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VACACIONES DE INVIERNO

Había una vez

Isol

Es la escritora e ilustradora de libros infantiles más prometedora de la nueva generación. Ya la tradujeron a ocho idiomas y en Suecia le dieron un premio de 780 mil dólares: “Es como estar en las ligas mayores”, dice. Cómo romper con las convenciones con inteligencia y humor. Por: MELISA MIRANDA CASTRO - fotos: gustavo pascaner

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e s bajita y habla rápido. Hace gestos mientras explica y cuando se queda pensando la respuesta pone inconscientemente cara de concentración. Tiene un tono de inocencia casi infantil que le deja decir las verdades más duras con la inimputabilidad que da la ternura. Un poco como hacen los personajes que ilustra, quienes, desde una mirada fresca se cuestionan y preguntan, sin filtro, cuestiones que para los adultos pueden ser un conflicto. Quien lee los libros escritos e ilustrados por Marisol Misenta, o mejor dicho por Isol, sabe que no se va a encontrar con la literatura infantil tradicional. El primero, “Vida de perros”, fue publicado al obtener la mención de honor en una premiación organizada por el Fondo de Cultura Económica (FCE) de México. El libro había llamado la atención del jurado, pero era demasiado diferente para otorgarle el premio. Desde entonces Isol es la autora cuyos libros se han editado en más

idiomas al mismo tiempo en el FCE. En la Argentina, donde nombres como María Elena Walsh o Elsa Bornemann representan una tradición en calidad creativa literaria para chicos, Isol es una referente de la renovación, sin embargo su nombre recién sonó fuerte en los medios masivos hace pocos meses. Después de aquel premio que no se llevó a casa, este año la vida le dio una revancha a la ilustradora de “El globo”: le otorgaron el galardón sueco Astrid Lindgren, uno de los más prestigiosos de la literatura infantil, que consta de 780 mil dólares. Fue elegida entre 27 candidatos de 67 países y es la primera argentina en conseguirlo. “Los premios están buenísimos, cuando significa que gente que vos respetás, respeta tu laburo y lo valora. Te da aliento para seguir en ésa que vos estás. En ese sentido es la mejor devolución que podés tener. Después no me creo mejor que nadie en ese aspecto, es más, todavía no lo puedo creer. Para mí es como estar en las ligas mayores. Lo agradezco y seguiré haciendo mi trabajo lo mejor posible”, asegura. Fue a recibir el premio a Suecia y, desde entonces, tuvo un año lleno de viajes con presentaciones y talleres que tienen que ver con esto. A todos fue acompañada por su pequeño hijo Anton y su marido, el prestigioso director de teatro y actor Rafael Spregelburd. “Por suerte, Rafa está siempre, y eso que antes era él quien más viajaba”, dice desde el estudio que tiene en el tercer piso de su casa, del que trata de no alejarse por mucho tiempo porque el estar sin dibujar la “deprime” un poco. Ahí tiene sus pinceles, el tablero, sus libros, la computadora y muchos papeles con anotacio-

“Puede parecer que un libro mío te trae problemas y en realidad puede ser súper curativo. Más problemas te trae la vida, un libro no te trae problemas, si te los trae es que ya los tenías.”

nes al paso o números de teléfono, que están llenos de sus dibujos. Muchas veces de eso que plasma en el papel, mientras charla o hace otra cosa, salen sus personajes. Quiera o no, lo que pasa en su vida se transmite al papel y a las historias que cuenta, porque reconoce que lo que elige narrar es porque la conmueve por algo que la toca de cerca. “Hay ciertas ideas que son las que a mí me dan más gracia, que son justamente esta cierta cosa contra las ideas rígidas, lo conservador, esto de compararse con los otros que te hace mucho daño. Pero tampoco intento curar alguna herida mía o de la gente. No es que sean libros para reírme de quién soy”, aclara. Las historias de Isol se caracterizan por hablarles a los chi-

cos de una manera distinta, tocando temas que para algunos padres pueden resultar polémicos. “Las cosas que más me gustaban de chica eran complejas. Quizás yo no entendía alguna cosa, pero me encantaban, por ejemplo comics, “Mafalda”, “Asterix” y “Obelix”. Ahora veo y digo: ‘¡Ah, esto recién hoy lo entiendo!’ pero había algo de la inteligencia, del humor, de la filosofía que lo disfrutaba. No podría hacer algo que a mí no me guste”, afirma. -¿De chica eras una nena que hacía muchas preguntas o planteos de adultos? -Yo siempre pregunté mucho, pero no sé si más que otros nenes. Sí me gustó siempre inventar cosas e historias. Siempre pensaba que quería hacer muchas cosas. Yo tenía algunas cosas diferentes por mi familia y eso me preocupaba, por ejemplo, que no me mandaran a catecismo o que yo me la pasara leyendo y los demás no. Pero eso me hace lo que soy hoy. -En tu casa estuviste muy rodeada de arte (su padre es pintor), ¿tuviste libertad para crecer y elegir lo que querías hacer? -Supongo que sí. A mis viejos les encantaba el arte y yo voy por ese camino, así que no sé si elegí tanto, pero el disfrute se contagia. En realidad los chicos disfrutan el arte naturalmente, no hay que hacer fuerza para que eso suceda, me parece que después lo que pasa es que se hace fuerza para que se encaucen las capacidades hacia cosas más útiles. -¿Fue algo consciente que los chicos terminaran siendo tu público mayoritario? - Siempre me gustaron los libros ilustrados y hay un tipo de libros ilustrados que está pensado para que, no sólo los chicos los disfruten sino también los gran-

BIBLIOTECA ISOL La bella Griselda Es la historia de una princesa muy hermosa, que hacía perder la cabeza literalmente a cada príncipe que la miraba y se enamoraba de ella. Hasta que se casó con un miope que no la perdió y con él tuvo una hermosa bebé. Al verla, Griselda perdió su cabeza.

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Secreto de familia Próximamente se convertirá en el primer libro de Isol en ser editado y traducido para los países árabes. Es la historia de una chica que se levanta un día más temprano y ve a la madre toda despeinada y comienza a pensar que es un puercoespín.

Nocturno Es el primer libro infantil ilustrado por completo con una tinta especial que se carga al ser expuesta a la luz eléctrica y así brilla en la oscuridad. Pensado para que pueda ser leído de noche por los chicos y sus padres.

Cosas que pasan Una nena que siempre quiere más: ser más linda, más alta, tener más muñecas, ser más inteligente… Cuando se le aparece un genio de la lámpara y le ofrece concederle un deseo, se da cuenta de que no sabe qué pedir.

isol, que además de escribir y dibujar tiene dos proyectos musicales, está en pareja con el prestigioso director de teatro y actor rafael spregelburd. tienen un hijo pequeño, anton.

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des. Yo no pienso que esté específicamente dirigido a los chicos sino a todo el que le interese ese tipo de libros. Sí sé que tiene un tipo de lenguaje que se puede disfrutar mucho leyendo con un chico pero no pienso que no sea para un adulto también. -¿Cómo es el contacto con los chicos y sus padres? -Los padres que conozco son gente parecida a mí, que le gusta este tipo de libros, por eso se los compran a sus hijos. Si no es por interés de los padres es difícil que compren mis libros porque son un poco raros y no tienen publicidad. Me emociona cuando me cuentan bibliotecarios, maestras y psiquiatras que trabajan con los libros. Gente de algunas escuelas me dice que el nene se lo llevó a la casa y que los padres les dijeron: “¡qué le mandaron!”. Pero justamente puede parecer que es un libro que te trae problemas y, en realidad, puede ser súper curativo, más problemas te trae la vida, un libro no te puede traer problemas, si te los trae es que ya los tenías. Yo soy compasiva con mis personajes, no los juzgo, no me interesa.

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“Las cosas que más me gustaban de chica eran complejas. Quizás no entendía algo, pero me encantaban, por ejemplo comics, Mafalda, Asterix y Obelix. Ahora veo y digo: ‘¡Ah, esto recién hoy lo entiendo!’ pero había algo de la inteligencia, del humor, de la filosofía que ya lo disfrutaba.”

-¿Recibió comentarios negativos? -Sí, por ahí me entero que tal señora dijo que a su hija ese libro no se lo iba a dar porque de alguna forma la identifica con algo que le está pasando. Tenés que tener miedo para hacer eso pero me parece muy raro tenerle miedo a los libros y a la vez me parece que habla del poder que tienen. Me cae bien la gente que lee mis libros porque parece que tuviéramos onda, que nos interesan las mismas cosas y como que tenés que tener un cierto humor para disfrutar lo que yo hago. -¿La maternidad le cambió la forma de crear? -Sí, ahora pienso algo que quizás también le pueda gustar a un niño. Antes no había pensado tanto en eso. Tengo un niño cerca y hay cosas que le gustan que a mí no me llamaban la atención. Sí me cambió la maternidad porque si sos un artista más o menos honesto, todo lo que te sucede aparece. Entre el trazo y las partituras. No todo son libros infantiles en la vida de Isol; también tiene sus proyectos musicales como cantante, fue la primera vocalista del grupo Entre Ríos, y hoy forma parte de dos agrupaciones: Ensamble de Música de Cámara The excuse, dedicado a la música barroca y el dúo con su hermano que se llama Isol/Zypce, con el que tienen un estilo björkezco. La autora y la cantante conviven, a veces un poco dándose codazos para encontrar su espacio. “Luchan por un tiempo. En este momento estoy haciendo menos música pero en cuanto sale un show nunca lo dejo pasar. Lo disfruto mucho y necesito ese lugar. El otro día leía algo que decía que uno no viene al mundo a ser feliz sino a desarrollar todas las potencialidades que tiene lo mejor posible. Es un tipo de felicidad que tiene que ver con poder desarrollarse plenamente. Yo tengo esa preocupación”, asegura. El segundo disco está esperando para terminar de armarse, pero hace dos años que de a poco lo vienen creando junto con su hermano. -¿La literatura hizo que relegara la música? -Con la música no tengo una editorial, es mucho más independiente, es más difícil vivir de la música, lo veo con mis colegas. Más si querés hacer algo no comercial, pero a la vez da mucho porque te da ese hablar con el otro y tener presencia. También me gusta esto de hacer algo para adultos.


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