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En los últimos años, el sábado siguiente a Pascua, venimos celebrando el día de la Hornada Tradicional. En varios números de esta revista, Gurdia, y en distintos años, también por estas fechas hemos hablado sobre ello, o por lo menos hemos relacionado uno de los artículos con este tema. Eso es precisamente lo que queremos hacer con el presente artículo. Si es cierto que en la Hornada es imprescindible, además de la mano de obra ( mujeres y hombres) la harina y todo el proceso que conlleva; ya el año pasado explicamos cómo se confeccionaba nuestro horno de pan ( los que nosotros conocemos y los de nuestros pueblos). En un momento determinado mencionábamos el “cisco”. “Esta meseta se construía hueca, rellenándose el interior de cisco mezclado con sal. Esta mezcla realizaba varias funciones: - Permitía nivelar las baldosas ( de ladrillo macizo de cara, o de canto), o las piedras de molino o los cascotes de teja que se colocaban en el suelo del horno para, que no se movieran verticalmente hacia abajo al recibir el peso del pan crudo. -Al calentar el horno, actuaba de aislante ( no se perdía el calor).” El cisco es, era, el carbón vegetal menudo. Por lo que nos atrevemos a decir que PARA la realización de la Hornada era necesario obtener carbón vegetal, el cual se utilizaba en la construcción del horno. Y el carbón vegetal se conseguía de las carboneras u hoyas. Así como en otras partes, esta actividad ha dejado vestigios evidentes, en nuestra Villa y alrededores no. Nos tenemos que remontar alrededor de 60 años, y decir que en la década de los 50 ( siglo XX) ya no se producía carbón vegetal y por lo tanto la actividad de las “carboneras u hoyas” era un hecho casi del pasado.

Testigos de aquellos años, nos han manifestado que era una actividad más del caserío, de la cual se obtenían rendimientos económicos al venderlo a particulares; o que cuando se cortaba algún monte venían carboneros de la parte de Balmaseda ( no llegando a especificar si eran procedentes de esta Villa, o si por el contrario de las zonas adyacentes ), alguno de los cuales enamorado decidió casarse con jóvenes de aquí. En los caseríos no se dedicaban en exclusividad a esta actividad, las hoyas o carboneras las realizaban cuando tenían demanda de carbón como fuente de ingresos adicional, en cualquier época del año; cuando sobraba se consumía en casa en vez de la leña que no escaseaba.

Gurdia 33  

Revista del Museo Etnográfico de Artziniega

Gurdia 33  

Revista del Museo Etnográfico de Artziniega

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