Page 1

ARTEA Etnografi Elkartea / Asociación Etnográfica ARTEA Arteko Aldapa, 12 01474 Artziniega (Araba) Tl. 945.396.210 artziniegakomuseoa@euskalnet.net www.artziniegamuseoa.org

ARTZINIEGA MUSEOAren ALDIZKARIA REVISTA del MUSEO DE ARTZINIEGA

17 ZENBAKIA NÚMERO 17

EDITORIALA Se ha ido el invierno, más frío y húmedo que otros, pero con la llegada de la primavera la naturaleza resucita y nuestro ánimo y ganas de vivir también. Para la Asociación Etnográfica Artea también ha llegado su primavera y desde mediados de Marzo, en colaboración con algunos vecinos, está proponiendo y ofreciendo una serie de actos que tendrán continuidad en los próximos meses. Te invitamos a ellos; tu asistencia nos dará ánimos para seguir organizando actividades y evitar que nos arrastre la indiferencia social que predomina en esta sociedad individualista. Artziniega, Ayuntamiento y muchos de sus habitantes, también actuamos de forma solidaria con otros pueblos, codo a codo con nuestro convecino Benjamín, allá en Ecuador. Para finalizar, agradecer el goteo de donaciones que sigue recibiendo el MUSEO.

2006eko martxoa Marzo de 2006

Zuekin gaude ale honetan pasatu dugu negua udaberrian sartu gara gu joan zaigu sosegua Negu gogorra igaro eta aklaratu da zerua urtaro honek berotzen dugu berria da eredua Artea Elkarte taldea denez daramatza helburuak ekintzak eta hitzaldi batzuk lehiaketa liburuak denontzakoak baitira hauek zabal ditzagun buruak Buruak dira zuzendariak zabaltzeko sentiduak zuenak eta gureak batu atera sentimenduak Zertarakoak dira horiek uxatu luzamenduak Palenque batzuk munduan daude lotuak lotu estuak

AURKIBIDEA 1 Editoriala 2 Kultura 3-5 El Hospital (4) 6-9 Trarriboda (2) 10-15 Zorrozgailua 16-19 Toponimia 20-21 Denborapasak 22-23 Ipuina 24 Argazkia

Anímate a regalar el

carnet de AMIGO DEL MUSEO Una colaboración a favor de Artziniega y la cultura vasca. 15 € anuales


Kultura En este primer trimestre, han tenido lugar una serie de exposiciones y otra serie de actos que trataremos de resumirlos a continuación. Durante los meses de Enero y Febrero tuvo numerosos visitantes la exposición HIRE HIMALAYA, una colección de fotografías realizadas por los hermanos Iñurrategi durante sus ascensiones a las cimas más elevadas de dicha cordillera. El pasado 4 de Febrero el Salón de Actos del MUSEO fue elegido para la celebración en él del Arabako Txakolin Eguna, presentación y degustación del txakoli cosechado en 2005. Aunque se retiraron las sillas para aumentar el aforo, el recinto no pudo dar cabida a los numerosos invitados que acudieron, sorprendiendo a los propios organizadores. El 18 de Marzo y a iniciativa de la Asociación Etnográfica Artea, se realizó la convocatoria del Zuhaitz eguna, consiguiendo que unas 25 personas, entre mayores y niños, pasaran conviviendo una soleada mañana realizando una variada plantación de árboles (abedul, encina, roble, haya, nogal, avellano, cerezo) y plantas medicinales (romero, tomillo) y ornamentales (rosales) aportados por el Ayuntamiento, en la zona de las piscinas y en el camino de La Presa. Si paseas por esas zonas, pedimos tu colaboración en su cuidado y mantenimiento, para que este magnífico esfuerzo no resulte baldío. El 22 de Marzo el Diputado de Cultura de la Diputación de Alava presentó en el Salón de Actos el libro Recorridos por Artziniega y sus alrededores, escrito por José Manuel Yarritu. Al ser día laborable y la hora las 12 del mediodía no pudieron asistir numerosas personas interesadas, por lo que la Asociación propuso hacer una presentación popular del libro haciéndolo coincidir con la charla sobre montaña de Txomin Uriarte, participante en expediciones al Everest. El 24 de Marzo tuvo lugar una conferencia presentada por la cooperante Anuska Bilbao, sobre Situación actual y Proyectos de Benjamín Respaldiza y su equipo en Palenque (Ecuador), que cuenta con nuestro Ayuntamiento, el grupo Hiriska, organizador del Rastrillo navideño, y otros vecinos, como colaboradores. La ponente ha estado en Palenque, la última ocasión 4 meses, y ha realizado un estudio sobre La realidad social, escolar y económica del área rural de la zona, haciendo hincapié en el tema educativo.

El día 25 de Marzo, fecha en la que se cumplían dos años de la inauguración del actual edificio, tuvo lugar la presentación del libro GOGOAN, en la que los veteranos miembros de la Asociación, Benjamín Respaldiza aportando los textos y Fernando Ureta las aguadas, tratan de reflejar el alma, el espíritu del MUSEO. También se ha contado con la colaboración anónima de otras personas y la financiera del Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Artziniega. Esta publicación la podréis adquirir en la tienda del MUSEO al precio al público de 10 €, y la primera unidad para los AMIGOS DEL MUSEO a 5 €.

Sala de Exposiciones del MUSEO Programación segundo trimestre de 2006

Abril Hasta el día 28, Exposición fotográfica EL JUEGO DE BOLOS Día 2 - Partida en el Juego de bolos del pueblo Día 8 - Conferencia sobre montaña por Txomin Uriarte y presentación popular del libro de José Manuel Yarritu Día 22 - Hornada tradicional de pan

Mayo Desde el 29 de Abril, Exposición fotográfica LA MUJER EN EL TRABAJO Días 21 y 28 Recorrido de la mojonera de Artziniega. Salidas mañaneras para realizar el

Junio Hasta el día 28, Exposición fotográfica LA MUJER EN EL TRABAJO Día 23 - Celebración popular del SOLSTICIO DE VERANO Con pasacalles, hoguera, música y morcillada

Te invitamos a visitar estas exposiciones, gratuitas, de forma especial los domingos y festivos en horario de 11 a 14 horas, y a participar en el resto de actos.


HOSPITAL DE ARCENIEGA (y 4)

TRASLADO DEL HOSPITAL Y NUEVO EDIFICIO Es obligado copiar un importante documento, en el que la autoridad civil declara la Fundación del Hospital como de beneficencia particular. Su vida y actividades estarán reguladas por la legislación civil que corresponde a esta clasificación. Veamos: “Junta Provincial de Beneficencia de Alava. El Excmo. Señor Ministro de la Gobernación me comunica una Real Orden cuya parte dispositiva es como sigue: “ S.M. el Rey (q.D.G.) ha tenido a bien disponer: 1. Que se clasifique como de Beneficencia Particular el Hospital Asilo instituido en la Villa de Artziniega por D. Pedro Sáenz de Ubaldi. 2. Que se nombren patronos del mismo a D. Félix Ruiz de Arcaute, cura ecónomo de la iglesia parroquial de la Asunción de Ntra. Señora de la Villa de Artziniega, y D. Saturnino Garavilla, Coadjutor de la expresada parroquia, como administrador actualmente del Santo Hospital, los cuales por expresa voluntad del testador no tendrán la obligación de rendir cuentas y presentar presupuestos.

Lo que tengo el gusto de trasladar a Vds. para su conocimiento y efectos consiguientes. Dios guarde a Vds. Muchos años. Vitoria 10 de diciembre de 1909. El Gobernador Presidente, Salvador Aragón. Rubricado. Srs. Don Félix de Arcaute y Don Saturnino Garavilla.

Pocos años después de que esta Real Orden llegase a Artziniega, se tramitaba la construcción de un nuevo edificio destinado a Hospital de la Villa. Ello obedecía al interés del comprador del solar y casa actual de la Institución, para proceder a la construcción de la suya, más amplia. Y también al estado deficiente del mismo edificio. D. Cirilo Gorbea y Villar, farmacéutico de la Villa, que era el comprador, se comprometió a ceder, a cambio, una heredad sita en el término de Arenaza, de 4 áreas de extensión, y, formando parte de la misma, un edificio, recientemente construido, enclavado en dicho terreno, en la parte Oeste del mismo. Los dos sacerdotes de la Villa estaban autorizados debidamente para proceder al cambio. Y se hizo la permuta en 1914. Después de la permuta de terrenos, se reformó el camino, que une ambas carreteras, según acuerdo del ayuntamiento en sesión del 14 de abril de 1914.

3. Que el Patronato respecto de los bienes de la Fundación deberá atenerse a lo que dispone el art. 8º del Real Decreto del 14 de marzo de 1899 y el de 25 de octubre de 1908, y 4. Que se comunique esta resolución al Ministerio de Hacienda con arreglo al 59 de la citada Instrucción”.

El edificio estaba compuesto de planta baja, piso principal y camarote, conteniendo el piso bajo, las siguientes habitaciones: cuadra, pasillo y retrete; y el piso principal cinco habitaciones y un pasillo central.


Todas las habitaciones tenían luz y ventilación directa. El edificio tenía una extensión superficial de 103 metros y 4 centímetros cuadrados y lindaba por todos los puntos cardinales con la heredad propiedad del mismo Hospital.

“ ¡ Vecinos de la Villa de Artziniega! Con el entusiasmo proverbial en Artziniega, siempre que de aliviar y socorrer al necesitado se trate, se han terminado las obras del Santo Hospital. Orgullo legítimo de la Villa es este establecimiento benéfico, que para sí quisieran pueblos de mucha mayor categoría. Dotado de amplias, claras y ventiladas habitaciones, desinfección completa, cuarto de baño y departamentos para el aislamiento de enfermos cuando el caso lo requiera, nada de menos echará en falta el paciente, en cuanto al servicio de mobiliario, ropas, alimentación, medicamentos, asistencia facultativa y particular. Para llegar a este fin ha sido preciso, no sólo toda la diligencia y celo de las autoridades eclesiásticas y municipales, sino también la brillante suscripción realizada por los particulares. Pues bien: para el sostenimiento del Hospital contamos anualmente con los fondos eclesiásticos siguientes:

En octubre de 1917 renuncia el encargado del Asilo – Hospital, y se elige, entre varias solicitudes, a Don Jacinto Rámila. Y ese mismo año se proyecta una coordinación de las Asociaciones cuyo objetivo es la beneficencia. Existen éstas en la Villa: -Santo Hospital -Junta de beneficencia, ayuntamiento

dependiente

del

-Junta del pan de los pobres, asociación parroquial Y, dentro de esta coordinación, se invita a los vecinos a suscribirse con una cuota de socorro a los necesitados. Aparece una circular dirigida al vecindario, en la que se expresa lo siguiente.

450 ptas. de la Fundación, 200 ptas. de “El Pan de los Pobres”, y 60 ptas. del 50% del Indulto de Carne y Abstinencia. Pero, siendo insuficiente esta cantidad para atender cumplidamente y a la perfección, como es nuestro deseo, a todos los servicios de la casa, esta Junta, integrada por sacerdotes, señoras y caballeros, tiene la obligación de recurrir a los nobles sentimientos y a la caridad cristiana de todo el vecindario, y les ruega se abstengan de dar sus limosnas a pobres de fuera del pueblo (los cuales serán solícitamente socorridos por el ayuntamiento), y destinen esas limosnas, pocas o muchas, para el Santo Hospital.

La suscripción será por años o por semestres. La Junta”.


Uno de los servicios prestados al Hospital por el creciente interés de la gente, fue la conducción de agua potable y corriente hasta la nueva casa del Hospital. No se olvide que distanciaba más de 400 metros de la Villa y que por estas fechas - año 1918 – eran pocas las viviendas que contaban con el servicio de agua. El ayuntamiento pagó la citada conducción, y la Junta las obras en el interior de la casa.

serpiente; un señor residió durante dos años, abonando la familia su alimentación. Recuerda que llegaban algunos mendigos ambulantes ... La casa era buena. Además de la vivienda del hospitalero, dentro de la casa había dos habitaciones, una para los hombres, otra para las mujeres ambulantes. No faltaban los que preferían pasar la noche en las chozas de La Encina. Para atender a los pobres mendigos, le daban al hospitalero: -un carro de paja, sobre la que dormían los pobres.

ÚLTIMA ETAPA Y EXTINCIÓN DEL HOSPITAL Tal vez sea la última etapa del Hospital la menos brillante de su larga historia. Esta institución, cuyo origen se remonta al siglo XVI, se verá desplazada en la segunda mitad del siglo XX, por varias circunstancias provenientes de la evolución de nuestra sociedad. Emilio Sobrevilla fue el último hospitalero. Natural de Ventades (Valle de Mena), llegó al Hospital porque una tía suya hizo de hospitalera con anterioridad. Vivió en la casa de la institución unos 15 años, de 1936 a 1950 aproximadamente. Él nos ofrece sus impresiones, ciertamente pesimistas, puesto que le correspondió la etapa decadente y final de la institución benéfica. La vivienda se le ofrecía gratuitamente al hospitalero, es más, se le entregaba alguna pequeña cantidad cuando atendía a los pobres y enfermos. Emilio trabajaba, además, de jardinero en uno de los chalets del pueblo. Afirma que el Hospital no tenía objetivo, lo había perdido ya, pues no cumplía sus fines por falta de pobres y enfermos. En sus años de servicio apenas hubo nadie del pueblo que fuera atendido. Recuerda a una señora del barrio de San Antonio, que estuvo en el Hospital 4 días a causa de una picadura de

-un carro de leña, para que hicieran fuego y se calentasen. Detrás de la casa había una tejavana para hacer fuego. -No tenía la casa luz eléctrica, por lo que, cuando había pobres o enfermos, le entregaban velas para el alumbrado. Cuando Emilio Sobrevilla marchó del hospital, ya no se admitió a un nuevo hospitalero. Parece ser que los responsables del mismo habían determinado hacía tiempo clausurar definitivamente el establecimiento. Posteriormente, en 1963, se procedió a la subasta del edificio con el terreno circundante. Pocos años después, derribada la casa, se construyeron sobre el solar la marmolería Bilbao y las viviendas que conocemos como El Hospital.

Nuestro Hospital ha escrito una bella página de la historia de la Villa. Bien se merece el recuerdo de esta narración, y sobre todo, el reconocimiento y la admiración de las gentes de hoy para con los hombres y mujeres y las obras de ayer.

Extractos tomados de la publicación EL ANTIGUO HOSPITAL DE LA VILLA DE ARTZINIEGA por D. José Iturrate


TXARRIBODA La matanza del cerdo (2) De todas las matanzas domésticas, la del cerdo ha sido tradicionalmente la más ritualizada. La matanza del cerdo o txarriboda es un rito con aire festivo y en toda la Euskal Herria rural ha constituido un encuentro social de gran importancia. En cuanto el tiempo climatológico lo permitía, se acostumbraba a matar un cerdo o dos, dependiendo de la economía o del número de habitantes del caserío.

La matanza en Artziniega Dependiendo del número de habitantes de la familia se sacrificaban uno o dos cerdos. Si era uno, normalmente se sacrificaba una maquera de unos 150 kilos, mientras que si eran dos, solían ser un poco más pequeños y eran sacrificados el primero en diciembre y el segundo en febrero. Cuando las cerdas “salían a macho” se llevaban a la Encina, donde se encontraba el macho para “cubrirlas”. Cuando habían parido al menos una o dos camadas, por San Mateo se solía capar a las maqueras destinadas a la matanza. Los cerdos machos que se elegían para engorde se capaban cuando tenían unos dos meses. Pero lo más normal era adquirir un cerdo o dos en la feria de San Mateo y engordarlos en la cuadra hasta la fecha de su matanza. Las personas que no tenían cuadra solían comprar un cerdo ya engordado, alrededor de la Navidad, en una de los mercados que se hacían los terceros domingos de cada mes en la Plaza de Arriba. El cerdo elegido para la matanza era alimentado en la cuadra a base de remolachas, patatas, nabos y otras verduras cocidas, a los que se solía añadir harina de borona, soma (salvado) y pienso de borona previamente remojado o cocido.

Preparativos previos a la matanza Los helechos con los que se chamuscaba al cerdo eran segados y recolectados en septiembre, se colocaban extendidos en la cuadra o en la era para su secado y finalmente se guardaban colgados en la cuadra hasta el momento de ser utilizados para el chamuscado del cerdo. Los días anteriores a la fecha del evento se hacía acopio de todos los productos y elementos necesarios para la matanza. Para ello se iba a la tienda del pueblo, donde se acudía habitualmente, a comprar unos 8 kilos de arroz, más o menos, para una familia de 9 miembros, pimienta negra en grano que se molía en la propia tienda, sal, madejas de hilo blanco, etc. Después se compraba varias varas de intestinos para las morcillas (normalmente eran de buey), la vara medía unos 90 cm, y varias madejas de intestino delgado para la elaboración de los chorizos. Desde el día antes de la matanza se tenía el cerdo en ayunas, lo que facilitaba su limpieza intestinal o solamente se le daba agua con salvado para conseguir el mismo fin. La matanza era tarea de los hombres y se realizaba cuando había heladas o nevaba ya que el viento sur o el tiempo cálido era su peor enemigo. Aunque la matanza solía ser dirigida por un experto matarife, en ella participaba toda la familia propietaria del animal, y en las comunidades pequeñas incluso todos los vecinos. Productos tales como chorizos y morcillas, por lo general, solían ser elaborados por las mujeres de la casa, trabajo éste efectuado el mismo día y los días siguientes al sacrificio, una vez descuartizado el cerdo. 1


Txerri-hiltzea Fijado el cerdo por el matarife mediante el gancho, barra de hierro de medio metro con una curva a modo de anzuelo en un extremo, se le introducía al cerdo por la parte de la mandíbula, sujetándole en el muslo, mientras que otros hombres le cogían de las patas para inmovilizarlo y se le colocaba encima de una mesa o banco. Después se le introducía el cuchillo bien afilado en la yugular, procurando no dañarle el corazón para que el desangrado se hiciera correctamente y así se consiguiese una carne más blanca. La sangre se recogía en un recipiente en el que, normalmente, una mujer la removía constantemente con movimientos giratorios para evitar su coagulación. Esta sangre, colada, se utilizaba para elaborar las morcillas al día siguiente. El orificio por donde se desangraba se taponaba con un paño blanco par evitar que entrara suciedad por él.

Seguidamente se procedía al chamuscado del cerdo. Primero, se ponía una cama de paja en el suelo sobre la que se colocaba el cerdo, seguidamente se le cubría con los helechos y se les prendía fuego, ahuecándolos constantemente para que no se quemara la piel; luego se le daba la vuelta y se procedía como anteriormente a fin de quemarle todas las cerdas de la piel. Al terminar el chamuscado, para limpiar la piel del animal se “barría” el cerdo con escobas de berozo y le se rascaba con un trozo de dallo, que llamaban rasqueta. Finalmente se frotaba el cerdo con sacos o trapos. En los últimos años se terminaba “lavando” al cerdo con agua caliente. Todo ello terminaba entre los intervinientes con un hamarretako especial a base de galletas y vino blanco o dulce.

Txerri hilketaren bezperan, emakumeeek odolkiak, lukainkak eta beste hainbat produktu egiteko arroza egosi eta tipula eta porruak txikitzen zituzten. Horrez gain, txerritik urdailazpikoa, urdaia, solomoa eta saiheskiak ateratzen ziren, eta baita hankak eta burua ere. Ezarritako egunaren egunsentian animalia hiltzen eta odolostu zen, eta ondoren iratzeez larrua erretzen zen, eta segidan teila zorrortz baten laguntzaz eta ur beroaz garbitzen zen. 2


Vaciado Una vez limpio, se colocaba encima de un banco o mesa y se abría en canal, teniendo mucho cuidado de no cortar las tripas. Lo primero que se sacaba era el corazón; después el hígado, con cuidado de no romper la hiel, que se lavaba y se colgaba para que escurriera el agua y la sangre; las coradas (pulmones) y la vesícula. Posteriormente se cortaban la capa de grasa de la zona del vientre o mantilla, que se utilizaba para hacer las morcillas, así como los riñones. Los riñones eran cortados por la mitad, lavados y puestos a remojar en vinagre para quitar el olor. Después se sacaban las tripas de su interior recogiendo los intestinos en un balde o en la nesga, recipiente de madera con algunas ranuras para dejar salir el líquido, las mujeres comenzaban su lavado para utilizarlos posteriormente en la elaboración de los embutidos.

Los intestinos se lavaban cuidadosamente; se separaban los delgados de los gruesos; se daban la vuelta, de tal forma que su interior quedaba en la parte externa del embutido y se dejaban sumergidos en una mezcla de agua, sal y vinagre para quitarles el olor. Posteriormente se cortaba el estómago y también se recuperaba la vejiga que se solía emplear como recipiente para conservar la grasa o se guardaba inflada para ser utilizada por los cabezudos en las fiestas de los pueblos para pegar o asustar a los niños. El ombligo se sacaba en una pieza hasta el cil o verga y se dejaba secar, ya que su grasa era muy buena para engrasar el calzado y el correaje del ganado. De la cabeza se sacaban los sesos, que eran considerados un manjar y que se solían ofrecer a las personas enfermas, a los niños o al jefe de la casa. Después se cortaban las carrilleras, las orejas y los huesos se salaban y se solían añadir al cocido de repollo y patatas. 3


El mismo día de la matanza las mujeres se empleaban en la elaboración de las morcillas odoloste/odolki. Los ingredientes necesarios para 6 kilos de arroz eran, más o menos, los siguientes: 12 litros de agua, 6 puños de sal, 2 puños de pimienta, además de la correspondiente manteca, cebolla, puerros, ajos en algún caso, perejil, etc. Los ingredientes podían variar según zona o gusto personal. Todos estos ingredientes se mezclaban con la sangre hasta conseguir una masa compacta con la que, tras ser bendecida, se iban rellenando los intestinos, que habían sido atados por un extremo con hilo de bala, con ayuda de un embudo pequeño. Tras atar el otro extremo, las morcillas se introducían en un balde grande con agua caliente para ser cocidas. Cuando el agua comenzaba a hervir y durante el cocimiento, se iban sacando las morcillas para pincharlas varias veces con un corcho atravesado por alfileres para que expulsaran el aire, y, así, no se reventasen. Una vez cocidas se colocaban en una mesa y se cubrían con un paño para no perder el color y cuando estaban frías se colgaban de unas varas de avellano para que estuvieran oreadas.

En nuestra zona hay que destacar la elaboración de morcillas negras, elaboradas con intestino de buey, morcillas blancas elaboradas con el intestino del cerdo y el morcillón, morcilla muy gruesa y exquisita que se conseguía rellenando el intestino ciego del cerdo y que, normalmente se dejaba para la cena de Nochebuena o para una celebración especial. Es curiosa la creencia que hoy todavía perdura por la que las mujeres en menstruación no pueden tocar el mondongo, ni las morcillas, porque, "al tener la temperatura más alta" éste se puede estropear. Una costumbre muy generalizada era realizada por los niños de la casa. Estos repartían la ración, que consistía normalmente en un trozo de magro, un trozo de espinazo, una tajada de tocino y dos morcillas, entre los parientes y, sobre todo, entre los vecinos con los que la casa estaba muy vinculada. En todos los casos de matanza el veterinario tenía que analizar varias partes del cerdo para comprobar que estaba sano y listo para el consumo. Normalmente analizaba un trozo de pulmón, de hígado y de carrillera. El objetivo era conocer si en el animal existían larvas de triquina. En caso negativo, se iniciaba la elaboración de embutidos, así como las tareas de conserva de las distintas piezas del animal en adobo, manteca o salazón. 4


Gizakia da protagonista gurean entzundakoa Artziniega hirian dago zehatz-mehatz Museoa Ideia hori argitua beharra guretzat lehenengoa gure burua datorkiguna da berritzeko asmoa.

Orain bagoaz hauxe egitera ideia horrekin doa egingo dugun artikulua izan dadin gustokoa Lerro hauetan egongo dena berri-berri mundukoa guretzat izango dela eta ez baita horrelakoa.

Neurri aldetik handiena da Pintoreen eskulana Erabili zen materiala Egotzi zera izana Artikuluan ikusiko da gizakume baten lana birziklatzeko gai zenbaiti kanporatu zien xama.

Zurgin batek asmatu zuena ez bizikloez segarri lotu zituen biak batera usatu gabe uztarri torloju baten bidez egin zuen lanabesa harrigarri bakarrik lan egiten zuen eta baliatzeko zen indarri.

Tod@s l@s que visitamos ARTZINIEGA MUSEOA hemos podido comprobar que el Hombre es el protagonista del mismo. Cuando nos paramos ante el mural del mismo, contemplamos como éste, a lo largo de la historia, ha utilizado los materiales que la Naturaleza le ha proporcionado en cada momento, para adaptarlos a sus necesidades conforme a los conocimientos que en ese momento tenía.

Esto mismo es lo que hizo el protagonista de nuestro artículo, Pablo Gutiérrez (1906-2002). Carpintero que, como el resto de los de su profesión en Artziniega, conocía perfectamente su oficio, y que cuando no disponía de las herramientas adecuadas ponía su ingenio a trabajar. En este caso nos dejó, la pieza que podemos contemplar y admirar en la carpintería. 100 por 100 ecológica y confeccionada con materiales de reciclar. Quizás sin conocer este concepto, ni estar sometido a la necesidad imperante que nos acucia; y solo pretendiendo solucionar un problema que se le había presentado.


Energia potentziala, zinetika, potentzia,… kontzeptu hauek liburuetan ikasten dira. Haiek teoria daramatena praktikan jarri egin dute aspalditik geure nagusiek: baserritarrek eta artisauek.

F=mxg T=Fxs

Gure auzokideak ez zekien zer zen Fxs “Energiaren printzipioa”. Edo hobeto P = ---------esanda, berak ez zuen geuk bezala t horrelakorik ikasi Berak bere lanbidea lan egiten ikasi zuen.

En nuestros caseríos, y nuestros artesanos, no estaban familiarizados con los conceptos y definiciones de fuerza, trabajo, energía cinética, energía potencial…, pero sí con su aplicación práctica. Es muy posible que nuestro convecino no hubiera tenido la oportunidad de estudiar el principio de la conservación de la energía.

Ep = F x h Berak intuizioa erabiliz, printzipioa aplikatu egin zuen. Txikitatik txirrindula erabili egin zuen, bere lanabesak zorrozteko zorrozkailua ere bai.

m x v2 Ec = ------2

Sin embargo, sí sabía aplicarlo o por lo menos lo había intuido. Desde siempre estaba acostumbrado a los desplazamientos en bicicleta y al afilado de sus herramientas con las afiladoras: de esmeril, de piedra.

Berarentzat egun osoa zerra aurrera, zerra atzera emotea neketsua izaten zen. Elementu batzuk jaso zituen, bere burmuinean gorabehera, eta behera-gora eduki zituen eta “Eureka”

Estar con el serrote sierra que te sierra llegaba a ser cansado y monótono. Tomó varios materiales de aquí y de allá, los metió en una coctelera muy especial (su cabeza) y EUREKA.

Zangoak egiten zuen energia potentziala zinetiko bihurtzen zuen, ardatz baten bidez transmititzen. Energiaren printzipioa praktikan jarri zuen, eta lortzeko tresna zorroztu beharrean egurra mozteko erabil izuen.

Una aplicación práctica del principio de conservación de la energía. Una variación del afilado con la piedra de arena, donde se aprovecha la energía cinética de la misma para cortar madera.

96 cm Areazko harriak Piedras de arena Egurra Madera

40 cm

65 cm

Burdina - Hierro


Esmeril-zorrozkailuetan eskutokian egurrezko kirten bat aurkitzen dugu. Kasu honetan bizikleta baten pedala daukagu (A).

Harria – Piedra Besoa- Brazo 17 cm

Altzairuzko ardatz bat zeharkatzen ditu harriak eta besoarekin lotuta dago alde honetatik. Pedala biratzean, besoa ere biratzen da ardatza eta harriarekin batera. Pedala burdinazko gako (50 cm-ko) baten bidez lotzen da egurrezko oin-lekuarekin “B”.

El brazo está unido a un eje de acero, que atraviesa las piedras de arena. Ardatza - Eje Pedala – Pedal (A)

Gakoa - Garfio

Pedala “B” eta lanabesaren oinarria erro baten bidez lotuta daude. Oina jarri eta zangoak egiten duen indarraz goitik behera eta behetik gora mugimenduak egiten hasten da oin-lekua “B”. Honek gakoa mugitu erazten du gora-behera. Gakoak pedala “A”ri ekintza bera pasatzen dio.

En las piedras de esmeril la manilla tiene una pieza de madera, donde apoyamos la mano. En nuestro caso está sustituida por un pedal de bicicleta (A).

El pedal, el brazo, el eje y las piedras giran al unísono.

El pedal se une, con un garfio de hierro de 50 cm. de longitud, al pedal de madera donde colocamos el pie “B”. El pedal “B” está unido a la estructura de la pieza a través de una bisagra.

Oin-lekua – Pie (B) Erro - Bisagra

Azkenean, harriak mugitzen dira.

La fuerza que hacemos con la pierna al desplazar el pedal “B” hacia abajo y hacia arriba, se transforma en trabajo, es decir energía, que se transmite a través del garfio al pedal “A” , y éste al brazo. De esta manera comienzan a moverse el brazo, eje y las piedras.

Langa-travesaño Atzetik, argi eta garbi ikusten da zerra zirkularra. Hau ardatzaren bitartez harriekin eta aurreko partean dagoen besoarekin lotuta dago. Dranbal batek uzten dio ihes egiteko bidea. Hau askatu ondoren, alde honetatik, eta zerra aldatzeko edo kentzeko aukera edukitzen dugu, aurretik ikusten den langa mugigarria baita eta oztoporik jartzen ez digu eta.

Harriak - Piedras

Zerra – Sierra Dranbal - Tuerca

Vista por detrás, nos encontramos con la sierra circular. Ésta está unida, a través del eje, con las piedras y con el brazo que tenemos en la parte delantera. Una tuerca le cierra el paso. Pero a la vez nos permitiría poder, una vez suelta, sacar sin ningún tipo de problema la sierra para cambiarla o para afilarla. El travesaño que vemos en la parte superior, como posteriormente explicamos, no nos supone ningún estorbo.


Bi harri, bata bestearen alde lotuta daude. Harriak hareharriak dira. Geuk Antzinako Merkatuan normalean ikusten dugun zorrotzaileak erabiltzen dituen haietarikoak dira; edo Pablo Respaldizaren Errementerian bat ikusi ahal dugu, nahi eta tamaina desberdinetakoa izan.

Hay dos piedras de arenisca, unidas entre sí.

diametro 46 cm

Para los que no conocemos este tipo de piedras, son las que utiliza el afilador que solemos ver en el Mercado Medieval. De este mismo material es la que se encuentra en la Fragua de Pablo Respaldiza, aunque de distinto tamaño.

Mozteko momentua, kontuan hartu behar dugu zenbat zentimetroko mozketa egiten dugun. Hau zabaltzeko, gure lagunak bi sargenta erabiltzen zituen ( irudian eta Museoan bat bakarrik ikusten da) eta gidari mugikor bate re bai. Sargentek gidaria ohola jartzen zuen oinarrian oso ondo eusteko balio dute.

Piedra interior Barruko harria Anchura-zabalera 10 cm Anchura- zabalera 7 cm Guía movible Gidari mugikorrra Sargento

Base

Sargenta

Oinarria

Nos vamos acercando a la hora de hacer los cortes. Nuestro convecino, para poder dar un corte según el ancho deseado, utilizaba un sistema compuesto por dos sargentos (en el Museo y en la figura solamente se ve uno de ellos) y una guía móvil. Los sargentos sujetan la guía a la base, donde se coloca la tabla a cortar.


Hala eta guztiz ere, aurreko egoerari (ohola nondik moztu behar zuen edo nahi zuen zabalera errespetatzeko) aurre egiteko beste trikimailu baten bidez erraztu egin zuen, ego lagundu egin zuen. Ohola jartzen zuen oinarrian zirrikitu batzuk egin zituen. Zirrikitu hauen bitartez zerra baino ez zenuen jarri behar. Hau egiteko, oinarria askatu eta lekuz leku aldatzen zuen. 9 cm 14 cm 17 cm

Harriak

Piedras Gidaria

Guía

Xerra Sierra

Oinarrian dauden zirrikituak

Ranuras que se encuentran en la base.

Para poder respetar la anchura del corte que quería dar, además de la guía móvil, dotó a la base de varias ranuras. De esta manera podía una vez soltada, la base, cambiar su posición respecto a la sierra. Las medidas que aparecen en el dibujo son orientativas respecto a las reales, puesto que en un punto en concreto coinciden dos ranuras.

Tenía ya tabla para cortarla. Pero quedaba un resolver.

Ohola bazeukan jarrita. Baina ezaugarri bat falta zen mozketari hasiera emoteko. Oholak, altuera konturik berdina kez direnez, gure auzokideak irtenbide bat topatu zuen.

La altura de la tabla. Para ello de alguna manera tenía que regular la parte de sierra que sobresale respecto a la base.

Tximeleta pare bat erabiliz Oinarriaren azpian dagoen eskuairan, kateto handienean konkretuki zirrikitu luze eta estu bat egin zuen. Tximeleta askatu eta gorantz edo beherantz eramaten zuen, xerrarekiko altuera aldatzeko.

colocada la proceder a sin embargo aspecto sin

Tximeletak

Palomillas

Este aspecto lo solucionó mediante un sistema de dos palomillas situadas en el cateto largo del triángulo-escuadra que soporta la base y que está unida a la mesa-estructura de la pieza.


Azalpenak irakurri eta gero, gure zurginak asmatu egin zuen makinaren printzipio oso erreza zela pentsa dezakegu.

El principio que se aplicaba en esta máquina es sencillo de entender, pero difícil de poner en práctica para una persona sola, puesto que la actividad implicaba varias acciones simultáneas y el peligro que suponía no sujetar bien la madera a la vez que se pedaleaba.

Hala ere, ekintza batzuk koordinatu behar ziren aldi berean. Pedalari ematen ziolarik ohola ondo kokatzea eta eskuetatik ez ihes egitea oso zaila zen.

Es por ello por lo que se podía enfocar como un juego de niños el pedaleo, y un trabajo de carpinteros el manejo de la sierra.

Hori zela eta, pedalari ekitea haurren jolastzat har zitekeen eta gainerakoak zurgin-ebanista baten lana.

Xerra mekanikoekin (edozein energi bitartez ) ezin zuen inoiz alderatu, esfortzurik gabe behar beste indarra eska zitekeelako.

Es cierto que esta máquina en ningún momento podría competir con las sierras mecánicas (eléctricas u otras), en cuanto al rendimiento que éstas pueden ofrecer.

Baina datu tekniko batzuk eman ditzakegu.

Abiadura Æ bira/minutuko

Erraz lortzen ziren

120

Velocidad Æ Fácilmente se alcanzan las 120 vueltas por minuto

Harrien luzera Æ 1,44 metroa Harrien masa Æ 60 kg-koa

La longitud de las piedras Æ 1,44 metros La masa de las piedras Æ 60 kg.

Energia zinetikoa Æ 3225 julioak

Energía /Potencia Æ 3225 julios

Datu hauek konturik, eta xerra zorroztu ondoren, 1 cm-ko lodiera duen oholtxoa mozteko gai izango gara bikote.

Teniendo en cuenta los datos, y estando afilada la sierra, dos de nosotros podríamos cortar una tabla de 1 cm. de grosor.

Batzuok ez zenuten artikulu honetan azaldu egin dugun tresna ezagutzen, duela gutxi jaso egin baitugu.

Muchos de nosotros no conocíamos la existencia en Artziniega de esta original herramienta donada recientemente por su hija.

Hori dela eta, eta zuen etxeetan guztiok ezagutzeko balio duen tresna, argazki edo halakoren bat edukitzekotan eta inporta ez bazaizue guregana jo eta guztion artean, ahal duguna egingo dugu helburu hori lortzeko eta denborarekin gal ez dadin.

Por ello os animamos, si conserváis utensilios, herramientas, fotografías que consideráis que tus convecinos pudieran conocer antes de que se pierdan, a darlas a conocer a través del MUSEO y entre todos intentaremos que no se pierda esa parte de nuestra historia.


Toponimia

Artziniega: EL AMOJONAMIENTO DEL SIGLO XV Y SUS NOMBRES Hacia finales del siglo XV, la Villa de Artziniega sostuvo con su vecina tierra de Ayala numerosos pleitos y conflictos a cuenta de los límites entre las jurisdicciones de ambas. En esas fechas, cuatro pueblos colindantes con la Villa de Artziniega, Mendieta, Retes de Tudela, Santa Coloma y Sojoguti, hoy en día integrados en el municipio de Artziniega, formaban parte de la Tierra de Ayala, Cuadrilla de Llanteno, aunque ya de antiguo conformaban junto con la Villa la llamada Junta de Ordunte, cuya función era regular la explotación de los pastos y montes de los territorios que abarcaban. Los límites entre estos pueblos y Artziniega, pues, no estaban muy claros. Esta situación era bastante común en aquellos tiempos, ya que una vez terminadas las luchas medievales entre los banderizos, que tan sangrientas resultaron en Euskal Herria, nadie parecía saber muy bien hasta dónde llegaban las posesiones de cada señor. Una vez calmados esos conflictos medievales, por lo tanto, los señores y los mandatarios de los pueblos y villas se vieron en la necesidad de aclarar esos asuntos y así cerrar heridas pasadas. En Artziniega también sucedió de esa manera, y se decidió que era menester definir con claridad los límites de la Villa. Para ello, se pidió la intervención de un juez-árbitro en el año 1496, tarea que fue encomendada a Bachiller Hernán Sáez de Vallejo, clérigo y morador de pueblo menés de Anzo. Así pues, el bachiller Sáez de Vallejo acudió a Artziniega y tomó como punto de partida para determinar los lindes de la Villa, el pozo que había junto a Santuario de Santa María de la Encina. Desde allí, inició a pié un camino que le llevó a recorrer los mojones que marcaban las mugas y tras ello dictó una sentencia de la que quedó constancia documental. El sacerdote gordexolano Eduardo de Escarzaga en su libro “La Villa de Arceniega” (1933) nos da noticia y transcribe dicha sentencia. En ella, lógicamente, se va haciendo referencia a una serie de lugares concretos y dando el nombre de cada uno de ellos. Todos esos topónimos son fácilmente localizables aún hoy en día, puesto que es sencillo seguir geográficamente la descripción del terreno que da Hernán Sáez de Vallejo. La parte de la sentencia que hace esta descripción dice así: “....del mojón que está cerca del pozo de Santa María de la Encina e dende como va al manzanal de mi el dho Lope García de San Pelayo e derecho al paso de el Vadillo e dende por el arroyo de Arriega abajo derecho (...) antés que llegue al camino real que va de Arziniega a Gordexuela se ponga un mojón (...) que así se pusiere a zerca del dho camino real cabo el dho arroyo de Arriega derecho como va al solar de Galavidarru (...) en dende abajo se alimite por el mismo camino real como va a las peñuelas de Alambarri e dende por la orilla de las heredades labradas e por los mojones de encima del solar de Urtabe que parte el exido de las heredades de dicho solar fasta el arroyo de el Vicho e por entre las heredades (...) arriba fasta el mojón que está puesto cabo a la fuente de Ureta (....) por el río arriba entre las heredades e exido de Axpuro según está mojonado entre los de Llanteno e los de dha villa fasta la cruz de Lopetarache (...) e dende por la orilla de los exidos fasta la casa de San Román e dende como baxa al pozo negro abajo de Sojoguti e dende el cuerno de Artumiaga e dende como le dicen la presa vieja de Arrazuría e dende al valle arriba entre el exido de Ochati y Rudavala e las heredades del solar de Gordéliz fasta el exido de la bandera e volviendo por encima de Gordéliz a la era de el pando (...) e dende las Teriallas entre las heredades y el exido fasta el Trechuelo e dende volviendo hacia el Arrastraduero entre las heredades y el exido al mojón que está enla cruzada de Martín Barrena* e dende abaxo fasta el mojón de los nozedos de San Miguel e dende al mojón de la entrada de el manzanal al mojón del Pozo de Santa María de la Encina; declaramos e mandamos, que todo lo


contenido dentro de estos límites aziala villa de Arzeniega, quede por termino y jurisdicción de la dicha villa, para agora e para siempre jamás.” Exageraríamos si dijéramos que estamos ante una lista toponímica extensa o exhaustiva, pero tampoco es, desde luego, nada desdeñable. Sin profundizar mucho ya encontramos una serie de topónimos que hoy en día siguen siendo de uso cotidiano (Aspuru, San Román, Artumiana, Ureta...), junto a otros que no nos han llegado de manera oral y que tampoco aparecen en las fuentes catastrales modernas (Galavidarru, Arrazuria, Arrastraduero...). Como hemos dicho, resulta bastante sencillo ubicar geográficamente todos los topónimos de la lista, si bien es cierto que la ubicación exacta de algunos no nos es conocida. Estos casos dudosos los marcaremos en el mapa inferior por medio de un asterisco:

Tenemos un total de diecisiete nombres de lugar. Veamos ahora el origen y la historia de cada uno de ellos de una manera resumida, sin entrar en excesivos detalles que harían la lectura demasiado farragosa: Vadillo (Paso del): Es un nombre de fácil interpretación. Se refiere simplemente a un vado (lugar por el que pasar un río o arroyo) pequeño.

Actualmente no se usa y tampoco aparece en fuentes catastrales. Arriega (arroyo): De “(H)arri” (piedra)+ -aga. Significa “pedregal”. El sufijo –ega parece propio de esta zona, del occidente vasco donde aparece alternando con –aga. Así tenemos, por ejemplo, Zaballega en Zalla, Unzega y Urega en Okondo o Aiega en Mena. Este topónimo no se usa hoy de forma oral pero si aparece en fuentes catastrales.


Galavidarru (solar): Es un topónimo de etimología bastante oscura. Es evidentemente, euskaldun, y también se ha interpretado alguna vez como “Galabidarte”. Actualmente no se usa y tampoco aparece en fuentes catastrales. Alambarri (peñuelas): del euskera (h)aran+barri (Valle nuevo). El paso de Aran a Alan es un fenómeno bastante usual en Ayala y Encartaciones. Urtabe: Ureta+be, es decir, “bajo Ureta”. Su localización corresponde a los terrenos que hoy ocupa la fábrica de arenas y es un topónimo usado oralmente hoy en día. El Vicho: Esta grafía es, sin duda, un error de trascripción. El topónimo al que se refiere es “Albitxu”, cuya forma oral entre algunas personas de Artziniega ha sido “Elbitxu”, pero no hay duda de que la forma original es la primera. Ureta: Literalmente “las aguas”, por encontrase este barrio en la confluencia de los ríos Ibaízabal y Artziniega o Egaña. Axpuro: del euskera (h)atx+buru, “cabecera de la peña”. Actualmente se usa la forma “Aspuru” y aparece “Axpuru” en fuentes catastrales. Lopetarache: Este topónimo tiene gran vitalidad hoy en día bajo la forma “Lapetaratxe”. Esta forma antigua nos da pistas para averiguar su etimología, ya que nos pone ante el nombre medieval “Lope” derivado como “Lopeta”. La etimología de la segunda parte del topónimo es más oscura. San Román: El caserío hoy en día también llamado así, san Román, y que históricamente ha estado a caballo entre las jurisdicciones de la Villa de Artziniega y el pueblo de Soxoguti. Pozo Negro: Actualmente se denomina de esta manera a un pozo del río camino de Soxoguti, más o menos en la misma localización que nos da la lista de la sentencia de Sáez de Vallejo. Artumiaga: Esta forma resulta dudosa, ya que aparentemente estamos ante el sufijo locativo vasco –aga, pero es un nombre que actualmente y en la mayoría de los casos aparece como “Artumiana. Parece un patronímico latino (finca propiedad de un tal “Artunius”), Arrazuria (presa): Podría corresponder a la presa conocida hoy en día como “La Teja”. Su significado seguramente sea “pedregal blanco” (arri+zuria) o tal vez “barranco blanco”

(arro+zuria). Actualmente no se usa y tampoco aparece en fuentes catastrales. Ochati: Nombre del monte entre Artziniega y Cirión. No está muy claro su significado u origen concreto. Las formas usuales son Ochati y Uchati, y ambas están muy documentadas. Si tomamos como original la forma Utxati, teniendo en cuenta que el castellano tiende a cambiar la “u” inicial del euskera por “o”, estaríamos ante un elemento “utxu” de significado bastante oscuro. Si por el contrario damos por más antigua la forma Ochati podríamos hablar de dos hipótesis: Puede venir de “Otsate”, con una evolución posterior e>i (constatada en otros casos como el Arrate>Arrati de Sojo). Siginificaría por lo tanto “puerta de lobos”. De un modo quizá más arriesgado, pero no ilógico, podemos poner su origen en “Otsátegi” (lobera), la evolución posterior vendría dada por el acento esdrújulo al estilo de topónimos cercanos como Urdani (Urdánegi), Jauri (Jaúregi) o Uskati (Uskátegi). Rudavala: Siginifica Río Dábala Estos compuestos de lapalabra río con un topónimo son usuales en Cantabria y las Encartaciones. “Dábala” es el nombre antiguo de la zona que abarca Lorcio y Cirión. Actualmete aparece en el catastro. Gordéliz: Pueblo bajo jurisdicción de la Villa de Artziniega, Su origen habría que buscarlo en un patronímico, es decir, en un nombre de persona que según parece es de origen germánico, Gordelius. El sufijo –iz es muy común en la toponimía, y los ejemplos son numerosos: Muskiz, Gamiz, Gorliz, Marmiz, Lamikiz.... Tradicionalmente los habitantes de la zona han llamdo a este pueblo “Gordélliz”. Pando (eras): del latín “pandus”, cima redondeada. Era palabra de uso común en el castellano antiguo en esta zona. Se conserva actualemente un topónimo Pando en esta zona entre Gordéliz y la ladera del monte Peñalba, Teriallas, Las: Se trata de un topónimo de etimología oscura, aunque evidentemente parece castellano. Actualmente no se usa y tampoco aparece en fuentes catastrales. Trechuelo, El: En la comarca burgalesa de La Bureba existía o existe un pueblo de este nombre. Puede tratarse tal vez de un diminutivo de la palabra “trecho” (del latín “tractum”) Arrastraduero, El: Topónimo castellano, quizá relacionado con el verbo castellano “arrastrar”.


Según la REA “Arrastradero” es un lugar por el que se arrastra la madera que se saca del monte. Actualmente este topónimo no se usa y tampoco aparece en fuentes catastrales. Martín Barrena* (barrera de): No se puede asegurar si se trata de un topónimo o del nombre de una persona usado como referencia. “Barrena” significa en euskera “de abajo”, “de yuso”. Actualmente no se usa y tampoco aparece en fuentes catastrales. San Miguel (nocedos –nogales-): Su significado no reviste mayor dificultad, pues viene del santoral católico. Actualmente no se usa y tampoco aparece en fuentes catastrales.

Tras observar con detenimiento esta antigua lista toponímica hay un aspecto que no pasa desapercibido y que conviene destacar. Nos referimos al hecho de que ya en tiempos tan antiguos como estos de 1496 aparecen en nuestra Villa topónimos romances junto a otros de claro origen euskaldun.

Vista la imagen del mapa, bien es cierto que además parece haber una distribución geográfica concreta de este fenómeno, y que mientras los nombres de los lugares que marcan los límites territoriales son claramente eusquéricos en la muga con pueblos como Llanteno o Gordexola, en la parte oeste del municipio son mayoritariamente castellanos.

En siglos posteriores, por ejemplo en las ordenanzas municipales de principios del XVII, se puede atisbar una situación similar –con sus particularidades y detalles- dentro de la propia Villa: la mayoría de los topónimos (sobre todo los que no son genéricos) son eusquéricos, mientras que otra parte importante (sobre todo los topónimos genéricos, es decir, los que hacen referencia al vocabulario usual) son castellanos. Una situación similar a esta es posible encontrarla en pueblos encartados bastante cercanos a Artziniega, como por ejemplo Zalla, Sopuerta o Galdames, pueblos en los que ya desde tiempos antiguos aparece una toponimia mixta vasco-romance, aunque si parece que la base toponímica original es euskaldun. Teniendo todo esto en cuenta, junto a otros testimonios de diversas épocas –que dejamos para otra ocasión- qué podemos lanzar como hipótesis sobre la historia lingüística de

Artziniega?. Partiendo de la base de que la existencia de toponimia de origen euskaldun es prueba innegable de que la lengua vasca fue en algún momento de la historia la usual de las gentes que poblaban un lugar concreto, las opciones se podrían resumir en tres puntos, por explicarlo de una manera sencilla y clara:

La Villa de Artziniega se encontraba en esas fechas en la misma frontera entre euskera y castellano, en el límite lingüístico, y al tratarse de un lugar de paso la situación era mixta, puesto que no es lo mismo un entorno rural que uno urbano como el que nos ocupa. Así, en cuestión de pocos kilómetros se pasaba de una zona euskaldun en la zona cercana a Llanteno y Gordexola a otra romance por ejemplo en Retes o Santa Coloma. Nuestra Villa sen encontraba justo a medio camino.

Estamos ante una toponimia traducida, y por este motivo los topónimos romances son más bien genéricos y de uso cotidiano (fácilmente traducibles por lo tanto) y los eusquéricos son topónimos más específicos y difíciles de traducir por un escribano. Los verdaderos topónimos romances están en los límites con zonas que seguramente no eran euskaldunes, como Retes de Tudela.

El testimonio documental de 1671 según el cual el representante de la hermandad de Artziniega en las Juntas Generales no sabía hablar ni entendía el castellano apoya esta hipótesis, según la cual el euskera pudo dejar de hablarse en el siglo XVIII, al menos en la Villa y en la parte oriental del municipio.

La pérdida del euskera en la Villa de Artziniega es antigua, y ya los topónimos eusquéricos que aparecen el siglo XV no son sino restos y testigo de una euskaldunidad pasada. Para entonces era el castellano la lengua usual y casi única de los habitantes de la Villa, mientras que Gordexola, Llanteno y los barrios de Artziniega cercanos aún mantenían la lengua vasca.

No es fácil aún determinar cuál de estas hipótesis (o de otras que se pudieran proponer) es la más certera; ahí está el reto y el “misterio”, algo que tal vez se resuelva algún día mediante el interés, la voluntad investigadora y el estudio serio de nuestra historia y nuestro tesoro toponímico.


Artzi bere tailerrean sartu eta ….. Hainbat oholtzo, gurpi eta,xaflak ,aurkitu du. Berak jostailu batzuk egin nahi ditu, baina ez daki zuri zeintzu diren azaldu.

Anima zaitez! Baetz asmatu Gurpilduna da Batzuetan bultzatu behar dugu Gehienetan aurrera higitzen da Egurrezkoa eta burdinezkoa da Norabide aproposena hartzeko badu zerbait Gehinetan gutako bat eramaten du Galga geu izaten gara Bere izena izen konposatua da Este invierno Artzi se metió en su taller. Encontró tablas, hierros, ruedas,…


Y …. Decidió confeccionar varios juguetes

¿Intentamos adivinarlos?

No te olvides que las puntas, tonillos, tuercas,… las tienes que poner tú. Y la imaginación Tres ruedas Listones de madera: 2largos, 1 mediano Y 1 más corto Madera ancha para asiento

Aro de hierro o el aro de cinc del culo de un balde Una barrila de hierro doblada en un extremo

Madera base del pie 2 ruedas Hierro en forma de cruz para el manillar

Varias maderas para hacer un cajón Cuatro ruedas Maderas para hacer una cabina


La escuela El polvo de los deshechos de la escuela se confundía con unas nubes tristes, asombradas, desengañadas. La policía había dicho que también había que derribar la escuela para que aquella población fuera perdiendo todos los asideros: las casas, el maíz y aquel lugar aparentemente inofensivo. “Si, también la escuela. ¿Para qué quieren esta puta escuela si se van a marchar de aquí?” Y el de la máquina arremetía contra el edificio mitad cemento, madera haciendo saltar los pupitres como ovejas. Al final el cinc del techo como un cuaderno roto, con las hojas al cielo.

mitad quedó

El de la pala, que vio aquella jauría de policías dirigirse hacia los autobuses, se dio la vuelta; podía ser peligroso rezagarse por la represalia de algún campesino desesperado. Se perdió el crujido del motor amordazado por el polvo del camino. Luchito esperó pacientemente a quedarse solo; tenía en su retina impresos los giros nerviosos de los policías para prevenir cualquier incidente de unos pobladores que estaban aterrados y atenazados por tanta rabia. Se acercó y al ver las bancas amontonadas como hojarasca, sus redondos ojos se abrieron como pozos. Allí estaba su libro de escuela. Había criado tres pollitos para poder comprarlo y le había costado nueve dólares. Lo descubrió, como un cuerpo vencido con las manos abiertas, aplastado por las maderas de las bancas. Lo quiso sacar y perdió la cubierta y las primeras páginas; intentó recuperarlas y consiguió que se le vinieran encima algunos bancos. Quedó aplastado, magullado, lleno de rabia y con la misma ira gritó y llamó. Así dos horas hasta que algunos vecinos y su mismo padre se fueron acercando. Lo rescataron. Parecía que estaba bien “Pero m·ijo ¿qué has venido a hacer aquí?” Luchito le mostró llorando su libro maltrecho como él mismo. Habiendo sido un niño juguetón y desmemoriado se entregó con devoción a su libro. Había resuelto todos los problemas, rellenado todas las preguntas, leído sus hojas hasta grabarlas en su mente y había traspasado todos los dibujos a decenas de hojas abandonadas en los rincones. Se convirtió en el abanderado de la escuela, en el mejor alumno del colegio, en el número uno de la universidad. Salió como licenciado en Leyes, abogado. Pero curiosamente no puso un bufete en la ciudad. Salía a Babahoyo y a Quevedo; los inviernos se quedaba en la casa sembrando el maíz y el arroz; recogía el cacao y lo sacaba a vender al pueblo. Cuando terminaba las tares y había conseguido reunir algo de plata proseguía sus viajes pero eran más largos: Guayaquil y Quito, al Congreso de los Diputados. “Pero m·ijo, ¿cuándo vas a empezar a ganar algo? ¿No eres abogado? Sí papá. Un día tendremos plata. Todo llega.”


Para D. Lucho llegó el día esperado. El Gobernador y el Intendente de Policía tenían que responder a algunas preguntas en un juzgado. “¿Por qué razón dio la orden de derribo de la escuela del recinto de La Yuca? ¿Cuántos años tenía la escuela en aquel lugar? Se lo diré yo mismo. Esa escuela tenía 42 años cuando fue destruida. ¿Cómo justifica usted que los que allí vivían eran invasores? ¿Cree usted que un Instituto puede denegar el título de propiedad que tienen las 796 familias de campesinos que ocupan la tierra? ¿Cómo justifica usted la compra de propiedades a partir del día en que mandó destruir los inmuebles y la escuela? Usted destruyó la escuela, los libros y su conciencia. Los tendrá que reponer. D. Lucho sacó un libro roto. Y unos dibujos en papeles viejos. Eran algunas de las pruebas. Al de un tiempo llegó un paquete a la escuela nueva de La Yuca: Sr. Profesor de la Escuela 16 de Septiembre Don Luis Pinargote La Yuca Palenque Los Ríos Ya sabía lo que encontraría dentro: un libro roto y unos dibujos. Uno de ellos, a lápiz, representaba a un señor con orejas de burro y una escoba a modo de rabo. En el otro había una escuela con árboles y flores y unos niños jugando en el patio. Había también un señor de corbata escribiendo en un pizarrón: ”El saber y la verdad construyen nuestro futuro”. No pasó mucho tiempo cuando Don Lucho recibió en la escuela otro paquete más pequeño que no esperaba. Lo abrió. Guardó silencio. Miró a los alumnos y les enseñó el contenido. “Es una bala.” Algunos niños las conocían muy bien porque se habían alojado en el corazón de sus padres. Y callaron todos mirando con sus ojos grandes y negros. “¿Ustedes quieren estudiar? Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií ¿Mucho o poco? Muuuuuchooooooooooo Mientras haya niños las escuelas no morirán No moriraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaán.” “Salga Ramón y escriba una palabra con “b” grande” B A L A. “Carolina. Usted escriba una con “v” pequeña.” Borró la palabra anterior dejando la última vocal. Delante escribió: V I D A


Argazki honetan agertzen den norbait ezagutzen baduzu deitu.

Nortzuk dira?

Queremos reunir en el archivo del MUSEO, todas las fotografías de grupos de Artziniega que podamos hallar. Si conservas fotos antiguas, te pedimos nos las prestes unos días para hacer una copia. Te las devolveremos en la misma semana y agradeceremos tu colaboración. Puedes ponerte en contacto con Begoña, Gotxi, Luis Angel o Zurbi o deja un mensaje en el teléfono del Museo

Entre todos tenemos que identificar a los componentes de este variopinto grupo de vecinos de Artziniega que posaron allá por 1930

Gurdia 17  
Gurdia 17  

Revista del Museo Etnográfico de Artziniega

Advertisement