Issuu on Google+

MARTES 27 de MAYO DE 2014 OPINIÓN

Bosques comunales

“Si no se respeta lo sagrado, no se tiene nada en que fijar la conducta”, Confusio. La clase política guatemalteca, especialmente en foros internacionales de alto nivel —conferencias y cumbres a las cuales Estados Unidos, China, Rusia y otras naciones industrializadas no se alinean—, hace alarde de los compromisos del país frente a los retos de desarrollo sostenible, cambio climático, medioambiente y la gestión de los recursos naturales; donde se presume la “filantropía” de la iniciativa privada mediante la Responsabilidad Social Empresarial para la conservación de los bosques y del agua, pero desde el Estado se ha relegado a segundo plano el papel vital de los bosques y ejidos comunales como ancla de la gobernabilidad.

propiedad, posesión o gestión de comunidades indígenas o campesinas como entes colectivos, con o sin personalidad jurídica que históricamente han sido resguardadas bajo el régimen comunal que a veces están a nombre del Estado, de las municipalidades o de personas individuales.

El bosque comunal es, muchas veces, un continente de un conjunto diverso de relaciones individuales y comunales de aprovechamiento del bosque (Ankersen, 1999). Las tierras comunales son las tierras en

Ahora bien, para un adecuado resguardo y conservación de las tierras y ejidos comunales es vital fortalecer a las instituciones locales —comunas, Cocodes, alcaldías indígenas y ONG ambientalistas—, las cuales

Un estudio elaborado por el Grupo Promotor de Tierras Comunales demostró que en el país hay cerca de mil 300 bosques comunales y aproximadamente 1.5 millones de hectáreas en tenencia comunal (GPTC, 2007).

se constituyen en los actores claves que a nivel comunitario regulan el uso y acceso a los recursos colectivos, para hacerle frente a amenazas como el despojo de tierras, nulo reconocimiento de los derechos territoriales colectivos, explotación con fines comerciales, desarticulación y represión a organizaciones comunitarias.

Los bosques comunales son pilares para el manejo productivo, sostenibilidad de la biodiversidad, proveen servicios ambientales, generan zonas de recarga hídrica y contribuyen a reducir la conflictividad socioambiental derivado de proyectos extractivos en territorios indígenas, por ello es importante establecer vinculación legal entre las normas locales/comunitarias y el derecho positivo Casi toda la nor- nacional. matividad existente para el No obstante, el principal cuidado de los mecanismo para la protecbosques comu- ción integral de los bosques nales ha sido comunales es la gestión diseñada por los colectiva a través de instrumismos usuarios, razón por mentos como la Estrategia la cual adquiere legitimidad Nacional de Tierras Comuy debe considerarse como nales, la propuesta de cateparte del Derecho Consue- goría de Áreas Protegidas en tudinario, además de que Comunidades Indígenas, el simbólicamente representa fortalecimiento de los conolos principios y valores de cimientos tradicionales, las la cosmovisión ancestral propuestas de mitigación de los pueblos indígenas, y adaptación al cambio clisiendo los territorios dispo- mático, y las iniciativas de sitivos de resistencia y con- ordenamiento territorial. trapoder.


27 5 14 bosques comunales