Exhibition: Fine Arts Work Center, Provincetown, MA 2007 - 2010 Invitational artist: Provincetown Art Association and Museum gala, 2008-2010 Members shows: Provincetown Art Association and Museum, Provincetown, MA, 2005-2011 Member’s show: Castle Hill Center for the Arts in Truro, MA 2007, 2008 Featured artist: Lyman-Eyer Gallery, Provincetown, MA, 2007, 2008 Women artists’ show: Lyman-Eyer Gallery, Provincetown, MA, 2007, 2008 Solo exhibition: James Beard Foundation Greenhouse Gallery, New York, NY. 2006 Solo exhibition: French Culinary Institute, New York, NY 2006 Memberships/ Professional Affiliations: Provincetown Art Association and Museum, Provincetown, MA. Museum of Fine Arts, Boston, MA. Museum of Modern Art, New York, NY. Castle Hill Center for the Arts, Truro, MA. Crealde Art Institute, Winter Park, FL. 110 Washington Avenue, CU-3, Miami Beach, FL 33139 |Tel 786-359-4321| www.williamsmccallgallery.com


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110 Washington Avenue, CU-3 Miami Beach, FL 33139 Tel: 786-359-4321 Email: gail@williamsmccallgallery.com Visit us at: williamsmccallgallery.com

Joan Cobb Marsh South Pointe Park Series: “Walkers” 20X16 Oil on Canvas

CURRENT ARTISTS: MADELIENE ABLING | ERNIE BYNUM | JOHN DOWD | DAVID EVANS | ENRIQUE FLORES-GALBIS MARTY ITTNER | LARRY JOHNSON | JOAN COBB MARSH | TAKA MARUNO | MIKE WRIGHT


Nagari #2 Miami: Arte en construcción  

Una revista de creación

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