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Bu n t. L aut. Stau b i g .

Eine Hommage.

PerĂş c o lo ri d o. ru i d o s o. p o lvo r o s o.

Un Homenaje.


Bu n t. L aut. Stau b i g .

Eine Hommage.

PerĂş c o lo ri d o. ru i d o s o. p o lvo r o s o.

Un Homenaje.


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Ein Buch [Un libro] von [De] Nadine LoĂŤs

& R i c o R o be rt W o rt e . B i l d e r . M u s i k . u n d e i n b i S S c he n B o l i v i e n Palabras. Imagenes. MĂşsica.

y un poco de Bolivia


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Ein Schiff liegt sicher im Hafen. Aber das ist nicht, wofĂźr es gebaut wurde. Un barco estĂĄ seguro en su puerto. Pero eso no es para que lo fue construido.

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Pues: Aquí se realmente necesitaría un claxon para ir en pie. Todo el mundo siempre hace ruido por todo precio. En Europa, se conoce ese señal usual de un camión que se da marcha atrás, para advertir a los transeúntes de no ser arrolado del camión. Por los camiónes es muy razonable, pero ¡aqui cada carro lo tiene! Hay estos buses que se llaman „Combis“, y en las calles se hierve de esos, hay uno tras el otro, todos son llenos, todos con puerta corredera, y siempre, también en plena marcha, hay alguien que se asoma y hace publicidad por compañerlos­, siempre a grito pelado. Si alguien tiene ganas de ir unos metros­se lanza al tráfico­(alguien seguramente frenará) y sube. Con el claxon „normal“ y la virtud de gritar del copiloto los buses tienen una cosa extra de yapa, un claxon especiál, que me parece como una mezcla de una sirena, un silbato y un matasuegra. Creo que su llamada de atracción especial­debe llamar la atención de todavía más pasajeros a la vivencia única de ir con ellos. Inicialmente, teníamos mucho respeto de esos transportes publicos caóticos­. A nosotros parecían lleno y ruidoso, las llamadas agitados de los conductores­y sus copilotos parecían estrañas y estresadas para „gringos“ como nosotros. Pero mientras tanto, un viaje en los Combis es mi actividad favorito. Cada día me voy casi media hora en uno de esos buses al barrio pobre Miguel Grau al pie del Misti donde trabajo en una cuna, y el viaje me gusta mucho. Cuando sabe adonde se va un bus, no es un problema. Se paga 70 Cents Peruanos (unos 20 €-Cent), igual a donde se va. Con tiempo se nota que los copilotos son de pocas palabras, pero en su manera brusca todavía servicial, y muchas veces han ­demostrado que se puede contar con ellos, se cuidan de sus pasajeros. ¡Y que cosas hay para ver! Mi atraccion más importante del viaje es una calle pequeña donde hay un herrero trás el otro, pero herrero significa que hay una brasa realmente, y se trabaja el fierro abrasador con la pinza y el martillo. Y durante el viaje hay gente subiendo­y bajando en cada esquina, por eso ¡siempre hay algo para ver!


Also: Eigentlich bräuchte man hier auch als Fußgänger eine Hupe. Alles geht darum, auf Teufel komm raus Lärm zu machen. Aus Europa kennt man das dort übliche Fiepsignal, wenn ein LKW rückwärts fährt, mit dem Passanten­ auf nervtötende Art davor gewarnt werden sollen, nicht vom Laster überrollt zu werden. So sinnvoll dies für LKWs auch sein mag – hier hat das jeder PKW! Dann gibt es da diese Kleinbusse, „Kombis“, von denen es hier nur so ­wimmelt, da fährt wirklich einer nach dem anderen, alle bumsvoll, alle mit Schiebetür, wo sich immer, also auch in voller Fahrt, jemand rauslehnt und ­Werbung zur Mitfahrt macht, natürlich lauthals krakeelend. Wer Lust hat, ein paar Meter mitzufahren, stürzt sich einfach ins Straßengetümmel (irgendwer wird schon bremsen), und springt auf. Zur „normalen“ Hupe und den marktschreierischen Fähigkeiten der Bus-Türsteher haben diese Vehikel noch ein Extra-Zuckerl, eine spezielle Zusatzhupe, die mir ein Zwischending zwischen Sirene, Pfeife und Tröte zu sein scheint, mit deren speziellem Lockruf wohl noch mehr Kunden auf das einmalige Fahrerlebnis aufmerksam gemacht werden sollen. Zunächst hatten wir großen Respekt vor diesen chaotischen öffentlichen Transport­mitteln. Laut und voll schienen sie uns, die hektischen Zurufe der Busfahrer und ihrer Türsteher für uns Gringos unverständlich und gestresst. Inzwischen ist eine Fahrt zu meiner Lieblingsbeschäftigung geworden. Jeden Tag fahre ich ca. eine halbe Stunde in den armen Stadtteil Miguel Grau am Fuß des Misti, wo ich in einem Kindergarten arbeite, und ich genieße jede Fahrt in vollen Zügen. Wenn man weiß, wo welcher Bus hinfährt, ist es kein Problem. Es kostet immer 70 peruanische Cent (entspricht ca. 20 €-Cent), egal wie weit man fährt. Die Türsteher entpuppen sich zwar als kurz angebunden, aber auf ihre schroffe Art doch auch hilfsbereit, und schon mehrmals haben sie be­wiesen, dass man sich auf sie verlassen kann. Und Sachen gibt’s da zu sehen! Mein persönliches Highlight der Fahrt ist eine kleine Straße, in der sich ein Schmied an den anderen reiht, aber mit Schmied meine ich wirklich, dass da eine richtige Glut lodert, und die Eisen werden glühend mit Zange und Hammer be­ arbeitet. Und auf der ganzen Fahrt steigen an jeder Ecke Leute ein und aus, so ist ständig was los!


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Die Höhenluft ist (in den ersten Tagen) zwar schon anstrengend, aber sehr latent: Man läuft von unserem Haus ca. eine halbe Stunde ins Zentrum. Das ist überhaupt kein Problem, warum sollte es auch; aber läuft man dann noch im Zentrum ein bisschen rum, merkt man plötzlich, von einem Moment auf den anderen, dass man sich jetzt eigentlich nichts sehnlicher wünscht, als sich schnellstmöglich in ein Café zu setzen und einen Saft zu sich zu nehmen. Das Sitzen, weil man dann eben doch plötzlich merkt, dass alles ein bisschen anstrengender ist, das Trinken auch weil die Luft hier zum einen ziemlich trocken, zum anderen im Zentrum ziemlich ver­ smogt ist. Jedes Auto für sich ist eine einzige Ruß- und Abgas­schleuder. Somit wird auch das obligatorische Naseputzen zum besonderen Erlebnis.­

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Dafür ist der Saft umso leckerer! Immer frisch gepresst, immer mit ­frischen Früchten. Dazu gibt’s die von mir so heiß vergötterten Em­ panadas­sowie nach alter Touristenmanier CocaCola – auch wenn ich mich schon langsam ver­stohlen nach Alternativen wie InkaKola etcetera umsehe… letztlich doch wieder nur, um mich von den Touristen ab­ zugrenzen, als wäre ich selbst etwas Besseres – ds ds!

El aire de la montaña es cansado en los primeros días, pero solamente latentemente: De nuestra casa se va aproximadamente media hora al centro. No es un problema, claro; pero cuando también se da vueltos en el centro, se nota de un momento al otro que se desearía nada más que sentarse lo mas rapido en un café para tomar un jugo o algo. Sentarse porque de repente se nota que todo es un poco más cansado, beber también porque­ el aire es muy seco y en el centro hay mucho smog. Los carros hacen mucho gas de escape. Por eso limpiarse la nariz también es una vivencia especial. A cambio, el jugo es muy rico! Cada vez natural, cada vez con frutas f­rescas. A más hay los empanadas que yo amo lo maximo y, como manera turista, una ­CocaCola – aunque empiezo despaciosamente buscar alternativas como InkaKola en secreto... por fin solamente para separarme de los turistas, como yo sería mejor – ds ds!


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Die Gastfamilie ist super: Nancy, die liebevolle, fürsorgliche, ruhige Mama; Jose, der kleine spontane Macho-Papa mit dem derben Humor; Esteban, der 14jaehrige Sohn, der zu jeder Gelegenheit vor sich hinsingt und mit seiner Stimme experimentiert. Ah, und last but definitely not least die herzliche Rosa und ihre begeisterte und offene Tochter Chili. Rosa ist die Haushälterin, klein und hutzelig, immer interessiert an allem, lacht gerne und viel, und ihr Essen ist fantastisch und macht vor allem einen über­ raschend festen Schiss. Naja, meistens zumindest...

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Das Haus ist riesig, unser Zimmer winzig, dafür haben wir eine wunder­ volle private Dachterrasse, auf der wir schon ein entsprechendes Zweitbett platziert haben. Aber Vorsicht! Die Sonne ist echt nicht zu unter­ schaetzen!

La familia donde vivimos es súper: Nancy, la madre cariñosa, tranquila y solícita; José, el padre macho espontáneo con mucho humor; el hijo Estéban de 14 años que siempre canta y experimenta con su voz. Y ultimamente la Rosa amable y su hija abierta y entusiasta Chili. Rosa es el ama pequeña, siempre interesada de todo, ríe mucho y con mucho gusto, y su comida es fantastico y, por sorpresa, hace la caca compacta. Pues, por lo menos en la mayoría de los casos... La casa es muy grande, nuestra habitación pequeña, pero tenemos una azotea privada y maravillosa donde ya colocamos la cama segunda. Pero ¡cuidado! El sol quema mucho!


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Estoy trabajando en una cuna, los niños son muy mono, y la pedagogía oscuro como el café. Mi conocimiento del castellano no es siempre b ­ astante por las palabras poco claras de los niños, pero se mejora. En la cuna jugamos,­los niños bailan con la música folclorica marchosa [Canción No. 06], y una y otra vez me preguntan si me verdaderamente llama „Rico“. Y Nadine está trabajando dos veces cada semana en el „Comedor“ donde ­cocina por la gente pobre y anciano, y la cocinera la siempre enseña unas ­palabras en Quechua, el idioma viejo de los Incas. El Quechua todavía es hablado de mucha gente en este país. Para mucha gente es el idioma unico para comunicarse. Otros hablan el Castellano, casi como i­dioma segundo, unos también Aymara, otro idioma indígena que se todavía ­habla en particular en la región del lago Titicaca. Por eso, mucha gente que parece „iletrada“ a primera vista hablan trés idiomas, y el ­peruano „normal“ solamente habla el Castellano. Me llama la atención que especialmente la gente que habla el Quechua también se interesan mucho por el alemán, o quizas por otros idiomas en general. Muchas veces gente quechua me preguntaron como se llama eso y eso en alemán, más infrecuentemente de la gente hispanohablante. Todo eso sin valoración, claro.


Ich arbeite in einem Kindergarten, die Kinder sind total goldig, die ­Pädagogik schwarz wie der Kaffee, meine Spanischkenntnisse für die etwas brabbligen­Kindermäuler noch ein wenig mangelhaft, aber das legt sich nach und nach. Wir spielen Spiele, die Kinder tanzen zu fetziger Folk­ lore [Lied Nr. 06] und turnen auf mir rum, und immer und immer wieder schauen sie mich mit g ­ roßen Augen an, fragen mich wieder und wieder, ob ich wirklich Rico heiße (= sowohl „reich“ als auch „lecker“). Und Nadine arbeitet brav zweimal die Woche im Comedor und bekocht arme alte Leute und lernt von der Köchin einzelne Wörter auf Quechua, der alten Sprache der Inkas.

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Quechua wird hierzulande noch immer von vielen Leuten gesprochen. Für ­viele ist sie die einzige Sprache, mit der sie sich verständigen, andere s­ prechen, sozusagen als Zweitsprache, auch Spanisch, manche zudem noch Aymara, eine andere indigene Sprache, die vor allem in der ­Gegend um den Titicacasee nach wie vor weit verbreitet ist. So sprechen viele der auf den ersten Blick „ungebildet“ wirkenden Menschen gleich drei S ­ prachen, während der „normale“ Peruaner nur Spanisch spricht. Interessanterweise fällt mir auf, dass sich gerade die Quechua sprechenden ­Leute zugleich auch sehr für die deutsche Sprache, oder vielleicht all­gemein für Sprachen interessieren, ich wurde schon mehrfach von Quechua-Leuten­gefragt, wie dies oder jenes auf Deutsch heißt, wesentlich seltener von der Spanisch sprechenden Bevölkerung.­ Dies freilich völlig ohne Wertung.


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Las ocurrencias comerciales de los latinoamericanos son muy creativas. En cada esquina grande hay alguien con unos teléfonos celulares. Se puede telefonar por unos Cents, es como una cabina telefónica andando. A veces se va en bus a una ruína de Incas o algo, y se nota que se olvidó algo, por ejemplo el sol quema mucho y se no tiene sombrero o bastante­ agua. Pero en el momento cuando sube el bus, hay tanta gente que q ­ uiere vender sombreros­, agua y muchas cosas más. También hay siempre ­vendedores de flores en el cementerio. Nos gusta especialmente el lustrabotas en la calle Ejercito esquina Avenida Cayma. Parece como su sombrero no protegía bastante del sol, por eso su piel es como cuero y curtido del tiempo, y su cara parece como betún. Curiosamente todas las calles son ordenado de tópicos: hay una calle ­donde hay una tienda de palas trás la otra, en la calle proxima hay carbón por todas partes, las tiendas de artículos domésticos son en otro sitio. Tuvimos una imaginación rara en el lago Titicaca maravillosa: Fuimos en Bus de Copacabana en la dirección LaPaz, y se tiene que ir unos 200 a 300 metros con ferry. Los pasajeros tienen que irse en un barco pequeño, pero lo más absurdo es la cáscara de nuez para transportar el bus, que con las últimas fuerzas se mantene a flote. En ese situación nos imaginamos que el barco baja y todos los pasajeros se van al agua. Probablemente se tendría que colear con un billete para que alguien nos salva!


Die Geschäftsideen der Südamerikaner sind zuweilen äußerst kreativ. An jeder zweiten Straßenecke steht jemand mit mehreren funktionierenden Mobil­telefonen. Man kann hingehen und für ein paar Cent telefonieren, eine w ­ andelnde Telefonzelle. Des Öfteren passiert es, dass man im Bus zu einer Inkaruine sitzt, und man merkt, man hat etwas vergessen, z.B. die Sonne knallt runter und man hat keinen Hut dabei, oder nicht genügend Wasser dabei. Sofort beim Ausstieg stehen jedoch zehn Einheimische um die Bustür rum und wollen einem den Hut, das Wasser und was weiß ich nicht noch alles andrehen. Ebenso stehen am Friedhof überall die Blumenverkäufer herum. Besonders gefällt uns auch der Schuhputzer an der Calle Ejercito Ecke ­Avenida Cayma. Sein Hut hat ihn scheinbar nicht ausreichend gegen die Sonne ­geschützt, daher wirkt seine ledrige, vom Wetter gegerbte Haut, als hätte er selbst Schuhcreme im Gesicht. Komischerweise sind alle Straßen nach Themen geordnet: da gibt es die eine Straße, in der ein Schaufelladen nach dem anderen steht, in der anderen Straße gibt es überall Grillkohle zu kaufen, die Fachgeschäfte für Haushaltsgegen­stände sind wieder woanders. Ein bizarres Bild hatten wir auf dem wunderschönen Titicacasee im Kopf: Wir sind mit dem Bus von Copacabana Richtung LaPaz gefahren, hierzu muss man ein kurzes Stück, vielleicht 200-300 Meter mit der Fähre über den See. Die P ­ assagiere werden in ein kleines Bötchen gepfercht, aber viel irrwitziger war die kleine Nussschale, auf die separat der Bus ­manövriert wird, die sich grade mal eben übers Wasser halten kann. In dieser Situation haben wir uns vorgestellt, was wäre, wenn das Boot sinken würde, und alle Passagiere würden im Wasser schwimmen. Vermutlich müsste man erst mit einem Geldschein wedeln, um gerettet zu werden!


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Die elf Stunden Flug sind nichts gegen die Busfahrten durch das Land, die teilweise ebenso elf, einmal gar vierzehn Stunden dauern. Wenn man Glück hat, gibt es eine Pinkelpause von fünf Minuten, meist aber selbst das nicht. An den Busbahnhöfen wetteifern die Stände und Busunternehmen, eine Fahrt ist vergleichsweise spottbillig. An den Ständen kann man sich Fotos vom Bus zeigen lassen, es gibt bequemere und weniger bequeme Busse. Oft ist es uns passiert, dass wir extra noch ein paar Soles draufgelegt haben, um in einem besseren Bus fahren zu können. Man fährt dann zwei drei Stunden mit dem guten Bus, hält dann jedoch in irgendeiner kleineren Stadt und muss dann in einen schlechteren Bus umsteigen, der dann die restlichen acht Stunden fährt… [Lied Nr. 08] Unvergesslich bleibt die Busfahrt von Arequipa nach Cusco, von sieben Uhr abends bis sieben Uhr morgens, in einem DoppeldeckerBus, wir beide im zweiten Stock ganz vorne, also mit riesigem Panorama­ fenster, halb dösend, die sich langsam verändernde Landschaft, die langsam aufsteigende Dämmerung, und die wunderbare Musik des Landes im Ohr.

Las onze horas del vuelo son nada parecido con los viajes con Bus por el pais, que a veces tambien duran once, una vez catorce horas. Si tiene suerte hay una pausa de cinco minutos para hacer pis, pero normalmente no hay pausa. El viaje es muy barato. En el terminal de autobuses hay los boleterías, se puede mostrarse fotos del bus, porque hay buses más y menos comodo. ­Algunas veces hemos pagado unos soles más para ir con un bus más ­comodo. Se va dos o tres horas con el bus bueno, despues se para en una ciudad y se tiene que cambiar a un bus peor, que va los ocho horas re­ stantes... [Canción No. 08] Nunca voy a olvidar el viaje de Arequipa a Cusco desde las siete de la noche hasta las siete de la mañana, en un bus de dos pisos, nosotros en segundo piso delante de todo, por eso con ventana panoramica­, media ­dormitando, el paisaje cambiando, el crepúsculo subiendo, y la ­música maravillosa­del país en el oído.

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LaPaz liegt in einem Kessel, die Stadt erstreckt sich von 3200 auf 4200 Höhenmeter. Hier spiegelt sich auch die soziale Schichtzugehörigkeit wieder: Je höher, desto ärmer. Am Rand des Kessels zu stehen und auf ein Häusermeer hinabzublicken, am anderen Kesselrand den mächtigen schneebedeckten Illimani mit 6400 Metern, das bunte Treiben in den Straßen, der Hexenmarkt, auf dem unter anderem Lama-Föten verkauft werden, die ausschließlich von ­Indigenen bewohnte N ­ ebenstadt ElAlto am Kesselrand, laut, bunt, steil.

LaPaz está en un valle cerrado, la ciudad se extiende de 3200 metros a ­ 4200 metros de altitud. Así también se puede notar la pertenencia de la clase social: los más pobres viven lo más alto. Estar al borde del valle cerrado y mirar al conjunto de edificios, al otro lado del valle el Illimani enorme con nieve y de 6400 metros, los movimientos en las calles, el mercado de brujas donde se puede comprar fetos de llamas, la ciudad secundaria ElAlto al borde del valle, donde solamente vive la gente indigena, ruidoso, variado, empinado.

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Auf jedem zweiten Dach wohnt allem Anschein nach ein Hund. Die meisten gucken entspannt, fast gelangweilt dem Leben unten in den Straßen zu. Nur die beiden Köter gleich um die Ecke kläffen mich jedes Mal an, wenn ich vorbei­gehe, als wollten sie mir zeigen, sie hätten schon zwei Kilometer gegen den Wind gerochen, dass ich nicht mal ansatzweise von diesem Teil der Erde abstamme. Auch in den Straßen gibt es viele Hunde. Heute ist uns aufgefallen, dass sich viele von ihnen zum Verwechseln ähnlich sehen, braun, mit buschigem­Fell, leicht übergewichtig, träge, viele von ihnen mit einem roten, naja, T-Shirt oder Tuch oder so „bekleidet“, als wären sie quasi ­uniformiert und als würden sie das menschliche Wachpersonal unter­ stützen, welches hier, gleichfalls uni­formiert, gleichfalls träge, über­ gewichtig und leicht gelangweilt dem ereignislosen Treiben in diesem doch eher wohlhabenden Viertel zusieht. Die Dunkelheit kommt schnell, gegen sechs, unterstützt unseren JetLag, und mit ihr beginnen die Hunde auf den Dächern eine uns ebenso un­ verständliche Konversation zu führen wie die Unsrige ihnen.

Parece como en cada segundo techo vive un perro. La mayor parte mira relajado, casi aburrido, a la vida debajo en las calles. Solamente los dos perros a la vuelta de la esquina siempre ladran cuando paso, como quieren mostrarme que ya han oledo desde dos kilómetros que ni pizca descendo de este parte del mundo. En las calles también hay muchos perros. Hoy notabamos que algunos se ­asemejan­mucho. Marrón, con piel espeso, un poco obeso, perezoso, muchos „vestidos“ con algo como un camiseta o paño rojo, como estarían uniformados y como ayudarían la guardia humana que aquí, también uniformado, tambien perezoso, obeso y aburrido estan mirando la vida sin incidentes en las calles de este barrio próspero. La oscuridad viene rapido, a las seis e intensifica nuestro Jet Lag, y al mismo­ tiempo los perros encima de los techos empiezan una conversación in­com­ prensible para nosotros como la nuestra para ellos.

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[Cancion No. 09–13] Se dice que los latinoamericanos tienen el ritmo en la sangre. En verdad la ­música es ritmico y acentuado al tacto en la mayoría de los casos. Tam­poco ­quiero negar que se mueven muy flojo, laxo, suelto y suave. En mi trabajo en la cuna los niños tenían que o mejor dicho tenían la posibilidad de bailar con ­música folclórico por lo menos media hora cada día. Eso prueba que los ­peruanos son acostumbrado a bailar desde son niños. Otro razon por la estética seguramente es la naturalidad y la manera relajado, bailar es algo absoluta­mente n ­ ormál y diario y nadie tiene timidez de moverse con la ­música. En alemania como máximo se mueve la cabeza, normalmente­ se ­siente observado y es embarazoso cuando se baile solo, por eso se solamente baile en la seguridad de la masa y del grupo. En america del sur parece normál, cuando hay música, se pregunta la proxima chica cerca (o primero su novio si se tiene permiso) y se mueve sus caderas juntos, no importa cuantos también están bailando o cuantos podrían observar. Por otro lado la suposición que por causa de su sentimiento de moverse tambien tienen sentimiento de tacto no pudo justificarse. No quiero elogiar mi senti­miento de tacto, pero creo que por causa de mis experiencias de tocar la guitarra y mi entusiasmo de música en general puedo decir que por lo menos tengo una comprensíon de tacto. Y de verdad algunos veces observé que los peruanos por un lado se mueven maravilliosamente con la música, por otro lado observé una notable incompetencia de tacto cuando siguen el ritmo con las palmas o otras cosas. Casi non-ritmico cada uno está tocando palmas loco. También cuando se canta canciones se canta a diestro y siniestro sin espacios, sin acentuaciones, ritmicas etc. Otra vez quiero indicir: tengo un gran respeto de la gracia natural de los peruanos cuando bailen – pero la muestra que también tienen un sentimiento de tacto todavia falta. Y, como acotación, otra vez absolutamente sin valoración: En la discoteca „Orishas“ en Arequipa, donde la mayoría es peruano, ¡me han pisado ­cuatros veces en media hora!


[Lied Nr. 09–13] Es heißt, die Südamerikaner hätten den Rhythmus im Blut. Tatsächlich ist die Musik meist rhythmisch und taktbetont, zugleich will ich nicht bestreiten, dass sie sich beim Tanzen ganz wunderbar locker und geschmeidig be­wegen. In meiner Arbeit im Kindergarten mussten bzw. durften die Kinder jeden Tag ­mindestens eine halbe Stunde zu einheimischer Musik tanzen. dass die P ­ eruaner das Tanzen schon von Klein auf gewohnt sind, ist somit erwiesen. Ein weiterer Grund für die Ästhetik ist sicherlich die Natürlichkeit und Unverkrampftheit, Tanzen wird als völlig normal und alltäglich angesehen und man hat keine Scheu sich zu Musik zu bewegen. Während man in Deutschland vielleicht höchstens mal schüchtern mit dem Kopf nickt und sich ansonsten beim Tanzen immer beobachtet und daher peinlich berührt fühlt, daher nur seltenst alleine tanzt, sondern nur im Schutze der großen wogenden Masse, ist es in Südamerika scheinbar normal, sobald Musik läuft sich das nächstbeste Mädel zu schnappen (natürlich erst, wenn man den Geliebten des Mädels um Erlaubnis gefragt hat) und gemeinsam die Hüften zu schwingen, egal, wie wenige mittanzen und egal, wie viele drumrumstehen und evtl. zuschauen könnten. Das Tanzgefühl auf ein generelles Taktgefühl zu übertragen, diese Ver­ mutung hat sich jedoch nicht bestätigt. Ich möchte nicht mein eigenes Taktgefühl loben, dennoch kann ich denke ich durch meine Erfahrungen im Gitarre spielen und genereller Musikbegeistertheit von einem gewissen Taktverständnis sprechen. Und tatsächlich habe ich mehrmals beobachtet, wie Peruaner sich zwar zur Musik wunderschön bewegen, wenn es jedoch um Dinge wie Mitklatschen geht, habe ich ein bemerkenswertes Taktunverständnis beobachtet. Nahezu arhythmisch klatscht da jeder irgendwie wild dazwischen. Auch wenn Lieder nachgesungen werden, wird einfach quer Beet gesungen, ohne diePausen, rhythmischen Betonungen etc. Ich betone nochmals: Ich stehe in tiefer Ehrfurcht vor ihrer lockeren, natür­ lichen Anmut beim Tanzen – den Beweis für ein generelles Taktgefühl sind mir die Peruaner jedoch noch schuldig. Und, noch als kleine Randbemerkung, dies natürlich wieder vollkommen wertfrei: In der Orishas-Disco in Arequipa, wo die meisten Einheimische sind, wurde mir in einer halben Stunde Tanzen ganze vier Mal auf den Fuß getreten!


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Dieses Wochenende waren wir im sogenannten Colca-Tal, dass den Reise­führern, Wikipedia sowie der stolzen einheimischen Bevölkerung zufolge ­wesentlich tiefer sein soll als der Grand Canyon. Zwar waren wir bisher noch nicht im Grand Canyon, aber unseren Wadeln zufolge war es auf jeden Fall ziemlich tief!!! Gestern mussten wir 1300 Höhenmeter in drei Stunden auf­steigen! Und das ohne Frühstück!!! Aber atemberaubend schön, schade, dass wir nicht mehr Zeit hatten…

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Der Guía, also unser Führer, war ein witziger Draufgänger unseren Alters, der uns auch an jeder Ecke hochinteressante Dinge über Natur, die In­ digenas und über Frauen erklärt hat. Und Esel gab’s da wie Sand am Meer! Und Kondore haben wir auch gesehen, die sind im Abstand von drei vier Metern über uns drüber geflogen. Wau!

Ese fin de semana fuimos en el Cañón de Colca. De acuerdo con los guías, Wikipedia y la gente nativa orgullosa es más profundo que el Gran Cañón. No ya fuimos en el Gran Cañón, pero de acuerdo con nuestras pantorrillas de todas formas fue muy profundo! Ayer tuvimos que subir 1300 metros de altitud en tres horas! Y sin desayuno! Pero fue sensacional, que pena que no tuvimos más tiempo... El guía fue un atrevido divertido en nuestra edad. En cada esquina nos ­explicó cosas interesante de la naturaleza, la gente indigena y de las ­mujeres. Y había muchos burros! Y también hemos visto cóndores, han ­volado unos tres o cuatro metros sobre nosotros! ¡Guau!


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[Canción No. 17] Mi atracción más importante de nuestra gira es la ciudad Cusco o Qosqo, en Quechua más o menos „el ombligo del mundo“. Era y todavía es la capitál de los incas. ¡Hermosísimo! Sinceramente pensaba que encontraré muchas de esas mujeres de ­Quechua arrugadas y viejecitas, que como antes todavía estan tirando sus hierbas en llamas y burros entre los callejónes estrechos. La realidád es un poco diferente, la ciudad es un poco turistico, por eso nos siempre estan hablando en inglés que tenemos que ir en su bar o hacer su tour turistico. Todavía la ciudad es absolutamente pintoresca entre colinas con vege­ tación exuberante. Hay casitas bonitas y catedrales coloniales imposantes. El ­centro fue construido en la forma de un puma, creo que vivimos en la cabeza o por lo ­menos en el cuello. De la ducha tenemos una vista mara­ villosa a la plaza de ­armas, donde actualmente hay paradas cada día, por eso durante la ducha ­matinal se puede mirar un desfile ceremonioso. En este momento está lloviendo, pero de verdad nos gusta despues del sol y la aridez de Arequipa. Aquí en Cusco también he comido cuy, la specialidad de la región. Parece feo, se sirve completo en plato, entonces se tiene que despegar la cabeza y roer entre los huesos. ¡En las patitas todavía hay las uñas! La carne es realmente rica y tierna, pero no hay mucho, hay mucho más piel, y la piel es correosa. Tenía un poco miedo que el Machu Picchu se pierde en el aluvión de turistas. Realmente había mucha gente, pero todavía es impresionante, también por causa del paisaje muy bonito. Es en la frontera de la selva, y hay colinas empinadas cubierta de verde alrededor. Y ahora necesitaría un guía para toda la tarde para preguntar de la cultura de los incas. Los guías en los sítios eran buenos y siempre respondían preguntas, pero tan mucho que yo quiero saber...


[Lied Nr. 17] Mein persönliches Highlight der Rundreise ist die Stadt Cusco bzw. ­Qosqo, auf Quechua soviel wie der „Nabel der Welt“. Sie war und ist bis heute die Hauptstadt der Inkas. Wunderwunderschön! Ehrlich gesagt hab ich mich drauf eingestellt, hier ganz viele von diesen hutzeligen Quechua-Frauen anzutreffen, die wie damals noch auf Lamas und Eseln ihre Kräuter durch enge Gassen zerren. Die Realität sieht allerdings etwas anders aus, die Stadt ist ein wenig touristisch, d.h. man wird oft von irgend­welchen Leuten auf Englisch angequatscht, man solle unbedingt in ihre Kneipe gehen und ihre TouriTour mitmachen. Trotzdem ist die Stadt als solche ganz malerisch zwischen Hügeln mit üppiger Vegetation, schöne kleine Häuschen und imposante koloniale Kathedralen. ­Tatsächlich ist der Kern der Stadt in der Form eines Pumas angelegt, wir wohnen meines Wissens nach so grob im Kopf, oder zu­ mindest im Hals. Beim Duschen haben wir einen wunderschönen Ausblick auf den Plaza de Armas, wo tatsächlich zur Zeit jeden Tag Paraden stattfinden, man kann somit bei der morgendlichen Dusche einem feierlichen Aufmarsch zusehen. Soeben regnet es, was wir auch mal wieder ganz angenehm finden nach all der trockenen Sonne in Arequipa. In Cusco habe ich auch ein Meerschweinchen gegessen, die hiesige Spezia­lität. Sieht echt übel aus, das kriegt man als ganzes auf dem Teller serviert, dann muss man erstmal den Kopf abreißen und sich dann durch die Knochen nagen. An den Pfötchen sind sogar noch die Nägel dran! Aber das Fleisch ist wirklich lecker und zart, nur leider nicht soviel dran, viel mehr Haut, und die ist zach. Ich hatte ein bisschen Angst davor, dass der Machu Picchu total in der Flut der Touristen untergeht. Es war auch tatsächlich viel los, aber es ist trotzdem sehr beeindruckend, auch schon wegen der wahnsinnig schönen Landschaft. Da ist schon ansatzweise Dschungel, und wunderschöne steile und mit saftigem Grün bewachsene Berge ringsherum. Und jetzt bräuchte ich eigentlich noch den ganzen Nachmittag lang einen Führer, den ich über die gesamte Inka-Kultur befragen kann. Die Führer an den einzelnen Orten waren zwar gut und haben auch Fragen beantwortet, aber so viele, wie ich hab...


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[Lied Nr. 18] Gleich von Anfang an hat man das Gefühl, im Misti, dem nahegelegenen ­Vulkan, einen Freund gefunden zu haben. Die Stadt baut sich immer ­weiter auf seinen Hang hinauf, und von fast überall aus kann man ihn sehen, einen vollkommen symmetrisch spitz zulaufenden Vulkankegel. Wie sonst nur der Mond ist er zugleich allgegenwärtig, karg und kalt, und doch zugleich wie ein stummer­Beobachter, der sich den großen Trubel da unten ansieht, ohne zu richten. Zu seiner Linken hat er den Chachani als Gefährten, fast schon ein kleines ­Gebirgskettchen, er erhebt sich ebenso majestätisch aus der Ebene um die Stadt, ist ebenso ein inaktiver Vulkan und durch seine etwas abwechslungs­reichere Facette fast noch schöner. Er gilt als der am einfachsten zu besteigende­Sechstausender der Welt. Vor allem aus Angst vor Inkompatibilität mit der Höhenluft haben wir trotzdem keine Lust, ihn zu besteigen. Zu seiner Rechten hat der Misti noch den wesentlich kleineren, un­ scheinbaren PichuPichu als Vulkangefährten. Es gibt eine Legende um die drei Vulkane: Misti ist weiblich, Chachani sowie PichuPichu männlich. Chachani verliebte sich in den Misti und sie wurden ein Paar. PichuPichu war jedoch ebenfalls in Misti verliebt, Misti interessierte sich jedoch nur für Chachani. PichuPichu war sehr traurig und weinte sehr viel um die verlorene Liebe zu Misti, und durch seine Tränen entstand ein riesengroßer Salzsee auf einem seiner Hänge. Zusammen bieten sie der Stadt eine wunderbare Kulisse.

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[Canción No. 18] Desde el comienzo se tiene el sentimiento que se ha encontrado un amigo en el Misti, el volcano cerca de la ciudad. La ciudad se construye más y más a su ­ladera, y casi de todos sitios se puede verlo, un volcano de cono totalmente simétrico que acaba en punto. Como también solamente la luna es al mismo tiempo omnipresente, árido y frío, pero también como un observador­mudo que está mirando todo el barullo grande allá debajo sin juzgar.

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A su lado izquierdo tiene un compañero que se llama Chachani. El ­Chachani es como un sierrita pequeña, se sube también majestuoso de la plana de la ciudad, también es un volcano inactivo y por causa de su faceta más variada casi un poco más bonito. Se dice que es la montaña con más de seis mil metros de ­altitud la más facil de subir del mundo. Sobre todo por causa de miedo de p ­ roblemas con la altitud todavía no teníamos ganas de subirlo. A su lado derecho el Misti tiene otro compañero volcánico mucho más pequeño y insignificante: el PichuPichu. Hay una leyenda sobre los trés volcanos: Misti es femenina, Chachani y Pichu­Picho son masculino. Chachani se enamoró de Misti y erán un pareja. Pichu­Pichu también se enamoró de Misti, pero Misti se solamente interesaba por el Chachani.­PichuPichu era muy triste y lloraba mucho por su amor perdido por Misti, y por sus lagrimas se formó un lago salado grande en una de su laderas. Juntos forman una colisa maravillosa por la ciudad.


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[118]


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Bildverzeichnis [ directorio de fotografías ] [5]

Machu Picchu

[34-35]

[9]

Soziale­­Küche/El Comedor,

[37-38]

Miguel Grau/Arequipa

[40-41]

[10-11] [12]

[16]

Cusco, Q‘enko

[22-23]

Miguel Grau/Arequipa Cusco

[46]

Soziale­­Küche/El Comedor,

Cusco, Pukapukara

Titicaca­see/Lago Titicaca,

Miguel Grau/Arequipa

Soziale­­Küche/El Comedor,

[47]

Miguel Grau/Arequipa

[49]

San Pedro de Tiquina/San

Soziale­­Küche/El Comedor,

Pablo de ­Tiquina

José Luis

Nancy

Miguel Grau/Arequipa

[50]

Markt/El Mercado,­­Terminal

[51]

Terrestre/­Arequipa

[52-55]

Markt/El Mercado, ­Terminal

[56-57]

Rosa

Soziale­­Küche/El Comedor, Miguel Grau/Arequipa

[30-31]

­Terrestre/Arequipa [59]

Cruz del Condor, Valle de Colca

[33]

Machu Picchu

­Valle de Colca

[28-29]

Reiten/Tour de Caballo, Arequipa

[44-45]

Bustour Arequipa

[25]

[27]

Arequipa

[21]

[24]

Miguel Grau/Arequipa [43]

Soziale­­Küche/El Comedor,

[18-19]

[120]

Soziale­­Küche/El Comedor,

Valle de Colca

[14-15]

José Luis, Rio Chili

La Paz

Rosa

Friedhof/Cementerio, ­Arequipa

[60]

Markt/El Mercado, Terminal Terrestre/Arequipa


[61]

Soziale­­Küche/El Comedor,

[88]

Miguel Grau/Arequipa

[62]

La Paz – C ­ opacabana ­

[64-65]

[89]

Indígena-Viertel/El b ­ arrio ­indígena, La Paz/Calle

[90]

Friedhof/Cementerio,

­[108-110] Arequipa­

­Arequipa

[113]

El Canario/­Kanarienvogel,

[114-115]

Arequipa

[116]

Miguel Grau, Arequipa

Lima, Zoo/Parque de las

[119]

Soziale­­Küche/El Comedor,

Leyendas

­Illampu [66]

Arequipa

[91]

[67]

Soziale­­Küche/El Comedor,

[92-93]

Miguel Grau/Arequipa

[95]

Valle de Colca ­

Arequipa

[96]

Soziale­­Küche/El Comedor,

[68] [69-70]

Cusco

[74-75]

Arequipa

[76/78]

Auf ­Rosas Dach/Encima del techo de Rosa, Arequipa

[79] [81]

Lima, Pazifik/Pacifico Mollendo, Pazifik/­Pacifico

La Paz

[72-73]

[82-83]

[97]

[98-99]

Reiten/Tour de Caballo, ­Arequipa

[85]

­Arequipa

[86]

Mollendo, ­Pazifik/Pacifico

[87]

La Paz

Misti, Arequipa Arequipa

Miguel Grau/Arequipa [123]

Rico auf unserer­Dach­ terrasse/Rico en ­nuestra azotea, Arequipa

[ Vorsatz vorne /guarda delante]

Miguel Grau/Arequipa

Fund­stücke aus diversen

Markt/El Mercado, Terminal

Magazinen, gefunden in

Terrestre/Arequipa

Arequipa/Hallazgos de

­Machu ­Picchu

[100-101]

Chili

­Arequipa

Soziale­­Küche/El Comedor, Miguel Grau/Arequipa

[102]

Nancy

[103]

Arequipa, Chachani

[104]

Bei Rosa ­Zuhause/En casa de Rosa, Arequipa

­[106-107] Auf Rosas Dach/Encima del techo de Rosa, Arequipa

varias revistas, encontrado en ­Arequipa [ Vorsatz hinten /guarda atrás]

Reise­erinnerungsstücke, gesammelt in Perú und Bolivien/­Recuerdos del viaje, coleccionado en Perú y Bolivia

Die Fotografien und Texte sind in einem zweimonatigen Aufenthalt (August bis Oktober 2010) in Perú und Bolivien e ­ ntstanden, wovon wir sechs Wochen in Arequipa gelebt und gearbeitet haben. Las fotografías y los textos se originan de un estancia de dos meses (agosto a octubre 2010) en Perú y Bolivia, de los que vivimos y trabajamos seis semanas en Arequipa.


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Danke für: Lomo saltado, unsere Dachterrasse, die Warmherzigkeit, LoveParade in Arequipa, keine einzige Spinne, den ­„Carnaval ­A requipeño”, die Esel, die Sprachpraxis im Spanischen, den ­E insteigerkurs Quechua, die Musik, die Liebe in allen ­u nseren Welten, die Demonstration wie man Empanadas kocht, die ­m orgendlichen Spaziergänge, die unvergessliche Zeit

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an: den Misti, Nancy und José Luis, Rosa und Chili, ­Estéban, Nerón, den Canario, den MVC, die Kinder im Kinder­g arten Santa Rosita, Luisa und die Senioren im Comedor, Guía-­C arlos, Franzi, ­K athrin Jendrzeyewski, ­L aura Breier, ­Pachamama, Stefan Loose Travel Hand­b ücher, alle Leute, die wir getroffen haben für ihre klare und verständliche Aussprache

Gracias por: Lomo saltado, nuestra azotea, el cariño, LoveParade en ­A requipa, ninguna araña, el Carnaval Arequipeño­, los ­burros, la práctica del ­c astellano, el curso para ­p rincipiantes del Quechua, la música, el amor en todos ­n uestros mundos, enseñarnos como se cocina las empanadas­, los paseos por la mañana, el tiempo ­inolvidable a: el Misti, Nancy y José Luis, Rosa y Chili, Estéban, Nerón, el ­Canario, el MVC, los niños en la cuna Santa Rosita, ­Luisa y los ­a ncianos en el Comedor, el Guía-Carlos, ­Franzi, ­K athrin ­J endrzeyewski, ­L aura B ­ reier, Pachamama, Stefan Loose Travel ­H andbücher, todas las p ­ ersonas que e ­ ncontrabamos por hablar claro y com­prensible


Impressum ­­ [pie de imprenta] Fotografie [fotografía] Nadine Loës Gestaltung [diseño] Nadine Loës & Laura Breier Texte & Musikauswahl [textos y selección de música] Rico Robert Übersetzung [traducción] Rico Robert & Kathrin Jendrzeyewski Schrift [grupo de caracteres] Rockwell & Rosewood Papier [papel] Colambo 135 g/m2 weiß Druck [impresión] Oestreicher & Wagner, München Bindung [ligamento] Buchbinderei Ruffert, München

© 2010, Nadine Loës & Rico Robert kontakt@nadine-loes.de www.nadine-loes.de

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Nadine Loës »PERÚ«  

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