Issuu on Google+

INSTITUTO ALIANZA

Versos y poemas


Jaime Sabines Ayer estuve observando Ayer estuve observando a los animales Y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, Más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, O huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, Como las palomas, enardeciéndote Cuando yo estoy tranquilo. ¿Es que tu sangre y la mía se encienden A diferentes horas? Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquila y tienes El rostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas. ¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, De mi costado? ¿No me dueles? Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño Y me abrazas y me envuelves y te cierras Como la flor con el insecto, Sé algo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande, de algún modo. Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, Y yo empiezo a crecer como el día. Algo he de andar buscando en ti, Algo mío que tú eres y que no has de darme nunca. ¿Por qué nos separaron? Me haces falta para andar, Para ver, como un tercer ojo, Como otro pie que sólo yo sé que tuve.

Jaime Sabines Bajo mis manos crece Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre manso, suave, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo; Bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche.


Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, Llenos de ti, redondos y cayendo. Tú tienes algo. Ríes, miras distinto, lejos. Mi hijo te está haciendo más dulce, te hace frágil. Suenas como la pata de la paloma al quebrarse. Guardadora, te amparo contra todos los fantasmas; Te abrazo para que madures en paz.

Mario Benedetti- Poema Ahora todo está claro Cuando el presidente Carter Se preocupa tanto De los derechos Humanos Parece evidente que en ese caso Derecho No significa facultad


O atributo O libre albedrío Sino diestro O anti zurdo O flanco opuesto al corazón Lado derecho en fin En consecuencia, ¿No sería hora De que iniciáramos Una amplia campaña internacional Por los izquierdos Humanos?

Mario Benedetti-verso El curriculum El cuento es muy sencillo, usted nace,


contempla atribulado el rojo azul del cielo, el pájaro que emigra, el torpe escarabajo que su zapato aplastará valiente.

Usted sufre, reclama por comida y por costumbre, por obligación, llora limpio de culpas, extenuado, hasta que el sueño lo descalifica. Usted ama, se transfigura y ama por una eternidad tan provisoria que hasta el orgullo se le vuelve tierno y el corazón profético, se convierte en escombros. Usted aprende y usa lo aprendido, para volverse lentamente sabio, para saber que al fin el mundo es esto, en su mejor momento una nostalgia, en su peor momento un desamparo, y siempre, siempre un lío, entonces, usted muere.

Pablo Neruda-poema Perdón Quiero pedirte perdón por esta decepción de no poder amarte con todo mi corazón no puedo creer


que aquel amor que me quisiste dar acabara con nuestra amistad de esa manera tan brutal Llegaste a mi pensamiento y un poco más que eso pero nunca tocaste adentro de mi pecho... Me duele decir que me quisiste pues desgraciadamente yo nunca lo hice... pero en mi recuerdo siempre serás aquella persona que me dio su amistad pero desgraciadamente trato de llegar a más.

Pablo Neruda-poema Algunas bestias Era el crepúsculo de la iguana. Desde la arco irisada crestería su lengua como un dardo se hundía en la verdura, el hormiguero monacal pisaba


con melodioso pie la selva, el guanaco fino como el oxígeno en las anchas alturas pardas iba calzando botas de oro, mientras la llama abría cándidos ojos en la delicadeza del mundo lleno de rocío. Los monos trenzaban un hilo interminablemente erótico en las riberas de la aurora, derribando muros de polen y espantando el vuelo violeta de las mariposas de Muzo. Era la noche de los caimanes, la noche pura y pululante de hocicos saliendo del légamo, y de las ciénagas soñolientas un ruido opaco de armaduras volvía al origen terrestre. El jaguar tocaba las hojas con su ausencia fosforescente, el puma corre en el ramaje como el fuego devorador mientras arden en él los ojos alcohólicos de la selva. Los tejones rascan los pies del río, husmean el nido cuya delicia palpitante atacarán con dientes rojos. Y en el fondo del agua magna, como el círculo de la tierra, está la gigante anaconda cubierta de barros rituales, devoradora y religiosa.


Octavio Paz-poema La rama Canta en la punta del pino un pĂĄjaro detenido, trĂŠmulo, sobre su trino.


Se yergue, flecha, en la rama, se desvanece entre alas y en mĂşsica se derrama. El pĂĄjaro es una astilla que canta y se quema viva en una nota amarilla. Alzo los ojos: no hay nada. Silencio sobre la rama, sobre la rama quebrada

VIENTO Cantan las hojas, bailan las peras en el peral; gira la rosa, rosa del viento, no del rosal. Nubes y nubes flotan dormidas, algas del aire; todo el espacio gira con ellas, fuerza de nadie. Todo es espacio; vibra la vara de la amapola y una desnuda vuela en el viento lomo de ola. Nada soy yo, cuerpo que flota, luz, oleaje; todo es del viento y el viento es aire siempre de viaje.


Carlos Fuentes-poema Hay que llegar a saber que los hijos, vivos o muertos, felices o desdichados, activos o pasivos, tienen lo que el padre no tiene. Son mรกs que el padre y mรกs que ellos mismos. Nuestros hijos son los fantasmas de nuestra descendencia. El hijo es el padre del hombre.


Lo que no tenemos lo encontramos en un amigo. Creo en este obsequio y lo cultivo desde la infancia. No soy en ello diferente a la mayor parte de los seres humanos. La amistades la gran liga inicial entre el hogar y el mundo. El hogar, feliz o infeliz, es el aula de nuestra sabidurĂ­a original pero la amistad es su prueba.


Instituto alianza