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Mandalas y felicidad Tu vida en colores MARIE PRÉ


Michelle Marie Prévaud nació en 1935 en el seno de una familia de maestros. Recibió una educación inspirada en la “pedagogía activa” de Freinet, que estimula la creatividad y la cooperación. Y esta experiencia la ha acompañado durante toda su vida. Su dedicación a los niños de parvulario le llevó a complementar los estudios de magisterio con los de psicología para poder entender sus necesidades y para ponerse al servicio de sus expresiones creativas espontáneas. Su incansable interés le orienta hacia la investigación en las Ciencias de la Educación: estudia el funcionamiento cerebral y neuropedagogía al lado de Hélène Trocmé-Fabre, y técnicas de relajación cerebral con el grupo de Investigación del Yoga en la Educación. En el marco de sus investigaciones, inicia en 1988 una reflexión pedagógica sobre el “dibujo centrado” (mandala), y edita una colección de cuadernos, que contienen dibujos centrados para colorear, destinados a la apertura y relajación de los alumnos de parvulario. La eficacia y el éxito de estos cuadernos han favorecido que su uso se extienda a otros ámbitos como ayuda a personas con dificultades: centros de reeducación, centros de reinserción, hospitales y psiquiátricos, residencias de tercera edad y cárceles. Las experiencias de las personas que vinieron a formarse con ella, le permitieron entender y definir la estrategia cerebral que subyace a esta actividad que permite la dinamización de las fuerzas interiores. En el año 2003, a petición de los usuarios, crea con sus colaboradores la Escuela Experimental de Formación, donde se comparten las experiencias y conocimientos actuales sobre la utilización del dibujo centrado. Convencida de que esta “herramienta” es una puerta importante para acceder a la conciencia de la identidad personal y de la vocación, actualmente dedica su tiempo a presentar y hacer vivir esta realidad en los seminarios y conferencias que imparte por numerosos países.

Título original: Peindre dessiner créer des mandalas / Mandalas estructures géométriques. Título original en español: Mandalas y felicidad. Tu vida en colores. © Marie Pré, 1989 © 2011 de la edición española: mtm editores Massens, 57 Barcelona (España) 93 213 02 74

info@mtm-editor.es / www.mandalasmtm.com Cubierta y maquetación: mtm editores y Estudi +3 PRIMERA EDICIÓN: Septiembre de 2011 ISBN: 978-84-15278-05-4 Depósito legal: B. 32687-2011 Impreso en España por: Gramagraf s.c.c.l.

Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con autorización de sus titulares, salvo excepción prevista de la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Repográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.


Mandalas

en nuestro día a día

“Los mandalas representan la totalidad de la mente, abarcando tanto el consciente como el inconsciente”. c .g. jung Mandala es una palabra de origen sánscrito que se traduce como “círculo” o “pensamiento contenido dentro de un círculo” y, por tanto, es algo más que una sencilla figura geométrica. Es la forma geométrica más simple y al mismo tiempo la más perfecta que existe.

MANDALAS Y FELICIDAD / MARIE PRÉ


Los mandalas son originarios de la India y el Tíbet y podemos encontrar el uso de esta figura en diferentes épocas y culturas de la historia de la humanidad. Desde la antigüedad, el hombre ha creado obras utilizando este patrón: Stonehenge en Inglaterra, el calendario azteca en México, el rosetón de la catedral de Chartres en Francia, el Panteón de Roma, la mandorla o almendra en el arte románico, la rueda medicinal de los nativos americanos, algunos laberintos, los rangolis de la India… Es decir, en manifestaciones artísticas, religiosas y espirituales, etc. En el budismo, la elaboración de un mandala está considerado como un ritual de espiritualidad sagrado que puede tener distintos fines: como simple adorno, como rito de iniciación, para acompañar actos funerarios… Es un elemento para el autoconocimiento y para la perfecta comunión con nuestro ser interior que nos permite vislumbrar el poder de lo divino, nos ayuda a meditar y a expresar la parte artística de nuestro espíritu. Según Carl G. Jung, que fue el introductor del mandala en la cultura occidental, “los mandalas representan el mundo y la mente”. Jung los utilizó como terapia y como vía de interpretación de los sueños. Son un reflejo de nuestro interior y en ellos podemos encontrar algunos arquetipos o, dicho de otro modo, nuestro inconsciente colectivo (punto inicial a partir del cual algo se despliega y nos relaciona con la humanidad). El mandala es en sí mismo una forma arquetípica; de ahí que aparezca en diferentes culturas lejanas entre sí.

MANDALAS Y FELICIDAD / MARIE PRÉ


Para Jung es una herramienta con doble finalidad: La externa, que nos enseña y conecta directamente con la forma divina del mundo así como con toda la belleza y orden que encontramos en la vida y en el universo; y la interna, que nos induce a la búsqueda de la individualidad y del equilibrio entre el cuerpo y la mente, provocando una sensación de plena calma y paz interior.

Mandalas para conocernos mejor

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n la sociedad en la que vivimos actualmente parece que lo único que vale es el momento presente, lo cual nos convierte a menudo en víctimas de la prisa y la urgencia por conseguir resultados positivos e inmediatos. Todos estos factores no son más que fuentes de ansiedad y estrés, manifestándose en nosotros en forma de dispersión, falta de concentración, inseguridad, agitación… es decir, lo que se denomina como desórdenes periféricos o dispersión mental, elementos estos, distorsionadores de la realidad que provocan que entendamos la vida como algo fugaz y carente de valor. Quién no ha oído o ha dicho alguna vez: “hoy estoy un poco descentrado” o “hoy no estoy muy centrado”.

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Por eso, uno de nuestros mayores objetivos en la vida es intentar encontrar ese punto justo de equilibrio que nos permite vivir “centrados”. Para ello, una de las mejores herramientas es el coloreado de un mandala. Este simple ejercicio de “re-centrarse” nos ayudará a encontrar la calma y la serenidad necesaria; además de que podemos practicarlo conjuntamente con otras actividades como la relajación, la evocación mental, la concentración, la memorización, la respiración… Colorear un mandala debe ser una actividad de libre elección que solo requiere un poco de nuestro tiempo y atención. Nos ayudará a ejercitar la mente para entender nuestro papel en la vida y nuestra relación con nosotros mismos y con el entorno. Te integra y te conecta con tu interior y tu exterior. Incorporar en tu día a día el coloreado de mandalas te ayudará a centrarte y a tener la sensación de calma en medio de la vorágine diaria. Es como iniciar un viaje hacia tu esencia que te permitirá abrir puertas que creías inexistentes y que harán brotar toda tu sabiduría interior. El círculo es el símbolo más poderoso que existe. Nos acompaña y forma parte de nuestro ser, de nuestro entorno y de nuestra vida. Es un símbolo de equilibrio y orden. Debemos tener presente que los mandalas son una manifestación de vida y forman parte del mundo en que vivimos. Si observamos nuestro alrededor es muy fácil encontrarlos: una flor, una fruta, una gota de agua, una telaraña, la luna…

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Y no podemos olvidar que una simple célula, que ha sido el origen de la vida, o un átomo, que ha sido el origen del mundo y del universo, son mandalas. Los mandalas se utilizan, cada vez con más frecuencia, como una poderosa herramienta de ayuda psicológica, pedagógica y terapéutica. Está demostrado que es un ejercicio que aporta grandes beneficios a la salud y que activa partes concretas del cerebro: las hace trabajar, interconectar o las “limpia” para su correcto funcionamiento. Disfruta de tu día a día descubriendo el mundo de los mandalas. Un mandala es color, y la vida es un mandala en color.

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Empecemos a colorear Todos podemos colorear un mandala. Es una actividad recomendable para todas las edades: desde niños y niñas, hasta adultos. Todos, sin excepción, podemos realizar este ejercicio. para empezar a dibujar un mandala es recomendable tener en cuenta que:

_ Es una actividad para realizar en silencio _ Hay que elegir un lugar tranquilo y con buena iluminación natural _ Nunca debemos tomárnoslo como una obligación _ Hemos de seleccionar el dibujo que más nos atraiga en ese momento _ Hemos de preparar una amplia gama de colores. Cada uno escoge los colores en función de su estado de ánimo _ Podemos combinar diferentes materiales y técnicas _ No debemos empezar un nuevo dibujo sin haber acabado el anterior _ Hemos de observar nuestro estado antes y después de pintar

¿cuándo debemos realizar está actividad? _ Antes de empezar una actividad laboral o de estudio que requiera toda nuestra atención _ En momentos de bajo estado anímico

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_ En estados de gran excitación o dispersión _ O como simple actividad de relajación y concentración

¿qué beneficios nos proporciona colorear mandalas? _ Nos conecta con nuestro interior o centro vital _ Ayuda a calmarnos, disminuye el nerviosismo y mejora nuestro estado de ánimo _ Mejora nuestros sentimientos y emociones _ Potencia el desarrollo de la creatividad y de la imaginación _ Facilita la concentración y el equilibrio _ Reencontramos nuestro dinamismo innato _ Estimula los sentidos _ Potencia la comunicación interna y externa _ Adquirimos consciencia de nosotros mismos: quiénes somos, cómo somos y cómo funcionamos.

MANDALAS Y FELICIDAD / MARIE PRÉ


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Mandalas y felicidad / mtm editores  

Marie Pré. Pintar mandalas es un ejercicio que favorece la relajación, a concentración y el auto-conocimiento. Colorear estos 40 mandalas no...

Mandalas y felicidad / mtm editores  

Marie Pré. Pintar mandalas es un ejercicio que favorece la relajación, a concentración y el auto-conocimiento. Colorear estos 40 mandalas no...

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