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ARTEA Etnografi Elkartea / Asociación Etnográfica ARTEA Arteko Aldapa, 12 01474 Artziniega (Araba) Tl. 945.396.210 artziniegakomuseoa@euskalnet.net www.artziniegamuseoa.org

ARTZINIEGA MUSEOAren ALDIZKARIA REVISTA del MUSEO DE ARTZINIEGA

EDITORIALA Termina este tercer trimestre en el que hemos celebrado las fiestas patronales de Artziniega en honor a la Virgen de la Encina, iniciadas con el pregón a cargo de Martín Ribacoba y Ginés López, dos personas populares en nuestra Villa, y que entre sus actividades lúdicas figuran como amigos y colaboradores de ARTZINIEGA MUSEOA. Su pregón estuvo cargado de invitaciones a participar y disfrutar con ganas e ilusión y alegría estos días de fiesta; y a la vez coger fuerzas para seguir realizando actividades hasta fin de año. La Asociación Etnográfica Artea también se ha sentido contagiada por este mensaje y está organizando las actividades previstas para este último trimestre del año; y además preparando un programa extraordinario para el 2009, 25 aniversario de la apertura del MUSEO en su primera sede en dependencias del Santuario. Desde estas líneas, te invitamos a participar aportando ideas u otro tipo de colaboraciones para contribuir a que esta celebración sea un éxito popular.

27 ZENBAKIA NÚMERO 27

2008ko Iraila Setiembre de 2008

Beste hiruhilabeteko bat amaitu egin dugu, zeinetan Arteko Andra Mariaren jaiak ospatu egin ditugun Martín Ribacoba eta Ginés López pregonariekin. Pregonari hauek, guztion ezagunek, pregoian luzatu egin ziguten gonbidapenak jaiak gogoz, ilusioz eta indarrez pasatzeko lagundu gintuen eta urte honetako azken txanparako ere bai. Artea Etnografi Elkarteak ere, pregoiak zeraman mezua xurgatu egin du eta urte honen azken hiruhilabeterako ekintzak prestatzen ari da; ahaztu gabe 2.009rako egitasmo berezia edukiko dugula Santutegian zabaldu egin zen lehenengo MUSEOAren 25.urteurrena izango baita. Aldizkari honetatik gonbidatzen zaitugu zure ideiak eta laguntzak eska ditzazun Urteurren hauxe herri arrakastatsua izan dadin. AURKIBIDEA 1 Editoriala 2-3 Kultura 4-7 Fundazioak 8 Salikaria 9-11 Argizaiola (II) 12-17 Basoaren ustiapena 18-19 Artziniega 1905 20-21 Denborapasak 22-23 Ipuina 24 Kontrazala

carnet de

AMIGO DEL MUSEO Una colaboración cultural

15 € anuales Pago en el MUSEO o CajaVital 84.010491485.7


KULTURA UZTAILA- ABUZTUA Blanca Gómez de Segura (cerámica) e Igor Agirre (pintura) Esta original exposición de unos artistas conocidos y asentados en Alava ha tenido una atracción especial, completado con un taller de cerámica realizado con los escolares locales. A su inauguración asistió el Diputado Foral Javier Aspuru y un numeroso grupo de personas. Tras la disertación de Blanca e Igor tuvo lugar un piscolabis y unos coros de asistentes que hacían comentarios sobre las obras expuestas y las explicaciones aportadas por sus autores.

IRAILA XI Concurso de pintura al aire libre Villa de Artziniega En el certamen de este año, se contó con la participación de 23 pintores que entregaron sus obras en el tiempo convenido. El Jurado, formado por los pintores Alejandro Quincoces, Jorge Núñez y Fernando Ureta, después de una seria deliberación, decidió otorgar el primer premio a José Ramón Guerra, el segundo a José Miguel Arranz y el tercero a Xabier Celestino, además de una mención especial a la obra presentada por Jon Idigoras. También se felicitó a Mikel Pinto, pintor juvenil local. Entregaron los premios los representantes de la Comisión de Fiestas, de la Asociación Etnográfica Artea y del Ayuntamiento.


Las fiestas de Artziniega, desde antiguo, tuvieron y tienen un gran atractivo no solo para los vecinos de la Villa, sino también para las gentes de las comarcas de Aiara y de las Encartaciones. Este programa de 1935 prueba la variedad de actos que se celebraron.

ARTZINIEGA MUSEOA Programación cuarto trimestre de 2008 SETIEMBRE Hasta el 1 de Octubre Exposición de las obras presentadas al XI. Concurso de Pintura Villa de Artziniega OCTUBRE Del 4 Octubre al 16 Noviembre JAZZ-HENRI MATISSE Pinturas y textos del artista, en edición especial, presentados en el MOMA de Nueva York. NOVIEMBRE Del 19 Noviembre al 6 Enero Juan Armentia MAS ALLA DEL OLIMPO BARNETIK Fotografías paralímpicos Atenas-2004

de deportistas realizadas en

DICIEMBRE Día 13 TXARRIBODA en el MUSEO Chamuscado, despiece, elaboración de morcillas y chorizos. En el Salón de Actos proyección de videos etnográficos sobre este tema.


FUNDACIÓN DE ESCUELAS EN LA VILLA DE ARTZINIEGA ( y IV) José Iturrate, antiguo párroco de esta Villa, nos ofrece otro de sus trabajos. En esta ocasión un cuarto capítulo sobre el tema de la enseñanza; cómo se establecieron las escuelas y en qué circunstancias fueron desarrollando su labor educativa.

Jose Iturratek, Hiriko parroko ohia, beste ikerketa bat aurkezten digu. Kasu honetan irakaskuntzaz izango da, zelan egin ziren lehenengo eskolak eta zeintzu egoeretan garatu zuten beren hezi-lana.

CAPÍTULO IV Atal honekin amaiera emango dugu historian zehar Hezkuntzak izan duen garrantzia Artziniegako bizi muduan. Nahiz eta gora behera haundiak egon bai Junta bai udaletxea herriko umeen prestakuntza oso inportantea zela konturatu ziren. Eta ez hori bakarrik. Ez dakigu ondo baina izan liteke Artziniegako Helduen Eskola lehenengoa izatea Euskal Herri osoan. Irakurri harretaz.

Los problemas de las guerras Las cuentas de la fundación pasan del año 1805 al 1830, laguna difícil de subsanar. La Guerra de la Independencia ocasiona una situación anómala, que incide en todas las instituciones. No será posible la normalidad en la enseñanza, tampoco se perciben las rentas de la capital, pues el banco pasó muchos años sin rendir intereses. Por otra parte la guerra deja sumida a la Villa en la pobreza, al Concejo cargado de deudas y a las haciendas particulares privadas de toda reserva. A partir de 1813 una guarnición se establece en la torre de los Molinillos y exige a la población medios para su mantenimiento.

Se mantuvieron abiertas las escuelas en la medida de lo posible gracias a que la autoridad civil suplió de los fondos comunes los salarios de los maestros para que no faltara la enseñanza en al Villa.

Resurgimiento de la fundación A partir de 1840 comienza a mejorar la economía. La fundación comienza a revivir y pronto percibirá los intereses de los fondos depositados en el Banco madrileño. Se produce un notable aumento en los fondos de la fundación: en 1846 el Banco ha duplicado sus acciones, ahora son 32. En 1848 corresponden a la fundación 80 acciones, o sea, 160.000 reales. Y naturalmente los intereses aumentan considerablemente. La Institución puede soñar con importantes proyectos. Se proyecta comprar edificios para escuelas. En 1851 se presenta la oportunidad de comprar “la casa del vicario”, y se adquiere por 14.000 reales. Se trataba de un edificio situado enfrente de la parroquia, y que será el punto de partida para la futura construcción del gran edificio de la escuela de niños.

Algunos temas diversos En las cuentas de 1853 se recoge esta anotación interesante que ayuda a conocer el momento en que a la escuela de Artziniega llega la adopción de las nuevas pesas y medidas:


“Iten da en data doce reales satisfechos por cincuenta tablas impresas con el nuevo sistema métrico decimal para las escuelas” (I,106). Otro tema muy frecuente en tiempos no lejanos tiene su origen en Artziniega en un momento de apogeo de la enseñanza, con unas clases de niños y niñas muy consolidadas; se trata de la escuela de adultos. Veamos cómo se promueve el tema por acuerdo de la Junta el 19 de enero de 1867:

detalladas del edificio, firmadas por el arquitecto (IV, 2). La subasta se anuncia en los Boletines civil y eclesiástico y en tres periódicos. Como tope máximo se indica la cantidad de 150.000 pesetas y el plazo de presentación de propuestas terminará el 1 de diciembre de 1.880. Se presentaron tres pliegos y los tres excedían el tope máximo estipulado en las condiciones, por lo que no fueron admitidos.

“Se manifestó por parte del Sr Presidente que a su juicio convendría establecer una escuela de adultos por la noche en los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero, a fin de que muchas personas que se hallan sin instrucción pudiesen adquirir alguna. Se acuerda admitir sólo a los que pasen de 14 años, no admitiendo nunca sino pagando a los hijos de padres que por abandonado no les han mandado en la edad pupilar a recibir instrucción correspondiente, siendo gratuita para el resto. Se le retribuirá al maestro con 100 reales al mes” (I,148)

Nuevos edificios escolares En 1879 se acomete la construcción del nuevo edificio de las Escuelas, amplio y adaptado a los fines que pretenden. Se trata del edificio que se halla, hoy, enfrente de la parroquia. El solar pertenecía a varios propietarios y hubo que pagarlo en parte de la siguiente manera: En primer lugar la “casa del Vicario”, en que hacía ya años estaba funcionando la escuela de niños. La casa y huerta de doña Lucía de Chaves y doña Petra Rivacoba, por la que pagaron 40.000 reales. La casa de don Manuel de Murga, contigua a la anterior, que se compró por 8.000 reales. Y la huerta de don Mateo de Arbide, comprada en 2.500 reales. En 1880 se presentaron los planos y las condiciones del proyecto elaborado por el arquitecto del Pantaleón de Iradier. Se pueden hojear en el archivo parroquial las condiciones

Posteriormente se presentan los canteros Miguel de Urkiza y José de Olave y los carpinteros Santiago Villamor y Manuel Mardones, todos ellos vecinos de la Villa, que se comprometen a levantar el edificio en las condiciones y precios estipulados en la subasta. Se concede la obra a los citados señores con fecha del 23 de febrero de 1881; firman el pliego de condiciones el 7 de marzo del mismo año (III, 3). Y realizaron la importante obra. Se rodeó el patio de pared y enverjado, se compraron mesas y otros utensilios para el salón escolar: mientras tanto se había utilizado la sala de la casa de la parroquia o sacristía vieja para la escuela interina. Y comenzaron las clases en el nuevo local. En 31 de diciembre de 1889 la Junta se felicita de que las rentas de la fundación sean abundantes, más de 40.000 reales anuales. Se congratulan de que aumente el número de alumnos y se pide al patrono que dote a la obra de más personal docente. Mientras tanto se


mantienen las clases nocturnas para adultos en los meses de invierno. El 27 de julio de 1891 se aprueba establecer dos maestros y dos maestras, es decir, agregar alos existentes una maestro y una maestra de grado superior para la mejor atención de los niños.. En la misma fecha se proyecta un nuevo edificio escolar para las niñas. Don Félix Ruiz de Arcaute, párroco y presidente de la Junta de Intervención de las Escuelas, tiene la idea de construir un Colegio destinado a una congregación religiosa femenina, en lugar de contratar a dos maestras. Con la aprobación del obispo presenta el proyecto a la Junta en junio de 1891 y ésta lo acepta. El Párroco se pone en contacto con la Madre Provincial de las Carmelitas de la Caridad, para oír las condiciones en que su Instituto se establecería en Arceniega. Se llega al acuerdo que las Carmelitas llegarían a Arceniega antes de que se construyera el edificio. Llegaron el 24 de septiembre de 1891 y se instalaron en la vivienda del Colegio de niños, aún no habitada. Comienzan las clases inmediatamente.

En agosto de 1891 se presentan los planos del arquitecto diocesano don Fausto Iñiguez Betolaza. Poseemos el Pliego de Condiciones , preparado y firmado por el citado arquitecto (III, 6), así como la escritura de obligación y fianza otorgada por el contratista don Inocencio de Zubizarreta a favor de la Junta de las Escuelas, con fecha del 28 de enero de 1892 (IV, 5). Durante los años 1892 y 1893 se construye el edificio destinado a Colegio de niñas junto al camino que sube a La Encina, y que hoy ocupa ala sede de Artziniega Museoa. En mayo de 1893 se recibe la visita del Gobernador de la Provincia y del Inspector de enseñanza, que felicitan a la Junta por su dedicación total a la enseñanza de la Villa.

El 24 de septiembre de 1893 se inauguró el nuevo Colegio con una pompa extraordinaria que se describe detalladamente en el libro de la Institución. Todo el pueblo celebró una gran fiesta con actos religiosos y profanos. Se cantó el Tedeum y la Salve de Eslava. El coste total de las obras, a cargo del citado Inocencio Zubizarreta y Maiztegui, ha ascendido a 76.165 pesetas. A lo que hay que sumar otros gastos complementarios de la obra hasta un total de 104.675 pesetas. El arquitecto percibió 3.000 pesetas por sus derechos. Los exámenes de los niños en 1894 son un botón de muestra dl progreso que los últimos proyectos y nuevas adquisiciones van a producir en el campo de la enseñanza. La niñas estudian francés, piano, dibujo ... además de las labores y tareas tradicionales. En los exámenes se constata que el nivel de enseñanza de las niñas ha superado al de los niños. El 11 de diciembre de 1894 se hallan vacantes las dos plazas de niños, en vista de lo cual se piensa en proponérselo a un Instituto religioso. El éxito inicial conseguido por las Carmelitas les anima a buscar esta solución. El Superior de los Hermanos Maristas se traslada a Arceniega para tratar el asunto. Después de largas gestiones se firma el contrato, por el que los Hnos. Maristas regentarán el Colegio de niños. El 28 de junio de 1895 se otorga el nombramiento de maestro al primer Hermano Marista. Tres hermanos impartirán las clases y vivirán en las viviendas destinadas a los maestros. Pocos años más tarde esta Comunidad religiosa se estableció en la Casa de Ayala, junto al Santuario de la Encina. Siguieron largos años de enseñanza fructífera para la niñez y juventud de la Villa en la primera mitad del siglo XX.

Fin de la fundación El libro de cuentas y actas termina en 1910, se constata que ambos Colegios ejercieron una labor encomiable y de elevado nivel escolar. La Junta de intervención desempeñaba con eficacia su labor de supervisión y de administración. Se


mantuvieron los exámenes de los niños y niñas y se distribuían los premios correspondientes. Existe posteriormente una laguna en la documentación. Desde 1910 a 1936. La explicación la ofrecerá quien fue párroco y presidente anterior de la Junta durante la República, que afirma haber sido su casa registrada cuatro veces en los años conflictivos pasados “y examinaron y destruyeron lo que les pareció” (II, 12). En marzo de 1936 tanto Maristas como las HH. Carmelitas fueron sustituidos por profesores seglares, en cumplimiento de las leyes impartidas por la autoridad. Ello lleva a la afirmación de que las escuelas serán más caras en unos tiempos en que las rentas fundacionales han disminuido considerablemente. La situación política cambia pronto y los cursos 37 y 38 regenta la escuela de los niños dos sacerdotes catalanes, refugiados con motivo de la guerra civil, don José Gatnan y don Pedro Parramón, que ejercían de párrocos de Mendieta y Retes de Tudela. En 1938 las Hermanas habían vuelto a su Colegio. La devaluación monetaria a lo largo de las décadas pasadas había llegado al extremo de que el capital de la Fundación apenas rentaba para mantener un Colegio, y el proceso continuó hasta el punto de empeñarse la Institución en 1939 en 25.000 pesetas, aportadas por el fondo diocesano. En el curso 1939-40 se perciben cuotas de las familias que llevan niños a los colegios, con pago mensual de 3 pesetas cada una: en octubre se recaudan 365 pesetas. En 1942 se inaugura el curso bajo la presidencia de don Nazario Medrano, y el vocal don Fernando José Gómez de Segura hizo una suscinta exposición del origen y vida de la benemérita Fundación, que tantos beneficios había aportado a la Villa. Se sugiere la posibilidad de convertir las escuelas en nacionales y así se aprueba. La deuda de la Caja Diocesana asciende a 63.000 pesetas. En 1947 las Hermanas Carmelitas pasan dificultades que no ocultan, y se habla de vender la huerta y pedir ayuda al Municipio. Tal vez el

internado de las niñas, las colegialas de pago, colaboró a la pervivencia de la Comunidad en la localidad durante varios años más. Las profesoras con título oficial recibían el sueldo correspondiente por parte del Estado, mientras el Instituto religioso trataba de conservar dignamente el edificio. En 1952 se aprueba oficialmente la plaza de maestro nacional, pero aún no llega. Por fin, los Hermanos Maristas dejan definitivamente el Colegio y se establece el maestro nacional como profesor de los niños. En marzo de 1962, previa conformidad con las Carmelitas, se acuerda que el obispado haga los trámites necesarios con el Ministerio para el establecimiento de maestras nacionales. Las Hermanas Carmelitas marcharon en el verano de 1963. Los edificios de la Fundación siguieron sirviendo de locales escolares, regentados por maestros nacionales de niños y niñas, mientras las rentas del capital fundacional no eran suficientes para las más elementales reparaciones de los inmuebles que fueron notables Colegios de enseñanza. En 1970 se estableció provisionalmente en el Colegio de Niñas la concentración escolar de todos los pueblos del entorno, previa cesión del mismo al ayuntamiento. Años más tarde, en fechas recientes, los edificios han pasado a ser propiedad del Ayuntamiento de Artziniega, tras un acuerdo, contractual con el Obispado de Vitoria. En 1978 la concentración escolar se traslada al nuevo edificio de las escuelas , construido en el término de la Barcena y actual centro de enseñanza de Infantil y Primaria.

En 1986, la Asociación Etnográfica “Artea” que gestionaba el Museo Etnográfico de Artziniega, sito en las caballerizas del Santuario de la Encina, presenta una petición al Ayuntamiento para la rehabilitación del edificio, que amenazaba ruina, y los planos correspondientes para trasladar el Museo al edificio del Colegio de las Carmelitas, ya que el espacio con que contaba resultaba insuficiente. En 2004, la Asociación Etnográfica “Artea” y el Ayuntamiento de Artziniega, tienen la alegría y satisfacción de inaugurar el nuevo ARTZINIEGA MUSEOA, que hoy podemos visitar en aquel edificio que empezó a funcionar en 1893.


EGUR-BELAR

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SALICARIA. LYTHRUM SALICARIA R.

Udaberriko azken partean eta udaren zehar gure inguruneko hezeguneak eta, batez ere, gure ibaibasterrak buruzka arrozako lore distiratzuez apaintzen dira. Hau oso landare ederren leherketa da, egur-belarrena, hain zuzen ere. Argazkian agertzen den bezala La Lastran horrelako lore sortak ikus daiteke. Hosto luze punta-zorrotzak izaten ditu, eta loreak, gorri arrosak, zuztarren mutur aldean sortaka banaturik. Herri sendagintzan, loreak beherakoa kentzeko eta zauriak zakartzeko erabili izan dira, bereziki.

La salicaria es una planta muy llamativa y frecuente en Euskadi. Se cría en terrenos no cultivados, campos con mucha vegetación y húmedos, a orillas de ríos y presas. En nuestra zona más próxima es conocida desde muy antiguo y se ha utilizado tanto para las personas como para los animales. Se puede encontrar en las zonas húmedas y en las orillas y cauces de los ríos donde nos deleita con sus espigadas ramas repletas de flores rosafucsia, apareciendo en grandes grupos por lo que es fácilmente identificable. En Artziniega solamente hay que bajar a La Lastra o ir hasta La Presa en verano para poder observar esta bella planta en todo su esplendor.

previamente deshuesados –por ser también buenos astringentes–, pasiflora y anís estrellado. –Infusión: mezclar a partes iguales una cucharada rasa por vaso de agua, hervir un par de minutos, dejar reposar otros diez y colar. Tomar dos o tres vasos al día mientras dure la situación. Para las diarreas más prolongadas, la salicaria conviene combinarla con plantas demulcentes como la malva o el llantén. De este modo, se reduce el riesgo de que se irriten las mucosas gástricas.

Uso externo Florece en junio hasta el verano inclusive. Las sumidades florales deben recogerse en verano. Deben secarse a la sombra y guardarse en bolsitas de ropa en un lugar fresco y seco. Su propiedad más conocida es el ser astringente, dando resultados excelentes en tratamientos de diarrea, hemorragias, heridas, inflamaciones digestivas e intestinales, debido a su alto contenido en taninos. Su aporte de hierro la hace también recomendable en caso de fatiga y anemia.

Uso interno Tradicionalmente se ha utilizado como un excelente remedio natural para aliviar las diarreas nerviosas, estacionales o víricas y las provocadas por cambios de agua, colitis, intoxicaciones alimentarias leves o síndrome del colon irritable. - Infusión de una cucharada de sumidades florales secas por vaso de agua. Tomar una pequeña taza después de cada comida. Para la diarrea, sobre todo si tiene un componente nervioso, los especialistas recomiendan combinar la planta con los frutos del rosal silvestre o escaramujos

- Enfermedades de la piel : Las propiedades astringentes y bacterianas de la salicaria favorecen el cuidado de la piel, siendo muy útil en las afecciones de ésta, como en dermatosis y eczemas o herpes. - Decocción de un buen puñado de sumidades florales secas por litro de agua. Aplicar una compresa sobre la zona afectada. Las hojas frescas de salicaria en emplasto también ayudan a cicatrizar heridas y quemaduras. - Enfermedades del aparato genital femenino : De igual manera el preparado anterior es muy útil para combatir las infecciones del aparato genital femenino. Así aplicándolo en forma de lavados podemos ayudar a superar el picor vaginal, la metrorragia o la vaginitis. - Colirio ocular : Para combatir la conjuntivitis realizaremos una infusión con dos cucharadas de hierba seca por taza de agua. Dejaremos reposar un cuarto de hora y aplicaremos una gasa esterilizada empapada en el líquido sobre los ojos. - Hemorragias nasales: La infusión simple de salicaria también da buenos resultados para detener las hemorragias nasales y bucales. En el primer caso se aplica empapando un trozo de algodón y manteniéndolo firme sobre las fosas nasales; en el segundo con un enjuague completo.


LA ARGIZAIOLA

(2ª PARTE)

En la revista anterior aportamos unas notas sobre la importancia del fuego en la mitología vasca. Hoy vamos a abordar el tema central de nuestro trabajo la ARGIZAIOLA. En las creaciones del arte popular vasco una posición destacada, por su singularidad, ocupa la argizaiola. La argizaiola es un soporte de madera alrededor del que va enrollado un cerillo o esku-bilduma que se enciende sobre las tumbas situadas en el interior de las iglesias. A la hora de la misa o durante cualquier acto religioso, una mujer de la familia, por lo común la etxekoandre o la hija mayor, se sitúa encima de la tumba o yarleku correspondiente a su casa y enciende la argizaiola. Tanta importancia se daba a este rito que cuando las mujeres de casas pudientes no podían asistir a los oficios, contrataban a una criada o a otra mujer para que en su lugar guardase el fuego. Es bastante probable que esta costumbre de encender la argizaiola en el interior del templo se estableciera en Euskal Herria hacia los siglos XV o XVI, puesto que fue entonces cuando la feligresía conquistó el derecho a ser enterrada dentro de las iglesias, prerrogativa hasta entonces reservada al alto clero y a la nobleza. Cada casa o caserío adquiere entonces una sepultura bajo techo sagrado, siendo mayor su rango y por ende su valor cuanto más cercana al altar se hallase. Durante el funeral se ponían además encima de la tumba dos grandes hachones que se encendían durante todas las misas hasta la celebración del funeral de aniversario al primer año del deceso. Como hemos visto, el factor luz era de gran importancia dentro del ritual funerario vasco. Según ordenaban los estatutos de la Cofradía de San Andrés de Segura de 1374, compuesta en aquellas fechas por 115 cofrades (la mayor parte de la población adulta de entonces), cuando Dios tuviera a bien llevarse de este mundo a algunos de los cofrades todos los demás estaban obligados a asistir al funeral y enterrorio con candelas en las manos 1 . En 1378, a la muerte de Carlos II rey de Navarra, en su funeral se gastaron 88 arrobas de cera y dos artesanos cereros estuvieron 15 días trabajando para hacer 300 hachones con un peso total de 336 libras. La cera sobrante se la quedó la iglesia, en este caso la de Santa María de Pamplona, como “derecho de luminaria” 2 . No tenemos que perder de vista que la cera de las abejas era un producto caro, por lo que las velas de cera de abeja eran para uso de los adinerados y en especial para el culto a Dios y a los santos. La gente modesta usaba para el alumbrado en sus casas (los que podían permitírselo, pues la mayoría de la población carecía de medios para invertir en este capítulo) aceite en candiles, antorchas y velas de grasa animal, que todo ello producía además mucho humo y tizne.

1

DIAZ DE SALAZAR FERNANDEZ, Luis Miguel. Colección Diplomática del Concejo de Segura (1200-1400). T.I. Colección Fuentes Documentales Medievales, nº 6. Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos. Donostia-San Sebastián, 1985. p. 71. 2 AGUIRRE SORONDO, Antxon. El fuego en el rito funerario vasco. I Encuentro sobre Religiosidad Popular (1987). Fundación Machado. Revista Anthropos. pp. 344-360. Barcelona. 1989.


Pero su uso, o mejor el abuso de la cera como elemento de ostentación fue tal que incluso se tuvo que poner coto y regulación concreta. Así en el Fuero de Navarra editado en 1685 (en su libro V, titulo II, capítulo VIII) se dispuso que a ninguna persona de cualquier condición, calidad e incluso aunque fuere de título o dignidad se le pusiera en su entierro, funeral, exequias y cabo de año más de cuatro hachones, “no completándose lo que se regale en velas o candelas a clérigos, frailes o cofradías para que ellos lleven en sus manos, ni los donativos en velas para altares o iglesias”. En resumen lo se pretendían que en el catafalco o junto al finado no se colocaran más de cuatro hachones para evitar dispendios excesivos 3 .

Este culto o uso sagrado de la cera se ha mantenido hasta nuestros días (como otros muchos ritos según vamos viendo), y si no basta acudir a cualquier ermita o iglesia el día de su festividad, a santuarios famosos como Lourdes, Fátima, Roma, Santiago, etc. para comprobar que el fuego, las velas, siguen ardiendo en grandes cantidades, como si sólo el fuego nacido de la combustión de esta sustancia tuviera poder para elevar las plegarias hasta el cielo. Recuérdese asimismo el uso de la cera en los cortejos procesionales de la Semana Santa y otras tantas situaciones de culto religioso. En Benabarra existía el dicho: “Hil uste gabearen gaineko ezkoa karioenik” (la cera puesta sobre un muerto inesperado es la más cara) 4 . Bella expresión que alude al gran dolor que provoca toda muerte repentina.

3

FUEROS DE NAVARRA. Imprenta de Martín Gregorio de Zabala. Pamplona, 1686. p. 504. AZKUE, Resurrección María de. Euskalerriaren yakintza. Literatura popular del País Vasco. EspasaCalpe, S.A. Madrid. 1959. Tomo III. 4


Otra ofrenda común era el pan en los funerales, que se renovaba todos los festivos hasta el año o aniversario (dependiendo, claro está, del poder económico de la familia). Era la ofrenda conocida como “pan y cera”, y al aniversario o año de luto se llamaba “cabo de año” (cabo por vela). Era normal que durante los funerales y novenario (beatxi-urrena) se encendieran sobre la sepultura dos argizaiolak, la eskubildua (cera sola enrollada) y dos hachones o kandelak en sus portavelas (kandela-toki). Además estaba el pan o il-opillak, siempre sobre un paño negro: dos panes grandes en los funerales de primera, o uno en los de segunda, elaborados en el mismo caserío. Se entregaban al sacerdote en tiempo del ofertorio y éste los repartía entre los demás sacerdotes, el sacristán y la serora. Los domingos también se ofrecían panes, aunque de menor tamaño. Según me contaron unas veterenas feligresas, el il-opilla al concluir el funeral pesaba menos pues su sustancia había sido ya “absorbida por los difuntos”.

Volviendo a nuestro tema, diremos que las formas y arabescos de las argizaiolas responden a una amplia tipología. Cada comarca de Euskal Herria y, por supuesto, cada artista ha desarrollado morfologías y motivos ornamentales propios. En un principio eran muy simples, sin apenas incisiones, pero con el tiempo se fueron llenando de dibujos a base de agallones, margaritas, soles radiados, etc. En la franja costera vasca, las argizaiolas consistían en una simple tabla provista de sendas extremidades, una más corta que la otra y rematadas con un circulito. La misión de este cuello era servir de asidero para girar la madera según se iba consumiendo el cerillo. Otro tipo de piezas presentan unos travesaños o soportes para evitar que el cerillo se aplaste. También encontraremos argizaiolas ricamente ornadas con tachones metálicos y de variopintas formas: desde el simple cuadrilongo, hasta las triangulares o redondas. En cuanto a la madera, el castaño es la clase dominante aunque también las hemos registrado de roble, pino y cerezo, y más raramente de haya, aliso, nogal, acacia, roble americano y olmo.

Tras el Concilio Vaticano II se procedió a reformar y modernizar los templos; se anularon las tradicionales sillas y en su lugar se colocaron bancos, se remozaron los suelos con terrazo o baldosa, y de este modo, las humildes y entrañables argizaiolas fueron lentamente arrinconadas como atávicos elementos del “culto antiguo”.

Actualmente en unas pocas localidades, como Amezketa (Gipuzkoa), pervive la tradición de encender argizaiolas sobre los yarlekus. No obstante, varios artesanos vascos prosiguen con esta tradición fabricando tallas en madera que reproducen las antiguas argizaiolas hasta en sus menores detalles. Objetos estéticos y enigmáticos, que nos recuerdan las formas más sentidas de nuestra religiosidad popular. Antxon AGUIRRE SORONDO


Gizakumeak erabili du naturala, bera baita antzinarotik datorkiguna Lurreko erregaia da

Nagusia da testu honetan egurra edo sugaia Lurra planetak gure maiteak eman zigun erregaia

Gure eragina bistan daukagu igo baita kutsadura horren ondorioz baino ez dugu esan behar higadura

Kantitatea behera doa Itzela beherakada Leku askotan desagertuta Arduradunak gu gara

Umekeriarik ez egiteko gizakumea, da gaia halan jarraitzen badugu geuk izango da aztergaia

Joan ez doan protagonistak darama bere kultura belaunez belaun jaten dugunez galduko dugu egurra.

Nuestro bosque, desde siempre, nos ha proporcionado alimentos y productos necesarios para vivir. La relación con él ha sido de respeto y conservación. Ha existido una cultura donde se tenía plena conciencia de su importancia.

Desde tiempos remotos Tú, calor, nos has dado para en las noches frías poder calentarnos

Y nosotros, en vez de respetarte, fuego te hemos dado, para que todo se calcine para que no quede tu rastro

Un oficio que lo respetaba, cuidaba y protegía era el de leñador, porque allí encontraba su materia prima: la LEÑA..

Durante el día te hemos utilizado para preparar las viandas a fuego lento cocinando

Pero los ojos al volver atrás de lágrimas se han llenado porque sin ti, leña, el bosque no tiene un futuro claro


Aspalditik, geuk, aukera batzuk eduki egin ditugu behar edo ahal beste energi naturalak erabiliz elikagaiak prestatzeko eta etxeak eta eraikinak berotzeko: zuhaitzak, zuhaixkak, lastoa, gorotzak, iratzeak eta abarrak.

Desde la antigüedad, hemos tenido la oportunidad de utilizar energías naturales para preparar la comida y calentar nuestros hogares y edificios; energía que conseguíamos de los árboles, arbustos, paja, excrementos de animales, helechos, etc.

Gure inguruetan eta ekintzak hauek egiteko; XX. mendearen bigarren parte arte, zuhaitzetatik eta zuhaixketatik energia lortu egin dugu.

En nuestro caso, hasta la segunda mitad del siglo XX, la energía necesaria para estos menesteres, la hemos conseguido de los árboles y arbustos.

Gure mendiek, mendien zehar, behar beste zuhaitz eta zuhaizka eduki dute guri egurra emateko. Halaber, kasu batzuetan, ordenantzak ere errespetatzeko eman genizkion basoen ustiapenak normaltzat eramateko (adibide bat Ordunte Batzak: XV. mendekoak dira eta bertan arauak jasotzen ziren Mendieta, Santa Coloma, Tudelako Retes, Sojoguti eta Artzeniegak ziren herriek onartuak. Informazio gehiago Ikus Gurdia 1).

A lo largo de los años, en nuestros montes hemos tenido los árboles y arbustos necesarios para satisfacer la necesidad de leña. En algunos casos, hemos establecido reglas y ordenanzas para regular la explotación de los mismos (p.ej. las de la Junta de Ordunte, que datan del siglo XV, y donde se recogían las normas escritas que los pueblos de Mendieta, Santa Coloma, Retes de Tudela, Sojoguti y Artziniega aceptaban. Más información sobre la Junta de Ordunte en Gurdia 1).

Zuhaitzetatik eta zuhaixketatik naturalki egur iharra edo sikuak, zein moztu ondoren atal guztiak aprobetxatu egin dira aurrean deskribatu egin ditugun betebeharrak asetzeko. Guztiei geuk “egur” izena eman diegu, ez bereizteko adakia, txara, egurlodi, ildok; edo zuhaitz bertan (altadar), hostorik kendu gabe (arbatza), eta abarrak .

Todas las partes de los árboles y arbustos, tanto las secas (de forma natural) o las cortadas sin estar secas, las hemos utilizado para los menesteres que estamos describiendo; todas ellas en este artículo las designamos como “leña”, para no especificar la delgada, las ramillas, la gruesa, la muy gruesa; la que se corta en el mismo árbol o la que se corta sin deshojar las ramas, etc.

Egurra, beste modua batean ere erabiltzen zen. Mendian bertan erre egiten zen egur-ikatza lortzeko asmoz. Ondoren etxeetaraino eramaten zen erabil zedin. Hauxe, beste lanbide baten ekintza bat da, zein desagertutzat har dezakeguna: ikazkina.

La leña, también se podía quemar directamente en el mismo monte, para conseguir carbón vegetal, que posteriormente se trasladaba hasta las casas para su uso. Pero este proceso forma parte de otro oficio ya prácticamente extinguido en nuestra tierra: el carbonero.


Gure bertoko basoen arabera; haritzak, arteak, pagoak, gurbitzak, ipuruak mozten ziren eta dira batik bat. Lekuak edo basoak eskaintzen digunera egokitzen gara. Hala eta guztiz ere, fruta – arboletatik ere lortzen da. Normalean, etxeetan, bertokook lortzen dugu urte osorako egurra: “egurra egin”. Udaberrian hasten gara mozten eta etxeetara garraioa egiten. Ohitura hau baserrietan baztertzen ari da egun hauetan. Pertsona batzuok, beren mendietan mozten dute egurra. Beste batzuok, berriz, nork eskatu ondoren zotz eginez dagokion urteko egur-lotea mozten du mendi publikoetatik aukeratzen diren lekuan: egurrola. Kasu batzuetan, egurgileei – egurginei erosten zaie egur-saltzaile bihurtuz eta erabiltzeko moduan eramaten digu etxera. Batean edo bestean, azken urteetan, eta mendietan kontserbatzeko eta ustiatzeko arau zorrotzak jarri ostean basozainek kontrolatzen dute eta haien baimena lortu behar dugu gure basoan moztu arren.

En nuestros bosques se cortaban y cortan sobre todo robles, encinas, hayas, bortos, y enebros; el bosque mismo determinaba el tipo de leña. Sin olvidar, en determinados casos la procedente de algún frutal. Normalmente, las personas de la propia casa o caserío cortan leña para todo el año: “hacer leña”. Se suele comenzar a cortar en primavera, transportándola hasta la propia casa. Esta costumbre, hoy en día está reducida a nuestros caseríos. Algunas personas cortan la leña en sus propios montes. Otros, sin embargo, después de solicitar la suerte o lote anual cortan la que se les asigna por sorteo en las zonas determinadas dentro de los montes públicos. En algunos casos, se compra la leña ya preparada para utilizar y que la transporta hasta la propia casa, llamándose a la persona que la vende leñero. En los últimos años y debido a la nueva normativa de conservación y explotación de los montes, cuando se quiere cortar incluso en la propiedad privada, es necesario el permiso de los guardabosques.

Zuhaixkak edo zuhaitz meheak ez direnean; moztekoa aukeratu ondoren, aztertzen dugu mozketa zein aldetan egiten dugun eta moztean jaisteko norabidea. Alde honetan, aizkora erabiliz elkarzutak ez diren golpe batzuk ematen genizkion, enborraren erdiraino mozteko asmoz (a).

Cuando no se trata de arbustos o árboles delgados; una vez elegido uno, debemos examinar cuál va a ser la dirección de caída que queremos dar al árbol cuando lo cortemos. Por esta cara procedemos con el hacha a efectuar cortes oblicuos hasta llegar al centro del tronco (a).

Ebaketa hauek ez ditugu lurraren mailan egiten, normalean distantzi trinkoa ez dena uzten dugu (enborraren arabera, lodienetarako berrogei-berrogeita hamar zentimetro edo gehiago).

Estos cortes, normalmente no los hacemos a ras de suelo, dejando una distancia que puede alcanzar cincuenta centímetros o más en el caso de los troncos muy gordos.


Jaiste-aldeko mozketak egin ostean, kontrako aldetik hasten gara mozten. Oso garrantzitsua da, ebaketa honen kokapena aurrekoa baino altuago egotea (b). Aspektu hau ezinbestekoa da, zuhaitzak harrapa ez gaitzan jaistean. Hauxe da kontuan hartu behar ditugun segurtasun neurririk bat.

Una vez hechos los cortes por el lado de caída, nos colocamos en el contrario y comenzamos a cortar el tronco. Es imprescindible que estos cortes estén por encima de los anteriores (b); para que cuando el árbol caiga no nos atrape. Esta, es una de las medidas de seguridad que tenemos que tener en cuenta cuando realizamos este tipo de trabajo.

Lurrean dagoenean, enborra garbi uzten dugu adarrak eta abarrak moztuz eta berarekiko erabilera erraztuz.

Cuando el tronco está en el suelo, cortamos las ramas para que quede limpio, y para que sea más fácil su desplazamiento.

Moztu eta enborra berez edo gure laguntzaz aldapa behera irrista daiteke, kasu batzuetan. Besteetan, berriz, gorantz atera behar dugu arrastaka.

Si el tronco cae en una ladera, puede deslizarse hacia abajo con o sin nuestra ayuda. Sin embargo, en algunas ocasiones, es necesario sacarlo hacia arriba arrastrándolo.

Pila desberdinetan jartzen ditugu enborrak eta abarrak.

Las ramas y las partes delgadas las apilamos separadas de los troncos.

Errondo, andui edo ipurdi (lurrean eta sustraiekin lotuta dagoen enborraren atala) baten bat interesatzen bazaigu, alboko lurra kentzen diogu eta aizkoraz sustraiak mozten dizkiogu libre gera dadin. Idien laguntzaz eta burdina-altzairuzko katea erabiliz bere lekutik ateratzen dugu.

La cepa o tocón (parte del tronco que ha quedado en tierra unida a las raíces) que nos interese aprovechar, la liberamos de toda la tierra posible y de las raíces que cortamos con el hacha. Posteriormente ayudados con los bueyes o tractor y una cadena de hierro la extraemos de su ubicación.

Adakiak, abarrak, adarrak, txarak; hots, lodiak ez direnak multzo txikietan jartzen ditugu: “egur-zametan edo egur multzo”, gure sorbaldan edo asto eta zaldien laguntzari esker garraiatzen ditugu.

Las ramas y las partes finas, una vez cortadas, las agrupamos formando pilas pequeñas que podemos transportar hasta casa a hombros o ayudados por burros y/o caballos. A estas pilas llamamos “carga de leña”.

Enborrak eta egur-lodiak gurdian ( desagertzen ari dena) edota atoietan garraiatzen ditugu. Lehen egurketariak egiten zuen.

Los troncos y ramas más gruesas las transportamos en el carro ( cada vez menos usado) o en el remolque del tractor.


Garraio egiten dugun egurra baserrietako inguruetan edota alboetan metatzen da sika dadin, horrela geroko lana errazagoa izango da: egurxehatzea.

Baserrietan beti zerbait egiteko dagoela aspalditik entzunda dugu, eta lanik ez dugunean edo astirik dugunean egurra txikitzen dugu zertarako erabiliko dugun kontuan hartuz: mozketa.

La leña transportada se apila en las proximidades de los caseríos para que se seque, hecho que nos facilitará la tarea posterior de trocearla: partir leña.

Cuando otros trabajos del caserío lo permiten, en los tiempos libres, etc. nos dedicamos a “partir leña”, es decir los troncos o ramas las cortamos a diferentes medidas según el uso que vayamos a darlas.

Enborrak ez direnak aizkoraz txikitu edo xehatzen ditugu: beheko sutarako luzea, eta su ekonomikarako edo frantziar sutarako 30 cm-koa baino motzagoa.

Todo, menos los troncos, lo partimos con el hacha, reservando lo largo para el fuego bajo o fuego tradicional, y para la chapa económica o francesa lo de menos de 30 cm de longitud.

Enbor lodi edota nerbio-enborra (adarrak irteten diren lekua) ez bada eta ipurdi batzuk xehatu gabe uzten dugu beheko sutarako.

Habrá troncos gordos y/o nudosos (parte por donde salen las ramas o zona rugosa) y cepas que no partimos y utilizamos directamente en el fuego bajo.

Gaur egun, zerramakinek lan hau erraztu egin digula argi dago, baina xarma ere kendu egin digula. Egurra xehatzean txikiok ere laguntza ematen genuen egurastoa prestatzean edo bertan igota.

Enbor lodi bat (metro batekoa), zortzi enbor mehe (hauetatik 4 besteak baino luzeagoak): makilak, zeinei mutur batean punta egiten diegu aizkoraz), birabarki bat eta borra bat behar ditugu bat egiteko.

Enbor lodian zortzi zulo makur (lau goian eta besteak behean) egiten ditugu birabarkia erabiliz, zeinetan makilak mutur zorroztuetatik sartzen ditugu. Makila luzeak behean eta besteak goiko zuloetan sartzen ditugu, bikotekideen artean angelu ahurra utziz ( 75koa edo behekoa; 45 baino txikiagoa goikoa). Makilak zuloetan sartu ostean, borraren bitartez kolpeka sartzen ditugu.

Aunque nadie puede negar que las motosierras nos facilitan muchísimo el trabajo, también es cierto que nos quitan el encanto que suponía para los más peques poder colaborar al “partir la leña” y sobre todo cuando utilizábamos el “burro de la leña”: en su elaboración o cuando estábamos sentados a horcajadas. Para su confección necesitamos un tronco gordo, 8 más delgados ( 4 más largos que los otros): que llamamos palos, 1 berbiquí y una porra o maza. Todos los palos los afilamos en un extremo: sacar punta. En el tronco gordo, realizamos 8 agujeros con el berbiquí (inclinados y emparejados), 4 arriba y cuatro abajo, en los que introduciremos los palos de punta: los cortos arriba y los largos abajo; de forma que cada uno respecto a su pareja forma un ángulo agudo (±75º inferiores y menor de 45º los superiores para que sujeten los troncos al cortar); procediendo a ajustarlos con golpes de la porra.


Moztuko dugun enborra astoan jarrita, esertzen gara gainean mugi ez dadin (A).

Colocado el tronco a cortar en el burro, nos sentamos encima de él para que no se mueva (A).

Erabiltzen dugun tresna horzduna trontza da [ bi muturretan dituen egurrezko kirtenetatik pertsonek mugimendu koordinatuak eta pendularrak ( aurretik atzera eta alderantziz) eginez ebaketa egiten dute. Ebaketa, pertsona bakoitzak beregana etab eherantz erakartzen duenean egiten da, hots, besoak uzkurtzen ditugunean ( bikotekideak mugimendua gurekin egiten du erresistentzia egin gabe)].

Para cortarlo utilizamos el tronzador [herramienta dentada, con dos extremos con mango de madera por donde lo coge cada una de las dos personas que con movimientos coordinados y pendulares (hacia delante ↔ hacia atrás) proceden a cortar. El corte se realiza cuando al contraer los brazos un en dirección hacia el suelo, atraemos el tronzador hacia nosotros (la pareja nos acompaña sin oponer resistencia)].

A

Aizkora hartuz, egur-atalak edo egur-xerrak (luzetara xehatzea) ateratzen ditugu nerbio enborra ez bada (aizkora gora dugunean eta aizkoraren indarra buruan dagoela konturik, gure indarra aplikatzen dugu beherako mugimendua egitean, horrela bi indar gehitzen ditugu aizkoraren burua errazago sartzeko egurrean); bestela behin eta berriz joko dugu edo burdinazko ziriak erabiltzen ditugu.

Ya solamente nos queda el rajar o abrir los tacos conseguidos ( trocear longitudinalmente ). Si estos no son nudosos, es una tarea fácil (aprovechamos nuestra fuerza al dar impulso al hacha en el movimiento descendente para que se una a la propia de la cabeza de ésta y así facilitar la introducción en la leña); de lo contrario deberemos golpear una y otra vez, o proceder a utilizar las cuñas de hierro.

Kasu honetan, arrail batean edo aizkoraz jotzean lortzen dugunean ziria sartzen dugu. Borraz jotzen dugu egurra arrakalatzeko eta beste ziri bat agertzen den arrailean sartzen dugu. Horrela jarraitzen dugu.

Buscamos una grieta en la leña, o la producimos con una incisión del hacha. Colocamos una cuña que al golpear con la porra, hace que se abra la grieta, y así poder meter otra cuña más adelante, continuando de la misma forma.

Nahiz eta egurra erabiltzeko moduan dugun, gaurko lana ezin dugu amaitu egurtegietan edo egurtokietan gordetzen dela aipatu gabe: etxean bertan edo kanpoan; eta zure ideiak, iradokizunak eta laguntzen zain gaituzula gogoratu gabe.

Antes de finalizar, no podemos olvidarnos de la leñera (situada en el interior o exterior de la vivienda), lugar donde guardamos la leña ya troceada para que esté seca; así como recordarte que esperamos tus opiniones, ideas y/o sugerencias.


Artziniega en 1905, a través de las actas del Ayuntamiento

-Se acuerda no conceder a Joaquin Cámara Jansolo la poda de seis robles del monte Uchati para obtener madera y poder cerrar una rotura en el término de San Antonio.

-Se acuerda construir una nueva alcantarilla que atraviese la calle Real en frente de la casa de Luis Norzagaray, a fin de evitar focos de infección y malos olores.

-Se acuerda celebrar la Festividad del árbol el día 19 de febrero y plantar algunos árboles en diferentes lugares del municipio de Artziniega.

-Se acuerda arreglar el campo del barrio de San Antonio para la celebración de la festividad de San Antonio de Padua, colocando bancos.

-Se acuerda por el Ayuntamiento Pleno solicitar al Vicario de la Diócesis de Vitoria que la Casa Asilo llamado Hospital y sus heredades pasen a depender de la Junta de Beneficiencia o Caridad de la Villa.

-Se acuerda comunicar al Ministerio de la Gobernación la disconformidad por parte del Ayuntamiento de las Reales Ordenes relativas al nombramento de médicos y farmacéuticos titulares, privando a los Ayuntamientos la facultad de señalar sus sueldos.

-Se acuerda comunicar a la Junta Municipal de Asociados la conveniencia de realizar obras de adoquinado en la Calle Real de la Villa.

-Quedan enterados del escrito presentado por Marcelino Bringas Aretxabala solicitando permiso para construir una casa en un terreno continuo al muro de la Plaza Vieja.

-Se acuerda pagar a los canteros que han realizado los trabajos de adoquinado del Canton de Miraflores y de la Calle Correo.

-Se acuerda colocar tres mojones en el paseo detrás del Convento para impedir que circulen carros, así mismo, se prohibe tirar aguas sucias en el citado paseo bajo la multa de 2 pesetas.

- Se acuerda reparar el Cantón de Carretas por medio de unas gradas, para quitar pendiente.

-Se acuerda sacar a remate 150 metros de piedra caliza para la conservación del camino vecinal de Artziniega a Gordejuela.

-Se acuerda reparar las barreras de los caminos vecinales del Hospital, Mendieta y del Soto.

-Se acuerda se construya un adoquinado de 170 metros cuadrados en la plaza del mercado en el lugar donde se colocan las patatas, y que se repare el resto de plaza.

-Quedan enterados de la instancia presentada por varios vecinos solicitando se construya una acera desde la casa de Cirilo Ortiz hasta la casa de Casilda Palacio en el camino de la Fuente de Rivacoba.

-Se acuerda reparar la fuente pública sita en el barrio o caserio de Atxomin.


-Se acuerda realizar las obras de blanqueo de la sala consistorial, cuarto del secretario, Juzgado Municipal, los pasillos y las habitaciones que ocupa el aguacil de la Villa de Artziniega.

-Se acuerda aprobar las fogueras para el periodo 1905 - 1906 remitidas por los alcaldes de barrio y se acuerda remitirlas a la Diputación Provincial.

-Se acuerda adquirir el material necesario para cerrar la plaza para las corridas de vacas y novillos de la festividad de Nuestra Señora y de San Roque los días 15 y 16 de agosto y que el trabajo lo realice el carpintero de la Villa Fructuoso Gaviña Muguruza.

-Se acuerda nombrar a Leandro Alava Terreros guarda para cuidar de las viñas y el campo.

-Se acuerda aprobar las condiciones y precios de las corridas de vacas y novillos en la festividad de Nuestra Señora y de San Roque a celebrar los días 15 y 16 de agosto, presentadas por Telesforo A. Zubizarreta y José Arbaizagoitia.

-Se acuerda encargar el sermon de la Festividad de Nuestra Señora de la Asunción al cura párroco Domingo Ruiz de Vicuña por la cantidad de 25 pesetas.

-Se acuerda contratar los fuegos artificiales de la festividad de Nuestra Señora y de San Roque que se celebra los días 15 y 16 de agosto, a Francisco Gandoy.

-Se acuerda ceder al contratista de las corridas de vacas y novillos el balcón de la Casa Carniceria y la mitad del tendido por la cantidad de 10 pesetas, para que lo ocupen las personas que él considere.

-Quedan enterados de la autorización remitida por la Gobernador Civil para celebrar las corridas de novillos o vacas en los días 15, 16 y 17 de agosto y para matar cada día una vaca o novillo, según las condiciones de seguridad remitidas.

-Se acuerda aprobar las condiciones del remate del impuesto que deben de pagar los ganados que participen en la feria que se celebra en la Villa el día 8 de septiembre.

-Se acuerda ampliar el alumbrado público de la Villa en tres puntos más, uno en la Plaza Vieja, otro en la Calle Correo y uno más en la Calle Real.

-Quedan enterados del escrito presentado por el Director del Colegio Nuestra Señora de La Encina, solicitando una ayuda económica, a cambio de dar gratis la enseñanza a cuatro niños pobres durante dos años. Se acuerda convocar a la Junta de Asociados.

-Se acuerda conceder a los pueblos de Mendieta, Santa Coloma, Sojoguti y Campijo la cantidad de 7,5 pesetas para la contratación de un tamborilero en las fiestas patronales de los mencionados pueblos.

-Se acuerda sustituir dos mechones esquinales del portal público que sostiene la Casa Carniceria por dos columnas de piedra de sillería.

-Se acuerda ceder en propiedad la parcela que el Ayuntamiento de Artziniega tiene próxima al margen derecho del rio Angostina, en el sitio denominado El Axpe, a favor de Celestino Delgado Zafra, para la construcción de una central eléctrica.


Artzik proposatzen digun jolasa ostoak eta fruituak lotzean datza.

Saia zaitez, ea ondo lotzen dituzun guztiok jakiteko basoa ezagutzen duzunentz.


Nuestra mascota Artzi, ha estado recogiendo hojas para hacer un herbario. ¿ Le

ayudas a clasificarlas? ¡Inténtalo!.


Ipuin amerikarra

La infortunada A Manuel y a Jacinta la pobreza no les impedía traer hijos. Roxana, Jaime, Darwin y Araceli habían llegado sucesivamente. Lo que no se entendía bien es que siendo tan diferentes tuvieran los mismos progenitores. Roxana era inquieta, como un pescadito recién sacado del agua. Le gustaba bañarse en el río, barrer la casa, sacar los fréjoles de la vaina, jugar con el gato…Jaime era más reservado; se sentaba a hacer los deberes y no levantaba la cabeza hasta terminar; pero era el que más se enfadaba con Darwin que siempre andaba buscando pelea con él; éste, aunque pequeño, le gustaba cabalgar a pelo. Eso sí, todos ellos muy amontubiados en el sentido que en casa eran dicharacheros, aunque en la calle había que tener constancia para sacarle su nombre. ¿Y Araceli? ¿Alguien recuerda haberla visto llorar? Cuando se caía y parecía hacerse daño, daba unos suspiros hondos mirando a alguien que la levantara; cuando la alzaban a los brazos le volvía una sonrisa que le iluminaba toda la cara. Jugaba con sus hermanos cuando ellos jugaban y se callaba cuando ellos apagaban sus voces. Su entrenimiento era abrir los brazos y correr como las palomas, poner en unas latas de sardinas con tierra las flores que encontraba con la esperanza de que perduraran siempre y dar de comer a las gallinas y pollitos. ¿Por qué su mamá Rosario tuvo un presentimiento cuando la llevó por primera vez a la escuela? ¡Ay! Y no se equivocó. -

Cariño, esta letra redonda es la o. Hazme una letra como esta, mi amor, le decía la maestra.

Hacía otra o y se paraba ahí. Solo copiaba pero no era capaz de escribir al dictado. - Escriban todos: “Mi mamá me ama”. La niña se quedaba mirando, con su sonrisa llena, apoyando plenamente las palabras; pero con los números era diferente. Dos más dos podían ser tres o siete, como en la casa, que al pollito más pequeño lo separaba para que comiera más maíz. La mamá pensó en sacarla de la escuela, pero la maestra le quitó la idea ¿para qué si le gusta jugar con los niños en el recreo y se porta muy bien? Para el desfile de la escuela en la fiesta de San Nicolás le compraron un vestido nuevo y estaba radiante con sus pómulos encendidos como candiles que hacían resplandecer su vestido largo de color rosa con un cinturón largo naranja.


La mami, a la noche, la despidió con un beso, pero no se dio cuenta que no se quitó la ropa para dormir; así amaneció, con su sonrisa habitual, pero estaba rígida. El cementerio era un lugar triste para depositar aquel pequeño cuerpo celeste, pero ¿qué hacer? La ausencia de Araceli pesaba en la casa. Manuel se ausentaba al pueblo con cualquier excusa pero en realidad acababa siempre en el cementerio con alguna flor como había visto en su hija. La mamá empezó a sentir cierta fatiga; engordaba con un poco de arroz. Y Roxana cambió su carácter bullanguero al descubrir en la cocina, subiendo por la escalera, en la puerta de su cuarto o en el pozo de los patos, siempre en momentos fugaces con su vestido rosa, la presencia alegre y la mirada clara de la pequeña Araceli. Le llamaban una “visión”; pero, según el cura, no debía de ser algo malo. Llevaban tres meses con estas “apariciones” y diez desde la partida de la pequeña cuando Jacinta sintió un ahogo profundo. Pudieron traer al médico que les pronosticó, a simple ojo clínico, una enfermedad grave. -

Tal vez la aorta se le esté cerrando y podría tener un paro cardíaco. Tendrá que hacerse unas pruebas y tal vez operarse.

Algo imposible para una economía de supervivencia. Y para colmo le quitó el arroz y le mandaba comer verdura y gallina cocida sin grasa. En realidad se sustituyó el arroz por algún guineo, agüitas y algunos remedios. La debilidad la tumbó en la hamaca; sentía dificultad para andar en la sala y hasta para respirar. Manuel se dispuso a preparar la merienda para la familia y llamó a Roxana para que le acompañara, pero ni se presentaba, ni respondía. - Te estoy llamando, Roxana En ese silencio se acercó a la sala y vio que la muchacha, desde un saco de arroz en el que se sentaba, miraba fija a la pared, a la visión. Se levantó de su asiento, se acercó a la mami y le puso la mano en el corazón. -

¿Qué haces, hija? La ñaña me dice que estás bien.

Jacinta se sentó; miraba a toda la familia y quería descubrir algo en aquella pared. Sin esa fatiga que la amarraba y la angustiaba, se pudo levantar. Besó a sus hijos, encendió la vela del altar y se fue a la cocina. Respiraba hondo, sin fatiga, sin el peso muerto del cuerpo. - Sentaros, Jacinta, que he aprendido a cocinar. Y la vida siguió en la ausencia presente de Araceli; por eso en el registro civil Manuel tuvo apuros cuando le preguntaron cuántos hijos tenía y dijo que cuatro. Y si todos estudiaban, y que la pequeña no. Y por qué no, porque, porque, bueno, porque no iba la escuela. Alguien susurró al registrador: - Una hija falleció pero no soporta su partida.


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Puedes ponerte en contacto con Begoña, Gotxi, Luis Angel o Zurbi o deja un mensaje en el teléfono del Museo

Queremos reunir en el archivo del MUSEO, todas las fotografías de grupos de Artziniega que podamos hallar. Si conservas fotos antiguas, te pedimos nos las prestes unos días para hacer una copia. Te las devolveremos en la misma semana y agradeceremos tu colaboración.

Entre todos tenemos que identificar a los componentes de este grupo de gudaris de Artziniega fotografiados en 1937.

Gurdia 27  

Revista del Museo Etnográfico de Artziniega

Gurdia 27  

Revista del Museo Etnográfico de Artziniega

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