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Shem Formando Hombres Comprometidos Con Los Principios Bíblicos

PADRES PRESENTES 2 Reyes 4:8-37 Tercera Parte Esta historia nos enseña varios principios que nos ayudarán a ser hombres más dedicados al bienestar emocional y espiritual de nuestra familia. Primero: Necesitamos reconocer que con proveer materialmente para nuestra familia no nos quita la responsabilidad del bienestar emocional y espiritual de la familia. Este hombre suplía materialmente para su familia pero emocional y espiritualmente era un hombre ausente de su hogar. Trabajar para mantener a nuestra familia es un aspecto muy importante pero así también lo es cultivar relación entre esposo y esposa y entre padres e hijos. No animemos a nuestras esposas e hijos que salgan del hogar en busca de alimento para su alma y espíritu. Seamos hombres de valor, responsables y cumplamos con la responsabilidad de esposos y padres. Segundo: Hay que darle prioridad a nuestra familia. Este hombre era padre pero cuando su hijo más lo necesitaba, escogió su trabajo sobre el bienestar de su hijo. Los padres somos tan responsables por la crianza de nuestros hijos como lo son las madres. Es en este punto donde muchas veces le hemos dado lugar a la sociedad que diga que los padres no son necesarios. Tercero: Seamos más atentos con nuestras esposas. Parece que el esposo de la sunamita quiso quitarse las responsabilidades de esposo con el dinero. La mujer necesita del cariño, el amor y las atenciones de su esposo así como nosotros necesitamos del amor de Dios (Ef.5:2530). Asegurémonos de que nuestras esposas e hijos encuentren en nosotros el apoyo emocional y espiritual necesario para sus vidas para que no tengan que salir a buscarlo afuera. Finalmente esto nos lleva al siguiente punto: Hay una batalla que las familias están librando, pero los resultados son lamentables porque hay muchos miembros de las familias muertos, heridos, perdidos, abandonados, desilusionados, atemorizados. Cada uno está peleando su propia batalla solo. Sin la ayuda de los otros miembros. Los hombres son muy importantes en la familia -- por designio del Dios de toda sabiduría. Su familia le pertenece a Dios y usted es mayordomo de su familia y un día le va a dar cuenta de su trabajo. Espero que el día que Dios le pida cuenta de su familia, le pueda decir Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré (Mt.25:14-30).

¡Ser del sexo masculino es un asunto de nacimiento, pero ser hombre es un asunto de

decisión! Pastor Gerardo Ampié ¡¡Aún no somos lo que llegaremos a ser pero vamos hacia allá!!


Padres Presentes III Parte