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Esta semana hay pláticas Pre Bautismales, inician a las 6:00 p.m. por favor quienes vayan a asistir les pedimos sean puntuales e inscribirse con anterioridad en la Notaría Parroquial. Respuestas a las adivinanzas. 7.- PALIA 1.- HOSTIA 13.- PAÑO DE 8.- CAMPANAS 2.- CALIZ HOMBROS O 9.- VINAJERAS 3.- PATENA HUMERAL 4.- PRESBITERIO 10.- CUSTODIA 14.- CASULLA 11.- CORPORAL 5.- SAGRARIO 15.- MISAL ROMANO. 12.- INCENSARIO 16.- EL PAPA 6.- COPÓN

La Voz de San José.

TEL: 945-23-71 JEREZ, ZAC.

No. 387

ÓRGANO FORMATIVO E INFORMATIVO DE LA

PARROQUIA DE SAN JOSÉ OBRERO II Domingo de Pascua 15 de abril de 2012

Domingo de la “Divina misericordia” « ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»

Filmación de tu evento social. (Bodas, xv años, bautizos, rodeos etc.) Formato VHS O DVD. Transmisión simultanea de tu fiesta por pantalla gigante. Bandas, grupos, mariachis, tamborazos, etc. Servicio de limosinas. Meseros. Y todo lo que necesites para tu fiesta aquí lo tenemos. C. Zacatecas # 23 Col. Obrera Jerez, Zac. Tel. (494) 945-4168 Desde EUA: (494) 945-7703 (312) 281-8554 produccionestropicana@hotmail.com www.latropi.net

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COOPERACIÓN VOLUNTARIA. GRACIAS.

PBRO: JUAN MANUEL QUEZADA BERUMEN.


EL EVANGELIO DE HOY

Adivinanzas para niños 1.- Soy blanca como la nieve, redonda sin principio ni fin, parezco luna y mas bien soy como el sol, doy luz y vida, aunque soy cuerpo no me ves, adivíname qué es. 2.- Soy copa mas no de bar y me regocijo tanto, cuando en mi el vino van a consagrar. 3.- Platillo metálico y no platillo volador, en mí deposita la hostia, tanto antes como después de ser consagrada. ¿Cómo me llamo yo? 4.- Es todo de frente que tu ves, en el templo donde estés, desde el primer escalón, toda el área del altar, sede presidencial, ambón, credencia, todo lo tiene y muy buen cristiano vas a ser, si me dices qué es. 5.- De diferentes formas puedo ser, de metal o de madera, con imágenes o lisa, guardo celosamente a Jesús Sacramentado, para que sea adorado, en esta sagrada cajita. ¿Cómo lo ves, qué es? 6.- Vivo en el Sagrario guardando las hostias que comerán a diario. 7.- Soy de lienzo apoyado en un cartón, sirvo para cubrir el cáliz durante la celebración. ¿Cómo me llamo yo? 8.- Canto de alegría cuando llega Jesús, aviso que su presencia merece nuestra atención, tilín, tilán, incate y adorémosle que aquí está en el pan, tilín, talán, en el cáliz está, tres veces cantamos cuando llega el rey y en las procesiones también me oyen cantar. 9.- Somos dos hermanitas muy inseparables, estamos en la credencia listas para servir agua y vino. ¿Cómo crees que nos llaman? 10.- Es un objeto metálico hermoso, alto de diversas formas que se utiliza para exponer el Santísimo Sacramento. ¿Con qué nombre me conoces? 11.- Soy como un mantel individual de lino a la hora de la consagración, en mí coloca el sacerdote el cáliz, copón y patena. También estoy dispuesto a recibir la custodia en la hora de adoración. ¿Puedes decir quién soy? 12.- Canasta no soy, chimenea tampoco soy hecho humo y pipa tampoco soy, traigo brazas y ardiendo estoy. ¿Adivina qué soy? 13.- Parece rebozo y no lo es, sobre los hombros del sacerdote lo ves, abraza a Jesús y no se cree. ¿Quién crees que es? 14.- Parece capa, pero está cerrada y siempre va muy bien acompañada, Pero está cerrada y siempre va muy bien acompañada, pues con el sacerdote es con quien siempre va, se pinta de algunos colores: verde, morado, blanca, rojo y hasta azul y rosa podría estar. ¿Sabes qué es? 15.- Soy libro que en el altar siempre estoy, oraciones, lecturas, salmos, bendiciones, el poder de las palabras de Jesús que lee el sacerdote para transformar el pan y vino en el cuerpo y sangre de Jesús, gracias y bendiciones si me dices quién soy. 16.- Apaciento y pastor del rebaño soy, de la mano de Jesús voy, hijo del Padre soy, con el Espíritu Santo voy y con la Madre estoy ¿Quién crees que soy? Soluciones a las adivinanzas en la página de avisos.

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La Silla La hija de José le pidió al sacerdote que fuera a visitar a su padre, para hacer una oración junto a él, ya que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró a José en su cama con la cabeza apoyada sobre un par de almohadas. Había una silla junto a su cama. El sacerdote pensó que el hombre esperaba alguna visita. -¿Supongo que me estaba esperando?, le dijo el sacerdote. -No, ¿quién es usted?, le dijo el hombre. -Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría. -La silla. . . acérquese dijo José, le voy a contar algo. -Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando asistía a la Iglesia escuché algo sobre la oración, pero nunca entendí cómo debía orar. Pero hace unos cuatro años, mi mejor amigo me dijo: -José, orar, es simplemente tener una conversación con Jesús. Te sugiero que hagas lo siguiente, siéntate en una silla y pon otra vacía frente a ti, luego empieza a conversar con Jesús, sabiendo por la fe que Él está sentado delante de ti. No es algo alocado, pues ÉL mismo nos dijo: "Yo estaré siempre con ustedes”. Por lo tanto, tú le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora. -Así lo hice y me gustó tanto, que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado de que mi hija no vea... ella creería que me estoy volviendo loco. El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar a José. -Lo que estás haciendo es muy bueno, nunca dejes de hacerlo. Luego hizo una oración con él, lo bendijo y se fue. Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. Él se interesó en saber cómo había sucedido y la hija le explicó: -Cuando salí de casa me llamó para que fuera a verle. Me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso. Cuando regresé de hacer las compras, una hora más tarde ya había fallecido. -Pero hay algo extraño respecto de su muerte, añadió la hija. Aparentemente antes de morir, se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, como si se apoyara sobre el regazo de alguien. ¿Qué cree usted que puede significar esto? El sacerdote se secó las lágrimas y con emoción le respondió: ¡Cómo desearía que todos pudiésemos irnos de esa manera! ¿Estás dispuesto a hacer lo mismo que José? ¿Estás dispuesto a tener un encuentro con Jesús? Inténtalo, tal vez te lleves una sorpresa, sólo debes Creer. Recuerda, “Él estará junto a ti hasta el fin de tus días”

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Prefabricados García Juan García Jerez, Zac.

ABARROTES EN GENERAL C. EMILIANO ZAPATA # 32 A COL. OBRERA PROP. SR. JOSE M. BERUMEN Y FAMILIA.

Prol. Justo Sierra # 57 Col. El Molino de Abajo

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Tel. 044 494 949 2910 044 494 942 5381


porque fundada en una experiencia decisiva: «Lucharon vida y muerte / en singular batalla, / y, muerto el que es Vida, triunfante se levanta». Las señales de la resurrección testimonian la victoria de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la misericordia sobre la venganza: «Mi Señor glorioso, / la tumba abandonada, / los ángeles testigos, / sudarios y mortaja». Queridos hermanos y hermanas: si Jesús ha resucitado, entonces y sólo entonces ha ocurrido algo realmente nuevo, que cambia la condición del hombre y del mundo. Entonces Él, Jesús, es alguien del que podemos fiarnos de modo absoluto, y no solamente confiar en su mensaje, sino precisamente en Él, porque el resucitado no pertenece al pasado, sino que está presente hoy, vivo. Cristo es esperanza y consuelo de modo particular para las comunidades cristianas que más pruebas padecen a causa de la fe, por discriminaciones y persecuciones. Y está presente como fuerza de esperanza a través de su Iglesia, cercano a cada situación humana de sufrimiento e injusticia. Que Cristo resucitado otorgue esperanza a Oriente Próximo, para que todos los componentes étnicos, culturales y religiosos de esa Región colaboren en favor del bien común y el respeto de los derechos humanos. En particular, que en Siria cese el derramamiento de sangre y se emprenda sin demora la vía del respeto, del diálogo y de la reconciliación, como auspicia también la comunidad internacional. Y que los numerosos prófugos provenientes de ese país y necesitados de asistencia humanitaria, encuentren la acogida y solidaridad que alivien sus penosos sufrimientos. Que la victoria pascual aliente al pueblo iraquí a no escatimar ningún esfuerzo para avanzar en el camino de la estabilidad y del desarrollo. Y, en Tierra Santa, que israelíes y palestinos reemprendan el proceso de paz. Que el Señor, vencedor del mal y de la muerte, sustente a las comunidades cristianas del Continente africano, las dé esperanza para afrontar las dificultades y las haga agentes de paz y artífices del desarrollo de las sociedades a las que pertenecen. Que Jesús resucitado reconforte a las poblaciones del Cuerno de África y favorezca su reconciliación; que ayude a la Región de los Grandes Lagos, a Sudán y Sudán del Sur, concediendo a sus respectivos habitantes la fuerza del perdón. Y que a Malí, que atraviesa un momento político delicado, Cristo glorioso le dé paz y estabilidad. Que a Nigeria, teatro en los últimos tiempos de sangrientos atentados terroristas, la alegría pascual le infunda las energías necesarias para recomenzar a construir una sociedad pacífica y respetuosa de la libertad religiosa de todos sus ciudadanos. Feliz Pascua a todos.

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MENSAJE URBI ET ORBI DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Domingo de Pascua, 2012 Queridos hermanos y hermanas de Roma y del mundo entero «Surrexit Christus, spes mea» «Resucitó Cristo, mi esperanza» (Secuencia pascual). Llegue a todos vosotros la voz exultante de la Iglesia, con las palabras que el antiguo himno pone en labios de María Magdalena, la primera en encontrar en la mañana de Pascua a Jesús resucitado. Ella corrió hacia los otros discípulos y, con el corazón sobrecogido, les anunció: «He visto al Señor» (Jn 20,18). También nosotros, que hemos atravesado el desierto de la Cuaresma y los días dolorosos de la Pasión, hoy abrimos las puertas al grito de victoria: «¡Ha resucitado! ¡Ha resucitado verdaderamente!». Todo cristiano revive la experiencia de María Magdalena. Es un encuentro que cambia la vida: el encuentro con un hombre único, que nos hace sentir toda la bondad y la verdad de Dios, que nos libra del mal, no de un modo superficial, momentáneo, sino que nos libra de él radicalmente, nos cura completamente y nos devuelve nuestra dignidad. He aquí porqué la Magdalena llama a Jesús «mi esperanza»: porque ha sido Él quien la ha hecho renacer, le ha dado un futuro nuevo, una existencia buena, libre del mal. «Cristo, mi esperanza», significa que cada deseo mío de bien encuentra en Él una posibilidad real: con Él puedo esperar que mi vida sea buena y sea plena, eterna, porque es Dios mismo que se ha hecho cercano hasta entrar en nuestra humanidad. Pero María Magdalena, como los otros discípulos, han tenido que ver a Jesús rechazado por los jefes del pueblo, capturado, flagelado, condenado a muerte y crucificado. Debe haber sido insoportable ver la Bondad en persona sometida a la maldad humana, la Verdad escarnecida por la mentira, la Misericordia injuriada por la venganza. Con la muerte de Jesús, parecía fracasar la esperanza de cuantos confiaron en Él. Pero aquella fe nunca dejó de faltar completamente: sobre todo en el corazón de la Virgen María, la madre de Jesús, la llama quedó encendida con viveza también en la oscuridad de la noche. En este mundo, la esperanza no puede dejar de hacer cuentas con la dureza del mal. No es solamente el muro de la muerte lo que la obstaculiza, sino más aún las puntas aguzadas de la envidia y el orgullo, de la mentira y de la violencia. Jesús ha pasado por esta trama mortal, para abrirnos el paso hacia el reino de la vida. Hubo un momento en el que Jesús aparecía derrotado: las tinieblas habían invadido la tierra, el silencio de Dios era total, la esperanza una palabra que ya parecía vana. Y he aquí que, al alba del día después del sábado, se encuentra el sepulcro vacío. Después, Jesús se manifiesta a la Magdalena, a las otras mujeres, a los discípulos. La fe renace más viva y más fuerte que nunca, ya invencible,

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La Parroquia de San JosĂŠ Obrero vive con entusiasmo la Semana Santa.

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La Voz de San Jose #387