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RECICLANDO LA VIDA


Suelas hechas con chicles

Uno de esos terrores infantiles que es más que probable que todos hayamos tenido en su momento era el de qué iba a ocurrir cuando por error o por accidente nos tragábamos un chicle. Alguien nos contaba alguna leyenda urbana que daba miedo sobre qué les ocurría a los niños incautos que se comían sus chicles en vez de tirarlos, temores que ahora en la edad adulta recordamos como una prueba más de nuestra inocencia.

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Los chicles, cuya composición es un 80% plástico, necesitan una media de cinco años para degradarse. Antes de desaparecer, se quedarán duros y solidificados. Es lo que les ha pasado a esos chicles que se quedan adheridos a los suelos y que parecen una especie de mancha permanente ante la que la limpieza parece imposible. Los chicles son por tanto un serio problema para las ciudades y uno que además tiene un impacto que va más allá de la estética y llega a la salud (los chicles en las calles acumulan gérmenes) y hasta al despilfarro de recursos (para limpiarlos hay que echar mano del vapor). Pero puede haber una solución, más allá de las brigadas de limpieza y de las multas al comportamiento poco cívico, para la plaga de este residuo. Los chicles pueden, gracias al reciclaje, tener una nueva vida.


Reciclando chicles

Recogida y reciclaje de chicles

De hecho, ya existe al menos una compañía que está aprovechando los chicles desechados para hacer nuevas cosas. Gumdrop, un proyecto de una diseñadora británica, Anna Bullus, usa los chicles recuperados de los suelos de las calles para convertirlos en suelas de zapatos, entre otras cosas. Bullus se pasó más o menos una década trabajando en la idea, tras darse cuenta de que - entre las muchas cosas que se reciclan - nadie mencionaba a los chicles. “No podía encontrar nada en absoluto sobre los chicles”, señalaba la diseñadora. Dado que los chicles están hechos con plástico, en su composición se pueden encontrar elementos que pueden ser empleados para construir muchas otras cosas. La diseñadora descubrió, de hecho, que uno de sus polímeros que aparecen en la composición de esta chuchería es el mismo que se puede encontrar en las ruedas de las bicicletas.

Para lograr materia prima, ha repartido por Londres unas papeleras redondas (hechas también hechas con chicle reciclado). Las papeleras han llegado también a la Universidad de Winchester, al aeropuerto de Heathrow o a las estaciones de Great Western Railway. Quienes las han implementado reconocen que no han terminado del todo con los chicles tirados de cualquier manera, pero sí que han reducido su impacto. Los zapatos con suela de chicle son, al parecer, el producto más popular de los que fabrican con este material reciclado, pero no el único que lanzan. La diseñadora también lanzó una marca de botas de agua para niños hechas con chicle reciclado y que son a su vez 100% reciclables (cuando ya no sirven, invitan a que las devuelvan al fabricante para reciclarlas de nuevo). No es el único producto que hace. También por ejemplo - fabrica tazas para llevar café (que están hechas con al menos 42 chicles) o tuppers para la comida. Los chicles se convierten, así, en cosas y tienen una nueva vida.

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Cuesta veces más limpiar el chicle que comprar uno.


RELOJES DE MADERA HECHOS A MANO La moda y el buen gusto no deben estar peleados con el desarrollo sostenible del planeta. La firma Laswood lanza su marca de relojes de madera hechos a mano en 2015. Una apuesta por la moda ecolรณgica en un mercado cada vez mรกs consciente de las implicaciones en el planeta de nuestros actos.

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RECICLANDO LA VIDA

Se trata de un proyecto que se suma a otras iniciativas de moda responsables con el medio ambiente, como la ropa hecha de desechos plásticos o el cuero artificial realizado a partir de diferentes plantas. Con el uso de la madera en los relojes se regresa a los orígenes de nuestra naturaleza manteniendo toda la tecnología de los tiempos modernos en su interior. Los relojes de madera hechos a mano de la marca Laswood son una apuesta por la moda ecológica y por el respeto hacia el medio ambiente. Los relojes de madera de Laswood están libres de productos tóxicos para la piel por lo que son antialérgicos. La madera, además de ser ecológica les confiere a los relojes una gran ligereza lo que los hace especialmente cómodos. Para contrarrestar su huella en el planeta, la marca colabora directamente con Reforesta, una asociación con un proyecto de plantación de árboles en la Sierra de Guadarrama en España que busca conservar y recuperar bosques. La esfera de estos relojes de madera hechos a mano está recubierta de un cristal endurecido que lo hace resistente a golpes y arañazos y la base de su

movimiento es Miyota con mecanismo de cuarzo. Sea cual sea tu estilo, seguro que alguno de los modelos de relojes de la marca Laswood encaja contigo. Ir a la moda, con estilo, y además siendo solidarios con el planeta es muy fácil con estas piezas.

Personaliza tu reloj de madera Laswood Y si aún quieres más, tu reloj de madera puede personalizarse con el nombre, la fecha o la frase que desees, sólo tienes que solicitarlo al hacer el pedido de tu modelo. Así, además de llevar una pieza única hecha a mano de moda ecológica, tendrás un sello propio de tu estilo. También puedes personalizarlo para un regalo especial que siempre será una pieza muy apreciada. Los relojes de madera de Laswood son una clara apuesta por la moda ecológica, por el regreso a los orígenes y al estilo con conciencia. Consumo responsable con materiales naturales mientras nos preocupamos por la regeneración de esos mismos recursos que consumimos. La moda también tiene mucho que aportar al bienestar del planeta.

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Nueva vida en

contenedores

marítimos

Todos y cada uno de estos espacios ha sido construido echando mano de antiguos contenedores marítimos, que tras años de uso habían sido desechados y ya no habrían podido ser utilizados de a favor de la naturaleza.

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La idea es cada vez más popular y se puede ver en cada vez más lugares y más tipos de espacios. De hecho, no hay más que echar un vistazo en la red para descubrir cómo encontrar a vendedores especializados y a constructores con los conocimientos específicos para convertir un contenedor marítimo en prácticamente cualquier cosa es cada vez más sencillo. Solo hay que echarle imaginación y espíritu creativo para encontrar una idea innovadora que permita convertir un antiguo contenedor de barco en cualquier cosa que tu mente pueda imaginar y crear con materiales reutilizables.


RECICLANDO LA VIDA

¿Para qué y cómo construir con contenedores?

Los problemas de construir con contenedores

Los contenedores marítimos son una de las pieLos beneficios de la construcción con contenezas clave del transporte marítimo. Las mercancías dores marítimos son numerosos, pero quienes se que transportan los barcos van guardadas en ellos, lancen a por ello deben tener en cuenta también por lo que tienen que ser resistentes y duraderos. otros elementos. Aunque el impacto medioambienAdemás, su forma sigue un patrón estándar, una detal del proceso de construcción es posiblemente cisión que se tomó para hacer más fácil su apilado y menor (ya que lo que necesita el contenedor para distribución en los barcos y puertos pero que tiene ser reconvertido en otra cosa es simplemente un par ahora sus beneficios a la hora de emplearlos para de toques y no todo el proceso completo que pueotros usos. de requerir una construcción que arranca de cero), Están obviamente preparados para resistir a la sigue siendo necesario trabajar sobre el contenedor humedad, la lluvia o el viento. Su tamaño también para adaptarlo a sus nuevos usos. es una de las bazas a su favor, ya que cada uno de Igualmente, a lo largo del tiempo de uso será neellos ronda los 30 metros cuadrados. No hay más cesario hacer trabajos de mantenimiento que aseque aventurarse a leer anuncios de alquileres en guren que los contenedores siguen estando en las cualquier ciudad para ver que no es difícil enconmejores condiciones posibles y siguen siendo habitrar estudios que están por debajo de ese espacio tables debido a su material de alta calidad. construidos de una manera tradicional y moderna. Y, por otro lado, hay que tener en cuenta que no En muchos casos, los contodos los contenedores tenedores marítimos que se ”Los contenedores son la materia pueden ser aprovechados comercializan para otros usos o que para hacerlo con prima para construir casas o esllegan de un excedente. Para algunos hay que hacer un los gigantes del transporte ma- pacios de oficinas y esos son solo complejo de más trabarítimo, puede resultar más caro dos de los ejemplos más básicos.” jo de limpieza previo los repatriar los contenedores. contenedores marítimos.

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J OYAS

CHATARRA 8

Aunque muchas veces no seamos ni siquiera conscientes de ellos, en el interior de nuestros smartphones, de nuestro ordenador o de nuestro dispositivo de última generación hay muchos materiales que bien podrían estar en la vitrina de una joyería. Los fabricantes de tecnología usan materiales caros y considerados preciosos en el interior de sus dispositivos por sus ventajas desde el punto de vista técnico. En el corazón de nuestros móviles o de nuestros ordenadores hay plata y oro porque, simplemente, estos materiales son buenos para conducir la electricidad. La cantidad de oro o de plata que puede tener un móvil o un ordenador en su interior no es muy elevada, pero la cifra cambia cuando se suman grandes cantidades de estos dispositivos. Dado que la vida útil de nuestros smartphones y ordenadores es limitada por múltiples razones, las cantidades de chatarra electrónica que se acumulan son cada año más y más elevadas. Un solo smartphone de desecho no aporta mucho oro, pero unas cuantas toneladas de basura tecnológica cambian mucho las cosas. Como suele suceder en estos casos, no hay nada más efectivo que traducir las afirmaciones a números para verlo. De entrada, poca es la chatarra electrónica que se recicla para convertirla en nuevos productos. Aproximadamente, según algunas es-

timaciones, solo el 12.5% de esta basura es reciclada para ser convertida, lo que hace que el consumo tecnológico esté generando un rastro complicado y sobre el que hay que reflexionar más. La tecnología que ya no queremos se acumula en peligrosos vertederos en países en vías de desarrollo. Todo ello hace que la tecnología se convierta en una basura difícil de gestionar, pero también que se pierdan muchas materias primas. Partiendo solo de las cantidades de teléfonos que los estadounidenses tiran cada año, se estarían tirando a la basura cada año 60 millones de dólares en plata y oro. Un estudio de hace unos años (2015) llegó a la conclusión de que en Europa se tiraban a la basura unos 2.000 millones en materiales en la chatarra electrónica.

El oro y la plata pueden ser recuperados y pueden tener una nueva vida. Es lo que ha hecho Dell, el fabricante de ordenadores, en colaboración con Bayou With Love, una marca de joyería.


Una colección hecha con basura tecnológica Toda esa chatarra puede, por tanto, ser aprovechada y convertirse en otra cosa. El oro y la plata pueden ser recuperados y pueden tener una nueva vida. Es lo que ha hecho Dell, el fabricante de ordenadores, en colaboración con Bayou With Love, una marca de joyería. Han convertido oro sacado de la basura que genera el consumo tecnológico en anillos, pendientes y gemelos. Por ahora, las piezas son solo parte de una colección con edición limitada (y en su web algunos modelos ya no muestran existencias), pero las joyas muestran un potencial camino de trabajo y, sobre todo, invitan a reflexionar sobre la cuestión. De hecho, el objetivo de la colección no era tanto el de crear un producto curioso sino más bien el de concienciar sobre el problema de la basura tecnológica y lo que en ella se está perdiendo. Las joyas que han creado, cuyo oro tiene un impacto ambiental un 99% inferior al que tiene el oro que se usa habitualmente en joyería, según sus estimaciones, recuerdan que se pueden hacer las cosas de un modo más sostenible. Las piedras preciosas que han empleado en la colección también tienen un origen sostenible. Los precios de las piezas arrancan en los 78 dólares, unos 63 euros, una cifra que se puede encontrar en cualquier joyería.

99%

menos impacto

ambiental


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Revista hábitat  
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