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Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales Facultad de Ciencias de la Comunicación Carrera: Licenciatura en Periodismo

Materia: Historia de los Medios y la Comunicación

Profesor titular: Oscar Bosetti

Profesora Adjunta: Analía Sosa Rodríguez

JTP: Nadia Schiavinato

Nombre del trabajo: Segundo Parcial

Año: 2016

Alumno: Camps, Federico Gallegos, Nicolás Federico


Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales Facultad de Ciencias de la Comunicación

Carrera: Licenciatura en Periodismo

Materia: Historia de los Medios y la Comunicación

Profesor titular: Oscar Bosetti

Profesora Adjunta: Analía Sosa Rodríguez

JTP: Nadia Schiavinato

Nombre del trabajo: Perfil

Año: 2016

Alumno: Camps, Federico Gallegos, Nicolás Federico


Perfil María Magdalena Macaggi nació el 22 de marzo de 1956 en la provincia de La Pampa, Argentina. Nada más que tres meses vivió en la localidad pampeana de General Pico, ya que rápidamente se fue a vivir a La Plata junto a sus padres. Ahí creció hasta el año 1969, cuando nuevamente su familia se trasladó, pero a la Ciudad de Buenos Aires. Magdalena proviene de una familia puramente socialista. Su abuelo fue dirigente político y gremial, su padre ejerció como periodista y escritor, mientras que su madre se dedicó a ser dirigente gremial docente. Una vez terminado el secundario en Floresta, estudió medicina en la UBA. Se recibió en 1982 y luego se especializó en auditoría en obras sociales. Un año después, su interés por la política la llevó a ingresar al Partido Socialista Auténtico, un partido muy pequeño de ideologías de izquierda. Allí conoció a Adrián Camps, su actual marido y con quien se casó en el año 88. Con él tuvo dos hijos. Federico Adrián, en el 94, y Ana Luz, que nació en 1999. En 2009 dejó de lado su rol de auditora en obras sociales y comenzó a trabajar como asesora legislativa en la Legislatura Porteña por su partido político. En la década del 60, cuando apenas tenía 10 años, la tradicional radio marca Spika irrumpió en su vida y pasó a ser su compañera incondicional. Por ese entonces escuchaba radioteatros en casa de sus primos o en la suya, con el condimento particular de que su abuelo ambientaba todo el lugar con radios. Había una en el baño, otra en la cocina, y una última en el living. Por su papá, fanático del tango y obsesionado por la noticia, en la casa de los Macaggi siempre se escucharon programas culturales y políticos. A Magdalena terminaron gustándole aquellos conducidos tipos eruditos, con una formación sólida. Los programas que más abundaban eran los que incluían muchos reportajes e información. Sobre todo, los que quizá eran culturales y también le dedicaban un espacio a dar noticias. ¿Algunos ejemplos? Dar la nota, de Horacio Salas: se hablaba de música y literatura. Voces de la patria grande de Marcelo Simón, un programa de folklore. Demasiado tarde para lágrimas, de Dolina. Y los programas de Antonio Carrizo y Hector Larrea que escuchaba su padre. Hasta el día de hoy, las temáticas de los programas que Magdalena escucha son los mismos. Con una


particularidad: mantiene la tradiciĂłn de su abuelo de tener tres radios prendidas todo el dĂ­a en su casa. Una en el living, otra en el baĂąo, y la restante en la cocina o en su cuarto.


Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales Facultad de Ciencias de la Comunicación

Carrera: Licenciatura en Periodismo

Materia: Historia de los Medios y la Comunicación

Profesor titular: Oscar Bosetti

Profesora Adjunta: Analía Sosa Rodríguez

JTP: Nadia Schiavinato

Nombre del trabajo: Fragmentos

Año: 2016

Alumno: Camps, Federico Gallegos, Nicolás Federico


Fragmentos:

La radio como herramienta social:

No faltaba la radio, en ninguna casa faltaba una radio. Es más, había gente que en el 60’ por ejemplo, recién empezaban a hacer televisores y radio tenía todo el mundo. La radio era algo importantísimo, como lo que ahora es el televisor, que ahora lo van desplazando con la computadora (risas), ahora va siendo medio desplazado el televisor. Era como una especie de rey o de Dios que estaba en un altar, la radio. En épocas de antes de que yo naciera las mujeres se reunían alrededor de cómo una especie de altar, que estaba ahí la radio y se reunían a coser, a bordar, a tejer y escuchaban la radio.

Programas humorísticos: “¿Sabés lo escuchaban en mi casa cuando yo era chica? “La revista dislocada”, ¿cómo me olvidaba de eso? La revista dislocada de Delfor, era un programa cómico. En mi casa lo escuchaban creo que los domingos y era un programa cómico que venía, en realidad venía de la época de Perón y de la década del 60’”.

El aparato radiofónico: “En los 50,60, la radio era un mueble que tenía un tocadiscos adentro. Se le llamaba combinado. Luego de chica, cuando estábamos en el campo, cerca de Bahía Blanca con mis primas, teníamos una radio spica forrada en cuero preciosa”.

“Yo me acuerdo más la radio de mi papá que estaba siempre presente, ahí si era cuando ya nos mudamos a Buenos Aires, en el 69, 70. Había una radio instalada, eléctrica, pero él andaba por todos lados con su radio chiquitita”.


Radioteatros: “Estábamos en el campo y escuchábamos a veces un radioteatro que luego fue famoso, de Abel Santa Cruz que se llamaba “Tu nombre es María Sombra”. Recuerdo que eran impresionantes las voces, la voz de ella, la protagonista y la voz del galán”.

“Vos escuchabas las voces. A veces las locutoras o las actrices que trabajaban uno después las conocía personalmente y no eran bonitas. Pero la voz, vos ya te imaginabas una mujer hermosa y el galán a lo mejor tenía una voz extraordinaria y no era tan buen mozo como vos te lo habías imaginado. Sé que ese radioteatro de Abel Santa Cruz luego fue el origen de una famosa telenovela que se llamaba 'Nuestra Galleguita'.”

Emisoras y locutores: “Soy del 56, entonces mi infancia es de toda la década del 60. Y bueno, había golpes de estado militares, entonces era común que en mi casa dijeran “poné Radio Colonia”, porque era una radio de Uruguay donde sí se podía dar información que cuando había rumores de golpe de Estado y había censura ya no había información. Radio Colonia era una radio de Uruguay donde Ariel Delgado era el que leía las noticias. Era periodista y el noticiero de Radio Colonia. Además había -yo no recuerdo especialmente la programación de Radio Colonia- interrupciones para decir que había pasado algo en la Argentina, en Buenos Aires.”

“Por supuesto (mi papá) escuchaba a Antonio Carrizo, que había sido amigo de él en la época de la proscripción. Hicieron juntos la Colimba y claro, mi papá era periodista, entonces escuchaba el rotativo del aire de Radio Rivadavia y programas de tango, por ejemplo el programa de Carrizo que pasaba mucho tango que también estaba en Radio Rivadavia así que, esa es una forma también que tuve de vincularme con la radio, era muy habitual”.


“Yo recuerdo algunos programas de la radio que se escuchaban de noche que realmente eran programas culturales, gente que recién empezaba y luego hicieron una carrera en el periodismo. Había un programa hermoso que se llamaba “Generación Espontánea”, que eran todos periodistas jóvenes, principiantes tal vez, y el programa era cultural. Yo no me acuerdo exactamente qué era lo que me atrapaba del programa pero seguramente que se hablaba de información y de cultura, de personajes del mundo, no sé, me gustaba mucho. Eran Santo Biasatti, Miguel Ángel Merellano que es un periodista que murió ya hace unos años y que era un hombre muy culto, José De Zer que luego incursionó en otras facetas del periodismo pero se lo respetaba mucho. En esta época, en sus comienzos formaba parte de este programa 'Generación Espontánea'.”

“Otro programa que me gustaba mucho era “Voces de la Patria Grande” con Marcelo Simón, también en los 70’. Tuvo dos épocas: yo lo escuché antes de la dictadura, creo que en una época no estuvo más, y lo volví a encontrar posteriormente en el 83’ cuando volvió la democracia. Un programa extraordinario, Marcelo Simón es un erudito en todo lo que es el tema del folclore y además de hacer reportajes y de poner muy buena música folclórica uno aprendía mucho la historia, los personajes, los autores, intérpretes. Era un programa que duraba toda la tarde y era realmente maravilloso. Era toda la tarde, lo escuchaba cuando estaba en mi casa. (Agregado post entrevista: “creo que Voces de La Patria grande estaba en Radio Splendid”).

“También escuchaba mucho al que llamaban “El peruano parlanchín”, Hugo Guerrero Marthineitz, que les gustaba mucho a mi familia, a mi papá. A veces repetía cosas que había escuchado, que le parecían cosas realmente notables, anecdóticas de los programas de Guerrero Marthineitz.

Era un locutor peruano que vino a trabajar a la

Argentina, yo no recuerdo el nombre de su programa, pero bueno él en su programa a veces leía cuentos o fragmentos de libros y era muy original para a lo mejor hacer una versión de una propaganda. Por ejemplo decía que estaba comiendo una galletita y entonces vos escuchabas el crujir de él mordiendo la galletita. Tenía cosas realmente muy originales además de una voz realmente extraordinaria y una gran cultura. El programa era cultural”.


“Después, Carrizo y Larrea. Recuerdo que estaban a la mañana antes de la dictadura. Estos programas tenían una especie de recorte, no tenían tanta libertad para la expresión pero creo que estos programas continuaron. El programa se interrumpía cada treinta minutos para dar paso a las noticias y había un momento, yo no recuerdo si era a Faustino García o a algún otro periodista, locutor del rotativo del aire y Carrizo decía “Allí llega con los puños cargados de verdades” así que había como una interface entre el programa y el noticiero. Llegué a escuchar también a Silvio Soldán, que también tenía un programa que tenía mucho tango y era en la década del 70’. Luego en la época de la dictadura no escuchaba mucha radio, creo que a Marthineitz lo escuché en el setenta y pico y principios del 80”.

En los setenta mandaba también Radio Rivadavia. Radio Continental recuerdo que se escuchaba en la época de la dictadura del 76’. Me acuerdo que Magdalena Ruíz Guiñazú en Radio Continental llegó a hablar de la ronda de las madres, es como que se llegaba a filtrar algo de la realidad.

Programación en democracia:

“Ahí recuerdo que volvió el programa de Marcelo Simón que me gustaba mucho. Fue una segunda época de ese programa. Por el año 83’, “Dar la Nota” también en el ochenta y pico. Era un programa con Horacio Salas que también era un escritor, periodista, historiador, poeta que tenía un programa notable que se llamaba “Dar la Nota” y era un programa cultural, con información, con reportajes y a veces leía alguna obra literaria corta”.

“Si yo te hablo desde después de la dictadura, florecieron radios como Radio Belgrano, a la que le decían Radio Belgrado, por relacionarse con la izquierda, con el comunismo, por relacionarse con el otro lado de la cortina de hierro. Muchos de los programas que yo


escuchaba eran de Radio Belgrano, pero no recuerdo específicamente los nombres. Lo bueno fue después del 80’ con la democracia como florecieron programas de folclore, me acuerdo uno que se llamaba “Horizonte cero” con Marcelo Pérez Cotten y ahí es donde también empecé a escuchar a Dolina por la noche. Hay programas que a la noche te convocan, hay una especie de mística, complicidad que te invitan a escucharlos. En la época que volvió la democracia escuchaba Radio Splendid”.

“Recuerdo que lo tenía cuando naciste vos y por eso sé que fue en el año 94’. Me parece que estaba en la Radio Del Plata. Eran programas de información, se contaba básicamente lo que estaba pasando y hacían reportajes.

“Escuché en una época también a Mónica Gutiérrez. El de Mónica era bastante temprano. A la mañana temprano, puede ser un magazine. Recuerdo que lo tenía cuando naciste vos y por eso sé que fue en el año 94’. Me parece que estaba en la Radio Del Plata. Eran programas de información, se contaba básicamente lo que estaba pasando y hacían reportajes. El de Lalo también era un magazine, pero siempre tuvo un enfoque original, él es distinto. Siempre hay algo disruptivo en los programas de él, como transgresora. Tenía como el ranking de las noticias, como que lo tiraba con mucha velocidad. Decía “tiremos el ranking de la noticia”, entonces había que leerlo. Él, sus locutores en su programa lo leían como en un ping pong, una cosa muy acelerada. No recuerdo mucho pero sé que me gustaba muchísimo, no lo escuchaba todos los días pero trataba de escucharlo”.

“Escuchaba a veces por la mañana a Fernando Bravo, también lo sigo escuchando cuando puedo, me gusta mucho. Fernando Bravo siempre me gustó mucho, es un tipo que lo sigo escuchando hasta ahora, tiene también un magazine que es la posibilidad de escuchar la información, de lo que está pasando, un reportaje a una figura importante”.

“Tiene esa cosa simétrica que se arma entre en reporteado y el que hace el reportaje, ¿no? Dónde de pronto recuerdan anécdotas en la que estuvieron juntos. Me gusta mucho la trayectoria, el tipo que vos aprendes a querer y lo escuchabas hace 20 años y si lo


escuchas ahora. Hay gente con la cual establece un vínculo con esa persona a quien vos escuchabas años y ahora también la seguís escuchando como me pasa con Fernando”.

“A Víctor Hugo lo escuchaba hasta hace poco. Con Víctor Hugo lo que me pasaba que todo el mundo me decía “mira yo pongo la tele para ver el partido pero agarro la radio y el partido lo escucho con Víctor Hugo”. Creo que es una cosa que ahora no hacen por un delay. Pero hay gente que a lo mejor no sabe tanto de fútbol o no tiene mucho interés y yo lo hacía, muchas veces ponía a Víctor Hugo para ver un partido. Mi mamá sé que hacía eso también, escuchaba los partidos, pero lo ponía a Víctor Hugo”.

“A Pepe Eliaschev algunas veces lo escuché. El programa tenía el nombre de él. 'Esto que pasa'.” “Yo me acuerdo de él dos programas: uno era “Demasiado tarde para lágrimas” y el otro “La venganza será terrible”.

“Combina cosas que son muy de él, ¿no? Primero es una persona muy culta, muy erudita, que puede hablar de mitología griega, de historia, y ya te digo, los chicos que lo siguen a él son chicos jóvenes que se deslumbran a lo mejor con un giro que él hace después de contar de ciertos personajes de la mitología griega y él hace un giro después y lo trae a la realidad.”

Programas a partir de los 90 y 2000:

“¿Sabes qué programa me gustaba? Que a veces lo escuchaba en el trabajo, uno de Bobby Flores, el músico, del experto en música en realidad. Era un chico que hablaba mucho de música, me gustaba mucho Bobby Flores (...) así que debe haber sido el año 96, 97.”


“Después escuchaba a Lalo Mir, que tenía un programa que se llama “Lalo Bla Bla”, un genio Lalo Mir. Realmente un tipo original. (…) Lalo Mir tenía bastante dinámica en su programa.

Si no me equivoco porque era del 2002-2003. Él daba temas sobre los

cartoneros. “

La FM “Ponele que en la década del 80’, la gente escuchaba FM porque se escuchaba mejor la música, eran programas...la FM era en principio sólo para música pero después empezaron programas muy buenos. Cuando recién surgió

era una cosa que bueno

tenías que tener una radio para escuchar FM y que fuera música.”

“Lo que pasa es que estaban esas radios, por ejemplo esa redondita que la podías enchufar o podías llevarla con pilas, y el tema es que al principio salió la FM como algo para escuchar música, y la música realmente tenía otra calidad en el sonido. Empezó con eso, pero después empezaron grandes programas que eran de la FM y que eran de noticias y lo que pasa también es que por ejemplo los celulares agarraban FM, si vos querías agarrar radio en el celular. “

Publicidad: “Siempre hubo publicidad, era muy importante la publicidad, yo no te puedo decir cómo evolucionó pero era muy importante la publicidad. Por ejemplo había algunos programas de radio donde las locutoras eran las que leían la publicidad, porque a lo mejor el conductor del programa no era locutor y la publicidad sólo la puede leer un locutor y había programas, no sé si era el de Larrea donde era característico que las locutoras decían las publicidades pero después festejaban los chistes y era una nota de color la risa de la locutora, Rina Morán. No sé si era una en el programa de Larrea.”

“Cuanto más atrás vayas en la época era más solemne el momento en que se interrumpía el programa y daban paso a la locutora y la locutora con toda una solemnidad y toda una


seriedad y modulación decía las propagandas. Probablemente fuera distinto a como es ahora que a lo mejor se mezcla más lo que es información, programa y publicidad ¿no? En esa época estaba como más marcado. Ahora es más ágil todo y probablemente ahora es como más marcado el momento en el cual le dan paso a la publicidad. Y como que comenzaba otra parte del programa y luego se retomaba la parte principal.”

Programas deportivos: “La oral Deportiva”. José María Muñoz. Era relator y él negaba que hubiesen desaparecidos, decía que la dictadura no negaba los derechos humanos. Y se hizo famoso como “Murioz”, porque Clemente, que ya salía la historieta de Caloi en el Clarín, era un personaje que le gustaba tirar papelitos en la cancha y éste Muñoz estaba en contra de ésta práctica porque decía que estaba mal, que no había que hacerlo y qué se yo. Entonces Clemente empezó como una especie de debate y lo desafiaba desde la historieta y le había puesto “Murioz”. No lo llamaba Muñoz, le decía Murioz. Y se armó una lucha entre ambos bandos, los que estaban a favor de tirar los papelitos y los que no. Pero lamentablemente Muñoz, si bien era un gran periodista deportivo tengo entendido, no sé si era relator o comentarista, porque no entiendo mucho la diferencia, si alguno puede hacer las dos cosas no lo sé. Pero bueno el tipo defendió la dictadura, dijo que era mentira y que la época que vino acá la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con Patricia Derian viajó a la Argentina y él decía que eran todas mentiras lo que decían las Madres de la Plaza de Mayo.”


Fragmentos y contrastaciones

La radio como herramienta social:

“No faltaba la radio, en ninguna casa faltaba una radio. Es más, había gente que en el 60’ por ejemplo, recién empezaban a hacer televisores y radio tenía todo el mundo. La radio era algo importantísimo, como lo que ahora es el televisor, que ahora lo van desplazando con la computadora (risas), ahora va siendo medio desplazado el televisor. Era como una especie de rey o de Dios que estaba en un altar, la radio. En épocas de antes de que yo naciera las mujeres se reunían alrededor de cómo una especie de altar, que estaba ahí la radio y se reunían a coser, a bordar, a tejer y escuchaban la radio”.

Constatación:

“La radio capilla se creó hacia mediados de la década del ’20, donde se concluyó que el medio estaba destinado a ser popular y masivo. Fue por ello que se le añadieron parlantes, que permitían la escucha grupal de la emisión. Estaban recubiertas de madera y poseían tres perillas; una para el encendido y apagado, otra para sintonizar la emisora y la tercera para regular el volumen. La innovación tecnológica permitió mejoras en la calidad del sonido, en la sintonización de las emisoras y en la portabilidad de los artefactos, como sucedió en 1956 con la invención del transistor que posibilitó el diseño de artefactos receptores del “tamaño y peso de un pan de jabón”.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1920-1959). Buenos Aires, Emecé, 2009. Pág. 245

Programas humorísticos:


“¿Sabés lo escuchaban en mi casa cuando yo era chica? “La revista dislocada”, ¿cómo me olvidaba de eso? La revista dislocada de Delfor, era un programa cómico. En mi casa lo escuchaban creo que los domingos y era un programa cómico que venía, en realidad venía de la época de Perón y de la década del 60’”.

Constatación: “La Revista Dislocada, a su vez, es una creación de Delfor Amaranto Discasolo y del guionista Aldo Cammarota. Desde este programa se impusieron las siguientes frases: “A la pelotita” o “Istamos perdidos”, que pronto alcanzaron un fuerte impacto popular. Pero seguramente la de mayor repercusión fue “los gorilas”; un número musical (“Deben se’ lo gorila, deben se”) es contemporáneo al ruido ensordecedor de las bombas de junio y al paso metálico de los tanques en setiembre de ese mismo año: 1955. (…) En los primeros meses de ese año se iniciaba por Radio Splendid el exitoso programa humorístico”.

Fuente: Bosetti, O (1994). Radiofonías, Palabras y Sonidos de largo alcance. Buenos Aires: Colihue. Página 36.

El aparato radiofónico:

“En los 50,60, la radio era un mueble que tenía un tocadiscos adentro. Se le llamaba combinado. Luego de chica, cuando estábamos en el campo, cerca de Bahía Blanca con mis primas, teníamos una radio spika forrada en cuero preciosa”.

Constatación:


“En 1956 llegan al país como gran novedad las primeras radios portátiles a transitores. El transitor posibilito el diseño de receptores del tamaño de un pan de jabón. Las nuevas características modifican también la función y uso de la radio: ahora es posible captarla en cualquier lado y a cualquier hora. En las canchas empiezan a verse hinchas que miran, y, al mismo tiempo, siguen la narración del partido, a través de aparatos pequeños, con una funda marrón, marca Spika”.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1920-1959). Buenos Aires, Emecé, 2009. Pág. 246

“Yo me acuerdo más la radio de mi papá que estaba siempre presente, ahí si era cuando ya nos mudamos a Buenos Aires, en el 69, 70. Había una radio instalada, eléctrica, pero él andaba por todos lados con su radio chiquitita”.

Constatación:

“Los oyentes se acostumbraron velozmente a usar radios portátiles con audífonos, por lo cual el receptor se convirtió en, por así decir, una especie de proyección de su usuario, de "apéndice que empieza en la oreja".

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 67.

Radioteatros:


“Estábamos en el campo y escuchábamos a veces un radioteatro que luego fue famoso, de Abel Santa Cruz que se llamaba “Tu nombre es María Sombra”. Recuerdo que eran impresionantes las voces, la voz de ella, la protagonista y la voz del galán”.

“Vos escuchabas las voces. A veces las locutoras o las actrices que trabajaban uno después las conocía personalmente y no eran bonitas. Pero la voz, vos ya te imaginabas una mujer hermosa y el galán a lo mejor tenía una voz extraordinaria y no era tan buen mozo como vos te lo habías imaginado. Sé que ese radioteatro de Abel Santa Cruz luego fue el origen de una famosa telenovela que se llamaba 'Nuestra Galleguita'.” Constatación:

“–Después

empezó

a

utilizar

el

material

de

radio

en

televisión...

–Sí. Todo. Tu nombre es María Sombra fue Nuestra galleguita y después Carmiña”.

Fuente:

Entrevista

a

Abel

Santa

Cruz:

https://www.pagina12.com.ar/diario/verano12/subnotas/23-20714-2006-02-10.html

Emisoras y locutores:

“Soy del 56, entonces mi infancia es de toda la década del 60. Y bueno, había golpes de estado militares, entonces era común que en mi casa dijeran “poné Radio Colonia”, porque era una radio de Uruguay donde sí se podía dar información que cuando había rumores de golpe de Estado y había censura ya no había información. Radio Colonia era una radio de Uruguay donde Ariel Delgado era el que leía las noticias. Era periodista y el noticiero de Radio Colonia. Además había -yo no recuerdo especialmente la programación de Radio Colonia- interrupciones para decir que había pasado algo en la Argentina, en Buenos Aires.”


Constatación: “A fines de 1965, el propietario del matutino porteño Crónica, Héctor Ricardo García, adquirió la uruguaya Radio Colonia y le confió su dirección al jefe del informativo, el periodista y locutor argentino Ariel Delgado, quien había ingresado en la emisora en 1958. “Poco a poco nos fuimos dedicando más a los temas y la información políticos —evoca Delgado —. Y fuimos creciendo en audiencia, no por mérito de lo que se informaba sino porque cada vez que en la Argentina había lío, las radios ponían la marchita militar". La tarea informativa de Radio Colonia fue clave para los argentinos que querían saber qué estaba pasando. La facilidad par captar la onda uruguaya, sumada a la necesidad de información que había de estelado del río, hizo que Radio Colonia tuviera un significado mucho más profundo para los argentinos que para los uruguayos”. Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Páginas 34 y 35.

“Por supuesto (mi papá) escuchaba a Antonio Carrizo, que había sido amigo de él en la época de la proscripción. Hicieron juntos la Colimba y claro, mi papá era periodista, entonces escuchaba el rotativo del aire de Radio Rivadavia y programas de tango, por ejemplo el programa de Carrizo que pasaba mucho tango que también estaba en Radio Rivadavia así que, esa es una forma también que tuve de vincularme con la radio, era muy habitual”.

Constatación:

“Radio Rivadavia apuesta y crea un estilo al que luego se suman Larrea y Carrizo y en conjunto reponen el Chispazos de tradición de nuestro tiempo”.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 67.


“Yo recuerdo algunos programas de la radio que se escuchaban de noche que realmente eran programas culturales, gente que recién empezaba y luego hicieron una carrera en el periodismo. Había un programa hermoso que se llamaba “Generación Espontánea”, que eran todos periodistas jóvenes, principiantes tal vez, y el programa era cultural. Yo no me acuerdo exactamente qué era lo que me atrapaba del programa pero seguramente que se hablaba de información y de cultura, de personajes del mundo, no sé, me gustaba mucho. Eran Santo Biasatti, Miguel Ángel Merellano que es un periodista que murió ya hace unos años y que era un hombre muy culto, José De Zer que luego incursionó en otras facetas del periodismo pero se lo respetaba mucho. En esta época, en sus comienzos formaba parte de este programa 'Generación Espontánea'.”

Constatación:

“En agosto de 1966 nació en Radio Belgrano un programa que sería un símbolo de su época: Generación espontánea. Al empezar contó entre sus participantes a Santo Biasatti, Enrique Walker y José de Zer. Su creador, Miguel Ángel Merellano, recuerda años después que en ese momento muchos le dijeron que era una idea absurda, que los únicos que escuchaban radio de noche eran los camioneros e insomnes, quienes sólo querían escuchar tangos”. Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 41.

“Otro programa que me gustaba mucho era “Voces de la Patria Grande” con Marcelo Simón, también en los 70’. Tuvo dos épocas: yo lo escuché antes de la dictadura, creo que en una época no estuvo más, y lo volví a encontrar posteriormente en el 83’ cuando volvió la democracia. Un programa extraordinario, Marcelo Simón es un erudito en todo lo que es el tema del folclore y además de hacer reportajes y de poner muy buena música folclórica uno aprendía mucho la historia, los personajes, los autores, intérpretes. Era un programa que duraba toda la tarde y era realmente maravilloso. Era toda la tarde, lo escuchaba cuando estaba en mi casa. (Agregado post entrevista: “creo que Voces de La Patria grande estaba en Radio Splendid”).


Constatación:

“Marcelo Simón es un locutor formado en una provincia pero que no pasó por la escuela de la propaladora. Empezó como "control de aire, una especie de alcahuete administrativo" cuando tenía 16 años, y desde ese lugar comenzó a escribir los libretos de algunos programas y llegó a realizar radioteatros. Compartió muchas de aquellas horas en LV2, emisora integrante de la cadena de Radio Belgrano, con el entonces flaco Juan Carlos Mesa, que hacía programas de folklore."

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 65.

“También escuchaba mucho al que llamaban “El peruano parlanchín”, Hugo Guerrero Marthineitz, que les gustaba mucho a mi familia, a mi papá. A veces repetía cosas que había escuchado, que le parecían cosas realmente notables, anecdóticas de los programas de Guerrero Marthineitz.

Era un locutor peruano que vino a trabajar a la

Argentina, yo no recuerdo el nombre de su programa, pero bueno él en su programa a veces leía cuentos o fragmentos de libros y era muy original para a lo mejor hacer una versión de una propaganda. Por ejemplo decía que estaba comiendo una galletita y entonces vos escuchabas el crujir de él mordiendo la galletita. Tenía cosas realmente muy originales además de una voz realmente extraordinaria y una gran cultura. El programa era cultural”.

Constatación:

“En abril de 1972, Hugo Guerrero Marthineitz, conductor de El show del minuto por Radio Belgrano, se enoja contra la televisión y quienes la hacen y despotrica en su espacio de


cada tarde. "... Un puñado de hombres no puede tener en vilo a 24 millones de habitantes... Hay un puñado de hombres a quienes la sesera no les funciona adecuadamente y entonces transmiten a través de sus canales de televisión los más idiotizantes programas, las actitudes casi procaces a través de la publicidad y de sus espectáculos", dijo Guerrero basándose en una encuesta que recogía opiniones de la gente sobre los canales privados, el 9, el 11 yel 13. Desconociendo que el programa del resistido locutor peruano interesaba a dos millones de personas y que en la temporada anterior había hecho ingresar a la radio 21 millones de pesos ley en concepto de publicidad, el director general de Radio Belgrano, el contador Jorge Oesterheld, lo sacó del aire y lo sumarió. Trece días después, una vez que una comisión examinara las cintas testigo de la emisora, Guerrero Marthineitz fue rehabilitado y volvió a conducir lo que fue su ciclo más logrado y recordado.

El show del minuto era un espacio imprevisible de cinco horas de duración en el que el peruano podía pasarse todo el tiempo conversando, sin pasar un solo tema musical o emitiendo toda una tarde música clásica, valses vieneses, música de Piazzolla o bossa nova brasileña. Este innovador de las formas y de los fondos, que fue distinto en todo lo que se propuso y sin voluntad de serlo se convirtió en maestro de generaciones, llegó a leer libros completos en radio o a hace rprogramas íntegros con lo que él denominaba telefonemas de sus oyentes. Dos de los más completos artesanos de la radio de los años 80 y 90, Boby Flores y Lalo Mir, se refirieron a este profesional de una generación anterior: "Soy un enamorado de la palabra en radio, la palabra hablada y la palabra cantada. Por eso, cada vez que puedo, vuelvo y vuelvo al Negro Guerrero. Son muchas las cosas que aprendimos de él", dijo en 1993 Boby Flores. "Lo que hacía el Peruano era radio, era teatro, era oratoria y era mucha imaginación. Era una cosa del otro mundo. Me acuerdo que una vez apareció una comunicación oficial que recomendaba no repetir dos discos de un mismo intérprete o compañía en el mismo día. Guerrero abrió el programa leyendo la orden y pasó como diez veces seguidas 'Argentino hasta la muerte', por Roberto Rimoldi Fraga", evoca Lalo Mir”.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Páginas 83 y 84.


“Después, Carrizo y Larrea. Recuerdo que estaban a la mañana antes de la dictadura. Estos programas tenían una especie de recorte, no tenían tanta libertad para la expresión pero creo que estos programas continuaron. El programa se interrumpía cada treinta minutos para dar paso a las noticias y había un momento, yo no recuerdo si era a Faustino García o a algún otro periodista, locutor del rotativo del aire y Carrizo decía “Allí llega con los puños cargados de verdades” así que había como una interface entre el programa y el noticiero. Llegué a escuchar también a Silvio Soldán, que también tenía un programa que tenía mucho tango y era en la década del 70’. Luego en la época de la dictadura no escuchaba mucha radio, creo que a Marthineitz lo escuché en el setenta y pico y principios del 80”.

Constatación:

“En 1976 Silvio Soldán animaba por Radio El Mundo un ciclo con el que competía con el de Larrea: Mattinata pasaba, sobre todo, música de tango. "El interventor me volvía loco —evocó Soldán—, me perseguía, me mandaba memorándums. No podía difundir a Gardel. Un día pasé un disco de Horacio Deval, que siempre cantó muy parecido, y el capitán de navío, que no me dirigía casi la palabra, vino al estudio a decirme: 'Este sí que canta bien, otra que Gardel'".Finalmente, Soldán salió de Radio El Mundo y en su siguiente empleo, en Splendid, en donde estrena Soldán esquina tango, tuvo problemas con otro interventor, un vice comodoro. "Manejaba la radio como si fuera un cuartel y responsabilizaba a los locutores de turno de cualquier cosa que sucediera. En una ocasión echó a dos viejos locutores de la emisora, Ricardo Davis y Clemente Marzán, porque apareció roto un inodoro. Como la decisión me pareció arbitraria, fui a interceder, pero me acusó de traidor y me tuve que ir", cuenta Soldán”.

Programación en democracia:


“Ahí recuerdo que volvió el programa de Marcelo Simón que me gustaba mucho. Fue una segunda época de ese programa. Por el año 83’, “Dar la Nota” también en el ochenta y pico. Era un programa con Horacio Salas que también era un escritor, periodista, historiador, poeta que tenía un programa notable que se llamaba “Dar la Nota” y era un programa cultural, con información, con reportajes y a veces leía alguna obra literaria corta”.

Constatación:

El espacio que habitualmente ocupaba Salas en esta emisora (NdeR: Radio Belgrano) Dar la nota, se abrió a las 2 de la tarde del 17 de abril con la palabra de Ernesto Sábato convocando a movilizarse en defensa de la democracia. Venía gente de toda la programación y en especial, además del pronunciamiento de casi todo el espectro político, llegaban, entre angustiados y esperanzados, los llamados de los oyentes y sus presentes, en forma de comida y bebida. "Nos acompañaron Santiago Kovadloff, Osvaldo Soriano, Julio Bárbaro y José Pablo Feinmann, todo el tiempo", afirma Salas. El domingo al mediodía 400 mil personas se reunieron en la Plaza de Mayo. Horacio Salas recuerda dos cosas: que el primer tema musical de aquellos cuatro días que pasó frente al micrófono fue "Para la libertad", por Joan Manuel Serrat y el último "Cebollita y huevo", de Jorge Marziali. Y que durante esos días debieron sortear toda una acción psicológica de sus enemigos que llamaban a la radio para hostigar con el anuncio de, entre otras cosas, 23 falsas amenazas de bombas”.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Páginas 164 y 166.

“Si yo te hablo desde después de la dictadura, florecieron radios como Radio Belgrano, a la que le decían Radio Belgrado, por relacionarse con la izquierda, con el comunismo, por


relacionarse con el otro lado de la cortina de hierro. Muchos de los programas que yo escuchaba eran de Radio Belgrano, pero no recuerdo específicamente los nombres. Lo bueno fue después del 80’ con la democracia como florecieron programas de folclore, me acuerdo uno que se llamaba “Horizonte cero” con Marcelo Pérez Cotten y ahí es donde también empecé a escuchar a Dolina por la noche. Hay programas que a la noche te convocan, hay una especie de mística, complicidad que te invitan a escucharlos. En la época que volvió la democracia escuchaba Radio Splendid”.

Constatación:

“La nueva programación de Belgrano —iniciada en los primeros meses de1984— concitó de inmediato grandes adhesiones y otros tantos rechazos. Los sectores de derecha llegaron a rebautizarla "Radio Belgrado", pero los grupos más progresistas valorizaron ese proyecto que en una nota en la revista El Porteño Ricardo Horvath definió como el de "una radio estatal no oficialista".

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 155.

“Escuché en una época también a Mónica Gutiérrez. (…) Recuerdo que lo tenía cuando naciste vos y por eso sé que fue en el año 94’. Me parece que estaba en la Radio Del Plata. Eran programas de información, se contaba básicamente lo que estaba pasando y hacían reportajes. (…) El de Mónica era bastante temprano. A la mañana temprano, puede ser un magazine. El de Lalo (Mir) también era un magazine, pero siempre tuvo un enfoque original, él es distinto. Siempre hay algo disruptivo en los programas de él, como transgresora. Tenía como el ranking de las noticias, como que lo tiraba con mucha velocidad. Decía “tiremos el ranking de la noticia”, entonces había que leerlo. Él, sus locutores en su programa lo leían como en un ping pong, una cosa muy acelerada. No recuerdo mucho pero sé que me gustaba muchísimo, no lo escuchaba todos los días pero trataba de escucharlo”.


Constatación: En las fuentes consultadas no se halló que Mónica Gutiérrez haya trabajado en Radio Del Plata en el año 94.

“Escuchaba a veces por la mañana a Fernando Bravo, también lo sigo escuchando cuando puedo, me gusta mucho. (…) Siempre me gustó mucho, es un tipo que lo sigo escuchando hasta ahora, tiene también un magazine que es la posibilidad de escuchar la información, de lo que está pasando, un reportaje a una figura importante”.

“Tiene esa cosa simétrica que se arma entre en reporteado y el que hace el reportaje, ¿no? Dónde de pronto recuerdan anécdotas en la que estuvieron juntos. Me gusta mucho la trayectoria, el tipo que vos aprendes a querer y lo escuchabas hace 20 años y si lo escuchas ahora. Hay gente con la cual establece un vínculo con esa persona a quien vos escuchabas años y ahora también la seguís escuchando como me pasa con Fernando”.

Constatación: Fernando Bravo hacía suplencias en Radio Belgrano y América cuando en 1970 se le cruzó una doble oportunidad: en radio, leyendo informativos y animando pequeños espacios por Radio Antártida, y en televisión, en el ciclo La campana de cristal.Para él, además de Fontana, otro maestro fue Antonio Carrizo.

En una entrevista en La Maga, Fernando Bravo asegura que él no palpa de ideas al oyente. "Si me dice que se llama Juan de Lugano, le creo, no le pido documentos y número de teléfono para sacarlo al aire. Y para no manipular, o para no caer en la tentación de hacerlo prefiero no usar contestadores telefónicos."


Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Páginas 70 y 177.

“A Víctor Hugo lo escuchaba hasta hace poco. Con Víctor Hugo lo que me pasaba que todo el mundo me decía “mira yo pongo la tele para ver el partido pero agarro la radio y el partido lo escucho con Víctor Hugo”. Creo que es una cosa que ahora no hacen por un delay. Pero hay gente que a lo mejor no sabe tanto de fútbol o no tiene mucho interés y yo lo hacía, muchas veces ponía a Víctor Hugo para ver un partido. Mi mamá sé que hacía eso también, escuchaba los partidos, pero lo ponía a Víctor Hugo”.

Constatación:

Víctor Hugo Morales, quien alcanzó la popularidad en los 80, logró sintetizar en sus relatos los estilos contrapuestos de Fioravanti y de Pelliciari: "El relato de fútbol me presenta una contradicción muy grande, y es que amo las voces bien colocadas, los timbres, los tonos, los silencios, y trabajo en algo que es alboroto puro, grito pelado, neurosis.

El fútbol le dio a Víctor Hugo Morales también la posibilidad de desarrollar su teatral estilo cuando comenzó a recrear los diálogos que se producían en la cancha entre jugadores rivales o entre los futbolistas y el árbitro.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Páginas 115 y 130

“A Pepe Eliaschev algunas veces lo escuché. El programa tenía el nombre de él. 'Esto que pasa'.”


Constatación:

José Ricardo Eliaschev había nacido en Buenos Aires el 31 de mayo de 1945, nieto de inmigrantes judíos que llegaron a la Argentina a comienzos del siglo XX. Su programa insignia radial Esto que Pasa se mantuvo veinte años al aire sin interrupción hasta su levantamiento en 2005 en Radio Nacional y volvió en marzo de 2012 por Radio Mitre.

Fuente: http://radiomitre.cienradios.com/un-ano-sin-pepe-eliaschev/

“Yo me acuerdo de Dolina dos programas: uno era “Demasiado tarde para lágrimas” y el otro “La venganza será terrible”.

“Combina cosas que son muy de él, ¿no? Primero es una persona muy culta, muy erudita, que puede hablar de mitología griega, de historia, y ya te digo, los chicos que lo siguen a él son chicos jóvenes que se deslumbran a lo mejor con un giro que él hace después de contar de ciertos personajes de la mitología griega y él hace un giro después y lo trae a la realidad.”

“Afirma Adolfo Castelo en 1995 que cuando en 1985 con Alejandro Dolina recibieron de Fernando Marín la oferta de hacerse cargo de la madrugada de Radio El Mundo, lo consideraron prácticamente una ofensa "porque ese espacio no era lo que es hoy, ya que significaba realmente un horario marginal". Fue arduo, asegura Castelo, convencerlo a Dolina de que hiciera uso de alguno de sus mejores recursos: sus conocimientos de música y canto y, sobre todo, su idoneidad para transmitir en vivo. Así, apoyado en tantas incertidumbres, nació al comienzo de la temporada de 1987 Demasiado tarde para lágrimas”.

“Sus programas tienen público, tienen un comentarista de la vida, tienen música en vivo, tienen un radioteatro con efectos especiales y tanto él como sus Partenaires ofrecen abundantes oportunidades para imaginar”.


Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Páginas 166 y 167.

Programas a partir de los 90 y 2000:

“¿Sabes qué programa me gustaba? Que a veces lo escuchaba en el trabajo, uno de Bobby Flores, el músico, del experto en música en realidad. Era un chico que hablaba mucho de música, me gustaba mucho Bobby Flores (...) así que debe haber sido el año 96, 97.”

Constatación:

En veinte años de actividad las FM generaron una serie de importantes profesionales que dejaron su sello en esta especialidad, pero también en otras como televisión y producción de espectáculos: Mario Pergolini, Pancho Muñoz, Leo Fernández y Juan Di Natale, Verónica Najmías…Lalo Mir, Boby Flores…

Boby Flores rescata otro de los aspectos fundamentales del programa: la participación del público a través de los oyentes, una verdadera forma de interacción.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Páginas 142 y 168.

“Después escuchaba a Lalo Mir, que tenía un programa que se llama “Lalo Bla Bla”, un genio Lalo Mir. Realmente un tipo original. (…) Lalo Mir tenía bastante dinámica en su programa. Si no me equivoco era del 2002-2003. Él daba temas sobre los cartoneros.“


Constatación:

En 1970 Lalo Mir era un ferviente escucha de Radio del Plata: "Era una radio espectacular, en la que trabajaban hombres de mucha experiencia en la locución y en la difusión musical, como Basualdo, Carlos Medina, Lebró, Héctor Beccacece y operadores magistrales, como el Chiche Ortega".

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 171

La FM

“Ponele que en la década del 80’, la gente escuchaba FM porque se escuchaba mejor la música, eran programas...la FM era en principio sólo para música pero después empezaron programas muy buenos. Cuando recién surgió

era una cosa que bueno

tenías que tener una radio para escuchar FM y que fuera música.”

Constatación:

En 1979 era tan desconocida aquí la frecuencia modulada que un operador de radio dijo: "Si le pido a mi mamá que encienda la FM va y prende el lavarropas". De aquel desconocimiento a la sorprendente adhesión actual pasaron poco más de quince años y las FM comerciales, a veces empresarialmente dependientes de radios AM pero en algunos casos alquiladas por otros realizadores, retienen la mitad de la audiencia total.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 133


“Lo que pasa es que estaban esas radios, por ejemplo esa redondita que la podías enchufar o podías llevarla con pilas, y el tema es que al principio salió la FM como algo para escuchar música, y la música realmente tenía otra calidad en el sonido. Empezó con eso, pero después empezaron grandes programas que eran de la FM y que eran de noticias y lo que pasa también es que por ejemplo los celulares agarraban FM, si vos querías agarrar radio en el celular. “

Constatación:

Y en algunos horarios superan en ratings a las AM. El 88,4 por ciento de los receptores hogareños tiene FM; el 67 por ciento de los taxistas prefiere escuchar las FM; el 20 por ciento de la gente que escucha radio por la calle con walkman sintoniza emisoras en FM. En el dial de las FM conviven la radio del rock con la Fantástica, enteramente volcada a la bailanta; dos radios de música clásica (Nacional y 134 Clásica), una de folklore y tango (Nacional) y desde 1989 brilla la FM Tango, completamente dedicada a la música típica ciudadana. Algunas, como Aspen y Horizonte, casi no difunden música en español y otras, como Impacto, solo se dedican a los repertorios latinos.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 133.

Publicidad:

“Cuanto más atrás vayas en la época era más solemne el momento en que se interrumpía el programa y daban paso a la locutora y la locutora con toda una solemnidad y toda una seriedad y modulación decía las propagandas. Probablemente fuera distinto a como es ahora que a lo mejor se mezcla más lo que es información, programa y publicidad ¿no?


En esa época estaba como más marcado. Ahora es más ágil todo y probablemente ahora es como más marcado el momento en el cual le dan paso a la publicidad. Y como que comenzaba otra parte del programa y luego se retomaba la parte principal.”

“Siempre hubo publicidad, era muy importante la publicidad, yo no te puedo decir cómo evolucionó pero era muy importante la publicidad. Por ejemplo había algunos programas de radio donde las locutoras eran las que leían la publicidad, porque a lo mejor el conductor del programa no era locutor y la publicidad sólo la puede leer un locutor y había programas, no sé si era el de Larrea donde era característico que las locutoras decían las publicidades pero después festejaban los chistes y era una nota de color la risa de la locutora, Rina Morán. No sé si era una en el programa de Larrea.”

Constatación:

Al comienzo de la década del 60 creció una nueva forma de gestión: las empresas productoras de programas de radio. Con el correr del tiempo se convirtieron en protagonistas, tanto en el aspecto artístico como en el comercial, ya que canalizaron la publicidad manejada por las agencias.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 9

Las de Rina Morán y María Ester "Beba" Vignola son dos de las voces más famosas de la radio. En 1995, la carrera de Rina abarcaba ya 58 años. Fue compañera de figuras como Cacho Fontana, Héctor Larrea y Juan Carlos Mesa.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 9

Beba trabajó durante 14 años junto a Cacho Fontana, antes de incorporarse al equipo del Rapidísimo de Héctor Larrea.


…y un muchacho de 21 años que había llegado de Bragado, donde había sido la estrella de la propaladora local; su nombre era Héctor Ricardo Larrea Villarreal y tenía muchos más kilos que hoy.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 16

Programas deportivos:

“La oral Deportiva”. José María Muñoz. Era relator y él negaba que hubiesen desaparecidos, decía que la dictadura no negaba los derechos humanos. Y se hizo famoso como “Murioz”, porque Clemente, que ya salía la historieta de Caloi en el Clarín, era un personaje que le gustaba tirar papelitos en la cancha y éste Muñoz estaba en contra de ésta práctica porque decía que estaba mal, que no había que hacerlo y qué se yo. Entonces Clemente empezó como una especie de debate y lo desafiaba desde la historieta y le había puesto “Murioz”. No lo llamaba Muñoz, le decía Murioz. Y se armó una lucha entre ambos bandos, los que estaban a favor de tirar los papelitos y los que no. Pero lamentablemente Muñoz, si bien era un gran periodista deportivo tengo entendido, no sé si era relator o comentarista, porque no entiendo mucho la diferencia, si alguno puede hacer las dos cosas no lo sé. Pero bueno el tipo defendió la dictadura, dijo que era mentira y que la época que vino acá la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con Patricia Derian viajó a la Argentina y él decía que eran todas mentiras lo que decían las Madres de la Plaza de Mayo.”

Constatación:

La audición que desde 1992 lleva como subtítulo, a modo de homenaje, "José María Muñoz", y que antes llevó el de "Edmundo Campagnale", nació simplemente como Oral deportiva en 1933 y mantiene la vigencia que la convierte no sólo en la decana del periodismo nacional sino la más antigua del mundo.


Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 124

En sus inicios se limitaba al fútbol. Con la llegada de Muñoz se incorporó el automovilismo y después de los Juegos Olímpicos de Helsinki se comenzó a hablar de todos los deportes.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 125

El Mundial de Fútbol jugado en Inglaterra es transmitido por seis emisoras de Buenos Aires. El mayor éxito corresponde a Radio Rivadavia, con los relatos de José María Muñoz, los comentarios de Enzo Ardigó y los avisos leídos por Jorge Fontana. El relator de América: También José María Muñoz pasó por el equipo de Luis Elías Sojit.

Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 59

Algunos también recordaron su complacencia con los diferentes gobiernos, especialmente con la dictadura militar que sufrió el país entre 1976 y1983. "Los argentinos somos derechos y humanos y no vamos a permitir esacampaña de difamación contra el país", había proclamado en 1979, cuando unacomisión de la OEA visitó la Argentina con la intención de elaborar un informe sobreel terrorismo de Estado en el gobierno defacto que comandaba el general Jorge Rafael Videla Fuente: Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009. Página 123.


Historia de los Medios y la Comunicaciรณn - Entrevista


¿Cuándo fue tu primera experiencia con la radio y en qué contexto se dio? Yo vivía en La Plata y lo que recuerdo es que en mi casa se escuchaba mucha radio. Se escuchaba tango. En realidad se escuchaban discos más que la radio. Soy del 56, entonces mi infancia es de toda la década del 60. Y bueno, había golpes de estado militares, entonces era común que en mi casa dijeran “poné Radio Colonia”, porque era una radio de Uruguay donde sí se podía dar información que cuando había rumores de golpe de Estado y había censura ya no había información. Radio Colonia era una radio de Uruguay donde Ariel Delgado era el que leía las noticia.. Era periodista y el noticiero de Radio Colonia. Además había -yo no recuerdo especialmente la programación de Radio Colonia- interrupciones para decir que había pasado algo en la Argentina, en Buenos Aires.

¿A qué hora era el programa? En cualquier momento del día, horarios no recuerdo. Luego de chica, cuando estábamos en el campo, cerca de Bahía Blanca con mis primas, teníamos una radio spica forrada en cuero preciosa. Estábamos en el campo y escuchábamos a veces un radioteatro que luego fue famoso, de Abel Santa Cruz que se llamaba “Tu nombre es María Sombra”. Yo no me cuerdo de la trama, lo que me acuerdo es que me atrapaba el contenido, el argumento. Recuerdo que eran impresionantes las voces, la voz de ella, la protagonista y la voz del galán.

¿Era como una novela pero en radio? Era un radioteatro. Vos escuchabas las voces. A veces las locutoras o las actrices que trabajaban uno después las conocía personalmente y no eran bonitas. Pero la voz, vos ya te imaginabas una mujer hermosa y el galán a lo mejor tenía una voz extraordinaria y no era tan buen mozo como vos te lo habías imaginado. Sé que ese radioteatro de Abel Santa Cruz luego fue el origen de una famosa telenovela que se llamaba “Nuestra Galleguita”. O sea que fue el mismo argumento.

Hay algo que no mencionaste y yo lo sé porque soy tu hijo y que hay que mencionar que es la influencia de José Luis que es tu papá, o sea mi abuelo, que él era el que escuchaba ¿De dónde sale la radio en tu casa?


Claro pero eso llega después, porque cuando nos mudamos a Buenos Aires, ahí es más él digamos, yo te estaba contando a lo mejor de la época en que yo vivíamos todavía en La Plata, en el año recién 69. Nos mudamos a Buenos Aires o cuando era chica y pasábamos los veranos en el campo. ¿En La Plata ya tenían radio ustedes? Yo calculo que sí pero no recuerdo tanto, yo me acuerdo más la radio de mi papá que estaba siempre presente, ahí si era cuando ya nos mudamos a Buenos Aires , en el 69, 70. Había una radio instalada, eléctrica, pero él andaba por todos lados con su radio chiquitita y por supuesto escuchaba a Antonio Carrizo, que había sido amigo de él en la época de la proscripción. Hicieron juntos la Colimba y claro, mi papá era periodista, entonces escuchaba el rotativo del aire de Radio Rivadavia y programas de tango, por ejemplo el programa de Carrizo que pasaba mucho tango que también estaba en Radio Rivadavia así que, esa es una forma también que tuve de vincularme con la radio, era muy habitual.

¿Y tu mamá no escuchaba radio? No, ella no era ni de radio ni de televisión tanto. Creo que después en otra época sí tenía la radio. Cuando se levantaba muy temprano en una época en que ella iba muy temprano al colegio pero ya en los últimos años, te puedo decir a lo mejor ya en la década del 80 y del 90, creo que ella ponía la radio por la mañana para escucharla cuando se levantaba. Y ahí en los 70 ¿Qué radios había? ¿Qué emisores o programas recordás? Yo recuerdo algunos programas de la radio que se escuchaban de noche que realmente eran programas culturales, gente que recién empezaba y luego hicieron una carrera en el periodismo. Había un programa hermoso que se llamaba “Generación Espontánea”, que eran todos periodistas jóvenes, principiantes tal vez, y el programa era cultural. Yo no me acuerdo exactamente qué era lo que me atrapaba del programa pero seguramente que se hablaba de información y de cultura, de personajes del mundo, no sé, me gustaba mucho. ¿Y quiénes lo hacían? Eran Santo Biasatti, Miguel Ángel Merellano que es un periodista que murió ya hace unos años y que era un hombre muy culto, José De Zer que luego incursionó en otras facetas


del periodismo pero se lo respetaba mucho. En esta época, en sus comienzos formaba parte de este programa “Generación Espontánea”. José De Zer es el famoso “¡Seguíme, Chango!”. Él hacía unos programas en Nuevediario, iban en vivo y entonces él iba con el micrófono y corrían detrás de algo que estaba sucediendo y ahí es donde le decía al camarógrafo “¡Seguíme, Chango!”. Eso fue unos años después. ¿Y recordás en qué radio era? No la verdad, eso hay que chequearlo, tenés que googlearlo. Yo estuve googleando y no encontré en qué radio era. Pero claro, te estoy hablando de la década del 60’ antes de la dictadura. Eran programas que podían pensarse en democracia. Éstos programas no creo que luego hayan seguido en la época dentro del 76’ y el 83’. ¿Y cuánto duraba más o menos el programa? Yo lo escuchaba de noche, no sé cuánto duraba. Otro programa que me gustaba mucho era “Voces de la Patria Grande” con Marcelo Simón, también en los 70’. Tuvo dos épocas: yo lo escuché antes de la dictadura, creo que en una época no estuvo más, y lo volví a encontrar posteriormente en el 83’ cuando volvió la democracia. Un programa extraordinario, Marcelo Simón es un erudito en todo lo que es el tema del folclore y además de hacer reportajes y de poner muy buena música folclórica uno aprendía mucho la historia, los personajes, los autores, intérpretes. Era un programa que duraba toda la tarde y era realmente maravilloso.

¿Y de ese programa tampoco te acordás los horarios? ¿Era de día, de noche? ¿En qué contexto lo escuchabas? Era toda la tarde, lo escuchaba cuando estaba en mi casa. También escuchaba mucho al que llamaban “El peruano parlanchín”, Hugo Guerrero Marthineitz, que les gustaba mucho a mi familia, a mi papá. A veces repetía cosas que había escuchado, que le parecían cosas realmente notables, anecdóticas de los programas de Guerrero Marthineitz. Era un locutor peruano que vino a trabajar a la Argentina, yo no recuerdo el nombre de su programa, pero bueno él en su programa a veces leía cuentos o fragmentos de libros y era muy original para a lo mejor hacer una versión de una propaganda. Por ejemplo decía que estaba comiendo una galletita y entonces vos escuchabas el crujir de él mordiendo la galletita. Tenía cosas


realmente muy originales además de una voz realmente extraordinaria y una gran cultura. El programa era cultural. No recuerdo el nombre pero bueno. Todo te estoy hablando de la época del 70’. Creo que después éste programa también estuvo, no sé si se interrumpió durante la dictadura. Tal vez continuaba, era un programa más bien cultural. Y hasta la dictadura ¿Qué más se escuchaba? Carrizo y Larrea. Recuerdo que estaban a la mañana antes de la dictadura. Estos programas tenían una especie de recorte, no tenían tanta libertad para la expresión pero creo que estos programas continuaron. El programa se interrumpía cada treinta minutos para dar paso a las noticias y había un momento, yo no recuerdo si era a Faustino García o a algún otro periodista, locutor del rotativo del aire y Carrizo decía “Allí llega con los puños cargados de verdades” así que había como una interface entre el programa y el noticiero. El programa le daba paso a las noticias y luego continuaba la programación. Yo lo tengo un poco a lo mejor mezclado en el tiempo. Llegué a escuchar también a Silvio Soldán, que también tenía un programa que tenía mucho tango y era en la década del 70’. Luego en la época de la dictadura no escuchaba mucha radio, creo que a Marthineitz lo escuché en el setenta y pico y principios del 80’.

¿Y por qué no escuchabas radio en esa época? ¿Qué cambió? Probablemente era una época en la que yo también estudiaba medicina. No tenía tanto tiempo para escuchar. Porque suponía que era al revés, supuestamente en la dictadura uno no estaba tanto tiempo encerrada todo el día, o que no querías salir de tu casa. ¿Y después de la dictadura? Ahí recuerdo que volvió el programa de Marcelo Simón que me gustaba mucho. Fue una segunda época de ese programa. Por el año 83’, “Dar la Nota” también ochenta y pico. Era un programa con Horacio Salas que también era un escritor, periodista, historiador, poeta que tenía un programa notable que se llamaba “Dar la Nota” y era un programa cultural, con información, con reportajes y a veces leía alguna obra literaria corta. Recuerdo que un día yo estaba por la tarde escuchándolo y estaba leyendo “El hombre de la esquina rosada” de Borges y me llamaba la atención que


mientras yo escuchaba el cuento, muy bien leído y además es muy lindo escuchar por la radio que te lean un cuento, realmente es un muy lindo el clima que se crea. Y bueno es un cuento que te va atrapando y me llamaba la atención que era la hora que tenía que volver Adrián (mi marido), yo ya convivía con tu papá, y era la década del 84/85 calculo. Y me llamaba la atención que tu papá no volvía y que ya era la hora que normalmente él regresaba de trabajar, lo gracioso es que él llego un poquito más tarde porque en el auto venía escuchando el mismo programa donde leían el mismo cuento y bueno hasta que no terminó el cuento no se puedo bajar del auto. ¿En qué horario se transmitía? No recuerdo pero por la tarde lo daban. “Dar la Nota” se llamaba el programa. Horacio Salas es un experto sobre tango, ha escrito libros sobre tango, es un gran periodista. ¿Qué emisoras había? Si yo te hablo desde después de la dictadura, florecieron radios como Radio Belgrano, a la que le decían Radio Belgrado, por relacionarse con la izquierda, con el comunismo, por relacionarse con el otro lado de la cortina de hierro. Muchos de los programas que yo escuchaba eran de Radio Belgrano, pero no recuerdo específicamente los nombres. En los setenta mandaba también Radio Rivadavia. Radio Continental recuerdo que se escuchaba en la época de la dictadura del 76’.Durante esa época imagínate que en los noticieros estaba la realidad recortada, había censura, no había información, pero se llegaban a dar noticias. Me acuerdo que Magdalena Ruíz Guiñazú en Radio Continental llegó a hablar de la ronda de las madres, es como que se llegaba a filtrar algo de la realidad. Lo bueno fue después del 80’ con la democracia como florecieron programas de folclore, me acuerdo uno que se llamaba “Horizonte cero” con Marcelo Pérez Cotten y ahí es donde también empecé a escuchar a Dolina por la noche. Hay programas que a la noche te convocan, hay una especie de mística, complicidad que te invitan a escucharlos.

¿En qué radio estaba Dolina? No recuerdo específicamente, yo me acuerdo de él dos programas: uno era “Demasiado tarde para lágrimas” y el otro “La venganza será terrible”.


¿Y eran en la misma época los dos o distinta? Me parece que fueron sucesivos pero no sé cuál fue primero, si se intercalaron, yo recuerdo más “La venganza será terrible” porque además es un programa que sigo escuchando hasta ahora. Es un programa que lo daban entre las 12 y las 2 de la mañana, no sé si siempre fue así pero aproximadamente. Además tenía como particularidad presencia de público, muchos chicos jóvenes. ¿Él fue pionero en eso (Agregando presencia de público)? Más que pionero yo creo que Dolina es único, yo creo que Dolina tiene un programa único que lo puede hacer Dolina y no creo que nadie pueda imitar su programa (risas). ¿Por qué? Porque combina cosas que son muy de él, ¿no? Primero es una persona muy culta, muy erudita, que puede hablar de mitología griega, de historia, y ya te digo, los chicos que lo siguen a él son chicos jóvenes que se deslumbran a lo mejor con un giro que él hace después de contar de ciertos personajes de la mitología griega y él hace un giro después y lo trae a la realidad. Hace una acción de algún gesto de alguno de esos personajes históricos y lo asocia a algún tema musical y te dice que él lo eligió porque le hizo acordar a algo de la mitología griega. Después hay algo muy cómico que él toma siempre en broma de, a lo mejor, notas de una revista que son muy formales y él las empieza a tomar en broma y a improvisar. ¿Eso lo hace desde el ochenta y pico (que fue cuando comenzó) hasta hoy o cambió algo? Y él tiene un personaje que se llama “el Sordo Gancé”, que en realidad es él que toca el piano. Creo que siempre estuvo en el programa pero esa es otra cosa que son bastante particulares de Dolina porque él toca por ejemplo un tema, a pedido de alguien, y lo toca perfectamente bien y también canta con una entonación y un buen gusto que a lo mejor un gran cantante no lo tiene. Realmente es de buen gusto todo lo de Dolina. Tiene algo admirable, él lleva a la gente joven que lo sigue, recata valsecitos criollos, rescata tangos de Gardel, rescata obras maravillosas de la música que si no fuera por él a lo mejor los jóvenes no las conocerían. Él ahora, por ejemplo en ésta última época tiene un trio que toca un poco con el estilo que él le sabe dar a las cosas pero ya es un trio de músicos dos


de ellos son los hijos de él y el otro es de apellido Moreira que se llama “el trio sin nombre”. También tienen ese buen gusto para cantar y bueno además tocan temas internacionales, ¿no? De pronto tocan un tema de Los Beatles, de música internacional y realmente es un programa único. Dolina es único, no creo que ningún programa se pueda parecer al de él. Además, bueno después de muchos años leí “Las crónicas del ángel gris” que es un libro donde él, bueno incursiona en algunos temas donde el habla en la radio porque él muchas veces se juega diciendo cosas ¿no? Cosas de la vida, sobre el amor, sobre las frustraciones, de los amores imposibles, sobre la realidad política. Es un gran pensador también (risas).

¿Qué otros programas se escuchaban en los ochenta? Escuchaba a veces por la mañana a Fernando Bravo, también lo sigo escuchando cuando puedo, me gusta mucho. Escuché en una época también a Mónica Gutiérrez.

¿La que hoy está en la tele? La misma que está en la tele, sí. Tenía un programa de radio, mirá recuerdo que lo tenía cuando naciste vos y por eso sé que fue en el año 94’. Me parece que estaba en la Radio Del Plata. Después escuchaba a Lalo Mir, que tenía un programa que se llama “Lalo Bla Bla”, un genio Lalo Mir. Realmente un tipo original. Ambos eran programas de información, se contaba básicamente lo que estaba pasando y hacían reportajes. Lalo Mir tenía bastante dinámica en su programa.

¿Y el de Mónica a qué hora era? El de Mónica era bastante temprano. A la mañana temprano, puede ser un magazine. El de Lalo también era un magazine, pero siempre tuvo un enfoque original, él es distinto. Siempre hay algo disruptivo en los programas de él, como transgresora. Tenía como el ranking de las noticias, como que lo tiraba con mucha velocidad. Decía “tiremos el ranking de la noticia”, entonces había que leerlo. Él, sus locutores en su programa lo leían como en un ping pong, una cosa muy acelerada. No recuerdo mucho pero sé que me gustaba muchísimo, no lo escuchaba todos los días pero trataba de escucharlo.

¿Y Fernando Bravo?


Fernando Bravo siempre me gustó mucho, es un tipo que lo sigo escuchando hasta ahora, tiene también un magazine que es la posibilidad de escuchar la información, de lo que está pasando, un reportaje a una figura importante que hay reportajes que cuando vos sos una persona tan fuerte, tan rica como la de Fernando Bravo, el reportaje ya no es lo mismo porque el reporteado reconoce al periodista o al que le está haciendo la nota como otro personaje importante también. Lo lindo de los reportajes de Fernando Bravo, que sigo escuchando es eso. Tiene esa cosa simétrica que se arma entre en reporteado y el que hace el reportaje, ¿no? Dónde de pronto recuerdan anécdotas en la que estuvieron juntos. Me gusta mucho la trayectoria, el tipo que vos aprendes a querer y lo escuchabas hace 20 años y si lo escuchas ahora. Hay gente con la cual te sentís amigo aunque ellos no saben quién sos, y tal vez nunca llamaste al programa ni nada pero bueno. Se establece un vínculo con esa persona a quien vos escuchabas años y ahora también la seguís escuchando como me pasa con Fernando. También me gusta porque es fanático de River y aprendo algunas cosas para después hablar en mi casa. ¿Y a Badía o a Víctor Hugo nunca los escuchaste? A Víctor Hugo lo escuchaba hasta hace poco. A Badía nunca lo escuché, vi programas sobre él en televisión. Me dijeron que era un monstruo en la radio pero nunca lo escuché, un maestro de maestros, sin duda. Por ejemplo, a mí en ese momento no me atrapaban Los Beatles, él tenía unos programas que eran como de “Beatlemanía” porque era fanático y además desde el primer momento cuando él vivía no sé en qué lugar de la provincia de Buenos Aires y él con dos o tres amigos más el día que salía un “long-play” de Los Beatles estaban todos pendientes y llegaba ese long-play a la casa y estaban todos como locos como rodeando una especie de ícono o de altar. Entonces era como a ver quién lo escuchaba primero y después lo comentaban y bueno, pero yo en esa época que él tenía programas de Beatles. A Badía lo descubrí en la tele muchos años después. Con Víctor Hugo lo que me pasaba que todo el mundo me decía “mira yo pongo la tele para ver el partido pero agarro la radio y el partido lo escucho con Víctor Hugo”. Creo que es una cosa que ahora no hacen por un delay. Pero hay gente que a lo mejor no sabe tanto de fútbol o no tiene mucho interés y yo lo hacía, muchas veces ponía a Víctor Hugo para ver un partido. Mi mamá sé que hacía eso también, escuchaba los partidos, pero lo ponía a Víctor Hugo.


¿Y a Pepe Eliaschev? A Pepe Eliaschev algunas veces lo escuche, “La Tata” lo escuchaba religiosamente cuando vos eras chiquito. “Porque un movicom es un movicom”. ¿Vos nunca lo escuchaste? ¿Qué programa tenía? Yo a veces lo escuchaba, sí sí. Me parece que el programa tenía el nombre de él. “Esto que pasa” con Pepe Eliaschev, porque vos lo repetías hijo, vos decías “Esto que pasa con Pepe Eliaschev, porque un movicom es un movicom” -(Risas). Pero eso es porque La Tata te ponía a dormir la siesta, a las 5 más o menos, que era la hora que vos volvías del jardín, entonces en la camita que estaba abajo al lado de tu cuna ella se recostaba con la radio bajita mientras vos dormías y ella escuchaba la radio cuando volvían del jardín de infantes que ella te iba a buscar. Así que sí, algunas veces yo lo escuchaba a Pepe Eliaschev pero bueno que los iba escuchando alternativamente de acuerdo a sus horarios. ¿En la crisis del 2001 no había programas distintos? Bueno me parece que de esa época era el programa de Lalo si no me equivoco porque era del 2002-2003. Él daba temas sobre los cartoneros, me acuerdo que en uno de sus programas puso como tema del día fue un emprendimiento para hacer venderos para los nenes chiquitos. ¿Y no había un programa que dijeras por ejemplo ahora decís en la dictadura del sesenta y pico estaba Radio Colonia y en la otra dictadura no había? No sé amor, no lo tengo. Hubo épocas en la que escuché radio y otras en la que no escuché, lo mismo por ejemplo que hubo años enteros que no vi ni un sólo programa de televisión. Depende de los horarios, que uno va cambiando. De algunos programas me acuerdo. Por ejemplo me acuerdo más porque justamente cuando vos naciste por ahí yo estaba todo el día y a la noche también que los bebes toman la teta o la mamadera a cualquier hora y entonces era más fácil escuchar por ejemplo un programa de radio que lo daban a las cinco de la mañana. ¿Sabes qué programa me gustaba? Que a veces lo escuchaba en el trabajo, uno de Bobby Flores, el músico, del experto en música en realidad. Y sabes que él dijo una vez y lo pude comprobar, que el tema musical más impresionante y que a él le resultaba más maravilloso por fuera de cualquier otro era la “Cantata de puentes amarillos”. Era un chico que hablaba mucho de música, me


gustaba mucho Bobby Flores. No sé por qué no dejaban escuchar radio en la oficina (risas), así que debe haber sido el año 96, 97. Había un programa de radio de Bobby Flores donde él pasaba mucha música de no sé, ¿quién canta Cantata de puentes amarillos? No sé no tengo idea, no sé ni qué es. Es de Spinetta. Es un himno eh, ojo. Creo que es de Spinetta. Y con la irrupción de la FM ¿Recordás algo? ¿Vos sabes que no? Sí recuerdo que me sentía un bicho raro porque yo seguía con la AM y la gente escuchaba ya la FM. Hoy sé que la diferencia entre AM y FM es una cuestión de distancias. Que la AM llega a todos lados y la FM no. ¿Cuándo fue que empezó? Lo que pasa es que la gente empezó a tener esas radios portátiles parecida a la que yo tengo ahí en el cuarto del baño. Ponele que en la década del 80’, y la gente escuchaba FM porque se escuchaba mejor la música, eran programas...la FM era en principio sólo para música pero después empezaron programas muy buenos pero yo no sé a veces cuando me engancho por ejemplo cuando me subo a un taxi y en el taxi están escuchando por ejemplo a Maxi Montenegro, qué se yo. Hay muchos programas de FM. Por ejemplo a veces he escuchado “Perros de la calle” que me dijeron que es muy bueno y maravilloso, que es de FM, sobre todos los pibes del partido me decían eso. Yo no sé si es hoy FM lo mismo que antes la FM… No no, cuando recién surgió era una cosa que bueno tenías que tener una radio para escuchar FM y que fuera música. ¿Era accesible tener una radio en los 80’, una portátil? Yo creo que la gente empezó a tener, sí si.

¿En los 80’ fue la transición de la radio grande que está en casa a la radio más chiquita o fue antes?


Claro, lo que pasa es que estaban esas radios, por ejemplo esa redondita que la podías enchufar o podías llevarla con pilas, y el tema es que al principio salió la FM como algo para escuchar música, y la música realmente tenía otra calidad en el sonido. Empezó con eso, pero después empezaron grandes programas que eran de la FM y que eran de noticias y lo que pasa también es que por ejemplo los celulares agarraban FM, si vos querías agarrar radio en el celular.

¿Y en cuanto a la publicidad? Pporque al principio no había publicidad me imagino, cuando vos escuchabas en los 70’. O había muy pocas… Siempre hubo publicidad, era muy importante la publicidad, yo no te puedo decir cómo evolucionó pero era muy importante la publicidad. Por ejemplo había algunos programas de radio donde las locutoras eran las que leían la publicidad, porque a lo mejor el conductor del programa no era locutor y la publicidad sólo la puede leer un locutor y había programas, no sé si era el de Larrea donde era característico que las locutoras decían las publicidades pero después festejaban los chistes y era una nota de color la risa de la locutora, Rina Morán. No sé si era una en el programa de Larrea, yo no lo tengo muy presente porque no se si era con lo que más me enganchaba. La publicidad estuvo siempre. Probablemente cuanto más atrás vayas en la época era más solemne el momento en que se interrumpía el programa y daban paso a la locutora y la locutora con toda una solemnidad y toda una seriedad y modulación decía las propagandas. Probablemente fuera distinto a como es ahora que a lo mejor se mezcla más lo que es información, programa y publicidad ¿no? En esa época estaba como más marcado. Ahora es más ágil todo y probablemente ahora es como más marcado el momento en el cual le dan paso a la publicidad. Y como que comenzaba otra parte del programa y luego se retomaba la parte principal. - Se revisan las preguntas para ver si faltaron detalles-

¿No era común tener una radio cuando eras chica? No no, no era común pero nosotros teníamos radio igual. ¿Pero en la casa tener una o tener una chica?


En la casa. ¡Sí, hijo! No faltaba la radio, en ninguna casa faltaba una radio. Es más, había gente que en el 60’ por ejemplo, recién empezaban a hacer televisores y radio tenía todo el mundo. La radio era algo importantísimo, como lo que ahora es el televisor, que ahora lo van desplazando con la computadora (risas), ahora va siendo medio desplazado el televisor. Era como una especie de rey o de Dios que estaba en un altar, la radio. En épocas de antes de que yo naciera las mujeres se reunían alrededor de cómo una especie de altar, que estaba ahí la radio y se reunían a coser, a bordar, a tejer y escuchaban la radio.

¿Era en la época de Perón? Sí sí, y antes también. Eso uno lo ve en las películas. La gente ponía la radio, escuchaba música. ¿Vos no llegaste a escuchar a los Pérez García? No, no llegué a escucharlos en la radio pero… Es hasta el 67, por eso te pregunto. ¿Ah, sí? Bueno no en la radio no los llegué a escuchar pero hay una película, se hizo una película. No sé si los escuchar pero creo que no. ¿Sabés lo escuchaban en mi casa cuando yo era chica? “La revista dislocada”, ¿cómo me olvidaba de eso?

¿Y qué es? La revista dislocada de Delfor, era un programa cómico. Es historia, googlealo porque es un programa. Delfor creo que se llamaba. No recuerdo en qué horario ni la hora yo era muy chica pero recuerdo que en mi casa lo escuchaban creo que los domingos y era un programa cómico que venía, en realidad venía de la época de Perón y en la década del 60’ que ya había pasado todo esto, porque en la época de Perón yo no había nacido, yo nací después, pero éste programa se continuó y yo lo escuchaba, porque este programa se escuchaba y se dice, no sé si es cierto, que éste programa que se llamaba “La revista dislocada” fue el origen del término gorila porque en esa época, década del 50’ antes de que yo naciera, había una película famosa donde aparecían gorilas. Entonces un personaje hablaba en la radio y hablaba de los gorilas de


esa película y entonces había otro personaje que repetía, así sin parar “Deben ser los gorilas, deben ser” y de ahí empezó a usarse la muletilla “Deben ser los gorilas, deben ser” y de ahí se empezó a usar el término “gorila”. Se lo ponían al gobierno de Perón, y surgió de ese programa. Googlealo porque están las anécdotas. Un programa que también se hizo en televisión y era un programa cómico de radio que estuvo en la época de Perón, siguió en la década del 60’ por eso yo lo escuchaba, por lo menos una vez por semana, en mi casa lo escuchaban los domingos. Y era un programa cómico, con distintos personajes.Yo no sé, lo escuchaban mis viejos y mi mamá, a mi mamá le gustaba mucho.

¿Y de deportes no escuchaban nada? De deportes si escuchábamos, escucharían el partido pero... ¿No había un periodista que dijeran “Éste estaba y éste era el capo”? No pero es que en esa época no había periodistas deportivos como ahora. Vos escuchabas el partido, y no había como ahora. ¿Y no había un gurú? ¿Macaya Márquez no estaba todavía? Ah sí sí. “La Oral Deportiva” escuchaba mi papá. Yo no los escuchaba, obviamente no seguía los deportes pero bueno estaba éste de la época de la dictadura que se peleaba con Clemente y que el tipo ¿cómo se llamaba? Muñoz le decía Clemente, Muñoz. José María Muñoz. Era relator y él negaba que hubiesen desaparecidos, decía que la dictadura no negaba los derechos humanos. Y se hizo famoso como “Murioz”, porque Clemente, que ya salía la historieta de Caloi en el Clarín, era un personaje que le gustaba tirar papelitos en la cancha y éste Muñoz estaba en contra de ésta práctica porque decía que estaba mal, que no había que hacerlo y qué se yo. Entonces Clemente empezó como una especie de debate y lo desafiaba desde la historieta y le había puesto “Murioz”. No lo llamaba Muñoz, le decía Murioz. Y se armó una lucha entre ambos bandos, los que estaban a favor de tirar los papelitos y los que no. Pero lamentablemente Muñoz, si bien era un gran periodista deportivo tengo entendido, no sé si era relator o comentarista, porque no entiendo mucho la diferencia, si alguno puede hacer las dos cosas no lo sé. Pero bueno el tipo defendió la dictadura, dijo que era mentira y que la época que vino acá la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con Patricia Derian viajó a la Argentina y él


decía que eran todas mentiras lo que decían las Madres de la Plaza de Mayo. Así que bueno, eso googlealo. ¿Neustadt nunca estuvo en radio? Creo que sí pero yo no lo escuché, creo que sí estuvo en radio.


Conclusión Luego de la realización de este trabajo hemos podido reconocer y aprender de distintos momentos a lo largo de la historia de la radio, así también cómo sirvió para repasar y estudiar algunos acontecimientos históricos de nuestro país, como las distintas dictaduras.

La radio fue un medio masivo que sufrió distintos cambios a lo largo del tiempo y tuvo memorables momentos históricos, un ejemplo sobre esto puede ser con la aparición del radioteatro y posteriormente el surgimiento de la televisión. Altos y bajos. Auges y caídas. Muchas personas relacionan el esplendor del radioteatro con la época dorada de la radio. En estos años la radio se transformó en un elemento de unión familiar. Las familias unidas esperaban el momento en que se pasaba el radioteatro. Actualmente el radioteatro es un género que prácticamente ha dejado de existir, quizás desplazado por las novelas televisivas del prime time. Pero por otro lado, la misma sigue en los hogares casi como un Dios omnipresente. Como cuenta la entrevistada, permanece allí arriba para que todos la escuchen.

Otra de las características de la radio es la instantaneidad que esta tiene. Sin dudas fue uno de los tantos factores que hicieron crecer al medio. La radio tuvo un lugar central en las trasmisiones deportivas, ya que relataba en simultaneo lo que estaba sucediendo en un campo de juego, o en una pista automovilística . Una de las características de a radio, que tiene desde sus surgimiento, es la de ser un acompañamiento para la mayoría de las personas. La radio se presta a ser escuchada mientras se realiza otra actividad, mientras que otros medios de comunicación necesitan de una atención mayor.

Habiendo cursado ya cuatro años de la Licenciatura en Periodismo, encontramos en esta materia –que es del primer año y de otra carrera- una propuesta interesante y que nos sirve para nuestro bagaje cultural. Nunca está de más conocer la historia del medio más importante en la historia del periodismo. Y tampoco de esta manera que nos queda tan cómoda y tiene que ver con lo nuestro: entrevistando gente.


Bibliografía

 Bosseti, Oscar (1994). Radiofonías. Palabras y Sonidos de largo alcance. Buenos Aires: Colihue.

 Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1920-1959). Buenos Aires, Emecé, 2009.

 Ulanovsky, Carlos y otros. Días de radio (1960-1995). Buenos Aires, Emecé, 2009.


Anexo

Historia de los Medios | Comunicación Social UCES  

Trabajo de investigación sobre la historia de la radiofonía argentina en el marco de la materia Historia de los Medios y la Comunicación, cá...

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