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Shem Formando Hombres Comprometidos Con Los Principios Bíblicos Tipos De Hombres # 12: EL HOMBRE QUE REPRENDIDO ENDURECE LA CERVIZ Proverbios 29:1

Esta la serie “Tipos de Hombres”, la parte número doce (12) El hombre que reprendido endurece la cerviz, inspirada en el libro de los Proverbios. Al leer el proverbio que hoy día nos ocupa, resulta muy fácil de comprender lo que significa o quiere decir el mismo. Habla de un tipo de hombre que es reprendido y que por causa de la reprensión endurece su cerviz. Para obtener una comprensión más objetiva y profunda de este proverbio, será muy importante que destaquemos las tres palabras que sobresalen en este versículo, las cuales son: Reprendido, endurecer y cerviz. Antes de conocer el significado de estas tres palabras, será bueno destacar el hecho de que son muy pocas las personas que aceptan, reconocen y reciben una reprensión o llamada de atención en sus vidas. Especialmente los hombres no toleramos que otra persona nos corrija, nos amoneste, nos llame la atención, nos llame al orden, nos reprenda, etc. Sin embargo, una reprensión tiene como propósito no solo prevenir el peligro, pero también corrige nuestro curso o camino. Bíblicamente hablando la reprensión implica una decisión de parte del reprendido. También tiene que ver con comprobar, convencer y juzgar sobre uno o varios asuntos a la persona reprendida. Un hombre hijo de Dios tiene la convicción de que “el Señor a quien ama reprende, como un padre al hijo en quien se deleita” (Proverbios 3:12). Veamos entonces que la reacción de un hombre reprendido es endurecer o cerrar su corazón a la reprensión, pero sobre a la persona que lo reprende. El hombre reprendido, se vuelve severo, áspero, pesado, violento, se torna difícil y obstinado, todo eso lo deja fatigado, agotado y sin enfoque. Cuando hablamos de la cerviz, nos estamos refiriendo al cuello, lugar indicado


para poner encima de éste un yugo. El ejemplo más clásico que conocemos sobre este asunto es el de los bueyes, a quienes les ponen sobre el cuello un pesado yugo para soportar las cargas que deben transportar. Una cerviz inclinada representa humildad, servicio, docilidad, mansedumbre. El yugo sirve para destruir, quebrar y demoler nuestro orgullo carnal, pero también sirve para unir dos cosas. El yugo produce sometimiento a la autoridad. Muchas veces Dios nos va a reprender de diferentes maneras. Él usará las circunstancias y a personas para reprendernos, por ejemplo, tu esposa, el jefe, tu hijo, tu hermano, tus padres, un amigo, los líderes de la iglesia, etc. Algunas veces la reprensión de parte de Dios será severa, o tras veces, será suave pero contundente y Dios espera que al ser reprendido no endurezcamos nuestra cerviz, es decir, nuestro cuello; si no que espera que inclinemos nuestra cerviz ante su autoridad y recibamos su amonestación, reprensión y corrección. La próxima vez que recibas una reprensión ten presente lo siguiente: "Es mejor reprensión manifiesta que amor oculto". Finalmente, diremos, que es muy de lamentar la obstinación de los hombres que no aceptan la reprensión, y se niegan a inclinar el cuello en señal de sumisión, lo cual es una locura, pues les espera un quebrantamiento sin medicina. Recuerde el hombre que no se inclina ante la vara, será quebrantado con el hacha. ¿Eres tú un hombre sumiso a Dios? ¿Aceptas su reprensión o te revelas contra ella? ¡Ser del sexo masculino es un asunto de nacimiento, pero ser hombre es un asunto de decisión!

Pastor Gerardo Ampié ¡¡Aún no somos lo que llegaremos a ser pero vamos hacia allá!!


El Hombre Que Reprendido Endurece La Cerviz