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¿SON SÓLO DELINCUENTES?

UMSA:

E L CA SO D E T ER ROR ISM O Y SE PAR AT ISMO PONE CON TR A L A PARED A LA DERECHA OLIGÁRQUICA, PERO EL GOBIERNO NO VA HASTA EL FIN

DERROTAR LA OFENSIVA DE LAS AUTORIDADES DERECHISTAS

La derecha oligárquica, en sus distintos matices, parlamentarios y cívicos, pero básicamente capitaneados pos los cívicos de Santa Cruz, a lo largo de lo que va de este gobierno, viene generando impasses y trabas a la política reformista del gobierno de Evo Morales. Pero, destinados en fondo contra las masas campesinas obreras y populares. Hubo momentos de gran tensión que amenazaban hasta con la división del país, so pretexto de autonomía. En todo este trajín impuso retrocesos graves al gobierno, sin llegar a vencerlo totalmente. Pero, más de las veces sufrió también derrotas políticas, situación que no le impidió seguir poniendo trabas y obligando al gobierno a nuevos retrocesos, como fue la reciente Ley Electoral Transitoria. Luego de este punto a su favor, fue pillada infraganti, la llamada organización terrorista encabezada por Eduardo Rózsas, cuya vinculación con esa derecha y en particular con los cívicos resulta cada día más evidente. Connotados personajes de ese sector como el Prefecto Costas, Branco Marinkovic, miembros de la CAO, CAINCO, Fexpocruz, Cotas, etc., están siendo vinculados por declaraciones de los que fueron integrantes de esa organización como Ignacio Villa y otros. Tales personajes no encuentran una manera para ocultar sus responsabilidades. Recurren a un conjunto de artimañas y hasta han conformado un Comité de Defensa para salir del paso. Lo real es que no pueden ocultar lo inocultable. Esa derecha para cumplir sus objetivos contrarrevolucionarios, venía no sólo movilizando gente, sino venía armándose. La organización de Rósza que pretendía conformar un ejército era una de sus objetivos militares. Está en curso las i nv es t ig ac i on es qu e de no m ed i ar compromisos demostrarán lo que ya es vox pópuli. La revelación de estos hechos ha colocado a la derecha oligárquica contra la pared. Ha sufrido un golpe político. Se ha debilitado políticamente, aumentando la división en sus filas, al extremo de que los prefectos de la “media luna” han renunciado a intervenir con candidatos en las elecciones de diciembre. No por ello dejará de contraatacar al gobierno y al movimiento de masas. Pero está por ahora con las alas cortadas. Las condiciones para ser aplastada aparecen otra vez, como en varias oportunidades anteriores. Sin embargo, el gobierno no encara el problema de la oligarquía como clase explotadora, latifundista y parasitaria, a la cual hay que liquidarla. De hecho ha

sido bendecida como clase, respetada y constitucionalizada sus grandes propiedades, la mayoría mal habidas. El llamado cambio en democracia no la trata como clase a nt i h is t ó ri c a, in n e ce s a ri a s oc i al y económicamente, sino que para calmar el rechazo indígena, obrero y popular, trata individualmente a sus miembros en base a si cometió o no un delito, como corrupción, robo, asesinato, terrorismo de derecha, etc. (Aunque este ultimo es atribuible a la clase como tal). Esos cargos, por ser tales se ventilan en la justicia burguesa, generalmente controlada desde la cúpula por la misma oligarquía. Ámbito además donde campea la leguleyada que es utilizada por esos individuos para frenar, retrazar o lograr finalmente la impunidad. La suerte del juicio a Sánchez de Lozada esta ahí para demostrarlo, así como las artimañas de Marinkovic para quedarse con tierras mal habidas y las de Jhon Cava para no declarar ante la Comisión de la Cámara de Diputados, y un largo etcétera. La tarea no consiste solamente en abrirles j u i c i os pe n a l e s i n d i v id u a l e s , s i n o fundamentalmente aplicar una verdadera justicia social como clase, expropiándola sin pago, para entregar la tierra a los campesinos pobres. Esa es la demanda central de los trabajadores del campo, que Octubre planteó, y que el cambio en democracia, vale decir respetando las leyes burguesas coloniales, lamentablemente no quiere realizar. Es una tarea inconclusa que una verdadera revoluciona obrera y campesina tendrá que llevar a delante. Mientras tanto, esa derecha a pesar del duro traspiés sufrido, disminuido electoralmente, seguirá trabando y conspirando para imponer nuevos retrocesos al gobierno en desmedro de las masas trabajadoras del campo y la ciudad.

NACIONALIZACIONES CHUTAS

Tras la denuncia de Gildo Angulo, ex presidente de YPFB-Transportes, sobre sobrepagos en la compra de la ex Transredes propiedad de las transnacionales Ahsmore y Shell, el presidente de YPFB Carlos Villegas declaró que efectivamente la deuda de 50 millones de ex Transredes han sido asumida por la empresa estatal a cambio de que dicha transnacional no recurra a un arbitraje internacional por mil millones de dólares. Aquí hay que resaltar varias cuestiones: Primero, la llamaba nacionalización de Evo Morales fue en realidad una recompra de las empresas privatizadas (capitalizadas)

Segundo, fue una recompra asumiendo deudas al fisco de esas empresas. Se pagó por lo menos 50 millones de dólares y se perdonó multas por daños ambientales. Tercero, esta operación fue ocultada; salió a luz, luego de la denuncia mencionada. Cuarto, las otras “nacionalizaciones” se realizaron con parecidos perdonazos, sin tomar en cuenta auditorías y peor aún reconociendo que las petroleras habían saqueado a su antojo desde hace años. Fue una nacionalización chuta, una recompra con perdonazos, un cambio de contratos igualmente lesivos. En fin, “una nacionalización responsable” para mantener a la petroleras en el país. Octubre no planteó eso, sino la recuperación al 100% de nuestros recursos, vale decir la expropiación sin pago de las empresas que han depredado sin misericordia nuestros recursos naturales. Ante los perdonazos del gobierno de Evo, está pendiente esa tarea junto a la liquidación de la oligarquía terrateniente, que sólo la podrá hacer la revolución obrera y socialista, retomando Octubre.

ELECCIONES DE DICIEMBRE Y UN FRENTE DE LOS TRABAJADORES Y SOCIALISTAS.

Aunque las elecciones de diciembre están en duda por el problema del padrón biométrico, probablemente si no se cumple tal padrón en los plazos estipulados, se abrirá una nueva negociación para ver la modalidad y la fecha. En todo caso la clase obrera no puede tener una posición de simple y capitulador apoyo al oficialismo, ni tampoco una posición abstencionista, contraria a las tesis de Pulacayo. Demos intervenir enarbolando la independencia de clase contra la derecha y la conciliación de clase del gobierno. En lucha por aumento de salarios, empleo, menores y no mayores horas de trabajo, Ley de Pensiones, apoyo a las luchas estudiantiles por el voto universal, contra procesos a los luchadores, y el conjunto del pliego nacional de la COB que nos conduzca a una solución obrera y campesina y socialista a la crisis. Una lucha más urgente aún ante la crisis mundial que agrede a los trabajadores. Al tiempo que emplazamos a la dirección de la COB a asumir esas tareas a través de la formación del Instrumento Político de los Tra ba jad or es, rom pi en do su a poy o vergonzoso al gobierno, llamamos a la vanguardia que se reclama clasista y socialista consecuentes a formar un frente o un polo alternativo de clase que impulse esa tarea. Que ante la defección de la COB, levante candidaturas de los luchadores obreros clasistas y socialistas consecuentes. Una alternativa anticapitalista que retomando Octubre luche, por las tareas irresueltas: la expulsión del imperialismo y la liquidación de la oligarquía de la “media luna”, por el verdadero gobierno obrero, campesino y originario. Por una Bolivia Socialista.

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Por Humberto Balderrama y Jacquelín Pérez

LA LUCHA DE COMUNICACIÓN SOCIAL LA MÁS IMPORTANTE LU CHA POR LOS DE REC HOS ESTUDIANTILES. Las luchas estudiantiles más recientes como el de Comunicación Social por la expulsión de los decentes truchos y también la emprendida en Trabajo Social por el Voto Universal tras comprobar la injusticia del voto ponderado, además de otras protestas como la de psicología contra el reconocimiento de la directiva del Centro Facultativo fraudulento, han sacado de sus casillas a las autoridades del Consejo Universitario (HCU) y del Consejo Facultativo (GCF) de Ciencias Sociales. La toma del Monoblock por un mes por parte de Comunicación que obligó la reubicación de los truchos, sin alcanzar su expulsión, sentó sin embargo el precedente de que no se pueden lograr el respeto de los derechos estudiantiles sin una lucha consecuente. Fue la más importante lucha de estos últimos años. SUS ENZEÑANZAS Las principales enseñanzas de esa lucha fueron: La necesidad de la unidad estudiantil y también docente-estudiantil para enfrentar los atropellos. La movilización de las bases estudiantiles como método privilegiado de lucha. La necesidad de una dirección de combate para el éxito de la misma. Estas enseñanzas dejaron atrás al sectarismo contra la unidad de acción, el rol nefasto de las juntuchas que llegan al Centro pero que a la hora del combate decepcionan, métodos vanguardistas intrascendentes como huelgas hambre y crucifixiones truchas, y finalmente el surgimiento en la practica de una nueva dirección. E L D E S P E RTA R D E L O S ESTUDIAN TES POR EL VOTO PODERADO Por otra parte, las bases principalmente de primer año de Trabajo Social, tras comprobar lo injusto del voto ponderado, por vez primera se movilizó por el voto universal. Una reacción inicial, pero muy importante que se suma a las luchas de la UPEA. En el Congreso de Universidades, esa demanda impregnada en la UPEA, jaqueó al evento burocrático provocando su postergación, ante la negativa de la derecha de reconocer a las autoridades alteñas que fueron elegidas por voto universal. Esa es una pelea en curso que quita los sueños de la derecha universitaria. Porque esta demanda no sólo apunta a la igualdad en el voto entre docentes y

estudiantes, sino que al establecerse como tal, se impone su conclusión lógica: la mayoría estudiantil, en contra de la paridad, para llegar a la mayoría estudiantil en el gobierno de la universidad. Siendo así se enfrenta con enemigos no sólo de la derecha, sino también de la seudo izquierda que no se separa del sancrosanto cogobierno paritario que cooptó a los estudiantes para colaborar con las autoridades. Demás está señalar que la Juventud Socialista estuvo al frente de todas estas

luchas. LA CONTRAOFENSIVA DE LA DERECHA En respuesta a este progresivo proceso estudiantil, las autoridades de derecha se niegan a una solución justa de las demandas estudiantiles, no han sacado a los truchos pese a que esta demostrado su ilegalidad, porque son de su corriente política, no quieren ni oír de voto universal porque con ello perderían el poder que le da el voto ponderado. Antes bien, además de negar una solución adecuada, pretenden acallar a los estudiantes, mediante el conocido recurso de todas las derechas, la represión contra los estudiantes y su vanguardia luchadora. Ante la falta de argumentos recuren a la descarga de la espada de Damocles que pende sobre las cabezas estudiantiles y docentes de base,

los llamados procesos inquisitoriales para deshacerse de los que no piensan igual que ellas. A raíz de la lucha de Comunicación se está cocinando la apertura de procesos contra los dirigentes, impulsado por la más cavernaria de las autoridades como el decano de Ciencias Sociales y otras incluyendo a elementos desclasados como el administrativo Lobatón soplón e indigno de la clase trabajadora. Todo esto con el apoyo y la complicidad de la fraudulenta FUL que obra en pago de su reconocimiento por esas autoridades. D E R R O TA R E S TA CONTRAOFENSIVA Los estudiantes y docentes en defensa de nuestros derechos estamos en la urgente necesidad de reiniciar las luchas, tal como se votó cuando se levantó la lucha de Comunicación. Ahora demandamos no sólo que se vayan los truchos, sino que se retire todo intento de procesar a la vanguardia docente y estudiantil de nuestra Carrera. Se precisa más que antes de la unidad en la acción de todos los sectores. Se precisa de la solidaridad estudiantil de todas las carreras puesto que afecta a los estudiantes. Se requiere también de la solidaridad de las organizaciones estudiantiles de otras universidades, de los trabajadores y sus organizaciones como la COB, los mineros, los campesinos etc. En suma la solidaridad internacional como empezó a darse en la lucha pasada. A las elecciones al CEFACS debió presentarse una lista unitaria de los que combaten por los derechos estudiantiles contra las arbitrariedades de las autoridades de derecha. A pesar de nuestros esfuerzos no se hizo, debido a que en lugar de formar un frente en base a un programa común principista, se dio rienda suelta al sectarismo infantil y a ambiciones prebendales de juntuchas electoreras que buscan el favor de las autoridades en desmedro de los derechos de las bases estudiantiles. Es un problema degenerativo gestado en los años de neoliberalismo y que es preciso acabar. A pesar de estos inconvenientes se necesita la unidad de acción estudiantil para enfrentar con éxito y derrotar la ofensiva derechista. Creemos posible alcanzarlo. NUEVA DIRECCIÓN En este camino se necesita construir una nueva dirección para el movimiento estudiantil, que sea de lucha y que surja de la lucha. Tal la tarea de la Juventud Socialista para la cual invitamos actuar juntos a la vanguardia estudiantil.

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CONTRIBUCIÓN

PA R A E L X V C O N G R E S O D E L A C O B

El reciente Ampliado de la COB ha resuelto postergar hasta el próximo año el XV Congreso Ordinario que debía realizarse este mes. La medida que, al parecer, se toma en función de los cálculos políticos del gobierno, no favorece a la clase trabajadora, que necesita discutir la situación de la Central para emprender la lucha por las reivindicaciones postergadas. En lo que sigue, una contribución sobre la situación de la COB a propósito del XV Congreso que es valida para ser discutida por la vanguardia obrera, pese a la postergación del mencionado evento. La Central Obrera Boliviana atraviesa en estos momentos por una grave situación. La dirección actual ha llevado a la central al desbarrancadero de la colaboración de clases. La ha colocado a la cola del gobierno de conciliación de clases de Evo Morales. Ha renunciado a su independencia de clase y a su obligación de combatir por las reivindicaciones de la clase trabajadora. La tarea central de la vanguardia obrera, sindical y política, es luchar para recuperarla. Devolverle así su rol protagónico no sólo en la pelea cotidiana por las demandas postergadas, sino también en la necesidad de vertebrar una salida de clase a la crisis irresuelta del país, retomando la agenda de octubre. 1 LA COB Y EL ROL QUE CUMPLIÓ EN LOS PRINCIPALES HECHOS DE LA LUCHA DE CLASES. Desde sus inicios, la COB en los momentos de mayor ascenso de las luchas obreras, campesinas y populares, fue colocada por las masas como un órgano de poder frente a los gobiernos de la burguesía y su Estado. Así sucedió en las revoluciones de 1952, 1970-71, 1985 y la más reciente de Octubre de 2003 y Mayo-Junio de 2005. En situaciones tales no fue nunca un simple sindicato, sino que concentrando a todo el pueblo, jugó un rol político preponderante como poder dual o alterno al de la burguesía. Fueron sus sucesivas direcciones las que de diferentes maneras negaron ese rol a la Central. Por eso, cuando en el país se habla de poder de los trabajadores no se puede dejar de señalar ese rol a la COB, so pena de capitular a los gobiernos burgueses, como lamentablemente ocurrió en las situaciones mencionadas por responsabilidad de las direcciones burocráticas. En la etapa actual de ascenso revolucionario, no se puede sino reafirmar ese rol objetivo de la COB y como alternativa al colaboracionismo de clases, rechazar cualquier retroceso al simple sindicalismo. La COB en los momentos decisivos ha jugado un rol político que centralizó a todas las organizaciones de los trabajadores, trascendiendo su función meramente sindical. Cuando se habla de independencia política de clase de la Central nos referimos a ese papel frente a la burguesía y sus diferentes gobiernos. No es una independencia de “todos los partidos”, sino de la burguesía, del imperialismo, de sus partidos, de sus gobiernos de turno y de su Estado. No es independencia de los partidos de izquierda que presentan un programa de los trabajadores, al contrarío en situaciones como las señaladas esos partidos siempre formaron parte de la Central en los hechos, cuando no la dirigieron con políticas reformistas. Pero es más, independencia de clase significa, como lo muestra el rol objetivo jugado en situaciones como las mencionadas, no la simple lucha por reivindicaciones económicas sino políticas, vale decir la lucha contra los gobiernos y

el Estado burgués, en la perspectiva de la lucha por el poder de los trabajadores. 2 LA COB ANTES DE OCTUBRE Como prod ucto de la d erro ta d el proletariado minero tras la insurrección de marzo de 1985, por responsabilidad de las direcciones de turno, la clase obrera y los trabajadores en general y con ellas la COB, entró en una grave crisis. No solamente fue diezmada en sus efectivos mineros básicamente, sino también fue copada más de las veces por direcciones directamente al servicio de la burguesía y su nefasto plan llamado neoliberal. Así sucedió con la dirección de Saturnino Mallcu que inmediatamente antes de 2003 había llevado a la central a ser cómplice del saqueo de nuestras riquezas por los gobiernos derechistas y en especial por el de Sánchez de Lozada. De esa manera, la derrota de esa insurrección sirvió para que la burguesía y el imperialismo no sólo saqueara nuestros recursos naturales, sino también pudiera aplicar una de las más duras políticas contra los trabajadores, generando desempleo, salarios de hambre y condiciones de trabajo lindantes con el esclavismo. 3 LA COB EN OCTUBRE DE 2003 Después de 15 años de planes neoliberales, las masas del país abrieron una nueva etapa de ascenso en sus luchas. Esto ocurrió a partir de la victoria de la “guerra del agua” en Cochabamba. Empezando por las movilizaciones campesinas, cocaleras, este ascenso se combinó con movilizaciones obreras de las ciudades que tuvo su pico más alto en octubre de 2003. Como no podía ocurrir de otra manera, este nuevo ascenso sacó a la COB de su ostracismo y de las garras del colaboracionismo de clase. Su XIII Congreso de 2003, se realizó en medio de este nuevo ascenso y aunque no fue plenamente conciente de lo que ocurría, permitió un cambio de dirección. Cuando las masas campesinas y originarias se movilizaban en defensa del gas y contra el gobierno entreguista de Sánchez de Lozada, la COB en los momentos de mayor lucha, convocó a la huelga general indefinida hasta derrocar al ese gobierno. Fue un llamado sentido por la totalidad de las bases obreras y campesinas que a

despecho de otras direcciones como la del MAS, buscaban la caída del gobierno por la vía de la movilización y no por elecciones. La COB de esa manera, una vez más, de forma natural, centralizó todas las luchas y se iba convirtiendo en el poder alterno a la burguesía. La huelga general y las grandes movilizaciones unitarias del campo y la ciudad, derrocaron finalmente al gobierno asesino de Sánchez de Lozada. La Central después de 18 años de derrota y crisis, volvió a dirigir y concentrar a todo el pueblo, planteando objetivamente el poder para los trabajadores tras la caída del mencionado gobierno. Es decir jugó el rol que mencionamos anteriormente, un rol político clasista que la burguesía y sus voceros trataron siempre de ocultar con ayuda de la izquierda reformista. Algo parecido, aunque con mayor peso de la COR del Alto, sucedió también en la insurrección de 2005. Las condiciones para la disputa del poder a la burguesía se habían dado, pero las direcciones de entones no fueron hasta el fin, dejando pasar una nueva oportunidad que la historia había planteado a la clase trabajadora. La burguesía y el imperialismo en crisis retomaron el poder y desviaron las movilizaciones con ayuda de direcciones como la del MAS, a la vía muerta electoral pa ra recomp on er su po der h erido gravemente. 4 L A CO B D E O C T UB R E A L GOBIERNO DE EVO MORALES Luego de aprobar un erróneo “retiro estratégico”, la COB aunque un poco debilitada bajo el gobierno de Carlos Mesa, todavía jugó un rol fundamental, en la nueva insurrección de Mayo-Junio de 2005 que determinó la renuncia de ese gobierno. En vez de disputar el poder, las direcciones otra vez dejaron pasar la oportunidad, abriéndose así un gobierno burgués transitorio, y el desvió del proceso insurreccional a la vía electoral, por ahora la favorita de la burguesía, para derrotar el ascenso revolucionario. Surgió así en diciembre del 2005, un gobierno de conciliación de clases (Ver en este mismo número, articulo sobre este tema), el gobierno de Evo Morales que había bregado por ese tipo de “salida

democrática” en contra de la insurreccional. La COB que en los días decisivos había sido factor de la caída de los gobiernos, sin ir a la culminación de la tarea, se colocó de hecho a la cola de los gobiernos que sucedieron, incluyendo el gobierno de Evo Morales. Ni tan siquiera se postuló a las elecciones de entonces a través del Instrumento Político de los Trabajadores que muchos sectores demandaron. El IVX Congreso realizado en el 2006, ya parcialmente copado por direcciones progobiernistas, todavía aprobó mantener la independencia de clase frente al gobierno del MAS y llevar adelante el Instrumento Político de los Trabajadores. Pero, de hecho le dio tregua al gobierno y no desarrolló ninguna lucha sistemática por salarios o empleo, menos por el Instrumento Político, y tampoco por el Pliego Nacional que fue abandonado hasta el momento. La única lucha importante, tras un fallido llamado a la huelga general, fue la implementada por la Ley de Pensiones en agosto de 2008. Movilización que fue levantada tras la brutal represión del gobierno contra los mineros de Huanuni que cobró dos vidas. Esta reivindicación duerme el sueño de los justos, en espera de una solución de consenso que las bases rechazan en defensa de la propuesta de la Central. De esta manera, la Central en estos últimos años dejó de jugar un rol político clasista que sí jugo en los mementos decisivos. En la lucha entre el gobierno y la derecha oligárquica no se postuló como alternativa de clase, por una verdadera salida obrera y campesina. Dejó todo el espacio de la clase obrera al gobierno reformista de conciliación de clase del Evo Morales y a la derecha que buscó como busca en todo momento volver al poder. Lo hizo con el manido y antihistórico argumento de que un sindicato no puede tomar el poder, no puede hacer política, contrario como hemos dicho al papel real de la Central. Era el producto lógico de la renuncia a la lucha por el poder en los momentos de mayor ascenso obrero, campesino y originario.

5 LA RENUNCIA A LA INDEPENDENCIA DE CLASE Y CAPITULACIÓN AL GOBIERNO DE EVO MORALES No sólo después de que fue rechazada una solución favorable a la Ley de Pensiones, sino además en el cuadro del pacto espurio del gobierno con la derecha (que venia de sufrir un revés), pacto que significó un retroceso en su ya conciliadora Constitución Política del Estado, la dirección de la COB contradictoriamente, en esas circunstancias, pasó a apoyar abiertamente al gobierno de Evo Morales. Terminado así de abandonar completamente la independencia de clase de la Central. A cambio de prebendas y migajas

dejó de pelear por las demandas más urgentes de los trabajadores como es la cuestión de aumentos significativos y no irrisorios de salarios y mayores empleos, entre otras, dejando así que la patronal minera decidiera imponer más horas de trabajo, medida que las bases mineras derrotaron. Sin vergüenza alguna pasó a desempeñar un papel activo en política, pero no en defensa de la independencia de clase y los derechos de los trabajadores, sino al servicio del gobierno antiobrero del MAS formando parte del Conalcam. El argumento favorito para apoyar al gobierno es que éste estaría enfrentándose a la derecha oligárquica y al imperialismo. Es verdad que el gobierno ha hecho ciertos ajustes o nuevos contratos menos lesivos con las transnacionales petroleras sin llegar a expulsarlos, y respecto a la oligarquía de la “media luna”, sólo la reversión de las llamadas tierras de engorde, pero dejando a ambos en pie como sectores dominantes del país, en contra de lo que planteó Octubre. A pesar de esta limitación, siempre que la derecha oligárquica se levantó (o se levante) para derrotar al gobierno está planteada la unidad de acción, sobre todo con las bases campesinas que lo apoyan, exigiendo consecuencia en la lucha y no conciliación, y con la mira puesta en el verdadero poder de los trabajadores, pero de ninguna manera apoyarlo políticamente ya que ello significa renunciar a la alternativa obrera y la agenda de octubre. Las medidas supuestamente progresivas que toma el gobierno se hace a costa de la agenda de octubre y de la verdadera revolución obrera y socialista, la misma que, solo la clase obrera encabezando a sus aliados está llamada a realizar. 6 EL CARÁCTER BUROCRÁTICO DE LA COB La decisión adoptada fue realizada en forma burocrática, pues no mereció una previa discusión y consulta a las bases. Se revocó en forma arbitraria y por determinación de los dirigentes encabezados por Pedro Montes, un mandato congresal y estatutario respecto a la defensa de la independencia de clase y la lucha irrestricta por las reivindicaciones y por el Pliego Nacional. Esta orientación burocrática no es sino una de las expresiones de ese método tradicional impuesto por direcciones traidoras como la de Lechín y sus seguidores. No es por casualidad que ante hechos dinámicos y trascendentales de la lucha de clases no se hayan realizado congresos extraordinarios, ni se haya cumplido con los plazos estipulados para los congresos ordinarios. El XV Congreso que debía realizarse este mes, se posterga hasta el próximo año, extendiendo el mandato de la actual directiva gobiernista, por más de tres años. Como es parte del régimen burocrático realizar congresos sin documentos previos discutidos por las bases, es de exigir que antes del próximo evento se baje a la base mínimamente el balance la gestión de estos tres años. Por lo anterior, una de las tareas de la vanguardia obrera es la pelea por establecer l a dem o cr aci a obr era en l a cent ral

7 RECUPERAR A LA COB, SU INDEPENDENCIA DE CLASE Y E S TA BL E CE R LA D E M OC RA CI A OBRERA. Por estos hechos la tarea central de la vanguardia clasista de los trabajadores, es la lucha por recuperar a la COB para la clase obrera, su independencia política de clase y la practica de la democracia obrera. La COB debe romper su apoyo político al gobierno de Evo Morales. Se precisa una COB clasista y de combate al servicio de los trabajadores y no al servicio de gobernantes de turno. 8 POR UNA DIRECCIÓN: CLASISTA Y DE COMBATE Pero la tarea antedicha significa a su vez la lucha por construir una nueva dirección: clasista y de combate para la COB. Dejar atrás direcciones tributarias del lechisnismo burocrático y traidor. Es una pelea que esta planteada asumir por los cuadros y sindicatos consecuentes. La forja de esta dirección pasa por la unidad de acción de los sectores dispuestos a la independencia de clase de la COB frente al gobierno y la derecha. Un bloque que aunque minoritario deje sentada esa pelea para continuar hasta conquistar una COB de combate y una dirección consecuentemente clasista y de lucha. 9 RETOMAR OCTUBRE, POR UNA SALIDA REVOLUCIONARIA OBRERA, CAMPESINA, ORIGINARIA Y SOCIALISTA. Además de la lucha cotidiana por las demandas de salario, empleo digno, la Ley de Pensiones, la formación del Instrumento Político de los Trabajadores y el Pliego Nacional anual, así como el apoyo a las luchas universitarias por el voto universal y contra la represión derechista, la COB que necesitamos es aquella que asumiendo su papel de aglutinador de todo el pueblo trabajador, y de poder alterno al de la burguesía, abandone su colaboración con la burguesía vía el apoyo político al gobierno de conciliación, y se organice para retomar las luchas inconclusas de Octubre de 2003. Que luche políticamente, sí, por ejemplo, postulándose como alternativa de clase frente al gobierno y la derecha, en las elecciones de diciembre a través del Instrumento Político de los Trabajadores que es mandato del Congreso anterior. Medida circunstancial, en pos de retomar octubre para hacer la revolución obrera que expulse al imperialismo, expropie a la oligarquía y los explotadores capitalistas, instaurando un verdadero gobierno obrero, campesino y originario.



Chasqui Socialista 213