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Pinturas del códice de fray Diego de Ocaña

pe obtuvo permiso de Felipe II, en 1575, para que fuera fray Diego de Santa María a la Nueva España, y fray Diego de Losar al virreinato de Perú. A finales de 1599 Felipe III (15981621) autorizó que fueran al Perú los monjes de Guadalupe fray Martín de Posada y fray Diego de Ocaña; a los que, en 1612, seguiría fray Pedro del Puerto.

Fray Diego de Losar. De su biografía sólo sabemos que nació en el pueblo toledano de Villafranca de la Puente del Arzobispo, a orillas del río Tajo; que profesó en Guadalupe el año 1565, fue al Perú en 1575 y, según fray Diego de Ocaña, su hermano de hábito, estuvo doce años en estos reinos, sin que conozcamos cuál fue su labor, contándonos fray Ocaña cómo él, en su itinerario, iba pintando imágenes de la Virgen de Guadalupe, porque «en volviendo yo las espaldas, luego se olvidara todo, como se olvidó lo que el padre fray Diego de Losar hizo»5, sin que nos diga si éste regresó a España o se trata del mismo monje que falleció en la ciudad de Los Reyes (Bolivia) el año 1608, como consta en una carta de Felipe III6; la misma fecha en que también finaría, en México, fray Diego de Ocaña. Fray Diego de Ocaña (c. 1570- 1608). Gracias a la amena, ilustrada con bellos dibujo —diez en color, nueve en negro y cuatro mapas de Chile— e interesantísima relación que nos dejó este monje, sabemos que su patria chica fue la ciudad toledana de Ocaña; que fue hijo de Juan de la Huerta y María de Salcedo; que nació c. 1570 y que profesó la regla de san Jerónimo en Guadalupe, el 8 de junio de 1588. En compañía de su hermano de hábito fray Martín de Posada (†1599)7, partió de Guadalupe el 3 de enero de 1599, y se embarcó un mes más tarde rumbo al Nuevo Mundo, con escala en Puerto Rico, Portobelo y Panamá — donde unas recias calenturas de fray Posada les obligaron a permanecer allí tres meses, con la suerte de que las medicinas se las donó el boticario Simón de Torres, natural de Guadalupe. Durante esa permanencia, fray Ocaña hizo muchos cofrades, luego alquilaron nueve mulas y dos criados para vadear el río Chagres y transportar 300 libros de la Historia de la Virgen de Guadalupe —publicados en 1597 por el padre Talavera—, haciendo por mar la ruta hasta el puerto Paita de Perú, donde desembarcaron el 11 de septiembre, y ese mismo día falleció el padre Posada. Después de celebrar sus exequias en los frailes mercedarios y llorar su pérdida, fray Ocaña se encaminó rumbo a Lima, haciendo parada de tres días en el convento de agustinos de Pacasmayo, donde le atendieron muy bien —aunque se queja de que olvidaron darle la alforja para el camino, como hacen sus hermanos con los peregrinos de Guadalupe— y pudo conocer la imagen de Guadalupe. De allí fue a la importante ciudad de Trujillo, donde permaneció una semana y «asentó por cofrades a toda la ciudad». Después de atravesar varios ríos, extraviarse en el camino y cruzar el temible Cerro de la Arena, el 23 de octubre de 1599 llegó a su ansiada Lima, alojándose en el convento de santo Domingo. Lo primero que hizo fue saludar al virrey Luis de Velasco y Castilla (15391617), al arzobispo Toribio de Mogrovejo y Robledo (1538-1606) y a las demás autoridades, presentándoles los poderes de su monasterio y estableciendo, a continuación, la Cofradía de la Virgen de Guadalupe —en cuyo libro firmaron los primeros, el virrey y el prelado—, de la que nombró mayordomo al extremeño de Trujillo, Blasco F. de Toro. Muy luego, fray Ocaña dispuso de un terreno extramuros de la ciudad, donado por el matrimonio Alonso Ramos Cervantes y Elvira de la Serena, extremeños de Medellín, para que en él fundaran mo-

4.- Cf. Diego Rodríguez Docampo, Descripción y Relación del estado eclesiástico del Obispado de san Francisco de Quito… Quito 1650. Fue clérigo presbítero y secretario del venerable deán y Cabildo de esa catedral. 5.- Ocaña, fray Diego de, OSH, Un viaje fascinante por la América Hispana del siglo XVI (Edición de Arturo Álvarez, Madrid 1969), p. 210. Cf. López de Mariscal, Blanca, «La relación del viaje de fray Diego de Ocaña y su “Memoria de las cosas” (1599-1601)» en Actas del VII Congreso de la AISO (2006) 413-418. 6.- AMG. Legajo 6, Documentos reales, Carta de Felipe III al Presidente y Jueces Oficiales… de la Casa de la Contratación de Sevilla, Getafe, 13 de abril de 1608. 7.- Natural del pueblo asturiano de Posada de Llanes y de más edad que fray Ocaña, había profesado en Guadalupe la regla de san Jerónimo el 1 de octubre de 1580.

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Revista Guadalupe 833  

Revista Guadalupe nº 833 editada por Ediciones Guadalupe

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