Page 1

nº 28 “Los rugidos de la galerna no pueden acallar la voz del vate de Mouro, y tampoco hay tinta que emborrone su estampa, la del amor pirata que a fuerza de padecer ha enraizado a los pies de un faro como la roca milenaria a donde van a morir las utopías (o a nacer)”.

mouro.iesalbericia@gmail.com

WWW.IESALBERICIA.COM


Opiniรณn


O P

INIÓ

EDUCAR PARA LA PAZ Y LA DEMOCRACIA HOY

(La Memoria Democrática como imperativo pedagógico) decenas de miles de ejecuciones extrajudiciales, con más de 170.000 desaparecidos a día de hoy, y decenas de miles de exiliados, miles de prisioneros políticos, incontables víctimas de torturas y vejaciones espeluznantes en comisarías y cuarte-

L

a educación para la paz y la democracia constituyó uno de los principios educativos más importantes que marcó aproximadamente algo más de una década de la educación en España. Se consideró entonces este tema , en el marco jurídico de la LOGSE, como transversal a todas las áreas y que debía impregnar, como un bálsamo curativo, todas los espacios de conocimiento para los educandos de una sociedad que había salido apenas 13 años antes de una dictadura totalitaria-la franquista-extraordinariamente brutal, y una de las más crueles experiencias políticas de Europa occidental en el siglo XX. La dictadura franquista dejaba, en efecto, tras de sí una secuela de atrocidades que suponían decenas de miles de ejecutados por sentencias de consejos de guerra sumarísimos, además de

El nacional-catolicismo, a partir de 1945, con sus aberrantes principios difundía entre los niños y niñas no sólo los fundamentos del régimen: el clasismo más extremo, el servilismo, el oscurantismo, la subordinación a la tiranía franquista... También acabó convirtiendo la disidencia política en un pecado mortal castigado con el fuego eterno

lillos de la Guardia Civil…etc. Por otra parte el Estado Franquista había llevado a cabo ciertamente, tal y como proclamaban a los cuatro vientos sus órganos de propaganda en los primeros años del régimen fascista, una verdadera revolución. La denominada Revolución Nacional-Sindicalista, siguiendo el ejemplo de la Italia fascista y de la Alemania nazi, había destruido por completo el Estado democrático republicano, y había reedificado un Estado nuevo exclusivamente a su servicio. Criterios como la separación de poderes, la independencia judicial, la libertad de prensa, la libertad de cátedra..etc. fueron pisoteados a conciencia y con saña por las botas de las autoridades franquistas.

El sistema educativo se integró, con la colaboración de la Iglesia Católica Española, como un aparato de adoctrinamiento más de la dictadura, y fue de hecho su herramienta propagandística más eficaz. Como la prensa, la radio y después la televisión, su función esencial consistió fundamentalmente reproducir los principios ideológicos del franquismo. El nacional-catolicismo, a partir de 1945, con sus aberrantes principios difundía entre los niños y niñas no sólo los fundamentos del régimen: el clasismo más extremo, el servilismo, el oscurantismo, la subordinación a la tiranía franquista... También acabó convirtiendo la disidencia política en un pecado mortal castigado con el fuego eterno. Después de todo Franco aparecía en público bajo palio, como el Santísimo, cuando acudía a algún acontecimiento religioso de primer orden. Así pues, aquel general traidor, golpista y despiadado se convirtió muy pronto en una figura casi taumatúrgica para un pueblo derrotado y aterrorizado, un pueblo de supervivientes que siempre tenían a un conocido, un familiar o un vecino fusilado, o en el mejor de los casos prisionero o refugiado. Pero el terror mundano no era suficiente. Así, a la labor represiva de la policía política, de la guardia civil o del ejército se sumó la fuerza de los mílites del clero que controlaban la vida cotidiana, los actos y pensamientos más íntimos, y que distribuían absoluciones con la misma liberalidad que las condenas eternas. Este control ideológico solo se sostenía mediante las más fe-

roces amenazas: El infierno en último término, imaginado como un pavoroso lugar con los más sofisticados instrumentos de tormento eterno, pero también con las desgracias de esta vida, imaginadas como consecuencia de la ira divina contra los insubordinados, contra los árboles torcidos, las manzanas podridas del cesto, y toda aquella suerte de imágenes hortofrutícolas tan del gusto de curas y sacristanes en sus severas admoniciones. Un continuo y machacón reconvenir a una España con casi la mitad de la población en un mundo rural siempre al límite de la subsistencia, donde tales amenazas eran extraordinariamente funcionales. La escuela fue también lugar de castigo. Se formó, sin duda, pero con la misma intensidad que se deformó. No eran infrecuentes los castigos físicos sobre unos niños que aprendían así a vivir amedrentados y siempre culpabilizados por algo, generalmente por el hecho de ser simplemente niños, es decir “culos de mal asiento”. Si el niño pertenecía a la clase obrera todavía era peor. Pertenecer a la clase obrera o ser simplemente pobre era motivo suficiente para ser sospechoso de cualquier cosa, tanto para las “autoridades escolares” en la infancia, como para las más severas civiles y militares en la juventud y madurez. Con la llamada Transición empezó a desaparecer lo más horrible de este sistema sañudo: Los reglazos en las manos, los capones, los brazos en cruz, los bofetones... pero, desgraciadamente,

N


O P

INIÓ también empezó a desaparecer la memoria. Durante el proceso de restauración de la Monarquía Parlamentaria quedaron ciertamente algunas cosas “atadas y bien atadas” para los nuevos tiempos, tales como: la impunidad para los responsables de las atrocidades franquistas y la inmunidad para lo esencial del aparato coercitivo del Estado Franquista (Fuerzas Armadas, Policía, Guardia Civil y Aparato Judicial) Este binomio (impunidad e inmunidad) fue de hecho no sólo un elemento clave en el proceso de restauración monárquica, fue también el elemento vertebrador del nuevo régimen de 1978. Pero eso sólo se hizo posible induciendo a la población a una especie de amnesia colectiva que se resumió en la máxima oficial de “Borrón y cuenta nueva”. Lo mas increíble del asunto es la aparente dicha con que lo más granado de la oposición antifranquista tradicional asumió rápidamente tal consigna… Y claro al final de aquellos barros… estos lodos. Estos lodos son nada más y nada menos que: - la corrupción endémica, cuarta pata que fue de la mesa de la dictadura franquista, como explica con acertada contundencia, entre otros hispanistas, Paul Preston y que forma parte hoy de la cultura política española con escalofriante cotidianidad; - los homenajes a gerifaltes franquistas responsables de crímenes de lesa humanidad, incluso a unidades militares españolas encuadradas en su día en las abomi-

nables Waffen- SS de Himmler y de Hitler, como fue el caso de la División Azul, realizados por distintas autoridades actuales del Partido Popular. El sabotaje permanente a la Ley de Memoria Histórica (ley ya de por sí de una memoria bastante raquítica, como han señalado historiadores y asociaciones de víctimas del franquismo) llevado a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy; -el sabotaje a la justicia internacional que pretende juzgar el genocidio franquista, incluido el bloqueo por parte de las autoridades judiciales españolas a la entrega de responsables de abominaciones criminales a los tribunales que instruyen esta causa. -Las actuaciones más que desproporcionadas de las FSE contra la protesta obrera y estudiantil. La corrupción escandalosa, y las resoluciones arbitrarias y manifiestamente injustas imperantes en las Fuerzas Armadas, como han denunciado recientemente algunos oficiales y soldados víctimas de atropellos intolerables. -Las actuaciones judiciales impropias de un Estado de Derecho, como la petición de 12 años de prisión para el miembro de nuestra comunidad educativa Diegu San Gabriel, profesor de Geografía e Historia en el IES Fuentefresnedo de Laredo por un supuesto escrache realizado al expresidente Ignacio Diego, o la petición fiscal de 2 años y medio de prisión para una estudiante de Historia de la Universidad de Murcia por unos chistes sobre el Almirante Carrero Blanco (uno de los máximos responsables del holocausto franquista) Desde luego, podemos ase-

La educación para la democracia en el Estado Español necesita de forma perentoria, estar acompañada y sostenida por la lucha para la recuperación de la memoria democrática.

gurar que los responsables de tales atropellos judiciales no tuvieron nunca una educación ni para la paz ni para la democracia. De eso no cabe duda alguna. Sería bastante difícil evaluar hoy con seriedad el impacto educativo real que tuvo aquel “tema trasversal” rey de todos los temas trasversales del momento. Pero lo que podemos aseverar con solidez es que educar para la democracia o para una cultura de la paz, en medio de una campaña ingente para la aniquilación de la “memoria democrática colectiva” es un ejercicio, cuando menos, condenado a obtener unos resultados muy limitados, o en el peor de los casos, a un fracaso absoluto. La educación para la democracia en el Estado Español necesita de forma perentoria, estar acompañada y sostenida por la lucha para la recuperación de la memoria democrática. Memoria en todos sus aspectos: el conocimiento por parte de los alumnos de la explosión de libertades políticas y derechos sociales que supuso la mayor experiencia

democrática en el Estado Español en el siglo XX que fue la II República. La explosión de la cultura en varias de sus manifestaciones (la novela, la poesía, el teatro, el ensayo, la pintura, la escultura, la arquitectura, la emergencia del civismo creador.. etc) que acompañó a los años de la democracia republicana. La comprensión de las razones por las que sectores de la derecha española, esa derecha vinculada a las familias exclusivas y excluyentes del “Gran Mundo” optaron por la destrucción de tan vital y rica experiencia histórica. Y por último, el conocimiento por parte de los alumnos y alumnas de la forma brutal, cruel, e inhumanamente sanguinaria y sangrienta con que realizaron su objetivo. Estas deben ser las claves de una educación para una cultura de la paz y de la democracia para una generación a quien se le quiere robar su pasado, con las mismas artimañas con las que le quieren robar también su futuro. Carlos Sánchez Vicente. IES Valle de Camargo

N


O P

INIÓ

Perder la educación

Luis García Montero

L

(Publicado en infoLibre)

os debates sobre la educación que se dan en España esconden muchas mentiras clasistas. Como ponerse poético no significa andar por las nubes, sino buscar la verdad de las cosas, permitidme que hoy aborde el asunto espiritual de la educación desde el punto de vista del dinero. Entender el estado de la educación en España supone entrar en la realidad de los negocios, los recortes, la desigualdad y la crisis. Por eso tiene un efecto falsificador el que nos centremos en discusiones sobre la reválida de la ESO, la reválida del Bachillerato, la PAU o la selectividad. Los previsibles tejemanejes del Gobierno del PP para reírse de los pactos y las decisiones del Parlamento –quien lo avisó, tiene derecho a insistir–, sólo van a aumentar un ruido provocado hace ya años cuando la derecha española decidió de forma muy consciente degradar la educación pública. La Lomce

sólo representa un capítulo más de esa política. El verdadero problema educativo es la falta de inversiones en la educación pública. Hablar de reválidas es desviar la cuestión y, en el fondo, responsabilizar del naufragio a las víctimas. Parece que los resultados son malos porque los alumnos no quieren estudiar y los profesores ni trabajan ni exigen. Las aulas escolares conforman así un campo de vagos que hace obligada la intervención autoritaria y vigilante del Gobierno. Pero lo cierto es que la educación pública no recibe el dinero imprescindible para que los profesores y los alumnos puedan trabajar en condiciones decentes. ¿Por qué? En primer lugar, porque ha habido un claro interés, como ocurre con la sanidad, en convertir la educación en un negocio en manos de colegios privados y órdenes religiosas. En segundo lugar, porque los procesos de igualdad y movilidad social, si dejamos al margen el robo inmobiliario de los nuevos ricos, tienen como único soporte la educación. Degradar esta raíz pública es una medida clasista de primer orden. Se trata, además, de una dinámica vivida dentro de una situación paradójica. La decisión de expulsar a las clases medias de la educación pública para favorecer los ingresos de la educación privada se producía en una situación de crisis que debilitaba mucho la capacidad adquisitiva de esas clases medias. Las protestas contra la calidad de la educación pública surgen

con frecuencia de familias indignadas porque no tienen dinero para acceder a la educación clasista. Las familias pobres, condenadas cada vez más a la inmovilidad y la exclusión, ni si quiera se consideran con derecho a protestar. Desde la primera infancia, la política educativa del PP quiere fundar la desigualdad como orden social lógico. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, desampara a las Escuelas Infantiles mientras invierte con generosidad en  ayudas para los uniformes de colegios religiosos o subvenciona, de manera directa y a través de desgravaciones, a centros que defienden la segregación entre niños y niñas. El ciclo se cierra cuando miles de alumnos no pueden acceder a una licenciatura o un máster universitario por el encarecimiento de las tasas. El tejido democrático necesita de una educación que permita la movilidad social. Si los herederos de una familia rica acceden a los ámbitos directivos suelen perpetuar de manera lógica el dominio de su casta. La sensibilidad ante los problemas de los desfavorecidos viene de la mano de gente que llega a la toma de decisiones desde realidades humildes. Siempre hay casos particulares, pero no aceptemos la mentira repetida –otra más– de que la victoria de Trump se debe a que los inmigrantes instalados y ya con papeles no quieren la entrada de nuevos inmigrantes. No desplacemos las culpas, olvidándonos de la indignación clasista de los que quieren mantener desigualdades o acceder

a los ámbitos rubios del privilegio. Será muy difícil encontrar soluciones democráticas en el futuro, soluciones que pasan por una política fiscal solidaria y por una intervención en las dinámicas productivas, si perdemos la educación pública (que es la forma más grave de perder la educación). Serán excluidos del sistema y de la ilusión electoral los sectores que deberían apoyar por necesidad las políticas progresistas. Y la sociedad quedará en manos de una población enfadada porque se le exige solidaridad fiscal al mismo tiempo que pierde el poder adquisitivo y la oportunidad de acceder a la élite. Las fortunas se acumulan en pocas manos en perjuicio de todos los matices de la mayoría. Una última cosa: en una situación muy difícil, la sanidad y la educación pública han resistido los golpes del neoliberalismo salvaje español gracias a la riqueza humana de los médicos, las enfermeras y los profesores. Se puede criticar el sistema, rechazar las medidas del gobierno, llorar ante la prepotencia consumista de la telebasura…, pero cuando uno cierra la puerta de su aula y ve a los alumnos asume toda la responsabilidad de lo que pueda ocurrir en sus vidas. Sé que pasa lo mismo cuando una médico o un enfermero tienen delante a sus enfermos. Pero eso nos conduce ya a hablar de vocaciones y ciudadanía. Y hoy, en medio de Lomces, reválidas, selectividades y excelencias, sólo quería hablar del maldito dinero. 

N


O P

INIÓ

Noam Chomsky: C.J. POLYCHRONIOU (TRUTH OUT)

Hace unos años, el intelectual Noam Chomsky advirtió de que el clima político existente en los EE.UU. proporcionaba las condiciones necesarias para el ascenso de una figura autoritaria. En esta entrevista, expone sus pensamientos sobre el resultado de las elecciones, el decadente estado del sistema político de EE.UU., y por qué Trump es una verdadera amenaza para el mundo entero. Noam, ha sucedido lo impensable: a pesar de las previsiones, Donald Trump se ha alzado con la victoria por delante de Hillary Clinton, y el hombre que Michael Moore describió como “mezquino, ignorante, payaso peligroso a tiempo parcial y sociópata a tiempo completo” será el próximo presidente de los Estados Unidos. En su opinión, ¿cuáles han sido los factores decisivos que han inducido a los votantes estadounidenses a provocar el mayor disgusto de la historia política de EE.UU.? […] Para ser exactos, hay que decir que según parece Clinton es quien ha recibido la mayoría de los votos. Puede que la victoria decisiva tenga que ver con las curiosas características de la política estadounidense, tales como el residuo del Colegio Electoral derivado de la fundación del país como alianza de estados

separados, con un sistema según el cual el más votado se lo lleva todo; el mecanismo de distritos electorales (cuya división se manipula a veces) que otorga mayor peso a los votos rurales (en elecciones pasadas y probablemente en esta también, los demócratas han sacado un amplio margen de mayoría en el voto popular, pero han obtenido una minoría de escaños); y la elevada tasa de abstención (normalmente cerca del 50% en elecciones presidenciales, incluida esta), entre otros factores. Un asunto que puede ser de gran importancia para el futuro es que Clinton ganó holgadamente en la franja de edad 18-25, y Sanders tenía todavía más apoyo. La relevancia de este hecho la determinará el tipo de futuro al que se enfrente la humanidad. De acuerdo con la información actual, Trump ha roto todos los récords en cuanto al apoyo recibido de votantes blancos, de clase trabajadora y clase media-baja, con una renta entre 50.000 y 90.000 dólares, de zonas rurales y suburbanas, y en particular de aquellos que carecen de una educación universitaria. A lo largo y ancho de occidente, estos grupos comparten su cabreo contra el poder establecido, como también ha demostrado el imprevisto voto en favor del brexit y el colapso de los partidos de centro en Europa continental. Estas personas cabreadas y resentidas son víctimas de las políticas neoliberales de la gene-

ración anterior, de las políticas que describió en su declaración frente al Congreso el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, conocido como San Alan dentro de la profesión económica, hasta que se desplomó en 2007-2008 la economía milagrosa que supervisaba y que de paso amenazó con colapsar la economía mundial. Como Greenspan explicó durante sus días de gloria, sus éxitos en gestión económica se basaban mayormente en “hacer crecer la inseguridad entre los trabajadores”. Los obreros intimidados no piden aumentos salariales, prestaciones o seguridad, sino que se contentan con salarios estancados y menores prestaciones, algo que según los estándares neoliberales significa una economía saludable.

“La Agencia del Medio Ambiente le dice que no puede pescar, pero no elimina las plantas químicas. Estas son las vidas de los votantes de Trump”

“Es posible que Europa se distancie de los EEUU de Trump”

Los trabajadores que han sido objeto de estos experimentos basados en teorías económicas no están particularmente contentos con el resultado. Para empezar, no saltaban de alegría cuando en 2007, en la cúspide del milagro neoliberal, los salarios reales de los trabajadores no relacionados con labores de supervisión eran más bajos que en años anteriores, o cuando los salarios reales de los trabajadores masculinos estaban en niveles de la década de 1960, pero mientras tanto la minoría en lo más alto de la escala, un minúsculo 1%, se llenaba los bolsillos con ganancias espectaculares. No como resultado de las fuerzas del mercado, de sus logros o de sus méritos, sino más bien de decisiones políticas concretas, como describe con acierto el economista Dean Baker en su último trabajo recientemente publicado. El destino del salario mínimo ilustra perfectamente lo que ha estado sucediendo. Durante los períodos de crecimiento elevado e igualitario de las décadas de los 50 y 60, el salario mínimo, que fija el salario de base para otros salarios, estaba alineado con la productividad. Eso se terminó con la llegada de la doctrina neoliberal. Desde entonces, el salario mínimo se ha estancado (en valores reales). De haber continuado como hasta entonces, estaría probablemente cerca de los 20 dólares por hora. Sin embargo, se considera una revolución política subirlo a 15 dólares.

A pesar de lo que se dice acerca del pleno empleo, la población económicamente activa está por debajo de la media de años anteriores. Para la clase trabajadora, no es lo mismo un trabajo estable en una fábrica, cobrando salarios según convenio y con las correspondientes prestaciones, como sucedía en años anteriores, que un trabajo temporal e inseguro en algún puesto del sector servicios. Aparte de los salarios, las prestaciones y la seguridad, hay una pérdida de dignidad, de esperanza en el futuro, del sentimiento de que este es un mundo al que pertenezco y que valora el papel que represento. El impacto de todo esto queda perfectamente reflejado en el iluminador retrato que hace Arlie Hochschild de un bastión de Trump en el Estado de Louisiana, donde vivió y trabajó durante muchos años. Utiliza la imagen de una fila en la que los residentes están de pie esperando avanzar a medida que trabajan duro y respetan los valores convencionales, pero que ven cómo su posición en la fila se ha parado. Delante de ellos hay cierta gente que se adelanta, aunque esto no provoca un gran malestar, porque esta es la american way de (supuestamente) recompensar el mérito. Lo que provoca un verdadero malestar es ver lo que sucede más atrás, porque creen que les están adelantando personas que no se lo merecen y que no respetan las reglas, gracias a la

N


O P

financiación de programas gubernamentales que ellos consideran, por error, diseñados para beneficiar a los afroamericanos, a los inmigrantes y muchos otros grupos que ellos a menudo desprecian. Las fabricaciones racistas de Reagan exacerbaron el problema con sus declaraciones sobre reinas del bienestar (negros, se sobreentiende) que roban el dinero que las personas blancas ganan con el sudor de su frente, y otras fantasías. En ocasiones, no explicar las cosas, una muestra de desprecio en sí misma, desempeña un papel importante en el fomento del odio contra el gobierno. Un día conocí en Boston a un pintor de casas que se había vuelto en contra del malvado gobierno porque un burócrata de Washington, que no sabía nada de pintura, había organizado una reunión con los contratistas de pintura de la zona para informarles de que a partir de ese momento no se podía usar más la pintura de plomo, la única que funciona, como todos sabían, pero el tipo del traje era incapaz de comprenderlo. Eso hizo que su pequeño negocio se fuera al garete y le obligó a pintar casas por su cuenta con materiales de calidad inferior que las élites del gobierno le habían obligado a utilizar. En ocasiones, hay razones reales de que existan estas actitudes hacia la burocracia gubernamental. Hochschild describe a un hombre cuya familia y amigos sufren los efectos letales de la contaminación química, pero que desprecian al gobierno y las “élites liberales” porque para él la Agencia de Protección del Medio Ambiente significa un tipo ignorante que le dice a él que no puede pescar, pero que no hace nada para eliminar las plantas químicas. Estos son solo algunos ejemplos de las vidas reales de aquellos que apoyan a Trump, aquellos a los que se ha hecho creer que Trump haría algo para remediar su difícil situación, aunque una somera mirada a sus propuestas fiscales y a sus otras propuestas demuestre completamente lo contrario, y represente una difícil tarea para los activistas que esperan evitar lo peor y conseguir los cambios que desesperadamente se necesitan.

INIÓ

“La revolución política por la que abogaba Sanders, con razón, no hubiera sorprendido a Eisenhower” Las encuestas a pie de urna revelan que el ferviente apoyo a Trump se inspira principalmente en la creencia de que representa el cambio, mientras que a Clinton se la veía como la candidata que perpetuaría su malestar. El “cambio” que probablemente traerá Trump será dañino o peor, aunque es comprensible que las consecuencias sean menos evidentes para las personas aisladas de esta sociedad atomizada que no disponen de medios asociativos (como los sindicatos) que puedan educarlos y organizarlos. Este aspecto es fundamental para entender la diferencia entre la desesperación actual y las actitudes mayoritariamente esperanzadas que tenía mucha gente que lo estaba pasando peor económicamente durante la Gran Depresión de la década de 1930. La victoria de Trump también se debe a otros factores. Algunos estudios comparativos demuestran que las doctrinas sobre la supremacía racial blanca han calado más profundamente en la cultura estadounidense que en Sudáfrica, y todos sabemos que la población blanca es cada vez menos numerosa. En diez o veinte años, las previsiones indican que los blancos representarán una minoría dentro de la clase trabajadora y, poco tiempo después, una minoría dentro de la población en general. También piensan que el éxito de las políticas identitarias va en contra de la cultura tradicional conservadora, porque las élites que las promulgan no hacen sino despreciar a los “trabajadores, patriotas y devotos estadounidenses [blancos] con auténticos valores familiares”, que ven como el país que conocieron se desvanece delante de sus ojos. […] El Partido Demócrata dejó realmente de preocuparse por la clase trabajadora hacia la

década de 1970, y desde entonces ha sido relegado a engrosar las filas de su acérrimo enemigo, que por lo menos pretendía hablar el idioma de la gente, como por ejemplo cuando Reagan se mostraba campechano haciendo bromitas y comiendo golosinas, o cuando se cultivaba la imagen de George W. Bush como un tipo normal que podrías encontrarte en un bar, que amaba limpiar su rancho de matojos a 40 ºC de temperatura y que tanto se equivocaba con las palabras (lo cual es seguramente una fabricación, ya que dudo que hablara así en la Universidad de Yale), y ahora Trump, que da voz a personas con reivindicaciones legítimas, a gente que no solo ha perdido sus trabajos, sino

que ha perdido su autoestima, y que denigran al gobierno porque sienten (con razón) que los han perjudicado. Uno de los grandes logros del sistema de adoctrinamiento ha sido que la rabia contra el sector empresarial se ha encauzado hacia el gobierno que implanta los programas, que a su vez diseña el sector empresarial. Como por ejemplo cuando se habla de los acuerdos excesivamente proteccionistas que defienden solo los derechos de las empresas y de los inversores, y que los medios y sus comentaristas constante y equívocamente describen como “acuerdos de libre comercio”. Hasta cierto punto, y con todos sus defectos, el gobierno

está bajo la influencia y el control del pueblo, pero este no es el caso del sector empresarial. Para el mundo empresarial, es sumamente beneficioso alimentar ese odio hacia los burócratas gubernamentales y alejar así de las personas la idea subversiva de que el gobierno debe convertirse en un instrumento que respete la voluntad popular, un gobierno de, por y para el pueblo. ¿Representa Trump un nuevo movimiento en la política estadounidense?, o el resultado de estas elecciones ¿es simplemente una muestra del rechazo hacia Hillary Clinton por parte de los votantes que odian a los Clinton y están hartos de la “política de siempre”? Esto no es nuevo, ni mucho menos. Ambos partidos políticos se han desplazado hacia la derecha durante el período neoliberal. Los nuevos demócratas actuales son más o menos los que solían ser conocidos como los republicanos moderados. La “revolución política” por la que abogaba Bernie Sanders, con toda la razón, no hubiera sorprendido mucho a Dwight Eisenhower. Los republicanos se han esforzado tanto en servir a los ricos y al sector empresarial que no podían pretender que los votaran por sus programas actuales, por eso han decidido movilizar a los sectores de la población que siempre estuvieron ahí, pero que nunca fueron una fuerza política organizada: evangélicos, nativistas, racistas y las víctimas de toda forma de globalización diseñada para poner a los trabajadores de todo el mundo a competir los unos con los otros, mientras que se protegía a los privilegiados y se debilitaba el recurso legal y los otros medios que no solo proporcionaban a los trabajadores un cierto grado de protección, sino también una forma de influenciar el proceso de toma de decisiones en los sectores público y privado, tan estrechamente vinculados, sobre todo mediante sindicatos eficaces. En las primarias republicanas recientes hemos visto las lógicas consecuencias. Todos los candidatos que han surgido de las bases: Michele Bachmann, Herman Cain o Rick Santorum, eran tan extremistas que la clase dirigente republicana tuvo que emplear todos sus recursos para conseguir vencerlos. La dife-

N


O P

INIÓ

rencia con respecto a 2016 es que la clase dirigente, muy a su pesar, esta vez no lo ha conseguido, como hemos podido comprobar. Merecidamente o no, Clinton representaba las odiosas y temidas políticas, mientras que a Trump se lo veía como el símbolo del cambio. Averiguar qué tipo de cambio requería de un análisis detenido de sus verdaderas propuestas, y esto por lo general ha estado ausente de la información que ha llegado al público. La campaña misma fue admirable en cuanto a su maestría para evitar ciertos asuntos, con la mayoría de los comentaristas de la prensa acatando, y para defender la idea de que la verdadera objetividad significa limitarse a informar con precisión sobre lo que pasa en el círculo político de Washington, sin aventurarse mucho más allá. A raíz del resultado, Trump declaró que “representaría a todos los estadounidenses”. ¿Cómo va a conseguirlo cuando el país está tan dividido y él ya ha declarado sentir un odio visceral por muchos grupos de EE.UU., entre ellos las mujeres y las minorías? ¿Ve alguna similitud entre el ‘brexit’ y la victoria de Donald Trump? Sin duda alguna hay muchos parecidos con el brexit, y también con el ascenso en Europa de los partidos ultranacionalistas de extrema derecha, cuyos líderes se apresuraron a felicitar a Trump tras su victoria, porque lo ven como uno de ellos: Nigel Farage, Marine Le Pen, Viktor Orban y otros como ellos. Estos acontecimientos dan bastante miedo. Si observamos los sondeos en Austria y Alemania, es imposible que no evoquen desagradables recuerdos en aquellos que se acuerden de la década de 1930, y más aún en aquellos que fueron testigos directos de esa época, como yo cuando era niño. Todavía recuerdo cuando escuchaba los discursos de Hitler, sin entender ninguna de las palabras, pero solo su tono y la reacción de la gente ya eran bastante sobrecogedores. El primer artículo que recuerdo haber escrito data de febrero de 1939, tras la caída de Barcelona, y era sobre el avance de la plaga fascista, que parecía inexorable. Por una extraña coincidencia, mi mujer y yo estábamos

en Barcelona cuando nos enteramos de los resultados de las elecciones presidenciales de 2016. En relación a cómo Trump será capaz de manejar lo que ha puesto de manifiesto, no creado, sino puesto de manifiesto, es imposible saber. Quizá su característica más notable sea la imprevisibilidad. Gran parte dependerá de las reacciones de aquellos que se horroricen con lo que haga y de la visión que ha proyectado, por llamarla de alguna manera. Trump carece de ideología política alguna que guíe su opinión con respecto a asuntos económicos, sociales y políticos, pero aun así se pueden apreciar en su comportamiento claras tendencias autoritarias. En ese sentido, ¿cómo de ciertas cree que son las acusaciones sobre la posibilidad de que Trump represente la aparición de un ‘fascismo amable’ en EE.UU.? Durante muchos años he estado escribiendo y hablando sobre los peligros del ascenso de un ideólogo honesto y carismático en EE.UU., alguien que pudiera explotar el miedo y la rabia que llevaba tanto tiempo gestándose en una gran parte de la sociedad, y que pudiera redirigirla de los verdaderos culpables del malestar hacia otros objetivos más vulnerables. Sin duda, eso podría terminar en lo que el sociólogo Bertram Gross llamaba fascismo amable en un pertinente estudio que escribió hace 35 años. No obstante, para que eso ocurra hace falta que surja un ideólogo honesto, al estilo de Hitler, y no alguien cuya única ideología reconocible es YO. Sin embargo, los peligros son reales desde hace muchos años, quizá más todavía a la luz de las fuerzas que Trump ha desatado. Con los republicanos en la Casa Blanca, aunque también con el control de ambas cámaras y de la futura composición de la Corte Suprema, ¿a qué se parecerá EE.UU. durante los próximos cuatro años? Casi todo depende de sus nombramientos y de su círculo de asesores. Los primeros indicios no son muy alentadores, por decirlo suavemente. La Corte Suprema estará en manos de personas que durante muchos años han de-

mostrado ser reaccionarios, y las consecuencias son bastante predecibles. Si Trump llega hasta el final en su intento de establecer programas fiscales al estilo de Paul Ryan, los beneficios para los muy ricos serán extraordinarios: según estimaciones del Centro de Políticas Tributarias habrá una reducción de más del 14% para el 1% más rico y una reducción significativa más general para aquellos en el extremo superior de la escala de ingresos, pero prácticamente ninguna rebaja tributaria para los demás, que además tendrán que soportar nuevas cargas. El respetado redactor económico del inancial Times Martin Wolf escribió que “las propuestas tributarias harían llover los beneficios para los estadounidenses que ya son ricos como el Sr Trump”, mientras que los demás se quedarán en la estacada, y entre ellos estará, por supuesto, su electorado. La reacción inmediata del mundo empresarial evidencia que Big Pharma, Wall Street, la industria armamentística, la industria energética y demás instituciones maravillosas anticipan un futuro muy brillante.

“En los 50 y los 60, el salario mínimo, base para otros salarios, estaba alineado con la productividad. Eso se terminó”

Puede que uno de los acontecimientos positivos sea el programa de infraestructuras que Trump ha prometido, aunque escondiendo (con la ayuda de muchos reporteros y comentaristas) que se trata básicamente del programa de estímulo de Obama, que tanto habría beneficiado a la economía y a la sociedad en general, pero que fue cortado de raíz por el Congreso republicano bajo el pretexto de que haría saltar el déficit por las nubes. Sin embargo, mientras que esa acusación era errónea en su momento, teniendo en cuenta

los bajos tipos de interés, es completamente válida para el programa de Trump, que vendrá acompañado de radicales recortes tributarios para los ricos y el sector empresarial, y de un mayor gasto en el Pentágono. Sin embargo, hay una salida a todo esto, y la facilitó Dick Cheney cuando explicó al secretario del Tesoro durante el gobierno de Bush, Paul O’Neill, que “Reagan demostró que

brexit. Puede que eso resulte en que Europa aumente sus esfuerzos para reducir tensiones, y quizá para avanzar en algo parecido a la visión que Mijaíl Gorbachov tenía sobre un sistema de seguridad eurasiático sin alianzas militares, que EE.UU. rechazó en favor de una expansión de la OTAN. Esa es la misma visión que Putin revivió hace poco, aunque no podemos saber si iba en serio, puesto que su gesto

los déficits no tienen importancia”, pero los déficits que creamos nosotros los republicanos para obtener mayor apoyo popular, y que luego dejamos a otros, de preferencia los demócratas, para que más o menos lo arreglen. Esta estrategia puede que funcione, al menos durante algún tiempo. Sobre las consecuencias para la política exterior todavía hay muchas preguntas, y la mayoría sin respuesta. Trump y Putin se admiran mutuamente. Entonces, ¿qué probabilidad hay de que asistamos a una nueva era en las relaciones entre Rusia y EE.UU.? Una posibilidad alentadora es que puede que se reduzcan las peligrosas y cada vez mayores tensiones en la frontera con Rusia, aclaro, “la frontera con Rusia”, no la frontera con México. He ahí un asunto que no podemos tratar aquí. También es posible que Europa se distancie de los EE.UU. de Trump, como ya han sugerido la canciller Merkel y otros mandatarios europeos, y de la opinión británica sobre el poder de EE.UU., como consecuencia del

fue desestimado por completo. La política exterior de un gobierno dirigido por Trump, ¿será más o menos militarista de lo que hemos visto en los gobiernos anteriores de Obama o incluso de George W. Bush? Dudo que alguien pueda contestar a eso con un alto grado de confianza. Trump es demasiado imprevisible. Existen demasiadas preguntas sin respuesta. Lo único que se puede decir es que la movilización y el activismo popular, debidamente organizados y conducidos, pueden conseguir grandes cambios. No debemos olvidar lo mucho que está en juego.

Esta conversación se publicó originalmente en Truth Out.T raducción de Álvaro San José.

N


4 ‘Vértigo. De entre los muertos

COLABORACIONES

4 Trastornos del aprendizaje: Dislexia


COL A BO

RAC I

VÉRTIGO. DE ENTRE LOS MUERTOS

O

ALFONSO LÓPEZ BARREDO

E

mpezaré diciendo que este artículo puede contener algún spoiler. A pesar de ello, creo que lo que voy a contar no estropeará la película a aquellos que, increíblemente, no la hayan visto aún. Sin embargo no estoy seguro de que puedan entender cabalmente algunas de las cosas de las que voy a hablar sin ver la película previamente. Así pues, está es mi recomendación: si estás leyendo esto y no has visto Vértigo, haz el favor de rellenar inmediatamente ese vacío de tu cultura. Los aficionados al cine de mi generación vimos Vértigo por la tele. Todos el mismo día. Fue durante los 80. Pilar Miró era la directora de Televisión Española y en aquel tiempo aún se podía poner cine clásico en la primera cadena y en prime time. Yo recuerdo muy bien que me sorprendió la película, recuerdo que hablé de ella con mis compañeros de facultad al día siguiente y todos coincidimos en que había algo raro. Entonces no supimos explicarnos muy bien de qué se trataba. Nuestras referencias en la época eran las viejas películas del oeste o de aventuras que pasaban por la tele en vaca-

ciones, los espagueti westerns rodados en los 60 y 70 y, en los años de universidad, todo aquel cine francés con el que nos aburríamos mortalmente mientras poníamos cara de intelectual comprometido. Nada de eso nos ayudó entonces a valorar Vértigo. Nos dimos cuenta de que Hitchcock te desvela el misterio cuando aún falta un buen rato de película. Lo hace sin disimulos, abiertamente. No supimos entonces entender por qué. Vértigo comienza como una película policiaca, después parece que se adentra en el mundo de lo sobrenatural y más tarde un giro de guión hace que toda

la trama cobre una nueva luz. Solo por eso ya sería una gran película. Pero hay algo más. Algo que la hace muy especial en el cine de Hitchcock: es una historia de amor trágico. Comienzo con los spoilers: Vértigo es la historia de un hombre que cree ver morir a la mujer que ama y que se empeña en devolverla a la vida encarnada en otra mujer. Aunque no es otra sino la misma mujer. Si te ha costado entender la última frase puedes optar por seguir mi modesto consejo del final del primer párrafo. Continuamos: La cuestión es que Hitchcock decide informar al espectador de que se trata de la misma mujer y de que todo ha sido un engaño media hora antes de que la película termine.

¿Por qué lo hace? Vamos a intentar explicarlo. Desde luego fue ese adelanto en la información lo que nos pareció extraño en la película cuando la vimos por primera vez. Hitchcock tenía dos opciones: la primera era hacer una película de misterio con sorpresa final. Para ello solo debía ocultar la información al espectador, que pensaría, al igual que el personaje de James Stewart, que éste había encontrado otra mujer con cierto parecido con la anterior y que se empeñaba en acentuarlo. Al final se hubiera desvelado el misterio sorprendiendo al público (con un peligro añadido: que el espectador se huela el desenlace). Pero Hitchcock no es el mago de la sorpresa sino del suspense. Y el suspense consiste en que el espectador sepa más que el protagonista de la película. Esa es la segunda opción, la elegida por Hitchcock. Veamos por qué lo hace. Es muy conocido el ejemplo de la escena con dos hombres hablando sentados a una mesa bajo la cual hay una bomba que estallará en cinco minutos. Si la existencia de la bomba no es conocida por el espectador tendremos cinco minutos de aburrimiento

N

ES


COL A BO

RAC I

O

y un segundo de sorpresa. Si informas al público de la situación lo que tenemos son cinco minutos de suspense. En el caso de Vértigo, el suspense se lleva al extremo. Mucho antes del final de la película, Hitchcock informa a los espectadores del engaño. Y, por otro lado, todos los protagonistas de la ficción conocen igual-

mente la situación. Todos excepto el personaje principal. Esto hace que nos identifiquemos extraordinariamente con él. Sabemos que ha sido engañado. Lo vemos en su intento desesperado, patético, de traer a una mujer de entre los muertos; de volver a la vida a una mujer que en realidad no existió haciendo desaparecer de paso a la que tiene delante de él, que existe y además le ama. El truco de Hitchcock, el darnos la información que Stewart no tiene, acentúa extraordinariamente nuestra empatía hacia el personaje, convirtiendo el último tramo de la película en algo parecido a la filmación de una pesadilla. No desvelaremos el final de la película. Sí diremos que Vértigo es la prueba tangible de que Hitchcock es muchísimo más que un director comercial que fabricaba películas al gusto del público. Lo cual no quiere decir que su cine no sea comercial (casi siempre lo fue), ni que no le agradara el éxito popular (era para él una prioridad). Sin embargo nunca trató al público como si fuera estúpido. Por ello la mayoría de sus películas crecen con el paso de los años. Vértigo se presentó a concurso en el festival de cine de San Sebastián en 1958. El propio Hitchcock pasó unos días en la ciudad con su mujer haciendo un exhaustivo recorrido por sus restaurantes. El jurado del festival tuvo delante una obra que hoy todo el mundo considera una de las cumbres del cine. Pero dieron la palma de oro a una comedia polaca dirigida por un tal Tadeusz Chmielewski. En mi opinión este hecho no apoya la relatividad de la belleza artística sino la incompetencia de los jurados de los premios cinematográficos.

N

ES


COL A BO

RAC I

AG1. Trastornos del aprendizaje: Dislexia

O

Por Elisa Saiz del Río 1. Implicaciones de la dislexia en el aula escolar: La dislexia es la dificultad para aprender a leer de forma fluida a pesar de ser personas inteligentes, con motivación y escolarización normales. Según el vídeo Trastornos del Aprendizaje, se trata de un trastorno de la lectura que suele identificarse primeramente en el ámbito escolar y familiar. Las intervenciones que pueden ayudar y erradicar este trastorno son llevadas a cabo por profesionales de la educación, salud mental, médicos y familias. Para que exista una implicación escolar, el equipo docente debe conocer los errores frecuentes que cometen los estudiantes disléxicos: lectura por debajo del nivel esperado, falta de compresión, omisiones, sustituciones, adicciones o inversiones de letras o sílabas, así como unión y fragmentación inadecuada de palabras, rectificaciones, invenciones, vacilaciones y saltos de línea en la lectura. Esto se debe a que la dislexia se basa en un déficit fonológico que provoca una dificultad para asociar cada letra escrita con su correspondiente sonido, tal y como se señala en el vídeo Palabras al Viento. Entre las implicaciones de la dislexia en el aula escolar para evitar, en la medida de lo posible, el fracaso escolar y su repercusión en el desarrollo emocional, encontramos: • Poner en conocimiento del alumno que se conoce el trastorno y que se hará lo posible por remediarle. • Poner en conocimiento del orientador y psicólogo del centro la situación del alumno. • Pronunciar correctamente y realizar repeticiones fluidas. • Profundización y ampliación de vocabu-

lario. Existen estudios que demuestran que las palabras facilitan nuestros procesos de pensamiento y el vocabulario contribuye a que la lectura sea efectiva. • Intervenir en las dificultades de decodificación y reconocimiento de palabras, animando al alumno a que pregunte todo lo necesario, creando un clima de respeto y confianza en el aula. • Comprobar que el alumno comprende las tareas escritas encomendadas. Debemos ser claros en la descripción de los enunciados y asegurarnos personalmente de ello en sus deberes, pruebas y exámenes. • Ofrecer la posibilidad de realizar exámenes orales. • Mantener el contacto con las familias. Introducir a los tutores legales en la problemática y búsqueda de soluciones. Ofrecer información sobre las posibilidades (ej. Programa RAVEO). • Hacer uso de los medios informáticos necesarios que faciliten su comprensión: grabaciones, calculadora, etc. • Tratar de evitar la lectura en público con textos largos y atender a su estado emocional. • Enseñar al alumno nuevas técnicas de estudio a través de esquemas, notas conceptuales, etc. • Destacar los aspectos positivos de su labor, aprendizaje y evolución. • Tener en cuenta las dificultades que presenta este trastorno a la hora de realizar las correcciones de una prueba escrita. • Escuchar sus sentimientos. • Presentar más tiempo en el desarrollo

de actividades. • Realizar ejercicios de actividad mental (atención y memoria), perceptivos (organización y agrupación), de lenguaje (definir y nombrar) y lectura. • Las valoraciones escritas ayudan si van acompañadas de una valoración oral. Es fundamental valorar el progreso. • Establecer metas reales y alcanzables. • Fomentar la organización de las tareas, deberes y estudio. Fomentar el uso de agendas y la planificación diaria y semanal. • Facilitar los apuntes y anotaciones en la medida de lo posible. Escuchar, copiar y comprender simultáneamente resulta un sobreesfuerzo. Entregar fotocopias siempre que sea posible. • Situar al alumno en las primeras filas para prestarle una mayor atención y ayuda. • El método global de aprendizaje en la lectura no es suficiente, debemos atender a sus necesidades y derivar al alumno determinadas horas semanales a clases específicas que refuercen y mejoren sus capacidades. Del mismo modo, recomendaremos la lectura repetida en la ejecución de los deberes, para mejorar la familiaridad con los textos y mejorar la fluidez oral. • Los esfuerzos realizados en las tareas escolares provoca más fatiga en estos estudiantes. Las faltas de atención deben ser corregidas teniendo en cuenta está situación. Estas implicaciones varían en función de la edad, salud e historia del niño, así como del tipo y estado del trastorno, las características de la persona y la participación y expectativas familiares.

N

ES


COL A

2. ¿Qué consecuencias puedes prever va a tener un niño disléxico a nivel escolar y social?

BO

RAC I

Consecuencias específicas de la dislexia. Como resultado del trastorno el niño presenta dificultades en el silabeo y compresión oral, no progresa en el grafismo (a menudo infantil e irregular), hace inversiones (en letras números, palabras o frases), tiene dificultad para automatizar la lectura y escritura, y lleva a cabo sustituciones y omisiones de letras y sílabas. Desinterés. El sobreesfuerzo provocado por el trastorno de la lectura provoca que el alumno se fatigue. Su atención y concentración se ven mermadas en las clases. Se siente inseguro y demuestra una falta de interés y motivación. Como consecuencia rechaza la realización de actividades. Esto favorece la aparición de conductas disruptivas.

Posición inicial de familias y profesores. Es habitual que se crea que las consecuencias del fracaso escolar provocadas por las dificultades que presenta este trastorno estén relacionadas con un retraso evolutivo o intelectual. El alumno/ hijo se reprocha y es reprochado. Es frecuente acudir a consideraciones como: vago, lento, trasto, tonto o descuidado. Si hay un desconocimiento del trastorno, padres y profesores creen que esa conducta se debe al desinterés y proceden a la presión del niño para conseguir un mayor esfuerzo. Inadaptación. Normalmente estos alumnos se culpan de sus dificultades, aun creyendo que son más inteligentes que otros compañeros (su CI puede ser

incluso más alto que el de la media). Se sienten frustrados al no alcanzar sus mismos objetivos. Se consideran tontos y no capaces, y a menudo son excluidos del grupo. Otras veces, son ellos quienes se excluyen del grupo de iguales para estar con otros más jóvenes, con quienes no temen sentirse en ridículo si comete un error. Imagen personal, estrés, ansiedad y depresión. Su autoestima se ve mermada por el fracaso escolar y su consiguiente sentimiento negativo. Existe una absoluta falta de confianza en sus esfuerzos y capacidades, y una elevada frustración en cada etapa educativa. Presentan estados de depresión, así como pensamientos nocivos sobre sí mismos (“soy tonto”,

“soy inferior”, “si consigo aprobar será porque tengo suerte”, “no sirvo”, “no puedo”, “soy incapaz”). Disfrutan menos de las experiencias en todos los ámbitos y presentan dificultades para imaginar su futuro lejos del dolor y el fracaso. Véanse las atroces expectativas comunicadas por el actor disléxico Gabino Diego al hablar de sus expectativas de futuro siendo un niño: “Creía que todo me salía mal (…) si no hubiese tenido esta oportunidad creo que vendería droga”. Inestabilidad emocional. Las reacciones más comunes que puede presentar un niño con trastorno de la lectura o dislexia son: irritabilidad, insomnio, falta de apetito, timidez, susceptibilidad, indiferencia, aparente pereza, nervios y otros hábitos,

como morderse las uñas. Todos ellos relacionados con las consecuencias anteriormente citadas. Es fundamental atender a estas consecuencias, ya que pueden ser al mismo tiempo causa y efecto de trastornos de aprendizaje. Posición de familias y profesores durante el tratamiento del trastorno. Como consecuencia del conocimiento el profesor va a tener una sobrecarga de trabajo, puede existir una perturbación del ambiente y un abandono relativo del resto de estudiantes o el disléxico a medida que avancen los meses. En relación a la familia, en conocimiento del trastorno puede conllevar ansiedad y angustia de los progenitores, un abandono relativo de otros hijos y perturbación familiar.

O

N

ES


COL A BO

RAC I 3. ¿Qué recursos podemos encontrar en la legislación vigente? Actualmente podemos encontrar una regulación de amparada en las siguientes Leyes y/u Órdenes: Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa. En el artículo 1.18 se habla de los programas de mejora del aprendizaje y del rendimiento, que reemplazan a los programas de diversificación curricular anteriores ubicados en el artículo 27 de la LOE. Dichos programas se centran en el 2º curso de la E.S.O. y hablan de una metodología específica a través de una organización de

Bibliografía:

contenidos, actividades prácticas y, en su caso, de materias diferente a la establecida con carácter general, con la finalidad de que los alumnos puedan cursar el cuarto curso por la vía ordinaria y obtengan el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Siendo posible proponer a los tutores legales la incorporación a un programa de mejora del aprendizaje con dicho fin. ORDEN DE 18 DE JUNIO DE 1999, por la que se regula la atención a la diversidad en Educación Secundaria Obli-

gatoria en la CV. DOGV 29/06/1999. Según dicha orden la consejería competente en materia de educación incluirá, entre las medidas de atención a la diversidad, programas de diversificación curricular para que el alumnado que lo requiera, tras la oportuna evaluación, pueda alcanzar los objetivos de la etapa y el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, con una metodología específica a través de una organización de contenidos, actividades prácticas y materias diferente a la establecida con carácter general.

http://www.madridconladislexia.org/guia-de-dislexia-para-educadores/ http://www.fetb.org/recerca-i-publicacions/introduccion-a-la-dislexia.htm http://www.psicopedagogia.com/dislexia-hoy http://www.centrodesicologiavirtual.com/cpv/dislexia2.htm Vídeos: Trastornos del Aprendizaje, Desarrollo cerebral y Trastornos del Aprendizaje, Consecuencias del fracaso docente en los niños con dislexia, Palabras al Viento. Artículo científico: Nuevos aportes a la intervención en las dificultades de lectura. De Víctor Santiuste Bermejo, Carmen López Escribano.

O

N

ES


L

A S

LET

Las Letras

R

AS


L

A S

LET

ñ

La última noche

La luna llena brillaba sobre él. Era una noche tranquila en el monte, y él se entretenía agitando sus brazos al compás de las ráfagas de viento, oyendo a los animales y mirando al cielo. No hacía demasiado frío, pero notaba que cada vez hacía menos esfuerzo por moverse, ya que el viento lo hacía por él. Alegremente pensaba en sus amigos, que le acompañaban y llevaban toda la vida junto a él. Nadie decía nada. Tras tanto tiempo parado en el mismo lugar, notó cómo una luciérnaga le subía por el cuerpo, posándose allí para dormir. Él estaba en paz, y no quería molestar a la luciérnaga, así que dejó de agitarse y trató de dormir, aunque no pudo, pensando en que pronto echaría de menos todo aquello; era 20 de diciembre, y toda la gente del pueblo pensaba en la Navidad y hacía preparativos, pero él no quería saber nada de esa fiesta, ya que la encontraba desoladora al no saber ni si tenía familia, y le resultaba horrible para aquellos que se veían forzados a participar en ella. Aquella tarde había fingido estar a sus cosas mientras unos leñadores le tocaban y hablaban de que se lo llevarían, del tiempo y otras cosas que no le importaban. Esto le inquietó, porque unos días antes, esos mismos pueblerinos se habían llevado a un amigo y le daba miedo lo que pudiese pasarle ahora, tanto a él como al resto, ya que además de ser sus amigos, le daban calor en esas noches invernales. Dejó de pensar en ello para calmarse y volvió a concentrarse en los ruidos del bosque y en la luciérnaga que le había elegido como cama aquella noche. Tenía miedo por el día siguiente, pero se tranquilizó al ver unas ardillas corretear por allí. El 21 de diciembre, amaneció en pánico tras oír un muy fuerte ruido y sentir un intenso dolor; vio a los leñadores, comenzó a temblar y se agitaba tanto que se le cayeron un montón de hojas. Los leñadores seguían cortando su tronco con la motosierra, y él sentía su corteza resquebrajándose y cómo su tronco iba inclinándose, y para distraerse de aquella horrible situación, justo antes de romperse y golpear el suelo, pensó en que al menos, su última noche de vida había sido tranquila. Texto: Camila Expósito Ilustración: Eduardo Ramírez

R

AS


L

A S

LO QUE ESCONDE LA OSCURIDAD

LET

(Extracto del diario personal de Charles W. Irvin, fallecido el 4 de octubre de 1932 en Providence, Rhode Island)

Recuerdo que, hastiado de tanta estupidez, abandoné la cena diciendo que necesitaba ir a tomar el aire. Por lo que me alejé cruzando el jardín trasero, que llevaba directamente al bosque, dejando a mis espaldas aquella robusta casa victoriana de casi medio siglo de antigüedad. Debí de advertir que nada bueno me esperaba, pero no fui consciente de ello hasta más adelante. Simplemente me moví errante, zigzagueando entre los delgados y altos álamos, cuyas coronas formaban lo que era el espeso y húmedo manto del bosque nocturno. Absorto en mis pensamientos continué caminando por la loma escarpada, sin percatarme de que los zapatos y el bajo de mis pantalones se habían embarrado y raido por el roce contra los matorrales. Pronto perdí la noción

del tiempo, me había dejado llevar por la mística del bosque y no me di cuenta de que me había adentrado en un lugar ignoto de aquel arcano valle. Todo en aquel lugar silencioso era muy antiguo, anterior al hombre. Los retorcidos insectos y artrópodos de repugnantes formas invertebradas trepaban por los árboles y se escondían temerosos de mis pisadas. Delante de mí se abría un solitario sendero. Fácilmente advertí que no se trataba de un trabajo del hombre, sino que estaba provocado por alguna pesada criatura que había ido arrastrándose. Lo primero en que pensé fue en un colosal lobo herido, pues no había osos ni otros grandes mamíferos en esa zona, al menos que yo supiese. Ignorante me adentré en el camino, donde los

árboles se cerraban a mi paso, estrechando el oscuro sendero. El único sonido que se escuchaba era el de mis zapatos contra las hojas muertas y las ramitas caídas. Hacía rato que había olvidado el motivo por el que me había ausentado de la cena, lo que ahora me movía a seguir era el afán de exploración y descubrimiento congénito del ser humano. Mi peculiar aventura me llevó hasta un claro del bosque donde la pálida luz de la luna se derramaba sobre un pequeño estanque rodeado de hongos. La espesa agua reflejaba las estrellas que centelleaban allí arriba, en el firmamento, y los nenúfares se aglutinaban contra la orilla, donde había una solida roca bañada en liquen. Me acerqué a los nenúfares y me incliné para coger uno y observarlo con delicadeza. Recordé el loto azul egipcio con sus propiedades psicodélicas, y también recordé el loto hindú, que servía como base para figurar mándalas. En ambos casos, el loto era un símbolo de resurrección, de aquello que resurge de las espesas aguas. Seguí divagando con esos pensamientos durante un rato, hasta que oí un chapoteo tras la enorme piedra. Me acerqué, rodeando el estanque con cuidado, palpando la piedra

ñ para no tropezar. Aquello que vi me hizo soltar el nenúfar. Palidecí y proferí un grito de terror que sonó hueco. Como si las palabras se hubiesen atascado en mi garganta. Esa cosa era indescriptible desde un punto de vista racional. No era una forma creada para agradar al ojo humano ni posiblemente a ningún otro ser sobre la tierra, pues sobra decir que no provenía de este mundo. En un intento por definir lo indefinible diré que su cuerpo recortado en la oscuridad y semihundido en las aguas recordaba al de una terrible y gigantesca libélula atrofiada. Con retorcidos látigos por extremidades, los cuales serpenteaban sobre las aguas. Sus innumerables ojos parecían esmeraldas rodeadas por una tenue iridiscencia fluorescente. No alcancé a ver mucho más de aquella criatura de ébano que parecía susurrarme en un idioma milenario de sonidos chirriantes y caóticos, pues inmediatamente giré sobre mis propios tobillos y corrí, aplastando flores y hongos. Escape de ese ser cósmico augurando que nadie me creería, sabiendo lo que vendría después; la locura o la muerte. ¡Qué dañinas son las palabras para el sentido secreto de las cosas! ¡Qué necia y deformada suena la realidad al oído de los otros! Texto e ilustración: Eduardo Ramírez

“El universo no fue hecho a medida del hombre; hay criaturas ancestrales que viven desde hace eones y para quienes la Humanidad no es más que una mota de polvo suspendida en el Cosmos”.

R

AS


L

A S

LET

ñ Agua de Corconte: la verdad Se hablaba una vez, del origen del agua de Corconte. Las historias son muchas, pero nunca se sabrá cual es la cierta.* Unos dicen que proviene de una grieta en la montaña, creada hace muchos años por una bestia casi imaginaria, una especie de licántropo, pero hecho de piedra, el cual vivía en la cima de un árbol, que se distinguía de los demás por unas viscosas lianas hechas de la saliva que la bestia genera al ver pasar por debajo deliciosas presas. Otros piensan que se genera en un pantano subterráneo en el que las luciérnagas iluminan los nenúfares posado sobre el agua y a la gigantesca ballena que reina el sitio de la que se recoge el agua del chorro de agua que dispara con su agujero de respiración. Como éstas, hay muchas más historias, pero no contaré mas, porque no acabaría nunca. * Realmente todos sabemos que el agua lo vende un señor que lo saca del grifo de su casa, lo embotella y lo vende. Y no vive tan siquiera en Corconte, vive en Vozpornoche.

Texto e ilustración: Héctor Cedrún

R

AS


ñ

L

A S

LET

CAE LA LUNA LLENA

R

Amarillo: de día

Azul claro: narrador

Algo adentro me hacía correr a pesar de las heridas, que cada día se curaban un poco, o eso pensaba.

Se paseaba siguiendo un rastro que había sentido más temprano, al llegar cerca del arroyo pudo ver el venado que tranquilo tomaba algo de agua, era pequeño, pero servía, había pasado un mes desde la última vez que no salía, hacía un mes desde su última comida. Se preparó y con sumo cuidado se acercó a su presa, cuando esta, se agachó para un nuevo sorbo de agua, arrancó con furia y le atravesó la garganta. Inmediatamente, con el venado muerto, aulló con fuerza.

Me senté en una piedra cercana al río, miré con detenimiento lo que acababa de suceder, sabía que me iba a arrepentir más tarde. De nada sirvió la voz que dentro de mí me decía que no hiciera nada, que no me moviera, que me diera la vuelta y no recayera, que controlara al animal que llevaba dentro. Me había costado meses llegar a donde estaba, pero me encontraba de nuevo sentado en la misma piedra de siempre mirando a la luna, que aquella noche estaba preciosa.

No podía dormir, sin hambre, sin sed, sin nadie que le molestara. Aquel Lobo seguía sentado, sin dormir, sin descansar; al fondo pasó una sombra, que se adentraba en lo oscuro del bosque. La siguió sin pensar, ya no tenía nada que perder; ya lo tenía todo perdido... Siguió y siguió su rastro hasta acabar en su piedra, de nuevo.

Azul oscuro: primera persona

Esa noche lloró la luna, él miraba su reflejo en el agua. Se preguntaba cómo alguien podía convertirse en algo como él, alguien que no puede controlarse, que no se sacia, que ya nada le importa, era un asesino y le daban igual las consecuencias, él estaba en un sueño, su sueño. No escuchaba ni de lo que él mismo se pretendía salvar, y muy dentro de su ser sabía que, todo aquello le pasaría factura, pero él seguía mirando a aquella luna, enamorado, pensativo...

Seguí mirando la luna hasta que mi cuerpo no pudo más, hasta que me volví humano de nuevo y me desvanecí.Todo había terminado, sabía que yo también, acabé, acabé esa noche conmigo, pero me acompañaba la luna, que cayó conmigo, por lo menos no estaba solo.

Levante la mirada, era de día, nadie estaba a mi lado. Después de aquella noche, todavía tenía esperanza de que alguien viniera, solo para ver, solo para preguntar.., después mire mis brazos, estaban llenos de vías; mire hacia la ventana, estaba en un lugar conocido, al que odiaba. Después de esto, me vino un dolor casi insoportable a la cabeza, en ese momento entró mi hermana, con mirada esquiva y de decepción.Yo sabía que lo que había hecho no estaba bien, pero ésta era mi naturaleza, no podía esquivar más esa situación, me estaba volviendo loco, algo dentro de mí se moría por salir y acabé cayendo. Solo me miró, derramó una lágrima y se fue, sin mirar atrás. Yo quería gritarle para que se detuviese, pero la voz no salía de mí, sabía que ya estaba perdido, ya no podía controlar mis instintos animales, y tanto ella como yo lo sabíamos. Volví a mirar a la ventana y me di cuenta: la luna me había abandonado, pero esta vez, para siempre. Texto e ilustración: Celia Arroyo

CELIA ARROYO HERRERO

AS


4 Visita al museo de la Mina de Barruelo

ACTIVIDADES

4 L a cultura y el arte cl ásicos, por 2º ESO 4 Proyecto Europeo: I’m different, I’m succesful


AC

T IV IDA

E

l hecho que cambió radicalmente la historia de Barruelo y transformó una aldea de 37 habitantes en el que llegó a ser el mayor pueblo de la provincia de Palencia, fue el descubrimiento del carbón, que le convirtió en el pueblo pionero de la Minería Palentina.

D

VISITA AL MUSEO DE LA MINA DE BARRUELO 2º ESO

Ubicado en el edificio que albergó en su día las Escuelas Nacionales, posee más de 600 m2 de exposiciones, repartidos en tres plantas y nueve salas. No sólo se limita al mundo de la mina, sino que se ocupa de relatarnos la historia del carbón desde su nacimiento hasta el momento en que el hombre hace uso de él, así como los procesos que condicionan su localización y disposición en la corteza terrestre. Todo ello explicado de forma amena y cercana, a través de ordenadores de pantalla táctil, maquetas y vídeos, haciendo del Museo una exposición interactiva.

ES


AC

T IV

La cultura y el arte clásicos vistos por los alumnos de 2º ESO

IDA

Durante la 1ª evaluación los diversos aspectos relacionados con Gretórica, sociedad y economía. Sin embarel arte grecorromanos ha sido trabajado semana de vacaciones. Para ello, cada algún aspecto vinculado con ese tema para, posteriormente, mostrar los resul Destaca el hecho de que, tal genes, cada uno optó, dentro del fortaciones. Unos prefirieron darle forma contenidos, recortarlos… En cada clase trabajos para incluirlos en las fotos que te, se hizo una selección del que tenía grupos. Como se puede apreciar en la jos dedicados a la escuela romana y a los dioses griegos y a la arquitectura de

alumnos de 2º ESO han estado viendo cia y Roma, tales como su evolución hisgo, el apartado dedicado a la cultura y por ellos mismos en su casa durante la alumno tuvo que escoger previamente (literatura, religión, educación, arte...) tados del trabajo en cartulina. y como puede apreciarse en las imámato impuesto, por diferentes presende libro, otros dibujar ellos mismos los se eligió por votación a los cinco mejores acompañan a este artículo y, finalmenmejor presentación en cada uno de los imagen, estos últimos fueron los trabalos juegos que se hacían en la misma, a Roma.

Mejores trabajos de los tres grupos de 2º de ESO

Trabajos del 2E1 (izda.) y del 2E2 (dcha.)

Trabajos del 2E3

Trabajos del 2E3

D

ES


AC

T

Proyecto europeo

IV IDA

I’m different, I’m successful

D

ES

Proyecto Etwinning

E

ste proyecto en el que estamos inmersos está dirigido a alumnos de 2º de ESO del centro y coordinado por los profesores de Tecnología Lola y Ángel. La finalidad del programa es poner en contacto centros de distintos países de Europa para conocer la riqueza cultural de cada lugar y poder valorar las diferencias y, sobre todo, aquellas cosas que tenemos en común. Para ello, estamos trabajando con distintas herramientas de la web

2.0 que nos permiten hacer vídeos y presentaciones dinámicas. Durante las pasadas Navidades hemos intercambiado postales navideñas con varios centros de Manisa, Merkez e Izmir, en Turquía, así como de Katowice, en Croacia. El siguiente paso es investigar y presentar a los demás países miembros lugares interesantes de nuestra tierra y personas cuya fama haya traspasado nuestras fronteras.


AC

T IV IDA

S PA I N

D

ES

Revista digital Mouro 28  

Publicación del ies La Albericia de Santander