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OÍSTE QUE FUE DICHO… “Oíste que fue dicho a los antiguos: No matarás, y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que le diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo; quedará expuesto al infierno de fuego”. (Mateo 5:21,22) Al pronunciar Jesús estas palabras en el sermón del monte, no estaba destruyendo la ley, ni dejando nada sin cambio. Sino que Jesús a la acción de cometer asesinato le ha extendido la actitud que la produce: Primero: Cualquiera que se enoje

será culpable de juicio

EL ENOJO

Segundo: Cualquiera que le diga necio será culpable ante el concilio

EL DESPRECIO

Tercero: Cualquiera que le diga fatuo quedará expuesto al infierno

EL VITUPERIO

Jesús no estaba alterando la ley, por el contrario, él estaba corrigiendo lo que ellos habían “oído” decir, que era la comprensión rabínica: “No matarás” (Éxodo 20:13) Jesús no se estaba refiriéndose solamente al acto de matar, sino que aún al pensamiento y a la palabra, a la cólera injusta y a los insultos destructivos. Jesús va más allá de la ley, va hasta el mismo corazón. El decirle necio a su hermano, es una expresión de disgusto por la manera de pensar de alguien, similar a “tonto” o “estúpido”, literalmente significa: “cabeza hueca”, es una palabra de sumo desprecio, alguien sin inteligencia. Mientras que fatuo expresa desprecio por el carácter de alguien, calificándolo de “canalla”, fatuo ataca el corazón y carácter; de ahí que el Señor lo condene con mayor severidad. El atacar el intelecto de su hermano diciéndole “necio”, como el atacar su moral diciéndole “fatuo”, ambos (dice Jesús) merecen ir al infierno. Las palabras de Jesús al decir que el que le dijere a su hermano: necio o fatuo quedará expuesto al infierno de fuego, es una referencia al valle de Hinom, al suroeste de Jerusalén donde Acaz y Manasés permitieron los sacrificios humanos durante sus reinados, por lo que este fue llamado el “valle de la matanza”. En tiempos de Jesús era un vertedero de basura donde el fuego ardía continuamente siendo así un símbolo apropiado del fuego eterno. Al leer este pasaje de Mateo 5 pareciera que Jesús pone algunas demandas rigurosas, aparentemente imposible de cumplir, pero la clave para entender es mantener en mente su mensaje principal: el bien no el mal, la gracia no la venganza, el amor no el odio. Esa es la moral de Cristo. El énfasis en las enseñanzas de Jesús es cómo construir y mantener correctas relaciones con Dios y con las personas. El Señor ve estas relaciones no como algo superficial y sin importancia, sino como la esencia en la cual está hecha la vida.


En Mateo 5:21 y 22 Jesús equipara la ira con el asesinato. Por lo tanto, sé muy cuidadoso en cómo le hablas a otros, no sea que palabras cargadas de odio te coloquen bajo el juicio divino. El obedecer este mandamiento de “No matarás” incluye más que abstenerse de la acción de matar personas. También incluye guardar el corazón contra enojo no controlado, que es la razón del asesinato. Jesús condenó tanto la acción como también las actitudes interiores que lleva a una persona a cometer asesinato. Bendiciones.-

Pastora Maria Ampié

Oiste que Fue Dicho  

El decirle necio a su hermano, es una expresión de disgusto por la manera de pensar de alguien, similar a “tonto” o “estúpido”, literalmente...