Page 1

¡PAGAMOS LO QUE NO DEBEMOS!

El verdadero destino de nuestros aranceles

CONTEXTO: Hacia el año 2009, a través de un intenso proceso de movili-

zaciones al interior de la UdeC, concretamos una victoria que parecía imposible: los aranceles fueron congelados y el costo de la matrícula rebajado. Sin embargo, este éxito nació con fecha de caducidad: debíamos prepararnos para volver a luchar por lo recién alcanzado durante el año 2012. Hoy, desde rectoría, ya se ha dado a conocer la intención de aumentar considerablemente los costos de cada carrera y, además, de matrícula, implicando con ello que desde el 2013 la cantidad de dinero que deberemos desembolsar para pagarle a la universidad se elevará – año a año – de manera exponencial. Ante esta situación, surgen diversos cuestionamientos. El objetivo de este boletín es proponer un análisis de dichas preguntas a la luz de datos concretos, que nos permita tomar una postura consciente, coherente y consecuente para así construir una movilización con las características que faciliten una pronta victoria.


¿POR QUÉ SUBEN LOS ARANCELES? Hay dos argumentos que se han esbozado para explicar este fenómeno. El primero, sugiere que año a año los aranceles deben ajustarse de acuerdo al IPC, para no mermar la solvencia económica de nuestra casa de estudios a la hora de cumplir con sus obligaciones financieras. Sin embargo, permanece vigente la interrogante que apunta a la brecha que se establece entre el arancel de referencia (fijado por el estado) y el arancel real (lo que efectivamente se cobra), que en muchos casos ronda los $500.000 de diferencia y en otros, casi duplica la cifra referencial. Esto podemos apreciarlo claramente en la siguiente tabla que refleja lo dicho en algunas carreras de la UdeC antes del congelamiento de aranceles al año 2009: CARRERAS

A. REFERENCIAL

A. REAL

DIFERENCIA

Arquitectura

$1.922.199

$2.410.000

$487.801

$2.173.289

$2.686.100

$512.811

Biología Pedagogías Ing. Civil Derecho Medicina

$1.685.989 $1.379.458 $2.058.037 $2.731.622

$1.972.100 $1.495.000 $2.636.800 $4.143.500

$286.111 $115.542 $578.763

$1.411.878

Como se puede apreciar, la diferencia (que hasta el día de hoy carece de una justificación razonada por parte de rectoría) no corresponde a un mero ajuste del IPC, y el aumento año a año se hacía (y se pretende volver a hacer) sobre el arancel “real”. El segundo argumento, aflora en un documento elaborado por una aseguradora de riesgos para inversionistas que quieran introducir sus dineros a la Universidad. Sostenía que, a pesar del descalabro económico (que más adelante analizaremos), era rentable invertir en la UdeC gracias al alza sostenida de aranceles. Es decir, gracias a lo que se nos está cobrando, la administración puede maquillar su situación financiera y lucir atractiva ante aquellos peces gordos interesados en multiplicar su dinero. Teniendo a la vista este argumento, pareciera tener cierta lógica el proveer a nuestra alma mater del “activo circulante” (recursos con los que puede contar de manera inmediata en un período determinado) necesario para enfrentar sus deudas y aparecer como una corporación económicamente balanceada. Pero, ¿corresponde que nosotros soportemos esta carga? Echémosle un ojo a los estados financieros de la UdeC y verifiquemos qué es lo que efectivamente se nos está cobrando.


ESTADOS FINANCIEROS Un Estado Financiero es una fotografía que describe precisamente la situación económica de una institución en un momento determinado y que tiene la vigencia de un año. Al día de hoy, el Estado Financiero válido para la Universidad de Concepción, es aquel realizado el 31 de diciembre de 2011 y puede ser complementado con un estado parcial entregado al MINEDUC en septiembre de 2012. La administración actual asumió en 1998 y desde entonces no ha parado de ser reelecta. Recibieron la Universidad con un patrimonio, que en dinero de hoy (reajustado de acuerdo al IPC) equivaldría a no menos de $79.000.000.000. El pasivo total (deudas y otras obligaciones) a esa fecha era de $45.000.000.000 (cifras redondeadas). Esto quiere decir, que la universidad estaba endeudada en poco más de la mitad de su patrimonio, lo que describe una salud financiera aceptable. Hoy, tras 14 años administrando la universidad, el equipo que encabeza nuestro actual rector ha disminuido el patrimonio a $67.200.000.000, y el pasivo total se ha elevado a $196.000.000.000. Esto quiere decir, que actualmente la universidad está endeudada en tres veces su patrimonio, lo que describe una salud financiera profundamente preocupante. Este escenario es abordable en la medida que el “activo circulante” sea superior al “pasivo circulante”, es decir, que los recursos de que pueda disponer de manera inmediata en el lapso de un año, sean superiores a las deudas que deba pagar en el período equivalente. Sin embargo, de acuerdo a los datos que se recogen del balance anual vigente, el activo circulante alcanza los $57.200.000.000, mientras que el pasivo circulante asciende a $108.500.000.000 (cifras redondeadas). Lo que la UdeC debe pagar en un año, prácticamente duplica lo que puede producir. Anualmente, sólo por concepto de intereses originados de deudas bancarias, se debe pagar $7.800.000.000, lo que equivale a 5200 becas anuales completas para carreras con un arancel de $1.500.000. Dicho de otra forma, prácticamente un cuarto de la universidad podría estar completamente becada sólo considerando el interés del dinero que se le paga a la banca privada. Cada uno de nosotros está pagando una carrera y cuarto.

Lotería, una de las 52 empresas satélites de la universidad, aporta anualmente una cantidad de dinero que ha venido disminuyendo desde un tiempo a esta parte. Lo que en un momento se dijo que eran $10 mil millones, hoy ha disminuido a la mitad, y año a año esta cifra decrece. ¿Qué ocurre con las otras 51 empresas? ¿Cuánto dinero le aportan y cuánto dinero le quitan a nuestra casa de estudios? ¿Quiénes son sus directores? ¿Quién los designa?


¿ESTÁ EN QUIEBRA LA UDEC? A pesar de todo, no. La quiebra es un proceso que debe declararse formalmente, y los parámetros para declarar la quiebra de una empresa difieren de aquellos que se utilizan para declarar la de una universidad. Los estados financieros de la UdeC, no obstante lo recién expuesto, se presentan balanceados, es decir, el activo total es igual al pasivo total más el patrimonio. A ello se debe que podamos hablar de “números azules”, y, también, el que podamos atrevernos a exigir el congelamiento de aranceles, la rebaja de la matrícula y otras medidas afines que recopila nuestro petitorio (como la eliminación de los aranceles de egreso, por ejemplo).

¿QUÉ SE NOS ESTÁ COBRANDO? Lo que reflejan estos datos, es que, más allá de que se nos cobre por nuestro legítimo derecho a la educación (que de por sí es algo más que cuestionable), se nos está imputando el pago de una deuda que, como estudiantes de pregrado, no nos corresponde saldar. Esta realidad… ¿Es fruto de una mala gestión? ¿Es fruto del sistema económico vigente? ¿Es una conjugación de ambos? Es imprescindible recabar y divulgar más información para contestar estas inquietudes y afinar la marcha de nuestra lucha.

Fuentes: 1. Estados financieros UdeC auditados, 1998 2. Estados financieros UdeC auditados, 2011 3. Estados financieros de las universidades, 1ra entrega, MINEDUC 4. www.becasycreditos.cl

¡Pagamos lo que no debemos!  

El verdadero destino de nuestros aranceles (UdeC) http://www.humphreys.cl/admin/docs/772010214526/1.pdf --> Esta es la fuente que falta, el...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you