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Aprender a dibujar julio 17th, 2012 Aprender a dibujar requiere dos cualidades principales: tenacidad y capacidad de observación. Dibujar es una capacidad con la que todos nacemos, a pesar de la idea popular según la cual sólo saben como dibujar los nacidos con una especie de don, de capacidad divina. ¿Sabías que tú también puedes aprender a dibujar y hacerlo, además, por ti mismo? Intentaré contarte ciertos secretos del dibujo y ciertos mecanismos que te permitirán cosas que hasta ahora creías impensables, como dibujar caras. A continuación listaré 4 reglas para que puedas trazar tu propia hoja de ruta para aprender a dibujar: 1. Recupera al niño que fuiste, haz del dibujo un juego.

Sólo tienes que recordar el placer que dibujar te proporcionaba y cómo estabas libre de toda regla e idea preconcebida cuando te dejabas llevar por un dibujo. Al crecer, la “necesidad” de ligar el dibujo con la realidad nos lleva a juzgar todo dibujo como fallido si no “se parece” a algo real. Pero debes recordar que el arte es algo más que hacer fotografías, y que aprender a dibujar conlleva imponer al dibujo una personalidad única, la tuya. A veces, esa personalidad se demuestra desligándote de lo real y dejando que la mano se suelte. Así que, si de verdad quieres aprender a dibujar, primero relájate, disfruta, deja que el niño salga y usa lápiz y papel con libertad. Tal vez tu creatividad murió al aparecer tu pubertad, y ahora debes recuperarla. 2. Practica el dibujo. Aprender a dibujar es, ante todo, una cuestión de mucha práctica. Seguro que sabes que Van Gogh comenzó su carrera a los 27 años, que murió a los 37 y que los primeros años de su dedicación artística los empleó, íntegramente, en aprender a dibujar. Sus dibujos iniciales son técnicamente deficientes y sólo el tiempo, la práctica constante y la paciencia le permitieron aprender cómo dibujar bien. Aprender a dibujar significa tomar apuntes en cualquier sitio. Llevar encima una libreta de esbozos y dibujar sin parar. Al principio el dibujo será una pelea constante, pero la soltura acabará por llegar. 3. Lee libros para aprender a dibujar… pero no cualquier libro. Los libros que enseñan como dibujar suelen ser académicos y plomizos. Las reglas, las imposiciones y los ejercicios estándar no suelen animar a un principiante. Los libros con los que mejor puedes aprender a dibujar deben permitir soltar la creatividad y afrontar la tarea de aprender a dibujar como un juego, tal y como decíamos antes.


En todo caso, si tu intención es la de saber como dibujar caras, la parte más difícil del dibujo, puedes usar libros de anatomía u otros específicos como “Dibujo anatómico de la cabeza humana”, de Louise Gordon, publicado por la editorial Daimon. O este otro, más sencillo de encontrar y a un precio asequible, para saber como dibujar caras. Pero el libro que tal vez te “libere” de las ataduras de tu educación con mayor intensidad y el que te permitirá aprender a dibujar tal y como la mayoría desea, es decir, reproduciendo de manera fidedigna la realidad, es el libro Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro, de Betty Edwards. Por si solo, este libro merecería un post completo o una serie de post relacionados, porque las implicaciones del método aportan mucha luz acerca de la manera como el cerebro percibe la realidad y permitirían derribar muchos mitos sobre el hecho de aprender a dibujar. El método –probado y exitoso- permite que personas incapaces de dibujar ni un cuadrado aprendan a dibujar – rostros, incluso- en pocos días con resultados más que notables y, a veces, sobresalientes. Permite “ver” realmente, tal y como los “buenos” dibujantes hacen de manera natural; permite también abrir la percepción a quienes quieren aprender a dibujar para que comprendan que, ante todo, dibujar es saber percibir y olvidarse de prejuicios. Creo que otro día le dedicaré un post completo.

Hay otro libro que encuentro muy interesante. Tal vez no permita aprender a dibujar de manera directa, pero pone en contacto al usuario con las técnicas del pasado y le hace ver que hasta los grandes artistas tenían trucos que les permitían reproducir fielmente la realidad en sus dibujos. Si aprender a dibujar es, ante todo, aprender a ver, también es comprender lo difícil que adquirir soltura resulta y que los grandes no se libraron de esa dificultad cuando dibujaban. Se trata de El conocimiento secreto de David Hockney, donde el famoso pintor figurativo expone su teoría de que, a partir de un determinado momento de la historia del arte, y hasta la llegada del impresionismo, la mayoría de pintores usaron métodos ópticos para dibujar sus cuadros y que, en aquellos casos donde no era así, eran evidentes los fallos técnicos derivados.


No se trata de un libro para aprender a dibujar, pero sí para conocer las obras de arte desde una perspectiva más insólita y divertida. 4. Una vez que sepas dibujar “la realidad”, olvídate de ella. Sí, eso es: una vez que hayas aprendido a dibujar, y sepas cómo plasmar eso que ves de manera más o menos fidedigna, da un paso más y dibuja de memoria. Los errores que se deriven de ello no serán más que tu “marca de fábrica”, tu manera personal e intransferible de expresarte por medio del dibujo. Tu estilo. Aprender a dibujar no implica conocer unas técnicas, sino aprender a expresar tu mundo interior por medio del dibujo. No te preocupes si el resultado de esos dibujos parece ‘peor’ que aquellos más realistas y ves que empieza a gustar menos a los que te rodean: ten un objetivo y vete a por él. Déjate llevar por la creatividad e inventa, comete errores, dibuja con diferentes técnicas, experimenta con el color. Lee comics, mira el trabajo de ilustradores de referencia, visita foros y galerías de arte: mira más allá de lo concreto y comprende el equilibrio de los elementos que dibujas. La composición equilibrada de las formas y el diseño armónico harán que avances un paso más y pases de aprender a dibujar a aprender a ser un artista. Ya no sólo harás dibujo, sino que tal vez hagas algo llamado arte. Otra posibilidad menos radical es hacer caricaturas. La caricatura es una conceptualización más avanzada del rostro humano, una reducción a lo esencial, a lo abstracto de las formas reales de un rostro; una manera de obligarte a usar el cerebro entero a la hora de dibujar, no sólo tus ojos ni tus manos: todo tú debe ponerse en juego para comprender la esencia de como dibujar caricaturas. Un buen caricaturista es siempre un buen dibujante, pero no todos los buenos dibujantes saben como hacer caricaturas. Como resumen, recuerda: aprender a dibujar significa saber ver, practicar mucho, leer libros de referencia y, sobre todo, pensar con todo el cerebro, no sólo con tu corteza visual. Y, sobre todo ¡disfruta! ¿Estás de acuerdo? ¿Qué técnicas y cualidades crees tú que te permitirán aprender a dibujar?


Aprender a dibujar está al alcance de todos