Page 1

1


2


ANTOLOGÍA VIRTUAL DEL PRIMER CONCURSO DE MINIFICCIÓN BITÁCORA DE VUELOS 2016

CUERPOS ROTOS María De Los Ángeles Alcántar • Jorge Jaramillo Villarruel • Daniel Bernal Moreno Lautaro Eduardo Salgado • Ariana Hernández • Cástulo Aceves Orozco Guadalupe Ángela Ramírez Victoria • Georgina Stivaleit Guerrero Guevara Enrique Ángel González Cuevas • Axel Chávez • Mónica Piñón Reyes Laura Alejandra Espejo Torres • Arlette Luévano Díaz • Norma Lidia Amaro Oliva William Johnston Fernández • Patricia Richmond • Saít Jerónimo Rodríguez Sandoval Dante Vázquez Maldonado • Andrés Augusto Klingberg Orozco • Antonio Rubio Reyes Mónica Karla Hammeken Cadena • Oscar Daniel Trujillo García • Xánath Caraza Miguel Antonio Lupián Soto • Karyme Medugorie Carrillo Cárdenas Daniel Casanova • Diana Evelyn Echevarria • Brayan Eduardo Rocha Galván Gabriela Montiel • Alexander Antonio Hernández Sánchez • Yobany de José García Medina María de Lourdes Falconi Puig • Sandra Araceli Gaona Ramírez • Sergio Fabián Salinas Sixtos Juan Carlos Reyes Vázquez • Ian Colín Roditi • Ulises Paniagua Olivares Adán Waldemar Echeverría García • José Cháirez

3


Textos que resultaron seleccionados de la convocatoria para la antología virtual que en el mes de agosto de 2016 promovió la revista Bitácora de vuelos. La selección corrió a cargo del escritor Jaime Muñoz Vargas.

C OLECCIÓN F UEGOS Bitácora de Vuelos Ediciones, febrero de 2017 © 2017 Cuerpos rotos. Antología virtual del primer concurso de minificción Bitácora de vuelos 2016. D. R. © Febrero, 2017. Bitácora de vuelos, revista electrónica de literatura Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la portada, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor. Contacto: nadiacontrerasavalos@gmail.com. Edición no venal.

Diseño: Nadia Contreras Portada: Cookingideas Título: Cadera artificial Material: Acero Año: 1928 Registro de la propiedad intelectual: En trámite Fecha de registro: 1702230811621. Licencia Creative Commons Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0 Comarca Lagunera

4


CUERPOS ROTOS

5


6


María de los Ángeles Alcántar

LA VIDA Y LA MUERTE La Muerte se sentó en su trono: un macabro asiento hecho de huesos y calaveras. Mirando a su reino, se sonrió. Aunque su trabajo era triste y lleno de lágrimas, le gustaba lo que hacía. Le daba lástima cuando las personas morían tan jóvenes. Las muertes de niñas y niños le causaban melancolía. Era su esposa la Vida quien le sacaba sonrisas. Entre todas las sombras y malas obras, un rayito de luz alumbraba el lugar. Era ella. Hace años, ellos eran enemigos, se odiaban más que la oscuridad odia a la luz. No se podían ver ni en pintura. Eso cambió cuando los dioses ya no pudieron aguantar más sus bromas tontas. Ellos le dieron la vida a un huérfano, la Vida se enamoró del infante. A la Muerte le dieron un trabajo, vigilar al niño, que algún día sería un malvado tirano. A los diez años, la Muerte fue a cobrar la vida del niño, triste porque se tenía que ir tan joven. Allí se encontró a la Vida, jugando con el niño, disfrazada de mujer. Era bella, algo que la Muerte no había notado. La Vida estaba tan distraída con el niño que no vio a la Muerte. Cuando se dio cuenta que estaba a su lado, le volteó la mirada. La Muerte miró la situación. El niño tenía que morir y ella lo mantenía vivo. Con cualquier roce de la piel, le fortalecía la salud y le aumentaba el tiempo de vida. El reloj que flotaba al lado del niño, el que contaba lo que le quedaba de vida, ya estaba por decir cero, pero en ese momento ella lo abrazó, dándole cinco minutos más. La Vida lo miró, tenía lágrimas en sus ojos y, en ese instante, la Muerte no tuvo la valentía de verla a los ojos. Tocó el hombro del niño y lo vio caer al suelo. Los dos lloraron. Él, porque ella lloraba, y ella por la muerte del niño. Se dieron cuenta de lo difícil que eran sus trabajos; se siguieron viendo, sólo como amigos. Después de tiempo, en sus manos, aparecieron anillos. Al fin, eran la Vida y la Muerte.

MARÍA DE LOS ÁNGELES ALCÁNTAR es una adolescente nacida en McAllen, Texas. Ha vivido toda su vida con esperanzas de ser una gran autora. Está en su segundo año de preparatoria, y cuando se gradúe, ella va a obtener su certificado de Técnico en psicología.

7


Jorge Jaramillo Villarruel

LA HORMIGA SUBATÓMICA Una pequeña y laboriosa hormiga, violando los protocolos de seguridad más avanzados, logró colarse en el Gran Colisionador de Hadrones. Los científicos a cargo del proyecto, a través del vocero oficial, informaron que no existía ningún riesgo de que la hormiga hubiera liberado un hoyo negro. Lo que olvidaron explicar fue que la pobre criatura, al ser irradiada por rayos cósmicos artificiales, había dejado de existir en el tiempo y ahora sólo existía en el espacio. Era visible a simple vista pero, para todo propósito, inmortal. Además, desde el incidente se alimentaba exclusivamente de las partículas subatómicas, de las que obtenía la energía casi inagotable requerida para existir a nivel cuántico. Aunque la hormiga no experimentaba el transcurso del tiempo, el resto del universo sí, y con el paso de los días, el pequeño insecto terminaría por comerse hasta el último quark, neutrino y bosón.

JORGE JARAMILLO VILLARRUEL (Ciudad de México). Es el autor de la novela ganadora del Premio René Avilés Fabila, Los elefantes son contagiosos (BUAP, 2014), del ebook de cuentos El país de octubre (2016, autoeditado) y del libro de cuentos Amor y cohetes (Ediciones y Punto, 2016). Forma parte de The best of Spanish Steampunk (Nevsky, 2015) y Alebrije de palabras (BUAP, 2013), entre otras antologías.

8


Daniel Bernal Moreno

LABIOS MOJADOS Tanto tiempo la deseé que no podía creer que estuviera desnuda frente a mí. Tiene el pelo empapado y la mirada ausente. ¿Puede alguien envejecer tan rápido? Sus labios están mojados, las yemas de las manos arrugadas. Era tan bella y su rostro hoy lucía inflamado. Mantuvo esa expresión de horror mientras la ahogaba.

DANIEL BERNAL MORENO (Toluca, México 1978). Cursó el Diplomado de Creación Literaria en la Escuela de Escritores Mexiquenses. Becario por el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico en el 2015-2016. Ha publicado en las revistas Castálida e Intacto. Es colaborador del sitio de internet Qaplann, donde publica cuentos y crónicas. Fue incluido en la Antología Hispanoamericana de Minificción “Vamos al circo”, editada por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Ha participado en varios cursos y talleres con escritores como Alberto Chimal, Armando Vega-Gil, Ricardo Bernal y Mauricio Carrera, entre otros.

9


Lautaro Eduardo Salgado

LA MUTILACIÓN Su uniforme blanco ya tiene manchas rojas. Comenzó temprano su labor. La sangre salpica mientras sus dedos ágiles realizan incisiones en carne, nervios y grasa con su frío, brillante, metálico y extremadamente filoso instrumento. No pierde de vista ningún detalle. Definitivamente deberá seccionar el hueso. Con la sierra lo cercena y observa. Un corte perfecto, piensa. Todo lo cortado rápidamente lo introduce en una bolsa transparente. Lo apoya en la pequeña superficie, mira los números verdes y dice: —¿Setecientos gramos está bien, señora?

LAUTARO EDUARDO SALGADO. Artista visual y escritor. Dirigió y editó la revista literaria y artística Vademécum (2004/2007). Premio en el concurso de cuentos "Partir el silencio a pedazos 2004” (Uruguay). Libros publicados: Partir el silencio a pedazos (Colectivo, Ed. Rumbo Uruguay, 2004), Labriegos del papel (Colectivo, Ed. Rumbo Uruguay, 2004), Labriegos del papel 2 (Colectivo, Ed. Rumbo Uruguay, 2005), A puro cuento (Colectivo Ed. Mis escritos Argentina, 2009). Publicaciones varias en revistas, diarios y semanarios.

10


Ariana Hernández

EL MANDATO La reina le ha puesto precio a mi cabeza: 2,000 francos por mi captura. ¿Mi crimen? Haber desaparecido de su sueño sin su permiso. Lo que no sabe es que no he sido yo el que ha despertado; es ella quien ha dejado de soñarme.

ARIANA HERNÁNDEZ. Nació en la ciudad de Oaxaca en 1997.

11


Cástulo Aceves Orozco

GAME OVER Había jugado toda la tarde. La noche entera. Se da cuenta de que amanece porque un rayo del sol le quema el cachete. Falta sólo un nivel para terminar el videojuego. Sus ojos duelen, sus dedos empiezan a hincharse aferrados al control de quince botones y tres palancas de mando. El séptimo ángel de la revelación hace un movimiento inesperado y ataca al protagonista en la pantalla. Pierde su última vida. Quince horas de juego ininterrumpidas para nada. Le sorprende que su madre no lo mandara a dormir. Le extraña no escuchar sonidos en la casa ni en la calle. Se levanta. Recorre todas las habitaciones, abre la puerta al exterior. Sólo cenizas, edificaciones semidestruidas y una calma que duele en sus sentidos acostumbrados a las multitudes. No queda nadie en el mundo. Vuelve a su cuarto. Toma los controles y reinicia la máquina.

CÁSTULO ACEVES OROZCO (Guadalajara, Jalisco. 1980). Ingeniero en Sistemas Computacionales. Tiene publicados Acteon (Ed. Paraíso Perdido, 2013), Las Instancias del Vértigo (Ed. CECA Jalisco,2013), Los nombres del juego (Ed. Paraíso Perdido, 2006) y Puro Artificio (Ed. Humo, 2004). Primer lugar en el Primer concurso estatal de Poesía y de Cuento “Adalberto Navarro Sánchez” (Julio 2004). Su obra se incluye en ocho antologías de narrativa y publicado en diversas revistas y periódicos en el país. Cuentos suyos han sido traducidos al italiano y al inglés.

12


Guadalupe Ángela Ramírez Victoria

FANTASMAS Sintió que en esa larga y profunda exhalación salían todos sus fantasmas. No quiso voltear atrás. Temía que la vinieran persiguiendo.

GUADALUPE ÁNGELA (1969). Cursó la Licenciatura la Enseñanza de Lenguas Extranjeras en la BUAP y la maestría en Literatura Mexicana en la UABJO. Es doctorante de Estudios Críticos del Lenguaje por la UABJO. Forma parte de la antología Tres ventanas a la literatura oaxaqueña actual (Editorial Almadía, 2005), 7 poetas (Editorial Almadía, 2006), y Anuario de poesía (Fondo de Cultura Económica, 2008). En el 2009 salió a la luz su plaquette de minicuentos Cuchillitos bajo el sello de editorial Pharus, y su libro de poemas Conchas donde guarda la jacaranda sus semillas. En el 2013 publicó: A lápiz, haikús (Colección infantil y juvenil.) Seculta, Oaxaca, y Poemario de las vírgenes, (Editorial A mano). En el 2016, presentó el libro La Alquimista, poemario basado en la obra de Remedios Varo (1450 ediciones, Oaxaca).

13


Georgina Stivaleit Guerrero Guevara

INSECTICIDA El otro día maté a diez Gregorios en la cocina. Mamá está convencida de que alguien se encarga de enfermarnos. De otra manera no se explica qué es lo que nos está matando. Ya cambiamos el azúcar, la sal, dejamos de comprar agua y mejor la hervimos. Sólo comemos cosas enlatadas. Le digo que no tengo enemigos en el mundo. Ella dice que soy insoportable. Lo sé. Lo soy, y también soy insignificante. No tengo ni amigos, mucho menos enemigos. ¿Y si mamá tiene razón? ¿Y si esta persona poco a poco envenenó a los antiguos inquilinos hasta convertirlos en Gregorios? ¿Será que eso nos suceda? Cada día siento que me encojo más.

STIVALEIT GUERRERO. Nació en Macuspana, Tabasco, el 6 de octubre de 1990. Nómada. Ha vivido en Tabasco, Veracruz, Campeche, Querétaro, Estados Unidos, y actualmente radica en la Ciudad de México. Obtuvo mención honorífica en el Premio de cuento breve Julio Torri 2014, primer lugar del Concurso de Ensayo Ágora del Tecnológico de Monterrey 2012 y segundo lugar en poesía del XXVI Concurso de Creación literaria del Tecnológico de Monterrey 2012. Ha colaborado con revistas literarias como Espora, Nocturnario, Monolito y Tierra Adentro. El año pasado publicó su primer libro de poesía titulado My Jam.

14


Enrique Ángel González Cuevas

PAL OTRO LADO Mi padre se perdió en el desierto. Yo no lo pude evitar. Apenas cruzamos la frontera un aironazo corrió el cielo; lo levantó como si fuera una cortina tras una ventana abierta y ambos salimos volando hacia lo que hay más allá. Cuando el horizonte volvió a tocar el suelo, yo estaba atorado en las ramas del único árbol que había en kilómetros. Ahora mi madre recibe los dólares que yo le mando y un fajo de billetes que en ningún lado puede cambiar.

ENRIQUE ÁNGEL GONZÁLEZ CUEVAS (Ciudad de México 1986). Maestro en Filosofía por la UNAM. Premio Nacional de Cuento Corto “Agustín Monsreal” 2015 por su libro Metafísica de las costumbres (Fá editorial 2016). Ha sido incluido en los libros Y si todo cambiara, antología de ciencia ficción y fantasía (Brigada para Leer en Libertad, 2011), Alebrije de palabras: Escritores mexicanos en breve (BUAP, 2013), Texturas Linguales: Antología de Minificción (Editorial mini libros de Sonora, 2013), Ensayos de minificción (UNAM, 2014) y Emergencias, cuentos mexicanos de jóvenes talento (Lectorum, 2015).

15


Axel Chávez

TU NOMBRE EN MIS LABIOS Desperté con tu nombre y no tu boca tendida en mis labios. Con los dedos bañados de alcohol y ceniza, hediondos a humo; humo como el que nubla tu imagen revoltosa en mi cabeza; revoltosa como abejas que encajan su aguijón en mis recuerdos. Desperté con la garganta rasgada y la boca seca; seca por dejar de pasearse tu lengua en mi paladar, sintiendo que unas uñas filosas me arañaban el pecho y me arrancaban la piel, tu piel, tu cuerpo, que era mío y ahora está ausente. Sin él me siento vacío, mutilado, incompleto, y la sangre escurre por todo lo mío hasta manchar el lado donde quedó calcada tu forma en mi colchón. Desperté apretando tu carta en mi puño, con tus letras rabiosas casi ilegibles; con la puerta azotada en mi cara sucia y demacrada. Me sentía enterrado vivo bajo la tierra; la vida se me escapaba poco a poco del cuerpo, de tu cuerpo. Inhalaba y no podía respirar, hasta desvanecerme sobre el colchón sangrado y roto. Fue entonces, en ese mágico instante, que pude llenar de nuevo con aire mis pulmones, al despertar contigo, justo cuando abriste la maleta, y, sin que tú pudieras verme, me abalancé sobre ti como las fieras tras sus presas, y me hice un nudo entre tus brazos y salí como lágrimas por tus ojos, porque sé que tú también me añoras y me recuerdas. Pero a pesar de mi piel invisible tendida sobre la tuya y mi cabeza recostada en tus pechos, amanecimos tan lejanos lamentando nuestra ausencia, con los nombres como suspiros y no tus labios recostados sobre los míos.

ÓSCAR AXEL CHÁVEZ LÓPEZ. Mención Honorífica en el Premio Nacional de Narrativa Elena Poniatowska, 2013. Fue uno de los ganadores, en la categoría de cuento, del concurso Más de 43 que convocó MasterPeace México para conmemorar el segundo aniversario de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Sus investigaciones periodísticas versan sobre violaciones a derechos humanos y crimen organizado.

16


Mónica Piñón Reyes

EL ESPANTAPÁJAROS Lo sacó cuidadosamente del granero y lo desempolvó. Le quitó el traje ya desgastado por el sol y lo vistió de nuevo: una camisa a cuadros y un overol que a él ya no le quedaban. Le cambió el viejo sombrero de paja por uno nuevo. Lo amarró a una estaca y lo clavó en medio del campo sembrado de trigo. El hombre amarrado a la estaca vio cómo el espantapájaros se marchaba silbando.

MÓNICA PIÑÓN REYES. Licenciada en Economía. Participó en el Concurso Estatal de Cuento Juan Rulfo que organizó en 2011 la Secretaría de Educación en el Estado (SEE) en coordinación con la Secretaría de Cultura y la Fundación Juan Rulfo A.C. en el Estado de Michoacán con un cuento titulado “Viva mi general”. Cursó el taller de creación literaria que ofreció la Sociedad de Escritores Michoacanos A.C. en el museo del Estado de Michoacán y participó en la tercera exposición de pendones en el Centro Cultural Antiguo Colegio Jesuita en Pátzcuaro con el pendón titulado “Doña Catrina”.

17


Laura Alejandra Espejo Torres

DERROTA Y te vi riendo, y te vi prometiendo una vida como lo hacías conmigo. La vi acariciando ese brazo que antes fue mi hogar. La vi deseando esos glúteos en forma de durazno que cubres con tu falda negra, la que yo te regalé. Te vi confesándote mujer de nuevo y te vi amando a otra como me amaste a mí.

LAURA ESPEJO TORRES (Mérida, Yucatán, 1996). Coordinadora del club de lectura UADY. Cursa la licenciatura en Literatura Latinoamericana por la UADY.

18


Arlette Luévano Díaz

MEDUSA Hasta ella llegó el mar. Nadie conoce el idioma con el que la enamoró. Pero en el templo de la sabiduría se escucharon olas estrepitosas, un canto lejano de sirenas y los ecos de una batalla submarina. La más bella quedó maldita, pero llevó siempre, indescifrable, impenetrable, un rumor de agua violenta. Mas nadie perturba el frío corazón de la cordura en vano. El mar salió a rastras. La más bella fue devuelta a casa donde sólo los monstruos la esperaban. Sus ojos se amargaron, con una desdicha contagiosa. La luna de su rostro se secó y llevó siempre sobre sus hombros histéricos reptiles de voluntad insumisa. La más bella, mortal, fue derribada. Y sus últimas palabras escaparon antes de llegar a la boca. Una fue blanca, alada y brillante. La otra, larga, terrible y cavernosa. El mar nunca volvió.

ARLETTE LUÉVANO (Aguascalientes, México, 1976). Ha publicado los poemarios: Casi verde (ICA, 1996), Rituales (Fértiles Veranos, UNAM, 2000), Apostillas Negras (ICA, 2003), Tercera Persona (Mujeres Isla, Desierto/Verdehalago/ICA, 2004), Informes sobre trenes que llegan y desaparecen (Certamen Histórico Literario, Ayuntamiento de Aguascalientes, 2004), Casa en ruinas (Ediciones La Rana, 2007), No basta con nombrar al llanto llanto (Letras de Pasto Verde, 2009), La maldición y la sangre. Antología II (Siete Lenguas Cartonera, 2014).

19


Norma Lidia Amaro Oliva

INFANTE Bajas las escaleras eléctricas del aeropuerto como si bajaras del cielo. Secas en el pantalón tus manos con los nudillos secos y las uñas mordidas, mi niño. Yo parada en tacones frente a ti, veo tus ojos de búho, tus labios rojizos, y cuando los muerdes, la punta de tu lengua que quiero volver serpiente. Por un momento las escaleras nos hacen parecer de la misma estatura; das un paso, dos, y por fin llegas a mí. Yo hago abanicos en los huesitos de tu espalda hasta rozar, sin querer, tus nalgas. Por fin nos miramos de frente, tiernos hoyuelos que citaron nuestro primer beso, el mismo que despertó en ti ese sentimiento que no es ni pequeño, ni débil, y que instintivamente empuja buscando un hueco en mí como si supiera lo que hace, y así el deseo te vuelve hombre.

NORMA LIDIA AMARO OLIVA. Su obra ha sido incluida en Sensaciones y Sentidos III (Diversidad Literaria, 2016).

20


William Johnston Fernández

CHISTERAS La gente en las gradas aplaudió cuando el mago metió al conejo en la chistera. Pero, en verdad, no era un sombrero; sino un túnel profundo con luz al fondo. Se hizo el silencio. Y los conejos en las gradas aplaudieron cuando el hombre salió de aquella oscuridad.

WILLIAM JOHNSTON (Montevideo, 1967). Doctor en Letras por la Universidad Autónoma de México (UNAM). Reside en México desde el 2010 y trabaja con Eraclio Zepeda y Elva Macías, dos intelectuales mexicanos relevantes. Dirige talleres literarios. Ha recibido los premios: Nacional de Literatura del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay; el Primer Premio de la Intendencia Municipal de Montevideo por La Estación de las bellas furias y otros poemas (poesía inédita, 1999); el Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Educación y Cultura por Los fragmentos dispersos (poesía inédita, 2000); por El viento detrás del bosque (poesía inédita, 2003) y el Premio Nacional por Diálogo final (poesía inédita, 2008). También recibió el Primer Premio de la Intendencia Municipal de Montevideo por Leve sombra (poesía inédita, 2006). Incursionó también en narrativa. Prueba de ello son las tres novelas que la Editorial Terracota publicó bajo el titulo No acaricies un perro ciego (México, 2014).

21


Patricia Richmond

LAS MANOS DE IVY Siempre estaban heladas. Había probado con guantes de cuero, de lana y hasta de neopreno, pero no conseguía que entraran en calor. Aunque estaba advertida para que no lo hiciera, una mañana, al amanecer, las asomó por la ventana. Sintió la tibieza que había olvidado y dejó que los rayos de sol le hicieran cosquillas. Rió. La hiedra que trepaba por la fachada, al escucharla, se enredó en sus muñecas para susurrarle los secretos del jardín. Nunca más ha vuelto a verse a la niña Ivy, mi única amiga. He guardado en un cajón los pares de guantes con los que intentaba mitigar su frialdad, por si algún día regresa. Pero presiento que no lo hará porque cuando riego el jardín y me acerco a la hiedra, el rumor de las hojas eriza mi piel, como lo hacía su risa justo antes de aparecer.

PATRICIA RICHMOND. Ganadora y finalista de varios premios por sus minificciones y relatos breves. Sus cuentos han aparecido en antologías digitales como Ciudad Mínima (Palabra.lab, 2013); 50 Demonios (ArteSano Digital, 2015); Hacia la oscuridad (Lengua de Diablo, 2015); Tales of Deception (Wlathe, 2015). Su relato “La sonrisa de la calavera” está incluido en el libro La última noche, la primera palabra, publicado por la Editorial Torremozas en 2015, por haber sido finalista del XVII Premio Ana María Matute. Además ha publicado cuentos en las revistas digitales Penumbria, Scribere, Infame y El Narratorio.

22


Saít Jerónimo Rodríguez Sandoval

TERCERA LEY DE NEWTON Un pájaro enjaulado es una moneda en un pozo; desaparece. Yo lo sé bien, pero mi intransigente padre tenía varios cautivos en el patio; según él, eran su tesoro. Mi madre los amaba. Una noche cogí las llaves. Los encerré para liberar a los pájaros, y me fui volando de la casa.

SAÍT JERÓNIMO RODRÍGUEZ SANDOVAL. Escritor.

23


Dante Vázquez Maldonado

PUNTOS SUSPENSIVOS Abre la puerta y toma el revólver. ¡Ámame o déjame!, ordena. Toma el revólver y cierra la puerta…

DANTE VÁZQUEZ MALDONADO (México). Finalista del III Premio Internacional de Poesía Jovellanos, El mejor Poema del Mundo, Ediciones Nobel, 2016; primer lugar en el Concurso Cuentos de Mucho Miedo, Mucho Miedo Mx: Todo sobre Horror, 2015; ganador del VI Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura 2014. Es autor de Apocalipsis hoy ((H)onda Nómada Ediciones, Colección Pase de Abordar, 2013). Cuentos y poemas suyos han sido publicados en distintas antologías y revistas digitales e impresas.

24


Andrés Augusto Klingberg Orozco

LAS POSIBILIDADES DE LA CRUELDAD Cierta mañana apareció la noticia: novedosas investigaciones llegaron a la conclusión de que el reino vegetal está dotado de sintiencia exactamente del mismo modo que los animales. Desde entonces los bosques comenzaron a colmarse de taladores improvisados, aumentó el entusiasmo por la poda en los jardines y podían verse grupos de niños saltar afanosamente en los parques junto a letreros caídos de “No pisar el césped”.

ANDRÉS AUGUSTO KLINGBERG (Salamanca, Guanajuato, en 1987). Se licenció como Psicólogo Social en la Universidad Autónoma de Querétaro. En el 2013 dos de sus ficciones breves fueron seleccionadas para publicarse en Poquito porque es bendito, antología de microcuentos y cuentos breves, editada por la Universidad Iberoamericana de León y el Instituto Cultural de León. En ese mismo año un microcuento de su autoría fue incluido en el libro 80 microrrelatos más, antología del II Certamen Internacional Mundopalabras de Microrrelatos, de la editorial Mundopalabras. En el 2016 obtuvo la Primera mención honorífica en la categoría de cuento de los Premios de Literatura León 2016, lo que derivó en la publicación de una antología conformada por las obras seleccionadas y editada por el Instituto Cultural de León.

25


Antonio Rubio Reyes

MUERTE Siento un patológico respeto por la existencia, cosa que me impide terminar con cualquier vida terrestre. Sin embargo, este intruso en especial me ha perseguido durante toda la noche: llevo en la piel la marca de su lujuria caníbal; en mi sangre fluye ahora su saliva. El zumbido crece y decrece, bzz, bzzzzzz, cada vez más cerca escucho su invisible aleteo, advierto su aguijón que penetra la carne en busca del fluido esencial, la succión que lo satisface, la rapidez de la fuga que evita el reflejo de mi mano; finalmente, el zumbido que crece y decrece, bzz, bzzzzzz. Amanece y en la cumbre de mi desesperación el mosquito retorna a su deber profano. Sus patas recorren mis piernas y el piquete preciso, infalible. En esta ocasión no fallo con el golpe. Contemplo sus vestigios en la palma, entrañas fundidas con mi sangre caliente. La culpa se complementa con ese delicioso sentimiento de venganza. Mi regocijo se ve interrumpido. Alguien llama a la puerta. Abro. Nadie. A los niños les encanta este tipo de juegos, escapar velozmente de la furia igual que aquel que ahora se descompone en mi sangre. Otra vez alguien toca. Abro. Nadie. Impulsado por el enojo cotidiano, salgo al patio para ver si de casualidad encuentro a quien con tanta insistencia me busca: una enorme palma oscurece, como una sombra, al paisaje. El zumbido de mis tímpanos desaparece con ese último ¡plaf! Imagino a mis entrañas mezcladas con la sangre del Dios.

ANTONIO RUBIO REYES (Ciudad Juárez, 1994). Estudió Literatura Hispanomexicana en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Ha publicado en las revistas Paso del Río Grande del Norte, Bitácora de vuelos, Juárez dialoga y Cuadernos fronterizos. Forma parte del proyecto Cartografía literaria de Ciudad Juárez.

26


Mónica Karla Hammeken Cadena

AMOR CANIBAL Le dijo que todo acto de locura comienza probando algo nuevo. Una pierna, por ejemplo.

MÓNICA KARLA HAMMEKEN CADENA (Cuernavaca, Morelos). Escritora. Es editora en redes de Sonora Bloggers e imparte talleres en la Casa de Cultura. Vive en Puerto Peñasco, Sonora, donde escribe y toma fotos para RockyPoint360.com

27


Óscar Daniel Trujillo García

LA MENTIRA Cuando mi madre murió yo era muy joven para asimilar tal situación, sólo quería imaginar que estaba durmiendo debajo de la tierra para estar más a gusto (ella odiaba el ruido y la luz). Papá me consolaba diciendo que todo estaría bien y me cuidaba por dos haciendo que el dolor se fuera. Él era un hombre fuerte, casi no lloró y no recordaba a mamá a menos que yo la mencionara. Al principio pensé que no tenía corazón y por eso no le dolía, pero descubrí tiempo después la verdadera razón. Todos los días al caer la noche me llevaba a la cama y hacia lo mismo que los últimos cinco años. Bajaba al sótano, apagaba la luz y dormía con un cadáver otra vez.

ÓSCAR DANIEL TRUJILLO GARCÍA. Escritor.

28


Xánath Caraza

TIENE FRÍO Vibración confundida con el trueno de la tormenta nocturna. Poseidón despierta furioso, terremotos y maremotos se forman. Ha perdido a su amante. El mar se bate encolerizado y hace temblar la atmósfera hasta tocar la planta de sus pies. Ella ha huido, se esconde en tierra firme. Los caballos de Poseidón se inquietan, forman olas gigantes. Poseidón la espera, le da tiempo. La deja andar, le hace creer que es libre, piensa que se ha fugado de él. El amor es más fuerte. El deseo incontrolable. En la oscuridad de la noche ella no puede conciliar el sueño, invoca su nombre, el cielo ruge, truenos y relámpagos entre la tormenta, despierta a los delfines de largas narices. Las puertas se azotan, tormenta, agua y tierra se unen, ella sabe que él llega. Un trueno más, ella tiembla, llora en silencio, porque no puede conciliar el sueño. El agua la alcanza, el cuarto donde duerme, poco a poco, se llena. Sus lágrimas inundan esa habitación iluminada sólo por los rayos de la tormenta. Se sumerge en sus aguas, Poseidón la espera. Lo distingue a lo lejos entre muebles y espejos, la luz del fondo del mar la guía. Poseidón la espera. Hilos invisibles atados a su corazón la jalan, palpitaciones aceleradas la llevan. Poseidón la espera. Seducción en la mirada. La tormenta cesa, ella duerme en sus brazos, tiene frío. Poseidón la besa. Mantúa, Lombardía, Italia, 26 de mayo de 2015.

XÁNATH CARAZA es viajera, educadora, narradora y poeta. Es columnista de La Bloga, Smithsonian Latino Center, Periódico de Poesía, Revista Literaria Monolito y Revista Zona de Ocio. Sus poemarios son Lágrima roja (2017), Sin preámbulos / Without Preamble (2017), Le sillabe del vento / Sílabas de viento (2017), Donde la luz es violeta / Where the Light is Violet (2016), Tinta negra / Black Ink (2016), Ocelocíhuatl (2015), Sílabas de viento / Syllables of Wind (2014), Noche de colibríes (2014), Corazón pintado (2012, 2015), Conjuro (2012); su libro de relatos, Lo que trae la marea / What the Tide Brings (2013); y su segunda colección de relatos, Pulsación, está en progreso.

29


Miguel Antonio Lupián Soto

BAJO LA PIEL Márchate, carraspeó Selkie, enseñándome una bolsa de plástico. Su mirada contrita me hizo suponer lo que había en su interior: mi piel. Mi piel verdadera y no este cuero que se marchita día con día. Piel que, hace más de sesenta años, Selkie, la solterona del pueblo, encontró entre las rocas mientras me divertía adoptando la forma de un lozano pescador. Piel que Selkie escondió de mi vista para hacerme su esposo. Me levanté de la mecedora, esforzándome por controlar estas piernas fláccidas que a pesar de tantos años seguía sintiendo ajenas. Gracias, le dije al oído después de besarle la frente arrugada. El sabor de la muerte cosquilleó en mi lengua. Tomé la bolsa y salí rumbo al mar, rumbo a casa.

MIGUEL ANTONIO LUPIÁN SOTO (Ciudad de México, 1977). Cursó el diplomado Literatura fantástica y ciencia ficción en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ex alumno de Sogem y de la EME. Sus cuentos han sido publicados en diversas antologías y revistas literarias. Es autor de Efímera (Samsara, 2011), Mortinatos (Zona Literatura, 2012), Trilogía Cthulhu (KGB, 2013), La muerte chiquita (Ediciones del Cruciforme, 2013), El visitante (Parafernalia, 2014), La maniobra de Heimlich (Cuadrivio, 2014), Los niños de Arkham y otros cuentos extraños (Lengua de Diablo, 2015), El empalme de los gnomos (Paraíso Perdido, 2015), El libro de agua (Fernández Editores, 2015), Ephemeral (Folded Word Press, 2015), Cantos de medianoche (ArteSano Digital, 2015) y Despertar gótico (Svarti Ediciones, 2015). Imparte talleres y cursos de literatura fantástica y organiza ciclos de cine y maratones de lectura. Director y cofundador de Penumbria, revista fantástica para leer en el ocaso. 30


Karyme Medugorie Carrillo Cárdenas

CUERPO CELESTE El camaleón cambió de color. Los astrónomos comenzaron a estudiarlo. Era un nuevo universo.

KARYME MEDUGORIE CARRILLO CÁRDENAS. Estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán.

31


Daniel Arturo Casanova Gómez

PADRINO Se suicidó a los sesenta y ocho años. Tenía veintitrés hijos. Tuvo ocho mujeres. No sabía leer. El médico le confirmó que el viejo papel decía: “Paciente de dieciséis años, estéril, junio de 1962”.

DANIEL ARTURO CASANOVA GÓMEZ. Se dedica a la promoción de la lectura y escritura por medio de actividades públicas que se realizan de manera gratuita. Además organiza encuentros de escritores y lectores para desmitificar la creencia de que las letras son exclusividad de unos pocos. Su proyecto lleva el nombre de Libéranos itinerante.

32


Diana Evelyn Echevarria

UNIVERSOS Y llegó el día: diversos estudios de cuántica aplicada y matemáticas revelaron una verdad sumamente incómoda. Todo aquel que imaginaba y escribía alguna realidad diferente a la nuestra, como algún mundo fantástico con criaturas mágicas, en verdad lo creaba. No había fallos. Fue demostrado irrefutablemente: miles de mundos y universos se habían creado irresponsablemente, algunos bajo circunstancias terribles, trágicas e inhumanas. Ante la indignación de la comunidad internacional, por primera vez en la historia de la humanidad habría un acuerdo global: quedaría prohibido crear historias. En consecuencia, crear cualquier clase de universo de cualquier forma sería considerado un delito. Rápidamente, antes de que todos los escritores, dibujantes, guionistas y demás imaginantes fueran perseguidos y ejecutados, corrieron la voz para que durante un día completo imaginaran, cada uno desde su trinchera, un mundo de seres inofensivos que pudieran crear e imaginar cuanto quisieran sin dañar a nadie, sin crear mundos más allá de una hoja de papel.

DIANA EVELYN ECHEVARRIA. (Ciudad de México 1985). Escribe y le gusta la fotografía.

33


Brayan Eduardo Rocha Galván

CONTAGIO Sobre una mesa de madera, justo en el centro, yace un pequeño cubo. Sus aristas tendrán unos cuatro centímetros de largo. Su color es azul. Su apariencia aburre. En la casa no hay nadie, en los alrededores tampoco. Afuera el pueblo está vacío. Ahí sólo reina el viento, que en ocasiones hace temblar los techos de lámina e inclina ligeramente las raquíticas casuchas. De pronto, sobre el puente, al borde de la ciudad, un carruaje aparece. En él viaja una pequeña familia: dos niños, la madre y el padre. No parece sorprenderles lo fantasmal del pueblo. Sus miradas indican resignación. Lucen enfermos, hasta el caballo que tira del carruaje tiene una apariencia de muerto. Momentos después se detienen y entran en una casa; la casa del cubo. Entran y cada integrante de la familia toma asiento en una de las sillas. Rodean el cubo pero no lo miran, sus miradas están bajas. El padre dice unas palabras que parecen ser una orden, y todos suben la mirada fijándola en el cubo. La casa queda vacía. De pronto, sobre el puente, otro carruaje aparece…

EDUARDO ROCHA. Es estudiante universitario. Actualmente colabora con los colectivos literarios “Cuántos Cuentos” de CDMX, y “El Cuentorio”, de Colombia. En ambos escribe cuento corto y minificción.

34


Gabriela Montiel

ELLA Ella no camina sola. Le enseñaron que andar sola por la vida la ubicaba como blanco de las balas. Antes de salir de casa realiza veinte lagartijas, eso la hace sentir seguridad y activa su sangre para cualquier pelea. Ella no es ella todo el tiempo. A veces se fuga de ese cuerpo, porque a veces ese cuerpo se torna invivible. Ella escapa y en el proceso se olvida de esa que aprendió a ser y se torna otra... otro.

GABRIELA MONTIEL (Nicaragua, 1986). Antropóloga social e investigadora. Docente. Bloguera y coordinadora de la colectiva de Poética Violeta.

35


Alexander Antonio Hernández Sánchez

APPLE Después de morder la manzana, Adán se la entrega a Blanca Nieves. Instantáneamente, ésta cae desmayada junto con el prodigioso fruto pero justo antes de tocar el suelo, la manzana es atravesada por una flecha de Guillermo Tell. Finalmente, cae y rueda a los pies de Newton que dominado por una fuerza invisible, la levanta y se la entrega a Steve Jobs y Steve Wozniak.

ALEXANDER HERNÁNDEZ. (San Salvador, 1987). Poeta y cuentista. Es licenciado en Letras y egresado de la Maestría en Estudios de Cultura de Centroamérica, por la Universidad de El Salvador. Se desempeña como corrector de estilo y prologuista independiente. Entre sus obras se cuentan: El final del laberinto (cuentos, 2015); Relatos fulminantes (inédito); Rubén Darío y la evolución del cisne (ensayo, 2015); Viaje al centro del sueño (poemario, 2017), entre otros.

36


Yobany de José García Medina

CUENTO TEÓRICO El personaje corre desesperado, varios indicios lo persiguen. Trata de huir pero el trayecto está lleno de informaciones y códigos culturales que lo desplazan temporal y espacialmente a otra diégesis. Ya en el suelo de ésta, se encuentra sin género, sumamente confundido y desolado; decide como última resolución tomar todas las cardinales que le quedan y colgarse catalíticamente.

YOBANY DE JOSÉ GARCÍA MEDINA (Estado de México, 5 de diciembre de 1988). Licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas, FES-Acatlán (UNAM). Miembro fundador del Seminario Permanente de Metaficción e Intertextualidad (FES-Acatlán). Ha publicado en diversas revistas y antologías, entre ellas: Revista La Otra Raíz, Penumbria, Palabrijes, Monolito, Revista Bistró, El Humo, Revista Dislexia, Revista Nano: minificción latinoamericana, Primera Página, Nocturnario, Revista Minificción, Revista a Buen Puerto, La Rabia del Axólotl, Moria y Destiempos.

37


María de Lourdes Falconi Puig

CENICIENTA RELOADED La mujer en lo suyo, escondida en la cocina. Sus hermanos en el mundo, haciendo lo suyo también, la pesca mayor en altamar. Ella quería, ella soñaba con salir al mundo, pero no tenía el vestido apropiado. Su desnudez la mantenía encerrada, tiznada de hollín, hasta que un día algo extraordinario ocurrió: su piel comenzó a llenarse de escamas. Unas fabulosas escamas tornasol ahora cubren su cuerpo. Son lustrosas y muy fuertes. Decidida, abre la puerta y sale. Corre hasta el muelle más cercano —mientras la brisa se lleva las cenizas— y se lanza al mar.

MARÍA DE LOURDES FALCONI PUIG (Ecuador, 1963). Escritora y dramaturga. Realizó estudios de Literatura en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, y de Ecología Humana en la Universidad Casa Grande. Es Master Practitioner en Programación Neurolingüística. Estudió escritura dramática en los talleres del Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT) y dramaturgia, con el maestro Arístides Vargas, en la Casa de Teatro Malayerba. Autora de Paradogmas, edición particular, 2005; Antología poética María Eugenia Puig, edición particular, 2013; Mudar de pies (monólogo/Teatro), revista cultural En Hora Buena, abril 2016. Mudar de pies y otras piezas breves (Teatro), edición particular con el respaldo del Teatro Sánchez Aguilar.

38


Sandra Araceli Gaona Ramírez

EL HISTORIADOR Cuidadosamente seleccionaba a sus víctimas, empolvados cadáveres olvidados por el tiempo. Con amor indescriptible sacaba los legajos de las cajas y, enguantadas sus manos, armado con una lupa, iniciaba la transcripción. Sabía que en cualquier momento el dato que sacudiera su atención aparecería, entonces el elegido regresaría a la vida, quizá incomodando su alma durmiente, pero el placer de despertar muertos lo era todo.

SANDRA ARACELI GAONA RAMÍREZ. Escritora.

39


Sergio Fabián Salinas Sixtos

LA CITA Tu alma abandonó tu cuerpo y flotó en el aire como una mariposa. En silencio bebí tu sangre, mojé mis labios, mojé mi cuello, mojé mi cuerpo. Tu garganta se rasgó cual hoja de papel y tu grito se fue apagando entre el gorgoteo de la sangre; te atraje hacia mí mientras te resistías, puse mis manos en tus caderas y me ofreciste generosa tus labios, guiaste mis manos a tu pecho, tu aliento era amargo y la risa coqueta. Pregunté tu nombre y sólo dijiste Azucena. Llegamos al parque y el olor a humedad se mezcló con el olor a sexo de tu entrepierna. Salimos del café hablando sólo de poesía, recitaste poemas de los Estridentistas. Escribiste un verso en la servilleta, estabas cansada de tu trabajo en la agencia de autos, me llevaste a tu café favorito en la calle de Independencia. La lluvia nos sorprendió a la salida del metro, querías hablar de tonterías, dijiste entre risas. Charlamos durante quince minutos, me acerqué a ti con el pretexto de presentarme. Miré tu cuello, delgado, blanco, expectante. Tus ojos me seguían, iban del libro de poesía a mi boca y de la boca a mis ojos. En algún momento notaste mi presencia. Sentada como una leona, en medio de la nada. Subí al vagón y ahí estabas.

SERGIO FABIÁN SALINAS SIXTOS. Mexicano.

40


Juan Carlos Reyes Vázquez

HOJA DE CONTACTOS Disparaste muy rápido. No me sentí enojado, más bien regañado. Lo consideraba mi maestro y tenía razón. No me digas maestro, ya te dije que aquí vienes a trabajar, no a tomar clases. Parecía sostener en las manos una cinta métrica estirada. Una mano tomándola por encima de su cabeza, lo más alto que su brazo permitía, y el otro extremo entre el índice y el pulgar a la altura del cinturón. Deberían haber enviado a alguien con más experiencia. No sé si lo dijo él o yo. Tendría que ver todo ampliado, y con mejor luz, pero así veo una o dos buenas, tres. Ya ni la chingas, en casi todas se está moviendo. Si no es la boca, es la mano, pero sale movida. Ve qué le puedes sacar, yo me iría por las últimas, pero no te pases de cuatro o cinco, si son más se vuelve un desmadre en la mesa. Leoncio se fue y me quedé solo en el cuarto. Tomé unas tijeras pero recordé otra lección: las puse de nuevo en su lugar y fui a la guillotina. Del uno al veinte me parecieron inservibles y los deseché de tajo. Separé después el veintidós, veintitrés y veinticuatro. De ahí al treinta eran una serie de cuadros rápidos y distraídos. Su presencia me había pasmado y seguro hasta me tembló la mano. Separé el treinta, treinta uno y treinta y dos. Ya en la ampliadora el veintidós se descartó solo: el comandante estaba moviendo la mano con un cerillo encendido entre los dedos y se veía barrida. Veintitrés y veinticuatro no estaban mal, pero el puro encendido en la boca hacía que sus labios adoptaran una mueca simiesca. Decidí enviar a la redacción impresiones sólo del treinta y treinta y dos. En la primera se podía leer su nombre en el doblez de una pequeña bolsa en el pecho de la camisola, el puro humeaba y él se tocaba la barba con la palma de la mano. Días después, vi que seleccionaron la treinta y dos, cuatro disparos antes de que se me acabara el rollo. Mirando a la cámara, el comandante sonreía con desánimo, como si mi disparo le hubiera anticipado una emboscada en la selva.

JUAN CARLOS REYES. Autor de los libros de cuentos: Imagínate Lejos. Cuentos cortos (Secretaría de Cultura de Puebla, 2002), Circo de pulgas (Secretaría de Cultura de Puebla, 2010) y Para subir y caer (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2015). Su libro ilustrado por el artista mexicano Mr. Power, lleva por título Iktumbe (La Cleta Cartonera, 2014). Ha escrito y dirigido también más de diez cortometrajes que han participado en conjunto en más de una veintena de festivales internacionales obteniendo diversos premios. Es Doctor en Creación y Teoría de la Cultura y actualmente profesor del Departamento de Comunicación de la Universidad de las Américas, Puebla.

41


Ian Colín Roditi

LODO —¿Al lado de cuántas personas has amanecido hasta el día de hoy? —preguntó la chica desnuda, en la cama, que era setenta por ciento agua. ¿Cuántas de ellas ya han muerto? El golem de tierra, temeroso, hizo la cuenta en su cabeza. No entendía a dónde iba la pregunta. —Algunas, ¿por qué? —le contestó al acariciarle la mejilla con sus labios rocosos. —Porque te deseo, pero temo que si continuamos con esto, la muerte te lleve al reencuentro con todas ellas —dijo ella, interrumpiéndose cada dos o tres palabras para besarlo, para seguir con la sensación de cómo los labios de su amante se derretían en su boca, haciéndose agua, haciéndose ella. En ese momento, en vez de que él la hiciera suya, el miedo lo poseyó. Esa fue la última vez que la vio. Y a ese cuarto. Y a esas ropas que dejó tiradas antes de salir corriendo sin ellas.

IAN COLÍN RODITI. Entre sus publicaciones están Los hermanos Sombra y Luz (Fernández Editores, 2011), Noteoigo (Fernández Editores, 2011), Voz de Papel (Lagares, 2015), Waldeinsamkeit: La soledad del bosque (Quinqué Stories, 2016), Estas ruinas ante tus ojos (Quinqué Stories, 2016), una historia corta llamada Espejos en la antología WTF (edición independiente, 2007) y una serie de tiras cómicas en el periódico CRUCE (ITESO, 2008-2009). Actualmente radica en la ciudad de México, mantiene el sitio de Quinqué Stories publicando novelas por entregas mensuales y cuentos de vez en cuando. A veces trabaja como editor y/o traductor.

42


Ulises Paniagua Olivares

OFICINISTA Estimado oficinista: Para aclarar la situación dejo este mensaje sobre la pantalla de su PC. No se presente más. Hace dos quincenas nos enteramos del terrible accidente automovilístico, lo cual nos apesadumbró. Incluso colocamos una veladora en la copiadora general (lo que atenta contra las reglas de la empresa). Hemos hecho suficiente, así que, es una súplica, ya no venga. Comprendemos que la situación es delicada, que la necesidad de un empleo es enorme, que piensa en el bienestar de su familia. Pero su extremada palidez, las cicatrices que le dejó el accidente y, sobre todo, la pestilencia que despide, han mermado la productividad de los compañeros, quienes se quejan de su higiene. Recapacite. Sea fuerte. Acéptelo: usted está muerto. Evítenos negarle el acceso al corporativo. Sin otro particular, se despide de usted su jefe inmediato: Lic. Ontiveros.

ULISES PANIAGUA (México, 1976). Narrador, poeta, videasta y dramaturgo. Es autor de una novela: La ira del sapo (2016); así como de cuatro libros de cuentos: Patibulario, cuentos al final del túnel, (2011), Nadie duerme esta noche (2012), Historias de la ruina (2013), y Bitácora del eterno navegante (Abismos, 2015). Su obra incluye cuatro poemarios: Del amor y otras miserias (2009), Guardián de las horas (2012), Nocturno imperio de los proscritos (2013), y Lo tan negro que respira el Universo (2015); así como los CDs sonoro-poéticos: Cuadriversiones (2013), Clandestinos y nocturnos (2014), y Mientras nos queden labios con qué cantar (2016). Participa en diversas publicaciones nacionales e internacionales. Su obra ha sido traducida al inglés y al italiano.

43


Adán Waldemar Echeverría García

RENUNCIAR A LOS PADRES para Violeta Azcona Mazun Había una vez una niña que con el paso de los años seguía siendo niña. Un día la niña de nuestra historia dijo: ¿Qué se sentirá jugar a ser adulta? Y caminó hacia el cuarto de su madre para hablar con ella, y su madre era sólo una muñeca. Caminaba su cuerpo de muñeca y se subía y bajaba de la cama, una y otra vez, absorta en sus cavilaciones. La niña de nuestra historia la atrapó entonces y se la acercó al rostro. Pero ¿cómo te atreves a molestarme?, mocosa, gruñó la muñeca. La niña le dijo... ya no puedes molestarme más, mamá. Y la muñeca le mordió los dedos. La niña la soltó y la muñeca cayó sobre la cama. Antes de que la niña reaccionara, la muñeca había descendido y se había ocultado. Voy a decirle a tu padre y a todos que eres una maldita ingrata, que no tienes conciencia de las cosas, niña mala. No lo harás. Papá no es más que otro muñeco igual a ti. Se han convertido en plástico con el paso de los años. Y créelo, madre, te voy a encontrar, y te lanzaré al fuego para que termines derretida junto con todos esos malditos pensamientos que metiste en la cabeza.

ADÁN ECHEVERRÍA (Mérida, Yucatán, 1975). Posdoctorante en el Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la UABC. Doctor en Ciencias Marinas. Ha recibido los siguientes premios: Estatal de Literatura Infantil Elvia Rodríguez Cirerol (2011); Nacional de Literatura y Artes Plásticas El Búho 2008 en poesía; Nacional de Poesía Tintanueva (2008); Nacional de Poesía Rosario Castellanos (2007). Becario del FONCA, Jóvenes Creadores, en Novela (2005-2006). Ha publicado en poesía El ropero del suicida (2002), Delirios de hombre ave (2004), Xenankó (2005), La sonrisa del insecto (2008), Tremévolo (2009), La confusión creciente de la alcantarilla (2011), En espera de la noche (2015); los libros de cuentos Fuga de memorias (2006) y Compañeros todos (2015); y las novelas Arena (2009) y Seremos tumba (2011). En literatura infantil ha publicado Las sombras de Fabián (2014).

44


José Cháirez

HOJA EN BLANCO Otra vez frente a la hoja en blanco que muestra la computadora, sin ninguna idea que teclear, sin ideas que amasar, ni la soledad, ni el desamor, mucho menos la felicidad que siente por unos ojos claros y el recuerdo revoloteante de sus labios planeando sobre los de él para escalar las dunas de mármol de sus pechos y conquistar las dos cerezas que remataban esas cúspides. No, no había nada que escribir; cierto que a veces le daba ideas el café humeante que se arremolinaba en la taza de cerámica, pero ni las dos cucharadas de azúcar o el café cargado que degustaba en las mañanas frente a la ventana, donde asomaba el campo enverdecido, le daba exactamente tema para escribir. Recordaba sus ojos claros, entre café y verde musgo, ¿o eran verdinegros?, no, cafés verde claros borrados como hojarasca a punto de caer, pero tampoco le dictaban nada y las teclas se veían perezosas, los dedos se veían uno al otro, desconcertados, impávidos como dos lirios en el atrio de la iglesia a punto de iniciar una misa de cuerpo presente. Ni las nubes a punto de estallar lograban mover esas manos, en su mente la idea gira una y otra vez, orbitando el deseo de hacer una llamada, de enviar un mensaje. La forma intempestiva que lo echó de su lado ahondó más el profundo abismo que se había formado entre los dos. Tampoco la idea de imaginarla caminar y el cabello sobre la espalda de la tarde, a veces cubriendo sus pechos o jugando con él y sus labios, no, no lograban mover un músculo de sus dedos. Recurrió entonces a caminar sobre la sabana y viajar sobre el rugido de los leones, llevado por una escala pentatónica que le timbraba afablemente el oído. Recordó los valles verdes que le evocaban las lecturas de Vargas Llosa, de Echenique, de Sabines, y recurrió a las palabras de Huidobro, pero nada de esto logró que sobre esa hoja en blanco tecleara ni una letra, mucho menos una palabra, pues serían insuficientes tantas palabras escritas si no eran escuchadas o leídas por ella, si no podía ver el profundo color café, cafeverde, verdegris, verdecafé hojarasca de olivo que siempre le ofrecía su mirada. Recordó ver el cielo habitar cada uno de sus dedos, diez veces anidado para deambular sobre la tierra y calzarse un rato la arena del desierto, pero no pudo escribir sobre eso, se le amontonaban los pensamientos y otra vez, como lo venía haciendo desde hace algunas noches, volvió a cerrar la computadora sin teclear ni una letra, ni una silaba, ni una palabra, ni un punto o una coma que le dijera cuánto le dolía la distancia, cuanto le carcomía el alma no escuchar su voz, no ver su mirada.

JOSÉ CHÁIREZ (Torreón, Coahuila, México). Asistió al taller literario de Saúl Rosales en el Teatro Isauro Martínez. Ha publicado en la revista Estepa del Nazas, en el fanzine del grupo Nit y en el periódico Sin Censura. Poemas suyos aparecieron en el libro colectivo Las lenguas dementes. También publicó poemas en el libro Tesgüino, editado por la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro. Es autor del libro de poemas Restos áridos (2013). Publica en la página de Voces buitres y otros graznidos algunos poemas traducidos a la lengua Tseltal y en español. Algunos de sus textos fueron compilados en el libro Palabras vivas, voces y cuentos indígenas en la Laguna (2015) por el Ing. Fabián García Espinoza, edición bilingüe Español y lengua Indígena, editado por la UAAAN.

45


Título de la edición: Cuerpos rotos. Antología virtual del primer concurso de minificción Bitácora de vuelos 2016 Edición en formato digital: Febrero de 2016 © Varios Autores © BV EDICIONES Bitácora de vuelos, revista electrónica de literatura. Comarca Lagunera Registro de la propiedad intelectual: 1702230811621 Licencia Creative Commons http://bitacoradevuelosediciones.blogspot.mx/ nadiacontrerasavalos@gmail.com

46


47


48

Cuerpos rotos. Antología virtual de minificción  

Textos que resultaron seleccionados de la convocatoria para la antología virtual que en el mes de agosto de 2016 promovió la revista Bitácor...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you