Page 37

35

no de voces, de preguntas, de historias hermosas y terribles. Lo más difícil fue soportar el hecho de que yo entraba a la cárcel, trabajábamos dos o tres horas en el taller, compartíamos la palabra y la vida, y después me marchaba, mientras ellas se quedaban adentro. Difíciles despedidas y tanta cosas difíciles de explicar.

La lectura nos permitió también hablar mucho de temas que siempre son los mismos en la literatura. Rulfo dice que sólo hay dos: la vida y la muerte. Borges creo que habla de cinco. Nosotras hablamos de los mismos: el amor, la muerte, el error, la soledad, la justicia, las relaciones familiares, los deseos que se ocultan, la traición, y algunos otros.

Pero leer y compartir nuestras historias y narrarlas nos permitió poner a prueba una vez más el valor de la palabra, el valor de nuestra propia voz, que nunca es neutral. Porque nombrar no es neutral. Y a veces es una urgencia.

Escribimos sobre aquello que nos falta, descubrimos aquello que existe, interrogamos, transformamos y así fuimos aprendiendo también el valor del NO, esa sílaba tan pequeña, pero tan poderosa.

Cada una fue encontrando el género que más le convenía para decir lo que necesitaban decir. A veces un cuento, a veces un chiste, a veces una pincelada de memoria, o un poema, pero casi todas escribieron. Y leímos. Fue corto, es cierto, pero tratamos de que esa palabra comprometida tuviera ecos.

Ese fue el enfoque del taller, leímos muchos cuentos, los analizamos y escribimos nuestros propios cuentos. Pudimos escucharnos, comentar lo que pensábamos y como siempre que se lee en este sentido, lo que leímos nos sirvió para comprender mejor lo que sucede en el mundo y nos sucede.

Perdimos el miedo a decir lo que pensamos y sentimos y yo pude —gracias a todas las compañeras que participaron— perder el miedo a no tener nada que enseñar entre muros tan altos. Fue un placer leer y conversar, escribir y discutir, y sobre todo conocernos. Creo que entre todas creamos un espacio de libertad. Y les agradezco la enseñanza. Y como tengo vicios de antigua presa, cuando las recuerdo las saco a pasear conmigo por las calles. Cada tarde. Ojalá que salgan pronto. Ojalá que la explotación del hombre por el hombre se termine. Confío en ello. Ojala que algún día las cárceles no existan. (Texto escrito en marzo de 2011)

Profile for musac_museo

Hipatia nº 4_Revista bimensual de las mujeres de la cárcel de Mansilla de las Mulas (León)_  

Edición especial último número Hipatia con las colaboraciones de Maria Galindo, Eva Garrido y Yera Moreno, Sara Rosenberg, Virginia Villapla...

Hipatia nº 4_Revista bimensual de las mujeres de la cárcel de Mansilla de las Mulas (León)_  

Edición especial último número Hipatia con las colaboraciones de Maria Galindo, Eva Garrido y Yera Moreno, Sara Rosenberg, Virginia Villapla...

Profile for musac_ara
Advertisement