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MUNDO OBRERO ENERO 2013

Algunas cuestiones previas antes de ponerse a recomendar lecturas

Y

a sé que es difícil, pero imaginemos por un momento que de verdad quisiéramos hacer la revolución. En ese caso ¿qué novela recomendaríamos? Para dar contestación a esa interrogación tan concreta, simple y directa, al menos en apariencia, inserta en ese enunciado más amplio que actúa como obertura de este artículo, convendría antes de entrar en el terreno de las respuestas, detenerse en aquellas zonas de significación y sentido detectables en el enunciado inicial y que ni la gramática ni el diccionario son capaces por sí mismas de aclarar de modo exacto o preciso. La aparición en ese enunciado de una pregunta, como es usual en la práctica lingüística, no deja de ser el resultado consecuente de toda una cadena previa de preguntas y respuestas que conforman, desde el subsuelo implícito en este caso, el contexto o territorio semántico desde el que la pregunta se manifiesta. Preguntarnos por tanto sobre la concreta cuestión suscitada: ¿qué novela recomendaríamos? nos obliga, si queremos saber qué pregunta la pregunta, a efectuar un atento análisis de la carga de significados que actúa sobre ese enunciado o situación performativa en el que la pregunta tiene lugar. Ese “Ya sé que es difícil”, por ejemplo, así enunciado, sin más, no permite saber si la dificultad a la que se está apelando es aquella que hace referencia a la acción de recomendar una novela o más bien, y con esa pretensión fue escrito, a la propia dificultad de ese imaginar que en la frase se propone, es decir, a la dificultad objetiva hoy de imaginarnos como sujetos realmente deseantes de que la revolución tenga lugar. Aclarado el sentido del término utilizado se presenta ahora la necesidad de dar contenido a ese “nosotros” implícito con el que se conjuga el imaginemos, pues ¿de qué nosotros hablamos cuando el verbo convoca a esa primera persona del plural? Valga ante todo manifestar que este nosotros implícito no responde a ningún uso mayestático con el que preser-

CONSTANTINO BÉRTOLO var o inflacionar el yo de la figura autorial de que quien esto escribe y firma. Ese nosotros tiene vocación semántica de pluralidad, de grupo de individuos, hombres y mujeres, que aceptarían sin especial reserva su integración en ese imaginar, plurales, pero coincidente, alrededor de la idea y proyecto que el concepto de hacer la revolución conlleva y contiene. Precisamente sobre el significado concreto de lo que hemos denominado revolución debe tratar la siguiente y acaso la más necesaria aclaración que el enunciado, a priori, comporta. Cuestión esta, ¿qué entendemos por revolución?, que por su relevancia hemos de abordar siendo muy conscientes de estar ante un terreno resbaladizo, tanto por la polisemia que el término en estos momentos soporta como por la suma de categorizaciones enfrentadas que los distintos avatares de su biografía histórica le ha ido generando. Y no es que nos neguemos o evitemos hacerlo (y aquí el plural del sujeto quiere funcionar más como prudencia y mecanismo de apoyo que como figura retórica al uso) sino que, ante la enorme y excesiva tarea que ahora significaría desbrozar todos y cada uno de los elementos que la palabra revolución pone en juego, nos parece más útil asumir, como hipótesis de partida y consenso, que por revolución debe entenderse aquí aquel proceso social encaminado a la eliminación del sistema económico asentado en la propiedad privada de los medios de producción para dar paso a otro sistema en el que dicha propiedad privada pierda sino toda su presencia sí toda su fuerza hegemónica. Una definición que sin duda deja fuera aspectos relevantes e incluso centrales dentro de la historiografía y la teoría revolucionaria, pero que proponemos para facilitar un encuentro que nos permita otorgar significación representativa a ese nosotros plural que

para la acción del pretendido imaginar se viene reclamando. Prosiguiendo con este análisis semántico que a modo de una deconstrucción de los significados trata de aclarar y reconstruir el sentido recto de la pregunta propuesta y, una vez ya expuesta la situación performativa previa del enunciado que la acompaña, sería inevitable que ahora nos adentrásemos en la inabarcable extensión semántica del concepto novela. No vamos por eso a volvernos locos al respecto y simplemente acataremos sobre el tema la definición que propicia el siempre ejemplar Diccionario de uso del español de María Moliner:“La novela es obra literaria en prosa en que se narran sucesos imaginarios pero verosímiles, enlazados en una acción única que se desarrolla desde el principio al fin de la obra”. La sabiduría filológica de Moliner no nos será sin embargo de mucha ayuda para no extraviarnos en el bulto de cuestiones que el último concepto en cuestión: recomendar, trae consigo, pues, si bien su diccionario aporta una buena delimitación del contendido: “Recomendar: Aconsejar o indicar a alguien para bien suyo que haga o deje de hacer cierta cosa”, la problemática a la que su presencia en el enunciado nos abre no atañe tanto a su contenido semántico (por más que pudiéramos considerar que vivimos en tiempos en los que hasta aconsejar puede ser visto como una acción totalitaria por aquellos que en nombre de la sacrosanta libertad individual sienten alergia extrema frente a la posibilidad de que alguien se pretenda autorizado a mover el ánimo de alguien en la dirección que sea) como a los complementos que rodean a la acción verbal que la pregunta introduce. Aquí la cuestión pertinente sería por tanto el a quién o quienes recomendar, en las circunstancias que se han venido desgranando, la lectura de una novela concreta, y sobre cuya elección versa en definitiva la pregunta que ha dado lugar a todo

este largo introito, pues es evidente que el destinatario o destinatarios de la recomendación van a determinar el sentido y contenido de la respuesta. Conocer aunque sea de un modo general, el destinatario de un escrito que va a ser objeto de publicación no es algo fácil de lograr puesto que en el proceso de comunicación el momento de la escritura y el momento de la lectura corresponden a momentos y lugares que pueden estar muy distantes en tiempo y lugar, dando ocasión a que puedan ser totalmente dispares las condiciones del emisor y el receptor. Cabe sin embargo tomar en consideración el papel de “lugar de encuentro” que realiza el soporte en el que la comunicación tiene lugar, para poder orientarse sobre los perfiles aproximados de los lectores o lectoras que su publicación va a posibilitar. Y así, en este aquí y ahora, estamos por tanto, unos y otros, emisores y receptores, en un mismo espacio de encuentro: el periódico Mundo Obrero. Quedaría así despejada la última dificultad comunicativa que el enunciado que da título a este artículo planteaba: los destinatarios de la recomendación son lectores y lectoras de la prensa del PCE y si suponemos –que por desgracia no es mucho suponer- que la difusión de tal medio difícilmente alcanza en estos momentos políticos espacios más allá de los que la militancia traza, bien podremos deducir que esa recomendación, a poca que sea su coherencia comunicativa, va dirigida a ese “Nosotros y nosotras, los comunistas” que precisamente porque queremos hacer la Revolución somos capaces de imaginarla y porque somos conscientes de las dificultades que tal decisión empeña agradeceríamos enormemente que alguien nos recomendara qué novela* leer hoy para mejor llevar a cabo esa doble exigencia: imaginar la Revolución, hacer la revolución, que son en realidad una sola tarea. Salud. (*)Y de manera inevitable brota una nueva cuestión: ¿son novelas lo que más necesitaríamos leer si de verdad quisiéramos hacer la revolución?


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RESEÑAS LIBROS

SALIR DE LA CRISIS Y ACABAR CON EL CAPITALISMO Vicenç Navarro, Juan Torres López, y Alberto Garzón.- Hay alternativas, Madrid, Sequitur, 2011.

Aunque publicado hace un año, las sucesivas ediciones (11 hasta la fecha) que está teniendo, así como su amplia difusión gratuita a través de internet, lo han convertido en un libro fundamental dentro de los ensayos que tratan de presentar salidas a la crisis sistémica, resultado de una combinación de uso fraudulento del capital financiero, estrangulamiento del crédito y políticas neoliberales que han provocado el endeudamiento privado y público. Escrito con un lenguaje accesible para el lector medio, aborda las razones de esta crisis mundial y su especificidad española, pero, sobre todo, realiza un análisis de lo que una ingeniería económica crítica, a medio camino entre la socialdemocracia y las políticas radicales anticapitalistas, podrían hacer contra ella. Su último capítulo, “15 propuestas concretas” son, de hecho, un programa de aplicación inmediato que demuestra que otro camino para la economía es posible.

Yanis Varoufakis.- El minotauro global, Madrid, Capitán Swing, 2012

El economista Varoufakis, asesor del Partido griego Syriza, plantea otra hipótesis muy distinta de la crisis económica y la desarrolla cuidadosamente en cada uno de los capítulos de este libro: no ha sido la ambición de los banqueros e inversores, ni el endeudamiento, sino la disfunción de un mecanismo específico que venía funcionando desde los años setenta. Lo que llama hipótesis del minotauro global es el hecho de que EE.UU. empezó a absorber gran parte de los excedentes de productos industriales del resto del mundo, los beneficios obtenidos se devolvían a Wall Street que utilizaba esa afluencia de capital extranjero para créditos, capitalización de empresas mundiales y compras de Bonos de Tesoro estadounidense. El dominio norteamericano se fundamentaba así en los déficits dado que Wall Street usó este poder para crear pirámides de dinero privado con el que financió las economías capitalistas de todo el mundo. Pero este sistema colapsó en 2008, cuando fue superado por la demanda.

Antoni Comín y Luca Gervasoni (Coords.).Democracia económica, Barcelona, Icaria, 2011 De entre el conjunto de libros que dibujan un horizonte más allá del capitalismo, éste dibuja, de manera minuciosa y con gran rigor, el terreno en el que discurre un proceso de reproducción económica radicalmente diferente, ya puesto en marcha en numerosas experiencias alternativas. En primer lugar, devuelve el sentido originario de la economía comprendiéndolo como reproducción de la vida y sacándolo de la reproducción y acumulación de capital (lo propio del capitalismo). En segundo lugar, define este terreno con posiciones políticas que se fundan en

principios democráticos: justicia social, participación cooperativa, sindicalismo crítico, etc. En tercer lugar, contempla toda la extensión de este terreno: desde los lugares de la producción hasta los lugares del consumo. Democracia económica intenta cambiar las condiciones y las reglas del juego del mismo, insertando su propuesta en el interior de un movimiento global.

Elionor Ostrom.- El gobierno de los bienes comunes, México, FCE, 2011

Convertida en una alternativa entre lo privado y lo público, la idea de bien común ha tenido varias líneas de desarrollo teórico. Este libro presenta una de ellas: la que corresponde a la manera de autogestión y autoadministración colectiva, por tanto ni estatal y ni empresarial, de los recursos naturales. Para ello, Ostrom pone en juego varios modelos de análisis sociológico y político, como la teoría de juegos o el análisis institucional, para encontrar un diseño de principios de participación y diseño de mecanismos de control colectivo que favorezcan el

uso y aprovechamiento sostenible de los recursos de uso común. Se trata, pues, de establecer un marco de análisis de la autorganización colectiva, determinado en muchos aspectos por experiencias ya desarrolladas en distintos países del mundo, así como la necesaria evolución desde las condiciones actuales a las futuras. Un registro analítico que no rehúye los fracasos que se han producido.

Michel Albert.Parecon. Vida después del capitalismo, Madrid, Akal, 2005 La economía participativa propone un sistema que se funda en la toma de decisiones colectivas en la organización de la producción, la distribución y el consumo. Para ello, se combina un régimen de propiedad social, una planificación participativa de la distribución, una estructura social articulada en consejos, la existencia de combinaciones equilibradas de empleo, un criterio remunerativo basado en el esfuerzo y el sacrificio y un sistema de autogestión que elimina las diferencias de clase. Altera con ello las relaciones de propiedad, las instituciones

Crisis

DAVID BECERRA MAYOR

M

ostrarse optimista, tal y como está el percal, puede resultar como mínimo extraño. Pero si hacemos un esfuerzo y logramos ser, durante un momento, un poco optimistas, nos daremos cuenta de que la crisis económica al menos ha servido para algo: para descubrir el funcionamiento real del capitalismo, para quitarle la careta y ver su verdadero rostro. Porque ha sido precisamente a raíz de la crisis cuando se ha evidenciado la radical incompatibilidad entre capitalismo y democracia. Porque no puede tildarse de democrático un sistema en el que el 1% de la sociedad acumula lo que el 99% restante necesita. En las condiciones de desigualdad capitalistas –cada vez más acentuadas– no puede existir la democracia. Del mismo modo, la crisis ha demostrado que la montesquiana división de poderes –poder judicial, legislativo y ejecutivo– no es más que un espejismo al detectarse que por encima de estas tres instancias existe una superior que tiene secuestrado los legítimos órganos del Estado y que es la que termina realmente gobernando el conjunto de la sociedad. Nos estamos refiriendo, claro está, al poder financiero: un poder que no solo no ha sido democráticamente electo, sino que además gobierna a espaldas de la mayoría social. La crisis nos ha permitido desenmascarar el capitalismo. Ahora es el momento de hacer propuestas para cambiarlo. Si bien el socialismo sigue siendo la meta, antes de tomar el Palacio de Invierno es posible llevar a cabo una política económica que nos permita salir de la crisis. La nacionalización de la banca sería el primer paso que habría que dar, junto con la reivindicación de una nueva política fiscal. Porque el problema estructural que tiene España con el desempleo es consecuencia inmediata de la inexistencia de una fiscalidad directa y progresiva, que merma la capacidad de recaudación del Estado para poder invertir en el sector público. España, antes de la crisis,

solamente empleaba el 9% de su población activa en el sector público (cifra que va en descenso), mientras que en otros países de la eurozona, la capacidad del Estado para crear empleo público se situaba en torno al 20%, logrando con ello reducir los índices de desocupación. Una política fiscal adecuada –en España un rico pagan solo el 20% de lo que paga, por ejemplo, su homólogo sueco– permitiría al Estado crear empleo de calidad (se calcularía cinco millones de puestos de trabajo, que es el paro estructural de España) e invertir en investigación y desarrollo. Para desenmascarar el capitalismo y recoger propuestas políticas plausibles para salir de la crisis económica, se han publicado en 2012 un gran número de títulos. Entre los que, en nuestra opinión, merecería detenerse en su lectura se encuentran, por ejemplo, Lo que España necesita. Una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP (Deusto, 2012), escrito por los autores del best-seller Hay alternativas, Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón. Del mismo modo, Vicenç Navarro y Juan Torres han publicado Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero (Espasa Calpe, 2012). Vale la pena asimismo destacar El minotauro global (Capitán Swing, 2012) del economista griego Yanis Varoufakis, como también que la colección Qué hacemos con... haya dedicado uno de sus primeros números a la política económica; el libro, coordinador por Amparo Estrada, y en el que han participado Eduardo Gutiérrez, Alejandro Inurrieta y Alberto Montero, lleva por título Qué hacemos con la política económica (Akal, 2012). Es igualmente digno de reseña –aunque ya no se cuenta como novedad en el mercado editorial– La crisis. Salir de la crisis del capitalismo o salir del capitalismo en crisis de Samir Amin (El Viejo Topo, 2009). Todos ellos son una muestra de lo que se ha apuntado en estas líneas.

distributivas, la división del trabajo y las relaciones salariales. Frente al modelo capitalista o a la planificación centralizada de los países del llamado socialismo real, la Parecon aparece como un modelo democrático de reconstrucción radical de la sociedad que aglutina numerosas experiencias históricas y actuales que hacen viable este camino de salida del capitalismo.

Christian Felber.- La economía del bien común, Barcelona, Deusto, 2012

En las páginas de este libro se refuta la tesis central del capitalismo en lo referente a que la ambición por el beneficio y la competencia sean los motores de las acciones humanas, y que las conductas egoístas y amorales sean los valores relevantes para engrasar ese motor. El libro de Felber altera esta visión y coloca en primer lugar la cooperación y el bienestar colectivo. Así, frente al capitalismo, que se orienta hacia el máximo beneficio privado y la acumulación de capital, la economía del bien común tiene otro objetivo: producir el mayor aporte al bienestar general. En la búsqueda de este objetivo, en el libro se diseñan procedimientos que evalúen ese bienestar dejando de lado los conocidos, como el PIB, en tanto que este indicador no nos dice nada sobre si el consumo de recursos crece o se estanca, si hay injusticia en el reparto de ese PIB, si hay discriminación, etc. El balance del bien común (diecisiete indicadores) que se pone como alternativa mide de otra manera porque se piensa mediante una matriz distinta a la que rige en el capitalismo. También procedimientos capaces de mostrar otra gestión económica, otra distribución y otro sistema financiero.

Boaventura de Sousa Santos (Coord.). - Producir para vivir, México, FCE, 2011 Siguiendo el subtítulo de este libro, los caminos de la producción no capitalista, se analizan aquí experiencias diversas que funcionan en distintos países del mundo y que tienen como aspecto común el ser formas cooperativas o que tienen que ver con teorías sociales asociativas, que plantean modelos organizativos colectivos y democráticos, y que ponen fuera de juego las dinámicas jerarquizadas entre poseedores de los medios de producción y trabajadores. Además, se conciben estas formas de producción no capitalista integradas en procesos de transformación cultural, social y polítco; haciendo depender su éxito de su inserción en redes de colaboración y apoyo mutuo. Desde ejemplos como el de Mondragón o del Movimiento de los Sin Tierra, es posible aprender los procesos que llevan a generar otros modos de desarrollo económico que se desvinculan del dominio capitalista.

Jordi García Jané.Adiós, capitalismo, Barcelona, Icaria, 2012 Tratando de imaginar un 2030 que no sea el escenario de un colapso caótico, brusco y humanamente brutal, sino un socialismo ecológico y antipatriarcal, este libro parte de la tesis, ampliamente justificable con los doscientos años de su existencia, de que el sis-


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ENTREVISTA Isaac Rosa

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Escritor y coeditor del nuevo proyecto “Qué hacemos con...”

Lectora friqui

“Queremos que los libros sirvan para romper el discurso único” David Becerra Mayor

Mundo Obrero: ¿Qué es Qué hacemos? Isaac Rosa: Es un proyecto colectivo en su origen y en su desarrollo. Pretendemos abrir debates, elaborar propuestas alternativas, y construir una agenda propia para no sucumbir a la agenda impuesta por los gobiernos con la crisis. En un primer paso toma la forma de colección de libros y de blog, pero es sólo el comienzo. M.O.: ¿Quién forma parte de este proyecto? I.R.: Es un colectivo de reflexión y editorial que hemos formado entre nueve personas: Olga Abasolo, Ramón Akal, Ignacio Escolar, Ariel Jeréz, José Manuel López, Agustín Moreno, Olga Rodríguez, Emilio Silva y yo. Todos compartimos la conciencia de que hay que hacer algo, que necesitamos construir resistencias ante el mayor ataque contra los trabajadores en décadas. Todos hemos coincidido en alguna lucha. Pero cada uno viene de un sitio diferente: universidad, periodismo, sindicatos, movimientos sociales, y siendo todos de izquierda, venimos de distintas tradiciones. M.O.: ¿Qué hace un escritor como tú en un proyecto como este? I.R.: Lo mismo que en mis novelas: intentar entender el mundo en que vivo y tratar de intervenir en él. Ir más allá de donde puedo llegar con novelas y artículos. Sumar mi experiencia y mis fuerzas a otros para construir esa resistencia, apostando por algo fundamental: la elaboración colectiva, pues en estos tiempos no hay salvación individual posible. M.O.: ¿Qué temas habéis considerado que eran urgentes tratar en esta colección? ¿Con qué crite-

Foto: José Camó

El novelista Isaac Rosa, una de las voces más interesantes del panorama literario español, autor de El vano ayer y La mano invisible, entre otros títulos, se ha embarcado en una nueva aventura llamada Qué hacemos, un proyecto editorial que busca ofrecer respuestas y plantear soluciones políticas a distintos problemas de la sociedad actual. No es tiempo sólo de hacerse todas las preguntas, sino también de dar alguna respuesta.

gan del mismo sitio, ni que sean ya viejos conocidos, sino sentar a la misma mesa a un profesor universitario con un activista social, con un afectado del tema en cuestión y con un militante veterano, para aportar también ese cruce generacional. La idea es que la elaboración de los libros sirva para extender redes, crear zonas de encuentro, espacios comunes donde encontrarnos para ir más allá de los libros y que surjan otras iniciativas colectivas.

“Intento entender el mundo en el que vivo y trato de intervenir en él” rio habéis seleccionado estos temas y habéis tenido que desestimar otros? I.R.: Estamos abiertos a todo tipo de temas. Aunque de entrada pesan los temas “urgentes”, los económicos y sociales, no queremos que nos marquen la agenda. Buscaremos alternativas en asuntos sobre la mesa, como vivienda, euro, deuda, bancos, educación, sanidad; pero no renunciamos a cuestiones que forman parte de nuestra idea de una sociedad más justa, y que hoy son enterrados por aquellas “urgencias”: sacaremos libros sobre memoria democrática, derechos civiles, igualdad, laicidad, corrupción, muerte digna, literatura, ciencia, agua, y por supuesto la gran urgencia, esta sí, del momento: democracia. ¿Qué pasa con la democracia, qué hacemos para construir una democracia digna de tal nombre? M.O.: Los libros que componen el catálogo de Qué hacemos son libros colectivos en un sentido estricto de la palabra. ¿Podrías explicar cómo se han producido estos libros? I.R.: Hemos querido que el origen colectivo y plural del proyecto esté presente en la elaboración de las propuestas: en cada libro hay cuatro autores, que no se limitan a escribir una parte cada uno, sino que se sientan a reflexionar y elaborar juntos, para concluir en un texto que firman los cuatro. Y buscamos que no ven-

tema capitalista es incapaz de satisfacer las necesidades básicas de todas las personas y de preservar las condiciones biofísicas para la supervivencia del ser humano sobre la Tierra, por lo que define un marco político de actuación, institucional y colectiva, que establezca mecanismos de empoderamiento popular (una densa trama comunitaria autogestionada que organizan la vida cotidiana con valores contrahegemónicos como igualdad, democracia, solidaridad, etc.) y cambio de sistema. El libro se cierra con un conjunto de experiencias en las que ya se da un funcionamiento no capitalista.

M.O.: ¿En qué se diferencian estos libros de otros que, en la actualidad, se están publicando y que también reflexionan sobre diversos aspectos de nuestra sociedad actual? I.S.: La principal diferencia, además de esa elaboración colectiva, es su contenido en propuestas. Partimos de un análisis de la situación, pero lo central en los libros es la elaboración de alternativas. Queremos que los libros sean útiles, y que sirvan a los ciudadanos para romper el discurso único de la crisis, eso de “no se puede hacer otra cosa”, “no hay alternativas”. Claro que hay alternativas, y algunas de ellas estarán en Qué hacemos. MO: Además son libros baratos y se pueden comprar en kioscos... I.R.: Junto al carácter colectivo y a las propuestas, tenemos un tercer elemento: que sean asequibles para todo tipo de lectores. Que lo sean en lectura, no para expertos sino para cualquier trabajador que comparte ese malestar social y busca materiales útiles; y asequibles también en precio y distribución. Libros de pocas páginas, a precio reducido, y que llegarán a librerías pero también a kioscos, además de ebook. M.O.: Por último, y desmarcándonos del tema que nos ocupa, ¿para cuándo la próxima novela de Isaac Rosa? ¿Puedes adelantarnos algo? I.R.: Estoy escribiendo, y si todo va bien publicaré en primavera. Por supuesto, al escribir no soy ajeno a lo que está ocurriendo. Será una novela en crisis más que una novela sobre la crisis. No habrá prima de riesgo, ni Díaz Ferranes, pero sí toda la vulnerabilidad y el sufrimiento que hoy nos alcanzan a tantos. Con todo, intento que no sea pesimista.

Annie Leonard.- La historia de las cosas, Madrid, FCE, 2010 En el sistema capitalista se produce sin fin, sin control y sin responsabilidad. Además de lo que significa como drama humano en cuanto a la explotación de la fuerza de trabajo, también es un drama ecológico en cuanto a la explotación de la naturaleza. El libro de Leonard, pensado pasa página 18

MARTA SANZ Escritora

S

oy una lectora a la que le gusta leer libros sobre lo que no entiende o sobre lo que cree entender demasiado bien. Sobre las chinas en el zapato y los agujeros negros. No uso las ficciones o los poemas como un sudoku. Entretenerse no es lo mismo que dejarse llevar. Practico una lectura resistente: el escritor no está obligado a divertirme –la sonrisa que cuelga del labio no ha de ser la mueca, el gesto necrosado, de un curioso lector- aunque si me divierte tampoco me disgusta. Desconfío de los que persiguen mi emoción. O lo que es peor: mi conmoción. No me gusta que me toquen ciertas vísceras. El corazón es, también, una víscera. Prefiero que estimulen algún otro de mis órganos vitales. Tal vez, la médula espinal. Respeto al escritor por el que me siento respetada y hago a cada quien culpable de las palabras que escribe: las palabras intervienen en la realidad y no es lo mismo escribir realidad, mundo, vida, universo, sociedad. Igual que no es lo mismo escribir asno que burro, regulación de plantilla que despido. Prefiero a los escritores que no nos toman por tontos. Los que nos plantean problemas y nos invitan a mirar dos veces. Soy una lectora que cuando lee se pregunta cómo está leyendo. Sé que hay cosas que me quedan grandes y que una buena historia puede no significar lo mismo en dos momentos diferentes. Todos los buenos libros no deben contener a la fuerza buenas historias. No me gustan los textos que se ciñen a mis necesidades como un guante. Prefiero ponerme de puntillas para mirar al otro lado, verme las costuras, saber lo que me falta. Soy una lectora que se pone en el lugar del otro y que sabe que eso no es necesariamente ser una buena lectora, sino posiblemente todo lo contrario. Estoy cansada de falsas provocaciones, de cebos comerciales, de flirteos y de hombres que se hacen a sí mismos en relatos de autoayuda. De vapores nostálgicos, de cursilería, de sordidez espectacular. Como espectáculo, soy más aficionada a las comedias musicales, los trapecistas o las películas de ovnis.

También me encanta ir de cañas y que me pongan de tapa torreznos. Me cansan los escritores blanditos que hablan como periodistas muy mediáticos y los periodistas muy mediáticos que hablan como escritores blanditos. Los bodoques y jaretas, las glamurosas ambientaciones históricas. Estoy un poco harta de ese mundo, moralmente ambiguo y literariamente prestigioso, donde no hay malos ni buenos y, sin embargo, se habla de la naturaleza intrínseca del mal. Grandes palabras. Estoy cansada de esos libros que son como una película. Estoy cansada. De las dentelladas de cocodrilos pequeños y de la complacencia. En la misma proporción. A veces soy una lectora con un punto de soberbia, pero no tengo valor para hacerle a nadie sangre. Siempre me han parecido imprescindibles las normas de cortesía, pese a que lo que está de moda es la exhibición populista de la santa ignorancia. Como marca de todas las clases: a Tamara Falcó la Biblia –en una versión exclusivamente religiosa- es el único libro que le llama la atención en un escaparate. No me gusta que me digan que sí a todo ni que me traten como a una menor de edad. También se puede pecar de vanidad leyendo: aspiro a ser una lectora no demasiado autoritaria. A ser permeable sin ser imbécil. A no desconfiar de todo ni a decirle a todo amén. Leer no es, por definición, bueno: hay libros que ayudan a ver mejor, mientras que otros emborronan lo evidente. Los burros que vuelan. Leer no es, por definición, bueno, pero, si uno no lee pueden suceder cosas horribles. Incluso más que si lo hace. A diferencia de lo que se suele pensar, haber leído mucho nos coloca en la mejor disposición para leer todavía más. Los espejos deformantes a veces subrayan el horror. Otras lo atenúan. Sé que los libros son lo que dicen, pero también lo que no dicen y lo que les rodea. El texto es una figura que se ha dibujado sobre el papel rellenando el fondo. Soy una lectora que no cree que el que paga manda y que el cliente siempre tiene la razón. Detesto ir de compras y probarme zapatos. Sé, además, que la mierda atrae a multitudes de insectos. Soy una lectora que a veces se comporta como una monjita remilgada que hornea dulces y yemas –de Santa Teresa o no- y, a veces, como una, húmeda y voraz, adicta al sexo: algunos esfuerzos son, sin duda, muy satisfactorios. Incluso algunas acrobacias y esguinces genitales. Soy una lectora que no puede parar de leer. Una que juzga, censura, comprende, justifica, disfruta, sufre, se regodea. Siempre busco un libro. A veces, incluso lo encuentro.


El existencialismo es un humanismo Jean Paul Sartre (1946) Las venas abiertas de América Latina Eduardo Galeano (1971)

La metamorfosis Franz Kafka (1915)

Estudio del origen de la riqueza europea y de la acumulación originaria que permitió el desarrollo del capitalismo en todo el mundo occidental, visto desde la explotación y el exterminio de miles de seres humanos de los pueblos de América Latina. El espeluznante relato de Galeano dio la vuelta a la idea de cultura y progreso siguiendo una hipótesis radical: ¿y si resultara que los países pobres fueron los que más riquezas tuvieron? ¿Y si su empobrecimiento fuera a costa del enriquecimiento de otros? ¿Y si eso, además, pasara especialmente con un continente a costa de otro, fruto de una colonización que vigoriza el capitalismo? El ensayo enfrentó a las sociedades europeas y norteamericanas con la sangre y la miseria que sirvieron para hacer sus calles, su cultura, sus instituciones y su vida.

Cuando Sartre escribió “el infierno son los otros” ya se había publicado este relato que describe la situación angustiosa del ser humano, obligado cada día a construirse un sentido del mundo y, al mismo tiempo, enfrentado al juicio de los demás, a la mirada y valoración de los otros. La extrañeza de las relaciones familiares y laborales es mostrado aquí descarnadamente; y su atmósfera crea sensaciones inquietantes que trasmutan al lector.

La muerte de un viajante Arthur Miller (1949) Un retrato agudo y profundo de la clase media compuesto a partir de la progresiva destrucción que el capitalismo hace en los seres humanos de sus lazos sociales, que pasan su tiempo entregados intensamente a la venta de mercancías para poder tener una vida tranquila que nunca podrán gozar, sumidos en ilusiones y esperanzas que nunca se cumplirán. El fracaso de todo un modo de vida que se anunciaba como “american way of life”.

La sociedad desescolarizada Iván Illich (1971) Concebido como proyecto total, esta propuesta de desintitucionalización de la educación, de eliminación de los planes de estudios que traducen los intereses de los sistemas sociales por reproducirse, de poner punto y final a una relación de dominación entre alumnado y profesorado; termina con la educación dirigida en beneficio de la educación libre. Su radicalismo parece hoy completamente adecuado en función de las nuevas herramientas tecnológicas y el peso crítico de la sociedad del conocimiento colectivo y el bien común.

Canto general Pablo Neruda (1950) Este gigantesco mural de palabras, ideas, imágenes, sonidos y mitos es un texto aglutinante que rastrea las semillas y los conflictos que conformaron América. Todo el saber de la literatura y todo el poder de las sensaciones se combinan en los más de quince mil versos con los que se pinta detalladamente los acontecimientos históricos y naturales de todo un continente. La vida de los seres humanos tomada en todas sus dimensiones y estratos, como si se tratara de una parte más de la tierra.

Convertido en síntesis de la nueva época, la famosa tesis que defiende, “la existencia precede a la esencia”, acababa con el edificio de la metafísica occidental y colocaba todo pensamiento y toda reflexión filosófica, además de cualquier acción humana, en una posición radicalmente comprometida y responsable. Condenado a ser libre, el ser humano es arrancado del cúmulo de justificaciones y disculpas (sin Dios y sin excusas) para enfrentarlo a un modo de vivir siempre sometido a situaciones concretas.

Mientras durante todo el siglo XX se pensó la educación como un medio de formación moral e intelectual del ciudadano, este libro demolió el edificio sobre el que estas ideas se habían formado para dejar a la vista los cimientos y su origen: la violencia simbólica. Ésta explicaba cómo se imponían significaciones legítimas mediante la disimulación de las relaciones de fuerza, y la función que tenía como medio de reproducción de las desigualdades sociales.

1984 George Orwell (1949) Tras un sinfín de distopías narrativas que se publicaron en el primer cuatro del siglo XX, la de Orwell ocupó el imaginario occidental describiendo un sistema totalitario que dominaba a las poblaciones mediante la vigilancia continuada del Gran Hermano, la producción de una nueva lengua que se ajustara a los intereses ideológicos del poder, y la tortura mediante el uso de los miedos propios de los individuos. El mundo que describe, asimilado habitualmente a la URSS, parece hablar hoy más del destino de las sociedades liberales.

Compendio enciclopédico, tentativa de antropología, psicología, sociología y filosofía de la mujer, llevó al movimiento feminista de las calles y las luchas sociales por la igualdad a las páginas de un ensayo sobre la identidad y la diferencia cultura que las había construido. Su recorrido iluminó la experiencia de ser mujer en un tiempo y en un lugar determinados, acabando con los biologicismos que durante muchos siglos aprisionaron a las mujeres en las cárceles del patriarcado.

El malestar en la cultura Sigmund Freud (1930) Freud mostró que los mecanismos del aparato psíquico a nivel individual encuentran un paralelismo cuando se trata del entramado social y civilizatorio. Esencialmente dos fuerzas rigen al hombre, Eros y Tánatos, dos fuerzas que aunque antagónicas están anudadas. Las tendencias agresivas son primeras y cierta renuncia a su satisfacción permitirá que los hombres no se destruyan entre ellos. La cultura, por un lado parece un antídoto, pero por otro, la propia renuncia a la satisfacción pulsional en la que se sostiene, es la enfermedad. Freud, pone en cuestión la idea de una felicidad absoluta, nos muestra la cara ingrata del progreso y cómo a mayor renuncia más infelicidad. En 1931 teniendo ya la amenaza nazi muy presente, Freud se preguntó cual de las dos tendencias, Eros o Tánatos, ganaría la batalla, pregunta que sigue siendo de absoluta vigencia.

La condición posmoderna Jean François Lyotard (1979) La reproducción Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron (1970)

El segundo sexo Simone de Beauvoir (1949)

Hizo naufragar en un mar de relatividad todas las certezas epistemológicas y filosóficas sobre las que se asentaba la modernidad. Disgregó los metarrelatos de la ciencia y la historia, y colocó en situación de igualdad cada uno de los pequeños relatos que construían un mundo. Desplazó hasta los extremos lo que había sido el núcleo de la reflexión occidental para dejarla sin centro. Finalmente, hizo de la interpretación el campo de batalla de las ideas.

El señor de las moscas William Golding (1954) Describir la manera en que se forma una sociedad a través de la acción de los seres humanos es la materia de numerosas obras en el siglo XIX. Pero describir cómo se constituye ésta a través del poder sólo se intenta en contadas obras del siglo XX. Esta alegoría sobre la condición humana, que usa la antropología, la psicología de masas, la sociología, es, esta vez sí y sin el manoseado recurso de las presentaciones de solapa, una propuesta de cómo se inscribe en los individuos la lucha, la sabiduría, la división social del trabajo y la historia.

El teatro y su doble Antonin Artaud (1938) La civilización y la cultura occidentales sometieron a la imaginación a la lógica de la razón instrumental. Lo que escribe Artaud es un intento de acabar con la subjetividad sumisa a la ideología burguesa, y su repetición de las ideas, palabras y acciones físicas, intentando encontrar un núcleo liberado, emancipado, en el individuo que se relacione con la sociedad en la que vive a través de sus deseos, de su creatividad y de su comunidad, que participa en la experiencia teatral. Una revolución del cuerpo que fue una revolución intelectual.

Ficciones Jorge Luis Borges (1944) Equiparó con sus relatos la imaginación a la realidad hasta el extremo de que la fascinación que producían sus fábulas, sus parábolas, sus narraciones breves llevaba a dudar de las certezas acerca de la materialidad del mundo y de su firmeza. Como un juego de miles de espejos, su escritura –sin embargofavoreció una potente manera de reflexión y de orientación en nuestro conocimiento de las cosas. Dándole la vuelta al mundo mostró los marcos ideológicos que lo crean.

Reventado Sarah Kane (1995) No hay lugar al que escapar de la barbarie de la guerra y de la violencia producidas en las sociedades degradadas de la llamada modernidad líquida. Los cuerpos y las cabezas son solamente medios en los que se muestra la extrema crueldad escondida bajo la piel urbana de las sociedades occidentales. Guerra dentro de los individuos, guerra fuera de los individuos: la tranquila vida cotidiana del capitalismo está podrida bajo el césped de su confort y lujo.

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LIBROS QUE ESTREMECIERON EL MUNDO EN EL SIGLO XX

¿Qué hacer? Vladimir Illich “Lenin” (1902) Diseñar un aparato de lucha política como si fuera un organismo vivo por el que debe circular la mayor cantidad de información relevante posible al tiempo que trata de conservar su estabilidad protegiéndose contra las amenazas externas o internas, físicas o ideológicas. Una organización que se estructura en red pero con una línea central que la recorre, recibe y elabora información sobre y para el entorno al tiempo que atiende al mantenimiento de la necesaria tensión, fiabilidad y resistencia de los hilos procurando la combinación de conexiones estables y flexibles capaces de adoptar las configuraciones más convenientes. Una organización capaz de responder a la emergencia de lo nuevo. El partido como producto y productor de una conciencia proletaria activa capaz de generar y dirigir un bloque social revolucionario.

Los condenados de la tierra Frantz Fanon (1961) Sus palabras dieron rostros y cuerpos a tantos miles de seres humanos dominados bajo el colonialismo primero y el imperialismo después, acumularon razones para comprender e implicarse en los procesos de liberación de lo que se llamó el Tercer Mundo, abrieron caminos para pensar el problema de la subalternidad y la liberación no a partir de la imitación de modelos liberales sino de la comprensión de los fundamentos de los pueblos.

El fuego Henri Barbusse (1915) No son soldados, son seres humanos. No son aventureros, guerreros hechos para la carnicería humana. Son jornaleros y obreros y se les reconoce a pesar de sus uniformes. Son civiles arrancados de cuajo de su sitio. Están a punto. Esperan la señal para morir o matar, pero se ve, al contemplar sus rostros entre los rayos de las bayonetas, que son simples seres humanos. El antibelicismo de esta novela produjo una conmoción al presentar la guerra desde su interior sin brillo, ni heroicidades, ni grandes lemas nacionales. La guerra en su pureza devastadora y horrible, en su cotidiana miseria.

Imperio Michael Hardt y Antonio Negri (2000) Descripción analítica de una nueva soberanía, de un nuevo orden internacional, compuesta por diversos organismos nacionales y supranacionales, unidos por una misma lógica de dominación. Una estructura descentrada y desterritorializada que incorpora la totalidad del mundo mediante la biopolítica y su explotación. Una forma global de poder y contrapoder que conforma el antagonismo a través de la gobernabilidad disciplinaria y de la constitución de la multitud como posibilidad real de democracia.

Sobre mentiras, secretos y silencios Adrienne Rich (1979) La sociedad del espectáculo Guy Debord (1967) Este ensayo demoledor, epicentro de la revolución situacionista, arranca con una tesis “Todo lo que antes se vivía directamente, se aleja ahora en una representación”. Somos mercancías y fetiches, ya ni tan siquiera tenemos, solo parecemos. La sociedad del espectáculo aspiró a condenar radicalmente el orden de las cosas como punto de partida de la subversión y lo hizo enunciando una de las condiciones históricas de nuestro tiempo: que las relaciones humanas están mediadas por imágenes. Escrito para comprender a qué nos enfrentamos, y que podamos dotarnos de una teoría de la acción política, no ha perdido por su rotundidad la eficacia de movilizarnos todavía hoy cuando leemos sus 221 párrafos.

Dudamos de que quien se acerca a la obra de Adrienne Rich pueda seguir siendo mujer (y hombre) como venía siéndolo. Rich, y sobre todo en esta colección de ensayos, dice lo no dicho y en esta medida lo explica. Y al explicarlo lo identifica y lo compromete y al comprometerlo lo transforma. Y lo escribe no en abstracto, sino encarnado, en su propio cuerpo, desde su experiencia; y desde ese concreto es verdad suficiente la de Rich para ayudarnos a ser honestas y emanciparnos en el vínculo social. Un libro imprescindible de ese pensamiento feminista que sin vencer al patriarcado, nunca fracasa equivocado porque cada pensamiento es su propia pequeña victoria, cristaliza en acciones y en logros y esos logros incluso cuando luego hay involuciones quedan ahí, esperando que los remiremos.


El existencialismo es un humanismo Jean Paul Sartre (1946) Las venas abiertas de América Latina Eduardo Galeano (1971)

La metamorfosis Franz Kafka (1915)

Estudio del origen de la riqueza europea y de la acumulación originaria que permitió el desarrollo del capitalismo en todo el mundo occidental, visto desde la explotación y el exterminio de miles de seres humanos de los pueblos de América Latina. El espeluznante relato de Galeano dio la vuelta a la idea de cultura y progreso siguiendo una hipótesis radical: ¿y si resultara que los países pobres fueron los que más riquezas tuvieron? ¿Y si su empobrecimiento fuera a costa del enriquecimiento de otros? ¿Y si eso, además, pasara especialmente con un continente a costa de otro, fruto de una colonización que vigoriza el capitalismo? El ensayo enfrentó a las sociedades europeas y norteamericanas con la sangre y la miseria que sirvieron para hacer sus calles, su cultura, sus instituciones y su vida.

Cuando Sartre escribió “el infierno son los otros” ya se había publicado este relato que describe la situación angustiosa del ser humano, obligado cada día a construirse un sentido del mundo y, al mismo tiempo, enfrentado al juicio de los demás, a la mirada y valoración de los otros. La extrañeza de las relaciones familiares y laborales es mostrado aquí descarnadamente; y su atmósfera crea sensaciones inquietantes que trasmutan al lector.

La muerte de un viajante Arthur Miller (1949) Un retrato agudo y profundo de la clase media compuesto a partir de la progresiva destrucción que el capitalismo hace en los seres humanos de sus lazos sociales, que pasan su tiempo entregados intensamente a la venta de mercancías para poder tener una vida tranquila que nunca podrán gozar, sumidos en ilusiones y esperanzas que nunca se cumplirán. El fracaso de todo un modo de vida que se anunciaba como “american way of life”.

La sociedad desescolarizada Iván Illich (1971) Concebido como proyecto total, esta propuesta de desintitucionalización de la educación, de eliminación de los planes de estudios que traducen los intereses de los sistemas sociales por reproducirse, de poner punto y final a una relación de dominación entre alumnado y profesorado; termina con la educación dirigida en beneficio de la educación libre. Su radicalismo parece hoy completamente adecuado en función de las nuevas herramientas tecnológicas y el peso crítico de la sociedad del conocimiento colectivo y el bien común.

Canto general Pablo Neruda (1950) Este gigantesco mural de palabras, ideas, imágenes, sonidos y mitos es un texto aglutinante que rastrea las semillas y los conflictos que conformaron América. Todo el saber de la literatura y todo el poder de las sensaciones se combinan en los más de quince mil versos con los que se pinta detalladamente los acontecimientos históricos y naturales de todo un continente. La vida de los seres humanos tomada en todas sus dimensiones y estratos, como si se tratara de una parte más de la tierra.

Convertido en síntesis de la nueva época, la famosa tesis que defiende, “la existencia precede a la esencia”, acababa con el edificio de la metafísica occidental y colocaba todo pensamiento y toda reflexión filosófica, además de cualquier acción humana, en una posición radicalmente comprometida y responsable. Condenado a ser libre, el ser humano es arrancado del cúmulo de justificaciones y disculpas (sin Dios y sin excusas) para enfrentarlo a un modo de vivir siempre sometido a situaciones concretas.

Mientras durante todo el siglo XX se pensó la educación como un medio de formación moral e intelectual del ciudadano, este libro demolió el edificio sobre el que estas ideas se habían formado para dejar a la vista los cimientos y su origen: la violencia simbólica. Ésta explicaba cómo se imponían significaciones legítimas mediante la disimulación de las relaciones de fuerza, y la función que tenía como medio de reproducción de las desigualdades sociales.

1984 George Orwell (1949) Tras un sinfín de distopías narrativas que se publicaron en el primer cuatro del siglo XX, la de Orwell ocupó el imaginario occidental describiendo un sistema totalitario que dominaba a las poblaciones mediante la vigilancia continuada del Gran Hermano, la producción de una nueva lengua que se ajustara a los intereses ideológicos del poder, y la tortura mediante el uso de los miedos propios de los individuos. El mundo que describe, asimilado habitualmente a la URSS, parece hablar hoy más del destino de las sociedades liberales.

Compendio enciclopédico, tentativa de antropología, psicología, sociología y filosofía de la mujer, llevó al movimiento feminista de las calles y las luchas sociales por la igualdad a las páginas de un ensayo sobre la identidad y la diferencia cultura que las había construido. Su recorrido iluminó la experiencia de ser mujer en un tiempo y en un lugar determinados, acabando con los biologicismos que durante muchos siglos aprisionaron a las mujeres en las cárceles del patriarcado.

El malestar en la cultura Sigmund Freud (1930) Freud mostró que los mecanismos del aparato psíquico a nivel individual encuentran un paralelismo cuando se trata del entramado social y civilizatorio. Esencialmente dos fuerzas rigen al hombre, Eros y Tánatos, dos fuerzas que aunque antagónicas están anudadas. Las tendencias agresivas son primeras y cierta renuncia a su satisfacción permitirá que los hombres no se destruyan entre ellos. La cultura, por un lado parece un antídoto, pero por otro, la propia renuncia a la satisfacción pulsional en la que se sostiene, es la enfermedad. Freud, pone en cuestión la idea de una felicidad absoluta, nos muestra la cara ingrata del progreso y cómo a mayor renuncia más infelicidad. En 1931 teniendo ya la amenaza nazi muy presente, Freud se preguntó cual de las dos tendencias, Eros o Tánatos, ganaría la batalla, pregunta que sigue siendo de absoluta vigencia.

La condición posmoderna Jean François Lyotard (1979) La reproducción Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron (1970)

El segundo sexo Simone de Beauvoir (1949)

Hizo naufragar en un mar de relatividad todas las certezas epistemológicas y filosóficas sobre las que se asentaba la modernidad. Disgregó los metarrelatos de la ciencia y la historia, y colocó en situación de igualdad cada uno de los pequeños relatos que construían un mundo. Desplazó hasta los extremos lo que había sido el núcleo de la reflexión occidental para dejarla sin centro. Finalmente, hizo de la interpretación el campo de batalla de las ideas.

El señor de las moscas William Golding (1954) Describir la manera en que se forma una sociedad a través de la acción de los seres humanos es la materia de numerosas obras en el siglo XIX. Pero describir cómo se constituye ésta a través del poder sólo se intenta en contadas obras del siglo XX. Esta alegoría sobre la condición humana, que usa la antropología, la psicología de masas, la sociología, es, esta vez sí y sin el manoseado recurso de las presentaciones de solapa, una propuesta de cómo se inscribe en los individuos la lucha, la sabiduría, la división social del trabajo y la historia.

El teatro y su doble Antonin Artaud (1938) La civilización y la cultura occidentales sometieron a la imaginación a la lógica de la razón instrumental. Lo que escribe Artaud es un intento de acabar con la subjetividad sumisa a la ideología burguesa, y su repetición de las ideas, palabras y acciones físicas, intentando encontrar un núcleo liberado, emancipado, en el individuo que se relacione con la sociedad en la que vive a través de sus deseos, de su creatividad y de su comunidad, que participa en la experiencia teatral. Una revolución del cuerpo que fue una revolución intelectual.

Ficciones Jorge Luis Borges (1944) Equiparó con sus relatos la imaginación a la realidad hasta el extremo de que la fascinación que producían sus fábulas, sus parábolas, sus narraciones breves llevaba a dudar de las certezas acerca de la materialidad del mundo y de su firmeza. Como un juego de miles de espejos, su escritura –sin embargofavoreció una potente manera de reflexión y de orientación en nuestro conocimiento de las cosas. Dándole la vuelta al mundo mostró los marcos ideológicos que lo crean.

Reventado Sarah Kane (1995) No hay lugar al que escapar de la barbarie de la guerra y de la violencia producidas en las sociedades degradadas de la llamada modernidad líquida. Los cuerpos y las cabezas son solamente medios en los que se muestra la extrema crueldad escondida bajo la piel urbana de las sociedades occidentales. Guerra dentro de los individuos, guerra fuera de los individuos: la tranquila vida cotidiana del capitalismo está podrida bajo el césped de su confort y lujo.

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LIBROS QUE ESTREMECIERON EL MUNDO EN EL SIGLO XX

¿Qué hacer? Vladimir Illich “Lenin” (1902) Diseñar un aparato de lucha política como si fuera un organismo vivo por el que debe circular la mayor cantidad de información relevante posible al tiempo que trata de conservar su estabilidad protegiéndose contra las amenazas externas o internas, físicas o ideológicas. Una organización que se estructura en red pero con una línea central que la recorre, recibe y elabora información sobre y para el entorno al tiempo que atiende al mantenimiento de la necesaria tensión, fiabilidad y resistencia de los hilos procurando la combinación de conexiones estables y flexibles capaces de adoptar las configuraciones más convenientes. Una organización capaz de responder a la emergencia de lo nuevo. El partido como producto y productor de una conciencia proletaria activa capaz de generar y dirigir un bloque social revolucionario.

Los condenados de la tierra Frantz Fanon (1961) Sus palabras dieron rostros y cuerpos a tantos miles de seres humanos dominados bajo el colonialismo primero y el imperialismo después, acumularon razones para comprender e implicarse en los procesos de liberación de lo que se llamó el Tercer Mundo, abrieron caminos para pensar el problema de la subalternidad y la liberación no a partir de la imitación de modelos liberales sino de la comprensión de los fundamentos de los pueblos.

El fuego Henri Barbusse (1915) No son soldados, son seres humanos. No son aventureros, guerreros hechos para la carnicería humana. Son jornaleros y obreros y se les reconoce a pesar de sus uniformes. Son civiles arrancados de cuajo de su sitio. Están a punto. Esperan la señal para morir o matar, pero se ve, al contemplar sus rostros entre los rayos de las bayonetas, que son simples seres humanos. El antibelicismo de esta novela produjo una conmoción al presentar la guerra desde su interior sin brillo, ni heroicidades, ni grandes lemas nacionales. La guerra en su pureza devastadora y horrible, en su cotidiana miseria.

Imperio Michael Hardt y Antonio Negri (2000) Descripción analítica de una nueva soberanía, de un nuevo orden internacional, compuesta por diversos organismos nacionales y supranacionales, unidos por una misma lógica de dominación. Una estructura descentrada y desterritorializada que incorpora la totalidad del mundo mediante la biopolítica y su explotación. Una forma global de poder y contrapoder que conforma el antagonismo a través de la gobernabilidad disciplinaria y de la constitución de la multitud como posibilidad real de democracia.

Sobre mentiras, secretos y silencios Adrienne Rich (1979) La sociedad del espectáculo Guy Debord (1967) Este ensayo demoledor, epicentro de la revolución situacionista, arranca con una tesis “Todo lo que antes se vivía directamente, se aleja ahora en una representación”. Somos mercancías y fetiches, ya ni tan siquiera tenemos, solo parecemos. La sociedad del espectáculo aspiró a condenar radicalmente el orden de las cosas como punto de partida de la subversión y lo hizo enunciando una de las condiciones históricas de nuestro tiempo: que las relaciones humanas están mediadas por imágenes. Escrito para comprender a qué nos enfrentamos, y que podamos dotarnos de una teoría de la acción política, no ha perdido por su rotundidad la eficacia de movilizarnos todavía hoy cuando leemos sus 221 párrafos.

Dudamos de que quien se acerca a la obra de Adrienne Rich pueda seguir siendo mujer (y hombre) como venía siéndolo. Rich, y sobre todo en esta colección de ensayos, dice lo no dicho y en esta medida lo explica. Y al explicarlo lo identifica y lo compromete y al comprometerlo lo transforma. Y lo escribe no en abstracto, sino encarnado, en su propio cuerpo, desde su experiencia; y desde ese concreto es verdad suficiente la de Rich para ayudarnos a ser honestas y emanciparnos en el vínculo social. Un libro imprescindible de ese pensamiento feminista que sin vencer al patriarcado, nunca fracasa equivocado porque cada pensamiento es su propia pequeña victoria, cristaliza en acciones y en logros y esos logros incluso cuando luego hay involuciones quedan ahí, esperando que los remiremos.


Herramientas para la lucha

0bra completa de Javier Egea, vol. II

FELIPE ALCARAZ Escritor

L

a editorial Bartleby, continuando su ingente esfuerzo en estos tiempos de cólera económica, acaba de sacar la poesía inédita y dispersa de Javier Egea, uno de los grandes poetas de Granada, junto a Lorca; esa ciudad que, según Enrique Morente, “es la única del mundo que entierra sus ríos y mata a sus poetas”. Algún día se contará todo un anecdotario, por utilizar un término suave, que partiendo del silencio de las antologías durante 25 años (excepto la que organizó Marta Sanz), y pasando por la estrategia de su olvido perpetuo tras la muerte en 1999, deformando hasta límites insoportables su imagen personal e histórica, llega hasta nuestros días en forma de ninguneo a la definitiva edición de lo que empieza a ser una “clásico” de la poesía materialista. Edición preparada contra viento y marea, de manera minuciosa y responsable, por José Luis Alcántara y Juan Antonio Hernández. Y es tanto más doloroso el ninguneo cuando fundamentalmente parte de esos amigos que intentaban monopolizar su poesía, el discurso sobre ella e incluso el relato biográfico. Cuando publiqué “La conjura de los poetas” no intentaba, en absoluto, hacer un ajuste de cuentas; ni siquiera formular un rosario de “anécdotas” injustas. Fundamentalmente intenté una biografía ideológica de alguien que no era simplemente un poeta, al modo formal de entender la cosa. Ya dijo algo Javier en una entrevista que le hizo Castro en 1980: “Yo no soy un poeta comunista, soy un comunista poeta”. Con lo cual parecía indicar que su lucha por un tiempo nuevo también tenía en la poesía un espacio y una estrategia especiales. Este volumen II, que contiene su “poética” (la poesía como un pequeño pueblo en armas contra la soledad), e integra una de las cimas de la poesía satírica y burlesca en nuestro país, nos da a conocer también su poesía política, es decir, su poesía de circunstancias. Y lo que puede parecer un tema menor, se transforma en un contenido fuerte (quizás no demasiado extenso) de su compromiso con la lucha. Quizás ha quedado una asignatura pendiente. Cuando Egea regresa de la Isleta del Moro, donde en soledad, desde una profunda crisis amorosa e ideológica, concibe una poesía al margen del sujeto lírico, lo recibe en Granada Juan Carlos Rodríguez, perplejo y admirado por el nuevo sesgo materialista de lo que después se va a llamar “Troppo Mare”. Sesgo que se mantiene, y aun se elabora más profundamente en “Paseo de los Tristes”, cuando ya otros poetas, algo más felices, inauguran las amplias avenidas de la poesía de la experiencia. La asignatura pendiente no es otra que la caracterización definitiva (hecha desde hoy) del carácter de búsqueda materialista en la poesía de Egea, que va perdiendo peso ante la consideración (hecha con buenas intenciones, por otra parte) de su intensidad y densidad poética desde un punto de vista más “clásico”(de nuevo la palabreja). Juan Carlos escribió quizás las páginas más atinadas en otra época; espero que no existiera en ninguna de ellas el punto final.

MUNDO OBRERO ENERO 2013

RESEÑAS LIBROS

viene de página 15

para llevar a un gran público la complejidad del circuito de la extracción, producción, distribución, consumo y desecho de cosas, ofrece un panorama aterrador de la contaminación y destrucción que el sistema capitalista hace en cada uno de esos procesos. El modo de constitución empresarial, la legislación y el funcionamiento corporativo favorecen la reproducción de esta barbarie, pero en cada capítulo se señalan maneras de cambiar las cosas hasta llegar, al final del libro, a una visión de un nuevo mundo. No habrá salida del capitalismo, viene a decir este libro, si no somos capaces de pensarlo como una fuerza destructiva de la vida.

DEMOCRACIA REAL Y NUEVOS HORIZONTES POLÍTICOS VV.AA.- Pensar desde la izquierda, Madrid, Errata naturae, 2012

A modo de reseñas de libros y entrevistas que abordan la globalización neoliberal, la crítica al trabajo, la producción de lo común y la reflexión sobre el posmarxismo y el posmodernismo, las páginas de este libro van conformando un mapa de las posiciones de izquierda en todos los ámbitos de la vida social: desde la educación hasta el Estado, desde la vida cotidiana hasta la filosofía. Un mapa que establece nociones comunes, discursos e ideas productivas intentando mostrar un marco específico de interpretación de la realidad y de actuación sobre esa realidad. Una red de textos que permiten definir los problemas a los que se enfrenta la izquierda en este tiempo. La riqueza de este panorama señala también el horizonte constantemente reconstruido por la crítica, la herramienta principal de esta red, de otro mundo posible.

Vijay Prashad.- Las naciones oscuras, Barcelona, Península, 2012

un claro y sintético análisis de los mecanismos de subalternidad y de construcción de los discursos de género, así como un panorama de los diversos feminismos. Los siguientes capítulos encuentran una acertada elaboración al integrar lo acontecido y la conceptualización que se desprende del mismo, con lo que comprendemos la idea de “derechos” de las mujeres a partir de las luchas por el sufragio, o la crítica de la “domesticidad” a partir de la reforma sexual y de la liberación de los cuerpos. Un capítulo final funciona como estado de la cuestión y nos enfrenta a “los retos de la era global” respecto a la justicia de género, la erradicación de la violencia de género y el impulso del ecofeminismo. Un panorama rico en detalles y escrupuloso en sus apreciaciones que hacen de esta obra un texto fundamental.

Edward P. Thompson.- La formación de la clase obrera en Inglaterra, Madrid, Capitán Swing, 2012 Se reedita la obra maestra de Thompson, agotada desde hace años en España, que como un mecanismo de relojería va anotando las experiencias políticas, culturales e ideológicas de una clase determinada formada por unas relaciones de producción en la que los seres humanos hacen o entrar a formar parte involuntariamente. Para Thompson existe una lógica en las respuestas de grupos laborales similares, una manera en la que los seres humanos se integran adquiriendo un papel social y formando parte de una organización, que sólo es visible si contemplamos la historia en su transformación permanente, y observamos las relaciones que se establecen entre los individuos, las disfunciones de sus proyectos y el antagonismo que emerge. Un libro largo que no tiene los problemas de academinismo habituales en muchos estudios de parecido horizonte.

Vladimir Illich Lenin.- Antología. El revolucionario que no sabía demasiado, Madrid, Los Libros de la Catarata, 2012

Este libro es un riguroso recorrido por los distintos acontecimientos políticos y sociales (como la Liga contra el Imperialismo de 1928, La Conferencia Afro-Asiática de 1955, o la Conferencia Tricontinental de 1966) que, en diferentes momentos históricos, han construido la idea de “Tercer Mundo”, un proyecto salido de las luchas anticoloniales y contra imperialistas a partir de la unión (incluso institucional) de naciones y pueblos muy distintos unos de otros, con distintas formas de organización y participación en la vida pública. Igualmente se estudian las relaciones desiguales, así como las teorías sobre desarrollo y subdesarrollo que trataron de explicar las diferencias entre unos mundos (el occidental y el soviético) y el tercero. La idea que ilusionó a millones de personas y engendró héroes, acabó desapareciendo en los años setenta ante el impulso de la globalización neoliberal.

Constantino Bértolo en esta antología nos presenta un Lenin lejos de la imagen del dogmatismo intransigente y autoritario. Los escritos que se publican y el estudio preliminar que los acompaña presentan todo lo contrario, un pensamiento ligado al qué hacer, ceñido al campo de batalla en que debe dirimirse. Este libro reclama a Lenin como interlocutor de nuestro tiempo, al traer sus reflexiones sobre la organización del descontento y la protesta al 15M, y como una oportunidad para la izquierda de hacer balance de la revolución soviética, observando los desafíos que se encuentran los bolcheviques en la consecución del poder.

Nueva edición de esta historia de la lucha de las mujeres por su emancipación, que contiene, en sus primeros capítulos,

Sorprenderá a muchos leer en las páginas de este libro una posición política y no una actitud pragmática, lo que significa que los acontecimientos y hechos señala-

Mary Nash.- Mujeres en el mundo, Madrid, Alianza Editorial, 2012

Julio Anguita.- Combates de este tiempo, Córdoba, El Páramo, 2012

dos o comentados son presentados críticamente, como resultado de la aplicación de un análisis, de someterlos a criterios específicos que nos permiten comprender el conflicto antagónico que los conforman. También impresiona la claridad que este análisis tiene en distintos momentos históricos, entre 1979 y 2011, para entregarnos, en artículos e intervenciones militantes, lo que es ahora nuestro tiempo. No es una adivinación sino el rigor de un pensamiento que persigue la realidad. El ímpetu y el entusiasmo que tienen estas páginas, transforman la crudeza de aquello a lo que se enfrenta el movimiento comunista en combustible para la revolución. No están, es cierto, ni el impresionante discurso de la Fiesta del PCE en el que el partido se consideraba libre de los pactos de la Moncloa, ni los brillantes artículos contra la infamante y falsa pinza parlamentaria, ni el que inaugura la lucha por la III República, pero los que están son buenos textos de intervención.

UNA CULTURA Y FILOSOFÍA CRÍTICAS PARA UN MUNDO DIFERENTE Salvador López Arnal.- Entre clásicos. Manuel Sacristán y la obra político filosófica de György Lukács, Madrid, La Oveja Roja, 2012

Citando el prólogo del libro, Salvador López Arnal ha construido “un lugar para el lector”. A lo largo de esta obra se desgranan las posiciones de estos dos pensadores comunistas ante discusiones centrales para el socialismo en el siglo XX, imprescindibles para acometer el del siglo XXI. A partir de textos, notas manuscritas y cartas entre Lukács y Sacristán, esta obra recorre debates sobre la estética, la epistemología, la dialéctica, la noción de racionalidad, el hombre nuevo, la praxis o las aportaciones de Lenin. Dos autores unidos por su compromiso revolucionario, su honestidad intelectual y su defensa de la racionalidad.

Upton Sinclair.La jungla, Madrid, Capitán Swing, 2012 Publicada en 1906 en libro, esta novela es una imprescindible viaje al centro de la producción industrial capitalista (ejemplificada en el despiece y la comercialización de carne), en el modelo de la cadena fordista, y describe la manera en que ese modo productivo va construyendo sociedad: cómo el capitalismo y sus agentes sociales dominan controlando los recursos de la reproducción de la fuerza de trabajo (la casa, la comida, la calefacción), cómo explotan sometiendo a control y rigor laboral a los trabajadores; y cómo usan para su propio beneficio privado a la población trabajadora mediante el chantaje y la violencia. Una narrativa de descripciones duras escandalizó a comienzos del siglo XX, pero las vidas dañadas que leemos en este magistral relato aún deben sobrecogernos ya que constituye el 70% de la economía mundial.


MUNDO OBRERO ENERO 2013

ENTREVISTA Alfonso Serrano

Herramientas para la lucha

Impulsor de Contrabandos, asociación de editoriales independientes

“Quisimos resistir y nos pusimos a crear”

Mundo Obrero redacción

partidos políticos... Hemos sacado una revista que nos presenta a libreros y personas, porque varias de las editoriales que componemos Contrabandos somos desconocidas justo para la gente que más nos interesa y no estamos en los lugares más marginados de los circuitos culturales. Hemos hecho varias presentaciones y sacado nuestros libros a las calles en varias ocasiones, a veces a la pura calle sin más, otras en entornos más militantes que nos han arropado con mucho afecto.

Encontramos a Alfonso Serrano, editor de la Oveja Roja, y uno de los impulsores de Contrabandos en la FIL (Feria del Libro de Guadalajara). En la web de la asociación - www.contrabandos.org- se nos advierte al respecto: “Una feria es siempre un lugar discutible. Con un punto de mercadeo encerrado. Nos sentiríamos más cómodos a cielo abierto. Pero por aquí, pasarán estos próximos días gentes que aman mucho los libros y no dejaremos de indicarles la pertinencia de los nuestros”. Desde Mundo Obrero, le enviamos a Alfonso, estas preguntas que contesta por correo electrónico. Mundo Obrero: ¿Qué es Contrabandos? Alfonso Serrano: Es una asociación de editoriales independientes, cuya prioridad es el libro político, y sobretodo es un empeño. Queremos sacar al libro crítico a la calle, liberarlo de la dictadura de un mercado cada vez más atroz, que ahoga el pensamiento y la acción. Contrabandos se funda a raíz de unos encuentros que nombran, de nuevo, el libro como arma fundamental de transformación social en tanto que permiten un debate de ideas para la “reinvención del sistema”. Contrabandos presenta libros dialogando entre unos y otros y con las gentes que los leen. En Contrabandos estamos por ahora: Laertes, El viejo topo, Txalaparta, Icaria, Octaedro, Gedisa, Montesinos, Need, Bellaterra, Libros en acción, Ediciones

“Contrabandos concibe el libro como arma fundamental de transformación social” del Oriente y el Mediterráneo y la Oveja Roja. M.O.: Y en este año y pico de trayectoria ¿qué habéis conseguido? A.S.: Lo importante es lo concreto que hacemos. Tenemos un portal de internet en que nuestros libros y sus autores se arropan unos a otros, y discuten y se alían y se presentan ante los lectores. También y desde allí, promovemos nuestros propios encuentros con lectores, libreros, autores, movimientos sociales o

M.O.: ¿Qué os une y garantizará vuestra permanencia? A.S.: Definir lo que nos une es una difícil pregunta que en nuestros estatutos abordamos señalando una voluntad de transformación social guiada por objetivos de igualdad real (económica y de géneros), solidaridad, profundización de la democracia, cuidado del medio ambiente y de los derechos humanos… Aunque por supuesto, esa respuesta es sólo parcial y en cada editorial debería declinarse con connotaciones distintas. Aun así, nuestro territorio común es básicamente ése, una voluntad de cooperación entre editoriales cuya afinidad es considerar el libro no como un negocio sino como una apuesta. El libro no como dinero, sino como vida. M.O.: ¿Y para el futuro? A.S.: El futuro es nuestro pensamos porque realmente muchos de los retos que nos marcamos están todavía ahí delante. Ferias del libro político en cualquier parte de este estado español nuestro. Seminarios y lugares de refle-

Jorge Riechmann.Futuralgia. Poesía reunida 1979-2000, Madrid, Calambur, 2011 Primer volumen de la poesía completa de Jorge Riechmann (profesor universitario y ecologista) que contiene diecisiete poemarios cuya densidad literaria, política y ética nos permiten comprender la formación de una poética, de una escritura crítica plural, de diversas formas y discursividades, capaz de indagar en la realidad a partir de su expresión contradictoria, y tendente a buscar las raíces sensibles de los conflictos sociales, las luchas políticas y ecológicas y de la voz humana. Sus versos son tanto expresión de una experiencia de la materialidad humana como proyección de los imaginarios sociales capaces de transformarla. Una poesía que escudriña “nuestro alimento transparente”, el deseo, y que no renuncia a conocer, transitada por las situaciones concretas y las abstracciones propias de la reflexión sobre nuestra realidad.

Bertolt Brecht.- Teatro completo, Madrid, Cátedra, 2012

Si bien sus ensayos y artículos no han corrido la misma suerte, el teatro de Brecht puede encontrarse reunido en esta edición a la que puede sumarse el volumen editado por La Uña Rota Obra inacabada. Desde sus primeros textos teatrales expresionistas (Tambores en la noche) hasta sus grandes dramas clásicos (Madre Coraje o Galileo), pasando por sus imprescindibles piezas de aprendizaje (Pieza didáctica de Baden sobre el acuerdo) o sus textos más radicales (Santa Juana de los mataderos o La madre) la obra de Brecht nos entrega un potente y eficaz discurso crítico del capitalismo y de la sociedad liberal. A través de sus mecanismos de extrañamiento, historicidad, gestus sociales y dramaturgia no aristotélica, somos capaces de comprender los mecanismos invisibles que rigen las relaciones humanas bajo la lógica del capital y de la dominación burguesa.

xión sobre la edición, el libro operando fuera de la lógica del mercado capitalista, permitiendo a los intelectuales no cooptados por el poder, y por tanto marginados, dar a conocer sus ideas para ponerlas en juego, en discusión, en hechos con la gente corriente. Por otro lado, tenemos varias editoriales llamando a la puerta. Una gran parte del amplio espectro de editoriales de la llamada izquierda estamos aquí. Y nos interesaría estar todas. En este sentido pensamos que nuestro momento es ahora. La crisis nos amplifica, nos irradia, nos da sentido y en cierto modo estamos preparados para ella a pesar de todo. Tenemos eso sí que ser profundamente creativos, quisimos resistir y nos pusimos a crear, decimos en la Oveja Roja. Y es así. Tenemos muchos planes, de librerías a las que acompañamos en su compromiso, de mesas de encuentro con editores independientes de Europa y América Latina, de actividades policéntricas por toda la geografía, en espacios rurales... Y ahora en parte gracias a un apoyo del Ministerio de Cultura estamos en México llenándonos de aprendizajes de estas sociedades latinoamericas que tanto saben de hacer de la crisis una oportunidad. La crisis ya no es evitable, el modelo llega a su punto de no retorno. Socialmente nos sobraban los motivos para la revolución. Así que tenemos que pensar y discutir y vivir mucho porque el mundo tal y como nos lo han contado nos miente y nos descarta. Así que hay que cambiarlo.

Filosofía

DAVID BECERRA MAYOR

E

l movimiento se demuestra andando y la Sección de Pensamiento de la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM) demuestra su dinamismo con la publicación de estos dos libros: Entre clásicos de Salvador López Arnal (La Oveja Roja, 2012) y Žižek. Una introducción de Antonio J. Antón Fernández (Sequitur, 2012). Mientras que el primero es una publicación de La Oveja Roja en coedición con la FIM, la autoría del segundo corresponde al responsable de su sección de Pensamiento. Salvador López Arnal, en Entre clásicos, nos permite –como dice Constantino Bértolo en el prólogo que abre el libro– “entrar en conversación” con el filósofo húngaro György Lukács y con el que para muchos es el pensador marxista español más significativo e influyente del siglo XX, Manuel Sacristán. Porque, en efecto, Sacristán y Lukács mantuvieron un largo diálogo durante años, que López Arnal ha rescatado en este libro. Un diálogo entre dos clásicos del pensamiento marxista que surgió de las concretas condiciones históricas de la España de los sesenta, en la que Sacristán, desplazado y marginado de las instituciones académicas franquistas, encontró en la traducción un sustento de vida. Sacristán se encargó de traducir al castellano la obra del pensador húngaro y a raíz de ello pudo iniciar una larga conservación, a través de cartas y de

intercambio de ideas, con Lukács. Esta correspondencia, que Entre clásicos nos ofrece, no solo nos permite recuperar medio siglo de pensamiento comunista, sino también nos convierte, en tanto que lectores, en asistentes privilegiados de un prolífico debate sobre la renovación de la tradición marxista. Porque, como señala Constantino Bértolo, “la edición que se nos ofrece va más allá de un aplicado recoger el fructífero diálogo de ambos pensadores. El libro encierra materiales más inesperados. El conocimiento, exhaustivo me atrevería a afirmar, que Salvador López Arnal posee de la obra y el legado de Manuel Sacristán y del que ya ha dejado sobresalientes muestras editoriales, nos permiten presenciar otra conversación en voz baja — ahora en forma de apunte, nota, texto o conferencia— del traductor con los textos”. Por otro lado, frente a clásicos consagrados como Sacristán y Lukács, Antonio J. Antón Fernández acaba de publicar un ensayo sobre el polémico y massmediático Slavoj Žižek. En este estudio introductorio sobre la figura del filósofo esloveno, Antón Fernández trata de encontrar una respuesta a la siguiente pregunta: ¿Quién es este personaje que aparece en revistas, periódicos y películas? ¿Qué es lo que piensa acerca del mundo en que vivimos? ¿Cuáles son los rasgos más característicos de su filosofía? En defi-

nitiva: ¿Quién diablos es ese maldito Slavoj Žižek? ¿Quién es este pensador que se proclama marxista y que a la vez que se sufre la marginación de las instituciones académicas, ocupa un espacio privilegiado en el ojo del huracán mediático? Tras el prólogo de Jorge Alemán, el libro avanza poco a poco en explicar el “fenómeno Žižek”, asumiendo la dificultad que conlleva escribir sobre un personaje tan complejo y ambiguo. Una vez asumido el reto, Žižek. Una introducción trata de hacer comprensible el pensamiento y la relevancia Slavoj Žižek en el ámbito de la teoría política actual, desde un primer acercamiento biográfico del autor, hasta una explicación detallada de sus ideas fundamentales y sus posicionamientos políticos, pasando por un análisis de los distintos diálogos que establece Žižek con autores como Marx, Lacan o Derrida, en la construcción de su teoría del sujeto, de la ideología y de su crítica del capitalismo posmoderno. Tanto Entre clásicos de Salvador López Arnal como Žižek. Una introducción de Antonio J. Antón Fernández permiten al lector adentrarse en los debates de la teoría marxistas a través de pensadores tan distintos, complejos e influyentes como fueron en su día –y siguen siéndolo hoy– György Lukács y Manuel Sacristán, o como es, en la actualidad, Slavoj Žižek.


Herramientas para la lucha

Puertas de salida CAROLINA FERNÁNDEZ

L

os tiempos en que perdemos… espacio siempre llevan en algún momento a la revisión, la relectura. Se busca en los libros donde ya se ha buscado porque se tiene la seguridad de haber visto en no sé qué obra conocida la puerta de salida. Cada persona rememora y viaja hasta las épocas, géneros, disciplinas, autores, etc. que más poso le dejaron. Hay quienes necesitan remontarse a la Atenas del siglo V a.C. para replantearse, mientras leen, por ejemplo, Antígona de Sófocles, hasta dónde los límites de lo legal, de lo legítimo, con qué impunidad puede nadie ejercer un poder sobre otro. Para Antígona no existe una ley válida por la que no pueda enterrar a su hermano, pero darle sepultura en contra de lo decretado por Creonte la llevará a la muerte. Su tragedia, entonces, es la resolución de un conflicto que no puede ser resuelto sin una pérdida. Su sino, lejos de cualquier lección moral, tiene que ver con su soberbia de situarse por encima del colectivo, algo impensable en una sociedad que consideraba imprescindible para su funcionamiento la participación de los ciudadanos. Sí, la participación de los ciudadanos. Una puerta de salida… Y hay quienes prefieren quedarse más cerca, en el mundo moderno. La violencia en la que viven todos los personajes de La taberna de Zola, la crueldad con que su presente va empeorando, la debilidad de verse incapaz de superar un ambiente que determina cada buen propósito de enfrentarlo, enseguida entran por nuestras puertas. Y es en ese instante cuando nos damos cuenta de que esas miserias que parecían haberse quedado en el siglo XIX llevan desde entonces siendo ocultadas de manera intermitente. Este no es precisamente un momento de ocultación, sino más bien de evidencia de esas miserias, por eso, aunque no serán los mineros de Germinal (Zola), ni tampoco los supervivientes con los que se cruce el Manuel Alcázar de La lucha por la vida (Baroja) quienes nos resuelvan nuestra propia tragedia, sí habrán contribuido al proceso. Otra puerta de salida…

MUNDO OBRERO ENERO 2013

Estantería

La ciudad del trabajo. Izquierda y crisis del fordismo Bruno Trentin Prólogo Antonio Baylos Fund. 1º de Mayo

21 horas. Una semana laboral más corta para prosperar en el siglo XXI NEF (Fund. Nueva Economía) Icaria

Tiempo de ruido y soledad Felipe Alcaraz Almuzara

Mi gran novela sobre La Vaguada Fernando San Basilio Caballo de Troya

El hilo rojo. Memorias de dos familias obreras Mario Amorós PUV / Fundació Institut d’Estudis Polítics

Ilejanía. La cercanía de lo olvidado (un diálogo sobre el exilio) Mercedes Alvarez / Nuria Quevedo Red de Museos Etnográficos de Asturias

Niños robados. De la represión franquista al negocio Mª José Esteso Poves Diagonal

La mano invisible Isaac Rosa Seix Barral

CT o la cultura de la transición. Crítica a 35 años de la cultura española AA.VV DeBolsillo

La historia como misterio Michel Parenti Hiru

El Manifiesto Comunista (con ilustraciones de Fernando Vicente) Carlos Marx / Federico Engels Nórdica Libros

Por qué Marx tenía razón Terry Eagleton Península

La idea del comunismo Tarik Ali Alianza

Carlitos Marx, Rebelde Miguel Silva Lom (Chile)

El fantasma de Karl Marx Ronan de Calan / Donatien Mary Errata naturae

El gentleman comunista. La vida revolucionaria de Friedrich Engels Hunt, Tristram Anagrama

Ché. una biografía gráfica Ernie Colon / Sid Jacobson Ediciones B

Ché. una biografía gráfica Spain Rodríguez Siglo XXI

Nosotros los comunistas: Memoria, identidad e historia social Manuel Bueno / Sergio Gálvez Fundación de Investigaciones Marxistas

Dictadura mediática en Venezuela: investigación de una prensa por encima... Luis Britto Ediciones Correo del Orinoco

Periodismo y lucha de clases Camilo Taufic Akal

La violencia mediática. El secuestro del conocimiento Vicente Romano Ediciones Correo del Orinoco

Ética radical. Los abismos de la actual civilización Carlos Paris Tecnos

Estudiar, transformar y...gozar

(selección: Ángel de la Cruz)

La religión ¡vaya timo! Gonzalo Puente Ojea Laetoli

Sin dios. Manual sobre el ateísmo Comentado por Raúl Calvo Trenado e ilustrado por Juan Kalvellido Autor

Camarón que se duerme se lo lleva la corriente Andrés Rábago "El Roto" Mondadori

Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero Vicenç Navarro / Juan Torres Espasa

El dinero en The New Yorker. La economía en viñetas AA.VV Libros del Asteroide

La Pepa y la Ilustración Andrés Vázquez de Sola Altercaín producciones

Humor internacional. Exposiçao internacional de cartoon VV.AA Partido Comunista Portugués

Sin ninguna base. Geografía humana del militarismo en el sur de Europa Juan José Tellez Atrapasueños

Memoria de Iraq AA.VV Comité de Solidaridad con la Causa Árabe (CSCA)

Ocupar Wall Street. INDIGNADOS en el epicentro del capitalismo Noam Chomsky Tendencias editores

Proteccionismo y “economías de gran espacio” Jorge Verstrynge El Viejo Topo

La crisis. Salir de la crisis del capitalismo o salir del capitalismo en crisis Samir Amin El Viejo Topo

El hombre mojado no teme la lluvia Olga Rodríguez Debate

PAZlestina Juan Kalvellido El Viejo Topo

Memorias de la Tierra Miguel Brieba Mondadori

Lo que España necesita. Una réplica con propuestas... Vicenç Navarro / Juan Torres / Alberto Garzón Deusto

Recetario: “Libros libres” y “vídeos libres” en www.rebelion.org; Diagonal (quincenal) y los mensuales: Mundo Obrero, Le Monde Diplomatique (español) y ...“pa” desengrasar. REDACCIÓN: Eva Fernández, César de Vicente. COLABORACIONES: David Becerra Mayor, Mercedes de Francisco (para El malestar en la cultura), Manuel Salgado (para La metamorfosis) y José Sarrión (para Entre clásicos), Carolina Fernández Cordero, Ricardo García Pérez, Constantino Bértolo, Felipe Alcaraz, Marta Sanz, Ángel de la Cruz, Oscar Róbles (Ilustración portada).

2013_01_n256_enero_suplemento_libros  

Especial sobre libros incorporado en el número 256 de Mundo Obrero de enero de 2013