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Personajes que se hicieron realidad. – 1- La Transformación en el yo que quería ser… Era un día como otro cualquiera, era verano, las vacaciones se acababan para todo el mundo, era un asco para mí, ya que el colegio al que voy no es que me guste. En esos días, mi pasión era dibujar, dibujar y hablar con mis amigas por el MSN. Mis padres me decían que me tiraba las horas muertas en el ordenador, coloreando mis dibujos y divirtiéndome con mis amigas. Bien, creo que no me he presentado. Yo soy Meritxell una chica como otra cualquiera, con 13 años casi para cumplir, con un estilo propio, con toda una vida por delante… Y con algunos sueños en mi vida incumplibles, pero los tenía, supongo que como cualquier persona de este mundo. Tenía ambiciones, deseos, ansias… de todo. Cada día, esperaba con ansia la hora de ponerme en el ordenador, sabía que me estarían esperando para “Rolear” de nuevo. ¿Rolear? ¿Que qué es? cada una tenía su personaje, su personalidad, sus poderes, sus aficiones, sus sentimientos… utilizábamos a nuestro personaje para jugar una aventura echa por nosotras. Somos un grupo de 6 chicas, contándome a mí: 1- Mychan; mi Nick y el nombre de mi personaje, con una personalidad seria y fría, pero que en el fondo sabe apreciar, como las demás, soy ninja. 2- Mawiia; Esta es la mejor amiga que tengo, en los juegos, hace de mi hermana y fiel compañera en cualquier aventura, es muy buena ninja. 3- Cynder; Una ninja dispuesta siempre a todo, en cualquier ocasión, en cualquier escenario, junto a Sandy, son hermanas y son unas poderosas rivales para mí y mawiia. 4- Sandy: Inteligente, rápida, fiel… junto a cynder, hermanas que son, son imparables, y no se paran ante nada, es una muy buena rival ninja. 5- Anawis: una chica a la que le encanta el chocolate, pero es atenta, y se para a pensar las cosas antes de actuar, es muy buena con quien quiere y bastante “Dark” con quien no le gusta, pero no deja de ser una muy buena ninja. 6- Chavelita: Aunque la llamamos “Chave”, es muy buena ninja, es trabajadora, no se para ante nada, tiene una personalidad buena hacia sus seres queridos, y una muy mala ante los enemigos.

Era un día oscuro, las nubes grises tapaban la alegría del cielo y lo convertían en un sendero oscuro por el que nadie quisiera encontrarse, estuvo nublado todo el día, pero eso no era escusa para que no enchufara el ordenador. Era por la tarde, como siempre, hablaba con mis fieles servidoras. En esas conversaciones, no importaba a qué distancia estábamos las unas de las otras, supongo que pronto nos encontraríamos. Estuvimos charlando casi toda la tarde, no dejaban de ser las 18:38 de la tarde, mawiia se tenía que ir, pues sus padres, imponentes a su opinión, la obligaban a que saliese con ellos a dar una vuelta.


Mawiia les había rogado bastantes veces que la dejasen en casa, pero ellos hacían oídos sordos. Mawiia toda triste, nos lo dijo, en tres minutos se iba. Nosotras le expresábamos nuestra tristeza con los tristes emoticonos que teníamos cada una. – ¡QUIERO QUE LLUEVA! – Decía mawiia en un tono “Irónico”- nosotras todas eufóricas le seguíamos el “rollo” – ¡SIII QUE LLUEVAA QUE LLUEVA! ¡QUE TRUENE! ¡QUE HAGAN RELÁMPAGOS! ¡QUE HAYA TORMENTA! – dije yo con un tono eufórico y lleno de alegría, a pesar del día gris que hacía. Parecía que nuestras “rogaciones” funcionaban, pues se puso a llover, pero apenas era unas tristes y pálidas gotas que no llegaban ni a formar charcos como otras veces. Y, llegó la hora, mawiia se iba, nos dejaba, dejaba la conversación, para según ella “aburrirse como una ostra”, nosotras le dijimos adiós con los emoticonos mas cariñosos y “monos” que teníamos, pues que sino mejor forma de decirle un “hasta pronto”. Se fue, nos dejo, pero aun y así, sabíamos que al día siguiente, la tendríamos otra vez allí, y quizás, pudiéramos seguir nuestro preciado “juego de rol” en que metíamos personajes de todas las edades y de algunos juegos, series… pero ese rol, en concreto, era de una serie a la que todas nos habíamos enganchado alguna vez seguro. NARUTO. Como que mawiia no estaba, no pudimos hacer gran cosa, pero eso no quitaba el que no pudiéramos hablar. Mucho más tarde, debían de ser las 21:15 o quizá más temprano, se puso a llover otra vez… ¡PERO DE QUE FORMA! El cielo, de un oscuro excesivamente tétrico, se había convertido en lo que nosotras queríamos, ¿una coincidencia? No, el día ya estaba gris al despertar el alba. ¿Entonces? Podría ser lo más normal del mundo, pero al ver esos truenos… esos relámpagos llenos de electricidad en sus corrientes… esa lluvia que caía fuertemente sobre el asfalto de la carretera que en esos momentos estaba sola… no llegué a saber el porqué, pero me quedé bastante tiempo admirando aquel paisaje, me gustaba, me aliviaba, incluso me atrevo a decir, que deseaba estar debajo la lluvia y sentirla más cerca, pero sabía también, que si hacia eso, que si subía a la terraza y me dejaba llevar… me llevaría un catarro de mil demonios. Dicho esto, el día transcurrió como siempre, mi padre llegó a las 10:30, un gran alivio para mi, ya que estaba tan arto de verme cada día en el ordenador, que me puso unos “Límites” de 17 a 22 tendría el ordenador, si me pasaba, me lo quitaría sin dudarlo, y con él, mis amigas, el preciado rol, las aventuras que quedaban por cumplir, el foro al que colgar mis dibujos… TODO en cuanto hacía al día. Cuando pasaban escasos minutos de las 22:00 lo apagué, pero antes dije adiós a Cynder, que aún estaba conectada, y supongo, que seguiría durante más y más tiempo allí esperando a que alguien le hablara. Le dije un adiós como los de siempre, con algunos emoticonos cariñosos y con un -“Quizás me conecte más tarde en secreto”- aunque, nunca podía lograrlo. Estuve dibujando hasta tarde, pues es mi pasión, es más que un hobby, es algo, que el día de mañana, pudiera dedicarme profesionalmente. Pero llegó la hora, había que bajar a cenar, había que dejar el boceto medio en blanco, empezado, pero sin acabar, encima del escritorio, enfrente del ordenador, pues mañana lo acabaría, lo repasaría y lo colorearía en el ordenador como siempre, así, sin más, añadiría otro dibujo a mi colección, que asta en esos momentos


era amplia. Tenía dibujos de mi personaje y sus supuestos “novios”, os parecerá excesivo, pero tenía 11, casi 12, porque me faltaba su nombre, el nombre de ese lindo personaje. Así, sin más, bajé al comedor, a poner la mesa, pues la cena ya estaba casi para servir. Ese día como algunos recientemente, mi padre estaba enfadado, supongo que como adolescente que soy, nunca llegaría a entender el porqué de sus enfados y reproches. Puse la mesa, con todo lo que hacía falta, pero siempre me dejaba algo… eso era un error bastante grave para mí, pues mi padre ya me estaba reprochando otra vez… - ¡Te has dejado el pan! – dijo enfadado. – ¿estoy cansada, puedes ir tu a por él? – dije yo en un tono de agotamiento. – ¡no, si te parece lo hago todo yo! – se puso más furioso aun. – Está bien, voy yo, no te levantes – fui bastante furiosa hacía la cocina, que estaba a pocos pasos del comedor, abrí un armario, y cogí el pan, era de esos sin corteza, blandito, esponjoso… ideal para mojar en los ricos tomates al horno que hizo esa noche mi madre. Los platos vacíos y machados de algunos restos de aceite y de comida, pedían a gritos un lavado, como era de costumbre, por la noche, le tocaba a mi madre o a mi padre hacer la cocina, ya que yo la hacía siempre por el medio día. Al acabarme el ultimo trozo del delicioso y dulce melón, que había sido el postre, me quedé pensativa por un instante, cerré los ojos, y me ocurrió algo extraño. – Mychan, ven –. Era una voz que no reconocía, y que al mismo tiempo era como si la hubiera escuchado siempre, me hizo quedarme calmada durante unos segundos, pero al tener esa especie de visión, abrí los ojos de inmediato. Mi madre me vio – ¿Te ocurre algo? – me dijo. – eh… no… nada… - me mostré pensativa, pues en esos momentos, más que nunca, quería saber de quién era esa voz. Miré hacía la ventana, aun llovía fuertemente, y los rayos se proyectaban entre las nubes, de vez en cuando, pero en un tono muy bajo, se oían algunos truenos, no tan fuertes como los de antes, pero estaban presentes. Agaché la vista y me levanté de la silla, tenía que recoger la mesa, o si no, se armaría jaleo. Cogí los platos y los metí uno encima del otro, para así no tener que hacer tantas idas y vueltas, era bastante cansado. Pero, mi intuición, me hizo mirar otra vez hacia la ventana, no pude ver mucho, ya que tenemos un “panel japonés” (una cortina corrediza) en ese instante, un rayo cayó en el asfalto de la carretera de delante la puerta de mi casa, mis padres no lo vieron, estaban embobados mirando la televisión, pero yo, yo si lo vi. Alguien con capucha surgió de una especie de “portal oscuro”, y me alargó la mano, la capucha le tapaba los ojos pero no la boca, solo pude ver que sonreía al haberme visto, y que de la oscura capucha le sobresalían cabellos rubios, eran cortos, no pude ver mucho mas ya que iba vestido todo de negro. Fui corriendo hacia la ventana, le miré y volvió a sonreír, se puso la mano en el bolsillo y de él saco una especie de collar, me volvió a alargar la mano como si fuese a dármelo. Yo puse cara triste, pues no podía tirarme por la ventana, mis padres me regañarían a base de bien y pensarían que estoy loca. Parece, pues, que me entendió, y me hizo un gesto con la mano, apuntaba hacia arriba, como si quisiera que fuese a la terraza, yo le guiñé el ojo, queriendo decir – enseguida voy –


Personajes que se hicieron realidad. – 2- La Transformación en el yo que quería ser… - ¿Quién eres, y quién soy? La transformación. Volvió a sonreír, - ¿Por qué? – me preguntaba yo interiormente… en esos momentos habían mil preguntas y ninguna respuesta, pero me sentí bien… mi padre, que por un momento apartó la vista de la televisión y me vio pegada en la ventana, me contestó. -¿Meri, tengo que sacar la mesa y hacer la cocina también yo? – me dijo en un tono furioso. – no, yo sacaré la mesa…- me mostré pensativa y me llevé los platos hacia la cocina, al dejarlos encima del mármol suspiré fuertemente y cerré los ojos, no, no tuve una visión, pero me dio un gran mareo, se me fue la cabeza por un momento, y casi me caigo al suelo. ¿Qué ocurría? No tenía esa respuesta… Quedaban pocas cosas por sacar, cuando me dio un fuerte pinchazo en el corazón, solo fue uno, pero fue lo suficientemente fuerte como para que me pusiera la mano en el pecho y respirara fuertemente para aliviarme el dolor. – ¿Te pasa algo hoy? Me dijo mi madre bastante preocupada. – No, solamente ha sido un pequeño pinchazo – le dije yo intentando que no se preocupara. ¿Seguro que te encuentras bien? – me dijo ella. – Que si mamá que si, no me pasa nada, ¿vale?- le dije yo algo cansada de que preguntaran tanto. – Está bien, acaba de recoger la mesa. – me dijo. – Iba a hacerlo ahora – le dije algo molesta. Acabé de llevar las cosas a la cocina, solo me faltaba el mantel, al sacar a este y poner los adornos que iban encima la mesa, que eran dos figuras de porcelana muy queridas por mi madre, ya que una le costó bastante dinero, era una jarra decorada con enredaderas y flores de vivos colores, mientras que la otra, era un recuerdo de un gato que tuvimos una vez y que no volvió nunca. Fui hacia mis padres para darles el “beso de buenas noches” que siempre daba. Primero mi padre, después mi madre. Pero, mi padre con rencor me giró la cara, - Papá estoy cansada de tus enfados – le dije algo molesta. – y yo de tus estupideces – me dijo mostrándose chulo e imponente ante mí. – Está bien, da igual- dije. Le di el beso de buenas noches a mi madre, ella no me lo negaba nunca, supongo que porque las madres entienden a las hijas, y los padres… pues no tanto. No me lo pensé dos veces y corrí escaleras arriba, quería saber quién era el encapuchado, que quería y por qué estaba aquí. No dejaban de ser las últimas escaleras las que me hicieron pensar en algunas cosas… ¿Debía subir? ¿Y si me quería hacer daño? ¿Y ese collar, porqué me lo quiere dar? Me paré, estaba confusa, pero no podía dejarle solo esperando en la terraza mojándose con la lluvia que fuertemente caía en esos momentos. Hice el corazón fuerte, me planté enfrente la puerta de la terraza, puse la mano en la llave y miré por el cristal de la puerta. Si, estaba allí, esperándome.


Cuando me vio volvió a sonreír. ¿Por qué tanta felicidad? Como siempre… no tenía respuesta. Con muchas ganas pero con un poco de miedo giré la llave y se abrió la puerta, él estaba allí, pero, como siempre, me dejé llevar… -¡CUIDADO! ¡PUEDES CAERTE! – dije yo muy preocupada. Pues estaba de pie justo en el borde de la pared que da a la calle, era una pared de piedras pequeñas pintada de blanco, un muro de piedra que separaba mi casa de la calle, no era precisamente gorda y robusta, sino, que en un falso movimiento, te podías caer y matarte del golpe. -¿De verdad crees que soy tan tonto como para caerme? – me dijo con algo de ironía. Me quede parada, esa voz… esa voz era la de antes, la de mi visión, la que me resultaba familiar pero a la vez no conocida, no pude pararme y le contesté. -¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí? ¿Se puede saber que está pasando, y porque has venido?- tantas preguntas en mi mente, que por fin salían de mi boca para ser contestadas. - Cuantas preguntas, madre mía… - lo dijo en un tono cansado pero a la vez enérgico. - perdona… me conformo con que me respondas una, ¿podrás? – le dije algo cansada. - no voy a responderte ninguna de esas preguntas, porque he venido para darte una cosa y alertarte de algo que ocurrirá… - me dijo misteriosamente. - ¿el qué? Para el carro, si lo que me quieres es dar el collar adelante, pero, que pase algo… ¿Qué ha de pasar? Estamos en el mundo real… aquí nunca ocurre nada de lo que se pudiera alertar, a no ser que sea una bomba puesta por terroristas, aviones que se caen y se destrozan, países en guerra… aquí no hay nada bueno de que alertarse – dije toda segura y agotada. - ¿Tu te crees eso? – me dijo con un tono de decepción. - ¡¡¡Y QUE SI NO TENDRÍA QUE CREER!!! – dije enfadada. - jeh… - sonrió. – Veo que sigues igual de borde y fría que siempre.- me lo dijo como si me conociera de siempre. Me quedé parada, exhausta, sin saber porque sabía el más de mí que yo de él… Puse una cara que reflejaba enfado en mí. -Vaya, no te enfades – me dijo cariñosamente. Se bajó del borde de la pared de un salto, y se me acercaba dando sigilosos pasos. Yo estaba nerviosa, al tanto y algo enfadada. -

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Toma – se sacó el colgante del bolsillo de su larga chaqueta negra y me lo dio, yo me quedé traspuesta, el colgante era igualito que el que mi personaje llevaba, ¿una coincidencia? No, eso no era una coincidencia. ¿No lo coges? Te resulta familiar verdad… -Dios…- me puse la mano en la frente. – debo de estar soñando, esto no ocurre… - oye, soy de carne y hueso, o al menos que yo sepa –


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- …- agache la cabeza. - cógelo – me cogió de la mano y me puso el colgante en ella. Antes de que me soltara de la mano se la cogí. – Descúbrete la cara – le dije. Me soltó de la mano y las pocas palabras que soltó no sirvieron para aliviarme. – esto que te está ocurriendo le ocurre a tus amigas – me dijo seguro. ¿EL QUE? ¡A QUE AMIGAS TE REFIERES! – le dije gritando preocupada. Todas las tardes hablas con ellas, si, las del MSN, también ahora mismo están recibiendo una cosa de su personaje, cada una de ellas, también está teniendo una visita, también está lloviendo en sus países y ciudades, lo mismo que te ocurre a ti, les ocurre en estos momentos a ellas… - aun recuerdo como me lo dijo, seguro de sus palabras se giró y se fue andando hacia la pared otra vez. ¡EH! ¡NO TE VAYAS! ��AUN TENGO MUCHAS PREGUNTAS! – le grité, en esos momentos quería saber que pasaba y por qué a mis amigas les pasaba lo mismo, porque un encapuchado les daba una cosa de su personaje y les contaba todo esto. Nos veremos en otro momento… cuando toque – pude ver la tristeza en sus palabras. Agarré fuertemente el collar. – al menos dame una cosa tuya para que pueda saber quién eres. Está bien. – me dijo aliviado. Se cogió el brazo, se levantó la manga de la chaqueta y se quitó una muñequera blanca y negra y la tiró hacia atrás, yo la cogí al momento y miré la muñequera sorprendida. – no me lo puedo creer…estaba exhausta, perdida… cuando un estruendo de un gran trueno sonó, levanté la vista de la muñequera, miré por todas partes… él no estaba allí, se había ido, y yo, sabia quien era. Cuando se abrió la puerta de la terraza, era mi madre, me vio bajo la lluvia toda mojada, y con 2 objetos en las manos. ¡Se puede saber que haces mojándote! ¡Estás loca!- me gritó de mala manera. Perdón… salí un momento a mirar una cosa… - tenía ganas de llorar de la felicidad pero no podía, porque entonces, mi madre sabría qué había ocurrido algo. Anda y vete a dormir. ¡Que ya es hora!- me volvió a gritar señalando la escalera. Voy… - me fui con una sonrisa en la boca, pero a la vez con la tristeza que me había dejado aquel encuentro, seguro que mis amigas se sentirían igual… Llegué a mi habitación, deshice la cama y me puse en ella, justo cuando me iba a dormir, cogí otra vez la muñequera y el collar y me los puse, el collar me iba justo a la medida, la muñequera me quedaba un poco grande, pero no se me caía. Justo después de eso, me arropé con las sabanas y me puse el MP4, sin él no podía dormir, justo en ese momento sonó una canción que me encantaba. “Westlife. Home” esa canción fue la gota que colmó el vaso, me giré y me puse a llorar, la puerta de la habitación estaba cerrada, así que nadie oiría mis llantos de dolor y tristeza…


Cerré los ojos y me quedé dormida, pero empecé a soñar… ¿también lo harían Sandy, mawiia, cynder, chave y Anawis? Quién sabe…

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Los sueños invadían mi mente: en ellos, mi personaje, el de Sandy, el de mawiia, el de chave, el de cynder, el de Anawis, todas nuestras parejas de las series y juegos… todo… todo estaba presente, y era tan y tan real… pero sabía, que era un sueño… o al menos eso es lo que pensaba cuando me desperté…. No estaba en mi cama, al contrario…. estaba en una sala blanca, a la que me recordaba a un juego. ¡PERO QUE ES ESTO! – dije enfadada. ¿Qué te ocurre? – entró en la sala por una puerta grande, era alto, de cabellos largos y pelirrojo, no me lo creía. ¡QUE! ¡QUE! ¡¡¡QUE!!! ¡SE PUEDE SABER QUE ESTA PASANDO!- cada vez me sorprendía mas, ¿eso era un sueño? Parecía todo tan real… Mychan, tranquilízate, ¿seguro que no recuerdas donde estas?... – me dijo todo preocupado. Un momento… - me miré la ropa que llevaba, me toqué el cuello y si, allí estaba el collar, me miré la mano derecha, y allí estaba la muñequera, pero al mirarme la mano izquierda… ¡tenía un guante como el de mi personaje! ¿Te encuentras bien? – me miró preocupado y ayudó a levantarme. Esto es… increíble… - sonreí de felicidad. ¿El qué? ¿Qué es increíble? Yo te veo como siempre…- me miró de arriba abajo pero parece que no encontró respuesta a su pregunta. … ¡MADRE MIA! ¡NO ME LO CREO! – me tiré a los brazos de él. Eh, ¡eh! ¿Qué ocurre?- Me dijo sorprendido por el abrazo. Empecé a llorar sobre su hombro, mientras le abrazaba con fuerza, algo me había ocurrido, ya no era la de antes, no era como todas las chicas… ¡ME HABÍA CONVERTIDO EN MI PERSONAJE! ¡EN EL YO QUE QUERÍA SER! ¡PARECIA IMPOSIBLE! En mi mente había miles de preguntas, pero la principal era: ¿Les habrá pasado esto también a las demás? Si es así… ¿¿seré enemiga de Sandy, cynder y Anawis?? Y mawiia… ¿me encontraré con ella? ¿Dónde estará? ¿Y chave?

Personajes que se hicieron realidad.- 3- El adiós temporal a un ser querido…

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-Esto… me puedes decir que ocurre… - me dijo sorprendido. No podía parar de llorar de felicidad y de abrazarle. ¡Eh! ¡Que me estrujas! – dijo aguantándose la respiración.


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¡Oh! Perdona… - dejé de abrazarle y me sequé las lágrimas con la mano. -¿Oye… esto es real? Quiero decir… ¿yo soy así? – dije toda sorprendida. - ¿Qué si eres real? ¿Es una pregunta trampa? ¡Claro que eres real! ¡Qué preguntas! – dijo riéndose. Yo sorprendida por lo ocurrido agaché la cabeza y pensé en lo que había ocurrido abundantes horas antes. El me miraba bastante sorprendido, como si todo lo que estaba pasando hubiera pasado siempre. Me toqué la frente, no, no tenía fiebre, eso era real, el chico que estaba delante de mí también era real, era igual que el de mi juego preferido al que jugaba cuando yo era “normal”. Axel, ¿de verdad que eres tú? – le dije mirándole a los ojos. Se quedó sorprendido. -¿Quién quieres que sea si no? ¿El hombre del saco? – dijo en tono de broma. Si… jaja… - intenté reírme pero él vio que me ocurría algo. haber… ¿Qué te ocurre? – dijo preocupado. Yo agaché la cabeza y me puse a mirar la muñequera, me acordaba de él y del encuentro. También, en aquellos momentos me acordaba de mis amigas, ahora que era mi personaje, ahora que era del bando de los “malos” Sandy, cynder y Anawis serían mis rivales y chave quizás también pudiera convertirse en uno, estaba verdaderamente preocupada, yo no quería eso… pero si es cierto que deseaba ser como mi personaje, supongo que era una de las cosas que debía afrontar, o un sacrificio que debía cumplir por ser mi personaje, por ser Mychan. Axel no acabó de entender mi preocupación, pero parece ser que si entendió que algo tenía que ver con la muñequera que llevaba. Esa no es la muñequera de… - me dijo. Si, si lo es… oye, tengo que contarte algo importante. – dije decidida. ¿algo… importante? – pareció importarle y puso cara de interés. Verás… necesito saber porque estoy aquí, pero antes, debería explicarte porque necesito saber eso… - dije. ¡Madre mía que lío! – dijo intentando entrelazar las palabras de mi anterior frase. … - me quedé callada por un instante y suspiré. Venga, desenfunda, no te lo quedes para ti sola, cuéntalo todo. – con esas palabras me mostró que tenía interés en lo que me pasaba, y que si se lo contaba todo, seguro que lo entendería. Verás… yo, ayer era una persona normal, es decir… el mundo no era así, Sandy, cynder, Anawis, chave y mawiia son realmente mis amigas, hablaba cada día con ellas a través de un ordenador, con un programa, cada día “roleábamos”, es decir, cada una tenía su personaje, con sus sentimientos, su ropa personalizada, sus armas, es decir, el “yo que querían ser”. Aajam – me dijo interesado. … Axel, si tu estas aquí, es porque yo te elegí como uno de los 11 novios de mi personaje – dije en un tono preocupado. Me miró con cara de decir “¿11 novios? ¡Madre mía! ¡Estás loca!” pero sonrió y me dijo: - solo explícame a lo que te refieres, no me importa que hayan más


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personas. – me quedé parada, confusa, ¿me entendía? Ni siquiera yo sabía que decirle en esos momentos. Pero sonó una voz, venía de fuera, eran más bien gritos que pedían ayuda, también había otra voz, era de un hombre, ambas voces pegaban gritos que se oían desde la inmensa sala blanca en la que yo estaba. ¿Qué pasa allí fuera? – me mostré dura y preocupada. No, la pregunta es… a quien ha traído esta vez Saïx. – dijo él. La voz que gritaba auxilio me sonaba tremendamente, no tenía tiempo para responderle a axel y eché a correr hacia la enorme puerta de la entrada de la sala en la que yo estaba. Había unas enormes escaleras impidiéndome el paso, y como las escaleras estaban descubiertas, pude sentir como la lluvia caía encima de mí, pero no tenía tiempo para pararme, alguien estaba escaso de ayuda, y quizás yo era la única ayuda en esos momentos. ¡AUXILIO! ¡AH! ¡SUELTAME! ¡ME HACES DAÑO! – la voz era de una chica, ya que el tono era más bajo que la otra voz que parecía de hombre. No me lo pensé dos veces y subí corriendo las grandes y altas escaleras mientras me mojaba. ¡ESTATE QUIETA! ¡NO TE VOI A SOLTAR! ¡QUE HACIAS MERODEANDO POR AQUÍ! – decía la otra voz, era una voz rígida, algo aguda, pero intimidante. ¡SUÉLTAME! ¡YO NO ESTABA MERODEANDO! ¡ME DESPERTÉ TUMBADA EN EL SUELO! –le contestaba intentando exculparse. Cuando por fin llegué, estaban en una sala de color negro, con algunos tonos en gris, la chica intentaba deshacerse de él, pero no podía. ¡Saïx! ¡SUÉLTALA! ¡ES QUE NO VES QUIEN ES! – le grité de muy mala manera y agarré de una mano a la chica. ¿Estás bien? ¿Te ha hecho daño? – le dije preocupada, cuando le vi la cara a la chica, me aseguré, era ella. ¡¡¡¡¡TATYYYY!!!!! – se le saltaron las lágrimas y me abrazó fuertemente. Yo tampoco pude aguantarme y la abracé, por fin tenía a alguien con quien poder compartir lo que me había pasado, lo que nos había pasado a todas. Ella, lloraba de felicidad, o de tristeza, en esos momentos, las dos estábamos igual, y supongo, que las demás, Sandy, cynder, Anawis y chave, lo estarían también. Dejé de abrazarla y agaché la cabeza, le miré el cuello y tenía un collar muy bien hecho, detallado, era precioso, así pues, no pude aguantarme: Ese es el collar de… ¿verdad?... – le dije en un tono bajo y triste. Por favor, no digas su nombre… - la sonrisa se le borró de la cara y llegó la tristeza que le invadía el corazón, puse ver como las lágrimas de alegría se convertían en lagrimas de dolor, sus ojos, lo decían todo, estaba sufriendo como yo, solo que ella… supongo que era diferente. El momento de dolor lo rompió Saïx, que de su boca salieron palabras de disculpa hacia mawiia:


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Lo siento, no sabía quién eras, yo no me meto en la vida privada de Mychan… ni siquiera sé quien la acompaña, perdón. – se fue bajando las escaleras, había tantas, que ni siquiera sé por dónde empezar a contarlas. Mawiia se secó las lágrimas y se cogió el collar, tristemente me dijo: - este es el único recuerdo que tengo de ayer por la noche cuando me lo encontré en el balcón… Te entiendo. – le dije triste. Parece que me entendió, ya que me miró la muñequera que llevaba. Suspiré para intentar dejar el dolor aparte. ¿También iba encapuchado? – le pregunté a mawiia. Si… pero supe quien era cuando le pedí una cosa suya y me dio el collar… Entonces estamos en las mismas – le dije triste. ¿Y ahora qué? – se mostró preocupada.

En ese momento Axel bajaba por las escaleras, cuando le vi pude saber, que por la cara que traía, no eran buenas noticias, agaché la mirada hacia el suelo. -

¿Malas noticias? – dije entristecida. Me temo que si… - agachó la cabeza. En su mano traía una nota, me alargó la mano como queriéndomela dar. Toma. - Volvió a poner cara triste.

Le cogí la nota de las manos y a medida que la iba leyendo mis lágrimas caían sobre el papel. Estaba temblando, la lluvia ya no caía tan fuerte como antes, pero fue lo suficiente como para que mirara hacia el cielo y me dejara mojar mientras mostraba mi tristeza a mawiia y a axel. Mawiia me intentó coger la nota de las manos, pero yo la rompí a pedazos toda enfadada, después de romper el último trozo la tiré a la calle, ya que las escaleras iban por fuera, la lluvia mojaba los pequeños inexistentes trozos de la carta que en esos momentos había roto en mil pedazos lo que me quedaba de esperanza. Faltaban las palabras en ese momento para describir lo que decía en esa nota, puse los brazos encima de la baranda de hierro mojada de la escalera, me puse a contemplar la ciudad, era “el mundo inexistente”, o más bien dicho, donde mi personaje tenía su “guarida” para su organización… estaba toda oscura, apenas los faros alumbraban la soledad de las calles, estaba todo nublado, triste… mawiia me puso una mano en el hombro y me intentó calmar, pero mi tristeza aumentaba cada vez más al contemplar la ciudad sin vida. -

Cálmate… seguro que lo que ponía en la nota no es cierto… porque… ¿estoy equivocada si digo que esa nota tiene algo que ver con él?- dijo toda segura de sus palabras.


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Si… por desgracia… - ya no tenía lágrimas con las que llorar, solo me quedaba olvidar lo que ponía en la nota pero…. ¿podría lograrlo? En esos momentos la respuesta era un NO.

Axel se fue escaleras arriba. -

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Estaré en la sala de antes, por si me necesitáis para algo. – me guiñó el ojo y se fue subiendo las escaleras, antes de que desapareciese entre la altitud le mostré mi agradecimiento. Gracias… - fue un “gracias” con cariño, con tristeza, con dolor, con energía y a la vez sin esperanza.

El sonrió y se fue, pero yo sabía que también sentía una gran tristeza por aquella estúpida nota: “Me he ido, y no sé si volveré, darle esta nota a Mychan, algún día la volveré a ver, espero que aun guarde lo que le di ayer ^^ sí, soy un estúpido, pero tengo que averiguar un par de cosas y no quiero que nadie venga conmigo por si le pasa algo, ten presente, que siempre estaré allí ^^

Espero que puedas perdonarme:

________ “

El nombre del que firmaba esa nota se borró con la lluvia y con mis lágrimas, pero de todas formas yo ya sabía quién era, ¿puedo perdonarle? ¿Estoy enfadada? Ni siquiera lo sabia… tenía tantas cosas en la cabeza, que apenas puedo explicarlas.

Mawiia también apoyó los brazos en la baranda. -

Tu sí que me entiendes… - le dije tristemente. Supongo que porque ahora soy tu hermana… ¿no?- en su cara se dibujó una sonrisa.

Las dos mirábamos el triste paisaje que había en la ciudad, parecía desierta, y yo seguía sin creerme lo que había pasado, y seguía preocupada por las demás, que ahora, seguramente se enterarían que la que antes era una amiga, se ha convertido en su peor rival…

Personajes que se hicieron realidad.- 4- Un encuentro que prefiero olvidar… Cuando miraba entristecida aquél paisaje muerto, cada vez me acordaba más de ellas, y de él… ¿me gustaba lo que había pasado? Para nada…


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El estruendo de un trueno hizo que me apartara de mis pensamientos, mawiia miraba la ciudad cautelosamente, como si hubiera visto alguna cosa extraña por las calles. ¿Ocurre algo? – dije con la voz baja. Me ha parecido ver… nada, déjalo, será que estoy cansada... – no acabó la frase, algo raro de mawiia, no me quedé tranquila, al contrario, dudaba más, y me ahogaba en mis pensamientos, tantas preguntas… ¡porque no tenía una respuesta!... era todo tan extraño… tan infeliz…tan tétrico… Solté un suspiro. ¿Porque tiene que estar ocurriendo esto? – dijo mawiia, yo tampoco tenía esa respuesta, me quedé callada, porque dijese lo que dijese, no tendría sentido… Lo siento… no puedo responderte a eso… - solté otro suspiro, ambas estábamos heladas de frío, ya que seguía lloviendo y apenas llevábamos para taparnos, yo con una camiseta de media manga corta, con un chaleco de tirantes encima y con pantalones cortos, y mawiia con una camiseta de manga corta y con unos ennegrecidos pantalones piratas.

Miré al cielo triste. En ese momento tanto pensar me sirvió de algo. -

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Tenemos que ir al mundo “real” – dije secándome los chorreones de las lagrimas. Mundo… ¿“real”? ¿a qué te refieres? ¿No es esto lo que queda del mundo real?- dijo sorprendida de mis palabras. No… esto es el mundo inexistente, es donde yo tengo la guarida para la organización, aquí solo podemos venir tú, yo y los de mi organización… para que lo entiendas, esto es el “mundo de la oscuridad” si te fijas, el paisaje lo dice todo…- hice mi último suspiro y respiré profundamente. Vale… entiendo… ¿y se puede saber cómo vamos a ir al mundo “real”?- dijo irónicamente. Como en los roles… ¿te acuerdas? Solo que esto… no es un rol… - las últimas palabras las dije en un tono más bajo. No, esto es el mundo real. – acabó mi frase, como yo la hubiera acabado, se notó que me conocía, que sabia a lo que me refería. Rompiendo el momento apareció otro miembro de mi organización, Xemnas, el antiguo líder. Si vais a iros, debéis de coger esto. – nos mostró dos especies de auriculares con un solo botón, pero que según él, tenían múltiples funciones que nos servirían durante el viaje. ¡Taty! ¡Todo es igual que en los roles! ¡Solo que es verdad! – dijo esas palabras contenta de sí misma, mientras cogía el auricular. Si… gracias Xemnas, echaba de menos este pequeño artilugio – le sonreí como modo de darle las gracias, parece que se alegró al ver que estaba mejor. Bien, entonces no os molesto mas, solo una cosa, volved aquí cuando queráis y llamadnos por el auricular si nos necesitáis para algo, ¿de acuerdo?- intentaba darnos seguridad, y lo consiguió.


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¡Claro! – dijo mawiia toda contenta colocándose el auricular. Solo una cosa más, Xemnas – se lo dije cuando estaba a punto de irse. Dime – parecía interesado. ¿Cómo se abre un portal hacia el otro mundo? Verás… acabo de llegar… - le dije algo preocupada. Si, ya sabemos que ha pasado, a axel le bastaron las pocas palabras que le dijiste. Bien, tu solo, concéntrate en abrir un portal y elije el destino, al principio puede costarte, pero lo dominarás- cuando acabó sus últimas palabras se fue yendo hacia una sala que había más abajo, antes de que no pudiéramos verle nos dijo un “hasta pronto” alzando el brazo.

Me quedé algo ingenua, ¿concentrarme y elegir el destino? Sonaba todo tan irónico e imposible… pero no me di por vencida, y más con lo que había pasado, así pues, me concentré al máximo y visualicé la calle donde antes estaba “mi casa real”. -

¡FUNCIONA! - a mawiia se le hicieron los ojos naranjas al ver que un pequeño portal se abría ante nosotras, iba creciendo más i más, justo como yo quería.

Seguí concentrándome al máximo, lo conseguí, había abierto un portal, lo había hecho, parecía todo tan irreal… Mawiia se aventuró hacia el portal. -

¡Un momento! – dije rápidamente mientras me colocaba el auricular. ¡Rápido! ¡No podré esperarte mucho mas eh!- estaba feliz, o lo fingía, pero a mí, me levantó el ánimo, como siempre.

Acabé de colocarme el artilugio, era brillante, de un metal precioso, y el único botón, de un color rojo metalizado yacía justo en el medio. Mawiia impaciente me cogió de la mano y se me llevó portal adentro, yo no le dije nada, ya que lo tendríamos que cruzar igualmente. Cuando cruzamos el portal éste se cerró automáticamente, y yo, me quedé sorprendida al ver lo que había sido de la calle donde antes vivía. La casa en la que yo vivía, era un casa abandonada, como el mismo barrio, el asfalto de las carreteras eran verdes hierbas con algunas que otras flores mustias, el barrio… se transformó completamente. -

Dios mío… - dije sorprendida. Qué, que… ¿Qué ha pasado aquí?- dijo mawiia preocupada.

Agarré del brazo a mawiia y la llevé a la puerta de mi casa, estaba cerrada con llave, y el paño estaba cubierto de un óxido difícilmente de quitar, ¿Cómo entro ahora en la que era mi casa? Me preguntaba interiormente.


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¿No se supone que somos nuestros personajes?- dijo mawiia toda contenta de ello. Jeh… - sonreí -se a lo que te refieres…- era como si pensáramos igual.

Aprovechando que mi personaje tenía una gran fuerza, no lo dudé, me tranquilicé, respiré hondo, y le pegué un puñetazo a la gran y robusta puerta de mi casa, esta se abrió pegando contra la pared, no me lo podía creer, ¿de verdad que yo tenía esa fuerza? No era tiempo para preguntas, así pues, entre corriendo escaleras arriba, la casa estaba en condiciones inestimables, en la pared había profundas grietas, y había polvo por todas partes, pero eso ahora no me importaba, subí a la que entonces era “la segunda planta” donde estaba mi cuarto, abrí la puerta de mi cuarto, que estaba un poco atrancada, pero se pudo abrir fácilmente, en la habitación, había todo lo que dejé al día siguiente, pero en condiciones lamentables, y lleno de polvo. Allí estaba mi ordenador, el que utilizaba para hablar con las demás, para jugar, para divertirme, cubierto de polvo, incluso algunos bichos pululaban por los cables, parecía que habían pasado AÑOS, y apenas fueron 12 horas lo que me separó de la vida de antes y de esta. Miré por la ventana, el colegio que antes estaba allí enfrente eran ruinas destrozadas por el tiempo. Aún había algo que quería recordar, así que subí corriendo a la terraza, mawiia me siguió algo absorta por lo que hacía, pero no llegó a preguntarme nada. Rompí la puerta de la terraza de una patada, ya que ésta estaba más oxidada, y salí, me puse la mano en el collar y apreté con fuerza la mano en la que tenía la muñequera, cerré los ojos, y recordé todo lo pasado, no pude pararme y empecé a llorar. Mawiia me abrazó por detrás. -

Tranquila… - me dijo.

Me alivió, pasaron unos minutos y dejé de llorar, sabía que no era tiempo para eso… -

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¿Y ahora qué? – dijo mawiia. ¿Dónde vamos? Repitió. -Donde estén Sandy y cynder, seguro que se encontraron- aseguré. ¿Crees que aun recordaran que somos todas amigas?- me dijo. Yo asentí con la cabeza. No lo sé…- pensé en voz alta.

Me volví a concentrar y visualicé la casa de Sandy como pude, no me acordaba muy bien, pues no pude ver gran cosa a través de la webcam, entonces era todo normal, supongo que no le di importancia, pero mis esfuerzos sirvieron, el portal


se iba abriendo, y yo tenía la intuición que me aseguraba de que Sandy y cynder estarían allí. -

¿Preparada? – me dijo mawiia en voz baja. Eso creo – dije yo asintiendo con la cabeza.

Cruzamos el portal, y este desapareció, mi intuición no me había fallado… Delante nuestro, con cara de no entender nada y sorprendidas, Sandy y cynder estaban allí. Les miré a los ojos y agaché la cabeza. -

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Ya sabéis que ahora somos…- dije tristemente. Rivales, si, lo sabemos. – dijo cynder cortándome. ¿Por qué está pasando esto? – dijo Sandy admirando el colgante de su cinturón. ¿Creéis que tenemos esa respuesta? – mawiia les cortó, lo dijo con un poco de enfado en sus palabras, pude ver que no les guardaba rencor, pero que estaba triste por tener que ser su rival. ¡Podemos cambiar lo que empezamos en los roles!- esas palabras surgieron de mi boca sin pensar, ni si quiera yo me creía lo que acababa de decir. ¿Cambiarlo? … es imposible, si no…- cynder parecía preocupada, pero lo escondía con un poco de orgullo.

Miré la habitación en la que estábamos todas, las paredes también tenían gruesas grietas y algunos muebles tenían la madera podrida y rebosaban de polvo. -

¿Qué ha pasado aquí? ¿Una de las siete plagas? – dijo mawiia como riéndose.

Cynder hizo oídos sordos a la burla y miró a Sandy. Sandy, se mostró enfadada. -

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¡Seguro que tu casa también esta así! – dijo gritándonos. Tranquilizaos – intenté cortar la conversación, pero nadie me escuchó, como si no existiera, como si mi opinión no valiera nada, siguieron discutiendo, y yo me mostré callada, fría, como mi personaje era, y no pude evitar acabar con los gritos insoportables que invadían mi mente. ¡BASTA! – les grité de mala manera, pero me mareé y caí al suelo de rodillas, me puse las manos en la cabeza, era igual que el mareo que me dio recogiendo la mesa… ¿tendría más mareos? ¿eran algún tipo de premonición? Como siempre… sin respuesta, solo sé que todas callaron y se quedaron mirando como sufría, en mi cabeza solo habían múltiples voces gritando. ¿Qué me ocurría?


Personajes que se hicieron realidad.- 5- Un encuentro que prefiero olvidar…- Rivales desde que nacimos. Poco a poco las voces que inundaban mi cabeza se convirtieron en zarandeos de mawiia, estaba preocupada, me zarandeaba para ver si conseguía despertarme, las voces se oían cada vez menos, ¿Por qué me pasaba esto? Pero enseguida pude ver que las voces procedían de los roles que hacíamos cuando todo era normal, se me escuchaba a mí, a cynder, a Sandy, a Anawis, a chave y a mawiia, todas juntas, todas rivales. Entendí que por mucho que quisiera, no podría cambiar lo que empezamos, éramos rivales desde que nacimos, o más bien dicho, desde que nuestros personajes fueron creados, el mismo día, el mismo minuto…

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Sandy y cynder se mostraban tristes aunque lo intentaran esconder, también les afectaba lo que había pasado, y supongo, que también, querían respuesta a las millones de preguntas que se habrían hecho hasta entonces. Las dos miraban al suelo absortas, pensando en todo lo que ahora ocurriría, pensando en todo lo que hacíamos en los roles, que hasta entonces, era todo ficción e irreal. A pesar de que las voces seguían allí, intenté calmar a mawiia. Tranquila, me encuentro un poco mejor – intenté aliviarla, para que no se preocupara por lo que me había pasado, parecía que funcionaba hasta que por una de las ventanas viejas de la habitación entró alguien rompiendo los finos y viejos cristales que había en ellas. Cynder se quedó boquiabierta al ver quien entraba rompiendo la ventana, mawiia, Sandy y yo, no logramos reconocer a semejante individuo, también iba encapuchado ¿Por qué no mostraban su rostro? ¿Estaban en peligro? ¿No querían hacernos sufrir? Pues lo estaban consiguiendo… cynder se tiró a los brazos del aquel hombre, pero éste se soltó de ella y miró hacia nosotras, primero miró a Sandy, ella con orgullo le giró la mirada y éste paso de ella, luego nos miró a mí y a mawiia pero parece que tampoco encontró lo que buscaba, si es que buscaba algo realmente, pero, aun así, le soltó unas palabras a cynder, que tristemente le escuchaba. Si he venido, no es para darte un abrazo. – esas frías palabras retumbaban en la cabeza de cynder, que no pudo aguantar y se fue de la habitación llorando como si le fuera la vida. Yo entendí la situación y no pude dudar en expresarme como mi personaje lo hubiera hecho.


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Quien te crees que eres para herirla así, ¡contesta! – mi mirada fría y tétrica pareció asustarle un poco, aun así, todo “chulito” logró encontrar las palabras para contestar mi reprimenda. Cállate, no entiendes nada – me lo dijo en tan tono de machismo que no pude aguantarme. ¡QUE NO ENTIENDO NADA! ¡DONDE TENEIS QUE IR Y PORQUE! ¡RESPONDE O NO TENDRÉ OTRO REMEDIO QUE…! – me callé la última palabra, pues cynder estaba escuchando, y sabía que si acababa la frase, me ganaría el rencor de cynder, y no es lo que yo quería conseguir precisamente. ¿No tendrás más remedio que? – me dijo algo enfadada Sandy. …- me quedé callada, no quería ganarme dos enemigas al precio de una. ¿matarme? ¡ja ja! – el encapuchado se rió haciéndome burla, pero yo ni le miré a la cara, sentía repugnancia sobre ese individuo que no se atrevía ni a destapar su cara y que hirió profundamente a cynder con sus despreciables palabras. Cynder volvió a entrar en la habitación, tomó a Sandy de la mano y se la llevó, Sandy la siguió, parecía que se quería ir de ese encuentro y olvidarlo para siempre, el encapuchado me dijo sus últimas palabras y se fue saltando por la ventana que momentos antes había roto. Ten cuidado, tal como están las cosas no puedes ir hablándole así a la gente – me dijo desafiantemente, yo le miré con cara de asco mientras se iba, ya me había ganado un enemigo, pero no me importaba, ya que de una persona de ese ejemplo, no se podía tener confianza ni nada. Quisiera olvidar esto… - dije yo deseándolo. Y quien no… - siguió mawiia. Pero como siempre, no había tiempo para lamentaciones, así que me fui de la habitación, intentando encontrar el rastro perdido de Sandy y cynder, mawiia sabía por qué me fui de tal manera y me siguió. ¡Espérame! – me gritaba cansada, ya que yo eché a correr. ¡no hay tiempo! – esa era mi excusa. De repente me paré y mawiia me lo agradeció. Por fin te paraste… - su respiración acelerada me decía que estaba cansada de correr, pero no había ni rastro de Sandy, ni de cynder. Las hemos perdido… - me lamenté. …- mawiia se calló, pareció que en esos momentos las palabras no le surgían de la boca. Miré por todos lados, la calle también estaba cubierta de hierba por todas partes, incluso con algunos viejos árboles que daban una agradable sombra ya que el sol picaba en ciertos puntos de la calle más que nunca, ni punto de comparación con el mundo inexistente, el cual era frío y distante. Había una gran piedra en un claro cubierta de musgo en la cual picaba el sol de un calor sofocante, yo aun estaba helada por la lluvia que caía en el mundo inexistente y no dudé en apoyarme junto a la piedra, cerrar los ojos, y dejar que el sol me recuperara del frío, mawiia, hizo lo mismo, ya que ella también estaba helada de frío, pero cuando se levantó para admirar aquél paisaje que


se mostraba ante nosotras, vio una señal en un árbol, era viejo, la corteza era dura y dentro de ella la resina circulaba. “XIII”

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Me llevó ante la señal y yo, me quedé sorprendida “XIII” significa 13 en números romanos, y yo, tenía ese número tatuado en el brazo derecho, ya que mi organización se llama “Organización XIII”, mawiia me miró el brazo y la señal, pareció entender lo que quería decir el que lo había escrito: Quizás es de él… - dije intentando aclararme las dudas. Quizás, pero sea quien sea, quiere que sigas las marcas – dijo señalando las múltiples marcas “XIII”. Podría ser peligroso… - me intimidé. ¡No lo sabremos si no seguimos las marcas! ¡Venga! Aparte, ¿no te acuerdas que tenemos la magia negra?- dijo con orgullo. Si… ¡tienes razón! – me alegré la cara y nos pusimos en marcha, quien quisiera llevarnos a alguna parte, lo había conseguido. Seguimos las marcas, había muchas, ni siquiera las conté, no había tiempo para eso, supongo. Las marcas “XIII” nos llevaron ante un claro, y también a la que sería la última marca, pero ésta era diferente, no decía: “XIII” si no que decía: “A partir de aquí solo puedes seguir tú”

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Mawiia me miró. Se refiere a ti, Taty. – me aseguró. ¿estás segura de eso? No voy a ir sola… no quiero perderte. – dije preocupada. Tranquila, yo me quedo aquí, ¡te lo juro! ¡Eso sí! ¡No tardes e! – me guiñó el ojo y señaló la dirección en la que apuntaba la marca. Está bien… - dije suspirando. – ¡pero espérame! – repetí. ¡qué siiii! ¡venga! ¡vete ya! ¡Te esperan! Imponente a su opinión, mawiia me empujó hacia delante, y yo no tuve más remedio que ir donde la marca me señalaba. Me quedé sorprendida al ver el destino donde me había hecho llegar la marca. Era un lago precioso, las aguas cristalinas y transparentes hacían que pudieras ver todos los peces que había en el agua, eran preciosos, de diferentes colores, especies y tamaños, también había ranas, sapos… me quedé sorprendida, por alrededor todo eran árboles que imponentes yacían a grandes alturas, con las hojas mas verdes y bonitas que jamás había visto, las ardillas felices entre los árboles hacían de sus grandes colas un utensilio perfecto para llegar a hacer grandes saltos entre las gruesas ramas de los árboles y las liebres correteaban entre las verdes y largas hiervas, era todo tan precioso… Pero me fijé en una cosa, al fondo del todo, había un gran árbol, era mucho más grueso que los demás, más alto, con grandes y verdes hojas y con millones de ramas que


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sobresalían de su viejo tronco, era impresionante, parecía el típico árbol centenario de los libros de fantasía, era, era simplemente increíble… Pero me sorprendí más al ver quien me esperaba justo delante de ése árbol, ¿era él? No… lo supe cuando se quitó la capucha de su larga capa, no era él, pero me llevé una agradable sorpresa, fui corriendo hacia ése personaje que me esperaba impacientemente. Parece que decidiste aparecer. – me dijo con una agradable sonrisa. Era el personaje al que me faltaba su nombre, era alto, de cabellos cortos con reflejos dorados en la oscuridad pero a plena luz del sol, era de cabellos rubios preciosos, no pude expresarle mi alegría de otra forma, así que me tiré a sus brazos, pero ese momento lo rompió mawiia, que vino corriendo hacia mí para decirme que algo ocurría. ¡Algo está ocurriendo! ¡He visto a Anawis por donde estábamos! ¡Estaba buscando a alguien! ¡Creo que no me vio! – lo dijo rápidamente ya que su respiración era acelerada. Vayamos a ver. – dijo él. Si. – confirmé. Fuimos a toda prisa hacia el claro donde antes estábamos, y Anawis estaba allí, pero estaba herida, tenía un fuerte corte en la pierna, y sangraba terriblemente. ¡Dios mío! ¡Tenemos que ayudarla!Fui corriendo hacia ella, que estaba apoyada en el pie de un árbol. ¿Qué te ha pasado? – dijo mawiia. No... ¿Quién te atacó?- dije cambiando la pregunta. Ella miraba a mawiia con rencor ¿por qué? Sin respuesta… como de costumbre, hasta que decidió hablar, mientras yo le vendaba la pierna con unas vendas que cogí de mi casa antes de irme. Me atacó un tigre, me rasguñó la pierna y se fue corriendo. – dijo mirando mal a mawiia. ¿un tigre? – dijo él. Si, un tigre… - Anawis estaba segura de sí misma y seguía mirando a mawiia mal. Mawiia se quedó en un estado de trance, ¿había sido él? ¿Quizás el collar que le dio pertenecía verdaderamente a mawiia y no al visitante? Y lo más importante, ¿la engañó? Pude ver como las preguntas invadían su mente como me había pasado a mí, se sentó de rodillas al suelo, mirando una pequeña hormiga que pasaba entonces por allí y con los puños apretados, yo sabía, que estaba sufriendo.


Personajes que se hicieron realidad.- 6- un engaño, o una verdad…

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Mawiia se miraba absorta el collar, seguro que estaba pensando que él atacó a Anawis, pero todo cambió hasta que Anawis volvió a abrir la boca: Estoy segura de que el tigre que me atacó llevaba ese collar – aseguraba Anawis señalando el collar de mawiia. ¿Qué? No… imposible… - me miraba a mawiia confusa, ¿ella la había atacado? Mawiia me miró. No pensarás que soy yo… ¿verdad Taty? – lo dijo en un tono de bastante inseguridad, yo no podía creérmelo, la forma en la que mawiia pronunciaba sus palabras me lo dijo todo, aunque seguía sin creerme que ella pudiera hacer tal brutalidad sin motivo alguno, la miré mal, en esos momentos yo era una desconfiada, quizás porque no me lo creía, o no me lo quería creer, mawiia no podía creer que por momentos se hubiera descontrolado por todo lo ocurrido e intentó exculparse: ¡Eh! ¡Yo no he sido! Si no, ¡no habría ido en busca de Mychan! – dijo toda furiosa. ¿Puedo creerte? – dije yo confusa. ¿Lo dices en serio? ¿de verdad piensas que he sido yo? ¡soy tu hermana! – me gritó de mala manera, no podía creerse las palabras que salían de mi boca. No sé qué pensar… - me puse la mano en la frente y cerré los ojos, intenté tranquilizarme y convencerme de que nada había sucedido, pero mawiia se levantó, yo levanté la vista, me soltó unas palabras y se fue. ¡Esto es el colmo! ¡Ya ni mi hermana me cree! ¡O no! ¡Mi amiga! – giró la cabeza, y se fue corriendo, pude ver como lloraba. ¡Espera! ¡Te equivocas! – fui corriendo tras ella mientras dejaba atrás a Anawis y a “él”. ¡Eh! ¡Dónde vas! – dijo él cogiéndome del brazo. ¡Suéltame! – me intenté deshacer de él pero no pude, mientras, vi como mawiia se iba alejando cada vez mas y mas, llorando, sola, y lo más importante, decepcionada… Le miré a los ojos con cara furiosa, pero no pude enfadarme, después de todo, quizás solo temía que mawiia me hiciese daño como a Anawis… ¿de verdad creía que mawiia hizo semejante cosa? Pues que si no iba a creer… Pasaron unas horas, yo estuve todo el rato sentada en el pié de un árbol pensando en todo lo que podría ocurrir, él, a mi lado, y Anawis, en otro árbol, recuperándose de tal herida, pero parece que le pareció poco el rasguño y se levantó. Me voy – dijo Anawis decidida. Yo no dije nada, después de todo, era libre para hacer lo que quisiese… Hizo un pájaro con la arcilla que tenía en una pequeña bolsa, lo tiró al aire, éste, se convirtió en un pájaro con vida propia, apareció tras una columna de


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inmenso humo blanco que ahogaba la respiración, Anawis se subió en su pájaro y se fue volando. Gracias, Mychan. – me dijo sonriendo. Eso y el encuentro con él fueron las cosas buenas que tuve en ese día… la suerte se me acababa… quizás nunca tuve, o quizás no la quiero tener, quien sabe… Después se levantó él, me cogió del brazo como queriéndome levantar, yo le seguí y me levanté, después empezó a andar, conmigo cogida del brazo. ¿Dónde me quería llevar? Pasaron unas horas, íbamos andando con el intenso y sofocante calor que hacía entonces, yo no pude más y me caí al suelo del agotamiento. Quédate aquí, iré a buscar agua. – me dijo intentándome tranquilizar. Vale, no tardes…- le seguí yo. Pues tal como dijo se fue y me dejó bajo la copa de un árbol que daba una agradable sombra. Pasó media hora y aún no había vuelto, yo estaba preocupada y asfixiada de calor, pero también un poco mas recuperada, aprovechando las pocas energías acumuladas en esa media hora pasada, me levanté, y me puse a andar bajo las copas de los árboles, por el lado derecho, ya que justo en el centro, el sol picaba horriblemente y más que nunca ya que estaba en una hora de calor brutal, y yo, no estaba en condiciones para asarme de calor, en esos momentos pensaba en el mundo inexistente, allí hacía frío y casi siempre llovía, pero el clima era mejor que donde estaba, prefería antes el frío que el calor, pensé en abrir un portal e ir a buscar ayuda a mi guarida, pero apenas tenía fuerzas como para concentrarme ¿Qué podía hacer? Sabía, que si andaba durante horas, solo estaría cavando mi propia tumba, y moriría de sed y de cansancio, pero era testaruda, así que seguí caminando. Cuando apenas me quedaban 20 metros para llegar a un riachuelo, mis fuerzas me traicionaron y me desplomé en el suelo, no podía moverme, aunque seguía consciente, cerré los ojos, y oí una voz, alguien me había encontrado, pero no duré mucho más y me desmayé.

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Abrí los ojos. Que… que… ¿Qué me ha pasado?... ¿Dónde estoy?- dije con voz débil. Te encontré desplomada en el suelo a unos metros de un riachuelo. – una voz de chica me hablaba, cuando se me acercó pude ver quién era, primero miré donde estaba, estaba en una cama, con una toalla en la frente y muriéndome de calor. Me incorporé encima de la cama. Gracias Temari. – sonreí como agradecimiento, Temari y yo nos teníamos respeto, ni nos odiábamos ni nos queríamos a muerte, pero me demostró, que aunque yo fuese “la mala”, tenía compasión, me salvó la vida, lo único que podía hacer fue agradecérselo.


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De nada, necesitabas ayuda, eso es todo. – me sonrió – cuando estés en condiciones, podrás levantarte. – siguió su frase, ¿se preocupaba por mi? Quizás intentaba ser buena, solo eso. No lo dudé y me levanté de la cama, pude ver que no llevaba mi chaleco, ni mis deportivas, ni mi collar ni la muñequera. ¡Donde están! – dije preocupada. ¿a qué te refieres? – me preguntó. ¡A mi ropa, a mis zapatos y al collar y la muñequera que llevaba! – aseguré. Ahh te refieres a eso… - señaló una silla allí estaba todo plegado y bien puesto, yo fui a ponérmelo corriendo, hasta que vi, que la muñequera no estaba. ¡Y LA MUÑEQUERA! – dije gritándole. ¡Calma! Lo siento, ¡no llevabas ninguna muñequera cuando te encontré! – se exculpó. ¡Que! ¡Imposible!- busqué por todas partes en aquella habitación vieja, pero no, no había ni rastro del recuerdo que me dio él. Gracias por todo, debo irme – le dije enfadada. De nada… - entristeció la cara, se sentía culpable por no “tenerlo todo” supongo que había notado que esa muñequera me importaba. Me dirigí hacia la puerta, que era de madera maciza, la abrí, y el paisaje que vi era genial, todo cubierto de árboles, hierba y musgo, era un paisaje de bosque, pero no me fijé mas, recordando que era mi personaje, y que tenía que ir rápido, pensé en algo, mi personaje usaba la magia negra, así que, si la usaba para invocar a un ser mitológico, todo sería más fácil. También recordé, que mi vara de magia negra, era el collar que yo llevaba, así, sin más, me lo arranqué y éste se convirtió en mi vara, ésta era igual que la “hoz” que lleva el temido personaje de “la muerte”, solo que era diferente porque tenía grabados raros en el mango, y la hoja afilada de un metal brillante e imponente sobresalía de un robusto y fuerte tubo de hierro forjado, era tétrica, pero a mí me gustaba. A mis pies, un grabado rarísimo apareció, no le di importancia, y alzando la vara hacia el cielo, grité el nombre de un ser mitológico que me encantaba entonces. ¡HIDRA! – mi grito retumbó por todo el bosque, y tras una intensa nube negra aparecía hidra, con 6 cabezas, con los diente afiladísimos, grande y robusta, sentada sobre el suelo, esperando a que me montara sobre la silla negra y detallada que había en su largo y grande lomo. No la hice esperar y me alcé sobre su silla, después arrojé la vara al cielo y ésta se transformó de nuevo en el collar que llevaba, lo cogí por poco y me lo volví a poner, me di cuenta que Temari lo había visto todo, así que le sonreí y le dije adiós con la mano, intuitivamente, hidra se alzó y empezó a caminar entre los árboles que nos rodeaban, hidra era una especie de dragón grande y robusto, me encantaba, supongo que tantos libros y películas de fantasía abrían servido como para que me acordara a quien acudir en estos casos. Con hidra montada todo era más fácil, llegamos a una zona de montaña, rocosa, y desértica. Pero yo supe que aunque fuera impotente a mi vista, mi corazón me animaba a que siguiese. Hidra iba bien por terrenos planos, pero


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por montañas podría ser un poco cansado para ella, así que dejé que se fuese donde quisiera e invoqué a otro ser, esta vez a un dragón volador, era precioso, a mi me encantaban los dragones, y cuando me subí encima su lomo y empezó a volar, me sentí libre, me encantaba, era una sensación preciosa, así desde el aire, podría vigilar mucho mejor todo el bosque y toda la montaña, y quizás, encontrar a mawiia, que en esos momentos, quién sabe donde se habría perdido. Gracias al dragón, pudimos intercambiar virtudes, tenía sus ojos, así que podía ver a distancias, sin dudarlo los utilicé para encontrar a la que ahora era mi hermana, pero me impresioné y me quede boquiabierta cuando vi la escena, Sandy huía de un tigre. ¿MAWIIA? Pude ver que llevaba un collar, pero estaba a mucha altura y no pude ver más, así que cogí de nuevo las riendas de piel del dragón e hice que siguiese a Sandy, esta era mi única oportunidad para que viera que no quería ser su rival, así que no la pensaba desaprovechar, dicho y hecho, el dragón se acercó a Sandy, pero iba por detrás del tigre, con la vista de dragón le vi el collar, y no, no era mawiia, entonces… entonces era él. El que visitó a mawiia, el que quizá la mintió, o que le dijo toda la verdad. El tigre me vio, vio que iba a por él y ya me vio haciéndole miles de preguntas, así que se transformo en aquél encapuchado y huyó por la izquierda, yo le dejé escapar, solo quería hablar con Sandy y preguntarle qué había pasado, así pues, el dragón aterrizó delante de Sandy, que se quedó impresionada al ver que el jinete de tal animal era yo misma. ¿Por qué te perseguía ese tigre? – le pregunté. No lo sé. – pareció no importarle que la hubiera salvado. Sandy… no tenemos porque ser rivales… ¡se que tú lo sabes! – le confirmé. ¡Sí! ¡Lo sé! ¡Lo sé muy bien! ¡Pero entonces él no volverá!- le salió un sollozo, allí supe que todas mis amigas habían pasado por lo mismo que yo, estaba más que claro. También te visitó, ¿verdad? – le dije agachando la cabeza. ¿Cómo sabes que fue él? – dijo sorprendida. Porque a mí también me ha pasado… y a mawiia… y a cynder… y a chave… y a Anawis… ¡A todas nos ha pasado lo mismo! – insistí. Vaya… - bajó la voz- lo más grave fue que perdí el único recuerdo que me quedaba de él… - dijo entristecida. ¿TU TAMBIEN PERDISTE UN RECUERDO? – le dije alterada. Si… vaya, no soy la única – intentó poner buena cara. Por cierto… ¿dónde está mawiia? ¿no iba contigo? – me preguntó. Yo puse cara triste. Se fue… y lo más grave es que no la fui a buscar como una tonta… - apreté los puños, y seguía sin creerme que mawiia no estuviese, pero dejé de lamentarme por un segundo y le pregunté. ¿Y cynder? ¿no iba contigo? – le pregunté interesada. Si pero… se fue tras ese hombre encapuchado, quizás sea su… bueno tu ya me entiendes. –


Como siempre, miles de preguntas me invadían: ¿estará cynder a salvo? ¿El encapuchado le hirió otra vez?... sin respuesta… como siempre…

Personajes que se hicieron realidad.- 7- No pienso dejarte ir…

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Agaché la cabeza haciéndome mil preguntas sin ninguna respuesta. ¿Preguntas y más preguntas? – me dijo Sandy segura de ella. Si… demasiadas, y sin ninguna respuesta… - me lamenté yo. Entonces… ¿cynder está en peligro? – pregunto alarmada Sandy. No lo sé… solo sé, que no sé nada… - miré hacia el cielo, estaba oscureciendo, las nubes tapaban los fuertes e intensos rayos de sol y se preparaban para soltar todas las lágrimas convertidas en gotas de lluvia. Lloverá. – aseguró Sandy. Si… como en nuestros corazones… - mis palabras surgieron de sopetón, ni siquiera pensaba que lo hubiera dicho, pero parece que a Sandy le gustó la definición de nuestras tristezas… de repente me miré la pierna, tenía un arañazo, así que saqué las pocas vendas que me quedaban y me las puse. ¿Estás herida? – me preguntó interesada. Tranquila, solo es un rasguño… - la tranquilicé. Pero en verdad no era un rasguño, era un corte bastante profundo, ya notaba que me dolía la pierna pero no vi la herida hasta ahora, era una herida limpia, sangraba poco, pero dolía fuertemente, así que me apreté más las vendas, parecía pues que eso me aliviaba. Me bajé del dragón y antes de que éste volara libre y encontrara un refugio le di un collar, no sé por qué lo llevaba en mi bolsa, pero recordé, que eso me permitiría comunicarme con él, el dragón se fue volando y justo unos minutos después empezó a llover, yo y Sandy nos echamos debajo la copa de un árbol espeso de hojas, aunque aun así, las gotas llegaban a mojarnos, pero al menos, podríamos refugiarnos un poco de la lluvia, yo, solo hacía que pensar en mawiia, y más ahora, con la fuerte lluvia que caía, también pensaba en cynder, sé que se fue tras él, y que aparte de estar expuesta a múltiples peligros, quizás no tendría donde refugiarse de la terrible tormenta que se acercaba, pasaron pocos minutos y los rayos yacían en el cielo, yo y Sandy nos quedábamos embobadas admirando las corrientes de electricidad que caían del cielo. Lo único bueno de ésos trágicos momentos es que tenía a alguien a mi lado, y que sabía, que ése día crearía un fuerte vínculo de romper, aunque fuéramos rivales, aunque nuestras vidas tuvieran que ser así, las dos nos acordaríamos de ese día, seguro. Pasaron unas horas, dos como mucho, y la lluvia era más fuerte cada instante.


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Subamos al árbol, el suelo estará encharcado dentro de nada. – propuso Sandy. Está bien.- nos subimos al árbol, a mi me costó un poco más ya que mi pierna herida poco me podía prometer, aún así llegué y la lluvia no cesaba, en esos momentos ya comenzaban a oírse los primeros estruendos de los imponentes truenos. No parará durante horas… - se lamentó. Es posible… pero no podemos quedarnos aquí esperando a que pare, las demás necesitan ayuda… ni siquiera sabemos donde esta cynder, y mawiia… dije bajando la voz. Parece que Sandy estaba de acuerdo y se puso a bajar del viejo árbol, yo hice lo mismo pero tardé, al bajar, vi que Sandy estaba parada, ausente, distante, en trance… y justo delante suyo, un encapuchado, sería el “él” de Sandy, estaba segura… pues no hubo más que ver cómo reaccionó ella, se tiró a sus brazos y el no la rechazó, al contrario, la abrazaba con fuerza, yo me quedé parada viendo la escena ¿Por qué todas les veían alguna vez y el mío no aparecía? Si… estaba un poco celosa, yo también quisiera, aunque solo fuese un momento… quisiera abrazarle… pero no podía. Fui andando bajo la lluvia, Sandy y él se me quedaron mirando tristemente mientras yo avanzaba sola, como siempre. Ni siquiera me dirigieron la palabra, me fui sola, a buscar algún sitio donde refugiarme, aunque mi cara no lo reflejaba, estaba orgullosa y feliz, Sandy le había encontrado, y seguro que no se separarían nunca, pues si no, él se hubiera ido, y no, seguía con ella, abrazándola fuertemente. La tormenta era espantosa, mi ropa chorreaba agua, al igual que mi pelo, mis brazos… todo… encima, estaba en un sitio abierto y espacioso, andaba mirando tristemente el suelo, solo esperaba chocarme con algo y quedarme inconsciente hasta que despertara, ¿abandonarlo todo? En esos momentos quería hacerlo. Vi la entrada de una pequeña cueva, no tuve más remedio ya que era el único sitio donde la lluvia no alcanzaba, sin pensármelo dos veces entré, y me quedé parapléjica al ver quienes había dentro. Mawiia y su “él” llamado fynt, estaban dentro, el uno al lado del otro, los 2 con los collares puestos, y los dos mirándome sorprendidos. Tanto caminar me afectó, la herida de mi pierna no me lo perdonó y me caí al suelo de rodillas. Mawiia vino corriendo hacia mí: ¡Que te ha pasado! ¡Estas herida! – dijo preocupándose. Nada… solo es un pequeño rasguño… - sonreí por un instante – por fin le has encontrado… eh…- fui cerrando los ojos mientras oía que mawiia pedía a fynt que trajera algunas cosas, a los pocos minutos, desfallecí del cansancio. Pronto me encontrarás, o yo a ti… - oí una voz, era su voz… estaba segura… Abrí los ojos, estaba apoyada sobre un montón de cálidas hojas, apoyadas en el pié de un árbol, en mi frente, un pañuelo mojado, y en la herida de mi


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pierna, vendas nuevas, mawiia y fynt habían estado vigilándome toda la noche, ya que estaban a mi lado cuidando de mí. Me reincorporé, y me quité el pañuelo de la frente, vi como mawiia se iba. ¿Dónde va?- le pregunte a fynt. Va a buscar unas hierbas que vio antes cerca de aquí, pronto volverá. – me aseguró. Siento haber desconfiado de vosotros… no soy nadie para juzgaros – me disculpé, justo en ese momento mawiia traía las hierbas, y al oír eso, se alegró. Bien, ahora no te muevas – me dijo ella. ¿Por qué? – pregunté confusa. Porque voy a curarte esa herida, ¡por qué si no! – se mostraba contenta, algo que me hizo sentir bien. Me quitó las vendas y frotó mi herida con la sabia de unas hojas que traía, eso podría curar, cosa que yo agradecía, pero la herida que supuestamente se “sanaba” solo hacía que dolerme, solté varios gritos y ella me intentaba tranquilizar, cuando acabó, sentí un gran alivio, la herida ya no dolía, pero me volvió a poner las vendas, para que la herida no se volviera a infectar. ¡Bien, ya estas! – dijo alegremente. Gracias. – el gesto que había hecho por mí era de dar mil veces las gracias, pero, ella se conformaba con uno solo, yo no sé, como podía quererme, dudé seriamente de ella… ¡Pero aun así se mostraba feliz! Empezaba a acostumbrarme a aquella vida de personaje, ir de un lado para el otro, intentando encontrar a aquél que me vino a buscar a mi casa, un día de lluvia.

Pasaron unas horas, yo hablé con ellos de todo lo que había pasado, y fynt, dio la propuesta de ir a buscar a cynder, nosotras, la aceptamos, pues Sandy ya tenía a quien buscaba, cynder iba tras él todavía, Anawis se fue con su pájaro, y chave… de ella no había noticias. Así pues, llamé al dragón que antes montaba, y invoqué a dos más, uno para mawiia y otro para fynt, desde el cielo, todo era mucho mejor, así pues, nos pusimos a buscar a cynder, que por alguna parte tendría que estar.

Buscamos durante 4 horas seguidas, nada, ni rastro de cynder, ni rastro de su encapuchado, ni del mío… Hasta que mi intuición, me dijo que tenía que mirar bien, me separé de mawiia y fynt, ellos buscarían por otros terrenos mientras yo repasaría el que ya había sido rastreado. Con la vista de dragón… le encontré, no, no era cynder, era él, que estaba mirándome desde un claro, cuando vi que me alargó la mano, no dudé, cogí las riendas del dragón y fui directo hacia él, pero se puso a correr ¿Por qué? ¿Dónde me quería llevar? Le seguí durante varios minutos hasta que de mi boca surgieron las palabras que me habían callado momentos antes.


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¿Dónde me llevas? – dije en voz alta. Ante cynder, como tú quieres que sea. – sus palabras resonaron en mi cabeza, pero dejé de pensar cuando vi a cynder suplicándole al encapuchado para que no se fuera, para que se quedara con ella, cuando llegué allí, mi “él” desapareció… yo solo quería estar con él o… ¿quería encontrar a cynder? Otra vez estúpidas preguntas me inundaban, pero reaccioné, cynder se volvió a tirar a los brazos de aquél individuo, el cual antes yo me había peleado verbalmente. Cynder le abrazó, esta vez mas fuerte, él, no se podía deshacer de ella, y algo me dice, que tampoco quería, así pues, le siguió el abrazo, ella lloraba sobre su hombro, y mientras lloraba, como gotas que de las nubes caen, le suplicaba que se quedase con ella. Yo, incompetente a aquella escena, me quedé observándolos, cuando él le susurró algo a cynder y ella me miró con una mirada fría y desafiante, queriendo decir: “vete de aquí”. Capté su mirada, pero no me fui de allí, no quería, y estaba rabiosa, y muy celosa, ya eran 3, ya eran 3 las que habían encontrado a su “visitante” y quién sabe si Anawis y chave no lo hubieran hecho también, que pasa, ¿era yo la única que estaba más sola que la una? Pero Sandy, y su visitante “Sasuke” se presentaron por sorpresa allí. ¡Cynder! ¡Por fin te encuentro! – dijo Sandy felizmente. ¡Sí! ¡Por fin! – siguió Sasuke. Yo estaba rabiosa a más no poder y apretaba los puños con fuerza, pero no quería cometer una estupidez. Cynder, se mostró algo fría con Sandy y Sasuke, parecía, que en esos momentos solo le importaba “él” y no los demás, pero yo podía entenderlo, con la rabia en mi interior me fui de allí, alcé mi dragón, y antes de irme, dije: Espero que seáis felices con ellos, porque yo, aún tengo que encontrar al mío.Sandy intentó pararme. ¡Espera! ¡Te ayudaremos! ¡No te vayas! – gritó. ¿Ayudarme? Nadie puede hacer eso… - me fui volando montada sobre el dragón, y me di cuenta que en esos momentos había actuado fríamente, sin que nada ni nadie me importara, solo me importaba “él” ni siquiera fui en busca de mawiia y fynt, ¿para qué? ¿para perder más tiempo? Me fui directa a las montañas, quizás hubiera algo que me diese alguna pista, alguna información… algo para encontrarle.

- Personajes que se hicieron realidad.- 8Consumida por mi propio personaje. Me paré en un altiplano de la montaña, miré por todas partes, por todos lados, desde allí todo se veía a la perfección, incluso pude ver como Sandy,


Sasuke, cynder y su visitante, llamado “Silver” se acercaban a la montaña. ¿Me perseguían? Eso era lo que parecía. En esos momentos no sentía nada, es más, si quisiesen que subieran, me daba igual, era como si todo lo que hubiera pasado no me afectara, ahora solo quería encontrar a dicha persona y preguntarle por qué ha pasado todo esto, estaba segura que lo sabría. Miré todo el altiplano, había una posada, con un pequeño pueblo, parecía desértico, así que me acerqué cogida de las riendas del dragón. El pueblo no estaba desértico, al contrario, lleno de vida, aunque en el vivían pocas personas, se veían alegres, pero al verme con semejante criatura en mis manos no me recibieron bien, incluso me obligaron a irme, eso sí, con miedo, ¿pensaban que les iba a hacer daño? ¿Tan mala impresión daba? Quizás yo no sentía nada porque mi personaje me estaba consumiendo, y si eso ocurría, todo lo que había pasado solo sería el principio de una larga vida de rencor. Me fui rabiosa de ese pueblo, parecían buena gente, y me juzgaron por las apariencias, o quizás, ¿era que yo misma les juzgué a ellos?... Monté encima del dragón y le hice volar para olvidarlo todo, aunque no podía, pero tampoco sentía nada, ni alegría, ni tristeza, ni dolor, nada, estaba… vacía. Sandy, Sasuke, cynder y Silver me seguían corriendo entre los árboles, podía ver como no se rendían, así que un poco molesta moví las riendas del dragón bruscamente y caí en picado hacia el suelo, a pocos metros del suelo frené al dragón y este siguió volando bajo, mientras, mis “perseguidores” seguían corriendo intentando pararme: ¿Mi única opción? Ni idea… a pesar de no sentir nada, no quería hacerles daño, tampoco quería que fuesen mis enemigos, pero supongo, que el tiempo lo cambiaria todo.

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De repente vi como mawiia y fynt se acercaban por delante, mas problemas para mí, que intentaba escapar por una vez sola, y reflexionar lo que debía hacer. ¡TATYYY POR FIN TE ENCONTRAMOS!- dijo mawiia desde la distancia, reflejaba alegría, su cara lo decía todo, pero ésta, cambiaria en cuanto yo le mostrase a mawiia como era ahora. La miré fríamente, no quería saber nada de ella, ni de fynt, ni de nadie, solo quería cumplir mi objetivo y lo demás ya se vería. ¡MYCHAN ESPERATE! ¡SABES DE SOBRAS QUE NO TE DEJAREMOS EN PAZ! – Sandy me gritaba desde detrás, mawiia desde delante… ¿estaba acorralada? Eso creía yo, pero no. Noté que algo se acercaba por detrás, era alguien conocido, después pude ver que se subía a mi dragón por detrás de mí, cogía las riendas sin permiso, y lo volcaba hacia atrás.


Sandy y los demás se pararon en seco, y mawiia y fynt seguían siguiéndome, ya que no sabían por qué di la vuelta. Al girar la cara y ver que el que tenía las riendas del dragón era él, mi corazón empezó a sentir algo, ¿el qué? Ni siquiera sé como describirlo. ¿Estaba feliz? Por unos momentos creía que sí. Por fin yo le había encontrado… Entonces me acordé cuando me desmayé en la cueva con mawiia y fynt, alguien me habló, me dijo “Pronto me encontrarás, o yo a ti…”, no podía estar más claro, él me encontró a mí… ¿pero sería para siempre? Ojala.

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Mis perseguidores seguían allí, Sandy, Sasuke, Silver y cynder estaban más retrasados, pero me pisaban los talones, y mawiia y fynt estaban tan cerca de mí que se podía llegar a oír cómo se hablaban entre ellos dos. Vayamos a dar una vuelta… - lo dijo sonriendo ¿una vuelta? ¿A qué se refería? Lo vi en cuanto arrojó las riendas hacia adelante bruscamente, el dragón parece ser que captó la señal y se alzaba dando vueltas a una montaña, por detrás, mawiia y fynt hacían lo mismo, y los demás empezaban a invocar criaturas voladoras a través de técnicas ninja para intentar alcanzarnos desde el aire, querían llevarme con ellos sí o sí. ¿Por qué no me dejáis en paz? – todos me contestaron. Porque soy tu hermana. – mawiia Porque estás herida. – fynt Porque somos rivales. – cynder Porque entonces no tendría objetivos. – Sasuke ¡Porque me hiciste compañía cuando llovió! – Sandy. Porque… ¿sino con quien me peleo? – dijo Silver haciendo gracia. ¡Dejadla ya en paz! – mi acompañante se giró, les miró demasiado mal, tiró de las riendas del dragón y cruzó a toda velocidad un riachuelo, íbamos muy bajo, casi tocábamos el suelo con el gran reptil, y como no, los demás nos seguían. Y ahora que. Nos seguirán todo el rato. – confirmé yo. ¡Salta! – me dijo él. ¿el qué? – pregunté yo confusa. ¡qué saltes del dragón! – no me dio tiempo a contestarle, me cogió de la mano y saltó del dragón, yo también me caí, y me di cuenta que lo que amortiguaría nuestra caída era un profundo río. Aprovechando que el agua era el elemento de mi personaje, le cogí de la mano y me zambullí hacia lo más hondo posible, vi que al fondo había un agujero donde pasaba el agua, así que no tuve más remedio y lo cruzamos, cuando salimos a la superficie nos quedamos parados, como en trance. Delante de nosotros un bosque espeso, de árboles pelados y tétricos nos abría paso, eso me recordó al mundo inexistente, solo que nadie se atrevería a meter pie en ese solitario bosque. No vamos a ir por ahí… ¿no? – dije señalando el bosque. Claro que no, tiene que haber otra salida… - miró por todas partes, no había salida con luz, todo era parte del espantoso bosque.


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Entonces volvamos a “casa” – propuse yo. Nuestras miradas se cruzaron en un momento, la corriente del agua le quitó la gran capucha, allí me aseguré que era él. Salió del agua todo empapado, como yo, nos pusimos a la orilla y no dijimos nada en varios minutos, hasta que mawiia, fynt, Sandy, Sasuke, cynder y Silver, cruzaron la pared que nos separaba del “otro bando”. Nos encontraron. ¡Corre! – reaccioné y empecé a abrir un portal, cada vez se acercaban mas a la orilla, él vio que nos alcanzarían temprano, se concentró y acabó de abrir mi portal, yo, sin abrir los ojos aún, sentí como me cogía de la mano y se me llevaba portal adentro, mawiia estaba a punto de cruzar a éste, pero se cerró, nosotros escapamos quien sabe dónde, y nuestros perseguidores nos perdieron la pista. ¡Esperad! – grito mi hermana. Fynt le puso la mano en el hombro. –tarde, se fueron -. Mawiia, se acordó de lo que le dije “el mundo inexistente, es donde yo tengo la guarida para la organización, solo podemos venir tú, yo y los de mi organización” ¡YA LO TENGO! – dijo mawiia contenta. ¿Tienes el que? – preguntó Silver. Sé dónde ha ido Mychan, y sé cómo ir. – sus palabras alegraron la cara de todos. ¿Cómo? – preguntó Sandy. Abriendo un portal de esos, como si no. – aseguró. Mawiia se puso tranquila, concentrándose en mí, y visualizando la sala en que la rescaté de las manos de Saïx, un pequeño agujero negro se iba abriendo, pero apenas podían pasar 2 personas y se cerraría. Solo podemos ir dos personas. – dijo mawiia mientras se concentraba. ¿Dos personas? ¿te refieres a ti y a alguien más? – preguntó Sasuke. En ese caso iré yo. – dijo cynder decidida. ¡No vale! Yo también quiero ir. – Sandy soltó su “opinión”. Pero cynder hizo oídos sordos, empujó a mawiia hacia el portal y ella entró de milagro. Detrás del portal, el mundo inexistente se abría ante ellas, pero algo ocurrió, no habían ido a parar donde mawiia quería, si no que aparecieron en una de las solitarias y oscuras calles de la ciudad sin vida. Que oscuro es esto... y… ¡está lloviendo! – cynder se sorprendió al ver la ciudad en la que yo residía. Eso es normal aquí. – afirmó mawiia. Las dos empezaron a caminar entre las calles. Allí es donde ahora debe de estar Mychan. – mawiia señaló el edificio más grande de todos, sin duda, se veía que era un edificio importante, pero lo que acabó de confirmar las expectativas de mawiia, fue el gran símbolo que había en la gran puerta del edificio, que se veía a kilómetros, sin duda, allí estaba la organización XIII.


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Mientras tanto, yo estaba en una reunión con la organización, les conté todo lo que pasó, ellos acabaron de entenderlo todo, y me dijeron que 2 personas vendrían a buscarme, Tormenta y Kadaj. Él se tenía que volver a ir, dijo que no encontró lo que buscaba, pero que volvería, confiamos en él y se fue tras otro portal, ahora iría acompañada de 2 personas, por lo que él no temía que me pasara nada, salí fuera a mirar la ciudad, pero por mi mala suerte, vi a mawiia y a cynder, estaban apenas a 50 metros de llegar a la puerta del edificio, cuando la cerré con magia negra irrompible. ¡Porque la cierras! – me gritó cynder. Porque no quiero que entréis, porque si no. – les miré mal, mawiia había conseguido entrar en el mundo inexistente y no me gustaba, en esos momentos deseaba no haberle dicho que ella podría entrar, así pues, volví a entrar y les conté a la organización que 2 perseguidoras habían entrado sin permiso en la ciudad y que si las veían, que no dudaran en echarlas como fuera, no me reconocía, hasta me arrepentía de decir tales palabras, pero ya era tarde, las 2 personas me vinieron a buscar, allí estaban, Kadaj y tormenta, antes de irme me puse igual vestida sustituyendo los colores “vivos” por el negro y poniéndome encima una capa que me permitiría esconder mi rostro. Me voy. – les dije adiós a los demás y me planté delante de mawiia y cynder. ¿queréis seguirme? – dije burlándome. ¡se puede saber qué te pasa! – mawiia vio que algo sobresalía de mi espalda de punta a punta, era una vaina de una espada, y dentro de ella, la espada de mi personaje, cynder también la miró, las dos, entendieron que yo había cambiado, y que no quería volver. - Hemos venido hasta aquí para buscarte, Mychan, por favor, vuelve. – me dijo cynder. Lo siento. Demasiado tarde. – mis ojos descubiertos todavía, se habían convertido en una pupila semejante a las de gato, apenas se veía, el iris era de un marrón clarísimo, y tenía ansias de cometer algo grave. Cansada de decirme lo que tenía que hacer, abrí un portal, aparecí detrás de ellas y las empujé, el portal se cerró y ellas fueron a parar donde estaban los demás. ¿estás segura? – me preguntó Kadaj algo sonriente por lo que había hecho. Claro – sonreí – en marcha. Abrí otro portal que inmediatamente los tres cruzamos, éste llevaba al altiplano de antes, y allí estaba el pueblo, tenía unas ganas locas de entrar en él, y no me importaba cómo.

- Personajes que se hicieron realidad.- 9- tres bastan para toda una población


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Nos mirábamos aquél pueblo de re-ojo, tenía ganas de vengarme por el mal trato que me ofrecieron la última vez, pero en esos momentos no podíamos permitirnos el lujo de perder tiempo. Necesitábamos un medio de transporte rápido y que no se “cansara”, Kadaj no dudó en proponer que su medio de trasporte era el más indicado. Estuvimos de acuerdo, cada uno tomó una de las 3 motos que había, que estaban aparcadas en el altiplano, supongo que Kadaj lo tendría todo controlado previamente. Cuidado. – les dije fríamente. ¿Aún siguen esos pesados aquí? – pregunto Kadaj. Si, y algo me dice, que nos han visto. – tormenta señaló a una especie de “serpiente con alas” que se acercaba a nosotros, encima de su lomo, estaban todos, mawiia, fynt, Sandy, Sasuke, cynder y Silver, se me querían llevar. ¿Qué propones? – me dijo tormenta, él hablaba pocas veces, las necesarias, era bastante callado, pero conmigo era diferente. Pasemos de ellos, y si se meten por medio, supongo que sabéis como reaccionar. – en unos segundos lo planeé todo con mis palabras, no podía creer que yo estuviera diciendo tal cosa. Bien… yo les distraeré lo suficiente como para que os lleven distancia, después ya nos encontraremos. – dijo Kadaj decidido. De acuerdo, si ocurre algo, comunícanoslo. – arrancamos las motos, y fuimos rodeando las peligrosas y temerarias curvas de la montaña, la serpiente voladora iba tras nosotros. ¡NO CORRAS! ¡ALMENOS DEJA QUE VAIA CONTIGO! – mawiia me gritaba todo tipo de estupideces, yo intentaba pasar de ella, pero, no podía. Tormenta me protegía por el lado derecho, Kadaj por el izquierdo, el que peligrosamente daba a la muerte segura, un precipicio lleno de pedruscos por su camino del cual si te caías, no había forma de sobrevivir, yo iba en medio, era más complicado manejar la gran y pesada moto, ya que los tres pasábamos casi pegados a la pared, o pegados al peligro.

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¡NO HUYAIS! – Silver ya estaba gritando, pero pasábamos de él.

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Más adelante, cuando las curvas apenas se acababan, una pequeño precipicio en forma de rampa de mostraba ante nosotros, yo y tormenta no dudamos y lo saltamos, Kadaj pasó haciendo la curva que había alrededor de la rampa, y la serpiente voladora sobrevolaba el medio. ¡NO HAY OTRO REMEDIO! – gritó mawiia. ¿Cuál? – dijo fynt confuso. Este. – mawiia saltó de la serpiente voladora, yo la vi y por un acto involuntario, frené la moto, la conduje hacia atrás, y cogí a mawiia de milagro. ¡Estás loca! – le grité. Sabía que no me dejarías morir así. – mawiia orgullosa de su acto hizo un gesto de no querer bajarse del vehículo, la serpiente me alcanzaba mas i más, no

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tuve más remedio y volví a arrancar el pesado vehículo, tiré del acelerador y en unos minutos ya volvía a estar con ellos dos. Vaya, ya tenemos a una más. – dijo Kadaj en tono de burla. …. Si os parece dejo que mi hermana se mate de morros contra el suelo por bajar de una serpiente voladora. – se lo dije en tono de burla, mawiia se empezó a reír pero al ver que la serpiente nos alcanzaba cada vez más, me quitó la mano del acelerador y aceleró al máximo. ¡Dios! ¡¡¡Paraaaaa!!! – le gritaba yo. ¡Marcha! – decía ella contenta de su acto temerario. Dios mío, esa tía está loca. – tormenta se había quedado de piedra, pero aceleró también, y Kadaj no tuvo más remedio que hacerlo. ¿Se puede saber que hace mawiia? – dijo Sasuke en tono enfadado. Unirse con ellos, creo que debería hacerlo yo también. – dicho y echo, fynt saltó también del gran reptil y antes de caer en tierra firme, se hizo tigre, caió justo al momento, se puso a correr como si le fuera la vida, nos alcanzaba por momentos. Allí está tu romeo – Kadaj no podía aguantarse la risa. Me puse la mano en la cabeza. – ¿esto es una persecución? Madre mía… - no podía creerme lo que estaba pasando, o era un sueño, o es que mawiia se había levantado con el pie fiestero hoy. ¿podríais ir un poco más despacio? – dijo fynt corriendo como alma que se lleva el viento. Oye, que eres un tigre, esfuérzate un poco más. – le miré con cara de desafiante, aunque por dentro, me partía de la risa. Abría que hacer algo con ese reptil tan y tan pesado. – a tormenta le salió la risa, era la primera vez que sonreía. La verdad es que un poco pesada es la serpiente. – miré hacia atrás, los jinetes de semejante reptil se peleaban entre ellos. ¿Por qué? Ni idea, pero no pude desaprovechar la ocasión, de un bolsillo de mi chaqueta saqué una pequeña aguja impregnada de potente veneno, la introduje dentro de un pequeño tubo de madera que llevaba en el bolsillo y soplé, la aguja salió disparada y se clavó en el cuello del reptil, pocos segundos después este caía, su cabeza casi nos toca, pero pudimos esquivarla a tiempo. Lo que hace una aguja. – dijo mawiia impresionada. Ya lo ves, una pequeña aguja, y a dormir para siempre. – dije yo orgullosa. Los jinetes de la serpiente nos seguían corriendo. ¡No tendremos a la serpiente pero sí que tenemos piernas y brazos! – dijo cynder. ¿Ah sí? Utilizadlas si podéis. – yo y tormenta aceleramos más, Kadaj se quedó atrás, era la hora de poner el plan de despiste en marcha. ¡Marcha! – mawiia pedía más aceleración pero sabía que en esa vieja carretera todo podía suceder.


Cynder pisó a Sasuke sin querer y Silver empujó a Sandy, estos se enfadaron y llegaron a tanto que unos se pararon y los otros siguieron corriendo por propio orgullo. -

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¡Tenemos que alcanzarles! – dijo Sasuke mientras tomaba la respiración. ¡Cynder y Silver se han pasado esta vez! – Sandy estaba muy disgustada y enfadada. Cynder y Silver seguían corriendo detrás nuestro, aunque bastantes metros les separaban de nosotros, era casi imposible que nos alcanzaran. Vaya, que fácil ha sido todo. – Kadaj estaba sorprendido, ¿quizás esperaba más de Sandy y Sasuke? ¿O quizás es que se aburría como de costumbre? Pero los problemas no dejaron de surgir, Sandy y Sasuke habían pasado a cynder y Silver. ¿Cómo? Ni siquiera yo lo sé. Pero enseguida vi porque les pasaron, Sandy iba montada en un caballo alazán puro, era alto, imponente, pero nada en comparación con el caballo que montaba Sasuke, era un caballo negro, mas alto que el de Sandy, me atrevería a decir que era un “pura sangre” pero no era momento de admirar a los equinos, así que hice un señal con la mano, los tres nos desviamos de la carretera, ahora íbamos por un campo a cielo abierto, miré hacia el cielo, estaba nublado, era posible que volviera a llover, y si estaba en lo cierto, había que darse prisa o el chaparrón nos cogería tan pronto no nos diéramos cuenta. Está nublado. – dijo tormenta mirando también al cielo. Lo sé, démonos prisa. – en el horizonte un pequeño pueblo se dibujaba entre la espesa niebla que había a partir de allí, aprovechando la niebla, todo sería más fácil. Cynder y Silver nos seguían, pero estaban a kilómetros, ni siquiera se les llegaba a ver, pero supongo, que nos volveríamos a encontrar, como de costumbre. Mientras, Sandy y Sasuke no se daban por vencidos, el cielo se ennegrecía cada vez más, las nubes se dispersaban y formaban una capa oscura sobre el cielo, o nos apresurábamos o nos mojaríamos si, o si.

Llegamos al pueblo, visto desde kilómetros parecía pequeño, pero visto desde enfrente, era grande, enorme quizás, y la niebla fría y espesa aparecía asta en las calles más tapadas. Entramos en aquél pueblo que en realidad era una gran ciudad, antes, fynt se volvió a transformar en humano, si no, tendríamos problemas. Toda la gente nos miraba extrañada, sobre todo a mawiia, que iba de manga corta, con el frío que hacía.


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Tenemos que proponer algo para deshacernos de los que vienen detrás. – dije señalando a Sandy y a Sasuke, que estaban a apenas unos metros, pero con la niebla, y la oscuridad del cielo, nosotros pasábamos casi desapercibidos. Antes de que se dieran cuenta nos metimos por callejones, calles grandes, plazas, nos lo recorrimos todo, hasta que en un pequeño rincón de la esquina de una pequeña plaza cubierta por la nieve y con una gran fuente que echaba agua helada encontramos una taberna, era nuestra única solución, ya que Sandy y Sasuke nos pisaban los talones, y seguramente, cynder y Silver ya habrían llegado a la aislada ciudad.

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Entremos. – dije yo. Entramos en aquella taberna, me quedé sorprendida, al ver que en una ciudad como esa, había un sitio como éste. Era todo de madera, incluso la barra. Las sillas estaban bien puestas, había algunos cuadros decorados con mariposas colgados en la robusta pared, que también era madera, las mesas, las sillas… todo. Limpiando una mesa, una chica joven nos miró, y vino hacia nosotros para atendernos, parecía simpática y agradable.

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¿puedo ayudaros en algo? - nos dijo con una sonrisa. Pero no me dio tiempo de contestarle, pues alguien abrió bruscamente la puerta de la taberna, eran Sandy y Sasuke, y a sus espaldas, en la plaza, toda la gente de la ciudad venía armada, nosotros solo éramos tres, ya que mawiia y fynt no estaban en condiciones de luchar. ¿Qué hacíamos ahora? Nuestra única salvación era enfrentarnos a la gente de aquella fría ciudad y a Sandy y Sasuke, que seguramente les avisaron de nuestra visita, yo, les miraba con una mirada agresiva, tormenta con desprecio, Kadaj con ansias de hacer algo “divertido”, mawiia incrédula y fynt, algo cansado. Era hora de pasar a ser “los malos”….

- Personajes que se hicieron realidad.- 10- tres bastan para toda una población- Sin Otra Opción. La gente del pueblo, armada hasta las botas, nos miraba con crueldad y desprecio. Pero algo me llamó la atención, era una niña pequeña que estaba al lado de su padre, y en su mano…


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Al ver lo que llevaba en su mano no pude pararme: ¡EH ESO ES MIO! – le grité a la niña, esta se escondió detrás de su padre y él cargó un rifle. ¿Qué ocurre? – dijo tormenta al ver mi mal genio. Yo apretando los puños le contesté. – lleva mi muñequera, me la ha robado... o me la devuelve, o soy capaz de todo. – dije seriamente. Taty, ¿estás segura de que es esa? – dijo mawiia asustada al ver mi reacción. Completamente. – al ver que la gente se preparaba para atacarnos sin piedad, levanté el brazo, lo llevé hacia detrás, hacia mi espalda, empuñé el mango de mi espada y la llegué a sacar un poco de la vaina, esta brillaba considerablemente. A, ¡Alto!... – la chica de la taberna me apuntaba con un cuchillo jamonero. ¿Estás segura de hacer eso? – la miré mal, ella asustada se puso detrás de la barra deseando a que acabara todo. ¡Al ataque! – el padre de la niña dirigió la señal. Aquí viene la fiesta… - Kadaj parecía algo “contento”, ¿le gustaba luchar? Parecía seguro de sí mismo. Tormenta también empuñó su espada, la sacó entera de la vaina que llevaba colgada en la espalda, y apuntó hacia Sasuke, tormenta le estaba retando. Jeh… - Sasuke sonrió- veo que pareces seguro de ti mismo – acabó su frase mientras sacaba algunos kunais de su bolsa trasera. No hables tanto. – tormenta le cortó. Sin poder parpadear, la gente empezó a entrar a la taberna, iban armados con alguna que otra hoz, cuchillos de cocina, ballestas, arcos de flechas, algunas que otras catanas, pistolas, rifles… incluso había uno que llevaba dardos.

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Atentos. – acabé de sacar mi espada, esta era larga, pesada, y su afilada hoja me pedía batalla a gritos, cada vez que la empuñaba, no era yo misma.

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¡ A POR ELLOS¡ - el padre de la niña me apuntaba con el rifle, pero no le di tiempo ni de disparar, fui directa hacia él, pasando a la demás gente, utilicé mi espada, y esta cortó el rifle como si fuera un papel.

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¡IMPOSIBLE! – el padre de la niña estaba absorto, yo le cogí por la camiseta y le tiré contra la pared de la plaza, pocos segundos después este se quedaba tirado en el suelo retorciéndose del dolor, la niña, que quedaba al descubierto, intento huir, pero la cogí de la camiseta.

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Dame lo que me pertenece y te dejaré ir. – mis ojos llenos de odio parecieron asustarla y no dudó en quitarse la muñequera e irse corriendo, yo cogí la muñequera de inmediato y me la puse, justo cuando me la ponía, vi a tormenta y a Sasuke luchar, parecían igualados, pero tormenta se superaba al tener una larga espada, y Sasuke, no tan defensivo, apenas tenía dos kunais en sus manos para bloquear los golpes de la terrible espada.


Mientras tanto, Kadaj tiraba contra la pared a montones de personas que quedaban inmóviles en el suelo por el dolor de semejante golpe, mawiia atacaba con golpes cuerpo a cuerpo, era rápida y eficaz, y fynt, convertido en tigre, se deshacía de los atacantes con terribles zarpazos de felino. Me quedé admirando la oscuridad del cielo, pocos minutos después, Kadaj, mawiia y fynt ya se habían deshecho de las personas del pueblo, y tormenta ganaba a Sasuke en condiciones realmente estables. -

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¡Aun no estoy acabado! – dijo Sasuke levantándose del suelo con pocas fuerzas. Ataca si puedes. – tormenta empuñaba su espada con la mano derecha, y en el brazo izquierdo tenía un profundo corte producido por un kunai de los de Sasuke, también tenía barios arañazos en la cara, en las manos, incluso en el cuello, aunque eran pequeños rasguños. Sandy, que entonces no había atacado, no lo dudó y aprovechó mi despiste. Te tengo. – justo después de pronunciar esas palabras, Sandy me clavó un kunai es toda la espalda. Yo me caí al suelo de rodillas, respirando fuertemente y retorciéndome del dolor, sentí como el kunai me rasgaba la capa, el chaleco, la camiseta y finalmente, se clavaba en la piel, era algo terrible, y la sangre bajaba por mi brazo derecho.

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¡Mychan! – tormenta había conseguido tumbar a Sasuke y fue corriendo hacia mí, Kadaj empujó a Sandy y se puso enfrente de ella para defenderme. ¡¡¡Taty!!! – mawiia vino corriendo. Yo seguía respirando hondo y sin poder hablar. Hay que extraerle el cuchillo… - tormenta estaba realmente preocupado, nunca le había visto así. Bien, Taty, aguanta. – mawiia puso la mano en el mango del kunai, y lo sacó todo de una vez, yo me caí al suelo gritando del dolor, mi respiración era tan rápida y profunda que hasta me mareé. Acabemos con esto. – Kadaj miraba odiosamente a Sandy, estaba realmente enfadado. ¿Crees que podrás conmigo? – Sandy se hacía la “no preocupada por su estado” pero en realidad sentía algo de inseguridad de sus posibilidades.

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Ataca y cállate. – Kadaj la miraba cada vez mas odioso, la rabia fluía en el.

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Yo seguía en el suelo retorciéndome de aquél terrible dolor. Aguanta. – tormenta me cogió en brazos, mawiia le siguió. Hay que vendarla, esa herida parece muy profunda. – dijo mawiia.


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Entonces démonos prisa. – tormenta miró hacia todos lados, parecía buscar algo con el que pudiéramos ir “rápido”. Toma… - con mis pocas fuerzas ante brutal ataque me saqué del bolsillo un silbato. – silba con esto y mi dragón vendrá… - cerré los ojos, ahora solo quería descansar. Yo lo aré. – mawiia cogió el silbato, que era de un color plata metalizado, con algunos “adornos” incrustados en él, parecían símbolos de magia negra, así pues, mawiia silbó, y mi fiel dragón apareció minutos después.

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No os dejaré escapar tan fácilmente, esté herida, inconsciente o le falte una pierna, a Mychan, me la llevo yo. – dijo Sandy en tono de venganza.

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¡ESO TE LO CREES TU! – aprovechando que Sandy se giró un momento, Kadaj la empujó bruscamente y ella se chocó contra la pared, dolorida, abría los ojos, le caían lágrimas, Sasuke, también estancado en el suelo de una de las paredes de la plaza, intentaba levantarse, pero no fue posible, pues tormenta le dejó en un estado de agotamiento indescriptible.

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Rápido. – dijo tormenta. Se montó en el dragón como pudo, ya que me tenía cogida con los brazos, me puso apoyada entre en cuello y el lomo de el dragón, así yo tenía una postura natural y no podía fracturarme nada.

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¡Espéranos! – mawiia y fynt se vinieron corriendo y se montaron en lo que quedaba libre en el gran reptil.

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¡Kadaj! ¡Aprisa! – fynt le llamó.

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Id tirando, yo cogeré la moto, tranquilos, estaré bien, ahora solo me preocupa el estado de ella, así que, ¡Rápido! ¡iros! – dijo él rechazando la propuesta de fynt.

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Está bien, pero ves con cuidado, Mychan ya tiene suficiente. – dijo tormenta algo molesto.

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Que siiii que siiii… ¡iros ya! – Kadaj les gritó, el dragón se elevó y sobre volando la oscura y fría ciudad salimos en busca de un lugar en el que poder sanar mi herida en condiciones.

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Has hecho mal en no irte… - Sandy se levantaba del suelo con esfuerzos.

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¿me estas retando, jovencita? – dijo Kadaj algo molesto. – mira, me encantaría quedarme para la “revancha” pero lastimosamente no puedo, ya que ahora hay otras cosas importantes de las que preocuparse, ¿entiendes verdad? Así que, ya nos veremos, y preocúpate de recuperarte al máximo, porque la


próxima vez, no será solo un pequeño empujón. – las últimas palabras eran algo más que una advertencia, Kadaj la estaba amenazando a muerte, después de decir tales palabras, guardó su pequeña espada en la vaina de piel que llevaba colgada a la altura de la cintura y se fue corriendo hacia la entrada de la ciudad, donde dejamos aparcados todos los vehículos.

La gente aturdida por los fuertes golpes de antes se levantaba poco a poco, con esfuerzos, incluso con sudor y lágrimas, pero algunos lograron mantenerse en pie e irse hacia sus hogares, donde descansarían las fracturas que les fueron provocadas en aquella batalla defensiva. Pero, aunque parecía que todo había terminado en ese brusco altercado, no era así, ojalá. Aún quedaba gente en la ciudad, era poca, pero bastantes como para herir a Kadaj, que iba corriendo hacia la salida. Yo, inconsciente de nuevo, encima de un dragón, preocupando a los que se habían unido conmigo, y a los que se convirtieron en mis “rivales” volvía a hacerme todo tipo de preguntas, mi mente nunca cesaba, me dolía la cabeza horriblemente, escuchaba otra vez aquellas miles de voces, pero no me podía mover, estaba inconsciente, mientras, temía por Kadaj, que se podía cruzar en cualquier momento con cynder y Silver, que seguro que ya habrían llegado a las puertas de la gran ciudad, y seguro, que por algún residente, se habrían enterado de lo ocurrido.

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Personajes que se hicieron realidad.- 11- Temo por él. El dragón nos dejó en tierra firme, era un descampado a cielo abierto, con algunas grandes rocas que sobresalían del suelo, a mi me pusieron tumbada detrás de una roca de esas, mientras, mawiia miraba que tenía en su pequeña bolsa, fynt vigilaba por si alguien viniese, y tormenta vigilaba por el aire montado sobre el gran dragón.

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Esto parece desierto. – dijo fynt mirando hacia el horizonte. Mejor. – mawiia hurgaba nerviosa su pequeña bolsa, solo consiguió sacar vendas y una gasa, también tenía algunas agujas envenenadas y alguna que otra “poción” para recobrar un poco de energía.


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Se acerca un vehículo volador bastante raro por el sud. – dijo tormenta señalando detrás de nosotros. Mawiia y fynt se giraron.

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… una… ¿nave voladora? ¿Se puede saber qué demonios es eso? – dijo fynt extrañado al ver semejante transporte. Abrí los ojos y me incorporé poco a poco.

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Taty… allí está tu segundo romeo… - dije sonriendo con pocas fuerzas. ¿Mi romeo? ¡No te referirás a…! – dijo mawiia contenta. Parece que sí. – dije asegurándole. ¡INCREIBLE! – mawiia miró detrás de mí y un poco mas no se desmaya. ¿Qué ocurre? – dijo fynt girando la vista hacia mawiia. La herida… ¡No está! – mawiia me giró bruscamente. ¡Eh! ¡Cuidado! ¡Duele! – me quejé, pues aún me dolía la “supuesta” fractura. C, ¡Como que no está! – fynt vino corriendo a asegurarse y tormenta al oír el grito hizo bajar al dragón a tierra firme y vino corriendo. Mawiia me acabó de girar, mientras, sin darnos cuenta, la nave voladora aterrizaba.

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¡Eh! ¡Eh! ¡¡Se puede saber que miráis!! – yo estaba confusa, ya que todos miraban a mi espalda, sabía que estaba herida pero tampoco era para tanto… ¡Taty! ¡Pues que te has curado sola durante el camino! – mawiia casi daba saltos de alegría. Espera, espera, espera… ¿el qué? Que me entere yo bien… ¿Por qué me miráis la herida? ¿es muy profunda? – dije yo asustada al ver tanta atención.

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¡Pero si no está! ¡Cómo va a ser profunda! – dijo fynt.

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¡¡¡¡¡Que queee!!!!! ¿¿¿No está??? ¡¡¡¡Toma yaaa!!!! – me levanté enérgica tirándolos a todos al suelo, daba saltos de alegría pero me paré al ver que todos los tripulantes de la nave que en ese momento habían desembarcado me miraban como diciendo: “está loca de remate”.

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Mawiia se quedó más que sorprendida al ver quien había venido. ¡¡¡NO ME LO CREOOO!!! ¡A MI ME DA ALGO! – mawiia fue corriendo a mirar a aquella persona, la miró toda, de arriba para abajo, cuando acabó de verificar que esa persona era “real” vino corriendo hacia mí toda avergonzada. Que le digo que le digo. – me dijo en voz baja. Eehh… no se… tú sabrás… - al ver la mirada de mawiia clavada a la mía me asusté y solo logré decirle esas palabras, su cara daba hasta cierto punto un poco de miedo.


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No me digas nada, no. – aquél personaje de nombre “Zack” y de apellido “fair” se mostró algo molesto por la “actuación” de mawiia ante él. ¡¡¡UAAAAHHH NO ME LO CREOOO!!! – mawiia se tiró a los brazos de aquél hombre apretándole todo lo fuerte que podía. ¡Eso está mucho mejor! ¡¡Pero no me estrujes!! Yo no pude aguantarme y me vino la risa, miré a todos los tripulantes de aquella gran nave voladora, estaban todos los de uno de los mejores juegos que había jugado cuando todo era “normal”. Tifa, Cid, Cloud, Zack, Reno, Barret, Red, Vicent y Yuffie.

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Veo que estais todos. – dije con una sonrisa. ¡Sí! – Yuffie sonrió. Oímos que teníais algún que otro problema- aclaró Cid. Las noticias vuelan. – dijo Tifa. Ya veo… - estaba contenta, esos eran “conocidos míos”, me atrevería a decir hasta amigos, mawiia, al ver que Vicent también había venido, no lo dudó y también se agarró a él. Vaya, ahora tienes tres… ¿eh Taty? – dije yo moviendo las cejas arriba y abajo. Y que lo digas… juju… – mawiia se puso la mano en la boca en tono de querer decir “aré cosas malas”, ella y yo siempre estábamos pensando mal, al igual que Sandy y cynder en los roles, era divertido, sino, perdían toda la gracia. Una persona salía de la nave, al verla, me quedé de piedra.

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¡Anawis! – dije contenta. ¡Mychan! ¡Mawiia! ¿les conocéis? – dijo señalando a los integrantes de la nave. ¡Claro que nos conocen! – dijo Reno en tono de “listillo”. Te dijimos que aterrizábamos para confirmar si esas personas eran unos viejos amigos. – dijo cid. Vaaaya. – Anawis estaba sorprendida, pero contenta también, yo por supuesto, sentía lo mismo, ahora sabría que Anawis y yo no seríamos enemigas. Ya que al fin y al cabo, éramos todos como “una familia”. Vaya Anawis, veo que encontraste a Cloud eh… - volví a mover las cejas arriba y abajo, como siempre le di un toque de humor al momento. Si – a Anawis se le saltó la risa, y la vergüenza también, todo era perfecto hasta que de nuevo, como siempre, los problemas vinieron para no cesar hasta un buen rato. Kadaj venía sentado en su moto corriendo hacia nosotros, y detrás de él, Sandy y Sasuke montados en los caballos de antes y cynder y Silver montados en dos hipogrifos gigantes. ¿Necesitáis ayuda? – dijo Cid señalando la nave voladora.


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¡Claro! – mawiia se soltó de sus dos enamorados y todos entramos corriendo dentro de la nave, ésta despegó con la puerta y las escaleras para entrar en ella al descubierto, esperábamos a que Kadaj subiese. Se iban acercando cada vez más y más, faltaban apenas segundos, pero Kadaj se pasó, parecía querer “encargarse de ellos él solo”.

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¡Kadaj! ¡Sube! – dije gritándole por las escaleras. ¡Naah! ¡Puedo yo solo! – como siempre hacía las cosas a su manera, y siempre acababan mal. Sube las escaleras, Cid, él no subirá. – dije agachando la cabeza. ¡Bien, agarraos fuerte! – subió una palanca que había al lado de varios botones del panel de control de la nave, las escaleras para entrar a la nave subieron y se colocaron, la puerta se cerró, después, subió poco a poco otra palanca que estaba más cerca, la nave ascendió hacia el cielo y nosotros lo veíamos todo a través de los gigantes cristales del vehículo volador. Cuando muera no quiero saber nada. – Cloud estaba enfadado, y no era de extrañar, Anawis se colocó a su lado y los dos miraban como cynder y Silver alcanzaban en minutos a Kadaj, y como Sandy y Sasuke les seguían el rastro. ¡No te escapes cobarde! – cynder, imponente montada con su hipogrifo, alcanzaba cada vez mas y mas a Kadaj, éste controlaba desde los retrovisores de la moto. ¡Déjame llevármelo yo! – Silver, también con su hipogrifo, hizo que el gran pájaro mamífero se pusiera en posición de “caza” llevando las riendas hacia delante, con las garras delanteras de águila, sin poderle parar, el monstruoso hipogrifo cogió con sus afiladas garras por detrás la moto de Kadaj y él sentado en ella y se los llevó volando. ¡Bien hecho! – cynder le siguió. ¡EH! ¡DONDE CREEIS QUE VAIS! – me pegué al cristal de la nave voladora, incluso le llegué a pegar un puñetazo, minutos después las lágrimas se me caían de nuevo.

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No vale la pena derramar lágrimas por ese descerebrado. – tormenta, de acuerdo con la opinión de Cloud sobre Kadaj, me puso la mano en el hombro y me intentó tranquilizar. Pocos minutos después, Sandy y Sasuke pasaban montados en los flamantes equinos, Sasuke le dirigió varias malas miradas a tormenta y Sandy pasó del tema.

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Mirad… los hipogrifos desaparecen entre las nubes. – dijo red, mientras se colocaba a mi lado derecho. Creéis que…- dije yo. ¿Qué? – mawiia pareció no entender mi frase.


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Seguro que no, tranquila. -Tifa me tranquilizó. Eso espero… - aunque cynder fuera mi amiga, en ese momento quizás la llegué a odiar, no me gustó nada su reacción, ni por supuesto, la de Silver, y yo, seguía pegada al cristal.

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Cid, ¿puedes hacer que este cacharro vuele más rápido? ¡Hasta los caballos nos pasan! – dijo Yuffie refiriéndose a mí.

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¡Claro! ¡pero agarraros fuerte! ¡Quién sabe la fuerza que puede llegar a tener esta pesada máquina! – después de decir esas palabras con orgullo subió la palanca del panel de control brusca y rápidamente, el gran vehículo parecía como si hubiera cogido un “turbo” impresionante, volvimos a pasar a los caballos con sus respectivos jinetes montados en ellos, es decir, a Sandy y a Sasuke, pero los hipogrifos seguían en el horizonte desaparecidos entre las esponjosas, húmedas y espesas nubes del atardecer que hacía en esos momentos.

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Apuesto lo que quieras a que quieren recuperar a ése. – dijo Sasuke en todo enfadado.

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Claro que si, parece importante para Mychan. – añadió Sandy.

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Quizás si nos damos prisa… - Sasuke parecía estar tramando algo.

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¿A qué te refieres? – Sandy preguntó interesada.

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Acércate. – dijo él. – puede que el plan que tengo en mente resulte- añadió.

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Sandy acercó su caballo al de Sasuke. Tú dirás. – dijo ella interesada por el tema. El caso es que… - Sasuke le contó su “plan” en voz baja. Ahh... entiendo… podría funcionar. – a Sandy se le “alegró” la cara, yo les vi y no pude evitar que en mi cabeza hubieran otra vez esas estúpidas preguntas, eran las de siempre, pero cada vez tenía más.

¿Qué estará Tramando Sasuke? ¿Cynder y Silver le harán daño a Kadaj? Incluso llegarían a… ¿hacerlo?

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Personajes que se hicieron realidad.- 12Perdida al perderle de vista.


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La nave voladora iba a buena velocidad, pero yo no aguantaba más, ya que los hipogrifos seguían desaparecidos entre las nubes. Estoy harta. – dije mientras me dirigía al panel de control de la nave. Eh, ¡quieta! – tormenta me intentó coger pero no pudo. ¡Este cacharro puede ir más rápido! – subí la palanca del panel de control hasta el máximo, la nave iba a tanta velocidad que podría hasta descontrolarse. ¡¡¡Uaaahhh!!! ¡¡¡Para!!! – dijo mawiia agarrándose a una silla. ¡Estás loca! – Cid sentado en la silla del panel de control se agarraba como podía. Cid, mantén esta velocidad. ¿entiendes verdad? – dije mirándole mal. S, ¡Sí! – parecía asustado. Bien, quien tenga ganas que suba al “aire libre”, hay dos pajarracos con patas de león que han hecho que mi paciencia acabe, ya sabéis que tengo poca. – subí unas escaleras que llevaban al aire libre, es decir, encima de la nave. ¡Por fin un poco de acción! – dijo Yuffie cogiendo su enorme shuriken que estaba apoyado en una esquina. ¡Yo me apunto! – red echó a correr hacia las enormes escaleras. Si no hay más remedio… - Vicent nos siguió. Yo voy si vas tú, ¡ya sabes! – dijo mawiia refiriéndose a mí. ¡Espera! Yo también tengo ganas. – Zack subió también. Yo iré también. – Anawis subió. ¡Los demás quedaos por aquí debajo por si os necesitamos! – dije yo asomándome por las escaleras.

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Bien. - Cloud, tormenta, Barret, tifa, fynt y cid se quedaron abajo.

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¿Listos? – puse la mano en el paño de la puerta que había a lo alto de las escaleras.

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¡Siempre! – dijo Yuffie.

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Bien, en ese caso… - abrí la puerta y salimos todos, nos pusimos en posición de ataque y allí estaban los hipogrifos, Silver iba mucho más adelantado, cynder le cubrió.

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¡Por encima de mí! – dijo cynder montada sobre el hipogrifo que volaba a escasos metros de nosotros.

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¡Empiezo yo! ¡atento pajarraco! – Yuffie tiró su shuriken en dirección al hipogrifo, éste logró esquivarlo un poco, pero le tocó un ala y cayeron encima de la nave provocando un fuerte golpe.

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¡Id con cuidado! – gritó cid alarmado por el tremendo golpe.


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Descuida. – Vicent apuntó al enorme pájaro con su pistola, éste se vino corriendo hacia mawiia.

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Eso… ven pajarito bonito, anda Taty, démosle vida al pájaro. – yo me puse al lado de mawiia, las dos apretamos fuerte los puños, y cuando el hipogrifo, con su gran pico abierto, nos atacó, las dos corrimos hacia éste y le cerramos el pico de un puñetazo, el pájaro dolorido gritó mientras se caía disparado hacia atrás por el fuerte golpe.

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Ugh… tiene el pico duro. – dije tocándome la mano.

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Y que lo digas. – mawiia hizo lo mismo.

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En ese caso, ¿qué tal un guiso de hipogrifo?- la gran ave volvió a atacar, red sacó los colmillos y las garras, saltó encima de éste y se clavó en el lomo del pájaro mordiéndole fuertemente y agarrándose con las garras.

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¡Dale fuerte red! – dijo Yuffie animándolo.

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Esta vez dejádmelo para mí – dijo Zack preparándose con su larga espada.

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No apuntes muy bien, después me toca a mí- dijo Anawis en broma. Cynder, al ver que nos “divertíamos” con el ser mitológico, se precipitó.

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¡Estoy aquí! – sacó algunos shurikens pequeños y algunos kunais, acto seguido nos los tiró. ¡Esas son mis armas! – Yuffie lanzó su gran shuriken y desvió todo lo que cynder nos tiró. ¡Esto solo era el calentamiento! – dijo cynder enfadada. No le miréis a los ojos – dije yo. ¿Va a usarlo? – me preguntó Anawis. Seguramente. – confirmé. ¿Entonces como la atacamos? – dijo Zack. Miradle los pies y las manos, si veis que hace “posiciones raras” con las manos, estad atentos, usa técnicas ninja de todo tipo. – delaté a cynder. Vaaaya, sabes mucho, ¡pero no lo suficiente! ¿podréis seguirme solo mirándome los pies? – sus ojos se volvieron rojos, estaba utilizando un Doujutsu. *(Doujutsu: técnica ocular)

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¿Acaso dudas? – Anawis se puso la mano derecha en su bolsa, allí guardaba arcilla.


El hipogrifo volvió a atacar. -

¡Estad atentos a ella! ¡Yo me pido al pajarraco! – Zack saltó por encima del gran animal y subió a su lomo. ¡Cuidado! – dijo mawiia preocupada. Naah ¡todo controlado! – Zack le giñó el ojo. Cynder atacó, iba dirección a Zack, en cada mano, tenía tres kunais. Red se despegó del lomo de la gran ave y atacó a cynder, los dos cayeron encima de la nave, red la sujetaba fuertemente con las garras, pero sin dañarla apenas.

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Atacar a uno por la espalda es de cobardes. – dijo red mirando a los ojos a cynder. Mirándome a los ojos haces mal canino pulgoso. – cynder utilizó sus ojos. A mí no me afecta eso. – dijo red mirándola fijamente. ¡Imposible! – cynder lanzó a red por los aires y se levantó. Red aterrizó detrás de mí.

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¿Estás bien red? – le dije girando la mirada hacia él. Si, solo ha sido un pequeño empujón. – dijo burlándose de la fuerza de cynder. ¡Saco de pulgas! ¡Si solo ha sido un empujón a qué esperas para atacarme!cynder se enfadó. Mientras, el hipogrifo se movía de un lado para el otro volando mal con su ala herida y con Zack agarrado a su lomo.

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¡¡¡Aaaah!!! ¡Socorro! ¡Esto se mueve demasiado como para poderlo parar! – dijo Zack agarrándose fuerte a las plumas de la gran ave.

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¡Está muy lejos! ¡No puedo alcanzarlo! – dijo mawiia intentando saltar.

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Entonces yo te ayudaré. – puse las manos en forma de copa. – pon el pie, ¡corre! – mawiia puso su pie derecho y yo le di el máximo impulso con mis manos.

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¡¡Uaaahhh!! ¡Me caigo! – mawiia no alcanzaba al animal, pero entonces Zack cogió las riendas de este y lo impulsó hacia delante, mawiia se agarró de milagro en una pata de la gran ave.

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¿sigues viva? – preguntó Zack con tono de burla.


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E, ¡¡¡eso creo!!! – mawiia se agarraba todo lo fuerte que podía, y la gran ave volaba de un lado para el otro gritando confusa.

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¡Acabemos con esto! Zack clavó su gran espada al lomo del gran águila, esté cayó al suelo, pero antes de que lo hiciese Zack saltó, cogió a mawiia por el brazo, saltó hacia la nave y se agarró justo en el borde de ésta.

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E, ¿estais bien? – fui corriendo hacia allí.

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Eso creo, ¡súbenos! – dijo mawiia mirando hacia abajo.

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¡Enseguida! – cogí a Zack por el brazo y los subí con esfuerzos, pesaban bastante, una vez arriba vimos como Silver volvía con el hipogrifo pero sin Kadaj y se llevaba a cynder.

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¡DONDE LE HABÉIS DEJADO! – les grité mirando cómo se apartaban de la nave montados en el gran animal.

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Esta… muy lejos. – dijo Silver. Vicent apuntó al hipogrifo con su pistola y disparó pero justo a tiempo cynder hizo algunos “sellos ninja” y tanto el hipogrifo, como ella y como Silver desaparecieron entre una gran masa de humo blanco espeso que ahogaba.

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Maldición. – dijo Vicent guardándose la pistola.

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Yo me senté de rodillas respirando hondo y rápidamente. Aún no estoy bien del todo, estoy algo cansada – dije poniéndome la mano en el pecho. En ese momento subían por las escaleras tormenta y Cloud.

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¿está todo bien? – dijo tormenta mirando por todas partes. Lograron escapar, ¿verdad? – dijo Cloud. Por desgracia, sí. – Vicent acabó la pregunta.

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Anawis acabó de elaborar un caballo de arcilla negra que sostenía en sus manos. Despistemos a los que quedan.- dijo ella admirando su figura. Sandy y Sasuke se acercaban por el suelo, Anawis les lanzó el caballo e hizo un sello ninja con una mano, la figurita de arcilla negra explotó creando una gran bola de humo negro ahogante.


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¡CID! ¡RAPIDO! – grité para que subiese la nave y así ocultarnos entre las nubes. ¡Descuida, es mi especialidad! – orgulloso subió algunos botones y el “volante” de la nave, esta se alzó precipitadamente hacia el cielo. Bajemos, no podremos respirar bien a mucha altura.- propuse. Bajamos las escaleras y cerramos la puerta, volví a pegarme a los cristales de la nave. Parece que logramos ocultarnos a tiempo.- aclaré mirando la gran bola de humo negro que se lograba ver entre las nubes. Mientras, Sandy y Sasuke lograban salir de la gran bola de humo.

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De, ¡Desaparecieron! – dijo Sandy señalando al cielo mientras la nube de humo se esparcía. Han tenido suerte, eso es todo. – Sasuke se había enfadado más aún.

Yo, pegada a los cristales de la nave, como todos los que me acompañaban, miraba ansiosa nuestro destino de “aterrizaje”, y como de costumbre, tenía dudas para parar un tren, pero en esos momentos, lo que más me preocupaba, era Kadaj, al que escondieron quién sabe dónde. ¿Le volvería a ver?

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Personajes que se hicieron realidad.- 13-Nuevo destino, Nuevo comienzo y otra despedida.

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¿Se puede saber dónde vamos? – dijo mawiia en un tono algo alto.

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Eso quisiera saber yo – dije sin pensar.

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Pues, a casa, supongo. – Barret estaba dudando.

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¿casa? ¡Yo me he quedado sin casa! – dijo mawiia refiriéndose a la que fuera su casa que ahora estaba en ruinas.

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Nuestro destino es Midgar. – aclaró red.

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¿Midgar? – tormenta parecía confuso.

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¡Claro! allí estaréis por lo menos a salvo, ¡eh! ¡Mirad! ¡Ya llegamos! - Yuffie daba pequeños saltos de alegría pegada al cristal.

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Uaaahhh ¿Eso es Midgar? – mawiia señalaba una gran ciudad.


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Diría que sí. – aseguré yo algo confusa.

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Sí, sí que lo es. – Anawis acabó de aclararlo.

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¡Sujétense fuerte! – cid bajó la nave bastante bruscamente, lo suficiente como para que todos cayéramos al suelo.

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¡Eh! ¡Avisa antes de hacer cualquier otra cosa de esas! – dijo mawiia mientras se levantaba como podía.

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Perdón muchacha. – cid alzó la mano como querer decir “si sargento”.

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A todos se nos escapó la risa, pero parecía que no le hizo mucha gracia a mawiia. ¿Creéis que nos seguirán? – pregunté yo. Quizás sí, pero tardaran bastante en llegar a Midgar si van en caballos, en cuanto a los dos otros… no creo que vengan… - tifa se puso a pensar. ¡Bien! ¡Ya llegamos! – dijo Anawis mientras la nave aterrizaba suavemente.

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Se bajaron las escaleras y todos bajamos de la nave, estábamos justo a la entrada de Midgar. -

¡Hogar dulce hogar! – reno estiró los brazos mientras se aventuraba dentro la ciudad. ¡Espera! ¡Hay más personas! – Yuffie le miró como queriendo decir “no solo estas tu en este mundo”. De la puerta de la ciudad salieron un niño y una niña que iban corriendo, los dos se abrazaron a tifa.

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¡Por fin volvisteis! – dijo la niña. Teníamos que hacer algunas cosas. – tifa les abrazó como si de sus hermanos pequeños se trataran, después, los niños abrazaron a Anawis y a Cloud. ¿De qué me suenan? – dije yo mirándoles bien. Taty no les mires así, no vaya a ser que les des miedo. – me dijo mawiia en tono de burla. Oye, no seas mala. – le dijo Zack. No lo puedo evitar juju. – a todos se nos escapó la risa. Mira que te hago una cosa que no te gusta eh. – le dije moviendo las cejas. Ala… ¿a qué te refieres? – pareció no entender mi frase. Déjalo, déjalo porque déjalo. – fuimos entrando a la ciudad, era grande, algo poco iluminada pero el día tampoco era muy luminoso ya que estaba nublado, las carreteras eran anchas, cubiertas de asfalto desgastado, un montón de coches circulaban entre ellas, las calles, algo más estrechas, estaban cubiertas


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de gente que paseaba a sus anchas, en algunas esquinas, niños y niñas miraban las calles. Pobres… - dije mirando las caras de los que serían niños huérfanos. Los demás estaban callados mirando por todos lados. Esto es casi normal aquí. – dijo tifa siguiéndome la conversación. Vaya hombre… - mawiia también estaba escuchando. Llegamos a una gran plaza donde la “estatua principal” era escombros amontonados. ¿Qué fue de la estatua? Si es que había alguna… - preguntó mawiia mirando confusa aquél montón de cenizas amontonadas. Se la cargó una especie de criatura voladora… - dije yo acordándome de Kadaj. Nos costó deshacernos de ése bicho volador. – Cloud por fin abrió la boca. Yo no sabía si mordía piel o mordía piedra, ¡era durísimo! – dijo red. ¿Cómo un dragón? – mawiia se interesó. ¡No! ¡Mucho más grande y feo! – Yuffie lo describió a su manera. Ah sí, ya me lo imagino. – mawiia le siguió el tema. Yo me quedé parada mirando aquél montón de escombros carbonizados mientras me acordaba de todo, los demás siguieron sin mí, no se dieron cuenta de que me había parado.

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¡Mychan! ¡No te pares! – desde la distancia Anawis y los demás me llamaban, pero no pude avanzar, algo me hizo quedarme a mirar detenidamente los escombros. ¡Taty! ¡Cuidado! – mawiia y los demás vinieron corriendo hacia mí, yo sin saber que ocurría giré la vista hacia atrás, en aquél momento un cuadrúpedo de apariencia similar a la de una mezcla de hiena y demonio con alas, me agarró por la capucha y se me llevó volando, habían mas de esas extrañas criaturas, rodeaban el radio por donde se me llevaban. ¡Suéltame! – gritaba yo. Los demás se enfrentaban a las demás criaturas que estaban esparcidas por la gran plaza, mientras, la gente que antes andaba tranquila ahora corría para salvar sus vidas de aquellos extraños y complejos seres. Estaba a una gran altura pero no lo dudé, me baje la cremallera de la larga capa de la que me estaba sosteniendo la criatura, salté, y aterricé encima los escombros de la estatua, me hice algunos cortes en las piernas, ya que algunos clavos sobresalían de los escombros, me bajé, cuando vi que la criatura, sin darse cuenta de que me había soltado, se iba volando con la que había sido mi capa.

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¡Estás bien! – todos vinieron hacia mi preocupados. Sí, con algunos cortes sin importancia, pero creo que sigo entera. – dije sonriendo.


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Uf… menos mal. – todos pusieron cara de alivio, pero en la plaza aparecieron mas criaturas, esta vez diferentes, pero más robustas también, parecían centauros, solo que en vez de mitad humano mitad caballo, eran mitad reptil y mitad canino. ¿Se puede saber qué pasa? – pregunté yo alarmada, pero enseguida tuve la respuesta, alguien, montado sobre un cuervo enorme de ojos rojo sangriento, eran dos personas, ambas encapuchadas estaba invocando a las horribles criaturas. ¡Arriba! – tifa señaló con la mano hacia el cuervo con sus respectivos dos jinetes. ¡Bieeen! ¡En ese caso!- Yuffie tiró su shuriken contra en enorme pájaro pero rebotó y se clavó en el suelo haciendo una fuerte grieta. ¿una barrera? – dijo Anawis mientras tiraba algunas figuras de arcilla explosivas a los “centauros”. Pareció que los dos encapuchados nos tenían quizás algo de respeto, pues se fueron volando montados en el gran cuervo minutos después que Yuffie tirara su shuriken, con ellos, las demás criaturas se fueron, y una nota cayó al suelo, red fue corriendo hacia el papel y lo leyó en voz alta: “Esto solo era un aviso, preparaos bien la próxima vez.”

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Un… ¿aviso? – cogí el papel y lo miré bien, la letra me era desconocida. Habrá próxima vez. – tormenta aseguró. ¡Estaremos preparados! – Yuffie como siempre tan optimista. Empezó a oscurecer.

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Será mejor que nos pongamos a cubierto. – dijo Anawis mirando por todas partes.

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Si. – Cloud abrió la boca por tercera vez en ese día.

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Nos pusimos debajo un porche de un viejo edificio, empezaba a granizar, algo bastante raro. ¿Granizo? – mawiia puso la mano fuera del porche, le cayeron varios pedruscos pero solo dos, y pequeños, lograron colocarse en su mano, mawiia nos acercó los trozos. Esto no es granizo… no se deshace, sino que desaparece – dije yo mirando como las dos pequeñas bolitas desaparecían entre algunas especies de luces blancas. ¡¡Quiero verlo yo también!! – dijo red intentando saltar, mawiia le señaló la calle, en ella miles de pedruscos de distintos tamaños desaparecían. Nos quedamos absortos al ver tal acontecimiento, pero no duró mucho, apenas fue un cuarto de hora, quizá menos aun.


Salimos del porche como toda la gente que se había refugiado de la extraña “pedrada”. Nos dirigimos al norte de la ciudad, allí había escombros de edificios y una gran iglesia en ruinas, en ese lugar era donde estaríamos más “a salvo” ya que a no ser que nos siguieran desde el aire, era casi imposible adivinar que iríamos y estaríamos allí. -

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Llegamos a los escombros de los edificios que antes habían estado allí, eso me hizo recordar algunas cosas y apreté los puños, pero nadie tubo la atención en mí y no me vieron, aún así, estaban todos callados, seguramente también recordarían algo. Llegamos a la iglesia en ruinas, el techo estaba descubierto, ya que se habría caído con el tiempo, los cristales tenían preciosos mosaicos que seguramente tendrían un significado, algunos bancos estaban hecho pedazos, pero otro estaban enteros, no pude aguantar, me senté en el primer banco, junté las manos y cerré los ojos, no, no rezaba, ya que yo no creo en nada, pero sí, que al hacer eso, sentí un gran alivio, los demás me miraron absortos queriendo decir “¿y ahora que hace?”, así que me volví a levantar. ¿Taty, donde está fynt? – le pregunté. ¿Qué? Aquí… - miró a su lado, miró por todas partes, y no estaba. Mirad. – red se puso a leer un papel que vino volando con la brisa que entraba por la puerta de la gran iglesia, volvió a leer en voz alta: “Tengo otro objetivo.” Mawiia cogió la carta, la estrujó con la mano derecha y la lanzó hacia fuera, estaba furiosa y confusa.

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Lo que nos faltaba ahora, separarnos.- tormenta se mostró sin interés por lo que pudiera ocurrirle a fynt. ¿Otro objetivo?... ¡QUE OBJETIVO! – mawiia furiosa fue caminando hacia el fondo de la iglesia, una vez dio con la pared, le pegó una patada y se sentó agachó la cabeza y pegó un puñetazo al suelo. Cálmate, así no arreglas nada. – no pude evitar expresarme. Me miró mal y siguió pensando en lo suyo. Respiré hondo. Está bien, iremos a buscarle. – dije suspirando, mawiia levantó la vista y se apartó de sus pensamientos, acto seguido se puso de pie y se fue para afuera. – estaré esperando – soltó mientras se iba. ¿ir a buscarle? – dijo Barret que hasta entonces se mantuvo callado. Si, ir a buscarle, lo oíste bien. – Zack le aclaró. No quieras ver a mawiia enfadada. – Anawis se le escapó la risa.


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Entonces ¿a que esperamos? ¡VENGA! – dijo Yuffie toda enérgica. Bieeen, que remedio… - cid se cruzó de brazos y nosotros salimos afuera, mawiia ya estaba preparada, y nosotros también. Era la hora de acabar con los secretos y saber toda la verdad.

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Personajes que se hicieron realidad.- 14- ¡Basta de secretos! Nos pusimos en marcha inmediatamente, éramos unos pocos, ya que los demás se quedaron en Midgar a la espera de noticias. Solo éramos seis personas y un canino: Yo, Mawiia, Zack, Yuffie, Tormenta, Anawis y Red. Caminamos durante horas, andábamos escasos de toda provisión y delante nuestro, un inmenso terreno rocoso y desértico por el que seguramente tendríamos que cruzar.

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¿tenemos que ir por ahí…verdad? – dijo Yuffie cansada. Eso creo. – dije yo mirando por todas partes. Es por ahí, sí o sí. – mawiia acabó la duda. Entonces a que esperamos. – tormenta empezó a caminar. ¿Siempre es tan borde? – preguntó Zack. No es borde… es… es el. – dije yo poniéndome a caminar también. Los demás nos siguieron. Caminamos por aquella especie de desierto varias horas, no se acababa nunca, pero aún así, ya era por la superioridad y el orgullo o por que el corazón nos guiara, nadie paraba de caminar. Hasta se hizo de noche, seguíamos caminando, hasta los depredadores de aquél antro nos acechaban, pero seguíamos caminando, aunque, algunos ya escasos de fuerza se dieron cuenta.

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Oíd, si alguien cae sin fuerzas le dejaremos atrás. – dijo tormenta mirando a su alrededor. ¿¡Por qué!? – mawiia le gritó algo cansada. Es obvio. – siguió él. A tu alrededor, especies de hienas y buitres nos acechan, si caes no dudarán en atacar. – dije señalando algunas sombras que se escondían tras las grandes y viejas rocas de aquel paisaje muerto.


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Mawiia me agarró del brazo. No pienso soltarme. – sus nerviosas palabras describían que sentía miedo hacia los carroñeros. No voy a dejar que te hagan nada. – dijo Zack poniéndose al lado de mawiia. Eso espero. – mawiia seguía nerviosa. No te preocupes, como carroñeros que son, primero tienen que esperar a que mueras, y no creo que te de tiempo con nosotros aquí. – red la intentó calmar, pero a mawiia no le hizo mucha gracia. Mirad, ¡ya casi estamos al final! – Anawis señaló el horizonte, aún faltaban kilómetros para salir de allí, pero sí que era verdad que habíamos recorrido la mayor parte. ¡Pues venga! – Yuffie intentó correr pero la agarré del brazo. ¿Dónde te crees que vas? Te agotarás rápidamente si corres hasta la salida, y, ¿no es precisamente lo que deseas verdad? – la advertí. Si… supongo que tienes razón, no quiero ser la comida de esas bestias asquerosas. – Yuffie captó mi advertencia y volvió a ponerse a nuestro lado. Nos íbamos agotando de tanto caminar, los carroñeros nos veían venir escasos de fuerzas y no dudaron en acercarse dando sigilosos pasos, o acechándonos más cerca que antes. Estaros atentos, no parecen amigables. – dijo Zack mirando a su alrededor. Yuffie agarró más fuerte su enorme shuriken. Agachaos. – dije yo. ¿agacharnos? – mawiia parecía confusa. ¡Agáchate! – la empujé hacia abajo, todos nos agachamos. ¿Se puede saber porque tenemos que hacer esto? – mawiia parecía no entender la situación. Shhh ¡habla más bajo! – le dije en voz baja. Nos pusimos todos escondidos en una enorme roca que estaba a unos pasos más adelante, alguien se acercaba. Los que podíamos, echábamos ojo para vigilar quien venía, estaba oscuro así que no lográbamos ver mucho.

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¿puedo mirar yo? – dijo mawiia colocándose bien el auricular. ¡Claro! ¡gracias Taty! – la abracé sin hacer ruido y apreté dos veces el botón rojo de el auricular, de un lateral de éste salió una especie de “pantallita” que se colocó delante de mi ojo derecho, miré otra vez quien venía y pude ver, esa especie de “pantallita” me hacía poder ver en la oscuridad, aún y así no se veía del todo bien, pero algo era algo. - ¿Qué he hecho? – dijo mawiia en voz baja. - darme una idea. – le seguí yo. - ¿Ves algo o alguien? – me preguntó Anawis intentando mirar.


- Sí, son… son dos personas con… con una especie de ser raro, no lo puedo ver bien, es de color negro o oscuro, solo sé que tiene unos ojos brillantes como el oro, y las pupilas son semejantes a las de un gato. -

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¿Un dragón quizá? – preguntó Zack. No… es grande, pero no noto ningún tipo de alas. – confirmé. Bueno… ¿Qué puedes decir de las dos personas? – me preguntó mawiia. Pues… no gran cosa… van vestidos todos de negro, pero parecen estar hablando entre ellos, ahora que miro bien… parece estar peleándose. – miraba absorta. ¿peleándose? – mawiia se impacientaba, ella también quería ver. Esperad… hay más personas… - dije mirando cómo se mostraban mas siluetas de lo que parecían ser personas. ¿Mas? – preguntó Anawis. Si, más… - le contesté. ¿Cuántas más? ¿puedes distinguir el número? – tormenta abrió la boca. … sí… diría que son… ¡son diez! – dije alarmada por el numero. ¿diez personas? – mawiia se puso a pensar. No, nueve personas y un animal… un mamífero, un can me atrevería a decir, lo siento, no puedo ver mucho…. – me disculpé. Que hacemos… ¿atacamos? – Zack puso la mano derecha en el mango de su espada. No, espera… ¡No puede ser! – grité fuertemente. Los 10 miraron la roca en la que estábamos. ¡QUIEN ANDA AHÍ! –dijo uno de ellos. Yo me tapaba la boca con una mano. Muy bien Taty, me haces callar y a ti solo se te ocurre gritar – me dijo mawiia en voz baja. Lo siento… - intenté exculparme. Cuando oímos que alguien se acercaba a nosotros.

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HE DICHO, ¡QUE QUIEN ANDA AHÍ! – los 10 venían poco a poco, uno de ellos nos gritaba. Chicos, ahora solo queda afrontar, perdonad por haberos metido en esto… todos nos levantamos, salimos del que había sido nuestro escondite y empuñamos nuestras armas, yo saqué una linterna de mi bolsa, anteriormente, antes de irnos, Cid nos dio una a cada uno, los siete sacamos las linternas y apuntábamos a aquellos desconocidos.

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De que me suenan estos tíos… - dijo Zack mirando a los diez.

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Lo sabía, nueve personas encapuchadas y un can, solo podíais ser vosotros. – mawiia apuntó al can con su linterna, allí se descubrió todo.


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¡Él es…! – Anawis se sorprendió al ver el can.

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Entonces, si no me equivoco los demás tienen que ser… - les apunté a los nueve con la linterna.

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Vaya, nos habéis encontrado. – la voz de aquél que habló me sonaba.

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Vamos a tener una gran charla todos aquí y ahora. – quería respuestas, supongo que como todos los que me acompañaban.

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¿Una charla? – me preguntó uno de ellos todo “chulito”.

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Si, una charla, por cierto ¿Qué hace el que no estés con Sandy, Sasuke? – le delaté.

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Cosas importantes, además, a ti que te importa. – me contestó de mala manera.

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Mucho, naturalmente. – le seguí.

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¡Fynt! ¡Porque te marchaste! – mawiia le gritó preocupada.

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Creo que lo dejé bien escrito en… - fynt no pudo acabar la frase porque mawiia le corto.

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¡EN LA NOTA! ¡EN ESA ESTUPIDA NOTA! – se puso furiosa.

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Cálmate, una cosa es tener una charla, la otra es armando jaleo a gritos. – la apacigüé.

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Como quieres que me calme.- siguió ella.

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Tormenta sonrió. ¿Qué hace que estéis todos reuniditos? ¿Amor de hermanos? Eh, Sasuke y… ¿tendría que decir tu nombre? – tormenta les estaba retando. Yo me di cuenta quien era el otro. ¡DONDE ESTA CHAVE! –grité. Ella está muy bien, no hace falta que te preocupes. – me dijo arrogantemente. Le miré mal. Tenía tantas preguntas en la cabeza que ahora se contestarían.


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Personajes que se hicieron realidad.- 15- ¡Basta de secretos!- Quiero, ¡La verdad!

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Te ves muy seguro de ti mismo… - más personas aparecieron de la nada.

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Oho… cuantas personas… ¿por cuál empiezo? - tormenta se burlaba de ellos.

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No hagáis nada son muchos y… - Anawis parecía preocupada.

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Anawis, no te preocupes, no creo que sean tan cobardes de atacar en número, aparte de que hay varias personas… - la seguí.

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¡No me has contestado a mi pregunta! – mawiia siguió.

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Niña, cállate, me alteras. – una de las nuevas personas mandó a callar a mawiia. Mawiia se ponía cada vez más furiosa y tormenta parecía seguro de sí mismo, Zack no decía nada pero estaba al tanto, Anawis estaba preocupada, yo quería respuestas, y en cuanto a Yuffie y a red… ellos nos ayudarían en cualquier opinión.

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Taty… no creo que puedo sostenerme. – mawiia apretaba los puños.

-

O te sostienes o te sostengo yo, que prefieres. – la miré mal, pareció captar mi mirada.

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Ohh… ¿vais a pelearos? Perfecto…- me dijo uno de ellos retándome.

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¿Prefieres que lo haga contigo o con ella? De todas formas… no creo que haga falta pelear… solo quiero unas respuestas… creo que no pido mucho. – intentaba pasar de sus arrogantes palabras, pero mi ira se sostenía por un hilo.

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Respuestas… - los diez de antes se iban retirando, pero como ellos eran los que me podrían contestar, tiré varios kunais que se clavaban delante de estos.

-

No vais a ninguna parte. – les dije molesta.

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Vuelve a hacer eso y no dudare en actuar. – me dijo uno.

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¿De veras, Silver? Me parece perfecto, pero que os aliéis con esos… habéis caído muy bajo. – le retaba.


El me miró mal y caminó unos pasos hacia delante. -

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¿Quieres respuestas no?... qué tal si te las doy yo mismo. – venía hacia mí con fríos pasos. ¡Mychan! ¡No decías que nada de luchar! – dijo Yuffie alarmada. Esto es cosa mía, apartad. – mis compañeros se apartaron hacia un lado, y las personas del otro lado también, un gran espacio quedaba entre yo y Silver. Pónmelo fácil. – me subestimó. Me desabroché la cremallera de la capa que llevaba encima, él se la quitó. Vaya… ¿no puedes cargar con ella? – le llamé debilucho por toda la cara. ¡Eso lo veremos! – vino corriendo hacia mí, con los puños preparados, yo me agaché, el saltó, estiré los brazos, le cogí por la ropa y lo tiré hacia atrás, éste caía empotrándose contra una roca. Me levanté y me volví a abrochar la cremallera de la capa, pero dejándola medio abierta por la parte de abajo para poder caminar y correr sin problemas. Ugh… esa maldita es fuerte. – dijo uno de los del bando de “enfrente”. Silver, mientras, se intentaba levantar, pero apenas podía poner una mano en el suelo. Si no me dais respuestas… puede haber próximos como él. – mi furia crecía. Un encapuchado de los diez, vino caminando hacia mí, yo supe quien era, porque no me guardaba ningún tipo de miedo. ¡Cuidado! – dijo Yuffie.

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¡Como habéis caído tan bajo como para uniros a esa estúpida organización! – le grité.

-

Estás equivocada, Yo no me uní a ellos. – seguía andando hacia mí.

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Pues parece que los demás sí. – yo seguía con mi opinión.

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¿De qué están hablando? –dijo Zack confuso.

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Es difícil de explicar… - mawiia no encontraba las palabras.

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Anawis fue corriendo hacia un encapuchado de los de allí, pero yo la cogí por el brazo. ¿de verdad quieres ir? – le dije. Ella se puso a pensar, y parece que mi opinión no le valió de nada, se me soltó del brazo y comenzó a andar, pero, lo que parecía un encuentro equivocado acabó siendo una tremenda emboscada, delante de ella una persona la paró, y, a nuestro alrededor, también aparecieron más personas. Una emboscada. – dijo tormenta agarrando su espada.


Había tantas personas y tan poca luz como para poder ver quiénes eran que no lo dudé y aprovechando que tenía magia negra, agarré mi vara e hice que amaneciera un poco, después, miré a mí alrededor, no me podía creer quienes había. -

¡SANDY! ¡CYNDER! Y… ¡CHAVE! ¡QUE HACEIS AQUÍ! – las miraba perpleja. Pero me sorprendí más aún al ver los ojos de Sandy, sin dudarlo tiré un kunai a chave, esta desapareció entre una nube de humo blanco.

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Donde está la verdadera chave. – dije mirando por todas partes. De verdad… ¿quieres saberlo? – me dijo uno de los de la organización a la que yo detestaba. Cállate estúpido Akatsuki. – mi furia crecía.

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Solo voy a hacer dos preguntas… donde tenéis a chave y… donde habéis dejado a Kadaj. – agarré el mango de mi espada. Un akatsuki se rió cuando dije el nombre de Kadaj.

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¿Kadaj? ¿No es ese niño infeliz al que vi? – dijo riéndose. ¡DONDE ESTA! – le grité. Uuuui, que se enfada. – dijo otro akatsuki. Taty, cálmate… - mawiia intentaba hacerme reflexionar.

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Dejadnos esto a nosotros… - Sasuke utilizó su Doujutsu, Sandy y cynder le siguieron, pero me sorprendí al ver el Doujutsu de Sandy y Sasuke.

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Sandy… ¿cuándo lo conseguiste? – dije alarmada.

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Ella se quedó callada. Te he preguntado. – seguí yo. Pero seguía callada. ¿Crees que eso importa ahora? – Sasuke me cortó. Mychan, no estuvo bien lo que le hiciste a mi Silver. – dijo cynder ayudando a levantar a Silver. ¡Basta! – Anawis intentaba parar el enfrentamiento. ¿No vas a ayudarme a parar esto? – señalé a un encapuchado de los diez de antes. ¿Qué quieres que haga? – me contestó. Haz que Sasuke reflexione, después de todo es tu amigo. – le presioné. – aparte también eres mi… - seguí. Tengo un asunto pendiente contigo. – Sasuke me cortó señalando a tormenta. Si… creo que este es el mejor momento… ¿no te parece? – tormenta aceptó su desafío. Sin lugar a dudas. –Sasuke sonrió.


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A qué viene esto. – le pregunté a Sandy. Supongo que, cada uno… elige su destino. – me respondió, pero no supe que quería decir con esas palabras. ¿Acaso quería luchar? Parad… - Anawis se agarró al brazo de un akatsuki. – ¡ayúdame a parar esto! – siguió. Este no le dijo nada. No me hace mucha gracia esto… - Red se dio cuenta de que allí habría pelea si o si, el can que iba con los encapuchados lo miraba detenidamente. A mí tampoco me hace mucha gracia… - Yuffie miraba a todos. Cuando salió alguien que descubrió su rostro de la capucha, era rubio, ojos verdes y parecía querer calmar la situación. Sandy le miró. Esto no lleva a ninguna parte – dijo Kai, que así es como se llamaba. Sandy se quedó callada. No me digas, que ahora te acobardas. – dijo un akatsuki de nombre Hidan. No me acobardo, soy lógico. – le plantó cara.

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¡Estoy de acuerdo! – Anawis le siguió, parecía tener esperanzas en que eso acabara.

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No es tan fácil como parece Anawis… - le contesté. El can de desconocido nombre para algunos se tiró encima de red y empezaron a pelear.

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¡No me ha gustado eso! – red miraba furioso al otro can. ¡Red! ¡Estás bien! – Yuffie quería acercarse pero tenía respeto hacia el otro canino.

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Parece que el perrito ya tenía ganas de parar la alargada conversación.- se burló otro de los integrantes de aquella organización.

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A mí no me hace ni pizca de gracia – le miré mal. Ahora que hacíamos, ¿luchar e intentar ganar? Ellos nos superaban en número, ¿escapar? Nos tratarían como cobardes y nos subestimarían. ¿Entonces?

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Personajes que se hicieron realidad.- 16Persiguiendo las Dudas. Sin Saber que hacer se siguió la conversación.


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Esto no tiene sentido. – Kai seguía con su opinión.

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¡Apoyo eso! – Anawis le seguía.

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Cállate un rato, chaval, ¿quieres? – dijo Sasuke mirándole con su imponente Doujutsu.

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Anawis apártate. – le dije con varios kunais en las manos.

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¿El qué? ¿Qué vas a hacer? – me preguntó confusa.

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¡Aparta! – Anawis se agachó, tiré montones de kunais hacia todo el bando de “enfrente”, y todos explotaron tras una inmensa capa de humo blanco ahogante.

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¡Clones sombra! – dijo mawiia absorta.

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No, todos no eran clones sombra. – dije señalando a algunas personas que aun quedaban en pie y a Silver que seguía en la roca tumbado.

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¿Cómo supiste que los principales no eran reales? – me preguntó Anawis agarrándose al chico de antes, que éste si era real.

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En el momento en que Hidan abrió la boca para hablar de Kadaj… algo me dijo que estaba forzando su vocabulario, solo me hizo falta asegurarme, justo antes cuando tiré los kunais delante de los clones de los encapuchados que querían irse, pude ver como los esquivaron con miedo, eso es una prueba irrefutable de que si eran tocados todo se descubriría, después la forma de hablar de Hidan me lo dijo todo. – dije mirando por todas partes. – pero, lo que no entiendo, es como vinieron personas reales. – dije mirando a Silver.

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Quizá porque si Silver atacaba, era herido por ti y desaparecía, como dijiste tú antes, se descubriría todo. – tormenta acabó mi duda.

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¡Sí! Eso valdría… pero entonces, ¿porque Deidara es real? El no ha dicho nada ni dentro ni fuera de la conversación, así que, supongo que aquí no tendría que hacer nada. – dijo mawiia basándose en la opinión de tormenta.

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El caso es que yo no quería entrometerme en esto, si, tendría que ser eso. – dijo seguro de sí mismo.

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Sonreí. O eso… o es que querías ver a Anawis, chaval, que se te nota desde un kilómetro, no te has soltado de ella para nada. – dije delatándole.


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Eh… si bueno… yo… el caso es que…- rojo como un tomate intentaba encontrar palabras para contestarme. Miré a Silver, Miré detrás nuestro, los carroñeros aún estaban allí ansiosos por atacar en cualquier momento. No podemos seguir con esos sabuesos babosos persiguiéndonos. – dije sacando mi vara de magia negra. ¿Qué vas a hacer? – preguntó Yuffie algo temblorosa. Darles de comer, naturalmente. – sonreí mientras miraba a Silver. ¡PORQUE ME MIRAS ASI! –Silver, consciente de lo que podía suceder, intentaba escapar, pero tenía pocas fuerzas para arrastrarse. Ooohh… el niño tiene miedo… tranquiiilo… quizás tarden un poco más. – hice aparecer algunos huesos con resto de carne alrededor de Silver, incluso algún hueso se le colocó encima la ropa, nosotros nos apartamos dando pasos hacia adelante y los carroñeros ansiosos saltaron a comerse los restos de lo que podía ser un animal, Silver aterrorizado gritaba auxilio. Que molesto. – tormenta fue caminando hacia delante. Espero que te acuerdes de mí, parece que jugarás un poquito. – nos fuimos todos andando, terminando de cruzar ese antro indeseable.

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Te has pasado un poco, no me gustaría estar en su lugar… - Anawis se llevó consigo cogida del brazo a Deidara.

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No me gusta que me ataquen. – dije poniéndome el collar. Mientras hablábamos de lo ocurrido acabábamos de cruzar el barranco, al final de éste, un cartel de madera clavado a un palo también de madera nos indicaba el camino: “  Senda de Las Dudas | Barranco de las bestias”

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Hemos cruzado el barranco de las bestias… por lo que ahora nos toca la Senda de las dudas… - dijo red mirando el viejo cartel. Te…te…¡¡¡¡tenemos que cruzar eso!!!! –Mawiia gritó alarmada señalando lo que parecía ser una extraña entrada. Me temo que si… - Anawis se agarraba cada vez más fuerte al brazo de Deidara.

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Quien no venga se queda atrás. – tormenta como siempre se adelantó.

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De verdad… ¿siempre es así? – Zack me volvió a preguntar lo mismo de antes.

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Si, solo que a mí me gusta. – sonreí y me adentré en la Senda, los demás, algo miedosos me siguieron.


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Senda de Las Dudas… la verdad es que el nombre lo dice todo… -Red, al igual que todos, se quedó exhausto al ver el lugar que teníamos que cruzar. Nada comparado con el Barranco de las Bestias que era desértico, la Senda de las Dudas estaba repleta de flora, y como no, seguro que de fauna también, el suelo era fértil, había montones de plantas, grandes, pequeñas, dentadas, ovaladas, largas, cortas, simples, complejas, árboles centenarios, incluso milenarios, entre ellos, lianas que colgaban de un sitio para otro… De tanta frondosidad que habitaba, apenas se podía ver el cielo, pero parecía que empezaba a hacerse de día. Caminamos durante bastante rato, llegamos a un río, era demasiado hondo como para cruzarlo nadando, y tenía mucho corriente, a unos kilómetros más adelante, se encontraba un puente, pero no parecía muy seguro, era un puente de esos de cuerda, estaba muy desgastado, seguramente de los años que habría soportado, pero era nuestra única solución.

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Chicos, me temo que tendremos que cruzarlo. – dijo Yuffie señalando el puente. Si… pero también parece que se caerá en cualquier momento, apenas dos cuerdas sujetan cada lado. – mi optimismo decaía por momentos. Ya, ¡pero somos ninjas! – dijo Anawis orgullosa de su oficio. Sí, eso también es cierto. – mawiia se aventuró corriendo hacia el puente.

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Bien… pues sujetaos todo lo fuerte que podáis. – llegamos al puente, nos lo mirábamos atónitos. ¿Cómo podíamos cruzar una cosa que parecía que iba a caerse en cuanto pusiéramos un pie?

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Quien no se dé prisa en cruzar se queda atrás. – como siempre tormenta se adelantó, sin pensar en nada, fue al tanto mirando donde pisaba, lo cruzó en minutos, mientras, nosotros seguíamos al otro lado mirando el puente.

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¿Es que tengo que seguir yo solo? – dijo tormenta desde el otro bando.

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¡No! Ni en broma. – respiré hondo, hice el corazón fuerte, y como alma que se lleva el viento crucé el puente corriendo, justo terminaba de cruzarlo cuando los demás, en medio del puente, se agarraban fuertemente, ya que una ráfaga de viento les cogió y el débil puente de cuerda se balanceaba de un lado para el otro.

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¡¡¡AAAAAAHH!!! ¡¡Tatyyyy no creo que aguanteee!! – mawiia me gritaba.

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¡Seguid andando! – les animé.


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¡No podemos! ¡Esto se balancea más que un burro en brazos! – dijo Yuffie agarrándose todo lo fuerte que podía. Yo miré detrás de mí, allí se acababa la Senda, así que lo aproveché. ¡Si lográis cruzar el puente saldremos de este lugar! – sabía que esas palabras les harían reaccionar. Ellos contentos no se lo pensaron dos veces y echaron a correr eufóricos, yo agarré a tormenta y echamos a correr hasta la salida de aquél lugar, fuéramos donde fuéramos, todo era seguir.

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¡¡¡¡Espéranos!!!! – los demás nos siguieron, llegamos a otro cartel: “  Tierras Del Infierno | Senda De Las Dudas” Nos quedamos callados mirando el paisaje volcánico y ardiente que se nos mostraba justo delante de nosotros, red abrió la boca para acallar el silencio.

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Si cruzamos la Senda de las Dudas… ahora nos toca… las Tierras del infierno… dijo mirando aquél lugar.

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Exacto, pero, ¿podréis cruzar? – Sandy, Sasuke, cynder, y un acompañante mas, Kakashi, aparecieron delante nuestro a unos largos metros, en las Tierras del Infierno. Nosotros entramos dando fríos pasos en las Tierras del infierno, cuando llegamos a pocos metros de ellos, yo seguía con mi pregunta principal.

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Donde esta Kadaj. – todos nos preparamos, allí habría lucha, yo me desabroché la cremallera de la capa, y en ese momento, aparecieron tres personas más: dos akatsukis y un encapuchado, ahora estábamos casi en las mismas condiciones, nosotros éramos ocho en un bando y ellos siete en el otro.

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Yo me quedo con él. – dijo tormenta señalando a Sasuke.

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Me parece perfecto, tenemos que arreglar algo tú y yo. – Sasuke le aceptó el desafío.

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Entonces yo lucharé con cynder. – mawiia se adelantó unos pasos.

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Perfecto, pues. – cynder sacó algunos kunais.

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Yo, lucharé con mi “amiguito” tobi. – Deidara señaló a un akatsuki.


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Tobi se siente feliz. – dijo éste.

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Anawis se encaró contra Kakashi, Yuffie contra otro akatsuki llamado Zetsu, y Zack contra el encapuchado. Yo no lucharé. –dijo red apartándose.

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Entonces, supongo que me toca contra ti, Sandy. – la miré.

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Eso veo. – sacó su nuevo Doujutsu.

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Antes dime como lo conseguiste. – me puse furiosa al pensar quien pudo ser.

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Bueno… hay alguien que nunca has visto… ni a aparecido… me atacó, así que no tuve más remedio. – las últimas palabras las dijo demasiado relajada. – fue fácil – añadió.

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¡¿¡USASTE A CHAVE!?! – grité sorprendida.

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Ella se calló, eso me lo dijo todo. ¡DESDE HOY, CONSIDERATE MI RIVAL! – me enfadé y me puse en posición de ataque. DESCUIDA. – hizo lo mismo. NO VOI A MIRARTE A LOS OJOS, SOLO DE PENSAR COMO LO CONSEGUISTE… la advertí. Bueno, ¡ahora no es hora de hablar! – todos, con nuestros respectivos contrincantes, atacamos. Iban enserio, Íbamos en serio.

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Personajes que se hicieron realidad.- 17- Yo iré a por Él. Sandy se tiró encima de mí, yo lo esquivé, Sasuke y tormenta forcejeaban con sus armas respectivas, tormenta procuraba no mirarle a los ojos, Zack tenía más suerte contra el encapuchado, Anawis esquivaba a Kakashi, mawiia y cynder optaban por los golpes cuerpo a cuerpo, Deidara ganaba a tobi en combates cuerpo a cuerpo, pero éste también le tiró varias veces al suelo, Yuffie le lanzaba todo tipo de armas a Zetsu, este se protegía con su especie de caparazón. Eran combates casi igualados. Mírame a los ojos si tienes lo que hay que tener. – Sasuke intentaba provocar a tormenta.


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No me hace falta mirar a los ojos a una sabandija como las de tu maldita especie. – tormenta le ignoraba. Nosotros, cansados por todo el recorrido hecho, esquivábamos y devolvíamos los golpes, pero no era suficiente, ellos, repletos de odio en sus múltiples ataques, nos retenían en cada uno de ellos.

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¡Maldita planta! – Yuffie no podía contra Zetsu. Acércate niña. – la provocaba él. Iban pasando los minutos, nada cambiaba, todo era igual, intentar que no te pillasen con la guardia baja en uno de sus ataques, y no mirarle a los ojos si tu contrincante utilizaba Doujutsu, era complicado, pero si queríamos pasarles, teníamos que afrontar cualquier de las situaciones que se nos presentasen. Zack ganaba considerablemente al encapuchado, minutos después, ya lo había tumbado, éste desapareció muriendo entre polvo negro.

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Uno menos. – dijo Zack orgulloso de sí mismo, se reunió con red, ahora eran dos refuerzos. ¡Red cúbreme! – Yuffie no podía alcanzar a Zetsu de ninguna manera. ¡Bien! – red se tiró contra aquél mitad hombre mitad vegetal, consiguió agarrarse con las garras y los colmillos, ahora que lo tenía bien agarrado Yuffie solo tenía que acabar. ¡Agárrate fuerte! ¡Necesito darle de un solo golpe! – Yuffie preparó su enorme shuriken. Date prisa. – red le contestó como pudo. Mientras, Mawiia, un poco agotada, Aguantaba los golpes de cynder, cynder intentaba por todo lo alto que la mirase a los ojos, pero nada, mawiia aguantaba mirándole de cuello para abajo. Anawis lo tenía más complicado con Kakashi, pues éste era más experto, aún así, alejados de los demás Anawis le intentaba alcanzar con trampas explosivas de todo tipo, algunas de las trampas casi tocaban a Kakashi, pero éste escapaba de ellas. Por otro lado, Tobi, era un poco patoso, por eso algunos de sus ataques fallaban, Deidara aprovechó uno de ellos y le arreó un golpe en la nuca, tobi caía desplomado en el suelo, quien sabe si desmayado, o quizás, algo peor. -Nunca me has gustado. – dijo Deidara mirando con desprecio a tobi, pocos minutos después se reunía con Zack.

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¿Acabaste tú también? – preguntó Zack. Si, aunque pensaba que sería más fácil, se me ha resistido bastante. – aclaró Deidara.


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Yuffie, preparada con su shuriken, atacó a Zetsu, clavándole el arma, que perforó su “armadura vegetal”, red lo sostenía por los brazos de la mitad hombre, ahora, Yuffie solo tenía que lograr tumbarlo. ¡Se resiste demasiado! – decía Yuffie intentando dar golpes a Zetsu. ¡No pares! ¡Tenemos que tumbarle! – red apenas se podía agarrar, solo le quedaban los colmillos y algunas garras, ya que había tanto movimiento que no podía agarrarse como era debido. Mientras, yo seguía peleando duramente con Sandy, me tumbó más de cinco veces, yo también la tumbé, pero apenas fueron tres, el cansancio me podía, pero ahora no era tiempo de abandonar así como así. La ataqué por todos lados, pero nada, podía predecir cualquiera de mis movimientos con su Doujutsu, en cambio, ella se tomaba tiempo para golpearme, aún así, si tuviéramos que poner porcentajes o cantidades, cada tres de cinco golpes que me daba, yo los recibía.

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¿Es que necesitas eso para pelear? – dije refiriéndome al Doujutsu. No, solo que lo quiero probar con alguien. –dijo ella atacándome. Pues olvídate de que sea yo quien lo sufra – la esquivé. Cynder empotró a mawiia contra el suelo de un ataque. ¿¡Quieres parar de tirarme!? – dijo mawiia levantándose. No me sale de la bandana – dijo cynder con ironía. Entonces tendré que hacer que te salga. – mawiia sonrió, cynder no supo el porqué, pero detrás de ella, un clon de mawiia la agarró por la espalda, la verdadera mawiia se levantó y la apuntó con un kunai. Que, ¿te sale ahora? – dijo sonriendo su victoria. Pero aquella no era la verdadera cynder, ya que desapareció tras una nube de humo blanco ahogante. Mientras, Sasuke y tormenta seguían igual. ¿Aguantaras mucho más? – Sasuke seguía provocando a tormenta. Preocúpate de aguantar lo suficiente para satisfacer tu derrota. – esas palabras de tormenta enfurecieron hasta que cierto punto a Sasuke, que se abalanzó encima de tormenta y empezaron a forcejear, Sasuke dejó atrás su Doujutsu para ir directo a los ataques cuerpo a cuerpo. Estaban a pocos centímetros de un precipicio, una caída mortal, que les costaría la vida a los dos, sin darse cuenta de su situación seguían arreándose golpes. Mientras, mawiia seguía con cynder, que ésta apareció por detrás de mawiia sujetándola por los brazos, mawiia sonrió, cynder no supo el porqué y la soltó de inmediato. Caíste. –dijo mawiia riéndose en su cara. ¿qué? ¡Prepárate! – cynder se enfureció.


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Hui… creo que la niña se ha enfadado… - mawiia la provocaba. Pues si… ¡y mucho! – cynder se abalanzó sobre mawiia, hubo puñetazos, patadas, arañazos… asta mordeduras, las dos iban rodando por el suelo pegándose salvajemente. Mientras Zack y Deidara miraban las peleas, pero Zack no pudo esperar mucho:

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Voy a buscar a Kadaj. – dijo arto de esperar. ¡Espera un momento! ¡Tenemos que ir todos! – dije mientras paraba un ataque directo de Sandy. Vosotros tenéis para rato. – especificó. ¡No creas que aguantará mucho más! – dijo mawiia quitándose de encima a cynder. La que no durará mucho más eres tú. – cynder volvió a atacar. Zack, haciendo oídos sordos, se fue yendo tierras del infierno adentro.

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Después se queja de tormenta, ¡pero él le sigue el carácter! – Anawis por fin logró golpear al escurridizo de Kakashi, fue un puñetazo en toda la mejilla que lo hizo retroceder bastantes metros. Yo y Sandy dejamos de pelear al ver que Sasuke y tormenta caían por el precipicio.

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¡TORMENTA! – grité. ¡SASUKE! – gritó Sandy. Las dos fuimos corriendo hacia el precipicio.

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¡ESTAS BIEN! –dije mirando precipicio abajo. En cuanto pude ver una escena que no me hubiera imaginado, tormenta estaba agarrado a una roca saliente del precipicio y a la vez, con la otra mano, cogía a Sasuke que, en un falso y brusco movimiento que intentase hacer, la caída seria inmediata y mortal.

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¡Dios mío! ¡No le sueltes! – dijo Sandy alarmada. Tenemos que ayudarles como sea. – propuse yo. Si… muy bien… ¿Cómo? – Sandy miraba por todas partes y no se le ocurría nada. Miré por todas partes, y nada, no se me ocurría nada, no sé qué paso por mi cabeza cuando me intenté tirar precipicio abajo, pero Sandy me cogió del brazo.


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¡Se puede saber que haces! ¡No es momento para tirarse como si nada! – me dijo ella estirándome del brazo. Yo me caí al suelo. No me estaba tirando porque si. – dije levantándome. ¿Tuviste una idea? – dijo ella sorprendida. Más o menos. – aclaré yo. En cuanto mawiia y cynder vinieron alarmadas por nuestros gritos.

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¿Se puede saber que ha pasado? – decía cynder respirando rápidamente. Míralo tu misma… - señalé hacia abajo.

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Mawiia y cynder se quedaron sorprendidas al ver la escena. ¡Es que no nos vais a ayudar! – gritó tormenta mientras intentaba subir a Sasuke para que se agarrara.

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¡¡¡Que hacemos!!! – dijo mawiia alarmada.

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Magia negra. – dije yo sacándome el collar.

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Sí, pero, ¿qué harás con la magia negra? Por mucha magia que sea… no puedes hacerles levitar hasta aquí arriba. – dijo mawiia desilusionada.

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De momento tendrán puntos de apoyo. – el collar se transformó en la vara.

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¿puntos… de apoyo?... ¿te refieres a… algún sitio en el que aguantarse, por ejemplo? – cynder parecía entender.

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Si, no creo que sea mucho, pero lo intentaré. – alcé la vara hacia delante, puse la hoz mirando hacia el precipicio, y lo clavé en la pared de tierra, debajo de Sasuke salían grandes rocas que les servirían para estar de pie y a salvo al menos hasta que lográramos subirles.

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¡Funciono! – a todas se nos escapó un “uf menos mal…” Sasuke y tormenta se bajaron como pudieron y se quedaron de pié sobre las grandes rocas.

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Por fin. – dijo Sasuke mirando hacia abajo. La lucha parecía haberse calmado, pues todos dejaron de luchar, y los akatsukis resultaron ser otras personas transformadas en ellos.

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Cuanto tiempo perdido… - dijo red soltándose de una persona inocente. Si… - Yuffie se sentó en el suelo.


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Vaya, si que habéis durado poco. – un encapuchado habló sentado desde una gran roca. ¡Fynt! – mawiia se giró. Bueno… creo que iré a divertirme un poco con dos personas insignificantes. – se transformó en tigre y se fue corriendo hacia la dirección en que fue Zack, y seguramente, Kadaj.

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¡¡DONDE VAS!! –mawiia fue corriendo hacia él.

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¡Espérate! – la agarré del brazo.

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¡Qué quieres! – me dijo intentando soltarse.

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¡Iremos todos! – la miré mal y se paró. – antes tenemos que subir a Sasuke y a tormenta, ¿entiendes? – añadí.

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Está bien… pero como no os deis prisa me voy. – se cruzó de brazos y esperó. Fui hacia el precipicio.

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Quien tiene elemento de tierra o aire. – pregunté. Kakashi tiene tierra, mawiia y tu aire… - dijo cynder. Entonces, será fácil… si es que Kakashi quiere cooperar claro… - dije yo. ¿Qué debo hacer? – Kakashi vino donde estábamos. Pues, si te sería posible, alzar un poco las rocas. – dije yo calculándolo todo. Le ayudaré. – dijo cynder. Los dos pusieron las manos sobre el suelo, cerraron los ojos y se concentraron.

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Vamos tatah, puedes hacerlo. – Sandy la animaba. Yo miré a mawiia, ella vino hacia mí, las dos nos concentramos y analizamos el viento de aquél lugar, era escaso, pero había bastante, nos sentamos en el suelo, respiramos hondo y aumentamos la velocidad del viento, imaginamos como se elevaban las rocas, también imaginamos que un fuerte viento erosionaba los bordes de las rocas, para que éstas, pudieran moverse con facilidad, en unos momentos, las rocas sobresalían del precipicio, encima de ellas tormenta y Sasuke que miraban atónitos lo que yo, mawiia, Kakashi y cynder logramos hacer en apenas diez minutos. Los dos saltaron de las sobresalientes piedras y se reunían con nosotros, yo y mawiia nos miramos y asentimos con la cabeza, hice una señal con el brazo y cogí a tormenta y a Anawis del brazo, todos los de “mi bando” nos fuimos corriendo en la dirección en la que fueron fynt y Zack, Deidara Yuffie y red nos siguieron, y cynder Kakashi, Sandy y Sasuke también.


¿Por fin acabaría la búsqueda?

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Personajes que se hicieron realidad.- 18- El Valor De Perderles… Juntos de nuevo, quien se lo iba a imaginar, volvíamos a estar las 5 amigas juntas, y esta vez, el lazo creado anteriormente no se rompería, al contrario, se hacía cada y cada vez más fuerte, ¿rivalidad? En esos momentos no existía, no se sabía lo que era. Las Tierras del Infierno, un lugar con un calor sofocante, cubierto de tierra y piedra, y rodeado de volcanes que parecían entrar en erupción en cualquier momento, esas tierras por fin se acababan, ahora vendría el que sería nuestro penúltimo lugar el que atravesar, como no, volvimos a pararnos delante de un cartel: “ Sendero del Umbral | Tierras del Infierno”

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Si cruzamos las tierras del infierno… - red abrió la boca como había hecho en los otros carteles. Ahora nos toca el sendero del umbral. – le cortó tormenta. Seguro que nos queda poco.- dijo mawiia. Esta vez, fue ella quien se adelantó, corrió y se adentró en el sendero, nosotros la seguimos. ¡Espérate! ¡Llegaremos todos! – le grité para que bajara su ritmo. ¡Por eso! ¿Qué importa si llego antes? – pasó de mi comentario y siguió en su ritmo, no nos quedó otra que ir más rápidos.

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¿¡Por que quiere ir tan rápido!? – preguntó Sandy mientras corríamos.

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Está preocupada, supongo que como yo… - le contesté y aceleré mi ritmo, iba igual que mawiia.

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No les entiendo. – dijo cynder moviendo los brazos, Sandy asintió con la cabeza. Mientras, tormenta y Sasuke, a pesar de estar “en paz” no se dirigían apenas alguna palabra, pero los dos competían en haber quien corría más y mas rápido, solo en contemplarles unos minutos, se notaba desde metros, supongo que no superarían nunca su competitividad.


El Sendero del Umbral, tal y como su nombre lo describía, estaba lleno de sombras, ya que, los árboles de aquél sitio frondoso, eran abundantes de hojas. Estas, proyectaban una triste sombra en aquél suelo mojado por algún tipo de lluvia que seguramente estuvo horas sin cesar, ya que había grandes charcos. Mawiia, de tanta prisa que tenía, no se fijó en nada, y se tropezó con una raíz de un árbol que sobresalía, segundos después estaba en el suelo tirada levantándose de la caída tonta que tubo. -

¿Estás bien? – la ayudé a levantar, tenía una pelada bastante grande en la rodilla, apenas sangraba mucho, pero tenía toda la pinta de doler más que un simple corte.

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Es solo una pelada… ¡vamos tenemos que seguir! – se levantó ella sola y se puso a correr otra vez, la seguimos.

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Tiene demasiada prisa. – dijo tormenta aprovechando que prácticamente yo corría a su lado.

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¿a caso tú no la tendrías? – aceleré otra vez, algo molesta.

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No lo sé… - me respondió en voz baja, como si sintiera haber abierto la boca. Seguimos corriendo a toda velocidad durante varios minutos, pero nada cambiaba, el sendero era igual, aunque, si mirabas detrás de ti, se podía ver la distancia recorrida, naturalmente era mucha, y si mirabas hacia delante, la distancia era corta, pero no se acortaba cuando la ibas cruzando, seguía igual de corta por delante, pero el doble de larga por detrás, eso me llamó la atención, aún y así no hice caso, pero pareció que cynder también se dio cuenta, y paró, nosotros paramos en seco.

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¿Por qué te paras? – dijo mawiia con la respiración acelerada. Por dos motivos, uno: estoy cansada, como todos, y dos: por mucho que recorrido que hagamos, la distancia de delante siempre es igual, en cambio la de atrás se alarga cada vez más, ¿no os parece raro? – dijo cynder mirando en ambas direcciones. Si… me di cuenta pero no dije nada, no creí que fuera necesario parar. – miré hacia los árboles, no había nadie, por lo tanto, eso no era una ilusión. Sendero del umbral… - tormenta se puso a pensar.

¡Qué importa eso ahora! ¡Seguro que tiene final! ¡Y me da igual si son kilómetros! ¡Hay gente que nos espera! – mawiia se puso a correr dejándonos atrás. -

¡Eh! ¡Espérate! – Sandy se adelantó, los demás las seguimos.


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Me puse otra vez al lado de tormenta. ¿En que estas pensando? – le dije apartándolo de sus pensamientos. Bien... pues… como dice mawiia, esto tendrá un final, pero, está claro que no es una ilusión… me pregunto si el nombre tendrá algo que ver con la salida… Sendero del Umbral… - volvió a pensar. Umbral, significa sombra, apagado. ¿no? – me puse a pensar también. Entonces solo hemos de buscar… ¡UN SITIO CON LUZ! – Sasuke, que había estado escuchándonos, dio la respuesta a nuestras dudas. Sí, eso tendría sentido. – por una vez tormenta estuvo de acuerdo. Supongo que podría funcionar… - miré por todas partes, no había ningún punto en que la luz lograra filtrarse en condiciones. Y si… ¿Y si escaláramos por los árboles? – Kakashi también estuvo oyendo la conversación y no pudo evitar dar su idea. ¿escalar? – dijo red. Si, escalar. – repitió Kakashi. ¡Podríamos intentarlo! – Anawis nos animó. También podríamos volar en pedazos algunos árboles para que la luz se filtrara. – Deidara dio su “magnífica idea”, todos lo miramos queriendo decir “en esta vida no solo hay explosiones”. Primero intentemos a escalar, no hará daño. – me acerqué a mawiia y la paré. ¿Qué haces? – me dijo ella. Vamos a salir de aquí escalando. – le contesté. ¿Es… escalando? – me miró atónita. ¡Ya lo veras! Tu solo sígueme. – nos paramos cada uno en un árbol y empezamos a escalarlo, algunos con más dificultades que otros, un ejemplo de ellos, era red, aun y así, escalaba bastante bien con sus garras, también había de los que escalaron su árbol en un momento, como Kakashi, que ya dominaba “el tema”, y algunos, que se tomaron su tiempo, como Deidara, que no estaba muy acostumbrado a escalar árboles tan altos como los que se encontraban allí. Cuando todos estuvimos a la copa del árbol correspondiente, parecía imposible, o quizás es que en esos momentos nos sorprendíamos por cualquier cosa, pero fuera de ese sendero boscoso y plagado de árboles, había un cielo bastante nublado, pero con abundante luz solar, atardecía poco a poco, y las nubes, de colores cálidos, se movían con lentitud por sus caminos gobernados por corrientes de aire.

El momento de sorprenderse se acabó, o quizás es que comenzaba ahora, miramos hacia el horizonte, el trozo de sendero que quedaba era cortísimo, y después de éste, las puertas de un lugar que a primera vista aparentaba ser sagrado, esperaban abiertas, como si quisieran que alguien entrara ya mismo en ellas.


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¿Es que acaso nos estaban esperando? Vamos. – del bolsillo de mi pantalón saqué un silbato. ¿Qué vas a hacer? – me preguntó Sandy al ver el silbato. Traernos un transporte aéreo viviente. – mawiia se rió un poco. Silbé, y el dragón que momentos antes monté vino volando, tardó bastante, pues habíamos recorrido bastantes kilómetros de donde estábamos antes, también vinieron los dragones que montaron fynt y mawiia anteriormente.

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Nos repartiremos entre los tres dragones… ¿Cuántas personas somos? – dije contándonos. 10. – aclaró red. Bien… entonces… serían… - me puse a pensar. 3’3 personas por dragón. – red volvió a aclarar. No podemos partir a una persona. – dije mirándole como diciendo “un poco de lógica por favor”. Entonces, que vayan, 3 en un dragón, 3 en el otro, y 4 en el que sea más grande. – Sandy acabó la conversación. Bien, en mi dragón, que es el negro, irán tres, en el que fue de mawiia, que es el plateado también irán tres y en el que montó fynt, que es el rojo y el más grande, irán esos cuatro. – dicho y hecho, en mi dragón se montaron tormenta y Yuffie, en el dragón de mawiia, se montaron mawiia, Deidara y Anawis, y en el dragón que fue de fynt, que lo pilotaba Sandy, iban Sandy, cynder, Sasuke y Kakashi. Red iría por tierra, por fuera del sendero, mawiia le dio su auricular, para que yo pudiera comunicarme con red fácilmente. Faltaban pocos metros para llegar a las puertas de aquél recinto acorralado por una grande y vieja muralla de piedra, pero decidimos aterrizar, a partir de allí iríamos caminando, así pues, estaríamos preparados ante todo, nos bajamos del dragón y esperamos a red, minutos después él llegaba ileso, pero sediento de agua, así que, como el agua era mi elemento y el de mawiia, cogimos agua de las nubes del cielo nublado como pudimos y se la dimos mientras se decantaba por los bordes de nuestras manos.

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Gracias, me hacía falta. – nos sonrió. De nada. – las dos lo dijimos a la vez, nos miramos y sonreímos, después, nos quedamos todos mirando las grandes puertas de ese lugar, en una de las puertas de piedra, había una gran placa: “Vuestro Último Destino”

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Ultimo… ¿destino? No me hace mucha gracia el nombre. – a Yuffie le entró el miedo.


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Pues a mí no me importa. – corrí para adentro aquél lugar de apariencia sagrada, todos me siguieron, Yuffie fue la última en entrar. Al ver la escena que había dentro, deseé con toda mi alma y mi fuerza que eso fuera una ilusión. Fynt, estaba sentado encima una estatua conmemorativa a alguna persona importante, delante de él, Kadaj y Zack tirados en el suelo, sangrando, heridos…

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¡FYNT! – mawiia me cogió del brazo y se me llevó cerca de Kadaj y Zack, los demás nos siguieron pero respetaban distancias.

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Por fin aparecéis, me he aburrido mucho con estos dos. – con esas palabras fynt admitía haber sido el culpable de tremendo acto. Me acerqué a Kadaj, le tomé el pulso en el cuello, era muy débil, y el respiraba con dificultad, tenía varias heridas, pero la más profunda, era una en el pecho, que probablemente atravesaría los dos lados.

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¡KADAJ! – le puse la mano en la frente, estaba ardiendo, al verle en tremendo estado de salud, mis lágrimas me traicionaron y se me cayeron como un salto de agua de una cascada, a chorro.

Mawiia, era un ejemplo a seguir, y no era de extrañar, Zack, tumbado medio inconsciente en el suelo, con heridas tremendamente profundas por todo el cuerpo, y una brecha en la frente, mawiia sin creer lo que pasaba, a su lado, llorando desconsoladamente. -

Vaya numerito estais montando. – fynt parecía no tener corazón. ¡CALLATE QUIERES! – Anawis se puso furiosa. ¡ESO! QUE PASA, ¿ESTABAS CELOSO O QUE? ¡NO TIENES DERECHO A HERIR A NADIE DE ESA FORMA! – cynder también se reveló. Si mawiia no me pertenece… que no le pertenezca a nadie más. – se bajó de la estatua, y se empezó a acercar a nosotras. Mientras, llorando desconsoladamente, viendo con nuestros propios ojos como morían dos personas importantes para nosotras, y con mucha ira acumulada, cogíamos la mano de aquél que moriría herido. Kadaj, no aguantó y a los tres minutos falleció, ya que su pulso se paró y ya no hacía fuerza con la mano, lo único que pude hacer por él, fue cerrarle los ojos, ahora, tendría que vengarle.


Poco después, fallecía Zack con un tremendo dolor y sufrimiento, mawiia hizo lo mismo, las dos nos levantamos, y mientras nuestras lágrimas no cesaban, nos pusimos delante de los cuerpos sin vida y, mientras dejábamos salir nuestra ira, deseábamos acabar con aquél que les hizo tanto daño.

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Personajes que se hicieron realidad.- 19- Furia desatada.

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Veo que por fin plantáis cara. – el alma de fynt se pudría cada vez más con sus palabras.

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Con que una farsa… muy bien… te ha salido todo redondo… te felicito…mawiia empezó a hablar sin cesar, parecía dirigirse a fynt, los demás la mirábamos algo sorprendidos. Sandy y cynder dieron algunos pasos hacia delante, Anawis las siguió pero se quedó varios pasos detrás de ellas, Red se sentó en el húmedo y frío suelo de hormigón de aquél sitio, tormenta iba caminando hacia delante, pasándonos a nosotras y a fynt, Sasuke se apartó hacia un lado, Yuffie dio unos pasos hacia detrás y Deidara se quedó en el sitio cruzado de brazos queriendo decir “habrá para rato”. Yo llevé mi brazo derecho hacia mi collar, y el izquierdo lograba empuñar el mango de mi espada, Sandy quitó su catana de la vaina que llevaba en la espalda, mawiia, hizo reverencia a Zack y cogió la pesada espada de éste, cynder sacó de su bolsillo unos guantes de piel negros destapados de dedos y se los puso.

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Uuuui cuantas oponentes para mí solo… ¿eso quiere decir que me tenéis respeto? – fynt intentó burlarse. Cerré los ojos, suspiré, y cuando abrí mis ojos sentí como el odio fluía en todas, la pupila Felina de mis ojos se volvió finísima, ya que las nubes se retiraban y los rayos del sol iluminaban el jardín olvidado en el que batallaríamos. Anawis se puso la mano en su bolsa, ésta contenía arcilla.

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¿qué te ha hecho cambiar así de repente? Sea lo que sea, espero que te cubra lo suficiente como para salir vivo de ésta. – mawiia arrastró la gran pesada espada de Zack, ésta hizo una profunda raja en el suelo, fynt, llegó a asustarse y todas vimos el miedo reflejado en su cara.

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¿Tienes miedo, verdad? – dijo cynder.


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¿Porque iba a tener miedo de vosotras? ¡No digas estupideces! – intentaba excusarse.

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Yo no les contestaría así, “niño mimado”. – dijo tormenta, que estaba a varios metros por detrás de fynt, apoyado en una columna de una ruina antigua.

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Fynt picado por el “mote” de tormenta, fue hacia él andando rápidamente, empuñaba un cuchillo con una punta afiladísima. Yo no soy tu oponente, ¿o es que estas ciego? – tormenta siguió picándole, sin inmutarse de las intenciones de fynt, estaba de brazos cruzados apoyado sobre la columna. Le da miedo pelear contra mujeres, que patético. – Sasuke entró en el juego empezado por tormenta, fynt se giró y miró con rabia a Sasuke. Uii… no digas eso, que se enfada el nene. – Deidara siguió con el juego. ¡QUEREIS CALLAROS! – fynt les gritó de mala manera. ¿y si no nos da la gana? ¿nos aras pupa? – tormenta soltó una carcajada. Fynt se enfadaba cada vez más. Mirad que carita que pone el niñito. – Deidara siguió. Cállate… - fynt no podía soportarlo. ¿No sabes aguantarlo? PENA ME DAS – con esas palabras de Sasuke fynt se descontroló y fue corriendo a por él, yo le vi las intenciones, estiré de mi collar, este se transformó en la vara y con toda mi fuerza ya que ésta pesaba considerablemente la clavé en el hormigón justo delante de fynt, las demás se apartaron dando un gran salto para no salir heridas. Donde te crees que vas. – dije respirando aceleradamente por el cansancio del movimiento.

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¡La próxima vez apunta mejor! – Yuffie nos “animaba” a su manera.

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Je… -sonrió- ¿no crees que he tenido suerte al esquivar a esa hoja de metal afilada a más no poder? O… ¿o es que no tienes puntería? – fynt seguía tomándoselo como un juego, aunque pude ver cómo le temblaban las manos.

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No dice lo mismo tu pulso. – aproveché y como pude conduje la vara hacia sus piernas, pero fynt saltó y logró mantenerse encima de la gran hoja metálica, una nube de polvo se levantó en aquél instante, cosa que aprovechó cynder, que apareció entre la nube de polvo y sin que fynt se diese cuenta alguna le propinaba un puñetazo en toda la mejilla, fynt salía disparado hacia detrás por la gran fuerza del impacto y se empotraba contra una de las columnas de las ruinas.

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¿ves? Te dije que no les hablases en ese tono. – tormenta se incorporaba y se iba yendo hacia donde estábamos los demás, pero fynt, conducido por el odio le volvió a atacar, en ese instante tormenta se giró, miró como fynt iba


corriendo hacia él, y sonrió, fynt no hizo caso y siguió corriendo hacia él, sin pensar que alguien podría atacarle. -

¡TE DICHO QUE TE CALLES! – dijo fynt mientras iba a golpear a tormenta.

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De verdad, no sabes lo pesado que llegas a ser. – tormenta se giró y se paró esperando a que fynt le atacase, cuando el puño de fynt estaba a nada de tormenta éste desapareció en seco.

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Cuando fynt pudo ver algo, vio que tormenta estaba apoyado sobre otra columna, pero ésta vez estaba casi a la entrada de aquél recinto. ven a por mí, si te dejan, claro. – tormenta siguió de brazos cruzados. Fynt le dejó de perseguir y se fijó en nosotras, pero cometió un error muy grave, miró a los ojos a Sandy, esta, tenía el Doujutsu activado, y no dudó en utilizarlo tan buen punto fynt la miró a los ojos.

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¡PARA! – gritaba fynt mientras Sandy le hacía tener una horrible visión, fynt parecía tener un dolor de cabeza horrible, y no era de extrañar. Sandy paró cuando fynt estuvo casi exhausto en el suelo, éste aun estaba consciente, y mawiia, que no había atacado aún, pensó que este era su momento, le atacó empuñando la gran espada de Zack, esta era arrastrada por el suelo causando grandes grietas ya que pesaba enormemente, mawiia, cuando estuvo a nada de fynt, le tiró con todas sus fuerzas la gran espada, como bumerán que aparentaba esta fue directa hacia fynt, pero, una vez más tuvo suerte, y, como estaba sentado se mareó y se desplomó en el suelo, la espada le pasó a nada, incluso le cortó cabellos, esta, se clavó en una columna, causando un gran corte en la superficie de la columna de fuerte hormigón.

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¡¡¡¡NO SABES CUANTO TE ODIO!!!! – la rabia de mawiia se había apoderado de ella, pues solo faltaba ver esa escena, llegué a empuñar mi espada por si acaso. Mawiia, se abalanzaba sobre fynt, y le golpeaba con salvajes golpes, le llegó a fracturar la nariz, pues esta empezó a sangrar, le dejó moratones en las mejillas, arañazos en el cuello, hematomas por todo el pecho y barriga… No paraba de golpearle, los demás, nos quedamos atónitos ante aquella escena salvaje, fynt, inconsciente, logró convertirse en un tigre con su collar, el fynt en sí estaba inconsciente, así qué, todo lo que hiciese ahora, era involuntariamente, mawiia, no iba precisamente falta de rabia y también se convirtió en tigre gracias a su collar, los dos, se mordían haciéndose tremendas heridas que sangraban horriblemente, zarpazos de muerte, rugidos escalofriantes…


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¡Esta descontrolada! – dijo Anawis sacando algunos pájaros de arcilla de su bolsa. Pues yo creo que fynt se merece esa paliza. – dijo Sasuke mirando la tremenda batalla entre fynt y mawiia.

-

Tenéis que pararla o fynt la herirá gravemente. – dijo tormenta mirando los tremendos zarpazos de tigre de los dos felinos.

-

Yo me encargo de parar a fynt – cynder se puso bien los guantes.

-

En ese caso, yo pararé a mawiia. – empuñé la vara de magia negra e hice que se volviera gargantilla, después me la puse y empuñé mi espada.

-

¿Vamos a necesitar armas? – dijo cynder preparándose los puños.

-

Sin duda, pero no para dañarles, sino para esquivar esas garras. – las dos nos fuimos corriendo hacia los dos grandes felinos.

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¡En ese caso yo aré que no puedan ver qué vais a por ellos! – Anawis tiró todas las figuras de arcilla, estas explotaban causando un humo denso, yo y cynder lo aprovechamos y nos adentramos en el humo. Pasaron varios minutos hasta que el humo se empezaba a esparcir.

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¿Creéis que les habrá pasado algo? – dijo Sandy mirando cómo se iba el humo. No creo. – red se adelantó. Mirad. – Yuffie nos señaló. Yo sostenía por detrás a mawiia que estaba convertida en persona, tenía múltiples arañazos en los brazos y mi espada estaba tirada en el suelo, cynder también tenía arañazos por todas partes, solo que ella se tocaba el puño, y fynt, convertido en persona, esta inconsciente en el suelo a varios metros de cynder.

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¡Suéltame! – decía mawiia intentando deshacerse de mí. ¡No! Creo que ya le has dado su merecido, ya no más, párate, además, ¿¡tú has visto la pinta que traes?! – la sujetaba tan fuerte como podía. Ella dejó de resistirse.

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Está bien… pero suéltame. – insistió. ¿y cómo se que no me engañas? – contesté. … te lo juro. – replicó. Bien, eso me gusta más… - la solté y nos levantamos.


Cynder nos acompañó y fuimos donde los demás. -

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Sigamos adelante. – propuse. ¿para qué? – Deidara por fin dijo algo. Para… disculparme por… – las últimas palabras me costó decirlas. Entiendo… - Yuffie agachó la cabeza. Yo cargaré a Kadaj. – dijo tormenta. Entonces, yo cargaré con Zack. – entró a aquél recinto, era un chico, con una capa roja, pistola, camiseta y pantalones rojos, cabellos negros largos, y ojos rojos, sin duda, Vicent nos había seguido. ¡Vicent! – mawiia se sorprendió al verle.

-

Bien, ya que estamos todos… vayamos. – Sasuke empezó a adelantarse, los demás seguimos hacia delante hasta dar con Kadaj y con Zack, yo y mawiia nos quedamos a ver como tormenta cogía a Kadaj y como Vicent cogía a Zack.

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No te preocupes, Taty. – dije mirándola a los ojos.

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¿Qué quieres decir con eso? – me miró sorprendida.

-

Ya lo verás. – Sonreí. Volvimos a caminar hacia delante, el escenario en el que habíamos luchado, era la entrada de un cementerio, y las ruinas, una capilla sagrada. Cuando llegué donde estaba, cogí mi espada y me la enfundé en la vaina, pocos minutos después, llegábamos cerca de la columna donde estaba clavada la espada de Zack, no lo pensé dos veces y fui a quitarla de allí, me costó horriblemente, pero justo cuando la extraje, la columna se derribó, aunque no nos llegó a tocar, después, pasábamos las ruinas, en nuestro camino, pisadas de zapato y huellas de felino entintadas por sangre nos mostraban un suceso horripilante, estuvimos a nada de fynt, pero, un encapuchado apareció y se lo llevó.

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¡Eh! ¡Que te crees que haces! – dije yo mientras veía como se lo llevaba. Hasta otra. – nos dijo el encapuchado segundos antes de desaparecer con el cuerpo inconsciente de fynt. ¿Un traidor?

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Personajes que se hicieron realidad.- 20Adiós… “Cargaré con esto toda mi vida”.


Con las dudas en la cabeza, como siempre, pasamos unas grandes y frías puertas de piedra, las cuales conducían a un pequeño cementerio, allí, un encapuchado nos estaba esperando, sentado en el único banco de piedra de aquél sitio. El encapuchado, al vernos, sonrió, pero, al ver nuestras caras entristecidas, la sonrisa se le borró, y aunque con dificultades, se disculpó. -

Siento lo ocurrido… pero, Mychan, ahora sabes, porque no te respondí ninguna pregunta… ¿verdad? – dijo viniendo hacia a mí. Red y Yuffie se pusieron delante de mí para protegerme.

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No me protejáis, no me hará daño. – dije apartando a Red y a Yuffie. ¿Estás segura? – dijo Yuffie. Se quien es… - añadí.

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Mawiia sonrió. En el momento más oportuno… - mawiia intentaba borrar su tristeza, aunque no lo consiguió. Cuando el encapuchado estuvo a unos pasos de mí, se quitó la capucha y me alargó la mano.

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Es hora… - añadió aquél tipo que en un encuentro me dejó con las dudas. Yo asentí con la cabeza.

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Vicent, tráeme a Zack. – dije mientras iba hacia delante, y, a mi lado, el chico que me vino a buscar.

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Eh, ¡un momento! ¡Para que quieres a Zack! – dijo mawiia parando a Vicent.

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Te dije, que no te preocuparas. – Vicent siguió hacia delante, y mawiia, extrañada, pero con confianza, se paró, aunque, quería preguntarme, pero las palabras no le surgieron. Yo, él y Vicent llegamos a las puertas de un edificio pequeño.

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Aquí debería funcionar. – dijo él. Si. – contesté. Donde debo dejarle. – preguntó Vicent. Con ayuda de él, abrí las grandes puertas, dentro de aquél edificio, que parecía más una habitación, se encontraban velas blancas por alrededor de una


especie de altar, en la pared, viejos pergaminos rotos de las puntas, contenían escrituras sagradas muy antiguas, Vicent, dejó a Zack echado encima del altar, y volvió con los demás, antes, le di unas “instrucciones” a Vicent, tendría que llevar a los demás a “la colina de la cruz”, era una elevación del terreno pequeña en la que había clavadas dos estatuas, una de la oscuridad y la otra de la luz, eran dos especies de ninfas que descansaban encima de una elevada roca tallada en forma de rectángulo vertical perfecta, detrás de ellas una gran cruz, esto se encontraba a unos metros del cementerio, era el sitio más sagrado de aquél recinto, allí, Kadaj descansaría. Cerramos las puertas de aquella habitación, y yo, me acerqué a la escritura más antigua, era una escritura tan poderosa, que con solo leerla podrías revivir a la más despreciada persona, pero, tenías que saber leerla. -

Léela. – me dijo él señalando el pergamino que estaba justo en el centro de la pared opuesta a las puertas. No entiendo nada… - me acerqué a la escritura, pero no entendía esas letras… ¡Eran tan raras! ςενιδα ηαστα αθυ ηε σιδο χονδυχιδα ψο, χονϖοχαδα πορ ελ συφριµιε ντο ψ ελ δολορ, ηε περδιδο α υν σερ εσπεχιαλ παρα µ ο παρα δεµσ, ψ αηορα λο νιχο θυε πιδο εσ θυε ϖενγα α µι λαδο, χονλλεϖαρ εστο εν µ ισ µεµοριασ σι ηαχε φαλτα, ρεσυχιταρλο τενισ ο δεσεσπεραδα σερ.

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Entonces prueba a tocarla. – me dijo él. ¿tocarla? – dije confusa. Hazlo. – repitió. Bien… - toqué la escritura, las letras de ésta se volvieron legibles ante mí, cuando tuve la oportunidad leí la escritura en voz alta mientras mis ojos se iluminaban ante aquellas preciosas palabras que me describían perfectamente: “Venida hasta aquí he sido conducida yo, convocada por el sufrimiento y el dolor, he perdido a un ser especial para mí o para demás, y ahora lo único que pido es que venga a mi lado, conllevaré esto en mis memorias si hace falta, resucitarlo tenéis… o desesperada seré.” Al leer la escritura, las letras legibles se despegaban del papel subiendo por mi brazo, y en el pergamino, las letras ilegibles de antes volvían a aparecer, estaba exhausta, sorprendida pero no podía hacer nada, no podía moverme, la escritura, que subía por mi brazo, se paró en el cuello, formando una especie de collar de letras que brillaban de una forma maligna, cuando pude moverme me giré, y puse la mano sobre la frente de Zack, las puertas se abrieron pegando contra la pared y un fuerte viento apagaba las velas de aquél sitio, la capa de él y la mía casi volaban, pero yo, estaba concentrada en Zack, a éste se


le empezaban a sanar las heridas, hasta que ya no quedó ninguna, una vez sanado del todo, me desplomé, pero él me cogió justo a tiempo, y Zack se levantó de aquél frío altar, tocándose la frente. -

No lo puedo creer… - dijo Zack atónito, pues, aunque estaba muerto, lo había visto todo, ¿como si tenía los ojos cerrados? Ni él mismo lo sabía. Él cargó conmigo cogiéndome en brazos y junto a Zack, fueron hacia la Colina de la Cruz. Al llegar todos se giraron, y, no creían lo que veían, y menos aún, mawiia, que minutos antes había visto como Zack moría y, ahora, estaba delante suyo, sonriendo.

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-

¡ZACK! – mawiia se abalanzó sobre él. Zack no la rechazó y la siguió abrazando. Tormenta vino hacia donde estaba yo. Siempre tienes que cargar tú con todo… nunca cambiarás… - dijo tormenta cogiéndome de los brazos de él. Tranquilo, solo está cansada… no tardará en despertarse. – dijo él a tormenta. Eso espero… - tormenta miró a Kadaj, que fallecido, no podría ser revivido, ya que, el pergamino solo podía ser usado una vez, Kadaj estaba apoyado sobre la estatua de las dos ninfas, con los ojos cerrados, pero sonriendo. Pasaron largos minutos hasta que desperté, todos estaban a mí alrededor, esperando a que yo empezara a despedirme. Me levanté con ayuda de mawiia, al ver su cara, mi corazón sonreía, ella estaba feliz.

-

Muchas gracias Taty. – dijo mientras se le saltaban algunas lágrimas. Yo le sonreí, y fui caminando hacia la estatua. “Para que él descanse aquí, inscribe su nombre y tus pesares.” Ese grabado estaba en la roca rectangular, deslicé la mano por aquél grabado y desapareció, después, puse la mano en el centro de la piedra, y allí, todos los sufrimientos se grabaron, mientras yo lo hacía con los ojos cerrados, recordaba todo lo ocurrido, cuando acabé, quité la mano y leí la escritura que se había grabado en voz alta. “Cargaré con Esto toda mi Vida… tristezas, esperanzas, siempre eras tú mismo, nunca cambiaste, quizás por eso acabaste así, pero yo, te tengo dentro y sé que estarás vivo mientras yo te recuerde, la colina de la cruz, tu lugar…


descansa, te lo mereces, quiero darte el ultimo adiós dirigiéndome a todos… quiero… quiero que por alguna vez seas feliz… En honor a Kadaj.” Después de leer esto, el cuerpo sin vida de Kadaj, se esparcía en pequeños hilos azules con alguna que otras luces, su alma volaba libremente, pero, lo que me llamó la atención, fue, que su alma se puso entre las letras que habían sido talladas en la piedra fría, yo, que aún tenía la palma de mi mano sobre la piedra, noté la presencia de Kadaj, pasados unos minutos de silencio, deslicé la mano por la piedra mientras las lágrimas se me caían a chorro otra vez, pero… no estaba sola, Sandy, mawiia, cynder, tormenta, Zack, red, Yuffie, Anawis, Deidara, Kakashi y Sasuke, se pusieron a mi lado sentados como yo, de rodillas, y mawiia Sandy y cynder, pusieron sus manos en mis hombros y me dijeron las palabras más bonitas que me podían decir entonces: -

Todo irá bien… - me dijo Sandy. Si hace falta te ayudaré a cargar con ello… - me dijo mawiia. ¡Sabes que estamos aquí para todo! – dijo cynder sonriendo.

-

Muchas gracias… - sonreí como pude. Se levantaron, tormenta me dio un beso en la mejilla y se levantó, pero él, se quedó a mi lado abrazándome fuertemente, el silencio era acallador, solo se oían mis llantos y la fuerte corriente del aire, algunas hojas cayeron al suelo por el viento, y se oía como las hojas de los árboles chocaban entre ellas por la corriente de aire, las nubes se iban esparciendo, y los rayos del sol iluminaban aquél lugar frío, convirtiéndolo en cálido, uno de los rayos nos iluminaba directamente, yo cerré los ojos y dejé que el calor del sol me tranquilizara, aunque poco podía conseguir.

-

Te debo la vida. – me agradeció Zack. No me debes nada… - contesté. Taty, te lo debo. – replicó mawiia. Piensa como quieras… - sonreí y seguí con los ojos cerrados, dejando que el sol secara mis frías lágrimas... Ahora… ¿Qué nos tocaría pasar?

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Personajes que se hicieron realidad.- 21- “Por fin”… Verdad; Farsa y Objetivos “Cumplidos”.


Pasaron algunos segundos… Nadie decía nada. Pasaban minutos… todo estaba callado. Incluso llegó a pasar una hora, no me dio tiempo a dejar de llorar en cuanto vi que los demás no estaban, solo yo, y él. ¿Nos habían abandonado? Dejé de abrazarle. -

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¿Dónde han ido todos? – dije mirando por todas partes mientras me secaba las lagrimas con la larga manga de mi capa. … - él no dijo nada. Le miré preocupada. ¿ha… pasado algo? – volví a preguntarle. … - seguía callado, sin contestarme. ¡Vamos contéstame! ¡ODIO QUE NO ME CONTESTEN! – le cogí de la capa y le miré fijamente. Él me giró la mirada. Le solté, le miré mal, me levanté y me puse a andar hacia adelante sin importar donde iba. ¿se puede saber dónde vas? – por fin dijo algo. A buscarles, claro está. – me giré bruscamente, algo molesta por su tonta pregunta. Se han ido, esfumado, cogido la puerta, NO ESTAN. – se enfadó. Por eso mismo, voy a buscarles. – me giré y me fui enfadada. ¡No puedes cargar con ello! ¡Abandona! – sabía a lo que se refería, quizás hasta él tenía razón, pero no quise aceptarlo. ¿El qué? ¿La marca de la escritura? PUEDO VIVIR CON ELLA. – dije apartándome el collar y enseñándole las letras que habían quedado marcadas en mi cuello como cicatrices de profundas heridas. Estoy seguro de que duele como mil demonios, aun estas a tiempo de deshacerlo todo. – intentaba convencerme, no lo conseguía. Quizás tengas razón, pero… mawiia no me lo perdonaría, ni yo TAMPOCO, así, que no tengo otra, y ahora si me disculpas, tengo personas a quien buscar. – me fui corriendo por unas puertas grandes que acababan el largo cementerio, supuestamente, habían sido abiertas por ellos. Él me siguió corriendo, yo aún estaba cansada, aparte de que las palabras marcadas, me quemaban el cuello, tenía hasta que el sol abandonase el día para deshacer todo, pero no quería, él me alcanzo y me cogió por los brazos. ¡SUELTAME! – dije intentándome soltar. Él me soltó pero, aún, cogiendo mi mano derecha, cogiéndome por la muñequera, y mirándome a los ojos, volvió con su juego. Ya has cumplido todo, incluso estas cargando con algo que no debes, ABANDONA, este no era el pacto. – intentaba intimidarme. Por eso mismo, ya os he llevado hasta aquí, ¿para qué queréis que abandone ahora? SOY LIBRE. – me solté de su mano bruscamente.


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El cargo con el que conllevas ahora, tiene que llevarlo OTRO, ya que te encargaste de uno de nosotros, lo cual no era ni necesario. – se refería a Silver. Veo que las hienas se encargaron de él… bueno, en todo caso, la escritura ahora pesa sobre mí, y no me la arrancarás, te lo aseguro, y menos para revivirle a él. – di unos pasos hacia atrás. ¿Qué te cuesta liberarte de algo que nadie querría? ¡VAMOS! ¡Mychan piensa en ti misma por una vez!- avanzó dos pasos hacia adelante. ¡Dejadme ya en paz! ¡No quiero colaborar más con vosotros! No sé ni para que queríais entrar en “Vuestro último Destino”, pero ya que me habéis seguido y hecho según lo pactado no tengo nada más en que ayudaros. – seguí la conversación. Las cosas empeoraban por momentos, el cielo amenazaba una gran tormenta, de ésta hablaba en la vieja escritura, pero, lo que me hizo más daño, fue que mis amigos, todos, incluida mawiia, todos habían estado escuchando la conversación.

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¿Qué habíais pactado, Mychan? ¿Hay algo que debamos saber? – Sandy apareció de entre unos árboles. No me puedo creer… ¿colaborabas con fynt? – dijo mawiia apretando los puños. Escuchad… chicas…yo… - intenté exculparme pero cynder me cortó. Mychan, dinos lo que escondes, se supone que somos amigas, ¿no? – dijo cynder cortando mi exculpación.

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Oh… vaya… no les habías contado nada. – él empeoraba las cosas.

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Cuéntanoslo todo. – Anawis estaba sorprendida. Cuando iba a intentar contarlo todo, las palabras marcadas en mi cuello me callaron y me tiraron de rodillas al suelo, el cuello me ardía horriblemente, la cabeza me dolía, me puse la mano en el cuello, y al ponérmela, el collar se me levantó y todos vieron como las letras se iban moviendo poco a poco, desplazándose hacia la nuca, como si quisieran formar un tipo de símbolo.

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¡No podrás con ello! – él seguía con su opinión. Entre gritos de dolor, preocupaciones de todos ante mi aspecto, el dolor de cabeza insoportable, las mil preguntas que me hacia… todo juntado parecía una tortura. Me caí agotada, pero puse las manos y respirando profundamente intentaba aliviarme aquél tremendo dolor, ¿tendría que cargar siempre con él?


Mientras las extrañas palabras grabadas en mi cuello se colocaban en la nuca, en mi cabeza se oían otras que quizá concordarían con las marcadas en mí, solo pude recordar unas cuantas: “Οδιο” “Σανγρε” “Τριστεζα” Como hice con la escritura, lo hice con mi cuello, me toqué la nuca, en la cual ya casi tenía el símbolo formado, entonces entré como en un estado de trance, y cuando salí de éste, vi que en la palma de mi mano, estaban las tres palabras. “Odio” “Sangre” “Tristeza” Eso me dio un mal presagio, pero entonces escuché una voz: “Tendrás odio, Verás Sangre, y la tristeza te invadirá” En aquél momento las letras ya no ardían, las palabras de la mano se borraron como por arte de magia, tenía el símbolo formado en la nuca, y vi, que por mi cuello, unos pequeños chorros de sangre se decantaban por los hombros, me quedé exhausta, pero entonces, justo como dijo la voz, empecé a odiar con toda mi alma lo que había pasado, y como siempre, por dentro, llevaba la pena y la tristeza de según qué momentos. -

-

-

Taty… ¿Qué te esta… pasando? – me preguntó mawiia asustada ante mi expresión. Me levanté, con la mano derecha me toqué uno de los chorros de sangre, y con el dedo entintado toqué a mawiia en el cuello y le hice un extraño símbolo, después me di cuenta que el símbolo era casi igual que el que tenía yo en la nuca, ya que, ella, los comparó. Que… ¿Qué haces? – dijo ella asustada. Levanté la cabeza y la miré. Completar, para no poder deshacer. – dije sonriendo. ¿el… el que? – mawiia dio unos pasos hacia atrás. Estás loca… ¡morirás con esos ataques de dolor! – él seguía. Cállate quieres, ahora ya esta echo. – mantuve la sonrisa mirando a mawiia. Hubo unos minutos de silencio, pero se rompió.

-

Nunca te entenderé lo suficiente. – él se fue tras un portal oscuro y no volvió. Ahora cuéntanos todo. – dijo Sasuke que por ahora se había mantenido callado. Me callé.


-

Quizá podamos perdonarte. – dijo Anawis entristecida. Colaboraba con los encapuchados, eso es todo. – aseguré. ¿Eso es todo? ¡TE PARECE POCO! – gritó cynder. Bueno, no, eso no es todo… añadí. Ah… bonito… que hay más… - cynder no pudo evitar opinar del tema. … - me quedé callada. Ahora no pares, ya has empezado. – mawiia quería saber más. Pues… el caso es que… - empecé. ¡CUENTALO YA! – gritó Yuffie cansada de tanto misterio. El caso, es que, tenía que conducir a los encapuchados, hasta “ Vuestro último destino” es decir, donde batallamos con fynt… - agaché la cabeza. ¿Por qué? ¿Qué querían de ese lugar? – preguntó Sandy. No lo sé. – afirmé. ¿Seguro? – Kakashi opinó. Solo sé, que querían revivir a alguien, y que, ahora, irán tras de mí, ya que… no acabé la explicación.

-

¿Ya que me reviviste a mi y la especie de escritura que tenias en el cuello no puede volver a ser utilizada? – preguntó aclarando Zack.

-

Justo en el clavo… - puse fin a la duda. Estuvimos varios minutos discutiendo, no nos poníamos de acuerdo en nada, en nada de nada, yo había cambiado, y, cada vez que me tocaba el símbolo, una marca entintada de sangre se dibujaba en mi mano y segundos después se evaporaba.

-

En pocas palabras… ¿acabas de someterte a un ritual de magia negra? – preguntó Anawis. Creo que es algo parecido a eso… - agaché la cabeza. Mawiia apretó los puños, suspiró, me puso la mano en el hombro y me dijo lo que casi siempre me decía…

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Siempre tu, por delante de mí… ¡si lo hubiera sabido me hubiera sometido yo a eso! – dijo intentando arreglar la situación. Ya no se puede romper. – negué posibilidad alguna. Tormenta dio unos pasos hacia delante, yo quedaba de espaldas a él y él de espaldas a mí.

-

Y… ¿ahora qué? …. Me asustaré cuando te den esos ataques de dolor y no sabré que hacer. – tormenta se pasó la mano por la cara queriendo decir “hay madre mía”.


Rompiendo la pregunta, los demás se giraron, y se fueron yendo hacia la dirección opuesta a mis espaldas. …¿Nos volveríamos a separar?...

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Personajes que se hicieron realidad.- 22 Caminos Diferentes. Quería aclararles tantas cosas, pensaba en como decírselo, de la forma en que lo dijera determinaría todo… Estaba paralizada, ni siquiera pude soltar palabra alguna, oía que sus pasos se alejaban, un silencio aterrador yacía allí, todo estaba callado y nadie gozaba decir palabra, apreté los puños y cerré los ojos deseando que eso acabara, pero cuando los abrí, solo hacía que empeorar todo, los demás ya no estaban, y tormenta estaba a algunos metros de mi, caminando hacia delante y dejándome atrás, como los demás… No podía aceptar la realidad que se me mostraba, dije tantas tonterías en un pasado que ahora quisiera cambiar… momentos incluso que quisiera hacer eternos, y otros que quisiera que pasaran lo más rápido posible, quién me lo iba a decir, que un día me diera cuenta que yo era la oveja negra del corral y que las demás, todas blancas, se alejarían siempre de mí. Me caí al suelo de rodillas agotada, ¿me había vuelto débil?... O quizás es que no hay nadie que pueda permanecer solo, angustiado, confuso, sintiéndose al margen de los demás, no pudiendo vivir sin nadie a su alrededor, creyendo que está en una pesadilla de la que no despertará… jamás… Miré hacia atrás, vi, que Mawiia, me miraba tristemente, bajaba la cabeza, y se iba junto con los demás, como si se hubiera olvidado de mí.

-

¿es que no piensas decirme nada?... ¿Es que todo se acaba aquí?- grité. … Nadie me respondía, pude ver que hasta el viento sentía lástima… las hojas de los frágiles arboles de por allí caían débilmente, rodeando las corrientes de aire, el cielo, entristecido también, dejaba caer sus lágrimas en gotas de lluvia que mojaban todo aquél que no estuviese a cubierto.


Cada vez que me entristecía, el cielo y el clima gritaban por mí. De repente, cuando quise girarme de nuevo, para ver como los que fueron mis amigos se iban, noté como alguien me abrazó por detrás. No me dio tiempo de mirarle ni siquiera, me puso la mano en la frente y acto seguido caí desplomada al suelo, desmayada, mientras notaba como la lluvia me mojaba la cara. Pasadas unas horas oí voces que se preocupaban por mí. -

¿Cómo se encuentra?- dijo una voz dulce. Shh parece que despierta. – le contestó una voz más grave. Abrí los ojos, la frente me ardía y la nuca dolía más que nunca.

-

¿Do… dónde estoy? – dije mientras miraba a mi alrededor. ¡Despertó! ¡¡Despertó!! – se oyeron varias voces celebrando algo. Eh… ¿Qué? – miré a mi alrededor no creyendo lo que veía. ¿Cómo te encuentras? ¿Te duele algo? ¿De dónde provienes? ¿Venias acompañada verdad? – a mi alrededor, especies de ninfas y sílfides jóvenes me explotaban a preguntas. Intenté incorporarme, estaba estirada encima de un montón de hojas tiernas recogidas hacía poco.

-

No tan rápido, puedes hacerte daño. – me dijo la ninfa mas mayor, que parecía saber de medicina. Pero me sorprendí más al ver que ellos, estaban allí. Me levanté y fui corriendo hacia ellos, a cuando estuve a nada de alcanzarles, caí de nuevo al suelo desplomada, todos se rieron. Montones de personas aparecieron a mí alrededor, señalándome y riendo con maldad, como riéndose, el cielo se oscurecía y las nubes formaban un remolino, arranqué a correr todo lo que pude, pero estaban por todas partes. No se acababan nunca, había montones de copias de los que fueron mis amigos, tenía la frente ardiendo y la nuca también, cuando me quise dar cuenta abrí los ojos, era una pesadilla, seguía tendida en el lugar de antes, estaba toda chorreada y las corrientes de lluvia bajaban como canales de río por las cortezas de los árboles, mientras estos se balanceaban bruscamente y las hojas caían a montones aspiradas por el viento.


Me toqué la frente y me puse de pie, la cabeza se me fue y cuando me pude recuperar vi que estaba más sola que la una. -

Te lo dije. – apareció por detrás, era él. Ni siquiera le miré, ¿para qué? Te dije que se irían. – volvió a entrar en su juego. Ni le contesté. ¿Quieres contestarme? – siguió. ¿A que no gusta? Tú me lo hiciste antes… - dije algo por fin. Yo tenía motivos. – siguió. Mira no me hables de motivos, aquí nadie tiene de eso… ¡NADIE! – le grité y caminé tambaleándome hacia la dirección en que todos se habían ido.

-

¿Se puede saber dónde vas ahora? No me digas que vas a buscarles de nuevo para que te hagan más daño aún. – preguntó preocupado.

-

Mira nadie me dice lo que tengo que hacer… ni siquiera tú. – seguí caminando.

-

¿Así que vas a buscarles? ¡Lo tuyo sí que es fuerte! ¡Pero si no puedes ni aguantarte derecha! - ¿Se preocupaba por mi? O me estaría intentando… ¿convencer?

-

Me alegra saber que alguien se preocupa por mí, pero descuida, se cuidarme solita. – rechacé ayuda alguna de él, porque sabía de sobras que si la aceptaba caería otra vez en su juego.

-

No me preocupo, soy lógico. – siguió.

-

Una persona no viene dos veces por un motivo. – me paré.

-

¿A qué te refieres? – pareció no entenderme.

-

A que una de dos, o estás preocupado, o te ha mandado alguien que me convenzas, y créeme, espero que sea la primera razón porque si fuera la segunda… - no acabé la frase.

-

¿Qué pasaría si fuera la segunda? Acaso… ¿Acaso no crees que sea la primera?- intentaba presionarme.

-

No puedo creer en nada… ya no. – chasqué los dedos y al cabo de nada un dragón me esperaba a unos metros de mí para que lo montase.

-

¿Es que no sabes nada más que hacer? ¿¡Porque siempre te vas cuando hay situaciones así!? – vino hacia mí.


Me monté en el dragón y le respondí. -

Porque es algo que me enseñaste tú, ¿no te acuerdas cuando me viniste a buscar? Ni siquiera me respondiste nada, ¿Por qué debería hacerlo yo ahora? – tomé las riendas del dragón y las agarré fuertemente, este se elevó y aleteando la corriente del viento se dirigió donde yo quería que fuese, pude ver como él pegaba un puñetazo contra un árbol, seguro que intentaba convencerme y no pudo cumplir su misión, de allí el golpe de puño, era una posibilidad. Surcando el cielo en varias horas por fin les encontré, los que fueran mis amigos seguían caminando sin saber donde iban, y tormenta no iba con ellos, al ver eso aterricé justo delante de ellos, tenía que enterarme de lo que ocurría. Me miraron con desprecio.

-

¿Dónde está? – dije refiriéndome a tormenta, mientras seguía montada sobre el oscuro dragón. ¿Quién? – dijo Cynder. ¿A quién te refieres? – añadió Anawis. Tormenta no está con nosotros. – Mawiia me respondió. ¿No estaba contigo? – preguntó Sandy.

-

Entiendo… oíd yo… - intenté exculparme de nuevo.

-

No lo intentes. – Mawiia parecía borde con el tema. Agaché la cabeza, cogí las riendas del dragón, y me despedí.

-

Está bien. – alcé el dragón y éste se me llevó volando, ahora tendría que buscarle a él.

-

¿Crees que ha estado bien no decirle la verdad? – dijo Anawis.

-

Si se la hubiéramos dicho… bueno ya sabéis. – Sandy intentó razonar.

-

Yo quisiera saber porque se fue. – Mawiia siguió con el tema.

-

Bueno, da igual, total no sabe nada. – Cynder lo acabó. Yo, lo escuché todo por el auricular, sí, el auricular de Mawiia, y no pude evitar darles las gracias.

-

Ahora ya lo sé todo. – le dije a Mawiia.


Todos se quedaron de piedra, y Mawiia se pasó la mano por la cara queriendo decir “como no se me ocurrió antes”.

Personajes que se hicieron realidad, Segundo Tomo. ^^


Personajes Que Se Hicieron Realidad