Page 7

Bitácora del Director

D

esde los tiempos de aquel duque de Lerma, favorito de Felipe III —por señalar una cota infame—, a los de ese duque priápico [del gr. Príapos], cuñado del futuro Felipe VI, el Reino de España hiede a zahúrda. Ni monarquía ni república ni dictadura ni democracia: el poder corrompe, sea absoluto o democrático. Y la ley del deseo apunta siempre al hediondo parné, pese aquel pecunia no olet del emperador Vespasiano. Así que no hay pliego de periódico ni juzgado ibérico que no ande ventilando casos de apropiación indebida, prevaricación, soborno, cobro de comisiones, financiación ilegal de partidos o extorsión mafiosa y dopaje…; buena parte de ellos afincados en la casta política y sus aledaños financieros y sindicales, la administración autonómica (cuanto más nacionalista más arraigado) y los ayuntamientos. En 6. 839, cifra ABC, los millones de euros tragados por el sumidero corrupto y pestilente desde el año 2000 (es decir, futboleros: quince veces la plantilla del Real Madrí. ¡Carbonero, cállate!) ¡El saco de España! Este país de botarates recomendados y de lamerrabeles con sinecura y priorato, soporta mal el esfuerzo, la honradez y el ingenio; por eso arde de envidia y despeña a los mejores o los ningunea hasta el día de las alabanzas, que decía padre: una desgracia sonada o la zanja. unque no seamos los más ni los únicos de Europa, ¿tendrá algo que ver semejante afición con las raíces culturales y religiosas del país, como aireó los días de enero The Financial Times? Albión será pérfida, sí; pero, bien es verdad, que pícaros, rufianes y arrebatacapas, tempranillos, limpiacorrales y tramposos pueblan nuestro universo literario del Siglo de Oro y el imaginario de la famélica legión. No se olvide que aquí la mentira es piadosa y que hasta El Quijote fue plagiado. ¿Por qué se dice en España «El que tiene padrino, se bautiza» o «A quien buen árbol se arrima, buena sobra le cobija»? A falta de una cita contundente de Gracián o Jovellanos que daría lustre a mi Jiguera decimotercera —el Google anda hoy torpón y vago por la Renuncia—, ahí van un par de refranes, que es algo más llevadero al común: «Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón»; o aquel otro que justifica toda mangancia: «Lo que es de España, de los españoles», versión castiza de otra perla de una egabrense ministra de Cultura, alias Pixie-Dixie: «Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie» (ABC, 29 de mayo, 2004). legará, perplejo lector, que la verdad y la justicia no se avienen con tales generalizaciones. Yo ya te suponía al tanto de esa obviedad, que también es lugar común del que se excusa con propósito de seguir sesteando y no mover una ceja (¡Uf! ¡En que estaría pensando!). Pero los casos aireados son tan abrumadores, que —siguiendo con el refranero castellano— «A grandes males, grandes remedios.» Porque esta crisis no es sólo económica sino el resultado de una quiebra ética, la tumoración social hay que sajarla y orearla. La deseada regeneración social es un asunto de mayor calado que las bufonadas italianas o unas puyas del artisteo goyesco vestido de Prada. Del Rey abajo, la justicia ha de ser igual para todos, por lo que urgen sentencias ejemplares, imparciales y rápidas. Es inmoral, asimismo, la relación cainita entre políticos, sindicalistas y demás agentes sociales, cuando no buscan más que el desprestigio del adversario, el quítate-túque-me-ponga-yo o el váyase-señor-mengano. Deberíamos respetar las leyes y los símbolos que nacieron del consenso y la reconciliación, y orillar veleidades secesionistas, que amañan la historia por tapar intereses espurios y totalitarismo. La política y sus instituciones han de estar al servicio del bien común de los ciudadanos y no de las clientelas propias; por lo que no es solución de nada el creciente absentismo político de la sociedad española, sobre todo el de los jóvenes. ¡Que corra el aire, además, entre los políticos y apaniguados mediáticos: las televisiones, radios y periódicos no son más que la voz de su amo!

/5

La jiguera

A

Hedor nacional

A

5

Antonio Arévalo Sánchez

Profile for Monasterio de Guadalupe

Revista Guadalupe 833  

Revista Guadalupe nº 833 editada por Ediciones Guadalupe

Revista Guadalupe 833  

Revista Guadalupe nº 833 editada por Ediciones Guadalupe

Advertisement