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scriptoriumguadalupense / 27 lara esta orden. Hasta el año 1618 no recibió, en Lima, los poderes de su monasterio para ocuparse de las cofradías y otros asuntos de Guadalupe, y este retraso le creó muchos problemas a la hora de visitar las cofradías y recoger las limosnas, sobre todo en Potosí, donde fue expulsado por el arzobispo de Sucre10 —que hasta quiso prenderlo—, y se enfrentó a los franciscanos, que eran los que tenían más cofradías, establecidas por el padre Ocaña casi todas. En Ica, Lima y otros pueblos de Perú y Bolivia cuidaban los franciscanos la cofradía de Guadalupe; pero cuando el padre Pedro del Puerto llegaba a pedir cuentas sobre sus limosnas, ellos se oponían a que él las recogiera. El año 1613 pasó por el entonces importante SUCRE. Procesión de la Virgen de Guadalupe, patrona de Sucre, presidida por el arzobispo puerto de Pisco, fundado el año 1549 por NicoJesús Pérez, al que acompaña fray Servando Ortiz, hijos de la Provincia Bética. lás de Ribera el Viejo y en cuya iglesia princide poderes». En Llangacollo estuvo pal vio una imagen de Guadalupe, puesta allí por su devoto Juan Rodríguez enfermo más de seis meses, cuidado Guerrero. Templo derruido por un terremoto el año 1687. En Potosí apenas por sus sobrinos. En Mizque lo recibió recogió limosnas porque el dueño de ingenios mineros, Bretendona y otros el prelado, español de 90 años. Cita la españoles le dijeron «que ellos ya acuden a Guadalupe de san Francisco». imagen de Guadalupe en un templo Dice que en Indias predicó más de 500 sermones sueltos. Y que en el muy humilde, de barro y la imagen campo y despoblado celebraba la santa misa en un altar portátil que siempre muy pobremente vestida y cuidada. llevaba consigo, por privilegio papal concedido a los jerónimos de GuadaluLe dijeron que la había puesto allí el pe. En Chuquiabo (La Paz) juntó 40 pesos de los indios, pues los españoles Cabildo del pueblo. Predicó y contó «a su Guadalupe de san Francisco querían, no a la de España, que no milagros de la Virgen de Guadalupe e ven ni gozan lo que le dan». Sin embargo, visitó la cofradía de Guadalupe inscribió a varios cofrades. Le dijeron en la iglesia de san Francisco, establecida por los frailes, que se opusieron a que la imagen era suya, pero que si la que viera el libro de la cofradía; pero, al fin, pudo hacerse con él y traerlo a quería se la llevara. España. Dice que por no tener los poderes, no pudo quitar a esta imagen el Dos quejas de malversación en- nombre de Guadalupe11. viadas desde Lima al prior de GuadaEn Valle de Mojotoro encontró al familiar de un fraile jerónimo del convento lupe motivaron la orden de su regre- de Sevilla y, con su ayuda, asentó algunos cofrades de la Virgen de Guadalupe. A so a España; pero fray Juan de Estre- su regreso a España hizo escala en Panamá e inscribió cofrades en la cofradía mera —enviado a Perú para llevar a que él había establecido al hacer allí escala en 1612. En La Habana estuvo ocho fray Pedro del Puerto los poderes y la meses, en espera del navío, durante los que inscribió algunos cofrades12. El día orden de que regresara a España— 5 de junio de 1623 regresó a España, en Sevilla pasó por el control de la Casa de lo evitó, informando de la dura labor Contratación de Indias y vino a Guadalupe —donde debió permanecer casi un que llevaba a cabo este monje, y logró año— para dar gracias a la Virgen y rendir cuentas al prior. El 22 de julio de que el general de los jerónimos anu- 1624 ya firmaba en su monasterio de san Jerónimo de Sevilla. 10.- Don Alonso de Peralta, natural de Arequipa, gobernó la diócesis de La Plata o Charcas de 1609 a 1616. Le sucedió el arzobispo Jerónimo de Tiedra Méndez (1617-1623), dominico salmantino. 11.- Uno de los privilegios que tenía el monasterio extremeño era autorizar el culto público a las copias de su imagen de Guadalupe; y lo que fray Pedro del Puerto hubiera querido hacer, si tuviera poderes, nos recuerda la carta del monje fray Diego de Santa María al rey Felipe II (12 de diciembre de 1574) cuando, hallándose en México fue a visitar la Guadalupana venerada en el cerro Tepeyac y «al ver su ermita muy pobre» pide al Monarca que «o se le quite el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe o se traslade esta Casa a otra parte. Cf. AGI, Sección Quinta. Audiencia de México, Legajo 69. 12.- Los datos sobre fray Pedro del Puerto los he tomado de un Ms. suyo que se custodia en el Archivo de Guadalupe, Legajo 60. Escribió otros dos, uno de ellos enviado al monasterio de Guadalupe, pero ambos están desaparecidos. Éste, de 66 folios, no es descriptivo de sus largas caminatas —como fue la amena relación de fray Ocaña— sino para hacer recuento de todo lo que en plata, dinero y venta de las mulas que le dieron a lo largo de todo el camino —desde Venezuela hasta Lima ya le habían regalado medio centenar, que vendió por más de mil pesos—, además de las limosnas que reunió de las cofradías, desde que recibió los poderes para visitarlas y pedir cuentas (1618) hasta su embarque para España, en 1612. Cf. V. Silva, J. Francisco, «Viaje de un monje gerónimo al Virreinato del Perú en el siglo VII», en BRAH, 81 (diciembre de 1922) 433-460; 82 (febrero de 1923) 132-164 y 82 (marzo 1923) 201-214.

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Revista Guadalupe 833  

Revista Guadalupe nº 833 editada por Ediciones Guadalupe

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