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Creado por: Abel Hernรกndez


BIBLIOGRAFIA Un poema cada dia. Wikipedia. Biografias y vidas. Poemas del alma

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RUBEN DARIO. Metapa, 1867 - Le贸n, 1916. Dos de sus obras son: Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. Es llamado pr铆ncipe de las letras castellanas.


Sonatina ...La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa? Los suspiros se escapan de su boca de fresa, que ha perdido la risa, que ha perdido el color. La princesa está pálida en su silla de oro, está mudo el teclado de su clave sonoro, y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. ...El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales. Parlanchina, la dueña dice cosas banales, y vestido de rojo piruetea el bufón. La princesa no ríe, la princesa no siente; la princesa persigue por el cielo de Oriente la libélula vaga de una vaga ilusión. ...¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China, o en el que ha detenido su carroza argentina para ver de sus ojos la dulzura de luz, o en el rey de las islas de las Rosas fragantes, o en el que es soberano de los claros diamantes, o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? ...¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, tener alas ligeras, bajo el cielo volar; ir al sol por la escala luminosa de un rayo, saludar a los lirios con los versos de mayo o perderse en el viento sobre el trueno del mar. ...Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata, ni los cisnes unánimes en el lago de azur. Y están tristes las flores por la flor de la corte, los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte, de Occidente las dalias y las rosas del Sur. ...¡Pobrecita princesa de los ojos azules! Está presa en sus oros, está presa en sus tules, en la jaula de mármol del palacio real; el palacio soberbio que vigilan los guardas, que custodian cien negros con sus cien alabardas, un lebrel que no duerme y un dragón colosal. ...¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida! (La princesa está triste. La princesa está pálida.) ¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil! ¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe, (La princesa está pálida. La princesa está triste.) más brillante que el alba, más hermoso que Abril! ...«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—; en caballo, con alas, hacia acá se encamina, en el cinto la espada y en la mano el azor, el feliz caballero que te adora sin verte, y que llega de lejos, vencedor de la Muerte, a encenderte los labios con un beso de amor».

Rubén Darío (Prosas profanas, 1896)


Leda .El cisne en la sombra parece de nieve; su pico es de ámbar, del alba al trasluz; el suave crepúsculo que pasa tan breve las cándidas alas sonrosa de luz. ...Y luego, en las ondas del lago azulado, después que la aurora perdió su arrebol, las alas tendidas y el cuello enarcado, el cisne es de plata, bañado de sol. ...Tal es, cuando esponja las plumas de seda, olímpico pájaro herido de amor, y viola en las linfas sonoras a Leda, buscando su pico los labios en flor. ...Suspira la bella desnuda y vencida, y en tanto que al aire sus quejas se van, del fondo verdoso de fronda tupida chispean turbados los ojos de Pan. Rubén Darío (Cantos de vida y esperanza, 1905)


Nocturno Los que auscultasteis el corazón de la noche, los que por el insomnio tenaz habéis oído el cerrar de una puerta, el resonar de un coche lejano, un eco vago, un ligero ruido... En los instantes del silencio misterioso, cuando surgen de su prisión los olvidados, en la hora de los muertos, en la hora del reposo, sabréis leer estos versos de amargor impregnados... Como en un vaso vierto en ellos mis dolores de lejanos recuerdos y desgracias funestas, y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores, y el duelo de mi corazón, triste de fiestas. Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido, y la pérdida del reino que estaba para mí, el pensar que un instante pude no haber nacido, ¡y el sueño que es mi vida desde que yo nací! Todo esto viene en medio del silencio profundo en que la noche envuelve la terrena ilusión, y siento como un eco del corazón del mundo que penetra y conmueve mi propio corazón. Rubén Darío (Cantos de vida y esperanza, 1905)


ANTONIO MACHADO Sevilla, 1875 - Collioure, 1939 Fue un poeta español, miembro tardío de la Generación del 98. Dos de sus obras son: Soledades y Campos de castilla


Era un niño que soñaba

....Era un niño que soñaba un caballo de cartón. Abrió los ojos el niño y el caballito no vio. Con un caballito blanco el niño volvió a soñar; y por la crin lo cogía... ¡Ahora no te escaparás! Apenas lo hubo cogido, el niño se despertó. Tenía el puño cerrado. ¡El caballito voló! Quedóse el niño muy serio pensando que no es verdad un caballito soñado. Y ya no volvió a soñar. Pero el niño se hizo mozo y el mozo tuvo un amor, y a su amada le decía: ¿Tú eres de verdad o no? Cuando el mozo se hizo viejo pensaba: Todo es soñar, el caballito soñado y el caballo de verdad. Y cuando le vino la muerte, el viejo a su corazón preguntaba: ¿Tú eres sueño? ¡Quién sabe si despertó! Antonio Machado (Campos de Castilla, 1917)


JUAN RAMON JIMÉNEZ Moguer, 1881 - San Juan de Puerto Rico, 1958. Dos de sus obras son Eternidades y Platero y yo.


Platero

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón; que no lleva huesos. Solo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: “¿Platero?”, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal… Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel… Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paseo sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo: —Tien´asero… Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

Juan Ramón Jiménez (Platero y yo, 1914)


UNAMUNO Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936. Dos de sus obras son Romancero del destierro y Cancionero


A mi buitre Este buitre voraz de ceño torvo que me devora las entrañas fiero y es mi único constante compañero labra mis penas con su pico corvo. El día en que le toque el postrer sorbo apurar de mi negra sangre, quiero que me dejéis con él solo y señero un momento, sin nadie como estorbo. Pues quiero, triunfo haciendo mi agonía mientras él mi último despojo traga, sorprender en sus ojos la sombría mirada al ver la suerte que le amaga sin esta presa en que satisfacía el hambre atroz que nunca se le apaga. Miguel de Unamuno (1910


PEDRO SALINAS Madrid, 1891 - Boston, 1951. Se le adscribe a la Generaci贸n del 27. Dos de sus obras son: La voz a ti debida y Todo m谩s claro y otros poemas


Si me llamaras ¡Si me llamaras, sí; si me llamaras! Lo dejaría todo, todo lo tiraría: los precios, los catálogos, el azul del océano en los mapas, los días y sus noches, los telegramas viejos y un amor. Tú, que no eres mi amor, ¡si me llamaras! Y aún espero tu voz: telescopios abajo, desde la estrella, por espejos, por túneles, por los años bisiestos puede venir. No sé por dónde. Desde el prodigio, siempre. Porque si tú me llamas «¡si me llamaras, sí, si me llamaras!» será desde un milagro, incógnito, sin verlo. Nunca desde los labios que te beso, nunca desde la voz que dice: «No te vayas».

Pedro Salinas (La voz a ti debida, 1933)


JORGE GUILLEM Valladolid, 1893 – Málaga,1984 integrante de la Generación del 27.Dos de sus obras son: Cántico y Aire nuestro:


Perfección Queda curvo el firmamento, Compacto azul, sobre el día. Es el redondeamiento Del esplendor: mediodía. Todo es cúpula. Reposa, Central sin querer, la rosa, A un sol en cenit sujeta. Y tanto se da el presente Que el pie caminante siente La integridad del planeta.

Jorge Guillén (Cántico, 1928)

Cima de la delicia ¡Cima de la delicia! Todo en el aire es pájaro. Se cierne lo inmediato Resuelto en lejanía. ¡Hueste de esbeltas fuerzas! ¡Qué alacridad de mozo En el espacio airoso, Henchido de presencia! El mundo tiene cándida Profundidad de espejo. Las más claras distancias Sueñan lo verdadero. ¡Dulzura de los años Irreparables! ¡Bodas Tardías con la historia Que desamé a diario! Más, todavía más. Hacia el sol, en volandas La plenitud se escapa. ¡Ya solo sé cantar!

Jorge Guillén (Cántico, 1928)


FEDERICO GARCIA LORCA Fuente Vaqueros, España, 1898 - Víznar, id. 1936. Murió fusilado tras la sublevación militar que dio origen a la Guerra Civil Española Adscrito a la llamada Generación del 27. Dos de sus obras son: Trasmundo Poeta en +ueva York


Malestar y noche Abejaruco. En tus árboles oscuros. Noche de cielo balbuciente y aire tartamudo. Tres borrachos eternizan sus gestos de vino y luto. Los astros de plomo giran sobre un pie. Abejaruco. En tus árboles oscuros. Dolor de sien oprimida con guirnalda de minutos. ¿Y tu silencio? Los tres borrachos cantan desnudos. Pespunte de seda virgen tu canción. Abejaruco. Uco uco uco uco. Abejaruco.

Federico Garcia Lorca (Trasmundo)


Muerte

Qué esfuerzo! ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro! ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina! ¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! ¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo! Y el caballo, ¡qué flecha aguda exprime de la rosa!, ¡qué rosa gris levanta de su belfo! Y la rosa, ¡qué rebaño de luces y alaridos ata en el vivo azúcar de su tronco! Y el azúcar, ¡qué puñalitos sueña en su vigilia! Y los puñales diminutos, ¡qué luna sin establos, qué desnudos, piel eterna y rubor, andan buscando! Y yo, por los aleros, ¡qué serafín de llamas busco y soy! Pero el arco de yeso, ¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!, sin esfuerzo.

Federico Garcia Lorca


Casida de la muchacha dorada La muchacha dorada se bañaba en el agua y el agua se doraba. Las algas y las ramas en sombra la asombraban y el ruiseñor cantaba por la muchacha blanca. Vino la noche clara, turbia de plata mata, con peladas montañas bajo la brisa parda. La muchacha mojada era blanca en el agua, y el agua, llamarada. Vino el alba sin mancha, con mil caras de vaca, yerta y amortajada con heladas guirnaldas. La muchacha de lágrimas se bañaba entre llamas, y el ruiseñor lloraba con las alas quemadas. La muchacha dorada era una blanca garza y el agua la doraba. Federico Garcia Lorca


LUIS CER1UDA Sevilla, 21 de septiembre de 1902 – México, D.F., 5 de noviembre de 1963 fue un destacado poeta y crítico literario español, miembro de la llamada Generación del 27. Alguna de sus obras son los Los placeres prohibidos


Si el hombre pudiera decir Si el hombre pudiera decir lo que ama, Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo Como una nube en la luz; Si como muros que se derrumban, Para saludar la verdad erguida en medio, Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando solo la verdad de su amor, La verdad de sí mismo, Que no se llama gloria, fortuna o ambición, Sino amor o deseo, Yo sería aquel que imaginaba; Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos Proclama ante los hombres la verdad ignorada, La verdad de su amor verdadero. Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina, Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu Como leños perdidos que el mar anega o levanta Libremente, con la libertad del amor, La única libertad que me exalta, La única libertad por que muero. Tú justificas mi existencia: Si no te conozco, no he vivido; Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda (Los placeres prohibidos, 1931)


RAFAEL ALBERTI 16 de diciembre de 1902 - 28 de octubre de 1999 fue un escritor espa帽ol, especialmente reconocido como poeta, miembro de la Generaci贸n del 27. Algunas de sus obras son: Era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos


Cita triste de Charlot .Mi corbata, mis guantes, mis guantes, mi corbata. .....La mariposa ignora la muerte de los sastres, la derrota del mar por los escaparates. Mi edad, señores, 900.000 años. ¡Oh! .....Era yo un niño cuando los peces no nadaban, cuando las ocas no decían misa ni el caracol embestía al gato. Juguemos al ratón y al gato, señorita. ....Lo más triste, caballero, un reloj: las 11, las 12, la 1, las 2. .....A las tres en punto morirá un transeúnte. Tú, luna, no te asustes, tú, luna, de los taxis retrasados, luna de hollín de los bomberos. .....La ciudad está ardiendo por el cielo, un traje igual al mío se hastía por el campo. Mi edad, de pronto, 25 años. .....Es que nieva, que nieva y mi cuerpo se vuelve choza de madera. Yo te invito al descanso, viento. Muy tarde es ya para cenar estrellas. .....Pero podemos bailar, árbol perdido. Un vals para los lobos, para el sueño la gallina sin las uñas del zorro. .....Se me ha extraviado el bastón. Es muy triste pensarlo solo por el mundo. ¡Mi bastón! .....Mi sombrero, mis puños, mis guantes, mis zapatos. El hueso que más me duele, amor mío, es el reloj: las 11, las 12, la 1, las 2. .....Las 3 en punto. En la farmacia se evapora un cadáver desnudo.

Rafael Alberti (Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, 1929)


GARARDO DIEGO 3 de octubre de 1896 – 8 de julio de 1987) fue un poeta y escritor español perteneciente a la llamada Generación del 27. Una de sus obras fue: Soria


Romance del Duero Río Duero, río Duero, nadie a acompañarte baja; nadie se detiene a oír tu eterna estrofa de agua. Indiferente o cobarde, la ciudad vuelve la espalda. No quiere ver en tu espejo su muralla desdentada. Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata, moliendo con tus romances las cosechas mal logradas. Y entre los santos de piedra y los álamos de magia pasas llevando en tus ondas palabras de amor, palabras. Quién pudiera como tú, a la vez quieto y en marcha, cantar siempre el mismo verso pero con distinta agua. Río Duero, río Duero, nadie a estar contigo baja, ya nadie quiere atender tu eterna estrofa olvidada, sino los enamorados que preguntan por sus almas y siembran en tus espumas palabras de amor, palabras.

Gerardo Diego (Soria, 1923)


DAMASO ALONSO 22 de octubre 1898 – 25 de enero 1990). Dos de sus obras son: Hijos de la ira y Poemas puros


Voz del árbol ¿Qué me quiere tu mano? ¿Qué deseas de mí, dime, árbol mío? ...Te impulsaba la brisa: pero el gesto era tuyo, era tuyo. Como el niño, cuajado de ternura que le brota en la entraña y que no sabe expresar, lentamente, tristemente, me pasaste la mano por el rostro, me acarició tu rama. ¡Qué suavidad había en el roce! ¡Cuán tersa debe de ser tu voz! ¿Qué me preguntas? Di, ¿qué me quieres, árbol, árbol, mío? La terca piedra estéril, concentrada en su luto -frenética mudez o grito inmóvil-, expresa duramente, llega a decir su duelo a fuerza de silencio atesorado. El hombre -oh agorero croar, oh aullido inútiles voz en viento: sólo voz en aire. Nunca el viento y la mar oirán sus quejas. Ay, nunca el cielo entenderá su grito; nunca, nunca, los hombres. Entre el hombre y la roca, ¡con qué melancolía sabes comunicarme tu tristeza, árbol, tú, triste y bueno, tú el más hondo, el más oscuro de los seres! ¡ Torpe condensación soturna de tenebrosos jugos minerales, materia en suave hervor lento, cerrada en voluntad de ser, donde lo inerte con ardua afinidad de fuerzas sube a total frenesí! ¡Tú, genio, furia, expresión de la tierra dolorida, que te eriges, agudo, contra el cielo, como un ay, como llama, como un clamor! Al fin monstruo con brazos, garras y cabellera: ¡oh suave, triste, dulce monstruo verde, tan verdemente pensativo, con hondura de tiempo,


con silencio de Dios! No sé qué altas señales lejanas, de un amor triste y difuso, de un gran amor de nieblas y luceros, traer querría tu ramita verde que, con el viento, ahora me está rozando el rostro. Yo ignoro su mensaje profundo. La he cogido, la he besado. (Un largo beso.) ............................¡Mas no sé qué quieres decirme!

Dámaso Alonso (Hijos de la ira, 1944)


Calle del arrabal Se me quedó en lo hondo una visión tan clara, que tengo que entornar los ojos cuando intento recordarla. A un lado, hay un calvero de solares; en frente, están las casas alineadas porque esperan que de un momento a otro la Primavera pasará. ..................................Las sábanas, aún goteantes, penden de todas las ventanas, el viento juega con el sol en ellas y ellas ríen del juego y de la gracia. Y hay las niñas bonitas que se peinan al aire libre. ..............................................Cantan los chicos de una escuela la lección. Las once dan. .........................Por el arroyo pasa un viejo cojitranco que empuja su carrito de naranjas.

Dámaso Alonso (Poemas puros. Poemillas de la ciudad, 1921)


CO1CHA ME1DEZ 27 de julio de 1898 - México, 7 de diciembre de 1986 escritora española de la Generación del 27,


Se mire por donde se mire

Se mire donde se mire, nada se ve por la tierra, que la luz ya no es la luz, que es sombra negra y sin tregua y por todos los caminos la sangre hasta el pecho llega. ¿Por qué esta mezcla de sangres, unas viejas y otras nuevas? ¿Qué necesitan los dioses del Porvenir, que las mezclan? Pienso que hay una razón, y espero poder saberla. Sólo una blanca esperanza me hace vivir para ella. Quiero creer todavía que las sangres que se enfrentan en esta dura batalla de las almas y las venas han de darnos una luz que ha de romper las tinieblas.

Concha Mendez


MIGUEL HERNANDEZ 30 de octubre de 1910 – 28 de marzo de 1942. Una de sus obras es Cancionero y romancero de ausencias


Nanas de la cebolla La cebolla es escarcha cerrada y pobre: escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla: hielo negro y escarcha grande y redonda.

La carne aleteante, súbito el párpado, el vivir como nunca coloreado. ¡Cuánto jilguero se remonta, aletea, desde tu cuerpo!

En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba. Pero tu sangre, escarchada de azúcar, cebolla y hambre.

Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca. Ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.

Una mujer morena, resuelta en luna, se derrama hilo a hilo sobre la cuna. Ríete, niño, que te traigo la luna cuando es preciso.

Ser de vuelo tan alto, tan extendido, que tu carne es el cielo recién nacido. ¡Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera!

Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en los ojos la luz del mundo. Ríete tanto que mi alma, al oírte, bata el espacio.

Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades. Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes.

Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea.

Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma. Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro.

Es tu risa la espada más victoriosa. Vencedor de las flores y las alondras. Rival del sol, porvenir de mis huesos y de mi amor.

Vuela, niño, en la doble luna del pecho: él, triste de cebolla, tú, satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.

Miguel Hernández (Cancionero y romancero de ausencias, 1938-1941)


ALEJANDRA PIZARNIK Avellaneda, 29 de abril de 1936 - Ib铆d., 25 de septiembre de 1972 Dos de sus obras son: Las aventuras perdidas y Extracci贸n de la piedra de locura


Como agua sobre una piedra a quien retorna en busca de su antiguo buscar la noche se le cierra como agua sobre una piedra como aire sobre un p谩jaro como se cierran dos cuerpos al amarse

Alejandra Pizarnik (Extracci贸n de la piedra de locura, 1968)

Solamente ya comprendo la verdad estalla en mis deseos y mis desdichas en mis desencuentros en mis desequilibrios en mis delirios ya comprendo la verdad ahora a buscar la vida

Alejandra Pizarnik (La 煤ltima inocencia, 1956)

Nombrarte No el poema de tu ausencia, s贸lo un dibujo, una grieta en un muro, algo en el viento, un sabor amargo.

Alejandra Pizarnik (Los trabajos y las noches, 1965)


FELIX DE AFUA Madrid 30 de abril de 1944.Dos de sus obras son: Cepo para nutria y Pรกjaro de papel


Desata el lazo, quiero Desata el lazo, quiero aclararte el cabello en el agua del río. Enredará mis dedos sedal helado, flambear de truchas. Estás viva hoy, tan viva, tan lasciva... Tu cuello es fina arena y en tus ojos arden sendas lunas. ¡Qué duro el hueso, la hora, tan oscura...! Mi lengua poco a poco te desnuda.

Félix de Azúa (Farra, 1983)


LEOPOLDO MARIA PA1ERO Madrid, 16 de junio de 1948. Dos de sus obras son: Last River Together y As铆 se fund贸 Carnaby Street


El circo Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma lanzando gritos y bromeando acerca de la vida: y no sé sus nombres. Y en mi alma vacía escucho siempre cómo se balancean los trapecios. Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma contentos de que esté tan vacía. Y oigo oigo en el espacio sonidos una y otra vez el chirriar de los trapecios una y otra vez. Una mujer sin rostro canta de pie sobre mi alma, una mujer sin rostro sobre mi alma en el suelo, mi alma, mi alma: y repito esa palabra no sé si como un niño llamando a su madre a la luz, en confusos sonidos y con llantos, o bien simplemente para hacer ver que no tiene sentido. Mi alma. Mi alma es como tierra dura que pisotean sin verla caballos y carrozas y pies, y seres que no existen y de cuyos ojos mana mi sangre hoy, ayer, mañana. Seres sin cabeza cantarán sobre mi tumba una canción incomprensible. Y se repartirán los huesos de mi alma. Mi alma. Mi hermano muerto fuma un cigarrillo junto a mí.


LUIS GARCIA MONTERO Granada, 4 de diciembre de 1958.Dos de sus obras son: El jardín extranjero Y Ahora ya eres dueño del Puente de Brooklyn


Canción de brujeria Señor compañero, Señor de la noche, haz que vuelva su rostro quien no quiso mirarme. Que sus ojos me busquen sostenidos y azules por detrás de la barra. Que pregunte mi nombre y se acerque despacio a pedirme tabaco. Si prefiere quedarse, haz que todos se vayan y este bar se despueble para dejarnos solos con la canción más lenta. Si decide marcharse, que la luna disponga su luz en nuestro beso y que las calles sepan también dejarnos solos. Señor compañero, Señor de la noche, haz que no cante el gallo sobre los edificios, que se retrase el día y que duren tus sombras el tiempo necesario. El tiempo que ella tarde en decidirse.

Habitaciones separadas


LUIS ALBERTO DE CUENCA Madrid, 29 de diciembre de 1950. Dos de sus obras son: La caja de plata y Los gigantes de hielo


Jano Dices que solo soy Enrique Jekyll y que no existe fórmula en el mundo capaz de convertirme en Mr. Hyde. Cuando pasen los días o los años, cuando el tiempo nos lleve a otras hogueras, hacia otra plenitud u otro desastre, imagíname entonces, imagina los rasgos de mi cara, reconstruye lo que tu hielo convirtió en cenizas. Y en la memoria esquiva de tu frío, en el recuerdo de tu lejanía, Eduardo Hyde seré, y por un instante me amarás, aunque yo ya esté muy lejos; y será hermoso, pues por un instante yo seré tu tristeza, y no los otros.


BELEN REYES Dos de sus obras son: Ponerle un bozal al coraz贸n y Ser mayor es un timo


Ser mayor es un timo Ser mayor es un timo. Exijo me devuelvan a los Reyes de Oriente. Las cartas y mi letra redonda, grande, el lápiz, la goma olor a fresa. Los pósters de Elvis Presley, la casa de mi abuela. Los cromos de Pinocho, Pipi Lángstrump, mi trenza. El libro de lectura. La bufanda y la trenca. Los cuentos de mi madre, la nocilla, y Elena Francis, todas las tardes después de la merienda. Ser mayor es un timo. Me han robado la esencia.

Ser mayor es un timo


ANA ROSSETTI Cádiz 15 de mayo de 1950. Dos de sus obras son: Punto umbrío Los devaneos de Erato


Qué será ser tú Qué será ser tú. Éste es el enigma, la atracción sobrecogedora de conocer, el irresistible afán de echar el ancla en ti, de poseerte. Qué será la perplejidad de ser tú. Qué, el misterio, la dolencia de ser tú y saber. Qué, el estupor de ser tú, verdaderamente tú y, con tus ojos, verme. Qué será percibir que yo te ame. Qué será, siendo tú, oírmelo decir. Qué, entonces, sentir lo que sentirías tú.

Punto umbrío


GONZALO ESCARPA Una obra suya es: Fatiga de Materiales


Si hubiéramos sabido que el amor era eso Si hubiéramos sabido que el amor era eso, con instrucciones claras, con gráficos y esquicios, con precaución y tiento se nos hubiera ido de las manos igual, sin mucho estruendo. Como se van los dientes de leche de la boca, como lleva la hormiga el pan al hormiguero, sin darnos casi cuenta, sin pasar casi el tiempo, como nace una flor, por ejemplo, una rosa. Si hubiéramos sabido que el amor era eso no sería preciso mirando atrás usar el tiempo subjuntivo del arrepentimiento -que es además pretérito y muy triste además-. Si hubiéramos sabido, o si hubiéramos hecho, si hubiéramos, si hubiésemos, si habríamos.

Gonzalo Escarpa (Fatiga de Materiales, 2006)


ALBARO TATO Madrid - 1978. Dos de sus obras son: Hexateuco Libro de Uroboros


Puck Toma la flor azul del sueño, la roja del amor, la blanca de la luna y la negra del bosque. Toma la flor naranja de la noche, la flor verde del aire. Toma la flor morada del deseo y la flor amarilla de la muerte. Cuando despiertes se encenderá tu ramo colgado de las varas del telar del último escenario.

Álvaro Tato (Cara máscara, 2007)


Antologia  
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