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Estimados hermanos y hermanas: Quiero aprovechar la ocasión para invitarlos una vez más cordialmente para que estén junto a nosotros en esta edición del Carnaval Putineño 2014, cuando Putina enciende los colores de la alegría. Nuestro objetivo no sólo es que la gente tenga la posibilidad de disfrutar de nuestra hospitalidad sino que también que admire la belleza y la gracia de los habitantes de esta provincia, unida a la energía de nuestros hombres y mujeres, quienes mediante los coloridos y variados bailes andinos expresan la fuerza de nuestra juventud, y el valioso legado y preservación de los putineños de antaño. Estamos trabajando para llevar a cabo de mejor manera este evento, para ello es indispensable una vez más contar con el apoyo masivo que brindan quienes asisten a presenciar este espectáculo cultural. Nuestra principal imagen de los carnavales, la Wifala, esta postulando a Patrimonio Cultural de la Nación y es la mejor opción para demostrar su importancia en nuestra convivencia que con el grito efusivo de Wifalay Pukllay, nos conduzca por esta senda. Los danzarines, músicos, organizadores, animadores, alferados y quienes están detrás de la organización ya cuentan las horas para una vez más mostrar todas sus capacidades, talentos y cualidades artísticas en dicho certamen. Los esperamos en Putina, para participar de la autentica expresión de arte tradición y cultura. Y diremos juntos Putina es mi nuevo destino en carnaval. Lic. A. Uriel Lama Quispe Alcalde


El penúltimo jueves antes del carnaval, se celebra el compadre taripay, en representación de la amistad mas profunda, anteriormente ligadas con amigos que integraban la familia espiritual, en la actualidad esta es vinculada por la sincretización, al saludar y venerar al santo patrón por la cual asumen la responsabilidad de alferados en las próximas festividades religiosas. En este fecha las damas y varones, ataviados con vistosas vestimentas derrochan alegría en su paso hacia el apu Kuchilluni en el caso de los alferados de San Isidro Labrador y en la plaza de armas rumbo al Templo por los devotos de San Antonio de Padua. Luego de asistir a una misa acompañados de bandas de músicos y danzarines de la Wifala, proceden a engalanar a las imágenes religiosas con collares de flores y panes preparados especialmente para la fecha, en medio de una lluvia de pétalos de flores. En la parte externa previo al final, realizan la ch'alla a la pachamama agradeciendo por el cumplimiento de sus promesas, iniciándose el baile en medio de canciones típicas del carnaval.

El dos de febrero, la venta de sink'ayus, empanadas, quesos, casas, automóviles, negocios, títulos y miniaturas, convierten a Ramana pampa en una gran feria de los deseos. En la explanada en medio de humo de incienso, oraciones y peticiones de prosperidad con profunda esperanza, los pobladores adquieren cada uno de los productos con la bendición del paqo (sacerdote andino), reciben sus productos previa limpieza con el kirkincho. En la mañana la comunidad de Churura, es testigo de la celebración religiosa de su patrona Virgen de la candelaria.

El carnaval Chico, o San Sebastián, inicia las celebraciones de la fiesta de alegría y agradecimiento por la Pachamama, en los hogares putineños se recuerda el pilichakuy, ocasión para departir el Queso Caldo. En las partes altas de algunas comunidades como Caya caya, se realiza un tributo a la pachamama con una “mesa” de ritual andino con diversos elementos y simbología sobre todo con mucha fe para la madre tierra, cuyos objetos representan la salud, el dinero, trabajo y bienestar. Estas “mesas” una vez preparadas, se las incinera como alimento para que la Pachamama, traiga bendiciones y prosperidad a las familias. La música con ritmos pegajosos inicia luego de un apetitoso fiambre, a base de productos típicos de la época y región.


Portando zorros, vizcachas, diversidad de aves y mamíferos capturados durante el chaku, hombres y mujeres de diferentes comunidades aledañas ingresan a la ciudad de Putina para participar de la tradicional entrada del “chaku viernes” El Chaku viernes, es una herencia milenaria del gran amanecer andino destinado a la caza de animales salvajes que los pobladores putineños del sector rural ofrendan a sus autoridades como una muestra de reconocimiento. “Esta es una tradición que nos enseñaron nuestros abuelos, nosotros ayer-jueves- desde muy temprano nos hemos organizado todos, hombres, mujeres y niños para salir al cerro que colinda con nuestra comunidad y hemos perseguido a todos los animales algunos nos ha ganado pero hemos atrapado estas tres vizcachas para continuar con nuestra tradición, ahora entregaremos a nuestras autoridades como reconocimiento”, contaba uno de los tenientes gobernadores. En la actualidad el chaku viernes se desarrolla en dos escenarios, el primero en cada una de las comunidades donde los socios se organizan para realizar la gran redada y cazar algunos animales silvestres; el segundo escenario es la ciudad de Putina, desde muy temprano los comuneros llegan en grupos a las faldas del cerro alqamarini para reunirse y luego de la fiambrada (merienda comunal) a base de papa nueva, chuño, carne y una breve ch'alla (tributo a la pachamama) parten rumbo a la plaza de armas. Durante su desplazamiento, las comparsas ejecutan sus pasos bastantes ágiles al compás de pinkillos y unukajas gritando enérgicamente el “wifalay pujllay”. A su arribo a cada una de las instituciones publicas y privada, previamente designadas, el representante recibe el presente, a cambio ofrece algunas bebidas con la que la alegría se extiende a lo largo de todo el día.

El silbido de los pinkillos y el tronar del tambor o unukaja, se deja oir libremente, acompañados de canciones de carnaval, en la que se entremezclan, composiciones, alegres de melancolía y jocosidad propias del carnaval, la ciudadanía es testigo del concurso de pinkillos, que se desarrolla anualmente en la plaza de armas de la ciudad de Putina. El evento que pretende rescatar, inspiraciones musicales de antaño y promover a nuevos compositores que engrosarán la larga lista de temas clásicos de carnaval en sus diferentes versiones.


El primer domingo de carnaval, la plaza de armas es testigo del ingreso de conjuntos que portan una diversidad de vestimentas que imitan al político, al militar, a la figura de la televisión a todos no hay quien se salve de la jocosidad del pukllay machu (viejo carnavalón). Pasado el mediodía, los salones comunales, parques y puntos estratégicos son los lugares de encuentro de los danzantes del Pukllay Machu hasta donde llegan niños, jóvenes provistos de mascaras y ponchos, transcurre el tiempo y la fila se incrementa, el organizador inicia con el reparto del principal ingrediente de los carnavales talco, mixtura y serpentina. Las comparsas ingresan a la plaza de armas para luego realizar su presentación en el frontis de la municipalidad lugar hasta donde la población se da cita. Se inicia el desfile y con él la competencia de grupos de pukllay machus representando a los diferentes barrios, cuyos integrantes aprovechan la ocasión para lanzar globos llenos de agua que impactan contra la cara de algún distraído. El júbilo es demostrado por los danzantes del viejo carnavalón que tiene como marco musical el ritmo emitido por pinkillos y tambores que son instrumentos imprescindibles en el desarrollo de la fiesta. Es así que las danzas constituyen el sentir del poblador Putineño El carnaval ha iniciado, y la alegría debe ser el principal sentimiento, que debe embargar a toda la población. Por eso los pukllay, realizan sincronizados movimientos, exaltando en ellos su alegría por la llegada de esta fecha cantando de emoción.


Este rito prehispánico, propio del tiempo de carnavales o tiempo de la abundancia de la cosecha, representa el acto de devolución que hace la persona a la pachamama por los bienes recibidos durante el wasi t’ikchay, y chakra t’ikachay a través de una ch’alla. Ch'allay, significa rociar, Es la acción de echar o regar sobre la tierra o bienes materiales, elementos simbólicos como un gesto de retribución y gratitud hacia la madre tierra como forma de reracionamiento social entre la persona y la pacha (madre tierra). Todos le ofrecen a la Madre Tierra en su agradecimiento y para pedirle nuevos favores rocían el suelo con alcohol, coca, serpentina, mixtura, flores, y diferentes adornos. Este ritual andino reúne a las familias para agradecer a la Madre Tierra con el fin de pedirle bendiciones materiales y espirituales. Pese a los cambios y las nuevas creencias, la tradición se mantiene incólume y en los últimos tiempos se enraizó más aún. Estas expresiones se muestran el día lunes de Ch'alla con el mayor sentimiento; sale del corazón de los hombres y mujeres que piden con fe: "mamita, bendice nuestro hogar, la casa, a nuestra familia y danos mucha prosperidad este año" dicen. La visita a los principales cementerios para rociar con talco, mixtura y adornar con serpentina y globos manteniendo el nexo entre el ser querido y los presentes no pasa desapercibido en esta celebración de alegría. En los sembríos desde muy temprano familias enteras se acercan a la chacra y empiezan a rociar con mixturas y serpentinas en señal de augurio por una mejor producción. Acompañado siempre del infaltable sonido del pinkillo y unukaja. En las ciudades y el interior de las viviendas también lucen un arco iris de colores, con flores que representan la alegría de la fiesta de Carnaval, al igual que algunos locales institucionales.


La wifala en la actualidad se ejecuta todos los martes de carnaval, es la danza en la cual participan los moradores y vecinos de los diferentes barrios, comunidades centros poblados y distritos en el concurso anual que tiene como escenario el estadio municipal. Los inicios de esta danza se pierden en la historia, se deduce que es una danza agrícola y costumbrista, relacionada con al producción agropecuaria; de testimonio y afecto. Fueron los primeros hacendados en convergencia con las costumbres andinas que ejecutaron la jallucha, con motivo de reconocer y saludar al compadre en el Compadre “Taripay” o visitar al “rutuchi” o corte de pelo pero también la alegría de danzar por los carnavales con sembríos llenos de flores y prospero cultivo. A través de la última mitad del siglo XX se fijan caracteres definitivos de la wifala, tanto en su aspecto coreográfico como musical. Al finalizar la competencia se determina al conjunto ganador, quien representará a Putina en el concurso de Danzas Autóctonas que se realiza como motivo de la festividad de la Virgen de la Candelaria, donde los conjuntos de Wifalas de Putina siempre han obtenido los primeros lugares. Con el eufórico grito de ¡wifalay pukllay! En la jallucha sus protagonistas ejecutan pasos y movimientos bastante ágiles que manifiesta el vigor, entusiasmo y resistencia propios del carnaval haciendo de la delicia del público asistente. Los músicos cambian de tonalidad, el ritmo se vuelve más suave la danza se convierte en una mezcla de coquetería, gracia, alegría y sensualidad, que las engalana. Mientras que la pollera multicolor y la montera se agitan al ritmo de los sones melódicos. El grito de Wifay para el poblador andino a través del tiempo ha constituido como al voz de triunfo. Con los contorneos de los hombres y mujeres, el Wichi Wichi y la bandera producen aires bastante alegres acompañados por las canciones de regocijo, emoción y tristeza. El espectáculo es colorido y vibrante. Y entre vestimentas multicolores, coqueteos femeninos y deslizamientos uniformes y acompasados, los danzantes nos hacen cómplices de sus alegrías penas y travesuras Concluida su participación los conjuntos se desplazan hacia la plaza de armas para participar de la parada, la gente se ha volcado a la calle, mientras las danzantes mujeres ataviadas con la tradicional pollera y montera; los hombres, con su sombrero y wichi wichi dan rienda suelta a su desbordante alegría. El pasado año 2013, la municipalidad Provincial inicio con las gestiones para la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación.


“Ay Waychu, waychu, waychu, waychu malawero…” es la copla que se oye desde el amanecer por las principales calles de la ciudad de Putina, iniciándose el recorrido de los madrugadores chiuchicos que conforman el waycho del carnaval. Esta comparsa que se conforma con cuanta persona quiere vivir intensamente los carnavales no necesita más que traje una “pintadita con crema (betún)” en el rostro, serpentina, mixtura, una copa de qoñi (licor caliente) y a cantar se ha dicho. Los alferados del chiuchico, que inicia el miércoles de ceniza y cierra el lunes, entre la lista de invitados, estudiantina (músicos), comida y bebida, tienen que prever el alquiler de un burro. La inclusión del pollino, es de utilidad cuando se sorprende a un vecino o amigo en la cama y luego de hacerlo montar al burro hacen que se integre a la comparsa de los chiuchicos. El grupo de los chiuchicos a lo largo de la mañana se ira incrementando conforme visiten cada vivienda, recorriendo calles y plazas de la ciudad, entonado coplas y canciones llenas de satirismo y huaynos melancólicos. Mientras realizan un breve descanso en la vivienda de cada vecino, los integrantes gastan bromas y recuerdan los pasajes más emotivos o alegres de los carnavales. El final del chiuchico por mucho tiempo fue la piscina municipal al cual se arrojaban con toda su ropa, ahora esta costumbre ha sido reemplazada con enormes chorros de agua a su paso.


La raíz de su origen se pierde en los siglos antiguos e inmemoriales que se cubrieron de estampas hermosas y maravillosas leyendas que adquieren relieve dentro del acervo cultural de nuestra región, al respecto de su significado se tiene diversas teorías una que sería la imitación de aves que habitan en las alturas llamadas kio que aparecen en épocas de lluvias, la otra que representaría a la vicuña que pasta apaciblemente en las punas mientras el jañachu vigila y conduce la manada, y el pinkillo el dulce evocar de los vientos hélidos. En todo caso las damas representarían a las vicuñas los varones a los jañachus como en la actualidad se les conoce en la danza. La vida de esta especie habría impresionado tanto a los pobladores que crearon su propia danza y fundaron un sentimiento que surge frente a la intensa belleza de algo efímero. Son hipótesis que el tiempo les dio su razón. Poco se conserva de las tradiciones que han ido cambiando o se han perdido. Sin embargo los carnavales en Putina no han perdido su importancia, permite año tras año organizarse y danzar porque es la fiesta del pueblo. En la llamada o inicio de la rueda, cuando aún todavía pocos son los integrantes damas y varones que se trasladan por las calles y avenidas, visitando a amigos y familiares invitándolos a danzar, la bandera con su flamear es la encargada de guiar el grupo, mientras las demás damas poco a poco engrosan la fila. La rueda va tomando cuerpo las mujeres muestran la alegría, las polleras giran al ritmo de los pinkillos y tambores, por lo común, el baile comprende prolongadas y complejas secuencias coordinadas de reverencias saltos y carreras, los jañachos conducen y ponen orden en el grupo, ingresan a la plaza de armas formando columnas, luego de mostrar sus movimientos llegado el medio día se dirigirán a Ramana Pampa. Llegado a este lugar se dividen en grupos, extienden el reboso donde cada uno de los participantes o miembros del grupo aportaran una determinada cantidad de dinero que luego será entregado a un grupo de responsables de adquirir el licor. Los pequeños conjuntos o grupos formados por parentesco o afinidad, ensayan ritmos bastante alegres, mientras las personas de mayor edad ejecutan movimientos sincronizados entonando canciones que evocan el recuerdo, la esperanza y la alegría de este carnaval. El jañachu y la bandera mayor luego de brindar algunas copas inician con su vuelta por el alrededor de Ramana pampa para luego dirigirse a Huayna Putina donde se proveerán de verbena. En su recorrido se interpretan canciones que expresan un sentimiento en cada uno de los corazones de quienes bailan la rueda. En la rueda es común apreciar a niños vistiendo los trajes típicos de esta danza demostrando su identidad y asegurando de esta forma la permanencia de muchos años más de esta tradición Al llegar a verbena pata, los niños que desde muy temprano han salido a los cerros a recoger verbena, ofertan al primer cliente que se le presenta a la vista, entregándoles a cambio de algunas monedas un manojo de verbena. Luego de su retorno a la plaza de armas la rueda tiene su final con un juego de intercambio de golpes con la verbena, que marca el final de la danza, culminando esta en jalluchas de amigos y familiares.


Es la danza regional de reciente declaración de patrimonio cultural, que se ejecuta también en esta provincia como parte de lo prolongados, diversos y auténticos carnavales putineños. Esta representación se inspira en el cortejo del amor, "que evoluciona según una serie de pasos en general discretos y elegantes, con el acompañamiento de la formación musical conocida como Estudiantina", como dice la resolución que eleva a esta danza bella y vistosa a la categoría. En esta danza predomina un solo paso coreográfico y las medias vueltas, aunque también las parejas hacen círculos cogidos por la cintura y un túnel elaborado con los pañuelos. Y la pandilla así remite a sus herencias europeas: a la cuadrilla española y del minué francés, especifican José Obregón Morales y Eva Cosset en su libro Danzas nativas del Perú (2001). Esos pasos coreográficos son llamados figuras o mudanzas y en ellas prima la elegancia en la relación, siempre discreta, de las parejas, cambiándose de coreografía con el grito “esas parejitas aura”. Las comparsas de pandillas, conformadas en barrios y centros culturales, luego de concentrarse en sus locales comunales o la vivienda de unos de los alferados ingresan a la plaza de armas para participar en el concurso de pandillas. Esta fecha coincide con la celebración de Jesús Nazareno al cual también hace memoria una de las agrupaciones de pandillas. De esta manera en medido de cánticos de remembranza, alegría y hasta sarcasmo se va anunciando el final de los carnavales en la ciudad de la aguas termomedicínales, quedando en el recuerdo el haber departido su gastronomía, sus alegres danzas, sus cantos, coplas y lo mas importante el calor de su gente.


Los colores, aromas y sabores de la variada y rica gastronomía putineña son infaltables en este tipo de festejos como el Queso caldo (caldillo elaborado a base de leche, queso, pan, papa nueva y el incomparable sabor de la chikchipa) se sirve en los hogares a lo largo de los carnavales. Luego de acompañar a las comparsas y apreciar su desenvolvimiento, un dulce de durazno, es el refresco perfecto para el sediento. De la empanada, el pan buello y pan corriente, mucho se puede escribir, pero tan solo el sabor podrá deleitar hasta al más exigente paladar.


Lic. Uriel Lama Quispe ALCALDE REGIDORES Néstor Manrique Flores Mario Alfonso Arroyo Arhuire Luisa Lipa Figueroa Adrian Urviola Laura Ruth Marleny Ugarte Chambi Santiago Mullisaca Cáceres Emiliano Quenallata Carta Natalio Quispe Chura Daria Chambi Calizaya


Programa carnavales 2014